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Corto “Gazpacho”

https://www.youtube.com/watch?v=BmFDNwOhhZM

Encuesta “¿Quieres a tu padre”


https://www.youtube.com/watch?v=GFH6oT2Y0Mo

Dios es amor
https://www.youtube.com/watch?v=0tfYBPTGwi4
¿cómo puedes hablar mal de EL?

EL SEGUNDO MANDAMIENTO:
No tomarás el nombre de Dios en vano.

¿Por qué quiere Dios que su «nombre» sea sagrado para nosotros?
Decir a alguien el propio nombre es una muestra de confianza. Al decirnos
su nombre, Dios se da a conocer y nos concede, mediante este nombre, el
acceso a él.
Dios es totalmente verdad. Quien invoca a la verdad por su nombre, pero
la emplea para testificar una mentira comete un pecado grave.
No se debe pronunciar el nombre de Dios de forma irreverente.
Pues lo conocemos únicamente porque él nos lo ha confiado. El nombre
es la llave de acceso al corazón del Todopoderoso. Por eso es una falta
grave blasfemar, maldecir usando el nombre de Dios y hacer falsas
promesas invocando su nombre. El segundo mandamiento es por tanto
una defensa de todo lo «santo». Lugares, objetos, nombres y personas
que han sido tocados por Dios son «santos». La sensibilidad por lo santo
se denomina reverencia.

1
Salmo 113 (112)
Alabanza a Dios glorioso y poderoso
¡Aleluya! Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.

Bendito sea el nombre del Señor,


ahora y por siempre:
de la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,


su gloria sobre los cielos.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,


que habita en las alturas
y se abaja para mirar al cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,


alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo.

A la estéril le da un puesto en la casa,


como madre feliz de hijos.
¡Aleluya!

2
¿Qué significa para el cristiano recibir en el Bautismo un determinado
nombre?
«En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» el hombre es
bautizado con un nombre. El nombre y el rostro son los que hacen único al
hombre, también y finalmente ante Dios. «No temas, que te he redimido,
te he llamado por tu nombre, tú eres mío». (Is 43,1). [2158]
Los cristianos tratan con respeto el nombre de cada persona, porque el
nombre está profundamente unido a la identidad y a la dignidad del
hombre. Desde antiguo los cristianos buscan para sus hijos un nombre en
la lista de los santos; lo hacen en la creencia de que el patrono es un
modelo para ellos e intercede de modo especial por ellos ante Dios.

No borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré


su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.
Ap 3,5