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SINOPSIS ARGUMENTAL

Por la madrugada Héctor se esconde entre la multitud de una terminal

ferroviaria. Varios policías lo buscan. Pero él se las arregla para escabullirse

entre las gentes y aborda un tren.

Con la mochila a su lado, mira fijo por la ventanilla mientras el sol naciente

golpea su rostro y recuerda todos los sucesos de aquella larga noche.

Flas back

En una discoteca, todos bailan. Laura (novia de Héctor) contornea su cuerpo

junto a Isabel (amiga) en la oscuridad, seca el sudor de su cuello. Héctor se

dirige al baño con una bolsa de mariguana. Tony (prácticamente un cazador)

lleva una cámara y lo filma todo, se acerca a Laura, trata de seducirla. Héctor

sale del baño con las pupilas dilatadas, mas drogado que antes, toma a Laura

por el brazo y discuten. Tony lo filma todo.

De vuelta a casa, en la calle, Héctor e Isabel caminan detrás, conversan. Tony

se las arregla para unirse al grupo (como una sanguijuela) camina por delante

con Laura, le embulle drogas para llevársela mas fácil. Héctor e Isabel se le

enfrentan, tratan de recuperar a su amiga, discuten. Laura convulsiona por el

exceso de drogas. Héctor la sostiene en sus brazos y junto a Isabel la llevan

para un hospital allí la deja con Isabel y se marcha.

De vuelta en las calles Héctor busca a Tony, hasta que por fin lo encuentra y le

da golpes, tanto como puede. Los perros del barrio se alteran. Los vecinos se
despiertan y una vieja chismosa llama a la policía. Héctor deja a Tony en el piso

y corre manchado de sangre.

Cerca de esa misma hora, cuando los atrapan a casi todos, llaman al capitán

(un policía muy eficiente pero abatido entre un pasado miserable y un trabajo

que lo mantiene ocupado todo el tiempo) para comenzar un agotador

interrogatorio que desemboca en unas trágicas e inesperadas declaraciones:

cuando se levanta, corre y por fin busca la cámara se da cuenta que al Héctor

que buscan es su hijo. Inmediatamente va a su casa y efectivamente allí

estaba. Lo confronta, pero se ve envuelto en una de las decisiones más

importantes de su vida entre entregar a su propio hijo o dejarlo escapar…

Afortunadamente Héctor tiene un tren que abordar y alejarse mientras pueda

de todo aquello que lo envuelve, pero mientras más lo intenta, más piensa en

Laura, en su pasado y se da cuenta que no puede simplemente huir como un

cobarde. Así que se queda entonces y enfrenta todo su presente.

Evidentemente tiene que cumplir y pagar por todos sus errores, aunque quizás

recibe alguna ayuda, no esta solo.

Después de un tiempo, con todas las deudas saldadas decide salir para

despejar un poco. Esta vez con más calma en las cosas que hace, sin drogas,

rechazando las tentaciones de algunos amigos. Pero cuando camina y mira

bien el destino le pone frente a sus ojos a una Laura devastada, capaz de

vender su cuerpo… atada al vacío de las drogas.

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