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Provincia de Buenos Aires

Dirección General de Cultura y Educación

Escuela Normal José Manuel Estrada

Instituto Superior de Formación Docente nº 163

57 nº 2646 (7630) Necochea

Escuela: EES Nº 2 Florentino Ameghino

Curso: 5º 1º

Profesora orientadora: Sandra Mosti

Fecha: 4 de Julio de 2018

Fundamentación

La materia Literatura toma como objeto de enseñanza a las prácticas del lenguaje que son las
diferentes formas de relación social que se llevan a cabo por medio, en interacción y a partir
del lenguaje pero se especializa en uno de sus ámbitos de uso: el literario. Sin embargo, resulta
polémico partir del supuesto de si la literatura es un objeto de enseñanza y dicho planteo es
objeto de continuos debates. Así lo señala María Luisa Miretti (2009) en La adquisición de la
competencia literaria:

“.. Si partimos del supuesto la literatura no se enseña, acordaremos que el objetivo de la


didáctica de la literatura es enseñar o aprender a valorar la literatura. Esto implica trabajar
para el desarrollo de las competencias literarias, que a su vez requiere la competencia lectora
(saber leer, manejar estrategias de lectura). Por lo tanto lo que debemos priorizar es el
ejercicio o la práctica de la lectura con todas las fases y aspectos que involucren al proceso
lector, para poder comprender e interpretar lo que se lee (con el agregado del plus emocional
e intencional de la valoración propia. Nuestra función es formar buenos lectores...” (P. 1-2)

El eje central de la materia es la lectura de textos literarios entendiendo el acto de leer como
un proceso activo y creativo en el cual el lector en interacción con el texto atribuye un sentido
y posteriormente, una interpretación a lo leído. Como señala el diseño Curricular, la
experiencia literaria debe presentarse a los adolescentes como una posibilidad para vincularse
con su experiencia personal. En consonancia con dicha idea resulta interesante postular una de
las reflexiones que realiza Paulo Freire (1991) en La importancia del acto de leer:
“.. No se agota en la descodificación pura de la palabra escrita o del lenguaje escrito, sino que
se anticipa y se prolonga en la inteligencia del mundo. La lectura del mundo precede a la
lectura de la palabra, de ahí que la posterior lectura de ésta no pueda prescindir de la
continuidad de la lectura de aquél. Lenguaje y realidad se vinculan dinámicamente. La
comprensión del texto a ser alcanzada por su lectura crítica implica la percepción de relaciones
entre el texto y el contexto...” (P. 2)

La lectura resulta, por lo anteriormente expuesto, tanto una actividad íntima y personal como
social, pública y compartida. Para cada año se trabaja con un corpus de textos perteneciente a
la literatura española, latinoamericana y argentina donde predominan un conjunto de
cosmovisiones entre las cuales se establecen relaciones de acuerdo con los diferentes modos
de ver el mundo que las obras literarias proponen. La elección del corpus literario en lengua
española se relaciona con una de las ideas centrales de María Teresa Andruetto (2014) en La
lectura, otra revolución que está en concordancia con la elección curricular:

“..Buena parte de la riqueza de un pueblo reside en el desarrollo de una conciencia sobre si y


sobre el lugar que ocupa en el mundo. Debemos vivir conscientes de nosotros mismos y
defender nuestra particularidad como individuos y como pueblo. La literatura si en algún sitio
reside es en lo particular (lo propio de los asuntos y de la lengua) en la permanente
inestabilidad de la lengua; allí es donde está su territorio y es eso particular que ella alcanza en
sus mejores momentos lo que hace eco en la eventual singularidad de los lectores, porque
como lo imaginaron los neorrealistas italianos, lo universal es lo local sin límites...” (P. 41)

En 5º año se propone el diálogo con las obras literarias entre aquellas que se proponen
representar la realidad lo más fielmente posible (cosmovisión realista) con aquellas que ponen
en cuestión dichas representaciones (cosmovisiones fantásticas, maravillosas, de ciencia
ficción y sus mixturas). Como se enunció anteriormente las cosmovisiones representan
diversos modos de representar la realidad que llevan implícitos la importante cuestión de la
verosimilitud y su posibilidad de construcción. Asimismo conlleva la eventualidad de ruptura
de la lógica realista a partir de la creación de otros mundos, juegos con el tiempo,
extrañamiento entre otros procedimientos. En el caso de la propuesta de trabajo que viene a
continuación se trabajará con la cosmovisión fantástica y sus mixturas con el fin de establecer
un diálogo entre las obras que los alumnos han leído pertenecientes a la cosmovisión realista y
la transgresión de las reglas propias de los textos literarios pertenecientes al género fantástico
y , además, la lectura de una novela, Luna caliente de Mempo Giardinelli , que si bien posee
un elemento fantástico es un policial negro que contiene un plus de significado emocional
debido a que está fuertemente vinculada con una trágica coyuntura de época de gran
importancia histórica para los habitantes de este país: la dictadura cívico militar.

En este punto resulta necesario remarcar que el abordaje de la literatura no debe presentarse
de forma aislada como mero objeto estético sino que lo enriquece el trabajo áulico es la
vinculación histórico social que la lectura de los textos literarios anteriormente explicitados
posibilitan así como la necesidad de ir complejizando la competencia lectora hacia canales que
propicien la lectura con lo no dicho y lo simbólico. En concordancia con lo expuesto, Antonio
Mendoza Fillola (2009) expresa:

“..La formación literaria forma parte de la formación cultural del individuo. Esta conclusión
enlaza con el planteamiento didáctico que actualmente se presenta para el tratamiento de la
formación literaria, que toma como eje principal la actividad del lector en el proceso de
recepción, integrando en él las relaciones sociales entre los sistemas sociales y culturales, los
sistemas retóricos y las estrategias del discurso y los sistemas de ritualizaciòn y simbolización
de lo imaginario que incluye la creación literaria. Es bien sabido que la literatura resulta ser un
hecho social y cultural concebido y desarrollado por una individualidad dentro de un
momento histórico, en un contexto social determinado...” (P.8)

Otro aspecto importante a tener en cuenta es propiciar en el aula l intertextualidad debido a


que uno de los objetivos de la formación literaria es la de preparar a los alumnos para que
sean lectores autosuficientes y autónomos que puedan activar y relacionar sus conocimientos.
La intertextualidad permite considerar a la literatura como un sistema autorreferencial que se
va nutriendo con la lectura de textos que se incluyen unos a otros y van retroalimentándose.

En relación a las prácticas de lectura se propone el análisis de las obras leídas como forma de
abordaje. Esto significa que los alumnos, en el transcurso de la lectura, vinculen los textos
leídos con otros lenguajes artísticos, formen parte de situaciones sociales de lectura y escritura
y lean y produzcan textos de análisis de las obras leídas. Para ello resulta necesario que la
función del profesor de literatura se organice entre su rol de mediador en el acceso de las
producciones literarias, su función de interprete critico de los textos leídos y la difícil tarea de
estimular la lectura autónoma.

Aunque el nodo principal de la materia sea el de la literatura ello no implica que no se aborden
los ejes de formación ciudadana y el del estudio sino que se trabajan en función de lo literario.
El saber sobre el lenguaje se va construyendo a través de la reflexión constante de la lengua en
uso. Las prácticas del lenguaje desde una perspectiva global, integradora y contextualizada
que pondere el análisis de los discursos de una sociedad en situaciones reales de
comunicación. Se busca lograr ciudadanos como sujetos de prácticas sociales del lenguaje
puesto que el aprendizaje solo tiene sentido en la medida en que se halla incluido en un
proceso de apropiación de dichas prácticas. Esta debe ser posibilitada a partir de medios que
lo faciliten tales como la continuidad pedagógica, la diversidad de prácticas comunicativas, la
alternancia metodológica y la creación de un ambiente de trabajo cooperativo.

Asimismo, se trabajará en el aula con las macro habilidades básicas de la comunicación:


lectura, escritura, oralidad y escucha. Para potenciar las competencias comunicativas y poder
establecer, en el aula, un clima cooperativo y cordial en el que se escuchen unos a otros,
expresen sus impresiones y opiniones y encuentren que los saberes escolares pueden resultar
socialmente significativos y no meros contenidos estancos sin relación con la realidad
cotidiana.

Referencias bibliográficas:

 Andruetto ,María Teresa, La lectura, otra revolución -1º edición- Ciudad Autónoma de
Buenos Aires : Fondo de Cultura Económica, 2015
 Diseño curricular de la Educación Secundaria de quinto año.
 Freire, Paulo , La importancia del acto de leer, (1991)
 Miretti , María Luisa, La adquisición de la competencia literaria, dossier textos marco
teórico (2009)