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DELITOS DE LESIONES COMO

PARADIGMA DE LA VIOLENCIA
DE GÉNERO
DIPLOMADO MUJERES Y SISTEMA PENAL (2018)
PROFA. MYRNA VILLEGAS
METODOLOGIA DE ANALISIS

I. Marco conceptual
II. Normativa y estándares de derecho internacional de los derechos
humanos
III. Marco legal nacional
IV. Aspectos criminológicos: El ciclo VIF.
V. Aspectos sustantivos: Delitos de lesiones en contexto VIF
CONCEPTOS
• VIOLENCIA DE GÉNERO
violencia física o psicológica ejercida contra
cualquier persona sobre la base de su sexo
o género que impacta de manera negativa su
identidad y bienestar social, físico y/o psicológico
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
• “cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause
muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer
tanto en el ámbito público como en el privado” (art. 1 Convención
de Belem de Pará).
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR:

Toda relación de abuso permanente que se da entre los miembros


de una familia, constituida por acciones u omisiones que causan
daño físico, psicológico o sexual.
• Elementos de la VIF:.
- Maltrato
- La calidad de la víctima: familiar
Violencia doméstica

“toda forma de maltrato o abuso, sea físico, psicológico-emocional,


sexual o económico que tiene lugar en la pareja sin importar la
forma de vínculo”.
Normativa de derecho internacional de los
derechos humanos de las mujeres
• Convenio sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer (CEDAW) (ratificado por
Chile en 1989)
• Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra la Mujer, “Convención de
Belém do Pará” (ratificado por Chile en 1996, promulgada y
publicada en 1998)
Convención Interamericana para Prevenir,
Reprimir y Erradicar la violencia contra la
Mujer (Belém do Pará)

• Principales aspectos:
Para los efectos de esta Convención debe
entenderse por violencia contra la mujer cualquier
acción o conducta, basada en su género, que cause
muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o
psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público
como en el privado. (Art. 1)
Belém do Pará
• Se entenderá que violencia contra la mujer incluye la violencia física, sexual y
psicológica:
• a. que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier
otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el
mismo domicilio que la mujer, y que comprende, entre otros, violación, maltrato
y abuso sexual;
• b. que tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y
que comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura, trata de personas,
prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como
en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar, y
• c. que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, dondequiera
que ocurra. (Art. 2)
Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas
de Discriminación contra la Mujer (CEDAW)

Concepto de discriminación de la mujer: “toda


distinción, exclusión o restricción basada en el sexo
que tenga por objeto o resultado menoscabar el
reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer,
independientemente de su estado civil, sobre la base de
la igualdad del hombre y de la mujer, de los derechos
humanos y las libertades fundamentales en las esferas
política, económica, social, cultural y civil o en
cualquier otra esfera.” (Art. 1°)
Marco Legal Nacional
Constitución Política.
Art. 1.
• Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos.
• La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. …
• El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien
común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a
todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización
espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta
Constitución establece.
• Es deber del Estado…dar protección a la población y a la familia….promover
la integración armónica de todos los sectores de la Nación y asegurar el
derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la
vida nacional.
• Art. 5 ° inciso 2: tratados internacionales sobre derechos que emanan de la
naturaleza humana como límites a la soberanía
• Art. 19
• N°1. Derecho a la vida e integridad física y psíquica
• Nº 2: La igualdad ante la ley. En Chile no hay persona ni grupo privilegiados.
En Chile no hay esclavos y el que pise su territorio queda libre. Hombres y
mujeres son iguales ante la ley.
• Necesidad de incorporar la perspectiva de género en el Derecho Penal
• Mayor sensibilización de la sociedad
• Obligación del Estado de implementar eficazmente políticas de prevención y
represión de la violencia de género.

• Ley 20.066. Ley de violencia intrafamiliar de 7 octubre 2005


• Ley 20.480 de 18 diciembre 2010, modifica código penal e introduce figura de
femicidio íntimo además de otras modificaciones
ASPECTOS CRIMINOLOGICOS

¿SOMOS LAS MUJERES LAS QUE ESTAMOS EXPUESTAS Y/O SUFRIMOS


MAYOR VIOLENCIA?

Fuente: Boletín estadístico anual Min Público.


CICLO VIF

1ª.etapa: 2ª etapa: 3ª etapa:


Tensión- Agresión Reconciliación
acumulación
Síndrome de la mujer agredida:

• Baja autoestima
• Dependencia emocional o económica
• Aislamiento social
• Sentimiento de Indefensión aprendida
• Justificación o minimización de los episodios de violencia
LEY 20.066

Art. 5: DEFINICION VIF


• Será constitutivo de violencia intrafamiliar todo maltrato que afecte
la vida o la integridad física o psíquica de quien tenga o haya
tenido la calidad de cónyuge del ofensor o una relación de
convivencia con él; o sea pariente por consanguinidad o por
afinidad en toda la línea recta o en la colateral hasta el tercer grado
inclusive, del ofensor o de su cónyuge o de su actual conviviente.
También habrá violencia intrafamiliar cuando la conducta referida
en el inciso precedente ocurra entre los padres de un hijo común, o
recaiga sobre persona menor de edad, adulto mayor o
discapacitada que se encuentre bajo el cuidado o dependencia de
cualquiera de los integrantes del grupo familiar.
• INFRACCIONES EN LA LEY 20.066
• MALTRATO SIMPLE: falta de VIF. Competencia de los tribunales de familia (art. 5 y 6 ley 20.066). Sanción:
Multa de media a 15 UTM
• Delito de MALTRATO HABITUAL. Ejercicio de violencia física o psíquica habitual. Art. 14. Competencia
Justicia criminal.

• CÓDIGO PENAL: DELITOS QUE NORMALMENTE SE ASOCIAN A LA VIF


- femicidio/parricidio
- Lesiones
- Amenazas
- Delitos sexuales
- desacatos
Medidas accesorias (Trib Familia)
• El juez debe aplicar una o mas medidas accesorias, entre ellas la obligación de
abandonar el hogar común, prohibición de acercarse a la víctima, prohibición de
porte y tenencia, asistencia a programas terapéuticos, obligación de presentarse
regularmente ante la unidad policial que determine el juez (art. 9).
• Plazo de las medidas: no inferior a 6 meses ni superior a 2 años, pudiendo ser
prorrogadas.
Estadística Anual 2017 (Min. Publico)

TIPO DE DELITO TOTAL NACIONAL


Femicidio 131 (0,10%)
Lesiones en contexto VIF 84.617 (48,08%)
Amenazas 48.618 (38,89%)
Maltrato habitual 12.290 (8,18%)
Informe Temático 2017 Violencia contra la mujer y
ddhh. (Centro de Derechos Humanos U. Chile)
• “Ingreso y términos de delitos en el sistema penal.
• Durante los años de estudio analizados, el delito con mayor cantidad de ingresos y
términos en causas de violencia intrafamiliar en el sistema penal es el delito de
lesiones. En este sentido, y según estadísticas informadas por el Ministerio Público, el
porcentaje promedio de ingresos y términos por el delito de lesiones fue de 50,80% y
53,86% respectivamente, en el periodo 2007-2016. Por otra parte, y según estadísticas
informadas por la Defensoría Penal Pública, el porcentaje promedio de términos por el
delito de lesiones fue de un 69,45%. En cuanto a los ingresos, los delitos que le siguen
son el de amenazas y maltrato habitual, con un porcentaje promedio de ingresos de un
36,87% y 7,81% respectivamente, según estadísticas informadas por el Ministerio
Público en el periodo 2007-2016 (ver tabla 2, anexo 5).”
Lesiones en el CP
• Lesiones Graves (art. 397)
• Lesiones del art. 398
• Lesiones menos graves (art. 399)
• Lesiones leves (art. 494 n°5)
Art. 397
• El que hiriere, golpeare o maltratare de obra a otro, será castigado como
responsable de lesiones graves:

1.° Con la pena de presidio mayor en su grado mínimo, si de resultas de


las lesiones queda el ofendido demente, inútil para el trabajo, impotente,
impedido de algún miembro importante o notablemente deforme.
2.° Con la de presidio menor en su grado medio, si las lesiones
produjeren al ofendido enfermedad o incapacidad para el trabajo por más
de treinta días
Art. 398
• Las penas del artículo anterior son aplicables respectivamente al que
causare a otro alguna lesión grave, ya sea administrándole a
sabiendas sustancias o bebidas nocivas o abusando de su credulidad o
flaqueza de espíritu.
Art. 399
• Las lesiones no comprendidas en los artículos precedentes se reputan
menos graves, y serán penadas con relegación o presidio menores en
sus grados mínimos o con multa de once a veinte unidades
tributarias mensuales.
Art. 494 n°5
• Sufrirán la pena de multa de una a cuatro unidades tributarias mensuales:
• 5.° El que causare lesiones leves, entendiéndose por tales las que, en concepto
del tribunal, no se hallaren comprendidas en el art. 399, atendidas la calidad de
las personas y circunstancias del hecho. En ningún caso el tribunal podrá
calificar como leves las lesiones cometidas en contra de las personas
mencionadas en el artículo 5° de la Ley sobre Violencia Intrafamiliar, ni aquéllas
cometidas en contra de las personas a que se refiere el inciso primero del artículo
403 bis de este Código.
ART. 403 bis.- (Ley 21.013 de 06.06.2017)

El que, de manera relevante, maltratare corporalmente a un niño, niña o adolescente


menor de dieciocho años, a una persona adulta mayor o a una persona en situación de
discapacidad en los términos de la ley N° 20.422 será sancionado con prisión en
cualquiera de sus grados o multa de una a cuatro unidades tributarias mensuales, salvo
que el hecho sea constitutivo de un delito de mayor gravedad.
El que teniendo un deber especial de cuidado o protección respecto de alguna de las
personas referidas en el inciso primero, la maltratare corporalmente de manera
relevante o no impidiere su maltrato debiendo hacerlo, será castigado con la pena de
presidio menor en su grado mínimo, salvo que el hecho fuere constitutivo de un delito
de mayor gravedad, caso en el cual se aplicará sólo la pena asignada por la ley a éste
LESIONES EN VIF
- Art. 494 Nº5 CP: imposibilidad de calificar como leves las lesiones cometidas
en contra de las personas mencionadas en el art. 5 de la ley de VIF, siempre
serán menos graves.
- Agravante especial de art. 400 CP: aumento de pena cuando se trata de
personas a que se refiere el art. 5 de la ley de VIF.
Art.400
• Si los hechos a que se refieren los artículos anteriores de este párrafo se ejecutan en
contra de alguna de las personas que menciona el artículo 5º de la Ley sobre
Violencia Intrafamiliar, o con cualquiera de las circunstancias Segunda, Tercera o
Cuarta del número 1º del artículo 391 de este Código, las penas se aumentarán en un
grado.
Asimismo, si los hechos a que se refieren los artículos anteriores de este párrafo se
ejecutan en contra de un menor de dieciocho años de edad, adulto mayor o persona
en situación de discapacidad, por quienes tengan encomendado su cuidado, la pena
señalada para el delito se aumentará en un grado.

• La jurisprudencia, con anterioridad a la reforma de la ley 20.066 ya habia
reconocido la expresa gravedad de las lesiones en contexto VIF, fundamentando
que en atención a la persona y las circunstancias del hecho no podían calificarse
como leves.
S. Corte Suprema (19-03-2004).

“Tampoco se aceptará la calificación de leves que de las lesiones ocasionadas a N.N.


hace la defensa, aparentemente fundada en la circunstancia de haber la herida
cicatrizado en una semana (...) La mera circunstancia de durar una semana en
cicatrizar no es suficiente para configurar la falta de lesiones leves, como lo
pretende la defensa, toda vez que el Nº 5 del artículo 494 del Código Penal, califica
de tales a aquellas que no se encuentran comprendidas en el artículo 399 del
mismo código, atendida la calidad de las personas y la circunstancias del hecho, las
que no se dan en la especie”
Sentencia del Juzgado de Garantía
de Quillota, de 5 - 02-2005 (rec. nulidad declarado inadmisible por la
Corte Suprema S.16.05.2005)

“Se debe decir primero que el artículo 399 no entrega


ningún parámetro que permita orientarnos en esta
tarea. Sin embargo, tenemos el artículo 494 Nº 5 del
Código Penal, que nos indica: constituyen lesiones
leves ‘las que, en concepto del tribunal, no se hallaren
comprendidas en el artículo 399, atendidas la calidad
de las personas y circunstancias del hecho’. Esta
última norma deja entregada al tribunal la calificación
de las lesiones, a diferencia de lo que ocurre con el
artículo 397 (...)
“Las lesiones leves se distinguen, por una parte, de las lesiones
del artículo 397 del Código Penal en razón de su resultado, que
en cada caso se pueden imputar a la conducta y por otra, se
distinguen de las lesiones del artículo 399 en razón de la
apreciación que el juez realice respecto de la calidad de las
personas y las circunstancias de hecho, en cuanto permitan
fundamentar un injusto menor”
“Así, en la tarea el juez debe considerar el primer elemento proporcionado por el
artículo 494 Nº 5 del Código Penal (la calidad de las personas). En el caso de autos
nos encontramos en presencia de una agresión física de un varón hacia una mujer
(el sexo es uno de los parámetros que la doctrina entrega al respecto). En relación a
las circunstancias de hecho, debe tenerse presente que la agresión ocurrió al interior
de la propiedad del cónyuge de la ofendida, hasta donde llegó el requerido sin motivo
alguno y sin que haya sido invitado por sus moradores, agrediendo a la víctima en
presencia de un hombre desconocido para la ofendida, pero conocido para el agresor,
el cual conducía la camioneta en la que este se movilizaba, añadiendo con ello
ignominia a la lesión. En estas circunstancias, corresponde calificar de menos
graves las lesiones sufrida por doña N.N.”
Hipótesis interpretativas art. 494 N°5
(Van Weezel)
• No se trata de un tipo penal especial de lesiones que no son
graves en el contexto intrafamiliar, pues el juez no está
obligado a tener en cuenta el contexto intrafamiliar para
calificar el hecho, sino que únicamente se excluye una
posibilidad de calificación (de esa lesión en contexto VIF
como leve)
No hay tipicidad reforzada.
• En la tipicidad reforzada hay una norma de conducta utilizando una serie de
supuestos análogos, de tal manera que resulta irrelevante si en el caso concreto
se configura uno de ellos, varios o todos.
a) Si la ley 20.066 de VIF hubiera creado un tipo penal especial de lesiones menos
graves, este sería paralelo al del art. 399 CP y no estaría “incluido” en él.
b) “cuando en el hecho se configuran varios supuestos de los que componen la “tipicidad
reforzada” de una figura, esta situación es irrelevante desde el punto de vista del desvalor
de la conducta. En cambio, si en el caso de las lesiones concurren los requisitos
valorativos para considerarlas como menos graves y además se verifica el contexto
intrafamiliar, el art. 400 CP obliga a incrementar las penas”. (Van Weezel)
No se trata de una figura privilegiada o calificada

• La norma no supone una calificación del delito de lesiones leves en


razón del contexto intrafamiliar, porque lo que se califica son las
figuras denominadas “básicas”, a partir de las cuales se construye
precisamente la figura calificada. En este caso, en cambio, las lesiones
leves bajo ningún respecto pueden considerarse como el tipo penal
“básico” respecto de las lesiones menos graves, sino que ambas
figuras se sitúan en un plano de igualdad hermenéutica.
• El juez puede calificar el hecho como lesiones del art. 399
prescindiendo del contexto intrafamiliar
Contexto intrafamiliar como elemento del tipo.
• introducción de un elemento “emergente” al tipo de las lesiones leves, con un
contenido negativo respecto de la aplicabilidad del tipo penal
• Por lo tanto, es necesario que dicho elemento, el contexto intrafamiliar, no
concurra en el caso concreto para poder subsumir el hecho en el tipo de lesiones
leves.
• Lo característico de los elementos “emergentes”, es que su concurrencia en el
caso concreto obliga a descartar la figura que los contiene, pero no determina
necesariamente la aplicabilidad de una figura distinta.
“Esta no determinación podría teóricamente revestir dos formas:
(i) para aplicar una figura distinta es necesaria la concurrencia de requisitos adicionales a los presupuestos
fácticos del elemento emergente;
(ii) la aplicación de una figura distinta no requiere elementos adicionales a los presupuestos fácticos del
elemento emergente, pero la subsunción de los hechos bajo ella puede ser realizada con independencia de la
concurrencia de tales presupuestos.

Esta última es la situación del art. 494 N° 5 CP


Si bien el legislador ha establecido a priori y en forma abstracta una determinada valoración de ciertos
presupuestos fácticos (la presencia de un contexto intrafamiliar), de modo que cabría en teoría considerar todo
hecho en el que ellos concurren como objeto de una determinada valoración legislativa, al mismo tiempo la ley
no ha querido privar al juez de la facultad de decidir en concreto si utilizará esa valoración legislativa en su
calificación o si, en cambio, se atendrá a los criterios generales para fundar su decisión. Dicho de otro modo: el
juez no puede llegar a un resultado de subsunción que contradiga la valoración legislativa, pero sí puede
subsumir correctamente prescindiendo por completo de ella. En este sentido, la concurrencia de los
presupuestos fácticos de un contexto intrafamiliar es un elemento "emergente" –introduce un dispositivo de
corrección del resultado de la valoración judicial, que opera solo en caso de necesidad– y negativo del tipo de
lesiones leves” (Van Weezel)
Agravante art. 400
• Se refiere solo a lesiones graves y menos graves
• No hay problema tratándose de lesiones graves
• Problema de ne bis in ídem tratándose de lesiones menos graves.: el contexto de
VIF es fundamento para una doble incriminación.
• Art. 63 CP: no producen el efecto de aumentar la pena las circunstancias
agravantes que por si mismas constituyen un delito especialmente penado por la
ley o que ésta haya expresado al describirlo y penarlo.
Dos alternativas respecto de las lesiones menos
graves y el art. 400 CP
• La agravante del art. 400 no se puede aplicar nunca (ne bis in idem y ppio
culpabilidad)
• Existen situaciones en las cuales las lesiones inferidas en contexto VIF se
consideran como lesiones menos graves con total independencia de dicho
contexto. Este solo es el caso en el que la frase final que aparece en el art. 494
Nº5 se entienda como “elemento emergente” y negativo del tipo en el sentido
explicado antes, es decir si se la interpreta como mera garantía de un resultado
final de la subsunción judicial.
• Lo anterior significa que en un caso de violencia intrafamiliar constitutiva de
lesiones que no son graves, el juez deberá ponderar en primer lugar si las
“circunstancias del hecho” y la “calidad de las personas” –con prescindencia de
cualquier contexto intrafamiliar– permiten calificarlo como un delito de lesiones
menos graves o, por el contrario, si solo permiten apreciar un delito de lesiones
leves.
a) “Cuando el hecho es calificado como lesiones menos graves en razón
de los criterios anteriores, el juez estará obligado a aplicar la
agravante del art. 400 CP, si se acredita además la existencia de un
contexto intrafamiliar”.
b) “Si, por el contrario, el análisis y ponderación de las “circunstancias
del hecho” y la “calidad de las personas” conducen a apreciar un
delito-falta de lesiones leves, el juez estará obligado a calificar el
hecho como lesiones menos graves en razón del contexto familiar,
por aplicación de la frase final del art. 494 N° 5 CP, pero no será
posible agravar la pena en virtud de la norma del art. 400 CP en
comentario, pues ello implicaría una violación del principio de
culpabilidad y se encuentra prohibido por el art. 63 CP” (Van Weezel)
SCA Stgo de 30-06-2014 (N° Reforma Procesal
Penal- 1475-2014)
• Cuarto: Que, el recurrente deduce su recurso de nulidad, sólo en cuanto absolvió a Manríquez Beltrán
del delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar, fundado en la causal prevista
en el artículo 373 letra b) del Código Procesal Penal, que dice: “(…) Procederá la declaración de nulidad
del juicio oral y de la sentencia (…) b) Cuando, en el pronunciamiento de la sentencia, se hubiere hecho
una errónea aplicación del derecho que hubiere influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo.”
Agrega, que en este caso, ello se traduce en una errónea aplicación de lo establecido en el artículo 5° de
la Ley de Violencia Intrafamiliar.
• Y que el error en la aplicación del derecho ocurre al exigir un requisito inexistente en la Ley de Violencia
Intrafamiliar, como es aquel que para calificar un acto como constitutivo de violencia intrafamiliar se
debe acreditar un “requisito subjetivo”, que, en palabras del fallo recurrido, significarían que el victimario
utilice la agresión psicológica o física para “anular o controlar la voluntad de la víctima y de esta forma
conseguir su cometido”
• “las lesiones producidas a la víctima, -hermano del agresor- no aparecen realizadas en un
contexto de violencia intrafamiliar, por cuanto no se acreditó que por parte de agresor haya
habido una mayor disponibilidad de fuerza en contra del agredido que fuere la parte más
débil, por el contrario aparece que dichas lesiones fueron producidas en contexto de una
riña donde ambos se golpearon mutuamente; además, agresor y agredido, aun siendo
hermanos no viven juntos bajo el mismo techo y en definitiva aparece que la motivación de
la riña en la cual se produjeron las lesiones constatadas a la víctima es uno patrimonial (una
disputa por una bicicleta), entonces todo ello, hace que los hechos no se dan dentro del
contexto y ámbito que exige el artículo 5° de la Ley de Violencia Intrafamiliar, en
consecuencia, en este caso se encuentra correctamente aplicada dicha normativa legal, por lo
que no ha habido alguna errónea aplicación del derecho en la absolución producida en el
fallo de tribunal a quo, por lo que necesariamente debe rechazarse el recurso de nulidad
intentado para dejar sin efecto el fallo en aquella parte que así lo declaró, esto es, respecto
del delito de violencia intrafamiliar, que es por la única absolución que se intentó el presente
recurso.
Problemas con las calificantes y con la clasificación
misma de las lesiones.

- Notable deformidad (caso Alicate)


- Clasificación de las lesiones conforme al tiempo de recuperación:
Incapacidad para el trabajo por mas de 30 días (¿victimas que no
trabajan?).
-
Sentencia 1° TOP Stgo de 8-03-2006 (RIT 6-2006)
• El día 10 de agosto de 2005, en el domicilio ubicado en calle Santa Teresa 9491, comuna
de Pudahuel, el acusado, Héctor René Sepúlveda Leal, aproximadamente a las 00:00
hrs., calentó en la cocina a fuego un alicate y luego se dirigió al dormitorio del referido
domicilio, lugar donde se encontraba durmiendo su conviviente, una vez ahí la destapó
y se abalanzó sobre ella introduciéndole el alicate caliente en su zona genital, para
luego retirarse del lugar. A consecuencia de lo anterior, Doris Sandoval Sepúlveda
resultó con las siguientes lesiones; quemaduras vulvares y del muslo izquierdo de
primer y segundo grado, quemaduras que sanaron en el lapso de cuarenta días,
dejando como secuela en el cuerpo de la victima una deformidad permanente de la
vulva por tracción del labio mayor.
Informe pericial SML:
“Concluye que las lesiones que presenta la afectada eran
quemaduras vulvares y muslo izquierdo de primer y segundo
grado, producida por la acción de una herramienta metálica
calentada “al rojo”, de carácter grave que sanaran entre treinta y un
días a sesenta días con igual tiempo de incapacidad, siempre que
no se produzcan complicaciones o secuelas. Agrega que hizo dos
ampliaciones: la primera el 7 octubre en respuesta a unas
consultas de la fiscalía, informando que las lesiones causaron
deformidad de la vulva por tracción del labio mayor y que ellas
provocarian coito doloroso.
• SEXTO: Que los hechos antes expuesto constituyen el delito de lesiones graves previsto y
sancionado en el artículo 397 N°2 del Código Penal, en grado de consumado, en que
al acusado Héctor René Sepúlveda Leal le ha correspondido participación como autor
inmediato y directo.
• El dolo en su actuar emana de haber calentado ante una fuente de calor el alicate
referido y con conocimiento de contar con ello, se abalanzó y forcejeó con la afectada,
colocándoselo en la región más íntima del cuerpo, lo que requiere de una
representación del lugar y de las lesiones que deseaba producir y causó.

Se condena a HÉCTOR RENÉ SEPÚLVEDA LEAL, ya individualizado,
a la pena de ochocientos diecisiete días de presidio menor en
su grado medio, accesoria de suspensión de cargo u oficio
publico durante el tiempo de la condena y a las costas de la
causa, como autor del delito de lesiones graves causadas a
Doris Sandoval Sepúlveda, ocurrido en la ciudad de Santiago,
el día 10 de agosto de 2005.-
Concurriendo los requisitos legales, se confiere al
sentenciado el beneficio alternativo de la remisión
condicional de la pena, sirviéndole de abono para el caso de
que la medida sea revocada los 194 días que permaneció
privado de libertad en esta causa (el 11 de agosto de 2005 y
del 23 de agosto de 2005 al 3 de marzo de 2006), según consta
del auto de apertura del juicio oral.
SENTENCIA 2° JUICIO ORAL (de 21.06.2006)

I.- Que se condena a Héctor René Sepúlveda Leal, ya individualizado, a la pena de tres años y un día de
presidio menor en su grado máximo, a las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para derechos
políticos y de inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos durante el tiempo de la condena y al pago de las
costas de la causa, por su responsabilidad como autor del delito consumado de lesiones graves a Doris Sandoval
Sepúlveda, ocurrido el día 10 de agosto de 2005, en la comuna de Pudahuel, ciudad de Santiago.
II.- Que no se le concede al sentenciado ningún beneficio alternativo de la Ley 18.216, por lo que deberá
cumplir efectivamente la pena corporal impuesta en el Centro de Detención Preventiva Santiago Sur, de
Gendarmería de Chile, reconociéndose como abono para el cumplimiento del castigo el período que permaneció
privado de libertad en este procedimiento, esto es 194 días, que comprenden el día 11 de agosto de 2005 que estuvo
detenido y desde el 23 de agosto de 2005 al 3 de marzo de 2006, lapso que permaneció con prisión preventiva,
según consta del auto de apertura de 3 de febrero último y del sistema computacional.
CASO NABILA RIFFO
Hecho 2: “En la madrugada del día 14 de mayo de 2016 el
imputado don Mauricio Orlando Ortega Ruiz se
encontraba al interior de su domicilio ubicado en calle
Lautaro N°1030 de Coyhaique en compañía de un grupo
de personas entre las que se encontraba su conviviente
doña Nabila Meliza Rifo Ruiz con quien tiene dos hijos en
común de iniciales K.O.R. de 4 años y M.O.R de 3 años.
Debido a la ingesta alcohólica, en ese lugar se inició una
discusión entre ambos donde el imputado la insulta, la
amenaza, se descontrola y la agrede, lo que provoca que
alrededor de las 06,00 horas de la mañana la víctima Nabila
Meliza Rifo Ruiz huya del lugar por calle Lautaro hacia el
oriente siendo seguida por el imputado Mauricio Orlando
Ortega Ruiz, quien luego de cruzar calle Monreal le dio
alcance procediendo a golpearla en reiteradas
oportunidades en la cabeza y tronco con dos trozos de
concreto que portaba en sus manos causándole las
• a.- Fractura occipital derecha.
• b.- Fractura de macizo facial en arco cigomático y piso órbita derecha.
• c.- Trauma auricular derecho que requirió cirugía de reconstrucción.
• d.- Múltiples lesiones contuso cortantes en cabeza, rostro y
extremidades.
• Todas estas lesiones provocaron compromiso de conciencia shock
hipovolémico y riesgo vital. Después de golpear a la víctima, el
imputado se retira del lugar volviendo casi inmediatamente sobre la
víctima y con un elemento punzante procedió a introducirlo en sus ojos
y remover ambos globos oculares cortando el nervio óptico y causando
la enucleación total bilateral que provocó en la víctima la pérdida total e
irreversible de la vista. Producto de las lesiones provocadas a la víctima
ésta resultó con riesgo de muerte que de no mediar atención médica
oportuna hubiere fallecido, lo que se evitó por la intervención de
equipos médicos del SAMU y Hospital Regional de Coyhaique”
• Calificación Jurídica del MP y de querellante:
Delito de femicidio en grado de frustrado, descrito en el artículo 390
del Código Penal; y delito de mutilación en carácter de reiterada,
descrito en el 3 artículo 396 del Código Penal, en relación al artículo 400
del Código Penal y 5º de la Ley de Violencia Intrafamiliar.
• Participación: Autor, de conformidad al artículo 15 Nº1 del Código
Penal. dos valientes jóvenes
• Atenuantes: No concurren.
• Agravantes: Artículo 12 N°14 del Código Penal
la defensa, en su alegato de apertura, sostuvo que a su lado hay una silla vacía que
corresponde a la persona alta, delgada, de negro, que debió haber sido llevada a juicio, que fue
en la madrugada del 14 de mayo pasado fue vista por dos valientes jóvenes golpeando
reiteradamente a la víctima, los mismos que una y otra vez llamaron a Carabineros pidiendo
auxilio; dejándola con sus calzas hacia abajo y su polera hacia arriba, quien ejerció un ataque
sexual en su contra, que tomó un trozo de concreto y la golpeó, rompiendo sus piezas dentales,
dejándola sorda, que con un movimiento experto sacó sus ojos y que llenó su cuerpo y ropa de
sangre; el mismo que la abandonó a su suerte, no para matarla, sino que para viva el resto de
su vida recordando la inmensidad del ataque; aquel que según los médicos que la
entrevistaron era un metalero alto que la quería abusar; ese hombre está seguro en la
impunidad, porque nadie lo condenará, ya que los fiscales y servidores públicos llamados a
proteger a la víctima se obsesionaron con el hombre equivocado; quien es un hombre de clase
media, de familia, de trabajo, que tiene su conciencia limpia; que está preso por un crimen que
no cometió, quien más que recuperar su libertad, tiene la esperanza que algún día la persona
que atacó a su pareja, ocupe esta silla vacía.
Al término del juicio, reiteró que el lugar del acusado no corresponde al Mauricio Ortega; no es
posible reemplazar los testimonios de los adolescentes que vieron golpear esa mañana a la víctima
una y otra vez hasta dejarla inconsciente; quienes dijeron enfáticamente que los trozos con que se
golpeó a la víctima fueron recogidos en otro sentido, que fueron golpeados por otra persona que no
era el acusado, dando cuenta que era una persona 100% distinta; ambos testigos tuvieron una
seguridad completa, que se mantuvo desde el día uno; desde el momento que el joven llamó a
Carabineros, lo que fue ratificado por su amiga; dieron cuenta de manera circunstanciada de los
hechos que observaron; Juan dijo que el sujeto traspasaba con una cabeza la lata; y el otro señaló
que medía de manera similar a su papá que medía 1,73 metros, pero el acusado medía 1,52 metros;
no puede ser que prueba circunstancial, lleve a otras conclusiones; el testimonio ha sido de tal
entidad que tiemblan las otras probanzas; ese lugar no es de Mauricio Ortega porque incluso
Nabila Rifo, a tres peritos y a siete testigos, en dos conversaciones, dijo que la persona que la
agredió fue ese metalero, joven, que la abordó en su casa, que sí se condice con las condiciones y
estado de ánimo con que estaba esa noche; nadie puede justificar las agresiones que sufrió la
víctima, pero la declaración de Nabila no tuvo en el juicio de la coherencia, fuerza y certeza
necesarios para dar cuentas de los hechos; además, ella estaba en un avanzado estado de ebriedad,
al borde de la intoxicación alcohólica, afectando su comprensión y su memoria;
Prueba hecho 2
• Asimismo, con los mismos testimonios, se estableció que durante ese encuentro, el acusado
discutió airadamente con la víctima por hechos puntuales, refiriendo, a modo de ejemplo,
Gonzalo Bahamonde, que Mauricio Ortega en un momento golpeó una lavadora con los puños
de arriba hacia abajo; que tuvo que calmarlo porque estaba alegando mucho con Nabila; que lo
tomaba de los hombros porque le gritaba y la apuntaba con los dedos; reconociendo que
incluso tuvo que agarrarlo para calmarlo; en tanto que Juan Mendoza indicó que Mauricio le
decía a Nabila que lo tenía cabreado, aburrido, que siempre le hacía lo mismo cuando tomaba
tragos, se lo decía a gritos; Mauricio estaba repugnante, agresivo; le decía que era una mala
agradecida, le mostraba el refrigerador y le decía: “mira cómo te tengo, como una reina”; en ese
momento la situación estaba peluda, un poco descontrolada; él con el chalo, cuando le fue a
pegar a la pared y lavadora, lo sacaron hacia afuera.
• En el mismo sentido, y aunque no asistió a la fiesta, la hermana de la ofendida, Katherine
Lisbeth Rifo Ruiz, fue testigo presencial de la discusión entre el acusado y Nabila Rifo, y los
intentos de agresiones de aquel a su hermana, ya que relató que los hijos mayores de la víctima
le enviaron mensajes a las cinco de la mañana, pidiéndole que los fueran a buscar porque
tenían miedo, ya que Mauricio estaba borracho y le quería pegar a su hermana, por lo que fue
hasta ese domicilio y pudo ver que el acusado discutía con su hermana, constató el miedo que
tenían los hijos de Nabila, y presenció, entre otros hechos, cuando Mauricio Ortega se le tiraba
a su hermana para pegarle y el primo y Juanito lo agarraban de sus brazos para que no le
pegue. Si bien no indicó la hora en que se fue, sí señaló que se fue a pie, que entre la casa en
que ella vivía y la del acusado había como cinco cuadras y que regresó a su domicilio alrededor
de las seis de la mañana.
DECISIÓN TOP (FALLO DE MAYORÍA)
• I.- Se ABSUELVE a MAURICIO ORLANDO ORTEGA RUIZ de aquella parte de las acusaciones
deducidas en su contra que le imputaron responsabilidad en calidad de autor en un delito de
amenazas que habría ocurrido el día 5 de junio de 2015, en horas de la mañana, en esta ciudad,
en perjuicio de Nabila Meliza Rifo Ruiz.
• II.- Se CONDENA a MAURICIO ORLANDO ORTEGA RUIZ a la pena de QUINIENTOS
CUARENTA DÍAS DE RECLUSIÓN MENOR EN SU GRADO MÍNIMO, y a la accesoria legal
de suspensión de cargo u oficio público durante el tiempo de la condena, por su
responsabilidad en calidad de AUTOR de un delito de VIOLACIÓN DE MORADA
VIOLENTA, en grado consumado, previsto y sancionado en el artículo 144 inciso 2° del Código
Penal, cometido en contexto violencia intrafamiliar, ocurrido el día 5 de junio de 2015, en horas
de la mañana, en esta ciudad, en perjuicio de Nabila Meliza Rifo Ruiz.
• III.- Se CONDENA a MAURICIO ORLANDO ORTEGA RUIZ a la pena de
DOCE AÑOS Y CIENTO OCHENTA DÍAS DE PRESIDIO MAYOR EN SU
GRADO MEDIO, y a las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua
para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la de inhabilitación absoluta
para profesiones titulares mientras dure la condena, por su responsabilidad en
calidad de AUTOR de un delito de FEMICIDIO, en grado de frustrado, previsto
y sancionado en el artículo 390 del Código Penal, cometido en contexto violencia
intrafamiliar, el día 14 de mayo de 2016, en horas de la madrugada, en esta
ciudad, en perjuicio de Nabila Meliza Rifo Ruiz.
• IV.- Se CONDENA a MAURICIO ORLANDO ORTEGA RUIZ a la pena de
DOCE AÑOS Y CIENTO OCHENTA DÍAS DE PRESIDIO MAYOR EN SU
GRADO MEDIO, y a las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua
para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la de inhabilitación absoluta
para profesiones titulares mientras dure la condena, por su responsabilidad en
calidad de AUTOR de un delito de LESIONES GRAVESGRAVÍSIMAS, en grado
de consumado, previsto y sancionado en el artículo 397 N°1 del 187 Código
Penal, cometido en contexto violencia intrafamiliar, el día 14 de mayo de 2016, en
horas de la madrugada, en esta ciudad, en perjuicio de Nabila Meliza Rifo Ruiz.
DECISIÓN CORTE SUPREMA
• 1°) Que, no habiéndose establecido en la forma requerida por el artículo 340 del
Código Procesal Penal que el acusado obró con dolo directo al propinar los
golpes en la cabeza a la víctima con trozos de concreto, no han podido estos
hechos ser calificados como delito de femicidio frustrado como proponen las
acusaciones, sino sólo como delito de lesiones simplemente graves consumadas,
previsto y sancionado en el artículo 397 N° 2 del Código Penal
• 2°) Que, en relación a la determinación del quántum de la pena, la sanción
asignada por ley al delito de lesiones del artículo 397 N° 2 del Código
Penal, es la de presidio menor en su grado medio, sanción que conforme al
artículo 400 del Código Penal, por haberse ejecutado estos hechos en contra
de alguna de las personas que menciona el artículo 5º de la Ley sobre
Violencia Intrafamiliar, debe aumentarse en un grado y, concurriendo una
mitigante, la del artículo 11 N° 6 del Código Penal, debe fijarse en su
mínimum, según lo ordenado por el artículo 67 del Código Penal.
• 3°) Que, dentro del marco penal antes señalado, conforme al artículo 69 del
Código Penal, para determinar la cuantía de la pena deben ponderarse el
número y entidad de las circunstancias atenuantes y la mayor o menor
extensión del mal producido. En este caso, en relación al número y entidad
de las minorantes, sólo beneficia al imputado una de ellas, debidamente
fundamentada su concurrencia en la sentencia reproducida, por lo que, en
cuanto al parámetro legal del “número”, ni siquiera se alcanza la
pluralidad.
4°) Que, en lo concerniente a la extensión del mal causado, se estará a
lo establecido por los jueces de la instancia en el razonamiento 110° del
fallo -dado que, como se dijo, de conformidad al artículo 385 del
Código Procesal Penal, en esta parte los magistrados realizan una
valoración de circunstancias de hecho que esta Corte debe reproducir
en su sentencia de reemplazo, atendido que esos hechos no fueron
objeto del recurso acogido-, esto es, “la brutal agresión que sufrió la
víctima, a pesar de no privarla de su vida, afectó su integridad física y
emocional con una intensidad de tal magnitud que únicamente con
dicho quantum se vería suficientemente aprehendido el injusto penal
cometido”.
Considerandos relevantes
• 25° De ese modo, en relación a lo fáctico y en lo que interesa a la materia aquí tratada, el fallo únicamente
establece en su considerando 84°, que el acusado golpeó en reiteradas oportunidades en la cabeza a la
víctima con dos trozos de concreto que portaba en sus manos causándole lesiones, que le provocaron
compromiso de conciencia shock hipovolémico y riesgo vital, “para acto seguido, retirarse del lugar y
volver casi inmediatamente sobre la víctima”, procediendo a introducir un elemento punzante en sus ojos
causando la enucleación total bilateral que provocó en la víctima la pérdida total e irreversible de la vista.
Luego, en el motivo 85°, sobre este mismo asunto, señala la sentencia que una vez terminado el primer
ataque, “el acusado se levantó, se retiró del lugar y volvió nuevamente”. Agrega este mismo considerando
que el primer ataque tenía el “claro propósito de privarle la vida” a la víctima -tenía “intencionalidad
homicida” como precisa en el mismo basamento-, mientras que con el segundo ataque “el acusado se
propuso extraer ambos ojos a la víctima”, y además se consideró respecto de la última oportunidad “las
particulares características del procedimiento mecánico que tuvo que hacer el agresor para extraer ambos
globos oculares”.
• el tribunal concluyó en su basamento 84° que se trataba de dos conductas distintas e
independientes que debían ser sancionadas separadamente, no en forma unificada, como
necesario resultado del mero establecimiento de los hechos reseñados en el considerando anterior,
sino producto de un análisis jurídico más complejo, el que toma en cuenta “la diferencia de
momentos entre la primera y segunda acción, las particulares características del procedimiento
mecánico que tuvo que hacer el agresor para extraer ambos globos oculares, ... el dolo específico
que requiere esta segunda acción y el bien jurídico tutelado, que si bien coincide en la protección
de la integridad física y de la vida de las personas, en este caso se concretó de un modo muy
particular y con consecuencias diferentes”.
• 40°. Así, honrando los hechos tal cual como fueron tenidos por verdaderos en el fallo, resulta
de claridad meridiana que, aunque próxima a la primera, la segunda agresión, consistente en
la extracción de ambos ojos a la víctima mediante un procedimiento mecánico corresponde a
un momento distinto, cercano sí pero distinto al fin de cuentas, de aquél en que previamente
se propinan los golpes con un objeto contundente, ya que el acusado “finaliza” la agresión
mediante golpes con trozos de concreto y se “retira” del lugar, volviendo luego para
concretar una acción distinta, dirigida, según el fallo, por una voluntad distinta de la que
impulsó los primeros golpes
• 54° Hasta ahora es opinión dominante en el pensamiento penal nacional, la que exige
en las fases imperfectas de ejecución del delito, el dolo directo, excluyendo, por ende,
el dolo eventual. Al respecto, puede citarse a los autores Labatut, Etcheberry y Cury,
mencionados con detalle de sus obras en la primera decisión de esta Corte Suprema,
recién aludida, que incluye, asimismo, varias opiniones de connotados autores
extranjeros, sin perjuicio de reconocer la existencia de pareceres discrepantes, como
ocurre entre nosotros con los profesores Novoa y Garrido Montt. Si en cuanto al dolo
de la frustración, no hay diferencia con el dolo de la tentativa, entonces, aquél se
integra con una voluntad dirigida a alcanzar la comisión total, plena, del tipo penal,
esto es, dolo directo de consumar la lesión del objeto jurídico protegido.
• Quincuagésimo tercero: Que, pues bien, en la especie los sentenciadores
llevaron adelante el reseñado “juicio de inferencia” a partir de las diversas
circunstancias de hecho que fueron fijando y concatenando sucesivamente y que
CPWXBXXHCN pasaron a conformar un cúmulo de prueba indiciaria o
circunstancial que condujo a dicho juicio, esto es, que el acusado realizó una
acción idónea para provocar la muerte de la víctima “revestida de una
intencionalidad homicida”. Empero, la conclusión de que el hechor obró con
dolo homicida al perpetrar la primera agresión, no permite por sí sola tener por
configurado un homicidio (femicidio) frustrado, como se dirá en el motivo
siguiente.
• Quincuagésimo cuarto: Que en relación al segundo reproche opuesto por el recurso
en este asunto, a saber, la ausencia de dolo directo en el obrar del acusado, debe
tenerse presente que según constante jurisprudencia de esta Corte Suprema, apoyada
en sólidas opiniones doctrinarias, el delito frustrado -estado de desarrollo alcanzado
por el delito de femicidio según el fallo- requiere dolo directo en el agente, ya que
esta etapa del iter criminis no se diferencia en nada -en el plano subjetivo- de la
tentativa, fase que, al exigir hechos directamente encaminados a la consumación, sólo
se realiza con dolo directo, esto es, con intención o propósito de lograr la
consumación del ilícito, mismo requisito que debe concurrir en la frustración (SSCS
Rol N° 1.719-2007 de 24 de septiembre de 2007 y Rol N° 6.613-2012 de 24 de octubre
de 2012).
• Si la primera agresión fue cometida -según el voto de mayoría del fallo del
Tribunal Oral en lo Penal- con dolo directo homicida, teniendo como meta a
alcanzar la muerte de la víctima, evento éste, respecto del cual nada quedaba por
hacer al autor, surge una pregunta obvia en este ámbito del debate sobre la más
precisa caracterización típica de una conducta humana: ¿por qué regresó el
hechor al mismo lugar donde había puesto de su parte todo lo necesario para
consumar el homicidio y atacó nuevamente a la mujer, causándole una
mutilación, lesión ésta, distinta y menos grave -natural y jurídico-penalmente-
del resultado letal que habría perseguido con el primer maltrato corporal?
Comentarios
• la Corte Suprema, como en pocas ocasiones, se hace cargo de la valoración de la
prueba que ha sido apreciada por el Tribunal Oral en lo Penal de Coyhaique, en lugar
de analizar el derecho en base a los hechos acreditados por él. En este sentido, y tal
como señala el voto disidente, el dolo de matar en dicha conducta ya había sido
establecido en la sentencia, y ese dolo es distinto del que gobierna la segunda
conducta consistente en extraerle los ojos. A su vez, la realización de esa segunda
conducta, extraerle los ojos, no implica que se haya extinguido la intención homicida
primera.

• Así como el máximo tribunal da por establecida la inexistencia del dolo de matar, debido a que el
imputado regresa y extrae los ojos de la víctima en vez de matarla, también, y por qué no, pudo
interpretar que, regresa para ensañarse con el cuerpo de la víctima, o cerciorarse de que en el caso
en que quede viva, no pueda ver nunca más. Este tipo de conductas son comunes en los femicidios
que se observan a diario en nuestra región latinoamericana, en donde es frecuente encontrar
cuerpos de mujeres asesinadas con los senos cercenados, o con signos que evidencian una ira
incontenible sobre el cuerpo de la mujer, con lesiones que se causan incluso posteriores a la muerte.
Al momento de pronunciarse sobre la conducta del imputado, el fundamento fáctico es el mismo,
sin que pueda comprenderse qué tipo de conducta es esperable, según el máximo tribunal, para
dar por acreditado un femicidio frustrado
• El razonamiento de la sentencia respecto a que el dolo directo en el femicidio se satisface con la
intención de consumar el delito, nos parece, echa por tierra la posibilidad de sancionar el femicidio
cuando éste no culmina con la muerte de la víctima. En este sentido, el voto de minoría es claro al
señalar “el citado artículo 7° exige que el autor haga todo lo necesario “para” que el delito se consume y no
“hasta” que el delito se consume” (Corte Suprema. Rol N°19.008-17, considerando octavo, voto de
minoría).
• De acuerdo al razonamiento de la Corte, podría incluso pensarse que aquel sujeto que golpea
habitualmente a su víctima con la intención de lesionar, y un día cualquiera se excede en los golpes
causándole la muerte, no podría ser condenado como femicida, supuesto que dicho delito, a juicio del
máximo tribunal, hace imposible su aplicación a título de dolo eventual. En palabras sencillas: si el
marido o conviviente solo quería pegarle, pero esta vez se le pasó la mano y la mató, ¿habría un delito
de lesiones con resultado de muerte en lugar de femicidio?

La opción de desestimar el femicidio frustrado, y que queda plasmada en el razonamiento
comentado, revela un déficit en el entendimiento que los tribunales tienen sobre la violencia de
género, incluso en los casos de violencia extrema. No solo por cuanto se ignora en el fallo que
los femicidios en la pareja son la culminación de una vida de violencia, sino también por la
especial connotación que tiene la conducta de extraer los ojos a la víctima, lo cual revela un acto
de dominación y violencia misógina, pues el hombre estima que la víctima es de su propiedad.
Es una agresión que ataca no solo su cuerpo, sino que la denigra en su dignidad humana.