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MANUAL DEL FORMADOR

TALLERES PREVENCIÓN DE CONSUMO

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Manual para el desarrollo de talleres sobre la
prevención de consumo de sustancias psicoactivas
en entornos laborales

Por: Leonardo Aja Eslava


Corporación Buscando Animo

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Introducción ....................................................................................................................................... 5
Objetivo General ............................................................................................................................... 5
Objetivos Específicos ....................................................................................................................... 5
Conceptos básicos sobre las sustancias psicoactivas. .............................................................. 6
1. ¿Qué son las sustancias psicoactivas? ............................................................................ 6
2. ¿Qué es la tolerancia? ......................................................................................................... 7
3. ¿Qué es la dependencia? ................................................................................................... 8
4. ¿Qué es el síndrome de abstinencia? ............................................................................... 9
5. Tipos de consumo .............................................................................................................. 10
Consumo experimental ....................................................................................................... 10
Consumo ocasional ............................................................................................................. 11
Consumo habitual ................................................................................................................ 11
Consumo compulsivo ......................................................................................................... 12
6. Una clasificación de las sustancias ................................................................................. 12
Las depresoras...................................................................................................................... 13
Las estimulantes ................................................................................................................... 14
Los Alucinógenos ................................................................................................................ 15
Sustancias mixtas ................................................................................................................ 16
Taller 01: Consumo de SPA, ¿Es o no un problema? .............................................................. 17
Lámina 1: Breve mirada del consumo en la historia....................................................... 17
Lámina 2: Los determinantes culturales en Occidente .................................................. 19
Lámina 3: El caso del cigarrillo en los Estados Unidos................................................. 20
Lámina 4: ¿Por qué y para quien es un problema el consumo? ................................. 21
Láminas 5 a 16: Áreas afectadas por el consumo de SPA ............................................ 22

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Lámina 17: Algunas cifras de interés .................................................................................. 32
Lámina 19: Ideas para considerar ........................................................................................ 33
Taller 02: Qué nos protege, qué nos pone en riesgo ................................................................ 34
Lámina 1: Qué son los factores de protección y los factores de riesgo ................... 34
Lámina 2: Dimensiones de los factores ............................................................................. 36
Lámina 3: Los factores individuales y de pares............................................................... 38
Lámina 4: La esfera cognitivo – emocional ....................................................................... 39
Lámina 5: Alternativas saludables en la construcción del estilo de vida ................. 42
Bibliografía ....................................................................................................................................... 50

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Manual para el desarrollo de talleres sobre prevención de consumo de sustancias
psicoactivas en entornos laborales
Por: Leonardo Aja Eslava
Corporación Buscando Animo

Introducción
El consumo de sustancias psicoactivas (SPA) en el mundo moderno ya es reconocido
como un problema de salud pública. Al menos, en Colombia así es desde el año 2012
cuando la ley 1566 en su artículo primero hace tal reconocimiento. Las implicaciones son
amplias y variadas en muchas áreas. Un de ellas, es el trabajo de prevención que debe
hacerse desde diferentes frentes y en distintos escenarios. Uno de ellos es por
excelencia, el ámbito laboral. Teniendo dicha consideración es que se estructura una
serie de herramientas articuladas en una estrategia para realizar las acciones
promocionales de la salud y preventivas de riesgos con énfasis particular en el consumo
de sustancias psicoactivas en los ambientes laborales.

Objetivo General
El objetivo general de este documento es mostrar cómo se deben llevar a cabo los
talleres que se manejaran con la población de empleados de las empresas clientes de
Colmena vida y riesgos laborales.

Objetivos Específicos
1. Apropiarse de los conceptos básicos sobre el consumo de SPA.
2. Conocer los conceptos que soportan el taller 01:
3. Conocer los conceptos que soportan el taller 02:

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Conceptos básicos sobre las sustancias psicoactivas.
Las acciones de prevención, desde cualquier perspectiva que se quiera asumir,
obligatoriamente en algún momento se apoyarán en un elemento de divulgación de
información. Es claro que esta información debe tener unos requisitos mínimos de
veracidad, oportunidad, pertinencia, sencillez y claridad. También se debe tener clara la
expectativa sobre el alcance y limitación que puede tener el componente informativo. Se
sabe que la información por si sola puede inducir cambios de conducta inmediatos a unas
personas, a otras las llevará a la reflexión pero el cambio de conducta se dará más
adelante y también en otras más, la información no surtirá efecto alguno. Por lo tanto,
sería erróneo creer que la sola información cubre todos los propósitos que la prevención
pretende.

Haciendo esta claridad, comencemos a conocer los conceptos y definiciones


mínimas que hay que dominar para abordar el tema del consumo de SPA.

1. ¿Qué son las sustancias psicoactivas?

Son sustancias de diversos orígenes (naturales y sintéticas) que tienen la posibilidad


de modificar varias funciones del sistema nervioso central (SNC) por su acción específica
en algunas estructuras en el cerebro. Esta alteración se expresa en cambios o
modificaciones en los procesos biológicos, psicológicos y comportamentales de la
persona que ha ingerido una SPA. Estas alteraciones pueden ser inmediatas como
consecuencia de la acción farmacológica de la sustancia, o también a mediano y largo
plazo. Como ejemplo, el alcohol causa alteración inmediata en los tiempos de reacción, a

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mediano plazo puede causar cambios en los patrones de sueño y a largo plazo, como
consecuencia del daño cerebral, puede producir psicosis y demencia tipo Korsakof.1

Es más preciso hablar de sustancias psicoactivas (SPA): es un término descriptivo y


que cobija cualquier sustancia con dicha capacidad, independientemente de su
procedencia, origen o condición legal. De esta forma, el café, el alcohol, la marihuana, la
morfina o los vapores de la gasolina, son todas sustancias psicoactivas. Su origen, su
percepción social, reconocimiento legal o uso médico son otro tipo de discusiones que no
deben entremezclarse con la definición misma de qué es una SPA.

2. ¿Qué es la tolerancia?

Es primero que todo, un mecanismo de defensa del organismo ante la presencia de


una sustancia reconocida como amenazante. Las investigaciones que buscan explicar
este fenómeno apuntan a señalar que el sistema inmunológico está altamente
involucrado. La tolerancia se describe como el proceso que lleva paulatinamente a una
persona a requerir dosis cada vez más altas de una sustancia para poder experimentar un
mismo efecto. En una cuantificación ficticia, si una dosis de tamaño 1 logra un efecto de
una magnitud 5, posteriormente se requerirá que el tamaño de la dosis sea 2 o 3 para
obtener esa misma magnitud de 5 en el de efecto. Lo anterior explica porque una persona
con 3 cervezas ya está seriamente alterada mientras que otra hasta ahora se está
empezando a “entonar”. Básicamente estas dos personas tienen niveles diferentes de
tolerancia al alcohol.

Señalemos algunas cosas que hay que saber sobre la tolerancia:

a. Entre más frecuente sea el consumo, más rápido se adquirirá la tolerancia.


b. No todas las SPA tienen la capacidad de producir tolerancia, pero si la gran mayoría.

1 El síndrome del Korsakoff es un trastorno mental en el que la memoria y el aprendizaje se ven afectados, involucrando otras

funciones cognitivas. Este síndrome está ocasionado por una deficiencia nutricional, o bien por un abuso excesivo de alcohol. Estas
dos causas desembocan en la falta de la vitamina B1 o tiamina (Kopelman, Thomson, Guerrini, & Marshall, 2009)

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c. Si el consumo se suspende por un tiempo prolongado, la tolerancia puede
desaparecer.
d. Pero si se vuelve a consumir, se llegará más rápidamente al último nivel alcanzado.
e. Factores como edad, peso, condición de salud o sexo, pueden influir en el nivel de
tolerancia que tenga una persona.
f. Se puede presentar un fenómeno llamado tolerancia cruzada: se adquiere tolerancia
hacia una sustancia pero ésta tolerancia también se manifiesta ante otra sustancia que
nunca antes se había consumido. Para que esto ocurra las sustancias deben ser del
mismo tipo, es decir, depresoras o estimulantes. Esto explica por qué algunas
personas que ingieren mucho alcohol regularmente, cuando van ser anestesiados para
un procedimiento quirúrgico, el anestesiólogo debe usar un poco más del
medicamento en cuestión.

El alcohol es la única sustancia que genera tolerancia negativa. Es decir, después


de haber alcanzo un máximo de tolerancia, progresivamente empieza a requerir menos
alcohol para experimentar los efectos. Esto se observa especialmente en personas que ya
tienen serios problemas asociados a la ingesta de alcohol que cumplen con los criterios
de una condición clínica.

3. ¿Qué es la dependencia?

Los manuales de clasificación de trastornos mentales (DSM-V; CIE-10) hacen


mención a dos categorías: el abuso y la dependencia. Sin entrar en demasiados
pormenores, la diferencia es de frecuencia, intensidad y grado de afectación de diferentes
áreas vitales. Es así, que en la dependencia ya se reconoce la intensa necesidad
psicológica que tiene el individuo de repetir el consumo, a pesar de ya percibir las
consecuencias nefastas del consumo. Adicionalmente, se habla de la posible necesidad
fisiológica de volver a consumir. Esta se origina por la alteración metabólica generada por

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el consumo. Si bien el consumo de la gran mayoría de las SPA puede inducir
dependencia psicológica, no todas pueden generar dependencia física.

4. ¿Qué es el síndrome de abstinencia?

El reconocimiento de la existencia de la dependencia física es la manifestación del


síndrome de abstinencia. Este es un conjunto de signos y síntomas de orden fisiológico,
que se presentan transcurrido un tiempo después del último consumo. Esta
sintomatología suele ser muy molesta, lo cual lleva a la persona a volver a consumir
precisamente por evitar la aparición de los síntomas del síndrome. El cuadro más descrito
es el del síndrome de abstinencia por opiáceos (morfina, heroína, etc). Por un tiempo se
creyó que si al abandonar el consumo de una sustancia, no se manifestaba esta
sintomatología, la sustancia en cuestión no tenía la capacidad de producir dependencia
física. Luego se precisó que el síndrome de abstinencia puede ser diferente de una
sustancia a otra. Claro, en aquellas que tienen dicha capacidad. Algunos autores
describen el proceso de dependencia de manera resumida de la siguiente forma: Si al
comienzo se consume por buscar estar bien, después se consume por evitar estar mal.

Tradicionalmente se ha creído que la dependencia física hacia una sustancia hace


más difícil su tratamiento o que lleva más al mantenimiento del consumo. Esto realmente
no es cierto. En el caso de la heroína, que se supone es una de las sustancias con
capacidad de producir dependencia física más rápidamente y que su síndrome es
supremamente molesto, existen tratamientos médicos (costosos por demás) que en un
lapso de máximo 72 horas, han hecho una “limpieza” de los receptores opiáceos a nivel
cerebral, por lo tanto, la persona ya no tiene dependencia física. Sin embargo, lo anterior
no es una garantía de que la persona no vuelva a consumir una vez sea dada de alta del
hospital. Su dependencia psicológica lo llevará posiblemente a volver a consumir, a pesar
de que ya no experimenta las molestias del síndrome de abstinencia.

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Para finalizar este apartado, tomaremos las palabras del Dr. Augusto Pérez Gómez:
“Si la adicción a las drogas es una enfermedad, es la única cuyo tratamiento es
psicológico y no médico” (Pérez Gómez, 2013).

5. Tipos de consumo

El criterio más empleado cuando se habla de tipos de consumo es la frecuencia de


uso. Si bien nos puede dar una posible dirección de hacia dónde se dirigen las
consecuencias del consumo, no es suficiente. Motivaciones, circunstancias y la
funcionalidad que pueda tener el consumo son otros elementos que ayuda a identificar
diferentes modalidades de consumo.

Las descripciones que se darán a continuación, son muy generales y no


necesariamente describen el patrón de consumo que se pueda dar con todas las SPA.
Recordemos que hoy vivimos la época del policonsumo (consumo de varias sustancias de
manera simultánea o con periodos de tiempo corto entre los consumos).

Consumo experimental

En esta categoría entran la gran mayoría de las personas que han probado en toda
su vida una sustancia, no más allá de unas dos o hasta tres veces. Estos consumos se
dan en un periodo de tiempo relativamente corto y luego nunca más volver a repetir
experiencia.

La curiosidad es la motivación más frecuente en este tipo de consumo. Para


algunos, con esta definición quizás se desmitifiquen algunas ideas. Se piensa que
quienes acceden a consumir aun cuando sea un par de veces, son personas que
provienen de hogares altamente disfuncionales y profundas problemáticas relacionales y
con elevados riesgos a nivel psicosocial. La evidencia indica que muchas personas que
han tenido un consumo experimental no cuentan con estas características: pueden

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provenir incluso de hogares funcionales y adaptados socialmente. Aquí es en donde se
acude a las autovalidaciones científicas: precisamente por la carencia de un gran acúmulo
de factores de riesgo, es que algunas personas se pueden dar el lujo de hacer consumos
experimentales sin que progresen a otras formas de consumo. Por lo tanto, el solo
consumo en sí mismo no es señal suficiente para atribuir o deducir grandes problemáticas
en un individuo.

Consumo ocasional

Aquí ya existe una posición abiertamente favorable ante el consumo. Se da en


contextos de esparcimiento social, no hay deliberación previa para que se presente el
consumo: si se da la oportunidad de consumir, se hace, si no, no se dan esfuerzos por
buscarlo.

Suele haber largos períodos de abstinencia sin que ello represente un problema. Lo
que impulsa el consumo ocasional está más relacionado con la búsqueda de placer,
lubricar la interacción social o como una forma indirecta de rebeldía.

Solo por incidentes aislados y de manera muy fortuita, la gran mayoría de las veces
las personas no se ven involucradas en situaciones riesgosas o peligrosas para ellos
mismos o para otros. Claro está, esto también depende de que sustancia se está
consumiendo: un solo consumo de éxtasis, así sea de forma experimental u ocasional,
puede conllevar graves riesgos, incluso con consecuencias letales.

Consumo habitual

Como su nombre mismo lo dice, el consumo habitual ya implica una cierta


periodicidad y una búsqueda explicita del consumo. Ya puede permear el desarrollo de
algunas actividades vitales, es decir, va más allá del simple esparcimiento y diversión. Las

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cantidades, la frecuencia o ambas se ven aumentadas. Puede haber evidencias de
tolerancia.

Ya puede haber una afectación en algún grado de diferentes áreas vitales. La


velocidad del compromiso también está condicionado al tipo y cantidad de sustancias que
se consuman: accidentes de tránsito, riñas callejeras, detrimento en el rendimiento
académico y/o laboral, alteración del clima familiar. Quizás lo más grave de este patrón de
consumo es la percepción de que se tiene control sobre el mismo, aun por encima de
algunas evidencias que muestran que la calidad de vida propia y de las personas
cercanas ya se está afectando de manera seria.

Consumo compulsivo

Si en el patrón anterior, la persona podía buscar excusas para justificar su consumo,


aquí las mismas se han agotado. Si bien no necesariamente ante los demás, pero si hacia
sí mismo, la persona reconoce que está metido en problemas, pero no sabe cómo salir de
ellos.

En el consumo compulsivo se malgasta mucho tiempo, dinero y hay una clara


alteración de las actividades vitales. La deserción académica, la pérdida del trabajo, los
conflictos con la ley o la expulsión del hogar son consecuencias previsibles. Sin lugar a
equívocos, se cumplen los criterios psiquiátricos que describe tanto del abuso como la
dependencia hacia las sustancias.

6. Una clasificación de las sustancias

A continuación se muestra la clasificación más conocida en los medios de trabajo


relacionados con consumo de SPA. En los entornos de química farmacéutica pueden
emplearse otro tipo de clasificaciones que obedecen a otros criterios. Aquí nos centraremos

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en cuál es la principal acción farmacológica de la sustancia sobre el SNC sus derivadas
consecuencias

Las depresoras

Erróneamente se cree que el nombre de sustancias depresoras se debe a que


inducen estados de ánimo depresivos. La verdad poco o nada tiene que ver con ello. Su
nombre de debe a la acción depresora o inhibidora de funciones del SNC. Reaccionar
más lentamente, perder el equilibrio la disminución del tono muscular son todas pérdidas
atribuibles a una acción inhibitoria sobre algún subsistema.

Dentro de esta categoría encontramos las siguientes sustancias:

El alcohol
El opio y sus derivados (morfina, heroína, codeína, etc)
Tranquilizantes menores: benzodiacepinas.
Tranquilizantes mayores: barbitúricos
Inhalantes: la gran mayoría de ellos y de diferentes orígenes. Están los
hidrocarburos como cierta clase de pegantes (“Boxer”, “Sacol”) o los compuestos a
base de cloruro de metilo (“Dick”), por citar algunos.

Esta es la ocasión para desmitificar una idea equívoca muy difundida: pensar en el
alcohol como una sustancia estimulante. Este es un excelente ejemplo de cómo la
percepción y valoración subjetiva del efecto de la sustancia va en contravía con la real
acción farmacológica que ella ejerce. En bajas cantidades, se experimenta una sensación
de euforia y es por esto que se le considera una sustancia estimulante. Realmente, lo que
ha sucedido es que el alcohol ha deprimido los centros que inhiben y regulan la conducta
social. O dicho de una manera más sencilla: menos por menos da más. Cuando
aumentan las cantidades de alcohol en el sistema, la acción depresora es mucho más

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evidentes: la típica alteración del equilibrio, la lentificación de los reflejos y la pérdida
paulatina del tono muscular.

Las estimulantes

La acción de las sustancias estimulantes es como su nombre lo indica, estimular el


sistema. Esto se manifiesta con aumento de la energía, la fuerza, los reflejos, pérdida del
sueño y el apetito. Puede llegar a producir incluso estados de exaltación y fuerte agitación
psicomotora que bordea la psicosis.

Las sustancias más conocidas en esta categoría son:

Múltiples derivados de la hoja de coca: La cocaína, el basuco y el crack. En


algunos países del cono sur se habla de la pasta base.
Anfetaminas: Es una familia relativamente extensa y que estructuralmente tiene
varias “primas hermanas” como el éxtasis. Si bien en los años 60’s tuvieron algunos
usos médicos, hoy están restringidas a situaciones muy específicas como el
tratamiento de la narcolepsia.
Xantinas: Son alcaloides derivados de plantas como el té, el café y el cacao. Los
alcaloides específicos sería la cafeína (café), la teobromina (cacao) y la teofilina (té).
Bebidas “energizantes”: Si bien la cafeína es muy común en este tipo de bebidas,
otras también contienen taurina, ginseng y glucuronolactona. Se aclara que las
bebidas energizantes son totalmente diferentes a las hidratantes (Gatorate).
Metanfetamina: El principio activo es la desoxiefedrina. En los Estados Unidos se le
llama “cristal” o “Ice”. Su aparición data de varias décadas atrás, pero su uso
pandémico abarca los últimos 10 años.
Otra oportunidad para desmentir una idea errónea muy difundida acerca de las
llamadas bebidas energizantes. Estas son realmente bebidas estimulantes, solo que el
nombre de energizantes tiene unos efectos comerciales más atractivos.

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Beber tres latas de 500 cc no es muy diferente a beber tres tazas de café negro bien
cargado. Y como cualquier cosa en exceso, obviamente trae sus consecuencias.
Efectivamente pueden producir alteraciones cardiacas, pero en personas con cardiopatías
preexistentes. Igualmente pueden inducir insomnio y la privación de sueño conlleva
subsecuentes alteraciones. Con esto, no vamos en contravía de la recomendación clara y
explícita de los fabricantes: evitar su suministro a menores de 14 años.

Los Alucinógenos

La característica principal de este tipo de sustancias es su capacidad para generar


alteraciones en la percepción visual, auditiva y/o kinestésica. Una alucinación es una
percepción que no tiene un referente en la realidad. Se diferencia de una ilusión, en tanto
que esta si tiene un estímulo en la realidad pero se cambia su interpretación. Si en un
salón de conferencias alguien dice ver a ranas azules caminando por las paredes, muy
probablemente será una alucinación visual. En cambio, si en el mismo recinto varias
personas dicen ver una sombra que desaparece fugazmente detrás de una silla,
posiblemente alguien piense que fue una rata, otro diga que fue un perro o quizás un
fantasma. Sin embargo, el personal luminotécnico aclara que fue el efecto generado por
un foco que se movió de lugar, una persona se desplazó y su sombra se proyectó. En el
caso de las ranas azules, no hay nada que medianamente se parezca a estos animales
sobre la pared, pero alguien los ve. En el caso de la sombra, efectivamente hubo un
estímulo que provocó la percepción, lo que cambió fue la interpretación que cada cual le
dio.

Las sustancias alucinógenas más conocidas y usadas son:

L.S.D: dietilamida de ácido lisérgico.


Peyote: un cáctus típico de los desiertos mexicanos, cuyo principio activo es la
mescalina.

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Hongos: ciertas variedades cuyo principal principio activo es la psilocibina
Yajé: brebaje obtenido del extracto de una liana (Banisteriopsis caapi) típica de la
selva amazónica.
Salvia: es una hierba (Salvia Divinorum) que se da desde México hasta Sudamérica
y que ha convertido en un producto de consumo emergente en los últimos años.
PCP: Fenciclidina o “polvo de ángel”, es un anestésico de uso odontológico con
capacidades no solo alucinógenas sino también disociativas.
Ketamina: Muy similar al PCP, era un anestésico de uso veterinario.
2-CB: 4-bromo-2,5-dimetoxifeniletilamina es un alucinógeno cuyo uso también ha
sido emergente en los últimos años.

Sustancias mixtas

También se les llamó drogas de diseño. Estas sustancias pueden ocasionar efectos
múltiples dependiendo de las dosis en que se ingieran y por lo mismo, no se pueden
clasificar estrictamente en alguna de las categorías previamente mencionadas. El listado
puede ser muy extenso, sino, miremos lo siguiente:

• MDA: 3,4 MetileneDioxiAnfetamina


• STP: 4-metil 2,5-Dimetoxioanfetamina
• DOB: 4-bromo-2,5 Dimetoxinfetamina
• MDMA (3,4 MetileneDioxiMetaAnfetamina) o comúnmente llamado “Extasis”. En
bajas dosis, el éxtasis tiene efectos euforizantes y si aumenta la cantidad, ya se
experimentan las alucinaciones.
• Marihuana: Se la ha denominado como sustancia mixta porque los efectos pueden
variar significativamente, pero esta variación es de una persona a otra. Hay
quienes refieren efectos estimulantes, otros hablan de efectos depresivos e incluso,
hay personas que dicen haber experimentado alucinaciones. Estos últimos, suelen
tener antecedentes psiquiátricos de psicosis.
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TALLERES

Hola! Colega! Por favor profundizar un poco más en el propósito pedagógico de los
talleres, incluir el ejercicio del que hablamos, la guía del minuto a minuto de la
capacitación y la evaluación pre y post.

Taller 01: Consumo de SPA, ¿Es o no un problema?

Veamos antes que nada, cuáles son los propósitos que tiene este taller.

Tener la historia como marco de referencia para ver como el significado del consumo
de SPA ha cambiado a los largo del tiempo.
Encontrar otros puntos de vista del problema del consumo de SPA más allá de la
dimensión biológica.
Dejar en claro que la principal afectación es la vulneración que el individuo hace a
través de su conducta, en la vida de otras personas.

A continuación, se mostrará cada una de las láminas y las ideas que habrá que
desarrollar en cada una de ellas.

Lámina 1: Breve mirada del consumo en la historia


a. Lo ha habido desde tiempos milenarios: El consumo de SPA no es algo de los
tiempos modernos. Hay evidencias de presencia de sustancias diversas como vino,
cerveza y plantas alucinógenas desde hace más de 15.000 años. El origen de la
cerveza no es claro, porque se le atribuye tanto a los egipcios como a los Sumerios
hace unos 4.000 A.C. Incluso, en la alfarería de los Cromañon y Neandenthal hay
vestigios de vasijas con rastros de vino.
b. Fuerte control social, niños y mujeres excluidos del consumo. Aquí se
empiezan a notar las diferencias entre el consumo milenario y el consumo en la

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actualidad. En casi todas las sociedades, han existido mecanismos de control social
frente al consumo. Parte de ello, implicaba la restricción del consumo a los niños y a
las mujeres. En la actualidad, si bien la ley es clara frente a eso, los mecanismos de
control social se han disipado. Que la ley tenga un enunciado no equivale a la
aplicación del control social por parte de los miembros de una comunidad.
c. Asociado a ritos religiosos y medicinales principalmente: Los chinos por
ejemplo, usaban el cannabis y el opio con diversos fines medicinales. Colón cuando
llegó a América, fue impresionado por una extraña práctica de los habitantes de las
nuevas tierras: los hombres carburaban las hojas envueltas de una planta. Y decidió
llevar dichas hojas a la presencia de la reina Isabel La Católica. Era nada más y
nada menos que tabaco. Los hombres Aruhacos de la Sierra Nevada de Santa
Marta, mambean hojas de coca para trabajar. También lo hacen en rituales
religiosos. En la tradición judeo-cristiana, se reconoce la aceptación del vino en
festejos religiosos, sin embargo se condena la embriaguez. Los musulmanes son
más radicales: la religión prohíbe explicita y taxativamente el consumo de alcohol,
en tanto que lo asocian con el pecado.
d. Que algo ocurre desde hace tiempo no justifica su práctica. Algunas personas
justifican el consumo de SPA con fines de esparcimiento, precisamente en la idea
de que este se realiza desde tiempos milenarios. Sin embargo hay que ser
cuidadoso y no confundir. Primero, usos medicinales y religiosos distan mucho de
los empleos como medio de esparcimiento. Segundo, la antigüedad de una práctica
no la hace necesariamente aceptable. El homicidio por ejemplo, ha existido desde
siempre, pero no por ello se justifica su realización.

Ideas claves:

• No pueden ponerse como equivalentes los usos medicinales con los usos
recreativos de las sustancias.

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• El origen de una sustancia (natural o sintética) no define necesariamente la
peligrosidad de la misma.

Lámina 2: Los determinantes culturales en Occidente


a. En América, la Corona Española tiene el control sobre el tabaco, el estanco.
En la colonia se instaura el impuesto a la comercialización del tabaco. Desde este
momento, se empieza a hacer evidente el control que el estado empieza a tener
sobre los entornos comerciales de las sustancias. En este caso, el estado está
representado en la corona española.

b. Posteriormente pretende hacer lo mismo con el alcohol. También se instaura


impuesto para el aguardiente. Con el tiempo, la chicha es prohibida, porque se la
atribuían capacidades para embrutecer a las personas. Sin embargo, la prohibición
no estaba motivada en defender los intereses de la salud pública, sino por los
económicos de particulares. Recuérdese que la chicha era más de fabricación
artesanal y doméstica y no a escala industrial, por lo tanto, escapaba al control con
fines comerciales.

c. El empleo de otras sustancias era algo que pasaba prácticamente


inadvertido, por su uso tan reducido y restringido. Las sustancias alucinógenas
por ejemplo, tenía más un uso religioso y místico que como esparcimiento. En
muchas culturas, el chamán, mamó, taita, brujo o su equivalente, eran
simultáneamente médico y sacerdote. En la cultura de occidente, hasta el
medioevo la iglesia era también reguladora del saber de la medicina. Es en el
renacimiento cuando empiezan a separase estas dos dimensiones.

d. Qué una sustancia esté controlada por el estado no es equivalente a que su


uso sea saludable. Podemos decir que con el inicio de la era industrial, empiezan
a cambiar fuertemente los usos de las SPA en occidente. Los estados empiezan a
tener cada vez más injerencia en el control sobre el uso y comercialización de las

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sustancias. La corona inglesa y el uso del opio en China por ejemplo. El aspecto de
mayor relevancia es el control tributario.

Lámina 3: El caso del cigarrillo en los Estados Unidos


a. Normalmente, siempre se ha hecho mucho énfasis en la dimensión biológica
del uso de las sustancias, lo cual es cierto. Un mensaje muy común en las
estrategias de prevención es la afectación del consumo sobre la salud física de las
personas. Y no se discute que puede ser cierto. Sin embargo, se descuida la
implicación en otras áreas de la vida de las personas, que son igualmente
importantes.

b. Sin embargo, el mensaje que ha generado es que pareciera que se tratara de


un asunto estrictamente personal. También se ha resaltado mucho el argumento
de la libertad personal y el fuero de la privacidad personal.

c. La historia del cigarrillo en Estados Unidos. A mediados de los años 50’s, es


cuando se registra el consumo de tabaco per capita más elevado en la historia.
Eran explícitos los mensajes publicitarios en donde aparecían médicos, aduciendo
a que el tabaco no representaba un peligro para la salud. Pero, poco a poco, las
evidencias comienzan a ser inocultables y se empiezan a resaltar los mensajes que
ponen en relieve los peligros para la salud: complicaciones en las vías áreas,
afectación cardiaca, etc. Las leyes empiezan a cambiar e incluso, hay demandas
contra las tabacaleras por no haber advertido al público sobre los peligros para la
salud. Y muchas de esas demandas han sido perdidas por las empresas. Hoy en
día, el consumo de cigarrillo en Estados Unidos está “acorralado”. Desde la misma
industria se afirma que en la actualidad los esfuerzos comerciales están más
encaminados al mantenimiento de los usuarios actuales, porque que la creación de
nuevo mercado, es cada vez más difícil. Otros incluso aseveran que para el año

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2050, la industria tabacalera habrá desaparecido de los Estados Unidos. En
Europa, la situación no es muy distinta.

Lámina 4: ¿Por qué y para quien es un problema el consumo?


Antes de comenzar la exposición de esta parte, se hará un ejercicio de lluvia de
ideas con los asistentes. Para ello es necesario tener el soporte de un tablero acrílico. Se
harán dos preguntas para que el público aporte ideas:

El consumo de Sustancias, por qué es un problema y para quién es un problema. Se


escriben las respuestas de las personas se dejarán allí consignadas para irlas
confrontando con la exposición que se vaya haciendo.

a. Por más esfuerzos que se hagan, el consumo de SPA abandona la esfera


privada y penetra en la pública. En principio, en todas las culturas y en todos los
tiempos, el bien común ha primado sobre el bien particular. Es quizás por esto que
no puede entenderse el consumo meramente como una decisión personal que no
involucra la esfera del bienestar del otro.

b. Lo anterior hace que el problema del consumo no sea solo del individuo sino
que se convierte en un problema para la comunidad. El consumo en sí mismo,
no es el inconveniente. Es más la implicación del comportamiento de la persona
estando bajo los efectos y con las consecuencias posteriores para sí mismo y para
los demás.

c. La afectación primera es la salud física y mental del sujeto, pero logra


permear otras áreas. Indudablemente, hay una afectación en la salud física del
sujeto. Y podría afirmarse que eso solo le compete a cada persona. No

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necesariamente, si después, por ejemplo, el sistema de atención en salud debe
atender las dolencias auto inducidas y las consecuencias del consumo. Pero, la
salud mental del sujeto también se ve vulnerada y esta a su vez, es la que
comanda la ejecución de la persona en otras áreas que tocan la vida pública.

Láminas 5 a 16: Áreas afectadas por el consumo de SPA


a. Salud Física: el funcionamiento e integridad del organismo se ve vulnerada por las
diversas SPA y en diferentes sistemas.
1. Nervioso: Evidentemente es el primer sistema afectado. Primero, el
funcionamiento mismo cuando se está bajo los efectos de la sustancia.
Pero, a mediano y largo plazo puede generar alteraciones, algunas de ellas
de carácter permanente e irreversible, incluso si hay suspensión del
consumo. El consumo crónico de marihuana puede reducir el coeficiente
intelectual. El consumo abusivo de alcohol puede producir amnesia y
psicosis tipo Korsakoff. 2
2. Cardiovascular y respiratorio: Íntimamente vinculados estos dos sistemas,
el agente más reconocido como el principal vulnerador de su integridad es el
tabaco, que puede causar: cáncer de pulmón, EPOC, enfisema,
engrosamiento y obstrucción de las arterias, hipertensión arterial,
cardiopatías, ACV, disfunción eréctil. Sin embargo, cualquier SPA
susceptible de ser consumida a través de la combustión, es una amenaza
real para estos dos sistemas: basuco, marihuana, heroína, metanfetamina
por citar algunas.
3. Endocrino: Hay evidencias que muestran que sustancias como la
marihuana afectan el balance endocrino. En las mujeres puede llevar a la
amenorrea permanente, lo cual significa infertilidad. En el hombre, el conteo
2 El síndrome del Korsakoff es un trastorno mental en el que la memoria y el aprendizaje se ven afectados, involucrando otras

funciones cognitivas. Este síndrome está ocasionado por una deficiencia nutricional, o bien por un abuso excesivo de alcohol. Estas
dos causas desembocan en la falta de la vitamina B1 o tiamina (Kopelman, Thomson, Guerrini, & Marshall, 2009)

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de espermatozoides se puede ver afectado, lo cual también incide en la
función reproductiva. La diabetes es una enfermedad del sistema endocrino
en tanto que se ve alterado el funcionamiento de una glándula como es el
páncreas. Hay evidencias que muestran que el exceso de alcohol puede
facilitar la aparición de la diabetes en personas con antecedentes familiares
de ésta enfermedad. Otros afirman que incluso la puede producir, es decir,
sin tener antecedentes familiares, la persona puede desarrollarla.
4. Digestivo: Sin lugar a duda, el reconocimiento más grande que se hace
sobre la afectación de este sistema se le atribuye al alcohol y la incidencia
que tiene en el funcionamiento del hígado y del páncreas principalmente:
Cirrosis, cáncer hepático y pancreatitis son las enfermedades más
asociadas. Ya se hizo mención de la diabetes.
5. Músculo-esquelético: Hay evidencias que muestran que el exceso de
alcohol, puede llevar a procesos de descalcificación. Por otra parte, es muy
común la afectación por deficiencias en la vitamina del complejo B, lo cual
redunda directamente en la conductibilidad eléctrica vinculada con las
respuestas motoras. Si bien la alteración de base es sobre el sistema
nervioso, médicamente se le reconoce más como un problema muscular.
6. Sistema inmunológico: Se sabe que no solo el abuso en el consumo de
alcohol si de muchas otras sustancias más, afecta directamente la respuesta
inmunológica del organismo. Por lógica, esto hace que el usuario sea más
propenso no solo a la adquisición de infecciones sino que su recuperación
suele ser más lenta. Algunas personas, utilizan una expresión coloquial un
poco fuerte: es como tener un SIDA pero en versión pequeña. Además, la
mayor propensión a contraer infecciones de diversas clases, también está

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relacionado con el consumo parental3 de sustancias, sobre todo, cuando hay
intercambio de agujas.
b. Salud Mental: Esta es reconocida como otra área, aun cuando la vinculación entre
el funcionamiento del cerebro y nuestro comportamiento es directa. Para los más
ortodoxos, no sería correcto hablar de salud mental sino más bien de la salud del
sistema nervioso central. Veamos sin embargo, algunas de las complicaciones más
frecuentemente asociadas al consumo de diferentes SPA.
1. Inducción de estados psicóticos: Algunas sustancias como la marihuana
pueden inducir estados psicóticos, sobre todo en personas con
antecedentes familiares de esquizofrenia. Otras como la cocaína, pueden
producir estados temporales de psicosis, como resultado directo del abuso.
En el caso del alcohol, ya se mencionó que puede producir psicosis tipo
Korsakoff, lo cual es una señal casi inequívoca de daño cerebral
permanente.
2. Depresión: El consumo abusivo de alcohol, puede inducir estados
depresivos o agravar un cuadro pre-existente. Con la cocaína se sabe que
puede inducir estados transitorios de depresión por las bajas en la
serotonina, dopamina y norepinefrina que esta genera. A largo plazo, dichos
estados pueden llegar a tener un carácter de permanencia.
3. Alteración de funciones cognitivas: La memoria y la atención se pueden
ver afectadas a corto, media y largo plazo por el uso repetido de sustancias
como el alcohol y la marihuana. Consecuentemente y de forma lógica, los
procesos de aprendizaje se ven comprometidos. La motivación también se
pueden ver seriamente afectada. En el caso concreto del uso reiterado se
identifica un trastorno denominado síndrome amotivacional, en el cual la

3
Ingreso de sustancia por medio diferente al digestivo, puede ser mediante una punción en piel, mucosas, músculo o
torrente sanguíneo.

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persona paulatinamente va perdiendo el interés por el desarrollo normal de
muchas de las actividades cotidianas. La expresión coloquial de este
síndrome es la apatía y el aburrimiento que la persona muestra por casi
todo: el estudio, el trabajo, actividades deportivas y de esparcimiento, etc.
4. Propensión a conducta violenta: Está identificada la relación que existe
entre el consumo de ciertas SPA y la propensión a conductas violentas. De
una parte, se sabe que el abuso en el consumo de alcohol y cocaína, altera
las funciones ejecutivas, es decir, aquellos procesos involucrados en la
planeación, determinación de metas y procesos de autoregulación entre
otros. Las funciones ejecutivas son importantes en la anticipación a posibles
consecuencias de nuestras acciones, por lo tanto, pueden vincularse con
prever la afectación que puede tener nuestra conducta en otras personas.
Ahora bien, para que surja la conducta violenta se requiere además una
fuerte activación emocional (ira). Por lo tanto, la presencia de la ira y la falta
de control emocional serían los ingredientes propicios para explosiones de
violencia incontrolada. Aquellas sustancias más asociadas con conducta
violenta son el alcohol, la cocaína, el basuco, las anfetaminas y la
fenciclidina (PCP o polvo de ángel) principalmente.
5. Riesgo de suicidio: Los estudios señalan que el riesgo de suicidio entre
pacientes alcohólicos puede ser entre 5 y 20 veces mayor comparado con la
población general. Las cifras de Medicina Legal señalan la presencia de
alcohol en personas muertas por suicidio, en un rango entre el 35% al 42%,
en aquellos casos en donde se practicó una examen de toxicología (Forero y
Pérez, 2001; González Ortiz, 2002).
c. Vida sexual: Hay muchas formas de valorar la afectación en esta esfera de la vida
de las persona. Veamos algunas de ellas.

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1. Reproducción: Previamente se vio como el consumo de sustancias puede
generar una afectación en la función reproductiva, tanto en hombres como
en mujeres.
2. Disfunción eréctil: Esta es una alteración del sistema vascular que afecta a
los hombres. El cigarrillo, la marihuana, el alcohol, la heroína y la cocaína
entre otras, han sido identificadas como sustancias que inciden en la
presencia de esta alteración.
3. Alteración de la libido: Erróneamente se ha creído que el consumo de
ciertas sustancias aumenta la libido y la capacidad sexual. Nada más
alejado de la realidad. Se sabe que una consecuencia a largo plazo del
abuso en el consumo de alcohol es la disminución del deseo sexual. Igual se
presenta con el abuso de derivados de la coca, las anfetaminas y la
marihuana, por citar solo algunas.
4. Incursión en conductas riesgosas: Se entiende por conductas de riesgo
aquellas que pueden generar consecuencias peligrosas para la salud y la
integridad de la persona. Se puede entender por este tipo de conductas el
acceder a múltiples parejas sexual, no emplear mecanismos de protección
como el preservativo, dejar de usar mecanismos de contracepción entre
otras. Dentro de las estrategias de prevención de la transmisión de VIH, el
uso de drogas ya se considera un factor de riesgo, por tener un efecto como
“disipador conductual”.
d. Esfera familiar: Dependiendo del momento del ciclo vital en el que se encuentre la
persona, la familia inmediata puede ser entendida como la de origen (padre,
madre, hermanos) o la de nueva constitución (esposa, hijos). Sin embargo,
independientemente de cómo se vaya a entender, son amplias las referencias
sobre el deterioro en la calidad de vida familiar atribuible al consumo de SPA.

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1. Divorcio: El abuso por consumo de SPA es una razón muy frecuente que
conduce a muchas parejas al divorcio. El inconveniente es que esto genera
una condición de mayor vulnerabilidad para todos sus miembros, pero sin
lugar a dudas, los más afectados suelen ser la mayoría de las veces los
menores de edad.
2. Violencia intrafamiliar: Existe una poderosa conexión entre la violencia
intrafamiliar y el abuso de consumo de SPA. La sustancia que se menciona
con mayor frecuencia como responsable de eventos de este tipo de
violencia es el alcohol. Y hay que hacer precisiones: no son infrecuentes los
casos en donde los hijos son quienes agreden a sus padres y que además,
tienen problemáticas asociadas al consumo.
3. Padres como factor de riesgo: El consumo abusivo de SPA por parte de
los progenitores es reconocido como un factor de riesgo para que en el
futuro los hijos menores de edad lleguen a verse involucrados en el
consumo.
e. Esfera social: Los amigos, los compañeros de estudio/trabajo y los vecinos entre
otros, también son personas importantes en el establecimiento de las redes de
soporte social. Esta dimensión de la vida de la persona también se ve vulnerada
por el consumo de SPA. Veamos como:
1. Disociación de amistades: Es casi de libro observar como la persona que
se empieza a involucrar en el consumo, comienza a abandonar amistades
de antaño y comienza a relacionarse con personas que están más
conectadas con el consumo. También se observa el proceso en la otra vía,
en donde es excluido por sus viejas amistades, precisamente por el
consumo de SPA. Es inevitable que lo uno o lo otro suceda, porque ambos
procesos están guiados por el mismo principio: los seres humanos se
vinculan o se separan según los intereses que tengan.

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2. Amigos consumidores: En el establecimiento de nuevas amistades, todos
o la gran mayoría algo tienen que ver con el consumo. De allí la percepción
errada cuando se afirma que “fumar marihuana es muy común, todo el
mundo lo hace”. La corrección es “quizás todas las personas con las que tu
andas, pero no todo el mundo fuma marihuana”. Si no, veamos que nos
arrojan los datos. Según el último estudio de consumo de SPA a nivel
nacional realizado en el año 2008, el 8% de la población colombiana entre
12 y 65 años ha probado marihuana al menos una vez en su vida. En el
mismo tipo de estudio realizado en el año 2013, la cifra ascendió a 11.48%.
Con todo y el aumento en el consumo de marihuana, la gran mayoría de los
colombianos nunca han tenido contacto con dicha sustancia. Por lo tanto,
tener amigos consumidores es un factor de riesgo para el inicio del consumo
y una condición que ayuda al mantenimiento del mismo.
f. Estudio: En esta dimensión se piensa particularmente en menores de edad, dado
que se encuentran cursando estudios en colegio o jóvenes que se encuentran
haciendo estudios técnicos o universitarios. Veamos cómo se vulnera esta área
vital.
1. Deserción escolar: El consumo abusivo de SPA está altamente relacionado
con la deserción o abandono escolar. Y esto incluye también a quienes se
están formando en los estudios superiores. Si se quiere ver desde una
perspectiva de economía nacional, cada estudiante que se sale del sistema
escolar, se contabiliza como una pérdida de inversión. De otra parte, la
suspensión de la formación incide en aumentar condiciones de
vulnerabilidad social en el presente y a futuro.
2. Rendimiento escolar deficitario: Si el estudiante aún se encuentra dentro
del sistema, es frecuente que tenga un rendimiento escolar bajo. Esto se
explica por la incidencia del consumo en las funciones cognitivas y en el

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cambio de la motivación. De hecho, la baja en el rendimiento escolar es
reconocido como una señal de que algo está sucediendo en la vida del
joven: consumo de SPA, bullying, abuso sexual, etc.
3. Ideas equivocadas acerca de la mejoría en el rendimiento:
Desafortunadamente, existe una serie de creencias erróneas que ponen de
manifiesto que el consumo de ciertas sustancias puede mejorar el
desempeño académico, lo cual es falso y con demostraciones de laboratorio
que así lo corroboran. También hay otras ideas acerca del aumento de la
creatividad atribuible a sustancias de tipo psicodélico. Esta idea también es
errónea. No se puede equiparar la valoración subjetiva con el desempeño
real.
g. Trabajo: La dimensión laboral también se ve afectada de manera seria. De hecho,
los estudios hechos sobre el impacto del consumo de alcohol y otras drogas,
reportan que el 70% de las pérdidas atribuibles al consumo se ven representadas
en el sector productivo. Veamos algunos detalles de cómo se relaciona el consumo
de SPA con el impacto en el área laboral.
1. Disminución en el rendimiento laboral: Hay pruebas amplias y suficientes
que ponen de manifiesto que el abuso en el consumo de sustancias incide
negativamente en el rendimiento y productividad del empleado.
2. Mayor propensión a errores: El consumo abusivo de SPA tiene relación
con el aumento en la comisión de errores, tanto en tareas con una alta
demanda física como en aquellas que exigen competencias intelectuales. Es
clara la recomendación en evitar maniobrar maquinarias que demanden
altos grados de concentración, cuando se está bajo efecto de sustancias
como alcohol, tranquilizantes o sustancias con capacidad sedativa. Podría
pensarse que sería idea entonces el uso de sustancias estimulantes. No es

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buena idea, por ejemplo, si una persona tiene que soldar un microcircuito y
tiene el pulso alterado, simplemente porque bebió mucho café.
3. Mayor propensión a la accidentalidad: Una de las consecuencias de
cometer errores es el decremento de la productividad asociado a la
accidentalidad. Es la incursión en el área del riesgo al estar expuesto a que
sucedan accidentes que pueden comprometer tanto la integridad personal
como la de otras personas. Hay eventos documentados de accidentes de
aviación, en donde el piloto estuvo bajo efectos del alcohol en el momento
del siniestro.
4. Pérdida del trabajo: El código sustantivo del trabajo es claro y taxativo al
señalar que presentarse al lugar de trabajo bajo efectos de sustancias como
el alcohol o consumir en horas laborales, puede ser una causal para el
despido con justa causa.
5. Aplicación de controles biológicos sobre el consumo: En actividades y
profesiones de alto riesgo, la ley ampara la aplicación rutinaria de pruebas
de toxicología al personal que las va a desarrollar. Si bien podría aducirse
una violación a la privacidad, vale recordar que el bien particular no está por
encima del bien común. Efectivamente, consumir puede ser una decisión
personal que yo puedo desarrollar en el ámbito privado. Pero si estoy bajo
efectos de sustancias en mi sitio de trabajo, he penetrado en el espacio
público, por lo tanto, debo someterme a la regulación de la conveniencia
social.
h. Finanzas: En mayor o menor grado y de forma tanto directa como indirecta, el
consumo de SPA afecta las finanzas del sujeto, su familia e incluso, su trabajo.
Veamos algunos ejemplos.

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1. Un consumidor de cigarrillos, puede gastar al año entre 2 y 6 salarios
mínimos mensuales legales vigentes. Eso podría equivaler a una
excelentísima cena de navidad y año nuevo para toda la familia.
2. Un bebedor habitual de alcohol, puede gastar entre 6 y 32 salarios mínimos
mensuales legales vigentes anualmente. Eso equivaldría en promedio a 3
matrículas universitarias.
3. Un consumidor de cocaína, de basuco o de heroína, puede dilapidar una
fortuna completa.
4. Un accidente de tránsito entre dos vehículos, en donde hay al menos un
herido de mediana gravedad, puede costar alrededor de 30 millones de
pesos: las reparaciones de los carros, la movilización de la policía, el
desplazamiento de la ambulancia, el personal médico, los abogados, el
tiempo de incapacidad laboral, la inmovilización de los vehículos y más.
Obviamente, como todo este dinero no sale de un solo bolsillo, la percepción
de gasto se diluye. Ahora bien, y si la causa del accidente fue la imprudencia
de un conductor al manejar bajo los efectos del alcohol, ¿Por qué no afirmar
que toda esta pérdida es atribuible al consumo de licor?
i. Conflicto con la ley: Son muchas las formas como el consumo de SPA puede
colocar a las personas en situaciones de conflicto con el sistema judicial. Veamos
algunos ejemplos.
1. Accidentalidad: Tanto en el entorno laboral como por fuera. Las penas por
conducir bajo el efecto de sustancias que ponga al sujeto en condición de
beodez, pueden llevar a una persona no solo a pagar multas muy elevadas,
sino que incluso le puede costar la libertad si hay personas lesionadas o
fallecidas.
2. Eventos de violencia: ¿Por qué se aplica la ley seca en ciertos sectores de
la ciudad cuando hay un clásico de futbol? ¿Por qué hay esa misma medida

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en fechas electorales? ¿Por qué se ven aumentadas las cifras de ingresos a
los servicios de urgencias los viernes de quincena?
3. Incursión en actividades delictivas: Algo que muchos desconocen es que
algunos consumidores se tornan en expendedores, no porque tengan
aspiraciones en convertirse en “capos”, sino simplemente para poder
financiar su propio consumo. Otros acuden a otras modalidades delictivas
con el mismo propósito. Un joven en un centro especial de atención para
menores de edad infractores decía: “Robas para poder consumir y
consumes para poder robar”.

Lámina 17: Algunas cifras de interés


Estudios realizados en Estados Unidos, calculan que:

a. Anualmente, se pierden más de 600 billones de dólares (Miles de millones)


discriminados de la siguiente forma: 193 billones atribuibles al cigarrillo, 193
atribuibles a las drogas ilegales y finalmente, 235 atribuibles al alcohol.
b. Del gran total, el 22% corresponde a pérdidas en el sector salud, de los cuales
el cigarrillo aporta 96 billones, al alcohol 30 y las drogas ilícitas 11.
c. Otros datos arrojan que el 70% de la pérdida total atribuible a las drogas
ilegales, se reflejan en el sector productivo.
d. Se estima que tratar a una persona con dificultades por consumo de SPA,
puede costar anualmente entre 20 y 30 millones de pesos.
e. Con ese mismo dinero, se podría beneficiar anualmente alrededor de 2.500
escolares en acciones de prevención, logrando reducir en un futuro, la
incidencia en el consumo de SPA.

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Lámina 19: Ideas para considerar
Estas ideas nos pueden llevar a reflexionar un poco más sobre la real y verdadera
magnitud del consumo de SPA y como esto nos afecta a todos de manera directa en
algunos casos o tangencial en otros.

1. ¿Dejarías que tu hijo de 7 años fuera llevado a la casa por un conductor ebrio?
Pensemos en la persona que hace la ruta escolar de tu hijo. Si efectivamente beber y
conducir un vehículo no representan riesgo alguno, no habría problema en permitir
esto. ¿Cierto?
2. ¿Dejarías a tu hijo de 5 años en una habitación llena de fumadores? La persona adulta
que fuma, finalmente está decidiendo por sí misma. Pero, por qué imponerle nuestra
decisión a otro quien no lo ha consentido?
3. ¿Te dejarías atender por un odontólogo que está bajo efectos de marihuana? Si
efectivamente el consumo de esta sustancia es inofensivo y no acarrea
consecuencias, ninguno de nosotros tendría objeción frente al proceder del
odontólogo. ¿Y que tal que se le resbale la fresa “accidentalmente” cuando tienes la
boca abierta. Un accidente le puede pasar a cualquiera. ¿No?
4. ¿Dejarías que tu esposa fuera atendida en parto por un gineco-obstetra que acaba de
inhalar cocaína? Si el consumo ocasional de esta sustancia “no implica problema”
alguno, qué tal que la ocasión que esta persona escogió fue precisamente el momento
del parto de tu esposa? Va a estar más atenta, lúcida y despierta, al punto que podría
actuar de manera precipitada. ¿Y qué tal que el parto se complique (a veces pasa)?
5. ¿Dejarías al operador de una grúa que lleva tu valiosísima 4x4, subirla estando bajo
efectos de pegante? Si realmente es una decisión privada de esta persona, no
deberías por qué tener objeción alguna a que esta persona manipule la grúa. ¿o sí?
6. Con tu vida, puedes hacer lo que quieras, con la vida de los demás, NO.
7. El consumo deja de ser algo personal y privado cuando permea la esfera de lo público.

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Taller 02: Qué nos protege, qué nos pone en riesgo
Este taller tiene como objetivo brindarles a los asistentes un entendimiento acerca de
algunas situaciones o contextos que podrían proporcionar mejores condiciones en la
calidad de vida. Y muchas de tales condiciones dependen de la ejecución de decisiones
meramente personales.

Lámina 1: Qué son los factores de protección y los factores de riesgo

Se muestran los conceptos que están alrededor de los factores de riesgo y de


protección. Para ello, primero hay que enmarcar algunas ideas de contexto.

1. ¿Por qué no podemos hablar de causa-efecto en la conducta humana? Hablar de


causa implica que un agente determinado tiene la capacidad de producir, generar o
provocar un acontecimiento o evento específico. Sin ese agente, es imposible que se
produzca el acontecimiento. Para que se dé la enfermedad del sarampión, es
indispensable que esté presente ese virus específico y no otro. Por la tanto, se dice
que la causa de la enfermedad llamada sarampión, es que la persona fue infectada
por el virus específico. Y en los fenómenos de causa-efecto, el evento ocurre en el
100% de los casos, no en la gran mayoría. Es posible hablar de causa efecto en las
denominadas ciencias puras o exactas, que a todas estas, deben su nombre
precisamente a la exactitud de sus datos, leyes y principios. Esto a su vez, permite un
nivel de predicción del 100%, o por lo menos, con un margen de error supremamente
pequeño.
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En el caso de la conducta humana, el asunto es mucho más complejo, porque ésta se
encuentra sujeta a la influencia de múltiples variables y factores que interactúan de
forma simultánea, impidiendo poder aislar el efecto específico de cada variable.
Además, se presentan situaciones en donde un factor actúa, pero solo en presencia
de otro. Es así, que se habla más en términos de probabilidad que de causalidad. Se
acepta entonces, que entre más conocimiento de variables se tenga y las
interacciones que hay entre ellas, más acertada será la posible predicción que se
haga. En las ciencias humanas o del comportamiento, un margen de error del 0.001 es
algo fantástico. En la astrofísica, este margen es simplemente inaceptable. Un margen
de error de este tamaño en el cálculo de la trayectoria de un cuerpo celeste, hubiera
hecho imposible que el satélite se posara sobre el cometa. Concluyendo, hablaremos
más de probabilidad que de causalidad.

2. ¿Qué es un factor de riesgo? La definición más ampliamente aceptada en el entorno


de investigación sobre consumo de SPA, sobre qué es un factor de riesgo, nos la
proporciona Clayton (1992) al decir que es ”un atributo y/o característica individual,
condición situacional y/o contexto ambiental que incrementa la probabilidad del uso y/o
abuso de drogas (inicio) o una transición en el nivel de implicación con las mismas
(mantenimiento)”.
3. ¿Qué es un factor de protección? De manera opuesta, un factor de protección sería
“un atributo o característica individual, condición situacional y/o contexto ambiental que
inhibe, reduce o atenúa la probabilidad del uso y/o abuso de drogas o la transición en
el nivel de implicación con las mismas” (Clayton, 1992).
4. Cómo se deben entender estos factores. Hay que tener en consideración algunos
principios cuando se habla de los factores de riesgo y de protección (Becoña, 1999).
Primero, un solo factor puede tener incidencia en múltiples resultados. Es decir, el
mismo factor puede tener injerencia en el consumo de SPA y también en el riesgo de
suicidio, por ejemplo. Segundo, varios factores de riesgo o de protección podrán
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generar un efecto en un solo resultado. Entiéndase, en su conjunto varios factores
explicarán el comportamiento relacionado con el consumo de sustancias. Tercero, la
presencia misma del consumo de SPA puede hacer que los factores de riesgo o de
protección cambien y evolucionen. Cuarto, las relaciones que existen entre los
diversos factores de riesgo y de protección, pueden estar sujetos al momento vital de
la persona, es decir, su edad. Por ejemplo, tener amigos consumidores puede ser un
factor de riesgo en un joven de 15 años, pero no necesariamente en un adulto de 30.
Por último, hay factores que son susceptibles de modificación o alteración, mientras
que otros son inamovibles.

Lámina 2: Dimensiones de los factores

Algunos autores (Arthur et al, 1997) definen cuatro áreas o dominios de los factores
de riesgo: la comunidad, la familia, la escuela y el individuo-pares. Posteriormente y a
propósito de las necesidades de desarrollar acciones alrededor de los factores
psicosociales en los entorno laborales, se han reconocido algunos factores vinculados
precisamente con el mundo del trabajo. Sería factores que entrarían en el campo de los
llamados factores intralaborales. Veamos cómo debemos entender cada uno de tales
dominios.

1. Comunitarios: Los factores involucrados en este dominio hace referencia a


condiciones presentes dentro de una comunidad, su forma de operar, sus creencias y
su organización normativa entre otros. Algunos de los factores que se reconoce son la
disponibilidad de drogas, es decir, la presencia de expendios; privación económica y
social que conduce a la generación de un bajo sentido de pertenencia y generación de
desorganización comunitaria; situaciones de transición y movilidad, como son aquellos
asentamientos formados por personas víctimas de desplazamiento forzado (Petterson
et al, 1992).

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2. Familiares: Son factores vinculados a la historia familiar y su desarrollo. Algunos de
los factores que se reconocen en esta dimensión son antecedentes familiares de
alcoholismo o consumo actual de otras sustancias, desestructuración normativa en el
manejo de la familia, actitudes favorables frente al consumo por parte de los hijos y
bajas expectativas frente al éxito de los hijos (Petterson et al, 1992).
3. Escolares: Estos factores están relacionados con características de la escuela, su
forma de funcionamiento y la relación que guardan los individuos con ella. Dentro de
las características de la escuela que pueden incidir se encuentran el tamaño de la
escuela, su tipo y ubicación. Aun cuando puede parecer discriminativo, sin embargo no
son equiparables escuelas oficiales con escuelas privadas, una escuela que se
encuentre en un entorno campestre frente a otra que esté en el centro de la ciudad,
una escuela que maneja 400 estudiantes frente a otra que maneja 2000 o una escuela
que tiene a sus alrededores mucho comercio frente a otra que se encuentra en un
sector residencial. Como puede verse, son muchas las combinaciones que se pueden
hacer, lo cual no da una multiplicidad de opciones. De otra parte, está la relación de la
persona/familia con la institución misma. Es así que, la presencia de conducta
agresiva del niño con su compañeros en la temprana edad, la recurrencia en el fracaso
académico y el nivel bajo de compromiso con la escuela son factores que tienen una
capacidad de predicción del posible consumo de SPA en la edad adolescencial
(Petterson et al, 1992).
4. Individuales-Pares: Son factores relacionados con el individuo y sus pares o
compañeros. Se mencionan por ahora, pero se profundizará en ellos más adelante.
5. Laborales: Son los factores asociados con el ambiente de trabajo y sus condiciones
que pueden incrementar la posibilidad de que se presente abuso en el consumo de
SPA. Ochoa y Madoz (2008) nos ofrecen el siguiente listado:
a. Trabajos a destajo y alto rendimiento
b. Tareas rutinarias y monótonas

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c. Insatisfacción en el trabajo
d. Jornadas de trabajo prolongadas
e. Turnos cambiantes
f. Largas ausencias de casa
g. Cansancio intenso en el trabajo
h. Compañeros consumidores
i. Trabajos dependientes de la relación social
j. Disponibilidad de SPA en el medio laboral

Lámina 3: Los factores individuales y de pares

Dentro de estos factores, puede haber recurrencia de otros ya mencionados, sin


embargo se les reconoce dentro de la esfera individual en tanto que forma parte de la
historia de la persona.

1. Los antecedentes familiares. Haber tenido un padre o una madre que tuvo
problemas con la bebida, se reconoce como un factor de riesgo individual (Petterson et
al, 1992). Ya hay un reconocimiento de que la genética puede jugar un papel muy
importante. Con otras sustancias, aún no está confirmada esta predisposición. Pero
por otro lado, el abuso de otro tipo de sustancias por parte de los progenitores también
se considera si se tiene en cuenta el papel que juega el aprendizaje social.
2. Actitudes favorables frente al consumo. Si el joven muestra una actitud de
condescendencia frente al consumo de SPA por parte de otros cuando se es niño,
esto aumentará la probabilidad de llegar a consumir al inicio de la adolescencia
(Petterson et al, 1992). Nótese la coincidencia con la actitud favorable frente al
consumo por parte de los padres. Tanto es así que a este se le considera un factor
transversal, porque también se identifica a nivel comunitario.
3. Uso de SPA antes de los 15 años. Se aclara que no se está justificando que un
adolescente consuma una vez que ha cumplido dicha edad. Solamente se enfatiza

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que los riesgos y las problemáticas asociadas al consumo de SPA pueden ser mucho
más elevadas si el joven tiene sus primeros consumos antes de los 15 años. Aquí
estamos hablando del contacto con el cigarrillo y el alcohol principalmente (Petterson
et al, 1992). Estudios hechos con población colombiana en años recientes, conducen
exactamente a la misma conclusión (Pérez, Scoppetta y Flórez, 2010).
4. Problemas de salud mental. Antecedentes de depresión, trastorno por déficit de
atención e hiperactividad (Flórez, 2008), trastorno de la conducta o trastorno
negativista desafiante son algunas de las patologías preexistentes que aumenta la
vulnerabilidad frente al consumo de SPA (Becoña, 1999). La alienación y rebeldía
marcada también son reconocidas como condiciones que aumentan el riesgo de
consumo de SPA (Hawkins et al, 1992).
5. Creencias y competencias intra e interpersonales. Este campo es muy amplio.
Deficiencias en los estilos de afrontamiento (Aja y Gómez, 2008), la baja tolerancia a
la frustración (Fabelo et al, 2011) y el sentido de autoeficacia disminuido (Jiménez,
Monasor y Rubio, 2003) han sido ampliamente reconocidos como factores que inciden
en el desarrollo de problemáticas conductuales y entre ellas, el abuso de consumo de
SPA.

Lámina 4: La esfera cognitivo – emocional

Aquí estamos profundizando el punto relacionado con las creencias y competencias


interpersonales e intrapersonales.

1. Habilidades deficitarias en el manejo del estrés. Aquí estamos hablando del tema
de los estilos de afrontamiento. Existen evidencias amplias y suficientes que ponen de
manifiesto que manejar inadecuadamente el estrés a través de estilos de
afrontamiento poco funcionales, exponen a las personas a situaciones riesgosas como
el suicidio o el consumo de SPA entre otros (Aja, 1997). En la otra vía, cuando las
personas funcionan con estilos de afrontamiento apropiados, puede ser un factor que

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ayuda en la construcción de una adecuada calidad de vida (Limonero et al, 2008). Es
por eso, que cada vez se enfatiza más el papel del desarrollo de los estilos de
afrontamiento centrados en la búsqueda de soporte social y solución de problemas en
contravía con aquellos que se inclinan hacia la evitación (Aja, 2004). La idea central es
que más que evitar la aparición del estrés, se trata más bien de saber manejarlo,
controlarlo y reducirlo de forma que sea adaptativa. El consumo de alcohol, por
ejemplo, ayuda en la disminución del estrés pero con consecuencias lamentables en el
corto y largo plazo.
2. Bajo control emocional. La primera asociación al hacer esta mención es quizás la
impulsividad. Pero el control emocional va mucho más allá. Por una parte, el consumo
de SPA puede aumentar los niveles de impulsividad en las personas (Verdejo et al,
2004) alterando algunas de las funciones ejecutivas. También hay que considerar
otras tres dimensiones al hablar del control emocional. La primera es el ajuste o
proporción de la emoción acorde con lo que está sucediendo. Las fobias son un
ejemplo de ello: un miedo irracional desmedido. La segunda dimensión es la
congruencia o correspondencia entre la emoción y la situación. Es decir, es de
esperarse que la persona se encuentre triste en un velorio y alegre en una fiesta, no lo
contrario. La tercera dimensión es el tiempo de reacción. Así como es muy
cuestionable la impulsividad, la dilación, postergación o procastinación también tiene
sus consecuencias. ¿Qué ocurre si un médico se demora más de 5 minutos en decidir
qué procedimiento aplicarle al paciente con una fuerte hemorragia, todo porque sigue
pensando en cuál puede ser la mejor medida a tomar? Algunos otros le llaman a esta
situación, parálisis por análisis.
3. Corta visión de futuro: La visión de futuro se construye tras el entramado de otras
creencias. No es simplemente una extensión de una de las funciones ejecutivas. En la
visión de futuro entran en juego no solo el autocontrol sino también determinantes
sociales y culturales (Aja, 2014). Martinis y Redondo relacionan la educación, la

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pobreza y la igualdad de oportunidades: ““Se entiende que estos hogares “no poseen
cultura” y producen niños que faltan excesivamente a la escuela, no tienen
internalizados mecanismos de gratificación diferida ni de respuesta a los estímulos,
siendo la mayoría de ellos productos de embarazos precoces” (Martinis y Redondo,
2006). Algunos autores incluso, hablan de imperativos geográficos, diciendo que
aquellas culturas o pueblos que se desarrollan en zonas tropicales, tienen menos
demandas para la planificación y el abastecimiento en tanto que sus necesidades
alimenticias son fáciles de solventar. No es ese el caso de aquellos pueblos expuestos
a largos inviernos o que dentro de su “genética cultural” tiene el recuerdo de
hambrunas por guerras y pestes. La tolerancia a la frustración también tiene su
participación en la construcción de una visión de futuro de largo plazo. Si el más
mínimo fracaso nos lleva a desistir de la persecución de una meta, difícilmente se
podrán establecer objetivos de largo aliento.
4. Alto grado de influenciabilidad: Todos los seres humanos somos objeto de la
influencia de la conducta de los otros. Y tiene que ser así en tanto que somos seres
sociales y una de nuestras fuentes de aprendizaje es la observación de la
consecuencia de una conducta en otro. La diferencia entonces cual el grado de
influencia que cada uno maneja. Así como hay personas poco influenciables, hay otras
que lo son en extremo. Muchos autores consideran el grado de influenciabilidad de la
persona como un factor protector o de riesgo según la polaridad del mismo (Becoña y
Cortes, 2010). Se propone que una condición que puede afectar el grado de
influenciabilidad en los adolescentes es el Locus de Control Externo (González et al,
1996).
5. Habilidades sociales deficitarias: Se cree, erróneamente que ser amigable,
extrovertido y muy popular es sinónimo de buenas habilidades sociales. Se coloca
como opuesto, la persona retraída, tímida y poco conversadora. Ambos forman parte
de estereotipos incompletos y deficitarios. Un psicópata dispone de una característica:

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encanto superficial. Saben “leer” muy bien las actitudes de los otros, pero simplemente
para usarlos para sus fines perversos. De otra parte, muchos líderes políticos, por
fuera del estrado de oratoria, son más bien personas calladas y reservadas. Como se
aprecia, las habilidades sociales son más amplias y exigen diversos tipos de
competencias. Nos es suficiente con entablar una relación, es necesario mantenerla y
perfeccionarla. La empatía, la solidaridad, el sentido de pertenencia, la disposición a la
cooperación y la asertividad son entre otras, algunas de las manifestaciones o de las
exigencias para poder desarrollar unas habilidades sociales exitosas. Las habilidades
sociales son reconocidas como un factor de protección frente al consumo de SPA
(López y Rodríguez, 2010), ya que las vinculan con la capacidad para resistir a la
presión de grupo (Franco y Hernández, 2006).

Lámina 5: Alternativas saludables en la construcción del estilo de vida

Contrariamente a lo que la mayoría podría pensar, construir un estilo de vida


saludable, es más cuestión de hábitos que de recursos. Obviamente, alguien que no
tenga la provisión mínima de alimentos, difícilmente podrá acceder a un bues estado de
salud física, pero esa no es la situación de la mayoría de las personas. Es muy común la
frase que utilizan algunas personas para justificar algunos de sus malos hábitos: “De algo
nos tendremos que morir”. Es cierto, de algo moriremos, pero la cuestión es cómo
viviremos antes de morir. Esa es la cuestión.

Miraremos con cierto detenimiento algunos lineamientos en la construcción de hábitos


de vida saludables.

1. El sueño. Dormir no es una pérdida de tiempo, es una acción necesaria para la


recuperación de energía. La cantidad de horas de sueño necesaria pueden variar
dependiendo de la edad de las personas. Un bebé recién nacido duerme cerca de 16
horas al día, uno de seis meses ya requiere 14, a los dos años requiere 13 horas y a

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los 3 años 12 horas. Progresivamente a medida que nos creciendo, paulatinamente
vamos requiriendo menos horas de sueño. Salvo por situaciones muy particulares de
ciertas personas, se recomienda que una persona adulta duerma diariamente mínimo
6 y máximo 8 horas. Hay evidencias científicas que muestran que dormir por fuera de
dichos límites, puede generar alteraciones cognitivas. El otro punto importante, es el
horario en el cual esto se hace. En niños y adolescentes es mucho más importante
que para un adulto, respetar los horarios por una razón muy simple: La hormona del
crecimiento se libera principalmente entre las 8:00 p.m y las 4:00 a.m. Por lo tanto, no
es igual dormir las 8 horas entre las 9:00 p.m y las 5:00 a.m que entre las 12:00 a.m y
8:00 a.m.

Ya entendemos entonces por qué los neurólogos y psiquíatras son personas


altamente obsesivas con el tema de las horas de sueño de sus pacientes. Para una
persona con epilepsia, trasnochar no es algo beneficioso y para alguien con un
trastorno bipolar, pasar de largo 2 días es irse de brazos abiertos hacia una crisis. Hay
estudios que muestran que el trabajo por turnos, puede generar en el largo plazo
alteraciones cognitivas reflejadas en alteraciones de la memoria y la fijación de la
atención. (Marquié et al, 2014). También hay evidencias que conectan el desorden en
los patrones de sueño con la obesidad, por la alteración metabólica generada (Vela et
al, 2007). Subsecuentemente, también se ve aumentado el riesgo de padecimiento de
Diabetes. Dormir mal también se relaciona con el aumento en el riesgo de sufrir
accidentes cerebrovasculares, infartos del miocardio y descalcificación de los huesos.

La conclusión es: dormir entre 6 y 8 horas por una parte. Y por otra, estarse
acostando entre 9:00 p.m y 11:00 p.m. a más tardar.

2. La alimentación. Al igual que el sueño, los hábitos alimenticios son variables acordes
con la edad de la persona. Por ejemplo, las demandas de proteínas son mucho más

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altas cuando se está creciendo, es decir, hasta los 24 años de edad. Técnicamente, es
a partir de este momento cuando empiezan a fallar los procesos de mitosis celular, o
dicho de otra forma menos elaborada, dejamos de crecer y empezamos a envejecer. Y
estos procesos condicionan nuestros requerimientos nutricionales.

Básicamente son dos los aspectos que hay que considerar en los buenos hábitos
alimenticios. Primero, los horarios y segundo, aquello que se come en cada
oportunidad de alimentación. Una nutricionista podría hablarnos largamente sobre
estos dos aspectos, pero solo señalaremos que el desorden en los horarios de las
comidas y el balance incorrecto en los componentes de cada una de ellas, son las
responsables de muchos de los problemas que se observan en la actualidad. Es
paradójico que en un país en donde aún hay niños que mueren por inanición, ya se
esté empezando a reconocer la obesidad como un problema de salud pública. Un
componente en la generación de esta epidemia, es el aumento en la ingesta de
carbohidratos y grasas saturadas. Algunos estudios muestran que de los años 60 a
hoy, solo se aumentaron en promedio, 200 calorías en la dieta regular. Esta cifra, no
explica entonces los problemas de sobre peso que se observa hoy en día. Bueno, si la
explica, pero no por sí sola, hace falta mostrar el siguiente componente que veremos a
continuación.

3. El ejercicio. Continuando con la idea anterior, si al aumento de las 200 calorías le


sumamos el aumento en el sedentarismo, veremos que el efecto de dichas calorías se
ve maximizado. La organización mundial de la salud recomienda como medida
saludable, ingerir en promedio 2000 calorías al día para un adulto. El medallista
olímpico Michael Phelps consume diariamente 10.000 calorías: su desayuno es un
omelette con 15 huevos. Nuestros abuelos y bisabuelos, desayunaban a las 5:00 a.m.
con un tamal (1.430 calorías) y el almuerzo podría equivaler a una bandeja paisa
(2.200 calorías). Solo con estas dos comidas casi han duplicado la recomendación de

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la OMS. Bueno, lo otro que hay que considerar es que el medallista pasa 8 horas al
día nadando en la piscina y que nuestros abuelos estaban de 8 a 10 horas
acompañados por el azadón, el hacha, el machete y el barretón. Es decir, de la misma
manera que hay una gran ingesta de calorías, hay un trabajo físico que lleva a
quemarlas. Para el caso de las personas que habitan en las grandes ciudades, la gran
mayoría tiene estilos de vida muy sedentarios en donde el ejercicio es poco o ninguno.
Y no puede considerarse ejercicio el desplazamiento que se hace en la oficina, ya que
la gran parte del tiempo se permanece sentado frente a un escritorio.

Hay que hacer diferencia entre actividad física y ejercicio. El ejercicio implica la
presencia de transpiración profusa al menos durante media hora. Si analizamos la
curva de quema de energía, durante la primera media hora, se quema la glucosa que
pueda estar presente en el torrente sanguíneo y es a partir de la segunda media hora
cuando el cuerpo empieza a echar mano de las reservas de glucógeno en el hígado.
Por lo tanto, para empezar a atacar aquellos abultamientos en el bajo vientre… se
requieren mayores esfuerzos.

Nuevamente, teniendo como referente a la Organización Mundial de la Salud, esta


recomienda que las personas entre 18 y 64 años deben hacer al menos 150 minutos
de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio vigoroso. Se recomienda además, que
dos o tres veces a la semana se realicen actividades de fortalecimiento muscular.

4. Desafíos mentales. Este aspecto es muy importante. Hay una palabra que causa
terror en las personas: Alzheimer's. Si bien se sabe que existe un factor de riesgo
atribuible a la herencia, otro factor está asociado con la alimentación y la baja ingesta
de ácidos omega 3. Adicionalmente, mantener la mente activa se ha registrado como
un factor protector. Cosas tan sencillas como hacer sumas y restas mentalmente,
llevar en la memoria la agenda del día (sin prescindir de ella), hacer crucigramas o

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sudoku, pueden ayudar muchísimo. Sin embargo, se reconoce en la lectura la
actividad de ejercicio mental por excelencia. Es recomendable que hagamos mínimo
30 minutos diarios de lectura de esparcimiento edificantes, de temas diferentes a los
de nuestro trabajo. Novelas, artículos científicos, libros de crecimiento personal
pueden ser opciones interesantes. Sin ánimo de desprestigiar o crear polémicas pero
no tiene punto de comparación una hora de lectura de las noticias del periódico o el
semanario de chismes de la farándula con una hora de lectura de una novela
interesante. De la misma manera que no todo lo que comemos nos nutre, no todo lo
que leemos nos beneficia. No basta con leer, hay que ser selectivo en la calidad de
aquello que ingresaremos a nuestra mente.
5. Esparcimiento en familia. ¿Una pregunta tan sencilla: cuanto tiempo compartimos
semanalmente con nuestra familia en cosas diferentes a las estrictamente
funcionales? ¿Acaso no decimos que trabajamos para proporcionarles lo mejor? ¿Y lo
mejor es un TV Led, un Blue-ray o un smarthphone? Nadie dice que tener aparatos
tecnológicos sea contraproducente o nocivo, son simplemente aparatos. La cuestión
es de que sirven si no se dispone de tiempo para ver una película en familia o hacer
un campeonato de futbol con la videoconsola. Igual, un par de dados y la tabla de
parques o ese juego de monopolio un poco roto cumplirán con el mismo propósito,
pero el elemento esencial es disponer de tiempo, que a todas estas, es un recurso no
renovable. El tiempo se gasta o el tiempo se invierte, son las únicas dos cosas que
podemos hacer con él. Disfrutarlo con la familia, es sin lugar a equívocos, una gran
inversión. Compartir tiempo en familia, estrecha los vínculos afectivos, crea protección
afectiva a los niños, ayuda al fortalecimiento de su autoestima, los lleva a desarrollarse
de una forma más sana y aumenta de manera importante los niveles de felicidad de
todos los miembros de la familia.
6. Integración social. Podemos entender esta dimensión como el desarrollo y
fortalecimiento de nuestra red de soporte social, que se ve reflejada en nuestros

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amigos, compañeros de trabajo, vecinos, miembros de clubes, asociaciones
deportivas, religiosas, musicales, artísticas, asociaciones comunales, en fin. Es
importante cultivar la relación con la familia, pero también lo es con otras personas
aparte de nuestro círculo genético. Aquí es donde a veces se pueden mal entender los
mensajes. Efectivamente, salir de fiesta a un bar o una discoteca es una forma de
esparcimiento y se cultiva relaciones, pero depende de cómo se haga y de qué
manera. No habría forma de justificar que una salida a un bar en compañía de unos
amigos a beber una par de cervezas, sea algo potencialmente nocivo. El problema es
que tendemos a irnos al extremo y abusar: no son un par de cervezas sino un par de
docenas y terminamos embriagados hasta la inconsciencia. Además, esto lo repetimos
sagradamente cada viernes y sábado. Claramente, así se diga lo contrario este patrón
ya no forma parte de lo que se puede entender como sano esparcimiento.

Tener buenos amigos ayuda a crear entornos de seguridad y protección. De hecho, se


sabe que está directamente vinculado con el desarrollo de la felicidad de las personas.

7. Hábitos financieros inteligentes. Hay dos historias que son realmente impactantes.
La una es sobre un beisbolista muy famosos en los Estados Unidos, que en un
momento dado, acumuló una gran fortuna, como resultado de sus múltiples contratos
publicitarios y demás regalías. Sin embargo, murió en la ruina. La otra historia, es de
una humilde maestra de escuela en un olvidado pueblo, que desde muy joven, tenía el
hábito del ahorro. Tuvo una vida sencilla y humilde. Sin embargo, en un momento
determinado, ya podía darse el gusto de hacer un gran viaje una vez al año. Compró
su casa y cuando se pensionó a la edad de 60 años, disponía de un millón de dólares
en su cuenta. Vivió hasta los 90 años y era poseedora de un capital nada
despreciable. No sobra decir, jamás tuvo contratos publicitarios multimillonarios.

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El manejo del dinero es un aspecto en donde la gran mayoría de las personas fallan. Y
se cree erróneamente, que la gente maneja mal sus finanzas porque no ganan lo
suficiente. Cuánto dinero se gana es algo independiente de cómo se maneja el mismo.
Este apartado da para mucho, existen libros sobre el tema y hay información
sobreabundante de cómo mejorar los hábitos financieros. Pero todos esos
conocimientos de nada sirven si no se llevan a la práctica.

Los expertos en el tema de generación de riqueza afirman que hay cuatro cosas que
las personas deben saber hacer con el dinero: como ganarlo, como gastarlo, como
ahorrarlo y como invertirlo. Concentrándonos solo en la dimensión del gasto, haremos
algunas preguntas que pueden llevarlo a reflexionar acerca de sus hábitos financieros:

a. ¿Cuáles son sus creencias personales acerca del dinero?


b. ¿Dispone usted del dinero suficiente para sostener su estilo de vida actual
durante un año sin tener que trabajar?
c. ¿Mensualmente, tiene dispuesto un porcentaje de dinero con el único fin de
ahorrarlo?
d. ¿Tiene elaborado un presupuesto exacto de sus ingresos y de sus gastos
familiares? ¿Respeta dicho presupuesto?
e. ¿Cuándo va a comprar algo, tiene clara la diferencia entre lo que usted quiere y
lo que usted necesita?
f. ¿Le carga gastos innecesarios a la tarjeta de crédito?
g. ¿Su tarjeta de crédito es medio de pago o medio de endeudamiento?
h. Si va a incurrir en una deuda, cuando esto es absolutamente necesario,
¿cuenta con la capacidad para respaldar el pago de la misma?
i. ¿Tiende a comprar por impulso o es usted un comprador que planifica?

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Podría ser más las preguntas y los aspectos a indagar, y cada cual tendrá la
suficiente sapiencia para saber si sus respuestas fueron las correctas. La invitación
es a que las personas empiecen a revisar sus hábitos financieros y le pongan
corrección a las fallas en las cuales se está incurriendo.

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