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Lección 3: El Empresario Social.

Indice

1. Los empresarios sociales: concepto de sociedad.

2. Aspectos contractuales e institucionales de la sociedad.

3. Sociedad en Formación.

4. Sociedad Irregular.

5. Tipología de Sociedades Mercantiles.


1. Los empresarios sociales: concepto de sociedad.
En un primer momento la actividad empresarial estaba en manos de los empresarios
individuales pero según va avanzando al actividad económica, las nuevas rutas
comerciales, hacen que ese empresario individual no pueda asumir por sí mismo los
riesgos que conlleva esa actividad económica, de ahí, que aparezca el fenómeno
asociativo, a través del cual se reúnen varias personas, en un principio personas
unidas por lazos de sangre (familia), y todos ellos ponen un fondo común para
realizar su actividad y entre todos asumen los riesgos.

Las primeras sociedades /tipos sociales que se conocen son las Sociedades Colectiva
y Comanditaria, estas sociedades son Sociedades Personalistas y datan de la Edad
Media, posteriormente estas primeras sociedades y a partir del Descubrimiento de
América evolucionan a otros tipos de sociedades como la Sociedad Anónima, el
concepto de sociedad era conocido por partida doble en nuestro ordenamiento
jurídico, ya que se define a la sociedad tanto en el C. c. como en el de Comercio,
ambos códigos dan una definición muy similar y nos dicen que la sociedad es un
contrato, el C. de c. lo llama Contrato de Compañía y lo define como aquel por el
cuál dos o más personas se obligan a poner un fondo común: bienes, industria o
alguna de estas cosas para obtener un lucro, el C. c. nos da prácticamente la misma
definición incluyendo como fondo común no sólo los bienes, industria, sino también
dinero y el fin que tiene la sociedad lo estipulo como la obtención de ganancia, por lo
tanto podemos decir que la sociedad es un contrato que une a dos o más personas con
la intención de obtener una ganancia.

A) Características de una sociedad.

1. La sociedad es un contrato, pero es un contrato plurilateral en el sentido de que


todos los que unen en sociedad tienen el mismo interés, no tienen intereses
contrapuestos como ocurre con los contratos bilaterales (compra-venta,
intereses distintos, no ocurre en la sociedad). Todos tienen el mismo interés.
2. El objeto del contrato es poner en común bienes, industria o alguna de estas
cosas, nos dice el C. de c. El C. c. es más explícito y habla de dinero, bienes,
está claro que para crear una sociedad es imprescindible que esta cuente con un
capital y ese capital lo conforman las aportaciones que hacen los socios. Puede
ser en metálico o bien pueden aportar en especie. Tienen que ser objeto de
valoración, el problema está en la industria (con esta nos referimos a la
aportación de trabajo y en este claro está claro que una sociedad no puede
crearse sólo con el trabajo de los socios, es imprescindible que la sociedad un
capital inicial).
3. El fin de esa asociación, no es otro que dedicarse a una actividad
mercantil/económica, de esta forma distinguimos las Sociedades Mercantiles
de otros tipos tipos sociales como son asociaciones culturales, religiosas,... que
no tienen una actividad económica y que por lo tanto no son mercantiles sino
civiles.
4. Esos socios lo que persiguen, constituyéndose en sociedad es obtener unas
ganancias, con respecto a estas hay que decir que solamente se reparten
ganancias entre los socios cuando la sociedad los ha obtenido en ese ejercicio
social, previo a ese reparto la sociedad ha cubierto su reserva legal, estatutaria
y sus gastos como el pago de impuestos y posteriormente lo que queda se
repartirá entre los socios en proporción a lo que cada uno haya aportado a la
sociedad. Lo que nunca puede hacer la sociedad es repartir los beneficios si no
se han obtenido en ese ciclo social y tampoco repartir a unos sí y a unos no, o a
todos o a ninguno.

Hay Sociedades Civiles y Mercantiles hasta mediados del Siglo XX existía el


problema de cuando la calificamos como Civiles y Mercantiles porque los códigos
tienen distintos criterios a la hora de establecer la distinción.
El C. de c. se guía por el criterio de la forma, estableciendo que serán mercantiles
aquellas que se constituyen conforme a las reglas del C. de c. y el C. c. se guía por el
criterio de objeto o actividad a la que se dedica la sociedad y nos dice que si se dedica
a una actividad económica será mercantil y sino civil.

Este problema se relaciona a mediados del Siglo XX y en las Sociedades Anónima o


Limitada, en la exposición de motivos de estas leyes se establece que no serán
siempre mercantiles independientes del objeto o la actividad a la que se dediquen, por
lo tanto el problema en la discapacidad de criterio afectaría solamente a las
Sociedades Personalistas (Colectiva y Comanditaria), en este caso si la sociedad se
dedica a una actividad económica será Comanditaria o Colectiva o sino Civil.

El problema o la distinción está en cómo responder los socios de las deudas de la


sociedad, en el caso de la Sociedad Colectiva los socios responden de forma
subsidiaria de las deudas sociales, es decir, los acreedores se irán en primer lugar a
la sociedad y si ésta sociedad no tiene fondos suficientes se dirigirán a los socios de
forma solidaria (se puede ir contra cualquiera de ellos). En el caso de la Sociedad
Civil, los socios responden desde el primer momento de forma mancomunada, todos
a partes iguales.
2. Aspectos contractuales e institucionales de la sociedad.

Se distinguen principalmente dos puntos de vista:

1. Contractual: el negocio jurídico de la sociedad tiene su origen en un contrato, un


contrato que va a unir en un primer momento a los socios fundadores de la sociedad y
posteriormente a todos aquellos que entran a formar parte de esa situación, pero estos
tienen unas características especiales:

-Contrato plurilateral, en el sentido de que vincula a varias personas con los mismos
intereses.
-Ese contrato no produce unos beneficios, sino que depende de cómo se optimicen los
fondos que han aportado los socios obtendrán o no beneficios al cierre del ejercicio
social.

Por eso se dice que la sociedad es un contrato plurilateral de organización, del cuál
nace una relación jurídica, permanente y estable que une a los socios entre sí y a estos
con la sociedad.

El contrato de sociedad tiene unos elementos comunes a cualquier contrato, pero


también tiene unos elementos diferentes al resto de los contratos.
Los comunes son en primer lugar el consentimiento de las partes, esto es que todos
los que van a formar parte de la sociedad tienen que estar de acuerdo con todo lo que
se estipule en el contrato, este consentimiento lo puede dar el socio por sí mismo o
bien a través de un representante.
En segundo lugar la capacidad de las partes contratantes, para firmar el contrato de
sociedad es necesario ser mayor de edad y tener plena capacidad de obrar, por lo
tanto ni los menores ni los incapaces podrían por sí mismos firmar el contrato de
sociedad.
Y en tercer lugar tener un objeto y causa lícita, es decir, dedicarse a una actividad
que no sea ilegal ni contraria al orden público, porque las sociedades que se dediquen
a la actividad ilícita serían declaradas nulas por un juez.

A la par tenemos que el contrato de sociedad tiene unas diferencias importantes con
el resto de los contratos:

a) Excepción: por incumplimiento del contrato, esto es que en los contratos


bilaterales se permite esta cláusula, que consiste en que una de las partes
contratantes se niegue a cumplir con lo pactado alegando que el otro tampoco a
cumplido con su obligación, esto no lo rigen para el contrato de sociedad porque un
socio no se puede negar a cumplir con su obligación que es poner en el fondo común
dinero o bienes alegando que hay otro que tampoco lo ha hecho, en estos casos la
sociedad tiene a su disposición los mecanismos que establece la ley para que ese
socio cumpla.
b) Condición resolutoria tácita: en los contratos bilaterales se puede estipular que se
resuelva el contrato (dejar en efecto) si una de las partes no cumple con lo pactado,
pero esto no ocurre con el contrato de sociedad porque si un socio no cumple con su
obligación de aportar se resolvería el vínculo que tiene ese socio con la sociedad,
pero el contrato de sociedad seguiría vigente para el resto de los socios que han
cumplido con su obligación.

c) Nulidad por vicio en el consentimiento: en los contratos, en general se puede


establecer en sus cláusulas que ese contrato sea nulo si una de las partes que lo ha
firmado lo ha hecho bajo coacción, esta cláusula tampoco se aplica al contrato de
sociedad porque si un socio a firmado el contrato bajo coacción o amenaza sería nulo
el vínculo de ese socio con la sociedad, pero si el resto ha dado su consentimiento de
forma libre, sin coacciones, ese contrato de sociedad seguiría siendo válido.

2. Institucional (sociedad como persona jurídica): la sociedad alcanza su


personalidad jurídica cuando se constituye legalmente. Para alcanzar esa personalidad
jurídica tendremos que cumplir con las formalidades que estipula la ley, que son:

-Elevar ese contrato a escritura pública (ante notario), y posteriormente inscribirla en


el Registro Mercantil, cuando se alcanza la personalidad jurídica con esas
formalidades, aparece un sujeto de derecho distinto de los socios porque componen la
sociedad, teniendo en cuenta que el empresario es la sociedad y no los socios que la
componen. Este empresario social va a tener sus propios derechos y obligaciones
(distintas de los socios que la componen), puesto que va a actuar en nombre propio de
las obligaciones que contraen, para eso lo primero que tenemos que hacer cuando
queramos constituir la sociedad es dirigirnos al Registro Mercantil Central con la
intención de que este nos de un certificado de que el nombre que hemos elegido para
nuestra sociedad no es igual al de otra sociedad registrada con anterioridad, ese
certificado que nos da el Registro Mercantil Central se tiene que presentar como un
documento más al notario que nos va hacer la escritura y es con ese nombre es como
se va a conocer a esa sociedad en el tráfico mercantil en el que se va a desenvolver, se
le llama denominación social. Tras ese nombre tendremos que poner el tipo social.

Otra consecuencia de la personalidad jurídica es que existe una separación de


patrimonio entre los socios y la sociedad, la sociedad responderá con su propio
patrimonio de las deudas que contrae y los socios son los que responden de esas
deudas con lo que han aportado a esa sociedad y nunca con su propio patrimonio.
Esta regla general o es del todo aplicable en las Sociedades Personalistas (C. y C.)
porque en estas sociedades los socios responden de forma subsidiaria con las deudas
contraídas por la sociedad. Los acreedores se dirigirán en primer lugar a la sociedad y
sólo si la sociedad no tiene bienes suficientes, los acreedores pueden acudir a los
socios colectivos para reclamarle las pérdidas, esa responsabilidad por deudas es
solidaria, lo que significa que se le puede reclamar a cualquiera de ellos
indistintamente. Esta responsabilidad subsidiaria no existe para el resto de sociedades
mercantiles, de ahí que las C. y C. no se constituyan en la actualidad.

Otra consecuencia es que la sociedad va a tener su propio dominio y su pripia


nacionalidad (puede ser igual o diferente a los socios que la componen), por lo que
respecta al domicilio en la escritura de constitución se tiene que establecer el
domicilio social estableciendo la sede principal de la sociedad y si tiene sucursales.
Ese domicilio/sede principal, es la que utiliza el Registro Mercantil a efecto de
notificaciones.

Si lo cambiamos dentro del mismo municipio los administradores tendrán que


notificar al registro la nueva dirección/sede para que en el registro se haga el cambio.
Si es otra provincia distinta habrá que modificar la escritura.
También la sociedad va a tener su propia nacionalidad, en este aspecto hay
discrepancia entre lo que establece el C. de c. y la Ley de Sociedades de Capital.

El C. de c. establece dos requisitos para que una sociedad sea española:

1) Que esté constituida según la Ley española.


2) Que esté ubicada en territorio español.

Este doble requisito se entiende que es el que se aplica a las sociedades reguladas por
el C. de c. , que son:
La Sociedad Colectiva y la Sociedad Comanditaria Simple, en cambio para el resto
de las sociedades se le aplicaría el único requisito que se establece en la Ley de
Sociedades de Capital que es necesario para ser española, que esté radicada en
territorio español, independientemente de donde se hubiese constituido.
Hay sociedades españolas que pueden tener capital extranjero.
Al igual que el empresario individual puede ejercer el comercio en España también
puede existir una sociedad en la que el capital sea extranjero, aunque estén ubicadas
en España, serán españolas independientemente de la nacionalidad de los socios.

La ley en principio no establece ningún límite de capital extranjero en una sociedad


española, puede ser el 100%. Ahora bien, la Ley de Inversiones Extranjeras, su
reglamento, establece una serie de controles administrativos con respecto a sus
inversiones extranjeros por dos motivos:

1) Con la intención de evitar el blanqueo de capitales.


2) Con la intención de reservar nuestra riqueza nacional.
Así cuando el capital extranjero supera el 50% del capital de la sociedad esta
sociedad se ve sometida a un control por parte de la administración para evitar
blanqueo de capitales, también se controla cuando el inversor sea el Gobierno de un
país extranjero y también cuando esas inversiones extranjeras se hacen a sociedades
que se dediquen a actividades aeronáuticas, navales o de telecomunicación. Con este
control se intenta preservar nuestro territorio nacional.
Otra consecuencia de la personalidad jurídica es que esta sociedad tiene
obligatoriamente que valerse de unos órganos para poder funcionar y estos órganos
son:

a) Junta General: es el órgano supremo de toda sociedad a través de la cuál se


reúnen los socios y toman acuerdos por mayoría de estos a favor. Esta Junta General
se tiene que convocar como mínimo 1 vez al año y antes de que transcurran 6 meses
del cierre del ejercicio social para que los socios aprueben las ventas anuales hechas
por los administradores.

Hay otro tipo de Junta General como la extraordinaria en la que los socios pueden
reunirse tantas veces como quieran ellos o los administradores. Estos acuerdos que
toman los socios por mayoría, posteriormente son ejecutados por el Órgano de
Gestión y Representación de la Sociedad que son los administradores.

Las sociedades pueden tener distintos tipos de administración, que vienen estipulados
en la ley;

-Administrador único: es el único encargado de representar y gestionar las


sociedades.
-Administradores solidarios: pueden haber varios, tienen poder de representar a la
sociedad de forma indistinta, es decir, que cada uno va a actuar de forma
independiente a los demás.
-Administradores mancomunados: puede haber 2, que gestionarán y representarán a
la sociedad de forma conjunta, cuando hay 3 o más administradores mancomunados
estamos hablando de que hay Consejo de Administración, hay veces sobre todo en
las grandes sociedades que el Consejo de Administración está compuesto por muchas
personas, esto hace que sea complicado reunir a ese consejo y por lo tanto para hacer
lo más operativo se nombrará a uno o más consejeros delegados y es ese consejero
delegado el que representará a la sociedad, ahora bien cuando el consejo presenta las
Cuentas Anuales a los socios estas tienen que ir firmadas por todos los miembros del
Consejo de Administración.
b) Órgano de Administración: el órgano de administración es un órgano necesario y
de carácter permanente, que se encarga de la gestión y representación de la sociedad.
Es un órgano subordinado a la Junta general en cuanto a su posición jerárquica, lo
que no quiere decir que carezca de competencias exclusivas.

Con respecto a la jurisdisprudencia, distinguimos principalmente dos tipos:

1. De concepto: se centra en establecer un cuerpo jurídico coherente con base en


la lógica del Derecho.
2. De intereses: significa que el juez descubre o investiga lo que hay detrás de
esa persona jurídica. A la aplicación del juez de esta última doctrina se le llama
Levantamiento del Velo de la persona jurídica.

En nuestro ordenamiento, los jueces han seguido siempre la primera, la de concepto,


no así en otros países como Alemania o EE.UU. que se aplica la otra, pero hace unos
años la sala del 1º del Tribunal Supremo emitió un dictamen en el que se establecía lo
siguiente:

-Lo primero que había que hacer era respetar la persona jurídica.
-Lo segundo, se establecía que si el juez que instruye el caso piensa que tras esa
persona jurídica se está cometiendo un fraude de ley o un abuso de derecho puede y
debe Levantar el Velo de esa persona jurídica, es decir, debe investigar a los socios,
su patrimonio,... porque se está cometiendo un delito a través de esa persona jurídica
(Juez Castro que instruye el caso de la Infanta Cristina).

Ejemplo: un señor que se dedica al negocio de la mercería (empresario individual)


ve que está respondiendo de las deudas, por lo que constituye una S.A. (el
empresario no responde con su patrimonio de las deudas de la sociedad), y la
constituye de tal forma que en la S.A. va haber tres socios:
1. El señor (98% de las acciones).
2. Su señora (1% de las acciones).
3. Su hija (1% de las acciones).
Transcurre el tiempo y la empresa va mal, por lo que el señor le proporciona dinero,
no consta en ningún sitio que le proporciona ese dinero, por lo que lo inscribe ante
notario (y tiene un “privilegio” y es que en caso de concurso de acreedores si
quiebra la empresa, él es el que primero cobra), pasa el tiempo y la sociedad no se
recupera y cae en Concurso de Administradores y el primero que cobra es el señor.
Pero el juez Destapa el Velo que hay y descubre que es un empresario, sino hubiese
levantado el Velo hubiese cobrado de igual forma que un acreedor.
3. Sociedad en Formación.
Esta figura consiste en que la Ley de las Sociedades establece que las sociedades que
no se han constituido de forma regular en un plazo de un año para que hagan todos
los trámites legales para constituirse de forma legal, durante ese año se permite que
esa sociedad pueda actuar en el tráfico económico, ahora bien, en todos los actos y
contratos que firme debe de hacer constar que es una sociedad en formación para que
los que contratan con esa sociedad sepan que todavía no está legalmente constituida,
si transcurrido una año esa sociedad no se ha inscrito en el Registro Mercantil pueden
ocurrir dos cosas:

1. Que cualquier socio pida que se disuelva la sociedad y que se le devuelva lo


que ha aportado.
2. Que la sociedad siga funcionando.

Si llegamos a esa segunda opción estaríamos antes una Sociedad Irregular y la ley
establece que a estas sociedades que no estén regularmente constituidas se les debe de
aplicar el régimen jurídico de una Sociedad Civil o de una Sociedad Colectiva:

1. Si se le aplica el régimen de la Sociedad Civil los socios responden


mancomunadamente de las deudas de la sociedad y se le aplica ese régimen a
las Sociedades Irregulares que no se dediquen a una actividad económica.
2. Si la sociedad se dedica a una actividad económica se le aplicaría el régimen de
una Sociedad Colectiva y esto es que los socios responden de forma
subsidiaria, personal y solidariamente de las deudas de la sociedad.

Con esto sacamos la conclusión de que aunque nosotros hubiésemos querido


constituir una S.A. en la que los socios no responden de las deudas de la sociedad con
su propio patrimonio, sino cumplimos ese doble requisito de escritura pública e
inscripción en el Registro Mercantil y seguimos funcionando como sociedad se nos
aplicaría el régimen de la Sociedad Civil o de la Sociedad Colectiva en la cuales los
socios responden con su propio patrimonio de las deudas de la sociedad.
Los contratos que se han firmado, si esa sociedad se disuelve entonces en este caso
responderán de esos contratos los gestores o promotores que la realizaron.
4. Sociedad Irregular.
La Sociedad Irregular es aquella a la que le falta alguno de los requisitos en su
constitución, que son:

1. El contrato elevado a escritura pública.


2. Inscripción en el Registro Mercantil.

Puede que le falten los 2 requisitos o sólo la Inscripción en el Registro Mercantil.

Se establece que si todos los socios han dado su consentimiento al Contrato de


Sociedad, ese contrato es válido, la cuestión está en que si puede funcionar en el
tráfico económico una Sociedad Irregular y sobre todo quién responde de los
contratos que haga esa Sociedad Irregular.
Con respecto a la Primera cuestión hay que decir que la Ley de Sociedades de
Capital establece una salida, una solución a la Sociedad Irregular y esta salida es la
llamada Sociedad de Formación.

A parte de las Sociedades Irregulares se establece también en la ley las Sociedades


de Hecho, que son aquellas que están perfectamente constituidas y están inscritas en
el Registro Mercantil, pero que tienen o abolecen un vicio que hace que estas
sociedades sean consideradas nulas. Para que sea declarada la nulidad de una
sociedad es necesario una sentencia firme al respecto, a partir de ese momento en que
hay una sentencia firme se abre un período de liquidación para disolver la sociedad. E

Esa Declaración de Nulidad no afecta a los contratos que se hayan realizado antes de
la declaración de nulidad, por lo tanto son totalmente válidos y la sociedad tiene que
responder ante las personas que lo firmaron, esto es que aunque una sociedad sea nula
no se establece la nulidad de todo lo que haya hecho, esto es nula pero los contratos
son válidos.

Las causas por las que una sociedad puede declararse nula son:

1. Por no haber asistido al acto de constitución de la sociedad ante notario con


mínimo de dos socios fundadores, si fueran varios o el socio fundador es una
Sociedad Unipersonal.
2. Por la incapacidad de todos los socios fundadores.
3. Por no expresarse en la escritura de constitución las aportaciones que han
hecho los socios.
4. Por no expresarse en los Estatutos de Denominación de la Sociedad.
5. Por no expresarse en los Estatutos el objeto/actividad a la que se va a dedicar la
sociedad o bien porque esa actividad es ilícita.
6. Por no expresarse en los Estatutos la cifra de Capital Social.
7. Por no haberse desembolsado íntegramente el Capital Social en las Sociedades
de Responsabilidad Limitada o bien por no haberse desembolsado el mínimo
legal de capital que se establece en las S. A.
5. Tipología de Sociedades Mercantiles.
Nuestro C. de c. vigente establece en su Art. 122 los distintos tipos de sociedades que
se reconocían en el momento en el que entró en vigor ese C. de c. (1885), con lo cual
en la actualidad no solamente existe ese C. de c. sino otros muchos más, el Código
establece las siguientes:

1. La Sociedad Colectiva.
2. La Sociedad Comanditaria Simple.
3. La Sociedad Comanditaria por Acciones.
4. La Sociedad Anónima.
5. La Sociedad de Responsabilidad Limitada.

Las dos primeras están reguladas en el Código y las restantes por la ley de Sociedades
de Capital. A parte de estas que no están reguladas por el Código tenemos las Mutuas
de Seguros, Sociedades Laborales (Anónimas y Limitadas), Sociedades de Garantía
Recíproca, Sociedades de Capital Riesgo, Fondos de Pensiones, de Inversión, etc.

1. La Sociedad Colectiva se caracteriza por:

-Está Regulado en el C. de c. de los Arts. 125-144.

-Es una Sociedad Personalista, se le llama así porque en ellas la figura del socio es de
una importancia para la sociedad, de tal forma que si un socio muere o cae en
insolvencia esto puede hacer que se disuelva la sociedad.

-Esta sociedad va a actuar en el tráfico económico mediante una razón social, esta
razón social debe estar compuesta por el nombre de todos los socios colectivos o por
el nombre de uno de los socios colectivos o por el nombre de uno solo de los socios
colectivos.
En los dos últimos casos, tras esa razón social ponemos la palabra “Y CIA” si sólo
hay esas personas, si hay más se pondrá “Y COMPAÑÍA”. Y en los tres casos
pondremos el tipo social que es o su abreviatura S.R.C. (Sociedad de Responsabilidad
Colectiva).

-Se tienen que dedicar siempre a una actividad económica y no se les exige un capital
mínimo para su constitución.

-Los socios responden con su propio patrimonio de las deudas de la sociedad,


responsabilidad solidaria, personal y subsidiaria.
-En este tipo social existe la figura del socio industrial, es aquel que solo aporta
trabajo a la sociedad y no capital. Este socio no responde de las deudas como el resto
de los socios colectivos ya que tiene prohibido hacerle la competencia a la sociedad y
percibe beneficios al igual que el socio de menor participación.

2. La Sociedad Comanditaria Simple:

Esta sociedad al igual que en la anterior es personalista, data de la Edad Media y se


caracteriza por:

-Va a tener dos tipos de socios: los socios colectivos (a los que se les aplica el
régimen jurídico) y los socios comanditarios (estos solamente responden con lo que
han aportado a la sociedad.

La regulación de este tipo social está también en el C. de c. Arts. 145-150.


Esta sociedad tiene también otra característica y es que funciona con el tráfico
económico con una razón social, esa razón social está compuesta por el nombre de
todos los socios colectivos, o de alguno de los socios colectivos o de uno sólo. En los
dos últimos casos se tiene que poner “S. COM” y en todos los casos Sociedad
Comanditaria o su abreviatura.
Otra característica es que los socios comanditarios nunca pueden intervenir en la
gestión y administración de la sociedad y en caso de que lo hiciera pasaría a
responder personalmente de las deudas de la sociedad. Al igual que en la Sociedad
Colectiva no existe capital mínimo para su constitución.

3. La Sociedad Comanditaria por Acciones:

Hasta el 2010 que aparece en la Ley de Sociedades de Capital, se considera una


Sociedad Personalista recogida en el C. de c.
A partir del 2010 su regulación aparece en la Ley de Sociedades de Capital, que la
califica como una Sociedad Capitalista, las características principales son:

-Se exige un capital mínimo de 60000 euros dividido en acciones.


-Aunque los socios no responden personalmente de las deudas de la sociedad, sí lo
hacen los Administrativos Sociales que responderán de forma subsidiaria de las
deudas durante el tiempo que están en el cargo, este tipo social al igual que los
anteriores no se utiliza en la actualidad.
4. La Sociedad Anónima.

La Sociedad Anónima es una Sociedad Capitalista donde a diferencia de la Colectiva


y la Comanditaria no cuentan para nada las posesiones personales de los socios sino
solo lo que aportan a la Sociedad Capital mínimo de 60000 euros, este está dividido
en acciones y los socios no responden personalmente de las deudas de la sociedad.
El origen de la Sociedad Anónima está en las compañías que se crearon en el Siglo
XVII para comerciar con América, el comercio de Europa con América era muy
complicado porque los barcos muchas veces no podían llegar a su destino y entonces
esas pequeñas compañías Colectiva y Comanditaria no podían asumir los riesgos que
tenía ese comercio, de ahí que en Holanda empiezan a aparecer un tipo de sociedades
que se llaman Compañías Privilegiadas:

1. Es la Compañía Holandesa para las Indias Orientales.


2. Es la Compañía Holandesa para las Indias Occidentales.

Posteriormente aparece ese tipo de sociedades en otros países como Inglaterra y


Francia, los españoles llegamos más tarde porque el comercio era exclusivo de la
Monarquía.
Estas funcionaban así: Se recaudaba un fondo común de pequeños inversores hasta
conseguir el capital suficiente para mandar ese barco a América y posteriormente el
barco volvía de América con otros productos que se colaban en el mercado holandés,
si el barco llegaba con éxito entonces esos pequeños partícipes recibían beneficios y
sino tenían éxito la operación entre todos cubrían las pérdidas, pero estas primeras
normas tenían un sistema diferente al actual, si bien se reglaba por el sistema
OCTROI, esto es que le monarca era quién concebía los monopolios para comerciar
con América a esos pequeños inversores y a cambio se llevaba una participación en
beneficios y además controlaba los asuntos sociales, esa imposición del Estado
desaparece a partir de la Revolución Francesa.

A partir de ese momento se modifica la escritura de estas sociedades y ya no


intervienen en ellas el Estado y la Monarquía Absoluta existía.
En España, en nuestro Ordenamiento Jurídico aparece la Sociedad Anónima en el C.
de c. vigente pero no se desarrolla. Las Sociedades Anónimas se regulan en 1951
cuando aparece la primera Ley de Sociedades de Capital de 2010, modificada esta
ley por otra del 4 de diciembre de 2014 en la que se regula más exhaustivamente todo
lo referente al Consejo de Administración y a la responsabilidad que tienen los
miembros del Consejo de Administración.
5. Sociedad de Responsabilidad Limitada.

Es ante la ley una Sociedad Capitalista que se regula por la Ley de Sociedades de
Capital, es un tipo social pensado para las pequeñas sociedades y tiene como
características:

1. Su capital es de 3000 euros.


2. Está dividido en participaciones sociales y NUNCA pueden ser títulos sociales
ni acciones (no pueden cotizar en bolsa).
3. Los socios no responden de las deudas de las deudas de la sociedad.

Al igual que ocurre con la S. A., el C. de c. las nombra pero no las desarrolla. No es
hasta 1953 hasta que aparece la primera Ley de Sociedades de Responsabilidad
Limitada y que posteriormente se modifica por una ley de 1995 y en la actualidad
está regulada por la Ley de Sociedades de Capital de 2010.

La ley de 1995 introdujo la regulación de la Sociedad Unipersonal que es aquella


creada por un solo socio, esta puede ser tanto S. A. o S. L. con lo cual si es Anónima
su capital es de 60000 euros dividido en acciones y si es Limitada sería de 3000 euros
dividido en participaciones.
Este socio único NO se puede confundir con el Empresario Individual porque el
empresario es la sociedad al ser la Unipersonal una Sociedad Capitalista los socios no
responden de las deudas de la sociedad.

A parte de estas sociedades el Código regula sociedades, como son:

a) Cooperativas.
b) Mutuas de Seguro.
c) Sociedades Laborales (pueden ser Anónimas o Limitadas).
d) Sociedades de Garantía Recíproca.
e) Otras Sociedades Mercantiles más recientes que no están nombradas en el C. de c.
son: Sociedades de Capital Riesgo, Fondos de Inversión, de Pensiones,...

Nos centramos en dos de ellas:

a) Cooperativas: Son sociedades que reúnen a personas que tienen necesidades


socioeconómicas comunes, estas sociedades se han constituido en el entorno rural
habitualmente, pero en la actualidad son sociedades que se van construyendo en otro
entorno que no es el rural.
Se caracteriza porque las CC.AA. Tienen capacidad para legislar sobre este tipo
social de ahí que tengamos numerosas leyes sobre este tipo social, de ahí que
tengamos numerosas leyes de Cooperativas de nuestro país y las CC. AA. que no
tienen su propia ley de Cooperativas como Ceuta y Melilla se rigen por una Ley
General de Cooperativas.
El capital mínimo varía dependiendo de la Comunidad Autónoma, ya que hay en P.V.
6000 euros de capital mínimo y Madrid 1500 euros, la media en la que está Andalucía
establece un capital de 3000 euros en la Sociedad Cooperativa.

Se caracteriza porque:

1. Los socios pueden salir y entrar de la sociedad libremente sin necesidad de que
se modifique el capital.
2. Los socios no responden con su propio patrimonio de las deudas de la
sociedad.
3. Estas sociedades tienen una serie de subvenciones y fiscales en el Impuesto de
Sociedades que hace que sea un tipo social fácil de constituir y beneficios para
los socios que la constituyen.

Estas no se registran en el Registro Mercantil sino en el Registro de Cooperativas de


la Comunidad Autónoma correspondiente.
En Andalucía hay una en cada una de las capitales y el Central está en Sevilla.
Las Compañías de Crédito sí tienen que estar inscritas en el Registro Mercantil y el
Banco de España como Entidad de Crédito.

b) Las Sociedades Laborales: Pueden ser Anónimas o Limitadas, en cuyo caso el


capital sería de 60000 euros dividido en acciones en la Anónima y 3000 euros
dividido en participaciones en la Limitada.
Estas sociedades se crearon o se creaban con la intención de que si la empresa caía en
quiebra (concurso) los trabajadores se hacían con ella y reflotaban la empresa. En la
actualidad se pueden crear sin veracidad de que haya un concurso, está regulada por
la Ley de Sociedad Laboral de 1996 que establece unas reglas para su constitución.

Es el ministerio de trabajo quién concede que una sociedad puede ser Laboral y
también quien descalifica a esa sociedad como laboral. Cuando NO cumple los
siguientes:

1. Más de la mitad del capital de la sociedad tiene que estar en manos de los
socios que trabajarán de manera permanente y estable para a sociedad.
2. Un socio no puede tener más de un tercio del capital de la sociedad salvo que
ese socio sea un ente, en cuyo caso se le permite que puede tener hasta el 49%
de la sociedad.
3. Estas sociedades no pueden tener más de 15 trabajadores.
4. Cuando un socio se quiere marchar de la sociedad tiene en primer lugar que
ofrecerle sus acciones o participaciones a un trabajador no socio.
Si estos no los adquieren se les ofrecerán a los trabajadores socios y si estos no
las quieren se las pueden ofrecer a los socios no trabajadores.

Este tipo al igual que la Cooperativa tiene subvenciones y excepciones fiscales.