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ESCUELA BOLIVIANA DE POSTGRADO

MAESTRÍA DE

MONOGRAFÍA
LA TIPIFICACIÓN DEL DELITO DE TRAICIÓN A LA PATRIA EN LA
CONSTITUCIÓN BOLIVIANA

CURSANTE :

DOCENTE :

MODULO :

GESTIÓN 2019
RIBERALTA – BENI - BOLIVIA
ÍNDICE DE CONTENIDO

Pág.
1. TITULO......................................................................................................................... 1
2. INTRODUCCIÓN......................................................................................................... 1
3. ANTECEDENTES ........................................................................................................ 3
4. SITUACIÓN PROBLEMICA ....................................................................................... 4
5. OBJETIVOS .................................................................................................................. 4
5.1 Objetivo General ........................................................................................................... 4
5.2 Objetivo Especifico ....................................................................................................... 4
6. MARCO TEÓRICO ...................................................................................................... 4
6.1 BASES LEGALES QUE TIPIFICAN EL DELITO DE TRAICIÓN A LA PATRIA . 4
6.1.1 Constitución Política del Estado.................................................................................... 4
6.1.2 Código Penal Boliviano................................................................................................. 5
6.1.2.1 Delitos contra la seguridad del estado ............................................................................ 5
6.1.2.2 Delitos contra la seguridad interior del Estado ............................................................. 5
6.1.2.3 Delitos contra la tranquilidad Pública........................................................................... 7
6.1.3 Decreto Supremo N° 0138 ............................................................................................ 7
6.2 Los Derechos Fundamentales y Garantías Constitucionales en Bolivia ....................... 8
6.2.1 Derechos Fundamentales ............................................................................................... 8
6.2.2 Las garantías constitucionales ..................................................................................... 11
6.3 Derechos fundamentales, garantías constitucionales y el delito de traición a la patria...
.................................................................................................................................... 16
7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES .......................................................... 20
7.1 Conclusiones ............................................................................................................... 20
7.2 Recomendaciones ........................................................................................................ 22
8. BIBLIOGRAFÍA ......................................................................................................... 23
1. TITULO

LA TIPIFICACIÓN DEL DELITO DE TRAICIÓN A LA PATRIA EN LA CONSTITUCIÓN


BOLIVIANA.

2. INTRODUCCIÓN

Analizando algunas características y desde un perspectiva bipolar, esto es, política y a su vez
jurídica, se encuentra que la tipificación de elementos indeterminados de valoración subjetiva
como delito de traición a la patria, prevista en el artículo 124 del texto constitucional, tiene como
cometido básico la intimidación y/o eliminación del adversario, considerado como enemigo
político

El desarrollo de la presente investigación está enfocado al efecto, antes, durante y después de la


promulgación y puesta en vigencia del nuevo texto constitucional y normas anexas, donde
muchos sectores sociales, agrupaciones cívicas, profesionales, etc., pusieron objeciones y
refutaron enfáticamente el contenido constitucional objeto de análisis, expresando entre otras
cosas, que referido delito estaba confeccionado para – en palabras populares – correr a la
oposición política y a sectores o grupos sociales contrarios al régimen enarbolado por el partido
oficialista de gobierno, basados en artículos de la CPE y del Codigo Penal Art. 109.

Sin embargo, pese a todas las objeciones y reproches que se le hicieron y en la actualidad se le
siguen haciendo (aunque en menor medida), el fundamento de estas eran muy genéricas y la
mayor de las veces repetitivas, porque únicamente se suponía que el artículo 124 respondía a
una idea descabellada; si bien en parte puede ser cierto, no obvia que también esto, ya desde
épocas pretéritas sea haya venido teorizando tanto en la teoría política, en algunas ideas de
filósofos, como también en el plano jurídico.

El propósito del estudio es analizar el impacto acerca de: la distinción entre uno igual y otro
diferente, no estético, no moral, no económico sino político. Una diferenciación de acuerdo al
sentimiento y adscripción política que convierte a unos en amigos y a otros en enemigos, a unos
con derechos amplios y a otros con derechos limitados, a unos en personas y por ende en

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ciudadanos y a otros en enemigos y por consecuencia no personas, constituyéndose estas como
una garantía constitucional.

El objetivo de este derecho, es que no sólo identifica a un determinado “hecho” por ejemplo:
atentar contra la unidad nacional, sino también o sobre todo a un especifico tipo de autor, es
decir, qué persona o grupos de personas profesan una actitud opuesta a ello, estas personas son
definidas no como igual, sino como diferentes, como: enemigos. O sea, que la existencia de la
norma penal, persigue la construcción de una determinada imagen de la identidad social
mediante la definición de autores como “enemigos”, como no partícipes de esa identidad. Y
parece claro que para ello también son necesarios introducir en la Constitución - a efectos de no
poder expulsarlo del orden jurídico con posterioridad-, tipificaciones de delitos de forma
genérica, que desemboquen en la valoración subjetiva y con una escala punitiva desproporcional
al bien jurídico tutelado.

Por lo tanto, bajo ese cometido y con este tipo de derecho o más bien instrumento… “el Estado
no habla con sus ciudadanos, sino que amenaza a sus enemigos”.

Hoy en Bolivia, se está identificando a un enemigo al que hay que intimidar o destruir, este
enemigo es político, puesto que no da la seguridad cognitiva de que se va a comportar conforme
a lo que obliga el poder político, además, porque esa identidad social del otro discrepa en lo
absoluto con la identidad social que quiere imponer el circunstancial ostentador del poder, para
tal cometido en la práctica se han valido de la técnica völkisch (o populachera) que consiste en
alimentar y reforzar los peores prejuicios para estimular públicamente la identificación del
enemigo de turno.

En esa línea, al parecer, uno de los más fuertes instrumentos jurídicos del que se ha valido el
constituyente para la intimidación y/o eliminación del enemigo político lo constituye la
tipificación del delito de traición a la patria. Puesto que el carácter indeterminado sobre el cual
se configura este delito, sumado a ello la valoración subjetiva que conlleva, le imprimen directa
o indirectamente a la referida disposición un amplio grado de discrecionalidad.

-2-
Las herramientas a utilizarse serán la revisión documental y bibliografía, basados en
antecedentes y bases legales que permitan corroborar al estudio profundo del problema de
traición a la patria basada a la competencia política en Bolivia.

Al parecer en Bolivia se pretende utilizar al derecho penal para el logro de sus fines
emancipatorios. Hoy se propugna el recurso del derecho penal como un mecanismo de
transformación de la sociedad y de intervención contra quienes supuestamente obstaculizan el
progreso de la misma hacia formas más avanzadas de democracia. Por ello, “el recurso al
derecho penal, en ocasiones, puede constituir un expediente fácil al que los poderes públicos
recurren para hacer frente a problemas sociales de hondo calado que no pueden o no quieren
resolverse de otro modo”.

En síntesis, la tipificación del delito de traición a la patria en el texto constitucional, bajo los
caracteres que se encuentra confeccionado, abre la posibilidad para que a los ciudadanos
bolivianos sufran un tratamiento penal selectivo, diferenciado, como enemigos de la sociedad,
propio de un estado absoluto e incompatible con el Estado Constitucional de Derecho, porque
referida disposición constitucional de orden punitivo, niega la condición de ser humano y aquí
este es tratado como enemigo peligroso, pero no por la peligrosidad delictiva, sino por la
peligrosidad política. Sumado a ello, en las circunstancias actuales que vive el país, - con graves
debilitamientos institucionales, y tentativas de consolidar un poder hegemónico por parte del
partido oficialista- más los cuestionamientos a las resoluciones emitidas por los jueces, hacen
que los mismos también se encuentren sometidos a la presión del discurso populachero, cínico
y antidemocrático del partido en función de gobierno. Además, en esta coyuntura toda
resolución o sentencia dictada por un juez corre el riesgo de ser estigmatizada, y el magistrado,
según las circunstancias, puede hallarse en serias dificultades e incluso resultar destituido,
procesado o condenado, como viene sucediendo

3. ANTECEDENTES

Es de común acuerdo por la doctrina constitucional, que por lo general una Constitución está
provista de derechos (que tienen la denominación de fundamentales) y garantías
constitucionales. En ese sentido, lo que corresponde saber es qué son los derechos
fundamentales, las garantías constitucionales y cuál es su relación con la creación y

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establecimiento de delitos en general, y del delito de traición a la patria en particular, dentro del
texto constitucional.

4. SITUACIÓN PROBLEMICA

¿De qué manera la tipificación del delito de traición a la patria en la nueva Constitución de
Bolivia constituye una garantía constitucional?

5. OBJETIVOS

5.1 Objetivo General

Analizar la tipificación de delito de traición a la patria en la Constitución Boliviana.

5.2 Objetivo Especifico

 Describir las bases legales en las que atribuye la concreción del delito de traición a la
patria en la constitución Boliviana,
 Verificar la existencia de derechos y garantías constitucionales en la constitución
Boliviana
 Evaluar la relación entre derechos fundamentales, garantías constitucionales y el delito
de traición a la patria.

6. MARCO TEÓRICO

6.1 BASES LEGALES QUE TIPIFICAN EL DELITO DE TRAICIÓN A LA


PATRIA

6.1.1 Constitución Política del Estado

Según el Artículo 124 de la Constitución Política del Estado, tipifica el delito de Traición a la
Patria, entre otros previsto contra quienes atenten contra la unidad del país. Asimismo los
Artículos 121, 123 y 133 del Código Penal, tipifican los delitos de Alzamientos Armados contra
la Seguridad y Soberanía del Estado, Sedición y Terrorismo, inscritos en los alcances de los
Convenios Internacionales precitados, instrumentos internacionales que requieren de
mecanismos legales y administrativos para su aplicación efectiva, con relación a los recursos y

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medios utilizados para la efectivización de las conductas ilícitas, conforme establece la jerarquía
normativa determinada por el Parágrafo II del Artículo 410 de la Constitución Política del
Estado, con el objeto de brindar efectiva tranquilidad pública y garantizar la seguridad interna
del Estado, del conjunto de ciudadanos y ciudadanas.

6.1.2 CÓDIGO PENAL BOLIVIANO

6.1.2.1 Delitos contra la seguridad del estado

Artículo 109º.- (Traición).

El boliviano que tomare armas contra la patria, se uniere a sus enemigos, les prestare ayuda o
de cualquier otro modo se hallare en complicidad con el enemigo durante el estado de guerra
extranjera, sufrirá la pena de muerte.

Artículo 129 bis.- (Separatismo).

El que en forma individual u organizada resolviere inconstitucionalmente, agrediere, atacare,


violentare o asaltare teniendo la finalidad de dividir, disgregar o separar la unidad del Estado,
será sancionado con privación de libertad de treinta (30) años sin derecho a indulto.

Igual pena se aplicará al que colaborare, organizare, financiare, controlare, determinare,


facilitare o cooperare en tal acto separatista.

6.1.2.2 Delitos contra la seguridad interior del Estado

Artículo 121º.- (Alzamientos armados contra la seguridad y soberanía del estado).

Los que se alzaren en armas con el fin de cambiar la Constitución Política o la forma de
gobierno establecida en ella, deponer algunos de los poderes públicos del gobierno nacional o
impedir, aunque sea temporalmente, el libre ejercicio de sus facultades constitucionales o su
renovación en sus términos legales, serán sancionados con privación de libertad de cinco a
quince años.

Los que organizaren o integraren grupos armados irregulares, urbanos o rurales, bajo
influencia interna o externa, para promover enfrentamientos armados con fuerzas regulares o
de seguridad pública, o para cometer atentados contra la vida y seguridad de las personas, la

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integridad territorial o la soberanía del Estado, serán sancionados con la pena de quince a
treinta años de presidio.

Artículo 123º.- (Sedición).

Serán sancionados con reclusión de uno a tres años los que sin desconocer la autoridad del
Gobierno legalmente constituido, se alzaren públicamente y en abierta hostilidad, para deponer
a algún funcionario o empleado público, impedir su posesión u oponerse al cumplimiento de
leyes, decretos o resoluciones judiciales o administrativas, ejercer algún acto de odio o de
venganza en la persona o bienes de alguna autoridad o de los particulares o trastornar o turbar
de cualquier otro modo el orden público.

Los funcionarios públicos que no hubieren resistido una rebelión o sedición por todos los medios
a su alcance incurrirán en reclusión de uno a dos años.

Artículo 125º.- (Disposiciones comunes a los de rebelión y sedición).

En caso de que los rebeldes o sediciosos se sometieren al primer requerimiento de la autoridad


pública, sin haber causado otro daño que la perturbación momentánea del orden, sólo serán
sancionados los promotores o directores, a quienes se les aplicará la de la pena señalada para el
delito.

Artículo 126º.- (Conspiración).

El que tomare parte en una conspiración de tres o más personas para cometer los delitos de
rebelión o sedición, será sancionado con la pena del delito que se trataba de perpetrar,
disminuida en una mitad.

Estarán exentos de pena los partícipes que desistieren voluntariamente antes de la ejecución del
hecho propuesto y los que espontáneamente impidieren la realización del delito.

Artículo 128º.- (Atentados contra el presidente y otros dignatarios de estado).

El que atentare contra la vida o seguridad del Presidente de la República, Vicepresidente,


Ministros de Estado y Presidente del Congreso Nacional, será sancionado con la pena de cinco
a diez años de privación de libertad.

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Si como consecuencia del atentado cometido se produjere la muerte, se aplicará la pena máxima
que le corresponda; sí resultaren lesiones graves en la víctima, la sanción aplicable al hecho será
aumentada en una tercera parte.

6.1.2.3 Delitos contra la tranquilidad Pública

Artículo 134º.- (Desordenes o perturbaciones públicas).

Los que con el fin de impedir o perturbar una reunión lícita, causaren tumultos, alborotos u otros
desórdenes, serán sancionados con prestación de trabajo de un mes a un año.

6.1.3 DECRETO SUPREMO N° 0138

Artículo 1.- (Objeto). El presente Decreto Supremo, tiene por objeto establecer el procedimiento
para determinar la jurisdicción, la aplicación de medidas cautelares sobre el patrimonio, medios
e instrumentos que hubieran sido utilizados o estuviesen comprometidos, en la comisión de los
delitos de Terrorismo, Sedición o Alzamientos Armados contra la Seguridad y Soberanía del
Estado.

Artículo 2.- (Jurisdicción). Queda consolidada la ciudad de La Paz, como ámbito de jurisdicción
procesal para el juzgamiento de los delitos de Terrorismo, Sedición o Alzamientos Armados
contra la Seguridad y Soberanía del Estado, siendo esta ciudad la Sede de Gobierno legalmente
constituida donde se encuentran las principales instituciones del Estado Plurinacional de
Bolivia.

Artículo 3.- (Ámbito de Aplicación). La presente norma reglamentaria, se aplicara sobre el


patrimonio, medios e instrumentos para la comisión o financiamiento que pertenecieren a los
imputados, o posibles instigadores y cómplices de las conductas calificadas por el fiscal como
Terrorismo, Sedición o Alzamientos Armados contra la Seguridad y la Soberanía del Estado,
desde la media noche del momento del hecho delictivo.

-7-
6.2 Los Derechos Fundamentales y Garantías Constitucionales en Bolivia

6.2.1 Derechos Fundamentales

Tal como enseña la literatura académica, no es infrecuente encontrar el uso indistinto de


la expresión “derechos humanos” y “derechos fundamentales”; ello nos obliga a que precisemos
la terminología a usar en este apartado y la razón de la misma.

Cuando aludimos a la denominación de “derechos fundamentales”, designamos los


derechos establecidos y garantizados en nuestra Constitución, en cambio, la expresión “derechos
humanos” hace referencia a los derechos establecidos y garantizados por normas
internacionales. Las primeras tienen como fuente de producción normativa al constituyente, y
las segundas, a los Estados y organismos internacionales. Aunque de igual manera, estas últimas
en gran parte coinciden con los derechos establecidos en el texto constitucional o viceversa; en
todo caso, la referida precisión de términos, resulta meramente formal y de rigor académico.

Ahora bien, una vez puntualizado este aspecto, es menester expresar que, la idea de los
derechos fundamentales parte de la siguiente premisa: “El respeto por el ser humano, por la
persona humana, es la piedra angular de cualquier Estado civilizado”.1

La importancia de estudiar los derechos fundamentales, radica en que estos son


inherentes a la naturaleza humana, es decir, son inescindibles de la persona. ¿Qué significa
inherentes? “Que son consubstanciales con el ser humano, porque no se concibe a éste
desprovisto de ellos. Si se le priva de esos derechos, pierde su calidad de sujeto y queda reducido
a la categoría de cosa”.2

Cuando manifestamos que los derechos fundamentales son inherentes a la persona, lo


hacemos en el entendido de que estas nacen con ellos, incluso desde la concepción ya poseen
derechos y, por lo tanto, su esencia es encontrada en el derecho natural. La norma jurídica
positiva no crea los derechos fundamentales, su labor está en reconocerlos, convertirlos en
obligación jurídica y garantizarlos jurídicamente.

1
PARMA, Carlos: Derecho Penal Posmoderno. Mendoza, Ed. Ediciones jurídicas Cuyo, 2000, p. 26
2
DERMIZAKI PEREDO, Pablo: Derechos y Garantías fundamentales. Cochabamba, Ed. Alexander, 2006, p. 25.

-8-
Precisamente al carácter natural de los derechos fundamentales, se le añade otros como
la inmutabilidad, la imprescriptibilidad, universalidad, igualdad, indivisibilidad, etc. Son estas
características las que le imprimen un sentido supraconstitucional a estos derechos. Por ello, los
derechos fundamentales gozan de una existencia natural, dado que:

… Cuando se coloca el fundamento de los derechos individuales en la


voluntad general en verdad se les da una base deleznable y sobre todo incierta,
ya que nunca podrá saberse con exactitud cuál es el contenido de los derechos
que reconocerá aquella mayoría, pues será circunstancial y variable según las
necesidades y las pasiones de quienes la compongan. Nada más contrario a la
tiranía ni nada más saludable para el pueblo que reconocer que el hombre tiene
derechos inmanentes, provenientes de su propia naturaleza, los que por lo mismo
no pueden ser abrogados por autoridad alguna humana. Es ésta la única doctrina
que asegura de manera efectiva al individuo el goce pleno de una auténtica
libertad.3

Con estos fundamentos, un primer esbozo para definir a los derechos fundamentales lo
encontramos en Ferrajoli, quien dice que estos son… “todos aquellos derechos subjetivos que
corresponden universalmente a todos los seres humanos en cuanto dotados del status de persona,
de ciudadanos o personas con capacidad de obrar; entendiendo por derecho subjetivo cualquier
expectativa positiva (de prestaciones) o negativa (de no sufrir lesiones) adscrita a un sujeto por
una norma jurídica; y por el status la condición de un sujeto, prevista asimismo por una norma
jurídica positiva, como presupuesto de su idoneidad para ser titular de situaciones jurídicas y/o
autor de los actos que son ejercicio de éstas”.4

Por otra parte, se puede señalar que los derechos fundamentales son aquellos que se
encuentran consagrados expresa o implícitamente en la Constitución como las facultades,
potestades, o capacidades que tienen las personas para hacer o dejar de hacer algo inherente a
su personalidad, pedir la atención y satisfacción de las necesidades o representar e impugnar las
decisiones estatales que afecten sus intereses.

3
RAMELLA, Pablo: Los Derechos Humanos. Buenos Aires, Ed. Depalma, 1980, p. 15
4
FERRAJOLI, Luigi: Derechos y Garantías. Madrid, Ed. Trotta, 1999, p. 37.

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Los derechos fundamentales5 tienen una doble naturaleza jurídica. De un lado, son
derechos subjetivos, que constituyen una potestad o facultad subjetiva de la persona frente al
poder público para exigir el debido respeto y resguardo, así como las garantías procesales
necesarias; por lo tanto generan obligaciones negativas para el Estado. De otro, son también
principios objetivos del orden constitucional, toda vez que poseen una significación objetiva
que se materializa en directrices constitucionales y mandatos a los poderes públicos; por lo tanto,
generan obligaciones positivas para el Estado. Todo esto se ve resumido en un dual objetivo…
“establecer los límites de la acción de los poderes del Estado para evitar abuso - proteger la
integridad de la persona humana; y definir las áreas en que la intervención del Estado es
prioritaria y obligatoria, con el fin de garantizar el desarrollo integral de los individuos y de los
pueblos”.6

Por lo expresado hasta ahora se colige que, el constitucionalismo contemporáneo acentúa


en la voluntad política constituyente que establece preceptos que no sólo aseguran y garantizan
la protección de los derechos fundamentales, sino también preceptos que obligan a los órganos
del Estado y a los poderes públicos a promover los derechos fundamentales.

Así, es posible concluir que el deber de sometimiento de todos los poderes a la


Constitución y por tanto a los derechos fundamentales, se deduce no sólo a la obligación del
Estado y sus órganos de no lesionar la esfera individual o institucional de los derechos
fundamentales, sino la obligación positiva de contribuir a la efectividad de tales derechos y de
los valores que representan. Esto obliga especialmente al legislador, quien recibe de los derechos
fundamentales “los impulsos y líneas directivas, obligación que adquiere especial relevancia allí
donde un derecho o valor fundamental quedaría vacío de no establecerse los supuestos para su
defensa”7

En ese entendido, debe comprenderse a los derechos fundamentales desde la perspectiva


de que:

5
La Constitución boliviana, a establecido detalladamente un largo catálogo de derechos fundamentales, los mismos
que alcanzan mas o menos a 95 artículos, empero, como cuota crítica de nuestra parte las garantías positivas,
entendidas como los medios para crear las condiciones de materialización de los derechos, son muy reducidas.
6
RIVERA SANTIVAÑEZ, José Antonio: “Hacia una nueva Constitución”… Ob.cit. p. 28.
7
Sentencia del Tribunal Constitucional Español, Nº 53/1985.

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… no son sólo derechos que limitan el poder del Estado, sino que son
derechos que deben impregnar cada uno y todos los aspectos de la vida jurídica
de la sociedad en su conjunto, siendo el elemento más fundamental y básico de
la concepción del Estado.

(…) Además, la denominación utilizada de derechos fundamentales o


humanos explicita la prioridad axiológica y su esencialidad, respecto de la
persona humana. Hay una sola fuente de la fundamentalidad de los derechos, su
relación con la dignidad humana, ya que son expresión inmediata y positiva de
la misma, constituyendo el núcleo básico irreductible e irrenunciable del status
jurídico de la persona. Por otra parte, tal denominación denota el carácter
fundamentador del orden jurídico y político de la convivencia en sociedad,
constituyendo elementos básicos del ordenamiento jurídico.

En tal sentido, el status jurídico constitucional de la persona es un status


jurídico material de contenido concreto, no disponible por la persona, los
poderes públicos, los organismos nacionales e internacionales.8

6.2.2 Las garantías constitucionales

Bobbio traza de manera magistral, la superlativa importancia de garantizar los derechos


fundamentales, expresando que la labor a realizar en este campo… “no es tanto la de saber
cuáles y cuantos son estos derechos, cuál es su naturaleza y su fundamento, si son derechos
naturales o históricos, absolutos o relativos, sino cuál es el modo más seguro para garantizarlos,
para impedir que, a pesar de las declaraciones solemnes, sean continuamente violados”.9

En ese sentido, si el sistema de derechos fundamentales no ofrece a sus titulares las


posibilidades de obtener sus satisfacciones frente a los particulares o ante los órganos del poder
público, no hay un verdadero derecho. En otras palabras, el ejercicio de los derechos
fundamentales queda reducido a la sola proclamación formal, o sea, a la nada. Por esto, un

8
NOGUEIRA ALCALÁ, Humberto: Teoría y dogmática de los derechos fundamentales. México, Ed. Instituto de
investigaciones jurídicas, 2003, pp. 81 y 82.
9
BOBBIO, Norberto: Presente y porvenir de los Derechos Humanos. En: Anuario de Derechos Humanos de 1981.
Madrid. Ed. Complutense, 1982, p. 10.

- 11 -
derecho fundamental sólo es tal dentro de un ordenamiento jurídico si es resistente frente a otros
poderes.

Esta característica de resistencia del derecho, adquiere sentido a través de los diferentes
institutos y mecanismos de protección de los derechos. Por ello, “el aseguramiento
constitucional de los derechos debe ir acompañado de las respectivas garantías, vale decir, de
los medios que aseguren la observancia efectiva de los derechos asegurados por la Carta
fundamental. En otras palabras, un conjunto coherente de instrumentos de defensa de los
derechos”.10

La imperiosa necesidad de incorporar mecanismos expeditos que tengan por objeto la


tutela y el resguardo de los derechos, lo explicaba con suma claridad Manuel José Cepeda, en
ocasión al debate del “Proyecto de Constitución Colombiana”, entre otras cosas manifestaba:

… Cuando hablamos de derecho y de participación ciudadana, estamos


hablando también de poder. Hay quienes sostienen que la principal razón para
adoptar una Carta de Derechos es que no hay mejor manera de fortalecer los
poderes del ciudadano frente al Estado. Las atribuciones estatales en la era
moderna sean vuelto más grandes y penetran en todos los rincones de la vida
cotidiana. Por consiguiente, los individuos de sienten desamparados a la buena
merced de la buena voluntad y del justo criterio de las autoridades. Eso no es
conveniente ni para la estabilidad de las instituciones ni para el desarrollo
autónomo y digno de las personas. (…) Ha quedado claro que la separación de
los poderes públicos no es garantía suficiente frente a los abusos. Tampoco lo es
la enumeración detallada de las facultades de quien detenta autoridad. Lo que
falta es atribuir poder a los ciudadanos y crear mecanismos para que estos lo
ejerzan pacífica y ordenadamente de manera directa por vías institucionales en
cualquier momento y lugar. Eso precisamente es lo que hace una Carta de
Derechos y Deberes (…): trasladar poder al ciudadano común para que cuando

10
NOGUEIRA ALCALÁ, Humberto: Teoría y dogmática de los derechos fundamentales. Ob. cit. p. 101.

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sea tratado arbitrariamente, tenga una salida diferente a la agresión, la protesta
incendiaria o la resignación sumisa y alienante.11

Con todos estos antecedentes, es posible trazar ciertas definiciones con relación a las
garantías constitucionales.

En tal cometido, Cabanellas, define a las garantías constitucionales como… “el conjunto
de declaraciones, medios y recursos con los que los textos constitucionales aseguran a todos lo
individuos o ciudadanos el disfrute de los derechos públicos y privados fundamentales que se le
reconocen”.12

Por otra parte, Hernández del Valle, expresa que… “las modernas legislaciones utilizan
el término garantías constitucionales para referirse al conjunto de remedios procesales que
tutelan y aseguran la vigencia de los derechos fundamentales de un ordenamiento jurídico,
configurando lo que un jurista italiano denomina “La jurisdicción constitucional de la libertad”,
en consideración a que el concepto de garantías constitucionales tiene un significado jurídico,
técnico y preciso”.13

Desde nuestra perspectiva, las garantías constitucionales son los institutos jurídico –
constitucionales que tienen la finalidad de asegurar el ejercicio efectivo y goce pleno de los
derechos fundamentales, así como también proteger los derechos fundamentales contra las
restricciones ilegales o indebidas, sea por parte del poder público y de sus instituciones o por
los particulares.

En ese entendido, las garantías constitucionales deben ser comprendidas como aquellas
tendientes a materializar y hacer efectivo el ejercicio y goce real de los derechos fundamentales.
La importancia de esta institución constitucional, radica en el hecho de que si no se establecen
mecanismos que sean capaces de limitar el poder del Estado (garantías normativas) y proteger
los derechos cuando exista una amenaza, restricción o supresión de los mismos, por medio de

11
CEPEDA, José Manuel: Los Derechos Fundamentales en la Constitución de 1991. Santa Fe de Bogotá, Ed.
Temis, 1991, pp. 1 y 2.
12
CABANELLAS, Guillermo: Diccionario de Derecho Usual. Tomo II. Ob. cit. p. 249.
13
Citado por: PRIETO MELGAREJO, Kenny, en el Acto de Inauguración del II Seminario Taller sobre “Derechos
y Garantías Constitucionales”. En: Memoria del II Seminario Taller: Derechos y Garantías Constitucionales.
Sucre, Ed. Tupac Katari, 2003, p. 10.

- 13 -
un órgano jurisdiccional (garantías jurisdiccionales), los derechos quedarían reducidos a la
mínima expresión y la persona ya no sería un ser humano sino una cosa.

En tal sentido, las garantías constitucionales se las puede clasificar14 en dos tipos: las
garantías normativas y las garantías jurisdiccionales.

Las garantías constitucionales normativas, hacen referencia al principio de legalidad


en sentido amplio, concentrando su significado en los derechos fundamentales, regulando su
desarrollo y aplicación, como su reforma.15 En realidad, son dispositivos de carácter normativo
que ha fijado el constituyente como primer mecanismo de protección de los derechos. Este tipo
de garantías son de dos clases: las garantías normativas que imponen al Estado y a los
particulares obligaciones negativas para no invadir la esfera de autodeterminación personal, que
se constituye en la base de los derechos civiles y políticos; y las garantías que imponen al Estado
obligaciones positivas para adoptar políticas de orden legislativo, administrativo y
jurisdiccional a objeto de crear las condiciones necesarias para la realización, el ejercicio
efectivo y el goce pleno de los derechos económicos, sociales, culturales y derechos colectivos
o de los pueblos.

De otra parte, las garantías constitucionales jurisdiccionales, constituyen la piedra


angular de la defensa de los derechos esenciales, puesto que cuando han fracasado las garantías
normativas como medio de prevención y protección de estos derechos, indefectiblemente
ingresan estas garantías o remedios jurisdiccionales con el objeto de reparar o tutelar los
derechos ante las amenazas, restricciones o vulneraciones a los mismos.

La importancia de este tipo de garantías, ha sido puesta de relieve por el Prof. Fix -
Zamudio, quien las ha denominado “derecho procesal de la libertad”, fundamentando que:

14
La clasificación de las garantías constitucionales no es del todo pasiva y conforme, dado que en la doctrina
constitucional encontramos un sin número de clasificaciones. Por ejemplo: DERMIZAKI, Pablo, clasifica las
garantías en: Políticas y Jurisdiccionales; FERRAJOLI, Luigi, en: Garantías primarias y secundarias. Las garantías
primarias constituyen las obligaciones de (prestación) o las prohibiciones de (lesión) de los derechos fundamentales
que deben respetar y asegurar los demás, sea el Estado o terceros públicos y privados. Las garantías secundarias
constituyen las obligaciones de reparar o sancionar judicialmente las lesiones de los derechos, vale decir, las
violaciones de las garantías primarias. NOGUEIRA, Humberto, las clasifica en: garantías internacionales y
nacionales, estas últimas las sub-clasifica en: garantías genéricas y específicas, comprendiendo también: las
garantías normativas, las garantías institucionales y las garantías jurisdiccionales.
15
PECES BARBA, Gregorio: Curso de Derechos Fundamentales. Teoría General. Madrid, Universidad Carlos
III, 1995, p. 505.

- 14 -
… los citados derechos requieren de un procedimiento en el cual impere
la celeridad, la economía procesal; amplias facultades para el juzgador,
incluyendo las de no suplir los errores y las deficiencias de los demandantes, así
como en la aportación de elementos de convicción, un sistema flexible de
medidas cautelares, y especialmente puesto que los anteriores elementos
podemos encontrarlos con más o menos fuerza en el enjuiciamiento, que los
efectos del fallo protector sean esencialmente preventivos y reparadores; es decir,
se requiere un sistema protector, en el cual se evite la violación actual e inminente
de los derechos fundamentales y, en todo caso, la restitución en el goce de tales
derechos al afectado, ya que con exclusión de algunos de carácter patrimonial,
aquellos de refieren a la libertad y dignidad del hombre no pueden sustituirse por
equivalentes, y finalmente, medidas enérgicas y rápidas de ejecución del fallo
judicial que otorgue la tutela.16

Por lo tanto, las garantías jurisdiccionales son los mecanismos o remedios jurídicos que
ofrece el ordenamiento constitucional e internacional, con el objeto de restituir o restablecer los
derechos fundamentales vulnerados, restringidos o suprimidos de manera ilegal o indebida,
reparación que se realiza a través de los tribunales ordinarios, tribunal constitucional, defensor
del pueblo o comisiones y tribunales internacionales.

De todo lo afirmado, podemos inferir sin temor a equivocarnos, que la esencia de las
garantías constitucionales reside en la misión de materialización, efectivización y protección de
los derechos fundamentales. De ahí que, cualquier contenido normativo que figure en el texto
constitucional, en el capítulo relativo a las garantías constitucionales no puede ser considerado
como una garantía, sino tiene por objeto la limitación del poder del Estado (garantía normativa)
o la protección efectiva para el goce y ejercicio de los derechos mediante los remedios
procesales de carácter jurídico (garantías jurisdiccionales).

16
FIX-ZAMUDIO: Héctor: La protección procesal de los Derechos Humanos. Madrid, Ed. Civitas, 1982, p. 49.

- 15 -
6.3 DERECHOS FUNDAMENTALES, GARANTÍAS CONSTITUCIONALES Y EL
DELITO DE TRAICIÓN A LA PATRIA

Una vez que hemos procedido a precisar lo que se entiende por derechos fundamentales
y garantías constitucionales, más la clasificación de estas últimas; resulta de rigor ingresar a
analizar si existe una relación de protección a los derechos fundamentales y garantías
constitucionales con el establecimiento del delito de traición a la patria en el texto constitucional.

En ese sentido, la Nueva Constitución instituye las garantías constitucionales en su


Título IV bajo el nomen iuris de Garantías Jurisdiccionales y Acciones de Defensa,
prosiguiendo en el Capítulo Primero de referida norma, a instaurar y desarrollar las Garantías
Jurisdiccionales.

En este punto, conviene realizar algunas precisiones de orden estricto, antes de


adentrarnos al objeto principal de este apartado. Como hemos señalado en el acápite precedente
relativo a las garantías constitucionales, estas por lo general se clasifican en dos: las garantías
normativas, que pueden ser garantías normativas positivas y garantías normativas negativas; y
las garantías jurisdiccionales.

En ese orden de cosas, al parecer, el constituyente boliviano incurrió en errores


conceptuales y de denominación, dado que las garantías constitucionales las ha reducido a las
jurisdiccionales, ello se infiere de la lectura del título y capítulo precitado. Además… “se
consigna disposiciones constitucionales que consagran garantías normativas para garantizar el
goce pleno de los derechos del ámbito de autodeterminación de la persona, es decir los derechos
individuales, imponiendo obligaciones negativas; omitiendo imponer obligaciones positivas
para garantizar el pleno goce y ejercicio de los derechos económicos, sociales y culturales, así
como lo derechos colectivos de los pueblos”.17

Sumado a ello, las garantías jurisdiccionales, que son los medios jurídicos expeditos para
la protección efectiva y el goce pleno de los derechos fundamentales ante las amenazas o
restricciones ilegales o indebidas por parte del Estado, terceros o particulares, han sido
confundidas con el nombre de Acciones de Defensa; toda vez que la doctrina constitucional

17
RIVERA SANTIVAÑEZ, José Antonio: “Hacia una nueva Constitución”… Ob.cit. p. 48.

- 16 -
enseña que son garantías jurisdiccionales, el amparo constitucional, habeas corpus, habeas data,
etc. De esto se concluye que, las garantías constitucionales normativas, son denominadas por la
Constitución garantías jurisdiccionales y las garantías jurisdiccionales son llamadas acciones de
defensa. Esto demuestra el tremendo error y el poco conocimiento que tuvieron respecto a este
instituto jurídico-constitucional quienes se encargaron de la elaboración de la Constitución.

Con estas puntualizaciones de carácter general en cuanto a la denominación de las


garantías constitucionales, es ineludible ingresar a analizar la temática planteada en líneas
anteriores.

En efecto, la Nueva Constitución Política del Estado en el artículo 124 tipifica el delito
de traición a la patria, bajo los siguientes términos:

Artículo 124. I. Comete delito de traición a la patria la boliviana


o el boliviano que incurra en los siguientes hechos:

1. Que tome armas contra su país, se ponga al servicio de estados


extranjeros participantes, o entre en complicidad con el enemigo,
en caso de guerra internacional contra Bolivia.

2. Que viole el régimen constitucional de recursos naturales.

3. Que atente contra la unidad del país.

II. Este delito merecerá la máxima sanción penal.

Ahora bien, es menester dejar sentado, que este tipo de delito se encuentra incorporado
en Título IV relativo a las Garantías Jurisdiccionales y Acciones de defensa, en particular,
corresponde al Capítulo Primero de referido título, denominado Garantías Jurisdiccionales.

En ese sentido, lo que corresponde aquí desarrollar y saber es: ¿Si el delito el delito de
traición a la patria constituye una garantía constitucional en estricto sentido? y si lo es, ¿Qué
garantiza?.

- 17 -
Para responder a nuestras preguntas, debemos partir de las definiciones de derechos
fundamentales y garantías constitucionales que han sido expresadas en el desarrollo de los
epígrafes correspondientes.

En primera instancia, manifestamos, que los derechos fundamentales son aquellos que
se encuentran consagrados expresa o implícitamente en la Constitución como las facultades,
potestades, o capacidades que tienen las personas para hacer o dejar de hacer algo inherente a
su personalidad, pedir la atención y satisfacción de las necesidades o representar e impugnar
las decisiones estatales que afecten sus intereses.

Por otra parte, también señalamos que tales derechos son inherentes al ser humano, y
que no basta su sola proclamación formal, que es necesario dotar a estos derechos de
mecanismos y remedios procesales con el objeto de tutelar y asegurar el ejercicio y goce pleno
de los derechos fundamentales, así como también, proteger los mismos de las restricciones
indebidas o ilegales por parte del poder público o particulares.

Por todo lo vertido hasta este momento, podemos colegir, que los rasgos que caracterizan
a las garantías constitucionales son:

- Disposiciones normativas que generalmente figuran en un texto constitucional.

- Tienen por objeto el aseguramiento del ejercicio, goce y vigencia plena de los
derechos fundamentales.

- Son mecanismos o remedios procesales de carácter jurídico, de protección y en su


caso de reparación de los derechos fundamentales.

- Buscan que los derechos fundamentales no queden en la sola enunciación formal,


sino que se materialicen.

Como se habrá podido observar, la extracción de los rasgos esenciales que configuran a
las garantías constitucionales son de suma importancia para abordar y resolver esta
problemática, dado que se constituyen en una especie de filtros y obligan a someter a este delito
a los presupuestos ya citados, para poder determinar si es o no una garantía constitucional.

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En primer lugar, conviene manifestar que la creación de un delito, debe responder a una
necesidad social de protección de determinados bienes jurídicos con relevancia constitucional.
Por lo que solo la dañosidad social ha de justificar en último término la intervención del derecho
penal. Intervención que está sujeta y obligada a respetar los principios constitucionales descritos
anteriormente. Consecuentemente, una vez establecido el delito mediante una tipificación penal
y siguiendo estrictamente los principios penales, se procede a señalar una determinada sanción,
que en el lenguaje penal es conocida como pena. La misma que debe guardar proporcionalidad
entre el bien jurídico tutelado y el daño cometido, no pudiendo exceder de los límites y
convertirse en inhumanas, abusivas, desproporcionadas y degradantes.

En ese sentido, toda tipificación y establecimiento de un delito conlleva una pena o


medida de seguridad; la aplicación de cualquier sanción penal de esta naturaleza, implica un
menoscabo en alguno de mis bienes, fundamentalmente en el derecho a la libertad. Éste, es un
derecho humano y constitucional que se encuentra reconocido y protegido por la Constitución
y los tratados y convenios internacionales a través de garantías nacionales e internacionales de
carácter normativo y jurisdiccional.

Sobre este análisis, es menester tomar en cuenta que, la tipificación del delito de traición
a la patria en el texto constitucional se configura sobre la base de elementos genéricos e
indeterminados,18 donde se establece además de otras cosas, la máxima sanción penal,
incorporándose supuestos de hecho, que en la mayor parte de las legislaciones penales del
mundo no constituyen este tipo de delitos.19

De otro lado, si la esencia de las garantías constitucionales radica en que estas son
normas que, en primera instancia limitan el poder del Estado, y se instituyen a través de
mecanismos o institutos jurídico-constitucionales para tutelar, proteger y hacer efectivo el goce
y ejercicio pleno de los derechos fundamentales, resulta incompatible con las garantías, el que
se tipifique el delito de traición a la patria bajo caracteres indeterminados y con una

18
Los elementos indeterminados y los supuestos de hecho que modifican la esencia del delito de traición a la patria,
será estudiados exhaustivamente en el siguiente acápite.
19
Cuando utilizamos la expresión: “legislaciones penales”, hacemos referencia a las leyes y Códigos Penales de
diferentes partes del mundo, no así a las “Constituciones”; ya que como se ha podido demostrar en el anterior
capítulo, no existe -al menos en las Constituciones analizadas-, alguna tipificación penal en general, y respecto al
delito de traición a la patria en particular, que describa e incorpore estos elementos, como lo realiza la Constitución
boliviana.

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maximización penal; puesto que por una parte, no se estaría protegiendo ni garantizando a la
persona el ejercicio de sus derechos, y por otra, se le estaría limitando los mismos con el
establecimiento de elementos indeterminados y también, con el acuñamiento de una pena
desproporcional al bien jurídico tutelado.

Estos fundamentos, no se consumen ahí. Obsérvese, que el delito de traición a la patria


no resulta un contenido normativo que limite el poder del Estado, es más, el carácter genérico
en el que está constituido le imprime una fuerte carga autoritaria y discrecional, o sea, en estricto
sentido no constituye una garantía constitucional de carácter normativo; de otro lado, tampoco
es un medio o mecanismo capaz de tutelar, proteger o en caso de existir una restricción a los
derechos fundamentales, reparar éste, es decir, no es una garantía jurisdiccional. Si no es una
garantía normativa, ni jurisdiccional, entonces no es una garantía constitucional, porque su
contenido sobre el cual se sustenta diverge absolutamente de la naturaleza jurídica de las
garantías constitucionales.

De ser escéptico con este planteamiento, y seguir insistiendo que el delito de traición a
la patria tipificado en el texto constitucional, es un garantía constitucional que protege a los
derechos fundamentales de las personas; con el argumento de que al ser este uno de los delitos
más gravosos y peligrosos para las mismas y fundamentalmente para el Estado, resultaba
imperioso y de suma urgencia que el constituyente boliviano establezca el contenido del delito
y lo haga instituyéndolo mediante una tipificación penal, es decir, mediante un tipo penal
incrustado en la Constitución.

7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

7.1 Conclusiones

 Analizados los fundamentos, hacen que el contenido normativo del artículo 124 no
pueda ser considerado como una garantía constitucional, porque además no constituye
parte de la materia constitucional, y no limita, protege o repara absolutamente ningún
derecho, como ya se tiene explicado.
 No obstante a ello, de seguir insistiendo que la tipificación del delito de traición a la
patria es una garantía constitucional, pero del Estado, es ineludible expresar que en un

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Estado Constitucional de Derecho, la soberanía reside en el pueblo, la misma que es
inalienable e imprescriptible, y todas las autoridades y órganos de poder emanan de ella.
Por consiguiente, se trata de un Estado sometido al derecho, derecho que está por encima
del poder; de un gobierno subordinado a los valores, principios, derechos y garantías
constitucionales. Por ello, la intervención del Estado no es absoluta, sino limitada. Y la
mayor parte de los límites se encuentran en una barrera infranqueable que se llaman:
derechos fundamentales.
 Estos fundamentos, encuentran plena concordancia con lo señalado en el artículo 9 num.
4, que dispone como fin y función esencial del Estado: Garantizar el cumplimiento de
los principios, valores, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta
Constitución; además, el artículo 13 de referida norma, con meridiana claridad señala:
Los derechos reconocidos por esta Constitución son inviolables, universales,
interdependientes, individuales y progresivos. El Estado tiene el deber de promoverlos,
protegerlos y respetarlos. En esa directriz protectora, el contenido del artículo 22 es
taxativo, así expresa que: La dignidad y la libertad de las personas son inviolables.
Respetarlas y protegerlas es deber primordial del Estado.
 Por tanto un Estado Democrático, respetuoso de las libertades y de la dignidad de las
personas se encuentra al servicio del ciudadano, y le ha de dotar una serie de medios
para que éste se proteja de los intempestivos abusos que puede ocasionar o cometer el
Estado o sus instituciones. Por ello, la finalidad de las garantías es proteger los derechos
de las personas y no así del Estado. ¿Por qué? Porque se entiende que al tener éste el
poder político y represivo al menos circunstancialmente, los ciudadanos se encuentran
en una situación de vulnerabilidad y desventaja. Por ello es necesario dotar de medios o
mecanismos capaces de limitar el poder del Estado y frenar en lo posible los intentos de
arbitrariedad del mismo.
 Por tanto, un Estado que invierte los roles, esto es, que el ciudadano pasa a estar al
servicio, dependencia y sumisión de éste, no es un Estado Constitucional de Derecho, a
mutado y se ha convertido en un Estado o autoritario o totalitario.
 Por todos los fundamentos señalados, resulta de rigor expresar, que la tipificación del
delito de traición a la patria en la Nueva Constitución no constituye una garantía
constitucional, puesto que como se lo ha venido repitiendo denodadamente, no garantiza

- 21 -
nada. Es más, por la forma y los caracteres sobre los que está construido, pone en riesgo
el ejercicio pleno de los derechos civiles y políticos, consagrados paradójicamente en el
mismo texto constitucional.

7.2 Recomendaciones

 Desarrollar las normativas actuales vigentes siendo más concretos en el alcance del
delito frente a Traición a la Patria tipificada en muchos de las bases legales de nuestra
actual legislación, bases que deben ser actualizadas y modificadas acorde a las
necesidades del pueblo boliviano, y no permanecer como ambiguas.
 Por tanto que en rigor a la verificación de que el delito de traición a la patria con
constituye una garantía constitucional se deberán desarrollar bases legales acorde al
riesgo en el ejercicio pleno de los derechos civiles y políticos a los que pertenecen la
población del Estado Plurinacional de Bolivia.
 El desarrollo de los derechos plenamente trata el concretar acciones y desarrollar
soluciones que provean opciones factibles direccionado al pueblo boliviano
inicialmente, continuamente de la protección del Estado, creando mecanismos sobre los
derechos civiles plenamente.

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8. BIBLIOGRAFÍA

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Humanos de 1981. Madrid. Ed. Complutense, 1982, p. 10.

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Bogotá, Ed. Temis, 1991, pp. 1 y 2.

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26

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Sentencia del Tribunal Constitucional Español, Nº 53/1985.

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