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AGUANTEMOS LAS DIVERSAS PRUEBAS

Nuestras pruebas se parecen bastante a las que


afrontaron los primeros discípulos de Jesucristo.
En la actualidad, los testigos de Jehová hemos
sufrido maltrato físico y verbal por parte de
opositores mal informados. Tal como sucedió en
la época de los apóstoles, gran parte de la
oposición la instigan facciones religiosas
fanáticas cuyas prácticas y doctrinas falsas
quedan al descubierto con la predicación de las
buenas nuevas del Reino (Hech. 17:5-9, 13).
Abecés, el pueblo de Jehová ha encontrado alivio
acogiéndose a derechos garantizados por los
gobiernos (Hech. 22:25; 25:11). No obstante, los
gobernantes también han proscrito oficialmente
nuestra obra tratando de poner fin a nuestro
ministerio cristiano (Sal. 2:1-3). En tales
circunstancias, seguimos con valor el ejempío de
los apóstoles fieles y continuamos obedeciendo
"a Dios como gobernante más bien que a los
hombres" (Hech. 5:29).

Hechos 17:5-9 “Pero los judíos, poniéndose


celosos, tomaron como compañeros a ciertos
varones inicuos de los haraganes de la plaza de
mercado, y formaron una chusma y procedieron
a alborotar la ciudad. Y asaltando la casa de
Jasón, procuraban hacer que los sacaran a la
gentuza. Como no los hallaron, arrastraron a
Jasón y a ciertos hermanos ante los gobernantes
de la ciudad, clamando: “Estos hombres que han
trastornado la tierra habitada están presentes
aquí también, y Jasón los ha recibido con
hospitalidad. Y todos estos actúan en oposición a
los decretos de César, diciendo que hay otro rey,
Jesús”. Verdaderamente agitaron a la
muchedumbre y a los gobernantes de la ciudad,
cuando estos oyeron estas cosas; y después de
primero tomar suficiente fianza de Jasón y de los
demás, los dejaron ir.”

Hechos 17:13 “Pero cuando los judíos de


Tesalónica se enteraron de que también en Berea
Pablo publicaba la palabra de Dios, fueron
también allá para incitar y agitar a las masas.”

Hechos 22:25 “Mas cuando lo hubieron


estirado para darle los latigazos, Pablo dijo al
oficial del ejército que estaba de pie allí: “¿Les es
lícito azotar a un hombre que es romano y no
condenado?”.”

Hechos 25:11 “Si, por una parte, realmente soy


delincuente y he cometido algo que merece la
muerte, no ruego que se me exima de la muerte;
por otra parte, si ninguna de las cosas de que
estos me acusan existe, nadie puede entregarme
a ellos a manera de favor. ¡Apelo a César!”.”

Salmo 2:1-3 “¿Por qué han estado en tumulto


las naciones, y los grupos nacionales mismos han
seguido hablando entre dientes una cosa vacía?
Los reyes de la tierra toman su posición, y los
altos funcionarios mismos se han reunido en
masa como uno solo contra Jehová y contra su
ungido, [y dicen:] “¡Rompamos sus ataduras y
echemos de nosotros sus cuerdas!”.”

Al ir aumentando el nacionalismo por toda la


Tierra, se han incrementado las presiones para
que los predicadores de las buenas nuevas
abandonemos el ministerio que Dios nos ha
encomendado. Ahora, todos los siervos de
Jehová comprendemos mejor la razón de la
advertencia de Revelación 14:9-12 sobre adorar a
"la bestia salvaje y a su imagen". Nos damos
cuenta de la importancia de las palabras de Juan:
"Aquí está lo que significa aguante para los
santos, los que observan los mandamientos de
Dios y la fe de Jesús".

Las guerras, las revoluciones, así como la


persecución directa y las proscripciones oficiales
pudieran impedirnos llevar a cabo abiertamente
nuestro servicio cristiano. Tal vez surjan
circunstancias que hagan imposible celebrar
grandes reuniones de congregación. Puede que
se pierda la comunicación con la sucursal y se
suspendan las visitas de los superintendentes de
circuito o el envío de nuevas publicaciones.
¿Cómo debería reaccionar usted en una situación
así?

Haga todo lo que esté a su alcance a favor de la


adoración pura dentro de sus circunstancias.
Seguramente podrá estudiar por su cuenta.
Además, en muchos casos es posible reunir
grupos pequeños en los hogares. En tales
reuniones se podrían analizar la misma Biblia o
publicaciones que se hayan estudiado en el
pasado. No se inquiete ni se preocupe. Por lo
general, el Cuerpo Gobernante no tarda en
comunicarse con los hermanos que dirigen la
obra.

Pero aun si se encuentra aislado de sus hermanos


cristianos, recuerde que no está aislado de
Jehová ni de su Hijo, Jesucristo. Siga teniendo
una esperanza firme, pues Jehová aún puede oír
sus oraciones y fortalecerlo con su espíritu. Por
lo tanto, pídale que lo guíe. Recuerde que usted
es siervo de Jehová y discípulo de Jesucristo, de
modo que, cuando se le presenten oportunidades
para dar testimonio, aprovéchelas bien. Jehová
bendecirá su labor y tal vez en poco tiempo se le
unan otras personas en la adoración verdadera
(Hech. 4:13-31; 5:27-42; Fil. 1:27-30; 4:6, 7; 2
Tim. 4:16-18).

Hechos 4:13-31 “Ahora bien, al contemplar la


franqueza de Pedro y de Juan, y al percibir que
eran hombres iletrados y del vulgo, se
admiraban. Y empezaron a reconocer, acerca de
ellos, que solían estar con Jesús; y mirando al
hombre que había sido curado, de pie con ellos,
no tenían nada que replicar. De modo que les
mandaron salir fuera del salón del Sanedrín, y se
pusieron a consultar unos con otros, diciendo:
“¿Qué haremos con estos hombres? Porque, de
hecho, una señal notable ha ocurrido mediante
ellos, una que les es manifiesta a todos los
habitantes de Jerusalén; y no podemos negarlo.
Sin embargo, a fin de que no se divulgue más
entre el pueblo, digámosles con amenazas que ya
no hablen sobre la base de este nombre a hombre
alguno”. Con eso, los llamaron y les ordenaron
que en ningún lugar hicieran expresión alguna ni
enseñaran sobre la base del nombre de Jesús.
Pero, en respuesta, Pedro y Juan les dijeron: “Si
es justo a vista de Dios escucharles a ustedes más
bien que a Dios, júzguenlo ustedes mismos. Pero
en cuanto a nosotros, no podemos dejar de
hablar de las cosas que hemos visto y oído”. Así
que, habiéndolos amenazado de nuevo, los
pusieron en libertad, puesto que no hallaban en
qué basarse para castigarlos, y a causa del
pueblo, porque todos estaban glorificando a Dios
por lo que había sucedido; porque el hombre en
quien se había efectuado esta señal de curación
tenía más de cuarenta años. Después de haber
sido puestos en libertad, ellos fueron a su propia
gente e informaron las cosas que los sacerdotes
principales y los ancianos les habían dicho. Al oír
esto, ellos levantaron la voz de común acuerdo a
Dios y dijeron: “Señor Soberano, tú eres Aquel
que hizo el cielo y la tierra y el mar y todas las
cosas [que hay] en ellos, y que por espíritu santo
dijiste por boca de nuestro antepasado David, tu
siervo: ‘¿Por qué se pusieron tumultuosas las
naciones, y los pueblos meditaron cosas vacías?
Los reyes de la tierra tomaron su posición y los
gobernantes se reunieron en masa como uno solo
contra Jehová y contra su ungido’. De veras,
pues, tanto Herodes como Poncio Pilato con
[hombres de] naciones y con pueblos de Israel
realmente fueron reunidos en esta ciudad contra
tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste, a fin de
hacer cuantas cosas tu mano y consejo habían
predeterminado que sucedieran. Y ahora,
Jehová, da atención a sus amenazas, y concede a
tus esclavos que sigan hablando tu palabra con
todo denuedo, mientras extiendes tú la mano
para hacer curaciones y mientras ocurren señales
y portentos presagiosos mediante el nombre de
tu santo siervo Jesús”. Y cuando hubieron hecho
ruego, el lugar donde estaban reunidos fue
sacudido; y todos sin excepción quedaron llenos
del espíritu santo, y hablaban la palabra de Dios
con denuedo.”

Hechos 5:27-42 “De modo que los trajeron y


los pusieron de pie en el salón del Sanedrín. Y el
sumo sacerdote los interrogó, y dijo: “Les
ordenamos positivamente que no siguieran
enseñando sobre la base de este nombre, y sin
embargo, ¡miren!, han llenado a Jerusalén con su
enseñanza, y están resueltos a traer la sangre de
este hombre sobre nosotros”. En respuesta,
Pedro y los [otros] apóstoles dijeron: “Tenemos
que obedecer a Dios como gobernante más bien
que a los hombres. El Dios de nuestros
antepasados levantó a Jesús, a quien ustedes
mataron, colgándolo en un madero. A este, Dios
lo ensalzó a su diestra como Agente Principal y
Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y
perdón de pecados. Y nosotros somos testigos de
estos asuntos, y también lo es el espíritu santo, el
cual Dios ha dado a los que le obedecen como
gobernante”. Cuando oyeron esto, se sintieron
cortados profundamente, y querían eliminarlos.
Pero se levantó cierto hombre en el Sanedrín, un
fariseo de nombre Gamaliel, maestro de la Ley
estimado por todo el pueblo, y dio mandato de
que sacaran fuera a los hombres por un
momento. Y les dijo: “Varones de Israel, presten
atención a ustedes mismos en cuanto a lo que
piensan hacer respecto a estos hombres. Por
ejemplo, antes de estos días se levantó Teudas,
diciendo que él mismo era alguien, y un número
de varones, como cuatrocientos, se unió a su
partido. Pero él fue eliminado, y todos los que le
obedecían fueron dispersados y vinieron a nada.
Después de él se levantó Judas el galileo en los
días de la inscripción, y atrajo gente en pos de sí.
Y sin embargo ese hombre pereció, y todos los
que le obedecían fueron esparcidos por todas
partes. De modo que, en las presentes
circunstancias, les digo: No se metan con estos
hombres, sino déjenlos (porque si este proyecto o
esta obra proviene de hombres, será derribada;
pero si proviene de Dios, no podrán derribarlos);
de otro modo, quizás se les halle a ustedes
luchadores realmente contra Dios”. De modo que
le hicieron caso, y, mandando llamar a los
apóstoles, los fustigaron, y les ordenaron que
dejaran de hablar sobre la base del nombre de
Jesús, y los dejaron ir. Estos, por lo tanto, se
fueron de delante del Sanedrín, regocijándose
porque se les había considerado dignos de sufrir
deshonra a favor del nombre de él. Y todos los
días en el templo, y de casa en casa, continuaban
sin cesar enseñando y declarando las buenas
nuevas acerca del Cristo, Jesús.”

2 Timoteo 4:16-18 “En mi primera defensa


nadie vino a mi lado, sino que todos procedieron
a abandonarme —que no se les ponga en su
cuenta—; pero el Señor estuvo cerca de mí y me
infundió poder, para que por medio de mí la
predicación se efectuara plenamente y todas las
naciones la oyeran; y fui librado de la boca del
león. El Señor me librará de toda obra inicua y
[me] salvará para su reino celestial. A él sea la
gloria para siempre jamás. Amén.”

Incluso si peligra su vida, como les ocurrió a los


apóstoles y otros siervos de Jehová, confíe en "el
Dios que levanta a los muertos" (2 Cor. 1:8-10).
Su fe en la resurrección puede ayudarlo a
aguantar la oposición más intensa (Luc. 21:19).
Cristo Jesús puso el ejemplo; él sabía que su
fidelidad ante las pruebas fortalecería a otras
personas para que aguantaran. Usted también
puede ser una fuente de fortaleza para sus
hermanos (Juan 16:33; Heb. 12:2, 3; 1 Ped. 2:21).

Lucas 21:19 “Mediante el aguante de parte de


ustedes adquirirán sus almas.”

Juan 16:33 “Les he dicho estas cosas para que


por medio de mí tengan paz. En el mundo están
experimentando tribulación, pero ¡cobren
ánimo!, yo he vencido al mundo”.”

Hebreos 12:2-3 “mirando atentamente al


Agente Principal y Perfeccionador de nuestra fe,
Jesús. Por el gozo que fue puesto delante de él
aguantó un madero de tormento, despreciando la
vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono
de Dios. Sí, consideren con sumo cuidado y
atención al que ha aguantado tal habla contraria
de pecadores en contra de sus propios intereses,
para que no vayan a cansarse y a desfallecer en
sus almas.”

1 Pedro 2:21 “De hecho, ustedes fueron


llamados a este [curso], porque hasta Cristo
sufrió por ustedes, dejándoles dechado para que
sigan sus pasos con sumo cuidado y atención.”

Además de la persecución y la oposición directa a


nuestro ministerio, tal vez tengamos que
soportar otras situaciones difíciles. Aun teniendo
libertad para predicar públicamente, algunos se
han desanimado y han dejado de servir a Jehová
por la apatía de la gente de su territorio. Hay
quienes han tenido que afrontar enfermedades
físicas o emocionales, o soportar otras
limitaciones que impone la frágil naturaleza
humana. El apóstol Pablo tuvo que aguantar una
prueba que en ocasiones entorpeció su servicio (2
Cor. 12:7). Otro caso es el de Epafrodito,
cristiano filipense del siglo primero que estuvo
"abatido porque [sus amigos] oyeron que él había
enfermado" (Fil. 2:25-27). Nuestras
imperfecciones y las de los demás pueden crear
problemas muy difíciles de sobrellevar, pues
quizás desencadenen conflictos entre cristianos.
Pero si nos atenemos a las directrices de la
Palabra de Jehová, también podremos superar
tales obstáculos (Eze. 2:3-5; 1 Cor. 9:27; 13:8;
Col. 3:12-14; 1 Ped. 4:8).

2 Corintios 12:7 “simplemente debido al exceso


de las revelaciones. Por esto, para que no me
sintiera desmedidamente ensalzado, me fue dada
una espina en la carne, un ángel de Satanás, que
siguiera abofeteándome, para que no me
ensalzara desmedidamente.”

Ezequiel 2:3-5 “Y él pasó a decirme: “Hijo del


hombre, te envío a los hijos de Israel, a naciones
rebeldes que se han rebelado contra mí. Ellos
mismos y sus antepasados han transgredido
contra mí hasta este mismo día. Y los hijos de
rostro insolente y duro corazón... a ellos te envío,
y tienes que decirles: ‘Esto es lo que ha dicho el
Señor Soberano Jehová’. Y en cuanto a ellos, sea
que escuchen o se abstengan —porque son una
casa rebelde— ciertamente sabrán también que
resultó haber un profeta mismo en medio de
ellos.”

1 Corintios 9:27 “antes bien, aporreo mi


cuerpo y lo conduzco como a esclavo, para que,
después de haber predicado a otros, yo mismo no
llegue a ser desaprobado de algún modo.”

1 Corintios 13:8 “El amor nunca falla. Pero sea


que haya [dones de] profetizar, serán eliminados;
sea que haya lenguas, cesarán; sea que haya
conocimiento, será eliminado.”

Colosenses 3:12-14 “De consiguiente, como


escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de
los tiernos cariños de la compasión, la bondad, la
humildad mental, la apacibilidad y la gran
paciencia. Continúen soportándose unos a otros
y perdonándose liberalmente unos a otros si
alguno tiene causa de queja contra otro. Como
Jehová los perdonó liberalmente a ustedes, así
también háganlo ustedes. Pero, además de todas
estas cosas, [vístanse de] amor, porque es un
vínculo perfecto de unión.”

1 Pedro 4:8 “Ante todo, tengan amor intenso


unos para con otros, porque el amor cubre una
multitud de pecados.”