Está en la página 1de 25

LA CARACTERIZACIÓN TECNOPOLÍTICA

DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES EN RED


THE TECHNOPOLITICAL CHARACTERIZATION
OF ONLINE SOCIAL MOVEMENTS
Peña Ascacíbar, Gonzalo
Universidad Complutense de Madrid
gonzalo_bjf@hotmail.com
Recibido: Noviembre de 2017
Aceptado: Diciembre de 2017

Palabras clave: Movimientos sociales, tecnopolítica, redes sociales, apropiación, nuevas tecnologías,
contrapoder
Keywords: Social movements, technopolitics, social networks, appropriation, new technologies, counter-
power

Resumen: En la presente comunicación se analiza la transformación que


ha supuesto la extensión de la comunicación móvil y la apropiación tecno-
política de las redes sociales digitales respecto a la movilización. Mediante
la observación histórica de la evolución en los últimos años de los modos
de activismo así como sus potencialidades y límites, se expondrá cómo las
multitudes ciudadanas conectadas en red se componen de una anatomía
híbrida, física y virtual, en la que las identidades colectivas y la centrali-
dad de las redes digitales son elementos constitutivos de nuevas formas
de organización, comunicación y acción. Ello implicará una redefinición de
la participación y la socialización en el seno de los movimientos sociales,
cuyas características y estructura nodal nos permitirán identificar un patrón
común como actores construidos en red.

Abstract: The present paper analyzes the transformation that the extension of
mobile communication and technopolitical appropriation of social networks
have meant in terms of mobilization. Through the historical observation of
the evolution of the different kinds of activism in the last years, as well as
their potentiality and limits, it will be exposed how the networked multitudes
of citizens are composed of a hybrid physical and virtual anatomy in which
collective identities and the centrality of digital networks are constitutive
elements of new forms of organization, communication and action. This
will involve a redefinition of participation and socialization within the social
movements, whose characteristics and nodal structure will allow us to
identify a common pattern as actors of counterpower built online.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

51
1. Itroducción Ante la conformación de los movimien-
tos en red, cabe preguntarse una serie
de interrogantes generales al respecto,
El análisis de los movimientos sociales
como son la forma en la que se gestaron,
en la actualidad no puede realizarse al
organizaron y desarrollaron las protestas,
margen de los nuevos espacios, donde la
el papel y la influencia de las NTIC en la
articulación en red es crucial respecto a
conexión de multitudes, la existencia de
la movilización social. El desarrollo en la
patrones en el sistema red, la configura-
aplicación de las nuevas tecnologías de
ción de contrapoderes sociales o la capa-
la información y la comunicación (NTIC)
cidad de incidencia que tiene esta nueva
ha conformado un proceso en las formas
dimensión de producción informativa en
contemporáneas de acción colectiva que
la transformación de la acción colectiva.
da cuenta de un nuevo y productivo uni-
verso social que va desde el activismo
contra-hegemónico, la vinculación de 2. La apropiación
redes temáticas o la movilización a tra-
vés de los dispositivos de comunicación
tecnopolítica
móvil.
La emergencia de nuevos procesos de
Hay que tener en cuenta que la digitali-
participación local y global ha redefinido
zación de la esfera pública en las últimas
en buena medida el contexto del objeto de
décadas y, especialmente, en los últimos
estudio, apuntando así la emergencia de
quince años, supone transformaciones
una nueva realidad analítica sobre el pa-
decisivas que exigen modificar, o al me-
pel de las NTIC. Cómo tienen lugar estas
nos completar, las concepciones de la
dinámicas y qué factores inciden en ellas
esfera pública, los instrumentos de par-
obliga a repensar el análisis de campo in-
ticipación cívica y, también, las modalida-
vestigativo en materia de comunicación,
des de activismo político. Más allá de las
información y procesos de socialización
oportunidades que se generan, lo cierto
para abordar las formas de apropiación
es que la digitalización introduce elemen-
de las NTIC, las prácticas de producción
tos inéditos que es necesario tomar en
de contenidos y los usos de estas tecnolo-
consideración (Pecourt, 2015).
gías y redes en los procesos de empode-
Por ello es fundamental estudiar sus im- ramiento y desarrollo comunitario.
plicaciones sociopolíticas, la reinterpreta-
La transformación en los modos de comu-
ción de la conectividad entre nodos de los
nicación en red conlleva una socialización
social media en la movilización, la exten-
extendida que configura un nuevo tipo
sión de la socialización en un replantea-
de comunicación interpersonal y masiva,
miento de la esfera pública y la capacidad
para lo cual es preciso determinar hasta
tecnopolítica que comporta por parte de
qué punto ha supuesto una modificación
los movimientos sociales. Nos situamos
del paradigma comunicativo la apropia-
ante un nuevo escenario con una serie de
ción y el uso de las redes digitales por
potencialidades que redefinen las posibi-
parte de los movimientos.
lidades comunicativas y participativas a la
vez que son determinadas por una serie Nos encontramos en una época singu-
de limitaciones estructurales. lar que recibe denominaciones como la

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

52
Era de la Información (Castells, 1998) o dad o forma de participación ciudadana,
Sociedad de la Información (Mattelart, intervienen en la configuración del espa-
2002), las cuales ponen de relieve la rela- cio público” (Sierra, 2013, p. 19).
ción entre información, dispositivos móvi-
Así, las conexiones en red son decisivas
les y los cambios derivados del desarrollo
a tres niveles distintos: estratégico, orga-
de las NTIC en red, intensificando el pro-
nizativo y normativo (Castells, 2009, p.
ceso de interconexión de la sociedad. Esa
448). Estas tres dimensiones se palpan
centralidad de las nuevas tecnologías de
en un sistema profundamente paradójico
la información y la comunicación (Bece-
y complejo en el que los avances tecnoló-
rra, 2003) y de las redes sociales digitales
gicos no son independientes del contexto
hace que resulte imprescindible analizar
social y las NTIC tienen grandes poten-
la influencia de los patrones de interac-
cialidades a la par que límites, aspectos
ción, puesto que “para comprender quié-
que analizaremos posteriormente en el
nes somos, debemos comprender cómo
siguiente apartado.
estamos conectados” (Christakis y Fowler,
2010, p. 15). Los nuevos patrones de interacción trans-
forman las relaciones sociales de produc-
Según Castells (2006), vivimos en un pro-
ción, tanto materiales como simbólicas,
ceso de expansión de la sociedad red,
a través de la redefinición de los límites
un nuevo modelo de sociedad cuya base
del espacio y tiempo y el posicionamiento
tecnológica estaría a su vez ligada con un
que en y a partir de ellos adoptan los suje-
nuevo paradigma informativo. En ese sen-
tos sociales. La red se entiende como un
tido, Castells (2009, pp. 24-25) califica
espacio particular, construido histórico y
como sociedad red a la “estructura social
socialmente, en el que participan indivi-
de nodos interconectados que caracteri-
duos y grupos que se encuentran antes,
za a la sociedad a principios del siglo XXI,
durante y después del funcionamiento de
siendo una estructura dinámica construi-
esas tecnologías, así como también un
da alrededor de (pero no determinada
imaginario sobre su lugar en el orden so-
por) las redes digitales comunicativas. La
cial y sus implicaciones como mercancía
sociedad red se basa así en un espacio
(Cafassi, 1998, p. 74). Del mismo modo,
acumulativo de flujos y redes de capital,
se expresa Zallo al respecto:
información, tecnología, interacción orga-
nizativa, imágenes y símbolos. Es, por lo “Las nuevas tecnologías impactan en los
tanto, un espacio de comunicación mul- subsistemas de producción, distribución y
timodal donde el poder está redefinido, consumo por un lado y en los mecanismos
pero no ha desaparecido, como tampoco de reproducción social y del poder, por otro.
lo han hecho los conflictos sociales. Cambian, también, las nociones de tiempo
y espacio, de poder y libertad, lo individual y
El concepto de sociedad red implica, colectivo, lo público y privado, lo nacional e
por lo tanto, que la sociedad deviene en internacional, lo productivo e improductivo”
red, donde la conexión se traspasa al es- (Zallo, 1992, p. 45).
pacio físico y viceversa. En este proceso
de transformación, “la centralidad de las En este sentido, apunta también McChes-
nuevas tecnologías digitales en los proce- ney (2007, p. 9) que estamos presen-
sos de intercambio y reproducción social, ciando una transformación comunicativa
que anteceden y atraviesan toda posibili- a la cual define como “coyuntura crítica”.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

53
Esto ha contribuido a la irrupción de un Tales soportes repercuten en las nuevas
nuevo paradigma multimedia e interactivo formas de moviliza­ción y en la idea de
en el que las redes se han convertido en cómo se entiende la comunicación en
el modelo paradigmático de producción, una sociedad en red a través de la crea-
distribución y consumo de información, ción de conexiones, del fomento de la in-
el cual va a modificar profundamente teractividad y del intercambio multimodal
la comunicación y la política, que ya no de mensajes de muchos a muchos, tanto
pueden ser concebidas como hasta ahora sincrónicos como asincrónicos, con con-
venían siendo. tenido auto-generado, de emisión auto-
dirigida y de recepción auto-selectiva. Ello
Tal y como relata Benítez (2013, p. 79),
ha implicado un cambio en la búsqueda
nos situamos ante un nuevo contexto de
de fuentes y flujos informativos, donde las
la socialización y la conectividad con el
audiencias dejan de ser meros receptores
paso del espacio-lugar al espacio de los
y toman un papel más activo interviniendo
flujos, de la copresencia a la multiperte-
no ya como fuente, sino en la construc-
nencia virtual como una forma flexible
ción autónoma de los significados y los
de identidad múltiple. La visión dinámica
metarrelatos.
que surge de las posibilidades tecnológi-
cas y de la aceleración de los procesos Las NTIC han contribuido a fortalecer, tal
multiplica los encuentros de la diferencia y como exponen Gravante y Poma (2013,
en un contexto rico en transformaciones p. 257), el vínculo entre mediactivismo y
sociales y culturales, en cruces e interac- acción política, planteando una óptica no
ciones, en puntos de conexión transcultu- solo de resistencia, sino también de cam-
ral. En el mismo modo se expresan varios bio social con los procesos de apropiación
autores en la obra Tecnopolítica, Internet de los media por parte de la ciudadanía.
y r-evoluciones: Esta creación de subjetividades políticas
se produce a través de la interacción a
“Del tradicional esquema emisor-mensaje-
receptor hemos pasado a un mapa comple-
partir de procesos cognitivos, transforma-
jo de multitud de emisores que, al mismo ciones comunicativas y acciones micro-
tiempo, se establecen como receptores en políticas (De la Cueva, 2015) donde las
la construcción conjunta y colaborativa de emociones constituyen un factor clave de
nuevos metarrelatos que no tienen por qué la protesta en general y de la apropiación
coincidir (y de hecho no lo hacen) con la de las NTIC en particular.
narrativa institucional que se viene repro- La incorporación de las NTIC a la vida co-
duciendo desde las esferas de(l) poder y tidiana requiere la transformación de las
a través de sus medios de comunicación
prácticas sociales de los agentes y de la
respecto a la conformación de la realidad.
generación de nuevas representaciones
La capacidad de Internet, desde su papel
colectivas, tanto reales como simbólicas,
primigenio de herramienta de metacomuni-
con nuevos significados sociales construi-
cación, para constituir auténticas estructu-
ras rizomáticas, no ya solo de transmisión
dos a partir de la interacción con los otros.
de información, sino de movilización y or- Así, como ya se ha señalado anteriormen-
ganización, se ha disparado desde su sim- te, el uso y la apropiación de la tecnología
ple asunción como arma política” (AA.VV., no están determinados completamente
2012, pp. 9-10). por su funcionalidad técnica o las repre-

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

54
sentaciones sociales que la rodean, sino el proceso de apropiación de las NTIC en
que se estructuran también por el con- un contexto de movilización social debe
texto social de los usuarios (Yarto Wong, fundarse en reconocer la capacidad de
2010). Las prácticas de apropiación de construcción estructurante de los indivi-
las tecnologías son, por lo tanto, funda- duos.
mentalmente políticas, tal y como expo-
Eso sí, la importancia de la comunicación
nen Díaz Cruz y Roque de Castro (2014).
como generación de contrapoder no ra-
La reapropiación multitudinaria de las re- dica solamente en la apropiación de los
des sociales corporativas y la innovación medios y las nuevas tecnologías como
de nuevas herramientas libres, junto a sistemas de producción de flujos infor-
estrategias a gran escala para fines de or- mativos y económicos, sino antes bien en
ganización y comunicación político-vírica, “recodificar la propia identidad con signos
han abierto el campo de lo denominado y códigos elegidos, irrumpiendo así en la
como tecnopolítica, entendida como la aceptación pasiva de identidades impues-
“capacidad colectiva de apropiación de tas por sujetos externos, en convertirse en
herramientas digitales para el empodera- el relator de la propia historia, recobrar la
miento y la acción colectiva”, la cual se voz propia y reconstruir el autorretrato de
puede definir por la articulación entre el la comunidad y sus culturas” (Rodríguez,
uso táctico y estratégico de las NTIC para 2008, p. 1131).
la construcción de un imaginario común,
De esta manera, la herramienta tecnoló-
la organización, la comunicación y la ac-
gica se transforma en un objeto relacional
ción en un ambiente cada vez más tec-
y de resignificación de las prácticas dia-
nologizado y conectado cuya base parte
rias de los sujetos involucrados (Rueda,
de la red, pero no acaba en ella (AA.VV.,
2009), generando, en el proceso de apro-
2012, pp. 7-8).
piación y recodificación de las tecnolo-
Con una implicación de compromiso ma- gías, tanto usos diversos como otros nue-
yor que la noción de ciberactivismo que vos no planteados inicialmente. Por ende,
exponen De Ugarte (2006) o Tascón y el concepto de apropiación se transforma
Quintana (2012), cuando hablamos de en una categoría en movimiento en el que
tecnopolítica, nos referimos, en definitiva, hay innovación de prácticas, de significa-
a la reapropiación de las herramientas y dos y a veces de herramientas (Cardon,
espacios digitales para construir estados 2006). En base a esta línea, se compren-
de ánimos y nociones comunes nece- de que para estudiar el proceso de apro-
sarias para empoderarse, desbordar los piación sea necesario considerar la sub-
marcos comunicativos establecidos y po- jetividad en la construcción social de las
sibilitar comportamientos colectivos en el experiencias del usuario.
espacio urbano (Toret, 2013, p. 45).
Con el auge de Internet y la comunicación
Los movimientos sociales se apropian de móvil, el marco teórico ha evolucionado
la red a partir de los objetivos de resisten- en su perspectiva para considerar cómo
cia y de cambio social en base a su pro- las nuevas prácticas comunicativas con-
yecto alternativo de sociedad que marca, dicionan a los individuos mediante proce-
de alguna manera, los usos autónomos y sos sociales y culturales en red. En ellos
flexibles de estas herramientas. Analizar tienen un gran relieve las nuevas tecnolo-

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

55
gías de la información y la comunicación, preciso señalar confrontando a los análi-
configurándose como espacios de par- sis expuestos por Castells (2009) y Tolosa
ticipación y conflicto que han acelerado (2013), que esto por sí solo no produce
el proceso de interconexión social y cuya una horizontalidad ante un modelo infor-
agudización de contradicciones viene mativo asimétrico ni transforma las rela-
marcada por la forma en la que están in- ciones de poder que constituyen la propia
sertas en el capitalismo. arquitectura de Internet (Martínez y Ro-
dríguez, 2016).
“Si bien podemos hablar de la apropia-
ción social de las nuevas tecnologías o de Sería simplificar así el análisis de las pro-
socialización de los nuevos medios y me- testas de los últimos años si solo se con-
diaciones culturales en la era digital, tales siderara a las redes digitales como raíz
procesos tienen lugar a partir de las con- de la protesta. Igualmente, tampoco sería
tradictorias y conflictivas determinacio- correcto calificar a las redes como sim-
nes de los procesos de subsunción de la ples tecnologías incapaces de introducir
sociedad entera por la lógica del capital”. cambios en los procesos, los valores, las
Este es el marco que orienta y da sentido creencias, las acciones y la propia noción
a la lucha frente a las actuales asimetrías de nuestra subjetividad. Las tecnologías
y desigualdades constituyentes del cam- de la información y la comunicación son
po comunicativo y cultural (Sierra, 2013, también tecnologías sociales, ya que pro-
p.17). Toda conceptualización teórica so- mueven la socialización y las sociabilida-
bre el interfaz ciudadanía-NTIC debe, en des multiplicando las lógicas de comuni-
coherencia, abordar el marco de conflic- cación existentes (Cardoso, 2014, p. 18).
tos y contradicciones:
La extensión de la comunicación móvil
“La apropiación social de las NTIC apunta y los dispositivos inalámbricos junto a la
en esta dirección al desarrollo de la capaci- apropiación, el uso disruptivo de platafor-
dad individual y colectiva de interconectar mas comerciales como Facebook y Twitter
realidades presentes en el nuevo entorno y la innovación tecnológica con proyectos
informativo, mediatizado tecnológicamente, propios generados por los movimientos
desde la estructura cognitiva y los propios repercuten en la interconexión de las
mundos de vida de los sujetos, así como la multitudes, la multidireccionalidad en la
voluntad de poder y autonomía que expresan emisión y alcance de los mensajes así
en sus prácticas como resultado de la nece- como en la descentralización de los flujos
sidad de adaptar los nuevos ecosistemas de
informativos ante el establecimiento de la
interacción y transformación cultural en fun-
agenda marcada por los medios.
ción de su contexto” (Sierra, 2013, p. 34).
Configurándose como un espacio flexi-
ble donde las personas se comunican,
3. Potencialidades y límites se relacionan e interactúan (Marqués y
de las redes digitales respecto Muñoz, 2014), el intercambio de recursos
a la movilización que tienen lugar en la red genera un com-
portamiento social y no solo individual, por-
que el individuo está inmerso en una es-
Las NTIC plantean un nuevo escenario de
tructura de relaciones sociales. Explorar su
posibilidades comunicativas y la redefini-
narrativa significa observar cuáles son sus
ción de la participación. Sin embargo, es

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

56
herramientas, habilidades y prácticas en la y lo físico (Castells, 2014, pp. 9-10). Así, el
constitución de este contrapoder en red. centro de los procesos comunicativos no
son los instrumentos tecnológicos, sino los
Es por tanto pertinente analizar la in-
procesos sociales en los que las personas
fluencia de la tecnología en los modos
se relacionan con las NTIC para la cons-
de relación social y en la cultura de las
trucción de identidades e imaginarios so-
sociedades. Para ello quizás sea más
ciales (Marí Sáez, 2004, pp. 28-30).
útil hablar, como sugiere Lévy (2007),
de sistemas “socio-técnico-culturales”, Con ello han aumentado enormemente
un concepto que sustituye así al reduc- las expectativas de participación directa
cionismo de los sistemas propiamente por la capacidad de interconexión y por
tecnológicos abarcando la complejidad la reducción de costes que han supuesto,
de las relaciones y la influencia recíproca llegando a producirse una fascinación y
entre la tecnología o medios culturales una mitificación de la sublimidad digital
materiales, la cultura o medios simbóli- (Mosco, 2004) sin tener en cuenta los
cos y la sociedad o medios organizativos elementos estructurales y relaciones ad
(Candón Mena, 2013b, p. 236). intra de dominio y poder existentes en
el ciberespacio. Así, hay que compren-
La socialización de los nuevos movimien-
der el fenómeno tecnológico de Internet
tos se produce, por tanto, en nuevos es-
y las redes más allá de reduccionismos.
pacios, tanto físicos como virtuales don-
Es decir, “no se trata solo de una cuestión
de se generan marcos de interpretación1
respecto a la conectividad, el acceso y el
como significados o conceptos2 “que
uso de Internet, sino también sobre las
capacitan a los individuos y grupos para
motivaciones, concepciones y dinámicas
localizar, percibir, e identificar los hechos
que tienen los movimientos para capita-
de su propio mundo y del mundo en ge-
lizar y aprovechar las NTIC en función
neral” (Goffman, 1974).
de sus objetivos y fines, tanto en el plano
Las personas y las organizaciones pueden socio-organizativo como a nivel dialéctico
conectarse entre sí a través de las redes de intervención pública” (Burch, Tamayo
sociales con el propósito de compartir in- y León, 2004, p. 76).
formación, apoyarse mutuamente, organi-
La tecnología potencia los efectos de la
zar, movilizar o fortalecer identidades co-
interacción al desplazar la rigidez del an-
lectivas para, a partir de ese espacio que
tiguo modelo de los medios masivos res-
constituye Internet, ocupar también el es-
pecto a los roles de los participantes, ya
pacio urbano. La clave es la constante inte-
que en las redes descubrimos la multipli-
racción entre las redes sociales en Internet
cación de los canales. La apropiación de
1. Este concepto fue introducido por Goffman las NTIC por la ciudadanía, de este modo,
(1974) para definir el “conjunto de orientaciones ha supuesto un avance en la creación,
mentales que permiten organizar la percepción
propagación y difusión de las identidades
y la interpretación de hechos sociales significa-
tivos”. sociales al introducir el debate sobre los
diferentes conflictos culturales y sociales
2. En su aplicación a los movimientos sociales,
Gamson (1988) los denomina marcos de acción en Internet.
colectiva, siendo tres los tipos que elabora un Estas nuevas formas de acción no sustitu-
movimiento: injusticia o diagnóstico, pronóstico
yen a las tradicionales, sino que las com-
o acción e identidad.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

57
plementan en una pugna por la definición En ese sentido, no podemos caer en la
de los códigos, símbolos y relatos sociales idealización de la participación que se
y culturales. Podemos hablar así, citan- produce en las redes digitales detrayendo
do a Jenkins (2003) y Scolari (2013), de las relaciones estructurales de poder y la
narrativas y de movilizaciones transme- mercantilización que en ellas tiene lugar
dia, ya que se construye un tipo de relato a través de la acumulación por la publi-
sobre una serie de hechos determinados cidad y venta de servicios. Los usuarios
donde la historia se despliega a través de son vendidos como mercancía a los anun-
múltiples vías de comunicación y los mo- ciantes, convirtiendo así a los usuarios en
vimientos sociales asumen un rol activo prosumidores, entendidos, según Toffler
en ese proceso de difusión y expansión de (1980), como consumidores que son al
los contenidos para reforzar sus acciones mismo tiempo productores de informa-
y su identidad (Costanza-Shock, 2010) a ción. Twitter y Facebook son, en última
través del lenguaje oral, escrito o icónico. instancia, compañías comerciales con fi-
La participación siempre tiene una con- nes de lucro que estratifican la visibilidad
creción histórica y cultural, vinculada a de los mensajes, perfiles y tendencias a
prácticas sociales inmediatas y a modelos favor de los anunciantes y actores más
de organización y acción colectiva espe- influyentes.
cíficas. Parece entonces producirse un Basándonos en Curran (2002), las redes
complementariedad ampliada entre las sociales han de ser comprendidas des-
formas tradicionales de participación y las de una manera dialéctica. Están sujetas
nuevas a partir del uso de Internet y las a dinámicas corporativas, pero tienen el
NTIC: “La posibilidad de comunicación potencial de poder ser apropiadas como
rápida, barata y de gran alcance hace de elementos de generación de contrapo-
Internet el principal instrumento de arti- der. Nos encontramos, por tanto, con una
culación y comunicación de las organiza- agudización de las contradicciones entre
ciones de la sociedad civil, movimientos las potencialidades comunicativas de las
sociales y grupos de ciudadanos” (Silva redes sociales digitales y la estructura
Machado, 2004). sistémica en la que se hallan insertas, ya
Las potencialidades de Internet y de las que las corporaciones tras estas redes
redes digitales confieren a las nuevas for- usan la acumulación de capital basada
mas de participación una serie de carac- en la explotación de la labor no pagada
terísticas para la comunicación, la inter- de los usuarios de Internet y de la mer-
conexión y la interacción de los agentes cantilización de los datos generados por
sociales que no se habían dado en los los usuarios y su comportamiento3. Así, la
movimientos sociales tradicionales. Silva categoría de la mercancía de la audiencia
Machado (2004) identifica las siguientes: se convierte, en términos de redes, en la
proliferación y ramificación de los colec- categoría de la mercancía del prosumidor.
tivos sociales, horizontalidad, flexibilidad Con los impactos de las NTIC podemos ha-
de las redes, tendencia coalizacional, blar de una reformulación de la esfera públi-
existencia dinámica, universalismo y par-
ticularismo de las causas, gran poder de
3. La publicidad seleccionada y la vigilancia eco-
articulación y eficiencia y multiplicidad de
nómica son importantes aspectos de este modelo
identidades y circulación de militantes. de acumulación.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

58
ca que está impulsando transformaciones En definitiva, de lo que se trata es, como
fundamentales que se manifiestan en las señala Zubero (2004, p. 61), de confor-
nuevas oportunidades para los movimientos mar agentes subjetivos capaces de plan-
sociales, la tipología de los espacios, las for- tear estrategias efectivas, donde la tarea
mas de organización y la orientación de las más relevante es la caracterización de las
acciones en una escala global, como descri- nuevas formas de acción colectiva en las
be Pecourt (2015) en su análisis. sociedades post-industriales. Esta se pro-
duce en clave fundamentalmente cultu-
ral, lo cual también está conectado con lo
4. Evolución tecnopolítica de político, lo económico y lo comunicativo.
los movimientos en red Mientras que los enfoques más clásicos
sobre los movimientos sociales tienden
Para abordar la cuestión analítica entre la a estar relacionados con las cuestiones
evolución de los movimientos sociales y político-económicas, aquellos autores
su relación con la apropiación de las NTIC que dirigen la atención hacia los nuevos
y su estructura en red, hay que partir de movimientos, sin olvidar la perspectiva
la consideración desde una contextualiza- estructural de clase, tienden a poner ma-
ción más amplia, ya que, como plantea yor énfasis en la identificación cultural, la
Marí Sáez (2004, pp. 7-10), “forma parte, cual incluye la influencia de los diferentes
como área temática y como eje transver- medios de comunicación y las redes para
sal, de los procesos de resistencia y de crear nuevos vínculos culturales y poten-
transformación” de la globalización que ciarlos como parte de los movimientos.
se viene escenificando desde las décadas
Por ello debemos considerar la articula-
de los ochenta y noventa.
ción en red no solo como organización,
Cuando hablamos de “usos políticos de sino como una cultura y una epistemolo-
las nuevas tecnologías”, partimos implíci- gía. Articularse en red significa algo más
tamente de la existencia de la relevancia que unirse a través de las NTIC. Implica
de lo comunicativo en los procesos de acti- un nuevo concepto de la organización
vismo social. Resulta así necesario que en que permite gestionar la acción social en
los movimientos sociales se plantee la po- el nuevo escenario cultural, político y me-
litización del fenómeno tecnológico, lo que diático. “No es ser únicamente la red, es
supone “considerar el hecho técnico como pensar y configurarse en red, lo cual es
un hecho fundamentalmente político, que distinto de la mera suma de individuali-
solo puede ser comprendido si tenemos en dades para dar paso al revestimiento de
cuenta que sobre el mismo, sobre su con- la importancia estratégica que permite
cepción, desarrollo y aplicación actúan en regular el intercambio informativo de la
cada momento un complejo de intereses, acción, fortalece la identidad del propio
planteamientos, estrategias y opciones po- grupo y confirma el sentido de pertenen-
líticas” (Marí Sáez, 2004, pp. 14-15). Así, cia” (Karam, 2001, pp. 246-247).
tal y como plantea Castells (2012, pp. 209- Las organizaciones y movimientos socia-
210), la tecnología y la morfología de estas les percibieron a lo largo de la década de
redes de comunicación e información dan los noventa la necesidad de incorporar
forma al proceso de movilización y, por progresivamente los sistemas digitales a
tanto, de cambio social. las diversas tareas de su quehacer cotidia-

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

59
no. Inicialmente, lo hacían para mejorar concebir  la comunicación y la informa-
actividades administrativas y de gestión, ción, en el nuevo orden mundial como un
siendo más tarde cuando se generalizó el instrumento político de gran alcance e in-
uso de Internet para una mejor conexión, fluencia (Martínez Torres, 1996).
relación e información. Tal y como expli-
can Burch, Tamayo y León (2004, pp. 86-
87), esta transformación no se produce
4.1. Seattle como punto de
de un momento a otro, sino que más bien inflexión
se va fraguando de manera progresiva, ya
que el hecho de instalar un equipo no in- Teniendo en cuenta el enfoque de esta
duce automáticamente a modificaciones aproximación, la primera ocasión en la
en la organización del trabajo ni resuelve que el papel de la red cobró importancia
problemas que no se habían planteado. global en la articulación de los movimien-
“Sin estrategias, las NTIC se quedan en tos sociales tuvo lugar en las protestas
el aire mientras no se dé un proceso de contra la Organización Mundial del Co-
apropiación de estas que incida en los mercio durante su reunión en Seattle en
objetivos del movimiento u organización 1999, ya que se hizo visible cómo un mo-
particular”. vimiento se puede ali­mentar, organizar,
En este sentido, en 1994 tiene lugar  el propagar y llegar a tener alcance mundial
Foro 50 años bastan, que servirá para re- a través de las nuevas tecnologías de la
dimensionar al movimiento de resistencia información y la comunicación (Van Aelst
global que desde 1988 venía aglutinando y Walgrave, 2004).
a diferentes movimientos de oposición a El alcance de Seattle no se comprende sin
las políticas de instituciones supraestata- antecedentes tales como la propia gesta-
les como el Fondo Monetario Internacio- ción del modelo cumbre-contracumbre,
nal y el Banco Mundial. En la organiza- como en 1994 en Madrid con la asamblea
ción y desarrollo del Foro se utilizan BBS, del FMI y el Banco Mundial o las protestas
boletines de anuncio que proporcionaban contra el Acuerdo Multi­lateral sobre Inver-
ayudas telemáticas a las organizacio- siones5, que mostraron la combinación de
nes que intentaban denunciar la lógica la resistencia virtual y física. A través de
de estas poderosas instituciones (López, una intensa campaña mundial que termi-
2003). nó agrupando a 600 organizaciones de
En el 1 de enero de este mismo año el 70 países, Internet desempeñó un papel
Ejército Zapatista de Liberación Nacional esencial como herramienta articuladora,
(EZLN) se hace con el control de los prin- aglutinadora y de movilización que per-
cipales municipios próximos a la Selva La- mitió la reducción de costes y el contacto
candona, en el estado sureño de Chiapas
so al sitio web de destino mediante la inundación
(México). Hay quienes citan al movimien-
del servidor host con solicitudes para ese sitio. 
to zapatista como pionero en el uso polí-
5. El AMI era un proyecto de acuerdo negocia-
tico de Internet a través de su Floodnet4
do entre los miembros de la Organización para
como elemento de guerrilla informativa al la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OCDE), entre mayo de 1995 y 1998, que pre-
4. Herramienta para fomentar nuevas formas de tendía desregular la inversión internacional en
protesta digital a través de la interrupción del acce- los Estados.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

60
simultáneo en variedad de países (Van el grueso de medios de comunicación. De
Aelst y Walgrave, 2004). La victoria al fre- este modo, los efectos políticos de este
nar el AMI impulsó nuevas acciones pos- nuevo modelo comunicativo pasan desde
teriores contra la progresiva liberalización la modificación de los patrones de relacio-
del comercio mundial, poniendo el foco nes con los medios a la participación en la
en la siguiente cumbre de la Organización esfera pública.
Mundial del Comercio en Seattle.
Así, frente al acento puesto en los medios
Según Juris (2004), desde su irrupción en de comunicación por parte de los movi-
escena en Seattle entre el 29 de noviem- mientos sociales en los años setenta y
bre y el 3 de diciembre de 1999, fijando el ochenta (Dalton y Kuechler, 1992), a par-
30 de noviembre (fecha de apertura de la tir de los años noventa cobra gran impor-
cumbre) la realización del Día de Acción tancia la cobertura de las acciones por los
Global, que prácticamente impedirá el de- propios movimientos, sin abandonar los
sarrollo de los actos oficiales organizados, canales vinculados a las organizaciones,
esto supondrá un hito de la movilización tales como prensa escrita y medios loca-
donde los activistas contra la globalización les (Rutch, 2004). Es por ello que este
denunciaron las desigualdades globales a modelo de protesta volvió a ponerse en
través de la visibilidad promovida por el práctica meses después en otras ciuda-
empleo de forma innovadora las NTIC, los des tanto en protestas de acción directa
flujos de información y las formas organi- contra instituciones multinacionales como
zativas y comunicativas en red, las cuales en el desarrollo de foros alternativos en lu-
constituyen un espacio esencial en la de- gares como Praga, Quebec, Génova8, Flo-
terminación de los significados. rencia, Madrid, Barcelona y Porto Alegre
(Iglesias, 2008).
En la conexión con la opinión pública
mundial tuvo un papel fundamental el La formación de redes colectivas identi-
Centro de Medios Independientes (lnde- tarias a nivel internacional como oposi-
pendent Media Center o Indymedia) de ción contra-hegemónica a la globalización
Seattle al propiciar la creación de la in- neoliberal, con Margaret Thatcher y Ro-
fraestructura para una red global, abierta nald Reagan como máximos estandartes
e interactiva de centros de comunicación de ese auge en los años ochenta y su
independientes6 de carácter temporal expansión en los noventa, se fortalece
(activados por eventos concretos) o per- gracias a la constitución del Foro Social
manente, que constituyeron la columna Mundial, cuyo primer encuentro tuvo lu-
vertebral de provisión informativa del mo-
vimiento antiglobalización permitiendo a 8. El movimiento Tute Bianche alcanzó su apo-
cualquier usuario tanto subir a Internet geo durante las protestas de Génova en el año
contenidos como comentar los aportados 2001, en cuya contra-cumbre la violencia estuvo
por otros7 frente a los que se exponían en presente en el enfrentamiento entre las fuerzas de
seguridad y los manifestantes, donde moriría el
6. Tras las protestas de Seattle, Indymedia tuvo activista Carlo Giuliani a causa del disparo de un
un notable creci­miento, pasando de un solo canal carabiniere. Desde entonces se han dictado va-
a más de cien en los tres años siguientes. rias sentencias judiciales condenando al Estado
7. Cabe destacar también la experiencia impulsa- italiano por los abusos y la violencia de los fun-
da por Nodo50 con sus organizaciones vincula- cionarios del servicio penitenciario y las fuerzas
das e implementando el uso de las NTIC. policiales.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

61
gar en Porto Alegre en el 2001 reunien- forma directa, clara y globalmente la cul-
do a los movimientos sociales y sectores tura digital se incorpora como elemento
ciudadanos como alternativa al realizado estratégico en los repertorios de protesta”
en Davos, donde se produjo la tradicional (Candón Mena, 2013b, p. 250).
cita de las élites políticas y económicas.
Con motivo de las cumbres de los organis- 4.2. Las redes como nueva forma
mos internacionales que dirigen la globa- de activismo
lización (FMI, BM, OMC y el G8), los FSM
se fueron articulando como contra-cum- En una redefinición del concepto de cibe-
bres para vincular las luchas locales a las ractivismo, Tascón y Quintana (2012) re-
globales. En estos encuentros ciudadanos pasan en su obra la historia de la apropia-
y de activistas se realizan conferencias, ción de los mecanismos e instrumen­tos
seminarios, talleres y la coordinación de para exponer y difundir informaciones, en
trabajo internacional, donde el enfoque cuya evolución tienen lugar varios proce-
de la comunicación permite reconocer sos: el de la extensión del uso de nuevas
que en torno a la misma hay un conflicto herramientas y canales que ha genera-
social en juego (Marí Sáez, 2004, pp. 11- do multitudes conectadas, la formación
12) en el cual se trata de alterar el senti- de identidades colectivas digitales y el
do del enmarcado mediático mediante la desplazamiento de legitimidades para la
creación de recursos simbólicos y códigos construcción social de la realidad. Estos
alternativos propios para cuestionar el re- factores no solo han per­mitido disponer
lato dominante y legitimar una alternativa. de nuevas tecnologías de la información
y la comunicación, sino que han modifi-
Internet es el territorio clave desde el cado las dinámicas esenciales de la movi-
que nace y se organiza a nivel mundial lización social (Tascón y Quintana, 2012,
el movimiento. Por lo tanto, las NTIC y su p. 102).
desarrollo en forma de red desempeñan
un rol clave tanto en la articulación de la La constitución de la red no ha sido
propia agenda como en la coordinación siempre como hoy se percibe en la ac-
de los mecanismos que permiten hacer- tualidad. En su variación han influido
la pública y relevante para legitimarse en rei­vindicaciones como la del acceso uni-
su apuesta por la acción directa y la pro- versal, las campañas contra las leyes de
puesta para aprovechar las ventanas de regulación de la red, las plataformas de
oportunidad mediática que abre la prime- firmas para diversos fines, la defensa de
ra a través de las funciones del intercam- la privacidad, la defensa de las libertades
bio de flujos informativos, la coordinación relacionadas con el software libre, el co-
en el funcionamiento y la conformación pyleft y la batalla de las redes P2P y los
de la identidad colectiva (Roig y Sádaba, derechos de autores y distribuidores (Tas-
2004, pp. 206-209). cón y Quintana, 2012, p. 169). Todas es-
tas reivindicaciones engloban una historia
Seattle y el movimiento global sirven de del activismo y empoderamiento en red
ejemplo para la valoración del potencial cuyo proceso es no lineal, sino resultado
uso político de las NTIC por parte de los de acontecimientos conectados que han
movimientos en una etapa de aprendizaje ido tejiendo una red interconectada, valo-
colectivo en la que “por primera vez de res y conceptos.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

62
Previo a la transformación a partir del año Basándonos en las tesis de Castells,
2000 de las nuevas formas de activismo Fernández-Ardèvol, Linchuan Qiu y Sey
mediante las redes sociales, cabe citar (2006) sobre la progresiva penetración so-
un elemento clave para la difusión de cial de la tele­fonía móvil, que profundiza y
contenidos y la cooperación en red como amplifica la sociedad en red conformada
fueron los blogs y la creación de la blogos- durante las dos últimas décadas median-
fera (Tascón y Quintana, 2012, p. 116). te redes de intercambio electrónico, redes
Su inicio se suele fechar a finales de los de ordenadores e Internet, cabe plantear,
noventa, donde concretamente el término citando a Rheingold (2004), “el poder de
se acuña en 1997 siendo ese año cuando las multitudes móviles” y su capacidad
comienzan a publicarse los que se con- para organizar, siguiendo la dinámica del
sideran blogs pioneros, que consistían enjam­bre, protestas repentinas. Aunque
básicamente en dia­rios de la navegación para explicar este tipo de movilizaciones
por la web y su contenido principal eran hay que tener en cuenta el impacto previo
links con un breve comentario (Alonso, de otros canales y redes, cabe señalar en
Antúnez, Orihuela, Rojas y Varela, 2005). primer lugar cómo los SMS propiciaron
Será en 1999 cuando se popularicen “la rápida movilización de ciertos grupos
y su temática y estructura comiencen a sociales en momentos políti­cos críticos”,
ser más variadas y empiecen a contar de los cuales veremos algunos ejemplos
con una mayor influencia potencial. De de ello a continuación.
hecho, su papel va a ser esencial en la
En lo que se refiere a este tipo de movi-
gestación de la Primavera Árabe, donde
lizaciones a partir de mensajería instan-
en los años previos fueron un canal alter-
tánea en España, debemos citar la del
nativo a los medios tradicionales a la hora
13 de marzo de 2004, el día de reflexión
de denunciar abusos, difundir informacio-
antes de las elecciones generales, con-
nes y crear una comunidad muy activa de
vocada para concentrarse en la sede del
usuarios.
Partido Popular contra la política de co-
Tal y como exponen Tascón y Quintana municación del Gobierno del PP tras los
(2012, pp. 195-208), en la primera dé- atentados de Atocha del 11 de marzo y
cada del nuevo siglo el activismo digital por la instrumentalización de la televisión
entra en una nueva etapa con la extensión pública10 a través del uso estratégico de
del uso de la tele­fonía móvil y la apropia- las noti­cias que se transmitían sobre la
ción de las redes sociales. Se producen autoría del atentado (López, 2013).
así las primeras protestas instantáneas
El SMS11, que incluía el famoso “Pásalo”,
(swarming9) gracias a la rapidez de pro-
alcanzó los foros de Internet y, de ahí, sin
pagación y el bajo coste que permiten los
mensajes para la coordinación, la crea- 10. Tanto José María Aznar como José Luis
ción de grupos en plataformas en torno a Urdaci, responsable entonces de los programas
intereses comunes y la consagración del informativos de Tele­visión Española, aparecían
contacto para las movilizaciones sociales señalados en el mensaje.
entre las esfera virtual y real. 11. Castells, Fernández-Ardèvol, Linchuan Qiu
y Sey (2006) recogen en su obra un dato signi-
ficativo sobre ello, donde el sábado 13 de mar-
9. El concepto swarm networks (redes enjambre) zo el tráfico de SMS aumentó un 20% respecto
fue planteado por prime­ra vez por Kelly (1994). al tráfico habi­tual y el domingo un 40%, récord

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

63
pasar por los medios, llegó a las calles están basados en elementos programáti-
como desencadenan­te de protestas en cos o ideológicos. Uno de los ejemplos
las sedes del Partido Popular de todo el más evidentes es el factor emocional en
país, constituyendo así las primeras ciber- la conformación de estas movilizaciones
turbas. En Madrid, donde se congregaron sociales12. La insurgencia no empieza por
entre 4.000 y 5.000 personas, las cade- un programa ni una estrategia política al
nas de televisión de todo el mundo se uso, sino a partir de la transformación de
encontraban en ese momento equipando la emoción en acción (Castells, 2012).
sus instalaciones para la retransmisión el Desde esa perspectiva, encon­tramos en
día siguiente de la jornada electoral, por el 13M un precedente de un mecanismo
lo que esa circunstancia favore­ció la ex- que se activó de nuevo en el 15M: las
pansión del mensaje y el alcance global emociones como un elemento de cohe-
de las protestas. sión, siendo además uno de los factores
que favorecerá que el movimiento sea
El papel que jugaron los nuevos dispositi-
inclusivo frente a vínculos tradicionales
vos digitales en la difusión de información
como la ideología o el programa.
y la movilización social por su novedad
y el impacto de estos acontecimientos, Las emociones colectivas, que emergen de
donde el uso de Internet aún era muy es- un proceso de interacción en el que son
caso incluso en procesos electorales y los compartidas, se convierten así en el factor
teléfonos móviles no se concebían como que no solo nos permite explicar la apropi-
instrumentos de articulación de reivindi- ación de las NTIC, sino también la transfor-
caciones sociales, ha sido destacado por mación de las ideas sobre la construcción
Castells, Fernández-Ardèvol, Linchuan de la realidad social, que luego se puede
Qiu y Sey (2006). Dichos autores indican traducir en nuevas prácticas tanto comu-
que “esta experiencia se va a recordar nicativas como sociales (Gravante y Poma,
como un momento crucial de la historia 2013, p. 268). En definitiva, los mensajes
de la comunicación política: los individuos que circulan en red no solo comunican in-
y los activistas de base, armados con sus formación, sino también la producción de
teléfonos móviles y conectados a Internet, una subjetividad tecnologizada mediante
son capaces de poner en funcionamien- afectos y estados de ánimo.
to redes de comunica­ción potentes, am-
Otra de las movilizaciones destacadas en
plias, personalizadas e instantáneas”.
nuestro país fue la protagonizada por V de
El estudio de redes suele ocuparse de las Vivienda, que de 2006 a 2009 conectó
dinámicas de programación y de infor- a personas, especialmente jóvenes, de
mación entre los nodos en una red. Sin todo el Estado reivindicando el derecho
embargo, la constitución de estos mov- a una vivienda digna y criticando la es-
imientos tiene factores centrales que no peculación inmobiliaria. Las primeras

absoluto para este tipo de mensajes. A pesar del 12. El punto de inflexión viene favorecido por
evidente aumento, la clave no pasa por situarla aportaciones como las de Goodwin, Jasper y Po-
únicamente en el soporte tecnológico, sino en los lletta (2001), tras una obra en la que coordinaron
condiciones que permitieron la gestación de un distintos trabajos en los que se puede apreciar
proceso comunicativo de tanto alcance e inclu- el papel de las emociones tanto en la aparición
sión que sirvió para tejer una red de iguales, de como en las dinámicas e impactos de los movi-
pertenencia y de emocionalidad. mientos.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

64
protestas fueron sentadas convocadas en manera autónoma y combinada en el es-
varias ciudades el 14 de mayo de 2006 pacio físico y en el virtual para conformar
por mensa­jes de texto e Internet, donde un relato propio de la crisis social y econó-
fue un correo electrónico que entre marzo mica frente a los poderes constituidos, ex-
y abril de ese año se empe­zó a difundir plorando las potencialidades comunicati-
a través de diversas listas de contactos, vas de la apropiación y el uso disruptivo
foros y blogs, saltando de ahí a los medios de las redes sociales digitales mediante la
de comunicación. La convocatoria que se interconexión tecnopolítica de lenguajes,
propagó, la cual ponía de manifiesto su emociones, capacidades y acciones.
apartidismo, la necesidad de implicación
Este movimiento en red, al que más tarde
y la inclusión, se considera un gran éxito
se uniría Occupy Wall Street en Estados
de convocatoria y organización ciudada-
Unidos, expresó su identidad con nuevas
na, más allá de estructuras de partidos o
de formas de auto-organización ratifican-
sindicatos (Blanco y Minguito, 2011).
do la existencia de un nuevo patrón de
Tras la primera protesta, llegarían otras comportamiento colectivo en nuestras so-
sucesivas, algunas de las cuales serían ciedades caracterizado por la emergencia
disueltas con violencia por las unidades contagiosa y protagonista de protestas de
antidistur­bios, lo que atraería la atención redes ciudadanas sin estructuras formales
de los medios. Para no depender en ex- previas, por un uso intensivo y estratégico
clusiva de esa cobertura mediática y ge- de las redes sociales digitales, de la telefo-
nerar espacios de encuentro para reforzar nía móvil y de Internet, así como por la pro-
la identidad y dotar de sentido al relato ducción de intensas movilizaciones afecti-
construido por más vías, una de las apor- vas (Toret y Monterde, 2014, pp. 37-38).
taciones del movimiento fue explorar las
Conectado con lo anterior, si algo es dis-
acciones creativas vinculadas al artivismo
tintivo de estas nuevas formas de movi-
(flashmobs, ocupaciones simbólicas o
mientos, es el hecho de una multitud po-
reivindicaciones de carácter lúdico), tan-
tencialmente activista. Las movilizaciones
to para lograr la difusión viral en Internet
sociales de los últimos años en América
como herramienta de convocatoria. Las
Latina, las manifestaciones de protesta
movilizaciones fueron aumentando pro-
de los ciudadanos griegos desde 2008,
gresivamente, logrando tejer de este modo
la conocida como revolución islandesa,
una red de asambleas en provincias y ba-
las protestas populares en algunos países
rrios que mantendría activo el movimiento
árabes o los acontecimientos ocurridos
durante al menos tres años en una dinámi-
desde 2011 en adelante, entre los que
ca de descentralización y empoderamiento
destacan el 15M en España, Occupy Wall
como la que se producirá posteriormente
Street en Estados Unidos o el movimiento
en el 15M (Blanco y Minguito, 2011).
YoSoy132 en México “han sido experien-
En un contexto de crisis económica y cias que han desbordado las definiciones
precedida por los levantamientos en el euro-céntricas, norte-céntricas o anglo-
mundo árabe, especialmente en Túnez y sajonas clásicas de movimientos socia-
Egipto, en mayo de 2011 emerge la ex- les13 que por varias décadas impidieron
periencia del 15M. Precedido en red por
las protestas contra la Ley Sinde, el mo- 13. Consultar la obra de Della Porta y Diani
vimiento de los indignados se articula de (2011) para profundizar en la cuestión.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

65
analizar y comprender mejor la compleji- cuando una parte importante de la mul-
dad de los sujetos sociales colectivos, sus titud estalla en indignación, esa red lo
prácticas políticas y su subjetividad” (Re- recoge de igual forma convirtiéndose en
galado, 2012, p. 170). herramienta para expresarse y hacer cre-
cer la indignación.
En esta línea, Rheingold (2004) estudió
la mente enjambre emergente en pro- Hay que destacar además, en el sentido
cesos de movilización colectiva auto-or- señalado, que esta apropiación tecnopolí-
ganizada a través de las NTIC y también tica por parte del 15M convierte a su vez
existen investigaciones recientes sobre la al movimiento en un polo de innovación
Primavera Árabe, el 15M y Occupy Wall tecnológica donde, más allá de subvertir
Street que analizan la relación entre es- los usos dominantes de las herramientas
tos movimientos y los social media (Ger- disponibles, desarrolla sus propias inicia-
baudo, 2012), la forma red relacionando tivas, adaptadas a sus necesidades con-
la auto-organización y la complejidad para cretas, como fue el caso de la red N-1,
observar las interacciones y la difusión de
incluida en el semillero de redes sociales
información y el papel de la acción colec-
libres, seguras y auto-gestionadas de Lo-
tiva, así como la formación de identidades
rea.
generadas en el proceso de compartir
contenidos a través de las redes (Bennett De este modo, los nuevos movimientos so-
y Segerberg, 2012). ciales no se limitan a un uso instrumental
En la Primavera Árabe, el 15M y Occupy de la red, sino que se identifican con ella,
Wall Street influyen la popularización y el asumiendo un papel activo en su propio
uso disruptivo de plataformas comercia- desarrollo. Así, la apropiación de las NTIC
les como Facebook o Twitter, desplazando por parte de los movimientos sociales se
en cierta medida a otros servicios como el produce de manera híbrida por dos vías
correo electrónico o los blogs. No solo se complementarias: el uso disruptivo de
trata de la difusión de informaciones y de tecnologías ajenas y la creación de pro-
la denuncia ante los relatos establecidos yectos propios de innovación tecnológica
de manera oficial, sino que su apropia- (Candón Mena, 2013a, p. 144).
ción facilita la creación de redes de apoyo Internet y la comunicación en red cons-
y, sobre todo, permite visibilizar la magni­ tituyen hoy, por tanto, una arena de pug-
tud e impulsa el crecimiento, aunque no nas por la hegemonía cultural y política, la
necesariamente, de los movimientos en cual está atravesada por nodos y flujos de
un proceso de retroalimentación entre las información en tiempo real, distribuidos
calles y lo digital. por dispositivos inalámbricos que inter-
La principal razón por la que Twitter y Fa- conectan personas, colectividades e inte-
cebook han sido elementos claves en la reses diferentes. De este modo, los mo-
vertebración de la acción colectiva como vimientos sociales reaccionan y desafían
altavoces es precisamente porque no es- los marcos propuestos generando contra-
taban pensados para eso. Según varios marcos cuyo alcance dependerá del im-
autores (2012, p. 19), la gente usa las pacto que logren generar. Esta capacidad
redes sociales para expresar la compleji- para reenmarcar los discursos se ha visto
dad de sus vidas generando relaciones de multiplicada por la articulación en red y
manera dispersa y amplia. Sin embargo, las comunicaciones móviles, que han per-

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

66
mitido la interconexión multitudinaria de El salto que supone este cambio de
nodos para la construcción colectiva de perspectiva se basa no solo en el hecho
significados alternativos (Martínez, 2011, de incorporar los individuos al análisis,
pp. 278-289). sino también considerarlos como agen-
Las victorias en el nivel narrativo para los tes pensantes, que actúan, que sienten
movimientos pueden ser por interferir y que son sujetos políticos y sociales,
en el relato dominante y lograr alterar la abandonando la idea de la masa y pres-
agenda pública dando visibilidad a rea- tando atención a una concepción de su-
lidades y alternativas que permanecen jeto que normalmente ha sido olvidada
ocultas, pero, sobre todo, pasan por la académicamente. Ello sirve como base
producción autónoma de imaginarios, la para hablar de multitudes conectadas
creación del propio relato, la transforma- con la “capacidad de conectar, agrupar
ción del marco interpretativo de valores y sincronizar, a través de dispositivos
y categorías en el que estas situaciones tecnológicos y comunicativos móviles y
se presentan y la reelaboración social en en torno a objetivos, los cerebros y cuer-
el terreno de las legi­timidades (Candón pos de un gran número de sujetos en
Mena, 2012, p. 687). secuencias de tiempo, espacio, emocio-
nes, comportamiento y lenguajes” (Toret,
2013, p. 20).
5. Un modelo en red Se podría hablar de un tipo de moviliza-
distribuido ción post-obrerista que se sitúaría bajo
la noción de los “novísimos movimientos
El análisis que aquí se presenta se basa sociales” (López y Sánchez, 2005), “nue-
en la observación de los movimientos a vos movimientos globales” (Calle, 2005)
través de la construcción de la identidad o, yendo un paso más allá, de sistema red
colectiva, donde estas experiencias co- (Toret, 2013). Con el ciclo de protesta al-
nectadas por su estructura y dinámicas termundista que se desarrolla entre los úl-
revelan una multiplicidad de actores que timos años del siglo XX y los primeros del
actúan en diferentes frentes simultánea- XXI, surgiría, en definitiva, un nuevo tipo
mente basándose en un modelo en red de movimiento que entronca con algunas
distribuido (De Ugarte, 2006). de las características de los movimientos
En una nueva mirada analítica se enmar- de los sesenta, pero al mismo tiempo re-
ca la propuesta de Zibechi (2007) al ha- cupera la centralidad de las relaciones
blar de “sociedades en movimiento”. A económicas en el contexto del dominio
pesar de que el concepto de sociedades neoliberal y la crisis del Estado del Bien-
en movimiento es amplio e incluye toda estar.
experiencia y todo actor social que a su Estos movimientos se caracterizan, por
manera esté experimentando un proceso una parte, por la globalidad de temas y
de conflicto con el sistema dominante, reivindicaciones, volviendo a poner a la
queda claro que este concepto “pone en economía en primer plano, aunque no
primer lugar la idea de que algo se mueve ya únicamente como era concebida por
y ese algo son sociedades diferentes” (Zi- el movimiento obrero. Por otra parte, en-
bechi, 2007, p. 251). contrarán en las NTIC y, especialmente,

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

67
en Internet una herramienta de infraes- Las redes permiten la circulación de con-
tructura para la organización de las re- tenidos, la comunicación y organización
sistencias y cambio social, permitiendo a tiempo real, la viralidad, la difusión y
la coordinación en red de la protesta y la potencia de los enjambres para pen-
facilitando la organización horizontal y la sarse a sí mismos y actuar en común. Es
participación directa en el plano simbólico en esta potencia de las multitudes co-
y cultural de los conflictos actuales (Can- nectadas en la cual reside precisamente
dón Mena, 2013a, pp. 68-70). su carácter en red y distribuido (AA.VV.,
Los movimientos sociales no se originan 2012, p. 13). El establecimiento previo a
por la tecnología, sino que utilizan la tec- la movilización de marcos comunes de
nología, donde sin los medios y modos de significados, de sentimientos de perte-
la sociedad red, no podrían concebirse los nencia y de una identidad propia pondrá
nuevos movimientos y las nuevas formas de manifiesto la existencia de un actor
de política insurgente. Evidentemente, colectivo construido en red. La necesaria
hay una larga historia de activismo de la adaptación a este nuevo contexto supo-
comunicación y los movimientos sociales ne un cambio innovador en las formas de
no han esperado a la conexión con In- organización de los movimientos, don-
ternet para luchar por sus objetivos, sino de, para su estructura en red, Internet
que han utilizado todos los medios de se convertirá en una infraestructura de
comunicación disponibles. No obstante, base.
actualmente, los nuevos medios y redes
La relación entre Internet y los movimien-
de comunicación digital constituyen, por
tos sociales en red requiere un análisis de
su evolución, su forma organizativa más
lo que entraña dicho vínculo. En la obra
decisiva (Castells, 2008).
de Candón Mena (2013a, pp. 95-96) se
Al mismo tiempo, gracias a su carácter resumen las características principales de
abierto, la red permite la comunicación esta nueva dimensión de la movilización
intersubjetiva entre singularidades, hasta social:
ahora aisladas y atomizadas, que pasan
a estar compartidas e interconectadas. – La digitalización, junto al desarrollo de
En este sentido, la red es una interfaz los componentes electrónicos, está en
abierta que permite la auto-agregación la base de la revolución de las NTIC.
de singularidades. Esto genera dos pro- Aunque el proceso de digitalización
cesos fundamentales: la capacidad de transforme a todo el ecosistema mediá-
auto-regulación de la actividad productiva tico, es una propiedad característica de
en común y distribuida que se hereda del los nuevos espacios como Internet.
funcionamiento rizomático de la red y la – La hipertextualidad o estructuración en
multiplicación vírica de nodos y nuevos red de los contenidos permite que estos
sistemas-red. Se abre una nueva fase sean lineales o hipertextuales, aunque
del movimiento, el movimiento-red, que, todos ellos están conectados formando
basado en la red y las NTIC, permite (o un gran hipertexto con ambos tipos.
cuanto menos facilita) la reapropiación
de la política a partir de las herramientas – La reticularidad permite un nuevo dis-
y dispositivos telemáticos (AA.VV., 2012, positivo para descentralizar la comu-
pp. 11-12). nicación, que es la direccionalidad

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

68
muchos-muchos, como una novedad “La incorporación de nuevos temas a las
de los nuevos medios, aunque también agendas de los movimientos así como de
permite dispositivos uno-uno, propios nuevos sujetos protagonistas de la acción
de los medios interpersonales, así como colectiva crea una diversidad de discursos,
uno-muchos, propios del modelo de co- agendas, actores y estrategias, donde la
fragmentación de los nuevos movimientos
municación de masas.
configura un nuevo mapa. Frente al antiguo
– La interactividad o participación activa esquema en el que todo parte de un nodo
y en tiempo real del receptor hace que central, se configura un esquema en forma
los papeles de emisor y receptor sean de red con una base social heterogénea que
intercambiables, permitiendo el diálogo puede confluir en una protesta común, pero
y la reciprocidad. que se organiza de forma descentralizada”
(Candón Mena, 2013a, pp. 98-99).
– Con la multimedialidad, en espacios
como Internet se difunden todo tipo de Como ya hemos indicado, aún con sus
contenidos como imágenes, vídeo, au- disparidades sobre los contextos cultura-
dio o texto. les, institucionales y nivel de desarrollo en
donde se han producido, se puede con-
– El desenclave temporal permite la co- cluir que los movimientos sociales que
municación en directo y en diferido, han tenido lugar en los últimos años pre-
destacando el tiempo elegido, dando la sentan, por lo tanto, un patrón común de
opción al usuario de decantarse por una rasgos compartidos en red que Castells
u otra utilizando diversas herramientas. (2012, pp. 211-218) enumera:
– Por último, la deslocalización o alcance – Están conectados en red de numerosas
global de Internet significa que no se formas. El uso de Internet y de las redes
estructura en base a una territorialidad de comunicación móvil es fundamen-
determinada. tal, pero la forma de conexión en red
De acuerdo con Silverstone (1999), ob- es multimodal. Esta conexión incluye
redes sociales online y offline, tanto ya
servadas de forma aislada estas carac-
existentes como otras formadas durante
terísticas, no son especialmente nove-
las acciones del movimiento.
dosas en la mayoría de los casos, donde
lo destacable es su combinación dentro – Si bien estos movimientos suelen co-
de un mismo soporte como Internet. Los menzar en Internet, se convierten en
nuevos movimientos han adquirido tam- movimiento al ocupar el espacio urba-
bién formas de organización reticulares, no, ya sea mediante la ocupación per-
horizontales o participativas fruto de un manente de plazas públicas o por las
proceso histórico independiente pero manifestaciones continuadas. El es-
concomitante con el desarrollo de la red, pacio del movimiento se hace siempre
que permite organizarse y coordinarse mediante interacciones híbridas entre
con una mínima infraestructura material el espacio de los flujos de Internet y
intra e interoganizativamente, así como las redes de comunicación inalámbri-
la agregación en torno a intereses com- cas, así como el espacio de los lugares
partidos, valores y códigos culturales ocupados y de los edificios simbólicos,
(Candón Mena, 2013a, pp. 97-98): objetivo de las acciones de protesta co-
nectando el ciberespacio y el espacio

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

69
urbano y constituyendo tecnológica y pecialmente de las imágenes moviliza-
culturalmente comunidades de prácti- doras, sino por el efecto modelo de los
cas transformadoras. movimientos que surgen en diferentes
partes enraizándose con formas propias
– Los movimientos son locales y globales
y que aumenta la esperanza en la posi-
a la vez. Empiezan en determinados
bilidad de un cambio.
contextos creando sus propias redes in-
clusivas, pero son también globales por- – La toma de decisiones se produce ha-
que están conectados en todo el mun- bitualmente en asambleas y comisiones
do, aprendiendo de las experiencias de designadas en estas. Se trata al mismo
los demás e inspirándose a menudo en tiempo de un procedimiento organizati-
esas experiencias, llegando en ocasio- vo y de un objetivo político: establecer
nes a movilizaciones conjuntas. las bases de una futura democracia real
practicando la participación y la des-
– Como muchos otros movimientos socia-
centralización desde el movimiento.
les de la historia, han generado su pro-
pia forma de tiempo: el tiempo atempo- – Las redes multimodales, tanto en In-
ral, una forma transhistórica de tiempo ternet como en el espacio urbano, dan
combinando dos tipos de experiencia lugar a la unidad. Este es un factor cla-
distintos. Por una parte, viven el día a ve para el movimiento porque la gente
día. Por otra, en sus debates y proyec- unida supera el miedo y la incertidum-
tos hacen referencia a un horizonte de bre mediante la esperanza a través del
posibilidades de nuevas formas de vida empoderamiento.
y comunidad que surgen de las propias
– Son movimientos altamente auto-re-
prácticas del movimiento.
flexivos. Se interrogan constantemente
– En cuanto a su génesis, estos movimien- sobre sí mismos como movimientos y
tos son en gran medida espontáneos en como individuos sobre quiénes son,
su origen, desencadenados por lo gene- qué quieren, qué tratan de conseguir,
ral por una chispa de indignación rela- a qué tipo de democracia y sociedad
cionada con un acontecimiento concre- aspiran y cómo evitar las dificultades
to o bien porque han llegado al límite de de movimientos anteriores que no han
aguante ante el comportamiento de los logrado sus objetivos.
gobernantes. En todos los casos se ori-
– Estos movimientos raramente son pro-
ginan mediante una llamada a la acción
gramáticos. Tienen numerosas reivindi-
desde el espacio de los flujos informati-
caciones, pero como las motivaciones
vos que pretende crear una comunidad
son múltiples, depende de la delibera-
instantánea de prácticas insurgentes
ción y de las propuestas para cada caso,
y donde el poder de las imágenes es
no de cumplir un programa elaborado a
primordial para potenciar que las emo-
partir de demandas concretas, lo cual
ciones conecten con el contenido y la
puede ser un indicador de fuerza por la
forma del mensaje.
amplitud, pero también de flaqueza por
– Los movimientos son virales, siguiendo la no concreción de objetivos.
la lógica de las redes de Internet. Esto
– Dos son los valores fundamentales que
no es solo por el carácter viral de la
se afirman en todos los movimientos.
difusión de los propios mensajes, es-

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

70
Por un lado, democracia real reivindi- red. De este modo, las posibilidades de
cando una participación efectiva en la coordinación e intervención ciudadana y
toma de decisiones. Por otro lado, una las identidades a través de experiencias
palabra se repite en todos los movi- compartidas que facilitan las redes e In-
mientos: dignidad. ternet redefinen la participación y la no-
ción del conflicto político-social.
En definitiva, más allá de su morfología
social, las redes están, como hemos po- En esta apropiación de Internet y las NTIC
dido ver, cada vez más asociadas al inter- se observa una contradicción entre las
cambio de información, a la coordinación potencialidades que suponen y la estruc-
descentralizada y a la participación de tura sistémica en la que se insertan. Es
base. “Los procesos de cambio social en cierto que Internet y las redes han rede-
la era de la información giran en torno a finido las vías de la participación y el ac-
los esfuerzos por trascender las categorías tivismo abriendo un espectro de conexio-
de nuestra existencia a base de construir nes globales pero, detrás de esa imagen
redes interactivas como formas de organi- ficticia de horizontalidad, está presente la
zación y movilización, transformando en configuración y acumulación de poder de
estos procesos la propia naturaleza de In- manera asimétrica.
ternet y las redes, convirtiéndose además
Así, las transformaciones sociales no son
en una palanca de transformación social,
revoluciones provocadas por Facebook y
aunque no siempre en los términos de-
Twitter. La red no es causante de ello, sino
seados por los movimientos” (Castells,
la infraestructura que posibilita la organi-
2001, p. 165).
zación de los movimientos. De este modo,
no podemos hablar de la revolución de
Conclusiones Facebook o Twitter, ya que por sí mismas
no son agentes de nada. Referirnos en es-
tos términos a las transformaciones acae-
Comprender los nuevos movimientos so-
cidas significaría arrebatar la centralidad
ciales a través de la transformación de
de la vida en las redes y al uso político,
la comunicación en red nos proporcio-
organizativo y estratégico que han hecho
na elementos analíticos para entender el
los usuarios de ellas. La participación es,
contexto en el que nos encontramos. Me-
por tanto, una potencialidad en Internet,
diante la observación histórica de los mo-
no un hecho en sí mismo. La revolución
vimientos que se han conformado en los
no son las redes, sino su apropiación y
últimos años, podemos hablar de cómo la
uso por parte de los movimientos.
sociedad red vislumbra nuevas formas de
contrapoder gracias al crecimiento de las Por todo lo expuesto y a pesar de las di-
capacidades tecnopolíticas mediante las ferencias entre los contextos en los que
nuevas formas de organización, inteligen- surgieron los movimientos en red, existe
cia y acción colectiva. una serie de características generales que
constituyen un patrón común: la identi-
Ello no se podría concebir sin los flu-
ficación de los movimientos sociales con
jos de información y la estructura nodal
Internet y las redes como nuevos actores
que posibilitan las NTIC, dotando a los
que se constituyen en sujetos del nuevo
movimientos y a sus integrantes de una
proceso histórico.
infraestructura de base que funciona en

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

71
Bibliografía dios de comunicación”. Estudios sobre el
mensaje periodístico, 18 (2), pp. 679-687.
ALONSO, J.; ANTÚNEZ, J.L.; ORIHUE- CANDÓN MENA, J. (2013a). Toma la ca-
LA, J. L.; ROJAS, O. y VARELA, J. (2005). lle, toma las redes. Sevilla: Atrapasueños.
Blogs. La conversación en Internet que CANDÓN MENA, J. (2013b). “Movimien-
está revolucionando los medios, empre- tos sociales y procesos de innovación.
sas y a ciudadanos. Madrid: Esic. Una mirada crítica de las redes sociales
AUTORES VARIOS. (2012). Tecnopolítica, y tecnológicas”. En: SIERRA, F. (coord.).
Internet y r-evoluciones: sobre la centrali- Ciudadanía, tecnología y cultura: nodos
dad de redes digitales en el #15M. Barce- conceptuales para pensar la nueva me-
lona: Icaria. diación digital. Barcelona: Gedisa, pp.
BECERRA, M. (2003). “Sociedad de la in- 233-256.
formación: proyecto, convergencia, diver- CARDON, D. (2006). “La innovación por
gencia”. En: CROVI, D. (coord.). Sociedad el uso”. En AMBROSI, A.; PEUGEOT, V.
de la información y el conocimiento. Entre y PIMIENTA, D. (comps.). Palabras en
lo falaz y lo posible. Buenos Aires: UNAM Juego: Enfoques multiculturales sobre las
y La Crujía Ediciones, pp. 17-56. sociedades de la información. París: C &
BENNETT, W. L. y SEGERBERG, A. F Ediciones.
(2012). “The logic of connective action”. CARDOSO, G. (2014). “Movilización so-
Information, Communication & Society, cial y redes sociales”. La Vanguardia,
15 (5), pp. 739-768. (50), pp. 16-23.
BENÍTEZ, L. (2013). “La dimensión trans- CASTELLS, M. (1998). La era de la infor-
nacional de la ciudadanía digital”. En: mación. Tomos I, II y III. Madrid: Alianza
SIERRA, F. (coord.). Ciudadanía, tecno- Editorial.
logía y cultura: nodos conceptuales para CASTELLS, M. (2001). La galaxia Internet.
pensar la nueva mediación digital. Barce- Barcelona: Areté.
lona: Gedisa, pp. 79-118.
CASTELLS, M. (2006). La sociedad red:
BLANCO, R. y MINGUITO, A. (2011). una visión global. Madrid: Alianza Edito-
¿Qué pasa? Que aún no tenemos casa. rial.
Madrid: Fundación Aurora Intermitente.
CASTELLS, M. (2008). “Comunicación,
BURCH, S.; TAMAYO, E. y LEÓN, O.U. poder y contrapoder en la sociedad red
(2004). “Internet y organizaciones socia- (II). Los nuevos espacios de la comunica-
les: un estudio exploratorio”. En: MARÍ
ción”. Telos: Cuadernos Digitales de Co-
SÁEZ, V. (ed.). La Red es de todos: Cuan-
municación e Innovación, (75), pp. 11-23.
do los movimientos sociales se apropian
de la Red. Madrid: Editorial Popular, pp. CASTELLS, M. (2009). Comunicación y
76-90. poder. Madrid: Alianza Editorial.
CAFASSI, E. (1998). Internet: políticas y CASTELLS, M. (2012). Redes de indigna-
comunicación. Buenos Aires: Biblos. ción y esperanza. Madrid: Alianza Editorial.
CALLE, A. (2005). Nuevos movimientos CASTELLS, M. (2014). “El poder de las
globales. Hacia la radicalidad democráti- redes”. La Vanguardia, (50), pp. 6-13.
ca. Madrid: Popular. CASTELLS, M.; FERNÁNDEZ-­ARDÈVOL,
CANDÓN MENA, J.I. (2012). “Ciudadanía M.; LINCHUAN QIU, J. y SEY, A. (2006).
en la Red: poder y contrapoder en los me- Comunicación móvil y sociedad: una

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

72
perspectiva global, Barcelona: Ariel, Fun- tions and social movements. Chicago:
dación Telefónica. University Chicago Press.
CHRISTAKIS, N. A. y FOWLER, J. H. GRAVANTE, T. y POMA, A. (2013). “Apro-
(2010): Conectados. El sorprendente po- piación y emociones. Una propuesta teó-
der de las redes sociales y cómo nos afec- rica ‘desde abajo’ para analizar las prác-
tan. Madrid: Taurus. ticas de Net Activismo”. En: SIERRA, F.
COSTANZA-CHOCK, S. (2010). Se ve, se (coord.). Ciudadanía, tecnología y cultura:
siente: Transmedia mobilization in the Los nodos conceptuales para pensar la nueva
Angeles immigrant rights movement. Te- mediación digital. Barcelona: Gedisa, pp.
sis doctoral. University of Southern Cali- 257-284.
fornia. IGLESIAS, P. (2008). Multitud y acción
CURRAN, J. (2002). Media and power. colectiva postnacional: Un estudio com-
London: Routledge. parado de los desobedientes: De Italia a
DALTON, R. y KUECHLER, M. (eds.) Madrid (2000-2005). Tesis doctoral. Uni-
(1992). Los nuevos movimientos sociales: versidad Complutense, Madrid.
Un reto al orden político. Valencia: Edi- JENKINS, H. (2003). “Transmedia
cions Alfons el Magnánim. storytelling: Moving characters from
DE LA CUEVA, J. (2015). Manual del ci- books to films to video games can make
beractivista: Teoría y práctica de las accio- them stronger and more compelling”.
nes micropolíticas. Córdoba: Bandaàparte MIT Technology Review. Disponible en:
Editores. http://www.technologyreview.com/news/
DE UGARTE, D. (2006). El poder de las 401760/transmedia-storytelling/
redes: Manual ilustrado para personas, JURIS, J.S. (2004). “Indymedia: de la
colectivos y empresas abocados al cibe- contrainformación a la utopía informacio-
ractivismo. Barcelona: El Cobre Ediciones. nal”. En: MARÍ SÁEZ, V. (ed.). La Red es
DELLAPORTA, D. y DIANI, M. (2011). Los de todos: Cuando los movimientos socia-
movimientos sociales. Madrid: Editorial les se apropian de la Red. Madrid:Editorial
Complutense. Popular, pp. 154-177.
DÍAZ CRUZ, R. y ROQUE DE CASTRO, KARAM, T. (2001). “Globalización, comu-
R. (2014). “Reflexiones sobre la cons- nicación y movimientos sociales: Notas
trucción del ecosistema doméstico de la para una reflexión a partir de las organi-
tecnología. Modalidades de apropiación zaciones civiles de Derechos Humanos
de las TIC desde la desigualdad”. Estu- en México”. En: SIERRA, F. y QUIRÓS, F.
dios de Comunicación y Política, (34), pp. (dirs.). Comunicación, globalización y de-
93-104. mocracia: crítica de la economía política
GAMSON, W.A. (1992). Talking politics. de la comunicación y la cultura. Sevilla:
Cambridge: University Press. Comunicación Social, pp. 231-262.
GERBAUDO, P. (2012). Tweets and the KELLY, K. (1994). Out of control: The rise
streets: Social media and contemporary of neo-biolo­gical civilization. Reading,
activism. Londres: Pluto Press. Massachusetts: Addison-Wesley.
GOFFMAN, E. (1974). Frame Analysis. LÉVY, P. (2007). Cibercultura. La cultura
London: Harper and Row. de la sociedad digital. Barcelona: Anthro-
pos, Rubí.
GOODWIN, J.; JASPER, J.M. y POLLET-
TA, F. (2001). Passionate politics: Emo-

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

73
LÓPEZ, G. (2013). “Del 11M al #15M. REGALADO, J. (2012). “Notas deshilva-
Nuevas tecnologías y movilización social nadas sobre otra epistemología”. En: AU-
en España”. Revista Faro, 1 (16), pp. TORES VARIOS. Hacer política para un
2-13. porvenir más allá del capitalismo. Guada-
LÓPEZ, S. y SÁNCHEZ, I. (2005). “Los lajara, México: Las Grietas Editores, pp.
imaginarios de internet: una aproximación 167-181.
crítica a los discursos hegemónicos en el RHEINGOLD, H. (2004). Multitudes in-
ciberespacio”. Nómadas, Enero-Junio teligentes. La próxima revolución social.
(11), pp. 381-413. Barcelona: Gedisa.
MARÍ SÁEZ, V.M. (ed.) (2004). La Redes RODRÍGUEZ, C. (2008). “De medios al-
de todos: Cuando los movimientos socia- ternativos a medios ciudadanos”. En:
les se apropian de la Red. Madrid: Edito- GUMUCIO, A. y TUFTE, T. (comps.). An-
rial Popular. tología de comunicación para el cambio
MARTÍNEZ, M. (2011). “Redes alter- social. La Paz: Plural Editores, pp. 1130-
nativas de comunicación, framing y la 1150.
construcción del poder político”. Obets, ROIG, G. y SÁDABA, I. (2004). “Nodo
Revista de Ciencias Sociales, 6 (2), pp. 50: territorio virtual para los movimientos
269-291. sociales y la acción política”. En: MARÍ
MARTÍNEZ, F y RODRÍGUEZ, R. (2016). SÁEZ, V. (ed.). La Red es de todos: Cuan-
Poder e Internet. Un análisis crítico de la do los movimientos sociales se apropian
Red. Madrid: Cátedra. de la Red. Madrid: Editorial Popular, pp.
MARTÍNEZ TORRES, M.E. (1996). Net- 195-234.
working global civil society: The zapatista RUEDA, E. (2009). “Los adultos y la apro-
movement. The first informational guerri- piación de tecnología. Un primer acerca-
lla. Berkeley: University of California. miento”. Mediaciones Sociales. Revista
MARQUÉS, P. y MUÑOZ, M.F. (2014). de Ciencias Sociales y de la Comunica-
“Análisis de redes sociales: definición y ción, (4), pp. 329-354.
conceptos básicos”. En: DEL FRESNO, RUTCH, D. (2004). “The quadruple ‘A’:
M.; MARQUÉS, P. y SÁNCHEZ PAUNE- Media strategies of protest movements
RO, D. (eds.) (2014). Conectados por since the 1960s”. En: VAN DE DONK, W.;
redes sociales. Introducción al análisis de LOADER, B.D.; NIXON, P.G. y RUCHT, D.
redes sociales y casos prácticos. Barcelo- Cyberprotest. New media, citizens and so-
na: Editorial UOC, pp. 21-55. cial movements. Londres: Routledge, pp.
MATTELART, A. (2002). Historia de la 29-56.
sociedad de la información. Barcelona: SCOLARI, C.A. (2013). Narrativas trans-
Paidós. media: Cuando todos los medios cuentan.
MCCHESNEY, R. (2007). Communication Barcelona: Deusto S.A. Ediciones.
revolution: critical junctures and the fu- SIERRA, F. (2013). “Ciudadanía, comu-
ture of media. New York: The New Press. nicación y ciberdemocracia. Un enfoque
MOSCO, V. (2004). The digital sublime: sociocrítico del capitalismo cognitivo”. En:
Myth, power and cyberspace. Cambridge: SIERRA, F. (coord.). Ciudadanía, tecno-
MIT Press. logía y cultura: nodos conceptuales para
PECOURT, J. (2015). “La esfera pública pensar la nueva mediación digital. Barce-
digital y el activismo político”. Política y lona: Gedisa, pp. 17-56.
Sociedad, 52 (1), pp. 75-98.

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

74
SILVA MACHADO, J.A. (2004). “Movi- tion movement”. En: DONK, W. VAN DE;
mientos sociales y activismo en red. Re- LOADER, B.D.; NIXON P.G. y RUCHT, D.
des digitales: potencialidades de acciones (eds.). Cyberprotest. New media, citizens
colectivas en el siglo XXI”. II Congreso On- and social movements. Londres: Rout-
line del Observatorio para la Cibersocie- ledge.
dad: Barcelona, Noviembre 2-14, 2004. WILLIAMS, B.A. y DELLI CARPINI, M.
SILVERSTONE, R. (1999). “What’s new (2004). “Monica and Bill and the time
about new media”. New Media & Society and everywhere: The collapse of gatekee-
1 (abril), pp. 10-12. ping and agenda setting in the new me-
TASCÓN, M. y QUINTANA, Y. (2012). dia environment”. American Behavioral
Ciberactivismo. Las nuevas revoluciones Scientist, 9 (47), pp. 1208-1230.
de las multitudes conectadas. Madrid: La YARTO WONG, C. (2010). “Limitaciones
Catarata. y alcances del enfoque de domesticación
TOFFLER, A. (1980). The third wave. New de la tecnología en el estudio del teléfono
York: Bantam. celular”. Comunicación y Sociedad, (13),
pp. 173-200.
TOLOSA, M. (2013). Comunidades y redes
sociales: el desplome de las pirámides. ZALLO, R. (1992). El mercado de la cul-
Santiago de Chile: Papyrbit. tura. Estructura económica y política de la
comunicación. San Sebastián: Hirugaren
TORET, J. (coord.) (2013). Tecnopolítica:
Prentsa.
la potencia de las multitudes conectadas.
El sistema red 15M, un nuevo paradigma ZIBECHI, R. (2007). Autonomías y eman-
de la política distribuida. Barcelona: Uni- cipaciones. América Latina en movimien-
versitat Oberta de Catalunya. to. Lima: UNMSM, Fondo Editorial de la
Facultad de Ciencias Sociales.
TORET, J. y MONTERDE, A. (2014).
“15M: Acontecimiento, emociones colecti- ZUBERO, I. (2004). “Conocer para hacer:
vas y movimientos en red”. La Vanguardia, la tarea cultural de los movimientos socia-
enero-marzo (50), pp. 36-43. les”. En: MARÍ SÁEZ, V. (ed.). La Red es
de todos: Cuando los movimientos socia-
VAN AELST, P. y WALGRAVE, S. (2004).
les se apropian de la Red. Madrid: Edito-
“New media, new movements? The role of
rial Popular, pp. 59-75.
the Internet in shaping the anti-globaliza-

Revista Internacional de Pensamiento Político - I Época - Vol. 12 - 2017 - [51-75] - ISSN 1885-589X

75