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Esclavitud e independencia Neogranadina, sucesos de la independencia Neogranadina

Introducción
El de este ensayo es profundizar en el proceso de la abolición de la esclavitud, haciendo énfasis en la
evolución de las relaciones esclavistas y de las resistencias esclavas; así como en los aspectos
políticos y jurídicos que condujeron a la desarticulación de la institución esclavista, dado que, el Estado
republicano intervino como otro actor principal del proceso. Las aboliciones atlánticas se llevaron a
cabo de manera gradual en la mayoría de casos y su desarrollo fue bastante contradictorio, pues
implicó una serie de debates y de medidas, donde se disputaban intereses de propietarios, de élites,
de esclavos y de los mismos Estados; los cuales tuvieron que entrar a mediar para poner punto final
a este proceso.
Objetivo
Se desea mostrar los diferentes actores que intervinieron en la abolición neogranadina, y buscando
incorporar el rol de los esclavos y su evolución dentro del mismo, y ver la forma extraña del fin de la
esclavitud, De esta manera, al tiempo lineal de la dominación esclavista y de los acontecimientos
políticos y sociales, se ha añadido el estudio de los contratiempos de las resistencias y actuaciones
esclavas, que impactaron la linealidad de la dominación, transformando paulatinamente el curso de la
institución esclavista, dentro de la compleja trayectoria que dio lugar a su terminación. Durante el
análisis se distinguen 3 periodos, el colonial tardío, la revolución de independencia y las primeras
décadas republicanas.
Desarrollo
Para entender a fondo el tema a exponer se explicarán unos términos que harán más fácil el bosquejo
de la situación.
La esclavitud es el estado de esclavo (la persona que está bajo dominio de otro sujeto y que, por lo
tanto, carece de libertad). El concepto permite referirse a una institución jurídica que define la situación
personal de los esclavos.
El término “abolitionism” hace referencia a una forma específica de la iniciativa anti-esclavista, cuya
pretensión era la prohibición de la trata de esclavos en el Atlántico. Por su parte, el movimiento “anti-
slavery”, que se desarrolló desde el siglo XVIII en el Atlántico, tenía una vocación de rechazo general
a la esclavitud y un sentido programático consistente en un conjunto de valores, sentimientos,
opiniones y creencias sobre uno o varios de los aspectos de la esclavitud atlántica
El término de “emancipation” se usa para designar el proceso de liberación generalizada de los
esclavos. Dicho término coincidiría con la idea de “abolición definitiva” de la esclavitud. Concepto
inglés de “emancipation” suele asociarse también con el de manumisión, el término de “emancipación”
está vinculado con las demandas de autonomía y de ejercicio de la soberanía popular ante el imperio
español, que emergieron durante el período de las Independencias.
La Constitución Política de la República de Nueva Granada de 1853 o Constitución Neogranadina de
1853 fue la Carta Política Nacional que rigió la vida constitucional de República de la Nueva Granada
desde 1853 hasta 1858 cuando fue derogada por la Constitución de 1858.
El péndulo constitucional se movió hacia el método liberal. Entre las nuevas medidas, se dio inicio al
federalismo, se eliminó la esclavitud, se extendió el sufragio a todos los hombres mayores de 21 años,
se impuso el voto popular directo para elegir congresistas, gobernadores y magistrados, se estableció
la libertad administrativa y la libertad religiosa, hubo una separación entre la Iglesia y el Estado y se
terminó la personalidad jurídica de la Iglesia Católica. Algunos de los avances se revirtieron más tarde
en la constitución colombiana de 1886.
En septiembre de 1853 se realizaron las elecciones para elegir el procurador y la Corte Suprema de
Justicia; y el 3 de octubre de 1853 se eligieron el gobernador de Bogotá contabilizando los votos por
distrito parroquial.
EXPOSICION DEL TEMA
El otorgamiento generalizado de la libertad y la ciudadanía formal a los esclavos representó una
transformación mayor en el mundo Atlántico, a pesar de las restricciones materiales de su puesta en
marcha. Las medidas de abolición de la esclavitud chocaban contra las estructuras culturales
construidas durante siglos, en torno al esclavo, su condición el desprecio de la que fue objeto, desde
su deportación de África y esclavización en América, impactando la arraigada concepción socio
cultural de la diferencia entre hombres y esclavos que consideraba al hombre superior. La extinción
de la esclavitud en el Atlántico sur hispánico consolidó la terminación legal y formal de las categorías
socio raciales de la Colonia y de las categorías esclavistas de las primeras décadas republicanas,
provocando una transición significativa de alcances diversos.
El del proceso abolicionista coincide con el período de transición a la Época Contemporánea. De una
parte, la cuestión de la abolición de la esclavitud tuvo un origen atlántico que no se restringe a un solo
espacio imperial, ya que ésta emergió durante la segunda mitad del siglo XVIII, en el marco de la
Ilustración, a partir de diferentes experiencias y dinámicas metropolitanas y coloniales, que se dieron
fundamentalmente en los imperios británico, francés y español. Adicionalmente, el desarrollo que se
le dio al abolicionismo tuvo un curso bien disímil y particular en cada metrópoli, así como en cada
colonia o recién creada república americana del siglo XIX. De otra parte, el abolicionismo atlántico se
consolidó, se difundió y se aceleró durante la Era de las Revoluciones (1775-1848), período en el que
emergieron una serie de principios y propuestas que buscaban cambiar el orden imperial a lo largo del
Atlántico; y la abolición de la esclavitud se presentó como uno de los temas que contenía la carta de
reformas que propugnaban las diferentes revoluciones, incluidas las Revoluciones de Independencia
que se llevaron a cabo en las colonias americanas del imperio español. Esto condujo a que el proceso
de la abolición se traslape con aquel de la revolución y su estudio haya resultado marginal dentro del
marco de los trabajos sobre las revoluciones y sobre la esclavitud misma.
La historia del siglo XIX de Colombia ha establecido una versión lineal para explicar la terminación de
la dominación esclavista, según la cual, se privilegia el rol del Estado republicano como aquel que
otorgó la libertad a los esclavos, en mayo de 1851, tras el inicio de una política de libertad de partos
instaurada en el año de 1821.
La importancia del estudio de la abolición de la esclavitud, en el continente americano, radica en las
transformaciones que trajo consigo su puesta en marcha en cada espacio imperial o republicano. Este
proceso se llevó a cabo de manera gradual en la mayoría de los casos y su desarrollo fue bastante
contradictorio, pues implicó una serie de debates y de medidas, donde se disputaban intereses de
propietarios, de élites, de esclavos y de los mismos Estados; los cuales tuvieron que entrar a mediar
para poner punto final a este proceso, en cada espacio americano, la abolición de la trata y de la
esclavitud no se dieron de manera espontánea, sino que tuvieron que ser impuestas mediante
decisiones políticas de Estado, a lo largo del siglo XIX también se ha demostrado que la abolición
pudo consolidarse en la medida en que la institución esclavista devino políticamente vulnerable en
cada espacio particular, y no porque haya perdido su rentabilidad económica. En última instancia, la
abolición de la esclavitud en el Atlántico constituyó un acto político, republicano o imperial,
materializado en un cuerpo de leyes, que daba fin a la dominación esclavista y regulaba la
incorporación política y social de los antiguos esclavos.
En el caso de los territorios del Atlántico sur que se independizaron bajo la influencia del ejército
revolucionario de Simón Bolívar, la libertad de los esclavos se erigió como una causa esencial al
republicanismo y uno de los principios en el que reposarían los nuevos Estados; en razón de la
conexión entre abolición y revolución que se entretejió durante aquel período de secesión. Por ello,
con la creación de la república de la Gran Colombia, en 1819, se dio origen a una política de abolición
de la esclavitud, que estuvo ligada al proceso mismo de creación de las instituciones republicanas, en
la primera mitad del siglo XIX; y que se desarrolló en torno a los cambios políticos y sociales que se
engendraron en dicho período. Luego, con la declaratoria de abolición definitiva de 1851, se inauguró
una nueva etapa del republicanismo, en la que se materializaban los principios de libertad e igualdad
para los esclavos. Sin embargo, la determinación normativa y política de extinguir la institución
esclavista neogranadina no tuvo un carácter absoluto; ya que, la huella indeleble de la esclavitud
subsistió más allá de su abolición.
Al iniciarse la conquista española se calcula que para el Nuevo Reino de Granada la población
indígena era de tres millones de habitantes en la primera mitad del siglo XVI. Para la segunda mitad
de ese siglo, se dio una verdadera catástrofe sobre la población indígena ya que el conquistador quería
dominar a toda costa dicha población. Los indígenas oponían resistencia a perder su cultura, a adoptar
una religión, a cambiar su organización social, así se dio la violencia como único medio de represión
española lo que, junto con la pobreza, las enfermedades traídas por los españoles y hasta el cambio
en la alimentación llevo a la extinción de muchos pueblos aborígenes.
Las leyes españolas establecieron prohibiciones muy severas para la emigración de judíos, moros,
gitanos y esclavos berberiscos, velando por la pureza religiosa de la sociedad de Ultramar. Estas
medidas fueron burladas en algunos casos. En conjunto los emigrantes españoles se convirtieron en
la minoría dominante. Centrados en las ciudades, crearon y explotaron grandes riquezas (minería,
ganadería), importaron las técnicas europeas de la producción, entre ellas la agricultura, y utilizaron
en su beneficio el trabajo de los indígenas y de los negros africanos. Los negros esclavos fueron
traídos desde el siglo XVI, principalmente para trabajar en las minas. Hacia 1570 se calcula una
población de 15.000 negros esclavos en el Nuevo Reino de Granada. Esta cifra se elevó hacia 1650
a 60.000 negros esclavos, 20.000 mulatos y 20.000 mestizos aproximadamente.
En lo que respecta a los trabajos históricos realizados sobre procesos de abolición en países andinos,
la producción es bastante limitada, pues los estudios han hecho alusiones al tema de manera colateral
o dentro de estudios más amplios sobre esclavitud, independencia o cuestiones asociadas a los Afro-
descendientes. La historiografía colombiana sobre la abolición de la esclavitud es reducida, heteróclita
y dispersa. Se ha dado una tendencia mayoritaria a sobrevalorar la producción normativa que se siguió
en el período de desmonte gradual de la esclavitud (1821 y 1851); sin realizar una mayor articulación
al contexto atlántico, el cual es indispensable para comprender el abolicionismo neogranadino.
Las Revoluciones Hispánicas facilitaron la incorporación de múltiples iniciativas anti-esclavistas en las
repúblicas recientemente independizadas; de manera que, por decisión republicana y bajo la presión
de las resistencias esclavas y la difusión del abolicionismo en sus diversas formas (institucional,
constitucional, judicial), se dio lugar a la crisis de la esclavitud y se llevó a cabo una política de
manumisión republicana, para extinguir esta forma de dependencia servil.
A partir de la difusión de los principios de libertad e igualdad, de vocación universal, que se propusieron
en el seno de la Revoluciones Atlánticas, imperios y repúblicas iniciaron transformaciones históricas
sin precedentes, que terminaron conduciendo a la incorporación política de grupos subalternos, los
cuales no habían sido considerados en dichos términos bajo el Antiguo Régimen. La controversia en
torno a la legitimidad, moralidad y rentabilidad de la esclavitud y de la trata emergió en dicho contexto,
en el que los esclavos del Atlántico comenzaron a observar mutaciones relevantes respecto de la
dominación de la que eran objeto.
Las historias nacionalistas suelen presentar ese paso hacia la libertad generalizada de los esclavos,
como una transición apacible y sucesiva de actos que pusieron fin a la institución esclavista, gracias
a la filantropía de los Estados. En el caso de las repúblicas que emergieron de la división del imperio
hispánico, los relatos de las Independencias suelen velar la complejidad del proceso que condujo a la
abolición definitiva de la esclavitud y la multiplicidad de eventos, instituciones y actores que se
incorporaron al mismo. Igualmente, los trabajos académicos interesados por el devenir de las
poblaciones de ascendencia africana en tiempos actuales y que han tenido un auge mayor desde los
años noventa suelen obviar el proceso de abolición anterior, que se llevó a cabo para lograr la inclusión
política de los esclavos, y sus descendientes directos, a las sociedades contemporáneas del mundo
Atlántico. Entonces se considera que la historiografía en torno al tema de la abolición de la esclavitud
atlántica se ha desarrollado en función de los intereses y preguntas planteados por los investigadores
en tres momentos diferentes. el primer momento coincide con el proceso de descolonización de África
y Asia, que se suscitó a mediados del siglo XX. El segundo momento se habría dado en la década de
1980, en el contexto de expansión de los African American Studies en Estados Unidos y como
consecuencia de los logros alcanzados por el movimiento de los derechos civiles en dicho país. Y el
tercer momento surgiría a partir de la década de 1990, en razón de la emergencia de trabajos
revisionistas sobre la historia de África y de la esclavitud; así como en el marco del aumento de
estudios históricos sobre el devenir de las poblaciones afroamericanas y la cuestión racial en los
Estados nacionales durante la Época Contemporánea.
Se ha encontrado que el carácter político y estratégico que adquirió la cuestión esclava, a partir de la
Independencia Neogranadina, fue una de las novedades que trajo consigo este período y que
transformó, en adelante, el curso del proceso abolicionista; dado que se pudieron articular e
implementar una serie de iniciativas anti-esclavistas que permitieron la difusión de un primer
abolicionismo, las resistencias esclavas constituyen las primeras iniciativas anti esclavistas
granadinas, a las que se sumaron la militarización de los esclavos en los ejércitos realista y patriota;
así como la emergencia de una retórica anti-esclavista revolucionaria, que trascendió la guerra
independentista. la evolución de esas iniciativas anti-esclavistas en la institucionalización de un
abolicionismo republicano, que emerge con la creación de la Gran Colombia en 1819 y se desarrolla
a partir de la jurisprudencia “de la libertad” y de los órganos de abolición gradual, creados a partir de
la ley de libertad de partos de 1821. Por tales motivos, argumentamos que la relación que se creó
entre abolición y revolución fue determinante para acelerar y terminar la institución servil
neogranadina.
El cambio que se provocó con la liberación de esclavos y manumisos, que constituían un sector
minoritario de la población granadina, tuvo efectos mayores e implicó un gran desafío para la sociedad
y el Estado. Los esclavos habían sido movilizados popularmente en momentos de transición y
agitación social desde finales de la Colonia, consolidando su presencia como actores sociales de
interés estratégico, bajo ciertas coyunturas. Fue así, como evolucionaron sus intervenciones en la
sociedad, por encima de su condición de dependencia, logrando un lugar en la agitada vida
republicana de comienzos del siglo XIX. Los dos epicentros esclavistas neogranadinos fueron
protagonistas de las principales luchas revolucionarias del siglo XIX, entre otras, por la relevancia
económica y política que detentaron el Caribe y el Suroccidente desde la Colonia, como por la
incorporación activa de los esclavos desde tiempos revolucionarios. En un primer momento, los
esclavos del Caribe se unieron a la lucha armada neogranadina por la secesión colonial, motivados
por los principios de igualdad y libertad revolucionarios; luego, los esclavos del Suroccidente se
movilizaron políticamente y se hicieron bandoleros para resistir a las medidas regresivas de los años
cuarenta, que incumplían con las promesas bolivarianas de libertad; así como para exigir la clausura
de la esclavitud, declarada por la República mediante la ley de abolición de 1851.
Conclusión
Aunque la abolición de la esclavitud no implicó un cambio estructural en las relaciones sociales, si
condujo a transformaciones significativas en diferentes ámbitos, cuyos efectos pueden ser rastreados
hasta la actualidad. La forma en que cada espacio atlántico llevó a cabo su proceso de abolición tuvo
implicaciones en las instituciones políticas y sociales, en la legislación y control por parte de los
Estados, en las condiciones de acceso a la vida política y en las condiciones de trabajo de los grupos
subalternos; así como en las formas de diferenciación y exclusión que se fueron moldeando respecto
a la inclusión política de nuevos grupos sociales, a lo largo del siglo XIX.
BIBLIOGRAFIA
[1]M. Cuevas, "El proceso de la abolición de la esclavitud en la Nueva Granada (1780-1860). Tiempos y
contratiempos de una transición significativa, entre la Revolución y la República. Thèse soutenue le 10
décembre 2016, à l'EHESS, sous la direction de Bernard Vincent.Composition du jury :M. Bernard Vincent
(Directeur de thèse), EHESSM. Michel Bertrand, Université de Toulouse-Le MirailMme Annick Lempérière,
Université Paris 1 Panthéon SorbonneM. Clément Thibaud, Université de NantesM. Jean-Paul Zuniga, EHESS",
Journals.openedition.org, 2019. [Online]. Available: https://journals.openedition.org/nuevomundo/72382.

[2]J. Jaramillo Uribe, Esclavos y señores en la sociedad colombiana del siglo XVIII. 1963.

[3]C. Moneda et al., "Población y sociedad esclavista- Época Hispánica - Historia de Colombia - Colombia Info",
Colombia.com, 2019. [Online]. Available: https://www.colombia.com/colombia-info/historia-de-colombia/epoca-
hispanica/poblacion-y-sociedad-esclavista/.

[4]R. Díaz Díaz, Esclavitud, región y ciudad. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias
Sociales, Departamento de Historia, 2001.