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“LAS SEMILLAS MÁGICAS”

«Cierto hermoso día de invierno, Juan, un joven despreocupado, vagaba por el camino
cuando empezó a sentir un poco de hambre. De pronto, lo sorprendió encontrarse con un
anciano al que nunca antes había visto, y que en una mano sostenía un largo cayado,
mientras que en la otra tenía dos grandes semillas doradas.

Soy un hechicero- dijo el anciano- y tengo algo para ti».

Juan recibe del hechicero dos semillas y dos consejos: hornear una de las semillas hasta
que se torne roja y luego comérsela, así no tendrá hambre por un año; y sembrar la otra
semilla y cuidarla, el siguiente otoño le dará dos nuevas semillas mágicas.

Juan repite el sencillo proceso durante varios años. Su vida se torna relajada y distendida.
Pero finalmente, Juan reflexiona: «Esto puede seguir así para siempre, mientras haga lo
mismo cada año, así que este año sembraré ambas semillas». Episodio que nos evoca
fácilmente las palabras atribuidas a Albert Einstein: «Si buscas resultados distintos, no
hagas siempre lo mismo».

A partir de este momento, la historia cambia de velocidad.

El primer año Juan ya no obtendrá 2 semillas sino 4; comerá 1 y sembrará el resto. Al año
siguiente cosechará 6 semillas; volverá a comer 1 y tendrá 5 para plantar. El tercer año,
cosechará 10 semillas, el cuarto 18…

El proceso se parece, en parte, al de las primeras páginas de la historia, pero ahora la


fortuna de Juan va creciendo año tras año, más y más. El mundo de Juan se vuelve más
rico y más complejo. Juan construye espantapájaros para evitar las pérdidas, bodegas para
almacenar las cosechas… Juan se enamora, se casa, tiene un hijo; comparte sus semillas
con la comunidad durante su banquete de bodas; cría animales; comercia semillas en el
mercado; incluso gestiona sus existencias de semillas vendiendo las más viejas y
sembrando las más jóvenes.

Cuando ya nos habíamos acostumbrado a la próspera y feliz vida de Juan y su familia,


un huracán devastador lo destruye todo. Juan salva a su familia y un saco con diez
semillas. Pasada la tempestad, felices por su suerte, Alicia y Juan volverán a empezar de
nuevo determinados a reconstruir su vida.
BIOGRAFÍA DE RENÉ DESCARTES
René Descartes fue un filósofo y matemático francés, nacido en la Haye, Touraine
(Francia), el 31 de marzo de 1596, estudió en el colegio Jesuita de la Fléche donde se
enseñaba la escolástica. Continuó derecho en Poitiers y se graduó en el año de 1616 sin
embargo nunca ejerció la profesión Jurídica. En 1618 entró al servicio del príncipe
Mauricio I de Nassau, con la intención de seguir la carrera militar. Fue considerado
como “el padre de la geometría analítica” y de la “filosofía moderna”.
Cuando renunció a su vida militar, René Descartes viajó por Alemania y los países bajos,
regresando a Francia en 1622 para vender sus propiedades y asegurar su vida
independiente; pasa por Italia (1623-1625) radicándose luego en París, allí se relacionó
con la mayoría de los científicos de la época.
En 1628 se radicó en Holanda, país donde se dedicó a las investigaciones científicas
gozando de gran consideración, además estaban favorecidos por una relativa libertad de
pensamiento. Descartes, consideró que ese lugar era muy adecuado para desarrollar los
objetivos filosóficos y científicos que se había fijado decidió vivir allí hasta el año de 1649.

“Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro” René

Descartes

Dedicó los primeros cinco años a producir su propio sistema del mundo, su concepción del
hombre y del cuerpo humano. En 1633 debía tener ya avanzada la redacción del texto de
Metafísica y Física titulado “Tratado sobre la luz”; pero la noticia de la condena de Galileo
lo asustó, pues allí en su obra él sostenía el movimiento de la tierra, opinión que no creía
censurable desde el punto de vista teológico. Como temía que el texto en su contenido
tuviera teorías condenables, renunció a su publicación, la cual tendría lugar
póstumamente.

En 1637, René Descartes publicó el “Discurso del Método”, presentado como prólogo a
tres ensayos científicos: La Geometría, Dióptrica y los Meteoros. Descartes proponía una
duda metódica orientada a la búsqueda de principios últimos sobre los cuales cimentar
sólidamente el saber. Este principio lo halló en la existencia de la propia conciencia, que
duda en su famosa frase: “Pienso luego Existo”.
Los fundamentos de su física mecanicista, lo situó en la metafísica que expuso en 1641,
donde enunció su demostración de la existencia de la perfección de Dios y la inmortalidad
del alma. Su filosofía empezó a conocerse, pero esto le causó amenazas de persecución
religiosa por parte de autoridades académicas y eclesiásticas en los países bajos y Francia.
En el año de 1649, la Reina Cristina de Suecia lo invitó a Estocolmo para dar a la reina
clases de filosofía, allí murió de una pulmonía el 11 de febrero de 1650, a los 53 años de
edad.

“La duda es el principio de la sabiduría.” René Descartes

En 1676 se exhumaron sus restos, fueron colocados en un ataúd de cobre y los


trasladaron a París para ser sepultados en la iglesia Sainte-Geneviéve-du-Mont.; en la
Revolución Francesa nuevamente sus restos fueron movidos y colocados en el Panthéon
de la Basílica dedicada a los grandes hombres de la nación francesa. En 1819 los restos
de René Descartes fueron nuevamente movidos para llevarlos a la Abadía de Saint-
Germain-des-prés, donde se encuentran en la actualidad, excepto su Cráneo que se
conserva en el Museo de Hombres en París.
En la actualidad se ha puesto en duda la causa de su muerte, según el historiador y médico
alemán Eike Pies, halló en la Universidad de Leiden, una carta secreta del médico de la
corte Johan Van Wullen en la que explica la agonía de Descartes y que curiosamente los
síntomas presentados (nauseas, vómito y escalofríos) no eran de neumonía. Pies después
de consultar con varios patólogos, concluyó en su libro “El homicidio de Descartes”, que
los documentos, pruebas e indicios encontrados, su muerte fue por envenenamiento con
arsénico.
EJERCICIOS DE RAZONAMIENTO ABSTRACTO.