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Serie Didáctica de las ciencias soc¡ales t (
o F. Xavier Hernández Cardona
o de esta edición: Editorial GRAÓ, de lRlF, S.L.
I
(
C/ Francesc Tárrega, 32-34.08027 Barcelona (
1.' edición: marzo 2OO2 7
y' (
ISBN: 84-7827-270-4
DL: B-929-2002 (
Diseño de cubierta: Xavier AguilÓ (
lmpresión: lmprimeix (
lmpreso en España
(
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lntrodr¡cción I z

himera parte: Las ciencias sociales en ta enseñanza y er currículum


f) I tt

l'. 't. Diseños cr¡rriculares en ciencias sociales. características generares


I l3
|
r
Modelos curriculares y ciencias sociales 13
- 0bjetivos generales, contenidos y orientaciones didácticas | 1 5

E
E 2. Funcionalidad social de las ciencias sociales
El área y sus antecedentes l9 I
| 19

{) Límitrs disciplinares e interdisciplinares I 25


Demanda social de geografía, historia y ciencias sociales | 2g
-
- 3. Los estudiantes frente a las ciencias sociales | 33 -\
- Adquisición de conocimientos y formación de criterios | 33

- Variables estructurantes en ciencias sociales | 37

-
Espacio | 3z
Tiempo | 39
-) Cronología | 40
- Causalidad | 40
- . Nociones sociales I +2

- Bases generales para una didáctica de las ciencias sociales | 44

-r, 4. Los contenidos | +l


Hechos y conceptos: dialéctica de las escalas | 47
-l) Contenidos y metodología disciplinar | 50
|
rt Valores y ciencias sociales 5+
lnstrucción científica y civismo democrático |
r, 56

f Unidades didácticas en ciencias sociales | 59


r, Secuenciación del aprendizaje en ciencias sociales 5g
Objetivos y contenidos en las unidades didácticas 6t
|
rD |
Actividades de aprendizaje | 62

-rD
Desarrollo de casos I 63
Objetivosycontenidos | 63

rt Actividades de aprendizaje
Temporización I 66
| 65

rD Material didáctico | 67
rD Reffexiones en torno a la propuesta de programación
I eg
rD
6- Crittric tccnicos de evatuación | 7l
- hdmfh y orniculum de área | 71
) EdeciorVm«odos | 72
)
)
a
-,
Secuencias de enseñanza-aprendizaje y evaluación | 73
Evaluación inicial | 74
Evaluación formativa 75
Evaluación sumativa 77

'l
Segunda parte: Modelos, casos y propuestas | 81

7. La conquista del espacio | 83


La dimensión espacial | 83
Cartografía ygeografía | 84
Cartografía e historia | 89
0rientación. Convencionalidad. Escalas. Coordenadas. Relieve lgz
lnterpretación y confección de planos y mapas a gran escala lsz
Fotografía aérea | 98

8. La conquista deltiempo | 101


La dimensión temporal | 101
1
Categorías y nociones temporales | 102
Causalidad 1103
:
L Análisis de fuentes | 105
Fuentes y método científico | 105
Trabajo de campo | 108
Fuentesobjetuales | 1t0
Fuentes monumentales patrimoniales I ttt
Fuentes iconográficas | 113
Fuentes textualesy orales I ttS
El laboratorio de sociales I I tg
10. Eltratamiento de los medios de comunicacién e información I tZt
Medios de comunicación de masas y contenidos | 121
La televisión. Noticiarios | 124
La publicidad | 125
Documentales, películas, series televisivas... I tZ0
La prensa I tzz
lnternet | 131

11. Procedimientos de aplicación I lgg


Técnicas multidisciplinares I 133
Datos y recursos estadísticos I I35
. ¿En qué momentos didácticos podemos utilizar cada tipología gráfica? I l3s
Juegos de estrategia y simulación | 139
Proyectos y situaciones empáticas | 143
Problemas I l+s

l4
a
rt
rt
a) 12.
rt l¡lodehe procedimentales en geografía e historia | 1+7
0rientación. Manipulación y uso de la brújula 149 |
!, Un ejemplo:Un mapa de piratas | 149
aa Otras posibilidades I t+9
r, . Bibliografía I l+g

,) Confección de planos y mapas I ts0


. Un ejemplo: Levantamos un plano |
rt . Otras posibilidades | 150
150

t , Bibliografía I tSl
rt Representación del relieve | 151

r, .
Un ejemplo: Una isla de corcho o cartón | 151
0tras posibilidades |
t . Bibliografía I
152

rt Datos estadísticos
tSZ
I tSZ

t . Un ejemplo: Medir el clima I 152


. 0tras posibilidades | 153
- . Bibliografía I is:
- ldentificación de fuentes primarias | 153
a) . Un ejemplo: Historiar la propia vida I I S+
aa 0tras posibilidades I t5+
aa . Bibliografía I ts+
a) Clasificación de fuentes | 155
. Un ejemplo: El rastro | 155
- . Otras posibilidades | 155

- . Bibliografía I ts0
-
La memoria. Historia oral | 156

aD Un ejemplo: No todos lo ven igual | 156

a) . Otras posibilidades | 157


. Bibliografía | 157
a) Análisis de fuentes escritas | 1 57
aD . Un ejemplo: lnterpretar un texto | 157
a) . 0tras posibilidades I t58
a) . Bibliografía I lSa

rt Análisis de fuentes iconográficas | 158


. Un ejemplo:Arte que informa | 158
a, . 0tras posibilidades | 159
rt . Bibliografía I lsg
rt Fuentes objetuales y materiales
.
| 159

!t Un ejemplo: Casas de la antigüedad | 160


. Otr¿s posibilidades | 160
a) . BiUiografia I lso
aD FErt6 audir¡visuales | 160
a) . th eitmplo: Algo de cineIt t e

. Or¿spos¡b¡l¡dades | 161
- . 8ütografu I t61
) lcrogd Edo y el presente | 161
) . th tilf¡o'¿O¡c scre de mayor? | 162
)
a
a
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(
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(
t
. Otras posibilidades | 162
(
. Bibtiografía | rcz t
Causalidad múltiple
.
I r62 t
Un ejemplo: lsraelíes y palestinos | 163
I
. Otras posibilidades | 163
. Bibliografía I l0¡ I
Contrastardocumentos | 163 t
. Un ejemplo: Guernica | 164 I
. 0tras posibilidades | 164 t
. Bibliografía | 164
Lectura-interpretación de paisajes t6+ I t
. Un ejemplo: Mirar por la ventana 165 | t
. 0tras posibilidades | 165 t
. Bibliografía I t0s
t
Modelos de evolución histórica del paisaje
I t6s I
. Un ejemplo: Los lugares cambian | 166
. 0tras posibilidades | 166 I
. Bibtiografía I roo I
Recogida de muestras y colecciones 166 | I
. Un ejemplo: preparar un herbarío I t67
. I
Otras posibilidades | 167
. Bibtiografía I tat I
Proyectos | 168 I
Un ejemplo: Subir agua I t68 I
. Otras posibilidades I t69
I
. Bibtiografía I log
Simulación de procesos. Dramatizaciones
I lOg
a
. Un ejemplo: Talla de sílex I l6S ,
. 0tras posibilidades | 170 ,
. Bibtiografia | 170
t
Teledetección | 170
C
. Un ejemplo: Rastros del pasado | ,tZ1
. Otras posibilidades I l7t ,
. Bibtiografía I llt ,
ldentificación con personajes (empatía)
| tzt C
. Un ejemplo:ya no soy yo I tZZ C
. 0tras posibitidades | 172
. I vz
Bibtiografia a
Juegosde estrategia | 172 J
. Un ejemplo: ¿podría haber sido de otra manera?
| 173 t,
. Otras posibilidades t73 I a
. Bibtiografía I rzg
t
Glosario de didáctica de las ciencias sociates
I 175 I
I
Bibliografía general I tBl I
I
l6 I
t
I n trod u cció n

Los sistemas de enseñanza-aprendizaje afrontan el siglo rcxt con no pocos retm


Vertiginosos ritmos de cambio tecnocientífico, político y de mentalidades producen
importantes desfases entre la realidad, la tradición y los intentos del pensamiento
institucional para digerir y encuadrar las nuevas situaciones. Nunca en la historia de
la humanidad se habían percibido con tanta nitidez, o desenfreno, los cambios
rhistóricos». Nunca los humanos habían dispuesto de tan incontable número de ven-
tanas para observar y comprender el conjunto del planeta.
Las generaciones actuales son, en consecuencia, más que cualquier otra que las
haya precedido, esencialmente históricas, geográficas y sociales: sufren, gozan o acu-
san el «cambio» y a su vez pueden navegar y conocer un mundo que se ha hecho
pequeño. La geografía y la historia, que en las aulas habían sido las encargadas de
informar del devenír del tiempo y del espacio, y de las sociedades en el tiempo y en
el espacio, experimentan importantes replanteamientos didácticos para afrontar los
nuevos tiempos.
En este contexto de cambio hablar de evolución de los sistemas de enseñanza-
aprendizaje institucionales es obviamente delicado. Cualquier cambio planteado de
manera estática corre el riesgo de quedar obsoleto incluso antes de su puesta en
práctica. De ahí que cualquier intento de progreso en el campo concreto de la ense-
ñanza deba plantearse desde la elasticidad, es decir, con capacidad para amortiguar
cambios y encuadrarlos dentro de presupuestos generales. Las reformas educativas en
enseñanza primaria y secundaria obligatoria desarrolladas en diversos países desde
finales del siglo xx ponen las bases para poder asumir situaciones de cambio dentro
del cambio. Al respecto las actuales propuestas de contenidos son claras y se plantean
en las nuevas áreas de conocimiento del medio social, ciencias sociales, geografía e
historia que superan planteamientos tradicionales. Hasta ahora la geografía y la his-
toria habían tenido un protagonismo hegemónico, o si se quiere exclusivo. Pero tal
protagonismo padecía vicios de base anclados en la tradición decimonónica. En efec-
to, a menudo ambas disciplinas se planteaban con una vertiente más polÍtica que
científica y no tenían en cuenta ni las aportaciones de la psicología ni las de la pe-
dagogía para transmitir o dar a conocer con efectividad sus sabered y conocimientos.
En los nuevos horizontes definidos por las reformas de los sistemas educati-
vos pueden superarse antiguos lastres. Un nuevo contexto más amplio y elástico, pre-
cbamente el de ¡área», definido por los contenidos que hay que impartir y aprender,
srbstituye la vía exclusivamente disciplinar que ya había quedado estrecha. Las nue-
rra rareasr de conocimiento del medio natural, social y cultural en primaria y de
ci€ncias socialef geografía e historia en secundaria obligatoria, a las que denomina-
remos gerÉricamente ¿ireo de ciencios socioles en el presente trabajo, implican un
cambio de orientación razonable. La geografía y la historia, materias con amplia
erper;encia en la enseñanza, continúan manteniendo protagonismo, pero quedan
atpra ab¡,ertaq superando planteamientos ideológicos, a las más fecundas influencias
de las más divÉrsa ciencias sociales. A su vez se ofrece una pos[§ilidadde devrrollo
en la enseñanza a otras ciencias sociales,
en ta medida en que la demanda y ta expe-
riencia lo permitan' una geografia y.una
historia planteadas con criterios polítícos
decimonónicos, en las cuales él estado-nación
objeto del conocimiento, y a las cuales
.ori unidad de mercado era sujeto y
se sumaba uná dirtorrionada visión
ciedad conjuntada con un grosero androcentrismo, de la so- I
dan paso a una concepción más
abierta para afrontar los retos del mundo !
actuat y'oe ra propia comunidad cultural.
toma protagonismo ra dimensión cienrífica I
,ril::lr
I:,:"t-t:
qureren rlhp-ortancia nuevas escaras de ras *ut.r¡r, y ad-
y la propia sociedad, aquellas que por
de objetos de estudio como r, p.;;;;;munidad !
sentido común deben conocerse y sobre I
cuales puede directamente experimentarse. las
El rescate de ras relaciones dialécticas
lo próximo y lo lejano ,, , t.i sin duda
uno de Io, .abrilo, de batalla de los procesos
entre !
de reforma para responder a tas necesidades
de un ,rroo en cambío. t
Los nuevos abiertos por las reformas de los sistemas a
"l:9.: afrontar retos, pero
ropa y América posibilitan educativos en Eu-
obviamente no garantizan por sí e
mismos un éxito en este sentido. Los problemas
que J.u. ,rrontar el área son múl- a
tiples' Destacaremos e.n primer lugar
el más irportrnt.: el factor humano.
vos sístemas reformadot trpon.n-un
desafío obrio-prü el profesorado que
Los nue_ a
cambios de mentalidad y actítud. La implica a
desmoralizac¡Jn í.r.or e histórica provocada
numerosas promociones ma.rcacl¿s por por
!lfracaso esco"lar, respecto a los contenidos a
geografía,e historia (secundaria) y de
a un optímismo constructivo- Para que
iambién cíencias ro.irt.r'lprimariai j.ü.
o* prro I
etlo pueda .f..iirrr.nte concretarse ,
císa la convicción de que el área es se pre-
soc¡almánt. ,it¡l y ausotutamente imprescindible
en la construcción de una ciudadanía
de calidad, es'decir, con criterio. A su
u
desorientación de.l nuevo profesorado
formado .tn-.i.rro bagaje disciplinar,
vez, la u
todo el de primaria, también debe superarse sobre
de forma positiva. Tal punto de partida ,
no es una declaracíón de principios
por definición hacen falta referentes
vacía; es obvio q;;; el mundo actual cambiante ,
y puntos de orientación basados en ta ,
cia-experiencia de civilización' Las ciencias heren-
riencias científicas de humanidad, útires
sociares J.u.n plantearse .oro
prr, ,rronirri.to, der presente. Los saberes
expe- a
sociales' hístóricos y geográficos son
tanto o más útires y funcionales que cualquier
a
otro' en tanto en cuanto inciden en la
formación de una ciudadanía con criterio, /
activo más importante ar que debe aspirar el
cuarquier comunidad. /
La variable científica, convertida.
en estructurante, es uno de los ejes que /
permitir el reranzamiento der área.
neal, a menudo acientífico y arbitrario,
Debe ,up.rrrr., po, irnto, et rerato
que había caracterizado la enseñanza
ideorógico
debe
ri_ a
disciplinas sociales en favor de planteamientos de las é
método' En este se.ntido, el intárés que
científicos que pongan énfasis en el
los actuales currículos de ciencías sociales a
ponen en los aspectos metodológicos
no es baladí; responde a una auténtica a
tad de resituar el área en una póspectiva volun-
científica ¡nstrr.t¡ur, que permíta superar a
tradiciones ideológícas oe oisi¡nto signo.
para reorientar en tal sentido sus
El profesorado tiene un reto importante
aciividades a lo .rát u.ue sumarse un problema
a
añadido: hacer compatiblet propr.rüs
extensivas con las necesarias profundizacio-
J
d
l

nes intensivas. En efecto, lor .oni.nioás


der área se .rrr.i.rirrn por su gran
mientras que tas disponíbilidades horarias ampritud
son limitadas. De ahí ta importancia ¿
saber secuenciar y concretar. La definición de
de ,n, ritrr.i¿n de equilibrío entre ¿
saberes
¿
l8 J
I,
I básicos, que deben conocerse, y temáticas sobre las cuales debe profundizarse, para
a, constguir una optimización metodológica, va a ser, sin duda, una de las principales
- oroblemáticas del área. En cualquier caso, como hemos destacado, el factor profe-
a, S:onái humano es importantísimo.
El futuro exige que el profesorado atienda con especial interés a la formación,
-
a autoformación y preparación continuada. Las aportaciones procedentes del campo
csicopedagógico deben tenerse en cuenta, pero también los principales avances que
- se operan en los campos científicos disciplinares implicados en el área.
a, El marco que ofrecen los nuevos sistemas de enseñanza permite, con garantías
I

a, v por vez primera, generalizar la enseñanza-aprendizaje de las ciencias sociáles, geo-


at grafía e historia en clave científica-instructiva. La organización de los contenidos
de
a hechos, conceptos y sistemas conceptuales, por una parte, y de procedimientos, por

a otra, así lo indica: saberes conceptuales y método conforman el eje medular de la en-
señanza. lnstrucción en saberes y método científico que es absolutamente funda-
a mental en la formación del individuo en clave de racionalídad, rarionalidad que
a implícitamente permitirá que el individuo opte, frente a los retos de la vida, con
re-
a flexión y críterio. Por otra parte la dimensión implícitamente educativa, inherente a
a toda formación científica, viene complementada por la formación explícitamente
a educativa que incorporan los diseños curriculares contemporáneos. En eflcto, la con-
sideración de los contenidos de actitudes, valores y normas incide en este sentido.
a enseñanza se concibe como instrucción científica, pero también como educació.n
La

a democrática de y en valores, educación que se desarrolla dialécticamente y e n pa-


a ralelo a la instrucción. Tal relación no es extraña al devenir histórico de las sociedades
a occidentales, a fin de cuentas el desarrollo científico únicamente.es posible en
un
a marco de libertades democráticas; y es obvio que el progreso, como ideología, sólo
es viable basado en los pilares de la ciencia y de las libertades.
a Como hemos indicado a lo largo de esta introducción los retos para el profeso-
a rado del área no son ni pocos ni sencillos. Sin embargo son retos fascinantes que
el
a profesorado debe afrontar con el convencimiento de que su papel no
sólo es impor-
a tante, sino que es útil e imprescindible.
a Naturalmente el currículum es la piedra angular que permite la articulación de
I estos complejos procesos. El currículum es una construcción de naturaleza sociopo-
lítica que permite tomar decisiones sobre aquello que deben aprender las jóvenes ge-
, neraciones. El currículum explicita la naturaleza del conocimiento seleccionado y
los
! criterios de organización de la enseñanza-aprendizaje. El currículum orienta sobre las
, 'naneras en que pueden ser enseñados, aprendidos y evaluados los contenidos pro-
I cuestos. Finalmente el currículum posibilita una relación dialéctica entre propuesta
, ' desarrollo práctico, acotando el papel del profesorado como protagonista de su
::"creción. Por decirlo de otra manera, la selección de unos determinados saberes y
D
= c'cmoción de unos determinados valores, efectuada a partir de una determinada
D - -sño\ isión sociopolítica (democrática en nuestro caso) inciden, naturalmente,
en
D ':-il lebe enseñarse, en «cómo» debe enseñarse y en la función otorgada al profe-
) !--=l- tn el oroceso. El profesorado cobra en la nueva coyuntura un gran protago-
- s-. - '2 ro es simplemente un agente transmisor de
) contenidos acotadoi
)
:''=:i: cc''los; decide en el «qué» y el «cómo», ya que a él le corresponde concretary
)
) el
)
I

I
los objetos de enseñanza-aprendizaje: saberes científicos y su didáctica en función
¡.r (
de un alumnado concreto. En este nuevo contexto el objetivo es claro: el alumno debe
(
aprender a aprender sobre la base de saberes para contextualizar; métodos para ana-
lizar, criterios para actuar y valores que orienten las acciones anteriores. (
' Cabe destacar finalmente la constatación de un fenómeno que no debe pasar \t
desapercibido para los profesionales de la enseñanza, ni para los teóricos de la di-
dáctica de las ciencias sociales. Se trata de la progresiva importancia de los contex- /,/l
tos de enseñanza-aprendizaje no formales con referencia a las ciencias sociales. En {
lr
efecto, en la medida en que los cambios sociales han forzado una mayor beligeran- I

cia educativa de los aparatos de la enseñanza, la dimensión instructiva ha perdido (

importancia o se ha trasladado parcialmente a otros espacios, que son los encarga- {


dos de explicar hechos y contenidos con una alta efícacia. Loi alumnos aprenden I
historia y geografía en las aulas, pero también aprenden, cada vez más, a partir de
(
programas específicos de televisión o productos multimedia, a través del turismo
es- (
colar, gracias a los talleres o actividades que se planifican desde los museos; visitan-
do monumentos musealizados, o jugando con juegos informáticos de historia. La {
historia y la geografía se aprenden, cada vez más, fuera del aula y ello, lejos de ser (
negatívo, abre perspectivas insospechadas a la didáctica. A corto plazo lo que pueda r(
enseñar un monitor especializado o un maestro sobre un monumento, un museo o (
un paisaje va a tener una importancia similar y ta enseñanza no formal va a ganar
(
protagonismo, y parece obvio que los profesionales de la enseñanza y los didactas
no deben ser ajenos a tales procesos. (
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b Primera parte:
E
Las ciencias sociales en Ia ensenanza
E cu rrícu lu m

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a Diseños cu rricu la res en ciencias
a)
a)
a socia les. ca racterísticas genera res
a
a
a Modelos curriculares y ciencias sociales
a
a Los diseños curriculares de ciencias sociales, de las etapas
a daria, desarrollados en el Estado español y sus autonomías,
de primaria y secun.-
así como los apuntados
a en diversos países hispanos, son el marco general que estructura
el área de ciencias
a sociales para ambas etapas a partir de. unos objetívos generales,
propuestas de orga-
t nización, establecimiento de contenidos, orientacion."r UiO¿.ticas
criterios de evaluación. Se trata pues de indicaciones generales
y orientaciones y
a cada etapa que permiten que los docentes establezcan p-"osteriormente
paia el conjunto de
, diversos niveles
de concreción para responder, con más eficacia, a las necesidades
t los destinatarios últimos de los procesos de enseñanza-aprendizaje. por
o demandas de
decirlo de otra
t manera, las administraciones educativas ofrecen ,n
,ár.o general que los docentes
D deben concretar, teniendo en cuenta los criterios de
evalua.lón qr. deben alcanzar-
se al finalizar la etapa.
D
El concepto dreo es muy polivalente y no debe
confundirse con el de dísciptino o
D moterio: el área no es ni una disciplina ni una suma de
disciplinas, sino que se afticuta
) con lógica propía a partir de unos objetivos y unos contenid'os
establecidos a partir de
) trts fuentes básicas:. epistemológica, psicopedagógica y sociológica (sociopolitica).
) En este sentido, los diseños curricularei oe c¡encias
sociales son propuestas
flexibles en las cuales.se contemplan distintos tipos
) proccdimentales y actitud i na les.
de contenidos: conceptuales,
) Lm contenidos conceptuales y procedimentales tienen
un carácter netamente
) cientifico e instructivo, mientras que'los contenidos actitudinales
relacionan los an-
) teriores cun la educación integral del individuo, en sus parcelas
social e individual.
) Todo ellos son, oddentementé, importantes y están su¡eios
a evaluación.
En general los currículos parten de una voluntaá
) diversificadora, las ciencias
sociales se entienden en un sentido amplio. Historia, geografía,
) economía, sociolo-
)
) r3 I

)
1

g.íay antropología son las ciencias


que, a menudo, se citan explícítamente
srn concretar o imponer posibtes aunque I

ari¡culac¡or.; ;;;;
un pranteo interdisciprinar
disciplinar. se otorga un paper o I
estructu.rant. , ¡á-
pone que las aportaciones lügrqfía y ra historia, y se pro_ (
de otras cienc¡as se in.or[or.,
Lo que sí que se explicita, en [arcialmente a su discurso.
cualquier caso, es la'voluntad de I
dotar al alumnado
*'ceptua r, u n'basaje ;;t,d;üico y u I
ff ,: iXlTil,T;:::' n,n,,.o o.,a rores q ue
Por lo que respecta a las escalas-del I
objeto de estudio, tos díseños curricutares
muestran también su voluntad
diversificadoá .n .u*to a ros contenidos I
dose que éstos no inctuyen destacán- I
rotrm.rt. los que r. ..nirrn en el estauo'loÁo.su;eto
objeto de las ciencías sociales. v
cionales, ya que er estadoqu.J,
En este.r.ri¡do r. *p.rrn ros pranteamientos
tradi-
I
*rt¡rrdo, a pesaiJ. qr. argunas propueltas I
involución progra.mática pudieran'hacer
p.nrri .n'*.ro, reranzamientos con de I
tencionalidad política' Asi cabe
interpretar, por ejemplo, los íntentos in-
er peso oe ta r¡¡sioria poritca
de finales del
J. E prn, tahto en primaria como
t
:,fJ.fiffi¿u.mentar t
Pero a pesar de todas las resistencias
políticos dan paso y se amplían
y tentativas involucionistas
los contenidos
!
sociedad, producción, comercio,
con posibies y o;veisos panoramas:
vida cotidiana, a
famiíia, mu¡er, ,ri*.rtr.ión, vida
algunos casos se r1lac1.o¡a.n privada, etc., y en a
con e;es transversales que intentan
temas de mayor actualidad social. conectar con los
En este contexto de diversificación
I
dos autonómicos, en er caso los conteni- a
der Estado españor, .oL1* protagonismo.
historia e historia del arte de las La geografía,
comun¡da¿es autonomas y regiones
adquieren im-
I
pbrtancia' se considera que
,n, J. r* runc¡onei ú; centros educativos
;. t
dar a conocer ta curtura propia es ra de
de socieorJ.r-qre se insertan. se argumenta ,
también dicho protagonismo'a partir .ra
de ja p;¡."r;gil'.rorrt¡rr,-.,
los conocimientos seidquier.,
*.¡Lr de ro partic;ü;; ro generar y de
Jr-rlniiuo qr. ,
a lo abstracto; y lo.particulat y ro concreto
.orrcr.to ., .l medío en el cual se desenvuetve J
dividuo' se entiende que la ránex¡Jn er in-
,
sobre la propia curtura genera
comprensión de otras. curturas y capacidad de
más particular a lo más
por eilo se pr;ñ;; una retac¡on
generali'ui..r.rrr. diaréctica de ro t
La geografía se concibe de
J
fárma amplia, como análisis ecogeográfico
prende el territorio, las intervenciones
ániropicai ioor. er v tai próutemát;as
que com- a
tuaciones que eilo_pueda generar.
No hay ,;, ;il¡ó; l¡¿runu por
y si- l
paradigma geográfico' si
bien las diversas referencias indican
un determinado
la votuntad de incor-
J
,jt g .'ü ri, o e r, pe,cei.il n, s.o - a
§:ifl I ?',ffIl;',§ff ffi ffi ;ilffi li:;;, " a
La hístoria, como en et caso
una opción exprícita por un
de ta geografía, se concibe de
forma abierta, sin a
aportaciones' En cualquier caso
determina.dá prrro¡g*,
i"r..ogi.ndo
se entien'de t, ñ¡rtár¡, desde
ras más diversas a
dora, es decir, que debe o.rprrr.
oe- ra evoruc¡or-iirnrrormación
una visión totaliza-
a
diversos objeros de estudio.
b. pon. er é,nfasis .; ;; l;, aspectos
en er tiempo de
a
de las disciprinas también r"rrrn-prrte
de rr, .ontÉnioo, qr. hay que
ra refrexión v .ono.i,i.nlo
metodorógícos
trabajar. En a
;'¡,1l,ilJoXX.,TJTJ;::r::0" o. r,,;;i;i";üías der J
a
114
a
I
I
J
a.
-)
) Por lo que respecta al marco psicopedagógico
hay amplio cons€nso respecto a
) que las opciones y estrategías constructivístas
Jeben .rta pr.r.ntes en el plantea-
) miento de la enseñanza-aprendizaje de la geografía,
historia y ciencias sociales: en-
) tender el aprendizaje como ,n pto..ro de cánstrucción,
propiciar un aprendizaje
significativo y tener en cuenta los preconcepto¡,de
) los alumnos.
)
) 0bjetivos generales, contenidos y or¡entaciones
)
) didácticas
- obietivos g.enerolesque pretende el área son de
) .Los carácter terminal, deben con-
seguirse al final de las etapas y se expresan
) en forma de capacidades que deben asu-
mirse' En general, los diseños curriculares explicitan
objetivos generales del estilo de
) los que enumeramos a continuación:
) Al finalizar ra etapa primario, er arumnado debe ser capaz
de:
) 1' Saber utilizar diversas fuentes de información
directa e indirecta, para ad-
) quirir la información que re interesa, procesándola,
interpretár;;l; y ex_
a 2'
presando sus resultados mediante diveisos
lenguajes.

a Formular preguntas e hipótesis, llegando , .on".lriiones


a partír de temas próximos conocidos o concretos.
o generalizaciones

a 3. Orientarse y desplazarse en el espacio a partir


a tos referenciales del entorno y de códigos usuates oe
del cuerpo, de otros pun_
ripiesentación del
a espacio' Reconocer y expresar el espaciá utilizando
diferentes *port., v
a técnicas.

a 4. utilizar, para referirse al tiempo personal


y al cronológico, aquellas nocio_
nes comúnmente utilizadas para medirlo, yentend.r.Jrr..trmente
los ins_
trumentos con que se representa la cronología.
Demostrar haberse iniciado
en la comprensiÓn del tiempo histórico y dé
algunas de las características
de las grandes etapas de la humanidad.
Tener un conocimiento de sí mismo en interacción
con er entorno geográ_
fico e histórico. Emitir juicios críticós y constructivos
ante diferentes si-
tua.ciones y problemas, tanto del entorno
más próximo como de otros más
alejados en el espacio o en el tiempo.
Aplicar el vocabulario específico a'dquirido con
ra finaridad de describir y
analizar aspectos del entorno geográiico, histórico
y social y de sus relacio_
nes, referentes tanto a la realidad
fróxima conocida como a otras situaciones
alejadas.
7. Reconocer y explicar acontecimientos, lugares,
símbolos, monumentos, per-
sonajes, institucíones del pasado y del presente,
definidores de la geografía
y la. historia de la propia .orrridrd y o. ,, rearidad sociar, territoríat y
nacional, que le permitan identificarse con
la colectividad del propio país.
Reconocer, valorar y cumptir las normas
sociares reracionadas con er respeto
a si mismo y a los demás, y aquertas que
reguran ras reracion* y ta convi_
vencia entre la diversidad de grupos qr.
.oñfiguran ta propia comunidad.

ls I
l+
t
(
) t
I' Conocer y respetar tos derechos
t
humanos, ejerciendo
---', ros derechos y debe_ I
res democráticos en sus
10' Valorar el medio ambiente
actuaciones. t
a partir de los conocimientos
derándolo en sus dímensiones
naturales, histórico-artísticas y
adquíridos, consi- t
estéticas.
t
Ar finarizar ra etapa de secundo
1' lnterpretar
rio obrigato,o er arumnado debe
ser capaz de:
t
Yj^tlttt.ltar
nicas' y realizar
un espacio determinroo ,t¡l¡.rrdo
diferentes téc- t
una lectura córrecta de diferentes
mediante diversos tip.os de registro espacios representados t
2. Entender v utitizar distintas
1*rprr.lrrr.r, croquis, fotos, etc.). t
irt.goriri t;;úr;r¿r:
presente y futuro), posiciones
(acontecimíento, períodos
orientacíón (pasado,
relati-vas (rr..r¡án, Jriultaneidad),
duraciones
t
(unidades temporáres,
coyunturares, períoios estructurales)
y medida
e
3'
ti.*pá'y cronorogía históricaJ.
Localizar, clasificar, interpretai
e
macién dírectas o indirectas,
y críticai oo.rr.nios o fuentes
de infor_ t
apricándorr,
temática o a la resolución de pioblemas.
.i.ririio u. una determinada rt
4. sistematizar y ordenar, medíante
diferentes tipos de registros (gráficos,
rt
estadísticas, cuadros, fichas, !,
audios, .t..), iár-[Jás outenidos
distintas fuentes de ínformación. medíante
5' ldentifícar algunas.d.t l9t principales
J
situación o hicho. rrirtoii.o
causas que motivan una determinada t
una situación, acción, hecho
v-il .onr..uencias que pueden derivarse
h¡rtor,.o, etc. determinados.
de a
6. Entender que ta estructura y
dinámica O. l, í
soc¡eOaO y territorios
propios, así como de otras
sociedad-es y espaciof "r.iOrl
*n,.1 resultado de proce_
!l
7'
sos históricos en los que inciden
múltiples fa.t*; I
comprender puntos de vista, formas.de
vida y códigos morares distintos a
ros habituates der área curturai
rando las aportaciones de otras
occidentrl, ,.Lt¡rúr',ioo diferencias
de
y varo_ a
de situarse en er punto de
áreas curturares. tguriment.,
vista o. ¡r, p.oonri oÉáiro,
ha de ser capaz a
B' Expresarse con un vocaburario ti.*pos o rugares. a
^9' FÍolo con precisión y rigor.
Establecer modelos o conckisiones
especirico v prop¡, o. ü, .¡enc¡as
socíates, uti_
a
hechos o situaciones particulares. '
generales a partir del análisís
de diferentes /
10' criticar cualquier fenÓmeno, I
actual o hístórico, relacionado
o',prn, arsumentando ros motivos, op¡n¡on.r-v
con las socie- t,
ffff:Jr§,§:il'ffJl' ¿
11' lncorporarse de fgiT? activa, participativa,
ra, la sociedad civir, ras institucione;
democrática ycrítica a ra curtu_ JI
d11o.r¿t¡.ri"v Ia rearidad der país, ¿
utilízando er anárisis y el conocimiento
12' Respetar y defender, en ta der territorio y ra historia.
meo¡ia de sus poriuirioriás, er patrimonio
al
tural, histórico-artístico, medioam.bientar, cur_ ¿
.t.., J.lr' propía comunidad,
;;ffi,:i[lxasjmismo
su soridaridad con .r priri*or;Jv
ra curtura de otras -l
-r{
13' Valorar positivamente ra
correccíón y er respeto en todos d
relación entre personas e instituciones. ros ámbitos de
4
I 16
-l
{
I
a
a
)
a l,[.Establecer hipótesis de trabajo y, a partir de un modelo de interpretación,
a poder deducir su validez en casos, situaciones o hechos particulares
a 15. Relacionar e interrelacionar diferentes conocimientos adquiridos, informa-
a) ciones y expectativas diversas en la interpretaciÓn de situaciones, hechos o
a acontecimientos de la actualidad y de la historia del pais, asi como los que
impliquen otras naciones, pueblos o territorios.
t
r, l-os curriculos también explicitan bloques de contenidos de hechos, conceptol sis-
!D temas conceptuales; de procedimientos y de actitudes,,valores y normas. La enumeración
, de los contenidos no implica, necesariamente, un orden cronológico en su desarrollo.
a La manera en que pueden combinarse u organizarse los contenidos puede ser
muy diversa. Las unidades didácticas pueden proponerse a partir de los contenidos de
t un determinado bloque, o agrupación de contenidos, pero esa es una de las opcio-
t nes, también pueden plantearse unidades didácticas a partir de distintos bloques o
a con una intención más disciplinar seleccionando y agrupando contenidos de dife-
a rentes bloques. Buscando un símil significativo podríamos decir que los contenidos
a son una éspecie de buffetlibre, hay platos diversos pero no ilimitados, el menú puede
seleccionarse en orden y contenido... Podemos elegir un menú clásico, pero nada im-
a pide empezar por el postre, o primar las legumbres o las carnes; podemos comer más
a o menos, según nuestras características y necesidades. En cualquier caso, sí que hay
a una exigencia y es que deben alcanzarse un mínimo de calorías/proteínas y un mínimo
a de equilibrio y ello se regula, de entrada, con los objetivos generales, y de salida,
a con criterios para la evaluación.
a Por lo que respecta a las estrotegios didócticos,los diseños curriculares con-
temporáneos, de acuerdo con los presupuestos constructivistas, se mantienen en una
a cierta amplitud. Estrategias expositivas, de indagación o proyectos de investigación
a pueden tener igual validez siempre que propicien un aprendizaje significativo. Con todo
a hay que ser prudentes al respecto ya que el fin (aprendizaje significativo) no debería
a justificar los medios, ya que medios y fines no son, obviamente, independientes. En
este sentido el constructivismo ni debe ni puede ser una coartada para justificar es-
a trategias basadas exclusivamente en un estilo directivo y memorístico, por ejemplo;
a ello quiere decir que los duros avances que ha protagonizado la didáctica desde los
a tiempos de la Escuela Nueva deben tenerse en cuenta, ya que son un activo no sólo
a importante, sino imprescindible. La conjunción de diversas estrategias en sintonía
a con el objeto de estudio que debe tratarse, la organización del alumnado en diversos
a tipos de agrupamientos (gran grupo, pequeño grupo, grupo coloquial), así como la
selección y utilización adecuada de materiales didácticos (biblioteca de aula, mate-
a riales de investigación y consulta, libro de texto, juegos, dossiers, fichas de observa-
a ción, etc.) son opciones que el profesorado deberá valorar y meditar en función de
t
rf
objetivos, necesidades y posibilidades.
Los diseños curriculares dan orientaciones y criterios de evoluoción para el
alumnado, dichos criterios acostumbran a ser algo más que orientativos y se con-
i vierten en prescriptivos en tanto en cuanto los alumnos deben ser capaces de asu-
a mirlos al finalizar una etapa. En consecuencia, son un referente importante para la
a organización de los ciclos y el planteamie nto de las unidades didácticas.
a
a
a
Los currícutos suelen ser
explícitos cuando señalan sobre
evaluación, sobre lo que debemos qué debe centrarse la
evaluar:
' El conjunto de las actividades
realizadas por los estudiantes
índividualmente
I

; ñT?:lT r-::,fi ,:y'


%': :". i,f
¡'il ¡ á; L"
n p to', do m in
- í o de proce
I

I
. La programación trabajada en clase. I
. Las relaciones de cominicación
y participación. I
' Los aspectos de estructura
interna d.l ..nirálle'obstaculizan
la participación I
rear de estudiantes y enseñantes
en er pro..ro .oucativo.
t
La finalidad de la evaluación del
alumnado es que cada arumno y e
ca qué ha aprendido así como arumna conoz-
a analizar y reflexionar sobre
los factores que favorecen
su formación, para aprender t
su práctica y su evolución.
Sin embargo' la evaluac¡ontamb¡en I
fesorado y la administración, y,
es rltiipara reorientar la actividad
qr.'p.rrite la reflexión sobre ta investigación del pro- t
profesor y der equipo sobre
tá pra.ii., y desaráro-J.i .rrrcurum. del I
La evaruación
favorece la observacién en
.r ..Ái, ie aspectos estructurales
terno que obstaculizan la acción de funcionamiento in_
t
en la realización de un proyecto
educativa. La evaluacián'.yro,
a que tos implicados ¡
curricutar urrqr.n ,iternat¡vas
la puesta en práctica' Por ío qr.-i.rf..ta a las deficiencias en t
a la administración educativa, la U
ción permite que pueda r.rpono.rá¡rr.n."o;¿roo'qr. evalua-
educativo pone de manifiestb. ¡, evorución det proceso t
Resum¡endo, ra runc¡án á.
la toma de conciencia de ros qu. l, .rrlración es fomentar
pr.ti.¡pan en ,, páv.* educativo y promover ra
C
adopción de decisiones eficacis
asumidas. U
Por lo que respecta a tos recursos
cen una amplia gama de posibilidades
para la evaluación, los currículos
estable- tl
a criterio o.¡ pioi.ror: observación 1,
de clase de los y análisis
lÍ rt:ifJlo 'l';;;;, pruebas orarei eicritas,
f entrevistas, er dia- C
C
I
I
a
é
é

a
é
a
a
a
a
a
a
I 18 /

q
-
/
9
?
-
,
b
b
b
b
b
b
b
b
b Funciona lidad socia I
l.
á
de las ciencias sociales
7
l)
? El área y sus antecedentes
?
1- Los diseños curriculares de primaria y secundaria ponen en juego el desarro-.
llo de una nueva área: ciencias sociales. Lo que la define básicamente son los ob-

7 jetivos o capacidades que se pretenden alcanzar a partir de unos contenidos. Como


hemos señalado anteriormente, un área no es estrictamente una suma de saberes
procedentes de distintas disciplinas, si bien buena parte de los contenidos proce-

v den de un conocimiento disciplinar y científico de la realidad. Por decirlo de otro


modo, lo que identifica al área no es un estructurante disciplinar sino la coherencia de
los contenidos propuestos en función,de unos objetivos establecidos a partir de cri-
terios sociológicos, psicológicos y epistemológico-disciplinares. Ni que decir tiene
que los saberes disciplinares tienen una importancia fundamental, ya que ellos son
los que nutren y dan lógica a los contenidos. No podría ser de otra manera, una en-

E señanza planteada a espaldas de la coherencia científica no tendría ningún sentido


en nuestra sociedad.

v
La opción dreo es una nueva propuesta que en el Estado español contaba con
una cierta tradición en primaria y constituía una novedad en enseñanza secundaria.
El área de ciencias sociales recoge la experiencia que en el Bachillerato Unificado
Potivalente habian protagonizado las disciplinas de geografía e historia, y que en la
anterior Educación General Básica habían tenido las denominadas ciencias sociales;
ín otvidar la experiencia de la Formación Humanística de la Formación Profesional.
É En oralquier caso, el nuevo planteamiento no supone una ruptura radical con res-
pecto a la tradición de geografía e historia de secundaria y ciencias sociales de EGB,
É ino una anolución y diversificación que facilita, por una parte, recoger experiencias
y herencias anteriores, y por otra, incorporar de manera flexible nuevos saberes que
É hactn pmible responder con eficacia a los retos del mundo contemporáneo. Además'
ta nuora opción permite al enseñante abordar directamente objetos de estudio geo-

E
E
¡
l
gráficos' históricos o sociales I
cientes' fenómenos locales po.o
sinqulares (problemas de actualidad,
.óno.idos, etc.) .án ino.p.ndencia
fenómenos re_ t
plinas referentes se hayan de que tas disci-
ironunciado sobre .íl* á hryrn aportado conocímientos
t
sobre sus características' En este
sentido .l pr"r.iár puede tratar !
dentro de los már-
genes del currículum del
área la última pál.rri., ientífica,
actualidad' el fenómeno atmosférico el conflicto social de t
mundial del momento' Dicha aproximacion
singurai;.-i; semana o er tema porítico t
,r de estudio forzosamente se e
hará de manera.directa, ya qr..ro "üd;
que puedan utirizarse como referencia-
h¿brá poricion'r*ientos científicos, ar respecto,
si; .;;;;gá,"r¡.rpre se deberá utirizar un t
método coherente de explícación yanálisis
que ,oráll*.nte se fundamentará C
estrateg ias metodológicas discipl¡na
res.
en ras
t
El nuevo contexto demanda,
funcionalidades que tradicionalm.nt.
eso sí,.una ruptura con respecto
a argunas de ras t
señanza' La función ideológica
hrbírn t.rii" i, geografía y la historia
que había or¡entaJo eJtas disciplinas,
en la en- t
exaltación de la historía pofítico-r¡t¡tr, centrada en la tt
y.de la g.ogrrii, descriptiva al servicio del
forzamiento de la imagen del
estaJá-nr.ión, u.ü. qí.orr definitivamente re- !
en favor'de planteamientos
científicos que contribuyan funcionalmente
arrinconada
a la formación
r!
intelectuar v cívica de ros ciuoa¿anos.
partir del siglo xx,materias singulares,
En efecto,i, g;ürrria y ra rrilñ;;.ron
ya a
!
cundaria' En aquel período los-nuevos
tanto en ra e-nrñ anza primaria como
en ra se- t!
por las burguesías o facciones
proyectos de estado-nación
de ellas, pugnaban por estabilizarse
europeos, dirigidos rt
mercado, como mercados «nacionaresr. como unidades de ,
teñgrre ., arant, que er concepto
polisémico y que puede entenderse noción es !
en una vertiente cultural (trad¡.i¿;
lítica (tradiciÓn francesa) no n...rrr¡rrente ,l[}*r) o po_
I
coincidentes en el tiempo y en
A nuestro juicio la nación es un fenómeno el espacío.
lizamos comillas cuando hacemos
básicamente cuttural, y por esta
razón uti- I
del Estado español.el protagonismooe
referencia a la «nación» en sentido
político. En et caso a,
burguesía terratenjente y.fi-nanciera
la construc.¡án o.l estado-nación
que no erar al fin y al cabo,
recayó en la a
tación de los grupos dominante, más que la transmu-
.n .i antiguo leg¡rr;rl i, .r.r* burguesía a,
no tuvo capacidad suficiente para
ímponer sus criterios.
industriar
a
En este contexto ra geografíri
namente «educadora» po.r cierto,
t, historia,rri.il, una función anómara, pre_ a
ciencias' sino por la inculcac¡ón
que no pasaba por ra instrucción
de Jetermínados valores chauvinistas,
basada en unas I
cos y de conservadurismo sociat, androcéntri- é
o ro que es ro mismo, por ra «educación»
valores' La historia.se utilízó para
existente desde tos tiempos más
legitimar el .rtriá-nr.ión como
en esos
t¡na realidad
d
lores de los grupos sociarmente
remotás, inculcar prtiiotir*o
cíego y difundir tos ¿
dom¡nanto ,.rí.to'l'il propiedad privada va- a4
jerarquía social' Al tiempo,
r, g.ogirria justificab, loi ri*¡t.s det y a Ia
zaba o reducía a fotclore cuatq"uiei estado y regionarí- ¿
Jiferencia culturar, tingüística
el naciente Estado españor ros
fuerte erosión para la riqueza
intentor d. ñ;;.r'rrr'.,]nura
o nacionalitiria.
única supusieron una
En
-4
¿
.rltrrrt'v lingüística o. üiá¡r.rentes formaciones
turales agrupadas en er estado,
nos estados potentes como Francia
,orn.tidrt; ;;;;.;tl"presion acurturadora. cul-
consíg.uieron pre.ii.J*ente eliminar
Argu_ -l
¿
culturales diferencialtl: El .ontopaitida,
durante la segunda mitad o.r
la debir¡'orJ.rtrr.turar der
rigii ;,x y ta prim.r, J.i*, es una de
situaciones
Estado españor,
ras razones que
-l
t
120 -1
1
q
;

I !
I

Este panorama y estas funcionalidades


explican los desiguales resultados del intento-
I

europeos'
)
erán oddentes piácticamente en todos los estados
de los estados liberales implicaba
) La caida del antiguo régimen y el desarrollo
la enseñanza pública' más o
) la aparición de nuevoi ,prráto, estatales, entre ellos
determinadas materias contribuian
rn€nos controlada por el estado, y en ella unas
)
y de los nuevos proyectos del
eficazmente a dar cobertura al desarrollo cohesión
y una geografía al servicio del es-
mismo. Esta concepción ideológica de una historia
)

se ha proyectado con más o


tado-nación perduró durante mucho tiempo e inciuso
)

la geografía y la historia también se


) menos matices hasta nuestros días. 0bviamente
orden social basado en desi-
) utilizaban para legitimar y perpetuar un determinádo
caso, el carácter profunda-
gualdades extremas. ruo úay qle olvidar, en cualquier
En efecto, la mujer era la gran
)
mente androcéntrico que vártébraUa estas materias.
) poco menos que folclóricas (algunas san-
ausente, a excepción de algunas mencionés
como coprotagonista de.la histo-
tasy algunas reinas). Así, É mujer, que ha ejercido
ria, y que ha tenido un papel absolutamente
fundamental en la configuración de la
ignorada y relegada'
sociedad y el desarrollo económico, era absolutamente
La historia y l;;;"gtrfía, ciencias que se
ocupan del devenir de las sociedades
en su dimensión científica' no se ense-
en el tiempo y en .i ápilo, no se impartían
que relatos cerrados que debían acep-
ñaban como ciencias, sino que .rrn pá.o más
se convertía en sujeto y objeto' Por
tarse monoliticamenie y .n lo, cuales el estado
y la historia tenía obviamente sus
otra parte el desarrollo científico de la geografía
en torno al estado como sujeto
límites y giraba,.o*o no podía ser de olrrhrn.ta,
eran disciplinas inmaduras desde
del momento histórico. Por decirlo de otra manera,
con respecto a la
el punto de vista científico y mantenían una fuerte dependencia
implicaba ciertamente una co-
ideología política o social. Esta concepción acientífica
de carácter unidireccional
rrelación muy directa con una concepciÓn de la. didáctica
indemostrables o
y magistocéntricol Frente a un conjunto de anécdotas arbitrarias'
que la memorización' y el maes-
simplemente falsas el alumnado no tenía otra opción
más allá del relato'
tro o profesor ciertamente pocos recursos podÍa utilizar
para el estado' de la geografía y la his-
Esta concepción ideológica y «utilitaria»,
a lo largo del siglo xx' en el
toria como disciplinas escolaies fue duramente criticada,
esta corriente de fomentar una
marco renovador Je la Escuela Nueva. El empeño de
la historia y sobre
instrucción-.pr.náirrje útil para la vida implicó redimensionar
posibilista/regional (en
todo la geografia. Ei efecto, el desarrolto áe la geografía
en sintonía con los presupuestos
Europa) tuvo una no desdeñable proyección escolar
(como unidad geográfica y cultural) en
dc la Bcuela Nueva. El estudio de la nregión»
las excursiones' la observación
toda sr¡ complejidad y variables, el trabá'jo de campo,
de la geografía co-
dirccta y, en suma, el desarrollo de la dimensién metodolÓgica
preocupada por
Faron importancia. lndirectamente la geografía regional, también
escolares con
b dirmrsión histórica del territorio, redundó en nuevos planteamientos
histórica re-
frspccto a la historia: humanización del paisaje en el tiempo, evolución
girel obecrvación directa de restos patrimoniales y,monumentos'pesar de que el mo-
cm todo, b logros de la Escuelá Nueva fueron limitados' A
manera total a los
\itilrto cursfuó una proyección considerable no se extendió ydeúltima instancia pre-
ya que en primera
s¡tt1nas & enseñarua europeos y americanos'

) 21 |

)
)
conizaba la formación de ciudadanos. con
criterio. Tal opción incomodaba a los grupos
sociales poderosos y a los mismos estados que no .r,rirn
manipulación, en provecho propio, der potente
i¡r;;;r* il.lunciar a ra
,pr;;i;;r"pagandístico que constituía
la enseñanza' Por decirlo de'otrá manera,
la uescuela traáicional, siguió imperando
yoritariamente alentada y mantenida ma,
por los poderes más conservadores.
español' por otra parte, los presupuestos En el Estado
de la Escuela Nueva lograron un ímpacto
siderable en el marco de la it República, período con-
de renovación social y política. En este
paréntesis se generatizaron las experíencias
de movimientos pioneros de la renovacíón,
como las que décadas antes habían iniciado,
con inciden.i, lir¡tro., la tnstitución Libre
de Enseñanza o er potente movimiento
de Escuera Nueva en cataruña.
La hístoria y la geografía escolares
continurron .n sus presupuestos tradícío-
nales de transmisión del áiscurso-relato
al servicio Jet estauo-nación, encajando
manera desigual los progresos científico.s.y de
pedagof i.o, que al margen de
operaban' Es decir, siguieron sin transmitir ellas se
científica' En el Estado español la situación i
prioriiañamente saberes metodología
de fosílización de ambas materias
supuestos político-propagandistas fue en pre-
evidente a lo larqo de la dictadura lanquista
y hasta la generarización de ra Ley Generat
A lo largo d1 l9s.año¡ sesenta y setenta
;. Ed,r;;jo, o. 1920.
la consideración como materias escolares
de la geografía y la hístoria en Europa y
de los Estudios sociales en Norteamérica
menzaron a acusar una fuerte crisis- Por co-
una parte la función iu.orogir.d;r,
vertía en anacrónica por momentos, pero ,. .on-
además era cada vez menos necesaria
los nuevos y potentes medios de comunicación ya que
de *rsas trrndamentalmente Ia televi-
sión) adquirían hegemonía en tos procesos_de
ideologizacion. por otra, .t J.n.i.nt. y
obsoleto desarrollo.didáctico de la geografia
y, sobre-todo, de'la historia contribuía
depreciar las materias frente a otras de a
carácter más utilitario e instrumental.
enmarcado en un contexto de eclosión Todo ello
deJ consumismo en el cenit de las
industriales occidentales, y de fe en socíedades
el crecimiento ilimitado. En tal situación
ciego al desarrollo tecnocientífico se el culto
entendía como incompatible con et desarrollo
las denominadas «humanidades». de
Por otra parte el discurso basado
entraba ya en fase anacrónica. Los estados en el estado-nación
continuabrn ii.rao un marco de referencia
de tradicíón decimonónica; pero habían
dejado. o. ,., ,u;.tos principales
histórico' La internacionalización del mercaáo, del proceso
de ra porítica, la aparición de organiza-
ciones supranacionales y la generalízación
de ,n, nr.u, tipología de conflictos (Gue-
rra Fria' descolonización, eic.); así como la
crisis de determinadas ideologías y la
aparición de nuevos movimientos socíales
y políticos .orrigurroan un nuevo panora-
ma, que no podía expricarse más que parcialmente
en marcos estatares.
En este contexto las humanidades
se consideraban como disciplinas poco
de nula aplicabilidad en la vida cotidiana. útiles y
Por tanto pasaban a ser consideradas
aspectos superfruos o comprementarios como
en ra enseñrnr, f u función ib,
del baño cultural elegante, con lo cual
eran susceptibles de ser reducidas en
ñ;;ás a¡á
presencia y protagonismo' se iniciaba, cuanto a
en consecuencia, un proceso de «mari*ización»
(conversión e,, «r¡¿¡ia_s¡) que provocJa
ras secueras que todavía padecemos.
La crisis de la función ideolog izadora
se desarroliá o. ,-nrnera inversamente
proporcional al desarrollo de los
meáios de comunicación de masas. En
medida en que nuevos y poderosos efecto, en ra
medios, como la telev¡síón, ganaron
espacio, en

122
ellos radico la auténtica función ideologizadora-culturalizadora en cuanto a la trans-
mbión y propagación de valores (respeto a la propiedad privada, sumisión a las je-
rarquias sociales o políticas, sumisión al marco estatal, belicismo, consumismo,
comprtencia, etc.) Cuanto más poderosos se manifestaban los medios de comunica-
ción menos necesaria se hacía la acción ideologizadora de determinadas materias en
la escuela. Por otra parte, como hemos señalado, el obsoleto desarrollo didáctico,
basado en la clase magistral y la memorización de discursos patrioteros y caducos, no
solo no ayudaba a comprender un mundo cambiante sino que contribuía, también,
al inexorable proceso de «mari-ización» de la geografía y la historia. Nadie discutia
abiertamente la presencia de la geografía y la historia en las aulas, como nadie dis-
cutía la presencia del dibujo o la música. Sin embargo se entendía que eran asig-
naturas de segundo orden frente a otras más prestigiosas o consideradas más
utilitarias: matemáticas, ciencias naturales, física y química, lengua, idiomas «moder-
nos». Las aportaciones de la historia y la geografía iban poco más allá de un «baño»
cultural que no hacía daño a nadie.
A pesar de todo, el desarrollo de nuevos paradigmas científicos en el campo de
las ciencias de la educación, de la psicología, de la geografía y la historia contribuyó
a una cierta puesta al día de dichas materias en el ámbito de la enseñanza.
Para completar la perspectiva debemos tener en cuenta, sin embargo, que a
partir de la posguerra de la ll Guerra Mundial surgieron con fuerza los paradigmas
tecnológicos en enseñ anza a caballo del conductismo y el neopositivismo; neopositi-
vismo que también cobró fuerza en los replanteamientos de la geografiay la histo-
ria y singularmente en la denominada geogrofío teorético y la historio económico.
Las nuevas corrientes fueron parcialmente beneficiosas para la geografía y la his-
toria escolares, sobre todo en los países del ámbito anglosajón, ya que implicaron la
diversificación hacia planteamientos más científicos de dichas materias y un replantea-
miento de los aspectos metodológicos. Algunas de las innovaciones que en didáctica
de las ciencias sociales se operan en el conjunto del Estado español a lo largo de los
setenta vienen directamente de las inquietudes metodológicas surgidas en el con-
texto neopositivista anglosajón. Así, pueden incluirse en este contexto experiencias
como el «13-16» para la iniciación a la historia; el intento de introducir juegos de
estrategia y simulación; los problemas y la sistematización del aprendizaje de la car-
tografía. En España las corrientes de tecnología educativa se abren paso y en cierta
manera inspiran la gran reforma de 1970, que pretendía adecuar el sistema educativo
español a las nuevas necesidades sociales y económicas desatadas por la tardía in-
dutrialización de los sesenta. La enseñanza primaria se estructura a partir de la EGB
v la secundaria en dos redes (segregadoras): BUP y FP. En la concepción de la nueva
primaria (EGB) la influencia de los llamados estudios soc¡o/es norteomericonos se
ttact patente, ya que una nueva área, denominada «ciencias sociales» rompe la tra-
dación disciplinar y substituye, sobre el papel, a la geografía y la historia. En el BUP
se mntienen las disciplinas de geografía e historia y en FP se produce también una
fisfxr en la denominada formoción humonístico.
er b pñtctica poco cambia con respecto a la mentalidad disciplinar tradicional.
B irpcto neopc¡tMsta en la geografía e historia que se imparte en las aulas espa-
ñob rs dctil. las cuestiones de método apenas se renuevan y lo que podríamos deno-

23 I
I
¡
C
minar porodigmo magistocéntricoy memorísticosigue
ímperante, eso sí con una ma- !
tización importante: los contenidos ideológíco-polííicos
tienden a diluirse y diversífi- t
carse' En este contexto, y a lo largo de los setenta
diversas corrientes geográficas e históricas impactan
e incluso los ochenta, las nuevas y t
miento de las materias (geografía teorética, historia
de manera desigual en el plantea- t
cuantitativa, historía totalizado-
ra' nouvelle histoire de los anales, historiografía marxista,
geografía radical, geografía
t
de la percepción, geografía humanista, etc] sin alcanzar
parcelas diáfanas de influen- t
cia, pero contribuyendo, en cualquier caso, a una
cierta renovación, sobre todo en lo t
referente a los contenidos conceptuales. Contrariamente,
Nueva o Activa tiene. un cierto vigor, ya que en
la herencia de la Escuela t
teniendo una posición medular en los movimiento,
buena parte sus planteamientos siguen
d'. renovación pedagógica y sus
t
presupuestos encajan bien las aportaciones
de los nuevos plantearníentos-díicíplinares
C
así como los de la psicología genética que alcanzan
en este período gran desarrollo. ?
En la práctica la nueva denominación utílizada
en EGÉ, crenc ¡á, ,orioirs, signi-
fica poco ya que los programas ministeríales concretan pretendida
t
la ínterdisciplina- It
riedad en programas más o menos tradicionales
de geografía e historia. La supuesta l!
incorporaciÓn en un contexto interdisciplinar d.
nueías"materias como antropología,
economía, sociología, etc. no deja de ser una declaración It
de buenas intenc¡ones.
Respecto al BUP Ia coherencia disciplinar se mantiene,
además, explícitrr.nt..
rt
Diversas son las razones que explican la pervivencia
disciplinar iradicional en EGB, It
a pesar de la denominación de ciencias sociales, entre
que destacar es la falta de experiencias previas,
eltas la m¿s i*portrni. y que rray G
de tradición escolaiy u. ,en.*ión di- tl
'dáctíca disciplinar por parte de algunas de las materias que se querían introducir.
En cualquíer caso el nuevo marco que establece !
la LGE en lo que ,.rp..i, a EGB
es beneficioso y es aprovechado por los movimientos
de renovación pedagógica. Las
f
propuestas oficiales son solamente orientativas y
ello permite que tbs máeitros ¡n- C
novadores puedan adaptar con más o menos
,oltrrc progrr*r, diversificados. por
otra parte las directrices ministeriales ponen un cierto
I
to y conocímiento del medio, en sintonía con las concepciones
énfásis en el aprov..r,r*¡.n- f
nética' Las consideraciones de Piaget implicaban
de la psicología ge-
el método por descubrimiento a
a
partir del aprovechamiento del entorno, como
mínimo en el denominado período de
a
los operocrones concretas y en los momentos de transición ;
hacia las o'peraciones
abstractas' Por primera vez la geografía y la historia
locales o incluso ,.tionrt., o é
nacíonales, y entiéndase en este cáso las historias
del Estado español, pueden introducirse en la enseñanza,
de las nacionalidades histórícas I
sí al menos por Ia ventana de los estudios de
entorno.
si no por la puerta grande I
En cualquier caso los cambios de la reforma
de 1g70, considerados globalmen-
I
te, no son suficientes para la geografía y la historia.
Como hemos señalado anterior- I
mente el peso de la tradiciÓn «tradicional» es muy
fuerte, los planteamíentos siguen a
siendo insuficientes para responder a los desafios
gico didáctico sígue siendo obsoleto. Las ciencias
de la épfca y el aparato metodoló- I
a geografía e historia, siguieron siendo percibidas
sociales, reducidas por el ministerio
a
utilidad más allá del barniz cultural. Paradójicamente
como una matería de escasa o nula
la denominación crencros so-
a
cioles se convirtió en bandera de progreso y
reivindicación, ya que los movimientos de a
renovacién y sectores más activos pensaron que
las dificultades del área radicaban, a
a
ll24 a
I
,
,o
)
)
) precrsamente, en que no había un auténtico desarrollo de las ciencias sociales que su-
) p<rara la geografía y la historia «tradicionales». Naturalmente no se trataba, ni se
) irata, de un problema de voluntad o de definición previa sino de posibilidades. En este
) contexto el espejismo de unas ciencias sociales interdisciplinarias y redentoras, como
norizonte de resolución de los problemas del área, se perfiló como una ilusión sin de-
) masiadas bases (poca experiencia interdisciplinar desde el referente cientifico) y hasta
) cierto punto peligrosa (poco fundamentada y sin experiencias previas).
)
)
Límites disciplinares e interdisciplinares
-
)
Los procesos de reforma educativa que en el Estado español empiezan a desa-
) rrollarse a lo largo de los ochenta y toman cuerpo durante los noventa acusan, ob-
- viamente, la herencia de la situación anterior por lo que respecta a la problemática
) de las ciencias sociales. En primaria (6-12) se opta por fusionar en una sola área de
) experiencias el conocimiento del medio natural y del medio social. A su vez la nueva
etapa de la Enseñanza Secundaria 0bligatoria (12-16) incorpora dos cursos que ante-
)
riormente habían formado parte de la Educación General Básica, el 7." y el 8." (ahora
) primer ciclo de enseñanza secundaria obligatoria), a su vez integra los dos anteriores
a cursos de 1." y 2." de BUP y FP (ahora segundo ciclo de enseñanza secundaria obliga-
a toria). En los sistemas anteriores el período 12-14 se planteaba bajo el signo inte-.
a grador de las ciencias sociales mientras que en el BUP se mantenía la división
a disciplina¡.1 lLas propuestas curriculares optaron por una solución intermedia: crear

a una sola área para el conjunto de la enseñanza secundaria obligatoria: ciencias so-
ciales, geografía e historia. Con la nueva denominación se mantenía abierto el hori-
a zonte interdisciplinar a la vez que se intentaba destacar el papel estructurante que
) podían seguir teniendo la geografía y la historia, sobre las cuales se insiste acerca
a de su tradición en la enseñanza y su capacidad integradora. En'cualquier caso el
a planteamiento de un currículum adaptado por cada centro permitía, sobre el papel,

a múltiples posibilidades de concreción: disciplinar/multidisciplínar o interdisciplinar a

a partir de un papel vertebrador de la geografia y la historia.


El debate sobre el enfoque disciplinar o interdisciplinar en el momento de plan-
a tear situaciones de enseñanza-aprendizaje resulta hasta cierto punto falso y distor-
a sionador. Cualquier posición apriorística al respecto puede resultar gratuita, ya que
a el prúlema debe resolverse en un marco de acción; una cosa es lo deseable y otra lo
a pqi¡bl€- De entrada los planteamientos interdisciplinares son escasos y limitados en el
m¡¡roo de la investigación de las ciencias referentes. Tampoco hay un críterio con-
a scnsrado aoercí¡ de cuáles son o no son las ciencias sociales; las opiniones y los cri-
a ttrirls *ientíficosr son diversos. Sin ir más lejos, los criterios de la UNESCO dejarían
a ñ.Ea dc 16 ciencias sociales tanto a la geografía como a la historia. En cualquier
a cacq s¡ Gm un criterio amplio entendemos que las ciencias sociales son todas aque-
qt
a [as estr¡dian a los humanos en sociedad y en relación con el territorio, obten-
üiiIrIIs un amplio conjunto de ciencias-disciplinas cada una con sus propios
a rnctodrls y tradiciones El objeto de estudio genérico de todas ellas viene a ser más
a o rnerx¡s d llisno (bs humanos en sociedad y en relación con el territorio) pero cada
a
a 2sI
a
a
r
una de ellas lo hace desde su propía
lógica y utilízando una metodotogía
da y propia' cada una tiene süs diferencia-
tim¡tes"o¡r.¡pl¡nr*tf tos estuoios multi pturidisci-
plinares no son fáciles, e incluso o
en ocasiones no son necesaríamente
no es incompatible con el fluido útíles. Todo ello
trasvase de aportaciones y saberes
tas ciencias socíales' cuando una entre las dístin-
ciencia. ¡rt.g?, rrt ,porta.iones
a un determinado objeto de estudío,,suele de otras, en torno
ha6e*n [ro..ro de adaptación o reade-
cuación' Así, por ejempto, los arqueólogos
utilizan, I.,.nroo conceptos procedentes
del campo de la.antropología y ia
etnótogía (tribu. cün, magia, etc.) para
algunas de sus interpretaclones- Er explicitar
,ro á. irr.r..rr.eptos puede parecer frívoro
desde er punto de vista det antropórogo,
pero ,o .rü'orda de que a pesar
mitaciones e imprecisiones ayuda at de ras rí_
eitablecímientoie un lenguaje común ,

d íferentes discipl inas socia entre las


les. (

La transposicién de la problemática
al marco de la enseñanza es clara, ya que I
si en el ámbito de investigr.ión
de las disciplinas reÁi.nt., los puentes
o multidisciplinares son difíciles, y disciplinares I
las metodologías diversas, cualquier
mismo sentido y en el marco oe intento en el I
ia enseRanza-apiendizaje institucionalizada
mente tendrá también dificultades forzosa-
de coherer.i, ;i;lológica y
científica. Dicho de
I
otra manera: sobre el papel es difícil
hablar a. ¡nt.ro-ú.iplinariedad en t
en tanto en cuanto el desarrollo interdisciplinar la enseñanza
vestigación científica de las disciprinas
.n .iJ*u¡to epistemológico y de in- iq
referentes es muy Iimitado.
si entendemos que una de las funcion.r
*.orirr.s de la enseñanza radica en
t
una formacíón científica (y entendemos
que la formación científica, por t
definición,
es básicamente humanista) ra enseñanrr-.pr.nJ¡;r;;;"
puede prantearse en nin_ I
§ún momento al margen de los avances, metodologÍas
referentes' Ello equivaldria a un
y tradiciones de las ciencias t
tanto la enseñanza debe tener en cuenta
divorcio peligroso-.ntr. ciencia y formación. por t
tíficas referentes .l :r:
tos plogresos, métodos y tradiciones
áreas respectívas d.'"rgr;;¡ión
de
cien- t
res y formación del individuo' En transmisión de sabe_ C
cualquiei caso los objetos de estudio
investigación de las ciencias referentes e
C
y los saberes comunicados en los procesos
de enseñanza-aprendizaje se prantean,a
objetivos son también muy diierentes (creacíón
escaras de compsidad muy diferenies,
y sus
t
nicación/valoración/obtención de
u. *no-.-¡riento en un caso y comu- t
sentido a partir de un determinado
conocimiento y ioim.c¡on en el
objeto oe estuo¡o el'docente puede
otro). En este ',C
ticular las aportaciones o métodos oe
direrentes c¡encias sociales para
intentar ar- J
percepción o virtuarización obtener una
más nítida, totatizadoru .o*prensibre,
v y
C
fecta legitimidad para hacerlo basándose tiene per_
de la didáctica de las ciencias sociales.
en i;;;;;rir.iones, también científicas, C
Imaginemos un ejemplo al respecto:
C
en su entorno regional' sin lugar
un grupo-clase que está estudiando
a dudas pooia ,ri;.rrrn., de manera
la pesca I
con un guión que considere los antecedent.r interdisciptinar,
r,¡itiri.át,ll o¡r,r¡urción geográfica, su I
importancia económica e incluso
rri.orponentes antropolégicos... La o¡á¿cilca
puede
f
contribuir presentando diferentes paisajes
cas' etc') sobre el tema' En este
o i*ag.n.i r¡lirrt., (textuales, iconográfi- I
sibles en la enseñanza. como también
t.nt¡uo los planíeari.rto, interdisciplinares
son po- s
intentando dar a conocer las bases y
., porioi. ,-nr".nr.Ranza más disciprinar ;
los métodos ae laslJistintas ciencias
sociales. a
126
a
J
¡
_)

),
,.
t
t En cualquier caso, el didacta de las ciencias sociales no se limita a actuar de co-
á rrea de transrnisión entre el estado de las ciencias referentes y la actividad en el aula;
s¡r función es precisamente concretar y articular, propiciar el conocimiento de objetos
-á de estudio geográficos, históricos y sociales a partir de los saberes aportados por las dis-
ciplinas referentes, pero también a partir de la propia metodología disciplinar aplicada
- directamente sobre el objeto de estudio. Por decirlo de otra manera, la didáctica de las
- ciencias sociales tiene su propia rutina para acercarse a objetos de estudio que también
- estudian las disciplinas referentes. Cuando un historiador o un geógrafo se acerca al
objeto de estudio anteriormente ejemplificado, la pesca, lo hace desde su propia ó¡
a
- tica disciplinar y tiende a elaborar un producto que responde a un determinado hori-
zonte destinatario (la propia comunidad científica). El didacta de las ciencias sociales
- puede tener en cuenta las aportaciones disciplinares, pero el lenguaje comunicacional
- de éstas difícilmente va a ser asequible para su horizonte destinatario (comunidad de
- estudiantes). En este sentido el didacta puede analizar directamente el objeto de estu-
dio desde su punto de vista fijando qué elementos van a ser más comprensibles para su
-
destinatario y cuáles pueden encuadrarse en una determinada estrategia didáctica, de-
- sarrollando un lenguaje comunicacional propio. Lo que para un geógrafo, historiador o
- economista puede ser anecdótico o irrelevante puede ser, contrariamente, útil al di-
- dacta para plantear la comprensibilidad de un concepto o temática.
- Los diseños curriculares contemporáneos permiten, en cualquier caso, una am-
plia gama de posibilidades sobre el papel, pero en la práctica no es tan sencillo. En
-
) efecto, el área de ciencias sociales, geografía e historia, se considera troncal e im-
portante y cuenta, además, con una extensa gama explícita de contenidos; el pro-
- blema radica en que la asignación horaria no permite tratar intensivamente
)
intenciones extensivas en cuanto a contenidos. 0 lo que es lo mismo, en ciencias
- sociales se pretende abarcar contenidos máximos con horarios mínimos. Tal situación
) debe obligar a los docentes a seleccionar muy bien los saberes que deben valorar/co-
) municar y a buscar (dentro de los límites impuestos por el currículum prescriptivo y la
asignación horaria) un equilibrio que tienda a la formación conceptual básica com-
- binada con una formación metodológica que dote de recursos a los alumnos y
)
alumnas a fin de abordar, con una perspectiva científica, los problemas que se le pre-
) scnten en el futuro y una práctica en valores que le guíen en la selección y toma de
- posiciones. Tal problemática incide, obviamente, en las estrategias y metodologías
) que pueden utilizarse en el aula y en la combinación entre ellas.
A todo ello debemos sumar un problema añadido. Hemos indicado que tanto la
- geografia como la historia son las disciplinas que cuentan con mayor tradición en
- la enseñanza (aunque tal tradición pueda considerarse justamente nefasta). Son, por
a)
otra parte, las disciplinas que mejor conocen los docentes (por tradición y formación).
- Exbte además una reflexión didáctica, bastante rica ya, sobre los procesos de ense-
ñana-aprendizaje de la geografía y la historia. Por otra parte otras disciplinas so-
cbl6 c:rrecen de tal tradición y no hay una reflexión seria, o experiencia previa
cutsistmte sobre sr transposición didáctica en los procesos de enseñanza-aprendi-
ak;V tampoco los docentes tienen formación mínimamente sólida en estas materias-
A e*os proUlcrnas se añade el hecho de que en la formación didáctica del profeso-
rado no se han incorporado conocimientos sobre la enseñanza y vivencia de valores

-
a
a
Í
y act¡tudes en el alumnado,
tanto los que se consíderan más relacionados
de ciencias sociares.?r9 todos con
rqr.iro, qr., ri.nJo'objetivos de etapa, se er área
trabajar en cada una de las áreas han de
clrriculares.
Todo ello podría redundar, sobre ,

el papel, en una articulación de contenidos


poco seria desde una perspectiva
interoiscipiinár. rn .rt. contexto (

presente un aspecto importante, debemos tener


el docent.'0. pi¡rlrL y u. enseñanza I
obligatoria debe dominar mínimamente secundaria
las dísciplinas sobre las cuales
cencía: no se puede enseñar sobre imparte do- {
ro gy: no se sabe; y una formación
puede ni debe suplir la formación didáctica no I
disciplinar. Todo .rtf'configura un panorama
tamente difícil: propuestas curriculares cíer- I
extensivas que deben tratarse
(y no intensivamente); necesidad extensivamente
9y1a1 ,;;qJil¡b;o entre información discipli-
oe I
nar y formación metodológica;
necesidad u. ro*á.ián aisciptinar I
cente y necesidad de articular por parte del do-
las más diversas cienc.ias
estrateqias que p.;ii;; tas aportaciones flexibles de I
v uisc¡prinai. renoremo;;;.;;*rr también ra probremáti_
ca que suponen los ejes transversales. I
Éstos, r.aoria**, han de estar
todas las áreas, hechogue comporta presentes en I
ta necesidad de potenciarlos partir
tenidos de área y relacionartos a de los con_
con eltos. rn esta tesitura la opción
de los currículos de
I
otorgar un destaca da protagonisma
nable y posíbirista, no sóro
a tL ogograi¡i il, ii"oria es una decísió n razo- t
[o, ,.., tai oirciptln., ,o6r. ir, .rrr., existe I
xión didáctica, sino.. también porqr. mayor refre_
son ras disciprínas con más capacidad t
integración y que derimitan dos'estircturantes de
.rrroi,
o mejor aún, de las sociedades en
el espacio y el tiempJ.
frrtir der espacio y el tiempo, t
Esta capacidad estructurante
de ra geogr:afíayra historia res permite e
cierta comodidad las aportaciones inteqrar con
n o resu rta incom pati
de ol t
bie co:,,; ñ;,Ii,:T§,TJ.1'ff;,1;"mm,*":'m:J*i
otras disciplinas, pero, repetimos, t
está no €s un problema de intencion.,
bilidades reares. A medidá qu.
,rÁ.nten ras .rp.ri.n.ir;; desarrore ii'no'u. pori_ t
didáctíca desde ras disciprín* r.r.r*tlr, * una refrexión t
o en sintonía con eilas, podrá haber
aportaciones de las más diversas
ciencias o disciplinas. y a todo
mayores
ello debe sumarse la
t
existencia de una demanda socialal
historia entendidas en un sentído
resfecto. Mientras estosucede
una geografía y una
t
abierto, que superen t, ii*itroa C
cional' pueden responder con cierta experiencia tradi-
efectiviáad , ir, ,...ridades del C
momento
demandas de ra sociedad, ya qr.
.rt. rrctor va a ser sin duda determinante. y a las
C
e
Demanda soc¡al de geografía, J
historia
y ciencias sociales J
J
una de las características del profesorado
de ciencias sociales, geografía
J
toria de primaria y.secundari, ., pr..iramente e his- ,
ble' Desmorarización por contexioi-g.n.rrres el estado de desmoralización razona- a
reflexiones y desmoralización po,
que no incumben a ras presentes
proceso de derribo de la geografía
io!r. respecta a la funcionalidad
de la materia. El a
y lá rr¡stoi¡a
te' La depreciación ae taio¡só¡prinas,
rl.
hrgr'd. ros ochenta fue constan- a
,u .r.r* consideiación sociar, su marginación
y a
l28 a
a
I
_t


-
-
enan¡zac¡ón implicaron serias dudas de base, en el profesorado encargado de impar-
-
tirlas, al respecto de su utilidad y funcionalidad. La situación de crisis se debía, como
- hemos señalado, a causas endégenas y exógenas. Se intuía que el fracaso escolar y el
- desinteres del alumnado radicaba, en buena parte, en el escaso desarrollo didáctico y
- en la pervivencia de contenidos anacrónicos que hacían inútil la materia desde el punto
- de üsta de su utilidad social. A todo ello se sumaron demoledoras críticas desde los
- más diversos sectores, incluida la psicología cognitiva. Así se decía que los alumnos no
podían comprender (sobre todo la historia) y que aun comprendiéndola resultaba
-
poco útil. Evidentemente podría pensarse que resulta poco útil para la vida cotidia-
- na de un ciudadano medio conocer la génesis y características del Camino de San-
- tiago, y se criticaba la poca operacionalidad de tal conocimiento. Paradójicamente
- nadie criticaba, en paralelo, que los alumnos tuvieran que aprender el sistema circula-
) torio de los batracios, la reproducción del ornitorrinco, la formulación química o los lo-
- garitmos, como si ello fuera extremadamente útil para la vida cotidiana del ciudadano
) medio. Evidentemente la demolición de la geografía y la historia partía de presupues-
) tos poco serios. Sin embargo una reorientación positiva exige, como primer paso, el
rearme moral del profesorado que imparte la materia. Las ciencias sociales, la geogra-
- fia y la historía no son solamente útiles y necesarias, son imprescindibles en eliistema
) de enseñanzaytal vez deberían tener mucho más protagonismo, ya que a su carácter
) instructivo (inherente a toda ciencia) suman un poderoso factor inclusor en tanto en
a cuanto permiten contextualizar las más diversas aportaciones de instrucción en una.
) perspectiva social. A ello deberíamos añadir que, además, las ciencias sociales son ins-
a tructivas, divertidas, amenas y permiten ejercitar de manera idónea la lógica científica,

a la imaginación, la creatividad y obviamente inciden en Ia formación de ciudadanos

a con criterio «político» (en el sentido de la polis) y social.


Diversos son los argumentos que podríamos citar para propiciar el necesario
a rearme moral. De entrada cabe destacar que el mundo occidental y la humanidad en
a su conjunto están experimentando las más extraordinarias transformaciones de la
a historia. Ninguna generación a lo largo de la historia de la humanidad había conoci-
a do cambios tan drásticos en lo que se refiere a las formas de vida cotidianas. El cam-

a bío trepidante es una de las características de nuestro tiempo. Cambio acelerado


sobre todo por los procesos de transición de las sociedades industriales a las postin-
a dustriales. El impresionante desarrollo tecnocientífico que se vive en la actualidad tra
a comportado importantes transformaciones sociales y mentales. Sin embargo mien-
a tras dicho desarrollo tecnocientífico avanza en progresión prácticamente geámétrica,
a el desarrollo del pensamiento institucional va poco más allá de la progresión aritmé-

a tica. Tal situación puede provocar amplias fracturas mentales e ideológicas con los
corsiguientes riesgos de crisis de civilización que ello comporta. El desarrollo del pen-
a samiento postmoderno y de la deconstrucción sistemática serían en este sentido un
a síntorna de la crisis de crecimiento del proyecto de la modernidad ilustrada, pero ob-
a viarncnte los desgarros y la crisis de valores, de la desorientación y la depreciacíón de
a b fuencia del patrimonio de civilización, no son un debate intelectual en las alturas,
r vivt drarráticamente en las diversas facetas de la vida cotidiana y afecta a todos
a ¡06 ciudadanc. Sin duda alguna, en coyunturas como las citadas los pasos hacia la
a degradaciiln social y la barbarie pueden ser rápidos. En este contexto los conoci-
a
a
a
a
r

ff::?:f ;?,'.T':;igiill'lililm"f .,ri,l,ff ,extremadamenteútires(runcio-

i':i!lr:,lliii:';fl*irf ,?t:,H;d;li§:tfi 4:n:,.miil


,',?,#,Íi:[,J,,;,n:xirJ,T],,:ff .;"ll:::;;ji )
que tos r,rrrlrill;ilfl':§'r"*1-"y."0, Tüf
historia no contri-brir,
,
llJiü,:,;xf
,''l.i"rn.-Lo
i¡.ii#:Hfslllrrj.
que'sí prr*. evidente
que se es
nJ.a, j. i..leosrrfía y t,
I
. Una geografía ,n,
no han r.rir¡do para V
fr¡rá, que tenían ,, .t,.,1r: coTo objeto y
ayuda, , .í'' sujeto único
rffi ::f i:",11:íi j"#j:::ilruT#*.i:üfiFii};,t:lrJü'*§i:
;'?:;,t:::;!1;'ffi ;ili*iacánicas,a;;",#i:1,:h#iffi [J:li;iliT
1
A todo africanas' etc'
ello debemo''n'¿¡'olititic'1s
espectacular oe la particular situación
rasie;;i;.il.:tr de Europa que vive
ra más

i"i,i:ffi i':;i''il:''ffi
::#:'ff il.fi :i,T'.T#ffi?.:lTffi
jT,'Jiisr',tt;ffi í¡;'[1tTJi
1
trif ,,;¡;1ill:'"it[.Hl1i!11ni* ;;era,v.m-
roír¿, oir;;..T.:rrria, no es fácit y Jis; #r;t'*:ri:i:il.:il:r;rr:irffiÍlt
iii"¡i:;:i?1"'iJ:l*,§:]#ii:;Jt;,fi
¡*,nix[u,H'r:.di:ffi J::;
Pql,ñJ;',:h:T?ifi ;liJ#]iüi',',:,..,:r:;itffi lÍ:lüX.#l;lh:Xl;,
,.: ü lffi n{l"il',x',: Jn n'[líi1;ffi e m os añad ¡, o u,ái. n te, os
*' n t' * ¿' . o, q r.io' . I;,;:
irt,.lo,ll "' ?' J:H",?-:,
iri,f fl JT:1$1 ffi ff :
[ fu'*r,r' ff lid
ra ;historia decimonón¡.rr. :df ¡¡6 {n :
í* :nx'
:'#Tii'rT,[
rérrrr.1.XIr,,T§:fifi:¡r1,.19rrori'ü'ü.og,rri, v
puede
fill.'d'lil#fJ "rJ*r.'iucho , ,*,;'i. ,rpr¡o, .oro.¡ri.-nros
y so c ia r,
o i,.,i,l'.H,,,::
i::,il ;
seo_
diar contribuve a-dotarr
Tifl[de 46 *n', : f,,ffi J,: lm:
,, .jro"irnía .,il;i;;de iT,trjuicio ,r.¡onát., y
il:i:;,l,l?;',;n,;;:i;Jiil,. , ,, ,,,otcomprejo E, saber refe_
i¡l§
cimiento u. lor prol,5**i",ffiil;i?^:l",ción democr¿i¡cá;;r;;i también
propios v a-¡tnor,
;#;Jrt?o'emas .t ,.rp.io'ir.¡r. ras persona, J, .ono_
",r1.;ror, piórir* é

;l¡i,:*ffi r",:*ll*:,:,.:¡,,;[1rl^i,if
ti1:.t irpt.r.iroibr.r, la.geografí
i.i:,ttffi si:#*;:: a¿
11
caridad con
y, que contri;:.:.':1tt' a v ta historia son
necesa-
capaci¿,u o. ,ü,* #;:3::,#:ilj:x.'iT:,.. a una .J,üi,,i, o. -¿
;:,':r;:'ffi :fi::i:1.:iy:i:xt,rutr*T§ü:ffi fi #n:,i;g:
r LdPduroao oe análisis geográfico,
-l
-¿
his-
I 30
)
a
,
a
)
-
- tórico y social amplio, puede opinar y optar con mayor racionalidad convirtiéndo-
s€ en garantía de progreso.
-
a Este horizonte amplio de utilidad y rentabilidad social obviamente no es el único.

a La geografia y la historia tienen una rentabilidad directa para los más diversos as-
pectos de la vida cotidiana en la cual la información y el análisis geográfic-o, histórico
a y social puede aplibarse continuamente para valorar y optar. Por otra parte. en las so-
a) ciedades postindustriales la cultura se ha convertido en una verdadera industria y en
a lm países, regiones o comunidades con amplio patrimonio histórico-cultural es'te se
a convierte en un activo económico. Una sociedad que respete y cuide su patrimonio na-
a tural y su patrimonio cultural evidencia un notable grado de civilización, pero además
un patrimonio cuidado y respetado se convierte, casi automáticamente, en fuente de
a riqueza. En este sentido más crematístico, desde el punto de vista de los activos eco-
a nómicos de una sociedad y un territorio, la geografía y la historia también se revelan
a extraordinariamente útiles e indispensables. Parece evidente que comunidades con po-
a tenciales e importantes activos económicos de carácter patrimonial deben ponerlos en
circulación para generar riqueza, pero para que ello suceda también es importante la
,
concienciación y conocimientos de la población. En este sentido las llamadas en las
a aulas, que explicitan algunos diseños curriculares, respecto a la importancia del tra-
a tamiento del patrimonio medioambiental e histórico-artístico, no responden exclusi-
a vamente a criterios estéticos sino a necesidades culturales y económicas.
a Podríamos concluir y resumir afirmando que las cíencias sociales, geografía e
a historia, tienen un papel absolutamente fundamental en los procesos de enséñanza-
aprendizaje institucionales. El área puede y debe contribuir, de manera decisiva, a la
a formación de una ciudadanía de calidad, el capital más preciado de un país.
a De hecho la ciudadanía empieza a intuir la importancia de una formación en
) ciencias sociales. Durante los años 1999 y 2000 la sociedad española se implicó en el
a llamado «debate de las humanidades». Hubo posicionamientos de todo tipo respecto a
a la necesidad de otorgar más ímportancia a las humanidades, concretamente a la geo-
grafía y la historia en la enseñanza. Se intuía que los conocimientos en estas materias
a eran importantes, y que su abandono había creado vacíos peligrosos. Lamentablemen-
a te el debate fue redireccionado por las autoridades ministeriales hacia una vía muerta,
) intentando reintroducir en las escuelas, y para responder supuestamente a la demanda
) social, una historia rancia de reyes y hechos militares de la historia de España. Tal re-
a brote nacionalista tenía su origen, precisamente, en el pánico que provocaba la pers-
ptcti\na de unidad europea y el declive imparable de los estados-nación.
a
a
)
,
I
,
,
,
,
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,
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)
ti
E
b
t-
t-
n
L.
L'
b
L.
L.
á
L. Los estudiantes frente a las ciencias
t'.
I'n socia les

ñ
-) Adquisición de conocimientos
) y formación de criterios
)
) Los diseños curriculares contemporáneos
parten de presupuestos constructi-
) vistas por lo que respecta a las
teorías del aprendirrf.. ir constructivir*o
) ta una interesante s.íntesis que ayuda a i.pr.r.n-
explicar coÁo se generan y desarrollan
procesos del aprendi?.,., los
) psicología cognítiva'
ra vez que incoipora ras Álioir.rras
aportaciones de ra
) relativa la metodorogía lesde ,n prnio de visia .onrtru.tirista tiene una importancia
didáctica utirizaaa,.siempi;
) significativo. Los presupuestos genéricos o;; se consiga un aprendizaje
its para orientar der consirr.iirirro son, por supuesto, úti_
) los procesos Je enseña.nza-aprená"r¡.
:'efía e historia, pero no eximen de en ciencias ,o.irl.r, g.o-
) una tarea específicá desde el área
) ;oidáctica de las ciencias sociales
para concretar y precisar. En
disciplinar de
: - rsr.uctivismo indica, cualquier caso er
) muy acertadam.nt., qr. rli'.ono.¡mientos
:'-'c'radamente importantes para prant.rr.r previos son
) ''-:- ipi.rJ¡-;e
rna reflexión genérica sobre los concept[r-pr.rlor, de nuevos saberes. por
a . -- re alumnado, parece imprescindible. tanto der profesorado
a =-' -'a sociedad postmoderna, tipificada por
la democratización de la cultura y
a
a :-:j - ':'r''os son ya prácticamente inconcebibles
lD '.'_ hoy en día sin su circuns_
' t,- .t=.-"- ¡:ción, y particularmente la televisiva f d. lrt.rnet.
a ' - - : : ::--.. j -' hace ya con un
importante bagajé de informaciones
cuando el niño
a - ':-" j::
*':r ' '=' : : ts, propiciadas por tá experierrciJ í.oon.l en interacción con
--
históríco_

a : -:-':: r - "-
'^'s:=ces, iuegos, medios áa.o*rni.rai¿n,
e I

a -: =- -:: -:- Drcha Idquisición de informaa¡orar, educación no forr¡a


conocimientos v sabr.ts
a
a
I

más o menos sistematizada en la enseñanza


primaría, es continua, y como tat se man-
tiene y acrecienta durante la secundaria_
El alumnado Qu.e accede a primaria o
secundaria lo hace con una cantidad de
informaciÓn, percepciones y sensiciones.
realmente importante por lo que respecta
geografía, historía y sociedad. Dicho a
activo no n...rriiamente se concreta en
címientos correctos o sistemáticos, pero cono-
es una base, que se manifiesta en precon-
ceptos' con la que hay que contar. Por decirlo
de otá manera, la sistematización de
la información adquirida fuera del aula
es una opción importante en la enseñanza-
aprendizaje del área, pero obvíamente
no ha de ser la úníca. Las ciencias sociales,
geografía y la historia deben intentar la
diseñar una ingeniería de transmisión
nocimientos autónoma, pero que debe partir de co-
v rpi"".'.rrar en todo mómento el flujo
de comunicación dewertebrrá, qu. incide
sobre er arumno y que,
-'"'"''
años, ha provocado determinadas sedímentacionesy-pi..on..pto;: a Io Iargo de ros ,
Debemos tener en cuenta que los contenidos'hirtori.o-geográficos a
impregnan, explícita o implícitamente, y sociales
una inmensa mayoría de los programas
visivos' más allá de los documentales tele-
estrictamente relacionados con la materia.
informativo, una película, una serie, una un
telenovela, etc. reflejan situacíones de
pacio, tiempo y sociedad que contribuyen es-
percepciÓn del presente y del pasado
, r, *írig;ración de una determinada
por parte del adólescente. Naturalmente
la te-

1
levisión no es el único elemento que juega
en este ,.niioo, otros medios de comuni-
cación, juegos, informática, turismo... y,
cómo no, rnternet, contribuyen a formar
unas determinadas imágenes sobre el piesente
y .r'pmroo. Estos conocimientos son
de tipo virtual, ya que el niño o adolescente,
en la mayor parte de los casos, no llega
a tener una experiencia directa o racionar
sobre eilos.
La explosión comunicativa que caracteriza
la cultura de masas rompe, en cierta
manera y parcialmente, cualquíer estrategia
que se base en una dinámica .¡r.rilülo'.
lo más próximo a lo más lejano). I¿ telévisián
e tnternet son sin duda una ventana
abierta que pone al níño y adolescente
en contacto indirecto con las más diversas
lidades en el tiempo y en et espacio. rea-
El niño y el adolesc.ni. pu.o.n llegar
información sobre las formas de vida de a tener más
las estepm ,rr¡.rnrs que sobre las formas
vida en las comarcas o pueblos vecinos; de
más información sobre las formas de
el oeste amerícano que sobre la vida cotidiana vida en
en el reino visigodo. El interés que mues-
tran las propuestas curriculares contemporáneas
de ciencias sociales, geografía e histo-
ria por trabajar con los medíos de comunicación
responJ. , esta realidad, que debe
racionalizarse y sistematizarse, precisamente
en la enseñanza-aprendizaje instituciona-
lizada' 0bviamente, los estereotipos y
visiones que oe ü realioao dan los medios
comunicación pueden ser poco objetivos, de
de ahi que, además, sea imprescindibre
trabajo crítico con respecto a la veiacidad,
ciones suministradas por los medios
imparcialidal u oujetividad de las informa-
de comunicación. Eljuicio critico de las
un
a
información constituirá, sin lugar a dudas, fuentes de ¿¿
punto de vista de la formación científica
una de las taieas más importantes desde
y humanista.
el é1
Durante ros años sesenta y setenta. io, pr.rrprestos
a concretarse y corresponderse mecánícamente'con etapistas de piaget tendían -1
medio' que se ordenara. desde los
una dídáctíca centrada en el
espacios más pror¡*or y erperimentables
hacia los
-1
al
más fejanos' Este circulismo centraba
el espacio y .r ii.rio a partir de Io vivido, a¿
134
per-
I
é
a
I
;
2
!
2 cibido y concebido. En esta línea tendía a organizarse en la enseñanza primaria, y más
1C exactamente en el denominado período de los operociones concretoi con el estudio
1t e investigación sobre el entorno; mientras que en el período de tronsición hocio los
1' operociones obstractos, y durante el desarrollo del periodo obstrocto. podían abor-
darse realidades cada vez más lejanas.
JD
Podríamos considerar que este planteamiento mecanicista está superado o ma-
! tizado (aportaciones de Wallon, Vigotski, Bruner, etc.), lo cual no quiere decir que
lD algunas de sus aportaciones puedan considerarse extremadamente útiles y que po-
2 damos hacer un balance positivo al respecto'.
rt Si tenemos en cuenta las aproximaciones genéricas de Piaget respecto a los es-

2 tadios evolutivos, podríamos establecer que en los años de primaria predomina el pen-
samiento concreto. Los primeros cursos de secundaria, el ciclo 12-14, se caracterizan por
rt la iniciación en el pensamiento abstracto, mientras que los dos últimos cursos, ciclo
! 14-16, se caracterizarian por la progresiva maduración del pensamiento abstracto. En
a cualquier caso, y a pesar-de que dichas propuestas son orientativas y no generalizables,
a mecánicamente tendríamos una etapa de primaria, centrada en el pensamiento concre-
a to, y una primera etapa de secundaria con unas ciertas dificultades para la abstracción

a plena. Ello debe tenerse en cuenta ya que prácticamente, por definición, los conceptos
y sistemas conceptuales en historia y geografÍa suelen deslizarse fácilmente hacia abs-
a tracciones bastante complejas. Ello significa que los contenidos conceptuales, y obvia-
a mente los métodos, que se planteen en primaria y primeros cursos de secundaria
a deben seleccionarse cuidadosamente, a fin de que tengan posibilidades de ser plena*
a mente significativos, es decir, comprensibles, para los alumnos.

a No obstante, la significatividad, en sintonía con el pensamiento concreto, o con el


pensamiento concreto en transición hacia el abstracto, no debe buscarse necesariamen-
a te en el estudio conceptual sobre un entorno próximo en el cual se pueda experimentar.
a En esta dinámica podríamos ensayar el estudio del entorno próximo en primaria y los
a primeros cursos de secundaria, dejando para los últimos cursos el estudio de las reali-
a dades más alejadas. Pero ello sería un error si se entendiera mecánicamente, pese a que

a es una opción posible. Ya hemos establecido que, a partir de la masificación de los me-

a dios de comunicación, el concepto cercono-lejono es relativo, y por tanto no debe en-


tenderse que lo cercano y concreto es lo único significativo. Dicho de otro modo, el que
a un contenido pueda ser asequible no depende del kilometraje. La significatividad va a
a depender, en buena parte, de la complejidad y de las variables que incidan en los ob-
a jetos de estudio, y en cómo éstos estén presentados, representados o virtualizados.
a fuí, en lo que respecta a los períodos dominados por el pensamiento concre-
a to, tiene sentido y parece aconsejable centrarse sobre objetos de estudio tangibles

a
a l. l-a
qtir cro
b5lkryrafia respecto al tratamiento de I medio en cie ncias sociales es relativamente diversa. En cual-

rt) wle la pena consultar las siguientes obras:

a BAruOf,J. R;CASAS, M. (1982): L'ensenyoment de lo histório o l'escolo: societot iterritori olVotlés 0c-
citrta¿ Barcdona. ICE Universitat de Barcelona.
a uÉ AOUU , A; URTEAGA, L (1982): «El estudio del medio y Heimatkunde e n la geografía escolarr. Geo-

a crrtica, lt
J-¡t
3&
(l$l): Lo enseñonzo de la historia o troves del medio. Madrid. Cincel-Kapelusz.
a LIJC,

a
a
r

al máximo, sobre los cuales incidan relativamente pocas variables. En el caso de la


geografía, la geografía física y las amplias aproximaciones a las áreas culturales
podrían ser una buena opción. En el caso de la historia sería aconsejable trabajar
sobre realidades muy concretas, ya conocidas más o menos por el alumnado y pro-
yectarlas en el tiempo. En este sentido el estudio de determinados fenómenos his-
tóricos básicos: la alimentacién de los humanos, las relaciones de los humanos con
el territorio en diferentes contextos y épocas, el aprovechamiento de la energía, la
evolución de los transportes, el desarrollo de las ciudades... suponen líneas de varia-
bles concretas, que requieren poca abstracción, cercanas a los contenidos trabaja§os
desde el inicio de la primaria y de relativamente fácil comprensión. No es lo mismo
estudiar la Revolución Francesa, por ejemplo, debido al grado de abstracción y la
necesidad de conceptos previos necesarios para entender mínimamente el proceso
(causalidad múltiple), que estudiar la evolución de los transportes. Una opción de
este tipo, centrada en aspectos concretos, implica basar una estrategia de lÍneas
de desarrollo'en torno a un determinado tema (alimentación-agricultura; aprove-
chamiento de la energía;casas y ciudades, etc.) que puede tratarse en el presen-
te y en el pasado, en el entorno directo y más allá de él; potenciando a su vez un
pla nteamiento netamente interdisci pliñar.
Así pues, y por lo que a la historia se refiere, en este panorama de primaria y
primeros cursos de secundaria, la opción diacrónica (tratar una sola variable a través
del tiempo) presenta serias ventajas con respecto a la opción sincrónica (tratar un
período con todas sus variables y complejidad). Opciones de este tipo ya fueron ple-
namente planteadas en el marco de la Bcuela Nueva (Cousinet) y en los movimientos
de reforma anglosajones (Jeffreys) con un exito no despreciable. El hecho de cen-
trarse en pocas variables, y ver cómo evolucionan en el tiempo, permite un acceso
cómodo al sentido histórico y a los fenómenos de causalidad, amén de facilitar la
experimentación sobre temas tangibles y concretos en sintonía con las capacidades
del niño/adolescente.
Por otra parte, no se trata en absoluto de temas marginales, sino de problemá-
ticas absolutamente fundamentales. A fin de cuentas uno de los pilares del progreso
de la humanidad ha sido precisamente el desarrollo tecnocientífico que, en última
instancia, es lo que se trata prioritariamente en este tipo de planteamientos.
Esta visién diacrónica de aspectos fundamentales en el desarrollo humano
puede complementarse ampliamente durante el ciclo 14-16 con una visión más dis-
ciplinar, desde diversas materias sociales, desde la geografía física y humana, y desde
la historia sincrónica estableciendo relaciones con los hechos emblemáticos de ca-
rácter,social y político.
Este es uno de los planteamientos que posibilita un diseño curricular abierto, y
que nos atrevemos a recomendar, aunque por supuesto no es el único. Como hemos
indicado anteriormente el problema fundamental pasa por hacer significativos los sa-
beres objeto de aprendizaje y ello no es privativo de una u otra estrategia, al respecto

2. Véase al respecto: JEFFREYS, C.V. (1983): L'insegnomento dello storio. Secondo il metodo della linee di
sviluppo. Firenze. La Nuova ltalia Editrice.

136
a
¡r
E
If
i dc cÚro vrrtebrar los contenidos, sino
f, pbnteef¡ hs mignos' Frente a
del grado de comprensibilidad con que
unos contenidoi excesivamente abstractos
se
É m tb¡e más alternativa que la memorización et atumnado
mecánica y la memorización, si no
f, si¡nificatiw, tiende a diluirse rápidamente. es
rt En cualquier caso es preciso
advertir al profesorado de los riesgos y
rt que implica una opción temática dificultades
y de líneas de uesarioilo para los primeros
cursos.
D Las dificultades son, sobre todo,
mas radica en encontrar materiares
de carácter .rog.ná. En efecto, uno
de
curricurar., ,á..urJ;r;;;;:#.l.lr'r'l'n,
tos probre_
rD teg¡a de este tipo, y el otro, obviamente, estra_
radica en los conocimientos det profesor
f, que' a menudo' están anclados
rt en una tradición discipiinar clásica (descriptiva
lítica)' Son numerosos los profesores
que carecen de los suficientes
y po-
rt para implementar una estrategia
de enseñanza-aprendizaje alternativa
expuesto' Este problema es, lógicamente,
conocimientos
en el sentido
J' fácil de resolver, basta con un proceso
oportuno recicraje que puede rearizar de
t No es tan fácil el problema de los
autónomamente er propio profesorado.
materiales curriculares. Frente a propuestas
,) de currículum abiertas las editoriales
de libros oe texto y materiales para
aa ñanza apuestan por las mínimas remodelaciones la ense-
de ron¿o. En este sentido es más
a) vendible aquello que el profesorado ya
conoce. A su vez, el profesorado
a apostar por aquello sobre lo cual ya posee
mercado las innovaciones pued.n'r., perigrosas
un mínimo discurso. En este contexto
tiende a
de
a perder clientes' Fatalmente, y en
prrr.t .aitor ya que se arriesga a
a turales en los ribros de texto, y sí
.ánr..r.n.ia, hay pocos replanteamientos estruc-
argunas operaciones de maquiilaje,
a adaptarse a los nuevos discursos, p.io
q_ue no implican replanteamientos
a fin de mejor
a ciplinas en función de un área uniiaria,.En
fes que apuesten por opciones
de las dis-
conse.r.r.ir, v hoy por hoy, ros materia_
a soporte suficiente en materiales
temátícás y diacrónicas'son escasos y
no tienen
a papel' son los equipos de profesoras
curriculares o libros J. t.xto. con
todo, sobre el
y profesores quien.i u.u.n desarrollar
) culum y la opcíón que.hemos apuntado el currí-
genéricamente-puede ser efectiva
a asimismo, concretarse de muy
direrentes maneras en plena sintonía
y puede,
con
a de distintas propuestas curriculares. el desarrollo

t
) variables estructurantes en ciencias
a sociales
, I espacio' el tiempo, la causalidad y la adquisición de nociones
) - '' r; '. ts importantes en geografía, historia .¡.n.iá,
sociales son, sin

) :- ''- :'tlcupado, con cierta intensidad, v sociales. Algunos psicólogos


acerca de cómo se adquieren las
::-: - ' ':-corales y sociales. Los estudios realizador nociones
) ' ': '':---:trtroder r.,rri. la fecha se inscriben prin_
marcoestabrecidoporJ.piaget.pr.rtoquesuraboryradesus
, ' --- - - --:: -<: :tntró en el análisis
exhaustivo o.l prá.Jio de desarrollo
- ". :-'-.- _- con sjtuacionesyvariablesconcretas.
) cognitivo del
)
)
La comprersión y representación
) del espacio en los niños, niñas y jóvenes
plka una cornpleja tarea de tipo im-
) interJisciprinai.pu;;i;;r. ras reraciones espaciares
)
)
37 I

)
la'

!
It
É
están presentes en diferentes áreas. Sin embargo, nos limitaremos
a la cuestión de la
I
adquisición del espacio en lo que atañe princifialmente a las ciencías
sociales3. ls
Esta problemátíca fue tratada como ya se ha indicado por Piaget, quien
nó la progresiva comprensión de las nociones espaciales con los estadios
relacio- 7
del niño y el adolescente.
de desarrollo €
Teniendo en cuenta que los primeros cursos de secundaria se caracterizan é
t¡ansición hacia el pensamiento abstracto, abordaremos la problemática globalmente
por la
ls
de la infancia y la adolescencia, ya que una visión general del proceso
a lo"largo de los I
diferentes períodos puede suministrar elementos Ue;uicio útiies en la práctiá. É
Según las investigaciones iniciadas por Piageti la adquisic¡¿n Oel
pacio es un proceso lento que sigue tres etapas:
concepto es- C
' Primers etapa (correspondiente a la etapa preoperatoria): el niño é
o la niña
es capaz de percibir el espacio topológico, en sus relaciones F
de proximidad,
separaciÓn, orden, inclusión, contorno y continuidad. Sin embargo,
su espa- a
cio personal está desintegrado, de manera que las diferentes árias
relacionadas' Los espacios conocidos (su casa, la escuela, su calle,
no están ¡r
etc.) no IE
forman todavía parte de un sístema completo de referencia espacial.
nocién del espacio se basa en el espacio vivido y experimenta'do por
Su E
mismo, y su cuerpo se constituye en el punto de referencia para

lr
' Segundo etapa (correspondiente a las operaciones concretas, que
organizarlo.
a
cionan genéricamente con nuestra enseñanza primaria): se consolida
se rela-
el a
trabajo con el espacio topológico y se introdr.. .i espacio pensado
e imagi- a
nado. El o la niña es capaz también de empezar a aceptar la noción
existencia de más de un punto de vista simultáneo. El mapa topográfÍco
será el punto de partida para trabajar el espacio proyectivo (interJoordi-
de la
I
J
nación de objetos, perspectivas, etc.) y el espacio euclidiano ¿
{conceptos
de distancia, área, altura, proporciones, coordenadas, etc.). La lectura
pretación de mapas incluye el trabajo a distintas escalas, la
e inter- al
utitización de
-¿
algunos símbolos convencionales y la comparacién de los mapas
sentaciones proyectivas (fotografías, dibujos «picados», etc.) .on
Debe señalarse al respecto la importancia de que los alumnos y
o repre-
l, realidad. -l
a¿
alumnas, a
la vez que aprenden a leer e interpretar las distintas representaciones
del
al
-¿
a4
3. Véase al respecto:
a1
(r991): Diddctico de ro geogrofío. Madrid. cince r-Kaperusz, pp.
BAILEY' P.
HANNOUN, H. (1977): Et niño conquisto et medio. Buenos nirei. Kaperusz.
29-40. -1
a4
HOLLOWAY, G.E.T. (19s2): Lo concepción delespocio en
elniño según pioget.Barcelona. paidós.
4' creemos que en lineas gene rales las aportaciones de Piaget sigrien siendo válidas,
o como
mínimo si- -1
guen siendo útiles. Con todo, algunas de sus consideraciones
prid.n matizarse en función del impacto
-1
masivo en la cultura actual de la revolución de la imagen y

leración en la adquisicién de nociones topoiógicas a trávés


la informática. Dicho contexto revoluciona-
rio afecta por descontado al niño y la percepción del ispacio, a través
de iconografía diversa, o la ace-
de juegos informátlcos pueden conducir a
-l
-l
una relativización de los presupuestos de Piagit. También es
que hacen referencia a las edades en las que se adquieren
pre se deben de tomar como orientativas y relativizarlas
necesJrio contemplar que las indicaciones
conceptos o se desarrollan habilidades siem-
en función de la persona a la que se aplican.
-l
-l
138
-1
-¿
espac¡o, aprendan las técnicas y destrezas para poder realizar sus propias
representaciones espacia les.
Con todo, tales conquistas no son mecánicas y los desfases pueden fre- rr
cuentes. Probablemente no todos estos planteamientos s€ asuman durante
la enseñanza primaria y el profesorado de enseñanza secundaria obligatoria
deberá insistir en ellos o desarrollarlos con un mayor nivel de complejidad.
. Tercero etapa (correspondiente al estadio de desarrollo de las operaciones
formales, esto es, a partir de los 11-12 años aproximadamente): el alumna-
do estará, cada vez más, en condiciones de aprehender el espacio concebido,
sin tener que contrastarlo con la experiencia directa. Este período coincide
sobre el papel con la enseñanza secundaria obligatoria y sobre todo con su
primer ciclo. En esta etapa es posible ya establecer relaciones y generaliza-
ciones a partir de los conceptos y representaciones espaciales, por lo que el
alumnado será capaz de trabajar con mapas de escala reducida y curvas de
nivel. Lo que define esencialmente esta etapa es la capacidad para interpre-
tar el espacio y las relaciones espaciales a partir de su representación abs-
tracta y, a la inversa, la capacidad para extraer ta información relevante, sea
del espacio real o de algún tipo de representación simbólica de éste, y trans-
formarla en otro tipo de representación simbólica. De ello se infiere que a
lo largo de la enseñanza secundaria obligatoria puede desarrollarse un am-
plio trabajo sobre la representación cartográfica, consolidando los aspectós
trabajados en primaria y ampliando técnicas en toda su complejidad. Ni que
decir tiene que el dominio formal de las habilidades cartográficas es abso-
lutamente fundamental en la formación del individuo desde el punto de
vista de la didáctica de las ciencias sociales, ya que ello representa el dominio
del espacio, su interpretación y su representación.

llempo
otro de los conceptos básicos para el aprendizaje de los niños
El tiempo constituye
y adolescentes. En el caso de las ciencias sociales la noción de tiempo es fundamental-
mente la histórica; sin embargo, no debe olvidarse que las categorías del tiempo, junto
con las del espacio, constituyen el marco fundamental del pensamiento humano: desde
la noción de causalidad hasta la concepción del universo, pasando por ciertas categorías
lingüísticas y las nociones de física elemental, así como para la comprensión de los ciclos
ütales biológicos. El tiempo resulta una categoría cognitiva extremadamente importan-
te para el pensamiento humano, pero a la vez sumamente complejau. El hecho de que los
cienüficos todavía discutan acerca de qué es el tiempo y cuál es su origen subraya la
cornplejidad que supone para niños y adolescentes la adquisición de este concepto.

' . - -' : .:- 's:,rico desde una perspectiva de ciencias sociales (o de interés !ra': :j
: - -:,a
: I - : ,:-:'. ji:¡ie del tiempo histórico», en ALVAREZ, A, tcon'p :; -
-,. ': -
t - .:: -: i ---..".',-:'-l ServiciodePublicacionesdel NIEC,
F
\:
(
I
(
En cuanto a la noción de tiempo histórico, las
investigaciones señalan que su !
adquisición por parte de niños y jóvenes es lenta y
ya desde los primeros estadios desu educación.
gradual,-aunque pueae iniciarse !
co' mínimamente asumido, es la culminación de
Eí i-ualquier.rro.l i¡.rpo históri- t
un desarrollo que comienza con la
adquisiciÓn de las nocionesde tiempo vivido (personal),
continúa con el tiempo físico
!
(mensurable) y a través del tiempo C
social llega a t, pi.n, comprensión del tiempo
histórico que adquiere consistencia en la mei¡da
.n ir. se tipifica o relaciona con !
determinadas imágenes del pasado.
Durante las etapas de educaciÓn infantil y primaria
t
sición de conceptos temporales debe partir de ía'experiencía
el trabajo para la adqui- t
ello' su historia personat, la historia de su familia u
del propio niño. para
otros elementos historiables
t
próximos v concretos resultan idóneas.
Al final de esta ;"p; ;;;;iirlá irrormen- t
tal el trabajo con tíneas temporales (representación jráfica
del tiempo), que per- t
mitan situar los acontecimientos tigados a la experi.n-.i,
de hitos a lo largo de la línea
d.l niño o la niña a modo t
Por otra Par!9' en esta etapa también se
!
introducen algunos conceptos básicos
relativos a la medición convencional del tiempo rt
instrumentos para.medir el tiempo). rt aprendirr;.
t^i.r.nt.r naturales, máquinas o I
proporciona el reloj es importante, ya que
o.l sistema de medición que
enlaza cán la noción de número y ciertos !
cálculos elementales de arítmética que se empiezan
a trabajar paralelamente. (,
En los últimos cursos de prímaria o en los primeros
puede desarrollarse y consolidarse el trabajo
de enseñanza secundaria tll
con lls ejes cronológicos rela@ros a sus
propias vidas y las de sus familias. Es esencial !
trabajar a fondo las nociones de antes-
después, simultáneamente, etc. que el alumnado
íodavía no domina por completo.
rt
También se amplía el sistema de medición convencional
det tiempo. En'el cic¡o supe- t,
rior de primaria y et primero de enseñanza secundaria, It
el alumnado es capaz, en
general, de comprender matemáticamente
abstracta, pero una comprensión verdadera oe¡
el tiempo y manejarto como una categoría
i¡eápá-r,Hori.o tarda en consoli-
a
darse' La comprensíón del tiempo histórico se
basa en el estudio de la cronología, la
I
sucesíón causal y una continuídad temporal. I
I
Cronología I
Por lo que respecta a la cronología, al sistema
de medicién convencional (siglos, I
eras, etc'), a Ia estimación de duracionás absolutas
to y
y relatívas, así como al conocímien- a
ordenación de fechas, debe resaltarse el hechá
arbitrario, un producto cultural. En este sentido,
de que el sistema de medición es a
temSs cronológicos (griego clásico, cristiano,
resultará útil el estudio de diversos sis-
a
de sistemas personales o sociales para situar
musulmán...) en combinación con el uso
acontecími.nior. sin embargo, también es
cierto que el manejo de la cronología supone habilidades
a
que no siempre se adquieren
Y 9" puede enquistarse un déficit al respecto.
deba insístirse al respecto y, a poder ser, ganar
De ahí que en la enseñanza secundaria
en profundidad.
a
-

-
Causalidad
Con
respecto a la sucesión causal, la cuestión
al proceso de adquisicién del concepto de cousolidod.
se encuentra íntimamente ligada a
-
si bien el alumnado aprenoe

140
a
-

-
a
con relativa facilidad el hecho de que las causas siempre preceden a los efectos, no
le resulta tan fácil atribuir los hechos a más de una causa y que a partir de ellos
pueda haber más de una consecuencia. Por ello, el manejo de las líneas temporales
para la sucesión causal no debe limitarse en la enseñanza secundaria a una sola línea
o eje. De este modo evitaremos que los alumnos consoliden una imagen excesiva-
mente lineal del proceso históricou.
El desarrollo de la causalidad, es decir, de la correcta comprensión de las rela-
ciones de causa-efecto, presenta uno de los retos más interesantes en el aprendizaje.
En el caso de las ciencias sociales, la investigación sobre la causalidad se ha basado,
casi siempre, en la causalidad históríca. No obstante, este concepto es relevante en
todas las áreas de las ciencias sociales: geografía, economía, antropología, etc. y
en otras áreas de estudio, como las ciencias naturales-experimentales'.
De hecho la comprensión global de la causalidad en ciencias sociales exige no
solamente unos procesos formales generales, sino también la integración de conoci-
mientos específicos provenientes de diversas disciplinas; en otras palabras, las distin-
tas variables que entran en juego para el establecimiento de relaciones causa-efecto
provienen a menudo de diversos ámbitos disciplinarios. Es por ello quizá que el tra-
bajo serio en el aula sobre la causalidad es profundamente enriquecedor, tanto desde
el punto de vista formal y metodológico como desde el punto de vista de la interdis-
ciplinariedad de contenidos y puntos de vista que exige.
En cuanto a las dificultades intrínsecas que presenta la causalidad histórica
podemos destacar las siguientes:
.
El intervalo temporal entre causa y efecto suele ser mayor en historia que
en otros dominios causales. En historia es frecuente que un hecho tenga
consecuencias a corto plazo, pero también presente consecuencias a medio
y largo plazo.
.
Generalmente los acontecimientos históricos tienen más de una causa y
tienen más de una consecuencia. Además, pueden ser causas y conse-
cuencias que se sitúen en diversas sucesiones y etapas temporales. Las rela-
ciones que se establecen no son simples y lineales sino, al contrario, complejas
y dinámicas.

Con respecto a la percepción de la causalidad en los primeros estadios de la es-


colarización, el pensamiento del niño se ve limitado temporalmente, por cuanto sólo
es capaz de aprehender la relación entre causa y efecto si éstas están próximas en el
tiempo. Por otro lado, existe una dificultad para anticipar las consecuencias de he-
chos no suficientemente conocidos. En la etapa correspondiente a los últimos cursos

E Re+tcto a urr¿ s€cuenciación procedimental acerca de las diversas categorías del tiempo y del tiempo
hirórico. Éase: HERNÁNDZ FX;TREPAT, C.A. (1991): «Procedimientos en historia». Cuadernos de Pe-
dryio, n- 193-
7. Véasc al respecto: CARRETERO, M.; P020, J.l.; ASENSIO, M. (1989): «Las explicaciones causales de
exprrtos y norato6D. en CARRETER0, M.; POZ0, J.l.; ASENSIo, M. (comp.): Lo enseñonzo de los Ciencios
Socrb/es Madrid. Aprendizaje¡lf sor.
de primaria y primeros de enseñanza
pezar a distinguir las causa§ de
secundaria oblígatoria el alumnado puede
em-
1
los hechos, ,rnqr. Érta capacidad de
está, ni mucho menos, generarizada, distinción
incruso.rtr. i, poutacion adurta; por otra parte,
le resultará muy difíciL entender que. un
hecho préu. tener más de una causa.
no
c
,¿

¿
estos momentos resulta útil trabajar la
tuaciones cotidianas y reales, sin áejar
para la comprensión posterior de Ia
compr.nri¿n .rrsal histórica a partir de
oe laoo otros aspectos históricos necesarios
En
si- II
causalidad histórica, como son los conocimien-
tos específicos y el trabajo con fuentes.
En el primer ciclo de enseñanza secundaría
obligatoria pueden empezarse a tra-
-l
)
bajar los problemas causales históricos globalment.,
relaciones causa-efecto entre diversos
vo resulta muy útil iniciarse en la investigación
problemas) de casos reales y próximos
.1 J..ir, estableciendo una red de
hechos o situaciones. para lograr este
objetí-
histórica a partír de la símulación (y
suficientemente acotados. No obstante,
7
?1

IJ
cesita cierta madurez para atribuir un se ne-
fenómeno a varias causas que actúan
conjunta- ¿
mente y para tratar cada causa como
una variabre que, pese a que puede
interrelacionada con otra variable, actuar
debe ser analizada inJepenuientemente
del resto.
Nociones soc¡ales
Los estudios sobre el desarrollo
de las nociones sociales en niños, niñas y ado*
lescentes constituye, a pesar de su gran interés,
uno de los campos de la psicología
cognitiva menos explorados. Hasta los
años setenta los estudios se basaban í
desarrollo de la conducta social, más que en el
en el conocimiento que adquiere el individuo
sobre la sociedad'.Acerca de esta problemáti.,
poo.*ái distinguir tres cofego ríos de
1' El conocimiento psicológico de los
otros, o de nosotros mismos, denomina-
do conocimiento psicosocial.
2' El conocimiento moraUsocial, es
decir, de las normas sociales que definen
relaciones con los demás en ámbitos generales las
y básicos de justicia y respe-
to a los derechos humanos.
3' El conocimiento de los sistemas de
relaciones sociares y de las instituciones.

Es esta última categoría la que


ha suscitado el interés de los investigadores
los últimos años' con toáo, todavía en
no es factíble una conclusión global acerca
desarrollo de las nocíones sociales del
en general.
Por otra parte los compos de representoción
del mundo sociolque pueden
tablecerse son diversos: es-

' Funcíonamíento económico de la sociedad:


papel del dinero, producción e
intercambio de mercancías. Este tema
está fueriemente vinculado a la com-
prensión de las díferencias sociales.
' comprensión.del orden político: el papel
de los partidos políticos, los di-
versos tipos de sistemas políticos,
las instituciones, el cambio poiitico,
un aspecto más profundo del problema es etc.
el de la comprensión de las no-
ciones de autoridad y poder y su
extensión desde el punto de vista social.
Este tema incluye.la comprensión
de lm l.v.i v .l derecho así como la re-
lación entre derecho y moral.

142
T
t
,C
I'
I!
a , Comprensión de aspectos relativos a instituciones o fenómenos ligados a la
I' práctica social. Entre éstos destacan las ideas y actitudes referentes a la pro-
aa pia nación y hacia otras formaciones culturales o políticas.
II . La comprensión y adopción de los papeles de género constituye otro de los

f aspectos de la comprensión social que, si bien ha sido muy estudiado desde


la perspectiva de la socialización, no lo ha sido tanto desde el punto de vista
II cognitivo.
¡! . La comprensión y la adopción de papeles sociales, las profesiones y todo lo
¡l relativo a la división del trabajo. Este problema está muy vinculado al tema
I' de la existencia de las clases sociales.
II . La comprensión de la función de la escuela y su papel en ella, junto con el
problema de la transmisión y generación de conocimientos.
AD
AD
. El nacimiento, la muerte y el ciclo vital en general en sus aspectos sociales.
. El conflicto, la guerra y la paz.
- . La religión, en tanto que fenómeno social a la vez que individual, también
2 merece ser investigada desde el punto de vista cognitivo.
AD . La comprensión del cambio social y la evolución de las sociedades. Este pro-

,a blema, ligado a la noción de tiempo histórico, resulta incomprensible para


los niños y los jóvenes durante cierto tiempo, puesto que tienden a ver la
a, sociedad de forma estática.
-
- Pese a que existen algunas investigaciones acerca de los problemas menciona-
a dos, carecemos de una perspectiva general de la concepción social de niñosy jóvenes.

a En cualquier caso pueden avanzarse tres niveles de desorrollo:


. Primer nivel: los elementos sociales aparecen aislados y tienen rasgos per-
- ceptivos muy evidentes.
a . Segundo nivel: se empiezan a construir sistemas que organizan conjuntos de
- hechos, pero permanecen limitados en un terreno determinado y pueden co-
a existi r sistemas independ ientes.

-
. Tercer nivel: la sociedad se concibe como sistemas múltiples que están en
interacción y lo que sucede en uno de ellos tiene repercusiones sobre los
- demás.
a,
a Los factores que determinan o incluso limitan este oprendizoje pueden resu-
a mirse en dos aspectos:
1. El propio desarrollo cognitivo del niño o del joven, con las limitaciones que
-
a comporta. La mayor consiste en la dificultad para percibir y entender el cam-

a bio social. El niño o la niña, y en ocasiones incluso el joven, está muy cen-
trado en la realidad que le rodea, y tiene dificultades para efectuar una
!t descentración. Los cambios que se han producido a lo largo de la historia
a son percibidos como anecdóticos, siendo difícil comprender que las cosas no
a nan sido siempre de la misma forma y que pueden volver a cambiar. Tam-
a bién, sobre todo en el pensamiento infantil, parece que el orden social es

a heterónomo, es decir, como si las normas vinieran generalmente «de fuera,


y no pudieran cambiarse aunque todo el mundo se pusiera de.acuerdo para
a
a
a
a
._l
(
(
(
hacerlo' Estos factores configuran
un pensamiento social fundamentalmen- {
te conservador' Por otra parte, el nivel I\¡
de desarrolto de las habilidades so-
ciales centradas en la comunicación
toma de decisiones condicionan también
. int.Á..rón personat, la empatía o la I
la repiesentación del mundo social
v su comprensión' No es hasta. la adquisicién det
tercer .rt;Ji; i;;e coinci-
I
de con er período der pensam¡ento á
rt-imrji ori er arumnado empieza a ser
potenciarmente capaz de concebi,
,n ,rÁdf J¡rtinto. Erl;;;[ición re_ ¿
quiere ciertas habilidades cognitivas
(razoram¡ento hipotético-dlductivo, ¿
imaginación de mundos posibiesl propiri
o.i"i.nrr*i.nto formar. Árí pr.r, ¿
el período de adolescencia suele
coincidir.on'.r momento en que los alum-
nos y arumnas descubren e inventan
mundos nuevos, y son capaces de
¿
ginar y por tanto desear el cambio ima_
social. ¿
2' El niño' y a menudo el adolescente,
se ve límitado en su comprensión ¿
nocíones sociares por ra escasa de las
experiencia que tiene en muchos ¿
pectos reseñados' La falta d.'i;r';::
de,oportunidades para participar activamente
la sociedad reduce ras posibiridade_s en !
nocíones sociales se construyen
;p;il;;s
de de este tipo, con ro que ras
t
fragmentariamente, a partir de los conoci*
míentos de que puede disponer. e
A partir de todo lo expuesto, podemos
J
cognitiva de nociones so.cíales por'parte
establecer que la construcción de
la red J
portantes que debe atenderse
de los jóvenes'.r rno de los aspectos
en el desarrollo curiicurar. Es esencial,
im- J
desde el área de ciencias sociales por
se introduzcan tas temáücas anteriormente
lo tanto, que J
das' Este trabajo debe incidir en
dos aspectos: por una parte proporcionando
señala- J
cimientos específicos; por otra, dando cono-
opción ar arumnado para ra discusión
y Ia J
comprensión crítica de estas nociones-
del barrio y de ra pobración es una
ta participr.ián ,.t¡ra en la v¡oa Jei centro, ql
oe tas vías a i;¿; J. r* cuares 1l
comprender er funcionamiento de erjoven puede
ra sociedad a trrrer-J. ra experiencia. por
parte' la superacíón de los prejuicios otra 7l
tir del conocimiento y la
y estereotípos sociales sólo puede
expériencia.
lograrse a par- u
J
Bases generales para una didáctica
ca
é
de las ciencias sociales é
é
En los apartados anteriores hemos
tratado de esbozar un panorama general é
copedagógico sobre el desarrollo psi-
cognitivo de los aooleicentes. En é
ral hemos dado cuenta de una
parte de las diversas teorías
esta
op.io'n, er constructí;ú;, que intenta
visión gene-
integrar gran
exíitentes para estabtecer un marco psicopedagógico
él
que oriente el marco curricular
general. A continuac¡on J¿uamos
a1
cuenta de algunas de
';::'-?:'::;;l,portantes
en cÉncias sociares qr. nrn ,iáo
tratadas desde ár punto -1
al
Es evidente que cualquier consideración
debe tener en cuenra
didáctíca sobre las
un marco psicopedagógico q;.1ñifr;ue ciencias sociales
Ia rínea didáctica
-l
al
¿
144
-l
¿
adoptada, e incluso partir del mismo; no obstante, también debe tener en cuenta
otros criterios igualmente importantes: los recursos materiales y humanos disponi-
bles, las circunstancias individuales y el contexto socioeconómico de los alumnos y
alumnas, las características del centro educativo, el momento social, etc-
Es por ello que debemos esbozar, ni que sea someramente, las líneas generales
É, o principios que tendrían que guiar la didáctica general de las ciencias sociales. Estos
principios tienen en cuenta las aportaciones de las teorías psicopedagógicas funda-
¿ mentales. En este sentido exponemos las propuestas más significativas, ampliadas
¿ con otras consideraciones didácticas provenientes de diversos campos.
l-
J-
Por otro lado, estas consideraciones didácticas no son específicas de una disci-
plina concreta de las ciencias sociales, sino que intentamos establecer unos principios

1á didácticos aplicables al conjunto del área. Veamos, pues, estos principios:


1. Deben tenerse en cuenta las principales oportociones de los investigodores
lA
la .
en psicologío evolutivo, en particular:

?
Los estadios evolutivos del niño, tomando como punto de partida los es-
tablecidos por Piaget. Éstos no deben adoptarse como unos principios
inamovibles, puesto que si entendemos que en el aprendizaje del indivi-

7
7
duo se establece una interacción entre éste y el med.io, los estadios de de-
sarrollo pueden variar por lo que respecta a la edad de su adquisición,
aunque no fundamentalmente en su orden. Por otra parte, la puesta en
? práctica de la escolarización obligatoria hasta los dieciséis años debería

?
?
constituir un estímulo para las investigaciones sobre la adquisición del
pensamiento formal por parte de los alumnos y alumnas, quizá el estadio

?
?
de desarrollo menos investigado hasta ahora. Uno de los objetivos de la
escolarización obligatoria tendría que ser la adquisición de este estadio de
desarrollo por la mayoría del alumnado. El hecho de que gran parte de los
adultos escolarizados no llegue a adquirir plenamente este estadio
?'
-
á .
constituye un importante motivo de reflexión.
La teoría del aprendizaje significativo de Ausubel. Desde el punto de vista
metodológico, esto implica una evaluación seria del modo de presentar
á
los contenidos: desde los materiales curriculares hasta las explicaciones

b del profesorado; y, por descontado, explorando los conocimientos pre-

?
n
.
vios de los alumnos y alumnas.
El concepto de zona de desarrollo próximo de Vigotski, sus implicaciones
con respecto a las relaciones entre desarrollo y aprendizaje y la in-
fluencia del medio sociocultural en el desarrollo de las personas. Estos
á
principios implican tener en cuenta el medio familiar, social y econó-
á
b mico del alumnado a la hora de plantear estrategias didácticas. La eva-
luación del rendimiento de los alumnos y alumnas debería tener en
á cuenta también estos factores, especialmente en el ámbito de ccntros
l'á o zonas escolares. El objetivo de la enseñanza deberia ser el de reequi-
tá librar estos factores, y no el de ahondar las diferencias El cómo ya es
más dificil; sin embargo una estrategia didáctica motivadora para el
?,
á
alumnado y que tenga en cuenta sus intereses y necesidades es impres-
cindible para lograr este objetivo.
?-
á
?
La
2' La implementación didáctica de las ciencias
sociales debería fundamentarse
en la experiencia vivido por el olumnodo. Sin
experiencia vivida es sumamente motivadora y
caer en un hiperactivismo, la
enríquecedora para niños y
1
adolescentes. para eilo es necesario lograr prrti.ip'rción
t,
y proporcionarle los estímulos necesarios que le
activa oer ,rfeto
fac¡l¡ten dichas .^p;;í;-
7
¿
cias' La experimentación personal, el contaóto
con otros seres vivos, las ex-
cursiones y las.visitas, Ios juegos y dramatizacíones, ¿
ra participa.ion .n L
vida comunitaria, etc. son máJque un simpre ¿
recurso didáctico. se trata de
experiencias vividas por el alumno, que las
que lo hace con las experiencias personales
interiorízará de la misma forma ¿
cotidianas, contrÍbuyendo tanto ¿
a su desarroilo cognitivo como a su desarroilo
integrrr .o*o p.rronr.
3' La didáctica de la materia tiene que fomentor to poíticipoción'crítici r¡ actí-
¿
vo del olumnodo..Este objetivo puede alcanzarse
propiciando la motivación, ¿
así como permitiendo el díálogo y la discusión, ¿
tanto entre los alumnos
como entre arumno y profesor. Los debates
en crase, ra participa.¡il ;; l, ¿
vida escolar, el uso de la prensa y otros medios
de comunicación, y relación, ¿
como instrumento de análisis crítico de la sociedad
grupo son excelentes instrumentos para
así como .t irrur;o
lograr este objetivo.
4' Hay que oprovechor y onolízor los recursos de nuestro époco:la prensa
-'-'--r- .n
- J
J
crita, los documentales u otros programas televisivos,
tográficas, la fotografía o ra tecnorogía de ra informr.¡ón,
las películas cinema-
es-
J
J
-l
y por d.r.oninJo
lnternet constituyen excelentes recursos didácticos para
la adquisición de
determinados contenidos y habilidades del área. por

j
d
oira parte, el uso y aná_
lisis de estos recursos contribuye a ra comprensión
oe sociedad actuat.
5. Debe fomentarse el uso de técnicos como el trabajo de¡acampo,
ras encues=
tas, la entrevista personar, er uso de fuentes primaiiasysecundarias,
ros re_
portajes escritos o gráficos, etc., ya que permíten
coptor y comprender ro
reolidad s través de,la experíencío y to áctivídod;
iníciarse en las técnícas ,
de investigacíÓn básicas de las ciencias sociales y
buscar, manejar y transmitír la ínformación.
desarrollar la capacidad de J
6' Es necesario favorecer un aprendizoie funcionolque permita
dr las capacidades formares der arumnado, sin peroei el desarrollo
;; ;*r'.i #i:;
-l
científico-humanístico que caracteriza er área
dé ciencias sociales.
í

146
Los contenidos

Hechos y conceptos: dialéctica de tas escalas


Los diseños curriculares marcan y definen tres tipos de
contenidos:
1. Los referentes a hechos, conceptos y sistemas conceptuales.
2. Los relativos a procedimientos.
3. Los que se relacionan con actitudes, valores y normas.
Los primeros son los únicos que hasta ahora habían sido
considerados estricta-
mente como contenidos. Como hemos indicado anteriormente,
uno de los principales
problemas que presentan estos contenidos es precisamente
su extensión y los crite-
rios para poner límites. Recordemos al respelto la problemática
qr. ,úpone una
propuesta extensiva de contenidos, y por tanto amplia,
con unas disponibilidades
4 horarias ciertamente limitadas. A diferencia de otras disciplinas,
en geografía, histo-
2 ria y ciencias sociales es muy difícil acotar y poner freno
a un determinado te ma. Así,
a por ejemplo, la hidrografía de la Penínsul, ibéri., puede
tres sesiones, en cinco sesiones o en ve inte sesiones.
tratarse en una sesión, en
¡= Un mismo título puede dar lugar a muy diferentes niveles
a Po: definición
de profundización.
y necesidad los contenidos conceptuales son muy amplios, son
co''ro he mos indicado repetidamente extensivos, y por tanto,
en general deben ser
-¡= ::'aiados extensivamente, es decir, sin una profundización
inten-siva. Ello implica
ra preferencia de visiones generales en lugai
uc de los planteamientos intensivos. Sin
emcargo, en esta tesitura y automáticamente puede producirse
un desfase hacia
el relato t:'acjicional: explicando mucho y demostrrrjo po.o...
-t
E' princlpaies riesgos y desafíos de la materia:dar visiones qenerales,
Ért.;;;;;de los
realistas y pon-
t= deradas a la que suficientemente significativas. Esta estrategia
extensiva no es
incompatible,"ez por supuesto, con el hecho de que determinados
temas se traten in-
-ta: tensivame nte, con e I fin básico de profundizar en destrezas
metodológicas. pe ro
es evidente que no todos Ios temas van a poder tratarse
4! pone una cierta problemática que debe superarse con
con detenimiento. Ello sL.¡-
respecto, priqcipalmente. a
2
ZD
F
2
I

t
La historia de las civilizaciones del antiguo BUP, por ejemplo, t
es una evidencia de
que el programa casi nunca se concluía. Es más, pocas veces
se ílegaba a la Edad Medía, t
y ello a pesar de que la mayoría de unidades se centraban en
hisioria
temporánea, y, cosa curiosa, a pesar de que la mayoría o una buena
moderna y con- !
parte del profeso- t
rado eran licenciados en historia contemporánea. fuí, un
temario extensivo que primaba
la historia moderna y contemporánea comportaba la contradicción
flagranie de que el
t
alumnado en pocas ocasiones estudiaba tales períodos El progrr*,
üt.niívo topaba t
con una tradición intensiva del profesorado en cuanto a tratamiento
de temas. Tal si- t
tuació¡ puede repetirse en el contexto de la enseñanza secundaria obligatoria.
Desarrollos del currículum, estrictos y bien acotados temporalmente,
t
contribuir a la superacién de tal situación. Si como consecuencia del
deberían t
diseño acor-
dado se prevé que la hidrografía de la península lbérica, por ejempto,
dehe intentar
t
tratarse en tres sesiones, ese debe ser el tiempo invertido. y no
más, y por tanto de- t
berán ajustarse los.contenidos a ímpartir-aprender de manera posibilisia
en función t
del tiempo disponible. Naturalmente que ei ¡nterés del grupo-clase
puede obligar a I
un tratamiento más profundo en un determinado mominto, y
ello es positivo]'y el I
docente debe mostrar suficiente plasticidad y pericia para
reconducir sítuaciones,
pero la ampliación o profundización sistemática ,o préd. t!
multipiicarse indefinida-
mente en todas las unidades didácticas planteadas. t
obviamente en aquellos temas que se decida profundizar, por tl
razones metodo-
lógicas (aplicación de estrategias de descubrimientá, proyectos,
itc.), es en los que se I
deberá poner especial énfasis y dedicación horaria. oé todo
ello se ¡Ár¡ere la gran im- !
p-ortancia que tiene el proyecto curricular de centro y
de aula, que son los quJregulan
el día a día del profesor y los alumnos. t,
Otra de las problemáticas que se presenta es la de consensuar una lI
oportuna
presencia de diferentes escalas de conocimientos y
saberes en torno a determinados !
temas. Por decirlo de otra manera, ¿cómo compaginar una visión
de la región, con t!
una del estado, de Europa y del mundo?
Como hemos subrayado anteriormente, una opción temática y
!
diacrónica, en !
los primeros cursos, puede permitir una correcta interacción
entre diferentes escalas
de trabajo y éste no siempre es un problema de fácil solución. tt
lmaginemos un caso: la alimentación de los humanos. puede
dar pie a traba- !
jar desde el punto de vista histórico: la caza, la agricultura y
la ganadéría a través É
de los tiempos. 0 a trabajar los diferentes tipoide comidas
recursos agropecuarios y con el territorio. Concretar
en relación con los I
tales temas en el entorno re- I
gional y en ámbitos más amplios estatales, europeos y
mundiales no es tarea difícil.
Desde el punto de vista geográfico implicaría tipificár
diferentes tipos de paisajes
I
rurales, a diferentes escalas y también desde un punto
de vista de la geogrrfi, f,r- I
mana, y entrando también plenamente en el terreno de
los valores ,.íitrd.r.n
el referente a la problemática del hambre en el mundo... EI ejemplóf puede
a
para ver que efectivamente pueden tratarse diferentes
servir rt
escalai en relácíón, y con I
contenidos fácilmente comprensibles para los alumnos, que
no requieran un alto
grado de abstracción. Es evidente, en cualquier caso, que
la relación entre escalas
I
es importante y por razones diversas.. Desde un punto'
de vista conceptual es im- I
portante tratar la propia comunidad/nación/región, en I
su dimensión: geográfica,
í
l48 I
¡
I

rt
II
II
histórica y social y también en relación dialéctica con los espacios más amplios
a
- ios cuales está vinculada.
- El tratamiento de contenidos del entorno regional/nacional en
ciencias socia-
- les, geografía e historia es una necesidad obvia, no sólo porque la
mayoría de dise-
aa ños curriculares así lo prescriben, sino por razones de pura lógica.
El entorno cuitural

- y territorial regional/nacional es el propio de los alumnos, que debe n tener e I dere-


a cho y el debeide conocerlo, ya que eS su comunidad cultural natural,
conrunidad
que, exige además, en una perspectiva de futuro, ciudadanos con criterio' Ei Cono-
- cul-
cimientó, lo más completo'posible, de la geografía propia y de los momentos
minantes o emblemáticos de la historia del pueblo o nación, entendida como
-
comunidad cultural y no necesariamente política, deben formar parte de
manera
-
inexcusable de los contenidos conceptuales que hay que tratar' Cualquier
opción
-
contraria a estos postulados no solamente sería políticamente injusta sino
que,
- además, sería profundamente acientífica.
- Los contenidos y las posibilidades de análisis sobre la propia comunidad
gene-
ran conocimientos susceptibles de mayor comprensibilidad y significatividad-
Dicho
-
con
- conocimiento del área cuitural propia no está contrapuesto, en un momento dado,
el pue-
un conocimiento más particularizado del ámbito estrictamente local:la ciudad,
- punto
blo o la comarca, si bien este conocimiento es en el fondo anecdótico desde un
- de vista conceptual y cobra importancia, en cualquier caso, desde un
punto de vista
-, procedimental y actitudinal. AsÍ, por ejemplo, saber las características de los monu-
mentos del propio pueblo o ciudad es un conocimiento muy particular, lo importante
,
b no será tanto dicho conocimiento como los métodos y procedimientos
puesto en juego Para Ilegar a é1.
que se han

, A otro nivel se hacé imprescindible tratar la escala estatal. En el caso del Estado
, español el conocimiento de las comunidades autónomas debe complementarse
con el
b
b
del estado y otras iomunidades, ya que en general han compartido históricamente
merosas vicisitudes históricas... Por otra parte, la realidad político-jurídica en la
nu-
cual se

? rnscriben las comunidades autónomas es la del Estado español. Ello no es óbice para
que
a escala peninsular y ultrapirenaica sea tenida en cuenta globalmente, ya que a nadie
se le escapa que es importante conocer las solidaridades históricas y sobre todo cultu-
- -,ies que en determinados momentos han mantenido, y mantienen, algunas comunida-
¿ t.s con Poriugal o con los territorios traspirenaicos. La escala europea, ni que decir
l- . c-ecobra un papel importante, sobre todo en un momento histórico en el cual la
---r:.,cción europea como supranacionalidad es un reto que atañe a todos los euro-
tr
P
:
:::s e rfoque europeo debería realizarse poniendo especial hincapié en la diversidad
, -- ),: .- l,ral destacando el papel de las instancias unitarias, por una parte, y de las

.: -;:: , -a_r --a es varl a ser valores en alza, mientras que los estados forzosamente van
É ; ::-r.- :--::r,-- snro al ser sus competencias y áreas de mercado absorbidas por ins-
::-: ;: -' -.=',S. r,- -, que respecta al conjunto del planeta es obvio que la enseñanza
ts :-.^. :.-.--.:=- -. :- -ocinrientos lo más amplios posibles. Las diferentes escalas deben
-.-
--.----_=- :.--.=.--c- -¡lacion dialéctica y reforzando conocimientos entre sí, de te
^-.."--.l-a -- --2, -- i,-.-3cinrento de la comunidad autónoma pueda redtrnde: c"
-,.-.=,-..:--:^.i.:-].-:uncjo,yviceversa.Enresumen,laenseñanzaprin.z..,

E
It-
;
a1t
a'--
¿
secundaria obligatoria deben garantizar a
unos conocimientos básicos de geografía, his-
toria y sociedad sobre diferentis escalas territoriales
históricos' Ello debe conseguirse con ponderación
y culturales y en diversos períodos 1
y equitiuiio.
¿oué conocimíentos mí- ¿
nimos debe tener un joven ciudadano sobre
su comunidad, nacionalidad o región?
¿oué debe conocer de España? ¿oué debe conocer de Europa? ¿
¿oué debe conocer del
r-nundoT El planteamiento de esios interrogantes,
respecto a un ciudadano medio que ¿
haya finalizado la enseñanza obligatoria, puede ¿
ser una buena guía para plantear es-
trategias de enseñanza-aprendizaje. Pero esta
formación conceptual extensiva debe C
conjugarse oportunamente con una formacíón
metodológica intensiva, a partir de las C
aportacíones de las diferentes disciprinas, que permit,
,rtonoría para ampriar cono_ ,
cimientos en función de las necesidades.
La enseñanza debe garantizar información
conceptual, pero también debe
q
garantizar formación metodológica y ,
con ello eñtramo, .n ,n, problemática cier-
tamente compleja, la de los procedimientos
como contenidos. t
-
Contenidos y metodología disciplinar !,
rt
La consideraciÓn como contenidos,
en l.os contextos de reforma educativa, de los ,
denominados procedimientos ha abierto
un proceso de reflexión respecto a la ver- J
tiente práctica de las ciencias sociares en Ia enseñ
nes de las transformacíones curriculares
anza. nnade ras grar¡des aportacio_ ,
es, precisamente, la importancia otorgada
los procedimientos, que adquieren categoría a tt
de contenidos y que por tanto son eva-
luables (se pueden enseñar y aprender). por
decirlo o. ,trc manera, podríamos decir
I
que se consideran tan importantes los aspectos
teórico-conceptuales como los meto- I
dológicos o prácticos de una determinada materia.
en el ámbito disciplinar de las matemáticas, o
Tal afirmación parecería anodina J
fácilmente perceptibles entre terjría y práctica.
de la química, donde no hay fronteras I
sín embargo, taf planteamiento re- I
sulta innovador en unas materias como ciencias
sociales, geografía e historia, en las
cuales el peso de su funcionalidad ideológica
tradicionai y su planteamiento acien-
I
tífico en la enseñanza ha dado lugar a iniongrren.¡rr
trn flagrantes como la discri- É
minación entre teoría y prácticá, o to quJ
vertientes metodorógicas de ras disciprinas, reduciendo
.,
p.or, i,
no consideración de ras I
teórico al margen, a menudo, del conocimiento
éstas a un mero discurso é
científico. é
Debemos partir de la base de que la geografía,
.
les son ciencias que estudian ra ngeografíarlra
la historia y otras ciencias socia-

,,"t,irtoiir, I ta *sociedad»'. f6¡¡s ciencias
disponen de métodos básicos paá aáquirir
conocimientás sobre sus objetos de estudio é
respectivos' La divulgación, cjifusión y enseñanza é
de una ciencia en la ense ñanza-
a
é
8' el caso de las disciplinas sociales coinciden, a
En
menudo, er nombre de la disciplina con su J
estudio' Tal consideración debe tenerse en cuenta, ya que a menudo puede provocar
toria es la ciencia que estudia la historia, y sin
embargo no ., ,...ruriamentelo mismo.
objeto de
confusiones. La his-
una cosa es lo
f¿
dffi:i:ffii'hya::jX[:"
sabemos de ese pasado
s,riir, , ,n, ,piá*i,ración cientírica de tos restos que
J
i50
i
¿
I

a
-
E
E aprendizaje institucional debe entent.lerse en un sentido arrplro. Se dan a
conocer parte
E de los rrb.r., adquiridos por la ciencia, aquellos que se consideran básicos o
funda-
Cualquier otro
mentales, así como los rudimentos o base de su metodologÍa científlca.
- planteamiento sería forzosamente incorrecto y representaría sunrinistrar discursos ce-
E rrados sin demostración o explicación. Como en el caso anterior, tal debate seria
irlr-
2 pensable en física o química, pero en geografía e historia todavía suele causar' err
a algunos sectores, una cierta perplejidad. No puede haber teorema sin demostración'
justifrcacron dtl
pero igualmente no clebe haber exposición de un hecho histórico sin
a
- anális's de las fuentes utilizadas o, como nrínimo, la referencia a ellas. En la enseñarr-
za, como hemos indicado repetidamente, la geografÍa y la historia son materias
qLle ex-
2 plican mucho, pero que demuestran poco, y tal situación puede y debe erradicarse en
4 el futuro. En este sentido la consideración de la dimensión metodológica es básica.
a úa dimensión metodológica-práctica de las diferentes materias y disciplinas
se

4 articula a partir del concepto procedimiento. Dicho concepto es de carácter


psicope-
á dagógico, y su diseño y concreción responden a la necesidad de buscar una termino-
a lofía común que p.r*iti.r, la planificación y un lenguaje común para la planificación
y [rogrrrrcién curricular de materias tan diversas como las ciencias experimentales,
-A írr ro.¡rl.r, la lengua o la educación física. Es, en principio, un concepto extraño o
ajeno a la metodología de las disciplinas, pero cobra utilidad desde un punto de vista
psicopedagógico cuándo se pretende unificar lenguajes que permitan una mayor efi-
- cacia'en ll planificación de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
- por procedimiento se entiende ún conjunto de acciones ordenadas y finalizadas,
- es decir, orientadas hacia la consecución de una meta. Para que un conjunto
de ac-
y que
- ciones constituya un procedimiento es necesario que se oriente hacia una meta
las acciones o pasos se sucedan con un cierto orden. Como puede verse la palabra
-
procedimiento ei polisémica por définición y puede'dar cabida a las más diversas in-
- terpretaciones. Su capacidad inclusora permite que sea reconocido como tal un deter-
- minado ejercicio de educación física, un análisis sintáctico, una prueba de laboratorio
-t o el análisis de un noticiario.
-) La transposición del concepto procedimiento y Ia jerarquización de procedi-
^. entos en un ámbito disciplinar pasa forzosamente por las metodologías básicas de
?
-
I

,s diversas disciplinas. Los errores y la desorientación se han producido al pretender


b s-.--.dinar la lógica metodológica de las disciplinas al denominador común genéri-
b -- :-.c srmpleménte debía ser un nexo terminológico para articular globalmente los
b
b
:-- -.s-s de enseñanza-aprendizaje. En consecuencia, y ante el menguado arsenal
- t:-. -- :nies señalado, ha habido una cierta carrera por descubrir, inventar o
:-:---.=- --: .s eran los proceclimientos en ciencias sociales. La operación ha resulta-
á - .:>:: - .-.- 3;nto ridícula, ya que la geografía y la hlstoria, como disciplinas cien-
h . ---:: -----..- ::,. su propia tradición metodológica.Otra cosa esque el método del
tt - -i::-:r-- r: :t:¡.afo no se hayan aplicado sistemáticamente en el aula, pttes
.: -:--_: .-l _,c0 a menudo la geografía, y sobre todo la historia, se han
tD _,--
tá ---='-. r- --- -.- :-"s..rclúsivamente ideológico'
: :,--:',
''
=:: ,-¡ c' las llamadas «ciencias naturales», en la física o en '
á -a:
t- ^- :: -i: -a- :':-. ,:s :e aboratorio, para demostrar o evidenciar fenónle '',-s
¿ '.,t a I -i--ii ; .i .t:- ra -s-r'ccedimientos» propios de la física, la qttintrc: '- -,.
L-
á

2
ciencias naturales. Sin Embargo, cuando se trata de enseñar geografía e historia, uti-
I
lizando procedimientos extraídos de la panoplia metodológiia
firopia de ambas dis-
ciplinas, la reacción, curiosamente, suele ser díferente en el campo de las ciencias I

sociales. En este caso se indica que la misión de la geografiay la historia no es formar I

pequeños historiadores o geógrafos (!). I

El rechazo de algunos profesores a trabajar procedímientos puede derivar de la


I
creencia de que no son contenidos fundamentales. En este caso, cabe preguntar,
I
¿cómo puede un profesor o una profesora que considere la geografía y la hisioría como
procesos acabados e indiscutibles enseñar a sus alumnos procedimientos que I
le ayu-
darán a poner en crisis esta concepción? Obviamente un planteamiento áe ese típo I

implica una determinada concepción dogmática sobre cuáles son las finalidades I
«educativas» de la geografía y la historia. La concepción de las ciencias
sociales, geo- I
grafía e historia y la concepción sobre los procedimientos no son cosas que pr.drn
a
separarse fácilmente.
Otra de las resistencias a la introducción de procedimientos en historia y geogra- t
fía deriva de lo que algunos llaman «lentitud del aprendizaje». El trabajo experimen-
tal puede ser lento y si lo que se pretende es enseñar una ñistori, y ,Á, gebgrafía a
base de conceptos y de modo unidireccional, naturalmente sobran todoi los pasos
necesarios para llegar a conclusiones de una forma autónoma y crítica. También
en
este caso detrás de la excusa se esconde la negativa a hacer un planteamiento
crítico
del presente y del pasado.
Según nuestro punto de vista, la geografía y la historia (y las ciencias sociales en
general) no deben excluir el formar, efectivamente, pequeños historiadores y peque-
ños geógrafos (economistas, antropólogoq etc). E decir, deben dotar al alumnado
de un
método para afrontar el análisis crítico de situaciones diversas en el tiempo y el espacío.
El dominio del método es tanto o más importante que ta memorización y la aceptación,
por acto de fe, de largas listas de conceptos acabados. La geografía y la historia (y las
ciencias sociales en general) son disciptinas en construcción, no están rterminadas» y por
tanto no deberían ofertarse de manera cerrada. El método y la inveStigación permí-
ten un replanteamiento permanente del devenir humano en el tiempo y en el espacio.
En consecuencia la dimensión metodológica, práctica o procedimental es absoluta-
mente irrenunciable a no ser que se renuncie de antemano a una disciplina crítica.
El método del historiador, del geógrafo y del investigador social sigue en líneas
generales los pasos esenciales del método científico hipotético-deductivo,
a saber:
acotar y definir un problema, formular hipótesis, definir el campo, análisis y obser-
vación de fuentes primarias y secundarias, de fuentes directas e indirectas, recogida
de
muestras, cuestionarios para obtención de datos, instrumentos y técnicas de orde-
nación de datos, análisis crítico y elementos puestos en relación, paralelismos de
casos, deducción, observaciones sobre el desarrollo de la investigación, conceptos y
estructuras suscitados, verificación de las hipótesis, etc. El conjunto de operaciones
que se impliquen en una determinada investigación nos definirá el campo
metodo-
lógico-procedimental el cual variará, obviamente, en función del objetó de estudio
y del nivel que se aborde.
.En cualquier caso, los procedimientos no pueden derivarse de las habilídades
manuales; no se trata de aprender a hacer pósters, o aprender a dibujar gráficas,
ni

ls2 \,
I
a
á
E
4 : :,':S:'-:;' :S CuadernOS limpiOS, aUn CUandO eStaS aCtlr,'idaCts i.,r.: :'' :'-"' - . ,:-.:
a ,:: ::::: . caCes del historiador, el geógrafo o el cientÍfico s.'c,. '. ;
I ,"- ..-i.a-,,r
nuestro criterio, la enseñanza-aprendizaje de la gtcg'.' :-
y del geógrafo; ce c :s :: - ¡.-
a utilización de las técnicas del historiador
- ..-.:: ios procedimientos, de idéntica forma que en la física los procedin' i-.-: Sr -:.-
- ,:rr cle la propia naturaleza de la investigación. Sin embargo, llegados a esi. : -,".-
-
l,¡cjrÍamos preguntarnos si las ciencias sociales deberían ser planteadas soia.''.".:
-á r¡asándose en los procedimientos. ¿Es el aprendizaje procedimental el único '., -..
para nuestras disciplinas? 0bviamente no, y en apartados anteriores ya hemos dts:;-
- cado la dialéctica entre planteamientos intensivos y extensivos.
- Un enfoque procedimental implica un trabajo intensivo focalizado sobre Lln de-
- terminado objeto de estudio, pero a la vez tenemos la necesidad de suministrar ir¡-
formación amplia de carácter extensivo sobre múltiples objetos de estudio. La
-
profundización, en casos concretos y específicos, no debe estar reñida con el sumi-
-
-a nistro de información extensiva que, forzosamente, tendrá en la memorización una
de sus bazas importantes. La facilidad de memorización estará en relación directa con
- la cantidad de veces que los elementos memorizados sean operativos (asociación sig-
?.
?
?
nificativa) en nuestra mente;dicho con otras palabras:dependerá de la frecuencia de
uso y de su relevancia para el alumnado. Por ello el conocimiento memorizado es más

? estático, mientras que el procedimental es más dinámico; el conocimiento memori-


zado es rápido y automático; el procedimental es lento y reflexivo; a veces el cono-
cimiento procedimental es más duradero, se olvida menos... Obviamente la frontera
b
-
b
entre los que serían conceptos y procedimientos puede llegar a ser muy tenue.
De hecho nosotros utilizamos en nuestra vida diaria conocimientos memoriza-

b
b
dos y conocimientos de tipo procedimental y pasamos de unos a otros, dependiendo
de las operaciones: para multiplicar guarismos de una sola cifra utilizamos la tabla;
por el contrario, para multiplicar guarismos de tres o cuatro cifras solemos recurrir a
á Ltna operación... Para seleccionar una ruta memorizamos diferentes opciones y deci-

á climos, pero si tenemos que buscar un hospital consultaremos, a partir de un mapa o

b ,,n plano, cuál es el más próximo. Si queremos situar la problemática general de la


'rclustria conservera en Asturias, Andalucía o Galicia recordaremos referentes cultu-
?-
á
.i es e históricos: ubicación de los principales puertos, empresas, productos de ex-

b
b
:. -,eción, mercados de exportación... Si queremos opinar sobre los resultados e
': -;t::cias de la última campaña pesqUera, deberemos consultar una hemerotec:
..-'' . -s de imágenes, evaluar los testimonios, consultar datos estadísticos, etc.
b -
: ndizaje de los procedimientos sólo es posible mediante la práctica. L¿s ,.-
'.:s::=c'e, se aprenden ejercitándolas. Si pretendemos explicar el método cit''-'--
á -'- .- ''. .s que lo expliquemos, sino que trabajemos con los aluntnos Lrtir ::"-:, i
b - ,:,
-- -' ''-e todo.
L. ".--,.- :.ocedimental puede plantearse de muy diferentes rl.ra':c':s. '.;s --
t{
t-
-
-. -, :: -'-: --:- s-l tratamiento en consonancia con el desarrollo cit rt-t'^- '-:l-)
S :--','t-
:-',-! -,rre coherencia global al respecto no esfácilde ¿ c;'r.'.) -' -.'-r

b . --.: j
t- -- I ''- :-,,-s tienen una cierta jerarquÍa y orde n. Por cI'a -s :,'-.i- -l',>
-- -:r.-: :5 .-': .- : a'ren su jerarquía y orden, y ambas jeraro,;i¿s '-- s i''-[-i :-{-
L. -
,.:'- :-^'- - -:':a -, --- -t ,-''-atte. Sl el estructurante de la Ll niciad ¿: ia,:: c, s-' ,s con-
L-
l.
á\

L-
s3 I
van a tener que subordinarse a
tenidos conceptuales, los contenidos procedimentales
a la coherencia de presentaciÓn
su lógica, y ello pu.áL provocar desajustes en cuanto
produce a la inversa, en el caso de
de los procedimientos. Tal situación también se
que sean los procedimientos los estructurantes de la
lógica de una unidad didáctica'
por descubrimiento' sÍ pue-
En una tesitura diferente, en un trabajo de investigación
o la metodología' pero esa estrategia
den organizarse con jerarquía los procedimientos
durante toda la etapa' ya que
intensiva difícilmenie va a utilizarse continuadamente
numerosos contenidos concep-
ello supondría, con toda probabilidad, la renuncia a
concentrar el trabaio
tuales. En tal .rto ü*poco resulta plenamente satisfactorio
de manera totalmente
procedimental en ,nm po.rt unidades, impartiendo las-otras
lnidireccional y sin poribilid.des de contraste metodológico'
flexible' sin lugar a dudas
Frente a esta problernática debe tenerse una actitud
puede ser extraordinariamente
trabajar por descubrimiento determinadas unidades
es posible trabajar los
positivo, desde el punto de vista procedimental, pero también
hacen falta propuestas'
procedimientos con una cierta autonomía. En cualquier caso
soluciones y ejemplos concretos que nos permitan
abordar la problemática'

Valores y ciencias sociales


Tradicionalmente se ha entendido que la geografía
y la historia comportaban
y que en ellos radicaba buena parte del
de manera inherente unos valores .educativosr,
interés de dichas materias. Valores que
justificaban en cierta manera su presencia en
del estado-nación' la geografía
la enseñanza. Así, desde el horizonte decimonónico
V l, t,¡rtoria contribuían a
formar buenos patriotas, buenos maridos y buenas espo- ?

sas, y desde perspectivas más recientes


y democráticas debían contribuir a formar
dispuestos a transformar la
ciudadanos conscientes, críticos, activos y democráticos
sociedad (correa de transmisiÓn del historicismo)'
científica, se entendía que la
En cualquier caso, y más allá de su posible dimensión
«educativo»' Debe recordarse que
geografía y tá f¡¡storia'ienían un papel claramente
estados europeos' mantenía un
desde finales del siglo pasado, España, como otros
que a mediados del siglo pasado los
Ministerio de lnstruición Pública. PodrÍa creerse
y estaríamos en un error'
conceptos instruccióny educoción designaban cosas similares,
La burguesi, .tpánot, que creó eiestado optó
conscientemente, y siguiendo cier-
y no por educar' El estado se re-
tamente las tradicioÁes de la ilustración, por instruir
«conocimientos»' Los conocimientos
servaba la facultad de «instruir», o sea, preparar los
y el trabajo' su adquisición era
son los instrumentos indispensables para la producción
en una clara perspecti-
fundamental para el estaio. Así pues la enseñanza se concebía
o la lglesia ya procederían,
va de instrucción, mientras que el cuerpo social, la familia
en su caso, a la «educaciónr. Las únicas excepciones
en este panorama eran precisa-
no pretendía una simple
mente la geografía y la historia. En estas materias el estado
que sí afectaban al estado: su
instrucción, sino uná mínima educaciÓn en principios
propia legitimidad a partir de una coherencia geográfica
y un «destino» histórico'
gobierno de Franco el que crea-
No es en absoluto casualidad que fuera el primer
régimen no pretendía «ins-
ra en 1938 un Ministerio de Educación Nacional. El nuevo

154
truin, sino «educar» e ideologizar de manera explícita, utilizardo pkr¡arnente todo el
aparato de la enseñ anza y más allá de unas asignaturas especincas En d [trci¡nario
dr
Ia Real Academia Española de aquellos años se decía que educacl¡n eir
[...] to crionzo, enseñonzo y doctrino que se do o los niños y o tos jii6.:rrc, Edu1¡¡r es
dirigir, odoctrinor, encominor. Desorrollar y perfeccionar los focultodes ratelectr.oles
¡.
moroles del niño o deljoven, por medio de preceptos, ejercicios o ejemplos,

En el marco del franquismo la enseñanza cobraba plenamente un papet edr¡ce-


dor y, obviamente, la geografiay la historia veían redoblado su papel iáeálogizador.
En cualquier caso, y a lo largo de la primera mitad del siglo r*, dir.ror
tradiciones
incidían en los valores «educativos» de la geografía y Ia historia, desde la liberal-ilustra-
da, pasando por diferentes corrientes renovadoras y críticas en el marco de la Escuela
Nueva, y también, en el caso español, desde perspectivas netamente autoritarias'.
En líneas generales ambas disciplinas (impartidas y divulgadas con poco crite-
rio científico) actuaban con finalidades plenamente «educativas» más allá del marco
de la instrucción, contribuyendo a la «educación» del conjunto de la población.
En tiempos recientes, como hemos señalado anteiiormente, y desde ópticas
ideológicas radicalmente diferentes (pero con el historicismo como denominador
común) el mito de los valores educativos de la geografia,la historia y las
ciencias
sociales ha continuado incólume. A lo largo de los áños setenta el combativo
MCE
(Movimento de Cooperozione Educorivo) márcó con cierta precisión
el compromiso de
la enseñanza con la democracia y la transformación «progresista» de la
sociedad,o. En
esta perspectiva, la geografía y la historia, concebidas en una dimensión
educativa,
debían contríbuir poderosamente a formar ciudadanos críticos y democráticos
capa-
ces de optar en la transformación del presente. Las vías para conseguirlo
pasaban
precisamente por la exposición de una historia y geografía problematLadoras,
que a
menudo tomaba bagajes del arsenal del materialismo histórico y dialéctico.
Se trata-
ba de reinvertir papeles de forma simétrica. Así, frente a una historia
politizada «bur-
QUeSá» se intentaba una historia crítica contra el sistema que pretendía concienciar
a
los alumnos para hacer de ellos ciudadanos activistas, críticos y
democráticos, que
conocieran las injusticias de la sociedad y contribuyeran a superarlas.
Tales tendencias, compartidas por otros movimientos dá
renovación educativa
europeol dejaron sentir, profundamente, su influencia en España. Los resultados
de
tales intentos han sido en general poco alentadores pero, a pesar
de todo, la idea
de los nalores educativos de las ciencias sociales sigue siendo un mito
vivo.
A pesar de que en la actualidad el término educoción sigue siendo utilizado,
su
2 acepcion es mudto más polisémica, incluyendo a la vez dimensiones
de instrucción, en-
I
D 9' Al respecto. ÉasE CA¡AF. R (1994): Didóctico de los ciencios S0cioles.
Didoctico de lo Historio. vilassar
l¡ de Mar' Oikm-Tau. pp' a}5o- [a autora presenta un resumen claro de
cómo desde diferentes tendencias
se incide en los aspcctc de ¡Edr¡cación Moral y de los valores».
? son tan diversos como el @rc Manjon, Dewey, Lombardo...
En este sentido los autores que se señalan

10' Las posiciones maximalb-tas al respedo quedaron matizadas por


diferentes autores vinculados al mo-
vimiento. Véase al r6pecto: GUARRAOI{o. s.; MGMZINt, o. (lsao)' storis
e insegnomento dello storio.
Problemie metodi. Milan. Feltrinelli. capítulo 2, apartado rle "virtú,,educative
O.í,,t"rirr, ,A_rr.
ii.'
2
t:
t
I
rl
é
señanza y educación. Parece obvio que la
enseñanza obligatoria tiene que dar conoci- é
mientos e instruir a. ros ciudadrnor, é
[.ro ., ,.noi áurio qr. también debe educar a
no
los ciudadanos en los valores democráticos y
en una herencia de civilización, es decir, É
debe formar c.iudadanos en el sentido cívico.
i.ro ., necesario que la clara É
y que elimine temores e interpretaciones "p.,ór;;.de
erróneas sobre lo qüe implica .oü.r, en los
valores que se desprenden de los objetivos
del área, aií .oro los relacionados con
É
los objetivos generales de etapa. De la historia
educativa reciente caracterizada por el F
adoctrinamiento ideológico que pretendía crear
un determinado tipo de ciudadano rlr
(y otro de ciudadana) h; trrgido
una corriente de rechazo hacia todo tipo de trata- F
miento de los valores en la institución escolar, y
cias sociales, en tanto en cuanto se prestan
más concretamente en el área de cien-
a enfoques arbitrarios. pero el rechazo al
F
adoctrinamiento no debería conllevár una (-
actitud refractaria hacia Ia necesaria edu-
cación en valores en el área de ciencias sociales,
sociedad contemporánea, como hemos
al igual que en otras áreas. Es más, la F
indicado r.p.úorrinte, frente a la crisis
gica y de valores, exige a los aparatos ideoló-
escolares más betigerancia educativa para
rar el déficit' En la actualidad, cuando conju-
se está hablandoie educación en valores,
hace referencia a adoctrinamíentos arbitrarios, no se
sino a .Jr.r, desde una perspectiva
democrática y a partir de referentes
claros, como la justicia o los derechos humanos.
se pretende una educaciÓn en la cual la
autonomi, Áoáidel alumnado sea el último tl
referente y donde eJ observar, reflexionar,
propias y ajenas, individuares y sociares,
comprender o cuestionar las situaciones Gi
er ponerse.; i;g;, de otro... se conviertan en Gt{
actitudes individuales y grupales obviamente
la opciónkcogida, congruente con las
'ídeas mayoritarias, no. es neutra, ya que aunque rechaza marcar
d
opciones cerradas o adoctrinar al alumnado,
ideologías definidas,
también intenta potenciar ciudadanos par-
Grl
ticipativos y responsables de su propia trayectoria,
en conformidad con los valores
¿
democráticos' que son los oom¡nantes en é1
Afortunadamente estamos en una via de
gistas al respecto' Los nuevos diseños
los sistemas ideáticos de nuestra
sociedad.
superación de planteamientos ideolo- él
curricutares estructuran los contenidos
las áreas en tres categorías craras: hechos, de todas
conceptos y sistemas conceptuaresi proce_
\ré1é1
dimientos y actitudes, valores y normas.
recaían sobre las espaldas de las ciencias
Además, los pesados fardos que hasta
sociales (actitudes, valores y normas,
hoy
educa-
rl
ción cívica y símiles) deben repartirse entre
las áreas deben refrexíonar sóbre actitudes,
deben descender a la arena de lo que
todas las áreas. 0 lo que es Io mismo, todas
vator., y norrrs, o ro que es ro mismo,
es propiamente «educación». En este
sentido las
a
fl
áreas cuentan con contenidos prbcedimeniales
y conceptuales disciplinares e ins-
tructivos' que pueden y deben propiciar
reflexiones actiiudinales y de valores. pero
las áreas también cuentan con contenidos
actitudinares, plenamente educativos, y que
son independientes respecto a la lógica
científica oe ias Jisciplinas integradas en á
área, aun cuando deban buscar estuiios el
de casos o .¡.*prili.aciones. ¿
¿
lnstrucción científica y civismo democrático Á
¿
¿
sintetízando todo lo anteriormente expuesto,
ción didáctica en ciencias sociales, operando
podríamos establecer que la ac-
en los iistemas formales de enseñanza- J
J
ls6
I
t
a
a
a
a aprend¡zaje, presentando y estructurando saberes y conocimientos geográficos, his-
a tóricos y sociales, tiene como finalidad, en un horizonte amplio, potenciar determi-
) nadas capacidades del individuo: \
) . Capacidad para interpretar y representar elementos históricos y geográficos
de un espacio determinado, utilizando diversas técnicas; y capacidad para
) realizar una lectura correcta de la dimensión histórica y geográfica de di-
) chos espacios utilizando diversos tipos de registros (mapas, planos, croquis,
) fotos, dibujos, esquemas, etc.).
) . Capacidad para entender y utilizar diferentes categorías temporales y espa-
) ciales: de orientación temporal (pasado, presente, futuro); posiciones relati-
vas en el tiempo (sucesió¡, simultaneidad, diacronía, sincronía); duraciones
, (hechos factuales, coyunturales, estructurales, fenómenos de duración
) corta, mediana o larga); medida del tiempo (unidades temporales, tiempo y
) cronología histórica); de topología y orientación en el espacio (arriba, abajo,
) más allá de, cerca de... orientación a partir de referentes naturales, orienta-
) ción a partir de puntos cardinales).
) . Capacidad para localizar, clasificar, interpretar y criticar fuentes de infor-
mación geográficas e históricas; primarias o secundarias, directas o indirectas,
) aplicándolas al estudio de una determinada temática o a la resolución de
) problemas históricos, geográficos o sociales.
) , Capacidad para sistematizar y ordenar, utilizando diversos tipos de registros
) (gráficas, planos, estadísticas, colecciones, ficheros...), los datos obtenidos a
) partir de diversas fuentes de información históricas, geográficas o sociales.
)
. Capacidad para identificar algunas de las causas principales que inciden en
una determinada situación histórica o geográfica, así como las consecuencias
) que pueden derivarse de una situación, acción, hecho o ciclo determinados.
) . Capacidad para entender que las características y dinámica de la sociedad,
) área de cultura o civilización, a la cual se pertenece (y a diferentes escalas:
) local, nacional, supranacional) así como las características de otras socieda-
des y otros espacios son el resultado de procesos histórico-geográficos en
) los cuales inciden multiplicidad de factores.
) . Capacidad para descentrar el propio punto de vista", intentando interpre-
) tar en una perspectiva histórica, geográfica, social o cultural formas de vida
a y códigos morales distintos de los comunes en el presente del área cultural
) occidental; relativizando diferencias y valorando (positiva o negativamente)
las aportaciones que puedan hacerse desde otras perspectivas.
) . Capacidad para expresarse con un vocabulario histórico, geográfico Y so-
) cial preciso y riguroso.
)
)
)
a
)
)
)
) s7 I

)
a
' . c-apacidad para establecer modelos o conclusiones generales a partir del
análisis y la interrelación de diferent.,
,.rtiJrues, hechos y situaciones his-
tóricas,.geográficas y sociales particulares.
' capacidad para-criticar cualquier fenómeno
geográfico, histórico o social
reracionado con ras sociedades y
rr, .rprtior, ,rgr*.ntando razones, opi_
níones y puntos de vista propios.
' capacidad para interpretar, respetar y
defender, según las propías posibilida-
d-es, er patrimonio histórico,
artístico y curturar en un sentido ,*rñ"
contexto medioambiental, tanto el
de la ¡iropia comunidad como et de
íil*
culturas y lugares. otras
' capacidad para establecer hipótesis
de trabajo, a partir de modelos
de in-
terpretacíón históricos, geográfícos
o socialeí y deducir la validei en
situaciones o hechos paiticulares. casos,

' capacidad para relacionar e interrelacionar


diferentes conocimientos adqui-
ridos' informaciones y expectativas
díversas en la interpretación de /
lugares hístÓricos y g.ogtari.os, hechos,
tanto lo, i.r.r.ntes a realidades próximas
como a otras lejanas.
' capacidad para combinar diferentes
conocimientos históricos, geográfi-
cos y sociafes con el fin de. diagnosticrr,
.r,pli.rr, ;r;;;;lírjorrl. .on
mejqr perspectiva o conocimieñto
d. .rrrr"rrr ritrr.tn.r"y' Irout.r*
del presente.

' De todo este conjunto de capacidades


adquiridas a través de la instruccíón
científica se desprendería también un
corotario en el campo de los valores,
rio de aplicación dialéctica: un corora-
' capacidad para aplícar los co.nocimíentos
geográficos, históricos y de otras J
ciencias sociales a la actuación personrl
sociedad civir e institucionlr, .91
Én Ér ámbito democrático de Ia ¿
er fin de qü ert, progrese en humani_
dad' libertad, igualdad, fraternidad, racionrl¡oro, ¿
retativismo, tolerancia,
diárogo, dignidad y firmeza; es decir, ¿
en defínitiva: progreso.
al
El profesorado de primaria o secundaria
tribuir a la formación cívica y a la educación
tiene el derecho y el deber de con- a1
de sus ,irrnor. una cultura disciplí-
nar, cuanto más ampria mejor, contribuirá
formación' Pero también púede ydebe.lle.garse
contenidos de valores. y normas, que
científíca de ra materia, sí qr. puLd.n,
sin duda y áa rrr.ra imprícita a dicha
explícitámente a ello a partir de los
si bién no ,. .orr.rponden con la dinrensión
evidentemente, tratarse a partir de
1
¿
ferentes por ella generados. por oec¡rlo ros re_
de otra *rn.ir, una cosa son los
saberes
¿
científicos y otra distinta ra varoración
tiva formativa' El profesor tiene, en este
o uso que de eros se haga en una perspec_ a¿
sentido, una doble funcionalidad, ¿
instructor que da a conocer saberes
tudio y' a su vez' es un educador que
o no por las diversas materias, en
científicos sobre unieterminado objeto
es un
de
utiliza tooo tipo Je referentes, suminístrados
es- J
J
una perspectiva de formación y
con los sistemas ideáticos consensuados
socialmente.
en conformidad
J
J
l58
al
E
J
I

Unidades didácticas
I en ciencias sociales

Secuenciación del aprendizaie en ciencias sociales


Las unidades didácticas son las unidades de trabajo que secuencian un proce-
so de enseñanza-aprendizaje articulado y completo'
Corresponde al profesorado del
el fin de estructurar los con-
área ordenar y jerarquizar ias unidades didácticas con
) tenidos de la misma, en el proceso de aprendizaje de un
grupo de estudiantes' Tales
acciones suponen tomar decisiones educativas en el marco
del proyectó curricular
, de centro.
El diseño y elaboración de unidades didácticas, en el
marco de un currículum
a que van
) flexible, es una tarea compleja en la que inteiactúan diversas variables
desde el análisis de las intenciánes educativas, señaladas
en las fuentes del curricu-
2 lum, hasta la función de cada uno de los elementos que componen
el currículunr'
, del área que concreta el tra-
Las unidades didácticas son el microcosmos curricular
) bajo diario en el «qué», el «cómo» y el «cuándo» enseñar v evaluar.
d-
, A lo largo dei presente capítulo nos centraremos en qué son las unidades
dácticas en ciencias sociales, cÓmo deben articularse con
el diseño curricular t
- diseñarse y cómo Iler¿": '-
Corporarse al proyecto curricular de centro, cómo deben
a la práctica y evaluarlas.
a Las unidades didácticas, en el marco del proyecto
curricular' deben sr'c:-:':'--
tes con el diseño curricular. De hecho son la concreción
última V 0rát' -: l: --'-
- los critt' :s i-<:: - :: - )
a rrículum, Se fundamentan en el diseño curriculary concretan
a is -':': l:l:!
a, en el proyecto curricular de centro para adaptar el currícultitll
didáct c:; '' ::';-
a, características del centro y de su alumnaclor Las unidades '-'''r:-
blecerse o ConCebirSe de manera aiSlada. Debe construirse
!r- ^-;l; l: i- l:
'-' :S
- uniclades que Se Van a proponer para Una etapa, asigrla.:'
.,,.j :I'',:-...
:e ntporización aproximada para cada una de ellas, conc:e:i'--:-
:: : -- ':-'- -'''- -
-
colcl'c'- '- '=' -i-; :
--:- '-s
- --, ¡, cle centro. Es aconsejable clisponer de un
)
a ssl
a
I

prevístas (temas de interés


puntual que merezcan tratamiento
que iuscitan interés inmediato, sarídas ;

;:3|.|n.Íffi ffJ,"to' , vare ;;;


ra pena tratarros con más (

Las unidades didáctícas I


son u1i!,ad,es porque presentan
aprendizaje y enseñanza, un proceso compreto de
tienen entidad .,i ri *¡i,iri y
(
tituyen fa unidad básica o. prog;*acién ron didácticas porque cons_
(
de r, ,..¡on pedagógica.
Las lecciones de los libros
Convencionales o. i.^io (
geografía e historia de estructuran los contenidos de
manera uniforme . ,n¡Jr...ionrt
démico' los críterios ot t..u.n.¡r.i¿, , ro rargo de un curso aca- (
su estructura dífícitmentt pr.J.-inclui*n
.¡.rairi.r-uir.i[lin* son ros que ras vertebran. (
procedimentales y actitudinales. .orÁ.to"tratamiento de ros contenidos
ticas' en un currículum abiertá,
Por el contrar¡o,'L-p"rogrrración
de unidades didác-
I
nJ está sometioa a "una rigioez I
necesariamente debe mantenerse de programación, no
la homoge".iuru, ii'rr.^t.rrión, e
forma ni utilizar ros mismos ni tiner ra misma
,r1.rlr., . ¡nrtrrr.ntos de trabajo. Dan
mente a los contenidos procedimentales
v act¡tuJ¡n;É
caQida prena_ I
transmisión de conocimientos y, rejos de un
.¡.rtir¡.or, urr.rn ,n i.ngrr;. propio,mecan¡cismo de I
dáctico' para hacer to*p,.niibr.r'jor er renguaje di_ ll
oo;etos Je.riro¡. y transponer
conocimientos que sobre roisaberes y
eilos han .truoáuolrlii.¡pi¡ras
referentes.
t
una vez establecido el map'
general
en una etapa, es preciso progrrrnridichas ¿e unidaJes didácticas que se trabajarán t
ella' se'i::Ut:rtJcn t"ntá *
,r¡Jro., ra programación de aura. I
lot risri.nt., En
"orpon.-n.., de óada un¡oaJoioáctica: ,
Los contenidos. I
. Las actividades de aprendizaje. a
. El tiempo de desarro[o.
I
. La evaluación.
I
La responsabilidad última
en la etaboración de unidades
!
fesor de ta crase didácticas es del pro- !
d:
o*no ryrf.::res.der cioo. rifrofesor se convierte,
ljlr
secuencia' en la pieza activa
mái importante del sistema educativo en con_ a
tsta situación se oroduce porque y de ra enseñanza.
.n'-lm nuevas tendencia I
dejado de ser un'instrum.*
il;J
dedicado
dos. La eraboración oe unioaiei-J¡l¿.t¡.ur, , r,;.¿:;[T::'ffiili#1.Jff?:.1: É
exíge al profesor er desarrorg ú"p;;;;r.ion.para su programación, é
ue arnprir, .rpr.ii,ilr'ü.r.r¡onares:
'
Debe conocer a fondo las
caracterísiicas de las ciencias
que típífican el área.
é
'
Debe tener capacidad para
transponer .t .oro.irniento é
'
comprensiva para sus alumnos.
Debe tener capacidad para
científico en clave
a
desarrollar sus conocimientos
sobre las ciencias
i..#..il,T:Tffi:5:",o. .,t, Jio,¡ ;* ffi, ;
der entorn o ü;.n sobre
'Debe conocer y dominar
técnicas y metodología de
las ciencias del área para
apricarras en una dimensión
oe contenlá., pi"..oimentares.
'Debe desarrollar capacidad
ú
'Debe poseer conocímienar
creativa prr, ,riol-,'tárlr,

sobre didáctíca de las ciencias


d-._l¡ry priüo;;;]ogi.o y
sociales.
*¿, diversas situaciones.
más concretamente J
J
160
,¿

-
E
De todo ello se desprende la necesidad de formación continuada para hacer
frente a los importantes retos que debe asumir.

L
-


0bjetivos y contenidos en las unidades didácticas

? Los objetivos de una unidad didáctica de ciencias sociales, geografía e historia


se definen en términos de capacidades y responden a ¿Qué enseñar? basándose en las
directrices del proyecto curricular de centro. En este sentido, están relacionados con
los objetivos de área de ciencias sociales, geografía e historia, que a su vez están en

relación con los generales de etapa y con los criterios de evaluación.
Por ejemplo, un objetivo de una unidad didáctica, «ldentificar distintas zonas de
la propia ciudad, a partir de planos de distintas épocas», estaria relacionado y ven-

? dría a concretár un objetivo general de área que a su vez estaría relacionado con un
objetivo de etapa, relacionado con cartografía, y con un criterio de evaluación rela-
tivo a la interpretación de recursos cartográficos.
A lo largo de las unidades didácticas que forman la programación se deben ir
=
adquiriendo las diferentes capacidades establecidas por el diseño curricular y el pro-

7 yecto curricular de centro: cognitivas, motrices, de equilibrio personal, de relación


interpersonal y de inserción social.
Los contenidos de las unidades didácticas, al igual que los objetivos, respon-
den a ¿qué enseñar? Se organizan en tres categorías: conceptuales, procedimenta-

7 les y actitudinales, y tienen como finalidad desarrollar las capacidades marcadas por
el currículum. Los objetivos se seleccionan a partir de los bloques de contenido, te-
niendo en cuenta los objetivos generales del área de ciencias sociales, geografía e
historia, así como los criterios de evaluación. Se organizan de acuerdo con la lógica
de las disciplinas, la dificultad de aprendizaje, la edad, los intereses y necesidades del
alumnado y sus ideas previas.
Los contenidos de hechos, conceptos y sistemas conceptuales se refieren al
satler» o «saber decir». Se deben organizar en sintonía con los principios del aprer'-
: zaje significativo, de lo más sencillo y general a lo más complejo y particular, v r-it
- qás concreto a lo más abstracto.
Los contenidos de procedimientos implican el aprendizaje del «saber hact' S -
.:':'.. e n general a técnicas de investigaciÓn, tratamiento de la informacro" r':
-:: - rlticausal, etc. Se organizan partiendo de los más simples y gener3 .: l
-' ;
-':! --^-: elOS.
--¡ .--te nidos de actitudes, valores y normas se refieren al «sabe 's-' '):--
:-. -::s .:,'(sque puedenaprenderescolaresyestudiantes. Sr --'.a-_=- :'-:'-
' :: : --' '-) l:t \ rigor científico (espíritu científico como valc,' :) ---'-. : '. :" '
: : . --':j -l:-i'¡ cS QUe sustentan los objetivos generales clt : :- :1., l. : l : l
, r'.:- ''.-.:'" :,:, solidaridad, respeto, etc.).
:.^: -> la -: t¡ ,os que hacen referencia a conterlrl-S li : I -: - --:':'-l:
. -:- -:-- ,s ::'acterísticas generales y los antrar--:-i:! '- :- ' --: la :'as

61
-

Realízar un croquis de sección y


arzadode ra principar iglesia de
(Procedimental.) ra rocaridad.
Valorar el estado de conservación
de la principal iglesia de la localidad y
proponer algunas medídas para
garantizar su consárvación. (Procedimen-
tal/Actitudinat.)

Actividades de aprendizaje
Las octivídodes de aprendizaje
son un conjunto de acciones coherentes que
organizan para que el alumnado se
áesarroll. rr. propias capacidades. pueden
lar' como lqemos señalado, diferentes articu-
tipos de'contenidos: conceptuales, procedi-
mentales y actitudinales, propuestos
en una óptica significativa y con el
posibilitar la adquisición de
contenidos y la consirr..ij. del
fin de
En una unidad didáctica de conocimiento.
cíencias roc¡rt.r,
é.ogrrri, e historia J.ü.n propo-
nerse actividades que permitan
diferentes aprendizá;.r-v que tengan
distintos grados
I
de dificultad' En este sentido, pu.J.
actividades de motivación, actividades
haber ,.tiriolJ., para detectar
ídeas previas,
!t
diversa y puede haber actividades
para el aprendizaje de contenioos
oe tipotogía rt
fara ta evaruación.
Las actividades deben vehicularse
mediante los materioies oportunos.
tl
riales son instrumentos de aprendizaje Los mate-
y deben ,...üror, útires y funcionares. ,
calídad de los materiales .t ,b*lrt mente básica para garantizar un
buen
La
desa-
t
ffii:.[:
y rrr r.t¡r¡ordes sonirpá,irri¡rimrr,
ron.i n.*io de ras E
ffi:H:fdes tl
La duración de una unidad didáctica
puede ser aleatoria. Dependerá
de dificultad de los contenídos propuestos del grado é
y, obviamente de ta edad del
Por término medio se pueden
desarroilar en'tres o .rrtro semanas,
alumnado. F
ximo tres unidades por trimestre
serían tr, ,.áni.¡.ul.r. rn cualquier
dos o como má_
caso tal du-
rt
ración es aproximrgS responde
v
las díferentes actividades. Éilo
a criterios opu*iuár, a fin de poder
tramar bien
F
no silnificr, oúrir*.ni., ,n pranteamiento
monótono' ya que las diferentes actividades rargo y F
mismo objeto de estudio
ritman
' rl'rrurr oiri¡nto,
u'Jtr tiempos en torno a un
t
F
con respecto a los adolescentes deben
evitarse actívidades poco variadas
rl
excesivamente Iargas, ya que a pesar
-.rr*
de su inteies-pr.den resultar inoperantes
o é
desde el punto de vista didáctico,
, de ra desmotivación o er puro
cansan_
é
cio físico' sin embargo, los contenidos
tratados superficialmente en tiempos
rápi- é
resuttar inoperantes, al no permitir
:ff":lil,?nlo¡r.r.ñ ra estrucürl.¡¿n u. é
La evoluqción es también un
elemento primordial en las unidades
é
Las unidades didácticas se prant.r, .oro situaciones de aprendi
zaje yen
didácticas. d
particularmente en la selección su diseño,
¿
evaluación' La evaluación tiene
pacidades y ra adquisición
rncompletos. En este sentido
de contenidos, se tienen en cuenta
como finalidad o.t..tli .i q-rado
los criterios de
de desarrollo de ca-
de contenidos, con er fin de reesiructurar
ros ,pr.noirr;.,
i
¿
ra evaruación es ,;,
p;ri;]undamentar de ra unidad ¿
162
¿
¿
:r
didáctica. Los instrumentos de evaluación lueSePropof'c3"
-' -:- :':'' '.
en el p'.'.tS- l: -'1':' -= '
acordarse a las caPacidades que se propone desarrollar

didácticas
Reflexiones que haY que realizar en relación con las unidades

¿suponen las actividades didácticas


el principal reto de creatividad para el profaorado?
creatividad, lógica y comprensividad de las unkledc
¿Radica en la singularidad, oportunidad,
didácticas buena parte del éxito de la adquisición de
contenidos por parte de los alumnos?
didáctica es un elemento
¿Laprevisión del tiempo necesario para el desarrollo de una unidad
importante para la consecuciÓn de los objetivos marcados?
¿Puede ser singularizada la
programación te mporal de unidades didácticas? 0 ¿debe estimar-
de ellas dentro del conjunto
ie conjuntamente el tiempo aproximado que requerirá cada una
del ciclo?
y de las unidades didácticas?
¿Es necesario proceder a la evaluación en todas cada una

Desarrollo de casos
Analicemos el esquema de lo que podría ser una unidad
didáctica. supongamos
sobre «La vi-
que en el proyecto cuiricular de centro se prevé una un¡dad didáctica
el primer ciclo de secun-
vienda y eiurbanismo a través del tiempo», a desarrollar.en
de tres
daria (o en el último de primaria) y con una temporización aproximada
(la programación de aula) su-
semanas. La elaboración del tercer nivel de concreción
evaluar el ajuste
pondría tipificar esa unidad, diseñar cómo se prevé llevarla a cabo'
iemporal, ponerla en práctica y reajustarla, si procede, para próximos cursos.

Objetivos y contenidos
que van
En primer lugar deberemos definir los objetivos y los contenidos
a

trata rse.
objetivos v
En una aProximación esquemática podemos fijar los siguientes
conten idos:

OBJEIIVOS
.t.
conocercaracterísticasgeneralesdelaevolucióndelasviviendasatravésdelostiempm'
Z ldentificar materiales y soluciones constructivas básicas'
y paisaie'
con las funciones económicas' la climatología el
3. Relacionar los tipos de vivienda
continuidad y carnt*l'
4. Rctonoctr la historicidad del paisaje urbano detectando elementos de
L comcer las características generales de la evolución del urbanismo.
6- csurr la caracteristicas históricas generales de la propia ciudad.
-"'::'-i'':'-iSmodelosdeciudadeshistóricasysusediftc'oSr'.':^':-:
-:.-'.'j-.-:-surbanosconeltipodesociedadquer'-'s'':):':':i)--:):"
- - t
-: , - - : -,

: ' :'--: :- -,--:-.i- :'':r olanos y secciones de edificios'

I 63 I
I

- -rl -
I

i;;;;il; ü ,i' ; *;;;. ;;* ;,q,;;,óñ;; ; ;,q; iü,ó; i;;;


---
I
l2.Detectar elementos históricos a partir del análisis de la planimetría.
t
13' Asumir responsabilidades en cuanto a la conservación de la propia vivienda y los consumos
con t
ella relacionados.
l4.Valorar el patrimonio histórico-arqueorógico de ra rocaridad. (

t
CONTENID0S: Hechos, conceptos y sistemas conceptuales t
1' La casa en la vida de los humanos: protección contra las inclemencias
atmosféricas,lugar de I
reposo, espacio de confort, de relación, de trabajo.
2' Tipologías de viviendas en funcién de los materiales
I
básicos del paisaje, la clímatología y las
variables económicas. t
3' Tipologías de casas a través del tiempo. Partes y
servicios básicos en la vivienda a través del I
tiempo: iluminación, carefacción, abastecimiento de agua,
desagües, etc. t
4, El origen del urbanismo.
5' Los poblados prerr0manos (poblados
I
iberos, celtíberos, etc., en función del lugar donde
sarrollara la actividad)' El desarrollo en América supondría
se de- I
lógicamente propuestas adaptadas.
6' Modelos de ciudades: la ciudad romana, la ciudad islámica, la ciudad medieval, (la I
ciudad inca,
azteca, maya." en el caso de América); la ciudad
en el siglo xvrn; la ciudad industrial.
t
7' Aproximación a urbanismos de diferentes épocas: .rro, .on.r.tos I
según comunidades. por
tjemplo, tn Andalucía: ElArgar; ltálica, Córdoba, Niebla,
Granada, Sevilla moderna, Huelva in- I
dustrial, etc En Galicia: Castro de Santa Tecla, Murallas
cleo medieval), valenp do Minho, El krrol, vigo
de Lugo, Santiago de Compostela (nú- t
{ensanchef zona industrial). En Cataluña:
Empúrie! Tanaco. Balaguer islámico, Besalú, Montbtanc, Tortosa I
del siglo )ut y xvn, Sabadell in-
dustrial, Barctlona modernista. rte I
B. Servicios en la casa moderna_ El despilfano de energia y agua. I
L Grandes ciudades del mundo.
¡
l0.Problemática urbana delsiglo n. La inflamación de ta
11. La miseria en las periferias urbanas del tercer mundo.
urbe. ¡
a
C0NTENIDOS: Procedimientos ¡
1. Observación directa del paisaje urbano. I
2. Elaboración de croquis y secciones de una ruina y de un monumento. ¡
3. Análisis de cartografía y gravados antiguos de ciudades.
4' Análisis e interpretación de planimetría referida a viviendas y edificios singulares. t
5. lnterpreiación de iconografía virtual.(reconstrucciones hipotéticas) de t
edificios diversos.
6' Confeeción de iconografía virtual (reconstrucción hipotética) a partir de un vestigio arque,-
¡
lógico. t
7' Análisis comparado de diferentes modelos urbanos partir
a de planimetría, iconografía y car- ¡
8'
tografía.
Utilización de un plano para localizar y sítuar edificios,
t
9.
construcciones y restos arqueológicos.
Observación, análisis e interpretación de restos arqueológicos
a
de viviendas.
l0.confección de histogramas a partír de ra pobración
de ciudades diversas.
a
1 1. Expresión de ideas a partir
de textos libres. e
12. Resolución de proble mas.
C
13. Resolución de ejercicios de relación.
a
¡
164
e
a
I I

-
E
E
T COMIENIDOS: Actitudes, valores y
E normas
l. Contribución a la conservación de la propia vivienda.
2. Comportamiento cívico y convivencia en la propia
- 3' concienciación acerca der probrema de ra
vivienda.
vivienda en ra propia comunided-
- 4' concienciación y actitud solidaria frente
a los problemas de ias grandes ciudadcs
- subdesarrollados.
de toe pars.,
! 5. Comportamiento cívico en los desplazamientos
a, 6, Valoración del patrimonio arqueológico.
colectivos.

!t
á
t - Actividades de aprendizaie
t como hemos indicado anterio'rmente, las
actividades didácticas son el auténtico
t nervio de las unidades didácticas. su diseño
de las actividades posibles que podríamos
es extremadamente importante. Atgunas

t ser las siguientes:


realizar en el entorno de esta unidad podrían

t 1. Resolución de un problema.
a Se parte de tres tipologías de variables
diferentes:
a .
Variables de paisaje:

a -
Abundancia de madera.
-
Abundancia de piedra.
a -
Escasez de piedra y madera.
a .
Variables de climatología:
a -
Clima caluroso y seco.
a -
Clima húmedo y lluvioso.

,
-
Clima extremadamente frío.
.
Variables de actividades económicas:
) -
Actividades agrícolas.
, -
Actividades ganaderas.
) -
Actividades pesqueras.
) se sortean ras variabres de modo que
cada atumno obtiene por suerte una
de cada una de las tres agrupaciones
, de variables. El alumno deberá proceder
a diseñar una casa que se adapte al paisaje,
) crimal actividades económicas
obtenidos. puede proponerse ia rearizacio,
, perspectiva. ¿. itrno
'
,,
y sección, o de una
) 2' Dadas diez fotografías o dibujos de
casas tradicionales del mundo, rela-
) cionarlas con su ubicación .n ,,
pranisferio en er cuar se hayan
previamente los lugares que hay que señarado
) 3'
relacionar.
Analizar y observar iconografía virtuat
) casas de distintas épocas, destacando
[recreaciones hipotéticas) de
) erementos de carefacción, irumi_
nación, suministro de agua y desagüer,
) Las iconografías que habrá qr.
,ri .orá ,r, diferentes partes.
.or.ntar serán: vivienda prerromana;
vivienda romana; vivienda medieval;
)
rural del sigro xvrrr, construcciones
.rr, ,rbrra del siglo xvrrr, casa
) singurares, casa urbana der sigro xrx,
casa urbana del siglo xx. lndicar
) sobre una tínea del tiempo la tocaliza-
ción de los diferentes modelos.
)
)

I
O9:rlurl ,rp..t* de continuidad y cambio a partír de cuatro láminas
reflejen la evolución de un mismo paisaje que
urbano.
Analizar in situ un paisaje urbano'de
la localidal con guía de observación
suministrada por er profesor. Destacar
aspectos de continuidad cambio y
descripción de los distintos elementoi.
6. Debate sobre el comportamiento
cívico y la convivencia en el interior
la propia vivienda. Resorución de fichas que de
muestran comportamientos
correctos e incorrectos.
Las actividades de ra unidad
más vincuradas a ros aspectos urbanísticos
drían ser las siguientes: po_
7. Realización de una excursión a un.pobrado prerromano
(ibero, certibero...).
Los alu mnos d ispondrá n u na g u ia, oe. oUr.rü.iá;;;r;
.de
cicios' Las actívidades principales"serán ;;;;;;;';;;.n;_
la correlacián'o.l plano con la ubi- q
cación de las dife-rentes partes. El
análisís de los materiales de construcción
utilizados' La confección de la reconstrucción I
virtual (hipotética) de una casa I
prerromana mostrando el mobíliario
y personajes de su interior. En
constará información iconográfica el dossier
de restos'objeirrl., rocarizados por I
_ arqueología en los poblado, prerromanos
de la zona.
ra
t
8. Analizar iconografía virtuar y pranimetría (de
cuestionario con.preguntas y ejercícios
casos reares), y a partir de un t
oe'o¡veisa cániprejidad, moderos de
islámica' mediával europea, (*rvr,
!
,.téca-o inca), rigro xv,ri a
*i'[]1;*ana'
9' Analizar iconografía, fotografías y planimetría de ciudades que conservan
a
restos patrimoniales emblemáticos a
de algún período históríco en el
de ra propia comunidad. por ejempro, entorno
.n crriirrr_León: Numrn.i, lpr.rro_ ,
mano), Termancia (romano), Ávíla (meO¡.r.rj,
lladolid (zonas barrocas e industriales).
Srirrnanca (renacentista) y Va_ I
En d.r¡.ia Lugo (destacar elementos
romanos)' santiago (destacar elementos ,
meo¡evates y renacentistas), El Ferrol
(destacar la tramá urbana
de los ingenieros ,iliür., del xvrrr) y ;
zonas industriales). Vigo (destacar
,
10' Realizacíón degráficas. A partir
de la información del número de habitantes I
de diferentes ciudades del mundo.
Localización de la ciudad en el planisferio
y confección. de. un-areograma a partir rt
de cuadrados que representen dife-
rentes magnitudes (criterios de e|
magnitud suministrados por el profesor).
r|
Temporización !
é
La definición de objetivos y contenidos
aprendizaje no tienen ningún sentido
así como er diseño de las actividades
de
a
temporización aproximada es fundamental
si no son viables iemporalmente. por
tanto, Ia 7
su conjunto' La implementación
para la correcta planificación
del ciclo en rl
de las unidades uidáctícas y Ia experiencia
lleve puede y debe conducir a reestructuraciones que con-
basadas en la experiencia empírica.
a
. sesién 1. Detección de preconceptos a partir de ra actívidad J
i. Lrri.rpr.r_
tas y diseños de los alumnot t.ián
surlcientei-para que el profesor pueda
detectar er grado de refrexión y madurez
a
en torno la probremática.
' sesión 2' comentario y valoración de la act¡viuao aprimera. I
Explícación del a
a
166

I
a
rr
ID
E
tt profesor y diálogo en torno a la reatizaciori ct ¿ :i: . :,: -. l=s¿' :'aoi-
E cionales de diversos lugares del mundo'
r: ::'=':"
. Sesión 3. Explicación Jel profesor, diálogo y consu ia "¿'-'
oc c s:':c: i:-:'s'
- de la realización de la actividad 3: Modelos de viviendas
. y
sesión 4. Explicación del profesor sobre continuidad cam: -
;e ::::,-
-
urbano a partir de la realización de la actividad 4'
- ¿'3 :='
. Sesión 5. salida de 2 horas en el entorno de la escuela/centro
pa
alumnos
'z c sr:--
aspectos de continuidad y cambio del paisaje urbano. Los
drán de una guía de observación y realizarán ejercicios.
Diálogo t ct-
. Sesión 6. Valáración de las actividades de la sesión anterior.
bate en gran grupo después de realizar la actividad 6'
. sesión 7. una"o media jornada. Excursión a un poblado
prerromano (el mas
próximo a la localidad que sea suficientemente emblemático). Actividades
y ejercicios diversos a partir de una guía de observación. Realización de la
actividad 7.
. Sesión g. Valoración de la salida y comentario de las diversas actividades.
Valoración o posteriori del comportamiento del grupo'
(libro de texto
. Sesión S. Exp'licación del profesor y consulta bibliográfica
o materiales curriculares) en torno a la actividad 8. Planimetría virtual de
diferentes modelos de ciudades:
a la ac-
. Sesión 10. Explicación del profesor y consulta bibliográfica en torno
tividad 10: lconografía de ciudades reales'
10. Con-
. Sesión 11. Explicación del profesor y diálogo en torno a la actividad
fección de histogramas con la población de diferentes ciudades de I mundo.
. Sesión 12. Ejercicio de evaluación sumativa'

El resto de sesiones, suponiendo que hubiesen dos unidades en


el trimestre, se
dedicarían a aspectos de ampliación'
Del ejemplo anteriormente esbozado se puede intuir la importancia
fundamen-
y calculado, nada debe de-
tal que tienen los materiales. Todo debe estar preparado
,arse a la improvisación, si bien es importante destinar colchones horarios al servicio
:c 1a espontaneidad.

Material didáctico
l. i- rl ejemplo que hemos suministrado se evidencia la importancia del material'
-i - -,:c.;al no hay actividades. Dentro del material
cobra una importancia singular
: ^':i:- conográfico. Una imagen vale más que mil palabras, hay conceptos y he-
I
-- -:--. l. ¡;'me nte pueden comprenderse si no es a través del relato oral o escri-
_S- -::i... , .o*prensión puede ser difícil. Por descontado la fotografía es un
--:-.=-. --. :t-- extremadamente útil es la iconografía virtual, aquella que se ha
=
:: -'
-'.: - . --
: ::des explícitamente didácticas y comprensivas. En el tema que
-:--: :'-:-:>.- --^-: en tantos.otros, esfundamental disponerde una iconografía
,".-. : -.,- -..:'=': -l:rr comprensibles los objetos de aprendizaje'
i :-:,=- - t.:: .= . -- tanto; centrar sus esfuerzos en la recopilación g5u¡26enic
de materiar
,-l- =- --
. r r:-. -.-- -.;-a es el de la reproducción de este materir,.
los sistemas de reprografía han avanzado
mucho hoy en día, pero en algunos casos
sigue siendo una soluciÓn cara. Aconsejamos
soluciones que puedan ser útiles para
sos sucesivos' Lo difícil es recopilar cur-
o élrbora, el materíal, una vez disponible
podemos mostrarlo.mediante siempre
irrnrp.r.ncias o fotocopias plastificadas que
nos pueden usar y devorver para su los alum-
uso en otros cursos.Estas.rirrt.gár"Jr-pon.n ,n,
inversión iniciar más o menos fuerte pero
son útires durante varios cursos.
Reflexiones en torno a ta propuesta de programación
A propósito del esquema de un¡aad
didáctica qí. r'árot.roo.ruo, pueden
gír múltiples consideraciones. Podría sur-
decirse, por e¡empto, que no se trabajan
tes orales y que su uso resultaría ínteresante fuen-
para constatar cómo eran las víviendas
a mediados del siglo xx. Podrían haberse
usado fuentes de los medios de comunica-
ción para constatar qué estándar de vivienda
es r, oé prin.ipios del siglo xxr; podría
haberse planteado ra confección de pranos
versos tipos de víviendas y de edificios
d. I. p;;L vivienda, un fichero de di_
emblemáticbs áel municipio, etc. gbviamente,
una unidad didáctica y las actividades
de aprendíza¡e pueuen plantearse de
tínta manera' No todas tas técnicas o procedimientos muy dis-
pueoen colocarse en todas par-
tes' El conjunto de ta programación
las unidades der cicto .r ro qr.
dá.aura, .r .;rj;;i; de ra programación de todas r,
nos debe mostrar ún Árp., ro más
en el cual estén presentes diferentes compreto posibte, í
tipos de actividides proceuirertrür, y por !t
descontado un panorama que cubra
el conjunto ae los contenidos en general y
todo tipo' El interés y la utilioad en la progír**¿;
ñ los terceros niveles de con_
de a
creción es precisamente éste. ros profesor.i pr.o.n'pá-grrr* I
en función de ras ca_
racterísticas de sus arumnos, de ras
condicione, v poriu¡rüades det centro;
en función
I
del materíal der cuar sabe que puede
la propia preparación y teniendo en cuenta
dísponer y't;;d¿;, obviamente, en
función de
I
que no se puede enseñar sobre lo que
los propios límites, ya que es evidente
no se sabe.
a
La probremática der método iambién
es importante. En er ejempro que hemos
I
esbozado puede apreciarse un cierto,eclecticismá,
v, qr. estrategias expositivas se
I
mezclan con aspectos interactivos (estudio
de casos,'resoluc¡on de problemas...) y
con
I
pequeñas investigaciones, así
como con actividades de aprendizaje indívidual
por
í
medio de fichas de trabajo' como en
drío de los profesores, que deben decidir
el.caso.*pr.iiá,.i método queda a libre albe- tr
variables anteriormente expuestas.
en función ul ia propia expe riencia y
con todo, es importante que, ni que sea parcíat-
de las ?
mente' el alumno se.convierta en protagonista
del'propio aprendizaje y las estrate- j
I
tr
gias expositivas queden limitadas
,l *ini*o como té.ni..r
\s\'rr\q de apoyo o consolidación I é
de oríentaciones de tipo interactivo. I
Por lo que respecta a la evaluación, que
tratamos ampliamente en otro capítulo, É
cabe destacar que debe tenderse a
desarroilar los tres niveles: inicial, continua
sin embargo, expricitar argunas consideraciones
sobie
y final.
er paper uet
J
¿
r¡uro i.t?.rfios,
De lo anteriormente expuesto
no se induce, necesariamente, la inutilidad
de texto- En principio, y poi principio, del libro
J
J
programaciones' En esta tesitura
resante como eremento auxiriar,
er maesiro-pioi.ro, es quien debe
disponer de un
decidir
líbro de texto puede resultar inte-
como pequeña encicropedia que puede
ayudar a
tas
JJ
al
168
J
J
E
a
E
E sumin¡strar información y propuestas al alumno. Son los profesores y los alumnos
a quienes deciden el qué y el cuándo del libro de texto. Contrarianrente el libro de
a texto puede convertirse en un elemento peligroso, cuando asurn€ el protagonisrno
a máximo y se convierte en el elemento vertebrador. Hay que tener presmte que el
libro de texto, por definición, no puede tener en cuenta las particularidades y nece-
sidades de un grupo-clase determinado, y en este sentido sus unidades (en última
instancia «lecciones» unilaterales)jamás deberían substituir a las unidadc didácticas
elaboradas por el profesorado.

b
-
i

2
t
E
!
E
a,
a
6
!
a
D
a
4
D criterios técnicos de evaluación
a
D
D
t Evaluación y currículum de área
t
) Durante décadas la verificacíón del aprendizaje
de los contenidos se ha asimi-
lado a la calificación. Es decir, otorgar
, un valor nrrér¡.o al aprendizaje del alumno
en función de los menos o más conienidos
) asumidos. En t, ,.irrlidad ia concepcion
de la evaluación esrnucho más amplia y pone
el acento en funciones formativas más
) que clasificadoras' En este sentido,
se contempla que la evaluación no
sólo ha de in-
) formar al profesorado y ar arumnado a.r jrrao"J.
a sino que también ha de posibilitar la realizaóión
,l¡rirrción dei* ."or,t.niuor,
de actividades mediante las cuales el
profesorado ajuste la a.yuda pedagógica
, luación' por descontado, sigue va-loiando
a las características de los alumnos. La
eva-
) el progreso Je tos alumrios en cuanto al
aprendizaje y adquisición de contenidos, pero
) tÉ .onui.rte también en un instru-
mento para adecuar la programación y ras
metodotogias empreadas po,. ror'prof.ro_
) res' Medíante la evaluación, el profesor puede
detecta-r las dificultades de aprendizaje
) y' en consecuencia, orientar mejor sus propuestas
para una optimización en la ad-
quisición de los contenidos. conesta
) funcibn, la evarua.ión r. convierte en
un fac-
tor para obtener información der proceso de aprendizaje
) significa que la obtención de la infármación ri;rrr'i..-ijon.r. rro
) pr.d. y oeoe efectuarse implícitamen-
te a lo largo de los procesos de aprendizaje.
En este slntiJo las fronterr, .nti.
) serían actividades de aprendizaie y lo que
actividades oe evatuación son tenues; la
) ción se convierte en un proceso permanente. evalua_
En este contexto la actividad evaluadora
puede y debe desarrollarse antes,
) durante y después, y estimulando las posibilidades
de autorregulación por parte del
) alumnado con'el fin'deque desarrollen
personal de aprendizaje. El trabajo un sistema
sobre los objetivor, i, ptrnificación de
)
la elección de criterios para realtarlas las tareas,
y el recónocimienio y gestión de los propios
) errores se convierten en esencia
de la evaluación.
Por lo demás, el área de ciencias sociales,
)
geografía e historia presenta proble-
mas específicos' En efecto, nos
movemos en el .árpl de unas disciplinas
donde el componente interpretativo hipotéticas,
siempre es relativo y pocas veces demostrable
con rotundidad. Eilo imprica que ros
níveres de inte rpreiráio, puede n
ser muy com_
plejos en función de las variables introducidas y ello da a las interpretaciones
un
c.arácter,de espiralidad impresionante. Así es, el análisis de un determinado objeto
de estudio puede tener muy diversos niveles de lectura. No hay leles en geografía
e historia, o las que hay son obvias (la mayoría de individuos tienden , ,iirátbr-
se...)- En este contexto es ciertamente difícil poner límites y fijar evaluac¡ones
más
allá de los hechos puntuales demostrados y de determinadas técnicas de trabajo.
Tal vez pudiera considerarse este aspecto como una dificultad, pero también podi;a
interpretarse al contrario; ta imaginación, la capacidad de relación y la agilidad
en in-
terpretación son algunos de los principales atractivos de las cienciai sociales, la
geografía y la historia.
En cualquier caso, buena parte de los diseños curriculares contemporáneos
de
ciencias sociales, geografía e historia dan indicaciones sobre la evaluación. por
una
parte marcan criterios para la evaluación, entendidos como objetivos que
deben al-
canzar los alumnos al finalizar la etapa, y en referencia a los trei tipos de
contenidos.
Por otra, suministran orientaciones y criterios para la evaluación, destacando
las
finalidades y los recursos para la misma.

Evaluación y métodos
Normalmente los distintos modos de enseñar se corresponden con
determinadas
maneras de evaluar. Desde una penpectiva tradicional la función del
enseñante es
explicar la rlecciónr (con todos los complementos que se quiera) con independencia
de
que los estudiantes tengan o no alguna idea sobre et tema. Los contenidos
se impar-
ten siguiendo una logica distiplinar. La ei¡aluación se centra en exámenes parciales
para estimular el estudio de los alumnos y, a menudo, en un examen
final (evalua-
ción sumativa). Los alumnos que no aprenden pueden someterse a ctases de recupe-
ración donde se vuelve a insistir en las mismas informaciones En ciencias
sociales este
modelo se centra en la memorización arbitraria y no comprensiva de contenidos.
a
Desde una perspectiva de aprendizaje por descubrimiento se supone que
alumnado construye sus propios conocimientos a partir de la investigaciOn
el
o i, e¡-
a
perimentación (siempre difícil en sociales). Se supone que los alumno-s pueden
iden- é
tificar los datos significativos, relaciones y conceptos relevantes a é
iartir de las
experiencias que desarrollen; es decir, se entiende que el alumno analiizará «lógica-
é
mente» y con la misma lógiCa que el enseñante, y que podrá deducir nuevos
conoci- é
míentos. Desde esta perspectiva la, evaluación acostumbra a tener un carácter
formativo centrado en el seguimiento de la investigación, sus aciertos y desvíos. é
Puede haber también una evaluación final sobre lo qui se ha descubierto
o lo que se é
conoce al final del proceso. Los resultados tienen una importancia relativa, ya que é
se considera que cada alumno alcanza según sus capacidades.
é
Desde un óptica socioconstructivista, posibilitada por los desarrollos
res actuales, la metodología tiene una importancia relativa, ya que
curricula- J
pueden utilizarse puntualmente. Lo importante es que el conocimiento
distintos métodos
es una cons-
J
trucción social que se desarrolla a partir de los modetos iniciales (interpretativos fi
holísticos) que han asumido, por dístintas vías, los individuos. La prácticá
u
con activi- 4
J
172 J
dades que posibiliten la explicitación de los propios puntos de vista y la cornparación
con otras penpectivas (incluida la del profesor) hacen evolucionar lc coltocimientos
iniciales del individuo que ganan en profundidad, amplitud y racionalidad. D6de esta
perspectiva, la evaluación cobra sentido en tanto en cuanto se organicc como autoe-
valuación y coevaluación, y cobra protagonismo si se convierte en motor para la coris-
trucción de conocimiento. Continuamente enseñantes y alumnos obtienen datos y
valoran la coherencia de los conocimientos y los procedimientos que aplican, y toman
decisiones sobre la necesidad o no de introducir cambios y novedades. En este modelo
el alumno identifica lo que conoce e identifica lo que dicen otros (incluido el profe-
sor), valora explícitamente o implícitamente si le parece útil incorporar nuevos datos
o formas de razonamiento. Por su parte, el enseñante también valora lo que sucede
en el aula, observa cómo los estudiantes razonan y actúan, y toma decisiones de ca-
rácter didáctico que facilitan la evolución de su pensamiento y el de süs alumnos'
Los alumnos parten de sus propios modelos histórico-geográfico-sociales ad-
I

li
quiridos a través del medio cultural y los medios de comunicación. Estos modelos evo-
) lucionan a través de procesos didácticos, y desde enfoques simples e inconexos
)
avanzan hacia conocimientos más abstractos, complejos y tramados acordes con
los presupuestos científicos de la geografía, la historia y otras ciencias sociales. Desde
)
esta óptica la autoevaluación y la evaluación formativa adquieren protagonismo. La
autoevaluación favorece el progreso del conocimiento, a través de ella el alumnado
I

)
toma consciencia de los nuevos datos, nuevas informaciones y las distintas maneras
) de entender y hacer. El modelo implica una nueva concepción de la evaluación en-
) tendida como motor y parte activa en la adquisiciÓn de conocimientos, evaluación
que se diversificará según sus diferentes aspectos: evaluación inicial (o de diagnóstico),
)
formativa de reflexión sobre lo que se va aprendiendo y sumativa o final acerca de
)
los conocimientos globales adquiridos.
)

,
l, Secuencias de ense ñanza-aprendizaje y evaluación
)
En una secuencia de enseñanza-aprendizaje (una unidad didáctica por ejemplo)
)
suelen diferenciarse, desde una perspectiva socioconstructivista, varias fases:
) . Fase l.lntroducción o exploración Se parte de situaciones simples, reales o
) de actualidad sobre el tema. Se reconocen los preconceptos que los alum-
) nos tienen sobre el tema y se exponen los objetivos sobre el objeto de
) aprendizaje destacando cuál va a ser su utilidad.
. Fase 2. lntroducción de contenidu. Se presentan situaciones progresivamente
más abstractas, a fin de facilitar la construcción del conocimiento por parte del
alumnado. Se introducen contenidos de diverso tipo: hechos conceptos,
sistemas conceptuales, procedi mientos; actitudes, va lores y normas"
. Fase 3. Estructuración del conocimiento. Actividades de síntesis y sistema-
tización.
. Fase 4. Apticoción det conocimienfo. AplicaciÓn de conceptos o procedi-
mientos a situaciones simples o complejas con e[ fin de interpretar la realidad,
utilizar los nuevos aprendizajes y reconocer su utilidad.

73 I
Si entendemos la evaluación como un motor fundamental
en el proceso de
enseñanza,'aprendiz.aie, es lógico que la evaluación
esté presente en cada una de las
fases. En este sentido, tendríámos tres tipos
fundamentares de evaruación
'Evaluación-fase 1- Evoluoción iniciot o diognóstico.
Es una evaluación previa
a la enseñanza, a partír de la cual se explo"ran ideas y
conocimientos previos
de los alumnos. En sociales los preconceptos
suelen ser abundantes, y a me-
nudo erróneos, producto de visíones estereotipadas,
simplistas o interesadas.
Evaluación-fase 2. Evoluación.formotivo.
Se ejecuta durante la enseñanza,
es decir, durante la introducción de nuevos
óntenidos, y puede tener un
carácter interactivo, retroactivo o proactivo. El profesor
gular la acción didáctica' El alu.mno la utiliza
ta'utiiiza ,.- frr,
para autorregular su aprendi-
zaje identificando y gestionando errores y
éxiios.
'
Evaluación-fase 3 y fase 4- Evoluoción sumativo
o finol.Se realiza después
de la enseñanza. Facilita la asimilación, la
estructuración, la síntesis y apli-
cación de conocimientos. Es útil para verificar y
valorar los aprendizajes
realizados.

Comentemos a continuación y con detalles los distintos tipos de evaluación


expuestos.
I
¡
Evaluación inicial
La evaluación inicial (diagnóstica, predictiva)
es un instrumento básico en una
óptica de enseñanza-aprendizá¡e socioconstructivista.
se realiza antes del inicio del
-trJ uf,t
:::,::"T,
s.i::ii:Í::
1." de acogida
y: g
l lTj..
Es u n a
.fu
e n te d e i n fo rm a c ó n pa ra p rospecta
i
r as
estructuras
,r;j.l; ;J;;ffi;,
I

de ros arumnos y arumnas respecto


' :t
::::,::T::l:'personales
. Experiencias La
t¡e,ne ajquiridos v p;;;ü;;;,;;;;ñ,#
al respecto.
. Razonamientos y estrategias espontáne as.
, Actitudes y hábitos adquíridos con relación al aprendizaje.
. Representaciones que realizan de las tareas que se le proponen. a
. Motivación. é
é
. Se realiza para.adecuar la planificación
nocimientos,
del profesorado en función de los co-
necesidades y dificurtades der arumnado, pr6
J
tomen conciencia de su punto de partida. Se vehicula.a I
que ros estudiantes é
través de actividades con é
soporte de instrumentos:
,Cuestionarios de opción múltiple. é
.Cuestionarios abiertos y redes sistémicas. €
.
.
Pautas de observación.
Entrevistas.
a
. é
Planteamiento de probremas con variabres múrtípres.
.
0tros. a
a
. E: útil para considerar el conjunto del grupo-clase
como entidad colectiva J
(prog nóstico) o. como colectividad
d i?erenciada en alumnos (diagnóstico). J
J
174
-
L
L
I
I
I
I La evaluación inicial permite aCecuar [a prograrnacior = i>.r'::..'s.:iS ].
t y regular los cas¡s t'^ -> l-. -s :-i-
,-,s alumnos; prever las actividades; detectar
a rrequisitos de aprendizaje no están integrados en la estructura cc !:'-- ^':" :
I clel alumnado; organizarel grupo-claseyfacilitarlatomadeconciert.:-':-'':- r:
alumno de cuál es su punto de partida.
t En ciencias sociales, geografía e historia la evaluación inicial es part. u :''''-''-
t te útil. Los alumnosy alumnas cuentan con una cantidad ingente de inforn¡:. -'- )-.-
t ministrada por el entorno geográfico social y los medios de comunicación. A t.r-t'- -.-;-
D esta información previa está desestructurada o responde a estereotipos o prr.iL,. i
t de la más diversa índole. El peso de estas ideas previas puede ser un lastre pare z
correcta adquisición de conocimientos desde una perspectiva científica. De ahí la irl-
t portancia en la detección del imaginario del alumno sobre el objeto de estudio.
! En el recuadro adjunto se incluye un caso imaginario sobre evaluación inicial
! que nos puede ayudar en la reflexión sobre la finalidad y la utilidad de la evalua-
? ción inicial. Se parte de una unidad didáctica de primer ciclo de ESO destinada a
? trabajar la geografía física regional en la que se plantean diferentes actividades ex-
ploratorias (entre las muchas posibles) que pueden tener utilidades diversas.
c
c 1. Enumeración de algunos de los lugares que el alumno conoce de la región;breve descripción
e y ubicación aproximada en el maPa.
e 2. Localización de líneas y puntos emblemáticos en un mapa mudo, correspondientes a aspectos de

2 relieve e hidrografía y en consonancia con los contenidos teóricame nte tratados en primaria.

a 3. Coloración de curvas de nivel en un fragmento de mapa topográfico.


4. Cuestionario presentando los contenidos de la unidad y pidiendo una opinión acerca de su
a interés.
a 5. Cuestionario donde el alumno explicite qué es lo que debería aprender de la geografía física
a de la región.
a G. Resolución de un proble ma donde existan variables de relieve, hidrografía, vías de comunica-

a ción y núcleos urbanos.

a ¿Poro qué nos seríon útiles estos octividodes?


a . ¿Para detectar la motivación?
) . ¿Para detectar prerrequisitos referidos a conocimientos de hechos y conceptos?
a , ¿Paradetectar prerrequisitos referidos a habilidades cartográficas?
a . ¿Para drtectar la experiencia personal en el conocimie nto y percepción del territorio?

a
a Evaluación formativa
a formativa (también denominada procesual) se realiza durante el
La evaluación
a- procso de enseñanza-aprenclizaje. Consiste en detectar los razonamientos y repre-
a srntaciones mentales del alumnado, las estrategias que utiliza para construir cono-
cimiento y los problemas que van surgiendo en la adquisición del aprendizaje. Ello
a permite adaptar el proceso didáctico al progreso y problemas de aprendizaje del
a alumnado- Sr efectúa básicamente en el marco de las actividades de aprendizaje, en
a interacción con lm estudiantes, y analizando la producción de los estudianter Este
a
a 75
a
I

a
seguimiento permite establecer qué tipos

de regulación que a'su vez inciden en una


de errores cometen los estudiantes y cuá-
les son los principales obstáculos y diiicultades. gr.
p.r*¡te establecer mecanismos
mejor adaptación del proceso didáctíco.
1
La evaluación formativa facitíta la regutación
vez que el alumno aprende la autoiregulacién,
i.
tu, p..puestas det profesorado a la
errores y asumiendo los éxitos.
comprendiendo y gestionando los
1
. .E:t' concepción de la evaluación formativa responde a la óptica sociocons- ¿
'tructivista, que considera la enseñanza-aprendizaje ao*o un largo proceso ¿
el alumno, en colaboración con el profesor, en el cual
va ieestructurando su conocimÍento a ¿
partir de las actividades que desarroilr. rn
depender de diversas variables: de si
este sentido, .l progr.so det alumno puede
estudia o no, de si tiene las capacidades míni-
mas' o no, y de si las actividades de aprendizaje
e
I
t )
que se le proponen son o no las más
adecuadas para é1. ,
a/
Si se quiere atender a la diversidad de
niveles, ritmos y estilos de aprendizaje )
los alumnos, los profesores y profesoras
de cómo progresa el alumno, sus éxitos y
deben conocer en cada *r*.nio el proceso
dificultades, y no sólo con relación a los
de
J
J
contenidos, sino con reración a ras estrategias
La regulación interactiva del proceso, el
nuo en el desarrollo de las actividades didáctícas
que se re proponen.
establecimiento de un feedbockconti- J
¿
evaluación) es la esencia de la evaluación
lmaginemos una situación hipotética, en
y su valoración (evaluación y auto-
formativa.
et marco de una unidad didáctíca
J
sobre geografía hurnana de la propia región
mer ciclo de la enseñanza secundaria. El-profesor
o comunidad autónom, orirni. el pri-
propon. una actividad concreta: la
J-¿
confección de gráficas de sectores sobre población
,.t¡o, y distribución de la pobla- -r{
ción activa por sectores de producción. El
objetivo bás¡co del profesor es que sus ,-rl
alumnos representen y conviertan datos a partir
al
El profesor suministra una tabla dond'e
les' Y explica mínimamente el proceso que
de magnitudes superficiales.
estan expiicitadas tas magnitudes tota-
debe seguirse para la conversión. Los
J
alumnos deben trasradar ros conienidos
dl ra tabra , í, frari.r.
una parte de ros.arumnos son capaces de efectur,
É op.rrción fijando porcen-
tajes y estableciendo las equivalenc¡as í
en ángulos y en un círculo de 360".
Otra parte de los alumnos se manifiestJ incafaz
de conseguir la operación, sus
conocimientos de base. sobre los ángulos
fallan, tal vez-nunca los tuvieron consoli-
dados, o tal vez los olvídaron.
A partir de ahí se estabtece un feedbock y se
reflexiona sobre la problemática. í
En el recuadro adjunto se incluyen
desarrollos diversos posibles para superar
situación que nos pueden servir de ieflexión la
sobre ra iunc¡ón y las estrategías en
la evaluación formativa. Podemos analízar
qué estrategias son correctas y cuáles
correctas, o más o menos correctas in-
o incorrectas.

El profesor vuelve a explicar más


detenidamente el proceso de conversión (centesimal
a sexa-
obtener ánguros proporcionares. con esta
:?:Tilr1T3rT'
más podrán resolver la cuestión.
operacíón argunos arumnos

El profesor «suspende» a ros arumnos


que no han superado la actividad y res pide
que ra repi_
tan correctamente.

176
I
a
!
!
t . El profesor indica ; É-rlt*;"s que OeUen fiedir al profesor d€ matÜnátkr que les nprc el

t estudio de ángulos.
de resolver la acl ' J¿: ':- -' '' :- -': ' :-
a
-
, Los alumno, qra ,a han manifestado incapaces ''
lisi-''- ^- :-- ':
caso una deficiente asimilacior :'
I les son las causas de su error -en este
conocimientos matemáticos- y toman nota
de ello discutiendo con el pr:'t':' :::: :) ::
t ::
t .
de superaciÓn.
Elprofesorproponeunaactividadcomplementariayalternativa:darvalora
cada trf'c -; --:-
r-: ':-
t dros de la página de la libreta y elaborar
las superficies a partir del número de
cuadic's

E presentenunvalorabsoluto'Dichaactividadlarealizantodosconéxito.
matemáticasy se interesa acerca de cómo
llevan o 13'
a . El profesor habla con el responsable de
la problemática' Decide plantear actividades
ct
a
rl
llevado el estudio de ánguios y le informa de
este tipo para una fase más avanzada del
ciclo'
de grá-
sus compañeros o compañeras la solución
. Algunos alumnos se brindan a discutir con

a ficas de este tiPo'


zr
a
rt Evaluación sumativa -- a ,
Laevaluaciónsumativaofinalserealizaalfinaldeunprocesodeenseñanza-
4 aprendizaje,yaseaattinaldeunaunidaddidácticaoalfinaldeunconjuntodeellas'
o al final de un curso o un ciclo'
- informar sobre la progresión del
La evaluación sumativa tiene como función
- grado de adquisición y consecución de los
aprendizaje de los alumnos así como del
información es útil para el alumno'
- conocimiento, y oúi.tivos programados. tsta útil para
- para sus padres o unos conocimientos adquiridos' También es
pri, certificar
A informar sobre los objetivos propuestosy si eran
los más adecuados para el proceso
de enseñanza-aprendizaje. si una mayoría
de alumnos del grupo-clase no alcanza los
- objetivos propuestoi, el profesor deberá plantearse
si eran los más correctos o si las
-1, En este sentido' la evaluación
:ctrvldades de aprendizaje han sido las adecuadas'
ya que podría introducir modifica-
:-nrativa también tendría un carácter formativo
á
- -'es para futuros planteamientos del ciclo'
A La evaluación sumativa puede implementarse
a partir de distintos tipos de ins-
4 ----.-ios: preguntas abiertas, cuestionarios cerrados, mapas conceptuales' trabajos
que es el
4 ^ -- -;.¿ficos, etc. En estas actividades los alumnos son agentes pasivos, ya
y no hay incidencia
---':.-.:.0 quien evalúa la producción, no hay autoevaluación'
- 1' . . --.-"equlación.
á -, .::- :cs tipos de evaluación sumativa: la normativa y la criterial' La evalua-
A
peores resul-
-:j:: .: :-: -,-
I

É obtenido mejores resultados a los que han obtenido


á -:- -: :; ::: - . ,l;mno es valorado en función de su situación con respecto
al

l'- ..--.
-_- -,: - - :. ie rial los alumnos son evaluadosresultados
: :. . según el grado en que han
LD del conjunto del
, -.- _: _ . _: - - :: . -s :dependientemente de los mixta normativa-criterial'
LÉ _

'- - ----r,::
::.-: :-:-:- -:-). I su vez, formas de evaluación
á ' la-.-: : :a : :.: .¿c on formativa, la evaluación sumativa está sometid:
todos ->
¿ : .::.. .: -.:: :: :::: :]: " z ,\a conclusión definitiva' deben evaluarse
b
?
P
IJ
objetivos, se debe generalizar a partir de
informaciones parciales, se debe optar por ,t{
un nivel mínimo, deben formularse criterios
de objetivijáo prm todos los alumnos, á
deben darse calificaciones individuales...
a l

En el recuadro adju-nto se incluyen diferentes


lizados en evaluaciones finales de unidades
ínstrumentos que pueden ser uti- a
sobre los que se consideran más adecuados.
didácticas díversas. podemos reflexionar
a
Para una unidad sobre representación
a
del espacio y cartografía: É
, un probtema.de tJcatización (interretación
é
lIlfXT::::r::'l^.j:1t,:,
escala, representación del relieve, pendientes,
etc.).
uL
de conceptos:
Lv¡rLLP(

2. Confeccionar en pequeño grupo una maqueta de curvas é


de nivel.
3. confeccionar en pequeño grupo un mapa de ras cercanías
der centro.
rl
4. ldentificar los signos convencionales en un plano. é
é
Para una unidad sobre hístoria
del mundo antiguo:
1. lndicar los años en que gobernaron distintos J
2. Confeccionar un mural en grupo sobre arquitectura
emperadores romanos.
grecorromana.
I
3. Analizar un texto de la Anábasis. ;
4' confeccionar o complementar un mapa
conceptual sobre la organización política É
en Grecia y
-l
J
Para una unidad centrada en conflictos
del mundo actual:
J
. 1. El análisis de un noticiario.
2'
3.
confección de un trabajo en grupo sobre
un determinado conflicto,
J
JJ-
un texto libre donde se resuman y expriquen ras principares
probremáticas.
4' un cuestíonario cerrado con preguntas múltiples
acerca de personajes, hechos y conceptos.

A diferencia de otras áreas la evaluación


en ciencias sociales no siempre es fácil.
;brecen
interprerac;;.; v
J
J
:nj:::fl'f:"':*:'.'"'jj::,:::1:'
conclusiones de carácter provisionar e :r,á':?
hipotético. Arí,
:i.;p;. ro;l;;1;;;';;:'H'üil;;J
a¿
son sístemas cerrados y acotables, sino que
de.una desigual profundización. sobre
siempre están abiertos y son susceptibles
un hecho o concepto se puede decir mucho
o decir poco, y las gradaciones explicativas pueden
mantenerse indistintamente den-
J
rl
tro de límites de certeza o corrección. El establecimíento
tareas más complejas a las que se enfrenta
de los Iímites es una de las rl
una propuesta de contenidos ya de por
el profesorado y vienen mediatizadas por
sí extensiva que no siempre es tácil Je
J4
cretar' Las vertientes prácticas de las disciplinas, con- a1
los de las disciprinas de otras áreas,
lor pro..oimientos, a diferencia de
también son complejos, y diversos, y en ocasio_ al
nes presentan posíbilidades dífíciles de
evaluación siempre se nos aparece con
acotar. De todo.llo l, resultanie es que
una cierta incertidumbre. En efecto, estable-
ta
al
cer lo que debe saberse acerca de la ortog ¿
rafia,la sintaxis, la perspectiva, el álgebra
o Ia física parece mucho más concreto y acotabre
que no, po,, ejempro, conocer ras
J
princípales características de I relieve,
Ias aguas o el clima del país; .ono.irí.nto ¿
puede presentar una gradación que
muy .or[r.;, y en ra .rrr ., difícír marcar
máximos y mínimos. Todo eilo viene agravado rímites -¿
por er hecho a. qr., ; en unar;;;;;, ¿
I78 -¿
J
-¿
propuesta extensiva parte cle los contenidos conceptuarts .'=-' -; " "--:!-'' :-
-5
menteSedemuestranyelalumnoolaalumnatienenQuei--i.!: i:!-'
En este sentido, y tanto o máS que en otras áreas, el criterio ct i
' ::
portante para posibilitar un proceso de enseñanza-aprendizajt c-'. c':- ':
-

No cabe duda de que la evaluación en el área es importante l.:: :- -:'j:


preferentemente, a pr¡mar el razonamiento antes que la memorizaC '- --: :-
-

con una tradición nefasta en el área.


Los criterios de evaluación que suelen señalar los diseños curriculares ::
-.'.:
marcan en cierta manera cuáles son los objetivos terminales que deben asLl-'
's. -'

finalizar las etapas. En consecuenCia, Son un poderoso instrumento para guiar ' :'
-

gramación y la evaluación en sus distintas secuenc¡as. Por lo demás las estrateg :: -:.
ia evaluación deben centrarse en las indicacionesy orientaciones que señala el disei¡
curricular y el proyecto curricular de centro. En este sentido debemos tener en cuenta
algunos de los aspectos básicos que hemos señalado en el capítulo:
. La evaluación está relacionada con los métodos de enseñanza.
Los currículos actuales parten de una concepción socioconstructivista del
aprendizaje y en esta óptica la evaluación se concibe como uno de los mo-
tores en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
. La evaluación afecta indistintamente a profesores y alumnos. La evaluación
permite regular a los profesores y autorregular a los alumnos con el fin de
gestionar éxitos y errores a distintos niveles.
. Deben evaluarse todos los contenidos: conceptuales, procedimentales y ac-
titudina les.
. La evaluación inicial o diagnóstica, que se realiza antes de los procesos de
enseñanza-aprendizaje, es básica para detectar los preconceptos de los
alumnos y orientar las actividades de aprendizaje.
. El proceso de enseñanza-aprendizaje debe tener en cuenta la diversidad y
los distintos ritmos de los alumnos.
. La evaluación formativa se realiza durante los procesos de enseñanza-
aprendizaje y es importante ya que facilita la regulación de las actividades
del profesor y la autorregulación del aprendizaje de los alumnos.
. La evaluación sumativa, que se realiza al final de un proceso de enseñan-
za-aprendizaje, es útil para valorar hasta qué punto los alumnos han conse-
guido los objetivos marcados.
t
t
!l
rl
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t
rt
rl
I
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I

!
¡
I
I
a Seg u nda pa
I rte:
I
) Modelos, casos y propuestas
)
)
)

I
E
F
tr
F
E
L'
L.
La conquista del espacio
t-
Lr
tr
L- La dimensión espacial

l'- Las actividades humanas transcurren en ,nr¡c ach.

ts
t
cuarquier actividad humana,. n,
tivídad humana sín espacio, no hay
J.iXII"',?r;:
humanos
x,l::rjili:':ilil:i,.tii,,r-Tiff::.1
r*
."rpra¡o. Er espacio, considerado
diversas escalas, puede estar más a
o ,.no, modificadt por los humanos.
cobertura de necesidades básicas En efecto, la
- lucíón neolítica, hayan incidido
ha supuesto que algunas sociedades,
desde la revo-
fuertemente en la cónfiguración
- formándoro para del espacio, trans-
cubrir sus necesidade, u¿ri.rr" riir.ntrr¡rr,
- comunicación' etc' Ni que decir
tiene que los humanos también
energéticas, de
- microespacios donde desarrollar han desarrollado
con más confortabiLiJro ,, existencia.
- tido' casas' pueblos y ciudades configuran En este sen-
el espacio antropizado por excelencia.
- A su vez er espacio, y por exte ñsión
t ¡" ocasiones limitado, las actividades, aunque .t t.rr¡ior¡ol también rrrn .onJi.i-onado, y
sus condicionamientos no siempre
aa -:::rrminantes. Los humanos son ra
única espe.¡. ;;;;;mina y r. r.,,
son
rl " 'r0s los confines del planeta. Ello ha supuesto evidentemente
una
.ri.ndido
auténtica
por
- -' s:3 del espacio terrestre, y es que con-
á : '- ' el conocimiento, control e intervención
en el es-
rl "an sido vítares para ros hr*rnor. No es de
extrañar, en consearanair, qua
-:;r: : cnlpos remotos ros humanos hayan diseñado
rl ' :'r
-_cifi¡¿r. información sobre el espacio.
sistemas para comprender mejor

! - :i
: :-'::cio rr,py.:,un objeto
rf :: -.''iias sociares. Además, ydepor estudio apasionante y vitar, presente
en
r¡ -- -''.-' ro que se refiere a una perspectiva
:s c'"iclente que el espacio está diiecta cre
- '.:j -- o
) r¡ contenrdos: conceptuares, procedimentares indirectamente presente en
I '-":'.-- -i :'' :,(:e capítulo en aspectos
y actitudinares. Nos
I operacionales sobre el espacio desde
un
I " -' - j
-:- .' -- :':'- :-='¡os desde el punto de vista metoclológico
t '' -:'-. r: --',ro er dominio de técnicas de raatrrn y
:::i- ' '-:.- --. -:- -'' en todotipodeconteniaosientodotipode
procedimental ,;
representación
I ---r j -_:a-_:._...,.
clr
corrte)_
a
I
a
a
I

Cartografía y geogr afía


La cartografía tiene un área de aplicación y desarrollo claro en todos los con-
tenidos relacionados con la geografía. De hecho, la cartografía es la principal
opción
metodológica de la geografía, el método geográfico por ixcelencia. Én ,n plano
tructivo de enseñánza la cartografía puede asumir papeles diversos: es una fuente
ins- I
información para adquirir conocimientos y guiar ,..ion.r; es un sistem a para
de
hacer
J
comprensibles determinados datos; es un sistema para organizar datos;
., ,n siste- .{
ma para comunicar los resultados de una investigación; implica técnicas que á
estimu-
lan poderosamente el pensamiento racional y sisiemático del alumno.
un poderoso auxiliar para la investigación.
En iesumen, es ¿
La cartografía es un importante sistema-código de comunicación I
ble en todas las esferas de aprendizajey comunicaiión de la geografía.
imprescindi-
En el plano
a
de la enseñanza tiene implicaciones evidentes sobre los tres tipás di
contenidos: fac- I
tuales conceptuales, procedimentares y de actitudes y valores. a
Mapas y planos nos suministran informaciones diversas sobre localización
distintos puntos, líneas o zonas. Tales situaciones o hechos pueden relacionarse
de a
sí a partir de su configuración en el espacio. Los mapas también pueden
entre a
expresar los conceptos más diversos (municipio, autopista, natalidad, población
recoger y
en
a
paro-.). En múltiples casos será, de hecho, la única fuente
de información comprensi- I
ble' A título de ejemplo puede comprobarse que es totalmente imposible
dar a conocer, la distribución en el espacio y el contorno de tos países
explicar, o a
de Europa a par-
tir de una descripción narrativa y textual. No puede comprenderse ta situación y rela-
I
ciÓn de tales paíscs si no es a partir de la interpretaiión y lectura I
del códígo de
comunicación específico que es la cartografia. En algun-os casos la fotografía
aérea o
I
satéllte puede suplir a la cartografía c-omo fuente delnformación. pero é"stb
sucede en I
muy pocas ocasiones. La fotografía aérea o satélite es, en definitiva, una
imagen de la I
realidad en un momento dado que no refleja divisiones o codificaciones
de los humanos sobre el territorio (fronteras, límites municipales, nombres
aibitrarias a
de calles...). I
La cartografía es temática por definición, en un determinado tipo
sentan, únicamente, unos determinados tipos de informaciones con el fin
de mapa se repre-
de discrimi-
a
narlas para hacerlas inteligibles. La cartografía es, en resumen, el lenguaje
codificado
I
por excelencia a partir del cual se comunican en geografía hechos,
cóncáptos y siste- I
mas conceptuales; es un lenguaje iconográfico de comunicación que permite
leer y é
escribir las características del terrítorio. Obviamente el dominio del lenguaje
implica interpretarlo (leer) y usarlo para comunicarse (escribir). Lrs n.iesidades
escrito é
en
cartografía son similares, e_s preciso dominar los diferentes sistemas que inciden é
rlepresg-ntación cartográfiCá: convencionalidad, orientacién, escalas... y
en la
el dominio a
implica ejercitación. Al igual que en el caso de la lectoescritura, la cartbgrafía a
prácticas en el sistema comunicativo y en este sentido las
exige
destrezu, pr"r. elaborar
mapas y planos y leerlos son inseparables. Ello implica, obviamente,
una importante
a
dimensión metodológica disciplinar y de contenidos procedimentales
La acción cartográfiea se relaciona, como hemos indicado, con
en la enseñanza.
todo tipo de
a
-
contenidos, contenidos factuales, conceptuales y procedimentales, que
derivan di- -
rectamente de ia actividad científica. Pero estos productos cartográficos
cíentíficos
-
184
-
-t-t
2
I

¡
a
-
t perm¡ten una posterior reflexión, no necesariamente vinculada
te científico, desde el punto de vista de los valores' De hecho'
al plano estrictamen-
la elaboración de
- mapas puede ser, por dáscontado, más o menos objetiva
y en cualquier caso siempre
I r..rponá. o puede estar influida por la percepción.o ideo.logia
de lgs agentes que la
I.
s- han realizado. Es obvio que el lenguaje escrito puede servir
para vehicular las más di-
elaborado a partir
F. versas ideas de los más b¡rtinto, iignot. El producto cartográfico
de los más distintc signor
l! del lenguaje cartográfico puede asiinismo vehicular ideas
o qué ideologias puede
Rsi, puÉOe efectivámente analizarse qué ideas, qué valores
- supone, sin lugar a
t haber tras un determinado contenido cartográfico. su análisis
los valores'
dudas, un importante componente en la reflexiÓn sobre
¡¡, representación total del
Respecto a sus propie'dades, mapas y planos no son una
los elementos que forman
f,P espacio, únicament.'r..og.n información de algunos de
t parte de la realidad. De e"ntrada, lógicamente, los elementos móviles
no quedan re-
(vegetación' meandros'
É) cogidos. Algunos elementos cambiantes quedan reflejados
este
4 .uitiror, urbanización...), pero son elementos que cambian lentamente' Desde
que se ope-
punto de vista la validez del mapa va a depender de las transformaciones
l¡t
F
JA
ren en el espacio.
Los mápas únicamente reflejan aquellas partes de la realidad
le interese recoger. Dicho de otro modo, los mapas son más o menos temáticos
que al cartógrafo
y

a tenderán a darnos información sobre uno o varios aspectos


Desde un punto de vista didáctico es importante abundar
de la realidad'
en este sentido, ya
E que puede haber cartografía de todo o de casi todo. son prácticamente
infinitos los
[- observación
fenómenos que operan-en et espacio y que pueden ser cartografiados.
La
los mapas es,
?,- y discriminr.ion á. los diferentes tipos de información que suministran
F
á
pu.r, ,n, operación importante no sólo para la geografía sino para el conjunto
ciencias sociales.
de

lE A lo largo de las etapas de primaria y secundaria es importante sistematizar


manejo del a[las, el uso del cual puede introducirse desde edades
tempranas' El
el
atlas
hE '., sobre un territorio amplio,
,n-.onjrnto sistematizado de información cartográfica
H. o sobre e'i conjunto del planeta, y acostumbra a combinar mapas más
o menos ge-
Y nerales con mapas temáticos. El atlas opera a escalas reducidas no
directamente
implica' en con-
LÉ constatables o contrastables por la propia percepción directa' Su uso
didáctica es
s€cuencia, una capacidad de abstracción considerable. Su función

9
á

[L,-.
complementaria a la del mapa topográfico; uno y otro tienen funciones
en ningún momento son intersubstituibles. A lo largo de la enseñanza
cr¡ndaria el atlas va a ser un aliado fiel que acompañará y documentará
diferentes y
primaria y se-
al alumno
lá. r'efczt de las más diversas dudas y actividades. El atlas, pues, tiene una función
docu-
b, nrentadora p,ero también es susceptible de un trabajo autónomo acerca de cómo se

?.
DN r
rcpf6entan grandes espacios a pequeña escala, y qué tipo de lenguajes.y códigos
utitban Por lo qr. ,irp..ta a la información política/cultural que suministran la
lh rnalrofía de atlas debemos destacar que la información es parcial,
ya que las únicas

ktt realkfad6 quc acmtumbran a reflejarse son exclusivamente los estados o sus divi-
s¡onqs adminisfativas Lm pueblos, las culturas o los entornos lingüísticos,
ndo están repartidos enire varios estados o bien comparten el territorio de un
que a me-

tr mbrno 6tado, no acostumbran a quedar reflejados en los atlas.

E
distintos aspectos de ra rearidad,
,., ,,1'ffjli,'::il|-,'jfrT;;:::1T;'llar der presente v

,'.] - r'* Á
Mapa político

Mapa demográfico

,
¿\ ,
cdF4ó^J
JJ ,
a
a
a
Lú.*r
hÉ**
J
tu*d é
Mapa histórico é
Mapa climático
J
é
a
é
é
é
é

é
é
Mapa agrícola mostrando zonas ¿
de cultivo de vid
Mapa meteorológico
;
¿
¿
I86 -¿
.l
¿
¡
-
- la localiza-
Otro de los problemas que nos podemos encontrar es precisamente
- (conflict66 desas-
ción de cartografía temática para tratar problemas de actualidad
-) tres naturalei etc.), qr. ,rr.it.n el interés del grupo-clase- Normalmente
los atlas
un §¡ademo do-
son inútiles en estos casos y no queda más remedio que organizar
periodicos o en lo5
-) cumental a partir de la cartogtrií, o infografía aparecida en los
anuarios de información.

-
- llustración 2. Mapas y valores: la percepción del mundo varía según
lugares :-'i:
" '-
-
a
-

?
-

-
-
,
á
,
,
,
,
?
t,
- Mapa 1. Planisferio usado en países europeos

?
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F
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P ','r -: - : t- jt.- , --i: l - a' 'iOrte amériCa

E
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C
C

Mapa 3. Planisferio usado en Rusia


t
¡
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\
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Mapa 4. Planisferio usado en países árabo-islámicos

I
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a
a
a
I
I
I
I
Mapa 5. Planisferio usado en China
t
I
I
t
Cartografia e historia
El lenguaje cartográfico no sólo tiene aplicación en la geograña todas las
ciencias sociales, e incluso todas las ciencias, pueden recurrir en un mornento dado
al uso del lenguaje cartográfico para comunicar sus saberes En el czso de la histo-
ria el uso de la cartografia es muy importante. Es imposible comunicar realidades
temporales anteriores sin el uso de carto§rafía. Por esta razón el lenguajc cartográ-
fico tiene un lugar privilegiado en la historia y ayuda, por definición, a situar los he-
chos sucedidos en el tiempo y en el espacio que les corresponde. La cartografia
histórica es un auténtico sublenguaje cartográfico absolutamente fundamental en
el desarrollo de la disciplina. El uso del lenguaje cartográfico es absolutamente ütal
para comunicar las más diversas situaciones históricas. En el plano de la enseñanza,
obviamente, la cartografía histórica se'configura también como el único lenguaje
posible para comunicar o reflexionar sobre determinados saberes aportados por la
disciplina referente, y obviamente la cartografía histórica tiene implicaciones en los
tres tipos de contenidos que tipifican la enseñanza: hechos y conceptos, procedi-
míentos y actitudesy valores.
La cartografía histórica permite comunicar informaciones factuales o concep-
tuales. En un mapa podemos concretar la ubicación espacial de un hecho o realidad
histórica (camino de Santiago en el siglo xrr) o los más diversos conceptos o sistemas
conceptuales (lmperio austrohúngaro; extensión del protestantismo; difusión de la
imprenta; zonas feudales en la Europa del siglo xr...).
Hay pues una cartografía intencional elaborada para comunicar diferentes
situaciones históricas y que acostumbra a tener su propia lógica y convencionali-
dad. Sin embargo, debemos tener presente que cualquier tipo de cartografía elabo-
rada en otros tiempos, sea cual fuere su intencionalidad inicial, se convierte a su
vez en una privilegiada fuente de información primaria sobre una determinada
época: portolanos medievales, mapas modernos, planos de construcción de forti-
ficaciones o edificios, planos de ciudades, cartografía del siglo xtx, etc. Este tipo de
cartografía refleja las características de un espacio en un determinado tiempo y
sr convierte, en consecuencia, en una privilegiada fuente de información históri-
ca susceptible de ser leída, analizada e interpretada. Por tanto, los contenidos
conceptuales con relación a la cartografía pueden venir por una doble vía: la car-
tografía histórica intencional, elaborada para comunicar determinados saberes, y
la cartografía de otros tiempos que constituye una fuente de información prima-
rb sobre un determinado período.
[a dimensión procedimental de la cartografía histórica es, como en el caso de
b cartografia geográfica, obvia. Los códigos de representación utilizados deben saber
lccrse y eiecutarse. El alumno puede interpretar las convencionalidades y códigos
& stfruccirin usuales en la cartografia histórica y a su vez debe ser capaz de comu-
¡aa a raÉs de cartografía histórica. Por otra parte, la dimensión de la cartografía
& 0ü6 timpos como fuente de ínformación primaria otorga posibilidades procedi-
Er* cur reheión a la lectura, análisis e interpretación de fuentes primariar A
ú do dctemos añadir finalmente una tercera dimensión. Tanto la fotografía
úca o satÉfte conxl la cartografía actual reflejan el impacto de diversas situaciones
llustración 3. Mapas históricos

)
e
J
j
Portolano: mapa náutico medieval

,4
/
j
J
a
a
a
J
J
é
Globo terráqueo diseñado por Martin Beheim en 14g2 é
é
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-
Mapa de atlas histórico
a
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-(¡l
E
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históricas. El espacio es el producto de una evolucion - s::. :r . ::-_..:
:- i :-.s.-_
te el impacto antrópico que ha encajado a través del tienc,_ :- .s:: s:-:
r- - : j -
saje, el territorio y también la cartografía (y sobre todo e :,_.
-:.=. . ..,.: r:.-
rt
- informaciónsistemáticasobreél,tambiéncontienendemantr-a
E ción histórica, susceptible de ser identificada, analizada e interpretaoa. -:
- --:;::_)
4 históricosse manifiestan de ras diversas maneras: toponimia, red
estructura parcelaria, diferentes tramas urbanas, etc.
de cor-- -:- -.:
1' La reflexión sobre los contenidos establecidos a partir de la
investigac _ - . :--
E tífica permite obviamente una reflexión externa a ia ciencia, o incluso ocsce
4 misma, sobre la problemática de los valores. Así, por ejemplo
la cartografía del s :
.

4 xvt situaba en América o en Asia personajes o animales fabulosos.


Ello nos ¿a inic.
E mación científica sobre los valores y la cosmovisión de los europeos
de aquel tiemo,-
E respecto a los indígenas y habitantes de aquellos continentes
a menudo con horror, las más diversas costumbres. A su vez
a los cuales se atribuian,
!t reflexionar sobre intolerancia e incomprensión entre civilizaciones
ello nos puede llevar a
t fuera ya del plano estrictamente científico podemos especular
., ótrr, épocas, y
o reflexionar sobre la
I} pervivencia de determinadas actitudes en el mundo
de hoy, o sobre los paralelismos,
I' en el mundo actual, de situaciones del pasado. En este sentido
cabe recordar, como
hemos señalado anteriormente, que las representaciones
del espacio no son inde-
- pendientes de las ideologías y de los valores de los
agentes que las ejecutan. La
l) comprensión o intuición sobre tales valores en el presente*o
en el pasado pueue y ha de
á dar lugar a la reflexión ética y cívica.
Sintetizando podríamos decir que, como hemos establecido anteriormente,
-
at existe una estrecha relación entre cartografía e historia. por
una parte cualquier
a tipo de cartografía del presente o tiempos anteriores es una fuente
de informa-
a ción histórica privilegiada, en tanto en cuanto refleja la situación
en un momento histórico dado. Por otra, existe una cartografía
de un espacio
específica elabo-
á rada con una intencionalidad exclusivamente histórica,
en la cual se hacen cons-
a :ar expresamente situaciones o hechos de diverso tipo acaecidos
en el pasado. por
e :escontado esta cartografia histórica también adquiere
carácter temático y se
a ,: rcreta en los atlas históricos.
Por lo que respecta a la primera variable, es decir, el
D - ':dos
uso de mapas confec-
en otras épocas, su uso no debe necesariamente plantearse
a ' " - ^-: sino más bien en referencia a otros contenidos.
di forma au-
En este sentido la
a '" ' :':'ia es una fuente de información más que debe contribuir a la virtualiza-
s ' :r: :oieto de estudio histórico. Las posibilidades en este campo son múltiples.
--: - ''
I ':- - :; ',cnplo,
:'
la cartografía de la antigüedad clásica (ptolomÉo, EratJslnes...)
Doca medieval nos permite conocer qué percepción y conocimiento
e -- e

-: -'--: :i'an los antiguos griegos y romanos, y cuáles eran los territorios
I : - j -- '- - :-s así como la percepción del mundo que tenían. lgualmente la car_ por

I .,-',' =
'-':-:'- sta permite seguir los pasos a través de los a*la, los europeos
t .,, -,1 lii::,i::§H"-H:,x'J:ifij,1?:#ii: :il::il::;i::J;
rt ,.,,'-.,1'
t r:: - -'. -i :-:::rc, del xvilyxvilr, laiconografíaycartografíahistóricasaor¿n
is:: : :- -- :-:; : si' ::undante y es posible encontrar máteriales de ciudac"es
It .

t
,
t
territorios próximos a nuestro entorno.
Estos documentos nos permiten
y contextuarizar cambios urbanos y comparar
territoriares a través der'tiempo
ciudades y regiones, planos de fortíf¡cación, ipüno, o.
etc.). poioescontado, la cartografía
del siglo xlx sobre el entorno es extre.madamente
rectrices de evolucigl
útiipara evaluar las grandes di-
paisaje. Por otra parte, in.rrro
.d.l
puede permitir el análisis la cartografía actual
histórióo, como hemos señalado anteriormente; 't
nimia, la distribución de ros caminos, la topo- I
ras estru.tur* o. ras tramas I'
urbanas, etc.
de diversos períodos rr¡storicos
;:'#,,[T.1i;il rr [fr tanto, son susceptibres
Por lo que respecta a la cartografía
histórica intencional, usualmente concre-
tada en atlas hístóricos, acostumori
versas escalas'
'Destacar, a haber materíares
en cualquier caso, que la mayoría
d];;;;f i;; i,,r, ,,_
de ellos no necesariamente
han sido elaborados con criterios
didácticor, por, ro
limitada' A título de ejemplo ouserreie
.rri.nocasiones su utilidad es
que ra mayoría de mapas históricos
tintas planas y no tienen en cuenta utilizan
et-relieve, .on ro .rri ,. hace difícil establecer
que pueda haber.nt,. iii,rciones
;[?rffiJ::[f ilI;;,ji,'j3:,u. histáricas y con_

0rientación. convencionaridad. Escaras.


Coordenadas. Relieve
El éxito del desarrollo de las habilidades.
cartográficas en primaria y secun-
daria va a depender, en buena parte,
der trabajo r¡rt.'r¿t¡.o y práctico que
lice' si en primaria se.han táajado se rea_
en proíundiorJ.rp..tos de toporogía,
puntos de vista, de orientación, de
convencionalida¿ y escalas el trabajo
ñanza secundaria obligatoria puede en ense-
ser de. simple profundizac¡on. iaso
estos aspectos no se hayan trabajado de que
.n prirnrii!-i.'t,r.. necesario empezar por
el principio' En cualquier caso, eí importante
detectar qué conocimientls o pre-
conceptos son los mayorítarios en grupo-clase,
nos presentan mayores conocimientos y
el intentando constatar qué alum- a
ayudará a plantear
cuáles menores. Tal prospección nos J
1"t111 estrategia.
convencionalidad v.r.álrr.'
un cierto dorin¡o sobre los referentes de
¡;¡;;;i.'prr.profundizar er trabajo
I
il'::liüT' é
La orientqc«ín puede plantearse desde
diferentes óptícas: orientación a partír É
de referentes en el paisaje y orientación
a partir ¿. i,
,¡trrción det sot o las estre- é
llas' En cualquier caso, e-ínáependientemente
hace ímprescindible el uso y tnrn.¡o
del uso de tos referentes naturates,
se é
de esta «máquina» de orientar pr.i.n
de la brújulr. iiri
.onstatar las características é
plantearse o¡versas actividades que
ren excesiva preparacíón y que no no requie- é
son complejas. La confección de
tir de direcciones y utilizanáo. pies o pasos, itinerariás a par-
con el fin de encontrar un dete rminado é
objeto o mensaje, puede resuliar lúdica
orientaciones intermedias es necesario
y eficaz. cuidado porque en el caso
de las
é
temáticas' los ángulos' El trabajo sobre
que.los alumnos hayan trabajado,
desde las ma- J
la brújura, i¡ i. qrí.r., puede contextuarizarse
t
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JJ
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I'
L.
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llustración 4. Ficha cartográfica 1

- A partir del dibujo en perspectiva oblicua dibuja la posición de lm puntos cardinales que co-
rresponden a cada plano. lndica cuál de los tres planos es el que está correctamtnte orkntado.
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r.f 93
desde diversas ópticas; el estudio del globo
terráqueo (sítuación de los polos, etc.),
oa través de la historia de los viajes y la expforación
del planeta. Obviamente en
una segunda fase debe ensayarse cómo orieniar
correctamente un mapa con ayuda
de la brújula' Para tal operación resulta recomendable
utilizar mapas topográficos
a gran escala (sobre 1:20.000 aproximadamente)
der propio espacio donde vaya a
realizarse la práctica
El trabajo sobre convencionolidod no presenta
excesivas dificultades a partir de
las leyendas y comentarios de mapas. sin
embargo erinteresante plantear problemas
de dis.eño de signos o códigos propios.
La aproximación a la escola resulta, obviamente,
más dificultosa. El concepto
puede introducirse a partir de fotografías
sentados en diversas dimensiones. Lá imagen
o rotocopias i.
p.rronas u objetos pre-
Pueden realizarse asimismo ejercicios de
es ra ,iirr,
pero cambia su tamaño.
ampliaci¿n o reáucción de figuras geomé-
tricas a partir de papel cuadrado o milimetrado.
Finalmente deben contrastarse
mapas de un mismo espacio pero a diferente
escala (1:i0.000 y 1:20.000, por ejem_
plo) preferiblemente de una .on, .ono.ida
al alcance de la observacíón del alumno.
EI trabaio sobre la escala gráfica
es el prioritarío a partir de la observación
y mapas' y el cálculo de distancias en línea de planos
recta y sinuosa sobre ellos. Las activída*
des sobre escala nu.mérica deben compatibilizarse
con el trabajo que sobre propor-
ciones se haya efectuado en matemáticas.
.-11. nodos también es una técníca importante. La
ll::::::r":",::^L:1,::l: perfectame* ; ;r;;;:;ffi:i;;;,::
:i:'l[:".]:r^.::.::llllrlr.d.: rrearizarse
s É, o* i.' ; .í; ; ; i,;', ;#ü;1;:
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acerca o. ro, JnsJJr;;;;ilJ;.
i

:::.j:::ii?-dlir.iqn
nes es probable que el trabajo en profundidad
il;'.:i;#;: a
de manera simultánea a los anteiiores.
soble estÉ tema no pueda emprenderse
a
La representación del relreve es una de las
mayores dificultades.a c.ausa del alto grado
técnicas cartográficas que presenta a
de abstracción que implica el proceso. La é
comprensión de Ia técnica es prácticámente
imposible si no se ejecuta, como mini- é
mo' alguna pequeña maqueta a partir de las
,urtipr.r técnícas posibles. por esta é
razón vale la pena ejecutar un modelo partir
a de un caso real o imaginario, y no es
preciso que sea un caso complejo. Posteriormente
la resolución de ejercicios a base é
de iconografía cartográfica y el análisis de é
mapas reares con curvas de nivel pueden
resultar útiles.
é
Todo lo sugerido hasta ahora implica, obviamente,
sobre cartografía de la zona del centro o próxima
el material y el trabajo é
a ér. EIlo supone obviamente é
un trabajo de docume.ntación por parte del profesorado.
En clalquier caso las
amplias posibilidades de reprog'rafia hoy é
existentes facilitan la distribución y ac-
ceso de los alumnos ar materirl ne..rrrio. por
eilo, la inversión primera en cuan_ a
to a documentación resultará rentable, ya que los
materiales pueden ser útiles a
durante varios cursos.
a
lq¿
a
-
ta
vt-
l- llustración 5. Ficha cartográfica 2

, Relaciona las distintas zonas de la montaña con la zona del plano que le crrespoodc

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b o
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l.
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o

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Lr
L- llustración 6. Ficha cartográfica 3

1-
l-
l- ldentifica en el plano inferior las montañas del dibujo superior. Coloca la letra correcta junto
a cada montaña.

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llustración 7. Ficha cartográfica 4

Relaciona cada imagen con la cámara que se ha utilizado para obtenerla.

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I
, lnterpretación y confección de planos
I y mapas a gran escala
,
t La mayoría de conceptos y técnicas expuestos en torno a la cartografia pue-
t den contextualizarse y reforzarse en una acción de conjunto, ya que es en el propio
I mapa o plano donde entran en interacción. En este sentido resulta idóneo combinar
a el tratamiento selectivo de cada una de las técnicas con una acción global que
a muestre como todas ellas contribuyen a dar información o codificar un determina-
do espacio de la realidad. Así, la práctica es inexcusable y debe abordarse en la doble
! dimensión del lenguaje cartográfico: leer y escribir, es decír, interpretar mapas y
t confeccionar mapas.
! La interpretación de mapas y planos puede abordarse de muy distinta manera,
E pero resulta interesante centrarse en aquellos que reflejan con una cierta precisión
y complejidad las características del territorio en este sentido. Escalas como el
I)
1:50.000, 1:20:000 o 1:10.000 resultan idóneas y mejor aún si utilizamos simultá-
I' neamente un par de mapas a distinta escala. Es importante que el sector reflejado
rt en el topográfico sea conocido o esté al alcance de los alumnos, por tanto deberá
II recoger la zona de la propia escuela o la población. Ello facilitará, por una parte,
la relación de preconceptos del alumno con respecto al territorio y con su repre-
- sentación, y permitirá constatar dudas y efectuar verificaciones a partir de la obser-
- vación directa. El estudio del mapa o plano permitirá poner en acción, de manera
- simultánea, diversas de las operaciones anteriormente citadas e incluso probar su
- fiabilidad para navegar por el territorio. El trabajo puede contextualizarse de ma-
nera complementaria con el análisis de fotos aéreas oblicuas o fotoplanos sobre la
zona seleccionada a fin de contrastar una representación fiel del territorio (fotogra-
fía) con una esquematizada y codificada (mapa). Este conjunto de actividades girará,
pues, alrededor de la lectura del mapa, pero debe complementarse con la otra parte
del proceso, es decir, construir mapas.

llustración B. Mapa topográfico

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a
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L
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L
b
L
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f, e7 I

,,
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Pídaseal alumno que elabore el plano de su propia casa y obsérvese la gran
cantidad de contradicciones que puede tener un individuo en el momento de repre-
sentar un espacio, aunque éste le sea extremadamente conocido. La confección de
planos o mapas es muy importante como actívidad. Puede iniciarse por la confección
del plano de la clase utilizando medidas antropométricas o baldosas. Es un espacio
común sobre el cual todos tienen experiencia y es directamente observable. Caso que
esta actividad ya esté asumida podemos plantear la confección de un plano de los al-
rededores del centro utilizando el paso como medida antropométrica, y poniendo
en relación los aspectos técnicos que en aquel momento o anteriormente se hayan
trabajado: orientación, escala, signos convencionales, descripción del paisaje, etc.

Fotog rafía aérea


a
La fotografía aérea, el fotoplano y la foto satélite pueden ser una valiosa fuente a
didáctica y disciplinar. Este tipo de materiales acostumbra a suministrar una imagen
real del territorio en un momento dado, por tanto no hay ni simplificaciones ni in-
a
formación simplificada o toponimia como en los mapas y planos. Su uso es altamente
!
recomendable en contraste sistemático o complementario a la cartografía. Hoy por a
hoy, además, es sumamente fácil conseguir fotografías aéreas a partir de institucio- a
nes oficiales, y los modernos métodos de reprografía hacen que ésta sea asequible al e
conjunto de los alumnos. a
La fotografía aérea puede utilizarse desde primaria y por descontado a partir
del primer ciclo de enseñanza secundaria obligatoria. Para alumnos no familiarizados
a
con sus características siempre resulta oportuno, si es posible, contextualizar el foto- a
plano con fotografías aéreas oblicuas, más fácilmente comprensibles. Su uso puede e
ser útil desde diversos puntos de vista. Una de sus dimensiones más destacables es la a
de localización de puntos y discriminación de líneas y zonas. Se plantean al alumno a
diferentes actividades de localización. Para solucionarlas deberá poner en juego su
propia experiencia sobre el territorio coordinando distintos saberes y conocimientos,
I
y también deberá recurrir, en algún caso, a la cartografía. La actividad puede permi- I
tir el afianzamiento de la trama de habilidades espaciales. Sobre el fotoplano de un I
territorío conocido pueden efectuarse las más diversas actividades, desde la resolu- I
ción de problemas de itinerarios a la confección de un plano o mapa. I
El fotoplano también puede tener usos interesantes desde el punto de vista de
la histo¡:ia. En este caso se trata de localizar los impactos de las acciones antrópicas
I
a lo largo de la historia en un territorio. A partir del fotoplano pueden identificar- a
se fácilmente caminos antiguos, estructuras parcelarias correspondientes a diferentes a
épocas, la evolución de las tramas urbanas de las ciudades, etc. It
Al margen de los aspectos estrictamente geohistóricos el fotoplano permite a
buenos análisis ecogeográficos. Podemos localizar fácilmente fotografías de diferen-
tes vuelos a partir de los años setenta. Ello quiere decir que de un determinado te-
a
rritorio existen imágenes de años diferentes. La comparación entre unas y otras a
permite detectar cómo las máS diversas incidencias han impactado en el territorio: a
incendios forestales, expansión urbanística, abandono de cultivos, etc. a
a
leB a
I
llustración 5. Fotoplano. La foto aérea permite comprobar
trazados, restos y formas ur-
banísticas del pasado' Barcelona todavía conserva parte
del trazado de las calles y urbanismo
romano

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t
t
t La conquista del tiempo
t
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t
t La dimensión temporal
t
t Las actividades humanas transcurren a lo largo de
determinado. oue el tiempo, su conocimiento, .ontál y medida
un tiempo y en un tiempo
I evidencía. Todas las culturas y civilizaciones se pr.o.rprron
es ímportante es una
por idear sistemas para
, saber eh qué distinta época del año se encontraban,
contar ciclos de días a partir de
I la Luna, el Sol o las estaciones; o dividir el día en distintas
partes. El control del tiem-
, po ha sido, además, absolutamente vítal para las sociedades
human6 qr. ñrn ..r_
bado diseñando máquinas para su control a diversos niveles.
a tiempo es terriblemente complejo y de difícil comprensibilidad. pero
Con todo, el concepto
t d.ificultades que entraña es absolutamente necesario
a pesar de las
adquirír una visión global del
) tiempo, y del devenir de las sociedades a través del tiempo.
t este devenir, cuando están típificados y caracterizados por
Los conocimientos sobre
activídades humanas,
) constituyen lo que propiamente denominamos tiempo
histórico, el marco donde
t vamos a desarrollar y trabajar los saberes que nos
estudia las actividades humanas a través dei tiempo. Existe
aporta la hístoria, la cíencia que
) mecánico entendido como sucesión de diversos lapsos
pues un tiempo formal y
t cos, o por medidas más o menos arbitrarias, y
ritmados por fenómenos físi-
un tiempo histórico con sus diversos
, ritmos de cambio y donde operan fenómenos como
rr, ,.ir.¡on;; ;; .ái,r*.t .to
) que constituyen el nervio que explica transformaciones
y cambios que se suceden a
lo largo de ese tiempo.
)
La profundización en ese concepto confuso que
, es el tiempo y que tanto
cuesta de captar a nuestros alumnos es un problema
) complejo para los esiudiantes
de primaria, e incluso para los que se inician
en la enseñanza secundaria obligato-
) ria' En el presente capítulo debemos reflexionar
sobre las diferentes categorías y
) nociones temporales dando pautas para su
didáctica. En este sentido debemos
profundizar en el concepto de cronoiogía y
) su didáctica,;,.fi;-¡;;;r"ü* r,r._
rent6 instrumentos y códigos para meJir el tiempo y
) es importante destacar el inteiés de proce¿imientoi
el tiempo histórico. También
) y actividades para represen-
tar icónicamente et tiempo y el tiempo histórico, y reflexionar
sobre las relacio-
)
)
) 101 I

¡
nes de causa-efecto y sobre Ia causalidad histórica como fenómeno inherente
- paso del tiempo histórico. al 1
l.
Por lo que respecta a la primera temática, la comprensión
y utilización operati-
va de la cronología histórica, se trata de una capacidad que i
inciáe, sin lugar a dudas,
en el aprendizaje de los más diversos contenidos históricos.
Lo mismo podiíamos decir
acerca de la simultaneidad, la sucesión y los diversos
tipos de duraciones. La com-
prensión de estas nociones y conceptos puede resultar
extremadamente útil para el
trabajo en cualquier tipo de contenidos históricos. Por esta
razón parece necesario
un tratamiento y seguimiento específico de estos aspectos. lgualmente,
podríamés
referirnos en el mismo sentido a las relaciones de caisa-efecto.
La causalidad es el
nervio de la historia y cualquier fenómeno histórico, o
de actualidad, es incom-
prensible si no se tienen en cuenta múltiples causas
y múltiples efectos.
La formación específica respecto a diversas nociones y
categorías temporales,
como son los diversos tipos de duraciones (estructural,
coyuntural, factual), la cro-
nología, la continuidad y el cambio así como la simultaneidad,
puede tener impor-
tantes repercusiones a la hora de favorecer la comprensión
de los más diversos
contenidos históricos o relacionados con la historia.
§in embargo, su utilidad no se
limita al campo de la historia y en cierta manera es extensible
al ionjunto de ias cien-
cias sociafes que de una u otra manera tienen una
dimensión temporal. El trata- ¿
miento de temas y problemáticas referentes a situaciones ¿
de actualidad también
puede verse favorecido si se tiene una formación

los diferentes tipos de contenidos.


al respecto. En el plano de la ense-
ñanza-aprendizaje las categorías y nociones temporales pueden
tener incidencia en
I
I
J
Categorías y noc¡ones temporates a
a
La ubicación cronológica, la duracíón, los elementos de
Ios aspectos de simultaneidad, respecto a otros fenómenos,
continuidad/cambio y a
tancial de cualquier contenido histórico de carácter factual
forman parte consubs-
o .on..piral. Un deter-
a
minado hecho o fenÓmeno histórico tiene que estar acotado
en cuanto a su duración J
relativa. Así hay hechos, como por ejemplo la «revolucíón»
neolítica, que, pese a lo J
engañoso que pueda representar el término revolución,
asociado a cambioi rápidos
o violentos, se desarrollan pacíficamente a lo largo de milenios.
é
Normalmente son é
fenómenos de carácter estructural que pueden im-plicar
cambios importantes y que
se desarrollan a lo largo de grandes lapsos de tiempo.
Dentro de un determinado
é
período estructural,-caracterizado por un complejo
sistema de relaciones socioeco- ¿
nómicas y mentales (feudalización-feudalismo bajó ¿
medieval), pueden l.,ru.ii.n¿r.-
nos o procesos de tipo coyuntural que acostumbran
a tener menos duración y cuyo ¿
impacto es más limitado (Guerras de Granada) y, finalmente,
hay fenómenos más ¿
o me nos puntuales o factuales que pueden tener mucha importancia,
a pesar de que ¿
su proceso pueda ser más o menos corto (Conquista
de Granada). Tales nociones tienen
redoblada complejidad porque deben consideiarse
siempre con una cierta relatividad. ¿
Reflexiones similares podríamos mantener acerca
de fenómenos de continuidad y
r
¿
cambio o de simultaneidad; son imprescindibles y forman
parte del objeto de estudio. ¿
¿
lro2 ,'t
7
lt
l.
?
i.
¡ Sin embargo, las categorías no son inhe:entes solamente a los fenómenos
o he-
a las
chos históricos. Como y, tá h, destacado, los más diversos contenidos
relativos
E) ciencias sociales tienen una dimensión temporal (de pasado, presente
y futuro) que
- I
exige una reflexión temporal clara'
á Las categorías y nociones temporales así como, más claramente,
la representa-
Di-
ción icónica del tiempo tienen una clara dimensión procedimental en sí mismos-
- mensión procedimental que a su vez también puede desarrollarse tomando como
a
- referencia los más variados contenidos de hechos y conceptos.
El impacto que el trabajo sobre cateqorías y nociones temporales
puede tener,
en lo que a actitudes, valores y normas se refiere, puede Ser muy diverso e
importan-
-
te aunque aparentemente imperceptible. Por un\ parte puede llevar a la reflexión
a
-
sobre continuidades de larga duración que configuran la personalidad colectiva
de

I una comunidad, de la propia comunidad, o la de otros, valorando todo lo


que sean
tan for-
t herencias de civilización y patrimonio en general. lncluso algo aparentemente
mal como el dominio de la cronología y sus referentes puede incidir, de manera de-
- terminante, en la identificación y valoración de los más diversos objetos patrimoniales
que forman parte de nuestro entorno.
-E
É
Ca usa lid ad
-
y relaciones de causa-efecto sobrepasa ampliamente
El concepto de causalidad
-
el ámbito de la historia, y se centra en cualquier fenómeno que tenga una dimen'-
-¿
sión temporal, es decir, casi todos. Así, las relaciones de causa-efecto están presentes
á en cualquier análisis de cualquier disciplina científica o técnica. Es evidente que
que puede
¿ cuando un arquitecto calcula las estructuras de un puente piensa en los usos
á tener, y en las consecuencias que acarrearía una decisión no adecuada en cuanto a
Lrso y dimensión de materiales. lgualmente, el ecólogo calcula el impacto o conse-
á cLtencia que puede tener la obertura de una cleterminada carretera. Y por descontado,
¿ :,r nuestra vida cotidiana evaluamos automáticamente el impacto o consecuencias
á ,;-,e van a tener algunas de nuestras decisiones. Todo eso es evidente y es que las re-

?,
á
:: lnes de causa-efecto están indisolublemente ligadas al devenir de las acciones
.,.::.?nscurren en el tiempo. En este sentido las relaciones de causa-efecto son el
'--, '-:r la historia, en tanto en cuanto esta ciencia estudia el devenir de las socie-
á
-:-:s .--.^ranas a través del tiempo. El estudio de las relaciones de causa-efecto a
-'j.:: :. :rcrttpo eS, de hecho, el fin último de la historia' Por lo que respecta a la
¿ :-..,: -
-.-2..e ndizaje parece evidente que la causalidad tiene una triple dimensión
.,- - - t- íactual/conceptual, procedimental yactitudinal'
:-
3 _.^' . :---,s inclicado anteriormente, las relaciones de causa-efecto son me-

á )- :-:: -- --::-. :, re nómeno histórico y de ciencias sociales en general. Por tanto


:-.-- -:- ::-._ -.- -s:,:, con las particularidades pertinentes, de hechos y conceptos.
ta .-.-
--> - -:- --. . >-i riirsas y sus consecuencias. Así, por ejemplo, la emigración
L- ::--_ --:-
---. :-:,.:i^.ente endémico en la España contemporánea tiene sus
á .:-s:s -- :--..'-'-:l- '.c r''len dominante de propiedad agraria, en el no desa-
.,_ _ t:=' _-: ---:--i :i: _- s-lficiente, etc. lgualmente tiene suS COnseCuenCias
?-
3
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103
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J
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):
más diversas: dispersión de núcleos de inmigrantes por diversos continentes, deserti- i

zación de las zonas rurales más depauperadas, etc. !


)

Del mismo modo, determinados conceptos y sistemas conceptuales de carácter


histórico tienen sus implicaciones causales. En este sentido conceptos complejos
como feudolismo explican un determinado modelo estructural propiciado por una ,\
multicausalidad diversa y también compleja. , lr,

La identificación de causas y consecuencias puede considerarse como una ha-


bilidad de tipo procedimental (en los diseños curiiculares de ciencias sociales, geo-
grafia e historia así están considerados). Normalmente su práctica se realizará a
partir de determinados conceptos. Las relaciones causales forman parte, a su vez, y
de manera medular, de la mayoría de los procesos inductívos o hipotético deducti-
vos. En este sentido, las formulaciones de hipótesis son de hecho ideas sobre qué
tipo de causas o consecuencias principales giran alrededor de una determinada si-
tuación o fenómeno. I
I

En la dimensión actitudinal, los fenómenos causales y la agilidad para plantear li


I

relaciones de causa-efecto tienen gran importancia para el individuo.'Es obvio que


buena parte de las acciones de nuestra vida cotidiana, por no decir todas, responden
a determinadas causas y es obvio que nuestras acciones, sean del tipo que seán, tie-
nen determínadas consecuencias. La reflexión sobre el posible alcance de nuestras
acciones conduce obviamente a la ponderación, en un marco de convivencia, o a Ia
satisfacción positiva de nuestras necesidades.
I

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-

E
Análisis de fuentes
E
E Fuentes y método científico
Conocemos el pasado y el presente a partir de evidencias, de documentos, en de-
finitiva, a partir de determinadas fuentes de información. En general, los conocimien-
tos y saberes de las ciencias sociales, la geografía y la historia provienen del análisis de

E diferentes tipos de fuentes de información. No podía ser de otra manera en unas dis-
ciplinas de carácter científico. Hemos insistido en diversas ocasiones en el perfil cientí-
fico que debe presidir el área y es necesario que dicho carácter científico aparezca de
manera diáfana frente a los alumnos. La geografía, la historia, la antropología, etc., no
son relatos arbitrarios y unidireccionales, son ciencias que fundamentan sus trabajos en

E evidencias. En el aula la historia y la geografía nunca deben presentarse sin el apoyo


de la evidencia, los alumnos deben conocer, con mayor o menor profundidad, a par-
tir de qué fuentes o evidencias se establecen determinados conocimientos e interpre-
taciones. En este sentido, la utilización y divulgación de lo que podríamos denominar
genéricamente como «método científico» en el aula no sólo es importante sino funda-
mental. Por esta razón el análisis de fuentes de información con criterios y espíritu

b científico puede y debe ser uno de los componentes fundame ntales en el área en lo que
respecta a los contenidos conceptuales y procedimentales.

2
b
=
En este capítulo queremos reflexionar acerca del porqué deben usarse y anali-
zarse fuentes en el aula; reflexionaremos también sobre cómo se clasifican las fuen-
tes; sobre qué tipo de información podemos obtener de diferentes clases de fuentes
b
¿
, sobre cómo pueden analizarse críticamente las fuentes a partir de la subjetividad o
eracidad.
',

El trabajo con fuentes nos sitúa plenamente en el campo del investigador (his-
¿
L. toriador, geógrafo, antropólogo, investigador social). A una primera fase de clasifica-
cion c identificación de fuentes sucede una segunda fase de análisis de la información
Lr que transmiten. En esta fase nos encontraremos indefectiblemente situados en lo que

l- oodríamos denominar juicio critico de los fuentes. En efecto, en ocasiones las fuen-
tes en torno a un mismo hecho pueden ser contradictorias y divergentes. Un mismo
hecho puede ser contemplado o valorado de muy distintas maneras según las perso-
-f
L-
t- 10s I
Este,trabajo.para
esclarecer cuáles son los distintos puntos
:::,y-l:tiT:Yttt'itias'
de vista, a qué,.d;;;,:ilri:::3;,::1X.H3:;:Tj::il'.:::,ll;ri':1:'::?JJ:::
pectos medulares del trabajo científico en el campo-soiial.
De ahí la necesidad in-
soslayable de contrastar fuentes, de valorar distintós puntos
de vista sobre un mismo
hecho histórico, geográfico o social.
' Así, un objeto de estudio, hecho histórico, social, fenómeno
geográfico... puede
tener percepciones, valoraciohes o interpretaciones distintas. por
.¡-.*-pto, cuando un
árbitro pita una determinada falta tal acción puede ser considerada,
p'or ia mitad del
estadio como una canallada, y por la otra mitad como
un lógico acto de.¡usticia. ntgo
similar pasa con la percepción de los hechos históricos. A nienudo
tos tÉstigos de un
hecho pueden deformar o incluso mentir, y es preciso analizar
las percepci"ones, de-
finir quién es el personaje, y establecer qué raz'ones puede tener pára
oistorsionar o
no la realidad de un hecho. También debemos analiiar las valoracioñes,
saber quién
opina y calibrar qué razones o intereses puede tener para
dar una determinada in-
terpretación o valoración. Un anátisis riguroso de ese tipo puede
llevarnos a un re-
planteamiento de la interpretación , pritir deljuicío
críi¡co de las fuentes.
A menudo las fuentes se nos presentarán como insufícientes para
valorar a
fondo un determinado objeto de estudio y las conclusiones
serán parciales y con re-
servas' Con todo, ello no es negativo ni mucho menos.
Las ciencias s.ociales son cien-
cias hipotéticas en ras cuares ros resurrados acostumbran
; ,;;;iiñ;rres. La
ejercitación en este método de trabajo, por parte del
alumnado, cón todas las defi- I
ciencias que se quiera, educa en la iormacíón det retativil;: I
;i;;i.i"o lriti.o y .r
espíritu científico.
I
En el campo de las ciencias sociales la necesidad
de articular una didáctica I
a partir de evidencias es, en cualquier caso, imprescindible. Debemos
formar al I
alumno como investigador, capaz de aplicar *étodo, de análisis
científicos en
cualquier circunstancia y ello'sólo puede consrguirse ejercitando
al alumno en los
I
métodos del historiador, el geógrafo o el invesiigadoriocial. I
A lo largo Je la en-
señanza primaria y secundaria obligatoria tos alumnos
deben desarro-ilar algunos a
trabajos de investigación. Pero aun en los casbs en que el planteamiento
esté más dirigido por el 'profesor, y no responda a una investigación
de los temas a
autónoma, el a
profesor debe motivar a la reflexión sobre cuáles
son tas fuentés e interpretaciones
que han conducido al con'ocimiento; de lo contrario
el conocimiento se convierte en I
un discurso cerrado, no significativo, frente al cual el alumnado
no tiene otra op- a
cíón que memorizar.
,t
t,
El trabajo con fuentes puede y debe abordarse
de muy distintas maneras, desde I
una óptica procedimental y de manera puntual, para reforzar
curso de síntesis, o bie.n formando parte de un pioyecto
o autentificar un dis-
de investigación.
a
Los diseños curriculares en general explicitan la necesidad
áe trabajar y co-
I
nocer el método y la mejor manera de trabajar con
un método .r, .o*t hemos a
dícho, ejercitándolg. E]lo significa que a lo lárgo de la
enseñanza primaria y se- -
cundaria oblígatoria deben plantearse algunoi trabajos
de investigación. No es I
preciso que sean grandes investigaciones, sino
más biÁn actividades acotadas que
habrá que realizar en un tiempo ho rario razonable,
es decir, que no consuman Ia -
escasa asígnacíón horaria con que cuenta el área. a
a
I i06 a
a
I
I

Por lo que respecta a la mecánica del trabajo es genéricamente


homologable al
método in-
método científico, conocido en el campo didáctico con nombres diversm:
hecho igue los
dagatorio, método de investigación, método de descubrimiento- De
grJndes pasos que los científicos utilizan en la investlgación.
Se parte siempre de un problema y se lanzan diversas hipótesis
sobre cuáles son
procede a una reco-
las causas de dicho problema. una vez acotadas las hipótesis se
pilación de la información, lo cual exigirá en algunas facetas sociales el acotamiento
ordenarse y,
de un campo y una muestra. La información recabada debe organizarse,
cuando sea posible, traducirse gráficamente.
e in-
Una vez recogida y ordenada la información debe ser valorada críticamente
este proceso
terpretada poniendo en relación la información de todas las fuentes. Tras
la inves-
deben validarse las hipótesis correctas, o la hipótesis correcta. Probablemente
el trabajo.
tigación generaría nr.uor problemas sobre los cuales puede continuar
parte del do-
Poner en marcha un proyecto de investigación exige pericia por
en
cente. Los problemas que hay que trabajar pueden generarse espontáneamente
profesor a
el debate en el grupo-clase, pero ello implicará más trabajo por parte del
fin de documentarse y actuar como un guía eficaz en la investigación. Parece más
o de-
razonable que el profesorado intente conducir el interés hacia un determinado
terminados'problemas, sobre los cuales disponga de informaciÓn amplia
y recursos
suficientes. La lucha contrarreloj es lo más importante en este tipo de trabajos. Si el
profesor tiene material organizado y preparado.acerca de las fuentes no cabe duda
que et proceso será más fluido y podrá conducir indirectamente la investigación con
mayor soltura.
, En definitiva, debe quedar clara la importancia que tiene instruir a los alumnos
en conformidad con los métodos de investigación. Pero más allá de esta dimensión
¿ podríamos sintetizar a partir de la triple importancia referida'a la triple tipología de

F contenidos. En efecto, contextualizar y relacionar las fuentes con los tres tipos
tenidos debe ser una estrategia imprescindible desde el punto de vista didáctico.
Hechos y conceptos. Determinados hechos y conceptos
de con-

(la mayoría en geo-


grafía y sobre todo en historia) sólo son asimilables de manera significativa
ii explicitamos el ¿cómo lo sabemos? Es decir, a partir de un tratamiento o
referencia a las fuentes de información. Cualquier opción que obvie las
fuentes de información implica una simple inforrhación unidireccional que el
alumno deberá aceptar de manera dogmática y por tanto difícilmente será
significativa.
,t
Piocedimientos. Los procedimientos están vinculados al quehacer práctico
= de las disciplinas. Las disciplinas sociales trabajan básicamente a partir de
fuentes de información. En este sentido, el trabajo con fuentes de infor-
mación se convierte en un elemento básico si se quiere mostrar cómo operan
científicamente estas disciplinas.
Actitudes, volores Y normas. Probablemente el uso y trabajo con fuentes de
É
información primarias y secundarias sea especialmente útil en el campo de los
valores y actitudes. En efecto, a menudo nuestros alumnos perciben la his-
toria, la geografia y otras ciencias sociales como disciplinas arbitrarias que
tienen un discurso cerrado. El trabajo con fuentes, y la relativización del co-

E
7

i
pon e, i mpt ica u na
[:: H.[i?,"lr.r:,*.,Í:,??f :, pe rcepción cie tífica,
ii"ül,ffi :t'ffi ::'T§1,;o n

;lX'":ff *i:'' j:':,'^:':'rl'IÑ:¡,,.''fi


a partir o. ü, u¡,"iñ;ffi;#I, ,h
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positivo a la ciencia, es decir, de educalsl-J;
X.'llTi.?,ir valor
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Trabajo de campo

a partir de-fuentes puede exisir


il ;:Í,:li,f'r.^r'^?:^.1^r'10-ri:.i:l.y
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ta,reatizacíón de ':1"',':..1:;{;;t;;;ffi
.n.r.rtri-y cuestionarior, .ntrJ'offiffi,il;;
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fuera del aula. I ffi:: Jo

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n,i,. üá,',,
u i,.,i,#i ri::TilrX..iffÍi; r.
i: H,,r;lX
vista de formación:: :Tfl *l.j:,.,
del alumno:
n

posibirita er contacto directo con un determinado a


. posibilita un trabajo
procedimental intenio.
- tipo de fuentes.
q
' Facirita ra adquisicíón de contenidos
rl
.
'
Motiva al alumnado.
sítúa a ros arumnos y arumnas frente
conceptuares y actitudinares.

a probremas y casos reares.


J
sin embargo' el trabajo de campo tambíén -
d
presenta inconvenientes de
académico que deben valorárse: orden
¿
' El trabajo de campo puede significar
una dislocación de la estructura
horaria.
J
.
:l:f:?; [:^#: i:l',il;ue¿uoioar*
de condiciá,;;;. sesu-
'l')'¡' -¿
un grupo no acostumbrado a trabajar -¿
a
fuera der aura puede presentar
probremas de disciprina, ar confundirse
actividad esencialmente lúdíca.
,n, ,.tiu¡dad de trabajo con una

JI
De ello se infiere que el trabajo
sin nada al azar.'Debe cono.err.
de campo debe estar sumamente planificado,
qrJraridas ra r,r,.,,riJonu.,
aunque pueda haber
al
¿
reservas para salidas puntuales

a
imprevistas lexpoiicion., t.*porales
das' determinados espectáculos, ,o'.ont.rptr_
eic.). Los aiumnor-o.u* ser conscientes
van y qué es ro que deben. de dénde
hacer. Los profesor.r ti.n.n
tareas que deben rearizar ros
arumnos y éstas rrrn á. ,.I posibres
con fr. ,rr.r,
exactitud ras
1,4
El alumnado.debe disponer del y asequibres.
guías de observación, reración
material necesario pn* ejercitar
oe r¡chas, cuestionario acotado,
etc.
sus tareas: -l
¿
| 108
al
¿
J

-2

- con el pasado es a menudo una


llustración 10. observar, medir, «vivenciar». El contacto
experiencia fisica
,B

a
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a-
p :s:: tradición y esta mecánica han sufrido en cualquier caso transformaciones
-- ,: ^'cs tiempos debido a un doble fenómeno' Por una parte numerosos cen-
-:
É ---: r: -:i,es culiural, y particularmente los museos, monumentos musealizados,
:=':-.: ::: -.-, reforzado su oferta didáctica con todo tipo de actividades' Usual-

tr ----.. - :--:-
. : :: _r-
^-_ -
:r:
.:.::
. srtante puede disponer del apoyo de un monitor para realizar una
- :-ectr desarrollar determinados talleres vehiculados igualmente no
= -- -.-z cz.te, el profesorado no
siempre domina los contenidos, o
por

i.-:-. ::: --: lr ..-rco suficiente para prepararlos' Cabe recordar al respecto
:-: :- : :'a>:-.: --:iSl'u¡S r prOfeSOreS Centran el grUeSO de SUS eSfUerzOS er '-
il-::: ,- --:: l-:.- -. -s:r'lcción, y que a menudo tienen una formación ce{;t
taria de base en cuanto a formación y conocimientos científicos. En este contexto es
:,

usual que los profesores deleguen en el centro patrimonial tareas de instrucción


cuando éstas se ofertan. En principio, tal situación no debe considerarse, o priori, "1

como negativa. De hecho los alumnos reciben una atención especializada. Sin em-
bargo, los resultados difícilmente serán óptimos ya que, quien sabe exactamente cuá-
les son los límites y necesidades de los alumnos es, lógicamente, el profesor, y no el
monitor. En cualquier caso nada impide que monitores y profesores colaboren o se
coordinen para obtener el máximo provecho de una visita. Por otra parte, la existen-
cia de ofertas de ese tipo, al igual que otras que se explicitan en relación con las casas
de colonias, las granjas escuela, los deportes de aventura, etc., configuran un sector
econÓmico y laboral, en la periferia de la enseñanza, que puede ser altamente inte-
resante para dar salida a jóvenes maestros y licenciados.

Fuente l objetuales
fuentes objetuales son especialmente útiles en historia. Objetos del pasado
Las
reciente o lejano nos dan información sobre las formas de vida de las personas en
otros tiempos.
En algunos casos, objetos singulares de otras épocas los encontraremos en ex-
posiciones o museos. Es fácil que algunos de ellos tengan un valor estético añadido,
es decir, que sean pequeñas o grandes obras de arte: esculturas, joyas, cerámicas,
muebles, herramientas, útiles, etc. En cualquier caso y al margen de sus valores ar-
tísticos serán objetos que nos darán información sobre el pasado. En estos casos el
profesor podrá diseñar una ficha de observacíón exclusiva para'trabajar los objetos
de museo o exposición que considere de interés.

llustración 1'l.0bjetos que son fuentes básicas para la didáctica de la historia

a
I 110
I
a

¿
¿ pero el interés de los objetos va más allá de los de positados en museos. En la
¿ mayoría de las casas se Conservan objetos del pasado más o menos recie
nte que' te-
!

¿ niendo en cuenta el ritmo de cambio tecnológico y objetuat de nuestras sociedades,


las máquinas de
¿ se convierten rápidamente en piezas de interés histórico. En efecto,
escribir, por ejemplo, ya Son objetos extraños en la cultura material de los alumnos
¿
b de hoy, át iguát que los discos de vinilo, los sifones, las lecheras o los
molinillos ma-

?
pasado reciente
nuales de café. La recuperación, exposición y análisis de objetos del
para
en el marco del centro educativo o del aula pueden ser un poderoso instrumento
introducirse en el método de análisis y observación histórica.
1-
- lmaginemos que pedimos a nuestros alumnos que organicen una exposiciÓn
l-
l-
sobre objétos de cocina antiguos a partir de los artefactos que puedan localizar
casas, o én las de sus familiares y amigos. Probablemente concentrarán
en sus
un número no

l- desdeñable de piezas que podrán analizarse y clasificarse por funciones o


siglo
épocas.
pasado, de los
l- Así, obtendremos'información sobre el utillaje de las cocinas del
años treinta, cincuenta y sesenta. Si la investigación se contextualiza, además,
con fuen-
tes orales e iconográficas pueden aproximarse muy bien á los cambios en la vida cotidia-
na a lo largo del tiglo **, e n el sentido de que es en las cocinas donde se reflejan
con cierta
¿
b
l-
fuerza losiambios tecnológicos de un período que afectan a la vida cotidiana.
Como en el caso de ios objetos singulares depositados en museos, el análisis de
objetos del entorno requiere, para su observación, el diseño de fichas apropiadas.

I
FICHA DEL OB]ETO
. Nombre o nombres que se dan al objeto.
. Lugar de localización.
. Lugar de origen.
. Fecha estimada de fabricación o producciÓn'
. Técnica o técnicas de fabricación'
. Materiales
, Descripción: Dibujo o foto. Forma. Partes denominaciÓn y forma
(dimensiones, color, decoración)'

E .
.
.
Procedencia: Personas que lo han cedido y cÓmo llegó a sus manos'
Utilidad: lntervalos de tiempo en los que se ha utilizado (inicio fecha motivo; final fecha motivo).
Relaciones con la economía (agricultura, industria, c6mercio, transporte).

E . Relaciones con las costumbres (refranes, tradiciones, supersticiones, fiestas).

E Fuentes monumentales patrimoniales


futrímonioes un concepto polisémico. Se pueden entender muchas cosas por pa-
finronio y todas ellas conciernen a la cultura de una sociedad. Por patrimonio monu-
E nsrtal se entiende el conjunto de construcciones, generalmente arquitecturales, que a
¡7tust dr gt belleza, espectacularidad técnica, grandeza, «monumentalidad», singulari-
dad" enrotfuidad, hbtoricidad o significatividad han sido consideradas y valoradas por
É una deternrar¡ada sociedad. El patrimonio tiene un papel importante en la formación y
conñguracth dr una pcrsonalidad colectiva; representa en cierta manera una heren-

E
llustración 12. Visita a un conjunto arqueológico
cia del pasado, pasado a lo largo del
cual se ha construido una determi-
nada formación social y cultural. En
este sentido el patrimonio-herencia
forma parte insoslayable de la per-
sonalidad del presente.
Hoy por hoy la sociedad está
bastante concienciada acerca de la
necesidad de conservar el paisaje na-
tural medioambiental. Contradicto-
riamente, la sensibilidad acerca del
patrimonio cultural y monumental
es mucho más débil. En cierta ma-
nera el estado de conservación y
preservación del patrimonio es un
termómetro que indica el grado de
madurez cultural de una sociedad.
Una sociedad preocupada por la pre-
f
servación y uso de su patrimonio es
generalmente una sociedad madura
It
con una ciudadanía de calidad.
r!
En esta perspectiva no es de !
extrañar que los diseños curricula- r!
res pongan un énfasís especial en tI
el conocimiento y trabajo en torno
al patrimonio y también en la ne- a
cesidad de su preservación. En general, los alumnos, a lo largo de la enseñanza pri- a
maria y secundaria obligatoria, deberían conocer directamente. trabajar y «vivenciar» a
(es decir, desplazarse) los elementos emblemáticos más importantes dei patrimonio
monumental de su entorno cultural.
a
El patrimonio monumental, por su especial significatividad emblemática, acos-
I
tumbra a ser un lugar de trabajo interdisciplinar claro. La geografía, la historia, la
I
antropología, etc. pueden trabajar focalizadas en el monumento como objeto de es- I
tudio. A su vez, el trabajo sobre y en el patrimonio permite articular bien contenidos I
de carácter conceptual, procedimental y actitudinal a
. Los contenidos conceptuales pueden ser claros en tanto en cuanto el mo-
numento acostumbra a ser el elemento emblemático de una época y en ocar
a
J
siones cuenta además con singularidad histórica. Por tanto, puede constituir
un referente claro para aproximar un determinado período histórico o un a
\ singular paisaje geográfico. J
El trabajo sobre contenidos procedimentoles a partir del patrimonio tam-
bién suele ser diáfano. El monumento es un objeto de estudio sobre el cual
a
I
se efectúa un trabajo de campo y se articulan determinadas técnicas de me-
dición, descripción, valoración y análisis que nos sitúan claramente en el -
campo procedimental. a
-
| 112 -
a
! \
E
!
! . Finalmente el patrimonio también pernrite utr3 'c':' " .'--: - I ''-- -.'2
E acerca del estado de conservación, utilizacion, ciif .¡s - '' ..:

E
E Hay que tener presente que el concepto de patrimottio es ¿c -' -:i : : '''':'-
'-
i
tes escalas. En este sentido, hay elementos patrimoniales que Sor.l sigr- -'- ' '' :
! blemáticos para el conjunto de una determinada sociedad regiortar
'-;-
"'
E estatal. Existe también un patrimonio de interés local que es significatit'.''
r-" -'
E tico e importante para la pequeña comunidad y que también es sttsceptiLr'c
r- S:'
E trabajado desde el ámbito educativo: la pequeña ermita, un determinado
casl
': -
E poblado prerromano, un palacio, un molino, etc. Este patrimonio, directanrerrie
prr-
servable y al alcance de los estudiantes, siempre es útil para plantear el trabajo
E cedimental en su entorno y permite, a su vez, la reflexión actitudinal acerca
de s.'
E estado de conservación y utilización.
E
E
! Fuentes iconográficas
E La iconografía es un lenguaje singular con personalidad propia. En muchas
oca-
E siones la escritura no tiene capacidad suficiente para describir o explicar un determi-
4 nado elemento o fenómeno geográfico o histórico. En efecto, la descripciÓn literaria
4 de un paisaje no garantiza que el individuo se forme una imagen real de dicho paisa-
á je. lgualmente es muy difícil describir, verbalmente o escribiendo, cómo es un templo
4 griego o una determinada catedral gótica. En geografia, historia y ciencias sociales en
sólo pueden identificarse, recono-
á lenérat determinados conceptos, lugares o hechos
cerse o entenderse a partir de recursos iconográficos. La frase popular
«Una imagen
4 vale más que mil palabras» es un principio fuera de discusión en didáctica de las cien-
a
4 llustración 13. Foto O. epo.a, trabajadoras en una fábrica téxtil
4
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113 |
cias sociales. De ahí que la comunicación y el lenguaje iconográficos tengan un papel
absolutamente central en la enseñanza-aprendizaje del área.
Como hemos indicado anteriormente, la iconografía puede tener muy distintas
manifestaciones: dibujos, pinturas, gravados, fotografías... lncluso la cartografía podría
ser incluida entre dichas manírfestaciones. Esta documentación es susceptible de un
análisis pormenorizado por parte del alumnado.
Existe iconografía que, a su vez, es una fuente de información primaria: las fo-
tografías, dibujos o pinturas descriptivas con intención de ilustrar un determinado
lugar o hecho, mapas antigttos, etc.
Sobre una fotografía, por ejemplo, podemos plantearnos las más diversas ob-
servaciones para sistematizar la información que nos suministra.

FICHA FOTOGRÁTICR: FOTOS DE PERSONAJES


. Nombre del fotógrafo (domicilio).
. Año en que se realizó la fotografía.
. Técnica fotográfíca utilizada (platino, sepia, b/n, diapositiva, etc.).
. Tipo o genero de la fotografía (comunión, boda, fiesta, vida cotidiana, trabajo, etc.).
. Actitud o ambiente (espontáneo, preparado, etc.).
. Lugar de realización (estudio, casa, calle, exteriores, etc.).
. ldentificación o clasificación de las personas que aparecen (categoría social, actividad, oficio,
edad, nombre).
, Postura y actividad.
Piezas de vestir y complementos.
. 0bservaciones.

Existe también una iconografía que puede constituirse en fuente de información


secundaria, que puede ser elaborada desde un punto de vista didáctico y, en conse- a
cuencia, que es susceptible de una gran rentabilidad en la enseñanza-aprendizaje. a
El dibujo, la ilustración didáctica sobre un fenómeno, hecho o lugar históri- a
co-geográfico, diseñado especialmente con una finalidad educativa tiene una a
serie de ventajas importantes sobre las fuentes primarias anteriormente descritas.
! a
En la ilustración pueden colocarse todos los elementos que faciliten la compren-
a
I

sibilidad del fenómeno objeto de estudio, lo cual tipifica su idoneidad didáctica.


Así, por ejemplo, los bloques diagrama en geografía pueden ayudar a hacer a
cornprensibles los más variados fenómenos geográficos. lgualmente, en las ilus- a
traciones históricas construidas ex profeso pueden colocarse aquellos edificios, a
instrumentos o personajes relacionados que se consideren oportunos para com-
a
prender el objeto de estudio. Por otra parte, en estas imágenes «virtuales» que nos
hacen comprensible el presente y el pasado pueden seleccionarse libremente a
todos aquellos recursos técnicos que ayuden a hacer comprensible el fenómeno. é
Así, por ejemplo, un castillo medieval puede dibujarse seccionando sus partes a fin a
de que pueda observarse el interior; pueden situarse los distintos personajes real- J
zando sus tareas habituales y puede presentarse el conjunto desde un punto de
vista que facilite su comprensión global, aunque dicho punto de vista fuera difí- -
cilmente comprensible en la realidad. J
\ J
| 114 -
-
f
.r/

llustración 14. Cabaña maya, muchos conceptos sintetizados en una sola imagen dxráctrtz

Fuente: Hernández, F.X. (1992): Son Rofoel. Jaca book. Milano. llustración de J. Ballonga.

Veamos un ejemplo. Si queremos explicar el concepto cCIboño moyo cualquier


descripción literaria resultaría insuficiente sin imágenes. lncluso una fotografía de las
cabañas dctuales que siguen construyéndose en Guatemala, Belice o Yucatán con
tecnología maya resultaría insuficiente. El dibujo virtual permite, contrariamente,
mostrar a la vez información múltiple. Forma exterior e interior, técnicas constructi-
va1 utillaje y tecnología, tipología y actividades de los habitantes, etc.

Fuentes textuales y orales


Las fuentes textuales pueden ser muy diversas. De hecho, cualquier información
transrnitida a partir de un determinado código de escritura constituye un documento.
En este sentido, una partida de defunción, un recibo de la luz, un billete de tranvía, un
libro de memorias, un periódico, un testamento, etc. serían fuentes textuales o escritas.

11s I
f

El análisis de fuentes textuales y, singularmente, de crónicas y libros de memo-


rias ha sido un recurso ampliamente utilizado en didáctica de las ciencias sociales,
especialmente en el antiguo bachillerato. No obstante, a menudo se planteaba más
el análisis de textos a partir de la experiencia de la literatura que a partir de razona-
mientos propios de la historia y la geografía. En cualquier caso el análisis de fuentes
escritas siempre es útil, si bien debemos tener presente que para.el alumnado pue-
den ser de difícil comprensión. En efecto, y sobre todo en textos antiguos, aparecen
conceptos y formas literarias de relatar que no siempre son fáciles de interpretar. El
profesorado debe calibrar muy bien el tipo de textos que pasa a sus alumnos a fin de
que sean comprensibles.
Los pasos que hay que tener en cuenta en el análisis textual son, a grandes rasgos:
1. ldentificar el tipo de documento: memorias, crónicas, artículos periodísti-
cos, etc.
2. Localizar de forma aproximada dónde y cuándo fue escrito (localización es-
paciotemporal).
3. Establecer un resumen del contenido: qué se explica o describe.
4. Extraer las aportaciones del propio documento: datos novedosos, originales a
o sorprendentes.
5. ldentificar quién es el autor o autores del texto; quiénes son o quiénes se a
supone que pueden ser. a
6. Establecer la fiabilidad del documento: verosimilitud de lo que se explica, IF
ponderación, realismo, exageraciones, etc. Establecer si el autor es testigo I
directo y tratar de identificar sus opiniones, tendencias o intereses. la
J
veamos un ejemplo a partir de un texto de Estrabón, un geógrafo griego que
a
hace una descripción de los pueblos del norte peninsular:
Todos los hobitantes de la montaño son sobrios, no beben sino oguo, duermen en el a
suelo y llevon el pelo lorgo, ol modo femenino, aunque poro combotir lo ciñen al frente a
con uno cintu. Comen principolmente corne de moclto cabrío. Sacrificon o Ares (dios de a
lo guerro) mqchos cobríos y también coutivos y cobollos. Adoron hocer hecotombes a
(fiestos con socrificrosi de codo especie de víctima, ol uso griego... Proctican luchas...
a
5e eiercitan en el pugiloto, en los correros, en las escaromuzos y en los botollos com-
a
poles. Duronte tres cuortos portes del oño no se olimenton mas que de bellotos que,
secos y triturodos, son molidos poro hacer pon... Beben «zythos» (cervezo) y vino, gue es- a
coseo, cuando la obtienen, lo consumen rópido en los grondes fesfines familiares. En a
lugor de oceite uson monteco.
a
a
0bviamente el texto, como muchos textos históricos, suscita múltiples posibili-
dades de trabajo y de reflexión. a
é
EJEMPLIFICACIÓITI ¡TL ANÁLISIS DEL TEXTO DE ESTRABÓN J
¿Cómo podríamos clasificar el documento? a
.
,
Artículo periodístico.
a
.
Descripción geográfico-social.
Memorias. a
J
Ill6 a
a
v
¿A qué período hace referencia?
. Edad media.
. [,tundo prerromano.
. Reino visigodo.

¿0ué se explica o describe?


l
. Costumbres de los pueblos célticos o celtiberos de las montañas del
. Localización de poblados.
. Descripción de restos arqueológicos.

¿0ué aporta de novedoso o interesante el documento?


. Explica las costumbres extrañas a la civilización grecorromana.
. Explica la conquista romana del norte peninsular.
. Explica las técnicas de pesca en el norte peninsular.

¿0uién es el autor del texto?


. Estrabón, un griego que viajó a Hispania en el siglo ttt a.C.
. Estrabón, un sabio griego del siglo t a.C.-t d.C. que recogió conocimientos geográficos e histó-
ricos de la Antigüedad.
. Estrabón, un griego que acompañó a Augusto en su campaña contra los astures.

¿Tiene fiabilidad el texto?


. Estrabón es un testigo directo y elabora un texto fiable.
, Estrabón no conoce la zona y recoge noticias o informaciones de otras personas, por tanto no
es un texto del todo fiable, aunque es interesante.
. Estrabón describe una situación previa a la romanización, no es un texto fiable en absoluto.

y la memoria de las personas en general son importantes


La propia memoria
como fuentes que explican un determinado pasado más o menos reciente. En
ocasiones, las personas han sido testigos directos de acontecimientos, y si no lo han
sido sí que han podido comprobar cómo determinados acontecimientos han reper-
cutido en la sociedad.
El uso de fuentes orales, es decir, apelar a la memoria de las personas para re-
cabar información, puede ser muy interesante desde el punto de vista de la historia
reciente, de la geografía,la sociología o la antropología.
¡lormalmente el trabajo con fuentes orales exige el diseño de un cuestiona-
.io o quión de entrevista en consonanc¡a con los objetivos de la investigación que
st esté realizando. El diseño del cuestionario es importante y exigirá un trabajo
previo considerable. Las entrevistas, por otra parte, se deben efectuar a la mues-
tra Ce personas que se considere oportuna mediante grabación magnetofónica o
videográfica.
Una vez efectuada la entrevista, debe transcribirse bien la totalidad o bien
aquellos aspectos que se juzguen más interesantes de acuerdo con los objetivos de la
inves'tigación. A continuación debe procederse al análisis e interpretación teniendo
en cuenta:

1
117 |
La cuantificación de algunas respuestas.
El contraste con la información que suministran otras fuentes.
La detección de los aspectos contradictorios.
Los nuevos datos aportados por el entrevistado.

EI laboratorio de sociales
El análisis y trabajo con fuentes de información diversas exige que el profeso-
rado pueda disponer de un espacio suficiente y confortable para manipular diversos
materiales. En este sentido, se hace necesario el desarrollo de una actitud positiva
frente a la posibilidad de disponer de una aula/laboratorio de sociales. La posibilidad
de desarrollo de aulas de este tipo depende, en buena parte, de la conciencia que al
respecto desarrolle el profesorado.
La inexistencia de laboratorios o aulas didácticas de ciencias sociales es sig-
nificativa e indica la percepción acientífica con que se ha considerado la materia.
Así, por ejemplo, nadie se extraña de la existencia de laboratorios para trabajar en
física, química o biología, ya se sabe: las ciencias deben experimentarse. Sin em-
bargo, resulta del todo sorprendente una propuesta similar para sociales, y la
razón es que subyace la idea de que
eso no son ciencias, no deben experi-
llustración 15. Réplicas de documentos. mentarse o demostrarse, sino, sim-
Elementos útiles en el laboratorio de sociales plemente aprenderse (es decir,
memorizarse). Tal percepción es una
evidencia empírica : Ia Administración
no se ha planteado nunca una nor-
mativa para dotar a los centros de
enseñanza de espacios singulares
para experimentar en geografía e
historia.
Las posibilidades de un espacio
experimental de este tipo serían múl-
tiples. Entre los diversos equipos, ele-
mentos ymateriales que podrían
situarse podríamos sugerir los si-
g u ien tes:
. Brújulas, teodolito, cintas mé-
tricas y materiales para realizar
un levantamiento topográfico.
. Globos terráqueos.
. Cajón de arena para simula-
ciones geográficas.
. Foso o gran cajón para si-
mulación de excavaciones
a rq ueo lóg icas.

I 118
Espacio polivalente para actividades de arqueología experimental.
Cartoteca con mapas topográficos de la zona y fotoplanos.
Colección de objetos antiguos. Museo.
Archivo de documentos.
Colección de libros de texto antiguos.
Fototeca. Videoteca. Colección de reportajes y películas significativor lco-
noteca.
Juegos de distintos tipos y soportes. De estrategia y simulación, geográficos,
u rba n ísticos...
Maquetas. Piezas para recrear espacios: piezas de juegos de arquitectura, al-
fombras tematizadas, etc.
Cámaras de vídeo, máquinas de fotografiar (preferentemente digitales).
0rdenadores.

1ls I
É
tá 10
tr

E
lt
E El tratamiento de los medios
E de comunicación e información

E
Medios de comunicación de masas y contenidos
E
l,t
Los medios de comunicación de masas y especialmente la televisión
importancia fundamental en el mundo de hoy. Son una ventana que
tienen una
tenemos per-
manentemente abierta al mundo. Es cierto que, preferentemente, nos enseñan imá-

E genes fragmentarias de ese mundo: lo que es notíciable. Noticias que se dan en un


determinado contexto social y geográfico. Pero en cualquier caso, contribuyen a que

E construyamos una imagen global de planeta desde los referentes más próximos a los
más lejanos. La cantidad de información que generan es importante y son, por des-
contado, la fuente más importante para aproximarnos a nuestra sociedad y a la
E
b
problemática del planeta en sus más diversas facetas.
Pero los medios de comunicación de masas, y singularmente la televisión, emi-
ten todo tipo de programas y en muchos de ellos la carga histórico-geográfica es
Lá importante: series, documentales, películas, etc. Buena parte de los tópicos históri-
¡'á cos, geográficos o histórico-artísticos que informan a la ciudadanía proceden de la
b
b
información de los medios de comunicación de masas.
Por descontado los medios de comunicación de masas también inciden de ma-

F nera determinante en el campo de las actitudes, de los valores y de las normas. Los
medios de comunicación presentan diferentes modelos de vida, ensalzan determi-
nados valores e imponen normas y pautas de conducta por los más diversos medios:
desd€ los anuncios a las series televisivas, pasando por las entrevistas selectivas, los

Z
tt
o¡kbrones o los programas llamados del «corazón». En la medida en que la cultura
de maeas ha impuesto una democratización fáctica dichos valores tienden a responder
a los ststemas ideáticos dominantes en la sociedad.

b En este capítulo destacaremos la importancia de los medios de comunicación


de m¡<¡s ouno fuentes de información, trataremos de cómo pueden aprovecharse

E
tt
los medios de comunicación en el aula para comprender el mundo de hoy y valora-

121

E
|
remos cómo inciden los medios de comunicación en la difusión de contenidos fac-
tuales, conceptuales, actitudinales y de valores. I

La ir¡portancia del manejo, con soltura, de loi medios de comunicación de masas


I
como fuentes de información es importante, tanto en la enseñ anza primaria como,
principalmente, en la secundaria obligatoria,'ya que buena parte de los currículos se
orienta indírectamente o directamente al conocimiento del mundo actual. El área de
ciencias sociales, geografía e historia tiene como objetivo principal preparar a los jóve-
nes ciudadanos para la vida y dar claves para comprender el mundo en que viven. para
entender ese mundo, una de las mejores maneras es estudiarlo en sus problemáticas
presentes y devenir inmediato. Es en este sentido que los diseños curriculares dan im-
portancia a los estudios de actualidad y organizan ejes en este sentido. Se supone que
dichos ejes deben tratar sobre las problemáticas del momento y, por definición, éstas
serán cambiantes. Dicho de otra manera, el profesorado no contará con una bibliogra-
fía científica de reflexién sobre lo que esté pasando en et momento. Ello obliga al uso ¿
de fuentes específicas: informes de expertos, anuarios, atlas-anuarios, y sobrelodo in-
formaciones procedentes de los medios de comunicación sobre problemáticas de ac-
¿
tualidad' El establecimiento de Ia fiabilidad de las fuentes exíge en cualquier caso un e
doble estudio: saber cómo funcionan los medios de comunicación de masas y cómo C
,
presentan las notícias y el estudio pormenorizado de la noticia en sí.'Para poder ana- I C
lizar una noticia de,televisión o prensa es preciso saber cómo generan y tratan las no- a
ticias la televisión o la prensa. Por otra parte, el estudio del mundo actual implica un
cierto problema disciplinar, o mejor dicho, interdisciplinar. Estos estudios de aciualidad
I
pueden y deben abordarse a partir de planteamientos interdisciplinares y deben ser I
guiados por la experiencia previa y conocimíentos del profesorado. En efecto, el estu- a
dío de un determinado conflicto o una determinada problemática de actualidad, es I
decir, que está sucediendo, exige agilidad entre el profesorado para aprovechar la opor- I
tunidad. Por lo que respecta a la metodología ello no está exento de problemas, ya que
I
es difícil situar disciplinariamente un área de adscripción para aquello que está pa-
sando. Probablemente mucho más que en otros objetos de estudio, el trabajo sobre I
I
situaciones o fenÓmenos del presente exige un nivel de interdisciplinariedad ,lto. Un, I
I
determinada situación podrá estudiarse desde distintas ópticas, o desde ópticas man- I I
lr
comunadas: geografía humana (conflictos), geografía física (desastres naturales), geo- (; I
grafía física y humana (desequilibrios ecológicos), historia reciente (antecedentes de
los más diversos conflictos y situaciones), etc.
I
!,
Por otra parte el profesorado, como hemos indicado, deberá enfrentarse al tra-
tamiento de dichos temas sin el soporte de estudios previos estructurados; por decirlo I
de otra maneratninguna disciplina científica habrá tenido oportunidad paia estudiar i,
el fenómeno seriamente. Ello es muy importante ya que significa que el profesor es- t
tará, de hecho, solo ante el objeto de estudio y deberá abordarlo basándose en sus r,
conocimientos. En esta tesitura, obviamente, los medios de comunicación ejercen un
papel importantísimo. a
La única información sobre el objeto de estudio seleccionado procederá exclusiva- I
mente de los medios de comunicación de masas: televisión y prensa. Sólo ocasionalmen- I
te procederá de publicaciones de carácter especializado. Esta información procedente de I
los moss medio difícilmente podrá ser contrastada, a partir del uso de fuentes, o de la (,
ob-
a
| 122
a
a
¿
seryación directa, ya que la mayoría de objetos
de estudio no se crntrarán en la propia
comunidad' De todo ello se desprende la necesidad
de que el profesor cúnozc¡ con cier-
ta profundidad cómo funcionan los medios de
comunicación y cuáles son $rs límites en
ct¡anto a oferta de información veraz. Dicho
de otro modo, la única fuente de informa-
ción disponible deberá ser sometida, además,
a crítica sistemática.
Esta lectura crítica de las fuentes es, por
otra parte, una las facetas que deben
aprender los alumnos y más en una cultuia,
como la nuestra, marcada de manera
determinante por la tecnología audiovisual.
En definitiva, el.c,onocimiento y dominio
de la mecánica de funcionamiento de los
medios de comunicación de masas será importante
-4 y o.i.rr¡rrnte en el proceso de en-
señanza-aprendizaje. La correcta
aproximación a lás prouiemati.as del mundo
a
rt
debe partir del onrÍlrsrs crítico de tos fuentes
reciente y en la actualidad los medios de
actual
de informocrrín. Obviamente en la historia
comunicación de masas y singularmente las
di-
rt ferentes tipologías de materiales audiovisuales
por excelencia' En este.sentido no se pueden
constituyen las fuentes de información

t medios que vamos a utilizar para aproximarnos


dejarct *rrj.n del objeto de estudio los
r¡ esas fuentes de información, es vital para
a é1. El conácimiento de esos medios, de
conseguir un éxito global. como en los
casos
rD anteriéres de geografía e historia, los contenidoino
pueden responder al relato lineal y
t unidireccional que pueda plantear el profesor,
., n...rrrio investigar o autentificar el
t discurso a partir de fuentes que ro contextualicen
La utilización de medios de comunicación
y ro hagan comprensibre.
t y el desarrollo de actividades procedimentales
oe mrsrJcomo fuente de información

t tracción de información se pueden complementar


acerca de las técnicas de análisis y ex-
con er entorno actitudinal, que
t también puede trabajarse a partir de los medios
de comunicación y en sintonía con los
I otros tipos de contenidos. Desde esta óptica
su tratamiento en los centros serán útiles
los medios de comunicación de masas y
a .
desde una triple perspectiva de contenidos:
Respecto a hechos, conceptos y sistemos
D ,oirrptuo/es, ros medios de co_
municación de masas aportan informació, qr.
t diversos hechos y conceptos. ¡ - permite estudiar los más

t ' En cuanto a procedimientos, el estudio


de los medios de comunicación de
masas permite las más variadas prácticas procedimentales:
, desde las técni-
cas de análisis de la información a fin de
D establecer fiabilidad, veracidad,
t objetivídad, etc. a las más mecánicas de cómo
medios de comunicación: cómo se confecciona
se produce en determinados
un periódico, cómo se hace
D funcionar una radio, cómo se monta un audiovisual.
Esta segunda dimensión
, procedimentar puede dar rugar a talreres
de distinta comprejidad.
D ' Respecto a octitudes, volorás y normos,
en las actuales sociedades consu-
mistas los medios de comunicación de
, ideologizadores. Ello significa que el
masas son los principales agentes
conjunto de los programas y sobre todo
) la publicidad tienen una alta carga ioeólogica.
rnterpretar y valorar, desde
) un punto de vista ético y cívico, la manipulación
informativa es altamen-
) te formativo para el ciudadano. En este
,.Átido el trabajo en el entorno de los
) rnedis de comunicación de masas es también
altamente interesante descle
el ¡lnto de vista de la formación en valores.
) ilportent6 para trabajar actitudes críticas con
rs uno de los referentes más
) los rlr*nor. Las posibilidades
)
) 123 I
de trabajo en actitudes, valores y normas son ryrúltiples. Por una parte el
mismo análisis científico, eljuicío crítico a las fuentes, nos sitúa en un terre-
no fronterizo con el campo de los valores: Ias distorsiones, Ia parcialidad, la
mayor o menor objetívidad de determinadas informaciones y, en fin, todo
aquello que se refiere a la manipulación informativa. Por otra parte, siempre
podemos utilizar las informaciones de los medios de comunicacíón de masas l
i

para plantear determinadas actividades en el entorno de los valores, las acti-


tudes y las normas. €n cualquier caso debemos tener presente que éste es un
i

i.
trabajo delicado que debe realizarse con mucho tacto en el marco del aula. I

La vísualización directa de determinados contenidos en los medios de comuni-


cación de masas no implica, necesariamente, por parte del alumnado una respuesta
de solidaridad, concienciación o interés. Así, pongamos por caso, la visualizacibn por
parte del alumno de las más divtrsas catástrofes y barbaridades o salvajadas (guerras,
revueltas, desastres...) nb implica necesariamente una reacción de escándalo ó de re-
chazo. Tal situaciÓn debe tenerse presente, ya que algunos profesores han tenido
la
tendencia a presentar a sus alumnos escenas brutates de determinadas guerras o con-
flictos pensando que la visualización det horror contribuíría a generar un sentimiento
de rechazo- Al respecto vale la pena tener en cuenta que ta visualización de bar-
baries no implica necesariamente una mayor conciencíación del alumno, es más,
en
algunas ocasiones los resultados pueden ser contraproducentes y conducir a reaccio-
nes morbosas. Hay que tener presente que las tragedias no pueden vivirse en diferido,
J
es necesario estar dentro para vivirlas, o en cualquier caso hay que tener un nivel
a
de
desarrollo intelectual o de sensibilidad importante para conseguirlo. J
Para los alumnos las imágenes, a menudo, no representan el mundo real, por- a
que en definitiva no son el mundo real, y son capaces de consumir tranquilamente a
sus hamburguesas al tiempo que contemptan un noticiario que relate y enseñe la úl-
tima barbarie militar o la última masacre. La sobredosis de imágenes g¿.bruto no fa-
a
vorece la reflexión. Es preferible un trata_píento dosificado en el aula ñotivando una
J
reflexión serena que pueda manifestarse por los más diversos medios de expresíón a
(oral, escrito, plástico) y contextualizado en el debate. a
En definitiva frents a la compleja problemática hasta ahora expuesta el profe- a
sorado debería reflexionar mínimamente analizando cómo se trabajan los medios de
comunicación de masas en su centro. ¿Recibe periódicos la escuela?
a
¿Tienen los alum-
nos posibilidades de leer el periódico? ¿Hay televisores y vídeos suficientes?
a
profesorado de sociales las informaciones de los medios de comunicación?
¿Utiliza el a
¿§e trabaja
la publicidad? ¿Existe un periódico escolar? ¿Se pueden editar vídeos?
¿podr¡a mon-
a
tarse un taller de radio? ¿Se conectan usualmente los alumnos a lnternet? J
a
La televisión. Noticiarios a
a
Los noticiarios de televisión son una fuente de información importantísima que a
puede suministrarnos materia prima para abordar, motivar o contextu alizar
los más a
diversos estudios. Para que la actividad sea rentable es preciso encuadrar la noticia y a
a
| 124 a
a
saber qué es exactamente un noticiario. Por ello, el análisis dr un notkiario partcr
una actiüdad previa interesante para encuadrar, en un futuro, todo tipo d€ fabei)
con rcpecto a sus posibilidades.
El guión para el análisis de un programa informativo podría seguir las pautas
que s€ indican en el recuadro adjunto:

GU¡ÓN PARA EL ANÁUSIS DE UN PROGRAMA INFORMATIVO


1. Cadena televisiva.
2. Día, inicio de emisión y final de emisión.
3. Número de interrupciones publicitarias y tiempo de las mismas.
4. Descripción de la careta.
- 5. Descripción del sumario, si hay. A qué tipo de noticias hacen referencia.
6. Presentador o presentadora principal.
7. Presentador secundario, o presentadora secundaria.
B. Grandes apartados en que se organiza la información.
9. Diferentes apartados, número y temporización de noticias.
10. Noticia más larga y noticia más corta.
11. Confección de gráficas considerando tipos y tiempo dedicados a diferentes noticias.
12. Papelde la persona o personas que presentan mientras se divulgan las noticias.
¿Actúan alternativamente? ¿Actúa siempre una de ellas como presentador o presentadora

E
principal? ¿Hacen valoraciones de las noticias? ¿Realizan alguna entrevista?
¿lnterviene algún
experto o experta?
13. Fuentes de información.

F ¿Cuántas noticias están presentadas por corresponsales o enviados especiales?


¿Cuántas noticias están recogidas por equipos móviles o periodistas de los servicios informa-
tivos de la cadena?
¿Cuántas noticias son de agencia o son imágenes cedidas por otras televisiones?

E ¿Cuántas noticias se presentan con la ayuda de imágenes de archivo?


14. cuál es el tono dado a las noticias:¿parcial?, ¿imparcial?, ¿ecuánime?, ¿tendencioso?...
1 5. ¿Hay presentadores o presentadoras para espacios fijos?

16. ¿La información meteorológica y deportiva aparecen de manera diferenciada?


17. iHay algún patrocinador de estos apartados?
18. Elentorno de la información meteorológica o deportiva ¿dispone de una escenografía propia?
19. ¿Cómo se despide el noticiario?

E
?
20. Comentario específico de las noticias que se consideren de interés.

ta
|1

á
La publicidad
La publicidad puede ser una fuente de información interesante para aproximar
determinados objetos de estudio: economía, valores de una sociedad, expresión esté-
á
h tica, educación para el consumo, etc.
De alguna manera la publicidad contribuye a la creación de un imaginario
á social basado en determinados modelos de vida. Es obvio que los modelos que pre-
á
á
á f
á
senta la publicidad están muy lejos de ser alcanzados por la mayoría de la pobla-
ción. En cualquier caso la publicidad, y su análisis, es interesante desde los puntos
de vista anteriormente señalados. Un estudio cuantitativó de la publicidad puede
dar idea de la pugna de determinados sectores económicos y su lucha por controlar
el mercado. 0bviamente también pueden tratar de establecerse conexiones entre
determinados gruposr especializados en la manufactuqa de productos del sector se-
cundario, y de servicios del sector terciario, con las cdrrespondientes vinculaciones
que puedan tener en el sector primario. En cualquier casó ias informaciones siem-
pre serán fragmentarias, ya que no hay una proporcionalidad directa entre la po-
tencia de una empresa, sea cual sea, y el número de anuncios que sobre ella se
emiten. En cualquier caso, ya de por sí, una reflexión en esta línea puede resultar
interesante, es decir, comparar el ronking de empresas del país con el ronking de
emisión de anuncios.
Desde el punto de vista de los valores, el análisis de la publicidad también es al-
tamente aleccionador. Aunque al respecto han habido cambios meteóricos. En efec-
to, el hecho de que algunos anunciantes hayan ,optado con éxito por un lenguaje
claramente antirracista, antimachista o ecológico viene a demostrar cómo están
cambiando los sistemas ideáticos dominantes en la sociedad. En cualquier caso el
análisis desde un punto de vista social, ecológico .y de género de los distintos anun-
cios sigue siendo una temática importante. I
Destacar también que la publicidad puede analizarse desde un punto de vista a
estéiico. Hay anuncios que son pequeñas obras de arte, o en cualquier caso parece !t
demostrarse que el éxito de un anuncio (es decir aumento de venta del producto) no
es incompatible con la belleza de las imágenes presentadas. Los anuncios tienen que
a
decir o sugerir el máximo en el mínimo tiempo y parece que el factor estético, la be- I
lleza del anuncio, es importante como un elemento más para captar audiencia. e
Finalmente, destacar también lo que hemos señalado anteriormente, esto es, los (,
modelos sociales que presentan los anuncios: el tipo de cuerpos, el tipo de cásas, de co- a
cinas, etc. que presentan como usuales y que no concuerdan con la realidad de la ma-
yoría de la población. En resumen, la publicidad, y sobre todo la publicidad televisiva,
e
constituye un universo pintoresco que puede conducirnos fácilmente a un análisis
e
lúdico de |os más diversos aspectos sociales. Además, y por descontado, es un elemen- e
to fundamental para comprender una sociedad basada en el consumo de masas. e
r,
Documentales, películas, ser¡es televiEivas...
a
tt
El interés de los documentales como fuente de información es obvio. En gene- a
ral muestran fuentes primarias, aunque puedan estar parcialmente mutiladas, inten- (,
cionadamente reducidas, etc. La utilidad objetiva es obvia. En cualquier caso debe a
tenerse presente que el espacio del aula o el del centro educativo no es el mejor lugar r,
para pasar vídeos indiscriminadamente; mientras que en su hogar el estudiante puede
tolerar vídeos o documentales de larga duración no sucede lo mismo en el espacio I
escolar. Los visionados de conjunto deberán siempre ser muy limitados y nunca gra- I
tuitos, es decir, los alumnos deberán observar o analizar determinados aspectos en I
J
I 126 a
a
j
? función de un trabajo concreto.Otr¿ cosa es que en pequeños grupos pueda pasar
a

tá analizarse más ampliamente un determinado documental para ixtraer'información.
Sr bien es cierto que la cinematografía tiene una personalidad propia, no
!"lenos cierto que buena parte de las películas, incluso
las expresamente cinemato-
es

gráfrcas, se visionan hoy en día por la televisión o mediante vídeo


¡r, o CD. Las pelícu-
b as, obviamente, están contextualizadas en un determinado espacio y
tiempo y

b presentan además una determinada sociedad. En ese sentido


son por principio obje-
tos de interés desde el punto de vista del área de ciencias sociales, geografía
e histo-
It ria- En cualquier caso, siempre debe tenerse presente que una película
I

es una
reflexión sobre el presente o el pasado que se produce o emite en un
á momento his-
tórico determinado. Por estas razones dan el punto de vista que un autor
o más en
general una sociedad tienen sobre sí mismas, sobre otras sociedades
a)
-
tiempos en un momento histórico determinado. El sistema ideático dominante
o sobre otros
rt momento de elaborarse la película pesa de manera determinante sobre
en el
las proyec-
r, ciones que en ella se hacen. Por ello su valor como fuente siempre
es relativo y no
r, siempré estará en lo que enseña sino en cómo la sociedad que produce y
película tiene unas determinadas ópticas sobre el presente
consume la
o el pasado. ó¡.ho de otro
- modo, tiene una carga de interpretación importantísima y no exenta
de interés.
El medio televisivo produce, por otra parte, sus propias series, que pueden
-r, ser
muy diversas. lndudablemente, los países con más poder mediático son tos que
pro-
ducen más series, y es a partir de ellas que también se incide culturalmente
- in otros
países. Así, por ejemplo, las series norteamericanas tienen
una presencia importanié
- en la mayoría de'televisiones europeas, series estadounidenses que reflejan,
obvia*
-l mente, las problemáticas y las inquíetudes de la sociedad americana. problemáticas
-aD que desde un punto de vista objetivo no son necesariamente
concordantes con las del
país receptor. En cualquier caso las series muestran modelos
de vida, actitudes y
aa valores que influyen en la cosmovisión del receptor. El carácter
r, gran variedad de géneros, se altera profundamente según el
de dichas series, con
momento histórico. En
,a efecto, las series americanas de los años setenta y ochenta son substancialr.rita
o¡-
a) ferentes a las de principios del siglo xxt. En las series
recientes se aprecia ,n.rrrELo ' .-**
considerable para atenuar las posibles tensiones raciales, se presentan
a) nuevas formas
:e convivencia en las cuales la familia es un ente en crisis, se valora el medio am-
a : ente, se da gran importancia al poder judicial y se apuesta abiertamente contra
rt " drogadicción. Es decír, tratan las problemáticas más candentes del momento en la
a) -. -: edad norteamericana.
-
a, La prensa
a
t : -'i-sa sigue teniendo una gran importancia en los medios
de comunicación,
: :r =' ' ' - lC ia televisión y, en la actualidad, la aparición de las autopistas
a '--'- ': ' - - - -r' socavado el poder de la prensa escrita. La prensa mantienede la in-
rt -: "'- -- - ; ---'oartiendo protagonismo con otros medios de comunicación.suHabi- área
a '--:': -:: ---'-s, a-lecturadeprensa,sobretodoel periódico,esfundamental,ya
a --:: -:-: ::''' -' ¿ iLle nte de información que se puede consultar reflexivamente
a
I
a 127 |

I
-

y de manera controlada a diferencia


de la radio o la televisión. El
tiempo, ordena ra rectura o. lector toma su
noi¡.irr r.gún ei;;;."d. ,,li;;i;ñ;il;:|..,
fundidad ,,,?l:fr1d. La prensa fermiti ,,irtipr.i1áur¡o,
es en sí un objeto de estudio'
en pro_
oioá.t¡."i. É.ro r. prensa
Lá comprensión de su estructura
y específicidad es
;[ff1j,[l;.1ffi.
out.ne.,na'.i[rot,.io; ;,;;;;l n,ui*,,, a ros a,rumnos en su
El objetivo de un diario
es comunicar novedades
timo, recientes: la actualidad, to
ro que acaba de pasár,
la atención de ra gente, ro que
r;q* interesa, ro;;;;;t..imientos que pueden út-
atraer
esos hechos, nuevos, úrtimós,
;;r, , nuestro alrededor, to nuevo,
etc. cada uno de
de interés y que ,.rurn de pasar
noticios' Las noticias vienen pues es ro que se ,ama
ya no es noticia, y también
tipíficril p";;;rnovedadr, ,n, ,oii.ia pasada
vienen marcadas pár u u¡nterésr.
interés' El conjunto de lectores Una noticía debe tener
¿ebe ser receptor potencial
co rechaza un determínado de la noticía. si el públi-
tema no tiene sentido ;;;1,
deben tener «singutaridad', qua;6o noticia. Las noticias también
dejan de ser noticia. En fin,
,r, sucesión de hechos se convierten
sona no es noticia, sin embargo
.;;;; dice vurgarr.nt.,r¡ u, p.rro-r;;;;;
en rutina
una per_
sí es noticiisi un, parrona
Los periódicos acostumbran muerde a un perro.
a organizarse .n ,...ion.s
distinta naturaleza: polítíca internacíonrl, que agrupan noticias de
cultura; empreo; sucesos;.rocar; .rtrirll nr.¡onrl o regional; economía;
a.párt.r; educación; .;.n.¡rr; rerigión;
nión {tribun'' t1l,lT't oirectái-fiersonarídades...). sociedad; op¡_
secciones se convierte por la ioentir¡cación de ras distintas
descontado .n ,ná á.iírioro
La p-rensa puede crasificarse didáctica útil.
slgun diversos criterios:
Según su periodicidod:
_ prensa diaria (periódicos
de actualidad urgente).
- prensa periódica (revistas, actuaridad más permanente).
. Según su o/conce:
_ Estatal.
- Nacionalfautonómico.
- Local.
. Según sus temdticos:
- Diario de información general. ú
- Diario. especializado (dóportes,
sr/cesos, etc.). ;
- Prensa periódica: semanarios
ue ¡nioáa.iá, g.n.rar, revistas a4
zadas, periódicos curturares, especíari-
pubricaciones tecnicas, ¿
etc.
La prensa cuenta con unas á
fuentes de
' Los ogencios'
cias a ra prensa y también
información propias:
son empresas periodírti.r, qu.-r.
o.o¡.r, a suministrar noti-
imágenes. ú;;r;;;te ros
periódícos están abo_
-l
¿
nados a cambio de una cuota.A
u.na misma'rq;n.¡, pueden
distintos periódicos. Los comunicados estar suscrítos
J
bran a ser neutros, sin comentarios
d;;ñ;ir, en consecuencía, acostum_ ¿
ni opinlon.rl'Lrr rg.ncias más J¿
son las que suministran la mayor poderosas
parte de las inrormaciones
les' Las agencias más importantes ínternaciona-
son: AssociateJ Fress y united
¿
natinar en Estados unidos, France press Fress lnter_
en rrrn.¡, v Reuter en er Reino
unido. -l
¿
| 128
-l
-l
En el Estado español la agencia más importante es EFE, que a su vez está abo-
nada a las principales agencias internacionales.
Los notas de prenso. Son los comunicados que envían las oficinas de
prensa de los organismos de la administración, partidos, sindicatos, avun-
tamientos, empresas, personas y grupos diversos. su finalidad es dar a co-
nocer proyectos, posiciones, problemas, etc. con el fin de que la prensa sr
haga eco. cada día llegan a los periódicos centenares de notas de prensa
sobre decisiones, congresos, ruedas de prensa, etc. por este medio la po-
licía, bomberos, etc. informan sobre accidentes e incidentes de manera
regular. Las notas de prensa se dirigen a determinadas secciónes de los
periódicos o a determinados periodistas que pueden divulgarlas o no me-
diante artículos.
Los corresponsoles de diario. Son periodistas que forman parte de la plan-
tilla de un diario y que trabajan en otra población o en otro país, desde los
a, cuales envían información de lo que acontece. Los corresponsales no envían
AD notas cortas y asépticas como las agencias. Amplían las noticias, las valoran y
las redactan en forma de artículo, crónica o reportaje. El corresponsal tra-
- baja en exclusiva para un diario, a diferencia de las agencias que suministran
- información a todos sus abonados. Mantener un corresponsal en el extranje-
ro supone una fuerte inversión para un periódico.
-
-
. los servicios de documentoción. Los diarios cuentan con servicios de docu.-
mentación, o especialistas en este campo, que disponen de archivos sobre
- temas diversos. Estos servicios suministran materiales a los periodistas para
-a) ayudarles en sus investigaciones o en la redacción de sus artículos.
, Los redoctores y reporteros. Su trabajo consiste en escribir, y también en
-, buscar, investigar, preguntar y analizar. Obtienen informaciones, nuevas
) noticias y nuevos datos. Cada periodista cuenta con sus propias fuentes de in-
a
a,
formación, Todos intentan estar mejor informados que los periodistas de otros
periódicos con el fin de ser los primeros o los únicos en disponer de informa-
AD ción y suministrar noticias en exclusiva. ,

,, . los boletines de informoción. Existen agencias o empresas periodísticas que


se dedican a elaborar boletines de información confidencial. En ocasiones
-, actúan a partir de abonados a los que suministran datos. Generalmente fil-
at tran noticias de carácter político o económico. Existen, sin embargo, em-
a, presas especializadas en confeccionar dossiers de todo tipo de temáticas.

- El periodista es quien escribe y configura las noticias. Pero hay diferentes for-
- mas de dar la información:
- - lnformoción oséptico. Es cudndo el periodista intenta presentar la reatidad
a, de manera objetiva. Tiene tres posibilidades:
) - La noticia: informa brevemente de un hecho. No hay ni comentarios ni
í opiniones.
a) - La información: es un relato objetivo de un hecho de actualidad. Amplía

a -
la noticia, tratando sus precedentes, detalles y razones.
El informet es un estudio elaborado por los servicios de documentación.
-
aa
r, 12s I

E
r
t
J
complementario de las noticias. contextualiza en el tiempo y en el
Es
espacio una determinada noticia.
voloroción de hechos. Es cuando el periodista valora los hechos. Hay dife-
rentes posibilidades:
- El reportaje: el periodista explica los hechos tal como los ha visto. Des-
, cribe ambientes y personajes. El periodista ve las cosas de una determi-
I

IJ
nada manera, las reelabora y les da una interpretación y valoración J
personal (pero no opina). ¿
- La entrgvista: es una conversación con personas dignas de interés. El pe- ¿
riodista intenta hacer hablar a las personas. Debe ser capaz de formular ¿
preguntas de interés y precisas.
- La crónica: es un artículo periodístico amplio sobre un reportaje de ac-
¿
tualidad que lleva la firma del autor. También son crónicas las informa- I
ciones que envían los corresponsales y enviados especíales. A diferencia é
del reportaje, que revive la noticia, la crónica la vive, analiza, profundiza é
y elabora.
é
opinión. es cuando el periodista opina sobre los hechos. Hay diversas posi-
bi I i dades:
é
- El artículo: es un análisis de actualidad en el cual el articulista da sus é
puntos de vista. Pueden estar hechos por periodistas o encargados a
personas.
a otras
a
- La edítorial: es un comentario de actualidad sin firma, porque represen-
ta la opinión del conjunto del diario respecto a un tema. EI direcior y en
a
-
-
ocasiones la empresa controlan el carácter de la editorial.
La crítica: es el punto de vista del periodista respecto a una obra determi- a
nada- Acostumbra a estar realizada por especialistas (cine, teatro, libros...) a
- Los comunicados: son anuncios, declaraciones, opiniones o informaciones
que provienen de instituciones o personas y que por su interés se repro-
a
-
ducen total o parcialmente.
a
-
Las cartas al director: son las opiniones de los lectores. Es un espacío
diarío puesto a disposición del lector.
del
a
a
Un periódico, una cadena de radio o una cadena de televisión son instrumentos a
de poder. En los países democráticos la prensa es libre y también existen cadenas
de
radio y televisién independientes. Todas las opciones, teóricamente, pueden estar pre-
a
sentes en los medios de información.
La independencia y la libertad de prensa e información significa que pueden a
-
coexistir distintos periódicos, cadenas de radio o televisión .n r.pr.r.,.,tr.ión de a
modelos de sociedad y corrientes de opinión. Teóricamente en un quiosco, o
a través d
del dial de la radio (la televisión está mucho más limitada), podemos encontrar
periódico o aquel programa que mejor se adecue a nuestra forma de pensar.
aquel d
Existen, sin embargo, diversas posibilidades o realidades que deben conocerse y
J
analizarse, y que deben generar una didáctica específica. J
En una sociedad democrática los medios de comunicación deberían
ser instru-
J
mentos de expresión de los ciudadanos. Los medios de comunicación deberían
tener J
J
I 130 J
J
una func¡ón critica y ejercer como contrapoder. Los medios de comunicación debe-
rían utilizar toda su influencia para dar apoyo a las libertades, derechos y deberes de
los ciudadanos.
En es.tos casos podemos considerar que el ciudadano (lector. oyente, televiden-
te) controla el poder mediático.
Sin embargo, en la sociedad hay poder político y poder económico. Ouien posee
uno quiere poseer el otro. Los dirigentes políticos existen, de hecho, a partir de !a re-
presentación que de ellos hacen los medios de comunicación. Por tanto los medios
de comunicación son importantes para el poder político y puede n ser un obstáculo si
It
=
se mantienen independientes. La tendencia del poder político es controlar la prensa
y la información en general para mejor controlar a los ciudadanos. En estos casos
I'II podríamos decir que el poder mediático controla al ciudadano.
No es ningún secreto, por otra parte, que detrás de un periódico, de una cadena
de radio o de televisión hay una empresa editora. Normalmente ésta pretende ganar
Ia
tLr dinero e influir en la opinión pública con sus ideas. Los medios de comunicación acos-
tumbran a pertenecer a grupos económicos con intereses muy definidos. El poder eco-
nómico aspira siempre a detentar el poder político. Las empresas acostumbran a tomar

II partido por alguna de las opciones políticas en competencia. Las agencias de noticias

b
á
más importantes del mundo son las que suministran determinadas informaciones.
Ellas deciden qué problemáticas del planeta deben llegar a los lectores.
Debemos tener en cuenta también que los periodistas tienen su propia carga
ID ideológica y sus opciones, ello se manifiesta directa o indirectamente en el momento
ID de seleccionar noticias, temas, imágenes, etc.
Finalmente, y en cualquier caso, los medios de comunicación son un medio efi-
LT caz de transmisión de noticias, tienen capacidad de influencia en la opinión pública.
lE Los medios de comunicación de masas manipulan la información. El lector, oyente,
I'a televidente debe tener una actitud consciente y responsable frente a estos medios de
ID comunicación. Debe tene r una buena preparación como consumidor de prensa, radio
iD y televisión. Debe ser capaz de adoptar una opinión crítica frente a los contenidos
suministrados por los medios de comunicación y elaborar sus propias conclusiones.
á
La aproximación didáctica a estas casuísticas es fundamental para formar una
á ciudadanía con criterio frente a los medios de comunicación.
á
á
á lnternet
?t
tá lnternet es, sin dudas, muchas cosas a la vez. Es obvio que lnternet, con sus

b múltiples facetas, puede ser importante en la didáctica de las ciencias sociales. El co-
rreo electrónico, sin ir más lejos, posibilita los más diversos intercambios con los más
tá diversos lugares. En última instancia el correo electrónico permite masificar las ge-
L. niales intuiciones y prácticas de Celestin Freinet: comunicarse con gente de todo el

t{
t-
mundo; y colgar el periódico de la escuela en la red.
Por otra parte, lnternet es una fuente de información impresionante, y cada vez
más, en la medida en que las páginas web se multiplican cuantitativamente y cuali-
I

Lá tativamente. A pesar de que lnternet implica, principalmente, usos individuales, y que


á

tá 131 |

L-
L
i
en ese sent¡do su uso en la escuela o centro es restringido en función del número de ;
ordenadores, su impacto es, o puede ser, importantísimo en ciencias sociales. Un nú-
mero cada vez más importante de niños y jóvenes disponen en sus hogares de po-
tentes ordenadores que les permiten conectar con las realidades más diversas. De
hecho en secundaria obligatoria y en determinadas carreras universitarias, y para la
realización de determinados trabajos, lnternet ya se ha convertido en una fuente de í
información determinante. En este sentido deberíamos tener presente ese recurso
con el cual están cada vez más familiarizados los alumnos para utilizarlo en una pers-
pectiva didáctica.
7
¿
lnternet es una ventana abierta al mundo que permite que nuestros alumnos y
alumnas puedan acceder a las más distintas realidades e informaciones, empezando
¿
por la prensa de prácticamente todo el mundo. La páginas web de 0NG, inititucio- ¿
nes diversas, museos, etc. también proporcionan informaciones y recursos insospe- ¿
chados. A través del teclado nuestros alumnos pueden realizar viajes virtuales por ¿
múltiples museos y monumentos, pueden obtener información y pueden, también, é1
imprimir iconografía, cartografía e incluso materiales didácticos. Hoy, y en pocos
mi- ¿
nutos, es posible viajar por el interior del Victory; visitar el campo de batalla
Get§sburg o conocer los paisajes urbanos de Florencia.
de é1
El protagonismo e implicación de lnternet en las propuestas didácticas va
a su-
¿
poner una revoluciÓn en las primeras décadas del siglo xxt. La suma de la
telefonía móvil ¿
de tercera generación, vinculada al desarrollo informático, genera una revolución ¿
di-
dáctíca que acabará finalmente con formas tradicionales sólidamente arraigadas
como
el mismo libro de texto. Los enseñantes de sociales deberían comenzar a reflexionar -¿
seriamente sobre lo que sin duda va a ser la.máquina didáctica suprema, capaz de re-
¿
cabar todo tipo de información, de suministrar iconografía, planimetría, etc. ¿
En cualquier caso el gran problema y el gran reto no consisten simplemente ¿
localizar información, sino en seleccionarla. En este sentido dotar al alumnado de cri-
terios suficientes para percibir la información en clave de calidad se nos presenta
como una de las tareas más urgentes en un futuro inmediato.
en

4
á
AA
al
-l
7
7
a4
-l
al
7
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| 132
1
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a
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11
a
-
a,
a
a,
a,
- Proced im ientos de a plicaciÓn
-
4
E
4
Técnicas multidisciPlinares
-
t El método de trabajo del historiador, del geógrafo y del investigador social se
E basa principalmente en análisis y contraste de fuentes. Estos métodos y técnicas dis-
- ciplinares nutren buena parte de los contenidos procedimentales del área: hay de-
4 terminados contenidos procedimentales que están en relación directa con el aparato'
I' analítico de las disciplinas. Junto a estos procedimientos más disciplinares de geogra-
4 fía e historia, el área da juego a otros contenidos procedimentales que pueden pre-
a sentar un denominador común con otras áreas y que pueden presentar, también,
procedimientos que siendo cercanos a la geografía y la historia adquieren su lógica
4 curricular desde una perspectiva didáctica. A este conjunto de opciones las deno-
a minaremos procedimientos de aplicoción. A pesar de que no ocupan una posición
4 central en la investigación, estas técnicas y métodos pueden resultar útiles para or-
4 ganizar la información que suministran las fuentes, o para obtener elementos que
á áyuden a formular hipótesis. Algunas de estas técnicas son generales y pueden apli-
carse a las más diversas disciplinas, y se incardinan y concretan en la enseñanza en
4 [a vertiente de los contenidos procedimentales: ordenación y elaboración de datos,
4 estadística, simulaciones y problemas.
a En la enseñanza-aprendizaje algunos de estos procedimientos de aplicación
a pueden ser muy útiles para complementar el planteo y desarrollo de determinados
a temas. Su función principal es suministrar agilidad al alumnado y reflexionar sobre

a aquello sobre lo cual se está trabajando.


En este capítulo pretendemos reflexionar sobre cómo ordenar los datos e in-
I formaciones en torno a un tema o a una investigación; establecer qué importancia
tiene el desarrollo del pensamiento empático;y aproximar cómo deben plantearse las
-
!. simulaciones y la resolución de problemas.
i Los currículos de ciencias sociales, geografía e historia, conducen a que los
alumnos y alumnas adquieran una serie de habilidades intelectuales a partir del
-3
I uso de unas determinadas técnicas actuando sobre determinados conceptos o he-

L
á
chos. Algunos de los procesos que pueden tener interés didáctico no necesaria-

133 |

F"
i
,j l
l
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I

I
I

I
t
I
I
lr I

mente son ímportantes o centrales en el método t, II


del geógrafo, el historiador o el
investigador sociar, si bien pueden utirizarse prr, t
I
áfrárrá ror*rrrr Áipotesis. En t
este sentido, por ejemplo, un historiador
oifíóilmeníe utiliz ará la teoría de juegos I
o los juegos de simulación para realizar.rn, I
¡nr.riig..ion histórica. Tal vez podría
hacerlo para hipotetizar mejor pero tal opción
estifuera de su tradición y rutina I
científica' Por decirlo de oira manera, los juegos
de simulación no son propia- :
mente técnicas o métodos de ra historia (ai
*Éno, hoy po,, hoy).sin embargo a I
I
nadie se le escapa que los juegos de simulacion a
puJen ser un excelente instrumen- l
to para enseñar y aprender historia y que pueden I
tener un papel en los contenidos I a
procedimentales. I

a
I
I

Los diversos conjuntos de técnicas que planteamos


están fundamentalmen- i
a
te vinculados a los denominados confeniáos procedimentales.Debemos I

insistir en
I

el de que a lo largo de la enseñanza secundaría I


a
.hecho obligatoria los alumnos l

deben realizar alguna investigación o investigaciones l


a
siguiendo las pautas del i

método científico (o del descubrimiento). La a


fiialidad de esas investigaciones e!, i
obviamente, consultar y obtener diferentes
tipos á. rr.nt.r, contrastarlas, anali- a
zarlas y valorarlas a fin de resolver un problema,
previo planteamiento de las ¿
hipótesis de trabajo. En este contexto, los que
hemos venido a denominar gené-
ricamente procedimienfos de opricoción C
nojuegan un papet importante, ya que
usualmente no aportan datos nuevos que puedan
ayudar a resolver el problema. I
Los procedimíentos de aplicación basan C
su utilidad en la relación e interrelación
entre datos ya conocidos y en las oportunas
'
asociaciones que se puedan estable-
cer' Ello contribuye a un conocimiento más tramado,
,
la red de conocimientos previos y es, por tanto,
susceptible de vincularse a I
interesante desde una perspectiva
constructivista' sin embálgo, dichos procedimientos ,
de apticación no j.;rn de ser
interesantes desde er punto de vista de ra invest¡gacián,
,, ors en definitiva pueden ;
considerarse como fuentes secundarias. En ,
el cáso oe'lá estadística tal considera-
ciÓn es clara; los repertorios estadísticos
de información.
existentes fu.u.n ser una buena fuente ;
Por su versatilidad los procedimientos
;
momento del proceso de enseñanza-aprendizaje
de aplicación pueden aplicarse en cualquier (s
con el cual se esté trabajando. tncluso en
e independientemrnte del método
un tema planteado unidireccionalmente
a
por parte del profesorado pueden encuadrarse ,
actividades a partir á.
mientos de aplicación' lgualmente, algunos fro..ai- I
de .ilái lr.o.n jugar indistintamente
como motivación para iniciar un deteiminado
ma para dar a conocer información o como
estudiá o inveitilación, como siste- a
de una pequeña investigación. Así, por rjempro,
medio para comunicar los resultados
,,t,

a
lizarse para motivar er estudio o trabajó
un ¡u.go de simuración puede uti_
d.'rn t.nir,-v, que posee una mecánica
i
a
autónoma de juego al margen del conocimiento
de loi contenidos que inciden en
I
I
I
a
a
I
su configuración' Puede utilizarse también
durante el desarroilo de un tema para
obtener información y establecer mecánicas I
de relación entre procesos o concep-
tos' También puede utilizarse como síntesis
de los resurtados de una investigación.
i
-
En este último caso tos alumnos deberían é
elaborai urlu.go en el cual se sintetiza-
ran las variables que operan en el tema y J
una simulación basándose en un modelo)
sus formas áe relación (no dejaría de
ser
a
J
| ,t:
-
-
I
t
/
-
-á Datos y recursos estadísticos
El trabajo con gráficas y estadística puede iniciarse desde edades tempranas, en
- educación infantil y en primaria. Sin embargo, será en la secundaria obligatoria
cuando el uso y manejo de datos estadísticos se aplique con mayor polivalencia, como
fuente de información y como método de almacenar información-
Los datos más diversos pueden cuantificarse: temperaturas, habitantes, naci-
mientos, producción, etc. La organización cuantificada de los datos permite una
rápida consulta. Si los datos cuantificados se traducen en gráficos, podemos obseryar
cómoda y rápidamente tendencias y situaciones.
Las estadísticas nos permiten almacenar información. Podemos recoger datos di-
versos mediante observaciones o cuestionarios, y traducirlos a tablas y gráficos para
una rápida consulta. En algunas ocasiones los gráficos y estadísticas elaboradas por
otros (personas, investigadores, instituciones) nos sirven como fuente de información.
Los datos estadísticos siempre son un procedimiento auxiliar, nos ayudan simplemente
a organizar información para su fácil consulta y evaluación. Obviamente, la interpreta-
ción de gráficos ya elaborados también resulta una actividad instructiva interesante.
La estadística y las gráficas no son obviamente los únicos sistemas de que dispo-
nemos para almacenar y organizar información. La confección de archivos basándose
en fichas o fichas perforadas es uno de los sistemas que se revela eficaz. Por desconta-
do, cualquier resumen o dossier de información es también un sistema importante,
-á como lo pueden ser la cartografía temática o la elaboración de iconografía diversa.
á Los datos estadísticos pueden presentarse de muy distintas formas: listas, tablas
b y cuadros. El problema principal en este aspecto surge cuando los datos deben tras-
ladarse a una opción icónica, es decir, una gráfica. Las gráficas sintetizan los datos y
á los hacen fácilmente perceptibles, ya que muestran, a primera vista, las evoluciones
á y situaciones más diversas. En otras palabras, las gráficas son un sistema de traspo-
á sición didáctica destinado a hacer más fácilmente perceptibles y más fácilmente
á comprensibles determinadas magnitudes.
b En general, las gráficas que utilizaremos en la enseñanza primaria y secundaria

b
h
obligatoria serán de tres tipos:
1. Histogramas o gráficos de barras.
2. Diagramas o evoluciones en línea, en un sistema de abscisas y ordenadas.
á
b
b
3. Areogramas o gráficas circulares o de sectores.
Los histogromos pueden y deben introducirse en la enseñanza primaria. Nor-
malmente se utilizan para representar magnitudes absolutas, es decir, un número de
¿ casos absolutos. La combinación de histogramas puede dar lugar a otros tipos de grá-
á
b
Lr
ficas Recordemos la singular pirámide de población a la que tan afectos eran
antiguos profesores de BUP.
Los diogromos se organizan mediante un sistema de abscisas y ordenadas, con-
los

teniendo fozosamente un eje temporal, y muestran la evolución de un determinado


á
fenómeno- La gráfica representa cambios de magnitud y valoración a lo largo de un
tiempo. Los diagramas se aplican a muy diversos tipos de estudios y pueden introdu-
cirse indistintamente en primaria o secundaria obligatoria.

135 I
llustración 16. Gráficas más usuales de superficie y líneas

10
I
B
7 7{cr
6
5
4
J
2
I

23456789]0

Gráficos de superficie ¿
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A g d g !¡ - oc- J
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Gráficos de barras
I
I
a
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a
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a
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20
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10
a
0
65 66 67 68 69 70 71 t2 73
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74
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Gráficos lineales
a
J
a
| 136 a
a
I
J
a

/
-I ---l
4 I

á
4 PIRAMIDE DE POBLACIÓN
Edades

y
75
más
Población total por grupos
-,
4 de edad y sexo 70-74

aD 65-69
[-_lrsuo 60-64
1 [lrsao 55-59
a, 50-54

45-49
-,
40-44
- 35-39

- 30-34
4 25-29
C
- * 20-24
E f-T'l
15-19
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4 U99UU
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1 Pirámide de población
a,
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1' mm
1'
1' mm 220
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1 r60
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180

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EFMAMJJASOND
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a
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a
-
a, 137 I
I

l
IA
Los oreogromos son las gráficas de círculos o de sectores. Normalmente no se uti-
lizan para mostrar casos absolutos, sino para explicitar porcentajes. Su uso puede iniciar-
/
se de manera prudente en el primer ciclo de enseñanza secundaria obligatoria, pero
,/
también puede ser plenamente correcto plantear el trabajo sobre ellas en el segundo /
ciclo. Ello se debe a que presentan una cierta complejidad y a que requieren unos de- /
terminados prerrequisitos. fuí, por ejemplo, es imprescindible que los alumnos conozcan
/
mínimamente todo lo referente a la medición de ángulos y el trabajo con proporciones,
de lo contrario es prácticamente imposible plantearse el trabajo con gráficas de este
/
tipo. Ni que decir tiene que los alumnos pueden llegar a tener grandes dificultades en /
establecer las proporcionalidades entre un sistema centesimal y un sistema sexagesimal. I
En cualquier caso, y desde un punto de vista didáctico, las gráficas de sectores pueden /
abordarse a partir de cuadrados. Se trata de utilizar papel cuadriculado o milimetrado y
/
establecer cuadros con cien cuadrados con el fin de mostrar porcentajes.
\ Los cortogromos son construcciones que tienen un cierto caráctei arbitrario, ya que
,a
mezclan informaciÓn cartográfica con informaciones diversas, incluidas las estadísticas. /
Pueden utilizarse para almacenar datos, pero su carácter iconográfico con vocación J
signíficativa los hace más idóneos para la comunicación y la exposición de resultados.
Las variedades de cartogramas pueden ser prácticamente infinitas dado que en
J
é
su concepción la creatividad puede llegar a tener un papel importante. Con todo, po-
dríamos ensayar grandes tipos de agrupaciones:
J
' Cartogramas que conjugan cartografía con todo tipo de gráficas. Se utilizan é
en general para destacar de manera pormenorizada magnitudes o porcen- é
. tajes referentes a las distintas partes de un territorio- Pueden utilizarse para é
destacar datos productivos de distintas zonas, datos demográficos, datos
electorales, etc. Su validez didáctica radica en la posibilidad de comparar
a
é
.
magnitudes de territorios respecto a unas determinadas variables.
a
Cartogramas figurativos. Son similares a los anteriores. Normalmente par-
ten de gráficas de barras o histogramas, ahora bien, las magnitudes que al- a
canzan las barras son substituidas por figuras esquematizadas (humanas, de a
productos, cosas, etc.). Pueden aplicarse a los más distintos objetos de estudio a
.
y adquieren una gran potencia didáctica.
Cartogramas fotográficos. Normalmente se utilizan para dar información
a
é
paisajística de un territorio a partir de fotografías. Un punto determinado
del plano o mapa se sitúa indicando con vectores el ángulo desde el cual ha a
sido tomada la fotografía. A su vez, las fotografías se sitúan sobre el plano é
.
o mapa o en uno de sus extremos.
Cartogramas con información icónica diversa. Un determinado mapa geo-
a
é
gráfico o histórico puede tipificarse con la utilización de los más variados
simbolos para destacar las más diversas variables históricas o geográficas.
a
é
¿En qué momentos didácticos podemos utilizar cada tipología gráfica? é
Los diagramas reflejan situaciones cinéticas de cambio. Tienen al iespecto J
muchas posibilidades. A título de ejemplo indiquemos gráficas de temperaturas,
a
de evolución del cambio de una determinada moneda, de evolución de la pobla-
ción de una determinada ciudad o país, etc. a
J
| 138
a
J
Por lo que respecta a los areogramas, las opciones son también, sin duda alguna,
muy diwrsas: imágenes de producciones agrarias o industriates basada en iconos-.
A titulo de ejemplo podríamos plantearnos algunas posibilidads o casos:
. ¿Cómo presentar los resultados de las elecciones a un parlamento?
. ¿Cómo presentar la producción de leche de los distintos países europeos?
. ¿Cómo confeccionar el folleto informativo de un parque natural?

F . ¿Cómo confeccionar un mapa histórico para una determinada ruta turística?

E
b
Para las elecciones al parlamento sería idóneo utilizar un mapa de las circuns-
cripciones electorales y sobre cada una de ellas un círculo proporcional al totat del

h censo electoral. El mismo círculo podrÍa utilizarse como un diagrama de sectores in-
dicando el porcentaje de votos alcanzado por cada partido y por la abstención. De

h manera complementaria, en cada circunscripción podría indicarse el número de es-


caños obtenidos por cada partido.
Para el segundo caso, sin duda deberíamos utilizar un cartograma. Sobre los
distintos perfiles de los principales países productores de leche podría haber un his-
á tograma figurativo en forma de botella o bote de leche proporcional a la producción.
L; Para el tercer caso podría optarse por un cartograma que mezclara informa-
14 ción cartográfica con informacíón fotográfica de los distintos puntos del parque.

b En el último caso también deberíamos optar por un cartograma que mostrara

l-
14
una gran riqueza en cuanto a símbolos e iconografía.

lrt Juegos de estrategia y simulación


I'D
b Los juegos de estrategia y simulación en el aula pueden plantearse desde dife-
rentes perspectivas: como motivación para el estudio de un tema, como fuente de in-
Ft
b formación secundaria, o como expresión del resultado de una investigación, en caso
de que se diseñen. Pueden usarse o adaptarse juegos publicados, o bien puede plan-
á tearse el diseño de juegos en función de los intereses que se consideren oportunos.
á Los juegos de simulación y estrategia permiten correlacionar datos muy diversos de
carácter geográfico, histórico o incluso social. Educan el pensamiento divergente, en
á el sentido de que la realidad puede, o podría, haber sido diferente si las variables y
á decisiones no hubieran sido las mismas. Los llamadosTuegos de rolsuponen una al-
á
b ternativa interesante a los más tradicionales de simulación y estrategia; en ellos los
factores empáticos cobran más protagonismo. El diseño de juegos de este tipo es viable
b
b
para alumnos experimentados en su práctica.
En la civilización occidental, e incluso en el conjunto del género humano, el

b
b
JUego siempre ha constituido una estrategia propia para la ensrñanza-aprendizaje.
Una de las maneras tradicionales de aprender ha sido, por supuesto, eljuego. Tal afir-

b
b
mación se mantiene todavía incólume en relación con la educación infantil, en la
cual se entiende que eljuego forma parte indiscutible de los procesos de enseñanza-
aprendizaje. Tal estrategia comienza a cuestionarse en primaria y por descontado en
Lr secundaria. Con todo, el juego es una excelente estrategia de enseñanza-aprendizaje,
tanto en primaria como en secundaria y, singularmente, en el área de ciencias sociales.

13e I
De hecho las ciencias sociales reflexionan sobre situaciones
en el tiempo y en el espa-
cio que difícilmente son acotables o directamente perceptibles. El juego
actúa como
el experimento en un laboratorio de ciencias naturaies;se intenta
evocar o recrear las
condiciones de una determinada situación para evaluar posibles opciones
de solución
diferentes a las que fueron o han sido. Pero a diferencia de las cíencías
experímenta-
les tales «experimentos» tienen un valor científico mucho
más limitado, y, qr. para Io
único que sirven es para hipotetizar. En efecto, el juego puede ayudarnos
a explicar ¿
por qué las cosas se dieron, sedal o pueden darse de ,ñ,
*rn.ra determinada y tam-
bién puede indicarnos que podrían haberse desarrollado, o pueden desarrollarse,
de
¿
manera diferente. En este sentido, los juegos son extraordinaríamente
útiles en tanto ¿
en cuanto pueden educar, como hemos destacado, en el pensamiento ¿
divergente y
muestran la importancia de las decisiones humanas en un momento
Es cierto que, sobre todo en historia, se han criticado
dado. ¿
.simulacién y estrategia, en el sentido de que pueden despistar a
a menudo los juegos de
¿
los estudiántes res-
pecto a lo que realmente pasó, contribuyendo a una visión
sesgada del pasado. En
¿
efecto, un juego de_historia abierto puede tener un resultado diierente ¿
al'que se dio
en la historía real. Pero la utilidad del juego no hay que buscarla solamente
en esta ¿
vía de aprendizaje estríctamente conceptual. Los juegos son útiles,
que enseñan a pensar, relacionar, anticipar y, por tanto, pueden
sobre todo por- ¿
tener una función ¿
formativa absolutamente indiscutible. fuí, en ei caso de la historia,
eljuego, sea cual
sea su desenlace, ayudará al alumno a entender y conocer un
determinado escena-
¿
río, identificar las principales variables (actuando como auténticas
causas), reconocer ¿
un. determinado número de personajes y. sobre todo, valorar ¿
cómo interactúan entre
sí estos distintos ele.mentos, y captar el margen de incidencia que pueden
un momento dado determinadas decisiones.
tener en ¿
Así, el valor deljuego hay que situarlo en una dimensión formativa
¿
con prefe-
rencia a Ia informativa aunque, sin lugar a dudas, el juego puede ¿
tener igualmente
una dimensión informativa incontestable. ¿
Los juegos de simulaciÓn y estrategia pueden ser de muy ¿
distinto tipo. Aten-
diendo a las disciplinas con las que están relacionados serán
de carácter histórico, a¿
geográfico, econÓmico, etc. Su desarrollo puede vehicularse
desde la simulación máxima sobre aspectos generalmente fantásticos
de distinta manera,
que tratan los
al
juegos de rol, pasando por ros juegos de mesa y ros juegos ¿
Desde la Óptica de la enseñanza-aprendizaje t-os
de ordenador...
luegos que deben practícarse
en la enseñanza deben estar en consonancia con los .ont.niAoi que
al
se imparten, y a ¿
su vez deben favorecen la sociabilidad de los alumnos y
de juegos de competencia o de colaboración. En este sentido
entre los álumnos, ya se trate aA
ser múltiples, desde juegos o simulaciones que involucren al
las posibilidades pueden aA
conjünto del grupo-clase
durante varias horas hasta juegos de mesa de corta duración y qr.
im[tiqr.n pe-
queños grupos de alumnos.
lgualmente, eljuego puede tener diferentes funciones. Puede servir para
var el estudio de un tema; puede utilizarse para consolidar el
estudio de una unidad;
moti- 1
dl
para expresar los resultados de una investigación caso
de que los alumnos lo hayan
diseñado' En efecto,. el diseño de un juego sobre un determinado
tema implica un 7
-l
trabajo complejo de información y de relación por parte de los
alumnos. En clalquier

1140
¡
4
J

a¿S- . r''': "' ':' ''.-'' ' -rl


.iS0 cle JL¡egos desde estas distintas posibiliclacrcs cS
nrtc: S -l:':- '' -: - -: ':i ''r-
l,ts:.¿c aciarllente Ia Oferta existente en los distintos
l->-,,: es o pensadoS estrictamente para las condiciones cic ¿
c'-:i;-'''-: :! ''' --:''
_,, ].got de mercado, o los que pueden localizarse a partjr cit '4, >-;i :j: : - -:-''')
,.-siuntbran a estar diseñadOs Como juegos de mesa para Un ptrbirc-' J :- '- ' :!- '::
'-

_-s jLtegos expresamente pensados para el uso escolar adaptándosc ;


;s -
"
.rc iiempo y espacio de la enseñanza, eS decir, aulas Con espacio p2ri '-r'-:
j

alLtnrnos, Son eSCaSoS. Ello significa que el profesor deberá adaptar, o


ell s'' 'r'-¡-.
señar directamente, los juegos que Considere oportunos atendiendo a la tc-':- ' -'-
condiciones físicas cle sus aulas, los módulos horarios de que dispone, etc'
un aspecto muy importante del juego y que aparece vinculado a la ii'r't'-:
jLregos c' : -
geográfica es precisamente el del escenario. El escenario, tanto en los
para :':-
muláción y estrategia como en los de rol, constituye un poderoso elemento
bajar planos y mapas, y experimentar cómo unos determinados acc¡dentes de terrc'''-
'triOiografía
o pueden condicionar el movimiento de los humanos por el territor ¿
jtregc
Normalmente, la simulación del movimiento exigirá una división del tablero de
en casillas. Las opciones al respecto son múltiples: casillas cuadradas, casillas irregLt-
lares, etc. El sistema que permite un movimiento de las fichas más similar
a los mo-
vimientos en la realiclad es el sistema hexagonal. Sobre un tablero hexagonal pueden
atribuirse a cada una de las casillas los más cliversos valores naturales o humanizados
(altitud, vegetación, relieve, ciudad, etc.)
Aunque no lo parezca, muchos juegos son útiles por ínfima que pueda parecer
juego
su utilidad desde el punto de vista didáctico. Tal es el caso del Monopoly, un
preci-
de salón de principios de siglo, ferozmente competitivo, que se ha mantenido,
podemos re-
samente, ferozmente competitivo. Si recordamos la estructura deljuego
no informa en relación con las
flexionar sobre qué aspectos informa y sobre cuáles
ciencias sociales, y llegaremos a la conclusión de que incluso el Monopoly,
con los co-
rrectivos o valoraciones oportunas, puede resultar interesante desde un punto de
vista didáctico.

El Monopoly:
. ¿Da nociones jerárquicas sobre las calles de
una determinada ciudad?
, ¿Da información espacial de la ciudad?
. ¿lndica cuáles son las principales estaciones ferroviarias?
. ¿lndica cuáles son las principales empresas de servicios?
. ¿Explica los problemas de las comunicaciones urbanas?
. E.olica cuáles son las necesidades sanitarias de los ciudadanos?
. --,: ca la localización fisica de la ciudad?
. .r la
:¿ relación de la ciudad con otras ciudades?
- '-.
, :t, de qLte el suelo urbano puede tener distintos precios?
. _-, -:. :¡ our el pr6ceso de urbanización es progresivo y depencle de la disponibilidad de capii'
, - ' -:: l. :tt el capital es un elemento provisionaly cambiante?
. -- ' :: t- :,t a especulación inmobiliaria
puede producir beneficios?
. - -l'- I- -: : -'..ii'ls rttino?
como htpoteco, préstomo, bonco,
. ¿Oblqa al diálogo y a la negociación entre los
jugadores? .:.'"
-

Como hemos subrayado los juegos pueden desarrollarse a partir de soportes muy
diversos. Sin embargo, la eclosión de los juegos con ordenador está eclipsando otras
tradiciones como las de juegos de mesa sobre tablero. Los juegos de ordenador pre-
sentan un panorama contradictorio de ventajas e inconvenientes, aunque sin duda y
en definitiva sus aspectos positivos superan a los negativos. El principal inconvenien-
1
¿
te es que genera jugadores solitarios. El niño o eljoven acaban jugando contra la má-
quina y el juego no constituye una experiencia significativa de colaboración social o
A
de simple intercambio de puntos de vista. 0bviamente hay juegos que pueden desa- ¿
rrollarse en grupo a partir de lnternet, pero aun en esos casos la socialización es es- ¿
casa y la relación prácticamente nula. Además, su viabilidad en el aula es hoy por hoy ¿
imposible, ya que la relación que exige (un niño, un ordenador) sólo puede cumplirse ¿
en los centros donde dispongan de amplias aulas de informática. Por otra parte, in-
cluso en el caso de disponer de ordenadores los ritmos de juego serían autónomos y
¿
sería muy difícil desarrollar un juego de manera colectiva. De hecho, la única posibi-
lidad sería transmitir determinados juegos a una gran pantalla y comentar las opcio-
nes colectivamente. Dicho de otro modo, hoy por hoy es difícil plantearse una acción
I
¿

á
didáctica decidida a partir de los juegos informáticos, más allá del uso individual del )
alumno en determinadas horas y espacios de formación complementaria.
Sin embargo los juegos informáticos presentan, sin duda, todo un conjunto de
é
aspectos positivos que, prescindiendo del ámbito escolar, pueden contribuir a la for- é
mación del individuo en el campo de las ciencias sociales. Los juegos informáticos é
pueden presentar con gran realismo múltiples paisajes y permíten interactuar un é
gran número de variables. lncluso los juegos más sencillos vinculados a opciones mo- é
trices permiten practicar sobre conceptos básicos de derecha/izquierda; arriba/abajo,
é
etc. que resultan extremadamente útiles en la construcción mental del espacio.
En general, y en el campo de las sociales; encontramos dos grandes tipos de jue-
é
gos informáticos: los de estrategia y lm de simulación. Por lo que se refiere a las é
temáticas son diversas. Los juegos de historia vinculados a aspectos bélicos tienen un é
gran protagonismo, adquirido ciertamente en función de las demandas del mercado, é
pero en los últimos tiempos los juegos urbanísticos, sociológicos, económicos, de evo-
lución del paisaje, etc. han cobrado protagonismo. En resrrmen, podemos encontrar
J
una variada gama de posibilidades. Por otra parte los simuladores recrean el funcio-
é
namiento de máquinas y gracias a ellos podemos, por ejemplo, pilotar un spiffire en é
la Batalla de lnglaterra. Los de estrategia, a su vez, plantean múltiples variables para é
controlar, generalmente, un espacio o conseguir un determinado fin. Gracias a ellos é
podemos intentar coordinar el desarrollo de una provincia romana, el progreso en el
antiguo Egipto o Ia gestión de una ciudad.
J
Algunos de estos juegos han alcanzado un notable interés didáctico, a pesar de
J
que están pensados para satisfacer las demandas del gran público. Cabe destacar, por J
ejemplo, que uno de los juegos que más furor causó a caballo del cambio de siglo fue, J
precisamente, un juego de historia: Age of Empires, editado por Microsoft en diver- J
sas y mejoradas versiones. Este clásico permite interconectar variables muy diversas
en el desarrollo de culturas y civilizaciones: territorio, recursos naturales, agricultu-
J
ra, tecnología, defensa, comercio, etc. Se trata sin lugar a dudas deljuego de histo-
J
ria más completo, poderoso y exitoso jamás diseñado que ha contribuido, sin duda, a J
J
| 142 J
J
una determinada percepción del cambio histórico entre las jóvenes generaciones. En
á cualquier caso el análisis didáctico de los juegos informáticos, el balance de su uso y
á el desarrollo de propuestas para su optimización didáctica sigue siendo un campo al-
tamente deficitario.

u
á

á Proyectos y situaciones empáticas

u
á

u también podemos encuadrar aspectos referentes


En el campo de la simulación
a la dramatización, restitución o recreación de momentos, técnicas, hechos y pro-
cesos del pasado o del presente. Pueden comprender temáticas muy diversas e im-
¿ plican generalmente la organización de verdaderos talleres monográficos. Su
á
b
,,
desarrollo puede suponer auténticos procesos de investigación que culminan total
o parcialmente en la recreación del proceso. Permite n al sujeto colocarse en una po-
sición empática y conjugar diversas variables que posibiliten una mejor comprensión
del pasado o del presente. Pueden constituir una investigación autónoma o bien un
¿
proceso experimental dentro de una investigación rnás general. En sintonía con
á
b
á
estas técnicas podríamos considerar la construcción y diseño de proyectos, que
consistiría básicamente en la recreación-reconstrucción de instrumentos, artefactos

b
á
o útiles propios de otros tiempos en
maquetas o a escala real. lmplican,
como hemos señalado, la verte-
llustración 17. Recreación de la vida legionaria
romana
bración de verdaderos talleres. La
á construcción del proyecto estruc-
á tura la investigación, que gira a
á propósito del artefacto y su entor-
la no, Los proyectos permiten abordar
l,á la dimensión tecnocientífica como
b
b
Lrno de los motores de la historia.
Exigen la sinergia de esfuerzos in-
c,viduales y colectivos para conse-

t7
14 : -r ir la meta. Permiten conectar
''-,r bien con las posibilidades de
.:.trnrinadas épocas y facilitan, in-
-. -.::anrente, una situación empá-
á
b - -: i
-,,r e I pasado. Requieren en
- - ".' .: ,.ricla, la necesidad de dis-
¿ - ':' :t e spacios e instrumental.
b -: , ..:-:- :
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7
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Se etlCUadfan
-'e:odo de pro-

a 143 I
ll
yecfos, que consiste, en última instancia, en un proceso
J
de simulación más o menos
complejo' El método de proyectos puede aplicarse a la didáctica
de cualquier ciencia
social pero puede resultar especialmente útil en el campo de la
historia. De hecho,
consiste en recrear un proceso tecnológico o cultural dei pasado
mos materiales o partiendo de las mismas bases.
utilizando los mis- 1
El método puede ser particularmente útil para recrear tecnologías
del pasado
que requieran poca complejidad en cuanto a materiales
yectos empresas tan diferentes como la realización de
base. Así, coistituirían pro-
un taller de talla de sílex, la
construcción de la maqueta de un molino o la realizacíón de diferentes
1
rámicas' Estas empresas de carácter tecnológico requieren organización
tipos de ce- ¿
y colabora- ¿
ción entre los miembros de los pequeñós grupos o grandes grupos que
se
comprometen a desarrollar el proyecto. ¿
lgual o más interesantes resultan los proyectos que recrean determinados ¿
procesos utilizando las mismas tecnologías. Por
ejemplo, conseguir pan a partir de
espigas de trigo y utilizando tecnología ñeolítica, úurai
un campo con palos cavado-
4
?1
res y sembrarlo con tecnología neolítica, o preparar
una comid, . priti, de recetas ¿
romanas' Tales proyectos no resultan excesivamente
complejos y pueden reportar
excelentes resultados didácticos. €1
La identificación con personajes/personas o empotío
también cuenta con nu- ¿
merosas menciones en los diseños curriculares. La simulación ¿
de otra personalidad es
una actuación usual, en una perspectiva lúdica, que se practica
infancia' Las simulaciones empátícas pueden r.r útil., en ciencias
desde la más tierna é1
sociales. Se invita a4
al alumno a que intente asumir el papel de un determinado personaje (famoso
nimo) de otros tiempos o lugares. Sin embargo, la empatía no
o anó- al
de investigacién. Considerada de una manera estricta, no ayuda a
., ún procedimiento
al
nuevos ni a generar hípótesis fiables, pero permite relacionar
cónseguir datos
datos est-udiados y al
al
j
motiva el conocimiento de otros nuevos.
Los intentos empáticos, por descontado, están relacionados
también con la sí-
mulación, y pueden concebirse como proyectos de evocación de
determinados am-
bientes: una ceremonia de ínfeudación, la evocación o representación
de un
determinado hecho histórico, etc. Estas dramatizaciones tienen
en tanto en cuanto pueda conseguirse un ambiente verosímil, ya que
sentido, sobre todo,
ei objetivo no 7
a
es culminar una representación teatral, más o menos brillante,
sinó evocar aspectos
de un determinado período. En este sentido, Ias representaciones y
las reflexiones que
o posteriorise puedan hacer sobre ellas han de ayudar a planteai la problemática
de
la empatía en historia. Recordemos que el recurso de la empatía puede
plantearse a
muy distintos niveles y según las distintas edades, pero que
es particulaimente difi-
cultosa en historia. Los alumnos pueden llegar a identificar determinadas
personaje, vinculadas a actividades más o menos mecánicas,
es muy difícil, pot
1.9
facetas del
o de vida cotidiana, pero
decir imposible, penetrar plenamente en la cosmovisión de per-
1
€,
sonas del pasado- Ello sucede por distíntas razones, una porque
cilmente puede ponerse en er paper de un adurto, y ,u.ho menos
un adolescente difí-
de un adurto de
JI
otro tiempo, ya que carece de experiencia de vida suficiente. Otra porque
difícil-
I
¿
mente, desde los valores del presente, pueden aceptarse los
valores de otias épocas.
I

a
A menudo el núcleo de lo que debíera ser el desarrollo empático, ¿
es decir, «ponerme
al
1144 ¿
,
en lugar de...r, acaba convirtiéndose en el «si yo fuera...r, trasponiendo los valores y
ópticas del presente a una situación pasada.

Problemas
El planteamiento, para la resolución por parte de los alumnos, de problemas
acotados de geografía o historia no es una práctica que cuente con excesiva tra-
dición en el campo de la didáctica de las ciencias sociales. Sin embargo su plan-
teamiento es posible y necesario. Básicamente consiste en proponer al alumno un
determinado problema, muy acotado, acerca de una determinada temática:
mejor localización, camino más corto o rentable, elección de un tipo de cultivo,
decidir la construcción de un túnel o un puerto, la construcción de una fortale-
za en un período histórico dado, etc. Para resolver el problema se suministran al
alumnado todos los datos y variables necesarias. La práctica de ejercicios de este
tipo favorece el razonamiento de los alumnos, más allá de la memorización, y
permite situar las ciencias sociales en una posición/imagen funcional y práctica
útil en la vida cotidiana.
A menudo el planteamiento y resolución de problemas se considera como un
aspecto estrictamente vinculado a la física o a la matemática; pocos profesionales
se han parado a considerar que los problemas también pueden ser parte medular
de la enseñanza-aprendizaje de la geografia,la historia y las ciencias sociales en
general. De hecho, la mayoría de investigaciones en ciencias sociales parten preci-
samente de un problema o problemas que se intentan resolver. Frente a esos pro-
blemas se plantean unas hipótesis que tratan de demostrarse o descartarse. El
método científico en cualquier área o materia parte de problemas. En este sentido
cualquier estrategia de enseñanza-aprendizaje centrada en la investigación o el
descubrimiento tratará obviamente con proble mas. Pero el uso de problemas no debe
circunscribirse a esas grandes estrategias, sino que pueden intercalarse a muy dis-
tintos niveles en cualquiera de las fases de la enseñanzay el aprendizaje, y con los
más distintos objetivos. Esta concepción del «problema» más vinculada a las expe-
riencias de física o matemáticas es precisamente la que todavía no cuenta con una
tradición en ciencias sociales.
La tipología de problemas que pueden plantearse en ciencias sociales, geo-
grafia e historia es enorme, desde casos basados en la realidad a casos hipotéticos
definidas distintas variables. Puede haber problemas de localización, comunicación,
opción, etc.
En el recuadro adjunto se incluye un ejemplo de problema, sencillo y total-
mtnte imaginario, que se puede plantear.

E*anm en 1790. l¡ ciudad de Alicante necesita doscientas toneladas de trigo para afrontar el in-
viorm con garantías, evitar que sus ciudadanos pasen hambre y comerciar con lo que sobre.
El corsistorio municipal dispone de un cierto dinero pero tiene dudas de dónde comprar el trigo.
En prndpo hay dm posibilidades claras. Puede comprarse en Srgovia a 100 reales la tonelada o
cornpñ¡se en Rusia, en el puerto de Sebastopol, a 200 reales la tonelada.

14s I
Cosos que se deben sober:
. una carreta puede cargar una tonelada y puede avanzar 40 kilómetros diarios.
. Un barco velero medio puede cargar hasta quinientas toneladas y puede avanzar más de
300
kilómetros por día. La tripulación puede ser de 20 hombres.
. Elsueldo de un marinero es de 10 reales por día.
. Elsueldo de un acemilero es de l0 reales por día.
. El alquíler de una carreta es de l0 reales por día.
. El alquiler de un bergantín puede ser equivalente a 30 reales por día. )
¿
¿Dónde resultord mús boroto odquirir et trigo?
¿
No vamos a dar una respuesta cerrada pero sí vamos a orientar acerca de cómo
se puede plantear
el problema. De hecho ya avanzamos que probablemente sea más barato comprar el trigo en J
sebastopol que en segovia, la razón, como puede imaginarse, son las distancias. é
Para saber el precio final del trigo de sebastopol hay que dar los siguientes pasos: é
. Calcular la distancia por mar entre Alicante y Sebastopol.
é
. calcular los días de navegación (ida y vuelta) que invierte un velero.
. Calcular el costo de pago de la tripulación teniendo en cuenta el número de días.
¿
. Calcular el precio delalquiler del barco o flete teniendo en cuenta el número de días. é
é
Con todo esto se puede calcular el precio final del trigo ruso. Para saber el precio dei
trigo sego- é
viano también habrá que realizar cálculos:
é
. Calcular de manera aproximada la distancia en kilómetros (en línea sinuosa de camino)
entre €
.
Segovia y AIicante.
Calcular el número de carretas necesarias para transportar las 200 toneladas de trigo. a
. Calcular los días de camino (ida y vuelta) teniendo en cuenta la velocidad de las carretas. é
. Calcular el coste del alquiler de las carretas y el coste del sueldo de los ace mile ros. é
é
Además de todo esto, se necesita también calcular el precio final del trigo segoviano y cgmpa-
(
rarlo con el ruso.

Se puede probar a plantear un problema similar para 'lBg0 teniendo en cuenta la existencia a
-
ferrocarril.
del
a
a
Las posibilidades de los problemas son infinitas
y poco importa si se trata de
problemas reales o más o menos imaqinarios. Lo importante es acostumbrar a los
a
alumnos a jugar con agil¡dad sobre urrLbl.r históricas que no necesariamente se ha- é
bían planteado antes. 0bviamente, cuanto más realista sea el planteamiento de los