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El Desamparo

Para Perla Zelmanovich la violencia de los niños es casi siempre consecuencia del desamparo, es
decir, la manera que tiene un niñ@ o joven de demostrar que esta desamparado es a través de
gestos violentos. Esta autora sostiene que la violencia es un llamado de atención en el que
subyace un problema mucho mas profundo: el desamparo.
Zelmanovich afirma que “el desamparo” tiene dos dimensiones:

1. Cuando el chico no es atendido (mal alimentado, mal vestido, mal higienizado). El Otro
(padre, madre, tutor) esta inexistente debido a su ineficacia para brindar los cuidados
indispensables. Esta dimensión se puede evidenciar fácilmente.
2. Cuando no se da de forma evidente, sino que hay que interpretarlo. Se presenta cuando por
parte del Otro no hay un deseo de crecimiento hacia sus hijos, es decir, no se refiere a las
necesidades materiales sino a lo afectivo. El Marasmo es una enfermedad defectiva-emocional, y
lo padecen los niñ@s que están imposibilitados de entablar una relación afectiva, en caso de no
ser tomado a tiempo, el niño muere, esto sucede después de un periodo en donde el niño
deposita toda su agresividad en sí mismo, al no poder colocarla afuera.

En cuanto a la violencia, la autora establece que generalmente reaccionamos a partir de tres


tendencias comunes: muchas veces es tratada como una patología, y el niñ@ o el joven pasa a ser
tomado como un enfermo al cual hay que medicar. Por otro lado, la segunda tendencia que se le
adjudica al niñ@ violent@ es considerarlo como germen de un futuro delincuente, por lo tanto
hay que aislarlo, encerrarlo. Por último, se la considera como una situación inabordable a lo que el
Otro (padres, tutores, maestros) responden que no están preparado para esta situación.

Y entonces, ¿qué es el amparo?

A modo de ejemplo, Zelmanovich hace referencia a la película “La vida es bella”, y así explica el rol
que debe tener el adulto para que el niñ@ este amparado durante su infancia. Ofrecemos
entonces un pequeño resumen para entender lo que nos quiso decir la autora.
Es una película dura pero muy acertada para interpretar el tema desarrollado en este boletín;
desde luego la recomendamos para los que estén interesados.
Nos podemos preguntar, ¿Por qué el padre hace tantos esfuerzos para que su hijo no sufra? Sabe
que un niño es frágil y por lo tanto nunca podría superar tan dolorosos momentos, entonces utiliza
ágilmente la capacidad de imaginación del niño para afrontar la traumática situación.
Aquí podemos subrayar el concepto de Perla Zelmanovich, el desamparo, y que hay que evitarlo
completamente durante la infancia para no ver perjudicado el desarrollo del niño.