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LA MATEMÁTICA FAVORECE O ENTORPECE EL DESARROLLO DE LA COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA

Dr. Enrique Ramón Tocas Ríos

“El momento en que comienza la comprensión del número y del idioma


se caracteriza por una profunda experiencia íntima, verdadero despertar del yo, que de un
niño hace un hombre, un miembro de una cultura. [...]. En ese momento se produce un sentimiento súbito
y casi metafísico de temor respeto a lo que significan profundamente las palabras medir, contar, dibujar,
formar”.
O.Spengler (La decadencia de Occidente, cap.I.1).

Todavía en nuestros días, a pesar de las distintas experiencias acumuladas que demuestran la
contribución de la ciencia matemática al desarrollo de las habilidades comunicativas , subsisten
escépticos que consideran lo contrario y sustentan su criterio en el hecho de que el ser poseedor
de un pensamiento matemático conlleva a que la persona sea escueta en sus planteamientos,
que sea un cuantificador por excelencia a la hora de dar argumentos, que use, incluso,
abreviaturas no conocidas al expresarse de forma escrita.
Por un lado, la matemática aporta al habla popular vocablos sin los cuales la comunicación podría
carecer de sentido y por otro lado, la comunicación de ideas matemáticas sería imposible sin la
utilización de los vocablos del habla popular, las personas usan en las diferentes situaciones
comunicativas habituales, vocablos que van desde un espacio hacia otro sin barreras que puedan
limitarlos.
Las Matemáticas están en todas las partes y aspectos de nuestra vida cotidiana, desde que nos
levantamos a las 7:30, desayunamos 200 ml de leche, andamos hasta el cole 200 m,…nos
acompañan los números, no podemos imaginar un mundo sin ellos.

En la actualidad los planteamientos de la educación matemática en nuestro país enfatizan que la


matemática contribuye a la comunicación lingüística ya que es concebida como un área de
expresión que utiliza continuamente la expresión oral y escrita en la formulación y expresión de las
ideas. Por ello, en todas las relaciones de enseñanza y aprendizaje de las matemáticas y en
particular en la resolución de problemas, adquiere especial importancia la expresión tanto oral
como escrita de los procesos realizados y de los razonamientos seguidos, puesto que ayudan a
formalizar el pensamiento.

Al respecto, Orey (2012), señala que “la matemática es un lenguaje que tiene sus propios
símbolos, sintaxis, gramática y una variedad de representaciones. También hace uso de
diferentes tipos de letras para representar variables, signos para números, diagramas,
fórmulas y algoritmos”. Es decir que para resolver y comprender satisfactoriamente un problema
es vital y necesario entender los enunciados y manejar apropiadamente el juicio argumentativo y
las operaciones matemáticas que conllevan al resultado.

En esa perspectiva, resaltamos algunas consideraciones respecto al área de matemática y su


vinculación con la comunicación lingüística:

-El lenguaje natural, oral y escrito, es un instrumento de aprendizaje, de comunicación y de saber


en cualquier área de estudios. Es necesario que los estudiantes aprendan a verbalizar los
conceptos, a hacer explícita una idea, a redactar un escrito o a exponer un argumento, en
situaciones y contextos de comunicación diversos; uno de esos contextos es el que proporciona el
área de matemática.
-La comunicación lingüística en el área de matemática tiene características propias como son la
precisión, concisión y falta de ambigüedad, y el disponer de símbolos propios y de diferentes
registros de lenguaje (numérico, algebraico, gráfico...) que están destinados a conseguir, extraer,
expresar, transformar, producir y transferir información en actividades relacionadas con la vida
cotidiana.

-La matemática dispone de su propio lenguaje, el cual está lógicamente estructurado. Se


caracteriza por el uso de una simbología específica, por la precisión y el rigor en la expresión, lo
cual, le permite contribuir a la formulación y resolución de problemas en los diversos ámbitos
científicos y cotidianos.

-El lenguaje en matemática es una mezcla de expresiones gráficas y simbólicas específicas y de


expresiones orales y escritas coincidentes con el lenguaje verbal habitual. Como código específico
utiliza continuamente la expresión oral y escrita en la formulación y expresión de las ideas.

-En el trabajo matemático el uso de la lengua, tanto oral como escrita, es fundamental para describir
conceptos y procedimientos, expresar razonamientos, argumentaciones y en general, para
comunicar, discutir, comparar y validar el trabajo realizado.

- La comprensión de un enunciado en la resolución de problemas, la discusión de estrategias, la


formulación verbal y escrita de forma clara, precisa y ordenada del razonamiento seguido,
contribuyen a la consecución de la competencia en comunicación lingüística.

- La enseñanza de las matemáticas proporciona los recursos necesarios para juzgar de forma
crítica las informaciones de los medios de comunicación en las que se utilizan datos numéricos o
gráficos, permitiendo a los estudiantes comprender mensajes que contengan informaciones sobre
diversos elementos o relaciones espaciales.

Desde ésta óptica el aprendizaje de la matemática promueve el desarrollo del pensamiento


matemático y lingüístico para el procesamiento eficiente de la información en su forma oral o
escrita, fonética o grafo-simbólica.

En definitiva, la matemática contribuye a la comunicación lingüística ya que es concebida como


una materia de expresión que utiliza continuamente la comunicación tanto oral como escrita en la
formulación y expresión de las ideas. Aporta al estudiante el conocimiento de un lenguaje
específico, necesario en el desarrollo de las ciencias y en general para la vida.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
 AMSTER, P (2008): La Matemática como una de las Bellas Artes. Argentina- Buenos Aires.
Editorial Siglo XXI
 Orey, D. (2012). Mathematics as a Universal Language or Mathematics as Collectionof
Dialects? Disponible en: http://www. csus. edu/indiv/o/oreyd/ACP. htm_files/Alg.html
 SPENGLER,O (1998) : El sentido de los números (en La decadencia de Occidente. Cap.I.1).
Austral, Madrid, Pp.129–193.