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Redes Satelitales

Un satélite puede definirse como un repetidor radioeléctrico ubicado en el espacio, que


recibe señales generadas en la tierra, las amplifica y las vuelve a enviar a la tierra, ya sea al
mismo punto donde se originó la señal u otro punto distinto.
Una red satelital consiste de un transponder (dispositivo receptor-transmisor), una estación
basada en tierra que controlar su funcionamiento y una red de usuario, de las estaciones
terrestres, que proporciona las facilidades para transmisión y recepción del tráfico de
comunicaciones, a través del sistema de satélite.

Calidad de la comunicación: parámetros y perturbaciones.

La comunidad de naciones que son miembros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones ha


normalizado a través de esta organización los conceptos de calidad de las comunicaciones que se
expresan, como para otros aspectos de las telecomunicaciones, por medio de las denominadas
recomendaciones. Se debe mencionar, sin embargo, que a diferencia de otros aspectos, algunas
evaluaciones de calidad, incluso las que se determinan por medición instrumental y aunque estén
normalizadas oficialmente para algunos servicios públicos, se basan originalmente en
apreciaciones de múltiples personas, por naturaleza subjetivas, unificadas por mayoría o
consenso, excepto las que están determinadas por los umbrales de operación de los equipos, en
los cuales un cambio pequeño en un parámetro origina un cambio brusco en otras características
de las señales. Los requisitos de una red privada pueden, por razones válidas y dentro de las
posibilidades del sistema de satélites del que se sirven, basarse en parámetros de calidad que
difieran de los señalados por las recomendaciones de la UIT, mientras no se causen interferencias
objetables a otras redes.

En las secciones siguientes comentaremos en forma general solamente algunos de los aspectos en
que debe evaluarse la calidad de la comunicación, ya que en otros capítulos se tratan las
cuestiones concretas relativas a este tema.

Reproducción de señales

Las señales que se reproducen en los puntos de recepción de los sistemas satelitales son una
réplica muy fiel de las señales introducidas en los puntos de transmisión. Además, los enlaces
satelitales casi no están expuestos como muchos enlaces terrenales a interferencias de tipo
impulsivo originadas por inducciones, emisiones ocasionales, problemas de energía y otras causas
derivadas de la actividad humana, y que por su misma naturaleza y magnitud no son fáciles de
contrarrestar. El ruido interno en los sistemas de satélites y la interferencia que les causan otros
sistemas de comunicación son básicamente estables en su intensidad (excepto el efecto de la
lluvia en algunas bandas), y pueden contrarrestarse por medio de márgenes de potencia fijos y
moderados. Por tanto, la comunicación por satélite es muy conveniente para los servicios
especialmente sensibles a la calidad de la reproducción de las señales, como los de distribución de
señales de televisión. De los sistemas terrenales, solo los de fibras ópticas comparten algunas de
las ventajas mencionadas de los satélites, compitiendo con éstos hasta con ventaja para ciertos
servicios.

DATOS Los datos que se cursan por los medios de telecomunicación son por naturaleza digitales,
representados por medio de bits (dígitos binarios), y el principal requisito de calidad de la
transmisión es que los errores de su identificación en el punto de recepción, causados por ruido,
interferencia o distorsión sean muy bajos, del orden de 1 bit en 10 millones transmitidos o menos,
lo cual puede cumplirse en la comunicación por satélite mediante los métodos apropiados de
corrección de errores. Las ventajas de la digitalización de todo tipo de señales que en su origen no
son datos hacen que se procesen como si lo fueran, pero la información y los comentarios
siguientes se refieren a estos últimos, salvo mención explícita. La comunicación de datos es una
actividad en que los satélites han tenido gran aceptación, pero fue necesario minimizar la
dificultad causada por el efecto que en este tipo de servicio tiene el tiempo de transmisión de
aproximadamente 1/4 de segundo entre dos estaciones terrenas a través de los geoestacionarios,
por la distancia a la que se encuentran de la Tierra. Esta dificultad puede considerarse
prácticamente inexistente en satélites de órbitas bajas. La transmisión de datos se inició a través
de redes terrenales con cobertura limitada, en las cuales no es significativo el tiempo de recorrido
de una señal desde su origen hasta su destino. Los métodos que se desarrollaron en los protocolos
de dichas redes para la detección y corrección de errores inicialmente no eran adecuados para la
comunicación a través de satélites geoestacionarios, pero actualmente existen protocolos de un
tipo denominado de orientación a bits que permiten una comunicación eficiente a través de los
satélites de aplicaciones múltiples que se encuentran en operación. En cualquiera de los métodos
que se emplean para asegurar una baja tasa de errores se intercalan a la señal original bits
redundantes o adicionales requeridos por el algoritmo de detección y corrección de errores
utilizado que, aunque originan un mayor volumen aparente de tráfico, lo compensan con creces
en sus resultados.

TELEFONÍA

El tiempo de retardo de 1/4 de segundo de la transmisión a través de los satélites


geoestacionarios fue también una consideración que se asoció a la calidad de la comunicación de
voz cuando se estaban proyectando los primeros sistemas, como se mencionó en el capítulo
primero. Aunque dicho retardo solo lo percibe como inconveniente un bajo porcentaje de
personas, puesto que en la transmisión por fibras ópticas o por satélites de órbitas más bajas que
la geoestacionaria es comparativamente más pequeño, en igualdad de otras condiciones se
prefieren estos dos últimos medios. Sin embargo, como el efecto es subjetivamente poco
significativo para la mayoría de los usuarios, aun en la actualidad en que ya existen numerosos
cables transoceánicos de fibras ópticas para telefonía internacional, la demanda de circuitos
telefónicos para enlaces troncales de telefonía es proporcionalmente alta en los satélites de la
organización Intelsat y en otros sistemas geoestacionarios, y su uso para telefonía nacional en
rutas de bajo tráfico, o en condiciones en que los sistemas terrenales son difíciles de establecer,
seguirá teniendo aceptación en el futuro previsible.