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1.

Biofiltración
La biofiltración se define como todo proceso biológico utilizado para el control o
tratamiento de compuestos volátiles orgánicos e inorgánicos presentes en la fase gaseosa.
En la biofiltración, los microorganismos son los responsables de la degradación biológica
de los contaminantes volátiles contenidos en corrientes de aire residual.
Durante el proceso de biofiltración, el aire contaminado pasa a través de los macro
poros del material filtrante. La degradación de los contaminantes ocurre previa
transferencia del aire a un medio líquido en donde es utilizado como fuente de carbono y
energía (compuestos orgánicos) o como fuente de energía (compuestos inorgánicos). La
utilización implica producción de biomasa y la oxidación parcial o total del contaminante.
A su vez, la biomasa, bajo ciertas condiciones sufre una oxidación por respiración
endógena. De esta manera, los procesos de biofiltración dan lugar a una descomposición
completa de los contaminantes, creando productos no peligrosos.
2. Biofiltros
Los biofiltros, también denominados filtros biológicos, son dispositivos que
eliminan una amplia gama de compuestos contaminantes desde una corriente
de fluido (aire o agua) mediante un proceso biológico.
2.2 Funcionamiento de los biofiltros
El aire es aspirado cerca del foco de emanación y habitualmente guiado a una
cámara de acondicionamiento. Aquí es saturado de humedad y luego guiado a un lecho de
biomasa fijada. Las sustancias contaminantes se absorben a la biopelícula de biomasa
formada sobre el relleno y aquí posteriormente son digeridos por microorganismos. En el
proceso de digestión y metabolización son transformados en compuestos que ya no huelen:
 Los compuestos orgánicos son transformados en dióxido de carbono y agua
 El sulfhídrico da ácido sulfúrico
 El amoníaco se oxida a ácido nítrico
Así la superficie del relleno es siempre regenerado y no se satura. En principio se
trata de una oxidación de los contaminantes a baja temperatura y los microorganismos
pueden entenderse como catalizadores de esta reacción.
Los compuestos no volátiles (como los ácidos formados) son arrastrados por el
agua de lluvia o el agua de regadío aplicado sobre la biomasa.
En algunos casos, debido a la presencia de ácidos el pH de los lixiviados puede
bajar a 1 o 2. Aun así, lo normal es que el relleno orgánico tenga una alcalinidad suficiente
como para neutralizar el pH de los lixiviados.
2.3 Aplicación de los biofiltros
Los biofiltros se pueden aplicar sobre una amplia gama de sustancias volátiles
desde compuestos inorgánicos como el sulfhídrico y el amoníaco hasta compuestos
orgánicos volátiles como el tolueno, los xilenos o el benceno. Incluso se ha observado en
unos casos la desintegración del metano con rendimientos de hasta el 50 % o la eliminación
del cloruro de metileno.
Para la aplicación de los biofiltros el aire se debe aportar en condiciones
biocompatibles. Esto significa que no debe haber presente compuestos desinfectantes´, la
temperatura se debe encontrar en un rango de aproximadamente 5 - 40 °C y la
concentración de las sustancias a retener aún no debe resultar tóxica para los organismos.
El rendimiento global será mejor si las condiciones son constantes aunque con
algo de tiempo de adaptación los organismos se acomodan también a eventuales cambios.
Su uso es para limpiar el agua de lluvia que cae en las casas.
2.4 Rendimientos de los biofiltros
Los rendimientos alcanzados por los biofiltros dependen de la naturaleza y la
concentración de los contaminantes y de eventuales otros compuestos presentes en la
mezcla tratada. Suelen alcanzar valores de 95 - 99 % y son por lo tanto comparables con los
rendimientos alcanzados por otros procesos de desodorización como el lavado químico o
los filtros de carbón activo.
2.5 Tipos de biofiltros
Los equipos empleados para la purificación biológica de gases pueden subdividirse
en tres tipos: biofiltro de lecho fijo (BLF), biofiltro de lecho escurrido (BLE) y
biolavadores. Esta clasificación se basa en las condiciones en las que se encuentran los
microorganismos en el sistema y del patrón de flujo de la fase líquida.
Fase líquida
En Movimiento Estacionaria
Fase Biológica Dispersa Biolavador
Biofiltro De Lecho Biofiltro De Lecho
Inmovilizada
Escurrido Fijo
Clasificación de los biofiltros en función de la fase líquida y biológica

2.5.1 Biofiltro de lecho fijo


Los biofiltros de lecho fijo (BLF) constan de un lecho empacado que se conoce
como material filtrante y que puede ser sintético u orgánico, que sirve como soporte para
los microorganismos y en el caso de los orgánicos como fuente de nutrientes para el
crecimiento microbiano. Ejemplos de materiales filtrantes utilizados en este tipo de filtros
son rocas porosas, tierra de diatomeas, perlita, tierra, trozos de maderas, diferentes tipos de
compostas, residuos orgánicos tales como cáscaras de cacahuate, de arroz o de coco, fibra
de caña de azúcar, entre otros. El principio de los biofiltros de lecho fijo consiste en hacer
pasar la corriente gaseosa saturada de humedad que contiene al contaminante a través del
lecho en donde los contaminantes son degradados por los microorganismos. Una
característica importante de los BLF es la ausencia de la fase acuosa móvil que los hace
convenientes para tratar contaminantes muy poco solubles en agua. Es importante
mencionar que la huella física de los BLF es mayor con respecto a los otros tipos de
biofiltros.
2.5.2 Biofiltro de lecho escurrido
El biofiltro de lecho escurrido (BLE) consiste de una columna empacada con un
soporte inerte (usualmente de material cerámico o plástico) donde se desarrolla la
biopelícula. A través del lecho se alimenta una corriente gaseosa que contiene al sustrato
por biodegradar y una corriente líquida que es comúnmente reciclada a través del lecho y
que tiene la función de aportar nutrientes esenciales a la biopelícula, así como de remover
los productos de degradación de los microorganismos. Estos sistemas se recomiendan para
compuestos solubles en agua. Los BLE tienen similares ventajas que los biolavadores, ya
que la recirculación del líquido facilita la eliminación de los productos de reacción así
como un mayor control sobre el proceso biológico a través del control del pH y la
composición del medio líquido. La operación de absorción y biodegradación del
contaminante en los BLE se lleva a cabo en un solo reactor, lo cual los pone en ventaja
sobre los biolavadores respecto a la huella física y la operación del mismo. Se ha reportado
que en ambos sistemas el principal problema de operación es la solubilización del gas en la
fase acuosa, aunque es menos crítico en los BLE.

2.5.3 Biolavador
A diferencia de los biofiltros, en los biolavadores el compuesto a degradar primero
es absorbido en la fase líquida localizada en una torre de absorción llena de líquido. La
operación consiste en hacer fluir el gas a contracorriente a través del líquido, donde los
contaminantes y el O 2 son absorbidos. Posteriormente el líquido es alimentado a un reactor
empacado de un material inerte cubierto de la película biológica encargada de degradar al
contaminante. Los BL son los sistemas más adecuados para el tratamiento de compuestos
muy solubles en agua.
Las principales ventajas de los biolavadores son:
a) la recirculación del líquido que favorece la no acumulación de productos que
pudieran tener efectos nocivos para los microorganismos y
b) la facilidad de control del proceso biológico a través de la composición del
medio líquido. Sin embargo, el requerimiento de dos equipos, uno para la absorción y otro
para la biodegradación del contaminante, los hace poco convenientes con respecto a los
biofiltros de lecho escurrido.
2.6 Los principales parámetros a tener en cuenta para el diseño de un sistema de
biofiltración son:

La composición del biofiltro se elige en función de las características del gas a


tratar. La corriente de aire contaminado se hace pasar a través del lecho filtrante, donde
microorganismos especializados convierten los contaminantes en CO2, H2O y biomasa.
La concentración máxima admisible en el biofiltro viene determinada por la
biotoxicidad del contaminante. En el caso de compuestos como los alcoholes, las
concentraciones pueden ser más altas que para compuestos más tóxicos, como por ejemplo
los compuestos aromáticos halogenados. La concentración mínima es aquella que garantiza
que los componentes se difunden en el lecho y puede llevarse a cabo la transferencia de
materia. Sin dicha concentración mínima, la subsistencia de las colonias de
microorganismos no es posible.
Tener en cuenta:
a) Características del gas contaminante (concentración, flujo, presencia de partículas,
temperatura).
b) Selección del material filtrante.
c) Contenido de humedad del material filtrante.
d) Microorganismos.