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Resumen

Innovar en educación y educar para la innovación: El poder de las tecnologías y las habilidades
digitales.

La organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se encarga de promover


políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo. Se realiza
un trabajo compartido con el Gobierno para compartir experiencias, pero sobretodo buscar soluciones
a los problemas comunes, en este caso el texto analizado se enfoca en la innovación educativa y esta
organización hace un llamamiento a todos los sectores de la economía y de la sociedad para innovar
con el fin de fomentar la productividad, el crecimiento y el bienestar.
En los sistemas educativos observamos que se tienen una importancia crítica de cara a la innovación
por medio del desarrollo de habilidades que alimenten ideas y tecnologías innovadoras. Sin embargo,
en el campo educativo no sucede lo mismo que en otras áreas sobre el avance tecnológico por ejemplo
en la industria o el ámbito empresarial en donde las tecnologías digitales transforman en profundidad
esas maneras de trabajar, comunicarse incluso disfrutar, desafortunadamente en el mundo de la
enseñanza no se atraviesa ese mismo proceso de innovación impulsada por la tecnología.
En la segunda Cumbre mundial del sector de la educación que se desarrolló el 26 y el 27 de septiembre
de 2016. Se formulan debates sobre los hallazgos disponibles acerca de la innovación en la
enseñanza, la repercusión de las tecnologías digitales y el aprendizaje, el papel de las habilidades
digitales y la función del sector privado en el proceso de innovación. Este informe se muestra a favor
de políticas más inteligentes, que impliquen a todas las partes interesadas, en pro de la innovación en
la enseñanza.
Específicamente en el capítulo 2 se abordan conceptos sobre la digitalización, prácticas digitales y
habilidades digitales. En este apartado se explica que a medida que el cambio tecnológico continúa
acelerándose, la economía digital se está impregnando rápidamente en toda la economía mundial, lo
que hace que las habilidades digitales sean clave para casi todos. También se analiza brevemente el
uso de Internet y la tecnología de la información y las comunicaciones por parte de empresas e
individuos, y los vínculos entre el comportamiento digital y la edad, la educación y los antecedentes
socioeconómicos. Algunos de los datos importante que podemos observar son principalmente
identificar hasta qué punto se está cerrando la "brecha digital" para estudiantes de diferentes países y
orígenes a través de encuestas internacionales, y el análisis sobre las habilidades digitales entre la
población adulta así como el impacto que tienen en los niveles de empleo y salarios, en el que
podemos observar generalmente a Finlandia en los primeros lugares o en los más favorables.
Respecto a la digitalización observamos que la economía digital está creciendo rápidamente (OCDE,
2015). Esta repercute en la economía mundial desde el comercio minorista como el comercio
electrónico hasta el transporte con los autos automatizados, influye en las interacciones sociales y las
relaciones personales con redes sociales y también influye en la educación. La tecnología de la
información y las comunicaciones (TIC) es parte integral de la vida profesional y personal. Por lo
tanto, tienen que ser consideradas incluso en los planes de estudios.
En el informe observamos que hay muchos indicadores que ilustran la digitalización de las economías
y las sociedades. El número de usuarios de Internet en los países de la OCDE aumentó de menos del
60% de los adultos en 2005 a alrededor del 80% en 2013, alcanzando el 95% entre los jóvenes, aunque
con grandes diferencias entre los países y dentro de ellos. Los niños de 15 años de la OCDE pasan
unas tres horas en Internet en un día de la semana normal, y más del 70% usa Internet en la escuela.
En los países de la OCDE, el 62% de los usuarios de Internet participan en redes sociales y el 35%
utiliza servicios de gobierno electrónico. Aproximadamente la mitad de los individuos en los países
de la OCDE compran bienes y servicios en línea, y casi el 20% en Dinamarca, Corea, Suecia y el
Reino Unido usan un dispositivo móvil para hacerlo. En general, todavía hay grandes diferencias
entre los países en el uso de herramientas y actividades de TIC dentro de las empresas, lo que sugiere
que hay mucho margen para una mayor adopción y uso de las TIC.
Otro de los indicadores que podemos observar es que el de Internet por parte de individuos en 2014,
el 81% de la población adulta de la OCDE accedió a Internet, de los cuales más del 75% lo utilizó a
diario. Los desarrollos en tecnología móvil también han permitido a las personas realizar actividades
diarias de computación personal y comunicaciones, y en 2013, más del 40% de los adultos de la
OCDE utilizaron un teléfono móvil o teléfono inteligente para conectarse a Internet. Durante el
período 2013-2014, por lo que podemos observar que si se tiene acceso a la tecnología es sobre todo
por los teléfonos móviles y es más para uso de redes sociales que para acceso a otro tipo de
información, y este índice está principalmente sobre los jóvenes los cuales se encuentran en contacto
directo con la tecnología día a día. La OCDE nos muestra datos a través de la encuesta PISA 2012 en
la que se han incluido pruebas basadas en computadora que permiten evaluar las habilidades de
lectura digital y el comportamiento de navegación de los estudiantes de 15 años.
Observamos que la educación moldea el comportamiento digital y el uso de Internet continúa
variando ampliamente en los países y grupos sociales de la OCDE. Nos muestra que en 2014, más
del 95% de la población adulta accedió a Internet en Dinamarca, Islandia, Luxemburgo y Noruega,
pero menos del 50% en México y Turquía. En Islandia e Italia, la proporción de usuarios diarios es
muy similar a la de los usuarios totales. Sin embargo, en Chile, Japón y México, muchos usuarios
acceden a Internet con poca frecuencia. Las diferencias en la utilización de Internet están relacionadas
principalmente con la edad y la educación, a menudo combinadas con los niveles de ingresos. En la
mayoría de los países, la aceptación de los jóvenes es casi universal, pero existen grandes diferencias
para las generaciones mayores (Figura 2.2). Más del 95% de los jóvenes de 24 años de la OCDE
utilizaron Internet en 2014 contra menos del 49% de los jóvenes de 65 a 74 años.
Observamos que en todos los dominios evaluados por PISA, el estatus socioeconómico tiene una
fuerte influencia en el rendimiento de los estudiantes y los estudiantes desfavorecidos en algunos
países aún tienen acceso limitado a dispositivos de TIC o menos experiencia en su uso. Con base en
las cifras expuestas se plantean dos preguntas para la reflexión:
¿Cómo varía la solidez de la relación entre el índice PISA de estatus económico, social y cultural
(ESCS) y el rendimiento en las evaluaciones basadas en computadora y en papel?
¿Qué implica esto para la relación entre las habilidades digitales y la familiaridad con las
computadoras y sus usos?
A manera de conclusión podemos decir que en la lectura se plantean mensajes clave para las políticas
de innovación en educación que es necesario considerar ya que el acceso a Internet se da cada vez
más a través de dispositivos móviles principalmente y esto tiene un profundo impacto en la forma en
que recopilamos información, nos comunicamos con otros, realizamos tareas diarias o tareas
profesionales, disfrutamos y aprendemos y tenemos que considerar principalmente a los estudiantes.
En la educación las habilidades digitales deben ser impulsadas, es importante proporcionar las
herramientas necesarias a las personas para que puedan generar habilidades básicas como la lectura
y la escritura a través de herramientas digitales ya que será clave para su exitosa participación en la
vida económica, social y cultural.