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ENSEÑANZA DE LA IGLESIA CATÓLICA SOBRE LA 5.

Una malicia moral específica y aún más grave se encuentra en el


PROCREACIÓN RESPONSABLE uso de medios que tiene un efecto abortivo, impidiendo la anidación
Cardenal Alfonso LÓPEZ TRUJILLO Presidente del Consejo Pontificio para la familia del embrión apenas fecundado o también causando su expulsión en
una fase precoz del embarazo.
1. Es preciso confirmar a los esposos en el inestimable valor y
excelencia de la vida humana, y se les ha de ayudar para que se 6. En cambio, es profundamente diferente de toda práctica
comprometan a hacer de su familia un santuario de la vida: en la anticonceptiva, tanto desde el punto de vista antropológico como
paternidad y maternidad humanas Dios mismo está presente de un moral, porque hunde sus raíces en una concepción distinta de la
modo diverso a como lo está en cualquier otra generación "sobre la persona y de la sexualidad, el comportamiento de los cónyuges que,
tierra". siempre fundamentalmente abiertos al don de la vida, viven su
intimidad sólo en los periodos infecundos, debido a serios motivos de
2. Consideren los padres y madres de familia su misión como un
paternidad y maternidad responsable.
honor y una responsabilidad, pues son cooperadores del Señor en la
llamada a la existencia de una nueva persona humana, hecha a imagen El testimonio de los matrimonios que desde hace tiempo viven en
y semejanza de Dios, redimida y destinada, en Cristo, a una vida de armonía con el designio del Creador y lícitamente utilizan, cuando hay
eterna felicidad. Precisamente en esta función suya como razón proporcionalmente seria, los métodos justamente llamados
colaboradores de Dios que transmite su imagen a la nueva criatura, naturales, confirma que los esposos pueden vivir íntegramente, de
está la grandeza de los esposos dispuestos "a cooperar con el amor del común acuerdo y con plena entrega, las exigencias de la castidad y de
Creador y Salvador, que por medio de ellos aumenta y enriquece su la vida conyugal.
familia cada día más.
Domum vitae (Del sumo pontífice Juan Pablo II- El Regalo de a Vida)
3. De aquí deriva, para los cristianos, la alegría y la estima de la La difusión de técnicas de intervención sobre los procesos de la
paternidad y de la maternidad. Esta paternidad o maternidad es procreación humana plantea gravísimos problemas morales, relativos
llamada responsable en los recientes documentos de la Iglesia, para al respeto debido al ser humano desde su misma concepción y a la
subrayar la actitud consciente y generosa de los esposos en su misión dignidad de la persona, de su sexualidad y de la transmisión de la
de transmitir la vida, que entraña un valor de eternidad, y para evocar vida.
una vez más su papel de educadores. Compete ciertamente a los
esposos -que por otra parte no dejaran de solicitar los consejos La Iglesia desea que todos comprendan la incompatibilidad que existe
oportunos- deliberar, de modo ponderado y con espíritu de fe, acerca entre el reconocimiento de la dignidad de la persona humana y el
de la dimensión de su familia y decidir el modo concreto de realizarla, desprecio de la vida y del amor, entre la fe en el Dios vivo y la
respetando los criterios morales de la vida conyugal. pretensión de querer decidir arbitrariamente el origen y el destino del
ser humano.
4. La Iglesia siempre ha enseñado la intrínseca malicia de la
anticoncepción, es decir de todo acto conyugal hecho
A la luz de la verdad sobre el don de la vida humana y de los
intencionalmente infecundo. Esta enseñanza debe ser considerada
principios morales consiguientes, se invita a cada uno a comportarse,
como doctrina definitiva e inmutable. La anticoncepción se opone
en el ámbito de su propia responsabilidad, como el buen samaritano y
gravemente a la castidad matrimonial, es contraria al bien de la
a reconocer en el más pequeño de los hijos de los hombres al propio
transmisión de la vida (aspecto procreador del matrimonio), y a la
prójimo (Cf. Lc. 10, 29-37). Resuenan aquí de modo nuevo y
entrega recíproca de los cónyuges (aspecto unitivo del matrimonio),
particular las palabras de Cristo: "Cuanto dejasteis de hacer con uno
lesiona el verdadero amor y niega el papel soberano de Dios en la
de éstos más pequeños, también dejasteis de hacerlo conmigo" (Mt.
transmisión de la vida humana.
25, 40).