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PRINCIPIOS DE LA CRIMINALÍSTICA

NATHALIA FERNANDA HERNÁNDEZ FLÓREZ


2Q

UNIVERSITARIA DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO


CRIMINALÍSTICA 1
BUCARAMANGA
2017
PRINCIPIOS DE LA CRIMINALÍSTICA

DOC. REINALDO ARDILA SEQUEDA


NATHALIA FERNANDA HERNÁNDEZ FLÓREZ
2Q

UNIVERSITARIA DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO


CRIMINALÍSTICA 1
BUCARAMANGA
2017
INTRODUCCIÓN

La criminalística es una ciencia multidisciplinaria que tiene como objetivo el


estudio de los indicios materiales de un presunto hecho delictivo, con el fin de
reconstruir la verdad histórica de los acontecimientos e identificar a los sujetos
involucrados para contribuir con los órganos encargados de administrar justicia.
Es precisamente el estudio de las evidencias físicas que se producen en la
comisión de hechos presuntamente delictuosos, aplicando tecnología y
metodología científica, con el establecimiento de verdades generales y
particulares, donde los indicios producidos y los objetos e instrumentos
utilizados, son identificados, estudiados y explicados con objeto de conocer su
relación y sus manifestaciones, así como para determinar las formas y
mecanismos realizados e identificar a las víctimas en su caso y a los presuntos
autores y demás involucrados, a fin de conocer finalmente la verdad del hecho o
fenómeno investigado.
“La criminalística como ciencia especulativa, aplica el método inductivo
para llegar a la formulación de sus leyes o principios, mediante el cual de
varias verdades particulares se llega al conocimiento de una verdad
general. Asimismo, define que, la criminalística como ciencia aplicada,
emplea las leyes y principios formulados como ciencia especulativa, a la
solución de casos concretos y particulares que se plantean, mediante el
método deductivo, con el cual se llega del conocimiento de verdad
general al conocimiento de una verdad particular” (Gonzales,2011)
El principio de la criminalística consiste en directrices o bases fundamentales
sobre la que se asienta la ciencia criminalística, la misma que no puede
apartarse el criminalista, al realizar su labor pragmática sea en la escena del
delito, en el análisis de indicios o evidencias y durante la elaboración del
pronunciamiento pericial.
La criminalística general aplica la metodología conveniente con e apoyo de
siete principios científicamente estructurados y prácticamente comprobados
que son:
 Uso
 Producción
 Intercambio
 Correspondencia
 Reconstrucción de hechos
 Probabilidad
 Certeza

1. PRINCIPIO DE USO.
En los hechos que se cometen o realizan, siempre se utilizan agentes
mecánicos, químicos, físicos o biológicos. Este principio se encuentra
relacionado específicamente con el agente vulnerante utilizado que puede ser
de naturaleza mecánica (traumatismos, estrangulación, heridas por arma
blanca o de fuego, etc.), química (intoxicaciones, envenenamientos,
quemaduras con ácidos, etc.), física (quemaduras por calor, frío o paso de
corriente eléctrica, etc.) o biológico (ataques de animales o enfermedades,
etc.). Señala específicamente que se requiere de un agente vulnerante para
poder realizar el hecho investigado.

2. PRINCIPIO DE PRODUCCIÓN.
En la utilización de agentes mecánicos, químicos, físicos o biológicos, para la
comisión de los hechos presuntamente delictivos, siempre se producen indicios
o evidencias materiales en gran variedad morfológica y estructural y
representan elementos reconstructores e identificadores.
Este principio se refiere a que el agente vulnerante puede ser utilizado en
diversas formas y al cambiar la forma de uso, lo indicios producidos cambian,
de tal manera que es posible reproducir la mecánica al análisis detallado de los
indicios. Un ejemplo de ello es el uso de un cuchillo, que puede lesionar al
aplicar una mecánica de pistoneo, en el que la punta y el filo producen una
lesión punzo cortante que presenta mayor profundidad que extensión y permite
saber si cuenta con uno o dos filos por los bordes agudos y romos que
produce. En la segunda mecánica la lesión se produce al deslizar el filo del
arma sobre la superficie de la piel, produciendo una herida cortante, que cuenta
con mayor extensión que profundidad y aunque no permite saber si cuenta con
uno o dos filos, si permite saber la dirección en que se produjo la lesión. El
tercer caso corresponde cuando se golpea con el filo y se produce una herida
corto-contusa, en donde los bordes se pueden observar al exterior equimóticos
y ligeramente inflamados por efecto del golpe y los extremos no presentan
diferencias morfológicas como en la cortante, pues no hay dirección tangencial
en la herida.

3. PRINCIPIO DE INTERCAMBIO.
Al consumarse el hecho y de acuerdo con las características de su mecanismo
se origina un intercambio de indicios entre el autor, la víctima y el lugar de los
hechos.
Este principio, establecido por Edmond Locard, nos señala que existe un
intercambio de material del lugar de los hechos con la víctima y el victimario por
su propia naturaleza, es decir si se trata de un parque existirán manchas de
clorofila del pasto y polen de las plantas del lugar que se trasmitirán a los
participantes. Estos a su vez, intercambiarán material orgánico entre ellos
como pelos, saliva, sangre, etc. en cantidades y calidades que varían en base
a la violencia con que interactúen entre ellos, existiendo el intercambio de
indicios.

4. PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA DE CARACTERÍSTICAS.


Basado en un principio universal establecido Criminalística mente: “La acción
dinámica de los agentes mecánicos vulneran tés sobre determinados cuerpos
dejan impresas sus características, reproduciendo la figura de su cara que
impacta” Fenómeno que da la base científica para realizar estudios micro y
macro comparativos de elementos problema y elementos testigo, con objeto de
identificar al agente de producción.
Este principio nos señala que cuando un agente vulnerarte se impacta, roza o
comprime ciertos materiales de menor dureza le imprimen a este material sus
características, de esta forma se explica la impresión de las huellas de pisadas,
dactilares o las marcas de identificación en balas, casquillos, etc. Esto se basa
directamente que es humanamente imposible realizar dos objetos exactamente
iguales, lo que permite establecer su origen al análisis detallado o, incluso,
microscópico.

5. PRINCIPIO DE RECONSTRUCCIÓN DE HECHOS O FENÓMENOS.


El estudio de todas las evidencias materiales asociadas al hecho, darán las
bases y los elementos para conocer el desarrollo de los fenómenos de un caso
concreto y reconstruir el mecanismo del hecho o fenómeno, para acercarse a
conocer la verdad del hecho investigado Este principio se encuentra
relacionado con el segundo, pues aquel nos señala la diferencia de indicios que
se producen al utilizar los agentes vulneran tés y este nos señala que al
estudiar detalladamente los indicios es posible reproducir la forma en que estos
se producen, y por lo tanto estamos en posición de repetir cada uno de los
fenómenos producidos y al hacerlo en el orden tipo y cantidad adecuados
reconstruimos en mayor o menor grado el hecho investigado.

6. PRINCIPIO DE PROBABILIDAD.
La reconstrucción de los fenómenos y de ciertos hechos que nos acerquen al
conocimiento de la verdad, pueden ser con un bajo, mediano o alto grado de
probabilidad o simplemente sin ninguna probabilidad. Pero nunca se podrá
decir: “esto sucedió exactamente así”.
A pesar de la creencia de mucha gente, no existe la ciencia exacta, lo que
existen son parámetros más exactos. Un caso puede reproducirse en mayor o
menor grado dependiendo de la calidad y cantidad de los indicios recuperados
y su correspondiente estudio, sin embargo, existen límites y pérdida de datos,
por lo que reproducir exactamente un hecho no es posible, pero sí con cierta
confiabilidad que se apoya en la correspondiente experimentación. Cuando los
indicios son de poca calidad, como las contusiones, que pueden ser producidas
por más de una mecánica, la contundencia del indicio desciende en
confiabilidad y cuando éstos son de calidad mayor, como un disparo de arma
de fuego en donde se recupera tanto el arma como los indicios balísticos es
factible realizar una comparativa que no deje duda del origen del disparo. En
ocasiones los indicios no corresponden en lo más básico con los hechos, ya
sea porque los hechos no se realizaron de esa manera o por ser lo indicios
pocos y malos. En el primer caso se establece con confianza que los hechos
no se verifican como se dicen y en el segundo caso es muy baja la probabilidad
de reconstruir el hecho.

7. PRINCIPIO DE CERTEZA.
Y las identificaciones cualitativas, cuantitativas y comparativas de la mayoría de
los agentes vulnerables que se utilizan e indicios que se produce en la
comisión de los hechos, se logran con la utilización de metodología, tecnología
y procedimientos adecuados, que dan la certeza de su existencia y de su
procedencia. No obstante, si el criminalista o policiólogo no es muy
experimentado, debe opinar o decidir con probabilidades.
En este último caso los indicios son suficientes en calidad y cantidad, los
estudios corroboran o aportan mayores datos, y es posible identificar los
fenómenos en calidad y número adecuados, de tal manera que los hechos se
reproducen con una alta confianza y con pocas posibilidades de error. Hay
indicios que ya de naturaleza son sumamente confiables como las huellas
dactilares y el código genético, en que las posibilidades de error son casi nulas
y si la identificación se basa en ellas la certeza es indiscutible.
ANÁLISIS DE LA ESCENA DEL CRIMEN
Comúnmente en la escena del crimen se revela la trama del mismo. De igual
modo en la mayoría de los casos existen características, indicios donde
comienza, se desarrolla y concluye el hecho. Sin embargo, en contraste con su
autor, la conclusión del caso depende del investigador designado. La habilidad
para analizar la escena del crimen y determinar, cómo, quién, cuándo y porque,
por más fácil que se encuentre el desarrollo en la escena del crimen. El término
satisfactorio de la investigación es la aprehensión del autor del crimen. Y su
procesamiento, siendo el deber de quién realiza la investigación, que sus
resultados dependen de su discernimiento, dinámica y conducta humana. La
forma de hablar, el estilo de escribir y otras características personales y el
trabajo en conjunto es la única forma para realizar un buen trabajo y en la
misma dirección. Las actuaciones individuales usualmente restan consistencia,
debiendo prestar atención a la performance a las condiciones de dichas
actividades. Conocerla forma de proceder humano, partiendo que desde la
comisión de un crimen se complica toda la mecánica del normal proceder
humano. Conocer y reconocer la escena del crimen, procediendo con
capacidad una investigación y descubrir acerca de los pormenores del hecho.
También es importante que el investigador distinga entre diferentes
delincuentes que cometen el mismo tipo de delito. Hay tres formas de
manifestación del delito en la escena del crimen (modo de operar, firma
personal y escenario). Considerando una evidencia común en distintas
escenas, se puede presumir que un hombre debe haber estado en todos los
crímenes investigados. Quién sabe las semejanzas del modus operandi, cual
es la acción del delincuente que cometió el crimen y las características de la
víctima puede eliminar la conexión del mismo con el delincuente. Cuál es el
enlace en el caso del M.O. (Modus Operandi), el de mayor significación. Es
necesario analizar los pasos dados en la escena del crimen y el resultado
confrontarlo con los casos similares de MO. ¿Pero porque causa el delincuente
usa cierto MO? ¿Qué circunstancias forma el MO?. Desdichadamente, es un
serio error que tienen los investigadores "veteranos", de darle mucho
significado al MO, cuando relaciona delitos.
CONCLUSIÓN
La Criminalística es parte fundamental del sistema de justicia, no se puede
concebir un procedimiento penal, sin la realización previa de una investigación,
donde tengan participación directa los expertos en cada área de interés
criminalístico, por lo cual estos a su vez contemplan una serie de Principios y
Criterios, los cuales han sido analizados en el desarrollo de esta investigación.
Así como estos principios enriquecen la investigación, la Criminalística es
auxiliada por otras ciencias para el esclarecimiento de los hechos presuntamente
delictuosos como de sus presuntos responsables, tal es el caso de la Medicina
Forense que no es igual a la medicina legal la diferencia entre una y otra es que
al usar el término forense se hace alusión a que está encaminada al área del
Derecho Penal y el uso Legal se relaciona con la Impartición y procuración de la
justicia en general y otras ramas del derecho como el Derecho Civil para un
estado de interdicción, laboral para las incapacidades; familiar para situaciones
de filiación; médico para cuestiones de responsabilidades; etc. Con este trabajo
en una forma general de la Criminalística, podemos afirmar que existen los
elementos suficientes y necesarios para los esclarecimientos de hechos
delictivos. Difícilmente, puede un delincuente o victimario, no ser descubierto al
haber realizado un delito, sin embargo, es conveniente que los investigadores o
cuerpo pericial, tengan las técnicas, conocimientos y preparación suficiente para
su aplicación en la investigación.
Los principios son postulados rectores de todo el conocimiento científico,
permiten al criminalista orientar sus actuaciones desde mucho antes de que
inicie su labor de pesquisa, permiten reconocer y tratar a los indicios y
evidencias en forma objetiva y comprobable conforme a las leyes científicas,
genera profesionalismo en el profesional criminalistico.
Los principios criminalisticos aplicados al derecho penal en la investigación por
la comisión de diferentes tipos legales permite ser orientador de que buscar,
como buscar y como interpretar los diferentes indicios y/o evidencias, se puede
aplicar en todos los tipos legales, solo que en algunos implica un esfuerzo
mayor para conseguirlo casos por ejemplo de Delitos contra la Administración
Pública.
Condenan a 33 años de cárcel al coronel Aldana por el
asesinato de su esposa

El coronel en retiro Joaquín Enrique Aldana fue condenado tras hallarlo


responsable del homicidio agravado de su esposa, Érika Cecilia Yeneris
Gutiérrez.

La condena al coronel en retiro Joaquín Enrique Aldana fue proferida por un


juez de Ibagué. El exjefe de Policía del Tolima deberá pasar en prisión 33 años
y nueve meses.

La decisión se toma después de más de un año de conocerse la noticia.


SEMANA, en diciembre del 2009, publicó la historia del crimen de la mujer
descuartizada en Ibagué, cuando aun el coronel Aldana estaba prófugo de la
justicia. A final de ese año se presentó ante las autoridades.

La historia comenzó el 9 de septiembre del 2009 cuando un campesino que


caminaba en inmediaciones de la hacienda San Isidro, en el kilómetro 5 de la
vía Ibagué-Alvarado, en Tolima, encontró una bolsa negra abandonada en
medio del pastizal. Se agachó para revisar el contenido y entonces lo vio de
frente. Era la cabeza de un ser humano.
El hombre dio aviso del macabro hallazgo a las autoridades. A la zona llegó
una comisión de investigadores de la Fiscalía de Ibagué. Acordonaron el
sector, hicieron el levantamiento e iniciaron un barrido de varios kilómetros a la
redonda. Así fue como dieron, esa misma mañana, con otra bolsa negra en la
que había un brazo y una mano con los pulpejos de los dedos cortados.
"Cuando detallamos que a la víctima le habían cortado las huellas dactilares
para que no fuera identificada, entendimos el mensaje: nos están retando", dijo
uno de los investigadores del caso.
A un grupo de la Policía judicial se le ordenó ampliar el radio de búsqueda para
dar con todas las partes desmembradas en el menor tiempo posible. En total
localizaron seis bolsas negras con las extremidades y una con las prendas, en
un radio de 20 kilómetros.
Hallaron el tórax bastante descompuesto, con los senos cercenados y sin las
costillas tres y cuatro del costado izquierdo, dos piezas claves, pues los
médicos forenses toman de ahí la muestra pura de ADN para identificar a la
víctima.
Entre tanto, en los laboratorios de criminalística de Ibagué, varios expertos
forenses hacían un trabajo de arquitectura milimétrica con la cabeza hallada.
Tras un peritaje meticuloso concluyeron que la víctima había sufrido 58 cortes
con bisturí en la cara para evitar que la identificaran. Con un pegante especial
soldaron milímetro a milímetro cada uno de esos cortes. Tardaron 10 días.
Luego, maquillaron delicadamente el rostro y lo retrataron. Llevaron la imagen
a un computador con un software especial que les permitió retocar detalles
como lunares y líneas de expresión. Al final obtuvieron una imagen similar a lo
que habría sido el rostro de la víctima. Ahora contaban con una carta valiosa
para lograr su identificación. Hicieron, además, una reconstrucción similar a los
pulpejos cercenados, y así recuperaron varias huellas.
Con el análisis de las extremidades en conjunto, las prendas y los diversos
reportes técnicos y científicos, el grupo de investigadores (detectives, médicos
forenses, lofoscopistas, morfólogos) obtuvo otras importantes conclusiones
sobre la escena del crimen. La víctima era una mujer trigueña, joven, con una
estatura de 1,55 a 1,65 metros y un peso aproximado de 60 kilos. Su muerte
ocurrió 12 horas antes del hallazgo de la cabeza decapitada, es decir, el 8 de
septiembre entre las 7 y las 8 de la noche. Varios moretones en los brazos
desmembrados indicaban un posible forcejeo minutos antes de consumarse el
crimen.
La mujer fue golpeada cuatro veces consecutivas en la parte posterior del
cráneo con un objeto romo "el cual impacta la cabeza en reposo", según
puntualiza el análisis forense. Con la víctima inconsciente "y aún con vida" el
criminal procedió a cortarle con un bisturí los dedos de las manos y la cara. Los
investigadores calculan que la mujer murió por el shock cráneoencefálico,
cuando el asesino le estaba cortando el octavo dedo. Luego de esto, el criminal
la descuartizó con cortes precisos en el nivel de las articulaciones.
Pero también lograron un perfil preliminar del asesino. Un acto de estas
características sólo pudo haber sido cometido por un victimario de contextura
robusta, musculatura de varón adulto y con un carácter de pulsaciones
violentas. Diestro. Alguien que tenía una relación directa con la víctima y que
además contó con un vehículo cubierto en el que transportó hasta las afueras
de Ibagué el cadáver despedazado sin llamar la atención.
Pero todos estos elementos de poco o nada servirían si no se lograba
establecer quién era la víctima. Sin resolver esa incógnita era prácticamente
imposible avanzar.
Los investigadores lo sabían mejor que nadie y por eso hicieron un gran
esfuerzo para lograr reconstruir el rostro. Con la imagen de la reconstrucción
facial los investigadores iniciaron otro barrido, ahora del Sistema de
Información en Red de desaparecidos y cadáveres. El Sirdec es una moderna
plataforma tecnológica en el que está unificada la información de miles de
casos de N. N. y desaparecidos de todo el país. El sistema es alimentado por
Medicina Legal y funcionarios de la Policía judicial autorizados para subir allí
toda la información que reciben cuando alguien denuncia la desaparición de
una persona.
Por sentido común analizaron primero los casos de la capital de Tolima. No
había ninguno que concordara. Decidieron abrir el abanico a todo el
departamento. Tampoco encontraron nada. Procedieron entonces a revisar los
casos de desaparecidos en el resto del país y hallaron varios cotejos
inquietantes. Pero uno en particular que había sido denunciado en Cartagena.
Jalaron esa pista y tras varios días de verificaciones, establecieron que el
cuerpo descuartizado correspondía a Érika Cecilia Yeneris Gutiérrez, de 32
años, reportada por su madre como desaparecida en Ibagué.
Esposa de un oficial
La sorpresa de los investigadores fue mayor cuando ingresaron el nombre de la
víctima en bases de datos de entidades del Estado. Érika aparecía como
esposa del coronel de la Policía Joaquín Enrique Aldana, comandante
operativo de Tolima, quien no había denunciado la desaparición. Estaban
casados hacía 12 años y tenían dos hijas menores.
El puntillazo más desconcertante se dio cuando la Fiscalía citó al coronel para
notificarle que el cuerpo hallado un par de semanas atrás era el de su esposa.
Con absoluta frialdad escuchó la información, luego simplemente salió de la
Fiscalía y fue directamente a la comandancia en donde tramitó vacaciones
urgentes. Dijo que necesitaba solucionar un problema que había surgido con su
esposa.
El desconcierto de los investigadores por la actitud del coronel era algo que la
familia de Érika venía percibiendo desde semanas atrás. El 6 de septiembre -
del 2006- fue la última vez que Érika se comunicó con su madre, Enit Gutiérrez,
en Cartagena, donde esta vive. Érika la llamó desde Ibagué para contarle que
le había enviado una encomienda. Acostumbraban a hablar regularmente, por
lo menos día de por medio. El 10 de septiembre, cuando Enit recibió la
encomienda, se preocupó porque desde que su hija la despachó no habían
vuelto a hablar.
Enit y varios de sus hijos, hermanos de Érika, iniciaron la búsqueda. Pusieron a
circular un anuncio en internet e instauraron la denuncia formal por
desaparición. El DAS les confirmó que Érika no había salido del país como
decía el coronel. Llevaban un par de semanas de angustia, sin ninguna noticia,
cuando el grupo de investigadores de Ibagué los contactó. Al siguiente día, en
esa sede de Medicina Legal, Enit reconoció las prendas de su hija. "Todo es
muy extraño, el coronel Aldana no nos habla ni da ningún tipo de explicación.
No fue al entierro y no nos deja ver a las niñas. Mi mamá está desconcertada y
sólo clamamos justicia", le dijo a SEMANA Sander Yeneris, hermano de Érika.
Mientras la familia de Érika se ocupaba del entierro, los investigadores seguían
trabajando para tratar de determinar el autor del brutal homicidio. Se planteó
una decena de hipótesis de autores de toda naturaleza. Desde un sicópata que
pasó por Ibagué, la posibilidad de una retaliación de enemigos del coronel,
estructuras mafiosas, un amante asesino, un montaje para culpar a Aldana y,
por supuesto, la tesis de que el autor fuese el propio oficial. Justamente por
esta consideración se invitó a varios agentes de la Dijín de la Policía para que
participaran de la investigación como garantía de transparencia.
Con el grupo de investigación fortalecido se avanzó rápidamente y cada paso
permitió ir eliminando una a una las distintas hipótesis, mientras se consolidaba
la que señalaba al coronel Aldana como el posible asesino.
Minutos antes de ser asesinada, entre el 7 y el 8 de septiembre del 2009, Erika
Cecilia Yeneris discutió con su esposo, el coronel Joaquín Aldana, en las
çescaleras de su casa en Ibagué.
Cuando volteó para retirarse recibió cuatro golpes en la cabeza con un objeto
en forma de rombo. El arma homicida nunca apareció, pero bien pudo ser un
bastón de mando como el que reciben los oficiales en su primera graduación.
Ese es uno de los capítulos reconstruidos por la fiscalía sobre el crimen de la
esposa del entonces comandante de la policía e Ibagué.
Un año después de que la mujer que apareció salvajemente torturada y
desmembrada en las afueras de Ibagué era la esposa de uno de los hombres
“duros” de la seguridad de esa región.
Un chat entre Érika y una tercera persona que el oficial descubrió porque tenía
“chuzado” el computador de su propio hogar fue, según el expediente, lo que
inició la discusión.
La muerte de Érika parece una película de terror. Primero le golpearon la
cabeza con un objeto contundente hasta que perdió el conocimiento. Luego le
hicieron 58 cortes en la cara y le cortaron pedazos de los dedos para arrancarle
las huellas digitales y evitar que fuera identificada. Le removieron los implantes
mamarios, le quitaron dos costillas y por último, después de someterla a un
proceso de exanguinación (vaciar la sangre del cuerpo), le desmembraron la
cabeza, brazos y piernas.
Por los golpes ella quedó inconsciente, pero cuando el asesino empezó a
cortarle el rostro y luego a desmembrarla en el baño de la casa de ella seguía
viva, según la necropsia.
Los rastros de sangre fueron descubiertos por investigadores del CTI enviados
desde Bogotá que usaron sofisticadas tecnologías.
El juez confirmó que le uniformado descubrió la infidelidad de su mujer con un
hombre que vivía en Costa Rica, gracias a un programa espía que instaló en el
computador. “Al descubrir que su esposa le era infiel y que lo iba dejar por otra
por otro decidió matarla”, indicó el legislador.
El oficial tuvo 25 días antes de que estallara el escándalo para borrar las
evidencias de su crimen. Para ello, usó su experiencia de más de 30 años
enfrentándolo a diario como criminalístico.
Además de la desfiguración del rostro - le hizo más de 50 cortadas con un
bisturí, lo que demuestra también el gran odio hacia la víctima – descuartizó el
cuerpo en minutos. Arrancó las yemas de los dedos, para dificultar la
identificación y dejó los restos en una zona en la que se usa maquinaria
agroindustrial.
Policía y CTI hicieron más de 80 entrevista y decenas de pruebas científicas y
demostraron que Aldana tuvo móvil, modo y oportunidad de asesinar a la
mamá de sus dos hijas, quien al parecer lo abandonaría por el maltrato.
El corte en uno de los dedos, el índice derecho, no fue tan preciso y en el
laboratorio lograron reconstruir una huella identificable. Aunque el oficial lavó
dos veces en la misma semana la camioneta en la que llevó el cadáver, el CTI
encontró en ella polvo que correspondía con el de las arroceras donde fueron
hallados los restos.
Asimismo, el juez hizo referencia a la presión que tuvo a la hora de ocultar
todas las características que permiten identificar el cuerpo de Érika, lo que
indica que el asesino conocía perfectamente el cuerpo de la víctima, pues ella
se había realizado una cirugía de apéndice, una cesárea y que tenía prótesis
mamaria, órganos que fueron extraídos por completo.
La reconstrucción permitió establecer que habría tomado once minutos recorrer
los 22 kilómetros de vía por los que fue lanzado las partes de la víctima.
A pesar de que lavó y pintó la vivienda en la que vivía con Érika Cecilia,
quedaron en las rendijas de las escaleras muestras de ADN suficientes para
establecer la escena del crimen.
Pero lo más sorprendente fue que un perfil criminal realizado por la fiscalía en
Bogotá antes de que se estableciera la identidad de la víctima casi retrató al
oficial en sus rasgos psicológicos y hasta físicos del agresor. Por ejemplo, que
tenía una leve discapacidad en las manos que se reflejó en la forma de
descuartizar a su esposo.
El ex coronel era la persona idónea para realizar el crimen, pues tenía
conocimientos en criminalística que aplicó al momento de descuartizar a su
esposa.
AGENTE MECÁNICO
 Bisturí – Punzo cortante
USO  Objeto romo
 Golpes
 Recibe cuatro golpes en la parte superior del cráneo
 Desmembramiento
PRODUCCIÓN  Forcejeo antes del crimen
 Cortes en el cuerpo y rostro
 Agresión violenta-golpes
 Muestras de ADN en el lugar de los hechos
INTERCAMBIO  Polvo de arrocera en el vehículo del victimario el cual
correspondía al lugar donde fueron hallados los restos
de la víctima.
 Recibió 58 cortes en el rostro y 50 más en el cuerpo
(Punzo cortante)
CORRESPONDENCIA  Desmembramiento
DE CARACTERÍSCA  Remoción de implantes mamarios
 Tórax descompuesto
 Descubrimiento de infidelidad
 Discusión entre la pareja
 Golpe en la cabeza
 Cortes en el rostro
RECONSTRUCCIÓN  Cortes de huellas digitales
DE HECHOS  Remoción de implantes mamarios y dos costillas
 Proceso de exanguinación
 Desmembramiento
 Necropsia: La víctima quedó inconsciente al recibir un
golpe en el cráneo, murió de un golpe
craneoencefálico en el momento en el que el criminal
cortaba el octavo dedo.
PROBABILIDAD
 Arquitectura milimétrica en el rostro
 Discapacidad en las manos del criminal – Forma de
corte (Extremidades)
 Ex coronel culpable del delito
 Reconstrucción del índice derecho – huella
identificable
CERTEZA  Muestras de ADN en la vivienda
 SIRDEN – N.N y desaparecidos
 Software especial – Detalles de expresión
BIBLIOGRAFIA
Leiva, J. (2015) “Principios de la investigación judicial” 26 de agosto de 2017,
disponible en http://www.mpfn.gob.pe
Badillo, R. (2014) “Principios generales que rigen el método de la criminalística”
26 de agosto de 2017, disponible en https://ricardobadillograjales.blog
Giraldo, C. (2011) “Los siete principios criminalísticos” 26 de agosto de 2017,
disponible en https://es.slideshare.net
Crimen+investigación. (2016) “Principios científicos de la criminalística: Cuáles
son y por qué son importantes” 26 de agosto de 2017, disponible en
http://citv.es/blog/
Semana 35 años. (2011) “Casos homicidas” 27 de agosto de 2017, disponible
en http://www.semana.com