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Buenos días señorita directora, profesores y público en general, esta mañana el quinto grado de

secundaria tiene el honor de representar la fundación del imperio incaico.


LEYENDA LOS HERMANOS AYAR
NARRADOR (Madeline): Hace mucho tiempo, el Dios Ticci Viracocha (hacedor del mundo) envió
a sus hijos más poderosos en busca de tierras fértiles para cultivar el maíz, su producto más
preciado para que compartiera con todos los hombres de la tierra.
Es así como a seis leguas del Cusco, en el paraje Tambotoco de Pacaritambo, en un cerro llamado
Pumaorqo, había tres ventanas o cuevas. De la central “capac toco” (ventana rica) salieron
nuestros ancestros: los cuatro Hermanos Ayar. Cada uno de ellos, al igual que sus esposas, tenían
poderes y habilidades especiales para iniciar la gran misión.
La primera pareja estaba constituida por Mama Cora y Ayar Cachi.
AYAR CACHI (Jordan): Yo soy el más dominante y belicoso de los hijos de Viracocha, y tengo la
fuerza de un rayo.
MAMA CORA (Hasly): Tengo el don de guardar y transmitir los secretos de las plantas
medicinales que mi padre me legó.
NARRADOR (Madeline): La segunda pareja estaba constituida por Mama Rahua y Ayar Uchu
AYAR UCHU (Jesús): Soy místico y religioso, además puedo comunicarme con Viracocha a
través del viento, la tierra, el fuego y el agua.
MAMA RAHUA (Ariana): Soy una semidiosa, alegre y más laboriosa de las cuatro hermanas,
puedo hacer música con mi tinya, se tejer y guardo en cada textil la memoria y la historia de mi
padre Viracocha.
NARRADOR (Madeline): La tercera pareja estaba constituida por Mama Huaco y Ayar Auca.
AYAR AUCA (Andrés): Soy el brazo derecho de Manco Capac, y tengo una fuerte conexión con
los espíritus ancestrales.
MAMA HUACO (Katherine): Soy una guerrera, hermosa y fuerte; llevo un aybinto (especie de
onda) y que con un solo golpe puedo ocasionar grandes derrumbes.
NARRADOR (Madeline): Cerraba el grupo, el mayor de los Ayar y el de más autoridad Ayar
Manco y su esposa Mama Ocllo.
AYAR MANCO (Juan): Soy el más astuto, sabio y un gran estratega. Tengo conmigo un halcón
llamado Indi, al cual todos veneraban y temían.
MAMA OCLLO (Kiara): Tengo la ternura de una madre, a la vez con mi mirada puedo cautivar a
cualquier fiera. Soy la encargada de preservar las familias.
NARRADOR (Madeline): Se narra que el Dios Wiracocha le entregó una vara de oro a Ayar
Manco, la que determinaría la tierra donde cultivarían el maíz e iniciaron su travesía.
Los hermanos Ayar salieron de Tambotoco llevando consigo sus armas. Tenían como caudillos a
Mama Guaco y Ayar Manco. Luego de algunas horas llegaron a Guanacancha, donde se
establecieron por un tiempo en el intento de buscar tierra fértil. Cultivaron también algunas semillas
que Mama Ocllo traía consigo desde Tambotoco, pero esa tierra no era muy buena para el maíz
y continuaron.
Los hermanos no tardaron en deshacerse de Ayar Cachi, sucediendo lo siguiente:
AYAR CACHI (Jordan): Que orgulloso me siento de mi poder y fuerza, tanto así que puedo
derribar un cerro y formar una quebrada.
NARRADOR (Madeline): Uno de los hermanos, por temor de sus poderes mágicos, pues con un
solo tiro de su honda podía derribar cerros o hacer que surjan quebradas. Con engaños lo
convencieron de que retorne a Pacaritambo.
AYAR AUCA (Andrés): Ayar cachi regresa a Pacaritambo (la caverna donde nacieron), y trai la
napa (insignia) de señores, y unos vasos de oro (Topacusi) que nos hemos olvidado.
NARRADOR (Madeline): Lo siguieron y una vez que Ayar Cachi penetró en la cueva la cerraron
con una piedra y ahí quedó atrapado para siempre.
AYAR CACHI (Jordan): Hermanos sáquenme de aquí por favor, ¡Saaaaqueeeennnnmeeeeeee!
NARRADOR (Madeline): Los gritos de Ayar Cachi fueron gritos tan enérgicos que logró sacudir
la tierra, abrir las montañas y agitar los cielos.
Los hermanos al escuchar el estruendo que ocasiono Ayar Cachi con sus gritos, se pusieron a
llorar y lamentar pensando sobre so habían hecho lo correcto. Sin embargo, continuaron con la
misión.
Llegaron a una zona donde se hallaba el Guanacauri (hoy cerro Wanakaure). Desde ahí se podía
visualizar todo el valle del Cusco. En la cima de este cerro había una huaca que asemejaba ser
una persona convertida en piedra.
AYAR UCHU (Jesús): Hermanos miren la imagen que hay allá, voy a ir a ver de qué se trata (Se
va corriendo hacia la imagen), cuando estas cerca a la imagen dices: Hermanos no puedo
moverme.
MANCO CAPAC (Juan): Ayar Uchu tus pies se han convertido en piedra.
MAMA OCLLO (Kiara): Hermano que te está pasando.
NARRADOR (Madeline): Ayar Uchu quedó convertido en una huaca o piedra sagrada, donde se
edificaría un templo en honor a ese hermano. Desde ese momento Guanacauri sería la Pacarina
del Cusco.
Los hermanos siguieron su camino sollozando las pérdidas de Ayar Uchu y Ayar Cachi. Llegaron
a un lugar llamado Matagua (al pie del Guanacauri). Aquí estuvieron un tiempo, hicieron unas
chozas y cultivaron algunas de las semillas.
MAMA HUACO (Katherine): Hermanos tomare dos varas y las lanzaré hacia el norte. (lanza las
varas)
NARRADOR (Madeline): La primera vara llegó hacia el lugar denominado Colcabamba, pero no
pudo clavarse porque era tierra muy dura y la segunda llegó más cerca de la ciudad del Cusco, al
sector denominado Guaynapata, donde se enterró suavemente.
Manco Cápac pudo ver desde Matagua una piedra que delimitaba la posesión de otros pueblos
asentados en Cusco, donde actualmente se encuentra el Convento de Santo Domingo.
MANCO CAPAC (Juan): Ayar Auca, hermano anda a poblar el lugar indicado por la vara
NARRADOR (Madeline): Cumpliendo la orden de su hermano, Ayar Auca voló hacia dicho lugar,
pues le habían salido alas.
AYAR AUCA (Andrés): Corre y corre extendiendo los brazos simulando que está volando.
NARRADOR (Madeline): Pero al pisar el suelo se convirtió en piedra.
AYAR AUCA (Andrés): Cuando pisas el suelo te quedas inmóvil como una piedra.
NARRADOR (Madeline): Según las creencias andinas, las piedras eran indicadores de la forma
de posesión del espacio. Es así que Ayar Auca, bajo la forma lítica, fue el primero en ocupar el
sitio escogido, tan largamente deseado.
Aunque convertido en piedra, Ayar Auca conservó la capacidad de comunicarse con su hermano
y le ordenó a Ayar Manco llamarse, de ahí más, Manco Cápac.
AYAR AUCA (Andrés): Ayar Manco, hermano de ahora en adelante te llamarás Manco Cápac.
NARRADOR (Madeline): Los hermanos deciden proseguir camino al Cusco. Llegando al valle de
Gualla (hoy granja Kayra y Guallapampa) y vieron venir hacia ellos un grupo de pobladores de
aquella zona.
Mama Huaco cogió un haybinto, boleadora, arma de cuero trenzado con piedras en los extremos,
y haciéndola girar en el aire hirió a uno de los guallas, antiguos habitantes de Acamama. Luego le
abrió el pecho y sacándole los pulmones sopló fuertemente en ellos. La ferocidad de Mama Huaco
aterró a los guallas que abandonaron el pueblo, cediendo su lugar a los incas.
MAMA HUACO (Katherine): Armas tu haybinto y haces el ademan que le tiras a un gualla, le
abres el pecho y le sacas los pulmones y soplas en él.
NARRADOR (Madeline): Mama Huaco fue el prototipo de mujer varonil y guerrera, en oposición
a Mama Ocllo, segunda pareja de Manco Cápac; hacía el oficio de valiente capitán y que conducía
ejércitos. Esta característica masculina se explicaba en aymara con la palabra huaco, que en dicho
idioma representa a la mujer varonil que no se amedrenta por el frío o el trabajo intensos, y que
posee un espíritu libre.
MAMA HUACO (Katherine): Miras al público y haces gestos de mujer fuerte, guerrera y
luchadora.
NARRADOR (Madeline): Cuenta la historia que el viaje de los hermanos Ayar duró muchos años
y que ellos fueron los que fundaron una gran civilización. Cuando llegaron al Cusco tenían buenas
semillas de maíz y estas al ser plantadas crecieron. Es así como se fundó el imperio del inca.
No interesa saber si los hechos fueron verídicos o míticos, lo importante es analizar la estructura
social que la leyenda sugiere. Lo importante es rescatar la figura de la mujer tomando parte activa
en la conquista del Cusco, luchando junto a los varones y capitaneando un ejército.

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