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FELICIDADES MAESTRAS

ME ENSEÑASTE MAESTRA

Eres esa luz que me guía

Con esa sonrisa hermosa

Me enseñas tantas cosas

Con mucha sabiduría

Me enseñas el día a día

Con dignidad y respeto

A lograr todos los retos

Con tesón y gallardía

Los valores y la moral

Los números y las letras

Y tu imagen de maestra

Nunca la podre olvidar

No olvido los corazones

Los nombres en la libreta

En el bolsillo las metras

Y en la mesita los creyones

Porque Los días en mi escuela

Son sagrados para mí

Convivo siempre feliz

Afilando mis dos espuelas

El amor por Venezuela

Su bandera de tres colores

Y todos los lindos folklores

Me lo enseñaste maestra

Y Hoy le dedico estos versos


A todas las maestras bellas

Para que todas las estrellas

Brillen en el universo

Rezo y ruego a Dios

Que les de mucha salud

Y que en esa hermosa luz

Las bendiga siempre Jesús

MAESTROS

Gracias maestros, por hacer de mi estancia en la escuela


No sólo un lugar de exámenes o tareas
Sino un hogar que me cobija y mi éxito anhela
Enseñando a sopesar las mareas.

Sabes llenar los días, lo mismo de amor que de exigencias


Con tu dedicación y entrega, orientas mis inquietudes
Paciente comprendes cada locura y das sosiego a mis ansias
Eres cómplice en mis juegos, travesuras y vicisitudes.

A ti, que consagraste tu vida a la mía,


A ti, que me diste tu mano, para subir un peldaño,
A ti, que distribuyes tu tiempo para ser mi guía,
A ti, que te esmeras toda tu vida y no sólo un año.

Gracias maestros,
por demostrarme en cada momento su vocación,
por sembrar en sus pupilos, firmes ideales, nunca de ocasión,
por enseñarme que una profesión se estudia por convicción.

Una orquesta en el jardín


En el jardín se formó una orquesta
para esta fiesta, para esta fiesta,
y dedicamos nuestro concierto
a las maestras y a los maestros.

Suenen, suenen, suenen panderetas


que este día en muy especial.
Suenen panderetas que hay que festejar.
Mónica Tirabasso

A los niños les gusta


A los niños les gusta
sentarse a tu lado
y observar tus dulces gestos
con ojitos asombrados.

A los niños les gusta


cuando los tomás de la mano,
les regalás caricias
y les das un abrazo.

A los niños les gusta


cada cosa que estrenás,
si te cortás el cabello
y las sorpresas preparás.

A los niños les gusta


regalarte un ruidoso beso
y el dibujo de un corazón enorme,
con su nombre y el tuyo impresos.

A los niños les gusta


que les enseñes a conjugar,
en estas acciones chiquitas,
el verbo amar.
Nilda Zamataro

Porque sos mi señorita


Porque sos mi señorita
hoy te quiero regalar
un manojo de deseos
para que puedas soñar,
un ramito de violetas
para que puedas guardar
el más dulce de mis besos
y un “te quiero” de verdad.

Sos vos, mi señorita


Cuando llego al jardín y te veo,
empieza el día con un sol siempre nuevo
de sonrisas, amigos y mil juegos,
a tu mano me aferro sin miedo.

Aprender es una hermosa canción,


se construye con ingenio y amor,
donde sumar es cuestión de amigos,
donde dos es más que uno más uno.

En tu abrazo me haces sentir


que las ventanas se pueden abrir,
que las semillas pueden germinar
con amor, amistad y sinceridad.
Cuando llego al jardín y te veo,
empieza el día con un sol siempre nuevo
de sonrisas, amigos y mil juegos,
a tu mano me aferro sin miedo.

Porque mi seño me regala su calor,


porque mi seño me da un mundo de ilusión,
en el que los miedos no existen ni el rencor.
Sos vos, mi señorita, mi alegría.
Miriam Udi

Gracias a ti
Cuántas cosas aprendo en el jardín,
cuántas cosas aprendo gracias a ti,
que estás siempre entre papeles de colores
y me sorprendes con poesías y canciones.

Cuántas cosas aprendo en el jardín,


cuántas cosas aprendo gracias a ti,
que descubres cómo estoy con tu mirada
y me mimas si algo malo me pasa.

¡Gracias hoy te digo, gracias de corazón,


por ayudarme tanto y ser como sos!
Viviana Lasover

Las manos de mi seño


Mi seño tiene las manos
hechas de amor y papel,
de témperas de colores
y de masitas de miel.

Ellas son las creadoras


de mundos maravillosos,
de títeres, de princesas
y príncipes amorosos.

Sus manos guardan secretos


de juegos y mil canciones.
Sus caricias son la cura
de golpes y de chichones.

Gracias, seño, por tener


esas manos creadoras
que me enseñan a querer
ser una mejor persona.

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