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07-11-2013

Hay muchos más personajes secundarios en las cantigas de amigo y muchas veces
se plantean como un diálogo entre la doncella y su madre, es decir, aparece como
personaje secundario la madre. También se plantean diálogos entre la doncella y una
amiga, por lo cual se puede decir que la cantiga de amigo a veces adquiere el carácter de
diálogo. No en todas las tradiciones aparece una amiga, como por ejemplo en la
tradición francesa, que no aparece un diálogo entre dos chicas pero sí entre la chica y la
madre. Esa amiga aparenta tener mucha más experiencia y actúa como consejera, por
ello es una poesía más intimista que la poesía provenzal. El tono de la poesía provenzal
es muy distinto al tono de la poesía gallego-portuguesa, de la poesía árabe y de la poesía
latina. De hecho, la poesía gallego-portuguesa es muy repetitiva y hay mucho
simbolismo, sobre todo en la cantiga de amigo, mientras que la poesía provenzal es más
fría, más aristocrática… La madre aparece, según los investigadores de este tipo de
literatura, por el valor que tiene la mujer en la sociedad gallega, era una sociedad muy
matriarcal: hay un peso del matriarcado muy fuerte, y quizá ese hecho explica que se le
dé protagonismo al papel de la madre (porque realmente tiene protagonismo social en
Galicia). Hay, por lo tanto, una visión diferente de la mujer.

La cantiga de amigo tiene dos variantes: cuando transcurre al lado del mar
(barcarola o marinha) o cuando se localiza al lado de una ermita (cantigas de romería),
algo muy típico de la poesía popular o tradicional. Otra variante de la cantiga de amigo
es la canción de alba, que adopta normalmente el esquema de la cantiga de amigo, pero
una mujer se lamenta de que llega el alba y se tiene que separar de su amante o llega el
alba y su amante no ha aparecido. Si los amantes se separan en el alba se denominan
canciones de alba o albadas, sin embargo si es por el encuentro del amante se conoce
como alborada. Normalmente son los trovadores los que componen este tipo de poesía
pero se meten en la piel femenina y están puestas en voz de una mujer.

La cantiga de amor es una composición también escrita por hombres, pero ya no


está puesta en boca de mujer, sino que habla el propio trovador y se dirige a una dama
casada a la que curiosamente se la llama “señor” (mia senhor), igual que en el lirismo
provenzal (midons). La cantiga de amor es muy parecida a la cançó de amor provenzal,
en la que ocurre un cortejo muy cortés. Se mantiene el típico de la senhal, que es la
clave con la que se entienden los amantes para no ser descubiertos. Las cançós
trovadorescas podían reflejar distintos estados sentimentales del trovador, mientras que
los estados sentimentales del trovador en la lírica gallego-portuguesa generalmente son
como entendedor (enamorado) y como drudo (amante), los dos últimos estadios de la
lírica provenzal. La cançó es muy fría o aristocrática mientras que la cantiga de amor
gallego-portuguesa son más sentimentales y son, por lo tanto, más humanas. Otra
diferencia es que en la lírica provenzal se refleja un tópico literario muy repetido, que es
una localización espacio-temporal (el espacio es un locus amoenus, un lugar ideal, y
normalmente el tiempo es primaveral), mientras que en la lírica gallego-portuguesa es
mucho menos frecuente y no aparece apenas.
La cantiga de escarnio o maldecir se parece muchísimo al sirventés provenzal. La
cantiga de escarnio a veces llegaba a unos extremos tan hirientes que Alfonso X El
Sabio decidió prohibirlas, pero ni él mismo respetó esa prohibición. Hay veces que la
crítica es encubierta, es decir, que cuando se componía un poema de burla o ataque
directo contra alguien se podía hacer mencionando el nombre y apellidos de la persona a
la que va dirigido, o no lo mencionaban y así solo a quien iban dirigidas lo sabía, por lo
que no era tan hiriente ya que no era público y no se le ridiculizaba delante de toda la
sociedad. Las hay personales (acusaciones de homosexualidad o de lujuriosos), que
generalmente van por defectos o por vicios o por cuestiones de tipo personal o religioso;
literarios, religiosos. Esto se interpretaba en las tabernas, es decir, eran poesías
tabernarias principalmente para hombres. Son competiciones sobre habilidades métricas
pero también sobre el ingenio al insertar el insulto. Este tipo de poesía burlesca va a
haberla siempre.

Respecto a la métrica, esta funciona prácticamente de la misma manera para la


cantiga de amor o para la cantiga de escarnio que para los provenzales. Nos
encontraremos planteamientos métricos, pues, parecidos y con muy pocas diferencias.
Nos podemos encontrar con dos tipos de estructura métrica: cantigas de refrán (refranh /
refrain) frente a cantigas de maestría (meestria). Las cantigas de refranh tienen
estribillo, que se va repitiendo al final de cada una de las estrofas. Las cantigas de
meestria son canciones sin estribillo. En realidad son formas en evolución. Las cantigas
de refranh tienen un carácter más popular que las cantigas de meestria, por lo que la
cantiga de amigo suele estar compuesta en refranh mientras que las cantigas de amor y
de escarnio se suele componer en meestria. Se conserva un antiguo tratado métrico
sobre métrica gallego-portuguesa, pero no está completo (se ha perdido la primera
parte) y gracias a lo que se conserva se puede estudiar mejor la tradición gallega.

Hay tres cancioneros, que son el cancioneiro da ajuda, que es un códice en


pergamino y parece ser que se mandó copiar en época de Alfonso X el Sabio; el
cancionero de Colocci-Brancuti o Cancionero de la Biblioteca Nacional y el
Cancioneiro de la Vaticana, que fueron mandados copiar por un humanista italiano,
Colocci-Brancuti. También hay algunos fragmentos sueltos, que coinciden en la
tradición textual con estos cancioneros, es decir, ofrecen versiones de poemas igual que
los de esos cancioneros. El más importante es una hoja de pergamino que se llama
Rótulo de Martín Codax, que era un poeta gallego que escribe cantigas de amigo.

La poesía gallego-portuguesa evoluciona y se encuentran tres épocas: la época pre-


alfonsina (período de iniciación, a finales del XII y primera mitad del siglo XIII), la
época Alfonsina (que es la época del florecimiento y sería la segunda mitad del siglo
XIII y la primera del siglo XIV) y la época de decadencia (encontramos colecciones
mezcladas en las que hay poemas en gallego y en castellano, que sería a partir de la
segunda mitad del siglo XIV).

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