Está en la página 1de 4

Qué es Metacognición:

La metacognición es la capacidad de autorregular los procesos de


aprendizaje. Como tal, involucra un conjunto de operaciones intelectuales
asociadas al conocimiento, control y regulación de los mecanismos cognitivos
que intervienen en que una persona recabe, evalúe y produzca información, en
definitiva: que aprenda.
El vocablo metacognición es un neologismo compuesto por los vocablos
“cognición”, del latín cognitĭo, cognitiōnis, que traduce ‘conocimiento’, y el
elemento compositivo “meta-“, que proviene del griego μετα- (meta-), que
significa ‘acerca de’.
En este sentido, la metacognición, según los autores más entendidos, hace
referencia a la acción y efecto de razonar sobre el propio razonamiento o, dicho
de otro modo, de desarrollar conciencia y control sobre los procesos de
pensamiento y aprendizaje. Todo esto implica que la persona sea capaz de
entender la manera en que piensa y aprende y, de esta manera, aplicar ese
conocimiento sobre estos procesos para obtener mejores resultados.
De este modo, la metacognición es una herramienta muy útil para mejorar las
destrezas intelectuales, optimizar los procesos de aprendizaje, e, incluso,
facilitar la ejecución tareas cotidianas, tan sencillas como, por ejemplo, tomar
una decisión.
Metacognición según John Flavell
Dentro de la Psicología, los estudios sobre la metacognición datan de la
década de 1970, cuando el John Flavell acuñó el término a partir de sus
investigaciones sobre los procesos cognitivos de las personas. En sus
observaciones, Flavell determinó que las personas necesitaban emplear un
nivel de pensamiento superior que pusiera atención sobre los otros procesos
intelectuales para corregir errores, optimizar mecanismos cognitivos y mejorar
la implementación de estrategias para la ejecución de tareas.
La importancia de la metacognición, en este sentido, sería que su dominio nos
permitiría autogestionar y controlar nuestros procesos de aprendizaje, mejorar
su eficiencia, optimizarlos.

Vea también Psicología.

Metacognición en Educación
En el área de Educación, la adquisición de herramientas para el desarrollo
de habilidades metacognitivas favorece el desarrollo del pensamiento crítico,
estimula la capacidad de autorreflexión y crea en el estudiante una conciencia
de autonomía, autocontrol y autorregulación de los procesos de aprendizaje.
Además, el dominio de la metacognición les proporciona la posibilidad de
desarrollar un pensamiento propio, que trascienda las interpretaciones formales
del programa de estudio.

LA METACOGNICIÓN Y LAS ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE

En los últimos años y a la luz de los resultados arrojados por las investigaciones sobre la
metacognición, se han desarrollado y diseñado métodos, programas, técnicas y estrategias sobre los
aspectos fundamentales implicados en el aprendizaje, todos los cuales apuntan a lograr una mejora
sustancial de los modelos de instrucción y de estudio.
A modo de ejemplo, su pueden enumerar los métodos más importantes: identificación de las ideas
principales, subrayado, resumen, redacción escrita, comprensión, atención, memoria, apuntes,
razonamientos, solución de problemas, enseñar a pensar, arte de preguntar, representaciones, etc.. Esta
separación de operaciones mentales se hace por necesidades propias de claridad de la exposición y
necesidades de la investigación, pero es algo artificial, ya que la mente trabaja globalmente, sin desvincular
unas acciones de otras. Por ejemplo, es difícil separar el pensar del razonar y de la resolución de problemas,
por lo que, por ejemplo, algunos programas diseñados para enseñar a aprender, pueden incluir ejercicios
para desarrollar la memoria, la comprensión, u otros aspectos mentales.
Habiendo tratado la metacognición, debemos preguntarnos qué es una estrategia. Nos encontraremos
con numerosas definiciones, y no todas coincidentes. En forma general, podemos aceptar que estrategia es,
en el campo de la literatura metacognitiva, lo que se refiere a las formas de trabajar mentalmente para
mejorar el rendimiento del aprendizaje; o en otras palabras, la podríamos definir como el “conjunto de
procesos cognitivos encuadrados conjuntamente en un plan de acción, empleados por un sujeto, para
abordar con éxito una tarea de aprendizaje”, obviamente tanto la metacognición como las estrategias son
en cierto modo indisociables, pero no obstante se refieren a dos conceptos diferentes. Con el objeto de
clarificar en la medida de lo posible estas diferencias, resulta útil presentar una clasificación de las
estrategias de aprendizaje, como la siguiente:
1. Atencionales
2. De Codificación
a) Repetición
b) Elaboración
c) Organización
d) Recuperación
3. Metacognitivas
a) Conocimiento del conocimiento
b) Control ejecutivo
4. Afectivas

Se le llama exposición al desarrollo explicación de un tema específico con la


finalidad de llevar información objetiva y rigurosa sobre el mismo.

La exposición consta de tres partes: la introducción, el desarrollo y la conclusión.


Antes de llevar a cabo una exposición Es recomendable planificar lo que se va a
exponer y a hacer en la misma, se deben organizar los temas y establecer un
orden de ideas.

Tomar algunos temas anticipadamente, por ejemplo los problemas de


comprensión para utilizar definiciones que despejen las dudas.

La exposición debe estar estructurada con cada una de sus partes bien
explicada, es sumamente recomendable tomar notas o apuntes de las fuentes
que se han consultado para realizar la exposición, en caso de que sea necesario
leerlas.

¿CUALES SON SUS PARTES?


 1 Partes de la Exposición
o 1.1 La introducción
o 1.2 El desarrollo
o 1.3 La Conclusión
Partes de la Exposición

La introducción
Esta es la primera parte de la exposición, se saluda al público y se
introduce alguna frase, anécdota o elemento que sirva para llamar la atención
del público de una manera impactante. Las reflexiones deben realizarse en voz
alta, con una tonalidad categórica, arriesgada, sorprendente e insólita o narrar
algún relato que tenga que ver con la exposición.

Al momento de preparar la introducción, algunas cosas son importantes:

 Se presenta el tema principal de la misma.

 Se debe tomar en cuenta la información que el público tenga sobre el tema que
se va a plantear.

 El objetivo de la exposición debe ser presentado a fin de que el público sepa


cuales son los temas que se van a discutir.

 Realizar un resumen con las ideas que serán expuestas y explicar cómo se van
a desarrollar

El desarrollo
En esta parte se exponen las ideas principales y secundarias que tiene la
exposición, se puede seguir el siguiente esquema.

 Se enuncia la idea principal de primero, luego se exponen las ideas secundarias


que van de la mano con la idea principal, posteriormente se vuelve la idea
principal para finalizar el ciclo de la exposición.

 Se introducen frases de transición que se utilizarán entre las ideas principales a


fin de que se pueda conectar lo ya anteriormente expuesto con las ideas que
surgirán a continuación.

 Se necesita tener presente que la parte más larga de la exposición es el


desarrollo. Por lo tanto es sumamente trascendental estar bien preparado en
cuanto al tema de la exposición para así tener un mayor control de todo.

 No se debe perder el hilo conductor que caracteriza a la exposición.

 No es recomendable entretenerse ni extenderse en conceptos que ya el público


conoce, debido a que es una pérdida de tiempo.

 Se deben aportar argumentos que justifiquen las afirmaciones expuestas en la


exposición.
 Se deben especificar las diferencias que existan entre opiniones, sentimientos y
hechos.

La Conclusión

La conclusión es la última parte de la exposición, en ésta se incluyen:

 El resumen de lo expuesto.

 Una referencia que vaya de acuerdo a la idea que se usó como hilo conductor.

 Una finalización.

 Alguna seña o ademán de que la exposición va a finalizar.

 Agradecer al público presente.

 En caso de que se pueda, invitar al auditorio a realizar preguntas