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MIENTRAS LLEGAN LOS NIÑOS (10 minutos)

Mientras lleguen los niños, dígales que se sienten en frente de usted. Dígales que va a jugar un juego con
ellos. Pídales que alcen sus manos si saben como comunicarse con otros que no están en el salón. Si los
niños necesitan de su ayuda, dígales que son cosas como teléfonos, cartas, e-mails, o tal vez hasta con
gritos. Luego pregúnteles si saben como comunicarse con Dios.

TIEMPO DE ALABANZA (5 minutos)


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VERSÍCULO BÍBLICO (5 minutos)


"Oye, Señor, mi voz cuando a ti clamo; compadécete de mí y respóndeme." Salmos 27:7 NVI
Explíquele a los niños que Dios quiere que vayamos a El y que hablemos con El. Dios quiere que le digamos
lo que tenemos en nuestros corazones y mentes. Dios es bueno para oir y quiere lo mejor para nosotros.
Podemos hablar con Dios en cualquier momento y en cualquier lugar.

HISTORIA BÍBLICA (15 minutos)


Junte a los niños a su alrededor mientras se prepara para el tiempo de la historia. Después de la introducción,
lea la historia en la Biblia. Si es posible, use una Biblia de niños para que sea más fácil para entender.

Introducción:
Hoy vamos a aprender que a Dios le ama cuando hablamos con El. Otro nombre para hablar con Dios es
oración. ¿No creen que es bueno que Dios quiere que hablemos con Él? ¿Cómo debemos hablar u orar a
Dios? La Biblia nos dice en Jeremías 29:13 que cuando oramos, Dios quiere que oremos con todo nuestro
corazón y de verdad hablar con Él..

Lea Jeremías 29:11-13

Preguntas:
1. ¿Que otro nombre se usa cuando hablamos con Dios? (Oración.)
2. ¿Cómo debemos orar a Dios? (Con nuestro corazón completo.)
3. ¿Dios nos oye cuando hablamos con El en oración? (Si.)
4. ¿Que tipo de futuro quiere Dios para nosotros? (Dios quiere que tengamos un futuro feliz y quiere que
prosperemos.)
5. ¿A Dios le gusta cuando oramos? (Si, a Dios le agrada que hablamos con El.)
6. ¿Qué son algunas cosas que podemos decirle a Dios cuando oramos? (Permita que contesten.)

TIEMPO DIVERTIDO (20 minutos)


Alfombras de oración (Trabajo Manual) Haga clic aquí

TIEMPO DIVERTIDO ALTERNATIVO (10 minutos)


Temprano en el Domingo (Canto) Haga clic aquí

ORACIÓN/MERIENDA (10 minutos)


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Empieze la oración dándole gracias a Dios por su amorosa bondad y por todo lo bueno que provee. Debemos
tomar tiempo cada día para hablar con Dios y cantarle alabanzas a El.

ACTIVIDAD FINAL (5-10 minutos)


Mientras los niños esperan a sus padres, hábleles de las muchas diferentes maneras en las cuales pueden
orar. Podemos orar cuando estamos parados, caminando, en rodillas, o hasta mientras cantamos. Podemos
orar en silencio o cuando estamos acostados en la cama. Podemos orar con nuestras manos juntas o como
nuestras manos estiradas. Podemos orar en la mañana, antes de que comamos o hasta en la noche.
SIGUIENTE SEMANA
Si gritas muy fuerte, ¿te puede oir mejor Dios? Regresen en una semana para averiguarlo.

PÁGINA PARA LLEVAR A CASA


Al final de la clase dele a cada niño una copia de la página para llevar a casa [PDF]. Haga clic aquí

¿Qué es la oración?
21 julio 2012
Sección: El ABC de la oración

No podemos hacer oración bien si primero no sabemos qué es. Descubre la


oración y qué es exactamente

La oración es a la vez algo fácil y difícil. Fácil porque hablar con Dios es algo que
podemos hacer en cualquier momento, prácticamente en cualquier circunstancia. Y
es difícil porque a veces no sabemos exactamente qué es hacer oración, porque las
ocupaciones diarias nos absorben o simplemente porque hay una gran resistencia a
sentarse un rato para hablar con Dios.

Para poder hacer bien la oración, para rezar bien, es importante entender qué es la
oración.

Orar es hablar con Dios, de tú a tú, como le habla un hijo a un padre. Y a Dios
podemos decirle cualquier cosa: lo que vivimos, nuestras preocupaciones, lo que
hemos logrado, en lo que necesitamos su ayuda, incluso platicarle nuestro día tal y
como lo haríamos con la gente a la que le tenemos confianza y le queremos. La
oración es un dirigirse a Dios para alabarlo, agradecerle, reconocerlo y pedirle
cosas que sean para nuestro bien.

Es buena idea conocer las definición de oración de algunos autores


espirituales, santos, doctores de la Iglesia y el Santo Padre:
• No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando
muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama (SANTA TERESA, Vida,
8, 2).

• La oración es la elevación del alma hacia Dios y la petición de lo que se necesita de


Dios. (SAN PEDRO DAMIAN, en Catena Aurea, vol. III, p. 304)

• La oración es la elevación de nuestro corazón a Dios, una dulce conversación


entre la criatura y su Criador.(SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la oración)

• La adoración es el acto por el que uno se dirige a Dios con ánimo de alabarle
(ORIGENES, Trat. sobre la oración, 14).

• La oración es el acto propio de la criatura racional. (SANTO TOMÁS, Suma


Teológica, 2-2, q. 83, a. 10)

• La oración es el reconocimiento de nuestros límites y de nuestra dependencia:


venimos de Dios, somos de Dios y retornamos a Dios. Por tanto, no podemos
menos de abandonarnos a El, nuestro Creador y Señor, con plena y total confianza
[…]. La oración es, ante todo, un acto de inteligencia, un sentimiento de humildad y
reconocimiento, una actitud de confianza y de abandono en Aquel que nos ha dado
la vida por amor. La oración es un diálogo misterioso, pero real, con Dios, un
diálogo de confianza y amor. (JUAN PABLO II, Aloc. 14-III-1979)

El Catecismo de la Iglesia Católica nos explica en síntesis que “La oración es la


elevación del alma hacia Dios o la petición a Dios de bienes convenientes” (CEC
2590), es decir, pedirle lo que es bueno para nuestra alma y nuestra salvación.
Cualquier cosa que sea contraria a esto, por supuesto que no nos la concederá,
porque ante todo nos ama y nunca haría nada para hacernos daño.

En las definiciones anteriores encontramos varias palabras “clave” en el concepto


de la oración: diálogo, elevación, adoración, tratamiento de amistad. En la oración
nuestra mente se eleva a Dios para alabarlo y pedirle cosas convenientes a nuestra
salvación.

Ya sabemos qué es la oración, aunque hay muchos tipos diferentes.


Mencionaremos las clases de oración más importantes:

En primer lugrar, muchos pueden preguntarse qué diferencia hay entre la oración
que se hace por ejemplo en la Santa Misa y la que hacemos solos frente al Sagrario
o en nuestra casa, esto es la diferencia entre la oración privada y la pública.
Explicaremos la primera:

Algunos recordarán que Jesucristo nos dijo “…cuando vayas a orar, entra en tu
aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y
tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. ” Mt 6,6 Esta es una oración
privada, personal en la que solamente estamos a solas con Dios. Esta oración es
fundamental, verdaderamente el pilar de la vida interior. Con ella nos acercamos a
Dios y nos dirigimos a Él que es persona. Dios, nuestro Padre en el cielo está
siempre presente y lo puede todo (es omnipotente y omnipresente), y cuando Jesús
nos indica que vayamos a nuestro aposento y cerremos la puerta para orar
privadamente, es porque Dios quiere vernos a solas, como una Padre se sienta a
hablar cariñosamente con su hijo sobre las cosas más privadas, más trascendentes
y más importantes. Jesús comprende nuestra necesidad de consuelo, de ayuda y
nos invita a que en la intimidad, nos dirijamos con toda la confianza del mundo a
nuestro Padre para pedirle cuanto nos haga falta.

Jesucristo nos da testimonio de que está en continua comunicación con su Padre y


nos invita a hacerlo. Jesús ora en el Bautismo (Lc3,21); en su primera
manifestación en Cafarnaún (Mc 1 ,35; Lc 5,16); en la elección de los Apóstoles (Lc
6,12). Noches enteras pasa el Señor en diálogo de oración con su Padre (Lc 3,21;
5,16; 6,12; 9,29; 10,21 ss.). Jesús enseñará a sus discípulos que han de orar en todo
tiempo (Lc 18,1). La plegaria de Jesús pone de manifiesto su confianza filial con
Dios-Padre que se traducirá en la familiar expresión de Abba, Padre (Mc 14,36). Lo
mismo sucede con las diversas peticiones que formula en la oración sacerdotal ( lo
17), poco antes de su Pasión (Mt 26,36-46; Mc 14,32-42; Lc 22,40-46), y en la
petición por sus verdugos (Lc 23,34). Jesús -ante la pregunta de uno de sus
discípulos- ha dejado a los cristianos no sólo el modelo de su propia oración, sino
también el cómo y la manera de hacerla (Lc 11,1-4). El Señor instruye a sus
discípulos para que hagan bien la ORACIÓN, sin charlatanería (Mt 6,5-15); con una
postura de humildad, tal y como nos lo señala la parábola del fariseo y el publicano
(Lc 18,9-14); en unión de la fe y la con- fianza, como requisitos de eficacia para él
orante (Mt 11 , 24; Lc 17 ,5 ss.).

Como podemos ver, esta oración privada es fundamental en la vida de piedad de


todo católico. Ahora bien, no debemos olvidar que todos los bautizados formamos
parte de la Iglesia (y en ese sentido somos parte del cuerpo místico de Cristo); el
Señor nos dijo que “donde están dos o tres reunidos en mi nombre , allí estoy yo en
medio de ellos.” Mt 18,20 La oración también puede hacerse en conjunto con otras
personas, incluso Jesucristo le da tanto valor que promete “estar en medio de
nosotros” cuando lo hagamos. Esa es la oración pública, la que se hace en nombre
de la Iglesia, por un ministro destinado legítimamente a este fin (CIC, can. 1256; v.
III). Este tipo de oración suele tener un carácter eminentemente litúrgico, como le
ocurre al rezo del Oficio divino. Santo Tomás le llamaba a esta oración común; y
considera que debe realizarse en voz alta para que el pueblo fiel tenga conocimiento
de ella. La oración privada es la que ofrece la persona individual por sí misma o por
los demás.

Una vez que hemos entendido la diferencia entre oración pública y oración privada,
llega el momento de comentar la oración que se expresa hacia afuera de forma
visible y externa (o sea con palabras) y la oración que hacemos sin palabras, sin que
nada en nuestro exterior lo exprese, pero que se da dentro de nuestra mente como
un acto de raciocinio. Cuando la oración se exterioriza con palabras se le llama
oración vocal.

Don Antonio Royo Marín, O.P. nos dice en su Teología Moral para Seglares que “La
oración vocal está al alcance de todos. No se requiere de una fórmula determinada,
si bien la ofrece insuperable el Padrenuestro. Para que sea verdadera oración es
preciso que se haga con atención (toda distracción voluntaria es un pecado venial
de irreverencia) y con profunda piedad.”

La la oración es interior, sin que existan palabras habladas, se le llama oración


mental. En ella el diálogo con Dios se realiza mediante nuestra razón y nos
dirigimos a Dios hablándole con nuestra mente. Esta oración puede ser un diálogo
con el Señor (recordemos que para el católico la oración no es necesariamente un
monólogo) y en ese sentido la oración mental se llama discursiva porque, en efecto,
es un discurso.

La oración es acto de raciocinio

La oración, nos enseña Santo Tomás de Aquino, es una un acto de raciocinio, sin
olvidar que nuestros sentimientos y afectos forman parte de dicha acción. La
oración debe dejarnos una resolución práctica y concreta. La oración en la que
predominan los afectos sobre el entenidmiento es afectiva que cada vez qeu se
simplifica más se convierte en oración de sencillez.

Ahora bien, además de la oración discursiva, hay otro tipo de oración mental que es
la contemplativa. En ella se da un total recogimiento de los sentidos y un “silencio
interior” que nos permite escuchar mejor a Dios. Es, efectivamente, como
contemplar a Dios, pero no es un contemplarle con la vista, sino una contemplación
del alma.

La oración contemplativa (también conocida como mística), es de gran


profundidad. Las almas con un gran avance espiritual pueden recibir de Dios
grandes dones y un inmenso gozo en la oración contemplativa. En esta oración,
Dios puede permitir que nuestra alma tenga un recogimiento, una paz y un sosiego
excepcionales. Con ello llega una quietud derivada de la presencia de Dios que
cautiva la voluntad y llena el alma y el cuerpo con una suavidad y un deleite
imposibles de describir con palabras.

Hay un punto en la vida de oración en la cual se puede dar una unión intensa en la
que todas las potencias del almas se cautiven y estén absortas en Dios. Esta unión
puede ser tan fuerte e intensa que se suspenden los sentidos internos y externos. El
alma no ve nada ni oye nada de lo que ocurre en el exterior. Es lo que se llama una
unión extática. Y el alma que ha logrado traspasar todas estas corrientes de la vida
interior, llega a una transformación total en Dios, en donde ambas partes se
entregan totalmente la una a la otra.

Todo cristiano puede llegar a estos puntos en una cumbre de la vida interior. La
santidad está al alcance de toda alma que sea verdaderamente fiel a la gracia y
generosa al servicio de Dios. Todo lo que hemos descrito en el párrafo anterior no
está reservado para unos pocos aristócratas del espíritu, por el contrario, en el
desarrollo progresivo y normal de la gracia santificante ocurre. La unión con Dios
en un sentido pleno debería ser el preludio normal de la visión beatífica, alcanzado
en este mundo por todos los fieles bautizados. Esto nos lo enseña Santa Teresa de
Jesús y San Juan de la Cruz, plenamente de acuerdo con los principios más firmes
de la teología católica. El concilio Vaticano II ha proclamado con fuerza el
llamamiento universal a la santidad para todos los hombres sin excepción
(Constitución Lumen gentium c.5).

Hemos recorrido un buen camino hasta ahora, pero no nos perdamos de la vía
principal. Hay muchos tipos de oración, y conforme se avanza en ella la Gracia de
Dios comienza a actuar más y más en el alma, pero no olvidemos nuestro concepto
fundamental. Y respondiendo a la primera pregunta ¿Qué es la oración?
recordemos que

“La oración es la elevación del alma hacia Dios o la petición a Dios de bienes
convenientes” (CEC 2590)
Tema 06: La Oración
La Oración
Comunicación con Dios

Objetivo
Enseñar al niño que la comunicación con Dios y con los demás es muy importante. Despertar en el
niño el entusiasmo por el diálogo con sus papás y con Dios.

Mística para los papás y los catequistas

• No sabemos qué pedir y cómo pedir. Muchas veces pensamos que sólo estamos orando cuando
decimos palabras o pedimos cosas. Pablo demuestra que lo importante no son las palabras, sino el
anhelo profundo del Espíritu de Dios en nosotros.
Presentar nuestras inquietudes a Dios con palabras que nos inspira el Espíritu Santo, es una forma
de hacer oración. Es mejor aún, cuando el Espíritu nos invita a permanecer en una actitud
silenciosa, en la que Dios nos comunica su paz. Lc. 18, 9-14; Mt. 5 43-48; Rom. 8, 26-27. C. U. 2857-
2865.

Lucas 18, 9 -14


Parábola del fariseo y el publicano

9 Refirió también esta parábola a unos que confiaban en sí mismos como justos, y despreciaban a
los demás: 10 Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo y el otro recaudador de
impuestos. 11 El fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: ``Dios, te doy gracias porque
no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de
impuestos. 12 ``Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano. 13 Pero el
recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo,
sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ``Dios, ten piedad de mí, pecador. 14 Os digo que éste
descendió a su casa justificado pero aquél no; porque todo el que se ensalza será humillado, pero
el que se humilla será ensalzado.

Mateo 5, 43 – 48

El amor verdadero y su recompensa


43 Habéis oído que se dijo: ``AMARAS A TU PROJIMO y odiarás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo:
amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, 45 para que seáis hijos de vuestro
Padre que está en los cielos; porque El hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e
injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo
mismo los recaudadores de impuestos? 47 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué
hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles? 48 Por tanto, sed vosotros
perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.
Romanos 8, 26 -27

Victoriosos en Cristo

26 Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos
orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles; 27 y
aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los
santos conforme a la voluntad de Dios.

Catequesis Universal 2857-2865


2857 En el Padre Nuestro, las tres primeras peticiones tienen por objeto la Gloria del Padre: la
santificación del nombre, la venida del reino y el cumplimiento de la voluntad divina. Las otras
cuatro presentan al Padre nuestros deseos: estas peticiones conciernen a nuestra vida para
alimentarla o para curarla del pecado y se refieren a nuestro combate por la victoria del Bien sobre
el Mal.

2858 Al pedir: “Santificado sea tu Nombre” entramos en el plan de Dios, la santificación de su


Nombre —revelado a Moisés, después en Jesús— por nosotros y en nosotros, lo mismo que en toda
nación y en cada hombre.

2859 En la segunda petición, la Iglesia tiene principalmente a la vista el retorno de Cristo y la


venida final del Reino de Dios. También ora por el crecimiento del Reino de Dios en el “hoy” de
nuestras vidas.

2860 En la tercera petición, rogamos al Padre que una nuestra voluntad a la de su Hijo para
realizar su Plan de salvación en la vida del mundo.

2861 En la cuarta petición, al decir “danos”, expresamos, en comunión con nuestros hermanos,
nuestra confianza filial en nuestro Padre del cielo. “Nuestro pan” designa el alimento terrenal
necesario para la subsistencia de todos y significa también el Pan de Vida: Palabra de Dios y
Cuerpo de Cristo. Se recibe en el “hoy” de Dios, como el alimento indispensable, lo más esencial del
Festín del Reino que anticipa la Eucaristía.
2862 La quinta petición implora para nuestras ofensas la misericordia de Dios, la cual no puede
penetrar en nuestro corazón si no hemos sabido perdonar a nuestros enemigos, a ejemplo y con la
ayuda de Cristo.

2863 Al decir: “No nos dejes caer en la tentación”, pedimos a Dios que no nos permita tomar el
camino que conduce al pecado. Esta petición implora el Espíritu de discernimiento y de fuerza;
solicita la gracia de la vigilancia y la perseverancia final.

2864 En la última petición, “y líbranos del mal”, el cristiano pide a Dios con la Iglesia que
manifieste la victoria, ya conquistada por Cristo, sobre el “príncipe de este mundo”, sobre Satanás,
el ángel que se opone personalmente a Dios y a su plan de salvación.

2865 Con el “Amén” final expresamos nuestro “fiat” respecto a las siete peticiones: “Así sea”.

Más que las palabras, es la vida de oración y las actitudes de piedad de los papás y de los
catequistas lo que ayuda al niño a comunicarse con Dios.

Antropología

El hombre, como ser sociable, necesita comunicarse con sus semejantes. Dios lo invita a
comunicarse con Él a través de la oración.

Primer Encuentro:

Medios de Comunicación entre los hombres

• Platicar con el niño sobre los medios de comunicación: la televisión, el radio, el teléfono
• Por medio de ellos nos comunicamos de una ciudad a otra, de un país a otro. Sabemos lo que
está pasando en el mundo por medio de la pantalla o de las ondas de radio.
• Para comunicarnos con un familiar que está lejos de nuestra casa nos servimos del teléfono, del
correo o del telegrama; y esta comunicación hace que nuestra unión crezca. Nos queremos más
cuanto más nos comunicamos.

Para reforzar el uso de los medios de comunicación; se sugiere que el niño escriba una carta (por
correo terrestre o electrónico) o le llame por teléfono a un familiar lejano

Actividad

El niño dibujará estos medios de comunicación

Segundo Encuentro

Jesús nos enseñó a comunicarnos con nuestro padre Dios

Evangelio de San Mateo 6, 9 – 15


El Padre nuestro
9 »Ustedes deben orar así:

»"Padre nuestro que estás en el cielo,


santificado sea tu nombre,
10 venga tu reino,
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
11 Danos hoy nuestro pan cotidiano.
12 Perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.
13 Y no nos dejes caer en tentación,
sino líbranos del maligno."
14 »Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial.15
Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.
• Leer la cita y comentarla con el niño; los papás han de estar muy atentos para captar la palabra
de Dios y ayudarle al niño a captarla

• Al tener un padre común, todos los hombres somos iguales y hermanos. El padre nuestro se
opone al individualismo religioso. Más que enseñarnos a pedir cosas, el padre Nuestro nos
muestra con qué actitud hemos de presentarnos ante Dios.
• Jesús nos pide que oremos y que vivamos como hermanos ¿Qué significa esto?

Para una mayor comprensión; se sugiere el siguiente leer juntos el folleto de La verdad católica, en
su apartado de Conozcamos nuestra Fe, encontraremos la Explicación del Padre Nuestro
Explicación del Padre Nuestro

Al final de la página tiene una opción para imprimir en formato pdf


Explicación del Padre Nuestro.

Actividad

Escribir y aprender el Padre Nuestro

Para hacer más amena esta actividad, se puede copiar lo siguiente y pedirle que vaya descifrando
el código secreto:

AEDPR EOUNRST EUQ AESST EN EL IEOCL

AAIIOCDFNST AES UT EOBNMR


AEGNV A OOONRSST UT EIONR
AAEGHS UT AOUDLNTV AIS EN AL AEIRRT OOCM EN EL EIOCL
AODNS OHY EOUNRST ANP ED AACD AID
AEODNPR AEUNRSST AEOFNSS
OOCM OOONRSST AEOODMNPRS A OLS EUQ ONS EEODFNN
ON ONS EEDJS AECR EN AEIOCNTT
Y AIOBLNRS EDL ALM
Tercer Encuentro

• Cuando Jesús vivió en la tierra, muchas veces platicaba con su Padre. Nosotros también lo
podemos hacer, darle gracias por todo lo que ha hecho por y para nosotros: creación, naturaleza,
etc.

• El Evangelio nos cuenta que Jesús, con frecuencia, se iba a orar solo, a platicar con Dios: Por la
mañana, por la noche, cuando iba a realizar algo importante

• Para conocer y reflexionar sobre la oración de Jesús, leer Lc. 6, 12 – 16; 9, 28 – 30; 10, 21 – 22;
11, 1

Lucas 6, 12 – 19
Jesús escoge a los doce apóstoles

12 Por aquel tiempo se fue Jesús a la montaña a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.13 Al
llegar la mañana, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los que nombró apóstoles:14
Simón (a quien llamó Pedro), su hermano Andrés, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé,15 Mateo,
Tomás, Santiago hijo de Alfeo, Simón, al que llamaban el Zelote,16 Judas hijo de Santiago, y Judas
Iscariote, que llegó a ser el traidor.

Lucas 9, 28 – 30
La transfiguración

28 Unos ocho días después de decir esto, Jesús, acompañado de Pedro, Juan y Santiago, subió a
una montaña a orar.29 Mientras oraba, su rostro se transformó, y su ropa se tornó blanca y
radiante.30 Y aparecieron dos personajes —Moisés y Elías— que conversaban con Jesús.

Lucas 10, 21 – 22
Jesús se regocija

21 En aquel momento Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: «Te alabo, Padre, Señor del
cielo y de la tierra, porque habiendo escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has
revelado a los que son como niños. Sí, Padre, porque esa fue tu buena voluntad.

22 »Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, y nadie
sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelárselo.»

Lucas 11, 1
Jesús enseña sobre la oración
1 Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos:

—Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.

Actividad
Hacer oración con el niño un momento… Escribir su oración.

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El folleto de explicación sobre la oración del site La Verdad Católica, nos explica sobre 5 formas de
orar
1. Adoración y alabanza
2. Petición
3. Intercesión
4. Acción de Gracias
5. Ofrecimiento

El folleto se llama La Oración y también tiene su versión imprimible en formato pdf

La Oración
Posted by Alhena Wong at 19:54:00
Labels: La Oración, Primer Encuentro, Segundo Encuentro, Tema 06, Tercer Encuentro
https://www.youtube.com/watch?v=pC5-KGcnwgM
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