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Número 3: Advertencias bíblicas sobre cosas de

las que los cristianos genuinos debemos huir

¿De qué cosas debemos huir los cristianos?

“Huyan de en medio de Babilonia”

8 El profeta Jeremías predijo la destrucción que


sufrió Jerusalén en 607 antes de nuestra era.
Además, indicó que el pueblo de Dios sería
conducido al cautiverio, pero que regresaría a su
tierra a los “setenta años” (Jer. 29:4, 10). El
mensaje que el profeta tenía para los judíos
cautivos en Babilonia era muy importante. Estos
no debían dejarse contaminar por la religión
falsa de aquel lugar, pues así estarían listos para
volver a Jerusalén y restaurar la adoración pura
cuando llegara el momento fijado por Dios. Y el
momento llegó poco después de que los medos y
los persas conquistaran Babilonia en 539 antes
de nuestra era. El rey persa Ciro II promulgó un
decreto que permitía a los judíos regresar a su
tierra y reconstruir el templo (Esd. 1:1-4).

Esdras 1:1-4 “Y en el primer año de Ciro el rey


de Persia, para que se realizara la palabra de
Jehová procedente de la boca de Jeremías,
Jehová despertó el espíritu de Ciro el rey de
Persia, de modo que él hizo pasar por todo su
reino un pregón —y también por escrito— que
decía: “Esto es lo que ha dicho Ciro el rey de
Persia: ‘Todos los reinos de la tierra me los ha
dado Jehová el Dios de los cielos, y él mismo me
ha comisionado para que le edifique una casa en
Jerusalén, que está en Judá. Cualquiera que haya
entre ustedes de todo su pueblo, resulte su Dios
estar con él. Así, pues, que suba a Jerusalén, que
está en Judá, y reedifique la casa de Jehová el
Dios de Israel —él es el Dios [verdadero]— la cual
estaba en Jerusalén. En cuanto a cualquiera que
quede de todos los lugares donde esté residiendo
como forastero, que los hombres de su lugar lo
ayuden con plata y con oro y con bienes y con
animales domésticos, junto con la ofrenda
voluntaria para la casa del Dios [verdadero], la
cual estaba en Jerusalén’”.”

9 Miles de judíos aprovecharon la oportunidad y


volvieron a su país (Esd. 2:64-67). Al hacerlo,
cumplieron el mandato profético de Jeremías de
huir de Babilonia. Este grupo huyó en sentido
literal, pues salieron físicamente de la ciudad
(léase Jeremías 51:6, 45, 50). ¿Y qué pasó con los
israelitas que no estaban en condiciones de hacer
el largo viaje a Judá y Jerusalén? Aunque
tuvieron que quedarse en Babilonia —como fue el
caso del anciano profeta Daniel—, también
podían contar con la bendición divina. Para ello
era necesario que apoyaran incondicionalmente
la adoración pura, cuya sede estaba en Jerusalén,
y se mantuvieran alejados de la religión falsa de
Babilonia.

Esdras 2:64-67 “La congregación entera, como


un solo grupo, era de cuarenta y dos mil
trescientos sesenta, aparte de sus esclavos y sus
esclavas, los cuales eran siete mil trescientos
treinta y siete; y tenían doscientos cantores y
cantoras. Sus caballos eran setecientos treinta y
seis, sus mulos doscientos cuarenta y cinco, sus
camellos cuatrocientos treinta y cinco, [sus]
asnos seis mil setecientos veinte.”

Jeremías 51:6 “”Huyan de en medio de


Babilonia, y provea escape cada uno para su
propia alma. No vaya a dejarlos inanimados el
error de ella. Porque es el tiempo de la venganza
que pertenece a Jehová. Hay tratamiento por el
cual él le está dando el pago.”

Jeremías 51:45 “”Sálganse de en medio de ella,


oh pueblo mío, y provea cada uno escape a su
alma de la ardiente cólera de Jehová.”

Jeremías 51:50 “”Ustedes, los escapados de la


espada, sigan adelante. No se detengan. Desde
lejos acuérdense de Jehová, y suba Jerusalén
misma al corazón de ustedes.””

10 Hoy en día, miles de millones de personas


pertenecen a una multitud de religiones cuyas
prácticas se originaron en la antigua Babilonia
(Gén. 11:6-9). En su conjunto, a estas religiones
se les llama “Babilonia la Grande, la madre de las
rameras y de las cosas repugnantes de la tierra”
(Rev. 17:5). A lo largo de la historia, la religión
falsa ha apoyado a los líderes políticos de este
mundo. Entre las cosas repugnantes de las cuales
es responsable, están las numerosas guerras en
las que cientos de millones de personas han
perdido la vida (Rev. 18:24). A esto hay que
agregar el abuso de menores y otros actos de
inmoralidad sexual cometidos por clérigos y
tolerados por las autoridades eclesiásticas.
¿Verdad que no nos extraña que Jehová vaya a
eliminar pronto a la religión falsa? (Rev. 18:8.)

Génesis 11:6-9 “A continuación dijo Jehová:


“¡Mira! Son un solo pueblo y hay un solo lenguaje
para todos ellos, y esto es lo que comienzan a
hacer. Pues, ahora no hay nada que tengan
pensado hacer que no les sea posible lograr.
¡Vamos! Bajemos y confundamos allí su lenguaje
para que no escuche el uno el lenguaje del otro”.
Por consiguiente, Jehová los esparció desde allí
sobre toda la superficie de la tierra, y poco a poco
dejaron de edificar la ciudad. Por eso se le dio el
nombre de Babel, porque allí había confundido
Jehová el lenguaje de toda la tierra, y de allí los
había esparcido Jehová sobre toda la superficie
de la tierra.”

Revelación 18:24 “Sí, en ella se halló la sangre


de profetas y de santos y de todos los que han
sido degollados en la tierra”.”

Revelación 18:8 “Por eso, en un solo día


vendrán sus plagas: muerte y lamento y hambre,
y será quemada por completo con fuego, porque
fuerte es Jehová Dios que la juzgó.”

11 Los cristianos verdaderos sabemos qué le


espera a Babilonia la Grande; por eso tenemos la
obligación de avisar a sus miembros. Una
manera de hacerlo es distribuyendo biblias y
publicaciones bíblicas editadas por “el esclavo
fiel y discreto”, a quien Jesús nombró para
suministrar el alimento espiritual “al tiempo
apropiado” (Mat. 24:45). Si alguien se interesa
en el mensaje de la Biblia, lo invitamos a que
estudie con nosotros, esperando que vea la
necesidad de “[huir] de en medio de Babilonia”
antes de que sea demasiado tarde (Rev. 18:4).

Huyamos de la idolatría

12 Otra práctica repugnante de Babilonia la


Grande es la veneración de imágenes. Dios llama
a estas imágenes “cosas repugnantes”, “ídolos
estercolizos” (Deu. 29:17). Todo aquel que desee
agradar a Dios debe evitar la idolatría, pues él
mismo dice: “Yo soy Jehová. Ese es mi nombre; y
a ningún otro daré yo mi propia gloria, ni mi
alabanza a imágenes esculpidas” (Isa. 42:8).
13 La Biblia también habla de otras formas
sutiles de idolatría; por ejemplo, la codicia (Col.
3:5). Codiciar es desear algo prohibido, como lo
que le pertenece a otra persona (Éxo. 20:17). El
ángel que se convirtió en Satanás dejó que
creciera en él el deseo codicioso de ser como el
Altísimo y recibir adoración (Luc. 4:5-7). Esto lo
llevó a rebelarse contra Jehová y a seducir a Eva
para que codiciara algo que Dios había
prohibido. En cierto modo, Adán también se hizo
idólatra al dejar que su deseo egoísta de tener la
compañía de su esposa fuera más importante que
obedecer a su amoroso Padre celestial. Todos los
que quieran huir del día de la ira divina deben
adorar solo a Jehová y evitar tales
manifestaciones de codicia.

Colosenses 3:5 “Amortigüen, por lo tanto, los


miembros de su cuerpo que están sobre la tierra
en cuanto a fornicación, inmundicia, apetito
sexual, deseo perjudicial y codicia, que es
idolatría.”

Éxodo 20:17 “”No debes desear la casa de tu


semejante. No debes desear la esposa de tu
semejante, ni su esclavo, ni su esclava, ni su toro,
ni su asno, ni cosa alguna que pertenezca a tu
semejante”.”

Lucas 4:5-7 “De modo que lo llevó hacia arriba


y le mostró todos los reinos de la tierra habitada
en un instante de tiempo; y el Diablo le dijo: “Te
daré toda esta autoridad y la gloria de ellos,
porque a mí me ha sido entregada, y a quien yo
quiera se la doy. Por eso, si tú haces un acto de
adoración delante de mí, todo será tuyo”.”

“Huyan de la fornicación”

14 Léase 1 Corintios 6:18. Cuando la esposa de


Potifar trató de seducir a José, él literalmente
huyó de ella. ¡Qué excelente ejemplo para todos
los cristianos, estemos solteros o casados! Es
obvio que José había moldeado su conciencia al
reflexionar en ciertos sucesos que indicaban lo
que Jehová pensaba sobre la inmoralidad. Los
cristianos debemos obedecer el mandato de huir
de la fornicación, y para lograrlo hemos de evitar
todo aquello que nos haga desear a alguien que
no sea nuestro cónyuge. La Palabra de Dios nos
aconseja: “Amortigüen [...] los miembros de su
cuerpo [...] en cuanto a fornicación, inmundicia,
apetito sexual, deseo perjudicial y codicia, que es
idolatría. Por causa de esas cosas viene la ira de
Dios” (Col. 3:5, 6).

1 Corintios 6:18 “Huyan de la fornicación.


Todo otro pecado que el hombre cometa está
fuera de su cuerpo, pero el que practica la
fornicación peca contra su propio cuerpo.”

15 Como notamos, Pablo señala que “viene la ira


de Dios”. Hoy día, muchas personas abrigan
deseos sexuales inmorales y se dejan controlar
por ellos. Para evitar que esto nos suceda a
nosotros, debemos pedirle a Dios su espíritu
santo. También debemos estudiar la Biblia,
asistir a las reuniones y participar en el
ministerio. De este modo seguiremos “andando
por espíritu y no llevar[emos] a cabo ningún
deseo carnal” (Gál. 5:16).

16 Para ‘andar por espíritu’, está claro que


debemos evitar la pornografía. Tampoco
debemos leer, mirar ni escuchar nada que pueda
excitarnos sexualmente. Ni siquiera debemos
hablar o bromear sobre esos asuntos, porque tal
comportamiento no es “propio de personas
santas” (Efe. 5:3, 4). De este modo, le
demostraremos a nuestro amoroso Padre que
realmente queremos escapar de su día de ira y
vivir en su justo nuevo mundo.

Huyamos del “amor al dinero”

17 En su primera carta a Timoteo, Pablo resaltó


los principios que debían regir a los cristianos
que eran esclavos, pues, al parecer, algunos de
ellos esperaban obtener beneficios económicos
de sus amos creyentes. Quizás había otros
miembros de la congregación que trataban de
utilizar a los hermanos para lucrarse. Pablo dijo
que no debía verse “la devoción piadosa [como]
un medio de ganancia” económica. Tal vez la raíz
del problema fuera “el amor al dinero”, el cual
puede perjudicar a todos, tanto a ricos como a
pobres (1 Tim. 6:1, 2, 5, 9, 10).

18 ¿Puede usted pensar en algún personaje


bíblico que haya arruinado su relación con
Jehová por causa del amor al dinero o a las cosas
materiales? (Jos. 7:11, 21; 2 Rey. 5:20, 25-27.)
Pablo le dijo a Timoteo: “Hombre de Dios, huye
de estas cosas. Pero sigue tras la justicia, la
devoción piadosa, la fe, el amor, el aguante, la
apacibilidad” (1 Tim. 6:11). Todo aquel que
quiera sobrevivir al futuro día de la ira divina
debe hacer caso de este consejo.

Josué 7:11 “Israel ha pecado, y también han


traspasado mi pacto que les impuse como
mandato; y también han tomado algo de la cosa
dada por entero a la destrucción y también han
hurtado y también lo han tenido secreto y
también lo han puesto entre sus propios objetos.”

Josué 7:21 “Cuando llegué a ver entre el


despojo un vestido oficial de Sinar, uno de buena
apariencia, y doscientos siclos de plata y una
barra de oro, que pesaba cincuenta siclos,
entonces los quise, y los tomé; y, ¡mira!, están
escondidos en la tierra, en medio de mi tienda,
con el dinero debajo de él”.”

2 Reyes 5:20 “Entonces Guehazí el servidor de


Eliseo el hombre del Dios [verdadero] dijo: “Mira
que mi amo le ha perdonado [gastos] a este sirio
Naamán al no aceptar de su mano lo que trajo.
Tan ciertamente como que vive Jehová, yo
ciertamente correré tras él y tomaré algo de él”.”

2 Reyes 5:25-27 “Y él mismo entró y entonces


estuvo de pie junto a su amo. Eliseo ahora le dijo:
“¿De dónde [vienes], Guehazí?”. Pero él dijo: “Tu
siervo no fue a ninguna parte”. Ante esto, él le
dijo: “¿No te acompañó mi corazón mismo al
momento que se volvió el hombre [para bajar] de
su carro para recibirte? ¿Es tiempo de aceptar
plata o de aceptar prendas de vestir u olivares o
viñas u ovejas o ganado o siervos o siervas? De
manera que la lepra de Naamán se te pegará a ti
y a tu prole hasta tiempo indefinido”.
Inmediatamente salió de delante de él, leproso,
blanco como la nieve.”

“Huye de los deseos que acompañan a la


juventud”

19 Léase Proverbios 22:15. La tontedad puede


descarriar fácilmente al muchacho, pero la
disciplina que se basa en la Biblia ayuda a
contrarrestarla. Aunque el joven no tenga padres
cristianos, puede encontrar la guía que necesita
en los principios bíblicos. Los sabios consejos de
los hermanos maduros de la congregación
también son de gran ayuda. Sin importar quién
ofrezca los consejos bíblicos, los jóvenes deben
hacer caso de ellos, pues así serán felices ahora y
en el futuro (Heb. 12:8-11).

Proverbios 22:15 “La tontedad está atada al


corazón del muchacho; la vara de la disciplina es
lo que la alejará de él.”

Hebreos 12:8-11 “Pero si ustedes están sin la


disciplina de la cual todos han llegado a ser
participantes, son verdaderamente hijos
ilegítimos, y no hijos. Además, solíamos tener
padres que eran de nuestra carne para
disciplinarnos, y les mostrábamos respeto. ¿No
hemos de sujetarnos mucho más al Padre de
nuestra vida espiritual, y vivir? Pues ellos por
unos cuantos días nos disciplinaban según lo que
les parecía bien, pero él lo hace para provecho
nuestro de modo que participemos de su
santidad. Es cierto que ninguna disciplina parece
por el presente ser cosa de gozo, sino penosa; sin
embargo, después, a los que han sido entrenados
por ella, da fruto pacífico, a saber, justicia.”

20 Léase 2 Timoteo 2:20-22. Hay muchos


jóvenes que, por no aceptar la disciplina basada
en la Biblia, se han comportado de manera tonta
y han sucumbido al espíritu de competencia, la
codicia, la fornicación, el amor al dinero y la
búsqueda de placeres. Estos son algunos de “los
deseos que acompañan a la juventud” y de los
cuales la Biblia nos anima a huir. Para poder huir
de ellos, el joven cristiano debe protegerse de las
malas influencias, vengan de donde vengan.
También le resultará muy útil seguir el consejo
divino de cultivar cualidades cristianas, tal como
lo hacen “los que de corazón limpio invocan al
Señor”.

2 Timoteo 2:20-22 “Ahora bien, en una casa


grande no hay solamente vasos de oro y de plata,
sino también de madera y barro, y algunos para
un propósito honroso, pero otros para un
propósito falto de honra. Por eso, si alguien se
mantiene apartado de estos, será un vaso para
propósito honroso, santificado, útil a su dueño,
preparado para toda buena obra. De modo que,
huye de los deseos que acompañan a la juventud,
mas sigue tras la justicia, la fe, el amor, la paz,
junto con los que de corazón limpio invocan al
Señor.”

21 Seamos jóvenes o mayores, debemos huir de


“la voz de los extraños” y rechazar a todo aquel
que pretenda engañarnos, pues así
demostraremos que queremos ser ovejas de
Jesús (Juan 10:5). Sin embargo, no basta con
huir de las cosas perjudiciales para escapar del
día de la ira de Dios. También debemos
desarrollar cualidades cristianas. En el siguiente
artículo hablaremos de cómo cultivar siete de
ellas. Tenemos buenas razones para estudiar ese
tema con detenimiento, pues Jesús hace esta
magnífica promesa: “Yo les doy [a mis ovejas]
vida eterna, y no serán destruidas nunca, y nadie
las arrebatará de mi mano” (Juan 10:28).