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ATHENE

EDITORIAL

EDITORIAL

La catástrofe nuclear de Fukushima seamos que pueda desarrollar todos sus


en Japón ha servido para poner de nuevo objetivos.
en evidencia los riesgos inasumibles e
No podemos más que mostrar nues-
inaceptables que supone la energía nu-
tra satisfacción por la decisión que ha to-
clear.
mado la Concejalía de Medio Ambiente
Sin embargo y lamentablemente, en en la Comisión Informativa de fecha 27
nuestro país, los expertos oficiales y bue- de octubre de 2011 ante la posibilidad de
na parte de la clase política, alejados del subastar el Coto de Caza del Serral. La
sentir popular y pese a la constatación de medida de mantener esta Sierra libre de
que no se trata de una energía barata, ni caza redundará positivamente en el equi-
abundante, ni segura, sigue asumiendo librio natural de este paraje y en todos
un discurso pronuclear. Se muestran al los ciudadanos que lo visitan a no estar
servicio de las empresas propietarias de expuestos a los riesgos derivados de la
las plantas atómicas, sin atender las di- actividad cinegética. También seguirá
versas propuestas y estudios que indican manteniendo su estatus de isla frente a
que podemos vivir dignamente cubrien- la extensa red de terrenos cazables que
do nuestras necesidades energéticas sin configuran el término municipal de Ye-
nucleares. cla. Ahora, el siguiente paso es conso-
lidar esta situación transformando dicho
La muestra de esta inmoralidad es
Coto en Refugio de Fauna.
palpable, prosigue el proceso de desig-
nación del ATC (persiste la candidatura Para contribuir a la conservación de
de Zarra) y se ha prorrogado la licencia este importante enclave natural, ANIDA
a la Central Nuclear de Cofrentes hasta presenta en la revista que usted tiene en
2021. Ambos ejemplos muy cercanos a sus manos, un extenso dossier dedicado
nuestro municipio. a diversos valores que atesora el Serral,
y que conforma la segunda parte de este
Diversos estudios realizados a lo lar-
número.
go de la última década en la Unión Eu-
ropea revelan que en torno al 40% de Para finalizar, de nuevo queremos
las frutas y verduras que consumimos expresar nuestra gratitud a la Concejalía
presentan restos de plaguicidas, y que de Medio Ambiente del Excmo. Ayun-
el 3,9% contaban con niveles superio- tamiento de Yecla y a La Caixa por su
res a los permitidos. Gran parte de estas apoyo económico para que Athene pue-
sustancias tóxicas son disruptoras endo- da ver la luz un año más.
crinas, persistentes y bioacumulativas,
lo que significa una seria amenaza para
la salud pública y el medio ambiente.
Esto explica claramente uno de los di-
versos motivos por los que se ha creado
en Yecla, en junio de 2011, la asocia-
ción Alternativa Yeclana de Consumo
Ecológico (AYCE), a la que dedicamos
un artículo en Athene. Desde ANIDA
celebramos esta excelente noticia y de-

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ATHENE
CONCEJALÍA DE MEDIO AMBIENTE

CONCEJALÍA DE
MEDIO AMBIENTE
Excmo. Ayuntamiento de Yecla

Con una experimentada y apreciada social y la promoción de cambios en


actividad en el estudio, la protección y nuestras formas de vida, hoy día encas-
la divulgación de todo lo relacionado quilladas en hábitos consumistas.
con el Medio Ambiente y la Naturaleza,
Esta edición de ATHENE, la número
ANIDA presenta una nueva edición de
21, se incorpora a 26 años de trabajo de
la revista ATHENE, en la que gustosa-
ANIDA, 15 campañas de repoblación y
mente acepto participar.
un amplio compendio de actividades tan
La importancia y repercusión de esta variadas y diversas como estudios, con-
publicación radica en que cumple uno de ferencias, trabajos de campo, trabajos de
los principales objetivos de ANIDA, la viveros, proyecciones... cuyos frutos son
difusión de actividades y la denuncia de ya muchos y el más reciente, el Premio
los temas medioambientales, más allá de EDC Natura 2011 a la Conservación de
los espacios naturales y la fauna salva- la Naturaleza, y a la persona de Óscar
je, y por lo tanto, incluyendo el hábitat Marco, el EDC de Fotografía, Fauna en
urbano y los animales domésticos. Con Acción.
frecuencia caemos en el error de relacio-
Enhorabuena a los socios, colabora-
nar el medio ambiente con el monte des-
dores y simpatizantes de ANIDA, por
cuidando la calidad de vida de nuestras
el trabajo que realizáis; y enhorabuena
ciudades y el control de su desarrollo.
a todos aquellos que se preocupan por
Somos la única especie de este plane- el entorno, porque gracias a este trabajo
ta capaz de romper el equilibrio natural colectivo, a veces ingrato, se va evitan-
de los ecosistemas, lo que lleva implícita do un deterioro más acelerado de nuestra
la responsabilidad de planificar nuestro comarca.
desarrollo, para que éste no se convierta
Como Concejal de Medio Ambiente
en una amenaza para el resto de habitan-
deseo sinceramente que la colaboración
tes del planeta, ni genere la sobreexplo-
con ANIDA sea mutua y mi aportación
tación de recursos, que puedan hipotecar
sea válida para conseguir un desarrollo
el futuro de nuestros hijos y del propio
sostenible de nuestro municipio y con-
planeta, que es la casa común donde to-
servar para nuestros hijos la belleza de
dos vivimos.
nuestros parajes.
En este sentido, desde la Concejalía
Jesús Verdú García
de Medio Ambiente hay que reconocer
Concejal de Medio Ambiente
y valorar la aportación de ANIDA que,
cual “Pepito Grillo”, se preocupa de po-
ner en evidencia las deficiencias o las
actuaciones inapropiadas, al tiempo que
sirve de resorte para impulsar y respal-
dar acciones, generalmente a contra co-
rriente, encaminadas a la concienciación

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HA SIDO NOTICIA

HA SIDO NOTICIA
Antonio García Serrano

Octubre 2010 dacción del semanario Siete Días Yecla y el


Consejo Directivo del Grupo Editorial Siete
XXIV CAMPAÑA DE REPOBLACIÓN Días en la Región de Murcia reconoció el
La XXIV Campaña de Repoblación Fo- trabajo desarrollado por ANIDA durante sus
restal Autóctona se desarrolló el 17 de octu- 25 años de existencia en defensa del medio
bre en el cercano paraje de los Castillarejos, ambiente yeclano, con el Premio Especial a
en este caso, en una parcela desprovista de la Mejor Labor 2010.
cobertura arbórea. Unas 200 personas plan- Su presidente actual con el arropo de to-
taron unos 847 plantas, distribuidos de la dos los anteriores, se dirigió al público para
siguiente forma: 290 pinos (90 de dos sa- dar las gracias, pero también para poner en
bias), 270 acebuches, 162 lentiscos, 105 tela de juicio muchas de las políticas am-
espinos negros y 20 enebros. Al finalizar bientales desarrolladas por las diversas ad-
la actividad se regalaron a los participantes ministraciones.
100 pinos carrascos. Fotografías y videos Reportaje completo en: http://anidaye-
en http://anidayecla.blogspot.com/2010/10/ cla.blogspot.com/2010/11/premio-especial-
xxiv-campana-de-repoblacion-autoctona. 2010-siete-dias-yecla.html.
html.
El 9 de julio se efectuó en esta zona un EXCURSIONES DE OTOÑO
riego de socorro, para mitigar los efectos de La Rambla de los Molinos, en el vecino
la sequía estival sobre las especies introdu- municipio de Almansa y el Parque Natural
cidas. del Carrascal de la Font Roja, en Alcoy, el
El índice de supervivencia de la repo- 24 de octubre y el 18 de noviembre respec-
blación del 2010 en octubre de 2011 es el tivamente, fueron los parajes elegidos por
siguiente: pino carrasco de 2 sabias 66%, ANIDA para, dentro del programa Natura-
pino carrasco de una sabia 93,9%, acebuche leza Abierta, mostrar a todos los yeclanos
72,7%, lentisco 86,2%, espino negro 68,2%, interesados ejemplos de espacios naturales
enebro 100%; lo que supone una media del de valor destacado, en el entorno de nues-
81,16%. tro pueblo. Más información, con reportajes
Las asociaciones de Padres y Madres de fotográficos y descripciones detalladas en
los Colegios de primaria de Yecla: El Alba, http://anidayecla.blogspot.com.
Miguel Ortuño, Mendez Nuñez y Alfonso
X, apoyados por el programa Reforesta de la Noviembre 2010
Concejalía de Medio Ambiente, han impul-
RAMBLA DE TOBARRILLAS
sado repoblaciones forestales en el Cerro de
El Pleno de 8 de noviembre, a propuesta
la Fuente y en el Cerro del Castillo durante
del Partido Popular, aprobó por unanimidad
el mes de noviembre de 2010. Se plantaron
una moción que propone la planificación
un total de 1.096 ejemplares de efedra, ene-
urgente de medias de conservación y pro-
bro, sabina, acebuche, lentisco, labiernaga,
tección de la fauna de interés en la Rambla
albaida, esparto, retama y espino negro.
de Tobarrillas, su limpieza y recuperación,
PREMIO ESPECIAL 2010 en especial los hábitats de anfibios, la recu-
En un multitudinario acto realizado en el peración forestal de la misma y la solicitud
Auditorio Municipal, el 22 de octubre, la re- ante la administración regional de una figu-

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ra de protección natural,
que preserve los valores
ecológicos e históricos de
este paraje. Finalmente se
encomendó a los servi-
cios municipales corres-
pondientes la realización
de los informes que jus-
tifiquen los valores eco-
lógicos, arqueológicos y
geológicos, con el objeto
de avalar los anteriores
acuerdos.
En parecidos térmi-
nos, tras la confirmación
de la presencia del ga- El Auditorio Municipal durante la actividad central del 25 aniversario de
llipato en la Rambla de ANIDA: la presentación de Athene nº 20 y la conferencia de Joaquín Araújo
Tobarrillas, ANIDA se (Foto: Oscar Marco).
dirigió a la Dirección Ge- DA. Ambos expusieron su último trabajo
neral de Patrimonio Natural y Biodiversidad de investigación histórica y documental, en
el 21 de julio de 2010 (Ver Ha sido noticia, concreto nos acercaron al proceso mediante
Athene nº 20). Desde el Servicio de Protec- el cual en la segunda mitad del siglo XIX
ción y Conservación de la Naturaleza hubo un grupo de individuos de la élite local de
contestación el 22 de noviembre, indicando Yecla dio al traste con casi 600 años de
que tras una visita realizada en el mes de aprovechamiento comunal, adjudicándose
octubre al paraje se estudió la posibilidad de de forma fraudulenta la mayor parte de los
organizar un campo de voluntariado para la montes comunales.
limpieza del lugar, así como la de recabar El jueves día 25 de noviembre, también
alguna financiación para la recuperación en la Casa Municipal de Cultura, el escritor,
del paisaje y de elementos singulares de la editor y profesor Titular de Ciencia Políti-
Rambla. También se informó sobre la re- ca y de la Administración de la Universidad
visión del Catálogo Regional de Especies Autónoma de Madrid, Carlos Taibo (http://
Amenazadas revelando que se contempla la carlostaibo.com), pronunció la conferencia
inclusión de diversos anfibios, entre los que “En defensa del decrecimiento. Alternativas
figura el gallipato y la ranita meridional. al actual modelo socioeconómico”. En un
25 AÑOS DE ANIDA escenario de crisis sistémica, Taibo, puso
Para celebrar sus 25 años de existencia, sobre la mesa los mitos del capitalismo y
ANIDA realizó un esfuerzo especial para propuso un proyecto de decrecimiento,
ofrecer a la sociedad yeclana una serie de esencialmente disminuir nuestros niveles de
actividades relacionadas con la ecología, a producción y consumo, para evitar que pro-
cargo de ponentes de reconocido prestigio. siga el deterioro ecológico y social.
La primera conferencia tuvo lugar el 28 Por segunda vez, el 27 de noviembre,
de noviembre, en la Casa Municipal de Cul- Joaquín Araújo visitó Yecla, esta vez el
tura bajo el título de “La enajenación de los premio Global 500 de la ONU y dos ve-
montes comunales de Yecla en el siglo XIX” ces Premio Nacional de Medio Ambiente
a cargo de Francisco J. Carpena y Daniel (http://joaquinaraujo.com), pronunció en el
Andrés, investigadores y miembros de ANI- Auditorio Municipal la conferencia “Las
diferencias nos protegen”, un canto a la

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vida y a la necesidad que


tenemos de conservarla.
Previamente se presentó
la Revista Athene nº 20
con su Especial 25 años
de ANIDA, que cuenta
con 27 artículos y en la
que han participado hasta
26 autores distintos.
También hubo espa-
cio para la fotografía con
el I Taller de fotografía
de naturaleza, a cargo de
José Benito Ruiz, autor
de varios libros que cons-
tituyen todo un referente Huellas de dinosaurio en la Sierra de Gavilanes. Su edad se sitúa en torno a
para los aficionados a la 65 millones de años (Foto: F. J. Carpena).
fotografía, se trata del fo- tal de una cantera para extraer arcillas en el
tógrafo español más premiado en concursos paraje de la Fuente del Pinar, ANIDA pre-
internacionales de naturaleza. Se celebró sentó el día 13 de diciembre alegaciones,
durante la jornada del 28 de noviembre en exponiendo las razones por las que consi-
la Casa Municipal de Cultura, coorganizado dera que esta cantera no es compatible con
con el Círculo Fotográfico Clic – Clac. la conservación de los valores medioam-
Todas estas actividades se pudieron lle- bientales, arqueológicos, paleontológicos
var a cabo gracias a la colaboración especial y paisajísticos del lugar, que no son más
de la Concejalía de Medio Ambiente del que reiterar y completar las ya expuestas en
Ayuntamiento de Yecla y a La Caixa. 2007 en la fase de consultas institucionales
Amplio reportaje fotográfico de las ac- (Ver Ha sido noticia, Athene nº 17). Además
tividades en: http://anidayecla.blogspot. solicitó en comunicado de prensa de 14 de
com/2010/11/presentacion-de-la-revista- diciembre a todas las administraciones que
athene-n-20.html. impidan las instalaciones mineras en la
S.O.S. PAISAJES DEL MAR Sierra de Tobarrillas y se impliquen direc-
El 30 de noviembre, ANIDA firmó su tamente en la conservación de este paraje.
adhesión al proyecto S.O.S Paisajes del Se puede consultar el comunicado completo
Mar, cuyo objetivo es analizar el estado en http://anidayecla.blogspot.com/2010/12/
actual de la costa española, identificando comunicado-de-prensa-cantera-fuente-del.
el estado de conservación de las diferentes html.
áreas y poner en valor la urgente necesidad Enero 2011
de proteger los lugares de mayor valor eco-
lógico y paisajístico. Más información en: ICNITAS EN GAVILANES
http://blog.paisajesdemar.com/. Durante el pasado mes de enero tuvie-
ron lugar en la Sierra de los Gavilanes, sita
Diciembre 2010 entre los términos municipales de Yecla y
CANTERA EN LA FUENTE DEL Jumilla, los primeros trabajos de excavacio-
PINAR nes paleontológicas dirigidas por miembros
Ante el anuncio de información pública del Museo de Ciencias de la Naturaleza de
del proyecto y estudio de impacto ambien- Jumilla, realizando varios sondeos con el

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fin de constatar la presencia de nuevas ic- en las aguas subterráneas. Además entiende
nitas fósiles (huellas de dinosaurios) sobre que supone un importante impacto visual
los sedimentos del Cretácico superior, cuya y paisajístico, provocando una importante
edad se estima en torno a los 65 millones de degradación del entorno. En concreto del
años. Tras el estudio preliminar dirigido por Monte Arabí, uno de los espacios naturales
especialistas con la Universidad de La Rioja de mayor valor de Yecla.
y los trabajos de limpieza del yacimiento, En base a la expuesto solicitó que el
se tienen documentadas en la actualidad un Excmo. Ayuntamiento de Yecla requiera al
total de 234 huellas organizadas en varios propietario de la explotación agrícola citada
afloramientos (Texto: D. Andrés). que proceda a recoger y a depositar en el lu-
gar adecuado la totalidad de plásticos, tube-
ZARRA Y EL ATC rías y otros residuos no orgánicos presentes
En el Pleno municipal cebrado el 10 de y que estudie la posibilidad de redactar una
enero se debatió una propuesta del Grupo ordenanza municipal que prohíba el aban-
Municipal de Izquierda Unida – Los Verdes dono o la quema de residuos no orgánicos
en la que se proponía instar a las adminis- procedentes de la agricultura, para evitar
traciones competentes para que rechacen la que este tipo de prácticas se incrementen o
construcción del almacén nuclear temporal extiendan a lo largo de todo el término mu-
centralizado (ATC) en la cercana localidad nicipal de Yecla.
de Zarra, a unos 40 kms., y la elaboración
de un Plan Energético que propicie la eli- QUEJIGOS EN EL ARABÍ
minación de la energía nuclear en España. Miembros de ANIDA, el 30 de enero,
Fue una oportunidad perdida para rechazar plantaron experimentalmente en zonas de
un proyecto cercano que perpetúa el mode- umbría del Monte Arabí 55 ejemplares de
lo nuclear, no genera riqueza y su seguridad quejigo (Quercus faginea) cuyo origen ge-
plantea dudas, pues el Pleno rechazó la pro- nético se ubica en Alcarria y Serranía de
puesta con los votos en contra de PP y Alcey Cuenca. Las condiciones ambientales del
y la abstención del PSOE. lugar pueden favorecer la presencia de esta
especie, que en la actualidad en nuestra co-
PLÁSTICOS EN EL ARABÍ marca sólo se encuentra en Sierra de Salinas.
El 19 de enero, ANIDA denunció ante el
Ayuntamiento de Yecla la presencia abun- Marzo 2011
dante y continuada de plásticos y residuos
no orgánicos procedentes de los cultivos RUNAS EN CASA DON LUCIO
existentes en las parcelas agrícolas cercanas Mediante escritos presentados con fe-
a la Casa de Don Lucio y en las existentes cha 9 de marzo ante la Dirección General
a ambos lados del camino que accede a la de Patrimonio Natural y Biodiversidad, SE-
Casa del Guarda del Monte Arabí. A juicio PRONA y Ayuntamiento de Yecla, ANIDA
de ANIDA, dichos plásticos, que debido al denunció la presencia de runas y escombros
viento se están esparciendo por los alrede- bajo la Encina de la Casa Don Lucio, Cata-
dores incluidas las zonas forestales, deben logada en el Mapa Ecológico de Yecla del
ser depositados convenientemente, para término municipal de Yecla y además pro-
evitar su dispersión y la contaminación del puesta en 2008 como Monumento Natural
medio ambiente, al tratarse de un material por la Junta de Gobierno Local, y solicitó
no biodegradable, además pueden cons- que se tomaran las medidas oportunas para
tituirse en focos de contaminación por los retirar las runas, restaurar el suelo y asegu-
lixiviados de productos plaguicidas, herbi- rar la supervivencia del árbol monumental.
cidas, fungicidas, etc. acumulados en estos, Desde este medio constatamos que se hizo
dando lugar a problemas de contaminación efectiva la solicitud en pocos días.

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AUSENCIA DE PLANES produciendo los consiguientes procesos de


Aprovechando la visita del Director Ge- degradación ambiental.
neral de Patrimonio Natural y Biodiversidad
a Yecla para presentar las obras de electrifi- LA HORA DEL PLANETA
cación rural de la zona ZEPA, ANIDA el 16 ANIDA suscribió y convocó pública-
de marzo, denunció públicamente que desde mente a través de nota de prensa a todos
1999, año en el que se declaró Zona de Es- los ciudadanos, empresas e instituciones
pecial Protección para las Aves las “Estepas públicas y/o privadas de Yecla a la campa-
de Yecla”, dicha Dirección no ha sido capaz ña internacional denominada “La Hora del
de aprobar su Plan de Gestión y Conserva- Planeta” (http://www.horadelplaneta.es)
ción, ni de desarrollar los mecanismos para organizada por WWF (Fondo Mundial para
que los agricultores de la ZEPA puedan aco- la Naturaleza), que se desarrolló durante
gerse a las ayudas ambientales específicas una hora del sábado, 26 de marzo. Con este
denominadas Red Natura 2000 en medio evento se pretendía concienciar a la socie-
agrario. Además calificó como absoluta- dad sobre la necesidad de adoptar medidas
mente lamentable el retraso injustificado y para luchar contra el cambio climático pro-
constante por parte de esta Dirección Gene- vocado por la acción del hombre. La acción
ral en la puesta en marcha y desarrollo de la consistió en apagar las luces y cualquier
Red Natura 2000 en Yecla y solicitó a esta aparato eléctrico prescindible durante una
dirección, tras 11 años de promesas incum- hora, para demostrar así que cada uno de
plidas, que agilice los trámites necesarios nosotros podemos tener un impacto positi-
para cumplir con sus obligaciones que se vo en la reducción del consumo mundial de
derivan del cumplimiento de las directivas energía y en la lucha frente al cambio cli-
europeas de Aves y Hábitats. mático. Nos consta que de modo simbólico,
pero de forma insuficiente, el Ayuntamiento
QUADS Y MOTOS EN LA LOBERA de Yecla apagó temporalmente la ilumina-
El 15 de marzo, ANIDA presentó es- ción de algunos edificios monumentales.
critos ante el Ayuntamiento de Yecla, SE-
PRONA y Dirección General de Patrimonio ARABÍ
Natural indicando que desde hace algún Preocupados por el aumento significa-
tiempo ha observado como los quads y las tivo del número de visitantes en el Monte
motos acceden monte a través a la cima del Arabí, muchas veces en grandes grupos sin
Cerro de la Lobera, Monte Público, cata- autorización municipal, en especial en épo-
logado en el Mapa Ecológico del Térmi- cas de elevado riesgo para la fauna, a veces
no municipal de Yecla, calificando dichas fuera de las sendas y caminos, preocupados
prácticas como intolerables pues suponen por la presencia de perros sin bozal, por la
el deterioro de la flora, molestias a la fau- realización de infraestructuras sin atender
na, incremento de los procesos erosivos y a las directrices de ningún Plan y preocu-
contaminación acústica. En el mismo escri- pados por la nula información que ANIDA
to explica que este nuevo paraje se suma a recibe a través de la Comisión Municipal de
otros como son la Rambla Madre, también Medio Ambiente, la Asociación Naturalista
Catalogada en el Mapa Ecológico, los Casti- planteó ante el Ayuntamiento de Yecla, en
llarejos o el propio Cerro del Castillo, en los un escrito presentado el 23 de marzo, una
que las prácticas denunciadas son habitua- serie de medidas tendentes a mejorar las
les tanto monte a través como por las sendas posibilidades de conservación del enclave.
existentes sin que nadie haya puesto freno Entre ellas destaca la elaboración de una Or-
hasta el momento y solicita que se tomen las denanza Municipal de Uso del Monte Ara-
medidas oportunas para evitar que se sigan bí, que se dote de vigilancia al lugar, que se
instalen paneles informativos en los accesos

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al monte en los que se relaciones las normas Uno de los momentos más esperados de
que son de aplicación en cuanto al uso pú- esta actividad fue la entrega a ANIDA del
blico, así como la delimitación de las zonas Premio EDC Natura a la Conservación de
con acceso limitado y su temporalización. la Naturaleza, presentado brillantemente por
También sugiere que se establezca un se- Carlos Sanz, colaborador de Rodríguez de la
guimiento y un perímetro de protección en- Fuente y gran defensor del lobo ibérico.
torno a nidos de rapaces o de cualquier otra También se procedió a la entrega de
especie de fauna de interés, que se solicite los premios del Concurso de Fotografía,
a la Comunidad Autónoma que agilice los en sus diversas modalidades, destacando
trámites para declarar al Arabí Monumento el de Fauna en Acción cuyo ganador fue el
Natural y que se informe en las Comisiones yeclano Oscar Marco Muñoz, miembro de
de Medio Ambiente de cualquier actuación ANIDA, con su fotografía Vuelo Nocturno.
a realizar en el paraje. Reportaje completo en: http://anidayecla.
En parecidos términos ANIDA también blogspot.com/2011/04/premio-edc-natura-
se dirigió el 17 de marzo a la Dirección Ge- 20011-anida.html.
neral de Patrimonio Natural y Biodiversi-
dad, pidiendo directamente su declaración JARDÍN DE FUENTEÁLAMO
como espacio natural protegido, vigilancia A mediados de abril se constató por
por agentes medioambientes, perímetros de miembros de ANIDA la eliminación parcial
protección de las áreas de nidificación de las del Jardín de la Casa de Fuenteálamo, cata-
grandes rapaces y que con carácter cautelar logado en el Mapa Ecológico del Término
y preventivo se emita informe de la Direc- Municipal de Yecla. Otro ejemplo más del
ción General citada sobre la conveniencia mal gusto que poseen algunos propietarios
de realizar determinadas actuaciones o in- acomodados de nuestra localidad, que tie-
fraestructuras que puedan afectar de forma nen en sus manos la posibilidad de disfrutar
apreciable la conservación del Arabí. y hacernos disfrutar de un legado natural
destacado pero que se empeñan en acabar
Abril 2011 con él. Fotografías del jardín antes y des-
pués del desbroce: http://anidayecla.blogs-
EXCURSIONES DE PRIMAVERA pot.com/2011/05/desbroce-del-jardin-de-la-
Dos nuevas excursiones iniciaron el pro- casa-de.html.
grama Naturaleza Abierta de este año: el día
3 de abril se visitó el Cañón del Almadenes GIRO NEGATIVO
y la Cueva-Sima de la Serreta y el día 17 de El presidente de ANIDA, a través de
abril La Hunde en Ayora. Amplios reporta- un artículo enviado a todos los medios de
jes en http://anidayecla.blogspot.com. comunicación locales el 8 de abril, hizo un
balance del cumplimiento de las propuestas
PREMIO EDC NATURA que sobre medio ambiente realizó el Partido
Una expedición de ANIDA viajó a la Popular en diciembre de 2006 bajo el lema
ciudad de Vila–real en Castellón del 7 al 10 “Giro al verde”. El balance, calificado de
de abril para participar en el VIII Simpo- negativo, explicaba los siguientes incumpli-
sium Internacional de Naturaleza y Fotogra- mientos: No se ha dotado a la Concejalía de
fía, organizado por EDC Natura y la Fun- Medio Ambiente de mayores competencias,
dación Omacha. Evento en el que se dieron quedando en un plano secundario dentro de
cita numerosos naturalistas, investigadores, las políticas municipales; La Comisión Mu-
científicos y fotógrafos de Naturaleza de re- nicipal de Medio Ambiente ha quedado re-
conocido prestigio nacional e internacional, ducida a una órgano meramente formal cu-
poniendo en común sus trabajos, investiga- yas convocatorias se alargan cada vez más;
ciones e imágenes. No se han primado las energías renovables

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en edificios municipales; La creación de un cuesta sobre los reptiles del Altiplano, pre-
cinturón verde alrededor de la ciudad no ocupado por su extinción y el trato que pue-
existe; La inversión de 300.000 € para la dan recibir por sus compañeros de colegio.
creación de una masa forestal dista mucho La encuesta se dirigió a dos cursos de 4º y
de la realidad; No se ha realizado ninguna dos cursos de 5º de primaria del Colegio pú-
compra de terrenos forestales degradados; blico “Herratillas”. De ella podemos extraer
La Agenda 21 está ausente; la ciudad com- que la mayoría de los alumnos respetan y
pacta prometida cada vez lo es menos por la valoran la existencia de diversas especies de
construcción de viviendas en el entorno ru- reptiles (lagartijas, culebras, lagartos…). La
ral; No existe plan de gestión ni de la ZEPA parte negativa indica que un 16,7% de los
ni de Sierra de Salinas, etc. Para finalizar, encuestados mataría a un reptil si se lo en-
Carmelo Lara expuso que “La incoherencia contrase y un 41,7% ha visto a alguna perso-
entre el discurso y retórica habitual de bue- na que lo ha hecho. En cualquier caso se ob-
nas intenciones en época electoral choca serva la necesidad de continuar trabajando
de frente con la realidad cotidiana, aunque desde el ámbito educativo el conocimiento
bien es sabido que cuando los compromisos y el respeto que merecen estos animales.
electorales no se cumplen el ciudadano de La encuesta completa se puede encontrar
a pie siente como populismo las “falsas” en http://anidayecla.blogspot.com/2011/06/
promesas que el viento se llevó. Los giros se encuesta-sobre-los-reptiles-de-yecla.html.
hacen virando, pero no en forma de piruetas
al vacío”. REFUGIOS DE FAUNA
Artículo completo en: http://anidayecla. Con fecha 8 de junio, ANIDA presentó
blogspot.com/2011/04/giro-al-verde-pp- un escrito ante el Excmo. Ayuntamiento de
yecla-2006.html. Yecla en el que solicitó la transformación
de los actuales cotos de caza presentes en
Mayo 2011 el Monte Arabí y en el Serral de titularidad
municipal, en Refugios de Fauna, al amparo
GAVILANES BIC de la Ley 7/2003, de 12 de noviembre, de
Mediante la resolución adoptada a fecha Caza y Pesca Fluvial de la Región de Mur-
9 de mayo de 2011 por la Dirección Ge- cia, que establece la figura de Refugio de
neral de Bellas Artes y Bienes Culturales Fauna como aquellas áreas naturales que,
de Murcia, se resuelve favorablemente el cuando por razones biológicas, ecológicas,
procedimiento administrativo incoado para científicas, educativas o de otra índole, sean
la declaración de Bien de Interés Cultural, de interés para la conservación de determi-
con categoría de zona paleontológica, el nadas especies de la fauna silvestre. ANIDA
yacimiento de icnitas fósiles Sierra de los entiende que es recomendable, declarar el
Gavilanes, sita entre los términos munici- Monte Arabí y la Sierra del Serral, Refugio
pales de Yecla y Jumilla. La finalidad del de Caza, por un lado para preservar la fau-
procedimiento es la de proteger y conservar na silvestre de interés que ostentan y crear
el rico patrimonio paleontológico existente espacios – refugios dentro de la gran red de
en este enclave (BORM número 113, de 19 espacios cazables del término municipal de
de mayo de 2011, páginas 23.277-23.283) Yecla; y por otro para permitir a la inmensa
(Texto: D. Andrés). mayoría de los yeclanos disfrutar de estos
parajes sin estar sujetos a la peligrosidad
Junio 2011
que provee la actividad cinegética.
ENCUESTA SOBRE REPTILES
FUMIGACIONES Y LANGOSTA
El joven de 11 años y socio de ANIDA,
Durante el mes de mayo miembros de
Constantino Andrés Molina, realizó una en-
ANIDA detectaron la presencia en el paraje

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de los Charquillos de una importante po- del Cántaro, pudieron constatar la agonía y
blación de langosta mediterránea (Docios- muerte de un zorro joven envenenado. Pos-
taurus maroccanus), surtiendo de alimento teriormente los hechos fueron puestos en
a multitud de especies de aves presentes en conocimiento del SEPRONA que inició las
la zona: chovas, cernícalo primilla, etc. correspondientes investigaciones. No es la
Días después se tuvo constancia de la primera vez que se tiene constancia de ani-
realización fumigaciones para combatir una males envenenados en los alrededores de
plaga de langosta en determinados parajes este lugar. Una práctica deleznable y muy
de diversos términos municipales de la Re- peligrosa que no hay que dejar impune.
gión de Murcia, en concreto en Yecla en el El uso de venenos además de poner en
paraje de los Charquillos, por lo que ANI- riesgo a la fauna protegida, conlleva graves
DA con fecha 8 de junio solicitó de la Con- riesgos para la salud. Algunas sustancias
sejería de Agricultura y Agua información poseen una alta toxicidad y gran capacidad
acerca del tipo de insecticida utilizado para para transmitirse o acumularse en los teji-
fumigación, los métodos empleados, así dos y elevada persistencia en el medio. En
como las parcelas afectadas. Al cierre de la la Región de Murcia, según datos de la Di-
revista, ANIDA no ha recibido explicación rección General de Medio Ambiente en el
alguna. periodo 2004-2010 han perecido envene-
nados 34 zorros, 38 animales domésticos y
TRABAJOS EN ZONAS NATURALES 153 especies silvestres “no diana”.
La Concejalía de Medio Ambiente, a
través de 15 operarios y durante 9 meses Septiembre 2011
(hasta junio de 2011), subvencionada con
fondos europeos al igual que el año anterior, CEPOS EN LA SIERRA DEL
ha realizado trabajos de protección y man- CUCHILLO
tenimiento de infraestructuras municipales Alertados por unos excursionistas,
relacionadas con el medio ambiente y zonas miembros de ANIDA pudieron constatar el
naturales. 19 de septiembre en el paraje de la Umbría
Destaca la habilitación de dos charcas de la Sierra del Cuchillo un zorro atrapado
para anfibios en el Monte Arabí que se abas- en un cepo, que fue puesto inmediatamen-
tecerán con agua de lluvia, una de ellas en la te en conocimiento del SEPRONA. Por este
propia Casa del Guarda y otra aprovechan- motivo, sumado a la presencia de venenos en
do una antigua cantera. De este modo espe- esta misma zona (ver noticia anterior), ANI-
cies como el sapo corredor y el sapo partero DA lanzó un comunicado de prensa el 27
verán aseguradas sus poblaciones. de septiembre, denunciando públicamente
También se ha llevado a cabo un proyec- la existencia de cebos envenenados y cepos
to de vivero. En concreto, se han recolec- ilegales en la Sierra del Cuchillo, prácticas
tado semillas autóctonas que después han prohibidas por la legislación vigente. El uso
sembrado los alumnos de los centros esco- de estos métodos de caza no selectivos causa
lares, para posteriormente utilizarlas en las un cruel sufrimiento a los animales que son
actividades de reforestación en los montes víctimas de ellos y pone en riesgo a especies
de Yecla. protegidas o en peligro de extinción.
Los videos de los hechos denunciados se
Agosto 2011 pueden ver en el blog de anida y también
en http://www.youtube.com/watch?v=10_
VENENOS EN LA BOCA DEL VPFWULVQ (zorro atrapado en cepo
CÁNTARO 19/9/2011) y http://www.youtube.com/
El 16 de agosto, vecinos del paraje de watch?v=bLcBmrwjPRo (agonía y muerte
la Umbría de la Sierra del Cuchillo - Boca de zorro 16/8/2011).

10
ATHENE
HA SIDO NOTICIA

general sobre la necesidad


de conservar los mamífe-
ros y sus hábitats.
La primera parte
constaba de unas jor-
nadas formativas cele-
bradas los días 1 y 2 de
octubre, compuestas por
dos charlas, la primera
titulada “Mamíferos de
Yecla. Claves para su
identificación” a cargo
de Francisco J. Carpena,
investigador, naturalista
y miembro de ANIDA.
Detalle del cepo que atrapó un zorro en la Umbría de la Sierra del Cuchillo. En ella se repasaron las
ANIDA puso la oportuna denuncia (Foto: A. García). características principales
de los mamíferos, las es-
Octubre 2011
pecies que habitan en Yecla, sus amenazas y
INCENDIOS FORESTALES las claves para su identificación a través de
La única reseña en cuanto a incendios huellas, excrementos y otros rastros. A con-
forestales tiene que ver con el ocurrido el
3 de julio en Sierra de Salinas, en el límite
municipal entre Villena y Yecla. Fue a causa
de un rayo y la superficie ardida afortuna-
damente baja, unos 90 m2. La intervención
primera del helicóptero del Plan Infomur
ubicado en la Sierra de la Pila fue vital para
detener las llamas (Fuente: Agentes Medio-
ambientales en Yecla).

VOLCAM 2011
Durante el mes de octubre, ANIDA
desarrolló la Campaña de Voluntariado
Ambiental “Estudio y Conservación de
Mamíferos”, incluida dentro del programa
VOLCAM de Caja Mediterráneo. Funda-
mentalmente el proyecto trataba de formar
un grupo de voluntarios ambientales para
abordar un estudio sobre los mamíferos en
el término municipal de Yecla, así como
el diagnóstico de sus amenazas y la reali-
zación de propuestas para su conservación.
Dicha información se plasmará en años ve-
nideros en un Atlas de Mamíferos de Yecla Presentación de la Campaña de Voluntariado Am-
que se hará llegar a todas las entidades y or- biental “Estudio y conservación de mamíferos” in-
ganismos competentes. Además la campaña cluida dentro del Programa VOLCAM de Caja Me-
ha pretendido sensibilizar a la población en diterráneo (Foto: A. García).

11
ATHENE
HA SIDO NOTICIA

así como conocer algunos


detalles sobre la ecología,
geología e historia este es-
pacio natural del término
municipal de Yecla.
Las tareas que desarro-
llaron los 25 voluntarios
implicados estuvieron re-
lacionadas con el estudio
de la presencia de mamí-
feros en diversos espacios
naturales, a través de la
colocación de cámaras de
foto –trampeo, también de
Grupo de voluntarios del programa VOLCAM en la Rambla de Tobarrillas cajas– trampa, recogida y
(Foto: A. García). disección de egagrópilas,
observación directa a tra-
vés de rastros y huellas
en diversos parajes. Ade-
más, en septiembre, el
colaborador y experto en
quirópteros F. Lisón, jun-
to a voluntarios y socios
de ANIDA, realizó varios
censos de murciélagos,
utilizando el método de
detección por ultrasoni-
do. También distribuyeron
más de 300 de carteles
divulgativos “Mamíferos
de Yecla” en todos los
centros educativos de
Disección de egagrópilas para determinar a través de los restos óseos la pre-
sencia de micromamíferos en el área de campeo de un búho chico, incluido nuestra localidad. Más in-
dentro del programa VOLCAM (Foto: A. García). formación del proyecto y
material gráfico en: http://
tinuación el licenciado en biología y experto anidayecla.blogspot.com.
en quirópteros Fulgencio Lisón, con la char-
la “Ecología y conservación de murciéla- CAZA EN EL SERRAL
gos” introdujo a los asistentes en el peculiar El 18 de julio de 2011 la Sociedad de Ca-
mundo de los murciélagos, ofreciendo am- zadores San Huberto presentó ante el Ayun-
plios datos sobre su ecología y distribución, tamiento de Yecla un escrito solicitando el
así como de algunas técnicas para su detec- aprovechamiento cinegético del coto mu-
ción e identificación, en especial a través nicipal Sierra del Serral para los próximos
de detectores de ultrasonidos. El segundo cinco años, acompañado del Proyecto de
día se realizó una excursión a la Rambla de Plan de Ordenación Cinegética Caza Menor
Tobarrillas en la que los voluntarios pudie- y Aprovechamiento Caza Mayor en la Sie-
ron observar directamente los rastros de al- rra del Serral de fecha junio de 2011. Una
gunos mamíferos presentes en dicho lugar, vez revisado minuciosamente dicho Plan,

12
ATHENE
HA SIDO NOTICIA

desde ANIDA se entendió que


era preciso dar una respuesta a
un documento que presentaba
importantes deficiencias técni-
cas y carecía de rigor. Al mismo
tiempo también consideró que
era una buena oportunidad para
reiterar sus ideas contrarias a la
caza en la Sierra del Serral.
Por tanto, el 14 de octubre,
ANIDA presentó ante el Ayun-
tamiento de Yecla dos informes.
En el primero se analiza el Plan
de Ordenación cinegética y se
exponen argumentos contrarios
a la actividad cinegética. El se-
gundo, denominado Descrip-
ción del Medio Natural y No-
tas Históricas de la Sierra del
Serral – Yecla trataba de dar a
conocer los valores naturales e
históricos que encierra este pa-
raje de cara a su conservación
y a las posibilidades educativas
y de ocio que posee. Estos dos
documentos se pueden encon-
trar completos en formado pdf
en: http://anidayecla.blogspot.
com/2011/10/analisis-del-pro- Cartel divulgativo de la Campaña “Estudio y conservación de mamí-
yecto-de-plan-de.html. feros” editado por ANIDA y distribuido por los centros educativos
Uno de los argumentos que de Yecla. Las personas o entidades interesada en obtener un cartel
esgrime ANIDA es que la caza divulgativo pueden hacerlo a través del correo electrónico o pasando
condiciona el paso de las perso- por los locales de ANIDA, los martes a partir de las 21:30 h.
nas impidiendo que se lleven a forestales, constituyéndose en la actualidad
cabo actividades al aire libre en condiciones el Serral, junto al Arabí como islas entre la
de tranquilidad y seguridad como puede ser abrumadora red de cotos de caza. La mayor
el senderismo, la bicicleta de montaña, etc. parte de los montes públicos municipales,
De hecho Mutuasport, la mutua especializa- todos, excepto los anteriores, están adjudica-
da en seguros de caza, reconoce que la caza dos para su aprovechamiento cinegético, por
es una actividad de riesgo y que se producen lo que adjudicar también la Sierra del Serral
accidentes. Sus propios datos indican que provocaría una desproporción evidente entre
en 2009 se produjeron 2.826 siniestros no terrenos cazables y terrenos libres.
siempre entre cazadores, de ellos 14 falle- En la Comisión Informativa de Medio
cimientos. Ambiente, de fecha 27 de octubre, la Con-
En la actualidad casi dos terceras par- cejalía decidió no subastar el actual coto de
tes de la superficie del término municipal caza de la Sierra del Serral. Sin duda una
de Yecla está compuesta por cotos de caza, buena noticia.
entre ellos la mayor parte de los terrenos

13
ATHENE
OBSERVATORIO

EL OBSERVATORIO DE LA NATURALEZA
RECOPILACIÓN DE CITAS DE ESPECIAL INTERÉS EN
EL TÉRMINO MUNICIPAL DE YECLA POR MIEMBROS Y
COLABORADORES DE A.N.I.D.A.

Carmelo Lara Soler

• 06-12-2010. Son observadas 81 avutar- la Casa del Guarda del monte Arabí y los
das (Otis tarda) durarnte un extenso recorri- Cantos de la Visera. Obs.: Carpena, F. J.
do en la Z.E.P.A. de Yecla. Obs.: Marco, O. Sánchez, I.
• 25-11-2010, 15-12-2010 y 3-01-2011. • 20-03-2011. 24 cenícalos primillas
Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai) en (Falco naumanni) en la Z.E.P.A. de Yecla.
el monte Arabí, en las inmediaciones de la Obs.: Rico, F.
Casa del Guarda, en todos los casos, se tra- • 21-03-2011. Liberado un perro, que
taba de un ejemplar diferente, fueron obser- arrastraba un cepo en una de sus patas, el
vados bajo piedras, mientras se realizaban can fue localizado en las inmediaciones de la
trabajos de mantenimiento en dicho espacio. Casa don Lucio, junto al monte Arabí. Obs.:
Obs.: Sánchez, I., Carpena, F. J. Carpena, F. J., Sánchez, I.
• 13-03-2011. 12 avutardas (Otis tarda) • 31-03-2011. Búho chico (Asio otus) en-
en las cercanías del Camino de sax. Obs.: contrado en polígono industrial de Yecla,
Rico, F. presentaba fractura abierta de ala y síntomas
• Entre el 17-03-2011 y 24-04-201. 8 cu- compatibles con electrocución. Enviado al
lebrillas ciegas (Blanus cinereus) se obser- Centro de Recuperación de Fauna Silvestre
varon bajo piedras, mientras se realizaban “El Valle”. Obs.: Díaz, J. R.
trabajos de mantenimiento en dicho espa- • 03-04-2011. Culebra de escalera (Ela-
cioy por. Las mismas fueron halladas entre phe scalaris) en la Rambla de Tobarrillas.
Obs.: García, A.
• 03-04-2011. 2 culebreras
europea (Circaetus galli-
cus) en la Hoya de la Man-
sorrilla. Obs.: Rico, F.
• 17-04-2011. Observados
tres ejemplares de cabra
montés (Capra pyrenai-
ca), en sembrados al este
del monte Arabí, se trataba
de un grupo compuesto por
un macho de 3-4 años y dos
hembras. Obs.: Sánchez, I.
Carpena, F. J.
• 26-04-2011. Localizadas
dos hembras de muflón
Una chova piquirroja ceba a dos ejemplares de críalo europeo. Se trata de un (Ovis ammon), con sendos
comportamiento poco frecuente (Foto: Oscar Marco). recentales, las cuales les

14
ATHENE
OBSERVATORIO

jan bajo las mismas. Obs.: Castaño, J.


• 7-7-2011. Observado un ejemplar de co-
torra argentina (Myopsitta monachus) en
ruidoso vuelo sobre el paraje del Lentiscar.
Dicha especie, exotismo originario del con-
tinente americano, se ha instalado definitiva-
mente en la Península Ibérica, constituyendo
una verdadera plaga en amplias zonas del
litoral mediterráneo. En cuanto a la pobla-
ción del término de Yecla, continúa reducida
a un pequeño grupo en el cinturón residen-
cial que rodea el casco urbano, no habiendo
experimentado sensibles variaciones durante
el último año. Obs.: Castaño. J.
• 31-08-2011. Lagarto ocelado (Timon le-
pidus) aparecido muerto en las cecanías del
km. 4 de la crta. de caudete. Obs.: Pujante. J.
• 19-09-2011. Búho real electrocutado y
Eslizón ibérico. Se trata de un endemismo de la Pe- en avanzado estado de descomposición en-
nínsula Ibérica, alcanza los 16 cms. Y se alimenta de contrado en un pósted eléctrico cercano a las
invertebrados (Foto: F. J. Carpena).
Casas de la Balsa. Obs.: SEPRONA.
estuvieron dando de mamar a la sombar de • 21-09-2011. Gato montés (Felis silves-
un pino en el Arabí. Obs.: Carpena, F. J. tris) atropellado en la crta. de Almansa en el
• 21-05-2011. Es detectado un nido de paraje de Tobarrillas. Obs.: Agentes Medio-
chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhoco- ambientales.
rax) parasitado por críalo europeo (Clamator • 22-09-2011. Gato montés (Felis silves-
glandarius) observando la ceba de la pareja tris) atropellado también en la carretera de
de chovas a dos ejemplares de críalo en el Almansa a la altura del cruce con la carretera
paraje de la Lobera. Obs.: Marco, O. de Caudete. Obs.: Villalba, J.
• 8-6-2011. Es recogido, por parte del
Servicio de Recuperación de Fauna Silves-
tre, un juvenil de Águila
Real (Aquila chrysaetos)
en el Serral, próximo al
Portichuelo. La causa más
probable es electrocución
con un tendido de media
tensión. Obs.: Brigada In-
cendios Forestales.
• 2-7-2011. Durante va-
rias semanas es sorpren-
dido un búho chico (Asio
otus) levantando las tejas
de una casa de campo ale-
daña a la carretera de Al-
mansa, con objeto de de-
predar sobre los nidos de Gato montés de siete kilos de peso, atropellado en la Carretera de Almansa.
gorrión común que se alo- El número de animales muertos en esta vía es muy alto (Foto: Juanjo).

15
ATHENE
FAUNA I

REVISIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN Y
VARIACIÓN POBLACIONAL DEL
CERNÍCALO PRIMILLA
(Falco naumanni, Fleischer 1818)
EN YECLA
Julián Castaño Soriano y
Francisco José Carpena Chinchilla

Antecedentes b) Colonias de nueva ocupación.


El presente artículo es, en cierta medida, Durante el trabajo de prospección reali-
una continuación del que apareció en el núme- zado a lo largo de la primavera y el verano
ro 17 de esta revista, titulado “El Cernícalo del año 2011, se han localizado 4 colonias
primilla (Falco naumanni, Fleischer 1818) nuevas, con la particularidad de que en esta
en Yecla”, cuyos autores fueron los citados ocasión se disponen más repartidas a lo largo
arriba más un tercero, Carmelo Lara Soler. Se y ancho del término municipal.
recomienda al lector consultar el citado estudio
para comprender mejor el presente. CP4: Se trata de una antigua y enorme
Los motivos que justifican esta revisión hacienda agrícola del norte de Yecla, de casi
son claros: la amplia expansión territorial, 2.000 m2, aparentemente abandonada, aun-
así como el aumento poblacional que ha ex- que hasta no hace mucho servía de aloja-
perimentado la especie en este intervalo de miento a maquinaria agrícola y un rebaño.
cuatro años. Se incluyen, al final, algunas Consta de un almacén adjunto, donde anida
posibles razones que expliquen lo anterior- una pareja de mochuelos junto a los cerníca-
mente dicho. los. La casa se ubica en una pequeña hoya
rodeada de trigales, algunos almendros vie-
Población actual jos y un olmo, componiendo el hábitat per-
a) Colonias preexistentes. fecto para la especie; no obstante, fue en este
Recuerde el lector que la población de lugar donde se citó por primera vez (Julián
Cernícalo primilla en el año 2007 era de 11 Castaño Soriano, 2005).
parejas reproductoras y un macho no empa- El número de parejas reproductoras en
rejado, distribuidas en 3 colonias sitas en el esta colonia asciende a 5, no habiéndose
norte del término municipal: observado individuos sueltos ni subadultos
CP1: 3 parejas. del año anterior. Al parecer, dicha colonia
CP2: 2 parejas. ha estado presente desde al menos 2005, au-
CP3: 6 parejas. sentándose únicamente y por causas desco-
nocidas en 2007. Así pues, se le estima un
Curiosamente, todas las colonias han re- próspero futuro siempre que no se produz-
petido el número de parejas reproductoras can grandes cambios en el entorno.
en 2011, lo que causa cierto estupor puesto
que han pasado 4 años desde el último censo CP5: En este caso la colonia se asienta
y además la productividad reproductora es en una casa de labor, usada de forma inter-
considerable. mitente y de dimensiones mucho más mo-

16
ATHENE
FAUNA I

destas que la anterior. Está lo-


calizada al suroeste del término
municipal, en un pequeño valle
al norte de una importante y co-
nocida sierra. Un campo de ave-
na domina el lugar, junto a algún
almendro decadente. La casa está
parcialmente arreglada, aunque
desgraciadamente parte del te-
jado ha sido sustituido por cha-
pa ondulada, en lugar de la teja
de cañón característica de estas
construcciones.
Han sido constatadas 2 pare-
jas reproductoras en esta colonia,
Hembra de cernícalo primilla (Foto: F. Rico).
ubicadas cada una en uno de los
extremos de la casa. Como dato CP7: Se ubica en una enorme hacienda
curioso, uno de los nidos está situado prác- sita cerca del límite con el vecino municipio
ticamente al alcance de la mano, hecho este de Jumilla, abandonada hace años, presenta
que hasta ahora no se había observado. una cantidad de oquedades y tejas que podría
albergar al menos a 50 parejas. La casa tiene
frente a sí un terreno yermo que ocupa 250
CP6: Esta colonia se dispone muy próxi- hectáreas. El caso de esta colonia es bastante
ma a la anterior, no mediando más de 3 km. extraño. Tras haberse constatado su presen-
entre una y otra. Se sitúa junto al antiguo cia desde al menos el año 2006 (J. Castaño
trazado del ferrocarril de vía estrecha Cieza- / P. Solano), esta primavera se produjo una
Alcoy, en una zona donde confluye un grupo plaga de ortópteros que, tras ser informada
de casas de características propias para la a las autoridades pertinentes, concluyó con
especie. El entorno se compone de campos una fumigación aérea masiva a finales de
de cereal que han sustituido a terrenos yer- mayo. Si bien antes de la fumigación era ha-
mos y alguna viña cercana. No se ha podido bitual ver bandos mixtos de córvidos en nú-
corroborar con certeza la ubicación exacta meros próximos a la centena, alimentándose
de los nidos, pero el hecho es que ha habido de las langostas, así como no menos de 5 pa-
reproducción. rejas de Cernícalos primilla buscando oque-
El número de pa-
rejas reproductoras
Cuadrícula Año primera Parejas rep.
es escaso (2), si se Colonia Altitud
UTM observación en 2011
tiene en cuenta que
el hábitat es idóneo CP1 30SXH58 703 m. 2007 3
y la disposición de CP2 30SXH68 669 m. 2007 2
los tejados podría
albergar una pobla- CP3 30SXH68 661 m. 2005 6
ción considerable- CP4 30SXH58 708 m. 2005 5
mente mayor. No CP5 30SXH66 580 m. 2011 2
obstante, es de espe-
rar que en años su- CP6 30SXH66 546 m. 2011 2
cesivos la población CP7 30SXH56 762 m. 2006 ¿5?
aumente.
Colonias de cernícalo primilla.

17
ATHENE
FAUNA I

dades donde situar sus nidos, tras


el paso de la avioneta (o helicóp-
tero, se desconoce el medio aéreo
utilizado) dejaron de observarse
repentinamente.
No se tiene constancia de lo
que ocurrió con los cernícalos,
si perecieron al ingerir langostas
impregnadas en plaguicida, o por
el contrario migraron en busca de
otro emplazamiento debido a las
molestias ocasionadas. El caso
es que durante el año 2011 no se
han reproducido en la zona. Sin
embargo, y merced a los datos de
los que se dispone en los últimos El macho de cernícalo primilla presenta la cabeza azulada (Foto: F.
años, procede considerar la colo- Rico).
nia como residente, a falta de co-
cebada, avena y centeno), merced al aumen-
nocer lo que ocurra el año próximo.
to del precio de los mismos por el auge de
Análisis los biocombustibles, junto a la presencia de
El descubrimiento de nuevas colonias de terrenos baldíos, lo que parece justificar el
Cernícalo primilla presenta mayor trascen- salto de la especie desde su hábitat predi-
dencia de la que parece transmitir un mero lecto a otras áreas que apenas rayan tangen-
aumento numérico. En este caso, el factor cialmente el nicho ecológico del Cernícalo
geográfico aporta algunas pruebas para ela- primilla.
borar una hipótesis al respecto. En el futuro, será esencial una estrecha
En primer lugar, el aumento numérico es vigilancia de la zona sur del término muni-
importante, ya que se pasa de 11 parejas re- cipal en busca de nuevas colonias, especial-
productoras en 2007 a las 25 de 2011, lo que mente aquellas áreas en las que confluyen
representa un incremento del 114% respecto cultivos de secano con casas donde ubicar
al período anterior. Se desconoce la progre- los nidos, lo que sin duda corroboraría nues-
sividad del citado incremento poblacional, tro análisis.
ya que durante el lapso de 4 años no se ha
Bibliografía
realizado ningún censo.
• Castaño, J., Domínguez, C. & Simón, M.
A nivel geográfico, de las 4 nuevas co-
(2005). “Avifauna en edificaciones rurales
lonias, una (la CP4) se dispone en el área de
de la Región de Murcia”, inédito trabajo
distribución “natural” de la especie, es decir,
conjunto de la asignatura Ecología Terrestre,
la ZEPA y sus alrededores. En cuanto a las
Facultad de Biología, Universidad de Murcia.
demás, existe un salto cualitativo importan-
Tutores: Calvo, F. J. y Palazón, J. A.
te, ya que han ocupado zonas en las que la
• Chinchilla, F. J., Lara, C. & Castaño, J.
vocación cerealista es escasa, y tan solo la
(2007). “El Cernícalo primilla (Falco nau-
presencia de terrenos yermos (CP7) o la sus-
manni, Fleischer 1818) en Yecla”. ATHENE
titución de viñedos por nuevos cultivos de
nº17. Asociación Naturalista para la Investiga-
cereal (CP5 y CP6) han permitido la expan-
ción y Defensa del Altiplano (ANIDA).
sión de la especie.
Así pues, se puede afirmar que es la exis-
tencia de nuevos cultivos de cereal (trigo,

18
ATHENE
FAUNA II

APUNTES SOBRE ALIMENTACIÓN


EN TRES TERRITORIOS
DE LECHUZA COMÚN
(Tyto alba, Scopoli 1769)
EN YECLA
Julián Castaño Soriano, Francisco José Carpena
Chinchilla, Carmelo Lara Soler, Daniel Andrés Díaz,
Óscar Marco Muñoz e Inmaculada Sánchez Juan

Breve descripción de la especie En cuanto a la presencia en la comarca del


La Lechuza común (Tyto alba) es un ave Altiplano, Martínez et. al., (1996), cifran su
rapaz nocturna perteneciente al orden Stri- población en 34 parejas reproductoras, 16 de
giformes, familia Tytonidae. De amplia dis- las cuales corresponden al término munici-
tribución mundial, ocupa la franja templada pal de Yecla.
situada entre los paralelos 40ºN y 40ºS. La De aspecto inconfundible por su colora-
población nidificante en España se estima ción blanca en rostro, pecho y parte inferior
entre 50.000 y 90.000 parejas reproducto- de las alas, presenta un tamaño medio entre
ras, presentando una tendencia regresiva en las rapaces nocturnas, siendo su envergadura
las áreas cerealistas y el litoral mediterráneo de 85-93 cm., y su peso de 200-450 g.
(Martínez-Climent & Zuberogoitia, 2003). De todas las rapaces nocturnas, la Le-
chuza común es la que presenta un vínculo
más estrecho con la especie humana, sien-
do habitual encontrarla como nidificante en
caseríos, iglesias y otras construcciones de
origen antrópico.

Antecedentes
Las únicas referencias bibliográficas
acerca de la Lechuza común en el Altiplano
datan de hace más de dos décadas (Martí-
nez et al., 1991, 1996). Es por ello que tiene
sentido realizar una modesta actualización,
al menos en lo que respecta a la alimentación
de la especie, aspecto en el que se detectan
ciertas diferencias a lo largo del período
transcurrido.
Lo cierto es que la Lechuza común pre-
senta una extraordinaria dificultad de detec-
ción en el campo, a causa principalmente
de sus hábitos nocturnos. En este sentido, la
La Lechuza suele aguardar en su percha la llegada de tendencia a escoger casas rurales como lugar
la noche (Foto: A. García). de nidificación coarta el libre acceso de los

19
ATHENE
FAUNA II

metros sobre el nivel del


mar. El lugar ocupado por
la especie se compone de
una serie de construccio-
nes de cierta antigüedad,
escogiendo para la ins-
talación de su nido una
casa deshabitada durante
décadas, que permanecía
abierta y vacía de mobilia-
rio. Durante la redacción
del presente trabajo, dicha
casa ha sufrido cambios
importantes, que pueden
haber acarreado la desapa-
rición de la especie, pues
todos los vanos de puertas
y ventanas exteriores, han
sido tabicados y cerrados,
Las casas rurales sirven como refugio diurno a la especie (Foto: A. García). impidiendo así la salida o
investigadores, añadiendo una traba extra al entrada de la especie el in-
estudio de la especie. terior de la vivienda.
En el transcurso del trabajo de campo aco- El entorno está presidido por un pinar en
metido durante el año 2008 con objeto de es- clara recesión, que a modo de jardín festonea
tudiar la población local de Búho chico (Car- la fachada principal de dicha construcción,
pena, Castaño & Lara, 2008), fue descubierto, en la que todavía son detectables diversos
de forma fortuita, un nuevo territorio de Le- elementos ornamentales, reminiscencia de
chuza común, sito en un caserío adyacente a lo que antaño debió ser una casa señorial.
un pinar de la mitad meridional del término Confluyen en el área hasta cuatro caminos
de Yecla. Durante los tres últimos años, se ha secundarios, que permiten el acceso a la casa
realizado un estrecho seguimiento de dicho desde las vías principales, así como desde
territorio, recolectando copiosa información los cultivos adyacentes.
acerca de la alimentación de la especie, así El segundo territorio (LC2) se localiza
como de la profunda transformación que está igualmente en la cuadrícula XH67, a una
experimentando el entorno circundante. Un distancia de 2.5 km. al SE de la localidad de
nuevo territorio, relativamente próximo al Yecla y a una altitud de 570 m. La casa uti-
anterior, fue localizado en el interior de una lizada por la especie se encuentra en estado
casa rural abandonada durante la primavera de semirruina, habiendo perdido gran parte
de 2010. El tercer territorio estudiado corres- de la techumbre durante los últimos años, así
ponde a un cantil con innumerables oqueda- como buena parte de sus muros exteriores.
des sito en zona de espartizal y matorral bajo. En lo que respecta al hábitat circundante,
se constituye esencialmente por una amplia
Hábitat llanura antaño cultivada, hoy convertida
El primer territorio estudiado (LC1) se en un inmenso erial de gramíneas anuales.
localiza en la cuadrícula XH67 del retículo Como único reducto agrícola en la zona,
UTM 10x10, dentro del término municipal destaca la presencia de un pequeño olivar
de Yecla (Murcia), distante unos 4,5 km. al situado a unos 100 metros en dirección sur.
sur del casco urbano y a una altitud de 550 La afluencia humana es desdeñable, con la

20
ATHENE
FAUNA II

excepción de un camino de primer orden que boca regularmente. En general se compo-


discurre a unos 200 metros de la casa. nen de los elementos más coriáceos de las
El tercer territorio (LC3) se ubica en la presas, habitualmente pelo, plumas, élitros
cuadrícula XH58 y a 7.5 km. del casco urba- de insectos, estómagos y restos óseos, en
no, siendo su altitud de 760 m. El nido se lo- especial mandíbulas y cráneos, que son los
caliza en una oquedad sita en una pared roco- más comúnmente utilizados para la identifi-
sa de unos 8 metros de altura, en exposición cación de la especie. Para ello, se recurrió a
SO. Otras muchas especies utilizan los nu- manuales de identificación y demás biblio-
merosos huecos excavados en la pared, es el grafía especializada que serán referidas en el
caso de córvidos y algunas rapaces diurnas. apartado correspondiente.
El entorno se caracteriza por ser una Merece una mención aparte el caso de los
zona de pequeñas lomas con vegetación tí- ratones pertenecientes al género Mus (Ratón
pica de solana, compuesta esencialmente doméstico, Mus domesticus; Ratón moruno,
por esparto y romero, siendo la cobertura Mus spretus). La identificación de ambas es-
arbórea nula. A un centenar de metros, en pecies resulta harto complicada, y tan solo
el piedemonte y ocupando antiguas parcelas se puede efectuar con garantías en indivi-
de cultivo, existe una repoblación forestal duos con la dentadura muy bien conservada.
formada por pinos, acebuches, coscoja y Como quiera que esto solamente ocurre en
almeces, principalmente, cuyos pies apenas una pequeña proporción de las mandíbulas
superan los dos metros de altura. Una vía pe- extraídas de las egagrópilas, se ha optado
cuaria discurre paralela a los cantiles, a una por no hacer distinción alguna, ya que el ele-
distancia de unos 500 metros de los mismos. vado número de individuos no identificables
no haría sino aportar confusión a este aspec-
Alimentación to. No obstante, en todo caso se ha realizado
Metodología el esfuerzo de comprobar la presencia de una
La estrategia empleada para conocer la y otra especie en cada uno de los territorios
alimentación de la Lechuza común ha sido analizados, con resultados positivos en los
similar a la utilizada en el caso de otras ra- tres territorios estudiados.
paces nocturnas
como el Búho
chico (Carpena,
Castaño & Lara,
2008) o el Búho
real (Castaño &
Carpena, 2009),
y consiste en la
disección manual
de las egagrópilas
recolectadas en
torno al área de
campeo de la es-
pecie. Las egagró-
pilas son los restos
no digeridos por
el estómago del
animal que son
regurgitados y
expelidos por la Gráfica 1: Distribución porcentual detallada de las presas de lechuza común.

21
ATHENE
FAUNA II

PRESA / TERRITORIO L1 L2 L3 TOTAL


Musgaño enano (Suncus etruscus) 14 8 4 26
Musaraña gris (Crocidura russula) 28 32 27 87
Topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus) 83 12 69 164
Rata parda (Rattus norvegicus) 2 2 2 6
Rata negra (Rattus rattus) 2 - - 2
Ratón de campo (Apodemus sylvaticus) 11 7 38 56
Ratón doméstico / moruno (Mus domesticus / spretus) 322 141 242 705
Litrón careto (Eliomys quercinus) - - 2 2
TOTAL MAMÍFEROS 462 202 384 1048
Colúmbidos (Columba / Streptopelia) 9 - - 9
Otras 13 1 20 34
TOTAL AVES 22 1 20 43
484 203 404 1091
Tabla 1: Datos numéricos de presas de Lechuza común.

PRESA / TERRITORIO L1 L2 L3 TOTAL


Musgaño enano (Suncus etruscus) 2,9 3,9 1,0 2,4
Musaraña gris (Crocidura russula) 5,8 15,8 6,7 8,0
Topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus) 17,1 5,9 17,1 15,0
Rata parda (Rattus norvegicus) 0,4 1,0 0,5 0,5
Rata negra (Rattus rattus) 0,4 - - 0,2
Ratón de campo (Apodemus sylvaticus) 2,3 3,4 9,4 5,1
Ratón doméstico / moruno (Mus domesticus / spretus) 66,5 69,5 59,9 64,6
Litrón careto (Eliomys quercinus) - - 0,5 0,2
TOTAL MAMÍFEROS 95,5 99,5 95,0 96,1
Colúmbidos (Columba / Streptopelia) 1,9 - - 0,8
Otras 2,7 0,5 5,0 3,1
TOTAL AVES 4,5 0,5 5,0 3,9
44,4 18,6 37,0 100
Tabla 2: Datos porcentuales de presas de Lechuza común.

DATOS PORCENTUALES Presente estudio Juncellus 1991


Musgaño enano (Suncus etruscus) 2,4 1,4
Musaraña gris (Crocidura russula) 8,0 42,8
Topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus) 15,0 5,6
Rata parda (Rattus norvegicus) 0,5 -
Rata negra (Rattus rattus) 0,2 -
Ratón de campo (Apodemus sylvaticus) 5,1 21,1
Ratón doméstico / moruno (Mus domesticus / spretus) 64,6 24,2
Litrón careto (Eliomys quercinus) 0,2 0,5
TOTAL MAMÍFEROS 96,1 95,6
Colúmbidos (Columba / Streptopelia) 0,8 n.d.
Otras 3,1 2,3
TOTAL AVES 3,9 2,3
Lagartija sp. - 0,9
Coleóptero sp. - 0,5
Tabla 3: Comparativa de la distribución porcentual de presas de Lechuza común entre el presente estudio y el
publicado en el nº11 de la revista Juncellus, tomando únicamente los datos referidos al término municipal de Yecla.

22
ATHENE
FAUNA II

Resultados rapaces, cuyas dietas difieren enormemente


En total, se recopiló información acerca en función del terreno estudiado.
de 1091 presas, cuyos datos pueden consul- En segundo lugar, se puede comprobar
tarse en las tablas 1, 2 y 3. cómo la homogeneidad entre los datos de los
tres territorios estudiados se ve interrumpida
Discusión por una cierta divergencia en lo que respecta
Si bien no se puede extraer una conclu- a los datos relativos de la Musaraña gris y el
sión global sobre la conducta alimentaria de Topillo mediteráneo en el territorio L2, pre-
la Lechuza común en base tres únicos terri- sentando unos porcentajes de 15.8 % y 5.9
torios, existen dos factores que sin duda jus- %, respectivamente (véase Tabla 2). Obser-
tifican el presente estudio. En primer lugar, vará el lector cómo en el caso de los terri-
la anterior referencia al tema data de hace torios L1 y L3 estos datos porcentuales son
dos décadas, por lo que parece conveniente claramente opuestos (en torno a 6 % y 17
efectuar una revisión y actualización en lo % respectivamente). No resulta fácil ofrecer
que concierne a este aspecto. Por otro lado, una explicación a este hecho, mas a grandes
el agro yeclano está sufriendo profundos retos, grandes esfuerzos. La casa en la que
cambios durante estos últimos años, dando se hospeda la Lechuza en el caso de L2 pre-
paso a un modelo de explotación hortícola senta un entorno muy peculiar, compuesto
intensivo en detrimento de la agricultura tra- casi exclusivamente por un inmenso erial
dicional, basada en el secano y en la tríada que contrasta con las grandes explotaciones
mediterránea (trigo, vid y olivo). En este vitiviníferas que existen no muy lejos del lu-
sentido, procede acometer un análisis de en gar. Este hecho no ocurre en el caso de los
qué medida afectan estas alteraciones a los territorios L1 y L3, más próximos a áreas de
ecosistemas rurales, no solo en lo que res- cultivo. Dado que el Topillo mediterráneo
pecta a la Lechuza común, sino también a precisa de cierto volumen de alimento que
sus presas principales. el yermo en cuestión no ofrece, no parece
Como se puede consultar en las tablas descabellado pensar en ello como la causa
y gráficas adjuntas, la presa principal de la de la disparidad de datos ya mencionada. En
Lechuza común en el área de estudio es el este sentido, la Musaraña gris presentaría
Ratón doméstico / moruno (Mus domesticus un comportamiento inverso, ya que por su
/ spretus), seguido a gran distancia del To- carácter insectívoro encajaría mejor en una
pillo mediterráneo (Microtus duodecimcos- zona desprovista de cultivos, siendo más
tatus). Más alejados quedan la Musaraña proclive a habitar eriales como el que se co-
gris (Crocidura russula), el Ratón de campo menta en el caso del territorio L2.
(Apodemus sylvaticus), las aves y, en menor Finalmente, procede efectuar un análisis
medida, el resto de presas citadas en las ta- comparativo entre los datos aportados por
blas adjuntas. el presente estudio y los que constan en la
En primer lugar, conviene destacar la sor- única referencia escrita de la que se dispone,
prendente similitud entre los datos extraídos que es el artículo publicado en 1991 en el
en el presente estudio y los aportados a nivel número 11 de la revista jumillana Juncellus
nacional por Herrera, en base al análisis de (véase Tabla 3). Si bien anteriormente se po-
14.000 presas; y a nivel europeo por Utten- nía de manifiesto la increíble similitud entre
dörfer, en este caso a partir de 36.911 presas. los datos de Europa Central y los que se ex-
Exceptuando, por motivos obvios, los anfi- traen del presente estudio, en este caso la di-
bios, la dieta de la Lechuza común no pa- vergencia es abrumadoramente contradicto-
rece experimentar grandes diferencias entre ria. Puesto que se trata del mismo territorio,
Europa Central y el Altiplano, por ejemplo. y conociendo la cualificación y destreza de
No ocurre lo mismo en el caso de otras aves los que efectuaron el citado trabajo, tan solo

23
ATHENE
FAUNA II

resta una explicación posible, más relaciona- el caso de la Musaraña gris o el Musgaño
da con la estadística que con la ecología. Los enano. En segundo lugar, la agricultura in-
territorios analizados en 1991 constan de 55 tensiva veta la presencia de cualquier clase
y 160 presas analizadas respectivamente, a de roedor, que como se puede consultar en
partir de las cuales se ha elaborado la par- el apartado correspondiente, conforman cer-
te correspondiente de la tabla 3. Se trata de ca del 70 % de la dieta de la especie. Por
números muy pequeños como para que los otro lado, la Lechuza, al igual que el resto
datos resulten representativos, es decir, en de rapaces nocturnas, caza “de oído”, lo que
términos matemáticos, no hay casuística su- resulta incompetible con toda clase de ruídos
ficiente, de ahí que se dé la paradoja de que nocturnos generados por las explotaciones
los datos del presente estudio tengan más agrarias. En este sentido, la contaminación
afinidad con los de Alemania que con los de lumínica sería otro factor a tener en cuenta.
la propia comarca. Otro aspecto del que merece la pena tra-
tar es el de los venenos. Afortunadamente
Amenazas cada vez menos utilizados, los raticidas y
El mayor de los factores amenazantes rodenticidas en general suponen una muer-
contra la Lechuza común detectados en la te cruel, no solo para los propios roedores,
comarca tiene que ver con los cambios en el sino para toda suerte de animales que se ali-
modelo agrario, desde un tipo de agricultura mentan de ellos, entre los que se encuentra
extensiva tradicional a otro de carácter in- la Lechuza común. Puesto que se desconoce
tensivo e industrial. Resulta preocupante la el número de individuos muertos recogidos
proliferación de este último modelo agrario y trasladados al Centro de Recuperación de
en la comarca, que tan dañino es, no sola- Fauna Silvestre, y debido al extraordinario
mente para la especie en cuestión, sino para hermetismo existente en todo lo que con-
otros cientos o miles de especies de aves, cierne al citado organismo, no se dispone
mamíferos, reptiles, invertebrados… ¿Cómo de datos referentes a la afección del veneno
afecta este hecho a la Lechuza común? Pues sobre la Lechuza en Yecla, aunque hay que
en primer lugar, la agricultura intensiva eli- constatar que ciertas muertes de individuos
mina todo tipo de invertebrados, muchos de sanos invitan a pensar en esta causa.
los cuales forman parte de la dieta de insec- Durante las prospecciones de campo para
tívoros que a su vez ingiere la Lechuza; es la recogida de egagrópilas,
realizadas a fines de 2010,
fue hallado en el territorio
L1, un ejemplar de lechu-
za común muerto. Éste se
encontraba en el interior
de la casa utilizada como
refugio, junto a una de las
ventanas y en avanzado
estado de descomposi-
ción, sin que se encontrara
ningún indicio de la causa
del fallecimiento.
Finalmente, la cada
vez mayor ocupación ur-
banística del agro yecla-
Ejemplar de lechuza muerta en uno de los territorios estudiados (Foto: F. J.
no es otro factor a tener
Carpena). en cuenta, pues aparte de

24
ATHENE
FAUNA II

restar espacio a la especie, conlleva una serie Naturalista para la Investigación y Defensa del
de infraestructuras asociadas como caminos Altiplano (ANIDA). Yecla.
asfaltados, tendidos eléctricos… que en este • De Juana, E. & Varela, J. M. (2000). “Guía
caso sí producen casos de mortalidad con- de las Aves de España”. Ed. Lynx. Barcelona.
trastados. • Hume, R. (2002). “Aves de España y de
Europa”. Ed. Omega. Barcelona.
Conservación • Martínez, R., Martínez, A., Cortés, F., Vi-
Toda medida de conservación debe co- llalba, J., López, J. M. & Ortuño, A. (1991).
menzar por informar a la población en gene- “La Lechuza común (Tyto alba) en el Alti-
ral, y a agricultores y ganaderos en especial, plano”. Revista Juncellus nº4. Asociación Na-
de la ingente labor rodenticida de la lechuza turalista Juncellus. Jumilla.
común, ejerciendo como controlador natural • Martínez R., Ortuño, A. Villalba, J. López,
de plagas de roedores, especialmente topi- J. M., Cortés, F. & Carpena, F. J.(1996) “Atlas
llos, que son los que sufren mayores altera- de aves del norte de Murcia (Jumilla-Ye-
ciones poblacionales. Igualmente, se debería cla)”. Edita CAM, Excmo. ayuntamientos de
fomentar e incentivar la vuelta a la agricultu- Jumilla y Yecla. Yecla.
ra tradicional, especialmente entre los secto- • Martínez & Zuberogoitia (2003). “La Le-
res más jóvenes, ya que no está garantizado chuza común”, en Martí & Del Moral (Eds)
el relevo generacional, prueba de ello es la “Atlas de las aves reproductoras de Espa-
cantidad de parcelas que cada año quedan ña”. Dirección General de Conservación de la
sin cultivar, estimándose estas en cerca de Naturaleza. Sociedad Española de Ornitología.
una cuarta parte del término municipal. Es Madrid.
una cuestión difícil, pues está sujeta a diver- • Purroy, F. J. & Varela, J. M. (2005). “Ma-
sos factores, gran parte de los cuales las dis- míferos de España”. Ed. Lynx. Barcelona.
tintas administraciones no siempre pueden
controlar, pero sería interesante un esfuerzo Agradecimientos
mayor en este sentido. Queremos mostrar nuestro público agra-
En otro orden de cosas, cabe señalar que decimiento a la hora de elaborar este trabajo
la destrucción intencionada o por abandono a Luis Andrés, Antonio Ortuño y Antonio
de numerosas casas de labor antiguas, o las García, por su acompañamiento durante el
reformas en las mismas, se constituyen como trabajo de campo y por sus generosos apor-
otra de las amenazas que gravitan en torno a tes de información, que han resultado inte-
la especie, por su demostrada querencia ha- resantes en grado sumo para la realización
cia este tipo de construcciones, para alber- del mismo.
gar sus nidos y como refugio diurno. Caso
palpable es el ya señalado del territorio L1
estudiado en el presente artículo.

Bibliografía
• Blanco, J. C. (1998). “Mamíferos de Es-
paña”. Ed. Planeta. Barcelona.
• Carpena, F. J.; Castaño, J. & Lara. C.
(2008). “El Búho Chico (Asio otus) en Ye-
cla”. Revista ATHENE nº18, págs. 48-60. Ed.
Asociación Naturalista para la Investigación y
Defensa del Altiplano (ANIDA). Yecla.
• Castaño, J. & Carpena, F. J.(2009) “El
Búho real (Bubo bubo L.) en Yecla”. Revis-
ta Athene nº 19, págs. 27-47. de. Asociación

25
ATHENE
FLORA

PLANTAS DE FLORACIÓN ESTIVAL


EN EL TÉRMINO MUNICIPAL
DE YECLA
Sergio Marco Castaño
smarcocas@gmail.com

Durante los meses más cálidos del año, que se observan las últimas. Este intervalo
junio, julio y agosto, es posible encontrar depende de la altura, la orientación, la hume-
plantas capaces de florecer, e incluso algu- dad, etc. Durante todo el periodo de floración,
nas que eligen este período del año para ello. se puede comprobar que la floración no es li-
A continuación vamos a conocer cuáles son neal, sino que hay un óptimo en el intervalo
esas plantas en el término municipal, algu- en donde el número de ejemplares en flora-
nas de sus características, qué mecanismos ción es mayor que en el resto. Y no va a ser
tienen las plantas para saber cuándo florecer, el mismo intervalo entre diferentes territorios.
el papel del clima, las adaptaciones de estas Veámoslo con un ejemplo. La manzanilla
plantas y el papel ecológico. amarga (Santolina pseudochamaeciparisus)
que suele recolectarse con fines medicinales
Fenología en Yecla y aledaños, tiene un periodo feno-
La fenología es el intervalo de tiempo a lógico de floración entre los meses de mayo
lo largo de un año en el que tiene lugar los y julio. Esto no quiere decir que en esos tres
distintos procesos que marcan el desarrollo mese sea posible encontrar en flor a estas
de las plantas. Cada especie dispone de un plantas en todas partes. En las zonas más cá-
calendario fenológico, que contempla el pe- lidas comenzará a finales de mayo, y en la
riodo de germinación, rebrote, floración, ma- más frescas podremos encontrar ejemplares
duración de frutos, abscisión (caída de hojas), en flor a principios de julio, pero si queremos
dormición (letargo estival o invernal), etc. asegurarnos encontrar suficiente manzanilla
Para los agricultores este conocimiento es vi- en flor, tendremos que buscarla en junio.
tal para poder obtener el máximo rendimiento Además, si el año es climáticamente atípi-
a los cultivos. Es imprescindible saber cuán- co, el periodo fenológico no varía, sigue sien-
do sembrar, cuando podar, cuándo maduran do el mismo, pues depende, entre otras cosas,
los frutos, etc. De forma más extensa, cada de las horas de luz. Es pues, un ciclo bioló-
especie vegetal regula su ciclo vital en base a gico propio a cada planta. De ahí que en los
este calendario. Por eso no florecen amapolas invernaderos se modifiquen las horas de luz
en otoño, hay flores de romero prácticamente para lograr verduras de verano en invierno.
todo el año, en otoño maduran muchos frutos El intervalo de floración de las plantas es
o muchas plantas pierden las hojas con la lle- muy variable. La gran mayoría, como todos
gada de los fríos. observamos en abril-mayo, florecen en pri-
Con respecto a la floración, este momento mavera, como el tomillo (Thymus vulgaris
en el calendario fenológico es el periodo del L.). Otras en verano (de las que hablaremos
año en el que las plantas de una determinada más adelante con muchos más detalles) Otras,
especie en un territorio concreto se reprodu- si las condiciones de humedad lo permiten,
cen, generan flores y fructifican, perpetuando son capaces de florecer durante todo el año,
la especie. Es decir, los meses en los que po- sean los lisones y las cerrajas (Sonchus ole-
demos encontrar plantas de dicha especie en raceus L.) Incluso las hay que florecen en
flor en un lugar dado. Es un intervalo, que va otoño, como los fugaces quitameriendas (Me-
desde que se abren las primeras flores hasta rendera montana (L.) Lange.) o en invierno,

26
ATHENE
FLORA

soportando heladas, como el nisperero (Erio- Pues bien, vamos a conocer aquellas plantas
botrya japonica (Thunb.) Lindl.). que tienen su ciclo ajustado para florecer du-
Ya hemos visto que son muchos los fac- rante los meses más secos y cálidos del año,
tores que regulan el ciclo vegetativo de las el verano. Al pasear por el campo un día de
plantas, pero ¿cómo lo hacen? Pues de dife- julio, el paisaje se describe por sembrados
rentes maneras. Dentro de las células vege- segados de color amarillo, matorrales secos
tales existen “sensores” (una serie de proteí- y un intenso calor. Si nos fijamos con detalle,
nas y enzimas que actúan como directores veremos que aun hay alguna que otra planta
de las funciones celulares) que detectan el en flor, verdaderas supervivientes capaces de
estado de humedad, la velocidad de pérdida medrar cuando las condiciones para la vida
de agua, la presencia de herbívoros devo- vegetal se vuelven extremas en la zona.
rando las hojas, pero sobretodo, la duración Podemos discutir que en zonas húmedas,
de los días, gracias a los fitocromos (aunque cultivos de regadío, charcas, etc., claro que
hay otros muchos sensores). Conociendo la van a existir plantas capaces de florecer, altas
duración del día, la planta puede poner en temperaturas y humedad. Sí, pero si ascende-
marcha mecanismos para resistir heladas, la mos a alguna de las sierras y prestamos aten-
pérdida de agua o crecer, entre otros proce- ción a los escarpes rocosos veremos al te de
sos. Estos fitocromos, que aparecen en algas monte y al rompepiedras mostrando sus flores
y en todas las plantas, son proteínas con amarillas y sus verdes hojas bajo los rigores
una molécula de pigmento unida, la cual es de unos nada descartables 35º C a la sombra
sensible a la luz (concretamente a determi- (ellas están entre rocas y a pleno sol).
nadas longitudes de onda), desencadenando
respuestas concretas. La suma de la acción Adaptaciones de estas plantas al clima
de todos estos sensores desencadenan las En zonas mediterráneas crece el bosque
respuestas de las plantas a perder las hojas, y la maquia esclerófila, un tipo de formación
crecer, germinar, o desarrollar flores. vegetal que representa al bioma mediterrá-
neo. Esta vegetación presenta unas caracte-
El clima y las plantas
Este municipio, y todo su término, dis-
frutan de clima mediterráneo. Este clima se
caracteriza por una época muy cálida y seca,
que en nuestro caso coincide con el verano
(fig. 1) y un periodo de precipitaciones en pri-
mavera, otoño o en ambas estaciones. En este
caso, los meses más cálidos son julio y agos-
to, coincidiendo con los más secos, mientras
que las precipitaciones aparecen concentra-
das en la estación primaveral y en la otoñal,
siendo en esta última más abundantes.
Durante los meses de verano, sobretodo
a finales de agosto, suelen suceder episodios
puntuales de chubascos tormentosos y de ca-
rácter torrencial, que se continúan entre sep-
tiembre y octubre. Los inviernos no son muy
severos, aunque las temperaturas bajan de
0º C durante los días de diciembre, enero y
febrero. Las heladas son frecuentes en estos
meses, que pueden comenzar a aparecer en
noviembre y prolongarse hasta bien entrado
marzo.
El clima, hemos comentado que condi- Figura 1: diagrama ombroclimático de Yecla. Toma-
ciona el ciclo vital de las especies vegetales. do de Rivas-Martínez, 2009.

27
ATHENE
FLORA

rísticas que las plantas de floración estival (Portulaca oleracea L.) o los mirasoles (He-
también muestran: liotropium europaeum L.) que además son
• Hojas siempre verdes, pequeñas y duras. plantas arvenses ligadas a cultivos sobretodo
Reduce la superficie expuesta a la pérdida de de regadío. Aquellas plantas que tienen un
agua. intervalo de floración anual, como el romero
• Cutículas gruesas recubriendo los órga- (Rosmarinus officinalis L.) o la corrigüela
nos vegetativos, que palia sobremanera la (Convolvulus arvensis L.) y dependen más
pérdida de agua. de las lluvias que de otros factores, tampoco
• Es muy frecuente una abundante pilosi- son incluidas. Finalmente, faltan en este ca-
dad, así como un control del cierre estomá- tálogo aquellas plantas exclusivas de zonas
tico durante las horas de mayor insolación. húmedas, como la menta (Mentha suaveo-
Esto permite un ahorro hídrico de hasta el lens Ehrl.), importantes, pero sin las adapta-
90% por evapotranspiración. ciones que muestran las que a continuación
• Son muchas las plantas aromáticas, con describimos. Por lo tanto, se incluyen plantas
aceites esenciales que repelen a herbívoros herbáceas, leñosas, y malas hierbas que no
y cuya evaporación reduce la temperatura de reúnen las condiciones antes descritas. En la
la planta. tabla 1 se representa el periodo de floración
• Período de latencia estival. Muchos de cada especie observado y contrastado con
matorrales entran en estado de inactividad, la bibliografía. La nomenclatura seguida es
pierden sus hojas, que no rebrotan hasta la la propuesta en Flora Ibérica.
llegada de las lluvias otoñales. O bien, en el
caso de muchísimas herbáceas, sobreviven a - Clematis flammula L.: liana con tallos
esta etapa en forma de semilla, a espera de de aspecto sarmentoso (fig. 2A). Extendida
tiempos mejores. por todo el término, pero poco frecuente. Se
• Muchos terófitos (plantas herbáceas de encuentra en ribazos, vaguadas y ramblizos,
poco porte) sólo tienen órganos aéreos du- fundamentalmente.
rante primavera, el resto están en estado de
- Espuela de caballero. Delphinium graci-
latencia en forma de bulbos, rizomas, etc.
le D. C.: es una planta anual de flores azules
Pero las plantas de floración veraniega sue-
con un espolón muy desarrollado (fig. 2B).
len adoptar esta estrategia en muchos casos.
Durante la floración las hojas, divididas en
Durante la época favorable desarrollan un
lóbulos casi filiformes, ya han desaparecido
aparato vegetativo normal, almacenando
generalmente. Se encuentra en zonas altera-
agua en raíces napiformes y profundas, tal
das como márgenes de caminos y ribazos, así
que cuando llega el verano, pierden las hojas
como pastos secos, donde destaca por se casi
y emiten tallos floríferos, como el caso del
siempre la única planta en floración.
hinojo o Guillonea scabra.
• Las plantas rupícolas, además de un con- - Uva de gato. Sedum album L. subsp.
trol del balance hídrico excepcional, emiten micranthum (DC.) Syme in Sowerby: planta
largas raíces por las fisuras de las rocas, tal perenne de pequeño porte, con hojas sucu-
que pueden absorber humedad donde otras lentas de color verde durante la primavera y
no llegan. rojizas por la acumulación de carotenoides
• Las hojas y órganos carnosos son otra durante la etapa de estiaje veraniego. Inflo-
opción, frecuente en plantas de saladares rescencias terminales con forma de panícu-
como Inula crithmoides, o bien en plantas la, flores blancas. Típica de roquedos, fisu-
tan frecuentes como las uvas de gato. ras rocosas, zonas desnudas. Es frecuente en
muros y tejados.
Catálogo comentado
Estas son las plantas que florecen en ve- - Uvicas de milano. Sedum sediforme
rano en el municipio de Yecla. No se encuen- (Jacq.) Pau. subsp. sediforme: planta perenne
tran incluidas plantas de cultivos cuyo ciclo de hasta 60 cm., de hojas y tallos suculentos.
de floración abarca todos los meses cálidos, La planta es de color verde glauco, pero se
como el bleo (Amaranthus sp.), la verdolaga

28
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FLORA

torna rojiza con la escasez de agua. Inflores- permanentes. Flores poco vistosas, dispues-
cencias terminales, cimosas, con las ramas tas en pequeños glomérulos axilares (fig.
curvadas. Recuerdan a pequeñas palmeras 4B). Los tépalos crecen formando unas alas
(fig. 3A). Las flores son amarillas. Vive en escariosas que forman el fruto. Es muy fre-
gran variedad de ambientes, muy frecuente cuente en suelos muy antropizados, sobreto-
en zonas rocosas, frecuente en zonas mon- do cerca de viviendas o antiguas zonas ocu-
tuosas, desde tomillares hasta pinares abier- padas. Prefiere lugares soleados y margosos.
tos. Suele aparecer en tejados poco cuidados. Es muy abundante en las zonas de Molineta,
Cerro del Castillo y Castillarejos.
- Clavellina. Dianthus broteri Boiss. &
Reut.: plantas perennes, muy leñosas en la - Armeria filicaulis (Boiss.) Boiss.: Ma-
base. Hojas lanceoladas, verdes y glabras. tas de base leñosa, con hojas dispuestas en
Tallos floríferos poco ramificados, quebra- roseta basal, de hojas lineares. Flores agru-
dizos, con flores solitarias en los extremos. padas en capítulos teminales al final de es-
Pétalos rosados a blanquecinos, fimbriados capos (tallos floríferos con escasas hojas) de
(fig. 3B). Despiden una delicada fragancia. hasta 30 cm (fig. 5A). Los capítulos están
Aparece fundamentalmente en ambientes rodeados por báctreas escariosas (de con-
rupícolas, desde paredes verticales a rellanos sistencia membranosa, translúcidas y secas)
terrosos y litosuelos. Localizada en todos los Las flores son pentámeras, blancas. Crece
roquedos de los montes de la zona. por encima de los 900 metros, en matorrales
abiertos y zonas pedregosas. En las zonas
- Boja, escobas. Salsola genistoides Juss. más altas de Sierra Salinas.
ex. Poir.: Arbustos retamoides, de tallos y
ramas erectas, de hasta 2 m. Hojas pequeñas - Rompe-piedras. Hypericum ericoides
y caducas, por ello, la planta parece carecer L.: pequeña mata leñosa, de color verde
de ellas. Flores poco vistosas, agrupadas en glauco, muy ramificada, que no supera los
inflorescencias tipo espiga. Crece en zonas 40 cm. Hojas lineales y pequeñas, dispuestas
alteradas, suelos margosos y subsalinos, ya de forma densa e imbricada sobre el tallo.
sean cultivos abandonados, ribazos, lindes Flores en corimbos terminales, con pétalos
y bordes de caminos. Siempre en las zonas amarillos (fig. 5B). Es típica en fisuras de
más cálidas. Localizada en zonas cercanas a roquedos, tanto de solana como de umbría.
Algezares, Boalaje, etc. Fácil de encontrar en cualquier zona rocosa
y despejada de los montes del municipio.
- Alicornio, salicornio. Salsola kali L.:
Hierba anual, de tallos erectos y muy ramifi- - Té de campo. Helianthemum syriacum
cados. La planta adulta es espinosa, pues las (Jacq.) Dum.-Cour.: Matas perennes de has-
hojas, carnosas, terminan en un ápice agudo ta medio metro de altura, de color cenicien-
y espinoso (fig. 4A). Las flores, axilares y to. Hojas lineales, revolutas. Inflorescencias
poco vistosas, están rodeadas por báctreas corimbosas, flores amarillas (fig. 6B). Crece
espinosas. Dispersa sus semillas por anemo- sobre matorrales abiertos y litosuelos en zo-
coria, el viento arranca las plantas secas, que nas calizas y margosas.
ruedan liberando semillas. Crece en suelos
alterados, cualquier tipo de cultivo de se- - Quebraollas. Ononis tridentata L.
cano. Son muy abundantes en cultivos de subsp. tridentata L.: Arbusto que puede su-
cereal segados. Muy frecuente en todos los perar el metro de altura, muy ramificado, de
campos del municipio. coloración glabro-tomentosa. Hojas dividi-
das en tres foliolos. Flores solitarias, papi-
- Salao. Salsola vermiculata L. Arbusto lionáceas, de color rosado. Los frutos son le-
de hasta un metro de altura, con ramificacion gumbres de hasta 3 centímetros de longitud.
irregular y color blanco azulado debido al Es propia de matorrales en suelos margosos
abundante indumento (pilosidad) de las ho- yesíferos. En las zonas de yeso de Yecla apa-
jas. Estas son inermes, pequeñas, lineares y rece de forma muy puntual y dispersa. Al-

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gezares y entorno de la Fuente de la Negra. - Oreja de liebre. Bupleurum rigidum L.:


Hierba perenne que alcanza durante la flora-
- Torvisco, matapollos. Daphne gnidium ción los 80 cm. Las hojas se concentran en la
L.: Son arbustos de hasta 2 metros, abundan- base, con pecíolos subterráneos muchas ve-
temente foliosos y tallos erectos. Inflores- ces, muy coriáceas y con nervación paralela
cencias agrupadas en panículas terminales, (fig. 8C). Las umbelas son pequeñas, termi-
muy densas. Flores blancas crema. Frutos nales y caulinares. Flores amarillentas (fig.
carnosos, en drupa, de color naranja a rojo 8B). Crece en pinares poco densos, zonas de
(fig. 6A). Crece en matorrales altos y lindes matorral denso despezadas, márgenes de ca-
de cultivos de secano. Aparece por todo el minos y ribazos. Es fácil localizarla en todas
término de forma puntual. las sierras del término, sobretodo en zonas
de umbría.
- Morsana. Zygophyllum fabago L.: Ma-
tas perennes que no suelen superar el metro - Cardo corredor o setero. Erigium cam-
de altura. Hojas con dos foliolos, verdes pestre L.: Plantas perennes muy espinosas.
y glabras. Flores agrupadas de dos en dos, Hojas y brácteas fuertemente espinosas. Ho-
axilares, pétalos blancos, estambres naran- jas basales en roseta, de color verde pálido.
jas, más largos que los pétalos. Los frutos Suelen morir durante la floración. Capítulos
son capsular alargadas y péndulas. Siempre globosos, con flores verdes poco aparentes
aparece en ambientes antropizados, escom- (fig. 8A). Propia de campos abandonados,
breras, antiguos cultivos, bordes de caminos, tomillares abiertos, bordes de caminos. Muy
casas en ruinas. Muy fácil de localizar cerca abundante y frecuente.
del casco urbano, solares, antigua huerta, ca-
sas de campo abandonadas, etc. - Hinojo. Foeniculum vulgare Mill.:
planta perenne, que puede alcanzar los 2
- Adelfilla. Bupleurum fruticosum L.: m., de color glauco y muy aromática. Las
Arbusto de hasta 2,5 m de altura, con tallos hojas basales estás hasta 4 veces pinnadas,
erectos y hojas oblongas, coriáceas y enteras desapareciendo al inicio de la floración. Um-
(las plantas de este género son las únicas um- belas grandes, con numerosos radios, cada
belíferas de hojas enteras, las restantes suelen uno con umbélulas a su vez. Flores amarillas
estar muy divididas) Las umbelas son siem- (fig. 9A). Se la encuentra fácilmente en cu-
pre terminales y de 6 cm. de radio, una umbe- netas, bordes de caminos y ramblas.
la por tallo, con flores amarillo-verdosas (fig.
7A). En esta zona crece puntualmente en zo- - Guillonea scabra (Cav.) Coss.: Hierba
nas de umbría de las montañas más grandes, perenne de cepa gruesa, con restos de hojas
generalmente en el fondo de barrancos. Sólo muertas en la base del tallo. Hojas en roseta
la he localizado en Sierra Salinas y Arabí. basal, de hasta 50 cm, triangulares, tripin-
natisectas, pelosas, verde oscuro y caducas
- Hinojo de Perro. Bupleurum frutisces- durante la floración. Flores blancas (fig. 9B),
cens L.: Arbustos que no superan el metro dispuestas en umbélulas sobre umbrelas se-
de altura, profusamente ramificado desde la miesféricas, grandes (de hasta 10 cm. de ra-
base. Las hojas, como en el resto del género, dio) sobre tallos escaposos. Los frutos son te-
son enteras, lineal-lanceoladas y de reduci- tra-alados. Es frecuente encontrarlas a finales
do tamañas, verde-amarillento, que tienden de verano en ribazos, bordes de caminos y zo-
a desaparecer durante la floración. Umbelas nas alteradas cercanas a terrenos montuosos.
terminales y laterales, con unos 6 radios de Más abundante en las sierras más al norte.
pequeño tamaño. Las flores son amarillentas
(fig. 7B). Prefiere los tomillares soleados, li- - Thapsia villosa L.: Planta perenne de
tosuelos y ocasionalmente en pinares abier- tallos robustos. Hojas inferiores dispuestas
tos. Se la puede encontrar con facilidad en en roseta basal, pinnatisectas y de hasta 50
todas las zonas montuosas del término. cm, con pelosidad abundante. Las flores, de
color amarillo intenso, se disponen en um-

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belas globosas. Frutos con ala laterales muy cuente en todos los montes de la zona.
patentes. Aparece en claros de pinares y ma-
torrales altos, sobretodo en zonas de umbría - Macrosyringion longiflorus (Lam.) Ro-
de las principales sierras. thm.: Hierbas anuales, erectas y poco rami-
ficadas, que alcanzan los 65 cm. Abundantes
- Espliego, lavanda. Lavandula latifolia pelos glandulosos, que le dan tacto viscoso,
Medik.: Pequeño arbusto que puede superar por ello aparecen adheridos pequeños insec-
el metro durante la floración, con abundante tos, vilanos y otros objetos menudos en los
pilosidad cenicienta y muy aromática. Tallos tallos. Hojas lineares enteras, que suelen estar
cortos y muy ramificados, con hojas lanceo- marchitas durante la floración. Flores en es-
ladas. Durante la floración emiten largos pigas muy alargadas, de color amarillo (fig.
escapos florares, donde se agrupan las flo- 11B), muy alargadas (hasta 2 cm.) Fruto en
res violáceas en espigas de hasta 8 cm. (fig. cápsula. Todas las partes, a excepción de la
10A) Propia de matorrales claros, litosuelos, corola, son viscosas. Crece en prados de
rellanos rocosos y bordes de caminos poco anuales, muy abundantes en zonas con la cos-
transitados, siempre en terrenos montuosos. tra caliza (caliche) superficial.
Frecuente en las sierras.
- Yerba de escobas. Odontites viscosus
- Poleo blanco, bleo. Micromeria fruticosa (L;) Clairv.: hierbas anuales, con indumento
(L.) Druce.: pequeño arbusto aromático de no glanduloso que la hace viscosa. Puede al-
más de 60 cm., con tallos gráciles, ascenden- canzar los 0,5 m. Tallos erectos, el principal
tes, de coloración blanquecina y glauca. Inflo- ramificado profusamente hacia el extremo,
rescencias terminales en verticilastros laxos, de color oscuro. Hojas pequeñas, lanceola-
con flores de color blanco a violáceo. Crece das, verdes oscuras, glandulosas. Flores en
siempre en ambientes rocosos, generalmente espigas laxas terminales, con brácteas más
en paredes calizas, aunque es posible encon- largas que la corola. Color amarillo pálido a
trarla en suelos rocosos y pedregales. Planta purpúreo cuando envejecen (fig. 11A). Fruto
muy poco frecuente en el término municipal, en cápsula. Aparece en las sierras altas, sobre-
sometida a fuerte presión por ser recolectada todo en Sierra Salinas, en cortafuegos, bordes
debido a sus propiedades medicinales. de caminos y cunetas.
- Ajedrea. Sarureja intricata Lange.: Pe- - Asperula aristata L. subsp. scabra (J.
queña mata leñosa que raramente llega a los & C. Presl.) Nyman.: Matas de tallos largos
40 cm. Muy aromática, empleada para con- y muy débiles, con base leñosa y muy rami-
dimentar aceitunas. Profusamente ramifica- ficada, de coloración verde-grisácea a rojiza.
da desde la base. Hojas ovadas, pequeñas y Pilosidad ausente. Hojas en verticilos de 4,
con escasa pilosidad. Flores en verticilastros, poco evidentes durante la floración. Flores
poco abundantes en cada uno de ellos, de co- en panículas laxas, tubulares, de color blan-
lor blanco. Aparece en matorrales y tomilla- co-rosado (Fig. 13A). Fruto seco formado
res muy abiertos, siempre que estos tengan la por dos piezas esféricas. Crece en tomillares
costra caliza del suelo en la superficie. y matorrales de toda la zona, es fácil encon-
trarla entre las ramas de arbustos mayores,
- Zamarrilla, tomillo macho. Teucrium que dan soporte a las ramas débiles de estas
capitatum L. subsp. gracillimum (Rouy) plantas. Si no se presta atención, pueden pa-
Valdés Berm.: Son pequeñas matas erectas, sar inadvertidas.
de color blanco tomentosas. Los tallos florí-
feros son gráciles. Hojas lineares, pequeñas - Pegalosa. Rubia peregrina L.: matas
y crenadas. Flores en glomérulos no mayo- trepadoras, con estolones, que puede trepar
res de un guisante (fig. 10B). Flores labia- hasta los 3 m. Los tallos son fuertes, angu-
das, rosa claro a blanco. Propia de tomilla- losos y muy ramificados. Hojas en vertici-
res abiertos, sotobosque de pinares y zonas los de seis, lineare, con margen serrado. Los
montuosas poco densas en general. Muy fre- tallos se adhieren a la ropa. Inflorescencias

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en racimos, con flores pequeñas, tubulosas, sin indumento. Flores flosculosas (tubulares),
amarillo-verdosas (fig. 12A). Fruto en baya amarillas, agrupadas en capítulos terminales
carnosa y de color negro. Crece en matorra- de hasta 4 cm. de diámetro, con brácteas fuer-
les densos de todas las sierra de la zona, so- temente espinosas (fig. 14B). Presente de for-
bretodo en las umbrías. ma puntual en casi todas las sierras, en bordes
de caminos de tierra, pastizales y espartizales.
- Rubia. Rubia tinctorum L.: Es muy si-
milar a la anterior, pero de hojas menos co- - Cardo. Carthamus lanatus L.: planta
riáceas y de color verde más claro (fig. 12B). anual muy espinosa, erecta, de hasta 1,5 m. de
Crece en las zonas ocupadas por la antigua altura. Capítulos siempre terminales, ovados,
huerta, junto a vallados y acequias ahora in- con brácteas espinosas. Flores todas flosculo-
utilizadas. Es una especie naturalizada, proce- sas, de color amarillo. Alrededor de las brác-
dente de Asia, cultivada antaño por sus raíces, teas del involucro aparece una ligera borra
de las que se extraía un tinte textil rojo. filamentosa. Muy frecuente, en barbechos y
cardales en cultivos recientemente abandona-
- Escabiosa. Scabiosa turolensis Pau.: Son dos. Frecuente en ribazos y cunetas.
hierbas perennes con base leñosa, muy rami-
ficada y con numerosas hojas en rosetas basa- - Abriojos. Centaurea ornata Willd.:
les. Color glauco tomentoso. Flores en capítu- Hierba erecta, de unos 30 cm. de altura,
los, de color azul-violáceo, sobre pedúnculos no muy ramificada. Hojas glaucas con in-
de hasta 45 cm. (fig. 13B) Frutos secos, con dumento blanquecino. Capítulos grandes,
restos escariosos del cáliz. Aparece en las zo- ovoides, con una espina larga en cada una
nas altas de las sierras, en tomillares abiertos de las brácteas del involucro. Flores amari-
y litosuelos de poca inclinación. llas, anaranjadas e incluso moradas, siempre
flosculosas (fig. 15A). El fruto es un aquenio
- Pegalosa, boja. Artemisia campestris L. con vilano. Medra en todos los márgenes de
subsp. glutinosa (J. Gay ex Besser) Batt.: pe- caminos, ribazos y en claros de pinares y to-
queño arbusto erecto, muy ramificado y aro- millares de toda la zona.
mático. Inflorescencias glandulosas. Hojas de
color verde intenso, de 1 cm. de longitud. Ca- - Árnica, te de roca. Chiliadenus saxati-
pítulos diminutos, con flores flosculosas poco lis (Lam.) S. Brullo.: planta muy aromática,
evidentes. Aparece en bordes de caminos, de base leñosa y ramificada. Tallos postrados
campos de cultivo abandonados e inmedia- a erectos, muy viscosos. Hojas verde inten-
ciones de casas derruidas por todo el munici- so, glandulosas, aromáticas, lanceoladas y
pio. El sustrato suele ser arcilloso. alternas. Capítulos terminales, cilíndricos,
con flores incluidas en el involucro, todas
- Cardo. Atractilis humilis L.: planta pe- flosculosas y amarillas (fig. 15B).
renne fuertemente espinosa, poco ramificada
y con tallos erectos. Hojas pinnatipartidas, - Camarroja. Chondrilla juncea L.: plan-
fuertemente espinosas, verde oscuro, Las es- tas herbáceas, de hasta 1 metro de altura.
pinas son hialinas. Flores liguladas y floscu- Genera látex al fracturarse. Hojas basales en
losas, color violeta a rosa, en capítulos termi- roseta, lanceoladas, caducas durante la flo-
nales, únicos por tallo, grandes y con brácteas ración. Tallos junciformes, sobre los que se
armadas con fuertes espinas (fig. 14A). Crece disponen los capítulos en grupos de unos po-
en el sotobosque de pinares, ramblas, bordes cos. Estos sólo tienen lígulas, de color ama-
de cultivos de secano y otras zonas montuo- rillo (fig. 16A). Muy abundante en bordes de
sas de todo el término municipal. caminos, barbechos y en cultivos de cereal
tras la siega.
- Cardo. Carlina hispanica Lam.: cardo
muy espinoso, hasta 0,5 m. de altura, rami- - Cardo yesquero. Echinops ritro L.:
ficado, de color general verde-amarillento cardo erecto, con coloración glauca. Hojas
debido a las espinas. Hojas muy espinosas y pinnatipartidas con espinas en margen y ápi-

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Fig. 2. A: C. flammula en flor, a finales de julio. Rambla Fig. 3. A: S. sediforme. Inflorescencias a principios de
de la Fuente del Pino. B: D. Gracile. Camino de la Ceja, julio, Las Moratillas. B: D. broteri, principios de agosto.
finales de julio. Cerro de la Molineta.

Fig. 4. A: S. kali. Aspecto de ramilla con las hojas espi- Fig. 5. A: A. filicaulis. Finales de septiembre, cima de Sie-
nosas. Principios de agosto. Paraje de la Decarada. B: S. rra Salinas. B: H. ericoides. Primera quincena de julio, Ce-
vermiculata. Rama en floración. Ladera sur del Cerro del rro de la Molineta.
Castillo.

Fig. 6. A: D. gnidium. B: H. syriacum. Ambas fotografia- Fig. 7. A: B. fruticosum, Sierra del Carche, principios de
das en la segunda quincena de agosto, Sierra del Cuchillo. julio. B: B. frutiscescens, Sierra del Cuchillo, finales de
agosto.

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Tabla 1: periodo de floración observado y contrastado con la bibliografía de cada una de las especies
recogidas. Cada X representa una de las cuatro semanas de cada mes.

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ce. Flores flosculosas agrupadas en capítulos con el borde fuertemente espinoso. Flores
globulares, de color azulado de intensidad flosculosas, violáceas, agrupadas en capítu-
variable (fig. 16B). Aparece en zonas más o los densos, con grandes brácteas, espinosas
menos umbrosas, cerca a caminos y sendas, también (fig. 18A). Aparece en campos in-
sotobosque de pinares poco cerrados. Crece cultos, ribazos, barbechos. Muy frecuente.
en las sierras de mayor desarrollo, siempre
asociada a masas forestales. - Cardo, cardillo. Scolymus hispanicus
L.: planta bianual, con tallos erectos, poco
- Inula crithmoides L.: Arbusto recto, ramificados. Hojas fuertemente espinosas.
que puede llegar a 1,5 m. de altura. Hojas Capítulos a lo largo de todo el tallo, con
carnosas y cilíndricas. Flores flosculosas y brácteas fuertemente armadas. Flores ligu-
tubulosas, agrupadas en capítulos (fig. 17A). ladas, de color amarillo intenso (fig. 18B).
Aparece en matorrales y ramblas de sue- Es propia de ambientes alterados, cunetas,
los salinos. Se localiza puntualmente en la cultivos de regadío y zonas paso del ganado.
Fuente de la Negra.
- Ajo porro. Allium ampeloprasum L.:
- Siempreviva. Helichrysum serotinum Planta bulbosa que durante la floración pue-
Boiss: matas de cepa leñosa, muy ramifica- de superar el metro y medio de altura. Hojas
da, con tallos floríferos erectos, que pueden planas que envuelven al tallo. Inflorescencia
alcanzar el medio metro de altura. Hojas muy densa y esférica, grande, con flores de
lineares, alternas y tomentosas. Capítulos tépalos blanquecinos, verdosos e incluso
agrupados en corimbos, más largos que an- violáceos. Pueden aparece bulbillos. Fruto
chos, con flores flosculosas de color amari- en cápsula. Es muy frecuente, sobretodo en
llo (fig. 17B). Muy aromática. Frecuente en zonas alteradas, aunque no cultivos, ribazos,
matorrales abiertos, cultivos abandonados y bordes de caminos, etc.
bordes de caminos. Muy aromáticas.
- Ajo silvestre. Allium sphaerocephalon
- Lechuga borde. Lactuca serriola L.: L.: planta bulbosa, mucho menor que la an-
Hierba anual erecta, de hasta 2 m. de altu- terior, de color verde glauco. Las hojas dejan
ra. Aparecen pelos rígidos en tallo y envés la parte inferior del tallo desnudo, pero no
de las hojas. Al romper cualquier órgano, sobrepasan la mitad de la altura de la planta,
emana látex blanco. Hojas rectas, sentadas. sentadas y fistulosas. Inflorescencia en um-
Capítulos muy numerosos y agrupados en bela densa, pero con pocas flores. Estas son
panículas, sólo con lígulas amarillas. Fruto de tépalos de color violeta intenso (fig. 19A).
en aquenio, con vilano y pico. Muy frecuen- Crece en cualquier pastizal seco, incluso con
te en bordes de caminos, barbechos y zonas poca profundidad, siendo especialmente fre-
alteradas e incultas de todo el municipio. cuente en espartizales y tomillares de toda
la zona.
- Cardo. Onopordon corymbosum Willk.:
cardo bianual, con hojas en roseta basal el - Esparraguera, espárragos trigueros. As-
primer año, grandes, pinnatipartidas, con paragus acutifolius L.: mata espinosa, con
cada lóbulo y apice terminado en una espina. largos tallos que pueden trepar sobre otros
Flores flosculosas, rosas, agrupadas en gran- matorrales mayores. Hojas muy reducidas,
des capítulos con brácteas involucrales con escamosas e imperceptibles. Tallos secun-
una espina fuerte cada una. Pilosidad blanca, darios fotosintéticos, espinosos, cortos, que
de aspecto lanoso. Aparece siempre en zonas asumen la función de hojas (filoclados),
alteradas, escombreras, solares, cultivos en agrupados en fascículos. Flores en pequeños
barbecho, bordes de caminos, etc. grupos, unisexuales, hexámeras (fig. 19B),
de color crema. Fruto en baya, de color ne-
- Picnomon acarna (L.) Cass.: es una gro al madurar. Aparece en todas las sierras
hierba anual, erecta y muy ramificada, con del municipio, más frecuente en umbrías.
fuertes espinas. Las hojas son enteras, pero Crece en ribazos y matorrales densos, sobre-

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Fig. 8. A: E. campestre. Inflorescencia. Primera quincena Fig. 9. A: F. vulgare. Derramadores, principios de septiem-
de agosto. Cerro del Castillo. B y C: B. rigidum. B inflo- bre. B: G. scabra. Detalle de las umbelas. Serral, finales
rescencia, C hojas. Sierra del Cuchillo. Primera quincena de agosto.
de agosto.

Fig. 10. A: L. latifolia. Sierra del Cuchillo, segunda quin- Fig. 11. A: O. viscosus, Sierra Salinas, finales de agosto.
cena de agosto. B: T. capitatum. Tobarrillas, segunda B: M. longiflorus, Sierra del Príncipe, primera quincena de
quincena de julio. agosto.

Fig. 12. A: R. peregrina, Rambla de Tobarrillas, finales Fig. 13. A: A. aristata, Los Rincones, principios de Julio.
de junio. B: R. tinctorum, Ronda Norte, primera quincena B: S. turolensis, Sierra Salinas, mediados de julio.
de julio.

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Fig. 14. A: A. humilis. Cerro del Castillo, principios de Fig. 15. A: C. ornata. Derramadores. Finales de Julio. B:
agosto. B: C. hispanica. Sierra Salinas, finales de agosto. C. saxatilis, Cerro de la Molineta, finales de agosto.

Fig. 16. A: C. juncea. Derramadores, primera quincena Fig. 17. A: I. Crithmoides. Fuente de la Negra, primera
de agosto. B: E. ritro. Hoya de la Mansorrilla, principios quincena de agosto. B: H. serotinum. Sierra del Cuchillo,
de agosto. primera quincena de julio.

Fig. 18. A: P. acarna. Derramadores, primera quincena Fig. 19. A: A. sphaerocephalon. Las Moratillas, primera
de agosto. B: S. hispanicus, Pulpillo, primera quincena quincena de Julio. B: A. acutifolius, Arabí, segunda quin-
de julio. cena de agosto.

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todo si hay coscojas, carrascas y otros arbus- de insectos herbívoros que se alimentan de
tos que den soporte. ellas, ya sean las larvas o los adultos.
- Pita, pitera. Agave americana L.: hierbas 2. La floración en muchos casos requie-
carnosas, de hasta 10 m. de altura. Hojas car- re de polinizadores, muchas de estas plantas
nosas, en roseta basal, con bordes espinosos son entomófilas, es decir, precisan de insectos
y espina terminal. La inflorescencia alcanza para transportar el polen y fecundar las flo-
los 10 m. de altura, y cuando aparece esta, la res. De forma directa, estos insectos precisan
planta muere. Flores grandes, de hasta 8 cm., del néctar y el polen que ofrecen estas plantas
con tépalos amarillos. Fruto seco, en cápsula. (por ejemplificarlo, figuras 9B y 17B).
Oriunda de América, crece en zonas alteradas,
usada para formar ribazos. Todavía es posible Bibliografía
encontrarla en el Cerro de la Molineta, aun- • Alcaráz, F. y Rivera, D. 2.006. Árboles, lia-
que las acciones urbanizadoras del mismo nas, arbustos y matas. Enciclopedia Divulgativa
han hecho desaparecer casi toda la población. de la Historia Natural de Jumilla-Yecla. Vol. 7.
• Alcaráz, F. y Rivera, D. 2.007. Plantas Her-
El papel ecológico de estas plantas báceas. Enciclopedia Divulgativa de la Historia
No hay que olvidar que las plantas son Natural de Jumilla-Yecla. Vol. 8
los principales productores primarios de los • Rivas-Martínez, 1.996-2.009. Centro de In-
ecosistemas terrestres. Ellas son las que re- vestigaciones Fitosociológicas. Madrid. Fecha
cogen la energía luminosa del sol y la em- consulta: agosto 2.011. Fecha actualización: sep-
plean, junto al dióxido de carbono, agua y tiembre 2.009. www.ucm.es/info/cif.
sales minerales para obtener materia orgá- • Sitte, P.; Weiler, E. W.; Kadereit, J. W.; Bre-
nica. En esto consiste, de forma resumida y sinsky, A. y Körner, C. 2.004. Strasburguer. Tra-
sencilla, la fotosíntesis. Hemos visto que en tado de botánica. (35ª ed.) Barcelona. Omega.
el territorio donde se ubica Yecla, el clima 1.131 p. (Original alemán publicado en 2.002).
mediterráneo reinante se traduce en veranos • Castroviejo, S.; Laínz, M.; López-González,
muy cálidos y secos. Esta situación es muy G.; Montserrat, P.; Muñoz-Garmendia, F.; Paiva,
poco favorable para la flora, y no digamos la J. Villar, L. (Eds) 1.990. Flora Ibérica. Plantas
fauna, pues es una época extrema. vasculares de la Península Ibérica e islas Balea-
Durante el verano, en las zonas de hu- res. Vol. II Platanaceae-Plumbaginaceae (par-
medad permanente nunca falta el verdor de tim). Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid.
la vegetación o en las copas de los árboles, • Castroviejo, S.; Laínz, M.; López-González,
capaces de llegar a la humedad en lo pro- G.; Montserrat, P.; Muñoz-Garmendia, F.; Paiva,
fundo del suelo. Pero centrándonos en cual- J. Villar, L. (Eds) 1.998. Flora Ibérica. Plantas
quiera de las sierras del municipio, el agua y vasculares de la Península Ibérica e islas Bale-
la humedad brillan por su total ausencia. Ya res. Vol. I Lycopodiaceae-Papaveraceae. Real
hemos visto que no son muchas las plantas Jardín Botánico, CSIC. Madrid.
adaptadas a florecer durante esta etapa, pero • Castroviejo, S.; Aedo, C.; Laínz, M.; Mora-
allí están. Su función en el ecosistema medi- les, R.; Muñoz-Garmendia, Nieto-Feliner, G. y
terráneo es doble: F.; Paiva, J. (Eds) 2.003. Flora Ibérica. Plantas
vasculares de la Península Ibérica e islas Bale-
1. Muchas de ellas, para florecer gene- res. Vol. V Ebenaceae-Saxifragaceae. Real Jardín
ran brotes nuevos, herbáceos, de los que se Botánico, CSIC. Madrid.
pueden alimentar los herbívoros. Por ejem- • Castroviejo, S. 2.011. Flora Ibérica. Plantas
plo, durante el mes de agosto, en los cam- Vasculares de la Península Ibérica e Islas Ba-
pos de cereal segado los pastores llevan a leares. Real Jardín Botánico. CSIC. http://www.
apacentar al ganado, que se alimenta funda- floraiberica.es/v.2.0/PHP/generos_lista.php Gé-
mentalmente de alicornios (el ganado no se neros consultados durante la elaboración del tra-
pincha mientras la planta no madura) cardos bajo, incluido los borradores no publicados.
tiernos, Chondrilla juncea y otras tantas des-
critas antes. Sin olvidar al numeroso grupo

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APUNTES SOBRE SETAS (HONGOS)


EN EL TÉRMINO MUNICIPAL
DE YECLA II
José Ramón Díaz Juan

La metodología seguida es la estableci- das por afinidades fisiológicas, anatómicas


da en el artículo anterior1 esta lista tan solo siguiendo este orden: Reino Fungi: División,
complementa y sigue a la antedicha incorpo- Clase, Orden, Familia, Género y Especie.
rando nuevos hallazgos, que nunca serán los Cuando se coloca entre paréntesis se trata
definitivos, pues la naturaleza no es algo fijo de especies sin confirmación total, si hay
y constante, si no que se va adaptando a los mayor duda se colocará sp. El Reino Fungi
nuevos factores: maduración de los bosques, tiene cinco divisiones: Basidicomycota, As-
acciones antrópicas, pluviométrica, tempe- comycota, Chytridiomycota, Zygomycota,
ratura, etc. Deuteromycota. Las dos primeras son (prin-
cipalmente) las estudiadas en estos Apuntes.
De nuevo se reitera que debemos tener Basidicomyta se divide a su vez en: Hetero-
mucho cuidado en el consumo de los hon- basidiomycetes y Homobasidiomycetes. Los
gos, pues aún teniendo cuidado en la deter- Ordenes se dividen en: Afiloforales, Falales,
minación de los individuos pueden haber si- Rusulales, Cortinariales, Pluteales, Boleta-
militudes tanto en aspecto o descripción que les, Agaricales (las Familias estarían dentro
correspondan a otros especímenes, incluso de cada orden, por ej. de las Agaricales, se-
esta puede ser muy variable, pues la mayoría rían Fam.: Agaricáceas, Amanitáceas, Copri-
tienen subespecies que varían en color, for- náceas). De la división Ascomycota estarían
ma, etc. siendo el mismo hongo. A veces tan las Clases: Sacharomycetes y Ascomicetes y
sólo con microscopía puede determinarse Ordenes: Pezizales, Tuberales, Taphrinomy-
la especie en cuestión. cetes, Pyrenomycetes, etc. (Por abreviar se-
guiremos este orden y terminaciones: Clase
A modo de recordatorio: Discusión: La
–mycetes. Orden –ales. Familia –aceae. Gé-
identificación de las especies se ha llevado
nero. Especie). En caso de dudas se ha con-
a cabo principalmente de forma macroscó-
sultado: http://www.indexfungorum.org.
pica y aleatoria entre los distintos parajes
del termino municipal. Hábitat: Suelos ca- Relación de las nuevas especies por or-
lizos poco profundos con vegetación xerófi- den alfabético:
la principalmente de P. halapensis. Escasa
pluviometría y anárquica. Características - Arrhenia rickenii (Fr.: Fr.) Redh./
y biología de los hongos: Funciones de los (Hora) Watling, 1988 Phaeotellus rickenii
hongos son tres fundamentalmente: micorri- (Foto 1).
zas (simbionte con otra especie: pino, quer- Clase: Basidiomycetes. Orden: Tricholo-
cus, jaras, etc.), descomponedora (saprófi- matales. Fam.: Pleurotaceae. Género: Arrhe-
tas) y parásitas (tanto de vegetales, animales nia. Sombrero de 0,5 a 1,5 cm. de diámetro,
o de otros hongos). Las especies son agrupa- convexo o umbilicado; margen algo lobula-

1
Díaz Juan, J. R. ATHENE Nº18. Apuntes sobre setas (hongos) en el término de Yecla. Pags. 32-47.
Nov. 2008.

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do e incurvado con arista blanquecina. Cu- En caducifolios en descomposición. Envol-


tícula mate, algo aterciopelada, rugosa con viendo ramas, troncos, etc. No comestible.
pliegues o acanalado de color crema o grisá- Fácil de reconocer. Tobarrillas.
ceo pálido blanquecino. Láminas formadas
por pliegues o arrugas, bifurcadas, decurren- - Boletus impolitus Fr. 1.938 (Foto 4).
tes, muy espaciadas y decurrentes, concolo- Clase: Basidiomycetes, Orden: Bole-
ras con el sombrero. Pie central, cilíndrico, tales, Fam.: Boletaceae. Género: Boletus.
corto, algo afilado en la base, concolor con el Sombrero 5-15 cm. de diámetro, al prin-
sombrero. Carne casi inexistente, traslucida, cipio globoso, después convexo-aplanado.
olor y sabor inapreciables. No es comestible. La cutícula es mate, fibrillosa, aterciopela-
Varias, en grupos, sobre musgos (Sphanum da, más tarde de apariencia granulosa lisa,
sp). Tobarrillas. color variable del gris amarillento a pardo
amarillento pálido, incluso algo anaranja-
- Arrhenia spathulata (Fr.) Redhead do-rosáceo. Tubos delgados, adnatos, sepa-
1.984 Leptoglosum muscigenum (Bull.:Fr.) rables de la carne y color amarillo. Poros de
Karst. (Foto 2). amarillos limón-oro a amarillos oliváceos,
Clase: Basidiomycetes. Orden: Tricholo- inmutables a la presión, al tacto, tubos finos
matales. Fam.: Pleurotaceae. Género: Arrhe- de 5-15mm de longitud, adnatos, fácilmen-
nia. Hongo con forma de cuchara, espátula, te separables de la carne, redondos que se
de 0.5-2 cm. con himenio subliso o venoso, deforman con la madurez. Esporada, pardo
lobulado, irregular. Cutícula de color crema olivácea. Pie de 6-15 x 2-5 cm., robusto,
a marrón con humedad, más grisácea con fusiforme o ligeramente radicante, de color
sequedad, higrófana, himenio asimismo amarillo, sin retícula, más pardo en la base,
formado por pliegues del mismo color. Sin moteado de pardo rojizo en la parte supe-
apenas carne y un pie de 0.1-0.4 cm., cilín- rior. Carne de color amarillo pálida, leves
drico, lateral y pequeño por el que se pega tonos rojizos bajo la cutícula, inmutable,
al sustrato, musgos, ramas, etc. Varias, en con olor a yodo sobre todo en la base del
grupos, sobre musgos (Sphanum sp). Espo- pie, sabor suave. Normalmente bajo Quer-
ras elípticas de color blanco. No comestible. cus. Comestible de escasa calidad, sobre
Confusión con la A. lobata (Pers.) kühn.& todo el pie por el olor. Otoño. Zona herbosa
Lamoure ex. Redh. Sierra del Serral, Arabí. bajo Juniperus oxycedrus. Confusión con
Sierra de las Pansas. Boletus depilatus, Boletus appendicula-
tus, Boletus fragans, Leccium corsicum.
- Auricularia mesenterica (Dicks.: Fr.) Sierra de las Pansas.
Pers. 1.822 (Foto 3).
Clase: Basidiomycetes. Subclase: Phrag- - Ceratiomyxa fruticulosa (Mull.) T.
mobasidomycetes. Orden: Auriculariales, Macbr. 1.899 (Foto 5).
Fam.: Auriculariaceae. Género: Auricularia. Clase: Myxomycetes. Orden: Protoste-
Carpóforo semiesférico y lobulado de 4-15 liales. Fam.: Ceratiomyxaceae. Género: Ce-
cm de ancho y 0.3-0.5 cm. de espesor. Cu- ratiomyxa. Individuos de color blanco casi
tícula grisácea-azulada, zonada con bandas translúcidos a modo de gusanos, pólipos de
blanquecinas cubiertas de pelos rígidos y 0.5-1 mm. de ancho por 1-10 mm. de largo.
erizados de color blanquecino, cara interna Pie inexistente, carne inapreciable, consis-
marrón a negra, carece de pie. Carne gela- tencia gelatinosa, blanca. Masa blanqueci-
tinosa en tiempo húmedo, más coriácea en na a lo largo de un tronco muerto de Pinus
tiempo seco, color blanquecino, inodora, halepensis, en descomposición, formando
algo dulce. Esporas cilíndricas, blanqueci- hiladas más o menos adosadas. Sierra de las
nas en masa. Otoño-invierno (todo el año en Pansas, Sierra de Salinas.
sitios donde se mantiene cierta humedad).

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Variedades ibéricas2 C. f. var. arbuscula gen involuto, incurvado de joven, cutícula


(Berk. & Broome) Nann.-Bremek., C. f. for. separable. Láminas de blanco a crema con
aurantiaca Jaap, C. f. for. aurea (Link) Y. lamélulas, adnatas, apretadas y ligeramente
Yamam., C. f. var. caesia (E. Jahn) G. Lister, decurrentes al pie. Se desprenden fácilmente
C. f. var. comata Lavrov, C. f. var. descen- de la carne. Esporada de color blanco, fusi-
dens Emoto, C. f. var. flexuosa (Lister) G. forme o elíptica. Carne fibrosa, blanquinosa,
Lister, C. f. var. porioides (Alb. & Schwein.) cierto olor a rancio que lo hace desaconseja-
G. Lister, C. f. var. porioides f. flava (Alb. & ble para el consumo aunque no es tan tóxi-
Schwein.) Y. Yamam., C. f. var. porioides for. co como sus otros congéneres. Pie de color
rosea Y. Yamam., C. f. var. rosella Cejp. blanquinoso-grisáceo, lleno, con rizoides en
la base, de 3-9 x 0.5-1.5 cm., fibroso, algo
- Clitocybe costata Kühner & Romagne- globoso en la base. En suelos calizos, en tra-
si 1.954 (Foto 6). mos herbosos. Verano-otoño. Confusión con
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- otros clitocybes por ej.: C. fontqueri. Arabí,
les. Fam.: Tricholamataceae. Género: Clito- Castillarejos.
cybe. Sombrero de 4 a 8 cm. de diámetro, al
principio plano-cóncavo para después tener - Clitocybe squamulosa (Persoon: Fries.)
forma de embudo. Es de color ocre, bastante Kummer 1.821= Infundibulicybe squamu-
uniforme, el borde del sombrero posee una losa (Pers.) Harmaja. (Foto 8).
especie de ondulaciones entre medias de las Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
cuales se forman unas costillas observables cales. Familia: Tricholamataceae. Género:
a simple vista. La superficie es lisa o algo Clitocybe. Sombrero de 2-11 cm., primero
sedosa de joven. Láminas apretadas, de co- plano, luego con una depresión central, cu-
lor blanco, decurrentes sobre el pie. Pie cen- tícula lisa o con fibras finas o escamas; seco,
tral, cilíndrico y alargado, de color similar color canela; fundido con la edad; a veces,
al sombrero o algo más pálido, fibrinoso. con un margen ondulado en la madurez. Lá-
Carne de color blanquecino, no demasiado minas: decurrentes, blancas o crema de co-
consistente y tenaz, más fibrosa en el pie, de lor pálido. Pie de 3-7 x 1 cm., seco, bastante
sabor dulce no desagradable y olor afruta- suave, concolor al sombrero, base a menudo
do. Esporas blancas, elípticas. Forma parte cubierto con micelio blanco. Carne delga-
del grupo C. gibba (Pers. Fr.) Kummer, C. da, blanquecina o acuosa. Olor y sabor no
squamulosa (Pers.: Fr.) Quél. Con los cua- distintivo, o ligeramente harinoso. Esporada
les las diferencias son muy sutiles. Otoño, en blanca. Saprofitos; crecimiento por sí solo,
pinares pero también en caducifolios en sue- dispersos o gregario; en pinares. Primavera.
los calcáreos, Lepista inversa más naranja, Sierra Salinas.
láminas fácilmente separables de la carne.
Solitaria o pequeños grupos. Sierra Salinas. - Coprinus atramentarius v. acuminatus
Romagn. 1969) (Foto 9).
- Clitocybe inornata (Sowerby) Gillet Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica-
1.874 (Foto 7). les. Fam.: Coprinaceae. Género: Coprinus.
Clase: Basiomycetes. Orden: Agaricales. Es muy parecido al Coprinus atramentarius,
Fam.: Tricholamataceae. Género: Clitocybe. del que se diferencia macroscópicamente
Sombrero 3-9 cm. de convexo mamelonado por la presencia de un mamelón más o me-
a embudado en la vejez, de color gris ma- nos marcado en el sombrero puntiagudo o
rrón con pruina de color blanquinoso. Mar- cónico, de 3-7 cm. tiene coloración marrón

2
Hernández-Crespo, J. C. (2006). S I M I L, Sistema de Información Microbiológica Ibérica en Línea.
Real Jardín Botánico de Madrid, C.S.I.C. Proyecto Flora Micológica Ibérica I-VI (1990-2008). Minis-
terio de Educación y Ciencias, España. http://www.rjb.csic.es/fmi/sim.php.

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a marrón grisáceo más oscura sobre todo la marrón ocre rojizo, con mamelón más os-
parte central, surcos apenas marcados en la curo, muy marcado. De pequeño parabólico
cutícula. Láminas libres, delgadas, apretadas de color más claro, crema. En ejemplares
de color gris a negro. Esporada negra. Pie de con el sombrero extendido, plano mamelón
blanco a gris, esbelto, delgado, más engro- seguía oscuro marrón y el resto blanqueci-
sado en la base, de 6 x 1 cm., con restos de no. Láminas libre de blanca a negras. Pie
falsa volva. Comestible (Tóxica en crudo). blanco amarillento pálido, frágil. Pie 0.3
Otoño. En herbazal formando grupos cespi- x 5 cm., con presencia de la zona miceliar
tosos. Tobarrillas. en el suelo. No se licuan sombreros. Varios
sobre tierra húmeda. Otoño. Parecidos: C.
- Coprinus sp. (Foto 10). subimpatiens Large & Smith. Tobarrillas.
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica-
les. Fam.: Coprinaceae. Género: Coprinus. - Coprinus sp. (C. xerophilus) Bogart,
Se han encontrado varias especies no de- 1.976 (Foto 11).
terminadas macroscópicamente. De ellas: Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica-
1.- Sombrero de 2-4 cm. de diámetro. De les. Fam.: Coprinaceae. Género: Coprinus.
ovoide a campanulado que se va rompien- Este hongo es de color blanco, el sombrero
do, curvando en triángulos. Es de color gris es de unos 20 a 45 mm. de diámetro, redon-
blanquecino, cubierto de escamas blancas. deado y acampanado con hendiduras en los
Las láminas libres, apretadas, al principio márgenes. Se suele volver negro en la parte
blancas que pasan a negras. Pie recto, lar- más exterior, cutícula escamosa de blanco
go 5-10 x 0.3 cm., cilíndrico, fibroso, en- sobre fondo negro. Láminas de asalmona-
sanchado en la base. La carne inapreciable das violetas a negras, carne blanca, esporada
e inodora, entre blanca y gris. Esporada negra, pardo oscura, pie recto, corto, hueco,
negra. Otoño. En Solitario. Parecidos: C. blanco algo sucio, algo bulboso en la parte
lagopus, C. lagopides. Sierra Salinas. 2.- inferior… En cultivos abandonados, cer-
De ovoide a campanulado, con mamelón ca excrementos de Oryctolagus cuniculus
ocráceo, escamoso blanco sobre negro en en pequeños grupos o solitaria. Primavera.
surcos radiales, de pequeños totalmente Parece un pequeño C. comatus. Rambla del
blancos escamosos de 5 cm. diámetro. Lá- Tomate, Arabí, Tobarrillas.
minas libres, sinuosas, con arista manchada
de blanco, de blancas a negras. Pie 10 cm., - Cortinarius sp. (C. calochrous Persoon
largo, recto, blanco va engrosando desde el ex Fries 1.821) (Foto 12).
sombrero. Un pequeño grupo sobre restos Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
de quema. Otoño. Parecidos: C. echinos- cales. Fam.: cortinariaceae. Género: corti-
porus, C. lagopides. Sierra de las Pansas. narius. Subgénero: Bulbopodium. Sección:
3.- Sombrero de ovoide a campanulado con Cianophylli. Sombrero 3-7 cm. diámetro,
mamelón oscuro avellana que va degradan- cutícula viscosa, separable, vivamente co-
do hacia el gris, rayado de negro al transpa- loreada de amarillo-oliváceo, margen enro-
rentar las laminas, restos micáceos por toda llado. Láminas de color crema (lila rosado),
la superficie del sombrero. Algunos presen- desiguales, apretadas, escotadas a la base
taban el margen enrollado hacia arriba. Lá- del pie. Carne fibrosa blanca, tintada de
minas libres de blanco a negras. Pie largo amarillo en los bordes, zona central som-
blanco amarillento muy pálido. Varios en brero y sobre todo en zona bulbosa de la
herbazales. Otoño. Parecidos: C. plicatilis, base del pie. Pie 3-6 x 0,8-1,5 cm., grueso
C. auricomus. Tobarrillas. 4.- Coprinus pe- que va engrosando hasta hacerse bulboso,
queños de 2 cm. diámetro, de ovoide a cam- del mismo color que la cutícula, con restos
panulado fuertemente acanalados de color (hilos) de la cortina de color marrón, ocre.
Olor débil a rábano, sabor dulce. Espora-

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da pardo-rojiza. Solitario, en encinar-pinar, D. delisquencens, y la segunda forma D.


zona umbrosa. Confundible con otros cor- stillatus. Carpóforo de 1 a 5 mm., de for-
tinarios: C. anserinus, C. parvus. Sierra ma resupinada, de pequeño tamaño, a veces
Salinas. más grande cuando se fusionan varios cer-
canos. Su forma principal es de color ama-
- Cortinarius sp. (C. benovairensis Ma- rillo, pasando después a otra fase de color
hiques 2.004) (Foto 13). anaranjado-rojizo, con forma de disco. Hi-
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- menio liso, sésil, que se adhiere al sustrato,
les. Fam.: Cortinariaceae. Género: cortina- sin pie. Carne de color amarillento, gelati-
rius. Sombrero 6 cm. de diámetro, de con- nosa, sin sabor ni olor apreciables. Espora-
vexo a aplanado. Cutícula irregular de color da naranja en masa. Parecidos: Bisporella
ocre leonado en el borde con zona central citrina (Batsch) Korg & S. E. Carp. 1974,
más oscura, algo deprimida en la madurez, Pheohelotium monticola (Berk.) Dennis.
fibriloso, no vuelto. Láminas y lamélulas Crece sobre ramas caídas, o en general
ocre marrón cobrizo, tabaco, escotadas, aris- madera muerta, formando colonias de nu-
tas crenadas. Pie blanco largo, fibroso, recto merosos individuos, con preferencia por la
10 x 1 cm. Suelo mixto de pino y encina. Es- madera de las coníferas, pero no de manera
porada ocre tabaco. Cortinarius bruneoful- exclusiva. Tronco muerto de P. halepensis.
vus. Sierra Salinas. Otoño. Sierra Salinas, Tobarrillas.
- Crepidotus variabilis (Pers.) P. Kum- - Entoloma sp. (E. undatum (Quél.) M.
mer. (Foto 14). M. Moser. 1.978) (Foto 16).
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica-
les. Fam.: Inocybaceae. Género: Crepidotus. les. Fam.: Entolomataceae. Género: Entolo-
Sombrero de 0.5-2 cm. con aspecto de con- ma. Carpóforo beige grisáceo con sombrero
cha o arriñonada, con el margen incurvado. de 4-8 cm. de diámetro, hundido, con la edad
Cutícula blanca, satinada ligeramente fibri- tiene forma de copa. De convexo a cóncavo.
llosa y fieltrada. Láminas espaciadas, ven- En la zona umbilicada es hirsuta, no higro-
trudas, blancas, radiales en forma de abanico fáno, opaco y estriado, gris marrón-oscuro
de tonos rosados o canela. Pie lateral y blan- que palidece con la edad, presenta fibrillas
quecino apenas inexistente y a menudo el longitudinales hacia los márgenes de un pla-
sombrero está fijado por la parte dorsal. Es- teado-grisáceo, a menudo con una o varias
porada pardo rosada. Carne delgada, blanca, zonas concéntricas, brillante en tiempo seco.
frágil, inodora. Saprófitos en madera, ramas Láminas de color más claro que el sombre-
muertas, zonas sombrías y húmedas. Rama ro, arqueadas, decurrentes, de gris marrón,
de Quercus coccifera. Arabí. Sobre tronco a veces algo teñida de rosa por la esporada,
en descomposición Sierra Pansas. Otoño. pie de 10-30 x 1-4 mm., cilíndrico, lleno, a
Otros: C. versutus (Peck) Sacc., C. auto- veces ensanchado hacia la base, de marrón
chthonus J. E. Lange. C. herbarum (Peck) claro a amarillo-marrón, algo más claro que
Sacc. (1887) = C. epibryus, C. cesatii, C. lu- el sombrero, ligeramente pruinoso. Carne
tolus, Clitopilus hobsonii (Berk.& Br.) P.D. delgada concolor, olor a harina, sabor a ha-
Orton. Sierra de las Pansas, Arabi. rina rancia. Se puede confundir con Entolo-
ma rusticoides y E. phaeocyathus. Solitaria.
- Dacrymyces deliquescens (Bull.) Duby
Entre musgo, bajo romero, P. halepensis.
1.830 D. stillatus Nees.: Fr. (Foto 15).
Otoño. Arabí.
Clase: Phragmobasidiomycetes. Orden:
Dacrymycetales. Fam.: Dacrymycetaceae. - Galerina sp. (Foto 17).
Género: Dacrymyces. Tiene dos formas Clase: Basidiomycetes, Orden: Agarica-
una principal y otra conidial. La primera les. Fam.: Strophariaceae. Género: Galerina,

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varias especies. 1.- Sombrero de 2 cm. he- halepensis. Tobarrillas. 2.- Sombrero cam-
misférico, campanulado, liso, cutícula ocre panulado de margen estriado con restos de
anaranjada, brillante, el margen algo blan- cortina blanco, de color ocre pardo-miel, de
quecino restos de la cortina (velo), no estria- 2 cm. de diámetro. Láminas del mismo color
do. Láminas crema adnatas con lamélulas o algo más claro, adherentes con lamélulas.
espaciadas con aristas aserradas. Carne del Pie blanquecino cerca del sombrero y va
mismo color. Pie 5 x 1 cm., fibriloso, cur- oscureciendo conforme se esconde entre la
vado en la base, con restos de anillo blan- vegetación, muy largo, flexuoso, pruinoso,
co cerca del sombrero. Parecidos: Galerina de 13 x 0,2 cm. Otoño. Entre Spagnum sp.
laevis. G. caricicola. Borde de pista forestal Parecidos: G. badipes (Fr.) Kuhner. Sierra
en suelo sin vegetación, algo de humus de P. del Serral.

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- Gloeophyllum sepiarium (Wulfen) P. ciones y pliegles, negruzca, cara interna gris


Karst., 1.882. Yesquero de las cercas (Foto blanquecino. Pie de 3-5 x 1-2 cm., cilíndri-
18). co, con surcos longitudinales, negruzco con
Clase: Basidiomycetes. Orden: Poriales. base del pie blanquecina. Esporada blanca.
Fam.: Poriaceae. Género: Gloeophyllum. Carne tenaz, delgada, blanquecina-grisácea,
Su forma es semicircular o de concha de frágil. Olor y sabor no apreciables. Comes-
hasta 3 ó 10 cm. de diámetro y de 1-5 cm. tible bajo cocción. Solitaria o pequeños gru-
de grosor. Es frecuente encontrarlos juntos pos. Primavera. En pie de monte, matorral
diversos, alineados o solapados, siempre claro con musgos, compartiendo hábitat con
perfectamente orientados con su cara supe- H. leucomelaena. Confusión con H. Juni-
rior mirando hacia arriba y la inferior hacia peri M. Filipa & G. Baiano. H. Helvellula
abajo, sea cual sea la posición del tronco. (Durieu & Mont.) Dissing. Picarios.
Pileo zonado, inicialmente amarillo-rojizo,
al envejecer se oscurece a un tono violáceo. - Hemimycena sp. (H. lactea (Pers.:
El himenio aparenta tener láminas; son en Fr.) Sing., 1.938 = Hemimycena delicatella
realidad poros alargados en forma de falsas (Peck) Sing.) (Foto 21).
láminas bifurcadas o de laberinto, radiales. Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica-
Esporada blanca. Cuerpo leñoso sin ser tan les. Fam.: Tricholamataceae. Subf.: Myce-
duro, seco y grueso como el yesquero de neae. Género: Hemimycena. Sombrero de
los pinos (Fomitopsis pinicola). Crece en la 0,5-2 cm. de diámetro, campanulado algo
madera muerta de pinos, en troncos cortados aplanado-mamelonado, cutícula lisa, mate,
o caídos en el bosque así como en maderas color blanco lechoso, estriada por trans-
de pino utilizadas en cercas u otras construc- parencia de sus láminas, estas adherentes,
ciones en contacto con el suelo. Invierno. espaciadas, con lamélulas de blanco níveo.
Otoño-Invierno (según las condiciones cli- Carne no apreciable, sin olor ni sabor apa-
máticas) Arabí, Sierra Salinas. rente. Pie de 3-4 x 0,1 cm., largo, cilíndrico,
frágil, blanco. Esporada blanca. Entre las
- Hebeloma sp. (H. longicaudum acículas de los pinos, musgos, lastones. En
(Pers.:Fr.) Kumm.1871) (Foto 19). grupos numerosos. Zonas umbrófilas-húme-
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- das. Otoño. Confundible con marasmius y
les. Fam.: Cortinaraceae. Género: Hebelo- micenas blancas. Sierra de las Pansas.
ma. Sombrero de 3-7 cm. de diámetro, de
color blanco con el centro pardo pajizo, lige- - Hemimycena sp. (H. mairei (E. J. Gil-
ramente viscoso, convexo, glabro. Láminas bert) Singer, 1.943 = Dedicatula mairei,
libres, irregulares, escotadas, coloreadas de Marasmiellus mairei) (Foto 22).
pardo por la esporada, a menudo con gotitas. Clase: Basidiomycetes, Orden: Agari-
Pie 5-10 x 0.1 cm., pálido, esbelto, algo bul- cales, Familia: Tricholomataceae, Género:
boso en la base, con o sin residuo de cortina. Hemimycena. Diminutas a pequeñas, en su
Carne blanca sin olor ni sabor destacables. mayoría blancas, muy delgadas. En acículas
Tobarrillas. de pino, entre musgo. Pequeños carpóforos
de 0.3-2 cm. de diámetro convexo o cam-
- Helvella lacunosa Afzel: Fr. Oreja de panulado, cutícula blanca, laminas adnatas
gato. (Foto 20). o ligeramente decurrentes, espaciadas, con
Clase: Ascomycetes. Orden: Pezizales. lamélulas, color blanco. Pie de 4 x 0.2 cm.
Fam.: Helvellaceae. Género: Helvella. Som- cilíndrico, fusiliforme, recto concolor con
brero de 2 a 5 cm. de ancho y hasta 8 cm. de el sombrero. Carne insignificante, sin olor
altura, hueco, lobulado, también en silla de apreciable esporada blanca. Especies pareci-
montar, desiguales (dos o tres lóbulos), su- das, confusión: Entoloma cephalotrichum,
perficie himenial lisa, pruinosa, con ondula- Hemimycena láctea (Pres.) Sing. Maras-

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ATHENE
MICOLOGÍA

mius calhouniae, Delicatula integrella neus, (cutícula más viscosa, diferente olor).
(Pers.:Fr.) Fayod. Grupos numerosos. Sierra Clitocybe leucodiatreta. Tobarrillas. Sierra
de las Pansas. Sierra de Enmedio. de las Pansas.

- Hygrocybe conica var. conica (Scop.) - Hygrophorus latitabundus Britzelm.


P. Kummer, 1.871 (Foto 23). Llanega, babosa negra. (Foto 25).
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari- Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
cales. Fam.: Tricholamataceae. Subf.: Hy- cales. Familia: Hygrophoraceae. Género:
grophoraceae. Género: Hygrocybe. Som- Hygrophorus. Sombrero grande hasta 5-10
brero poco carnoso, cónico, de 2-4 cm. Del cm. Primero hemisférico, luego convexo-
naranja vivo al rojo fuego palideciendo en aplanado con el margen enrollado. Cutícula,
los bordes, fino y rajado en algunas zonas. separable, lisa, viscosa y pegajosa en tiempo
Láminas libres, pálidas, espaciadas, amari- húmedo, brillante de color pardo al gris con
llentas. Carne escasa, amarillenta. Sin olor, el centro más oscuro. Láminas blancas-cre-
sabor algo dulce. Pie cilíndrico de 3-5 x 0.5 ma, decurrentes y espaciadas. Carne blanca,
cm. diámetro, fibroso, rayado longitudinal- olor aromático, sabor dulce. Pie 4-8 x 1-3
mente, frágil, hueco, anaranjado. Ennegrece cm. blanco, cilíndrico, pruinoso, con marcas
al madurar. En prados y bosques húmedos. del color del sombrero, curvado- hinchado
Otoño. En zona de Anthyllis cytisoides, Ju- de joven en la base. Sin volva ni anillo. Es-
nipherus oxycedrus y J. phoenicea. Varios, porada blanca. En zonas calcáreas en solita-
en grupos. Confusiones: H. conicoides (Or- rio, a veces en grupos pequeños. Comesti-
ton) O. et Watling. Castillarejos. ble. Confusiones, parecidos: H. gliocyclus,
H. Agathosmus olor a almendras amargas.
- Hygrocybe virginea (Wulfen) P. D. Or- Otoño. Sierra Salinas, Sierra Enmedio, To-
ton & Watling 1969. = Camarophyllus ni- barrillas.
veus (Scop.: Fr.) Karst. (Foto 24).
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- - Inocybe rimosa (Bull.: Fr.) Kumm.,
les. Fam.: Tricholamataceae. Subf.: Hygro- 1.871. = I. fastigata (Schaeft: Fr.) Quél.
phoraceae. Género: Hygrocybe. Sombrero (Foto 26).
2-5 cm. de diámetro, al principio convexo, Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica-
luego aplanado convexo con un pequeño les. Familia: Inocybaceae. Género: Inocybe.
mamelón. Su margen es estriado por trans- Sombrero relativamente grande, de 3 - 6 cm.
parencia, incurvado e irregular. De colora- de diámetro, primero fuertemente cónico-
ción blanca puro con el centro algo rosáceo acampanado, después abierto con un agudo
en los ejemplares maduros. Su cutícula es y patente mamelón; margen incurvado a pla-
lisa y brillante. Las láminas presentan as- no. Cutícula seca, fuertemente estriada ra-
pecto céreo, profundamente decurrentes, dialmente, con fibrillas, rajada hacia el mar-
gruesas y separadas. El pie cilíndrico, largo, gen, de color amarillento-pajizo, más claro
afilado en la base y algo curvado, con cierto en el margen. Láminas numerosas, apreta-
tono rosáceo en la base. La carne es blanca, das, desiguales, ventrudas, con lamélulas, li-
delgada y bastante acuosa, con olor y sabor bres o adherentes, de color amarillo-oliváceo
inapreciables. Zonas herbosas, musgosas y primero y después pardo herrumbre, arista
bordes de caminos en suelos calizos princi- floconosa blanquecina. Pie largo, cilíndri-
palmente, en grupos o aisladamente. Otoño co, un poco ensanchado en la base, fibroso,
principio de invierno. Entre restos de des- curvado, de color blanquecino o amarillento,
composición de Olmus minor cerca Quer- más claro en el sombrero, floconoso, espe-
cus rotundifolia. Zona de musgos en pinar. cialmente en la parte alta. Carne delgada,
Similar: Hygrophorus cossus (Sowerby) blancuzca o amarillenta, fibrosa, con típico
(olor desagradable) Fr., Hygrophorus ebur- olor espermático. Esporada marrón. Prima-

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ATHENE
MICOLOGÍA

vera y otoño, en pequeños grupos. Tóxico. nismos frecuentes sobre la superficie de las
Confusiones: Inocybe maculata entre otros plantas y restos vegetales tras las lluvias. Sin
inocibes. Tobarrillas. interés culinario. Sierra Salinas, Tobarrillas.

- Lentinellus omphalodes (Fries) Kars- - Lepiota sp. (L. brunneoincarnata Cho-


ten 1.879 = L. micheneri (Berk. & Curtis) dat & C. Martin, 1.889) (Foto 29).
Pegler. (Foto 27). Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- cales. Fam.: Agaricaceae. Género: Lepiota.
les. Fam: Tricholomataceae. Subfam.: Pleu- Sombrero de 3 a 5 cm. de diámetro, algo
rotaceae. Género: Lentinellus. De jóvenes globoso al principio y convexo aplanado
son convexos al madurar forma embudada. después, no mamelonado. Cutícula seca de
De 2-4 cm. de diámetro. La cutícula puede color crema con escamas concéntricas ma-
tener diferentes tonos de marrón, es higrófo- rrón vinoso, excepto en el centro, de color
na. El borde plano o ligeramente enrollado, liso pardo. Sus láminas son libres, apretadas,
acanalado. Láminas decurrentes, espaciadas, pasan de blancas a color crema oscuro. El
con las aristas aserradas y lamélulas de color pie es fácilmente separable del sombrero,
rosado-crema. Pie cilíndrico, acanalado, de 2-5 x 0,5-1,5 cm., cilíndrico, medianamente
3’5 cm. de alto y 0’4 cm. de diámetro; en grueso, hueco, liso y blanco por encima del
ocasiones excéntrico, del color de la cutícu- anillo y escamoso de color marrón vinoso
la. Carne coriácea y escasa. Esporas subes- por debajo. Anillo fugaz, cortiniforme, es-
féricas, ornamentadas. Esporada blanqueci- trecho, de color parduzco. Su carne es blan-
na. Suele crecer aislado en ramas y tocones quecina tono vinoso en la base del pie, con
muertos de distintas especies vegetales, en olor acido a fruta. Crece en grupos. Otoño.
especial del pino. Observaciones: Difícil de Es muy tóxica. Especies parecidas: L. Feli-
confundir con otras especies por la forma del na, L. acutesquamosa (Weinm) Kummer, L.
píleo y las láminas aserradas. Se diferencia castanea Quel., L. cristata (Bolt.: Fr.) Kum-
fácilmente de L. cochleatus, por tener éste mer. Tobarrillas.
olor anisado, ser de mayor tamaño y fruc-
tificar de forma gregaria, L. cystidiosa. Sin - Lepiota naucina (Fr.) P. Kummer.
interés culinario, sabor picante. Sierra de las 1.871 = Leucoagaricus leucothites (Foto
Pansas. 30).
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
- Leocarpus fragilis (Dickson) Rostaf. cales. Fam.: Agaricaceae. Género: Lepiota.
1.875 (Foto 28). Sombrero de 6 a 10 cm. de diámetro, pri-
Clase: Myxomycetes. Orden: Phyxara- mero globoso, luego hemisférico o más o
les. Fam.: Physaraceae. Género: Leocarpus. menos acampanado, finalmente aplanado.
Al principio es una masa gelatinosa amari- De color blanco, a veces con tonalidades
lla, que se va definiendo en minúsculas cap- ocres o grises hacia el centro. Superficie
sulas amarillas en forma de pera, hasta irse lisa, sedosa o ligeramente fibrosa. El borde
redondeando y tomar un color rojo en la fase puede presentar restos filamentosos. Lámi-
adulta que va oscureciendo con la madurez nas blancas, después teñido de rosa pálido,
de 0’5 a 1’5 mm. de longitud. Son brillan- libres, desiguales, gruesas, apretadas, con
tes, lisos, frágiles, rompiéndose fácilmente a el borde algo irregular y anguloso. Espo-
la menor presión con los dedos, y estando rada blanca. Pie blanco, algo ocre en las
constituido por 3 capas. En el interior una zonas donde se ha manipulado. Estilizado
masa negra. Esporada negra, esféricas y ve- en los jóvenes, más grueso en los adultos.
rrugosas. Sobre plantas y restos leñosos y Presenta un anillo blanco y frágil, móvil,
arbustivos. Como todos los Mixomicetes, que apunta hacia arriba. La base presen-
se alimenta de bacterias y demás microorga- ta un abultamiento bulboso más o menos

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ATHENE
MICOLOGÍA

pronunciado. Aparece en prados, jardines, planta medicinal muy amarga. otoño-invier-


bordes de caminos, desde finales del verano no. Solitaria. Borde de pista P. halepensis.
al otoño. Es comestible dudoso, confusión Sierra de las Pansas.
con amanitas blancas. Zona pastizal nitrifi-
cado. Tobarrillas. - Lichenomphalia sp. (L. velutina = L.
grisella (Quél.) Redhead, Lutzoni, Moncal-
- Lepista sp. (L. irina (Fr.) H.E. Bige- vo & Vilgalys.) (Foto 33).
low) (Foto 31). Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
Clase: Agaricomycetes. Orden: Aga- cales. Fam.: Hygrophoraceae. Género: Li-
ricales. Fam.: Tricholomataceae. Género: chenomphalia. Se engloban en este género
Lepista. Sombrero de 8-13 cm. primero aquellas Omphalinas que forman asociacio-
hemisférico, luego convexo y al fin plano. nes liquénicas. Se trata, pues, de verdaderas
Ligeramente umbonado y con el margen excepciones dentro de los líquenes ya que
incurvado, superficie glabra y color beige. la mayoría de los hongos que participan en
Laminas apretadas, escotadas, ligeramente estas asociaciones simbióticas suelen ser
decurrentes y de color blanco crema con ascomicetos. Existen varias especies en la
reflejos rosados al madurar, esporas verru- Península Ibérica muy difíciles de separar,
gosas blanquecinas con tonos rosados. Pie en algunos casos, sin la ayuda de la micros-
de 7-10 x 1-3 cm., robusto ligeramente bul- copía. Carpóforos de 0,5 a 1 cm., con forma
boso del mimo color que el sombrero, tiene de pequeño clavo, primero convexo, después
fibras longitudinales de color pardo desde plano-convexo; margen incurvado, algo on-
la base, esta es algo tormentosa y la parte dulado y estriado por transparencia. Cutícu-
alta más pruinosa. Carne higrófana, pálida, la ligeramente escamosa o cubierta por una
olor a colonia y sabor suave. Prados cal- fina pruina o pelusa, de color pardo beige,
cáreos verano-otoño. Sierra de las Pansas, algo más oscuro en el centro. Láminas es-
Tobarrillas. casas, muy separadas, gruesas arqueadas o
decurrentes, de color crema blanquecino. Pie
- Leucopaxillus gentianeus (Quél.) Kotl. largo, delgado, cilíndrico, curvado o recto,
1.966 = Leucopaxillus amarus (A. E.S.: Fr.) con la superficie cubierta por una fina pelusi-
Kühner Clitocybe amara Fr. (Foto 32). lla, del mismo color que el sombrero. Carne
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari- escasa, insignificante, blanquecina, sin sa-
cales. Familia: Tricholomataceae. Género: bor ni olor destacables. Estos basidiolíque-
Leucopaxillus. Sombrero de 5 a 12 cm. de nes crecen sobre suelo desnudo. L. alpina,
diámetro, relativamente grueso, de color L. aurantiaca L. chromacea L. grisella L.
marrón un poco cobrizo, primero convexo hudsoniana L. lobata L. umbellifera L. ve-
con la madurez se va aplanando, margen en- lutina, L. pararustica. Castillarejos.
rollado de color más claro que el sombrero.
Cutícula de color marrón-anaranjado, algo - Lichenomphalia umbellifera (L.) Red-
aterciopelada, seca, a menudo se rompe en head, Lutzoni, Moncalvo & Vilgalys, 2002.
pequeñas grietas, escamas. Las láminas (Foto 34).
blancas muy apretadas, adnatas, con la edad Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
oscurecen. Pie 5 cm. x 1 cm., macizo, ensan- cales. Fam: Higroporaceae. Género: Liche-
chado hacia la base, de color blanco a ma- nomphalia. Sombrero entre 1-2 cm. con una
rrón con la edad, cilíndrico, algo más corto depresión central, de color pardo amarillento
que el diámetro del sombrero. Carne gruesa, pálido, estriado. Láminas decurrentes muy
blanca y de sabor muy amargo. Olor harino- separadas con lamélulas intercaladas. Pié de
so. La esporada blanca. Hongo descompo- unos 3 cm. del mismo color que el sombrero.
nedor, no comestible, su nombre científico Se encuentra entre musgos, líquenes o inclu-
“gentianeus” hace referencia a la genciana, so madera en descomposición.

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ATHENE
MICOLOGÍA

- Limacella furnacea (Letell.) E. J. Gil- gado, curvado con más o menos pilosidad,
bert. = Limacella subfurnacea Contu 1990 de color blancuzco a menudo más oscuro en
Limacella grisea Singer (Foto 35). la base. Láminas crema o blanco-rosadas,
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- muy espaciadas. Esporada blanca. Sobre
les. Fam.: Amanitaceae. Género: Limace- ramitas, caídas en el suelo, tapadas vegeta-
lla. El sombrero de hemisférico, convexo y ción, en este caso de P. halepensis. En gru-
abierto a plano dependiendo de su edad, de pos. Otoño. Arabí.
color marronáceo y viscoso con humedad.
Puede medir hasta 8 cm. de diámetro. Las - Marasmius wynnei Berk. & Broome
láminas son blancas, libres y apretadas y el 1.860 (Foto 38).
pie presenta dos coloraciones, blanquecino Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
sobre el anillo y más claro por debajo. Car- cales. Familia: Tricholamataceae. Género:
ne blanca inmutable unida al pie. El pie es Marasmius. Sombrero de 2–6 cm., de se-
más largo que el diámetro del sombrero y miesférico a convexo, campanulado, cu-
el anillo es membranoso y perdura mucho tícula del blanco pálido al crema ocráceo,
tiempo. Las esporas son blancas en masa, de oscureciendo al centro, ligeramente arruga-
globosas a subglobosas. Todas las Limace- da, margen estriado, acanalado radialmen-
lla son parecidas a las Amanita, la única y te, se aplana algo en la madurez. Láminas
primordial diferencia es que no tienen volva. marcadas, libres con lamélulas, separadas,
Primavera-Otoño. Paraje Fuente Alamo, To- blanquecinas, con el borde algo más oscu-
barrillas. recido. Pie largo, liso, hueco, pruinoso, de
color pardo en la parte inferior y blanco en
- Marasmius (Gymnopus) quercophilus. la superior. Carne blanquecina, escasa, sin
Pouzar (Foto 36). olor ni sabor apreciables. Esporada blanca.
Clase. Basidiomycetes. Orden. Agarica- Hábitat: en racimos sobre materia vegetal,
les. Familia. Marasmiaceae. Género. Maras- en este caso en los viejos (parte muerta, seca
mius. Sombrero de 0,5 a 1 cm. de diámetro, de los espartos maduros) del esparto. Dentro
convexo-aplanado, levemente deprimido, de troncos muertos de olmos. Otoño. Difícil
surcado radialmente, de color blanco-crema, de identificar por su variabilidad. Confundi-
más oscuro en el centro. Pie de 3-4 x 0,05- ble con otros marasmius. M. globularis. No
0,1 cm., recto o curvado, filiforme; de color comestible. Cerro de los Secos, Tobarrillas,
marrón rojizo oscuro, brillante, crema en la Sierra del Serral.
unión con el sombrero, base tiene rizomor-
fos. Láminas blancas, separadas, adherentes - Melanoleuca sp. (Foto 39).
a escotadas, con lamélulas. Carne escasa, Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
blanquecina sin olor ni sabor apreciables. cales. Familia: Tricholomeaceae. Género:
Saprofito sobre hojas, ramitas, etc, princi- Melanouca. Hemos encontrados varias es-
palmente de encina y otos quercus, crece de pecies difíciles de catalogar de forma ma-
forma cespitosa, sobretodo en otoño. Se pue- croscópica. 1.- Sombrero de 6 cm. de diá-
de confundir con M. Androsaeus (L. ex Fr.) metro, plano convexo, algo mamelonado,
Fr. Sierra de las Pansas. de color marrón a beis pardo. Margen pa-
rece acanalado por tonos oscuros. Láminas
- Marasmius ramealis (Bull. ex. Fr.) escotadas, densas, blancas. Pie de 10 cm.
Sing. (Foto 37). x 0,5 cm. va engrosado hacia la base, con-
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari- color con el sombrero, pruinoso de blan-
cales. Familia: Tricholamataceae. Género: co, seguramente de la esporada, flexuoso.
Marasmius. Sombrero 0.4-1.5 cm. diámetro, Carne blanca de olor fúngico. Sobre humus
este de color crema, blanco sucio, convexo de pino carrasco. Tobarrillas. 2.- Sombrero
luego aplanado Pie 2-3 x 0,1 cm., corto, del- de convexo a plano convexo de 8 cm. diá-

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ATHENE
MICOLOGÍA

metro, cutícula pardo marrón a gris pardo, miento hasta 12 cm. Hipotalo membranoso y
zona central con algo de mamelón más os- calcáreo. Peridio con cristales de calcio que
curo y deprimida. Láminas blancas a cre- va cogiendo coloración grisácea al madurar
ma, adnatas, densas, anchas (ventrudas). las esporas. Esporada oscura (negra). Se de-
Pie de 7 cm. fibriloso algo más claro que el sarrolla tanto en vegetales vivos o muertos.
sombrero, central, curvado en la base, con Frecuente. Solitario. Otoño-invierno. Fre-
micelios en la base, esta más engrosada. cuente. Tobarrillas, Sierra Salinas, Sierra de
Pequeños grupos en el humus de los pinos. las Pansas, Umbría del Fator.
Parecidos: M. brevipes. Algezares. Casti-
llarejos. 3.- Sombrero de convexo a plano - Mycena var. pura (Pers.: Fr.) Kumm.
convexo, deprimido en el centro, cutícula (Foto 42).
de color pardo a negro violáceo, de 6cm de Clase: Basidiomycetes. Orden: agarica-
diámetro. Láminas blancas, densas, con la- les. Fam.: Tricholomataceae. Género: My-
mélulas, escotadas. Pie de 6 x 0.7 cm. ma- cena. Sombrero de 2 a 4 cm. de diámetro,
rrón, fibriloso. En musgos. Serral higrófano, convexo-acampanado, después
aplanado con un ancho mamelón; margen
- Morchella rotunda (Pres.: Fr.) Band. ligeramente estriado por transparencia, algo
M. esculenta var. rotunda Pers. Colmenilla. más claro que el sombrero. Cutícula, lisa,
Cagarria. (Foto 40). viscosa en tiempo húmedo, de color varia-
Clase: Ascomycetes. Orden: Pezizales. ble, normalmente lila con tonalidades rosas
Fam.: Morchellaceae. Género: Morchella. y el borde blanquecino. Láminas espaciadas,
Sombrero de 6-9 cm. Hasta 10 cm. de al- de adnatas a escotadas, de color blancuzco
tura. De joven redondeado de color amari- algo coloreado de lila o rosa. Pie esbelto, ci-
llo con tonos anaranjados, de maduro más líndrico, hueco, concoloro al sombrero, algo
ocráceo hasta el color óxido algo más es- estriado, engrosado en la base, frágil y que-
tirado forma esponjosa llena de alvéolos bradizo. Carne escasa, acuosa, blanca-grisá-
apanalados de forma irregular. Costillas cea, olor y sabor a rábano. Otoño-invierno,
delgadas, alvéolos algo redondeados, des- entre la hojarasca. Tóxica según algunos
ordenados, con pliegues interiores más pá- autores. Mycena pura es una especie muy
lidos. Pie cilíndrico algo engrosado en la variable en el color, eso ha dado lugar a la
base con surcos color blanco sucio-crema. creación de numerosas variedades y formas,
Carne blanquecina. Carpóforo hueco de pie confusiones: Mycena rosea, Laccaria ame-
a sombrero. Esporada ocre-amarillenta. En thystina. Sierra de las Pansas.
grupos. Bajo un espino en rambla. Zona de
tránsito de ganado ovino-caprino. Primave- - Omphalina obscurata D. A. Reid =
ra. Buen comestible. Confundible con otras Arrhenia obscurata (D. A. Reid) Redhead
morchellas claras: M. crassipes, M. conica. (Foto 43).
Tobarrillas. Clase: Basidiomycetes. Orden: agari-
cales. Fam.: Tricholomataceae. Género:
- Mucilago crustacea P. Micheli ex F. H. Omphalina. Sombrero pequeño de 0,5 a 1,5
Wigg. 1.780 (Foto 41). cm. de diámetro, convexo con una profunda
Clase: Myxomycetes. Orden: Physarales. depresión central que le da forma de em-
Familia: Didymiaceae. Género: Mucilago. budo; margen enrollado de joven, después
Hongo mucilaginoso de aspecto espumoso incurvado, algo estriado. Cutícula lisa, bri-
y sin forma definida que envuelve tallos, llante en tiempo húmedo, algo estriada por
ramas de color blanquinoso más amarillen- transparencia sobre todo en tiempo húmedo,
to de inmaduro en la madurez más seco y de color pardo oscuro. Láminas separadas,
escamoso. Sus plasmodios van colonizando gruesas, muy decurrentes, del mismo color
el vegetal al que se enrolla durante su creci- que el sombrero. Pie relativamente largo,

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ATHENE
MICOLOGÍA

cilíndrico, curvado, algo ensanchado en la pero nunca directamente sobre estiércol.


base, del mismo color que el sombrero. Car- No comestible. Posible confusión con Ane-
ne escasa, olor y sabor inapreciables. Otoño, llaria semiovata, que tiene anillo, y con P.
formando grupos en suelo arenoso. Sierra Papilionaceus y P. fimícola, todos ellos
del Serral, Castillarejos, Sierra del Serral, sospechosos de toxicidad. Tobarrillas.
Tobarrillas.
- Peziza sp. (P. succosella (Le Gal & Ro-
- Panaeolus rickenii Hora. (1960) = Pa- mag.) Mos.) (Foto 46).
naeolus acuminatus var. rickenii (Foto 44). Clase: Ascomycetes. Orden: Pezizales.
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- Familia: Pezizaceae. Género: Peziza. Carpó-
les. Familia: Bolbitiaceae. Género: Panaeo- foro en forma de copa más o menos regular
lus. Tiene un sombrero higrofáno que mide de 1-2,5 cm. de diámetro, más o menos cón-
entre 1-3 cm. de diámetro, es de forma có- cavo, después abierto o aplanado; margen
nica campanulado, de un color pardo rojizo regular y ligeramente furfuráceo. Superficie
en el que dependiendo de las condiciones himenial lisa, de color muy variable, nor-
climáticas se pueden apreciar unos reflejos malmente oscuro, desde el gris negruzco
verdosos. El margen en tiempo húmedo a pardo grisáceo. Cara externa gris clara y
aparece algo estriado. Láminas apretadas furfurácea. Pie inexistente. Carne de consis-
que pasan de un color grisáceo a negruzco, tencia muy frágil y delgada, blanquecina que
jaspeadas con la arista blanquecina. El pié exuda en los ejemplares jóvenes un látex de
está recubierto de una pruina blanquecina y color verdoso. Olor y sabor inapreciables.
es de un color pardo rojizo, clareando hacia En invierno hasta la primavera, aislada o
la base, puede alcanzar los 10 cm. de lar- formando grupos de varios individuos, rara
go. No es comestible y se puede encontrar y poco frecuente, fructifica en el suelo en-
en zonas herbosas y umbrías. Sierra de las tre los musgos. Sin valor comestible. Con-
Pansas. fusiones: Peziza succosa Berk., Pachyella
violaceonigra (Rehm) Pfister. Sierra de las
- Panaeolina foenisecii (Pers.) Maire Pansas.
(Foto 45).
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari- - Peziza sp (P. varia (Hedw.) Fr.) (Foto
cales. Familia: Bolbitiaceae. Género: Pa- 47).
naeolus. Sombrero pequeño, de 1 a 3 cm. Clase: Ascomycetes. Orden: Pezizales.
de diámetro, al principio convexo a cam- Fam.: Pezizaceae. Género: Preziza. Apo-
panulado, bastante redondeado; margen tecio de 2-8 cm. de diámetro, en forma de
recurvado a plano, margen ligeramente copa, más o menos cerrada, pie corto o
estriado en tiempo húmedo. Cutícula, lisa inexistente, superficie himenial lisa, de color
o ligeramente granulosa, higrófana crema ocre amarillento, margen ondulado, rasga-
a marrón-rojiza o beis-rosada según la hu- do, cara externa furfurácea del mismo color
medad ambiental y con el ápice de color o blanquecina. Carne de 2-4 mm. de color
ocráceo-rojizo más oscuro. Láminas sepa- carne blanquecina, olor y sabor inaprecia-
radas del pie, ventrudas, primero rosadas- ble. Solitario. Sobre suelo. Confundible con
parduzcas y después marrón-negruzcas, otras pezizas: P. repanda, P. vesiculosa, P.
con la arista blanquecina. Pie 4-7 x 0.2 cm., cerea Soverby 1796, de 3-5 se aplana al
esbelto, largo, cilíndrico, hueco, con la su- madurar con borde ondulado y denticulado,
perficie pruinosa, de color crema-marrón. himeno del interior de color crema claro y
Carne escasa, de color gris a crema. Olor el exterior es más claro, prácticamente blan-
y sabor no apreciables. Otoño e invierno, quecino. Bordes de caminos, en madera en
crece solitaria o formando pequeños grupos descomposición. Sierra Salinas.
en lugares herbosos con suelos nitrificados,

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ATHENE
MICOLOGÍA

- Polyporus arcularius (Batsch.:) Fr. ne escasa, crema a pardo oscura, olor dé-
(Foto 48). bil afrutado y sabor dulce. Esporada negra,
Clase: Basidiomycetes. Orden: Polypo- estas elípticas, lisas. Bajo madera muerta
rales. Fam.: Polyporaceae. Género: Polyspo- de olmos, en zona de pastoreo de ganado.
rus. Sombrero circular de 2-6 cm. color ma- Otoño. Varias, en forma fascicular, cespi-
rrón, escamoso, va oscureciendo conforme tosa. Otras parecidas: P. lacrimabunda, P.
se hunde en el centro, parte inferior blanca a velutina, P. subatrata, P. Multipedata. To-
crema de poros grandes, angulosos, visibles. barrillas.
Tubos cortos, alveolados, grandes y orien-
tados radialmente. Carne blanco-cremosa, - Psathyrella candolleana (Fr.: Fr.) Mai-
de consistencia dura o coriácea. Su olor re (Foto 50).
y sabor poco apreciable. Pie central, cilín- Clase: Basidiomycetes. Orden: Agari-
drico, macizo, escamoso, más claro que el cales. Familia: Psathyrellaceae. Género:
sombrero, duro, le dobla en longitud (en este Psathyrella. Sombrero entre 5-10 cm. con
caso buscaba el sustrato bajo una piedra), forma campanulada de joven, abriéndose
fibroso. Seta de aspecto frágil pero bastan- paulatinamente hasta volverse casi apla-
te coriáceo. Esporas cilíndrico-elípticas, de nado, poco o nada mamelonado. Higrófa-
color ocre. Fundamentalmente se diferencia na, amarillento-ocre luego blanco rosado,
de las especies más próximas, por el diáme- especialmente en el margen, que aparece
tro de los poros, de 1’5 a 2 mm., frente a P. hendido entre las láminas. Los restos del
brumalis, P. meridionales especie de menor velo blanco son fugaces y suelen adornar el
tamaño saprofita de restos enterrados de ro- margen del sombrero bajo la forma de fle-
mero (Rosmarinus officinalis) y jaras (Cis- cos triangulares. Láminas apretadas, tonos
tus ladanifer), P. tuberaster. P. ciliatus. P. lilas al principio, luego pálidas. Pie de 6-12
durus. No comestible, debido a que su carne cm. 0.5 cm., cilíndrico y alargado, algo en-
es dura y coriácea. Saprófita sobre hojas y grosado en la base, de color blanco, fibrilo-
ramas muertas, sobre todo de Quercus. Soli- so y hueco desde joven y estriado bajo las
tarios. Arabí. Sierra Salinas. láminas. Carne escasa y de poca consisten-
cia, muy frágil, de color blanco. Su olor es
- Psathyrella bipellis (Quél.) A.H. Smi- fúngico. Zonas ricas en humus. Parecidas,
th. 1.946 (Foto 49). confusión P. melanthina (Fries) Kits Van
Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica- Waveren. Tobarrillas.
les. Fam.: Coprinaceae. Género: Psathyre-
lla. Sombrero de 2-4 cm., cónico, acampa- - Ramaria (R. invalii (Cotton & Wakef.)
nado, después plano convexo, de 0,2 a 2 Donk 1.933) (Foto 51).
cm. de diámetro; margen muy poco exce- Clase: Basidiomycetes. Orden: Aphy-
dente, incurvado, irregularmente denticula- lloforales, Fam.: Clavariaceae. Género: Ra-
do, estriado por transparencia, con débiles maria. Carpóforo 3-7 cm., amarillo-ocre,
y fugaces fibrillas blancas, restos de velo oscuro, compacta, densa, con pie, corto,
general, de color ocre-rojizo. Cutícula hi- tormentoso, a menudo con filamentos blan-
grófaga, seca, mate. Láminas anchas, apre- quecinos o amarillentos como raicillas;
tadas de color pardo a negro, con lamélulas. numerosas ramificaciones, delgada, cor-
Se aplana en madurez. Pie blanquecino de tas, desiguales, cilíndricas, de lisas, con la
7-10 x 0,5 cm. Cilíndrico, largo, fibroso puntas terminadas en pico. Carne blanca,
ensanchado levemente en la base con hifas Las esporas: amarillo-ocráceo. Simbionte,
blancas, longitudinalmente estriado y prui- bosque de coníferas, otoño. Ramaria stricta
noso en la inserción, de color blancuzco (Pers.:Fr.) Quélet, Ramaria abietina, Rama-
jaspeado de tonos rosados o vinosos. Car- ria gracilis.

56
ATHENE
MICOLOGÍA

- Russula turulosa Bresad. (1.929) Chi- 3-8 cm. de diámetro color amarillentos, ocre
vato, Cabrero. (Foto 52). a pardo claro cubiertos de pequeñas verrugas
Clase: Basidiomycetes. Orden: Russu- marrones-rojizas, pie corto con surcos de 3
lales. Fam.: Russulaceae. Género: Russula. cm. y 1-2 cm. de diámetro. Al madurar más
Sombrero de 10 cm. de diámetro, primero subgloboso, la parte superior se rompe de
globoso, pasando a ser convexo, finalmen- forma irregular permitiendo la salida de la
te plano-convexo. Su cutícula es violeta gleba pulverizada junto a las esporas de co-
oscuro-negruzca en el centro y rojo púrpura lor marrón. Carne blanca que pasa al negro
o violeta hacia el margen, que es más claro, violáceo con la madurez. Olor intenso y des-
apenas separable y brillante en época de llu- agradable. Verano otoño, terrenos arenosos.
vias. Láminas adnatas y apretadas, con lami- S. citrinum, más grueso, marrón claro, olor
nillas intercaladas, de color blanco, cremas desagradable. S. areolatum Ehrenb. Tóxica.
en la madurez. Pie proporcionado al som- Arabí.
brero o algo más corto, central y cilíndrico,
bastante grueso, de color violeta rojizo en su - Tricholoma fraticum (Britz) Kreisel. =
totalidad. Carne espesa y firme, de joven es T. imbricatum. Carnero. (Foto 55).
muy dura, de color blanco, aunque adquiere Clase: Basidiomycetes. Orden: Agarica-
tintes violáceos bajo la cutícula del sombre- les. Fam.: Tricholomataceae. Género: Tri-
ro. Su sabor es notablemente acre y su olor choloma. Sombrero de 5-10 cm. diámetro,
es frutal. Se puede confundir con la R. san- primero hemisférico después convexo, ex-
guínea (Bull) Fr. (Schum.) Frausch. R. atro- pandido a casi plano, con la edad el disco
purpurea krombh, la R. queletii Fr. In Quel. central algo deprimido. Margen inicialmente
Sierra de Salinas. Sierra de las Pansas. enrollado, a menudo ondulado, que llega a
ser incurvado, finalmente no estriado. Cutí-
- Sardocom laevigatum (Swartz) Quel. cula viscosa con humedad, fibrillas radiales,
Hydnum laevigatum. (Foto 53). rojo oscuro-ocre a gris a anaranjado marrón
Clase: Basidiomycetes. Subclase: Aphy- con el margen un poco más claro. Laminas
llophoramycetidae. Orden: Cantharellales. escotadas, sinuosas, moderadamente anchas,
Fam.: Hydnceae. Género: Sardocom. Car- pálida que llegan a ponerse color marrón con
póforo con himenio hydnoide (agujas, en la edad. Esporada blanca. Pie 3-8 x 1.5-2.5
lugar de poros o láminas). Sombrero liso, cm. denso, lleno, redondo estrechándose
irregular, de color pardo oscuro, con el cen- hacia la base, radicante, de color blanco-
tro algo deprimido, y revuelto en el borde, crema en la parte superior, subconcoloro al
de 7 a 12 cm. diámetro. Pie de 4-6 cm. alto sombrero en la inferior, oscureciendo con la
x 2 cm. diámetro. Agujas del himenio de co- edad, furfurácea en el ápice y fibrillosa en el
lor pardo con ápice blanquecino de 1-2 mm. resto. Carne densa, firme, blanca, olor suave
densamente repartidas. Carne de color cla- ligeramente a pepino, sabor amargo. Grega-
ro y de un olor desagradable (a nabos, coles rio o solitario en pinares a mitad del invier-
hervidas) Esporada de color marrón. Sierra no, se eleva poco sobre la cobertura que lo
Salinas. protege. Parecidos: T. striatum (Schaffer)
Sacc. T. focale, T. auranticum. Sierra Sali-
- Scleroderma verrucosum Bull.: Pers. nas. Castillarejos.
(Foto 54).
Clase: Basidiomycetes. Subc.: Gas- - Tubaria sp (T. furfuracea (Pers. Ex
teromycetidae. Orden: Sclerodermatales. Fr.) Gillet) (Foto 56).
Fam.: Sclerodermatáceas. Género: Sclero- Clase: Basidiomycetes. Orden: Corti-
derma. Significa piel dura, son parientes de nariales. Fam.: Crepidotaceae. Género: Tu-
los cuescos de lobos. Peridio oscuro, pse- baria. Sombrero de 1-3 cm., pardo arcilla
doestipe bien desarrollado y voluminoso. De oscuro sucio, en estado seco tostado pálido,

57
ATHENE
MICOLOGÍA

de hemisférico a plano convexo extendido Nueva bibliografía utilizada


con escamas algodonosas (restos del velo • Arrojo, E. (coord.). (2006). Los hongos en
sobre todo en el margen, se van con la llu- Extremadura. Junta de Extremadura. Web site:
via), a veces algo deprimido en el centro, http://www.extremambiente.es.
de color claro en el margen, estriado de los • Bielli, Ettore. El gran libro de las setas. Ed.
ejemplares jóvenes. Láminas adherentes a Planeta Prácticos. 2ª Ed. Rev. 2007. 320 pgs.
subdecurrentes, desiguales, del color del • César A. Rodríguez Rodríguez, Alonso
sombrero, pie 2-4 x 0.3 cm. fistuloso, prui- verde López, Domingo Blanco Sidera, José
noso, concolor al sombrero, glabro o con Fajardo Rodríguez, Rodrigo Roldan Martínez-
un débil anillo. Carne frágil, de color ocre Nuevas aportaciones al catálogo de la flora mi-
pajizo. Olor y sabor inapreciables. Otoño- cológica de la provincia de Albacete, separata
invierno, sobre tierra y ramitas muertas en de Sabuco, Rev. De Estudios Albacetense, nº 7,
los parques, jardines... T. confragosa con dic. 2009, págs. 269-279.
anillo evidente y sombrero no estriado. T. • Díaz Juan, J. R. ATHENE Nº 18. Apuntes
hiemalis Romagn ex Bon laminas adnatas sobre setas (hongos) en el término de Yecla.
triangulares, sombrero de naranja a marrón Págs. 32-47. Nov. 2008.
herrumbroso, pie marrón anaranjado claro • Fajardo, J.; A. Verde, A. Valdés, D. Rive-
carne concolora 2-5 somb., Sierra de En- ra & C. Obón-. Etnomicología en Castilla-La
medio. Mancha (España), separata Bol. Soc. Micol.
Madrid nº 34, 2010, págs. 341-360.
- Xerocomus chrysenteron (Bull.) Quél. • Fajardo, José; Alonso Verde, Domingo
= Boletus chrysenteron Bull. / Xerocomus Blanco y otros. Guía de Setas de Valdemeca.
communis (Bull.) Bon (Foto 57). Ed. Excmo. Ayto. de Valdemeca (Cuenca)
Clase: Basidiomycetes. Orden: Boleta- 2009. 300 págs.
les. Família: Boletaceae. Género: Xeroco- • García Blanco, Aurelio; Juan Antonio Sán-
mus. Sombrero de 5-12 cm. de diámetro, chez Rodríguez. Setas de la Península Ibérica y
de hemisférico a convexo, por último casi de Europa. Ed. Everest. 2009. 837pgs.
plano, margen algo levantado, cutícu- • Gminder Andreas, Tanja Böhning, Hon-
la generalmente resquebrajada, de color gos de Europa, Nueva Generación de Guías de
ocre-marrón a marrón-grisáceo. Hime- Campo, Ed. Omega 2008, 320 págs.
nio, tubos largos, amarillos, que pueden • Lamaison, Jean-louis y Jean-Marie Polese
ser adnatos o rodear el sombrero y están Las setas. Ed. Todolibro.2009. 391 págs.
adheridos suavemente al sombrero tienen • Lohmeyer, Till R.; Ute künkele. Setas.
poros grandes, angulosos, anchos, irregu- Identificación y recolección. Ed. Parragon Ltd.
lares, de color amarillo- amarillo-verdoso 2006. 255 págs.
con la madurez. Toman un tono azul ver- • Muñoz Corbalán, A. et al. Setas de la Re-
doso al tacto. Pie 3-10 x 0.5-2 cm., liso, gión de Murcia. (Junio-2010). Consejería de
cilíndrico, atenuado y algo curvado en Industria y Medio Ambiente. Región de Mur-
la base, de color amarillo con manchas o cia. Web site: http://www.carm.es/siga/enlac-
fibrillas rojizas, sobre todo en el centro. pub/publicaciones/folletos/pdf/setas.pdf.
Carne blanda, de olor suave y gusto dul- • Noguer Martorell, Marina. Bolets a la co-
ce, de color amarillo pálido a amarillo más marca de la Selva. 2006.
pardo, rojiza en la base del pie y debajo • VV.AA. Guía de educación ambiental de
de la cutícula del sombrero. Esporada de los hongos. Asociación Intermunicipal para el
color marrón-oliváceo. Puede confundirse Desarrollo de la Comarca Barco-Piedrahita-
con Xerocomus subtomentosus (L.) Fr. Gredos. ASIDER. 2006. 98pgs.
Xerocomus communis (Bull.) Bon. Arabí, • VV.AA. Gran Enciclopedia de la Región
Umbría del Fator, Sierra de Salinas. de Murcia. Tomo 5, Ayalga Ediciones, 1994,

58
ATHENE
MICOLOGÍA

págs. 98-99. • Estriado. Surcos más o menos profun-


• VV.AA. Setas de España y Europa. Ed. dos en el margen del sombrero o en el pie.
Servilibro. 197 págs.
• Fibroso. De cierta consistencia o cubier-
Vocabulario micológico: to de fibras que le dan firmeza.
• Acampanado. Con forma de campana = • Filamentoso. Filamento delgado como
campanulado. hilos.
• Adherente. Láminas o tubos que hacen • Flexuoso. Irregularmente ondulado.
unión con el pie pero no siguen por él.
• Glabro. Sin pelo, calvo, desprovisto de
• Adnata. Que está unida o adherida a otra todo pilosidad.
cosa. Relativo a las láminas.
• Giboso. Abultamiento, giba, en la parte
• Apical. Ápice, parte superior o punta de superior del sombrero.
una cosa.
• Gleba. Parte fértil del Carpóforo (gas-
• Arista. Borde de las láminas. teromicetes y tuberales) protegida por una
• Borde. Margen. capa llamada Peridio.
• Bulboso. Pie engrosado en la base, abul- • Higrofáno. Que cambia de color con la
tamiento redondeado. humedad.
• Calcáreo. De tierra alcalina ligera, de • Himenio. Parte fértil de los carpóforos
naturaleza seca. donde se encuentran los órganos de repro-
ducción.
• Carpóforo. Aparato reproductor de los
hongos superiores conocidos vulgarmente • Hipogeo. Que vive bajo tierra.
como setas. • Hirsuto. Cubierto de pelo, normalmente
• Cóncavo. Referente al sombrero, cuando duros y ásperos.
tiene ligera depresión. • Imbricado. Superpuesto de forma orde-
• Concolor. Del mismo color. nada como si fueran tejas.
• Coriáceo. De la consistencia del cuero. • Infundiliforme. Con forma de embudo.
• Decurrente. Láminas o tubos que se • Lamélulas. Laminas más cortas que no
prolongan por parte del pie. llegan al pie.
• Deprimido. Sombrero hundido en el • Laminas. Tabique delgados paralelos
centro. entre si que están en la parte inferior del
sombrero (himenio) y van desde el borde de
• Enrollado. Margen del sombrero vuelto este al pie.
hacia el himenio.
• Libres. Cuando las laminas o tubos no
• Escotado. Láminas que se recortan al llegan al pie.
llegar al pie.
• Mamelón. Abultamiento en el centro del
• Espora. Células reproductoras de las sombrero.
plantas criptógamas.
• Margen. Zona periférica o borde del
• Esporada. Acumulo de esporas, de este sombrero.
acumulo se saca el color.
• Micelio. Parte vegetativa formada por un
• Estipe. Pie. conjunto de filamentos (hifas).

59
ATHENE
MICOLOGÍA

• Micorriza. Asociación simbiótica de • Tubos. Elementos que forman el hime-


ayuda mutua entre raíces de plantas y hon- nio en boletos y poliporales, en cuyo interior
gos. se encuentran las esporas y salen al exterior.
• Mucilaginoso. Cubierto de mucosidad, • Umbilicado. Con forma de ombligo.
con mucílago, sustancia viscosa transparen-
• Umbonado. Mamelonado.
te.
• Velo. Membrana que cubre totalmente al
• Orbicular. Redondo, circular.
Carpóforo en su nacimiento que da lugar al
• Ovoide. Forma de huevo. anillo, escamas, flecos, hilos, volva…
• Parásito. Organismo que vive a expensa • Vetulina. Aterciopelada.
de otro ser vivo del cual se nutre producién-
• Volva. Parte residual del velo en forma
dole daños.
de saco que queda en la base del pie (Ama-
• Peridio. Envoltura que protege la gleba nitas).
de los gasteromycetes.
• Zonado. Por las zonas bien delimitada
• Pie. Estipe. en la superficie del Carpóforo de distinto
color, circulares (lactarios), en el pie en jas-
• Píleo. Sombrero.
peados, máculas.
• Piloso. Cubierto de pelos.
• Poro. Orificio en el que terminan los tu-
bos que forman el himenio (Boletales y po-
liporales).
• Pruina. Polvillo muy fino que a veces
esta adherido al sombreo, pie, fácil de sepa-
rar con el roce o manipulación.
• Pubescente. Pilosidad fina y suave.
• Radicante. En referencia al pie, prolon-
gación a modo de raíz que entra en el sus-
trato.
• Saprófito. Organismo que se nutre de
materia orgánica muerta en descomposición.
• Sésil. Sentado, sin pie.
• Seta. Carpóforo.
• Sombrero. Parte superior del Carpóforo
generalmente más ancha y destacada = píleo.
• Surcado. Que tiene surcos en la super-
ficie.
• Sustrato. Medio nutritivo donde se de-
sarrollan los hongos (tierra, estiércol, ceni-
zas…).
• Tenaz. Resistente a la rotura.

60
ATHENE
HISTORIA

LA FIESTA DEL ÁRBOL EN YECLA.


NOTAS PARA LA HISTORIA
Francisco José Carpena Chinchilla y
Daniel Andrés Díaz

“Los bosques son el bien más preciado


que los dioses han concedido a los hombres”.
(Plinio)
“Quien plantó un árbol, no ha vivido inútilmente”.
(Dante)

1. Introducción mente, por graves y profundas crisis econó-


Desde hace más de veinte años, ANI- micas, la despoblación por esa causa o por
DA viene organizando ininterrumpidamen- virulentas pandemias, que durante algunos
te, campañas de reforestación con especies años, permitían que el bosque recuperase par-
autóctonas en diversos montes públicos de te del terreno perdido, aunque con la recupe-
Yecla, con el objeto de favorecer la biodiver- ración demográfica y económica posterior, el
sidad en los mismos y coadyuvar en la lucha proceso se veía incrementado y acelerado.
contra la erosión. Dichas campañas anuales, La pérdida de los recursos forestales,
gozan de numerosa participación pública, lo suponía un grave problema para la propia
que redunda en una actividad con valores subsistencia de la población, pues hasta hace
ambientales, educativos y lúdicos. relativamente poco tiempo, la sociedad es-
A lo largo de la historia de Yecla, encon- pañola, obtenía de los bosques gran parte
tramos otras actividades similares, pero que de la energía (leñas), maderas para la cons-
comenzaron su andadura hace más de 100 trucción, pastos para los ganados y diversos
años, y que en su momento se denominaron productos alimenticios (caza, frutos, hongos,
“Fiesta del Árbol”, título que se empleaba caracoles, etc.). Llegándose a presentar gra-
en gran parte del territorio español, para ce- ves problemas de abastecimiento de leñas en
lebrar una serie de actos, cuya finalidad úl- la Corte de Madrid durante el último tercio
tima resultaba ser la plantación de arbolado del siglo XVI (Bauer Manderscheid, 2003).
en montes, parques o espacios públicos sin Al menos desde la edad media, se han ve-
cobertura vegetal. Resultado esta defores- nido dictando leyes, tendentes a la conserva-
tación, de unas prácticas determinadas de ción y mantenimiento de las masas boscosas,
manejo de la superficie forestal, actuaciones si bien hay que señalar el hecho de que no
históricas, que en muchas ocasiones podrían siempre éstas lograron los objetivos para las
tildarse de “arboricidas”. que fueron diseñadas (Tarazona Grasa, 2002).
En nuestro país, y lógicamente en nuestro Este sombrío panorama, provocó la reac-
municipio, la superficie forestal sufrió duran- ción de las autoridades, a través de diversas
te cientos de años, una constante minoración, iniciativas legales, en las que se obligaba a
producida por la explotación abusiva de los los Concejos a acabar con el desorden con la
recursos forestales, la roturación de nuevas tala de árboles y a plantar nuevos ejemplares.
tierras para el cultivo y el sobrepastoreo. Esta Sirva como muestra la Real Provisión de Jua-
tendencia general, se vio frenada ocasional- na I y Carlos I, que dictaron en ese sentido,

61
ATHENE
HISTORIA

en 1518 (Carpena Chinchilla, 1995). Aunque ción, son destacables otras actividades repo-
no siempre eran cumplidas y puestas en mar- bladoras, que sin situarse bajo el amparo de la
cha. En fechas posteriores, concretamente en Fiesta del Árbol, supusieron una importante
1719, Felipe V, establece una orden para el novedad en la política forestal, desde 1755,
aumento de plantíos. Solicitada información hay constancia documental de la existencia de
al Concejo yeclano en 1722, sobre el grado de un vivero municipal, que se denominaba “del
cumplimiento de la misma, los munícipes se Huerto del Baile”, a cargo de Martín Ortega y
despachan, diciendo que el término de Yecla por lo que percibía 120 reales (AHPNY. Leg.
es muy montuoso y está poblado de pinos, y 161/3). En él, se plantaban nogales, carrascas
que se han plantado numerosos árboles fru- y olmos, estos últimos para la reposición de
tales y viñas en diversas zonas del término las alamedas, como podemos colegir en 1757,
municipal (AHPNY. Leg. 113/6). cuando gastan 50 reales en reponer dichos
Posteriormente, con la promulgación de árboles, o el 14 de febrero de 1758, cuando
la “Ordenanza para la conservación y au- la suma invertida en dicha reposición y en
mento de los montes de Marina” de 1748 la plantación de varios álamos blancos en la
por Fernando VI, en la que se ordena que los “Acequia del Agua Viexa” es de 128 reales
bosques situados en las cercanías de costas y (AHPNY. Leg. 162/5).
ríos navegables, queden bajo la jurisdicción El vivero se nutría con la adquisición de
de los Intendentes de Marina de Ferrol, Cá- semillas, al menos para los nogales, como
diz y Cartagena (Bauer Manderscheid, 2003). podemos documentar con la compra el 6 de
Por esta iniciativa, los montes yeclanos, marzo de 1758 a Lorenzo Azorín de tres cele-
mejoraron su masa forestal. Así en 1781, se mines de nueces, por nueve reales, con destino
contabilizan en nuestro término municipal, al vivero del Baile (AHPNY. Leg. 162/5). En
cerca de 1.500.000 árboles (pinos carrascos, el mismo sentido, registramos el pago al agri-
piñoneros, encinas, robles, olmos, chopos y mensor Pedro Muñoz Ortega por “el plantío
nogales). Dichos montes de Yecla, quedaron de olmos, nogales y carrascas y ½ fanega de
bajo las órdenes del Intendente de Marina de nueces para el vivero” de 194 reales en 1759
Cartagena, y a partir de ese momento, la ex- (AHPNY. Leg. 163/7). O los cuatro celemines
plotación forestal necesitaba previo permiso de nueces adquiridos por Pedro Ortega para el
o autorización de dicho Intendente, además, vivero en 1761 (AHPNY. Leg. 164/8).
por cada árbol cuya tala le fuera autorizada Con altibajos, el vivero pervive al menos
a un vecino, éste debía plantar tres, así como hasta 1808, plantado ya exclusivamente de
se acometió la contratación de Guardas Cela- olmos y con el mismo destino anteriormente
dores de Montes (Carpena Chinchilla, 2011). comentado. Su fin, abandonado en su come-
El 19 de enero de 1755, se reciben en tido, lo marcará la venta del mismo, ejecu-
Yecla unas reales instrucciones para que in- tada por el Estado como Bienes del Estado,
formen de las bellotas y piñones que en se procedente de propios. Así el 5 de junio de
han plantado en este término, siguiendo la 1856, en el Boletín de Ventas de Bienes Na-
misma ordenanza de 1748, que obligaba a cionales de la Provincia de Murcia, se lee:
ello, para la mejora y aumento de plantíos “Número 45 del inventario, un soto llama-
(AHPNY. Leg. 160/2). En estos momentos, do del Caño, entre el Lentiscar y la Fuente
en Yecla el Concejo crea un vivero de olmos, Principal, con una superficie de 0’74 hec-
carrascas y nogales, inicio de una actividad tárea. Cuyo terreno se encuentra inculto y
repobladora que se mantendrá durante años, todo él poblado de un vivero de olmos y ála-
como veremos a continuación. mos blancos, sin aprovechamiento por muy
delgados y cercados de malezas, pero que
2. Antecedentes guiados y cultivados pueden ser de riqueza
Además de lo ya expuesto en la introduc- de consideración”. Sale a subasta en 2.912

62
ATHENE
HISTORIA

reales (Carpena Chinchilla, 2007). por vía de arrendamiento perpetuo los terrenos
Con todo lo expuesto, podemos afirmar pertenecientes a dicho Santuario, que miran al
que hasta ese momento, los temas de repobla- pueblo, debiendo satisfacer anualmente dos
ción forestal, son asumidos directamente por el reales por celemín; para el día del nacimiento
Ayuntamiento, así el vivero, su conservación y de nuestro Redentor Jesucristo, al Síndico Ge-
la reposición de árboles, es mantenido exclusi- neral que tuviese el Ayuntamiento de esta Villa
vamente por éste. Con la salvedad, dictada por o sus comisarios, debiendo dar principio la
la Ordenanza de Marina de 1748, de la obliga- navidad del año mil ochocientos treinta y tres
toriedad de plantar tres árboles por cada ejem- y que cada uno de los sujetos haya de tener la
plar talado con autorización por particulares, parte del terreno que se designará bien correa-
como hemos comprobado en el caso de Juan da y limpia de toda maleza, pudiendo plantar-
Cayetano Ibáñez, autorizado en 1794 a cortar lo de viñas y árboles frutales o silvestres como
350 pinos en Sierra de Salinas y que en 1796, llorones, álamos, olmos, cipreses u otros que
no ha cumplido con la obligación de plantar tres aseen el citado terreno= Que si dentro de todo
por cada uno de ellos, por lo que se le escribe al el año de ochocientos treinta y cuatro no lo hu-
Intendente de Marina, preguntando el Concejo biesen plantado, pierdan todos los cultivos que
yeclano si se procede a su detención o el caso hubiese invertido en el mencionado terreno y
de Francisco Muñoz, autorizado a talar 200 pi- deberá quedar a beneficio del Santuario, sin
nos en el mismo paraje, el 15 de abril de 1796, acción alguna a repetir por sus trabajos cosa
condicionando la licencia a la plantación por alguna, antes bien, el Síndico y Comisarios
éste de 600 olmos (Carpena Chinchilla, 2011). podrán cederlos a otros sujetos que cumplan
Otra curiosa forma de “repoblación” fores- con más eficacia dichas condiciones= Que el
tal, la encontramos en un documento de obli- que no hubiese hecho su respectivo pago por
gación, fechado el 23 de septiembre de 1832, todo el mes de enero del citado año de trein-
que dice: “…Martín Díaz y Antonio Martínez, ta y cuatro por el citado arrendamiento que
Diputado y Síndico procurador de este común respectivamente le corresponda y así sucesi-
de vecinos y Comisarios nombrados por el vamente, queda expedito de su suerte= Que
Ilustre y Real Ayuntamiento para el mejor régi- sólo se permita una siembra de grano en las
men y gobierno de la Iglesia antigua del Cas- expresadas suertes que deberá ser la primera
tillo, sagradas imágenes del santísimo Cristo que pertenezca a este arrendamiento= Que
colocado en el Sepulcro, Purísima Concepción se ha de cultivar al estilo del país, por cava
y otras; como también para la conservación y avina a sus tiempos oportunos= Que nadie
de las ropas, vasos sagrados y otras alhajas tenga acción de venderlo ni enajenarlo, pues
pertenecientes a dicho Santuario, terrenos que debe de suceder de padres a hijos o sus parien-
pertenecen al mismo y demás de su merencia tes= Que el precio que gradúan pueden tener
y Dijeron: Que animosos de que todo vaya en los veinte y cinco celemines de terreno del que
aumento, y que para el mejor aseo del Santua- se trata lo será el de unos quinientos reales=
rio, se pongan arbolados de todas clases en las Que los derechos que se devenguen por todos
laderas y terrenos indicados, han tratado con respetos relativos a esta escritura, copia y pase
la Corporación que es la que está en posesión, por el oficio de hipotecas a deber por cuenta
o reponer hermanos que están a la vista de las de todos a proporción de la suerte que cada
sagradas imágenes, arrendar y subarrendar uno lleve= Bajo cuyas condiciones cedían di-
todo cuanto pertenece al expresado Santuario, chos terrenos a los sujetos siguientes= a Fran-
con el real privilegio que conserva el Ayunta- cisco López, un celemín, a Francisco Azorín,
miento y en cumplimiento de sus respectivos un celemín y un cuartillo, a Francisco Juan,
encargos, han tratado y convenido con dife- un cuartillo, a Salvador Ortuño un celemín,
rentes sujetos de este vecindario, devotos deci- a Martín Gil, cuatro, a Francisco Marco, tres
didos a dichas sagradas imágenes, en cederles cuartillos, a Pedro Ortuño, Idem, a Pascual

63
ATHENE
HISTORIA

Pérez, un celemín, a Bernardo Lorenzo, Idem, que no fueron realizadas con el concurso de
a Pedro Ibáñez Soriano, cuatro celemines, a los ciudadanos de Yecla, sino realizadas di-
José López Sacristán, dos cuartillos, a Gaspar gamos de forma “profesional”, en este sen-
Reyes Gil, Idem, a Juan López Atalaya, Idem, tido, podemos aportar diversos documentos.
a Cosme López, Idem, a Salvador Azorín, tres El 22 de enero de 1913, el pleno municipal
cuartillos, a Alonso Lorenzo, dos cuartillos, a aprueba la compra de pinos y su plantación
Juan Soriano, un celemín, a Pedro Carpena en el Cerro de la Fuente (AHMY. Libro 69).
de Martínez, tres cuartillos, a Antonio Mar- Según el semanario local La Escoba en su
tínez Ortega, una octava de celemín, a Juan edición de 16 de febrero de 1913, asegura
Bañón, dos cuartillos, a Martín Díaz Vergara, que son diez mil los pinos recibidos para di-
dos cuartillos, a José Gil Soriano, un celemín, cha repoblación (AHMY. Libro 2089).
a Juan Bañón, dos cuartillos, a Pedro Varela, Otros relativos a la petición de la Comi-
Luís Yagüe Palao, Francisco Azorín alias el sión Permanente del Ayuntamiento de Yecla,
Jalmero y Pedro Cusac, a cada uno, un cele- al Ingeniero Jefe de la División Hidrológi-
mín…” (AHPNY. Leg. 334/10). ca Forestal del Segura, de nada menos que
Es decir, se cedieron diversas parcelas en 200.000 pinos, para repoblar el Cerro del
el Cerro del Castillo, con el objeto de que 27 Castillo, dicha petición se aprueba el 23 de
vecinos de Yecla, pudieran cultivar las mismas noviembre de 1925. El 14 de diciembre de ese
(incluso el primer año se les permitía realizar mismo año, la solicitud se reduce a 50.000 pi-
siembra de granos), pudiendo plantar árboles nos, que son concedidos por dicho Ingeniero
frutales o silvestres, de esta manera pretendían el 28 de diciembre (AHMY. Leg. 121). Poste-
la repoblación del Cerro, para mayor aseo y or- riormente, en la Comisión de Gobierno de 3
nato del mismo y de los patronos. Esta fórmula, de abril de 1928, se acuerda aprobar el gasto
resulta ser algo intermedio entre la repoblación de la plantación de 265 pinos en el paseo del
forestal y el aprovechamiento del terreno con cementerio, cuyo gasto con los hoyos, supo-
fines productivos, de la cual desconocemos los nen 1.722’50 pesetas (AHMY. Leg. 122).
resultados prácticos que originó. Setenta años Hay constancia, de otras intervenciones
después, según las fotografías conservadas, el repobladoras en otros lugares y realizadas con
Cerro del Castillo, permanece prácticamente personal contratado, a quienes se les pagaba un
despoblado de arbolado. jornal por su trabajo. Especialmente las llevadas
En otro sentido, las autoridades locales a cabo en los años sesenta del pasado siglo, en
también realizaron plantaciones, esencial- casi todos los montes públicos de Yecla (Ginés
mente de pino carrasco (Pinus halepensis), García, com. pers.), pero el objeto del presente

Vista parcial del Cerro del Castillo de Yecla, despoblado totalmente de arbolado. Fuente: Foto-Postal
Pascual Ibáñez. Edición Perucho (c. 1910).

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artículo, son las actuaciones en este sentido que crita, nos ha facilitado más información, e
implicaban a la población en general, que en un incluso imágenes de alguna de estas celebra-
día festivo y de forma altruista, colaboraba ma- ciones. Por los datos recopilados, podemos
sivamente en la plantación de arbolado en mon- afirmar que la Fiesta del Árbol no tuvo conti-
tes del término municipal de Yecla. nuidad en el tiempo, celebrándose de forma
intermitente y quizás a capricho o voluntad
3. La Fiesta del Árbol en Yecla de que en algún momento, bien el Ayunta-
Aunque en sus orígenes, la Fiesta del Árbol miento, o bien el Sindicato Agrícola, deci-
se inició en España, en 1805, en el pueblo de dieran promover su conmemoración.
Villanueva de la Sierra, provincia de Cáceres A continuación exponemos de forma co-
(Crespo Gallego, 1933), la referencia a esta rrelativa la información hallada sobre el desa-
celebración, como tal en su acepción mundial, rrollo de la Fiesta del Árbol en Yecla entre los
nació formalmente en el estado norteamerica- años 1908 y 1940, con los datos y descripcio-
no de Nebraska el 3 de abril de 1872, siendo nes de cada una de las celebraciones, según
pronto imitado por otros estados y países. El la documentación que hemos podido reunir.
objetivo fundacional era la concienciación de
la sociedad en el respeto y valoración de los ár- 3.1 Fiesta del Árbol de 1908
boles como fuente de riqueza y de incontables El primer año en que hemos podido cons-
beneficios para el hombre y el medio circun- tatar el desarrollo de la Fiesta del Árbol en
dante. Para ello y en un día con carácter lúdico- Yecla es 1908. El 13 de noviembre de 1907,
festivo, se procedía a la plantación de árboles se da lectura en el pleno del ayuntamiento de
con la participación de toda la sociedad. Yecla, al siguiente escrito y acuerdo:
En España, se celebró como tal, por prime- “…4º Seguidamente se dio cuenta de un
ra vez en 1896, en Madrid. En Murcia, se pre- oficio del Sr. Presidente del Sindicato Agrí-
senta una propuesta para repoblar la Alameda cola de esta Ciudad, en el cual solicita la
de Corvera, “con la solemnidad de la Fiesta adhesión de este ayuntamiento y el concur-
del Árbol” en enero de 1898, según recoge el so del mismo para llevar a cabo la Fiesta
periódico El Diario de Murcia en su edición del Árbol, requiriendo autorización para
el 9 de enero de ese año. Aunque se fue popu- que puedan plantarse árboles y plantas de
larizando también en otras regiones españolas, montes, en el monte comunal denominado
por ejemplo en Barcelona, existía ya en 1903 “Cerro del Castillo”, pidiendo que el ayun-
una Asociación de los amigos de la Fiesta del tamiento se encargue de la guardería de las
Árbol, y dicho año, eran ya 64 localidades es- plantaciones, que se ejecuten y se entregue
pañolas las que celebraron tal evento, plantán- una cantidad en metálico para subvenir los
dose unos 700.000 árboles. En 1903, el rey Al- gastos que ocasiones la plantación y la re-
fonso XIII, firmó el decreto que autorizaba al gularización de los terrenos.
ministro de agricultura a presentar un proyecto Previa discusión, en la cual todos los
de Ley para propagar el Día del Árbol (Ar- señores concejales, manifestaron lo conve-
menteras, 1903). El mismo se institucionalizó niente, que es a los intereses morales y ma-
en 1904, por Real Decreto de 11 de marzo de teriales de la población, la implantación de
ese año, en el que el Gobierno, apoyaba dicha tan culta y simpática fiesta y lo plausible de
celebración y animaba a los ayuntamientos a la idea del Sindicato Agrícola, que merece el
contemplar su realización. reconocimiento de la población toda, acor-
Para el caso de Yecla, hemos investiga- dó por unanimidad:
do la documentación obrante en los archivos 1º Nombrar a todos los individuos que
históricos locales sobre esta celebración, ha- forman la Comisión de Policía Urbana para
llándose diversos documentos inéditos sobre que se unan a la nombrada por el Sindicato
la misma. Aunque el recurso a la prensa es- agrícola, para la ejecución de la Fiesta del Ár-

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HISTORIA

bol, aceptando todas aquellas iniciativas que


tiendan el mejor desarrollo práctico de la idea.
2º Conceder autorización para que pue-
dan plantarse árboles y plantas de monte en
el denominado Cerro del Castillo y
3º Conceder una subvención equivalente
a la tercera parte de lo consignado en el pre-
supuesto para la adquisición de arbolado.
Debiendo ponerse todos estos acuerdos,
en conocimiento del Sr. Presidente del Sindi-
cato Agrícola…” (AHMY. Libro 65).
La Fiesta se celebró ya en 1908. Previa-
mente el concejo yeclano, aprobó un gasto de
100 pesetas, el 29 de enero de 1908, para la
adquisición de 100 árboles a plantar en los pa-
seos públicos con motivo de dicha festividad
(AHMY. Libro 66). Este año la celebración D. Vicente Cano-Manuel y Maza de Lizana (1860-
estaba prevista llevarla a cabo a partir de las 1933). Alcalde conservador del Ayuntamiento de
14 horas del día 3 de febrero, debiendo ser Yecla entre 1907 y 1909. Fuente: Diario El Liberal
(Murcia, 3 de octubre de 1908).
suspendida en vista del mal tiempo reinante,
y previo acuerdo entre el señor presidente del precedidos de una bandera y de su respectivo
Sindicato Agrícola y el Alcalde Vicente Ca- profesor. En la mañana de dicho día, la banda
no-Manuel Maza de Lizana, quien proclama de música, acompañada de gigantes y cabezu-
un bando, anunciando la suspensión temporal dos, recorrió las calles de la ciudad, muchos
de la Fiesta (AHMY. Leg. 17). de cuyos edificios aparecieron engalanados. A
El evento se celebró finalmente el 16 de las dos de la tarde se formó la procesión cívi-
febrero, la crónica del mismo, localizada en ca en las Escuelas Pías, ascendiendo la misma
la revista La Escuela Moderna de abril de al Castillo, donde el Alcalde y otros señores
1908, reza: “Acudieron el Ayuntamiento, significados, procedieron a plantar algunos
precedido del Pendón municipal, numerosos árboles que habían sido reservados para la
invitados, entre los que figuraron las diver- ocasión, previamente los plantones, fueron
sas autoridades de los órdenes judicial, mi- bendecidos por el Arcipreste Juan Cusac. Los
litar, eclesiástico y civil, más de 1.200 niños diversos grupos escolares, fueron entonando
y niñas correspondientes a 14 centros de en- el Himno al Árbol, letra de Fernández Shaw y
señanza, públicos unos y privados otros, y el música de Ruperto Chapí.
pueblo entero, que demostró un entusiasmo Posteriormente se dispararon unos fuegos
y corrección verdaderamente notables”. artificiales y hubo suelta de globos. Vueltos
El Sindicato Agrícola de Yecla, había ele- a la actual calle Concejal Sebastián Pérez,
gido, como organizador del festival, el Cerro ante una muchedumbre de 12.000 personas,
del Castillo. El terreno había sido acondi- el maestro Serafín Montalvo y Sanz, pronun-
cionado previamente “…para convertir la ció un discurso sobre el evento. El Alcalde y
vertiente norte de dicho cerro, antes árida y el presidente del Sindicato Agrícola, también
abrupta, en una serie escalonada de jardin- dirigieron unas palabras a los asistentes.
cillos, que con el tiempo han de formar uno El número total de árboles plantados, su-
de los puntos más bellos y más sanos de esta pera los 1.500 y el de rosales y demás plantas
progresiva ciudad”. de jardín, confiados a la custodia de las niñas,
La plantación se fue realizando en los días es difícil de calcular (Montalvo y Sanz, 1908).
previos al 16, por parte de cada grupo escolar, En el semanario barcelonés, la Aurora

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La Fiesta del Árbol de Yecla de 1908 en su recorrido desde las Escuelas Pías al Castillo. 1: Inicio de la pro-
cesión cívica desde las Escuelas Pías. Público esperando en la calle San Francisco. 2: Llegada de la Comitiva
con el pendón de la ciudad a la antigua Plaza del Mercado. 3: Paso de la multitud por el camino de acceso al
Castillo. 4: Concentración de los participantes en la explanada del Santuario. 5: Plantación del arbolado en las
áridas laderas del Cerro del Castillo. Fuentes: Revista La Escuela Moderna, en su edición del mes de abril de
1908 y VV.AA. 1909: Crónica de la Fiesta del Árbol en España 1908-1909. Barcelona.

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HISTORIA

del 26 de diciembre, los munícipes


acuerdan volver a enviar la primera
misiva, solicitándoles una respuesta
más concreta (AHMY. Libro 67).
En la sesión ordinaria del 9 de
enero de 1911, el concejal D. Ricar-
do Tomás, vuelve a glosar los bene-
ficios del arbolado, afirmando que
además, sirve para destruir o impe-
dir determinadas plagas agrícolas.
Medalla conmemorativa de la Fiesta del Árbol en Yecla en Por este motivo informa de que el
1908. En el anverso, a la izquierda de la imagen se lee “Fiesta del Ministerio de Fomento, tiene una
Árbol – Yecla”. Y en el reverso, a la derecha “Sindicato Agrícola – partida para la extinción de dichas
1908”. Imagen: Autores. plagas. Propone al pleno, que se so-
Social, fechado el 29 de febrero de ese año, licite a dicho ministerio una subven-
encontramos también una fotografía de los ción para celebrar la Fiesta del Árbol, como
participantes en las laderas del Castillo. Te- medio de atacar las plagas agrícolas. Se aprue-
niendo además constancia sobre la edición ba la moción y el Alcalde queda encargado de
de una medalla conmemorativa de este día, solicitar al ministerio citado, una subvención
como puede apreciarse en la imagen adjunta, de 1.000 pesetas.
por parte del Sindicato Agrícola. El 10 de mayo de 1911, en la sesión ple-
Posteriormente, esta actividad, aparecerá naria, se da lectura a la invitación cursada
reflejada en la Crónica de la Fiesta del Árbol, por el presidente del Sindicato Agrícola para
amplio volumen que recoge todos los eventos que la corporación municipal se sume a los
de dicha fiesta en España, y que dedica a la de actos de la Fiesta del Árbol a celebrar el día
Yecla, tres páginas (VV.AA., 1909). 14 de mayo. Se acuerda sumarse a dicha pro-
puesta (AHMY. Libro 68).
3.2 Fiesta del Árbol de 1911
En el periódico El Imparcial, del martes
El 19 de diciembre de 1910, en el pleno
16 de mayo de 1911, encontramos una sucinta
municipal, el concejal Sr. Luís Maestre, realizó
crónica sobre la Fiesta del Árbol en Yecla:
la siguiente propuesta: “…después de enume-
“Yecla 15. Se ha celebrado la Fiesta del
rar las ventajas de la Fiesta del Árbol, que de-
Árbol por el Sindicato Agrícola en el monte
bía celebrar el Sindicato Agrícola anualmente
del Castillo, con asistencia del Ayuntamien-
y que contribuye directamente a fomentar los
to, todas las Corporaciones y autoridades y
intereses agrícolas, por la influencia que el
el pueblo en masa.
arbolado ejerce en la misma, y considerando
Dos mil niños de todas las escuelas, han
esta Fiesta de carácter popular e instructivo,
plantado infinidad de pinos.
estimulando el amor hacia la riqueza forestal,
Ha reinado gran regocijo.
se debe recabar del Sindicato, manifieste a la
Han pronunciado elocuentes discursos
Excma. Corporación, si se halla dispuesto a
el presidente del Sindicato Sr. Azorín; el
celebrar la fiesta del árbol, para en caso con-
maestro superior Sr. Bercero y el Alcalde”.
trario, prepararla esta Alcaldía, a cuyo efecto
En la revista “Crónica de la Fiesta del
se debe interesar a este organismo coopere
Árbol en España” de 1911, también se hace
en tan laudable fiesta, que tantos beneficios
referencia a esta celebración en la ciudad de
reporta a la población en general…” siendo
Yecla (Urdina Cortiles, 1911).
aprobada por unanimidad, certificándose y
Como hemos visto, en estos momentos el
enviándose al Sindicato Agrícola. Pero la res-
Sindicato Agrícola, todavía organiza la festivi-
puesta de éste, debió de ser vaga o poco cla-
dad dedicada al árbol, pero el Ayuntamiento,
ra, pues recibida la misma y leída en la sesión

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ha tenido que requerirle en varias ocasiones, 3.5 Fiesta el Árbol de 1924


información acerca de si celebraban o no estos En la sesión plenaria del 29 de enero de
actos. Las siguientes celebraciones, como ve- 1924, el concejal José Pou Yago, propone al
remos, tuvo que organizarlas el propio Conce- Pleno, la realización de la Fiesta del Árbol,
jo, desapareciendo cualquier referencia a dicho que es aprobada por el resto de representantes
Sindicato Agrícola, pasando por tanto a ser un (AHMY. Libro 74). Ningún dato posterior he-
acto exclusivamente de carácter municipal. mos obtenido, por lo que desconocemos si se
llevó a efecto la propuesta y en qué consistió.
3.3 Fiesta del Árbol de 1915
El único dato sobre la Fiesta del Árbol 3.6 Fiesta del Árbol de 1929
del año 1915, nos lo ofrece un acta capitu- Por las noticias de prensa, sabemos que
lar fechada el 13 de enero de ese año. En la la Fiesta del Árbol, de este año, tuvo un
misma, se acuerda adquirir árboles para su componente religioso importante. La mis-
plantación en las calles (cosa que se llevaría ma se celebró los días 20, 21 y 22 de abril
a efecto durante ese año) y celebrar la Fiesta en Coto de Salinas y se centró en la visita
del Árbol, sin que medien hasta ahora más del señor obispo de la diócesis don Vicente
datos sobre si llegó a celebrarse tal festejo y Alonso y Salgado.
en caso afirmativo, el desarrollo del mismo. Aprovechó la visita al Coto, para confir-
Con fecha de 10 de marzo de este mismo mar niños de las colonias y de los lugares
año, se aprueba el pago de 11’50 ptas. por circundantes, como Raspay. A los actos, y
el terreno ocupado por el vivero de árboles según las crónicas, asistieron miles de per-
(AHMY. Libro 70). Desconociéndose las es- sonas de Yecla (también lógicamente, de
pecies plantadas y el destino de los árboles Raspay y los propios colonos) de Jumilla,
reproducidos en el mismo, aunque posible- Villena, Pinoso e incluso de Alicante.
mente fueran destinados a la reposición del Además de los actos religiosos y festi-
arbolado de los viales del casco urbano. vos, el día 21 por la tarde se procedió a la
plantación de arbolado, previa bendición por
3.4 Fiesta del Árbol de 1919 parte del prelado. Para ello se formó una co-
El 29 de enero de 1919, se formaliza mitiva encabezada por la banda de música,
una comisión municipal “para gestionar y fuerzas de la guardia civil, forestales, el se-
ultimar todo lo necesario para ejecutar la ñor obispo acompañado de las autoridades
Fiesta del Árbol”. Dicha comisión estaba locales, organizadores de la Fiesta del Árbol
formada por los concejales José Palao Gó- y distinguidas personalidades de la buena
mez, Ricardo Tomás Lorenzo, Teófilo Alon- sociedad alicantina, entre ellas el yeclano
so González y Fernando Palao Gómez. Francisco Antonio Orengo Martínez, a la sa-
En la sesión plenaria del 26 de febrero de zón Delegado de Hacienda en la Provincia
dicho año, se acuerda por unanimidad, desig- de Alicante (AHMY. Libro 76).
nar el día 16 de marzo próximo, para celebrar El mismo obispo y las autoridades echa-
dicha Fiesta, así como agregar a la antecitada ron algunas paletadas de tierra en los planto-
Comisión a los concejales Juan García Ibáñez nes de algunos almendros. Los árboles plan-
y Joaquín del Portillo y del Portillo. Del mismo tados fueron fundamentalmente moreras y
modo se decide, enviar comunicación sobre el frutales. Posteriormente se entonó el himno
evento a los maestros y maestras públicos y al árbol y finalizado el acto, el obispo pro-
privados, para que se den por informados. nunció unas palabras a los asistentes sobre
De la celebración, sólo sabemos que la importancia de los árboles y los pájaros.
contó con la Banda de Música, que cobró De vuelta a las instalaciones de la Colonia
60 ptas. por su actuación durante la misma de Coto Salinas, se realizó una velada poéti-
(AHMY. Libro 72). ca, con lectura de poesías a cargo de varios

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niños, sobre el tema del árbol. El principal les, por lo que se observa una degeneración
responsable de la organización del evento, fue de los fines iniciales de tal Fiesta, pese a ello,
el maestro nacional, adscrito a la escuela de observamos que más de veinte años después
Coto de Salinas, señor Ángel Contreras. de la primera celebración documentada, to-
Esta crónica, viene relatada con profu- davía perviven diversos aspectos de la mis-
sión de detalles en el periódico La Verdad ma, presencia de autoridades, banda de mú-
de Murcia en su edición del miércoles 24 sica, fuegos artificiales, himno al árbol, etc.
de abril de 1929 (página 4) y de forma más En este caso hemos de señalar, que la
sucinta en el diario ABC de Madrid de la organización del acto, corrió a cargo del
misma fecha (aunque el diario presenta una Sindicato Católico Agrario, ya que el Ayun-
errata, fechándose en un supuesto miércoles, tamiento de Yecla se quedó al margen de la
24 de abril de 1928), en su página 38. organización del mismo. Tan sólo corrió con
La crónica en ambos diarios, resalta es- los gastos de desplazamiento de los músicos
pecialmente aquellos aspectos religiosos de la Banda Municipal, que importaron 48
del acto, así como la noticia de la visita del ptas. (AHMY. Libro 76). Desconocemos las
prelado, muy por encima del supuesto fin causas del retorno organizativo de este acto a
de la misma, que era la celebración de la dicho Sindicato, que como hemos visto, dejó
Fiesta del Árbol. Es curioso señalar, que se de responsabilizarse de la actividad desde
destaque la plantación de moreras y frutales 1911.
(almendros), por cierto, junto a la casa de la
guardería en las instalaciones de la Colonia, 3.7 Fiesta el Árbol de 1930
todavía medra una morera, en vez del acto La única referencia sobre la misma es un
tradicional de plantación de especies foresta- artículo aparecido en el semanario local La
Defensa del 31 de enero de 1931, en el que
bajo el seudónimo de un estudiante, el autor
hace una crítica a la propuesta tratada en el
pleno municipal sobre la corta de olmos en
la huerta y la tala de varios pinos en el jardín.
Realiza una glosa elogiosa y poética sobre el
árbol y acaba agradeciendo a las autoridades
y participantes en la pasada Fiesta del Ár-
bol, que según indica el desconocido autor,
se celebró en el Cerro del Castillo (AHMY.
Libro 2098).

3.8 Fiesta del Árbol de 1931


El 26 de enero de 1931, se acuerda en el
pleno municipal, la celebración de la Fies-
ta del Árbol el próximo 8 de febrero. Pos-
teriormente no hay datos que nos permitan
conocer el desarrollo de la actividad en ese
año. Posiblemente se desarrolló en las calles
de la población, ya que hemos localizado
datos sobre la plantación de arbolado en las
mismas y la construcción de cajones y jaulas
para su protección, que supuso un gasto de
Morera sita en la actual Colonia del Coto de Sa-
128 ptas. pagadas a Modesto Pou, por 32 ca-
linas de Yecla (Aula de Naturaleza). Imagen: Au-
jones de madera (AHMY. Libro 77).
tores.

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3.9 Fiesta del Árbol de 1932 nizaciones, en los sitios designados al efecto.
En el pleno del Ayuntamiento de Yecla Espera esta Alcaldía, del pueblo yecla-
de 23 de noviembre de 1931, se aprueban las no, concurra a la Fiesta del Árbol, con todo
fiestas locales para el año 1932, siendo tres entusiasmo, dando muestras patentes de su
los días festivos que por aquel entonces eran cultura y de su amor a las plantas, que no
decididos por los ayuntamientos, escogien- sólo ha de manifestarse en los actos aludi-
do con este fin, el día 11 de febrero para la dos sino en lo sucesivo, convirtiéndose todos
celebración de la Fiesta del Árbol. Aunque en protectores de los árboles para que ellos
hasta el momento no hemos podido localizar nos den sus beneficios, convertidos en som-
más información sobre los actos realizados bra grata, en lluvias y en frutos.
ese día y dónde se llevo a cabo la actividad Lo que se hace público para general co-
(AHMY. Libro 77). nocimiento de este vecindario, a los efectos
procedentes.
3.10 Fiesta del Árbol de 1940 Yecla 16 de marzo de 1940. [Rúbrica]”
Acabada la guerra civil, en una crisis (AHMY. Leg. 22).
económica atroz y con buena parte de la po-
blación yeclana en las cárceles franquistas o Este año, la gravísima situación econó-
represaliados de las más diversas maneras, mica y suponemos, anímica, no permiten los
el Ayuntamiento de Yecla, convoca la Fiesta fastos y acompañamientos que hemos podi-
del Árbol en marzo de 1940. do documentar anteriormente, desaparece, al
El documento que nos ha permitido cono- menos en el documento transcrito, cualquier
cer el desarrollo de la misma, es un bando de referencia a la banda de música, fuegos arti-
alcaldía que transcribimos a continuación: ficiales e himnos, aunque recupera, el genui-
no proceder en la plantación de especies fo-
“FULGENCIO ORTUÑO PUCHE, restales, anunciando que se plantarán pinos
ALCALDE PRESIDENTE DEL EXCMO. en el Cerro del Castillo.
AYUNTAMIENTO DE ESTA CIUDAD. Por otra parte, el documento presenta una
Hago saber: Que siendo los árboles y serie de características, que lo enmarcan en
plantas base de la riqueza agrícola y eco- el momento histórico que vive nuestro país,
nómica de la Nación, merecedores de toda el asentamiento del régimen dictatorial, en
clase de atenciones y cuidados, por los nu- su variante o momento más fascistoide, pues
merosos beneficios que reportan, se ha orga- el texto refleja, el protagonismo grotesco y el
nizado la Fiesta del Árbol, que tendrá lugar totalitarismo al que pretende aspirar, ya que
en fecha tan señalada como la del Domingo todos los actos y participantes, pertenecen o
de Ramos, a las tres de su tarde; la cual ha a las organizaciones del partido único o a la
de darse el mayor esplendor posible, por su propia jerarquía de éste. Es más, pese a in-
significación práctica y cultural, a cuyo fin vitar y esperar que acuda todo el vecindario,
se invita a todo el vecindario yeclano, a que se indica claramente, que quienes plantarán
asistan a los actos que tendrán lugar en di- los árboles, son los miembros de dichas or-
cho día y hora, con arreglo a lo siguiente. ganizaciones juveniles, en ningún momento
PROGRAMA. se habla de la participación de los convoca-
A las dos y media de la tarde, las Organi- dos mediante el bando. Deviniendo el mis-
zaciones Juveniles de Falange Española, Tra- mo por lo tanto, en una acto de propaganda
dicionalista y de las J.O.N.S., desfilarán por la y demostración pública del régimen vigente.
Plaza del General Queipo de Llano, en donde Sin duda, lo único bueno de esta pseudo-
se incorporarán las Autoridades y Jerarquías fiesta del árbol, serían los árboles plantados
del Movimiento, trasladándose todos al Cerro en el Cerro, algunos de los cuales, quizás to-
del Castillo, en el que tendrá lugar la planta- davía hoy, nos regalen su sombra grata.
ción de pinos, por los niños de dichas Orga-

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ATHENE
HISTORIA

4. Fuentes documentales 5. Hemeroteca. Prensa escrita (ordenado


Archivo Histórico Municipal de Yecla cronológicamente).
(AHMY). • El Diario de Murcia. Murcia, 9 de enero de 1898.
• AHMY. Legajo 17. Alcaldía, Bandos y • Aurora Social. Barcelona, 29 de febrero de 1908.
Edictos 1907-1911. • La Escuela Moderna. Madrid, abril de 1908.
• AHMY. Legajo 22. Alcaldía, Bandos y • El Liberal. Murcia, 3 de octubre de 1908.
Edictos 1940-1942. • El Imparcial. Madrid, 16 de mayo de 1911.
• AHMY. Legajo 121. Comisión Permanen- • La Escoba. Alicante, 16 de febrero de 1913.
te. Actas 1902-1927. • ABC. Madrid, 24 de abril de 1929.
• AHMY. Legajo 122. Comisión Permanen- • La Verdad. Murcia, 24 de abril de 1929.
te. Actas 1928-1966. • La Defensa. Yecla, 31 de enero de 1931.
• AHMY. Libro 65. Libros Capitulares. 1907.
• AHMY. Libro 66. Libros Capitulares. 1908. 6. Reseñas bibliográficas
• AHMY. Libro 67. Libros Capitulares. • ARMENTERAS, A. A. 2006: Árboles y
1909-1910. montes. Imprenta de Ricardo Rojas, Madrid,
• AHMY. Libro 68. Libros Capitulares. 1903. Edición facsímil Librerías París – Valen-
1911-1912. cia SL. Valencia, 276 pp.
• AHMY. Libro 69. Libros Capitulares. • BAUER MANDERSCHEID, E. 2003: Los
1913-1914. Montes de España en la Historia. Edita: Fun-
• AHMY. Libro 70. Libros Capitulares. dación Conde del Valle de Salazar. 3ª Edición.
1915-1916. Madrid, 629 pp.
• AHMY. Libro 72. Libros Capitulares. • CARPENA CHINCHILLA, F. J. 1995:
1919-1920. Manual Básico de Interpretación Ambiental
• AHMY. Libro 74. Libros Capitulares. Coto Salinas, Yecla. Edita: Excmo. Ayunta-
1923-1925. miento de Yecla. Yecla, 145 pp.
• AHMY. Libro 76. Libros Capitulares. • CARPENA CHINCHILLA, F. J. 2007:
1927-1929. “Aprovechamientos y explotación el Olmo (Ul-
• AHMY. Libro 77. Libros Capitulares. mus minor, Miller) en Yecla. Expansión y declive
1930-1931. de una especie”. En Athene. Revista de Naturale-
• AHMY. Libro 2089. Prensa Local. za y Medio Ambiente de Yecla, 17. Yecla: 22-34.
• AHMY. Libro 2098. Prensa Local. • CARPENA CHINCHILLA, F. J. 2011: Evo-
lución y transformación del bosque en la Yecla
Archivo Histórico de Protocolos Notaria- del Siglo XVIII. Yecla (en preparación).
les de Yecla. Sección Yecla (AHPNY). • CRESPO GALLEGO, H. 1933: Fiesta del
• AHPN. Yecla. Miguel Ortega Martínez. Árbol y del Pájaro. Madrid, 274 pp.
Legajo 113/6. • MONTALVO Y SANZ, S. 1908: “La Fies-
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72
ATHENE
ARQUEOBOTÁNICA

APROXIMACIÓN PALEOAMBIENTAL
DEL TÉRMINO DE YECLA
EN LA PREHISTORIA RECIENTE:
ANÁLISIS ARQUEOBOTÁNICOS
PARA SU ESTUDIO
Pedro Mas Santa

1. Introducción pero ¿cómo somos capaces entonces de


El estudio del paleoambiente es uno de los acercarnos al hábitat de las poblaciones de
aspectos prioritarios a la hora de poder abor- la Prehistoria Reciente de nuestra comarca?
dar cualquier interpretación histórica referida La Arqueología, desde hace décadas, vie-
a las sociedades ágrafas de nuestro pasado, ne aportando una metodología interdiscipli-
ya que el medio físico ha sido y es el soporte nar que conocemos como arqueometría que
básico para la subsistencia de los seres vivos. se define como “el espacio de aplicación de
Conocer y comprender el medio es esencial las ciencias experimentales y naturales al co-
para acercarse a la vida campesina de las so- nocimiento material de los bienes culturales
ciedades prehistóricas, sin embargo, esta la- en beneficio de su conservación y del saber
bor no resulta tarea fácil en el estado actual histórico” (A.I.Ar., Associazione italiana di
en que se encuentran las investigaciones en la archeometria), englobando disciplinas como
Comarca del Altiplano, y más concretamente la Palinología, dedicada al estudio del polen y
en el término municipal de Yecla, donde loca- las esporas depositadas en la tierra a lo largo
lizamos nuestro estudio, ya que el descono- de milenios; el estudio de los restos de made-
cimiento es mucho mayor.
Para partir de una
metodología definida, el
historiador ha de llevar
a cabo un estudio previo
del paleopaisaje a través
del análisis de las fuentes
escritas e historiográficas
que, para el caso que nos
concierne, tan sólo resul-
ta válido para el periodo
cronológico comprendido
entre la Edad media y la
actualidad, observando
como durante los últimos
siglos, el medio físico que
nos rodea, ha sido trans- Vista actual del Cerro de la Campana, yacimiento de la Edad del Bronce en el
formado por la mano del término de Yecla excavado con metodología arqueológica durante la década
hombre en su totalidad, de los años 80 del pasado siglo XX (Foto: Daniel Andrés).

73
ATHENE
ARQUEOBOTÁNICA

ra carbonizada a través de la Antracología; y más amplio como son en la actualidad los


la Carpología que estudia las semillas y frutos términos municipales de Jumilla, Almansa,
de plantas. Los datos obtenidos en la mayoría Villena, Elda y Agres.
de los casos suelen ir acompañados de data- En el término municipal de Jumilla (Mur-
ciones absolutas que nos informan del espa- cia), contamos con los datos arqueobotánicos
cio temporal y en definitiva de la evolución obtenidos en el yacimiento Eneolítico de El
del paisaje a lo largo del tiempo. Prado, situado en llano a 2 km. al sur de su
núcleo de población y a 500 msnm, cercano
2. Hacia una aproximación paleoambiental a la Rambla del Judío (López García, 1991).
El tránsito entre el III y II milenio supone En el asentamiento, que abarca cronológi-
el inicio de una nueva pulsación del periodo camente entre el 4350 + 50 BP y el 4170 +
holocénico. Es en la fase Subboreal (2.550- 50 BP, el polen arbóreo está dominado por
800 a.C.) cuando las condiciones climáticas pinos, seguido por las Oleáceas, Pistacia,
se recrudecen produciéndose una serie de se- Buxus y Cupresáceas, fundamentalmente
quías severas unidas a fases de pluviosidad Juniperus. También aparecen representadas
intensa. Este hecho, provoca una regresión herbáceas como Malváceas, Liliáceas, Plan-
de la vegetación arbórea sobre todo de es- tago, Lináceas y Polygonáceas, que mues-
pecies caducifolias. En zonas altas aparecen tran una actividad agrícola en la zona y un
indicios de erosión edáfica, con una pérdida paisaje dominado por esta vegetación. Otro
destacada de ambientes boscosos en todo el género representado en el polen es Vitis (vid),
Mediterráneo. Es también en esta fase cuan- igualmente atestiguado en el yacimiento a
do se lleva a cabo una importante antropi- través de semillas. Hallando por otra parte
zación del medio físico coincidiendo con el Juncáceas y Cyperáceas, propias de ambien-
final del periodo Campaniforme y los inicios tes húmedos, debido a que el yacimiento se
y desarrollo de la Edad del Bronce, impacto sitúa junto a una rambla (Walker, 1985).
que comienza a ser valorado por algunos es- El segundo de los yacimientos que tra-
pecialistasarqueobotánicos (Carrión García, tamos es el Cerro del Cuchillo (Hernández
2001; Fuentes et alii, 2005). Pérez et alii, 1992), situado al norte de la
En el territorio que comprende nuestro ciudad de Almansa (Albacete), a 900 me-
estudio (zona septentrional del término de tros sobre el nivel del mar. Está adscrito a la
Yecla), no se han realizado análisis de mues- Edad del Bronce con una cronología entre el
tras a través de estas disciplinas en crono- 1640 + 90 a.C. y 1440 + 90 a.C. Los datos
logías prehistóricas, solo contamos con la con los que contamos pertenecen al antra-
presencia de bellotas sobre un pavimento coanálisis realizado sobre 1.145 fragmentos
en el Corte 2, plano 5, del Cerro de la Cam- de carbón. Entre ellos destacamos la pre-
pana (Garcés Tarragona, 1993: 1109) y un sencia de Pinus halepensis (Pino carrasco,
importante conjunto de semillas de cereal 66%), Quercus ilex subsp. (Encina, 43%) o
depositadas en el Museo Arqueológico de Quercus ilex subsp. Rotundifolia (Carrasca);
Yecla, pendientes de la realización de aná- esta última puede deberse a un clima más
lisis carpológicos para determinar la especie seco, aunque las diferencias morfológicas
de cereal documentada en este yacimiento entre los taxones son inapreciables. También
de la Edad del Bronce. aparece representada la familia de las rosá-
Por este motivo, para aproximarnos a ceas formando parte del estrato subarbusti-
una reconstrucción del paleoambiente en vo de carácter espinoso, así como Rosma-
nuestra área de estudio durante la Prehistoria rinus officinalis (Romero, 1%) que aparece
Reciente (Calcolítico y Edad del Bronce), en zonas con pisos degradados dentro de la
hemos de circunscribirnos a un territorio vegetación termomediterránea. Otro de los

74
ATHENE
ARQUEOBOTÁNICA

grupos representados es
el de las gramíneas, prin-
cipalmente por Arundo
donax (Caña) y Phrag-
mites (Carrizo), que sue-
len proceder de ambien-
tes húmedos cercanos
al yacimiento. También
aparecen constatadas las
leguminosas, aunque en
este caso no ha podido
precisarse el género.
El yacimiento de Ter-
linques (Machado Yanes
et alii, 2004), situado so-
bre un cabezo, a 4 km. al Paso natural junto a un asentamiento del Bronce en la Dividilla, cabecera de la
noreste del núcleo urba- Rambla del Tomate (Foto: F. J. Carpena).
no de Villena (Alicante) Pinus, Plantago y Poaceae, los dos últimos
y a 580 m. sobre el nivel del mar, se adscribe indicativos del progresivo desarrollo de la
culturalmente al denominado Bronce Valen- agricultura en la zona, constatando además
ciano. Del espacio cronológico que abar- quenopodiáceas que suelen ir ligadas a sue-
ca el yacimiento conocemos tan solo una los salinos, lo que denota la salinidad de las
fecha radiocarbónica, 1850 + 115 a.C. El aguas de la Laguna.
análisis antracológico se ha realizado sobre Para conocer la vegetación del III milenio
una muestra de 485 carbones de la Unidad en la comarca contamos por otro lado con el
Habitacional nº1 en sus capas de derrumbe antracoanálisis realizado en el yacimiento de
e incendio. Principalmente destaca el por- La Torreta-El Monastil en Elda (Alicante)
centaje elevado de Pinus halepensis (Pino (Machado Yanes, 2010). Sobre una muestra
carrasco, 79,6%) seguido de Tamarix sp. de 88 fragmentos de carbón procedentes del
(Taray, 7,01%) debido a la cercanía de este Foso —UE 1 y 2— y la Estructura 8 del yaci-
yacimiento con la Laguna de Villena. Ha- miento, se han podido identificar 10 taxones
llando también Rosmarinus officinalis (Ro- diferentes, entre los que destacan los 54 frag-
mero 2,89%), Quercus ilex / Q. coccifera, mentos de Pinus halepensis que representan
(Encina/Coscoja, 2,47%) Olea europea ssp. el 61,4% de la muestra, 10 de Quercus ilex
Sylvestris, (Acebuche, 0,82%), Juniperus / Q. coccifera (11%), 4 de Arbutus unedo
(041%), Fraxinus sp., (Fresno 0,41%), Ar- (4,55%), 3 de Olea europea ssp. sylvestris
bustus unedo (Madroño, 0,40%), constatan- (3,41%), constatándose en menor medida la
do de igual modo la presencia de gramíneas presencia de Jasminum fruicans, Juniperus
como Stipa tenacissima (Esparto), aunque se sp., Pistacia lentiscus, Salix sp. y Daphne sp.
desconocen los porcentajes de esta última. Finalmente, también se han recopilado
En este sentido, también contamos con los datos del análisis antracológico realiza-
la serie palinológica de la desecada Laguna do sobre el yacimiento adscrito al Bronce
de Villena (Yll et alii, 2003) situada al norte Valenciano de la Mola d’Agres, situado so-
de esta ciudad, observando unos datos muy bre la ladera norte de la Sierra de Mariola, a
similares a los ya mencionados anterior- 791 msnm., en Agres (Alicante), constatan-
mente, aunque de cronologías más antigua do, sobre una muestra de 2.243 fragmentos
(6260 + 40 B.P.) destacando la presencia de de carbón, los siguientes taxones: Quercus

75
ATHENE
ARQUEOBOTÁNICA

en la zona, por lo que debemos de


ser extremadamente cautos para
llevar a cabo esta caracterización.
La presencia destacada de Pi-
nus halepensis en los yacimientos
de El Prado (Jumilla), Cerro del
Cuchillo de (Almansa) y Terlin-
ques (Villena) muestran el domi-
nio de esta especie arbórea en toda
la zona. Quecus ilex (Carrasca)
aparece ampliamente representa-
da en Mola d´Agres en altitudes
semejantes a las constatadas sobre
los corredores yeclanos, aunque
en un nicho ecológico como es la
Sierra de Mariola, por lo que no
podemos hacer extensiva densida-
des tan importantes de esta especie
arbórea, constatando actualmente
algunos ejemplares de esta espe-
Pino (Pinus halepensis). Especie representada en los análisis políni- cie en zonas de monte como en
cos y antracológicos de los yacimientos del III y II milenio a.C. de Tobarrillas, el Monte Arabí, Sierra
nuestro entorno geográfico (Foto: F. J. Carpena). de Salinas, Serral, las Pansas, etc.
(Carpena Chinchilla, 1990).
ilex, (Carrasca, en torno al 80%) y en menor A partir de estos datos y debi-
medida Arbustus unedo (Madroño), Cistus do a la proximidad existente entre los corre-
sp., Erica multiflora (Brezo), Fraxinus oxy- dores septentrionales de Yecla y el Corredor
carpa (Fresno), Juniperos sp., Leguminosae de Almansa, podemos aproximar como hipó-
sp., Olea europea (Acebuche), Phillyrea sp., tesis de trabajo, un paisaje dominado por Pi-
Pinus nigra ssp. salzmanii, (Pino negral), nus halepensis, seguido de Quercus ilex y de
Pistacia terebinthus (Trementino), Quercus otros taxa constatados en el Cerro del Cuchi-
faginea ssp. valentina, Rhamnus lycioides llo y Terlinques como Rosmarinus officinalis
(Espino negro), Rhamnus sp., Rosacea sp. y (Romero), Olea europea (Acebuche) y Stipa
Sorbus sp. Dicho análisis muestra la impor- tenacissima (esparto), este último constatado
tancia de la carrasca frente a otras especies en el yacimiento de Terlinques. También des-
de sustitución que se dan en una pequeña tacamos la probable presencia de álamos y
proporción como son: Arbustus unedo (Ma- olmos circundando las fuentes de agua prin-
droño), Cistus, Juniperus, Rhamnus, etc. cipales, así como gramíneas y leguminosas.
3. A modo de conclusión Esta breve aproximación al marco vege-
Una vez expuesto el soporte vegetativo tativo queda condicionada por la inexisten-
principal de las distintas zonas que circundan cia como ya mencionábamos anteriormente,
nuestro ámbito de estudio, vamos a caracte- de análisis paleobotánicos sobre la zona de
rizar las condiciones paleoambientales del II estudio; no obstante, refleja de manera bas-
milenio a.C. en el denominado corredor de tante fehaciente el conjunto de datos dispo-
Yecla en su zona septentrional, aunque par- nibles en el territorio circundante.
timos de la base de que no se han realizado Los datos aportados en el presente estu-
series palinológicas y análisis antracológicos dio muestran que la presencia del pino en la

76
ATHENE
ARQUEOBOTÁNICA

vegetación mediterránea nativa


es mucho más abundante de lo
hasta hace poco tiempo señala-
ban los trabajos sobre la vegeta-
ción potencial de la zona (Alca-
raz Ariza, 1984), matizados, sin
embargo, en la actualidad (Al-
caraz Ariza, 2002). Observando
cómo en los yacimientos de El
Prado (Jumilla), Cerro de El Cu-
chillo (Almansa), Terlinques (Vi-
llena) y La Torreta-El Monastil
(Elda), comprendidos cronológi-
camente entre el III al II milenio,
predomina como especie más re-
presentativa el Pinus halepensis Vista general del corredor Villena-Yecla, zona donde se situaba la
paleolaguna de Villena (Foto: Pedro Mas).
(Pino carrasco) y en un segundo
lugar Quercus ilex (Encina), que
nos indican una probable degra-
dación del medio en el que no
solo los cambios acaecidos en la
fase Subboreal, antes menciona-
da, sino también la antropización
del medio pudo influir en “…una
regresión del bosque a favor de
crear zonas aptas para la eco-
nomía agro-pastoril…” (Her-
nández Pérez et alii, 1992: 189)
sobre todo en los ámbitos cerca-
nos a los asentamientos donde se
produjo una intensificación en los
Vista actual del cabezo donde se sitúa el yacimiento de Terlinques,
diferentes usos de la madera. adscrito culturalmente al Bronce valenciano (Foto: Actuaciones Ar-
A través de las fuentes arque- queológicas en la Provincia de Alicante, 2001).
obotánicas consultadas, somos
capaces de aproximarnos al medio y conse- del medio y los recursos disponibles en una
cuentemente a la explotación de este por las sociedad eminentemente rural en la que el bi-
comunidades campesinas de la Prehistoria nomio hombre-medio está fuertemente unido
Reciente. Sin embargo, somos conscientes y relacionado con la densidad poblacional y
de las dificultades con las que contamos en la las dimensiones de los asentamientos.
actualidad para acercarnos al paleoambiente 4. Agradecimientos
del término de Yecla, pero también del am- Quiero expresar mi más sincero agradeci-
plio trabajo que se abre a través de la interdis- miento a las personas que han hecho posible
ciplinaridad de la ciencia arqueológica que la realización de este trabajo entre las que
nos permite conocer a través del estudio de se encuentran: Daniel Andrés Díaz, Francis-
las fuentes arqueobotánicas y zooarqueológi- co José Carpena Chinchilla, Catalina Galán
cas no solo el contexto material del hombre Saulnier, Ana María Garcés Tarragona, Libo-
prehistórico sino también, el conocimiento rio Ruiz Molina y Milagros Ros Sala.

77
ATHENE
ARQUEOBOTÁNICA

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78
ATHENE
COLABORACIONES

ALTERNATIVA YECLANA DE
CONSUMO ECOLÓGICO (AYCE):
NACIMIENTO Y JUSTIFICACIÓN
DE CONSTITUCIÓN
1. ¿Quiénes somos? pués, cuando obtuvimos el alta oficial por par-
Desde hace algunos años, un grupo de te de la Consejería, informando de todo ello a
familias yeclanas viene preocupándose por socios y posibles interesados en la I Asamblea
consumir productos ecológicos en Yecla, de la asociación Alternativa Yeclana de Con-
dando prioridad a los producidos en nuestro sumo Ecológico (AYCE), celebrada el 30 de
término. Ya en el año 2004 se organizaron Junio (Ver Figura 1), resultando también en un
las primeras jornadas de consumo ecológi- notable éxito.
co en nuestro municipio, resultando exitosa, Actualmente, somos más de 40 socios,
pero sin llegar a materializarse en una aso- contamos con un local obtenido tras un true-
ciación que promoviera y facilitara el acceso que con uno de los miembros de la asocia-
a los productos ecológicos. Para acceder a ción y situado en la C/San Pedro nº14, lugar
este tipo de productos, hubo que esperar a donde nos solemos reunir los martes a las
2009, momento en el que se iniciaron los 18.30 h. de la tarde.
contactos con asociaciones foráneas como
“Salud Sostenible” (El Raal), La “Huella 2. ¿Cuáles son nuestros objetivos?
Positiva” (Cartagena) y actualmente “Raíces Nuestros objetivos generales son los que
para la Diversidad” (Santomera). vienen marcados en nuestros estatutos de
Ante la creciente demanda de estos pro- constitución y son los siguientes:
ductos, la satisfactoria relación con las citadas • Promover la agroecología y la relación
asociaciones así como el buen hacer de estas y armónica entre el mundo rural y urbano.
de otras, un grupo de consumidores nos plan- • Potenciar unos hábitos de consumo enmar-
teamos seriamente la idea de crear
nuestra propia asociación. Para
llevar a cabo este proyecto, meses
atrás un grupo numeroso comenzó
a reunirse semanalmente, llegando
a la conclusión de convocar una
charla informativa abierta a todo
el pueblo para el 30 de Marzo de
2011, con el objetivo de difundir
nuestras intenciones. La respues-
ta fue muy satisfactoria, tanto por
la afluencia de unos 100 interesa-
dos (consumidores y productores),
como por el desarrollo de la re-
unión, animando definitivamente
a la creación de la asociación. La Figura 1. Cartel anunciador de la I Asamblea AYCE (Fuente: Na-
creación se materializó poco des- varro-Lorente, J. L.).

79
ATHENE
COLABORACIONES

cados preferentemente en un contexto local. implantar y mantener estos huertos así como
• Tender hacia la autogestión, especial- en el desarrollo de tareas paralelas: composta-
mente en el campo de la alimentación y de je, semillero, trasplantes, etc. Estas iniciativas
la salud. han tenido gran éxito en ciudades aledañas
• Fomentar el respeto y la explotación ade- (Novelda, Elche, Petrel, etc.) y suponen espa-
cuada de los recursos de la tierra. cios adicionales de esparcimiento y encuentro.
• La adquisición de alimentos y productos Además, son espacios donde se pueden llevar
obtenidos mediante técnicas de producción a cabo tareas de Educación Ambiental para co-
ecológicas para el consumo de los asocia- legios, institutos y otros centros.
dos, eliminando tanto como sea posible la
existencia de intermediarios. Actividad 2.1 Creación de huertos
ecológicos-educativos: Algunos de los cen-
3. Actividades que pretendemos llevar a tros educativos de la localidad de Yecla (por
cabo ejemplo, el colegio “La Pedrera”) cuentan
Para llevar a cabo los objetivos señala- con antiguos espacios verdes destinados a
dos en el punto anterior, nos hemos plantea- huertos escolares. Otros de reciente creación
do una serie de actividades que enumeramos también creemos que disponen de posibili-
a continuación. Al respecto, hay que reseñar dades potenciales en este sentido, como es
que no todas las actividades se van a llevar a el caso del nuevo colegio San José de Cala-
cabo de forma inmediata ya que algunas de sanz. De esta manera, y a través de la Aso-
ellas, por su complejidad, requieren de pla- ciación, proponemos la creación y manteni-
zos más largos: miento de Huertos ecológicos escolares, los
cuales tendrán una doble funcionalidad:
Actividad 1. Consumo de productos • Fomentar la Agricultura Ecológica.
ecológicos: Se trata del objetivo principal • Proveer alimentos para los diferentes
de la asociación. Pretendemos consumir comedores escolares (caso del colegio “La
productos ecológicos, dando prioridad a Esperanza”, “Las Herratillas”, etc.).
aquellos producidos en la localidad y bajo
un principio de relación directa entre el pro- Actividad 3. Desarrollo de talleres y
ductor y el consumidor. Con esta iniciativa cursos: La agricultura ecológica es un sector
creamos oportunidades a agricultores loca- de alta densidad de conocimientos (ONU,
les, contribuyendo a crear puestos de trabajo 2010) por lo que entendemos que la forma-
y a garantizar un ingreso justo al agricultor ción es una de las asignaturas pendientes en
por aquellos productos que genera. esta materia y, por consiguiente, una en las
que más hay que incidir. Es por ello que pre-
Actividad 2. Utilizar espacios munici- tendemos desarrollar talleres y cursos abier-
pales para el desarrollo de huertos sociales: tos a toda la ciudad de Yecla y relacionados
Como ya ha ocurrido en otras poblaciones (y con el consumo ecológico así como con
con gran éxito) proponemos cooperar con el tradiciones locales: talleres de realización
Ayuntamiento en la gestión de huertos urbanos de conservas, extracción de semillas, arqui-
ecológicos. La idea es la de crear parcelas para tectura bioclimática, compostaje, gestión de
dedicarlas al cultivo ecológico (detalles de un pequeños huertos ecológicos, creación de
huerto-jardín ecológico pueden ser observados huertos urbanos, etc.
en las figuras 2 y 3) en terrenos municipales
con el objetivo de ser cedidas, temporalmente Actividad 4. Asesoría en temas de pro-
y en función de la demanda, a jubilados o a ducción ecológica: Estaremos dispuestos a
ciudadanos en paro. Los miembros de la aso- asesorar en temas relacionados con la pro-
ciación actuarían como asesores a la hora de ducción ecológica a cualquier miembro de

80
ATHENE
COLABORACIONES

la asociación a través de
nuestro correo electróni-
co o bien en nuestro local.

Actividad 5. Desa-
rrollo de charlas en co-
legios e institutos en te-
mas relacionados con el
consumo ecológico.

Actividad 6. Cele-
bración de encuentros
de socios y simpatizan-
tes: El I Encuentro de
socios y simpatizantes
de AYCE ha sido ya una
Figura 2 y 3. Detalles de un huerto-jardín ecológico. (Fotos: Soriano-Disla,
realidad y fue celebrado
J. M.).
antes de la publicación
de este número, concreta- mas relacionados con el consumo ecológico
mente los días 8 y 9 de Octubre en el Aula para satisfacer las necesidades y solventar las
de la Naturaleza de la Sierra de Salinas. Este posibles dudas de los asociados en la materia.
encuentro estuvo dedicado a debatir e infor-
Actividad 10. Contribución en la crea-
marnos sobre distintos aspectos relaciona-
ción del banco de semillas local: Pretende-
dos con la producción ecológica y artesanal,
mos recabar un buen número de semillas de
bioconstrucción, medicina alternativa, ban-
variedades locales para ser cultivadas y selec-
cos del tiempo, movimientos cooperativis-
cionadas así como ser transferidas al Banco de
tas, permacultura, etc.
Semillas de la Universidad de Murcia dirigido
Actividad 7. Cata y selección de pro- por el Catedrático José María Egea. Asimismo,
ductos ecológicos: Al menos en dos ocasio- pretendemos llevar a cabo intercambio de se-
nes por año pretendemos llevar a cabo catas millas entre los miembros de la asociación.
de productos ecológicos teniendo como obje-
4. ¿Por qué crear una asociación de con-
tivo la selección de aquellas variedades mejor
sumidores y productores de productos
adaptadas a nuestras condiciones edafoclimá-
ecológicos?
ticas y con mejores características organolép-
Para entender las razones por las cuales
ticas (color, textura, aspecto y sabor).
decidimos aunar nuestros esfuerzos y com-
Actividad 8. Celebración del mercadi- partir nuestros pensamientos para la crea-
llo ecológico y artesanal local: Este objeti- ción de AYCE, es necesario conocer el con-
vo, el cual se plantea más a largo plazo, se cepto de agricultura ecológica, y las ventajas
concreta en la creación de un mercadillo de de esta sobre el modelo que impera durante
productores ecológicos o artesanales locales, las últimas décadas, la agricultura intensiva
con una frecuencia de, al menos, una vez por o industrial.
mes. Esta iniciativa beneficiaría, sin duda, al La agricultura ecológica es un sistema de
maltrecho comercio y agricultura local. producción agrario que utiliza una serie de téc-
nicas (agrícolas y ganaderas) que excluyen el
Actividad 9. Creación de un fondo bi- uso de productos químicos de síntesis (fertili-
bliográfico: Consideramos clave el hecho de zantes, plaguicidas, antibióticos, aditivos), con
crear una biblioteca física y digital sobre te- el objetivo de preservar el medio ambiente y

81
ATHENE
COLABORACIONES

su diversidad genética, mantener o aumentar - Porque están libres de productos quí-


la fertilidad del suelo, así como proporcionar micos de síntesis. Se ha demostrado que en
alimentos suficientes de máxima calidad nutri- las últimas décadas existe una relación entre
tiva, sanitaria y sensorial, respetando para ello los modelos dietéticos y enfermedades, ha-
los ciclos naturales (Egea-Sánchez y Egea- biéndose reconocido un aumento de ciertas
Fernández, 2010). Ver figuras 2 y 3. enfermedades crónicas. En este sentido, las
La agricultura ecológica se presenta como enfermedades transmitidas por los alimentos
una alternativa a la agricultura que predomina son uno de los problemas más difundidos en
en la actualidad, la agricultura intensiva. Este la salud pública (Raigón, 2007). Para ilustrar
modelo agrícola industrial o intensivo se desa- estos hechos señalamos que, por ejemplo, el
rrolla en la década de los 60 (“revolución ver- 20 % (aproximadamente) de los canceres ac-
de”) con el objetivo de producir más alimentos tuales en los países desarrollados provienen
para los países del tercer mundo incrementando de la alimentación (Khayat, 2011), el uso de
al máximo la productividad del suelo y el creci- pesticidas provoca aproximadamente 20.000
miento vegetativo. No ha hecho falta que pase muertes al año (Scialabba, 2007), etc.
mucho tiempo para que los impactos negativos - Porque los productos ecológicos po-
derivados de este modelo agrícola se hagan seen mayores contenidos en vitaminas,
evidentes. Esta agricultura intensiva supone minerales, oligoelementos y metabolitos
un riesgo para el ser humano y para el medio secundarios (antioxidantes, anticanceríge-
ambiente por el uso de productos químicos de nos, antimicrobianos, antiinflamatorios, re-
síntesis y transgénicos (organismos genética- forzantes del sistema inmune, etc.) (Raigón,
mente modificados), además ha provocado el 2007; Scialabba, 2007; ONU, 2010).
aumento de los costes de producción, el incre- Estos hechos no hacen más que reforzar
mento de la erosión del suelo, el abandono del nuestra apuesta por el consumo de productos
medio rural, la disminución de la calidad de los ecológicos, en este caso desde una visión más
alimentos y de la fertilidad del suelo. Como egoísta, como es la defensa de nuestra salud.
contraposición, la agricultura que nosotros
promovemos y defendemos, es una agricultura • Medio ambiente: debido a que la agri-
ecológica y natural, la cual es beneficiosa para cultura ecológica no utiliza químicos tóxi-
la salud de las personas y del medio ambiente, cos, respeta los ciclos biológicos, fomenta
también desde un punto de vista social y de ren- el incremento de la fertilidad y de la biodi-
tabilidad así como por la seguridad y calidad de versidad, utiliza técnicas naturales, etc. Las
los alimentos producidos. De forma detallada, prácticas y principios ecológicos ayudan a
estos beneficios son los siguientes: reducir el impacto de una actividad antrópi-
ca como es la agricultura. En algunos casos,
• Salud: decía Hipócrates que “tu alimento y tras años de cultivo ecológico, puede que
sea tu medicina y tu medicina tu alimento”. se llegue a conseguir ecosistemas altamen-
Actualmente, se ha llegado a tal incongruen- te productivos, diversos, equilibrados y con
cia que consumimos medicamentos que cu- pocos requerimientos externos. Entre las
ran patologías provocadas por los alimentos ventajas que para el Medio Ambiente supone
(“Que tu alimento no sea tu veneno”). Es el desarrollo de prácticas ecológicas encon-
necesario pues un cambio de rumbo en los tramos (Raigón, 2007):
hábitos alimenticios que necesariamente tie- - Aumento de los niveles de materia or-
ne que pasar por el consumo de productos gánica (Fließbach et al., 2007; Scialabba,
provenientes de sistemas de producción eco- 2007): lo cual redunda en una menor erosión
lógicos ya que estos benefician a la salud de y degradación, mayor fertilidad, mayor con-
las personas por dos razones principalmente: servación de C, mayor diversidad, mayor ca-

82
ATHENE
COLABORACIONES

pacidad de autorregulación del suelo, mejor que estos organismos están patentados por po-
estructura y mejor infiltración. derosas multinacionales.
- Mejora de las condiciones de vida de
la fauna asociada a sistemas agrícolas (aves, • Rentabilidad (económicamente) y so-
abejas, lombrices) y aumento general de la ciedad: creemos que la agricultura ecológica
biodiversidad (Hole et al., 2005). es más rentable económicamente y más equi-
- Disminución de las emisiones de gases tativa socialmente que la industrial, fomen-
efecto invernadero (Scialabba y Müller-Lin- tando un modelo agrario más justo, donde
denlauf, 2010). los agricultores tienen una mayor autonomía
- Disminución de la contaminación de (Scialabba, 2007; ONU, 2010). Esto se debe a
aire, suelo y agua (Scialabba, 2007). los siguientes principios y hechos que carac-
- Disminución de la degradación del sue- terizan un sistema de producción ecológico:
lo en general (Scialabba y Müller-Linden- - Canales cortos de comercialización: la
lauf, 2010). agricultura ecológica y nuestra asociación
- Mantenimiento de ecosistemas que se en particular tiene como una de sus metas
integran en el paisaje, que sirven como zo- principales la de reducir los canales de co-
nas de amortiguamientos de impactos o de mercialización, tanto que lleguen a ser sola-
transición y como hábitat de fauna (Scialab- mente 2 los componentes de estos canales: el
ba y Williamson, 2004). agricultor y el consumidor. De esta manera,
- Consumo más eficiente de agua (Scia- el agricultor puede recibir un precio justo
labba, 2007). por sus productos, permitiéndole vivir de su
- Eliminación del peligro que supone la oficio y el consumidor compra un producto
utilización de organismos genéticamente mo- de calidad a un precio asequible.
dificados (OGM): estos organismos creados - Reducción de los insumos (agua, quími-
en laboratorios para que sean resistentes a pla- cos, fertilizantes…): un sistema ecológico es
gas, a herbicidas, para que sus frutos sean más un sistema equilibrado y con el tiempo cada
duraderos, etc., son un auténtico peligro para vez más independiente (ONU, 2010). Parafra-
nuestra salud pero también para nuestro Me- seando a Labrador (2002) “El objetivo de la
dio Ambiente. De acuerdo con Soriano-Disla agricultura ecológica es desarrollar agroeco-
(2006), los posibles impactos derivados de los sistemas con una dependencia mínima de in-
OGM son: transferencia de genes por polini- sumos agroquímicos y energéticos, sistemas en
zación cruzada y contaminación genética (por los que las interacciones ecológicas y la siner-
ejemplo, si a una planta se le ha incorporado el gia entre los componentes biológicos ofrezcan
gen que la hace resistente a un herbicida, este los mecanismos que fomenten la propia fertili-
gen puede pasar también a las plantas silves- dad del suelo, la productividad y la protección
tres que circundan la plantación), uniformidad del cultivo”. De esta manera, el agricultor tie-
de cultivos (por lo tanto mayor vulnerabilidad ne menos gastos y es más independiente de los
ante plagas) y exterminación de especies no tóxicos con las que las multinacionales com-
objetivo (ya que muchas plantas son modifica- primen el yugo del agricultor.
das para hacerlas resistentes a plagas, pero esta - Consumo local: estamos ante otro de
resistencia, en la mayoría de casos mediante la nuestros pilares fundacionales, evitar a toda
producción de toxinas, puede afectar a otras costa los desplazamientos. Queremos que la
especies vitales para el ecosistema). Además mayoría de productos se produzcan y se con-
de los impactos ambientales, la utilización de suman aquí, es la mejor manera de reducir gas-
OGM está ligada a la aparición de nuevas bac- tos de transporte o almacenamiento, de conse-
terias patógenas y resistencias a antibióticos y guir la máxima calidad de los productos al ser
hacen más dependientes a los agricultores ya cogidos en su punto de madurez, de establecer

83
ATHENE
COLABORACIONES

un contacto consumidor-agricultor, de fijar el sabores, colores ni texturas comparables a los


trabajo de esta último y de ser independientes producidos de forma ecológica o tradicional.
de factores externos, caminando de esta mane- Precisamente, el fomento de la conservación
ra hacia la ansiada soberanía alimentaria. y utilización de variedades locales redunda en
una gran variedad de productos (Ver Figuras
• Calidad y seguridad de los productos: 4 y 5), recuperando en algunos casos sabores
a los beneficios relatados anteriormente, se que muchos creían extinguidos para siempre.
le une otro no menos importante, como es Por último, es necesario señalar que los
la calidad y seguridad de los productos eco- productos ecológicos cuentan con su propia
lógicos (Scialabba, 2007). Hay que tener en reglamentación y deben ser sellados y eva-
cuenta que, tal y como se ha señalado, los luados por los comités de agricultura eco-
productos ecológicos están libres de químicos lógica (más información en el apartado 6).
de síntesis, lo cual supone una gran ventaja De esta manera, estos productos cuentan con
para el medio ambiente y para nuestra salud. una garantía que no poseen los productos
Precisamente, nuestra salud se ve beneficiada convencionales.
por los mayores contenidos en vitaminas, mi- Los beneficios que supone el consumo de
nerales y oligoelementos que poseen. A este productos producidos de forma ecológica (en
hecho, se le une el mayor contenido en an- contraposición a la mayoría de productos que
tioxidantes (sustancias polifenólicas que emi- invaden los supermercados provenientes de
ten las plantas, normalmente, en situaciones un tipo de agricultura poco o nada ecológica)
de estrés) y menos agua, lo cual redunda en fueron los que nos empujaron y animaron a
una mejor conservación (Raigón, 2007). Los la creación de AYCE. Ante la dificultad ma-
productos ecológicos, al ser cosechados en su nifiesta para encontrar estos productos y res-
punto de madurez, respetando los ciclos de petar nuestros principios de consumo local y
los seres vivos y utilizando semillas locales canales cortos de comercialización, la puesta
y/o ecológicas, poseen mejores características en marcha de AYCE era pues indispensable.
organolépticas. Cualquiera que haya proba-
do, por ejemplo, un tomate ecológico habrá 5. Situación de la Agricultura Ecológica
expresado (o al menos sentido la necesidad en Yecla
de hacerlo) la frase “Este tomate sabe a to- La agricultura ecológica ha experimenta-
mate”. Parece una redundancia pero no lo es, do un considerable aumento a nivel español,
los alimentos convencionales no presentan llegando a las 1.300.000 Has (Figura 6). Asi-

Figura 4 y 5. Muestra de productos ecológicos. (Fotos: Soriano-Disla, J. M. y Molina, A.).

84
ATHENE
COLABORACIONES

mismo, el número de productores también ha de nuestra variedad autóctona: Monastrell. El


aumentado considerablemente, llegando a los olivo también es una especie rústica, poco ata-
21.291. A nivel de la región de Murcia (MARM, cada por plagas y enfermedades y muy bien
2009) el número de productores que se dedican adaptada a nuestra zona. El tercer cultivo en
a la agricultura ecológica es de 1.528 (7,2 % importancia es el almendro (Prunus dulcis),
del total a nivel español), cultivando una su- especie que ha sido cultivada muchos años en
perficie de 37.600 Has, (2,9 % de la superficie nuestra localidad debido a su buena adaptación
cultivada a nivel español). En nuestro munici- a suelos pobres en nutrientes y a la sequía.
pio, y según datos de 2011 (CAERM, 2011), el El cultivo de hortalizas ecológicas en Yecla
número de productores ecológicos es de 215 es minoritario, suponiendo únicamente un 1,4
(14,1 % respecto al total de la región). Además % de la superficie total dedicada a agricultura
de los productores, Yecla también cuenta con ecológica (CAERM, 2011). Entre las posibles
5 elaboradores con certificado en Agricultura causas que explican la reducida superficie de-
ecológica; tres corresponden a la vinificación, dicada a este tipo de cultivo se encuentra la
uno a la elaboración de aceite de oliva y otro a falta de formación teórica y práctica para el
la producción de humus de lombriz. desarrollo de este cultivo y los problemas que
Del número total de productores ecológi- supone emplear variedades modificadas gené-
cos en Yecla, una gran parte se dedica al cul- ticamente (lo cual deriva en una mayor sensi-
tivo de la vid (Vitis vinifera) y el olivo (Olea bilidad ante plagas y enfermedades, pérdida de
europea), ya que son especies que se adaptan cualidades organolépticas, pérdida de biodi-
muy bien al cultivo ecológico en nuestra zona. versidad, etc.). Un análisis parecido se puede
La campaña de feromonas contra la polilla del hacer para el cultivo de frutales. Una de las po-
racimo (Lobesia botrana) ha conseguido au- sibles soluciones a los problemas planteados es
mentar el número de productores inscritos en el uso de variedades de población (comúnmen-
el consejo regulador de agricultura ecológica. te conocidas como “variedades locales”) a la
A este hecho se le une la facilidad de cultivo hora de realizar cultivos hortícolas ecológicos.
Estas variedades,
en general, son
menos productivas
que las comercia-
les pero precisan
de menos insumos
a la hora de culti-
varlas (menor gas-
to de fertilizantes
y fitosanitarios).
Además, a partir de
las variedades de
población podemos
obtener semillas
año tras año, tal y
como se hacía tra-
dicionalmente. Si
bien, la adaptación
al cultivo ecológico
Figura 6. Evolución de la superficie dedicada a agricultura ecológica a nivel Español. de hortalizas y fru-
(MARM, 2009). tales va a depender

85
ATHENE
COLABORACIONES

también de cada especie (ejemplos de frutales - Pasado un tiempo de conversión que va


con buena adaptación al cultivo ecológico: al- en función del tipo de cultivo (por ejemplo,
baricoquero (Prunus armeniaca), almendro y 2 años para hortícolas y 3 para olivo), la pro-
ciruelo (Prunus domestica)). ducción de la parcela pasa a ser ecológica.
De acuerdo con lo expuesto, podemos afir- - Los titulares de las parcelas pueden
mar que en Yecla se cultivan especies vegeta- solicitar el acortamiento del tiempo de con-
les con posibilidades de adaptación al cultivo versión si la parcela no ha sido tratada con
ecológico. Es necesario saber que la Agricul- productos no autorizados en agricultura eco-
tura Ecológica requiere de un periodo largo de lógica durante un tiempo.
tiempo para que el sistema funcione (creación Todos los productos obtenidos de acuerdo
de setos, mejora de la fertilidad y estructura del a la normativa de producción agraria ecológica
suelo, refugio de fauna auxiliar, etc.). Nuestra llevan una etiqueta donde se puede leer “agri-
asociación cuenta con un Huerto Experimen- cultura ecológica” (en castellano o en cual-
tal, donde se propagan semillas (Banco de se- quiera de las lenguas de la Unión Europea) y
millas) y se emplean distintas técnicas cultura- un logotipo o sello que indica la autoridad o el
les de Agricultura Ecológica. Uno de nuestros organismo de control que certifica que eso es
propósitos es crear los “HUERTOS URBA- así (ver figuras 7 y 8). De esta manera, la agri-
NOS”, que ya están funcionando muy bien en cultura ecológica, a diferencia de la industrial,
localidades vecinas (Ej: Elda-Petrer). cuenta con un sistema de control propio que ga-
rantiza la calidad de los productos producidos.
6. Certificación ecológica
La producción agrícola y ganadera eco- 7. Síntesis y conclusión
lógica está regulada por una normativa euro- El presente artículo ha repasado la breve
pea (Reglamento CE 834/2007) que estable- historia de la nueva asociación AYCE, desta-
ce unas normas de producción, de etiquetado cando sus principios fundadores y actividades
y de control del producto desde donde se propuestas. Una vez presentada, se ha ahonda-
produce hasta que llega al consumidor. A do en las razones impulsoras de nuestra inicia-
nivel de la región de Murcia, el organismo tiva así como en la situación de la agricultura
encargado del control de la certificación eco- ecológica en nuestro municipio y en la forma
lógica es el Consejo de Agricultura Ecológi- de obtener la certificación correspondiente.
ca de la Región de Murcia (CAERM). Si un Por lo que a nosotros, los miembros fun-
agricultor quiere tener certificada su produc- dadores de AYCE, respecta, no podemos estar
ción debe seguir los siguientes pasos: más satisfechos ante la acogida y el respaldo
- Notificar al CAERM la inclusión de que ha tenido la asociación. Creemos que no
nuevas parcelas para comercializar su pro- hay nada más bonito como creer en unas ideas,
ducción con la etiqueta “agricultura ecológi- compartirlas con un buen número de gente y
ca”. Para ello el agricultor a de aportar una llevarlas a la práctica. Esto es precisamente lo
cuota base más una cuota de inclusión en que ha pasado con AYCE, lo cual ha permitido
función de la superficie y del cultivo. su creación y la adhesión de un buen número
- La parcela recibe la visita de técnicos de socios. Queremos recordar que cualquiera
del consejo los cuales levantan un acta. Con puede formar parte de nuestra asociación y que
los datos recogidos en el acta y tras realizar para ello puede acudir a nuestra sede, escribir
los análisis pertinentes, realizan el corres- un correo a consumoecologicoyecla@gmail.
pondiente informe. com o visitar nuestro blog http://alternativaye-
- El informe es evaluado por el Comité de clanadeconsumoecologico.blogspot.com.
Calificación y si es favorable se emite un cer- Se ha dado un paso muy importante, pero
tificado por parte del Comité de Certificación. aún quedan muchos por dar. La situación de

86
ATHENE
COLABORACIONES

nuestro medio ambien-


te, de nuestros campos,
de nuestros agricultores
o de la salud humana es,
en general, preocupante,
observando una tendencia
que empeora año tras año.
Es por ello que no nos po-
demos relajar y que cual-
quier iniciativa que intente
solucionar alguno de estos Figuras 7 y 8. Logotipos de Agricultura Ecológica de la Región de Murcia
problemas, debe ser apo- y Unión Europea.
yada firmemente. Estos
De Schutter. Consejo de Derechos Huma-
pasos deben ser pequeños pero sólidos y cree-
nos, Naciones Unidas. http://daccess-dds-ny.
mos que la única forma de darlos es con la co-
un.org/doc/UNDOC/GEN/G10/178/52/PDF/
laboración de todos, bajo el principio de que
G1017852.pdf?OpenElement. Accedido el 25
nuestro planeta tiene recursos finitos y que la de Agosto de 2011.
suma de las contribuciones individuales y en • Raigón, M. D. 2007. Alimentos ecológicos,
este caso locales, tendrá como resultado la calidad y salud. Ed. Junta de Andalucía y Socie-
mejora de la situación actual, satisfaciendo dad Española de Agricultura Ecológica, Sevilla.
las necesidades presentes sin comprometer • Reglamento 834/2007 del Consejo de la
las de generaciones venideras. Comunidad Europea de 28 de junio de 2007
sobre producción y etiquetado de los productos
8. Bibliografía ecológicos y por el que se deroga el Reglamen-
• Egea-Sánchez, J. M., Egea-Fernández, to (CEE) no 2092/91.
J. M., 2010. Guía de Huertos Ecológicos: Los • Scialabba, N., Williamson, D., 2004. The
huertos eco-campus de la Universidad de Mur- Scope of Organic Agriculture, Sustainable Fo-
cia. Ed. Universidad de Murcia, Murcia. rest management and Ecoforestry in Protected
• Fließbach, A., Oberholzer, H. R., Gunst, L., Area Management. Environment and Natural
Mäder, P., 2007. Soil organic matter and bio- Resources Series, Working Paper no. 18, FAO.
logical soil quality indicators after 21 years of • Scialabba, N. E., 2007. Organic Agricultu-
organic and conventional farming. Agriculture, re and Food Security. International Conference
Ecosystems and Environment 118, 273-284. on Organic Agriculture and Food Security. 3-5
• Hole, D. G., Perkins, A. J., Wilson, J. D., May, FAO, Italy.
Alexander, I. H., Grice, P. V., Evans, A. D., • Scialabba, N. E., Müller-Lindenlauf, M.,
2005. Does organic farming benefit biodiversi- 2010. Organic agriculture and climate change.
ty? Biological Conservation 122, 113-130. Renewable agriculture and food Systems 25,
• Khayat, D. 2011. La Biblia contra el cán- 158-169.
cer. Ed. Temas de hoy, Barcelona. • Soriano-Disla, J. M., 2006. “Agricultura en
• Labrador, J., 2002. Aproximación a las Yecla: Presente y Futuro”. Athene 16, 94-117.
bases técnicas de la agricultura ecológica. En
Manual de Agricultura y Ganadería Ecológica 9. Webgrafía
(Labrador, J., Porcuna, J. L., Bello, A., eds.). Ed. • http://alternativayeclanadeconsumoecolo-
Mundi-Prensa, Madrid, 17-36 pp. gico.blogspot.com Accedido el 2 de Octubre
• MARM. 2009. Estadísticas 2009. Agri- de 2011.
cultura Ecológica. Ministerio de Medio Am- • http://www.caermurcia.com Accedido el 2
biente y Medio Rural y Marino. de Octubre de 2011.
• ONU, 2010. Informe del Relator Especial • http://www.coag.org Accedido el 2 de Oc-
sobre el derecho a la alimentación, Sr. Olivier tubre de 2011.

87
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

UN MUNDO FRÁGIL
En recuerdo de
Ramón Fernández Durán
Carmelo Lara Soler

Ramón Fernández Durán,


nacido el 21 de agosto de 1947
en Sevilla, Ingeniero de Caminos
y urbanita (Premio Nacional de
Urbanismo en 1977), exprofesor
colaborador de la Universidad
Carlos III de Madrid y de la Fa-
cultad de Geografía de la Uni-
versidad de Barcelona, murió el
pasado 10 de mayo de 2011 vícti-
ma de un cáncer. Fue un referen-
te del ecologismo social durante
sus 30 años de militancia en los
movimientos sociales. Publicó,
Ramón Fernández Durán.
entre otros libros, “Transporte,
espacio y capital” (1980), “La horas antes de la charla, compartía impresio-
explosión del desorden. La metrópoli como nes con Durán sobre el funcionamiento de la
espacio de la crisis global” (1993), “La economía financiera especulativa de “casi-
compleja construcción de la Europa super- no” y el papel de los combustibles fósiles en
potencia” (2005), “El tsunami urbanizador el crecimiento económico, consideraciones
español y mundial” (2006), “El crepúsculo que despertaron en mí una incipiente incli-
de la era trágica del petróleo” (2008), “Cla- nación personal por estas cuestiones. Mi in-
ves del ecologismo social” (2009), etc. Par- terés se acrecentó tras presenciar dos nuevas
ticipó en el documental “Let’s make money” conferencias organizadas por A.N.I.D.A. y
(2009) del director austríaco Erwin Wagen- desarrolladas por Jorge Riechmann (2006)
hofer y en el programa “Voces contra la glo- y Pedro Prieto (2009): “¿Cómo podemos
balización” de la 2 de RTVE1. transformar la sociedad hacia la sostenibili-
El miércoles de 9 de noviembre de 2005, dad? Biomímesis y autocontención” y “Co-
Ramón Fernández Durán, miembro de Eco- lapso energético y financiero, algo más que
logistas en Acción, exponía, con motivo de una crisis económica”.
la presentación de la revista Athene nº 15, en Durán anticipó con brillantez durante la
el Aula de Cultura “Azorín de la CAM” de conferencia la crisis económica que se dibu-
Yecla, la conferencia: Globalización y fiebre jaba sobre el horizonte como consecuencia
urbanizadora2. Aquel 9 de noviembre, varias del más que probable e inminente pinchazo
1
http://laexplosiondeldesorden.wordpress.com/about/: Breve biografía de Ramón F. D.
2
A. García Serrano, ATHENE, revista de naturaleza y medio ambiente de Yecla nº 16 (2006): Ha sido
noticia.

88
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

de la burbuja inmobiliaria que se estaba co-


ciendo3. El derrumbe anunciado de la burbu-
ja inmobiliaria ha dejado tras de sí, en la era
post-ladrillazo, un rastro de secuelas econó-
micas, sociales y medioambientales de gran
impacto. La “gallina de los huevos de oro”
(condimentada de una mentalidad social cor-
toplacista de enriquecimiento rápido) se aca-
bó, pero ha dejado como herencia innumera-
bles casos de corrupción urbanística, cientos
de causas abiertas en toda la geografía na-
cional por irregularidades asociadas al sector
de la construcción y, lo que es más irracional
todavía, una tolerancia hacia la corrupción
misma indigna de una sociedad democrática.
A la memoria de nuestro compañero Ra-
món Fernández Durán, depositario de un
gran legado intelectual, dedicaré este artícu-
lo. Algunas aportaciones bibliográficas del
que suscribe complementarán el análisis que
propongo de sus dos últimas obras: El Antro-
poceno: la expansión del capitalismo global
choca con la Biosfera (2011) y La Quiebra Portada del libro El Antropoceno.
del Capitalismo Global 2000-2030. Prepa- entornos, etc. En este periodo, la presión del
rándonos para el colapso de la Civilización homo sapiens sobre su entorno (antropiza-
Industrial (2011). Ambos trabajos nos per- ción) provoca la extinción de un gran núme-
miten adentrarnos en la crisis ecológica- ro de especies animales y vegetales en un
sistémica global que señala el autor. Sus dos tiempo geológico muy corto5. El concepto
últimos libros nos dejan, sin ningún género Antropoceno va cobrando fuerza en la co-
de dudas, unos pasajes intensos, vitales para munidad científica, algunos investigadores
el debate desde la ecología social y política. consideran el comienzo de esta nueva era
En el primer trabajo que analizamos, so- junto al inicio la revolución industrial, sin
bre la expansión del capitalismo global, Du- embargo, para otros autores, el Antropoce-
rán hace referencia al Antropoceno, término no comienza a partir de la Segunda Guerra
acuñado en el 2000 por Paul Jozef Crutzen, Mundial, momento en que las actividades
premio Nobel de Química en 19954. Para humanas han tenido un impacto global sin
Crutzen, el Holoceno, última época geoló- precedentes en la historia.
gica del periodo cuaternario, ha terminado. El proceso de extinción de especies, en
Una etapa caracterizada por importantes realidad, se inició anteriormente, aproxi-
cambios en el entorno natural durante los madamente hace 50.000 años, cuando los
últimos 12.000 ó 10.000 años: desarrollo de primeros humanos modernos empezaron a
la agricultura, alteración de los ecosistemas dispersarse por los diferentes continentes,
terrestres, transporte de especies en nuevos provocando la extinción de gran parte de la
3
Ramón F. Durán (2006): El Tsunami urbanizador español y mundial.
4
Elizabeth Kolbert (National Geographic, marzo de 2011): Bienvenido al Antropoceno. La era del
hombre.
5
http://es.wikipedia.org/wiki/Holoceno: Holoceno.

89
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

megafuana existente, como consecuencia di- principios del neolítico ha sido determinan-
recta o indirecta, además de otras causas o te en el advenimiento de esta tremenda sin-
hipótesis no antropogénicas, de la sobreex- gularidad histórica. Es más, en el siglo XX
plotación de la caza6. dicho sistema ha utilizado más energía que
Edward O. Wilson, biólogo que acuñó el en toda la historia anterior de la Humanidad
concepto biodiversidad y profesor emérito (McNeill, 2003)”... de esta forma, una sola
de la Universidad de Harvard, nos alerta de especie, la especie humana, o mejor dicho,
que si el actual proceso de extinción no se como hemos señalado, un sistema de poder
frena, la mitad de las especies de plantas y que ha estructurado y condicionado a una
animales que habitan en la Tierra desapare- gran parte de la misma, ha logrado desviar
cerán o se situarán al borde de la extinción en su propio beneficio una gran parte de los
al finalizar este siglo7. David M. Raup, pa- recursos del planeta. El 40% de la llamada
leontólogo estadounidense, apunta una con- Producción Primaria Neta, es decir, de la
sideración inicial sobre estos procesos: “la biomasa global”10.
inquietante realidad es que en el pasado El crecimiento sin parangón de la eco-
geológico hubo millares de extinciones y no nomía mundial a lo largo de todo el siglo
tenemos ninguna explicación sólida de por XX no hubiera sido posible sin una energía
qué se produjeron8. Richard Leake y Ro- abundante y barata, sobre todo de origen
ger Lewin, paleoantropólogos, señalan una fósil (petróleo, carbón y gas natural), así
reflexión final concluyente: “Por lo que se como de otros recursos renovables o no:
refiere a las Cinco Grandes, hay teorías so- agua, minerales (incluido el uranio, recurso
bre las causas, algunas convincentes, pero no renovable y por tanto limitado), alimen-
ninguna demostrada. De la sexta extinción, tos, biomasa, etc. Los combustibles fósiles
en cambio, conocemos al culpable. Somos han posibilitado la extracción y despliegue
nosotros”9. masivo de estos últimos11. El agotamiento
Para Ramón Fernández Durán las trans- inexorable de los combustibles fósiles (re-
formaciones que ha presenciado el siglo XX cursos no renovables) provocará una esca-
empequeñecen toda la historia humana ante- sez cada vez mayor de energía, un escenario
rior, alcanzando tal magnitud que ha hecho energético que menoscabará o imposibilitará
que se defina a este periodo como Antropo- el despliegue masivo de las energías renova-
ceno: “El siglo XX inaugura pues un mo- bles. La fe en el progreso técnico y científico
mento decisivo, e irrepetible, en la historia no impedirá un decrecimiento económico
no solo de la especie humana, sino del pla- a escala planetaria12. A este respecto señala
neta Tierra. El hecho de que a finales del pa- el señala el Worldwatch Institute (organiza-
sado siglo el sistema urbano-agro-industrial ción no gubernamental independiente) con
mundial derrochara casi 100.000 veces la sede Washington D.C.: “Producir energía
energía consumida por los seres humanos a renovable suficiente para sustituir la mayor

6
Franz J. Broswimmer (2002): Ecocidio. Breve historia de la extinción en masa de las especies.
7
Edward O. Wilson (2002): The Futuro of Life.
8
David M. Raup (1992): Extinction: Bad Genes or Bad Luck?
9
Richar Leakey y Roger Lewin (1996): The Sixth Extinction. Patterns of Life an the Future of Human-
kind.
10
Ramón F. Durán (2011): El Antropoceno: la expansión del capitalismo global choca con la Biosfera.
11
Ramón F. Durán (2008): El crepúsculo de la era trágica del petróleo: pico del oro negro y colapso
finaciero y ecológico.
12
Pedro Prieto (Vicepresidente de AEREN y ASPO-Spain, 2009): Colapso energético y financiero:
algo más que una crisis “NINJA”.

90
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

parte de la suministrada
por los combustibles fó-
siles, requeriría instalar
cada segundo 200 metros
cuadrados de paneles fo-
tovoltaicos y 100 metros
cuadrados de energía
térmica, y cada hora 24
aerogeneradores de 3 me-
gavatios, constantemente
durante los próximos 25
años”13.
Agustín Alonso Garri-
do, ingeniero industrial,
nos recuerda la importan-
cia de las energías fósiles
en el desarrollo de nuestra Perfil de la extracción mundial pasada y futura de petróleo y gas natural.
civilización: “La histo- Fuente: ASPO (The Association for the Study of Peak Oil). www.aspo.org.
ria del progreso es, hasta
el momento, la historia
del acceso a fuentes de
energía crecientes. Pero
no debe escapársenos
un “pequeño detalle”:
hemos sustentado el de-
sarrollo de nuestra civi-
lización en el consumo
de recursos energéticos
que, en su mayor parte,
son limitados... ¿es posi-
ble extender el modelo de
desarrollo de los países
“más desarrollados” a
los países “menos desa-
rrollados”? La respuesta
es que no. En términos
de reservas y producción Perfil de la extracción mundial pasada y futura de carbón.
energética no habría para Fuente: Energy Wacht Group Series, 2007. www.energywachtgroup.org.
todos”14.
over) y alerta sobre el gran cambio que se
Richard Heinberg, ecólogo, profesor y
advierte en nuestra civilización como con-
escritor, experto en temas interrelacionados
secuencia del agotamiento de importantes
de energía, sociedad y ecología, nos advierte
recursos, incluyendo agua, energía (com-
que la fiesta energética se acabó (the party’s

Worldwatch Institute: La situación del Mundo 2010.


13

Agustín A. Garrido (2009): La energía como elemento esencial del desarrollo. Consecuencias de un
14

modelo energético insostenible.

91
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

bustibles fósiles), minerales, etc.15. Hein- explotación de bosques y pesquerías, etc.


berg dibuja un panorama de inestabilidad Ciertamente de los textos de Durán se des-
política, perturbaciones financieras y con- prende un futuro incierto, fruto del análisis
tracción económica, con quiebras bancarias, de una sociedad compleja: “La expansión
empresarias y ejecuciones hipotecarias, en del capitalismo global está chocando ya con
un contexto de descenso de la producción la Biosfera, aparte de con todo un conjunto
y consumo de bienes reales, causadas por la de límites sociopolíticos, lo que le conducirá
imposibilidad de nuestros sistemas banca- a un profundo colapso en el siglo XXI que
rios para ajustarse a la escasez de recursos, tendrá repercusiones civilizatorias”17. Todo
al aumento de los costes ambientales y a su parece indicar, nos dice Durán, que hemos
incapacidad de sostener los grandes volúme- rebasado la capacidad de carga de la Biosfe-
nes de deuda pública y privada que genera ra, menoscabando gran parte de los recursos
nuestro sistema de producción16. renovables por encima de su capacidades de
El Antropoceno: La expansión del capi- regeneración, al mismo tiempo que la socie-
talismo global choca con la Biosfera, resalta dad industrial se ha apropiado de un “espa-
la crisis ecológica actual: alteración del cli- cio ambiental” sin precedentes, mermando
ma mundial, progresivo colapso de la bio- el espacio vital del resto de especies.
diversidad del planeta, impacto sobre la Hi- La Huella Ecológica (índice de sosteni-
drosfera (agua que se encuentra bajo y sobre bilidad) nos indica que hemos sobrepasado
la superficie de la tierra), desbordamiento la capacidad de carga del planeta en un 30%
de la biocapacidad del planeta y deuda eco- y el Índice Planeta Vivo (IPV) nos revela
lógica, impactos de la expansión global del que estamos perdiendo gran parte de la ri-
sistema urbano-agro-industrial en forma de queza biológica, procesos que se intensifica-
residuos y contaminación, la insostenibili- ron hace 35 años, con una tendencia inquie-
dad de la industrialización de la agricultura, tante hacia el agravamiento de los mismos18.

Fuente: WWF (World Wildlife Found).

15
Richard Heinberg (2003): The Party’s Over: Oil, War and de Fate of Industrial Societies.
16
Richard Heinberg (Post Carbon Institute, Energy Bulletin, 14 de enero de 2009): El fin del crecimiento.
17
Ramón F. Durán (2011): El Antropoceno: la expansión del capitalismo global choca con la Biosfera.
18
WWF (World Wide Fund): Informe Planeta Vivo 2008.

92
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

En un contexto sistémico de insosteni-


bilidad y extralimitación de la capacidad de
carga de los ecosistemas, las economías des-
truyen más valor económico proviniente de
los ámbitos comunes del que generan para
sus intereses privados, desarrollan prácticas
productivas de bienes de consumo insoste-
nibles, producen una degradación acelerada
de los ecosistemas y el agotamiento de sus
recursos naturales al no considerar los límites
biofísicos de su entorno. Franz J. Broswim-
mer, investigador del Centre for Research on
Globalization, señalaba al respecto, que la
extralimitación disminuye la capacidad de
carga: transgredirla desencadena una espiral
suicida hacia la nada19. La extralimitación de
la capacidad de carga que menciona Broswi-
mmer se puede ejemplificar en palabras del
historiador Clive Pointing “El crecimiento,
en tamaño y cantidad, de las ciudades me-
sopotámicas se basó en la sobreexplotación
agrícola de las tierras, para alimentar a la
creciente población y a la enorme ambición
de las elites. Este proceso concluyó con la Portada de La Quiebra del Capitalismo Global: 2000
primera gran crisis ecológica a escala regio- - 2030.
nal, la desertificación de Mesopotamia hacia Sus textos, de nuevo, giran en torno al
el segundo milenio antes de Cristo...”20. inicio del declive de la energía fósil barata
La segunda obra que analizamos “La y abundante, sobre la imposibilidad tecnoló-
Quiebra del Capitalismo Global 2000-2030. gica de “ensanchar los límites” ecológicos
Preparándonos para el colapso de la Ci- del planeta, la alteración del clima, colapso
vilización Industrial” constituye el último ecológico, explosión y desequilibrios demo-
legado intelectual de Ramón F. Durán. Sus gráficos, guerras por los recursos, etc. En de-
textos transitan, de nuevo, por una realidad finitiva, una multiplicidad de problemas eco-
compleja, en un ejercicio, como el mismo lógicos y sociales que gravitan sobre un eje
autor señala, de política-ficción, pero con central de crisis sistémica global. Esta crisis
muchas dosis de realidad. Este ensayo es multidimensional pende como una espada
una continuación natural del anterior sobre de Damocles sobre el futuro de la Globaliza-
el Antropoceno, un texto para el análisis y ción, entendido este término como proceso
debate desde los movimientos sociales. El económico y social por el cual se unifican
horizonte que contempla Durán en su obra los mercados y sociedades. Para Durán la
es pesimista y desmoralizador, no obstante quiebra del Capitalismo Global será un lento
el propio autor recalca al final del mismo, proceso, con altibajos y con importantes rup-
la posibilidad y necesidad de que aparezcan turas. El autor es rotundo en sus exposicio-
nuevas dinámicas socio-políticas que revier- nes: “El mundo de 2007 se ha acabado, ya
tan la situación. no existe como tal, ni volverá jamás. Es un
19
Franz J. Broswimmer (2002): Ecocidio. Breve historia de la extinción en masa de las especies.
20
Clive Ponting (1991): A green history of the world.

93
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

mundo que se está deshaciendo poco a poco bombas de relojería con mechas de menos
ante nuestros ojos, pero sin darnos cuenta. de cincuenta años.
Estamos en un punto de inflexión histórica. De la economía en un “mundo vacío”
Una bifurcación de enorme trascendencia (poca población) a la economía de un “mun-
de la que todavía no somos conscientes. O do lleno” (mucha población) nos habla Her-
tan sólo mínimamente”21. man Daly (fuente bibliográfica de Durán en
¿Por qué las sociedades actuales pueden sus textos), economista, impulsor de direc-
estar en peligro? Para Jarred Diamond, bió- trices relacionadas con el desarrollo sosteni-
logo, fisiólogo evolucionista y biogeógrafo ble, profesor en la universidad de Maryland
la razón es sencilla: “máxima población, de EE.UU. y cofundador y editor asociado
riqueza, consumo de recursos y produc- de la revista Ecological Economics: “El de-
ción de residuos significa máximo impacto sarrollo —que no crecimiento— sostenible
medioambiental y aproximación al límite en supone una gestión de recursos renovables
el que el impacto sobrepasa a los recursos. sometida a dos principios: las tasas de re-
Si lo pensamos bien, no debe sorprendernos colección deben ser iguales a las tasas de
que la decadencia de las sociedades tienda regeneración (producción sostenible) y las
a producirse inmediatamente después de ha- tasas de emisión de residuos deben ser igua-
ber alcanzado sus cifras más altas”22. les a las capacidades naturales de asimila-
Jarret Diamond, fuente de documenta- ción de los ecosistemas donde se emiten los
ción de Durán, con amplios conocimientos residuos”23. Por tanto, el no mantenimiento
de sociología, economía, biología o antropo- de estas dos capacidades debe ser considera-
logía estudió y trató de explicar la desapari- do como desarrollo no sostenible. Para Daly,
ción de sociedades del pasado. En sus textos los economistas confunden “crecimiento
nos previene de la insostenibilidad de nues- económico” con el crecimiento del producto
tra forma de vida, para Diamond los proble- Interior Bruto (PIB), sin admitir que los cos-
mas ecológicos y sociales actuales son como tes marginales derivados de los problemas
ambientales y sociales que
generan los procesos pro-
ductivos, podrían ser ma-
yores que los propios be-
neficios de producción, lo
que él llama crecimiento
antieconómico, una pér-
dida de capital natural que
nos hace a medio y largo
plazo más pobres como
sociedad y no más ricos24.
En este nuevo “mundo
lleno”, de boom demográ-
fico, el inicio del fin de la
era de los combustibles
Correlación entre población y producción de petróleo. Fuente: http://www.
survivepeakearth.com
fósiles pondrá fin al cre-

21
Ramón F. Durán (2011): La Quiebra del Capitalismo Global 2000-2030.
22
Jarred Diamond (2005): Colapso. Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen.
23
Herman E. Daly (1989): Criterios operativos para el desarrollo sostenible.
24
Herman E. Daly (1997): Crisis ecológica y sociedad.

94
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

cimiento imparable de
las grandes áreas urbanas
y del trasporte motoriza-
do tan dependientes de
la energía asequible25.
Un ejemplo de desarro-
llo urbano portentoso lo
constituye Dubai, una
de las ciudades con ma-
yor crecimiento en todo
el planeta, una estructu-
ra de megaproyectos a
gran escala: el rascacie-
los más alto del mundo
(800 metros), un hotel
suspendido en el mar de
siete estrellas, el centro
comercial más grande del
planeta, agua desaliniza-
da, cerca de dos millones
de habitantes, turismo de
lujo, estación de esquí,
islas artificiales, hoteles
de arquitectura suntuo-
sa, el puerto y futuro
aeropuerto más grande
el mundo, etc., algo así
como un nuevo paraiso Fuente: WWF (World Wildlife Found)
de exibicionismo tecno-
una media aproximada de ocho calorías de
lógico dependiente de las energías baratas
combustible fósil, sobre todo de petróleo27.
en pleno desierto árabe26.
El biólogo Jeffrey Dukes estimó, en el 2003,
El petróleo ha sido esencial, también,
que los combustibles fósiles que consumi-
para el desarrollo de la agricultura moderna,
mos en un año estaban formados por materia
contribuyendo, por tanto, junto a los avances
orgánica que contenía 44 x 10 elevado a 18
en medicina, al incremento espectacular de la
gramos de carbono, lo que equivale a más de
población mundial. El arado, siembra, reco-
400 veces la productividad neta de la biota
lección, bombeo de agua, riego, transporte,
(conjunto de seres vivos) actual del planeta,
conservación, insecticidas, herbicidas, ferti-
es decir, cada año utilizamos el equivalente a
lizantes, etc, se ha basado en la energía fósil.
cuatro siglos de plantas y animales28.
Se estima que de cada caloría de alimento
que llega al consumidor final se requiere

25
Ramón F. Durán (2008): Un planeta de metrópolis (en crisis).
26
Elizabeth Kolbert (National Geographic, marzo de 2011): Bienvenido al Antropoceno. La era del hombre.
27
Fernando Bullón Miró (2006): El Mundo ante el cénit del petróleo. Informe sobre la cúspide mun-
dial de producción de petróleo. Richard Heinberg (2009): La transición alimentaria y agrícola. Post
Carbono Institute.
28
Jorge Riechmann (2006): Biomímesis. Ensayos sobre imitación de la naturaleza.

95
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

Llegados a este punto del artículo, hay tute de 2010 ofrece datos esclarecedores:
que destacar que la subsistencia de la pobla- En 2006 se consumieron bienes y servicios
ción mundial depende completamente de los por un importe de 30,5 billones de dólares,
servicios que nos proporcionan los ecosiste- un 28% más que 10 años antes. Este incre-
mas de la Tierra. La conservación y el buen mento del consumo ha llevado a un aumento
mantenimiento de los mismos es vital para imponente en la extracción de recursos na-
nuestro propio bienestar. La Organización turales: actualmente en el mundo se extrae
de las Naciones Unidas, a solicitud de su Se- diariamente el equivalente a 112 rascacielos
cretario General Kofi Annan, emitió un in- como el Empire State. El propio informe
forme en marzo de 2005, que lleva por título señala que si toda la población mundial vi-
Evaluación de los Ecosistemas del Milenio viera con un consumo per cápita de recursos
(EM). Una red internacional de expertos igual al consumo medio de un ciudadano de
científicos compuesta por más de 1.300 au- EE.UU., la Tierra sólo podría sustentar a la
tores de 94 países participaron en la EM. En quinta parte de la población mundial30.
dicho informe se examinan los problemas Como dije antes, Ramón F. Durán, retrata
de gestión de los ecosistemas del mundo, un presente turbador y por tanto, proyecta un
aportando algunas conclusiones preocupan- futuro inquietante en esta nueva era llama-
tes: “En primer lugar, de los servicios de los da Antropoceno. Una era caracterizada por
ecosistemas examinados por esta Evalua- un “mundo lleno” y una disponibilidad de
ción, aproximadamente el 60% (15 de 24) recursos naturales no renovables decrecien-
se están degradando o se usan de manera tes (combustibles fósiles y minerales), y una
no sostenible, con inclusión del agua dulce, tendencia, como hemos visto, al deterioro y
la pesca de captura, la purificación del aire sobreexplotación de los recursos renovables.
y del agua, la regulación del clima regional Una era, para Durán, en que uno de los ma-
y local, los riesgos naturales y las pestes”29. yores sumideros o basureros de nuestro pla-
Analizando este informe podemos perci- neta toma cuerpo en forma de cambio climá-
bir como la actividad humana está deterio- tico, con unas consecuencias a medio y largo
rando o dilapidando el capital natural de la plazo negativas importantes sobre el Pro-
Tierra. Los servicios de regulación que están ducto Interior Bruto (PIB) global, al afectar
siendo degradados o están siendo utilizados sobre los elementos básicos de la vida de las
de modo no sostenible incluyen: la pesca de personas: acceso al agua, la producción de
captura, el suministro de agua, tratamiento alimentos, la sanidad, y el medio ambiente,
de desechos y la eliminación de la toxicidad, etc.31. Richard Heinberg, ecólogo, apunta-
purificación del agua, la protección contra ba al respecto: “Tenemos sólo una pequeña
los riesgos naturales, la regulación de la ca- ventana de oportunidad para caminar hacia
lidad del aire, la regulación regional y local un futuro deseable para nuestra especie me-
del clima, la regulación de la erosión, etc. Y diante la reducción del consumo de combus-
lo más inquietante, concluye el informe, la tibles fósiles, al tiempo que nos orientamos
degradación de los servicios de los ecosis- hacia un régimen de energía renovable y un
temas podría empeorar significativamente a modelo de economía justa y sustentable. Ha
lo largo de la primera mitad del siglo XXI. empezado ya el tiempo de descuento”32.
El informe anual del Wordwatch Insti- Para Durán, toda una multiplicidad de

29
www.millenniumassessment.org (2005): Evaluación de los Ecosistemas del Milenio: Informe de sín-
tesis.
30
Worldwatch Institute: La situación del Mundo 2010.
31
Nicholas Stern, economista (2006): Informe Stern sobre la Economía del Cambio Climático.
32
Richard Heinberg (2009): Blackout. Coal, climate and the last energy crisis.

96
ATHENE
ECOLOGÍA SOCIAL

factores, junto a la llegada del pico de ex-


tracción del petróleo y posteriormente del
gas natural y el carbón provocarán irreversi-
blemente el largo declive de la globalización
económica y de la civilización industrial.
Con un aporte menguante de energías bara-
tas y asequibles el crecimiento económico se
verá dañado, ocasionando un decrecimiento
paulatino de la producción de bienes y ser-
vicios. La economía financiera basada en
el crédito se desplomará lentamente por las
dificultades de devolución de los créditos
bancarios. Ramón F. Durán proyecta sobre
el futuro la quiebra de la Globalización, a
la que seguirá un escenario de capitalismos
regionales fuertemente intervencionistas que
coincidirán con las áreas de influencia de los
países que componen el G-20, compitiendo
por unos recursos naturales en decadencia,
con riesgos de conflictos armados por el
control de los mismos y un florecimiento de
estados cada vez más totalitarios33. A partir
del 2030, Durán, apunta a dos escenarios
extremos. Un colapso caótico y brusco o un
decrecimiento ordenado sin conflictos consi-
derables, para acabar posicionándose sobre
la más que probable “compleja y conflictiva
interacción entre ambos”, dependiendo de
los territorios, predominando una tendencia
a escenarios de “Barbarie”. Para Durán, el
Largo Declive de la Civilización Industrial
durará, tal vez, doscientos o trescientos años.
John R. McNeill, experto en historia del Huella ecológica por países. Fuente: www.activida-
medio ambiente, señala que desde el comien- des-mcp.es.
zo de la agricultura, la historia humana está ecológico, nuestro sistema de producción es
repleta de sociedades insostenibles, algunas insostenible. En realidad no sabemos si po-
se desvanecieron y otras se ajustaron para dremos cambiarlo, qué podría ocurrir si ni lo
evitar el colapso, cambiando, en cualquier hacemos, ni cuánto tiempo podremos mante-
caso, hacia otras sociedades y formas no nerlo34. Como dijo Pierre Thuillier: “Quién
sostenibles. Para McNeill la situación actual se hubiera podido creer desde la cima del
es diferente porque afecta a todo el plane- Monte Palatino que el imperio romano no
ta, y está claro que, desde un punto de vista era eterno”35

33
Luis González Reyes (revista Ecologista nº 69, 2011): La quiebra del capitalismo global 2000-2030.
El testamento político de Ramón F. Durán.
34
John R. McNeill (2003): Algo nuevo bajo el sol: Historia medioambiental del mundo en el siglo XX.
35
Pierre Thuillier (1995): La Grande implosión. Rapport sur l’Enffondrement de l’Occident, 1999-
2002.

97
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

CLAVES ANTINUCLEARES.
EL CASO DE LA CENTRAL NUCLEAR
DE COFRENTES
Carlos Arribas Ugarte

Los orígenes militares de la energía nuclear dólares actuales1. Se puede calificar como la
La generación de energía eléctrica median- principal empresa científica-industrial llevada a
te las reacciones de rotura de los núcleos, la cabo nunca por un gobierno en la historia.
llamada fisión nuclear descubierta en 1938 por Se diseñaron reactores nucleares en Chica-
Meitner, Hahn y Strassmann, fue una utilidad go (uranio) y Handford (plutonio) para expe-
no prioritariamente buscada en las investiga- rimentar y producir los materiales fisibles ne-
ciones iniciales sobre la fisión. La prioridad cesarios para alimentar las bombas, en el caso
máxima en esos momentos (1940) fue produ- del plutonio. En diciembre de 1942 Enrico
cir un explosivo de nuevo tipo, un arma de des- Fermi produjo la primera reacción nuclear de
trucción masiva, que sumara a su gran potencia fisión en cadena automantenida en el reactor
térmica y mecánica (onda de presión y térmica, de Chicago, en los bajos de un estadio depor-
miles de veces más grandes que las producidas tivo abandonado. Ese reactor ya tenía las mis-
por un explosivo convencional, la dinamita) un mas características que tendrían los reactores
nuevo tipo de onda inédita: la radiación neutró- de las actuales centrales nucleares (bolas de
nica y de los productos de fisión. uranio separadas por un moderador de barras
Ante el peligro que suponía que Alemania de grafito con barras de control de cadmio, que
llegara antes en esa carrera militar destacados se insertaban para parar la reacción en cadena).
científicos como Albert Einstein recomendaron El proyecto culminó con éxito el 16 de
al presidente Roosevelt el inicio de una colabo- julio de 1945 con la primera explosión de
ración del gobierno y de las grandes industrias una bomba experimental llamada Trinity en
y laboratorios para la construcción de esa nue- Álamo Gordo y unos días más tarde (6 y 9
va bomba (carta de agosto de 1939). Para ello de agosto) con el lanzamiento de las bom-
el Gobierno de los EE.UU., una vez decidida bas sobre las ciudades de Hiroshima (uranio
la entrada en la guerra tras el ataque japonés de 235) y Nagasaki (plutonio 239), que supuso
Pearl Harbour, encargó al ejército el diseño y la destrucción de esas ciudades y la muer-
construcción de las instalaciones del denomi- te instantánea de 150.000 personas, que se
nado “Projecto Manhattan” en el desierto de considera el mayor crimen de guerra llevado
Los Álamos en Nuevo México en 1942, y en a cabo nunca en la historia de la humanidad.
otras instalaciones en plena II Guerra Mundial.
Se reunió a los principales físicos y matemá- Primero fueron los submarinos de la ar-
ticos del mundo, dirigidos por Robert Oppehei- mada norteamericana
mer. En 1945 ese proyecto empleaba a 130.000 Fueron otra vez los militares los primeros
personas y tuvo un coste de 20.000 millones de en buscar una utilidad al calor que se generaba

1
Los gastos totales del Proyecto Manhattan durante 1942-1946 ascendieron a 2.191 millones de dólares
de la época. Los gastos de Los Álamos sólo supuso 74 millones. Los gastos de obtención del uranio 235
mediante separación por difusión gaseosa o electromagnética se llevaron la parte más importante 988
millones. José Manuel Sánchez Ron, El poder de la Ciencia, Alianza Editorial 1992.

98
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

en las reacciones de fisión nuclear. Los subma- miles de puestos de trabajo y las infraestructu-
rinos militares propulsados por motores diesel ras creadas (enriquecimiento de uranio, labo-
tenían un grave problema: tenían que emerger ratorios de investigación, etc), pues existía el
a la superficie de vez en cuando para recoger miedo de que una vez acabada la guerra el país
el oxígeno necesario para la combustión. En volviera a entrar en recesión. Había que dar
1955 se botó el primer submarino de propul- salida también a la enorme capacidad de pro-
sión nuclear con uranio altamente enriquecido ducción de uranio creada en tiempos de guerra.
(el USS Nautilus) que podía permanecer su- Se pensó en utilizar la energía nuclear
mergido durante meses o años. Los primeros para propulsar barcos, aviones e incluso au-
submarinos nucleares utilizaban el calor gene- tomóviles. En los dos últimos casos fue im-
rado en las reacciones de fisión para producir posible debido al enorme peso de los reacto-
vapor de agua que propulsaba una turbina que res, pero hubo prototipos.
desplazaba directamente la nave. Se trabajaba con la idea de que la energía
El Departamento de Defensa encargó a las nuclear sería abundante y “demasiado barata
principales empresas (General Electric y Wes- para medirla”.
tinghouse) el diseño y construcción de reacto- Pero la realidad es que su uso solamente
res nucleares para submarinos que se propul- se ha extendido a los submarinos militares,
saran con motores eléctricos. Había por tanto los portaaviones, las centrales nucleares y
que convertir el calor en electricidad. algunos satélites de comunicaciones.
Esos diseños de reactores de agua lige- La primera central electronuclear se
ra, con uranio 235 ligeramente enriquecido, construyó en 1954 en la URSS y en 1957
fueron los conocidos como BWR (reactor de Gran Bretaña construyó dos centrales. En
agua en ebullición) y PWR (reactor de agua 1960 solamente estaban operativas 16 cen-
a presión), que sirvieron después para los di- trales en todo el mundo.
seños comerciales de reactores generadores El enorme impulso gubernamental a la in-
de electricidad. vestigación y desarrollo de la energía nuclear
fue utilizado por las dos multinacionales ame-
Los “átomos para la paz” de Eisenhower ricanas (General Electric y Westinghouse), que
se exportan al mundo además eran las principales firmas con con-
Ese fue el título del discurso del presiden- tratos de suministro militar con el Pentágono,
te de los EE.UU. en la ONU en diciembre de para construir las primeras centrales nucleares
1953, intentando hacer olvidar al mundo los generadoras de electricidad. Toda la tecnolo-
orígenes militares de la energía nuclear y el gía y parafernalia nuclear utilizadas solamente
horrible crimen de guerra cometido por los para calentar agua y generar vapor que mueva
EE.UU. Ese discurso fue el origen del impulso una turbina, que a su vez está unido a un al-
del uso pacífico de la energía nuclear, aunque ternador que genera electricidad. Las centrales
esa tecnología de doble uso, por mucho que lo nucleares son una variedad de centrales termo-
han intentado, nunca ha estado desligada de eléctricas, donde el calor es generado por la
los usos militares. La proliferación nuclear y fisión del uranio y el plutonio, en lugar de la
la extensión de las bombas nucleares ha sido combustión del carbón, gas o fuel.
posible porque los mismos reactores y tecnolo- La crisis del petróleo de 1973, con el
gía de uso civil pueden utilizarse para generar encarecimiento y el embargo del crudo de
plutonio y uranio enriquecido de usos militar. la OPEP a los países occidentales que ha-
“Átomos para la paz” en realidad fue un es- bían apoyado a Israel en la guerra del Yom
tímulo a las corporaciones2, para mantener los
2
Gar Smith, Nuclear Roulette, Internacional Forum on Globalization nº 5, False solutions to the global
climate crisis, junio 2011.

99
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

Kippur, y la de 1979 relacionada


con la revolución iraní y la guerra
Irán-Irak, dio un gran impulso a la
energía nuclear, especialmente en
algunos países occidentales (EE.
UU., Japón, Francia).
Los gobiernos occidentales
dieron un cheque en blanco a la
opción nuclear y EE.UU. impulsó
la exportación de la tecnología nu-
clear a medio mundo a través de las
dos multinacionales americanas.
Los primeros reactores exporta-
dos fueron para Irán y Pakistán. A
fines de los años 70 el número de Manifestación contraria al emplazamiento del almacén nuclear
centrales ascendió a 183 y 214 en en Zarra, a pocos kilómetros de la Central Nuclear de Cofren-
construcción. Ahora hay 433 reac- tes. La energía nuclear genera gran desconfianza entre la pobla-
tores nucleares funcionando en todo ción (Foto: Alicia Martínez).
el mundo y 65 en construcción, en central nuclear de Vandellós de grafito-gas y
su mayoría en China (30), Rusia (8), India (8), tecnología francesa era plutonífera, es decir
Corea (6) y Pakistán (2)3. Entre EE.UU. (104), estaba diseñada para producir plutonio militar
Francia (58) y Japón (54) copan el 50% del total (fue cerrada en octubre de 1989 tras un grave
de reactores en funcionamiento. accidente), y fue comprada con la intención de
Los argumentos antinucleares: el decálo- Franco de reprocesar el plutonio en Francia y
go antinuclear ser una fuente de esa materia prima de la futura
bomba atómica “española”. Los EE.UU. para-
1) Tecnología de doble uso que ha servido lizaron ese proyecto y aun hoy varias tonela-
para la proliferación de las bombas nucleares das de combustible gastado enviado a Francia
Todos los nuevos Estados que poseen para su reprocesado permanecen en ese país
armamento nuclear (Israel, Sudáfrica, India, pendientes de su transporte a España, una vez
Pakistán) comenzaron sus investigaciones instalado el Almacén Temporal Centralizado.
con instalaciones nucleares “pacíficas”. El
caso más emblemático quizás sea el de Pa- 2) Tecnología intrínsecamente peligrosa,
kistán. Ahora todavía se duda de que las mi- permanentemente “inmadura”
les de centrifugadoras puestas en marcha en La fisión nuclear es una tecnología enor-
Irán puedan servir para fabricar uranio enri- memente peligrosa, como lo demuestran los
quecido de grado militar. Brasil está ponien- graves accidentes de Chernobil en 1986 y
do en marcha una planta de enriquecimiento Fukushima en 2011. A pesar de la concep-
en Resende e India está construyendo una ción de la seguridad nuclear a través de las
planta de reprocesado de combustible nu- múltiples barreras, que separen el material
clear gastado, que fácilmente pueden poner- fisible del medio ambiente, un accidente
se al servicio de intereses militares. grave supera esas barreras y la radiactividad
El caso de España también es curioso. La se libera al exterior, contaminando el aire, el

3
Power Reactor Information System, de la Agencia Internacional de la Energía Atómica OIEA http://
www.iaea.org/programmes/a2/.

100
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

agua, el mar y los suelos, y llegando a las no existen en la naturaleza, como los llamados
personas por múltiples vías (irradiación ex- elementos transuránidos (el plutonio es uno
terna o interna a través de los alimentos). de los más tóxicos), que son a su vez fisibles
El accidente de Chernobil supuso la (Pu 239) y son fuente de nuevos elementos
muerte directa de 31 personas, pero los afec- radiactivos. Las barras de combustible4 son
tados por cánceres de tiroides, linfomas o casi inocuas cuando se introducen en el reactor
leucemias aparecidos con posterioridad al nuclear, pero su peligrosidad y radiactividad
accidente podrían llegar a 200.000. La OMS van aumentando con el tiempo de irradiación.
en septiembre de 2005 reconoció una inci- Cuando acaba su vida útil son enormemen-
dencia de 4.000 casos de muerte en 70 años, te peligrosas (contienen un 1% de diversos
pero en 2006 los aumentó a 9.000, recono- isótopos de plutonio) y la mantienen durante
ciendo que ya se habían producido 5.000 ca- centenares de miles de años. (25.000 años es
sos de cáncer de tiroides en niños y adoles- el periodo de semidesintegración del Pu-239).
centes en el momento del accidente. ¿Qué se puede decir de una industria que
La realidad es que fueron afectadas a estas altura no ha encontrado la forma de
5.000.000 de personas por altos niveles de deshacerse o almacenar de una forma segura
radiación y hay una gran indeterminación en sus residuos?
el número de cánceres y muertes finales de-
bidas a la radiación de Chernobil. 4) Incompatible con la democracia, estado
nuclear
3) Multiplicar los productos de fisión, ¿qué El desarrollo de las instalaciones nucleares
hacer con los residuos? (centrales, cementerios de residuos, fábricas
Una vez extraemos los materiales fisibles de combustible, etc) exige unas medidas de
(uranio 235) del fondo de la Tierra donde han seguridad y una intervención del Estado en sus
permanecido alejados del contacto con la vida aspectos de represión y control de la sociedad,
y los introducimos en un reactor los nucleidos incompatible con un sistema democrático y de
que se forman superan el centenar, muchos respeto por los derechos humanos, es un medio
de ellos son a su vez inestables y desprenden de esclavización de los ciudadanos, pues la ne-
radiactividad. Hemos iniciado un camino de cesidad de controlar sus riesgos y reprimir su
no retorno, una verdadera “Caja de Pando- oposición puede desembocar en una limitación
ra”, pues la actividad radiactiva aumenta y se cada vez mayor de las libertades políticas5.
multiplica varios miles de veces. Fue precisa- Hay que ahogar el clamor antinuclear y para
mente uno de los padres de la energía nuclear, ello se recurre a la represión si es necesario. A
el físico italiano Enrico Fermi, quien primero veces se ha hablado de un “terrorismo estatal”
expresó sus dudas al decir que “al producir en el mantenimiento de la energía nuclear.
energía con la fisión nuclear estamos creando
radiactividad a una escala sin precedentes y 5) Ni barata, ni infinita
de la que no tenemos experiencia alguna, por Se ha vendido la idea de que la energía nu-
lo que veremos si la sociedad aceptará una clear es barata. Hay que distinguir los costes
tecnología que produce tanta radiactividad”. de inversión y financieros asociados, que son
Además se forman nuevas sustancias que muy altos, del orden de 3.000 euros por kW

4
El uranio 238 se desintegra mediante la desintegración alfa que es inocua por irradiación externa, no así
por irradiación interna si ingresa al organismo por inhalación. Además es tóxico como todos los metales
pesados. Se ha utilizado en las guerras del Golfo y los Balcanes como uranio emprobrecido en el revesti-
miento de los obuses, con bajo contenido de uranio-235, por su gran poder de penetración en las estruc-
turas de tanques y blindados. Además en la fricción se incendia produciendo aerosoles en su alrededor.
5
Robert Jungk, El Estado nuclear, Crítica Editorial Grijalbo, 1979.

101
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

instalado6 (frente a los 630 euros de los ciclos difícil que se construyan nuevas plantas10.
combinados, o los 1.000 euros de la energía Las reservas mundiales de uranio11 se es-
eólica), de los costes variables (combustible) timan en 5,5 millones de toneladas. Con un
que son en comparación mucho más bajos. consumo en 2009 de 67.000 t., el uranio que
Hay que decir que la energía nuclear ha estado existe en la naturaleza alimentaría al actual
muy subvencionada por el Estado, que se ha parque nuclear durante 70 años12. Si aumen-
hecho cargo de la investigación, de la fabrica- tara el número de centrales nucleares ese
ción del combustible, y hasta hace poco de la plazo disminuiría lógicamente.
gestión de los residuos, a través de la empresa
pública ENRESA. Todos esos costes se los han 6) Un obstáculo para el desarrollo de las
ahorrado las empresas eléctricas. energías renovables
El accidente del reactor de Three Mile Is- Es evidente que si un país opta masiva-
land en 1979 supuso un antes y después en la mente por la energía nuclear (como Japón ha
energía nuclear en los EE.UU. Actualmente solo hecho hasta ahora) no invertirá en energías
hay una planta en construcción y en los últimos renovables. Ahora después del accidente de
6 años no se ha iniciado ninguna construcción Fukushima Alemania ha puesto fecha de ca-
más. Hay en trámite 34 reactores esperando ob- ducidad a su parque nuclear (2022) dando
tener los permisos del regulador7, pero es dudo- un impulso aun mayor a las energías reno-
so se construya alguna. No ha sido precisamente vables13 y Japón va a reorientar su política
por la oposición ciudadana, sino por el balance energética hacia las energía renovables.
de coste/beneficio de la energía nuclear que han En España estamos viendo que las noches
hecho los inversores. Informes del MIT8 y de que hay mucho viento se desconectan de la
la Universidad de Chicago9 señalan los riesgos red parques eólicos enteros en lugar de des-
que el sector financiero asocia a las inversiones conectar las centrales nucleares dada la poca
nucleares. Sin subsidios gubernamentales es flexibilidad de la energía nuclear14 (es binaria,

6
http://web.mit.edu/nuclearpower/pdf/nuclearpower-update2009.pdf pág. 6.
La central finlandesa de Olkiluoto, reactor PWR de “tercera generación” con 1.600 MW, en construcción desde
2005 ha aumentado en más del doble el coste inicial de 2.500 millones de euros, hasta alcanzar los 5.500 millo-
nes de euros y lleva un retraso en su construcción de tres años y medio. Se espera su puesta en marcha en 2013.
7
http://www.nrc.gov/reactors/new-reactors/new-licensing-files/expected-new-rx-applications.pdf.
8
The Future of Nuclear Power, MIT, 2003. http://web.mit.edu/nuclearpower/ Este estudio ha sido actuali-
zado en 2009: se sigue reconociendo la falta de competitividad de la energía nuclear frente a otras opcio-
nes (carbón y gas natural) y las incertidumbres sobre los costes de capital y de la financiación, principales
componentes del coste de la electricidad nuclear.
9
The Economic Future of Nuclear Power, Universidad de Chicago, 2004.
10
Se está consiguiendo sin embargo una extensión de la energía nuclear utilizando dos vías: la extensión
de la vida de las centrales con 20 años más allá de sus 40 años de vida útil y repotenciando y aumentando
la potencia térmica y eléctrica por encima de la potencia original. Se han concedido 51 licencias de exten-
sión de la vida y 1.500 MW de potencia.
11
La riqueza del mineral de uranio es muy baja. En Namibia es del 0,068% y en Kazajastán del 0,057%.
O sea se han de extraer 10.000 kg de rocas para obtener 5,7 kg de mineral de uranio. Los impactos ambien-
tales de la minería son brutales, en especial si la minería es a cielo abierto. La mina Rossing en Namibia
es una de las más grandes del mundo de ese tipo: http://www.rossing.com.
12
Uranium 2007: resources, production and demand, publicado por la OECD y IAEA.
13
En Alemania la contribución de las renovables a la generación eléctrica es del 17%, pero instaló en 2010
7.400 MW de paneles fotovoltaicos y es líder mundial en esa energía.
14
Propuesta ecologista de generación eléctrica para 2020, Ecologistas en Acción. http://www.ecologis-
tasenaccion.org/IMG/pdf/mix_electrico_2020.pdf.

102
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

o funciona a tope o no funciona). Eso ha su- procesamiento del uranio, con el consiguiente
cedido 9 veces en el primer trimestre de 2010. incremento de las emisiones de CO2.
La energía nuclear es un verdadero obstáculo
para el desarrollo de las energías renovables. 8) Puede llevar a la bancarrota a países enteros
El coste económico que ha supuesto a
7) La energía nuclear contribuye al calenta- Ucrania y Bielorrusia el accidente de Cher-
miento global. nobil fue de 250.000 millones de dólares. Su-
Uno de los nuevos argumentos que se han puso el realojo de 350.000 personas fuera de
utilizado para el “renacimiento” de la ener- las zonas contaminadas. Más de 700.000 per-
gía nuclear es que contribuye a hacer frente sonas, los llamados “liquidadores”, pero en
al cambio climático pues no emite gases de realidad héroes, formados por mineros, solda-
efecto invernadero (dióxido de carbono). Se dos, bomberos, médicos, albañiles, lucharon
ha llegado a proponer la instalación de cen- durante 7 meses contra el “monstruo”, prime-
tenares de nuevas centrales para luchar de ro en llamas y después emitiendo radiactivi-
forma eficaz contra el cambio climático15. dad, para conseguir que las consecuencias no
La verdad es que el ahorro de emisiones fueran peores para el resto de la humanidad18.
de CO2 que se conseguiría sería solamente El accidente de Fukushima puede supo-
del 5,2% de las emisiones previstas16. ner un coste de 96.000 millones de dólares
Es verdad que el proceso de fisión nuclear según Greenpeace, eso supone el 2% del
está libre de emisiones de CO2, pero si aten- PIB de Japón, la tercera potencia económica
demos a todo el ciclo nuclear, es decir desde mundial. Solamente el desmantelamiento de
la extracción del mineral de uranio en las mi- los 4 reactores dañados supondrá un coste de
nas, su procesamiento, el enriquecimiento y 12.000 millones de dólares19, bastante más
la fabricación de los elementos combustibles, dinero que el coste de su construcción.
no está libre de emisiones, pues el transpor- Hay grandes dudas de que la ciudad de
te, la extracción, el uso de la electricidad, etc, Tokio pueda ser evacuada en caso de un acci-
necesita aportes de combustibles fósiles. Hay dente nuclear. Si la dirección del viento tras el
cálculos serios17 sobre esas emisiones que las accidente de Fukushima hubiera ido hacia To-
cuantifican en unos 30 g. por kW·h. generado, kio, la evacuación hubiera sido imposible20.
mucho menores que la quema de carbón (900 El sismólogo Katushiko Ishibashi admitió
g.) o gas en Ciclos Combinados (345 g.), pero que esa evacuación hubiera supuesto “el co-
que no son despreciables. En todo caso, a me- lapso de Japón tal como lo conocemos”.
dida que se tenga que recurrir a yacimientos de Una prueba de la falta de confianza en la
uranio de roca dura y de bajas concentracio- energía nuclear la tenemos en las compañías
nes, aumentará considerablemente el consumo aseguradoras que no quieren hacerse cargo de
de combustibles fósiles para la extracción y asegurar a los propietarios la responsabilidad

15
La World Nuclear Association propuso la construcción de 400 nuevos reactores hasta 2030, doblando
la potencia nuclear instalada desde los 367 GWe actuales a 740 GWe. http://www.world-nuclear.org.
16
Anna Cirera y otros, ¿Átomos de fiar?, Los libros de la Catarata 2007, pág. 134.
17
El artículo original (en inglés) de Sovacool (2008) http://www.nirs.org/climate/background/sovacool_
nuclear_ghg.pdf. En castellano: http://www.tanquemlesnuclears.org/materials/Sovacoolnuclearcast.pdf.
18
Santiago Camacho, Chernóbil, 25 años después, Mondadori, 2011.
19
El Economista, 30/03/2011
20
El exprimer ministro de Japón Naoto Kan manifestó que en los primeros días tras el accidente de
Fukushima su Gobierno planeó evacuar a toda la población en un radio de 300 km y Tokio está a 250
km. Reconoció que evacuar a 30 millones de personas hubiera sido imposible. Ahora se ha pasado a las
filas antincucleares. El País, 6 de septiembre de 2011.

103
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

civil por los daños que pueda causar un acci- 10) Una tecnología poco eficiente y despil-
dente nuclear ni a los particulares que contra- farradora
ten cualquier tipo de seguro21. Tan solo un mes Como cualquier central térmica que utiliza
después del accidente de Fukushima el Con- un ciclo termodinámico clásico la eficiencia en
greso de Diputados aprobó la Ley 12/2011de la conversión de la energía térmica en eléctrica
Responsabilidad Civil Nuclear que limita el es relativamente baja (33%). Es decir que por
pago de los propietarios en caso de accidente cada 3 kW·h. térmicos producidos en la fisión
grave a 1.200 millones de euros. Todos los da- solamente obtenemos 1 kW·hora eléctrico, el
ños que sobrepasen esa ridícula cantidad (a la resto de difunde en el medio ambiente sin pena
vista de los accidentes de Chernobil y Fukus- ni gloria a través del sistema de refrigeración
hima) serán a cargo del Estado. Otra forma de (con la consiguiente contaminación térmica de
ayudar y subvencionar a la energía nuclear. ríos o mares en el caso de Vandellós II). Las ac-
tuales centrales térmicas de gas de ciclo com-
9) La radiactividad es incompatible con la binado obtienen rendimientos superiores al
vida superior 50% y se acercan al 60% ya que aprovechan el
Hasta 1942 la radiactividad en la Tie- calor en dos etapas (turbina de gas y ciclo clá-
rra había ido disminuyendo paulatinamente sico con el gas caliente que sale de la turbina).
desde su formación por las leyes físicas del
decaimiento radiactivo. En los orígenes la La central nuclear de Cofrentes
Tierra era enormemente radiactiva. La vida La central nuclear, situada a 2 km. de Co-
ha ido evolucionando con un fondo radiacti- frentes (Valencia) en el Valle de Ayora, y a 75
vo en disminución de forma que cuanto más km. de Yecla, es propiedad de Iberdrola, que
moderna es una especie ha evolucionado con obtuvo en 1972 la autorización previa de cons-
un fondo radiactivo menor. Cuando llegó el trucción del Ministerio de Industria, y comenzó
hombre ya sólo quedaban en el planeta pe- su construcción en 1975 finalizándola en 1984.
queñas cantidades de uranio 235, pero no fá- En octubre de ese año se conectó por primera
cilmente accesibles pues están en el subsuelo. vez a la red. Es un reactor de agua en ebullición
Los mamíferos son más radiosensibles que BWR/6 suministrado por General Electric, con
los reptiles y éstos más que los peces. Los in- una contención Mark III, y una potencia eléc-
sectos son altamente radioresistentes y menos trica inicial de 992 Megawatios, que aumentó
que las bacterias. Se han llegado a detectar a 1.096 MW. tras tres repotenciaciones sucesi-
bacterias en los conductos de reactores nu- vas (1988,1997, 2002), la mayor del Estado es-
cleares22, 23 lo que demuestra su resistencia. pañol. Se refrigera en circuito cerrado con dos
Esta tendencia se ha invertido con la uti- torres de 130 m. de altura, aunque debido a la
lización de las armas nucleares (a las bombas evaporación consume 20 hectómetros cúbicos
de Hiroshima y Nagasaki hay que sumar las anuales de agua del río Júcar.
pruebas nucleares, con más de 2.000 detona- Durante 2010 generó 9.549 millones de
ciones subterráneas y atmosféricas, y la uti- kW.·hora, el 3,5% de la generación eléctrica
lización en conflictos recientes de munición peninsular y el 15,4% de la energía generada
con uranio empobrecido) y con el funciona- por el parque nuclear. El 10 de marzo de 2011
miento “normal” de la industria nuclear, ya recibió del Ministerio de Industria la prórroga
que a lo largo de todo el ciclo nuclear se di- de su licencia para operar hasta 2021.
funden radionúclidos en el aire y las aguas.

21
Marcel Corderch, El cisne negro nuclear, El País 14/04/2011.
22
Eduard Rodríguez Farré y Salvador López Arnal, Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos
de la energía nuclear en la salud y el medio ambiente, El Viejo Topo, 2008.
23
Manuel Lozano Leyva, El cosmos en la palma de la mano, DeBolsillo 2009, pág. 336.

104
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

todas las centrales españolas. Sólo en los últi-


mos 10 años ha sufrido 25 paradas no progra-
madas, 6 prealertas de emergencia y 102 suce-
sos notificables (2 de nivel 1 en la escala INES).

Piscinas de combustible gastado


Las piscinas han estado a punto de saturarse
en diversos momentos. En 1997 y 2008 se lle-
varon a cabo reordenaciones de los elementos
combustibles en las dos piscinas para dejar más
espacio libre. El año de saturación de las pisci-
La Plataforma Tanquem Cofrents reclama el cie- nas se ha retrasado a 2021, en el supuesto de
rre inmediato de la Central Nuclear de Cofrentes que no esté operativo el ATC en ese momento.
(http://tanquemcofrents.blogspot.com). El edificio de las piscinas no tiene un edificio
de contención que le proteja en caso de pérdida
Un diseño cuestionado de refrigeración y reacción del zirconio calien-
Los reactores BWR (Garoña y 92 más en te con el agua, que puede producir incendio y
el mundo), aunque de diseño más sencillo y explosión del hidrógeno formado. El accidente
económico que los de agua a presión, tienen de Fukushima ha demostrado la peligrosidad
una serie de problemas que los hace más vul- de las piscinas del combustible gastado.
nerables. El sistema de contención Mark (pozo
seco, piscina de supresión y la contención me- Riesgo sísmico
tálica) ya fue criticado por funcionarios del Cofrentes se sitúa sobre una falla sísmica
organismo regulador americano en 1974, por activa. Hay que anotar que en 1748 un terre-
su ineficacia en el caso de un accidente seve- moto de grado 6,2 en la escala Richter y con
ro, como se ha demostrado recientemente en epicentro a unos 35 km. destruyó los pueblos
Fukushima. Un problema común en este tipo de Montesa, Estubeny y Sellent. La base de
de reactores es la corrosión intergranular, debi- diseño de la central contempla terremotos de
do a la degradación del acero sometido a inten- aproximadamente ese valor (equivalentes a
sas radiaciones y presiones. Cofrentes tuvo que una aceleración de 170 cm/s2). Hay que des-
sustituir todos los accionadores hidráulicos de tacar que la Central se encuentra asentada
las barras de control en 2007 debido a ese pro- en terrenos aluviales blandos, por lo que un
blema, que ha aparecido en otros elementos de terremoto amplificaría las vibraciones sobre
la vasija recientemente (grietas en el separador la instalación nuclear.
de vapor) y que denotan que el envejecimien- Riesgo de inundaciones
to de la central aumenta exponencialmente los La central se encuentra en la confluencia
riesgos de un accidente grave. de los ríos Júcar y Cabriel y se refrigera con
Una historia accidentada las aguas tomadas en el embalse de Cortes II.
Los principales problemas que ha tenido esa Aguas arriba de esos dos ríos se encuentran los
central a lo largo de 27 años son: corrosión inter- embalses de Alarcón y Contreras que pueden
granular, rotura de elementos combustibles, fu- derrumbarse; ya en 1982 las lluvias torren-
gas en los accionadores de las barras de control, ciales se llevaron por delante la presa de Tous
disparo incontrolado de las válvulas de alivio y inundando parte de la comarca de la Ribera
seguridad (cuyos motivos todavía se descono- del Júcar y matando a varios trabajadores de la
cen), incendio de uno de los transformadores central que se desplazaban a su lugar de trabajo
principales, y grandes dosis a los trabajadores, en un autobús que fue arrastrado por las aguas.
especialmente en las recargas, las más altas de Aunque en el diseño base se contempló la po-

105
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

Al contrario del Regulador


Alemán (RSK/ESK, Federal
Office of Radiation Protection)
no se ha analizado el efecto del
impacto de una gran aeronave
civil o militar con el edificio de
contención del reactor (daños
estructurales, efectos del fuego,
pérdida de vidas humanas, etc),
pues parece que ninguna central
nuclear española contempla esa
posibilidad en la base de su dise-
El Valle de Cofrentes se asienta sobre una falla sísmica (Foto: A.
García)
ño. Tampoco se han considerado
los efectos de ataques terroristas
sibilidad del derrumbe de alguno de esos em- (pérdida de infraestructuras o
balses junto con lluvias torrenciales y por ese edificios, destrucción selectiva de sistemas).
motivo se modificó la ubicación original hasta
situar a la central en una cota más alta, hay 1) Análisis Sísmico
riesgo de que esa rotura sea simultánea y que - El CSN reconoce que en ese análisis no
el parque de 400 kV. situado a cotas menores se ha aplicado la normativa de la OIEA, que
sea inundado y se pierda la conexión eléctrica se supone que es más exigente que la utiliza-
exterior, imprescindible para la refrigeración da por el propietario de la central.
del reactor en el caso de una “parada fría”. La - El terremoto base de diseño (o Sismo
probabilidad de que haya un daño severo al nú- de Parada Segura) es de 0,17 g (167 cm/s2),
cleo si eso sucede es de 7,1·10-7 según el CSN. aunque hay un margen sísmico de valor 0,30
No es despreciable el riesgo de contami- g. (en ese caso todavía la central tendría ca-
nación radiactiva del agua del río Júcar, de pacidad de parada segura). El terremoto de
la cual beben los ciudadanos de Valencia y Fukushima de 11-03-2011 de grado 9 en la
Sagunto, y riegan agricultores de varias co- escala Richter, tuvo un valor máximo de ace-
marcas valencianas. leración horizontal de valor 0,35 g.
- El titular afirma que la estructura y los
Algunas anotaciones al Informe Prelimi- racks de la piscina de combustible gastado
nar del CSN sobre las pruebas de estrés de resistiría un terremoto de 0,3 g. Sin embar-
15-09-2011 relativas a la C.N. de Cofrentes go el CSN dice que “la ampliación de los
Ante todo hay que decir que el encargado análisis de márgenes sísmicos para incluir la
de efectuar los análisis de esas pruebas no piscina de combustible gastado resulta nece-
ha sido un organismo independiente sino los saria de acuerdo con el alcance de las prue-
propietarios de las centrales nucleares. El or- bas de resistencia”. ¿en qué quedamos? ¿es
ganismo regulador solamente ha “revisado” cierto que la piscina de combustible gastado
esos análisis, dándolos por buenos o hacien- aguantaría un terremoto de valor 0,30 g.?
do recomendaciones. - No se han estudiado los efectos de su-
El CSN y el titular han aplicado las exi- cesos internos derivados de sismos (inunda-
gencias de la Comisión Europea y del Regu- ciones internas, incendios).
lador Europeo (ENSREG) en su documento - En la CN Cofrentes no están cualifica-
de 13 de mayo de 201124. dos sísmicamente (o sea no aguantarían un

24
http://ec.europa.eu/energy/nuclear/safety/doc/20110525_eu_stress_tests_specifications.pdf

106
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

terremoto contemplado en la base de diseño) se inundarían los parques eléctricos que unen la
el Venteo Dedicado de la Contención (siste- central con el exterior y los edificios que contie-
ma de extracción del calor residual en caso de nen los generadores diesel de emergencia.
pérdida exterior e interior de corriente alterna)
y el Sistema de Protección contra Incendios 3) Otros fenómenos naturales extremos
(inyección de agua de refigeración a la vasija La Central Nuclear solamente ha estu-
del reactor). ¿por qué entonces se dice que el diado los efectos de los vientos huracanados,
margen sísmico de la central es 0,30 g., si hay tomando como máximo valor de la veloci-
elementos importantes que no lo resistirían? dad del viento de 150 km/h. Las máximas
velocidades del viento han sido de 119 km/h.
2) Inundaciones El CSN le pide que estudie los efectos de
- Se ha estudiado la rotura catastrófica de otros sucesos extremos como nieve, tormen-
la presa de Contreras en dos situaciones: tas eléctricas, altas temperaturas, sequía, he-
a) rotura catastrófica coincidente con ladas, pedrisco e incendios externos). Tam-
avenida provocada por lluvia torrencial. La poco se han estudiado la combinación de dos
altura máxima del agua llegaría a la cota + de estos fenómenos extremos: por ejemplo,
367,41 m., por debajo de la cota de explana- un tornado y un incendio.
ción de la central nuclear (+ 372 m.).
b) rotura instantánea de la presa de Con- 4) Pérdida de conexión eléctrica exterior
treras con el máximo volumen de agua em- (LOOP) e interior (SBO)
balsada. La altura máxima del agua llegaría Según el titular las conexiones con el ex-
a la cota + 361,99 m.
Sin embargo nada se dice de la rotura de
la presa de Alarcón (aguas arriba de la pro-
pia central que está a orillas de río Júcar, no
del Cabriel). La capacidad de Alarcón es de
1.118 hm3 y la de Contreras solamente tiene
una capacidad máxima de 852 hm3.
En los dos casos se perdería el parque
eléctrico de 400 kV. donde se vierte la ener-
gía eléctrica generada por la central nuclear,
y por donde podría recoger la energía en
caso de parada de la misma. Se produciría la
parada del reactor
Además el río Cabriel desemboca en el
embalse de Embarcaderos, donde se une al
río Júcar. La Central está situada en la cola
del embalse.
- No se ha estudiado la rotura de los dos
embalses. En este sentido es curioso que el
CSN no pida ese estudio de rotura simultánea
de los dos embalses sino solamente actualizar
“el estudio determinista que descarta el suceso El 15 de febrero de 2011, activistas de Greenpea-
de rotura simultánea de las dos presas de Alar- ce, burlando los controles de seguridad, accedie-
cón y Contreras”. Si eso sucediera el nivel del ron hasta las torres de refrigeración de la Central
agua superaría la cota de la explanación de la Nuclear de Cofrentes, mostrando su vulnerabi-
Central (+ 372 m.) y la Central colapsaría, pues lidad y pidiendo públicamente su cierre (Fotos:
Geenpeace).

107
ATHENE
ENERGÍA NUCLEAR

terior son altamente fiables y se puede res- determinada temperatura debido a un accidente
tablecer rápidamente esa conexión. Hay dos de pérdida de refrigerante en el núcleo), se ins-
conexiones con el exterior, con dos centra- talarán recombinadores catalíticos (sistemas pa-
les hidroeléctricas de Iberdrola (Central de sivos que reducen la cantidad de hidrógeno). La
Bombeo reversible de la Muela de Cortes y alta concentración de hidrógeno puede dar lugar
Central Hidroeléctrica de Cortes II, las dos a su ignición que es explosiva (lo que sucedió en
situadas en el entorno de la Central Nuclear). Fukushima en tres reactores).
La Central dispone de dos Generadores - La CN Cofrentes no analiza una de las
Diesel (GD) con combustible para 7 días. Hay exigencias del Regulador Europeo (ENSREG)
reservas de gasoil en otros sistemas que pueden que es el tiempo que tardará en dañarse el com-
alimentar esos generadores, se está estudiando bustible en caso de accidente grave. Tampoco
la posibilidad de instalar una fuente de alimen- calcula el tiempo que tardará el agua en alcan-
tación portátil que alargaría ese periodo hasta 30 zar la parte superior de las varillas de combus-
días. Hay un tercer GD para alimentar el Sis- tible y el tiempo que tardará en degradarse el
tema de Aspersión del Núcleo de Alta Presión combustible al oxidarse y producir hidrógeno.
que se podría utilizar en caso de fallo de los El CSN calla olímpicamente sobre este tema.
anteriores GD. En caso de pérdida de corriente - La CN Cofrentes analizará la conveniencia
alterna interior (SBO) dispone de dos sistemas de instalar un sistema de filtrado del venteo adi-
de baterías (corriente continua) con una garantía cional al del lavado que realiza la propia piscina
de funcionamiento de 4 horas para controlar la de supresión (pozo húmedo). Ese venteo es una
refrigeración del núcleo, de la contención y de medida de prevención de la sobrepresión de la
las piscinas de combustible gastado. contención. El titular no describe la disponibi-
Desconectando los sistemas que no fueran lidad de los medios para estimar la cantidad de
estrictamente necesarios esa autonomía de las material radiactivo emitido al medio ambiente
baterías se podría alargar hasta 20 h. 46 m. y en ese venteo. El CSN se lo exige.
25 h. 4 m. (baterías A y B respectivamente). - El titular no describe las medidas adop-
El CSN revisará esas previsiones y estima- tadas para mitigar las consecuencias de una
ciones de la duración extendida de las baterías. pérdida de integridad de la contención. El
Habla de unas “previsiones” de alargamiento a CSN no se lo exige.
72 horas, pero esas previsiones de Iberdrola no - El titular no describe las acciones a
aparecen en el Informe Preliminar. tomar en varias etapas de un escenario de
Para cada una de estas situaciones de pérdida pérdida de refrigeración de las piscinas del
de la corriente alterna, según el regulador euro- combustible gastado: antes y después de
peo se deberían especificar las acciones previs- la pérdida del blindaje contra la radiación,
tas para prevenir la degradación del combustible antes y después de que el agua deje de cu-
nuclear. El Informe Preliminar nada dice de este brir los elementos combustibles y antes y
aspecto fuera de nombrar los sistemas de seguri- después de que el combustible comience a
dad (Refrigeración del Núcleo Aislado, Sistema degradarse por oxidación con generación de
de Protección contra Incendios, Sistema de As- hidrógeno. El CSN nada dice de este tema.
persión del Núcleo de Alta Presión, Sistema de Solamente le exige que estudie la potencial
Protección contra Incendios). acumulación de hidrógeno en “otros edifi-
cios”, omitiendo todos los demás temas de
5) Gestión de Accidentes Severos las piscinas de combustible gastado.
- Como apoyo a los actuales ignitores (siste-
mas activos que reducen la concentración del hi- Carlos Arribas Ugarte es coordinador au-
drógeno en la contención producido al aumentar tonómico de Ecologistas en Acción en el País
la temperatura del combustible más allá de una Valenciano y miembro de Tanquem Cofrents.

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109
ATHENE
ESPECIAL SERRAL

EL SERRAL,
UNA SIERRA DE VALORES
El presente número de la revista ATHE- La especie humana, desde hace miles de años
NE, incluye este segundo bloque de artículos ha explotado los recursos que el Serral albega,
que conforman un monográfico sobre una con especial acento en los de carácter forestal, in-
Sierra de singular interés, la del Serral. tensificando estos aprovechamientos hasta nive-
Localizada al sureste de la ciudad de Yecla, les insostenibles, que a punto estuvieron en algún
en un lugar privilegiado, pues ocupa la centra- momento de agotarlos irremediablemente.
lidad entre los dos grandes espacios protegidos Esta compleja y larga relación hombre-
del Altiplano, las Sierras de Salinas y el Carche. medio, con sus interacciones, ha dejado como
Este monte comunal, se constituye hoy resultado lo que hoy podemos descubrir en su
como una de las mayores superficies fores- fisionomía y en los seres vivos que lo habitan,
tales de propiedad municipal, sumando más con las cicatrices y ausencias, que esta rela-
de 1.000 hectáreas, que albergan, desde ári- ción desigual nos ha legado.
dos espartizales a umbrosos bosques de pinar, Ni que decir tiene, que estos elementos de
complementados por feraces formaciones de presión sobre el paisaje, se han ido modifican-
matorral noble mediterráneo. Destacan en el do a lo largo de los tiempos, desapareciendo
paisaje las afiladas cresterías y promontorios unos y emergiendo otros nuevos. Así, en la
pétreos, que coronan las cumbres, separando actualidad la presión urbanística descontro-
abruptamente las soleadas y despejadas sola- lada, en su forma de viviendas de segunda
nas de las abigarradas forestas de las umbrías. residencia, está caracterizando la más ubicua
Esta variedad de ambientes, propicia una forma de destrucción el entorno inmediato del
abundante y fecunda multiplicidad de seres vivos Serral, con especial virulencia en la Umbría,
que medran en sus confines, destacando su flora, donde en los últimos quince años, han prolife-
que le ha propiciado su designación como LIC rado, como hongos en otoño, la construcción
(Lugar de Importancia Comunitaria) y su fauna, de dichas viviendas, con los problemas deri-
entre la que podemos destacar un importante nú- vados, especialmente para la fauna.
mero de aves rapaces y mamíferos carnívoros, Otras amenazas que persisten sobre este
que dotan al espacio de complejas relaciones enclave singular, vienen determinadas por la
ecológicas y de elevado interés ambiental, ya que fiebre desmedida de construir grandes infraes-
los grupos citados, se consideran indicadores del tructuras de transporte, en particular el proyec-
grado de conservación de un ecosistema. to denominado “Autovía Yecla-Santomera”,

110
ATHENE
ESPECIAL SERRAL

ejemplo de proyecto, insostenible, innecesario, hay establecidas entre las especies vivas que
y de elevado coste ambiental, que de verse pueblan las laderas del Serral.
ejecutado algún día, separará con un muro de Por ello, ANIDA, recupera una vieja aspi-
muerte, la conexión del Serral, con la vecina ración, que se basa en la declaración del monte
Sierra de Salinas, factor, a fecha de hoy, de al- público del Serral, como Refugio de Fauna,
cance desconocido, en el intercambio genético figura que contribuiría a preservar la fauna sil-
y de poblaciones entre dichos espacios. vestre de interés que ostentan y a la vez, define
En el horizonte inmediato, se cierne otra que el espacio sea un santuario para la fauna,
incertidumbre para el futuro de la conserva- exceptuado de la presión cinegética constante
ción de este espacio, la solicitud por parte de que los acotados al uso, realizan sobre las espe-
un colectivo de cazadores de Yecla, de que les cies cazables y sobre los depredadores.
sea concedida la caza del este monte, puede Siendo fieles a nuestro lema de “Conocer
traer nuevos y hoy inapreciables, problemas para Conservar”, le ofrecemos, amigo lector,
a las especies que alberga. Ya que además de un extenso dossier, en el que se da un largo paseo
ser una actividad peligrosa e incompatible por la geología del Serral, su flora, su fauna y su
con cualquier otra, su trasnochada obsesión estrecha y larga relación con la especie humana.
por el exterminio de los depredadores natura- Si de su lectura, logramos un poco más de cono-
les, puede acarrear imprevisibles consecuen- cimiento y afecto por este singular y montaraz
cias entre los equilibrios e interacciones que espacio, el esfuerzo habrá merecido la pena.

SUMARIO
112- GEOLOGÍA DE LA SIERRA DEL SERRAL
Daniel Andrés Díaz

123- VEGETACIÓN Y FLORA DE LA SIERRA DEL SERRAL


Sergio Marco Castaño

131- FAUNA DE LA SIERRA DEL SERRAL


Julián Castaño Soriano

140- NOTAS PARA LA HISTORIA DEL SERRAL


Francisco José Carpena Chinchilla

Sierra del Serral (Foto: A. García).

111
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

GEOLOGÍA DE LA SIERRA
DEL SERRAL
Daniel Andrés Díaz

1. Situación geográfica y comunicaciones superficie estimada del conjunto abarca las


La Sierra del Serral es uno de los maci- 1.092 ha., situándose su altura media entre
zos montañosos más importantes del térmi- los 604 y los 954 metros sobre el nivel del
no municipal de Yecla, hallándose a unos mar, destacando de visu, su característico re-
10 km. en dirección S-SE con respecto a su lieve en forma de “cresta”.
núcleo urbano (véase Figura 1). Se accede La Sierra del Serral constituye, junto a
fácilmente a ella por su vertiente nororien- sus campos circundantes, uno de los prin-
tal a través de la carretera comarcal C-3223 cipales espacios naturales del municipio
en dirección Yecla-Pinoso, encontrando, a lo yeclano, contemplado actualmente en el
largo de todo el paraje, dos amplias pistas fo- Mapa Ecológico de Yecla (2005), así como
restales; la primera de ellas se sitúa sobre la en el Plan General de Ordenación Urbana
Umbría del Serral, realizada en tierra, reco- (PGOU) de la misma población como área
rriendo toda la ladera Norte del citado con- S.A.U. de Protección Especial, dado el alto
junto desde la denominada Punta del Porti- grado de interés que presenta todo el paraje
chuelo a la Boquera del Carche; quedando junto a sus áreas limítrofes.
localizada la segunda pista sobre la ladera
Sur del espacio natural, sobre la Hoya del 2. Marco geológico
Mollidar, hallándose actualmente asfaltada El área estudiada se sitúa geológicamen-
(véase Figura 2). te sobre las Zonas Externas de las Cordi-
Dispuesta en dirección SW-NE, dicho lleras Béticas, dentro de los márgenes más
paraje presenta, desde los Altos del Casti- septentrionales del Prebético interno, difi-
llejo o Castellar a la Punta del Portichuelo, riendo comparativamente con respecto a las
una longitud aproximada de unos 12’5 km.; unidades del Prebético externo al presentar
con una anchura variable de 0,5 a 2’5 km. La un tipo de depósitos sedimentarios más po-
tentes, formados en ámbitos
mareales de aguas profun-
das y alejadas de la costa,
más elevadas con respecto
al resto de las formaciones
situadas en la comarca, de-
bido en parte a su proceso
de orogénesis.
Desde el punto de vista
estructural como estrati-
gráfico, la Sierra del Serral
se integra en la alineación
Carche-Serral-Salinas,
organizada según un largo
Figura 1. Localización de la Sierra del Serral en el marco geográfico de anticlinal vergente y ca-
la Región de Murcia, al S-SE del término municipal de Yecla. balgante hacia el Norte so-

112
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

Figura 2. Demarcación topográfica de la Sierra del Serral sobre Mapa Topográfico Nacional de Espa-
ña. Hojas 845-III y 870-I, editado por el Instituto Geográfico Nacional.
bre las unidades del Prebético externo, cuyo maciones calcáreas, afectadas por fallas de
recorrido sigue la típica directriz bética SW- pequeño interés y cuyos flancos forman una
NE. El Serral es la unidad más septentrional gran bóveda vergente. Este anticlinal, junto
de esta alineación, existiendo una importan- con el de la Sierra de El Carche o la Sierra
te falla de desgarre tipo “dextrosum” con de Salinas, forma un frente cabalgante so-
desplazamiento hacia el Norte que propició bre el Prebético Externo, constituyendo una
la separación del bloque de esta sierra con unidad en escamas vergente hacia el NW. El
respecto a las Sierras de Salinas, las Pansas gran espesor que presentan los niveles de
y el Carche, hallando entre ellas una amplia calizas y dolomías cretácicas que lo com-
zona deprimida de carácter endorreico que ponen, caracterizan la morfología abrupta y
comprendería parajes como la Hoya del Mo- escarpada de la sierra.
llidar, compuesta básicamente por niveles A nivel estratigráfico, el conjunto pre-
arenosos cuaternarios de grano fino y textura senta una serie incompleta, al hallarse im-
arcillo-limosa. portantes lagunas sedimentarias entre los
En corte longitudinal, el macizo mon- distintos depósitos constatados en el paraje.
tañoso aparece definido por distintas for- Sobre el margen nororiental de la sierra se

113
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

Figura 3. Demarcación de la Sierra del Serral sobre ortofotomapa. Fuente: SIGPAC (http://sigpac.
mapa.es/fega/visor/).
encuentran las rocas más antiguas, como son Boquera del Carche) también se encuentran
las calizas con “orbitolinas” y biocalcareni- materiales cretácicos del Cenomaniense en
tas del Cretácico inferior, comprendidas en- transición con el Turoniense, con dos tipos
tre el Aptiense superior y el Albiense medio, de formaciones distintas, compuestas en todo
escasas en fauna fósil. caso por niveles dolomíticos, características
Desde el punto de vista sedimentario, la del Prebético externo. Hallando a lo largo de
mayor parte del conjunto está compuesto por todo el margen septentrional de la sierra, así
dolomías masivas del Cretácico superior, de como en las zonas más meridionales (Um-
edad Cenomaniense inferior-medio, de as- bría del Serral, Peña del Barranco Hondo,
pecto muy característico, erosionadas por Alto de las Losas, Collado del Aljibe, Alto
procesos kársticos entre las que se advierten del Castillejo o Peña del Castelar…) ma-
algunas cavidades o cuevas de pequeño ta- teriales propios ya del Mioceno, formados
maño visibles principalmente sobre el tramo por areniscas, calizas bioclásticas o margas
medio-alto de la sierra. blancas, cuya disolución en algunos casos,
Sobre el margen más occidental del para- como en el de la Casa de la Boquera, llegan
je (Cerro de la Parra, Cerro del Mancebo y a constituir auténticos arenales.

114
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

El Cuaternario está representado al pie (calcarenitas) con estratificación cruzada ca-


de la Sierra por mantos de arroyada difusa y racterísticos de esta Formación y muy bien
abanicos aluviales conglomerados, arenas y representadas en parajes próximos como la
arcillas generalmente encostradas, así como Sierra de Salinas o la Sierra del Carche, en-
por los niveles de playas arcillo-limosas que tre otros.
constituyen el área endorreica citada con an- El espesor de esta unidad puede sobre-
terioridad. pasar los 100 m. Su sedimentación tuvo
La fauna fósil presente corresponde en lugar en una plataforma somera, proximal,
su totalidad al Cretácico marino, es decir, ru- con continuos y a veces importantes apor-
distas y orbitolinas como fósiles guía, siendo tes de materiales terrígenos (Vilas et alii,
escasa la presencia de macrofauna tipo mo- 2005).
luscos (lamelibranquios, gasterópodos…), Edad: Aptiense superior-Albiense medio.
equínidos, corales, etc., muy abundantes, sin Afloramientos constatados en Yecla:
embargo, en las mismas formaciones locali- Sierra del Serral; Hoya del Mollidar; Sierra
zadas en parajes cercanos. Teja; Sierra de las Pansas y Sierra de Salinas.
En cuanto a los recursos mineros y su
aprovechamiento, hay que citar que se han 3.2 Dolomías masivas con rudistas y co-
constatado diversas prospecciones o frentes rales. Equivalente a la Formación Alatoz
de cantera abandonadas de cronología con- propuesta por Vilas et alii (2005) para la co-
temporánea sobre las dolomías masivas del marca del Altiplano.
Cenomaniense, sitas principalmente sobre Descripción: Se trata de la formación
ambas laderas del Collado de las Pansas y con mayor representación en todo el conjun-
el Collado del Aljibe, al sur de la sierra. to geológico de la Sierra del Serral, desde la
mitad de ladera hasta su cima. Presenta una
3. Descripción de unidades tectosedimen- fuerte homogeneidad litológica con dolo-
tarias. Litología mías meso a macrocristalinas, bioclásticas,
En la Sierra del Serral se distinguen nue- compactas y masivas o mal estratificadas en
ve unidades litológicas distintas, repartidas bancos decimétricos a decamétricos que dan
entre el macizo montañoso y la periferia. En resaltes en el paisaje dado la variabilidad
el primer caso constatamos seis formacio- que presenta su espesor.
nes, correspondiendo las tres restantes a uni- La unidad se halla estrechamente ligada
dades de relleno, propias ya del Cuaternario, a la formación suprayacente (Fm. Villa de
estas son: Ves) con la que presenta un tránsito vertical
y lateral muy gradual.
3.1 Calizas beige con orbitolinas y biocal- Dicha unidad se sedimentó dentro de una
carenitas con intercalaciones arenosas. gran plataforma carbonatada somera.
Equivalente a la Formación Sácaras pro- Edad: Cenomaniense inferior-medio.
puesta por Vilas et alii (2005) para la comar- Afloramientos constatados en Yecla:
ca del Altiplano. Sierra del Serral; Sierra Teja; Sierra de las
Descripción: Unidad compuesta por Pansas y Sierra de Salinas.
calizas y margas, intercalados en ocasiones
por niveles arenosos, predominando en toda 3.3 Dolomías tableadas y limos dolomíti-
la formación los tonos pardos. Esta litolo- cos. Equivalente a la Formación Villa de
gía presenta una alternancia de elementos Ves propuesta por Vilas et alii (2005) para la
y espesores muy variados. Entre las calizas comarca del Altiplano.
destacan los “packstone” con rudistas (Eo- Descripción: Unidad formada por una
radiolites), “packstone” – “Mudstone” (con sucesión bastante uniforme de estratos deci-
requiénidos y polyconites), y “grainstone” métricos en la que alternan los de composi-

115
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ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

Figura 4. Principales unidades geológicas de la Sierra del Serral según Gallego Coiduras et alii 1981:
Mapa Geológico Nacional de España. Hojas 845 (27-33) y 870 (27-34).
ción dolomítica y mayor resistencia a la ero- nuidad estratigráfica regional. Sobre la misma
sión y los margosos o limoso-dolomíticos, descansan materiales de edades diversas.
mucho más blandos, alternancia que confie- El paleoambiente bajo el que se generó
re al paisaje un aspecto tableado, de caracte- esta unidad corresponde a extensas llanuras
rístico color beige claro a amarillento. Oca- de marea carbonatadas muy influenciadas
sionalmente aparecen intercalaciones más por las condiciones climáticas locales, que
gruesas y compactas, formadas por brechas serían cálidas y secas. Los ambientes supra-
dolomíticas. El espesor medio de la unidad mareales de esas llanuras serían de tipo “sa-
en el Altiplano es de 90 m. bkha”, los intermareales se caracterizarían
A nivel comarcal, la unidad se apoya por un gran desarrollo de tapices microbia-
siempre en tránsito gradual sobre la Forma- nos de cianofíceas y los submareales irían
ción Alatoz, con la que además presenta un desde restringidos a bien comunicados, estos
cambio lateral de facies desde el NW hacia el últimos con desarrollo de pequeños cuerpos
SE, desapareciendo por completo en la serie calcareníticos y de abundantes rudistas.
de la Sierra del Serral, Salinas y El Carche, Edad: Cenomaniense inferior-medio.
así como en la Solana de Sopalmo en Jumilla. Afloramientos constatados en Yecla:
El techo de la unidad es siempre una disconti- Loma Gamelleja y Boquera del Carche.

116
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

3.4 Dolomías masivas negras. Equivalen- tes, apareciendo entre ellas niveles de mar-
te a la Formación Cuchillo propuesta por gas blancas intercaladas. Entre las calizas de
Vilas et alii (2005) para la comarca del Al- algas y las biocalcarenitas que la componen,
tiplano. se intercalan niveles algo más blandos de ca-
Descripción: Constituye un tramo do- lizas bioclásticas arenosas.
lomítico masivo, con un
característico color gris
oscuro. Se trata de dolo-
mías meso a macrocrista-
linas en las que solo oca-
sionalmente se reconocen
fantasmas de bioclastos y
bioturbación. La potencia
de la unidad oscila entre
los 10-50 m.
En la Sierra del Se-
rral, esta unidad se apoya
sobre la Formación Villa
de Ves en tránsito neto,
marcado por una discon-
tinuidad, apareciendo so-
bre ella otro vacío estrati-
gráfico hasta la aparición
ya de las unidades del
Mioceno.
Edad: Cenomaniense
medio p.p.-superior p.p. /
Turoniense.
Afloramientos cons-
tatados en Yecla: Loma
Gamelleja y Boquera del
Carche.

3.5 Areniscas, calizas de


algas y/o biocalcarenitas
Descripción: Esta
unidad representa uno de
los episodios sedimenta-
rios incluidos en el Tramo
inferior de la Formación
de calizas bioclásticas y
calcarenitas propuesta
por Vilas et alii (2005)
para la comarca del Alti-
plano, discordante entre Figura 5. Unidades estratigráficas presentes en la Sierra del Serral.
sí, con respecto a las uni- Fuente: Esquema simplificado elaborado sobre la Carta Internacio-
dades infra y suprayacen- nal de Estratigrafía IUGS. International Commission on Stratigraphy
(2009).

117
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

Al estar generadas en los momentos fi- ceos en comparación con el porcentaje de


nales de la etapa tectónica compresiva, hace organismos planctónicos calcáreos. Este he-
que se apoyen sobre estructuras ya deforma- cho, unido a evidencias de restos de cenizas
das y por consiguiente lo hacen sobre mate- volcánicas entre los sedimentos, sugiere la
riales de edades muy diferentes como resulta presencia de una cierta actividad volcánica
ser en el caso de la Sierra del Serral, con las contemporánea a su deposición.
unidades basales del Cretácico superior. En todo caso, su génesis tuvo lugar en zo-
Su génesis tiene lugar en zonas muy nas muy próximas a la costa, en un mar muy
próximas a la costa, en un mar muy somero, somero, sobre áreas deprimidas en las que se
cuyo fondo al ser muy accidentado y móvil depositarían este tipo de materiales margosos.
da lugar a una distribución de áreas elevadas Edad: Langhiense – Tortoniense inf.
donde programan barras calcareníticas y otras Afloramientos constatados en Yecla:
deprimidas en las que se depositarían mate- Paraje del Pozuelo; Las Espernalas-El Ma-
riales margosos. droño; Sierra del Serral y Sierra de las Pansas.
Desde el punto de vista morfológico, es-
tas calizas bioclásticas originan relieves muy 3.7 Playas arcillo-limosas
característicos que sirven de referencia en el Descripción: Sobre las áreas de coales-
paisaje de todo el Altiplano, tal y como ve- cencia de los abanicos aluviales con senti-
mos con los afloramientos de gran extensión do opuestos se observan unas zonas planas,
lateral situados en la Umbría del Serral. deprimidas y rellenas de arcillas y limos,
Edad: Helvetiense (Langhiense – Serra- correspondiendo con las áreas de sedimen-
valiense). tación esporádica donde llegarían los apor-
Afloramientos constatados en Yecla: tes más distales en las épocas de máxima
Sierra del Cuchillo (Peñas Blancas); Sierra avenida de los abanicos, como sucede en el
del Serral; Boquera del Carche; Sierra de las presente caso entre las sierras del Serral y la
Pansas y Sierra de Salinas. de Salinas.
Edad: Cuaternario s/l
3.6 Margas blancas Afloramientos constatados: Hoya del
Descripción: Esta unidad representa Mollidar.
también otro de los episodios sedimentarios
incluidos en el Tramo inferior de la Forma- 3.8 Mantos de arroyada difusa y abanicos
ción de calizas bioclásticas y calcarenitas aluviales conglomerados, arenas y arcillas
propuesta por Vilas et alii (2005) para la generalmente encostradas
comarca del Altiplano, discordante con res- Descripción: Unidad de relleno con gran
pecto a la unidad sedimentaria anteriormente desarrollo superficial, formada por conglo-
citada. merados, brechas, arenas y arcillas que fre-
El espesor estimado de las margas puede cuentemente presentan un encostramiento
llegar hasta los 300 metros. Se presenta en superficial de origen edáfico.
forma de tramos masivos separados ocasio- Los mantos de arroyada difusa y abani-
nalmente por núcleos más calcáreos (bio- cos aluviales se sitúan al pie de sierra, con
micritas) o areniscosos. Son frecuentes los una suave pendiente originando en parajes
niveles silicificados, bien en forma nodular cercanos formaciones tipo glacis.
o bien como horizontes continuos verdosos Edad: Cuaternario s/l
muy compactos. Afloramientos constatados: Áreas peri-
Es de señalar que en la unidad aparecen féricas de la sierra.
algunos tramos, en particular hacia techo,
3.9 Aluvial. Arenas y arcillas con cantos.
con una gran explosión de organismos silí-
Descripción: Se trata de depósitos mix-

118
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

tos formados por la acción de la red efímera correspondientes al Sistema laderas-inter-


actual, a veces con pequeños aportes latera- fluvios. Dentro de este sistema aparecen las
les de las laderas. siguientes Unidades Geomorfológicas:
Litológicamente está constituida por are- Cumbres escarpadas. Relacionada con
nas y arcillas con niveles de conglomerados. las zonas de mayor pendiente, situadas sobre
Depósitos que se sitúan tapizando el fondo la parte más alta de la Sierra.
de los valles. Laderas suaves. Incluye la mayor parte
Edad: Cuaternario s/l del macizo montañoso.
Afloramientos constatados: Margen Piedemonte. Correspondería a la periferia.
occidental de la sierra. Por otro lado, de acuerdo con la densi-
dad de la cubierta vegetal y la resistencia
4. Edafología de los materiales litológicos, se distinguen
En las cumbres aparecen litosuelos o los siguientes tipos de vertientes, con sus
regosoles, afloramientos de roca madre con correspondientes procesos geomorfológicos
perfiles A/C. En las laderas más empinadas predominantes:
se encuentran rendsinas poco evolucionadas Vertientes rocosas desnudas. Baja co-
con perfiles A/C, mientras que en aquellas bertura vegetal y afloramientos carbonatados
de menor pendiente aparecen rendsinas em- intensamente tectonizados, lo que favorece
pardecidas, suelos algo evolucionados con los procesos de disolución. Su modelado
perfil AbwC. resulta de la disolución de las facies carbo-
En términos generales, se trata de suelos natadas (karst), presente en todo el macizo,
con poco fondo, a veces muy humificados en así como de la meteorización de los cantiles
una delgada capa superior, sueltos, calizo-do- rocosos (pedrizas de acumulación).
lomíticos, con predominio de elementos gra- Vertientes deleznables desnudas. Baja
sos, nada arcillosos, con buena permeabilidad cobertura vegetal y litologías calizo-margo-
y un solo horizonte edáfico formado directa- sas miocénicas, poco resistentes a la erosión
mente sobre la roca madre originaria o sobre mecánica. Se adscriben al sistema morfoge-
una pequeña capa intermedia de segregacio- nético semiárido las rocas más deleznables
nes. Se encuentran en fase oropédica con ca- como las margas, las arcillas y los depósitos
rácter reincipiente que les impide progresar, cuaternarios, expuestas directamente a los
ya que la fuerte pendiente facilita el arrastre procesos de alternancia climatológicas, con
hacia las zonas más bajas. largos periodos de sequía y precipitaciones
Siguiendo la clasificación americana muy concentradas. Prepondera la erosión
(U.S.D.A. Soil Taxonomy), en el ámbito del lineal. Rápida evolución de las vertientes,
Plan de Ordenación aparecen dos unidades acarcavamientos.
cartográficas, ambas con unidades taxonó- Vertientes cubiertas. Ocupa la Umbría
micas dominantes encuadradas en el Orden de la Sierra, con buen desarrollo de la vege-
Aridisoles (suelos en régimen Arídico) y Su- tación; condiciones próximas a la biostasia,
borden Orthids (horizontes de acumulación predominan los procesos bioquímicos frente
o cambio pero nunca argílicos). Cada una de a la erosión mecánica.
estas unidades cartográficas engloba dos o Entre los sistemas morfogenéticos pre-
más unidades taxonómicas de suelo. sentes encontramos: acarcavamientos y
formas de disolución kárstica y dinámica
5. Geomorfología
cantil-talud, así como sistemas biostáticos.
El espacio natural se encuadra en el Do-
Los sistemas morfogenéticos de disolu-
minio morfoestructural de los Relieves Ex-
ción kárstica y la dinámica cantil-talud apa-
teriores del Prebético interno, siendo los
recen sobre las cumbres, escarpes y paredes
procesos morfogenéticos predominantes los

119
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

6. Hidrología e hidro-
geología
A nivel superficial, la
red hídrica está constitui-
da por cursos intermiten-
tes de circulación esporá-
dica. No obstante, en un
pasado cercano, hay que
considerar la circulación
subterránea como fuente
de alimentación de los ba-
rrancos y ramblas, cuyas
aportaciones se realizaban
a través de fuentes y ma-
nantiales. Actualmente,
Frente de cantera abandonada sobre la ladera septentrional del Collado ante el descenso del nivel
del Aljibe, al sur del Serral. piezométrico, ya no es el
prácticamente verticales que están íntima- acuífero el que vierte sus
mente relacionadas con las líneas de falla. El aguas, sino que el flujo se invierte, circulan-
periglacismo afectó sobre todo a las calizas do los caudales ocasionales del cauce al acuí-
y dolomías del Cretácico que constituyen fero. El trazado de la red hidrográfica posee
la culminación de la Sierra, si bien de una un marcado acento estructural, relacionado
forma muy limitada, lo que provoca la au- con el predominio del roquedo calcáreo. Los
sencia de grandes bloques. Los procesos de barrancos se encuentran confinados entre la-
disolución kárstica están muy limitados por deras de gran resistencia litológica y poseen
la relativamente escasa humedad. Los lapia- trazados perpendiculares al eje del anticli-
ces aparecen distribuidos por toda la Sierra, nal, aprovechando líneas de debilidad tectó-
a alturas diversas, constituyendo la forma nica. En cambio, en el piedemonte y llanos
predominante del modelado exokárstico. Se circundantes, de rocas deleznables, el con-
observan algunas cavidades de disolución trol estructural es mucho menor, adquiriendo
desarrolladas sobre los cantiles, dando lugar gran importancia el aspecto morfológico. Al
a menudo a pequeños abrigos. Otras formas llegar al piedemonte, los barrancos adoptan
exokársticas son las dolinas, escasamente re- una morfología zigzagueante que a menudo
presentadas en la Sierra, destacando por sus termina por desaparecer. Con frecuencia, los
dimensiones la Hoya del Mollidar, situada al flujos superficiales que se pierden por infil-
sur del complejo natural. Se trata de un área tración dan lugar a cursos hipodérmicos o
deprimida, de drenaje endorreico, que en la subsuperficiales que circulan hasta los sec-
actualidad está totalmente cultivada. tores más deprimidos. Un buen ejemplo, son
El modelado en vertientes cubiertas, pro- los cursos que descienden sobre la Hoya del
pio del dominio del bosque (Umbría del Se- Mollidar.
rral) se caracteriza por la estabilidad geomor- La red hidrográfica está escasamente
fológica (ambiente de biostasia), favorecida jerarquizada, con cursos de trazado per-
por la reducción de los procesos de meteori- pendicular al eje bético. No existen cauces
zación mecánica por el papel fijador del suelo permanentes ni temporales. Las vaguadas
por parte de la vegetación y, sobre todo, por y barrancos únicamente presentan flujos
el singular funcionamiento hidrogeomorfoló- efímeros tras las lluvias, almacenando a lo
gico de las laderas cubiertas de bosque. sumo pequeñas cantidades de agua en los

120
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

calderones de la roca viva


del cauce. No existen en
la actualidad manantiales
o surgencias de agua de
importancia.
Desde el punto de
vista hidrogeológico, el
espacio natural se cons-
tituye en zona de recarga
del sistema acuífero o
Unidad Hidrogeológica
“Serral-Salinas”. Según
los estudios de Rodrí-
guez Estrella y el Institu-
to Geominero de España
sobre la hidrogeología del Vista de la Umbría del Serral, cuyas laderas y cima, parcialmente más
Altiplano (Rodríguez Es- despobladas de vegetación que sus faldas, se componen básicamente de
trella et alii, 1980; IGME, dolomías masivas del Cretácico superior.
1993 y Vilas et alii, 2005), realizados en el entorno por parte de distin-
la Sierra del Serral, conjuntamente con la tas empresas de carácter nacional para la ex-
Sierra de Salinas, guarda uno de los acuí- plotación de los recursos hídricos, como los
feros más importantes y con mayor reserva practicados por el antiguo IRYDA o los de la
hídrica subterránea de toda la comarca. empresa TRAGSA (información recopilada
Se sitúa entre los territorios adscritos a por el IGME a 2010: http://www.igme.es/in-
las confederaciones del Segura y el Júcar, ternet/litoteca/default.asp), identificándose
entre las provincias de Murcia y Alicante, en base a dichos sondeos, cabalgamientos,
siendo en esta última donde se realizan las cambios de facies, olistostromas del Trias,
mayores extracciones por bombeo, con una etc. A pesar de la complejidad estructural,
superficie estimada de 193
km2. La roca permeable
principal está formada
por 250 m. de dolomías
y calizas del Cretácico
superior. Otras rocas per-
meables son las dolomías
del Dogger en la Sierra
del Collado, las calizas
del Cretácico inferior en
la Hoya del Mollidar y las
calizas del Eoceno en la
Sierra Cabrera.
Bajo los potentes re-
llenos miocénicos, la
Sierra del Serral presenta
una estructura tectónica En primer término, vista del Alto del Castillejo o Cerro del Castellar,
muy complicada, deduci- compuesto básicamente areniscas, calizas de algas y/o biocalcarenitas
da gracias a los sondeos miocénicas.

121
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: GEOLOGÍA

existe una conexión hidráulica en profun- nal de España. E. 1: 25000, Hoja de Yecla 845,
didad entre las formaciones permeables del División III: Hondo del Campo. Madrid.
Cretácico. • I.G.M.E. 1996: Mapa Topográfico Nacio-
Los estudios son elocuentes, la diferen- nal de España. E. 1: 25000, Hoja de Pinoso
cia entre los bombeos (16 hm3/año) y la ali- 870, División I: Raspay. Madrid.
mentación del acuífero (3 hm3/año) ocasiona • MASSE, J. P.; ARIAS, C. y VILAS, L.
un elevado grado de sobreexplotación. La 1992: Stratigraphy and biozonation of a refe-
evolución piezométrica de los últimos 30 rence Aptian-Albian p.p. Tethyan carbonate
platform succession: The Srra. del Carche se-
años refleja lógicamente este desequilibrio,
ries (Oriental Prebetic Zone-Murcia, Spain). In
con descensos continuados, tanto en el sec-
New Aspects on Tethyan Cretaceous Fossil As-
tor oriental, como en el occidental, aunque
semblages. Springer Verlag. Viena: 201-221.
se observan localmente situaciones de equi- • MOLINA, J. L. y GARCÍA ARÓSTEGUI,
librio asociadas a ceses de bombeos. J. L. 2006: Explotación intensiva de acuíferos
El sentido de flujo se establece desde las y sus impactos: caso de estudio del Serral-
áreas de alimentación en las sierras del Se- Salinas (Murcia-Alicante). Boletín Geológico
rral y Salinas hacia las principales concen- y Minero, 117. Monográfico especial. Madrid:
traciones de bombeos en la Hoya del Molli- 597-599.
dar y la población de Salinas (Alicante). Las • ORTUÑO MADRONA, A. y SERRANO
cotas observadas varían entre 460 m.s.n.m y LÓPEZ, M. (Coord.) 2005: Mapa Ecológico
350 m.s.n.m. La profundidad del agua está de Yecla. Yecla, 401 pp.
comprendida entre los 82 y los 183 metros. • RODRÍGUEZ ESTRELLA, T.; GRANA-
Siendo su calidad química buena (0’5 a 1’1 DOS Y GRANADOS, L. F.; SAAVEDRA
gr/l.), a excepción del extremo oriental del GARCÍA, J. L. y GONZÁLEZ ASENSIO,
mismo (Sierra Cabrera) en el que se han al- A. 1980: Estudio geológico en el sector de
canzado valores de salinidad de 4 gr/l. y su Carche-Salinas. Zona prebética (Provincias de
facies típica bicarbonatada cálcico-magné- Murcia y Alicante). Boletín del Instituto Geo-
sica ha cambiado a sulfatada sódica, siendo lógico y Minero de España, T. XCI-IV. Ma-
drid: 527-548.
totalmente aptas para el riego y admisibles
• VILAS, L.; MARTÍN-CHIVELET, J.;
para el consumo humano.
ARIAS, C.; CHACÓN, B.; RODRÍGUEZ ES-
7. Bibliografía TRELLA, T.; GARCÍA DEL CURA, M. A.
• AZEMA, J. 1972: Nouvelles dones sur y RODRÍGUEZ-GARCÍA, M. A. 2005: En-
le Crétacé Prébétique entre Cieza et Salinas ciclopedia divulgativa de la Historia Natural
(Provinces d’Alicante et de Murcie, Espagne). de Jumilla-Yecla. Vol. 6 Geología. SOMEHN,
Bull. Soc. Géol. du France, 7 (XIV): 110-120. Jumilla, 247 pp.
• GALLEGO COIDURAS, C.; GARCÍA • VV.AA. 2005: Plan de Ordenación de los
DE DOMINGO, A.; LÓPEZ OLMEDO, F. Recursos Naturales de la Sierra de Salinas.
1981: Mapa Geológico Nacional de España E. Memoria descriptiva. Yecla, 53 pp.
1/50.000 nº 845 (27-33) Yecla. Hoja y Memo- • VV.AA. 2009: International Stratigraphic
ria explicativa. I.G.M.E. Madrid. Chart. International Commission on Stratigra-
• GALLEGO COIDURAS, C.; GARCÍA phy.
DE DOMINGO, A.; LÓPEZ OLMEDO, F.
1981: Mapa Geológico Nacional de España E.
1/50.000 nº 870 (27-34) Pinoso. Hoja y Me-
moria explicativa. I.G.M.E. Madrid.
• I.G.M.E. 1993: El mapa del agua subterrá-
nea de la Región de Murcia. Doc. int.
• I.G.M.E. 1996: Mapa Topográfico Nacio-

122
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FLORA

VEGETACIÓN Y FLORA
DE LA SIERRA DEL SERRAL
Sergio Marco Castaño
smarcocas@gmail.com

La flora de una región es


el total de especies vegetales
que crecen allí. Sin embargo,
la vegetación que medra en
un lugar determinado son las
diferentes especies vegetales
que crecen y las formaciones
que determinan junto al clima,
tipo de terreno y las restantes
características del entorno.

Vegetación
El Serral discurre en di-
rección SW-NE, como con- Pinar denso de la umbría, desarrollado al pie de los cantiles donde
tinuación de las Pansas y se encuentran especies rupícolas destacables (Foto: J. R. Díaz).
Sierra del Carche, discurrien-
determinan una zona de umbría y otra de so-
do paralelo a la Sierra Salinas, dejando un
lana muy marcadas. En la zona de umbría
amplio valle entre ambos. Esta situación
se desarrollan pinares más o menos densos
deja a esta sierra entre las provincias fito-
de pino carrasco y matorrales esclerófilos
geográficas Mediterráneo-Ibérico-Central
de importante desarrollo. En la solana la
y Catalana-Provenzal-Balear, en concreto,
vegetación está definida por espartizales y
entre los sectores Manchego y Setabense,
matorral bajo abierto. En las zonas altas, el
respectivamente. Esta ubicación fitogeográ-
pinar desaparece y deja paso a roquedos de
fica implica la presencia de especies propias
considerable potencia, que determinan for-
que determinan la flora de la zona (tabla 1)
maciones rupícolas muy interesantes.
Otro aspecto importante para la vegetación
En la zona sur de la sierra se localizan zo-
de la zona es la geomorfología, definida por
nas de arenas, resultantes de la acumulación
grandes crestones rocosos de naturaleza ca-
eólica. En esta zona, propuesta como micro-
liza, que, junto a la orientación de la sierra
rreserva de flora da-
das sus características
Sector Manchego Sector Setabense
florísticas singulares
• Anthyllis lagascana • Erica multiflora (Sánchez et al. 2005)
• Centaurea antennata • Guillonea scabra
• Erodium saxatile • Helianthemum marifolium aparecen formacio-
• Teucrium franchetianum • Helianthemum origanifolium nes de pino doncel
• Teucrium thymifolium • Iberis carnosa subsp. hegelmaieri y destacan plantas
• Thymus zygis subsp. gracilis • Ulex parvilorus
sabulícolas (propias
Tabla 1: Taxones vegetales representativos de los sectores fitogeográficos de arenas) muy poco
que confluyen en la Sierra del Serral. frecuentes, e incluso

123
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FLORA

La solana de la Sierra está constituida principalmente por un espartizal y matorral bajo abierto (Foto:
A. García).
únicas, en la Región de Murcia, como Helian- nes marcados con * figuran como especies
themum guerrae, Silene otites, etc. “en peligro de extinción”, los marcados con
** son consideradas especies “vulnerables”
Flora y los que aparecen con *** son especies de
En la zona estudiada se han inventariado “interés especial”, según el catálogo Regio-
256 especies, pertenecientes a 58 familias. nal de Flora Silvestre Protegida en el Anexo
De las cuales 19 están contempladas en el I del Decreto 50/2003.
Decreto 50/2003 por el que se crea el catálo-
go regional de flora protegida. Para realizar Sinopteridáceas
el inventario se han consultado referencias • Cheilanthes acrosticha (Balbis) Todaro.
bibliográficas sobre el territorio y diversos Aspleniáceas
manuales de identificación (Alcaráz, 2007; • Asplenium petrarchae (Guérin) DC.
Carrión et al. 2000; Castroviejo, 2011; Gar- subsp. petrarchae.
cía et al. 2000; García y Carpena, 2003; Sán- • Asplenium ruta-muraria L. subsp. ruta-
chez y Guerra, 2003). muraria L.
• Ceterach officinarum Villd. (Doradilla,
Catálogo de especies inventariadas en el Se- helecho).
rral. Pináceas
Sobre las especies protegidas, los taxo- • Pinus halepensis Mill. (Pino carrasco).
• Pinus pinea L. (Pino doncel o
piñonero).
Cupresáceas
• Juniperus oxycedrus L. subsp.
oxycedrus (enebro).***
• Juniperus phoenicea L.
subsp. phoenicea (sabina co-
mún).***
Efedráceas
• Ephedra fragilis Desf. (Efe-
dra, retama).
Aristoloquiáceas
• Aristolachia pistolachia L.
Ranunculáceas
Zonas de arenas en las que existe una población de pino doncel. • Clematis flammula L.
Está propuesta como microrreserva de flora por la presencia de • Delphinium gracile DC.
especies sabulícolas (Foto: A. García).

124
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FLORA

Detalle de las flores masculinas (amentos) de la La albaida bastarda (Anthyllis lagascana) está
encina (Quercus rotundifolia). La polinización de considerada como especie de interés especial
esta planta es a través del viento, de ahí esa forma (Foto: A. García).
alargada y péndula. Las flores femeninas apare-
cen desapercibidas (Foto: A. García).
Papaveráceas
• Glaucium corniculatum (L.) JH. Rudol-
ph. (Lagartera).
• Papaver rhoeas L. (Amapola, ababol).
• Platycapnos spicata (L.) Bornh.
• Rhoemeria hybrida L.
• Sarcocapnos enneaphylla (L.) DC. subsp.
saetabensis (Mateo & Figuerola) O. Bo-
lós & Vigo (Zapatitos de la virgen).***
Fagáceas
• Quercus coccifera L. (coscoja).
• Quercus rotundifolia Lam. (carrasca, en-
cina).***
Cariofiláceas
• Arenaria armerina Bory.
• Dianthus hispanicus Asso. subsp. contes-
tanus M.B. Crespo y Mateo (Clavellina).
• Dianthus broteri Boiss. & Reut. (Clave-
llina).
• Loeflingia hispanica L.
• Paronychia aretioides Pourret ex DC. Fritillaria hispanica, planta bulbosa de floración
• Paronychia argentea Lam. (Nevadilla). primaveral, es típica de tomillares y matorrales
abiertos de toda la Sierra (Foto: A. García).

125
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FLORA

• Paronychia suffruticosa L. DC. subsp. • Alyssum simplex Rudolphi.


suffruticosa (Hierba de la sangre). • Arabis articulata (Forssk.) Moq.
• Polycarpon tetraphyllum (L.) L. subsp. • Biscutella auriculata L. (Anteojos).
diphyllum (Cav.) O. Bolòs et Font Quer. • Biscutella valentina (Loefl. Ex L.) He-
• Silene colorata Poiret. ywood.
• Silene conica L. • Diplotaxis erucoides (L.) DC. (Rabaniza).
• Silene mellifera Boiss. & Reuter. • Diplotaxis harra (Forsk) Boiss (Rabaniza).
• Silene otites (L.) Wibel subsp. otites ** • Iberis carnosa Willd. subsp. hegelmaieri
• Silene vulgaris (Moench.) Garcke. (Willk.) Moreno.
• Spergularia rubra (L.) Presl. • Eruca vesicaria L.
Portulacáceas • Lobularia maritima (L.) Desv.
• Portulaca oleracea L. (Verdolaga). • Maresia nana (DC.) Batt.
Plumbagináceas • Mattiola fruticulosa (Loefl. Ex L.) Marie
• Limonium echioides (L.) Mill. (Alhelí).
Gutíferas • Moricandia arvensis (L.) DC. (Collejón).
• Hypericum ericoides L. (Rompepiedras). • Sisymbrium irio L. (Rabaniza, picantera).
• Hypericum perforatum L. (Hierba de San Resedáceas
Juan). • Reseda lútea L.
Malváceas • Reseda paui Valdés ver, & Kaercher
• Malva sylvestris L. (Malva). subsp. paui.
Moráceas • Reseda phyteuma L.
• Ficus carica L. (Higuera). Ericáceas
Urticáceas • Arbutus unedo L. (Madroño).***
• Urtica urens L. (ortiga). • Erica multiflora L. (Brezo, pedorre-
• Parietaria lusitanica L. tas).***
Cistáceas Primuláceas
• Cistus albidus L. (Estepa, jara). • Anagallis foemina Mill.
• Cistus clusii Dunal subsp. clusii (Rome- • Asterolinon linum-stellatum (L.) Duby.
ro macho). • Coris monspeliensis L. subsp. syrtica
• Fumana ericoides (Cav.) Grand. (Té (Murb.) Masclans. (Pincelillo).
moro). Crasuláceas
• Fumana hispidula Loscos et J. Pardo. • Sedum album L. subsp. micranthum (DC.)
• Fumana thymifolia Wallr. Syme ex. Sowerby. (Uvicas de milano)
• Helianthemum cinereum (Cav.) Pers. • Sedum acre L.
subsp. cinereum. • Sedum dasyphyllum L.
• Helianthemum guerrae Sánchez-Gómez • Sedum sediforme (Jacq.) Pau. subsp. se-
et al. (Tamarilla de arenal).* diforme (Uva de gato).
• Helianthemum hirtum (L.) Mill. (Jarilla). • Umbilicus rupestris (Salisb.) Dandy.
• Helianthemum origanifolium (Lam.) Pers. (Ombligo de venus).
• Helianthemum salicifolium (L.) Guss. Rosáceas
• Helianthemum syriacum (Jacq.) Dum. • Prunus dulcis (Mill.) D. A. Webb. (Al-
(Te de campo). mendro).
• Helianthemum violaceum (Cav.) Pers. • Sanguisorba ancistroides (Desf.) Ces.***
(Té moro). • Sanguisorba minor Scop.
Crucíferas Leguminosas
• Athionema marginatum (Lapeyr.) Thell. • Anthyllis citisoides L. (Boja blanca).
• Alyssum linifolium Stephan. • Anthyllis lagascana Benedi.***

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ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FLORA

• Anthyllis vulneraria L. • Ruta angustifolia Pers (Ruda).


• Argyrolobium zonanii (Turra) P.W. Ball. Zigofiláceas
(Hierba de la plata). • Zigophyllum fabago L.
• Bituminaria bituminosa (L.) Stirton. Lináceas
• Coronilla juncea L. (Coronilla). • Linum narbonense L. (Lino azul).
• Coronilla minima subsp lotoides (Koch.) • Linum strictum L.
Nyman (Quebraollas). • Linum sufruticosum L.
• Dorycnium pentaphyllum Scop. subsp. Geraniáceas
pentaphyllum (Mata de escobas). • Erodium cicutarium (L.) l’Hér. (Alfileri-
• Genista scorpius (L.) DC. (Aliaga, aulaga). llo, relojes).
• Hippocrepis ciliata Willd. • Erodium chium subsp. littoreum.
• Hippocrepis squamata (Cav.) Coss. • Erodium pulverulentum (Cav.) Willd.
• Medicago sativa L. (Alfalfa). • Erodium moschatum (L.) l’Hér.
• Ononis pusilla L. • Erodium saxatile (Cav.) M. Martínez***
• Ononis ornithopodioides L. • Geranium purpureum Vill.
• Ononis minutissima L. • Geranium molle L.
• Retama sphaerocarpa (L.) Boiss. (Reta- Poligaláceas
ma). • Polygala monspeliaca L.
• Ulex parviflorus Pourr. (aliaga). • Polygala rupestris Pourret.
Timeláceas Umbelíferas
• Daphne gnidium L. (Torvisco, matapollos). • Bupleurum friticosum L. (Adelfilla).
• Thymelaea argentea Endl. • Bupleurum frutiscescens L. (Hinojo de
• Thymelaea hirsura (L.) Endl. (Bolaga). perro).
• Thymelaea tartonraira (L.) All. subsp. • Bupleurum rigidum L. (Oreja de liebre).
tartonraira (Hierba blanca, quebraollas). • Bupleurum rotundifolium L.
Raflesiáceas • Eryngium campestre L. (Cardo setero,
• Cytinus hipocistis L. (Colmenica). cardo corredor).
Euforbiáceas • Foeniculum vulgare Mill. (Hinojo).
• Euphorbia characias L. (Tártago ma- • Guillonea scabra (Cav.) Coss.***
yor). • Thapsia villosa L. (Velosilla).
• Euphorbia serrata L. (Lechitrezna). Gencianáceas
• Euphorbia terracina L. • Centaurium quadrifolium (L.) G. López
• Mercurialis tomentosa L. & Jarvis subsp. barrelieri (Hiel de tierra).
Ramnáceas Apocináceas
• Rhamnus alaternus L. (Aladierno).*** • Vincetoxicum nigrum (L.) Moench.
• Rhamnus hispanorum Gandoger.*** Oleáceas
• Rhamnus lycioides L. (Espino negro). • Olea europaea L. var. sylvestris (Acebu-
Vitáceas che).
• Vitis vinifera L. (Vid). • Phyllarea angustifolia L. (Labiérnago)***
Santaláceas Convolvuláceas
• Thesium divaricatum Jan ex Mert. • Convolvulus lanuginosus Desr.
Anacardiáceas • Convolvulus lineatus L.
• Pistacia lentiscus L. (Lentisco). Cuscutáceas
Rutáceas • Cuscuta epithymum (L.) L.
• Haplophyllum linifolium (L.) G. Don.f. Boragináceas
subsp. rosmarinifolium (Pers.) O. Bolós • Cynoglossum cheirifolium L. (Lengua de
& Vigo. perro).

127
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FLORA

• Echium creticum L. (Vivorera).


• Lithodora fruticosa (L.) Gri-
seb. (Rascavieja).
• Neatostema apulum (L.) I.M.
Jonhs.
Labiadas
• Ballota hirsuta Benth. (Man-
rubio).
• Lavandula latifolia Medicus.
(Lavanda, espliego).
• Marrubium alysson L. (Man-
rrubio).
El rusco (Ruscus aculeatus) aparece preferentemente en la • Micromeria fruticosa (L.)
base de los cantiles rocosos (Foto: A. García). Druce (Poleo blanco) **
• Phlomis lychnitis L. (Oreja de
liebre).
• Rosmarinus officinalis L. (Ro-
mero).
• Salvia verbenaca L.
• Satureja intrincata Lange.
• Sideritis chamaedryfolia Cav.
subsp. chamaedryfolia.
• Sideritis montana L.
• Teucrium botrys L.
• Teucrium franchetianum Rouy
& Councy. **
• Teucrium capitatum L. (Tomi-
La coscoja (Quercus coccifera) tapiza una parte importante de llo macho, zamarrilla).
las laderas de la umbría (Foto: A. García). • Teucrium dunense Sennen
(Zamarrilla).
• Teucrium pseudochamaepytis
L. (Pinillo).
• Teucrium thymifolium Sche-
ber.
• Thymus vulgaris L. subsp. vul-
garis (Tomillo).
• Thymus zigis L. subsp. gracilis
(Tomillo rojo).
Plantagináceas
• Plantago albicans L. (Pelosi-
lla).
• Plantago lagopus L.
• Plantago sempervirens Crantz.
Escrofulariáceas
Los roquedos de naturaleza caliza presentes en el Serral de- • Antirrhinum barrelieri Boreau
terminan formaciones rupícolas muy interesantes como los (Boca de dragón).
zapatitos de la virgen (Sarcocapnos enneaphylla subsp. saeta- • Chaenorrhinum origanifolium
bensis) (Foto: A. García).

128
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FLORA

(L.) subsp. crassifoluim (Cav.) Rivas • Phagnalon rupestre (L.) DC.


Goday & Borja. • Phagnalon saxatile (L.) Cass.
• Digitalis obscura L. (Digital, dedalera). • Santolina chamaecyparissus L. (Manza-
• Linaria cavanillesii Chav. (Gallo de nilla de campo, manzanilla amarga).
roca) *** • Staehlina dubia L.
• Scrophularia canina L. (Sanpedrón). • Scorzonera angustifolia L.
• Verbascum rotundifolium Ten. (Gordolo- • Senecio gallicus Vill.
bo, paño de pastor). • Senecio vulgaris L. (Hierba cana).
Globulariáceas • Tragopogon dubius Scop.
• Globularia alypum L. (Coronilla de fraile). • Xeranthemum inapertum (L.) Mill.
Campanuláceas Ciperáceas
• Campanula hispanica Willk. • Carex halleriana Asso.
• Campanula semisecta Murb. Gramíneas
Rubiáceas • Aegylops geniculata Roth. (Rompe-
• Asperula aristata L. sacos).
• Galium divaricatum Pourret ex Lam. • Ammochloa palaestina Boiss.
• Galium verum L. subsp. verum. • Arundo donax L. (Cañas).
• Rubia peregrina L. (Pegalosa). • Avenula bromoides (Gouan) H. Scholz.
• Sherardia arvensis L. • Brachypodium distachyon (L.) Beauv.
Caprifoliáceas • Brachypodium retusum (pers.) Beauv.
• Lonicera implexa Aiton (Madreselva). • Corynephorus divaricatus (Pourr.)
Valerianáceas Breistr. subsp. divaricatus.
• Centranthus calcitrapa (L.) Dufr. • Cynodon dactylon (L.) Pers. (Grama).
Dipsacáceas • Dactylis hispanica Roth.
• Scabiosa stellata L. • Desmazeria rigida (L.) Tutin. subsp. he-
• Scabiosa atropurpurea L. mipoa (Delile ex Sprengel) Stace.
Compuestas • Helictotrichon filifolium (Lag.) Henrard
• Andryala ragusina L. (mata del vizque). subsp. filifolium (Lastón).
• Artemisia campestris L. subsp. glutinosa • Hoerdeum murinum L. (espiguillas).
(J. Gay ex Besser) Batt. • Koeleria vallesiana (Honck.) Gaudin.
• Atractylis humilis L. • Lygeum spartium L. (Albardín).
• Atractylis cancellata L. • Melica minuta L.
• Calendula arvensis L. • Narduroides salzmannii (Boiss) Rouy.
• Centaurea antennata Dufour. • Piptatherum coerulescens (Desf.) Beauv.
• Centaurea ornata Willd. • Stipa iberica Martinovsk.
• Dittrichia viscosa (L.) W. Greuter. • Stipa lagascae Roem & Schult.
• Echinops ritro L. (cardo yesquero). • Stipa offneri Breistr.
• Filago pyramidata L. • Stipa parviflora Desf.
• Helichrusym serotinum Boiss. (siempreviva). • Stipa tenacissima L. (Esparto, atocha).
• Helichrysum stoechas L. subsp. stoechas • Vulpia myurus (L.) C.C. Gmelin subsp.
(siempreviva). sciuroides (Roth.) Rouy.
• Chiliadenus saxatilis (Lam.) S. Brullo Liliáceas
(Té de monte). • Aphyllantes monspeliensis L.
• Lactuca serriola L. • Asparagus acutifolius L. (esparraguera,
• Launaea pumila (Cav.) Kuntze. espárragos trigueros).
• Leucea conifera (L.) DC. (Alcacilicos, • Asparagus horridus L. fil. (esparraguera).
cardosanto). • Asphodelus ayardii Jahand & Maire.

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ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FLORA

• Asphodelus cerasiferus J. Gay. (gamón). 43-54.


• Asphodelus fistulosus L. (gamoncillo). • Alcaraz, F. 2007. Las plantas de los arena-
• Dipcadi serotinum (L.) subsp. serotinum. les de Yecla. Athene 17: 47-55.
• Fritillaria hispanica Boiss & Reut. (Ta- • Alcaraz, F. y Rivera, D. 2006. Árboles,
blero de damas) *** lianas, arbustos y matas. Enciclopedia Divul-
• Muscari neglectum Guss. Ex Ten. gativa de la Historia Natural de Jumilla-Yecla.
• Ruscus aculeatus L. Vol. 7.
Iridáceas • Alcaráz, F. y Rivera, D. 2007. Plantas Her-
báceas. Enciclopedia Divulgativa de la Histo-
• Gladiolus illiricus Koch.
ria Natural de Jumilla-Yecla. Vol. 8.
Orquidáceas
• Carrión, M. A; Sánchez, P; Guerra, J; Her-
• Ophrys fusca Link.
nández, A; Carrillo, A. F; Jiménez, J. F; Gar-
• Ophrys speculum Link. cía, J. y Martínez, J. F. 2000. Helechos de la
• Ophrys tenthredinifera Willd. Región de Murcia. de Universidad de Murcia,
CAM y Asociación forestal de la Región de
LIC Sierra del Serral y hábitats de interés
Murcia.
comunitario
• Castroviejo, S. 2011. Flora Ibérica. Plan-
Las 1.029 ha de superficie ocupadas por tas Vasculares de la Península Ibérica e Islas
el Serral y terrenos aledaños forman parte Baleares. Real Jardín Botánico. CSIC. http://
del a Red Natura 2000, debido a su declara- www.floraiberica.es/v.2.0/PHP/generos_lista.
ción como LIC (Lugar de Interés Comunita- php.
rio) en cumplimiento a la Directiva europea • Decreto nº 50/2003, de 30 de mayo por el
92/43/CEE o Directiva Hábitats. Esto supo- que se crea el Catálogo Regional de Flora Sil-
ne que en esta sierra se localizan hábitats y vestre Protegida de la Región de Murcia y se
especies de Interés Comunitario, que figuran dictan las normas para el aprovechamiento de
en los Anexos I y II, respectivamente, de di- diversas especies forestales.
cha directiva. • García, A; Carpena, F. J. y García, E. 2000.
Avance del catálogo de flora de la Sierra del
Hábitats de Interés Comunitario Serral. Athene 10: 45-49.
En total se localizan cuatro hábitats de • García, A. y Carpena, F. J. 2003. Contri-
interés en la zona, dos de los cuales son de bución al conocimiento de la distribución de
carácter prioritario en su conservación (mar- los helechos en el término municipal de Yecla.
cados con *) Estos son: Athene: 13: 30-37.
• Zonas subestépicas de gramíneas y anua- • Sánchez, P. y Guerra, J. (eds.) 2003. Nueva
les (Thero-Brachypodietea) Código 6220*. flora de Murcia. Plantas vasculares. DM Li-
• Pendientes rocosas calcícolas con vege- brero Editor. Murcia.
tación casmofítica. Código 8210. • Sánchez, P; Guerra, J; Rodríguez, E; Vera,
• Pastos pioneros en superficies rocosas. J. B; López, J. A; Jiménez, J. F; Fernández, S. y
Código 8230. Hernández, A. 2005. Lugares de interés botá-
nico de la Región de Murcia. Dirección Gene-
• Bosques endémicos con Juniperus spp.
ral de Medio Natural. Consejería de Industria
Código 9560*.
Medio Ambiente.
Estos hábitats ocupan el 18 % de las
1.092 ha del LIC, y cualquier alteración por
incursiones fuera de senderos, incendios,
etc. podrían acabar con ellos.

Bibliografía
• Alcaraz, F. y García A. 2006. Las orquí-
deas silvestres de Jumilla – Yecla. Athene 16:

130
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

FAUNA DE LA SIERRA DEL SERRAL


Julián Castaño Soriano

Varios son los factores que hacen del Lu- seres vivos que a lo largo de los años los han
gar de Importancia Comunitaria (LIC) Sierra ido ocupando.
del Serral un enclave único a nivel faunísti-
co, dentro de la comarca del Altiplano. Clasificación de la fauna según hábitats.
Por un lado, su ubicación, a caballo entre Son diversas las clasificaciones de bioto-
las dos sierras más emblemáticas del norte pos que se pueden realizar en el Serral, pues
de la Región de Murcia: el Espacio Natural según el grado de resolución y profundización
Protegido (ENP) Sierra de Salinas, con más se podría hablar incluso de varias decenas. No
de 8.000 hectáreas incluyendo la porción co- obstante, se ha optado por sintetizar al máxi-
rrespondiente a la vecina provincia de Ali- mo los criterios empleados, considerándose
cante, y el Parque Regional (PR) Sierra del los siguientes biotopos o hábitats principales.
Carche, que consta de la máxima figura de 1. Roquedos.
protección a nivel autonómico, y compren- 2. Pinar maduro.
de casi 6.000 hectáreas. En este sentido, el 3. Pinar claro.
Serral y su entorno actúan como auténtico 4. Formaciones arbustivas.
corredor ecológico para numerosas especies, 5. Espartizal.
incrementando así su carácter estratégico. 6. Áreas de ecotono agroforestal.
En segundo lugar, la propia conforma- 7. Cultivos adyacentes.
ción geomorfológica de la sierra añade un
1. Roquedos
grado extra de heterogeneidad a la composi-
Este hábitat es sin duda uno de los me-
ción faunística de la misma. En este sentido,
jores representados en el Serral, ya que la
su alto índice de abruptuosidad, así como su
práctica totalidad de sus 12 kilómetros de
disposición en orientación SO-NE, acentúa
largo presentan una cresta divisoria a cuyos
la diferencia entre solana y umbría, como
lados se disponen continuas paredes o canti-
bien puede apreciarse con la simple obser-
les, que en algunas ocasiones llegan a rozar
vación de la propia sierra. Así, las diferen-
el centenar de metros de altitud. En cuanto
cias de vegetación son palpables e influyen
a la pendiente, ésta oscila entre el 60% y la
sobremanera en la distribución
de la fauna en el lugar, como se
explicará más adelante.
Finalmente, la extraordina-
ria diversidad de hábitats que
el Serral aglutina en sus poco
más de 1.300 hectáreas no hace
sino añadir la heterogeneidad
suficiente como para que la bio-
diversidad sea sensiblemente
mayor de la que correspondería
a una sierra de esa superficie.
Numerosos son los nichos eco-
lógicos que el Serral ofrece a los La reina de las cumbres, el Águila Real (Foto: F. Rico).

131
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

que instalan sus ni-


dos en las cuevas y
oquedades excava-
das en la roca del
Serral. Se conocen
al menos dos terri-
torios de esta ave,
sospechándose la
presencia de al me-
nos dos parejas re-
productoras más. El
El bosque de pino carrasco alberga una buena representación de aves insectí- canto del Búho Real
voras como el carbonero común, agateador y herrerillo (Foto: F. J. Carpena). es característico du-
rante la época de
verticalidad más absoluta. cortejo, pudiendo
Entre las especies de fauna que utilizan apreciarse poco antes del ocaso desde finales
este hábitat, destacan las aves rapaces, los de enero.
córvidos y otra suerte de aves menores, así El Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
como ciertas especies de mamíferos que se- es una pequeña ave rapaz que igualmente ubi-
rán relatadas más adelante. ca sus nidos en oquedades de la roca, y cuya
El Águila Real (Aquila chrysaetos) es presencia en el Serral es especialmente abun-
el ave más emblemática del Serral, y tiene dante. Se le puede observar cerniéndose a baja
en esta sierra uno de los territorios más lon- altura en espera de lanzarse sobre sus presas, a
gevos de la comarca, presentando además menudo invertebrados y pequeños mamíferos.
varios nidos que, en opinión de algunos ex- Los córvidos son la otra gran familia de
pertos que los han divisado, son de los más aves que aprovechan estos hábitats vertica-
grandes que existen en la Región de Murcia. les tan bien representados en el Serral. Entre
Su productividad es, además, muy alta, sien- estos destacan:
do habitual sacar adelante dos juveniles por El Cuervo (Corvus corax) es el mayor
temporada. En cuanto a su área de campeo, de los córvidos, de porte majestuoso y vuelo
es considerablemente extensa, habiendo sido potente. Es un auténtico omnívoro, pudien-
observada en labores de caza incluso a 10 ki- do depredar sobre otras aves y mamíferos,
lómetros del nido. Como curiosidad, señalar al tiempo que ingiere productos vegetales
que hace un par de décadas llegó a instalar y carroña. En el Serral dispone de al menos
un nido en la copa de un pino, hecho bastan- dos territorios, uno de ellos de considerable
te insólito en el caso de esta especie. antigüedad.
El Halcón Peregrino (Falco peregri- La Chova Piquirroja (Pyrrhocorax
nus) es el otro gran depredador de los que pyrrhocorax) cría en oquedades de roca y
utilizan los roquedos para la cría. Es habitual pequeñas cuevas próximas a la cresta del Se-
observarlo en torno a las crestas del Serral rral, y es un ave de especial interés que por
en vuelo raudo y veloz en pos de palomas y sí misma justifica Zonas de Especial Protec-
otras aves de menor tamaño. Sus acrobacias ción de Aves (ZEPA) como la vecina Sierra
durante la época de cortejo tampoco pasan del Buey. Ave gregaria, tan solo se empare-
desapercibidas, ofreciendo un bonito espec- jan durante la época primaveral, realizando
táculo al paciente observador. espectaculares vuelos acrobáticos por toda
El Búho Real (Bubo bubo) es el máxi- la sierra.
mo exponente de las aves rapaces nocturnas La Grajilla (Corvus monedula) es el úl-

132
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

timo de los córvidos que ocupan los hábitats Herrerillo capuchino (Parus cristatus), con
rocosos del Serral. Se trata de un ave escasa su inconfundible cresta, es más difícil de lo-
y propia de entornos cálidos que llega al Alti- calizar sino es por el canto. Pertenecientes a
plano en el límite de su área de distribución. otras familias, se puede encontrar al Agatea-
Otras aves propias de este hábitat vertical dor común (Certhia brachydactyla), con su
son el Roquero Solitario (Monticola solitarius) peculiar forma de recorrer los troncos de los
o el Avión Roquero (Ptyonoprogne rupestris). grandes pinos con movimiento en espiral. Es
Por último, conviene no olvidar a otro gru- necesario destacar la valiosísima labor que
po de vertebrados de especial interés: los rep- las aves insectivoras ejercen en el control de
tiles. Se ha constatado la presencia en el Serral plagas, muy especialmente de la Procesio-
de la Víbora hocicuda (Vipera latasti), el úni- naria del pino (Thaumatopoea pityocampa),
co ofidio realmente peligroso, ya que su vene- que tanto daño provoca, con especial ensa-
no, aunque incapaz de producir la muerte a un ñamiento en los pinares de repoblación.
ser humano, sí que provoca graves problemas El pinar es también el lugar de cría de
a las personas alérgicas al mismo. En cuanto la Paloma torcaz (Columba palumbus), que
al mundo de los lacértidos, se puede destacar a en el Serral cuenta con un buen contingente
la Lagartija ibérica (Podarcis hispanica) o la poblacional, principalmente en época esti-
Lagartija colilarga (Psamodrommus algirus). val. Otra ave típica de este hábitat es la Oro-
Otros representantes de los reptiles serán pre- péndola (Oriolus oriolus), con su singular
sentados en posteriores apartados. mezcla cromática.
En lo que respecta al mundo de los ma-
2. Pinar maduro míferos, conviene centrarse en el grupo de
El auténtico bosque monoespecífico de los carnívoros. Como representante de la fa-
pino carrasco se encuentra representado a lo milia de los Mustélidos se puede hablar de la
largo de toda la umbría de la sierra, a excep- Garduña (Martes foina), pequeño carnívoro
ción de parte de su extremo más sudocciden- de característica mancha blanca en forma de
tal, que sufrió una drástica corta extractiva corazón en el pecho. El otro carnívoro que
en los años 70 y todavía no ha logrado re- habita en lo más profundo del bosque es la
componerse, lo mismo ocurre, aunque por
motivo diferente, en el Cerro de la Parra, que
fue pasto de las llamas a hace una década.
El bosque maduro es el dominio de aves
rapaces como el Gavilán (Accipiter nissus),
que efectúa rápidos escorzos en su potente
vuelo para capturar pequeños pajaros, espe-
cialmente del orden de los Passeriformes.
Otro grupo de aves magníficamente re-
presentadas en este hábitat son las insectí-
voras, y en especial las pertenecientes a la
familia de los Páridos. Entre estos destaca
el Carbonero común (Parus major), el ma-
yor de la familia. Muy parecido y de hábi-
tos similares es el Carbonero garrapinos
(Parus ater), aunque menos abundante. El
Mito (Aegithalos caudatus) es un ave grega-
ria que suele desplazarse de pino en pino en Tan esquivo a la cámara como sigiloso cazador, el
gran número y con hábitos nada discretos. El Gato Montés (Foto: F. J. Carpena).

133
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

Gineta (Genetta genetta), que se cree intro- cierta clase de aves, que encuentran en la den-
ducida en Europa por los fenicios y se des- sidad de los arbustos el lugar ideal para fabri-
plaza ágilmente entre árbol y árbol en busca car sus intrincados nidos y escapar así a los
de presas tales como pequeños pájaros, po- depredadores, tanto alados como terrestres.
llos e incluso huevos de los mismos. La familia Sylvidae es la que mayor represen-
tación tiene en estos enebrales, coscojares…
3. Pinar claro La Curruca rabilarga (Sylvia undata) es la
En el ámbito científico, se suele hablar de más abundante de todas ellas, con su silbido
esta categoría cuando la proyección de las co- característico. La Curruca cabecinegra (Syl-
pas de los árboles cubre, como máximo, entre via melanocephala) es claramente distingui-
el 30 % y el 50 % del terreno. En realidad, en ble como bien indica su nombre. La Curruca
el Serral, las zonas que se pueden clasificar con capirotada (Sylvia atricapilla) es más esqui-
esta denominación en realidad poseen una co- va, y presenta cierto dimorfismo sexual en el
bertura arbórea sensiblemente menor, en torno color de su cabeza. En verano, estos Sylvidos
a un 5-15 %. Se suele tratar, en entornos me- se ven aumentados por un contingente de pa-
diterráneos, de solanas abiertas o zonas donde rientes migradores, como es el caso de la Cu-
la pendiente alcanza unos valores que hacen rruca tomillera (Sylvia conspicillata).
difícil el asentamiento del arbolado. Un grupo de aves fáciles de observar en
Entre las aves que aprovechan los pinos los matorrales y setos arbustivos son los al-
aislados para ubicar sus nidos se encuentra caudones, considerados los más pequeños de
la Corneja (Corvus corone), cuya presen- las aves rapaces, ya que se ha constatado su
cia es capital, ya que esos mismos nidos depredación incluso sobre pequeños mamí-
son posteriormente utilizados por otras aves feros. El Alcaudón común (Lanius senator)
como el Búho chico (Asio otus), el Ratone- es el más habitual, y presenta la parte supe-
ro (Buteo buteo). El Piquituerto (Loxia cur- rior de la cabeza de color rojo, mientras que
virostra) es otro integrante habitual de este el Alcaudón real meridional (Lanius excu-
tipo de pinares, cuyas piñas devora, adoptan- bitor ssp. meridionalis), más escaso, es cla-
do un comportamiento gregario. La Paloma ramente distinguible del anterior por su ma-
torcaz (Columba palumbus) también suele yor tamaño y su cabeza en tonos azulados.
instalar sus nidos en estos pinares de solana. Otras aves habituales en este hábitat son
En lo que respecta a los mamíferos, es el Petirrojo (Erithacus rubecula), pequeño
este el territorio del Zorro (Vulpes vulpes), pájaro muy vistoso, cuya población aumen-
cazador que se resguarda en este hábitat a ta exponencialmente en época invernal, o el
la espera de que caiga la noche para salir a Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), de
buscar sus presas a áreas más abiertas. profundo dimorfismo sexual y las mismas
consideraciones fenológicas que el anterior.
4. Formaciones arbustivas
Las collalbas son fácilmente distinguibles
Están compuestas por enebrales, romera-
por el color de su dorso: la Collalba rubia
les, coscojares, lentiscares… y, en general,
(Oenanthe hispanica) y la Collalba gris
por una mezcla de todos ellos, dando lugar
(Oenanthe oenanthe) Finalmente, el Mirlo
a un hábitat característico del ecosistema
común (Turdus merula) es el gran domina-
mediterráneo. Poseen un elevadísimo interés
dor de las formaciones arbustivas, con su es-
ecológico, ya que albergan una gran diver-
truendoso grito de alarma y su potente canto,
sidad de aves, mamíferos y reptiles. En el
imitando incluso al de otras aves.
Serral, están muy bien representadas en las
El mundo de los mamíferos está repre-
mesetas adyacentes al extremo sudoeste de
sentado por los pequeños insectívoros, tales
la Hoya del Mollidar.
como la Musaraña gris (Crocidura russu-
Este tipo de hábitat es muy valorado por

134
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

la), habitual en estos hábitats y presa fácil En lo que respecta a los mamíferos, los re-
de rapaces nocturnas, o el Musgaño enano yes del atochar son los lagomorfos, el Conejo
(Suncus etruscus), el mamífero más peque- (Oryctolagus cuniculus) y la Liebre (Lepus
ño de Europa, cuyo peso no supera los 3 granatensis). Ambos conforman la presa
gramos. No obstante, también se ha podido predilecta de numerosos animales, ya sean
detectar al Gato montés (Felis silvestris) alados (aves rapaces) o terrestres (mamíferos
merodeando por el Serral. carnívoros), por lo que su presencia es cru-
En cuanto a los reptiles, es fácil encon- cial para el mantenimiento y el correcto fun-
trar la Culebra de escalera (Elaphe esca- cionamiento del ecosistema. Es por ello es-
laris), con su dorso surcado por dos líneas tríctamente necesario establecer las medidas
paralelas, que en los individuos más jóvenes oportunas para garantizar una buena densidad
se ven unidas por travesaños a modo de es- poblacional de estos lagomorfos.
calera. El Lagarto ocelado (Lacerta lepida)
es el mayor de los lacértidos de la zona, y 6. Áreas de ecotono agroforestal
sus hábitos poco discretos (produce un sono- Se denomina de esta forma al límite entre
ro escándalo al cruzar por caminos o sendas) las zonas forestales y las zonas de cultivo. Se
lo hacen fácil de detectar. trata de ecosistemas especialmente producti-
vos en lo que respecta a la fauna, ya que ésta
5. Espartizal satisface de esta manera dos necesidades
El espartizal, formación monoespecífica básicas: el refugio frente a los depredadores
dominada por la atocha o esparto (Stipa te- y la función reproductora (bosque) y la ali-
nacissima) es la penúltima etapa de regresión
del bosque mediterráneo por delante del ma-
torral abierto o tomillar. Suele ocupar áreas de
solana donde el balance hídrico es claramente
deficitario, y zonas degradadas por la elimi-
nación de la vegetación perteneciente a etapas
superiores en la sucesión ecológica. En este
sentido, la corta de encinas para el carboneo,
la tala de pinos para el uso de su madera, e
incluso los incendios forestales, han favoreci-
do la extensión del espartizal, que en el Serral
domina la mayor parte de la solana, especial-
mente su extremo noreste.
Las formaciones abiertas de esparto con-
forman el hábitat predilecto de varias espe-
cies, muchas de ellas de interés cinegético.
Entre las aves destaca la Perdiz (Alectoris
rufa), de vuelo bajo y numerosas polladas.
Otras aves de carácter más estepario suelen
dejarse ver por estos espartizales, es el caso de
la Cogujada montesina (Galerida theklae) y
su prima la Cogujada común (Galerida cris-
tata). El Alcaraván (Burrhinus oedicnemus),
aunque se le suele ver por zonas de cultivo, es
habitual en los espartizales con su canto ca-
racterístico tras la puesta de sol. El Tejón deja una inconfundible huella a su paso
(Foto: Inmaculada Sánchez).

135
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

mentación y/o depredación (cultivos). Este une los pozos de la Hoya del Mollidar con
tipo de hábitat, tradicionalmente ignorado, las balsas situadas en el extremo NE de la
está cada vez más considerado en el ámbito sierra. Gracias a este canal a cielo abierto, y
científico por su elevado valor ambiental. En a sus continuos sifones, existen en el Serral
el Serral, basta con ver una imagen aérea o diversas especies de anfibios. La más abun-
de satélite para comprobar que toda la um- dante es quizás la Rana común (Rana pe-
bría constituye un límite bien marcado, e in- rezi), compitiendo con el Sapo común (Bufo
cluso a veces excesivamente rectilíneo, con bufo), el Sapo corredor (Bufo calamita), el
las áreas de cultivo adyacentes. En cuanto Sapo partero (Alytes obstetricans), el Sapo
a la solana, este linde es más difuso, adqui- de espuelas (Pelobates cultripes) o el Sapi-
riendo mayor importancia cuanto más al SO. llo pintojo (Discoglossus jeannae).
Entre las aves rapaces, las más caracte-
rísticas de este hábitat son el Ratonero (Bu- 7. Cultivos adyacentes
teo buteo), y el Búho chico (Asio otus) que El entorno agrario del Serral está com-
construyen sus propios nidos u ocupan los puesto, esencialmente, por la tradicional tri-
de la Corneja. Conviene destacar que esta logía mediterránea que arranca desde tiem-
última ave es considerada como cazable por pos de Grecia y Roma: trigo, vid y olivo. En
la legislación, lo que constituye un flagrante este caso particular quizás sería más certero
atentado hacia el medio natural. Existe un citar al almendro y añadir al trigo otra suer-
córvido cuyo elegante y colorido plumaje te de especies de cereal, como la cebada, la
compite con su desagradable graznido, se avena o el centeno. Los cultivos no son otra
trata del Arrendajo (Garrulus glandarius). cosa que el auténtico mercado para la fauna,
No es difícil observar al Escribano monte- sin los cuales la supervivencia de la gran ma-
sino (Emberiza cia), así como a otros pase- yoría de ésta resultaría inviable.
riformes que comparten hábitat con el de los Los grandes animadores de los cultivos
cultivos propiamente dicho. arbóreos son los Fringílidos, a los que en in-
En cuanto a los mamíferos, quizás el más vierno es frecuente observar en bandos mix-
representativo de este hábitat es el Tejón tos, mientras que durante el resto del año me-
(Meles meles), que busca zonas de sustratos rodean por separado o en grupos familiares.
arenosos para horadar sus inmensas madri- El Jilguero (Carduelis carduelis) es quizás el
gueras, que ocasionalmente pueden ser uti- más vistoso de estos pequeños pájaros, y su
lizadas e incluso compartidas con el Zorro. canto no le va a la zaga, lo que le hace objeti-
Otro animal de vistosa apariencia es el Lirón vo principal de tramperos que impregnan pe-
careto (Elyomis quercinus), que efectúa fre- queños bebederos con vizque para enjaularlos
néticas excursiones a los cultivos adyacentes e incluso presentarlos a concursos. El Pardi-
para alimentarse, al igual que algunos de sus llo común (Carduelis cannabina) es una de
parientes dentro del orden de los Roedores. las aves más abundantes en estos ambientes,
El mundo de los reptiles está represen- pudiendo formar bandos de centenares de in-
tado por la Culebra bastarda (Malpolon dividuos. El Pinzón vulgar (Fringilla coele-
monspessulanum), el mayor de los ofidios bs) comparte este hábitat con el forestal. Dos
de la comarca, pudiendo superar los dos me- especies tiñen de tonos verdosos el cielo de
tros de longitud. De actitud agresiva, aunque los campos de cultivo: el Verderón común
improbable, su mordedura puede ocasionar (Carduelis chloris) y el Verdecillo (Serinus
algún problema en individuos alérgicos a su serinus), del que se piensa que desciende el
habitualmente inocuo veneno. Canario. Finalmente, el Lúgano (Carduelis
Los anfibios están representados en el spinus) es algo más caro de ver. Miantras to-
Serral merced a la conducción de agua que das las aves citadas con anterioridad fabrican

136
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

sus propios nidos, hay una especie, el Cuco ción legal. El primer texto legal que adjudica
(Cuculus canorus), que los parasita a todos niveles de protección a las especies de fauna
ellos depositando sus huevos en los nidos es el Real Decreto 439/1990, del 30 de marzo,
construidos por estos fringílidos, que acaban regulador del Catálogo Nacional de Especies
sacando adelante los pollos del Cuco en de- Amenazadas. Posteriormente, han ido apare-
trimento de los suyos. Un caso similar ocurre ciendo otros textos (Órdenes) ampliando o de-
entre la Urraca (Pica pica) y su parásito el rogando ciertos contenidos del citado compen-
Críalo (Clamator glandarius), hecho que da dio. Puesto que el catálogo en cuestión peca de
lugar a frecuentes trifulcas entre ambas espe- sobreestimar el grado de amenaza de los dife-
cies. Por su parte, el Pito real (Picus viridis) rentes taxones, incluyendo en alguna de sus
horada sus propias moradas en la corteza de categorías la práctica totalidad de las especies
viejos árboles. La Ganga ortega (Pterocles detectadas en el Serral (ninguna de ellas en pe-
orientalis) es otro habitante, en este caso de ligro de extinción), carece de sentido elaborar
áreas abiertas. Finalmente, en un campo ce- una tabla con dichas especies de fauna.
realista aledaño al Serral ha sido detectada Es unos años más tarde, con la aplicación
una pequeña colonia de Cernícalo primilla de la Directiva 92/43/CEE cuando se impone
(Falco naumanni), ave de hábitos esteparios el concepto de hábitat como elemento central
que está extendiéndose durante los últimos de conservación del medio natural, ya que de
años, desde el año 2005 en que fue detectada esta manera se garantiza la protección de las
por primera vez en el término de Yecla (tras especies que en estos habitan. La aplicación
su anterior extinción en 1979), hasta el pre- de la mencionada directiva en España corrió
sente ha alcanzado una población de hasta 28- a cargo del Real Decreto 1997/1995, de 7 de
30 parejas reproductoras. diciembre, siendo derogada años después por
Entre los mamíferos, procede destacar al la Ley 42/2007 de 13 de diciembre, que es
Erizo (Erinaceus europaeus), cuyas huellas la que rige en la actualidad. La mencionada
impresionan la tierra tras las lluvias, y el Ja- Ley de Patrimonio Natural y la Biodiversidad
balí (Sus scrofa), que efectúa sonoras expe- incorpora una serie de anexos que agrupan las
diciones nocturnas entre el monte y el llano. especies en diferentes categorías:
Los cultivos de cereal son el hábitat predilecto • Anexo II: Especies animales y vegetales
del Topillo mediterráneo (Microtus duodeci- de interés comunitario para cuya conserva-
mcostatus), fácil de detectar por los montones ción es necesario designar zonas especiales
de tierra que deja tras horadar sus galerías. de conservación.
En lo que respecta a los reptiles, en zonas • Anexo IV: Especies que serán objeto
con sustrato arenoso conviene no olvidar al de medidas de conservación especiales en
Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai), que cuanto a su hábitat, con el fin de asegurar su
con sus extremidades vestigiales supone una supervivencia y su reproducción en su área
especie de eslabón entre los lacértidos y los de distribución.
ofidios. La Culebrilla ciega (Blanus cinereus), • Anexo V: Especies animales y vegetales
por su parte, sufrió la atrofia de sus ojos como de interés comunitario que requieren una
adaptación evolutiva al mundo subterráneo, protección estricta.
adquiriendo además ese aspecto más próximo • Anexo VI: Especies animales y vegeta-
a la lombriz que a sus parientes los ofidios. les de interés comunitario cuya recogida en
la naturaleza y cuya explotación pueden ser
Figuras de protección legal de las especies objeto de medidas de gestión.
existentes en el Serral. Se exponen en la Tabla nº 1 las especies
Muchas de las especies de fauna existentes presentes en el Serral que se ajustan a cada
en el Serral presentan alguna figura de protec- una de las anteriores categorías:

137
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

ESPECIE ANEXO d) Especies extinguidas (EX)


Sapo partero Alytes obstetricans V La Tabla nº 2 recoge aquellas
Sapillo pintojo meridional Discoglossus jeanneae V especies presentes en el Serral que
Sapo de espuelas Pelobates cultripes V encajan en alguna de las anteriores
Sapo corredor Bufo calamita V categorías.
Rana verde Rana perezi VI
Evaluación de las especies según
Eslizón ibérico Chalcides bedriagai V
los criterios de la Unión Interna-
Culebra de herradura Coluber hippocrepis V
cional para la Conservación de
Águila real Aquila chrysaetos IV
la Naturaleza (UICN).
Cernícalo primilla Falco naumanni IV
La Unión Internacional para la
Halcón peregrino Falco peregrinus IV
Conservación de la Naturaleza es
Alcaraván Burhinus oedicnemus IV
una organización que reúne en su
Ganga ortega Pterocles orientalis IV
seno a seis comisiones científicas
Búho real Bubo bubo IV
encargadas de evaluar el estado de
Calandria Melanocorypha calandra IV
los recursos naturales del mundo,
Cogujada montesina Galerida theklae IV
siendo el ente científico de refe-
Bisbita campestre Anthus campestris IV
rencia en la materia.
Chochín Troglodytes troglodytes IV
Periódicamente evalúa el es-
Collalba negra Oenanthe leucura IV
tatus de cada especie, elaborando
Curruca rabilarga Sylvia undata IV
de esta manera una Lista Roja que
Chova piquirroja Pyrrhocorax pyrrhocorax IV
recoge a las más amenazadas. En
Murciélago de herradura Rhinolophus ferromequinum II
la Figura nº 1 se pueden consultar
Gineta Genetta genetta VI
gráficamente las categorías con las
Gato montés Felis silvestris V
que trabaja esta organización.
Tabla 1. En la Tabla nº 3, se expone el
listado de las especies existentes
en el Serral que han sido evalua-
Ley 7/95
ESPECIE
R. Murcia das a nivel nacional y regional de
Águila real Aquila chrysaetos IE
acuerdo a los criterios de UICN.
Cernícalo primilla Falco naumanni EP
Bibliografía.
Halcón peregrino Falco peregrinus IE • Calvo, J. F., Esteve, M. A.
Ganga ortega Pterocles orientalis VU & López, F. (Coord.) (2000). “Bio-
Búho real Bubo bubo IE diversidad. Contribución a su co-
Chova piquirroja Pyrrhocorax pyrrhocorax IE nocimiento y conservación en la
Cuervo Corvus corax IE Región de Murcia”. Universidad
Murciélago de herradura Rhinolophus ferromequinum IE de Murcia. Instituto del Agua y del
Medio Ambiente. Murcia.
Tabla 2.
• Martí & Del Moral (Eds.)
En lo que respecta a la Región de Mur- (2003) “Atlas de las aves repro-
cia, la Ley 7/1995 de 21 de abril, de fauna ductoras de España”. Dirección General de
silvestre de la Región de Murcia, incluye un Conservación de la Naturaleza. Sociedad Es-
catálogo de especies amenazadas que esta- pañola de Ornitología. Madrid.
blece las siguientes categorías: • Martínez R., Ortuño, A. Villalba, J. López,
a) Especies en peligro de extinción (EP) J. M., Cortés, F. & Carpena, F. J. (1996) “Atlas
b) Especies vulnerables (VU) de aves del norte de Murcia (Jumilla-Yecla)”.
c) Especies de interés especial (IE) Edita CAM, Excmo. ayuntamientos de Jumilla
y Yecla. Yecla.

138
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: FAUNA

ESPECIE España R. Murcia


• Palomo, L. J. &
Gisbert, J. (2002) “At-
Sapo partero Alytes obstetricans NT DD
las de los Mamíferos
Sapillo pintojo Discoglossus jeanneae NT DD
Terrestres de España”.
Sapo de espuelas Pelobates cultripes LC DD
Dirección General de
Sapo común Bufo bufo LC DD
Conservación de la Na-
Sapo corredor Bufo calamita LC DD turaleza – SECEM – SE-
Eslizón ibérico Chalcides bedriagai NT DD CEMU. Madrid.
Culebra de collar Natrix natrix LC DD • Pleguezuelos, J.
Víbora hocicuda Vipera latasti NT n.e. M., Márquez, R. & Li-
Gavilán Accipiter nissus n.e. DD zana, M. (eds.) (2004)
Ratonero Buteo buteo NT ??? “Atlas y Libro Rojo de
Águila real Aquila chrysaetos NT VU los Anfibios y Reptiles
Cernícalo primilla Falco naumanni VU CR de España”. Dirección
Cernícalo vulgar Falco tinunculus VU ??? General de Conserva-
Halcón peregrino Falco peregrinus n.e. VU ción de la Naturaleza.
Alcaraván Burhinus oedicnemus NT DD Asociación Herpetológi-
Ganga ortega Pterocles orientalis VU VU ca Española. Madrid.
Tórtola europea Streptopelia turtur VU DD • Robledano, F.,
Lechuza común Tyto alba n.e. DD Calvo, J. F. & Her-
Búho real Bubo bubo n.e. VU nández, V. (com. red.)
Búho chico Asio otus n.e. CR (2006) “Libro rojo de
Terrera marismeña Calandrella rufescens NT EN
los Vertebrados de la
Región de Murcia”.
Chova piquirroja Pyrrhocorax pyrrhocorax NT VU
Dirección General del
Cuervo Corvus corax n.e. VU
Medio Natural. Comu-
Murciélago de herradura Rhinolophus ferromequinum n.e. VU
nidad Autónoma Región
Tejón Meles meles LC VU
de Murcia. Murcia.
Comadreja Mustela nivalis DD DD
• BOE nº 82, de 5
Garduña Martes foina LC NT
de abril de 1990.
Gineta Genetta genetta LC LC • BOE nº 310, de 28
Gato montés Felis silvestris VU VU de diciembre de 1995.
Tabla 3. • BOE nº 72, de 24
de marzo de 2000.
• BOE nº 299, de 14
de diciembre de 2007.
• BORM nº 102, de
4 de mayo de 1995.

Figura 1.

139
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

NOTAS PARA LA HISTORIA


DEL SERRAL
Francisco José Carpena Chinchilla

El presente artículo, es un resumen de baría formando parte de la Vereda de los Se-


un trabajo más amplio sobre la historia del rranos, consolidada como tal en el medievo.
monte público del Serral, que actualmente Entre tanto, la relativa cercanía del Serral
se encuentra en proceso de elaboración por a diversos enclaves humanos, pertenecientes
parte del autor. al periodo de la romanización de estas tierras
El monte del Serral, ha tenido una larga (Torrejones, Casa de la Ermita), permitiría a
relación con el hombre a lo largo de la his- sus pobladores, el uso de los recursos natura-
toria. Siendo una relación que ha favoreci- les del espacio, para las diversas necesidades
do inequívocamente al hombre, pues como de que fueran objeto.
veremos, durante cientos de años se han ex-
plotado los recursos de toda índole que este Siglo XVI
monte comunal ha ofrecido. Desde finales del siglo XV y el XVI, Ye-
El presente estudio, se centra especial- cla fue incrementando su población y para-
mente en los dos últimos siglos el XIX y el lelamente se produjo una notable expansión
XX, épocas de la que más información po- de las roturaciones de tierras para su cultivo
seemos y sin duda, etapa en la que se inten- (López Serrano, 1997), así a finales del XVI,
sifican notablemente los antecitados aprove- ya se contabilizan 28 cortijos distribuidos por
chamientos. todo el término municipal yeclano, así consta
Los primeros restos conocidos de la pre- en las relaciones topográficas que envió la en-
sencia humana en el Serral, a día de hoy, se tonces villa en respuesta al cuestionario remi-
corresponden con el Paleolítico Medio-Su- tido por el Rey Felipe II. También en dichas
perior, se trata de un yacimiento localizado respuestas, aparece una primera cita del Se-
en el Portichuelo, en el que han aparecido rral, donde se dice: “... y a otra sierra delante
restos de sílex tallado. Probablemente se tra- de aquella hazia la parte de dicha villa que
te de un asentamiento temporal o estacional. se dize el serral que ay distançia de legua y
Se ha incoado procedimiento para la decla- media de la dicha villa...” (Cebrián Abellán
ración de bien inventariado, con fecha 29 de & Cano Valero, 1992). Durante este siglo, se
abril de 2011 (BORM número 97, de 29 de puede constatar que había tierras roturadas en
abril de 2011, páginas 20.679-20.683). el Serral, pues existe un documento de 16 de
Los siguientes yacimientos constatados febrero de 1588, que trata de la venta de una
en el Serral, datan de mediados del segun- viña en el Serral (Ruiz Molina, 1997). Desde
do milenio a.c., correspondiéndose con los finales del siglo XV se estaba acrecentando la
asentamientos del Portichuelo y el Castellar persecución a los lobos que abundaban en la
(Ruiz Molina, 2000), ambos adscritos al comarca, ya hay constancia a principios del
Bronce medio. XVI, de las cantidades dispuestas por el con-
Precisamente este primer yacimiento cejo yeclano por la muerte o captura de lobos
arqueológico citado, pudo estar en relación o lobeznos, pero en concreto el Ayuntamiento
con el paso natural existente en esa zona, de Jumilla pagó por 2 lobeznos, 272 marave-
que comunica el interior peninsular con las dís, que fueron capturados por Juan Fernán-
tierras de levante y que posteriormente aca- dez, vecino de Yecla, el día 18 de octubre de

140
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

1561, en la Hoya del Carche, paraje del SO. corrido por ellos, e incluso éstos se llegaron
del Serral (Olivares Terol, 1992). a refugiar o pernoctar en casas ubicadas en
La necesidad de nuevas tierras para el la Hoya del Carche, propiedad de determi-
cultivo y la necesidad de obtener recursos nados caciques a los que sostenían y hacían
forestales, como madera, leña, caza o pastos, el trabajo sucio de eliminar a sus adversarios
marcarían el devenir de este espacio bosco- políticos. (Blázquez Miguel, 1988).
so. Al alimón con el desarrollo o retroceso En total hay documentados durante este
de la población y la economía local, durante siglo más de 170 propietarios distintos en
decenios, el monte del Serral, vería crecer o tierras que perimetran el Serral, y si en 1575
disminuir su superficie y composición arbó- había en todo el término municipal 28 corti-
rea, en función de la capacidad y necesidad de jos, hacia 1625, son ya unos 140, de ellos al
la sociedad yeclana. Así en el siglo XVI, ya menos 13 en los alrededores del Serral, 8 en
consta la ubicación de cultivos en sus faldas, la Hoya del Mollidar y 5 en la del Carche.
especialmente en las zonas más fértiles de la Llegando incluso a construirse dos ermitas
Hoya del Mollidar (sur) y la Teatina (norte). en la zona, hacia 1650 se construyó la del
Carche y en 1668, la de la Hoya del Mollidar
Siglo XVII (Blázquez Miguel, 1988 y 1988*).
El siglo XVII, viene caracterizado en Las tierras de la Hoya del Carche, esta-
Yecla, en opinión del historiador Juan Bláz- ban consideradas de buena calidad y su pre-
quez, por la crisis económica y por la vio- cio durante este siglo se tasaba entre 42 y 50
lencia, así el 7 de octubre de 1623, es asesi- reales la fanega, en la Hoya del Mollidar, las
nado en una riña Juan González por Nicolás tierras ofrecían diversas calidades y su pre-
Pérez, al lanzarle la azada a la cabeza en la cio osciló entre los 30 y 100 reales la fanega.
Hoya del Mollidar, otro motivo de violencia Entre los bienes que poseía el Concejo
y de inseguridad constante eran las nume- yeclano, había 2 dehesas en la zona de estu-
rosas partidas de bandoleros que se enseño- dio, la denominada Dehesa del Carche que
rearon de Yecla y su término durante todo ya existía en 1622 y 2/4 de la Dehesa de la
el siglo, El Serral, ubicado en zona de paso Hoya del Mollidar a partir de 1672 (Bláz-
hacia el Reino de Valencia de donde prove- quez Miguel, 1988*).
nían o se refugiaban, fue constantemente re-

En el Castellar se ubica un asentamiento humano de mediados del II milenio a.C. (Foto: F. J. Carpena).

141
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

Existe un documento fechado en 1630, Justicia de esta Villa, se concedió licencia a


por el cual Felipe IV, faculta al Ayuntamien- Pascual Lorenzo de Quiles para desmontar
to de Yecla para arrendar “... otro pedaço un pedazo de tierras en la Boquera Vieja del
de termino que se llama la olla del mollidar Carche, que se había cubierto de malezas, se
ombria de las sierras de salinas moxonera fechó la licencia, el 4 de noviembre de 1752.
de monovar y jumilla hasta la fuente de las Además de estas roturas, aparentemente
passas...” con el objeto de intentar cobrar legales o legalizadas, en 1754, Diego Ma-
los atrasos de impuestos que debía la villa. nuel Mesia, Intendente General, Corregidor
(Blázquez Miguel, 1988). de la Ciudad de Murcia y su Reino, envía
Otra actividad económica que se desa- un despacho que contiene una real orden fe-
rrolló en el Serral durante este siglo, era la chada el 6 de diciembre de 1754, para que
apicultura, citándose la presencia de colme- el Ayuntamiento de Yecla practique diligen-
nas en la Hoya del Mollidar y en la del Car- cias sobre los rompimientos (sic) de tierras
che. (Blázquez Miguel, 1988*). que hay en el Término Municipal, se forma
una comisión compuesta por Agrimensores
Siglo XVIII e Inteligentes prácticos en el conocimiento
Este tira y afloja entre el bosque y los de este término, los cuales encuentran rotu-
campos, se mantendría más o menos con raciones irregulares en todo el territorio ye-
retrocesos y avances hasta el siglo XVIII, clano, en el Serral, se descubre lo siguiente:
cuando se inicia una fase de expansión de En el heredamiento de la Hoya del Mo-
los cultivos, que en principio, afecta a tie- llidar, sitio que llaman el Labajo cercado y
rras roturadas anteriormente y abandonadas en la misma deesa de arbitrios, cuatro fa-
por diversas causas (pérdidas demográficas, negas arrompidas por los hijos menores de
crisis económicas, pandemias, etc.). Y a pos- Juan Miguel Spuche en varios pedazos.
teriori, se vería incrementada sobre nuevas Y en el heredamiento que llaman Hoya
tierras de indudable carácter forestal. del Carche, junto al cerrico que llaman vlan-
La venta de baldíos, llevada a cabo entre co, hay un pedazo de 12 fanegas, que con di-
1739 y 1747, supuso una significativa pér- ficultad se reconocen algunos vestigios que
dida de superficies forestales comunales que indican que fue herrada. Su dueño asegura
pasaron a manos de particulares, tergiver- que pagó el indulto al juez e valdios, todas
sando las instrucciones regias en el sentido las fanegas estan en deesa de propios, que
de conservarlas, como zonas de interés para se venden sus hiervas en tiempo de paridera
el ganado, al menos en el caso de Yecla. de los ganados. (Carpena Chinchilla, 2004).
Por la documentación que poseemos, Las tierras que rodeaban el Serral, eran
se puede afirmar que la Sierra del Serral, consideradas, como ya hemos señalado, de
no se quedó al margen de esta situación, buena calidad, en la Hoya del Mollidar, se
así en 1743, entre las personas que fueron pagaban según su ubicación, en el centro de
indultadas por el Rey, que se habían apro- la cubeta endorreica, lo que se denomina “la
piado de tierras de realengo y tras pagar una laguna” en un documento de 1736, las tierras
compensación económica, figura D. Joseph eran de mayor precio (AHPNY 123/5).
Yarza por su heredad del Portichuelo. El 19 Así, desde finales del primer tercio de este
de julio de 1752, se otorgó licencia por D. siglo, se va a producir un casi constante au-
Juan Bautista Sabater, auditor de marina en mento de las tierras laboreadas en el Serral y
el partido y provincia de Alicante y juez de en prácticamente todo el término municipal de
visita de montes que se encontraba en Yecla, Yecla, con la consiguiente merma de la zona
para desmontar unas tierras en el Portichuelo forestal. Pese a ello, en 1781, el Serral alber-
que se habían cubierto de monte. Por la Real gaba 85.976 pinos, distribuidos en 14.230 pi-

142
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

nos viejos, 38.896 crecidos


y 32.850 pinos (Carpena
Chinchilla, 2001).
Como muestra de la
deforestación causada di-
rectamente por la búsque-
da de nuevas tierras para
su laboreo, valgan sendos
documentos fechados en
1767, en que son denun-
ciados Alonso Martínez
de Martínez y Ginés Pa-
lao de Puche “por haber
desmontado y laboreado
cierta porción de tierra
en la Teatina y cortado Las intensas roturaciones producidas entre los siglos XIX y XX, afec-
diferentes pimpollos” taron a todo el perímetro del monte del Serral, incluso en zonas, hoy
(AHPNY 193/5). forestales, de la umbría (Foto: F. J. Carpena).
La deforestación, era en 1798 y un último incendio se registra en
también por talas para obtener madera, nece- la Solana en 1799.
saria para la construcción de casas, regulada Durante las centurias del XVII y XVIII,
esta actividad desde 1748, por las ordenan- el Serral formó parte de diversas dehesas
zas de marina, que indicaban que cualquier concejiles, que anualmente eran arrendadas
tala, debería de contar con autorización del a los ganaderos locales. El Serral se inclu-
intendente de Marina y a cambio se deberían ye en una denominada “Ombría y Serral”,
plantar tres árboles por cada uno de los ta- arrendada en 1737, 1738, 1739 y 1740 por
lados. Se contrataron en 1749, los primeros 600 reales. Otra de la que formaba parte di-
guardias celadores de montes, en sustitución cho monte era la del Mollidar, arrendada du-
de las Caballerías de Sierra. De su labor, po- rante ese periodo por 900 reales. En 1748, se
demos señalar la venta en 1756 de cierta por- pagaba lo mismo por ambas dehesas. El 28
ción de madera por 300 reales, incautada por de abril de 1750, ante el escrito de Andrés
el Alguacil Mayor en la Hoya del Mollidar y Azorín, que ofrece 450 reales por la dehesa
que había sido extraída ilegalmente. del Serral, argumentando que anteriormen-
En otras ocasiones, los incendios toma- te se pagaban 600, pero que el aumento de
ron su parte en la acción deforestadora, bien plantaciones, especialmente de viñas, han re-
como forma de iniciar la roturación, bien ducido los pastos y han creado dificultades a
como resultado de prácticas agrícolas. Así los ganaderos. Previo informe de dos peritos,
en 1767, es denunciado Tramucio Pérez, la- se acuerda reducir el precio a los 520 reales,
brador en la Hoya del Mollidar, quien que- (una prueba más del descenso de la zona fo-
mando unos rastrojos, acabó quemado par- restal). Esta costumbre de repartir los pastos
te de la Solana del Serral y una importante entre los ganaderos locales, se mantendría
porción de pinos, o los incendios ocurridos hasta el último tercio del siglo XIX, cuando
en la Umbría del Serral en 1775 y en la Sola- por ley, los pastos comenzaron a ser subas-
na en 1786. En 1789, otro incendio forestal tados al mejor postor. (Carpena Chinchilla,
afectó a la Solana de la Hoya del Mollidar, 2004 y 2011). La dehesa el Mollidar, fue de-
acusándose del mismo a los hijos de Francis- clarada dehesa del abastecimiento de la carne
co Rico. Otro, en el mismo monte, es datado en 1750, reservándose así para el abastecedor

143
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

de dicho producto (AHMY, Libro 6). el abuso en la tala de bosques, presentando


La caza, mantuvo sus dos versiones, la éstos en 1813 un panorama desolador, llenos
de la captura de animales para su consumo, los montes de tocones, que en opinión de los
como forma de aportar proteínas a la dieta, munícipes, podrían abastecer al pueblo du-
regulada por diversas órdenes de veda. De rante años. En un informe de 1821, se señala
su incumplimiento da fe un documento, en que los únicos montes que albergan árboles,
el que se informa de la detención de Juan son Gavilanes y Sierra de Salinas.
Maestal, vecino de Monóvar por estar cazan- En el Serral, pese a su desforestación, se
do en la Hoya del Mollidar, en veda y por- registran incendios ocurridos en 1817 (en la
tando una perdiz y una escopeta, las cuales Solana) acusándose de ello a dos vecinos de
le son decomisadas y se le multa con 1.500 Pinoso, en 1829 del que fue acusado Pablo
maravedís el 21 de marzo de 1780 (Carpena Ortuño, en la zona de la Boquera del Carche
Chinchilla, 2004). (Carpena Chinchilla, 2011). Otro incendio
La otra vertiente, la constituye la persecu- se constata en 1849, al parecer la causa fue
ción y exterminio de depredadores, especial- fortuita y sucedió en el barranco el Búho,
mente de lobos y desde 1788, de zorros, de que calcinó 280 pinos (AHMY Legajo 585).
los primeros son decenas los ejemplares cap- Dos incendios más se documentan en el si-
turados y pagados por las autoridades locales, glo XIX en el Serral, ambos sucedidos tam-
de los segundos, varios centenares, aunque bién en el barranco del Búho, el primero 12
ningún documento nos indica concretamente de agosto de 1865 y el segundo el 8 de sep-
su captura del Serral, por los datos del siglo tiembre de 1897 (AHMY, Legajos 15 y 859).
XIX, hemos de deducir que en la zona, los Un informe fechado en 1847, sobre los
hubo (Carpena Chinchilla 2008 y 2009). montes comunales, dice que en el Castellar
La grave plaga de langosta que afectó hay 800 pinos y que produce 99 reales anua-
al término municipal de Yecla entre 1756 y les (AHMY Legajo 859).
1758, dejó sentir sus efectos también en el La segunda parte de este siglo, vendrá
Serral, en 1757, los cuarteles 2º y 4º, delimi- marcada por el aumento de las roturaciones
tados para la mejor extinción de la langosta, en el Serral y sus inmediaciones, si bien és-
incluyen respectivamente la Solana y la Um- tas se venían realizando desde antes, como
bría de dicha sierra (AHMY, Libro 8). prueba el listado de roturadores de 1830,
donde al menos ocho personas se habían
Siglo XIX introducido en tierras montuosas del Serral,
El arranque de la decimonovena centu- en sus vertientes de la Boquera, Hoya del
ria, vendrá marcado por la guerra contra las Mollidar y Teatina (AHMY. Legajo 858). En
tropas napoleónicas destacadas en la penín- el padrón de roturadores elaborado en 1870,
sula ibérica. En Yecla, además de desarro- con el fin de legalizar las mismas, aparecen
llarse una importante escaramuza en la úl- un total de 16 personas que habían roturado
tima fase del conflicto, se vivió durante el 34 fanegas y 5 celemines en la Umbría del
mismo una constante presión por parte de Serral, Teatina y Boquera del Carche, casi 22
las tropas francesas y nacionales, para el su- hectáreas, que habían sido realizadas entre
ministro de diversos productos o dinero, con 1861 y 1870, anteriormente, en 1857, tam-
la amenaza constante de no ser atendidos, bién se registran denuncias por esta causa en
de usar la fuerza para ello. Es destacable la estos parajes (AHMY Legajo 857). Después
gran cantidad de leña que Yecla hubo de su- de 1870, también se denuncian roturas, como
ministrar a los contendientes lo que unido al una realizada en 1874 en la Boquera del Car-
desgobierno o vacío de poder que se generó che. En 1876, el ayuntamiento denuncia en
en algunos momentos, dio como resultado los tribunales a José Noguera, acusándole

144
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

de haber roturado más de cien fanegas, en la das celadores de montes en el Serral, de ellas
Boquera del Carche, Cerro Mancebo, Cerro doce son por hacer leña de pino, cuatro por
Blanco y Gamellejas. En 1892, se denuncia tala de pinos (3 en una ocasión, 4 en otra, 36
el intento de José Spuche de incluir en su en otra y 8 más en otra denuncia) dos son
finca, varios terrenos montuosos del Serral, por hacer leña con cepas de enebro, otras dos
pertenecientes al común. A finales de la cen- por arranque de esparto, una por un carro de
turia, en 1898, es denunciado Juan Spuche piñas de pino y otra por hacer una carga de
por roturación en el Serral (AHMY Legajo cortezas de pino. Entre las denuncias, desta-
587, Libros 47, 53 y 57). ca la realizada contra los hermanos Mompó,
Numerosas talas ilegales se registran en los cuales solicitan al ayuntamiento en 1887,
el Serral durante la segunda mitad del siglo que retire la denuncia por ser de su propie-
XIX, entre 1878 y 1894, hemos localizado dad los pinos talados”, cosa que el ayunta-
siete denuncias por esta causa, en dicho pa- miento niega. Posteriormente, estos señores,
raje, lo que representaría sólo una pequeña adquirirán uno de los lotes enajenados en la
porción de los casos reales. (AHMY Legajos Solana del Serral (AHMY, Libro 51).
729, 730 y Libros 51 y 54). Sólo conocemos un caso de subasta de
Otro hecho destacado de la historia del madera en la decimonovena centuria, el 16
Serral, que evidentemente también afectó al de junio de 1854, se subastan 400 pinos ubi-
resto de los montes municipales, es la explo- cados en los barrancos del Cuervo y el Búho
tación sistemática de los recursos forestales, del Serral (AHMY Legajo 585). En otras
a través de la pública subasta de los mismos. ocasiones, se subastaría la madera proceden-
Dentro de los mismos, se encuentran las ma- te de talas fraudulentas, pero este es el único
deras, el esparto, la leña, los pastos, la piedra caso conocido en este siglo de señalamiento
y la caza. Hasta mediados de este siglo, la de pinos, cosa que cambiaría en el siguiente,
explotación de dichos recursos, se realizaba como veremos.
por los vecinos de la entonces villa, aportan- El ayuntamiento de Yecla, propuso en
do éstos una cantidad al Concejo, bien en 1899, la extracción de 2.000 pinos en el Se-
pago mancomunado (como hacían los gana- rral, cosa que se verá reducida a 300 árboles,
deros locales por los pastos), bien a través de ya en 1900 (AHMY, Libro 58).
la adquisición de guías para la extracción de El esparto en cambio, registra una cons-
esparto o la madera o bien señalando el pro- tante explotación anual, mediante subasta
pio Ayuntamiento quiénes y dónde podían pública desde 1860. El Serral y Serratejo,
extraer leñas para abastecer especialmente a así como los montes agregados (Corrales
panaderos y fragüeros (AHMY Legajo 856). y Castellar), serán subastados desde 1865
La legislación de montes vigente, trató formando uno de los lotes que componían
de ir cambiando estas costumbres ancestra- la totalidad de los comunales yeclanos. La
les en el modo de explotar la riqueza fores- explotación de este monte, está bien docu-
tal, convirtiéndose paulatinamente en una mentada, pues como sabemos, fue uno de los
forma de explotación intensiva, que ya no pocos que, al menos en su mayor superficie,
responde a las necesidades directas de la po- resistió los embates de las desamortizacio-
blación, a la vez que se convierte en una for- nes y continúa hoy como monte público. A
ma de generar ingresos a las depauperadas modo de ejemplo véase la Tabla 1.
arcas públicas. Este hecho, provocaría un Otro dato referido a 1879, indica que el
aumento exponencial del número de denun- Serral y agregados se van a extraer 3.000 quin-
cias por extracción de productos forestales tales métricos de esparto, valorados en 8.460
en el monte. Así, entre 1865 y 1899 hemos ptas. Posteriormente en 1897, la cantidad de
encontrado veintitrés denuncias de los guar- esparto a extraer de este monte sigue siendo

145
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

AÑO CANTIDAD DE ESPARTO PRECIO DE TASACIÓN Entre 1861 y 1864,


1865 1.600 cargas de 8 arrobas 9.600 reales el ayuntamiento de
1866 1.500 cargas de 8 arrobas 750 escudos Yecla, se negó a su-
1867 2.000 cargas de 92 kg. 1.000 escudos bastarlos, pese a las
1868 2.600 cargas de 92 kg. 1.040 escudos presiones del gobier-
1869 1.100 cargas de 92 kg. 550 escudos no civil de Murcia,
1871 2.000 cargas de 100 kg. 10.000 pesetas manteniéndose esta
6 años 1.013.420 kilos 20.720 ptas. forma de explota-
ción mancomunada,
Tabla 1. Cantidades de esparto subastado en los montes del Serral y agrega- hasta 1883, cuando
dos, entre 1865 y 1871, y precio de tasación. (Elaboración: Propia. Fuente: los pastizales comu-
AHMY Libros 2.006, 2007, 2.008, 2009 y 2012). nales, son subasta-
la misma, pero con una importante merma en dos y adjudicados a
la tasación, que baja a 4.800 ptas. Para 1899, un único postor (Carpena Chinchilla, 2008).
el ayuntamiento de Yecla, estima que se pue- El Serral, sería subastado a partir de enton-
den extraer otros 3.000 quintales métricos ces, para el aprovechamiento también de sus
(AHMY. Legajos 588 y 590, Libro 58). pastos. Aunque casi siempre sería en un solo
El indudable y creciente valor del esparto lote con el resto de montes comunales, en
durante esos años, cuyo precio creció expo- 1896, se establece que en el Serral, pastarán
nencialmente durante algunos años, especial- 1.800 cabezas de lanar y 600 de cabrío, los
mente por su demanda para la exportación en pastos en su conjunto se los adjudicó Matías
bruto al Reino Unido (Carpena Chinchilla & Sánchez Candela por 787 ptas. Las mismas
Andrés Díaz, 2010), acarreó también diver- cabezas serán las que se propondrán en 1899
sas denuncias y decomiso de espartos obteni- para su pastoreo en dicho monte (AHMY.
dos ilegalmente del Serral, diversas noticias Legajo 590 y Libro 58).
nos han llegado, relativa a dicho aprovecha- Relacionado con la ganadería, en 1869 se
miento fraudulento. Entre ellas, podemos detecta una epidemia de sarna en un ganado
señalar los daños causados por los propios de la Teatina, acordándose se estabulamiento
adjudicatarios, como en 1869, cuando una en el corral, ya que por la venta de montes
investigación al efecto, descubre que se han realizada en 1868, son escasos los montes
destruido numerosas atochas en el Serral. que han quedado para la mayoría de ganade-
También serán denunciados por daños en los ros y dicha circunstancia, no permite el aco-
espartos, los adjudicatarios del aprovecha- tamiento de parte del Serral, para que paste
miento en 1872 (AHMY, Libro 45). el ganado infectado (AHMY, Legajo 851).
La venta de diversas parcelas en la Sola- Las leñas de este espacio, fueron también
na del Serral, motivo disputas entre el ayun- tasadas y subastadas, aunque las mismas co-
tamiento de Yecla y los nuevos propietarios, rrieron la suerte pareja a los pastos, pese a
así en 1897, la Guardia Civil, se incautó de su licitación pública, no consiguieron ser ad-
once quintales de espartos, recogidos por los judicadas casi nunca, tan sólo consta en este
adjudicatarios del lote 1.021 y otros quince siglo una adjudicación de leñas en 1893. A tal
quintales, recolectados por los del lote 1.022 punto llegó la situación, que el ayuntamiento
(AHMY, Legajo 730). yeclano, propuso a la administración, la su-
Los pastos, igualmente fueron objeto de presión de las pujas de pastos y leñas, que-
subastas públicas, aunque durante años no dando éstos a disposición de los vecinos y
consiguieron siquiera que hubiera postores sólo mantener la de los espartos. La superio-
a las mismas, quedándose los pastos comu- ridad no hizo ni caso a la propuesta, (Carpena
nales los ganaderos locales por una tasa fija. Chinchilla, 2008) y ello pese a que estamos

146
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

hablando de un bien de primera


necesidad en aquellos momentos,
pues las leñas se constituían como
la fuente de energía principal de
los vecinos, para cocinar y ca-
lentarse. La mercantilización de
este recurso, supuso un aumento
exponencial en el número de de-
nuncias a personas que la extraían
de los montes públicos, especial-
mente del Serral y Sierra de Sa-
linas (Carpena Chinchilla, 2004).
En el caso de la caza, la prime-
ra subasta de la misma en el Se-
rral, se produce el 13 de diciembre
de 1899, tasada en 100 pesetas y A finales del siglo XIX, se documentan varias peticiones para
que tras cuatro subastas y la rebaja instalar caleras en el Serral, aprovechando la roca caliza del
mismo (Foto: Daniel Ándrés).
a 60 pesetas, no consiguió posto-
res (AHMY, Legajo 590). Tónica Teatina, Barranco de los Corrales, Barranco
que se mantendría durante muchos años, en de la Losa y Hoya el Mollidar, el día 13, vuel-
que ningún monte público, conseguía adjudi- ven a envenenar estos parajes y el Barranco
car la explotación de la caza. del Búho. Pese a que la mayoría de los cebos
Otra vertiente de la actividad cinegética, lo fueron consumidos, el Ayuntamiento vuelve a
constituye la infame persecución a los depre- reunirse y aseguran que la colocación de ve-
dadores, por los conflictos que generaba con nenos no ha tenido los efectos deseados y que
la ganadería y por la propia competencia por hay un exceso notable de lobos y zorras que
los recursos cinegéticos. El Serral nunca estu- han arroyado a varios ganados, por lo que se
vo libre de esta persecución y como muestra, decide hacer una batida en la Hoya del Molli-
durante el siglo XIX, podemos afirmar que, la dar, el 20 de junio de 1832, se procede a reali-
zona del Serral era terreno propicio para los zar una batida “... en el partido de la oya del
lobos y otros carnívoros, prueba de ello, es la Moyidar de este termino hasta la sierra de las
reiterada presencia de la comisión del Ayun- pasas. Y puntos donde mas lovos se recono-
tamiento de Yecla, que se dedicó entre 1830 y cen y an echo estragos...”. El resultado de la
1832, a colocar cebos envenenados en el Se- batida fue la muerte de una loba y una zorra.
rral y alrededores. Así, en febrero de 1832, se Todavía se hicieron otras tres batidas para la
reúne el concejo donde se les notifica que ha colocación de venenos en el mismo año y en
sido un año de muchas nieves, y que los lobos el Serral, los días 19, 20 y 22 de diciembre,
en grupos de 6 ó 7 están causando daños en afectando los parajes de la Hoya del Mollidar,
los ganados, se acuerda formar una comisión Hoya del Carche, barrancos de Covatillas,
para dar batidas y colocar los cebos envenena- Casa Amaya, Los Loberos, Los Corrales, La
dos, centrando sus esfuerzos en el denomina- Losa, Barranco del Búho, Boquera del Car-
do Campo Abajo. El 6 de febrero se procede che y Barranco del Tesoro. El Serral se vería
a colocar los cebos en la Hoya del Mollidar, de nuevo envenenado en otras tres ocasiones
Sierra de Salinas y el Carche, el 8 de febrero, durante esta centuria, en 1863, 1867 y 1868.
se vuelven a colocar venenos en el Barranco (Carpena Chinchilla, 1995 y 2002).
del Búho, el día 12, están en el Carche y Bo- Otro aprovechamiento que se hizo del
quera del mismo, también colocan cebos en la Serral, fue la piedra, si bien en este siglo no

147
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

de los Montes Públicos


de 1859, el Serral, Se-
rratejo, Corrales y Cas-
tellar, aparecen entre los
montes exceptuados de la
desamortización (Cuerpo
de Ingenieros de Montes,
1859). Como veremos
a continuación si resul-
taron parcialmente ena-
jenados posteriormente.
Así en 1891, fue vendi-
Pese a la intensa explotación forestal que ha soportado el Serral, todavía do, el Serratejo, agregado
hoy conserva una importante masa forestal (Foto: F. J. Carpena). siempre a la alineación
montañosa del Serral en
se subasta la explotación de la misma, como
todas las subastas de aprovechamientos.
sucederá en el siguiente, si hemos encontrado
Posteriormente, el 24 de mayo de 1895,
algunas solicitudes para la realización de cale-
serían vendidas en pública subasta, varias
ras en el Serral. La primera se fecha en 1869,
parcelas en el monte del Serral, afectando a
cuando son autorizados José Ibáñez Martínez
buena parte de la Solana, desde el Portichuelo
y Juan Ibáñez Ferriz a construir una calera
hasta el barranco del Búho. Pese a la firme
en el Serral, debiendo de realizarse fuera del
oposición del ayuntamiento de Yecla a dicha
monte y remitiéndolos a la ordenanza sobre
venta, la mayor parte de la Solana del monte,
leñas para su funcionamiento. Otra solicitud
fue enajenada, en un proceso lleno de inciden-
de Rafael Selva, para realizar una calera en
tes, pues diversos lotes debieron ser subas-
la Solana del Serral, se fecha el 3 de mayo de
tados en varias ocasiones, por falta de pago
1897, la solicitud es denegada por el ayunta-
de los licitadores. Así los lotes 1024, 1030
miento el 17 de ese mismo mes, al considerar
y 1031, con una cabida de 125 (80 ha.), 200
que se ubica en terrenos comunales (AHMY,
(128 ha.) y 165 fanegas (105’6 ha.) respecti-
Libros 45 y 56). Esta actividad extractiva y de
vamente, se hubieron de subastar el menos en
transformación, ha dejado, numerosos restos
cuatro ocasiones, la citada del 24 de mayo de
arquitectónicos en la superficie del monte.
1895, posteriormente, volvieron a ser subas-
Aunque sin duda, el hecho más relevante
tados el 31 de marzo de 1897, adjudicándose-
que afectó a los montes comunales de Yecla,
los un tal Miguel Lloret, en 100.000, 90.000
fue el de las enajenaciones de la mayoría de los
y 80.000 pesetas, el impago de éste, llevó a la
mismos durante la decimonovena centuria. Si
nueva subasta celebrada en agosto de 1898,
bien el Serral, no se vio afectado en la prime-
de la cual salieron adjudicados a Alfonso
ra oleada de ventas de los predios comunales,
Perona, en 1.301, 2.005 y 1.825 pesetas. De
producida esencialmente entre 1868 y 1870
nuevo el impago del primer plazo, acabaría
(Carpena Chinchilla & Andrés Díaz, 2010).
llevándolos a otra subasta celebrada el 12 de
Ya en 1854, José Spuche, vecino de Yecla,
diciembre de 1898 (El Diario de Murcia de
solicitó que se le vendieran 130 fanegas de
29 de marzo de 1897, 20 de julio de 1898,
herradas en la Hoya del Mollidar, aducien-
12 de agosto de 1898 y 18 de noviembre de
do que son improductivas, conteniendo “tan
1898. Carpena Chinchilla, 2006).
sólo”, atochas y algunas matas de carrascas.
Estas ventas, entraron en conflicto con los
Pide que se le vendan para ponerlas en pro-
aprovechamientos tradicionales de la zona,
ducción (AHMY, Libro 40).
pues los adjudicatarios de los espartos, en-
Pese a que en la Clasificación General

148
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

tendían que se habían subastado también los tichuelo, el primer documento se fecha en
espartos de estos terrenos, a lo cual se oponen abril de 1823 y el segundo, en julio de 1824
los compradores y en otros casos, estos últi- (AHPNY 343/8 y 331/21).
mos, habían roturado parte de los espartizales, Las partidas de carlistas, en el marco de
por lo que se producen quejas y solicitudes de la primera guerra, también recorrieron la
compensación por parte de los adjudicatarios zona, así en un informe de 1837, se recoge la
de los espartos (AHMY, Libros 56, 57 y 58). presencia en la Teatina de un grupo de siete
Dichas ventas, contaron como ya hemos carlistas (AHMY, Libro 36).
señalado, con la firme oposición del ayunta- Una horrorosa tormenta, con pedrisco
miento de Yecla, quien sistemáticamente se intenso que duró quince minutos y después
personó como parte contraria en las subas- una torrencial lluvia, afectó al Serral el 19
tas, elevando protestas e insistiendo ante el de septiembre de 1877 (AHMY, Libro 47).
Ministerio de Hacienda, en la ilegalidad de
las ventas, que se amparaban todavía en el Siglo XX
nefasto acuerdo de pleno de 26 de noviem- El siglo XX, se inicia para el Serral,
bre de 1867. Esto no impidió la enajenación mermado en su superficie pública, como
de la zona descrita, pero quizás si frenó e acabamos de relatar, además, durante esta
impidió la venta del resto del monte, como centuria, verá incrementarse notablemente
era la voluntad de dicho Ministerio, ya que la presión sobre su superficie y sobre sus re-
el mismo, había sido totalmente distribuido cursos, como a continuación veremos.
en lotes para su venta. Los intentos de enajenar el monte por
En este sentido, el 24 de noviembre de parte de la administración central del Esta-
1897, se estudió en el ayuntamiento yeclano, do, fueron cesando, aún así, en 1917, todavía
el real decreto, que daba al ayuntamiento un encontramos un acuerdo de pleno, oponién-
plazo de tres meses para solicitar la excep- dose al intento de continuar las ventas, que
ción de las ventas de los comunales de Yecla, pretendía la Administración de Propiedades
entre ellos el Serral, acordándose solicitar di- e Impuestos, dependiente del ministerio de
cha excepción de ventas. (AHMY, Libro 56). Hacienda (AHMY, Libro 71). Pero en 1922,
Otros hechos acaecidos durante el siglo es el propio ayuntamiento de Yecla, quien
XIX, de los que el Serral fue testigo, son las intenta su venta, a propuesta del alcalde Pas-
correrías del famoso bandolero Jaime Alfon- cual J. García, se intenta la enajenación de
so “el Barbudo”. este monte, con el fin de obtener recursos
Una noticia, fechada el 19 de julio de para la construcción de una nueva escuela y
1821, da cuenta de un asalto de este ban- la adquisición del solar (AHMY, Libro 73,
dolero a un comerciante en la “Cuesta de El Tiempo (Murcia) diario de 7 de diciem-
las Pasas”, divisoria entre el Serral y dicho bre de 1922). Acuerdo que se verá ratifica-
monte (Miscelánea de Comercio, Política y do posteriormente por otro el 1 de enero de
Literatura, 19 de julio de 1821). Entre la do- 1924, donde los munícipes yeclanos, persis-
cumentación que hemos analizado, aparece ten en el intento de financiarse con la venta
un documento que señala que por los indi- de la totalidad del monte (AHMY, Libro 74),
cios que se tienen, han sido detenidos tres afortunadamente el resultado de estas inicia-
vecinos de Monóvar, con residencia en el tivas, resultó nulo y el monte continuó figu-
término municipal de Yecla, por auxiliar al rando entre los comunales de Yecla.
bandido “el Barbudo” también se recoge el Las ventas realizadas durante el siglo
hecho de la detención de un vecino de Yecla XIX, además de mermar la superficie pú-
como confidente y prestador de auxilio a una blica del Serral, trajeron consigo una serie
banda de ladrones desde el cortijo del Por- de conflictos de lindes con los nuevos pro-

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ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

pietarios, los cuales en su afán por convertir denunciados en el periódico murciano Don
su inversión en rentabilidad económica, no Pelmancio de 15 de enero de 1911, donde se
dudaron en explotar hasta la extenuación los insta al alcalde de Yecla a tomar cartas en el
recursos forestales adquiridos, y poner en asunto de las talas y roturaciones en dicho
cultivo, las zonas susceptibles de serlo. paraje. Los pinos y carbonera son subasta-
Estas actuaciones, tuvieron su culmen dos y adjudicados a Fulgencio Martínez Pa-
en 1906, cuando se denuncia en el pleno del lao en 123 pesetas (AHMY, Legajo 594).
Ayuntamiento de 8 de enero de ese año, que La superficie comunal se vio afectada de
Isidro Rico (vecino de Pinoso) ha realizado nuevo por estás y otras roturaciones ilegales,
roturas de tierras y talas de pinos en el ba- en tal estado de cosas, la Dirección Faculta-
rranco del Búho. El 15 de dicho mes, visita tiva de Montes de Murcia, decide el 1914,
la zona el ayudante de la sección facultativa que de las 1.914 hectáreas que teóricamente
de montes Lázaro Somoza Alonso. El infor- tiene el Serral, sean destinadas a laboreo 900
me realizado tras la visita, estudiado por el de ellas y las 1.014 restantes a uso forestal
pleno municipal el 22 de enero, constata que (AHMY: Legajo 854). Tal y como pasó en
se han roturado tierras comunales, que se han los casos de otros montes municipales, cuyo
talado pinos en ellas y que se ha movido la exponente más extremo resultó el caso de
mojonera que marcaba los límites de la pro- Charquillos y Canalizos, pero que afectó a
piedad comunal y la privada. El caso pasó la totalidad de los comunales. La incapaci-
al juzgado, y el ayuntamiento de Yecla ante dad administrativa para poner orden en los
el ofrecimiento de causa sobre el caso, efec- montes, se resolvió aceptando unos hechos
tuado por el juzgado, declina ser parte, sin consumados, pese a su ilegalidad manifiesta
renunciar a los derechos e indemnizaciones (Carpena Chinchilla, 2008).
que le correspondan, dicha decisión se toma Hemos encontrado numerosas denuncias
el 21 de mayo de 1906 (AHMY, Libro 64). por roturaciones ilegales durante los dos
Estos hechos, se convirtieron en un escánda- primeros tercios del siglo XX, que lejos de
lo a nivel local, regional y nacional, encon- frenar esta tendencia, resultó una medida to-
trándose referencias a este asunto en la pren- talmente insuficiente para ello. El 21 de ene-
sa regional y nacional (El Liberal de Murcia, ro de 1901, se efectúa la primera por roturar
crónica firmada por Fausto Ibáñez, 13 y 17 terrenos montuosos en el Serral.
de enero de 1906. El Liberal (Madrid), de En 1908, entre el 20 de noviembre y el 12
12 de enero de 1906 y La Época (Madrid) de diciembre, nada menos que 48 personas
de 13 de enero de 1906). El Ayuntamiento son denunciadas por los guardias municipa-
estuvo representado por el letrado Julio Ros les y la guardia civil, por roturar en el Se-
Navarro, cuyos honorarios, pagados el 30 rral, roturando una superficie de 103 fanegas,
de junio de 1908, ascendieron a 250 pese- equivalentes a 66’12 hectáreas. Se señala en
tas (AHMY, Libro 688). El 18 de octubre de los informes que, se ha arrancado monte bajo
1909, José Verdú Cerdá, ingresa en nombre e y numerosos espartos, viéndose afectados
Isidro Rico Lucas, 1.200 pesetas, por la fian- un total de 3.115 pinos. Los roturadores son
za constituida en el ayuntamiento de Yecla, mayoritariamente yeclanos o raspaleños (n =
para aprovechar los productos forestales del 47), siendo el único de ellos, con otro origen,
lote 1.022, colindante con el monte comunal de Petrel. La gran mayoría son jornaleros, el
del Serral (AHMY. Libro 689). 72’90% (n= 36), el 16’67% son propietarios
El asunto todavía coleaba en 1911, pues (n = 8) y el 10’41%, aparecen citados como
el señor Isidro Rico es de nuevo denuncia- labradores (n = 5). Las edades de los rotura-
do por la tala de 165 pinos y una carbone- dores, oscilan entre los 15 años del más joven
ra armada, en el mismo barranco. Sucesos y los 69 del más anciano. Las zonas afectadas

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ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

abarcan la totalidad del monte, Umbría, So- 1.914 hectáreas a 1.072, el siglo XX, será
lana, Vereda de la Teatina y Serral y barranco testigo de la mayor explotación de los recur-
del Búho (AHMY, Legajo 730). sos naturales de este enclave.
Entre 1909 y 1911, son denunciadas otras En 1969, el ayuntamiento cedería unos
diez personas por roturaciones ilegales en el 8.000 metros cuadrados para la ubicación de
monte, entre ellas, cinco fanegas en el Ba- cauces de agua, estructuras que persisten en
rranco del Búho, multados seis de ellos con el Portichuelo (AHMY, Legajo 854).
54, 10’80, 18, 36, 135 y 40 pesetas respecti- La historia de los aprovechamientos y las
vamente entre el 27 de julio y el 29 de agosto infracciones cometidas sobre los mismos, es
de 1909, posteriormente el 29 de octubre de una forma de contar los hechos ocurridos en
ese año, otro roturador ingresa 580 pesetas, el Serral, basándonos en la relación que se
importe de la mula impuesta por el mismo establece por el hombre, para aprovechar los
motivo (AHMY, Legajo 731, Libro 689). El 5 recursos que éste ofrece. Contemplado así,
de diciembre de 1912, se cobra otra multa de queda claro que, la especie humana, aprove-
50 ptas. por este motivo (AHMY. Libro 692). cha los recursos naturales que este monte al-
El 25 de abril de 1914, otra denuncia por rotu- berga, como en el caso del resto de los espa-
rar ½ hectárea en la solana del Castellar, el 2 cios naturales yeclanos y que, con el tiempo,
de diciembre del mismo año otra por ocho fa- éstos se van regulando e intensificando, tra-
negas y corta de 52 pinos, otras ocho fanegas tando no ya de extraer unos recursos vitales
roturadas y tala de 46 pinos en el Barranco del para el desarrollo de la actividad cotidiana
Búho, son denunciadas el mismo día, día en de los pretéritos habitantes de Yecla, si no de
el que también se denunció a otro agricultor obtener ingresos para las arcas públicas, por
por roturar una fanega y talar 45 pinos en el lo que las actividades extractivas situadas al
mismo barranco, el 8 de febrero de 1916, una margen de dicha explotación regulada, son
persona es denunciada por roturar una fanega consideradas como sobreexplotación o frau-
y por cortar 9 pinos en el barranco del Búho de, intensificándose a lo largo de los años,
(AHMY, Legajo 732), años después encon- el número de denuncias que se realizan.
tramos otro expediente por roturación irregu- Además, hay otro factor determinante en
lar de cincuenta hectáreas en el Barranco del ello, y es la venta de la mayoría de los pre-
Búho, en 1947 (AHMY. Legajo 854). dios comunales en el último tercio del siglo
Entre el 7 de octubre y el 6 de noviem- XIX, la privatización de extensas superficies
bre de 1959, son multados ocho vecinos forestales y el establecimiento de guardas
por roturas ilegales en el Serral, con canti- privados en ellas, empuja a una población,
dades que oscilan entre las 29’60 y las 288 especialmente caracterizada por sus esca-
pesetas, esta cifra última, por roturar 3’60 sos recursos económicos, a intentar acce-
ha. (AHMY. Legajo 1.594). En 1961, se der a los productos forestales básicos, leñas
denunció a un vecino de Yecla, por plantar fundamentalmente, en los escasos montes
ilegalmente 114 almendros en la Solana del públicos que restaron, así como en ellos se
Serral (AHMY, Legajo 854). Otra multa por focalizan las roturaciones arbitrarias, rea-
roturación en el Serral, supone 173 pesetas, lizadas en la mayoría de los casos, aunque
por 1’73 hectáreas, el 13 de febrero de 1962 no siempre, por jornaleros sin recursos ni
(AHMY. Legajo 1.601) y el 16 de enero de tierras o por pequeños propietarios, cuyos
1963, se presenta una solicitud para realizar predios, apenas les permiten subsistir de la
una roturación y plantarla de viñedo en el tierra y que tras una ciclópea labor y trabajo,
Serral (AHMY, Legajo 857). obtienen una pequeña parcela donde plantar
Sin duda, aparte de esta presión sobre la algunos almendros, olivos o vides.
superficie forestal, que redujo el monte de Adolece este enfoque de las motivaciones

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ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

o factores que provocaron estas actuaciones, renciarse en lotes los mismos, por lo que el
profundamente negativas para el medio am- adjudicatario se quedaba la explotación de la
biente, pero justificables humanamente por totalidad. Los años reflejados en la Tabla 2,
la miseria y la necesidad. Hemos recogido recogen las subastas del esparto del Serral y
numerosas informaciones orales y escritas, Condenadas, y los escasos años que la explo-
que nos hablan de la terrible miseria en que tación se llevo a cabo exclusivamente en el
la mayoría de nuestros antepasados hubieron Serral, aparecen con un asterisco junto al año.
de afrontar en su día a día, donde la diferen- Como se puede apreciar por los datos de
cia en comer o no, estribaba en la captura la Tabla 2, los espartos del Serral se subas-
ilegal de algún conejo, de sustraer algo de taron con desigual resultado, en las primeras
esparto, para trabajarlo o venderlo, de conse- décadas del siglo, los ingresos obtenidos por
guir leña, para su venta o consumo, en defi- éstos, eran bajos, pero el esparto inicia en los
nitiva, del arriesgarse o no a ser denunciado años cuarenta un ascenso en el precio, mo-
por la guardería forestal, de obtener algún tivado más por la autarquía económica im-
ingreso en dinero o especie, que permitiera puesta por el régimen franquista que por otras
sobrevivir un poco más. Desde este prisma, causas, con el fin de la autarquía, a finales de
sin duda la historia del Serral, se amplia al los cincuenta, el esparto ve declinar su precio.
devenir de la población, se acompasa de sus Estos altos precios y las múltiples utilida-
vivencias y se convierte en historia humana, des del producto para cuerdas y enseres, mo-
historia de la que sin duda el monte pocas tivó numerosos hurtos del producto en el Se-
veces se vio beneficiado, pero también indu- rral. Así, entre 1949 y 1952, hemos localizado
dablemente, si supuso un beneficio o alivio a nueve denuncias por extracción fraudulenta
los yeclanos que nos precedieron. de espartos en el Serral, que suman unos 600
Durante el siglo XX, se intensifican la ex- kilos. Por otra parte, también los adjudicata-
plotación y la extracción de los mismos hasta rios del esparto, en ocasiones se excedían en
niveles nunca alcanzados en la historia pre- la explotación, así en 1935, se denuncia que
cedente de monte, trataremos de resumir aquí en el Serral se han extraído 2.343 kilos de más
los datos de que disponemos hasta la fecha, y en 1958, la multa impuesta al arrendatario
clasificados por tipos de aprovechamientos, por este concepto, asciende a 300 pesetas.
para facilitar su comprensión al lector. (AHMY, Legajos 722, 856, 1.572 y1.586).

Espartos Pastos
Desde el comienzo de la centuria del XX, Los pastos eran y son un recurso fun-
el esparto fue objeto de explotación pública damental para la ganadería, como hemos
por parte del ayuntamiento de Yecla, sacados señalado anteriormente, la explotación co-
anualmente a subasta, los espartos del Serral munal de los mismos, se remonta a cientos
y agregados fueron vendidos ininterrumpi- de años atrás, aunque como hemos indicado
damente desde 1900 hasta al menos 1971. anteriormente, desde fines del XIX, la ex-
Durante la mayor parte de los años en que se plotación pasa a realizarse por adjudicación
produjo la enajenación del producto de esta en subasta, del siglo XX, los datos con que
planta gramínea, los obtenidos del Serral se contamos se recopilan en la Tabla 3.
subastaron conjuntamente con los extraídos Además, durante esta centuria, se consta-
de las Condenadas, escasas veces, fueron tan diversas denuncias por pastoreo abusivo
explotados por separado. También, al inicio en el Serral, léase pastoreo sin autorización,
de este siglo, y durante unos veinte años, se en 1946, 1950, 1954 y 1957, ésta última,
subastaban conjuntamente todos los espartos referida a los daños causados por el ganado
de los montes comunales de Yecla, sin dife- en pinos de repoblación (AHMY. Legajos

152
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

AÑO KILOS PRECIO ADJUDICATARIO


719, 1.566, 1.570 y 1.582).
1900* ? 4.900 pesetas José Martínez García
Otro hecho curioso en este
1901* ? 4.900 pesetas José Martínez García
aspecto, es la resolución de
1902* ? 4.900 pesetas José Martínez García la demanda interpuesta por
1907* ? ? Basilio Zafrilla Soriano Macedonio Castaño Bro-
1927 90.000 1.804 pesetas Cristóbal Martínez Tortosa tons en 1954, alegando que
1928 90.000 1.804 pesetas Cristóbal Martínez Tortosa la superficie hábil para el
1929 90.000 1.804 pesetas Cristóbal Martínez Tortosa pastoreo, se había reducido
1930 90.000 1.804 pesetas Cristóbal Martínez Tortosa por el acotado de 100 hec-
1931 90.000 1.804 pesetas Cristóbal Martínez Tortosa táreas, repobladas de pinar,
1932 90.000 1.800 pesetas ? el Ayuntamiento la desesti-
1933 90.000 1.800 pesetas ? ma por suponer menos del
1934 90.000 1.800 pesetas ? 10% de la superficie total
1935 90.000 301 pesetas José López Forte (AHMY. Legajo 120).
1936* 80.000 1.600 pesetas ?
1937* 80.000 1.600 pesetas ? Leñas
1939* 50.000 3.100 pesetas José Camarasa Calatayud Anteriormente se ha co-
1940* 50.000 1.210 pesetas Antonio Pérez Prats mentado la importancia de
1941* 50.000 1.210 pesetas Antonio Pérez Prats la leña en la vida cotidiana
1942* 50.000 1.210 pesetas Antonio Pérez Prats de los ciudadanos de Yecla,
1943* 50.000 4.125 pesetas Antonio Díaz Jordán
hasta hace poco tiempo, en
1944 57.707 6.666´32 pesetas José Camarasa Calatayud
que otras fuentes de ener-
1945 48.220 6.111 pesetas Alfonso Muñoz Martínez
gía la han sustituido en las
1946 ? 21.599 pesetas Antonio Pérez Prats
1947 ? 68.125 pesetas Alfonso Muñoz Martínez
funciones de calentar los
1948 ? 35.126´05 pesetas Marcelo Giménez Pérez
hogares y en la preparación
1949 ? 17.280 pesetas** Juan Castaño Ortega de los alimentos. El Serral,
1950 ? 58.000 pesetas José Alonso Azorín pese a las mermas en su su-
1951 ? 56.000 pesetas Alfonso Muñoz Martínez perficie que registró en los
1952 ? 61.600 pesetas José Alonso Azorín últimos años del siglo XIX,
1953 ? 77.000 pesetas José Alonso Azorín era y es, el monte comunal
1954 ? 34.400 pesetas Antonio Castaño Muñoz de mayor superficie de Ye-
1955 ? 48.800 pesetas Antonio Castaño Muñoz cla, además salvo en mo-
1956 ? 56.000 pesetas Antonio Castaño Muñoz mentos muy puntuales, ha
1957 ? 71.400 pesetas José Ruiz Vives albergado una importante
1959 ? 52.000 pesetas Marcelo Giménez Pérez masa forestal, lo que lo ha
1960* 28.496 17.218 pesetas Vda. de Vicente Garaulet constituido en la principal
1963 ? 19.900 pesetas Enrique Micó Martínez fuente de maderas y leñas
1969 ? 10.500 pesetas ?
a nivel local, como es ló-
1971 ? 10.500 pesetas ?
gico, una vez mercantiliza-

Tabla 2. Años en que el esparto del Serral es subastado durante el siglo XX. Cuando aparece el asteris-
co * junto al año, se refiere a datos exclusivos del Serral, cuando no aparece, se trata de subastas con-
juntas con las Condenadas (aunque habitualmente, los espartos del Serral, suponían aproximadamente
un 80% de los mismos). El doble asterisco, señala un año en que la tasación del Serral bajó por los
muchos robos de esparto habidos. Cuando se conoce la cantidad de esparto subastado, la cantidad de la
adjudicación y el adjudicatario, son citados. (Elaboración: Propia. Fuentes: AHMY Legajos 593, 598,
599, 600, 601, 856, 1.557, 1.558, 1.559, 1.561, 1.563, 1.565, 1.566, 1.567, 1.568, 1.569, 1.570, 1.571,
1.572, 1.573, 1.575, 1.577, 1.578, 1.579, 1.582, 1.594, 1.598 y 1.602. Libros 78, 79, 679, 680 y 681.
Archivo Intermedio del ayuntamiento de Yecla. Memorias de Secretaría, 1969 y 1971).

153
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

dos todos los productos forestales, las leñas están muy bien documentadas, pues se con-
no fueron ajenas al proceso, intentándose su serva el acta de reconocimiento del aprove-
subasta durante decenas de años, aunque no chamiento, realizado entre el 3 y el 6 de ju-
siempre se obtenían los resultados previstos. nio de dicho año. En ésta podemos conocer,
Las subastas sólo eran accesibles a una mi- que además de podas de pinos se procedió
noría de personas, con los recursos suficien- a la tala de pinos gemelos o tortuosos, el
tes para acometer la puja por este producto informe establece que son 15 las personas
forestal, quienes posteriormente, procedían que están trabajando en ese momento, en la
a la venta a menudeo o a la subcontrata de Umbría del Serral (5), en la Solana (3), en
las mismas. Lo cual redundó en una mayor el Cerro e la Parra (2), entre el barranco del
presión sobre los recursos forestales, que de Serral y el Castellar (4) y en el Castellar (1).
forma ilícita se extraían por los vecinos y por Han talado 375 pinos gemelos y 7 tortuosos
forasteros, para sortear la imposibilidad de y se registran excesos en la poda, que oscilan
adquirir este recurso vital a las clases sociales entre el 5 y el 15% (AHMY, Legajo 856).
más empobrecidas. La subasta de las leñas del Serral para
Las subastas públicas que hemos podido 1909, son anunciadas el 31 de enero de di-
documentar, son las siguientes, en ocasio- cho año, se trata de 1.000 estereos de leñas
nes, asociadas a talas de arbolado, como pro- (estereo: unidad de medida para leñas, equi-
ducto secundario de las mismas, las cuales valente a un metro cúbico), tasadas en 100
son tratadas en las mismas. pesetas (AHMY, Legajo 466).
El 23 de febrero de 1900, son sacadas a El 15 de abril de 1910, son subastadas las
subasta las leñas bajas del Se-
rral, tasadas en 250 pesetas,
AÑO CABEZAS ADJUDICACIÓN ADJUDICATARIO
tras cuatro subastas, se declara
1900 ? Desierta -
desierta (AHMY, Legajo 591).
1901 ? 150 ptas. Antonio Cano-Manuel
Con fecha 29 de diciembre
1902 ? 150 ptas. Antonio Cano-Manuel
de 1903, se anuncia la primera
1903 ? 175 ptas. Miguel Bañón Ibáñez
subasta de la leña procedente
1904 ? 175 ptas. Miguel Bañón Ibáñez
de las podas de los pinos que
1906 ? 175 ptas. Miguel Bañón Valiente
vegetan en el monte el Serral,
1907 ? 175 ptas. Miguel Bañón Valiente
se tasan en 4.000 pesetas, pro-
1908 ? 175 ptas. Miguel Bañón Valiente
ducidas cuatro subastas, no
1909 ? 150 ptas. Francisco Díaz Ortuño
aparece ningún postor. Vueltas
1910 ? 171 ptas. Bartolomé Tomás Díaz
a subastar el 24 de enero de
1911 ? Desierta -
1905, y bajando el tipo de tasa-
1912 ? 150 ptas. Francisco Palao Bañón
ción a 3.000 pesetas, nadie puja 1913 ? 152 ptas. Francisco Palao Bañón
por las mismas (AHMY, Lega- 1915** 25 reses 18´75 ptas. Bartolomé Bañón Pérez
jo 592). De nuevo son sacadas 1916 ? 177 ptas. Varios
a subasta el 23 de diciembre de 1917 213 reses 159,75 ptas. Varios
1905, sin postores. Serán adju- 1918 ? 152 ptas. Ramón Sánchez Ortuño
dicadas a la quinta subasta ce- 1919 ? 152 ptas. Ramón Sánchez Ortuño
lebrada el 13 de diciembre de 1920 ? 152 ptas. Ramón Sánchez Ortuño
1907, con un tipo de tasación 1921 ? 152 ptas. Ramón Sánchez Ortuño
de 1.200 pesetas a Pedro Chin- 1922 ? 152 ptas. Ramón Sánchez Ortuño
chilla Candela por esa cantidad 1926* ? 605 ptas. José García Palao
(AHMY, Legajo 593). 1927* ? 605 ptas. José García Palao
La poda de leñas de 1907, 1928* ? 605 ptas. José García Palao

154
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

AÑO CABEZAS ADJUDICACIÓN ADJUDICATARIO registrado un total


1929 860 lanar y 100 cabrío 750 ptas. Amador Albert Albert de quince denuncias
1930 860 lanar y 100 cabrío 750 ptas. Amador Albert Albert por este motivo entre
1931 860 lanar y 100 cabrío 750 ptas. Amador Albert Albert 1907 y 1957. Tres en
1932 860 lanar y 100 cabrío 750 ptas. Amador Albert Albert 1907, una en 1909,
1933 ? Desierta - una en 1911, otra en
1935 400 de lanar ? - 1922, en la que se or-
1936 ? 151 ptas. Alfonso Bernal Belda dena a la policía que
1937 ? 151 ptas. Alfonso Bernal Belda se incaute de la leña
1938* ? 1.003 ptas. Antonio Navarro Vidal extraída del Serral
1939 260 lanar y 150 cabrío 140 ptas. José Rico Verdú y depositada en una
1941* ? 570 ptas. José Ortega Martínez casa de la calle San
1943 200 lanar y 80 cabrío 701´50 ptas. Ginés Bernal Vicente Antonio, una en 1942,
1944 ? 570 ptas. José Ortega Martínez dos en 1949, una en
1945 200 lanar y 80 cabrío 701 ptas. Ginés Bernal Vicente 1951, una en 1954,
1947* ? 1.500 ptas. Francisco Mora Martínez tres en 1956 y una en
1948* ? 3.000 ptas. Francisco Mora Martínez 1957. los productos
1949 200 lanar y 52 cabrío ? ? leñosos extraídos, es-
1950* ? 2.043 ptas. Francisco Lorenzo taban compuestos por
1951* ? 2.043 ptas. Francisco Lorenzo leñas de romero, ra-
1952* ? 2.043 ptas. Francisco Lorenzo mas de pino y corteza
1953* ? 5.526 ptas. Macedonio Castaño de pino (AHMY, Le-
1954* ? 5.526 ptas. Macedonio Castaño gajos 466, 716, 730,
1956* ? 701 ptas. Matías Sánchez Ortuño 731, 733, 734, 740,
1960* ? Desierta - 741, 743, 854, 856,
1961 ? 6.760 ptas. Once ganaderos 1.569 y 1.582).
1963 ? 6.680 ptas. José Azorín Corredor
1964** 20 reses 400 ptsa. Pastoreo en el Serral
Maderas
Si en la anterior
Tabla 3. Años que conocemos la subasta de los pastos del Serral, número de centuria, tan sólo re-
cabezas, cantidad de adjudicación y adjudicatario. El asterisco*, señala años gistrábamos una saca
en que los pastos del Serral fueron subastados conjuntamente con los de las de madera del Serral,
Condenadas. El doble asterisco **, señala pagos parciales por pastoreo en con la llegada del si-
dicho monte (Elaboración: Propia. Fuente: AHMY Legajos 122, 591, 592, glo XX, éstas se irán
593, 594, 595, 596, 597, 598, 599, 600, 601, 1.552, 1.553, 1.554, 1.555,
produciendo a lo lar-
1.557, 1.558, 1.559, 1.560, 1.562, 1563, 1.564, 1.565, 1.566, 1.568, 1.569,
1.570, 1.571, 1.573, 1.576, 1.600, 1.602 y 1.604. Libros 681, 682, 684, 686,
go del siglo con cre-
687, 688 y 690). ciente importancia,
siendo como vere-
leñas bajas del Serral, a la cuarta, puja Antonio mos, miles los árbo-
Arques Rubio y se las adjudica por 12 ptas. les talados y vendidos.
Con fecha 29 de diciembre de 1912, se El inicio del XX se produce con la dene-
anuncia la licitación pública de las leñas del gación por parte de la Jefatura de Montes de
Serral, Gateras y Espernalas (AHMY, Lega- Murcia, de la tala solicitada por el Ayunta-
jo 594). miento de Yecla de 30.000 pinos en el Serral.
Ni que decir tiene que las denuncias por Con cuyos beneficios se pretendían acometer
extracción de leñas sin licencia, superan con diversas obras públicas en la ciudad. Dicha
mucho a la información expresada sobre Jefatura, lo desestima por las importantes
aprovechamientos legales. En total hemos

155
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

talas ilegales que se han realizado en otros 1933, se solicitó la corta extraordinaria de
comunales, especialmente en los Charqui- pinos en dicho espacio, por valor de 15.000
llos (AHMY, Legajo 856). No sería la única, pesetas (2.000 pinos), para construir la nue-
además de los señalamientos y talas que a va escuela-jardín de “La Lomica”, sin resul-
continuación referiremos, el Ayuntamiento, tado (AHMY, Libros 79 y 80).
en diversas ocasiones trató de subastar ma- Además de esta explotación ordenada y
deras en el Serral y otros montes comunales, en sus últimos años, sistemática, que supuso
para financiar diversas obras. Así, el 22 de la venta a lo largo del siglo de cerca de 30.000
diciembre de 1925, se solicitó un aprovecha- árboles, las denuncias por talas ilegales son
miento extraordinario de pinos en el Serral también numerosas, al menos dieciséis de-
(AHMY, Legajo 121). El 4 de septiembre de nuncias por esta causa, se localizan en los

AÑO CONCEPTO ADJUDICATARIO PT Ptas. PA Ptas.


1900 300 pinos ? 600 ?
1903 300 pinos Cristóbal Pérez Rubio 600 1.512
1907 25 pinos Brasilio Zafrilla Soriano ? 21´75
1907 22 pinos Luís Reus Poveda ? 3
1907 300 pinos Luís Reus Poveda 450 923
1910 165 pinos Fulgencio Martínez Palao 105 123
1924 799 pinos Luís Ruiz Pérez ? 8.000
1929 1.393 pinos y 1.200 estereos José Alonso Azorín 15.500 10.106
1931 1.508 pinos y 1.500 estereos José Alonso Azorín 11.000 15.126
1931 967 pinos y pinatos Simón Rico Rico 3.236 3.237
1932 4 pinos Juan Castaño Ortega ? 56´55
1941 246 pinos Fulgencio Lara Melero 974´35 980
1951 501 pinos CIME (Valencia) 34.123 34.123
1955 416 pinos maderables José Sánchez Cerezo 48.000 60.100
1959 660 pinos y 510 estereos Enrique Micó Martínez 60.000 81.250
1959 193 pinos secos ? ? ?
1960 86 pinos José López Vergara ? 4.467´39
1960 197 pinos maderables Enrique Micó Martínez 10.546 10.600
1961 98 pinos maderables Enrique Micó Martínez ? ?
1961 482 pinos y 72 leñosos José Azorín Corredor ? 9.980
1961 1.052 pinos y 70 leñosos ? ? ?
1962 944 pinos y 417 leñosos José Azorín Corredor ? 130.000
1963 763 pinos y 163 leñosos José Azorín Corredor ? 60.260
1965 784 pinos y 132 leñosos ? ? 100.000
1966 Maderas del Serral ? ? 38.625
1967 Maderas del Serral ? ? 77.000
1968 4.750 pinos y 2.208 leñosos ? ? ?
1970 987 pinos y 757 leñosos Enrique Micó Martínez ? ?
1971 3.542 pinos y 2.042 leñosos Enrique Micó Martínez ? ?

Tabla 4. Subasta de maderas procedentes del Serral, entre 1900 y 1971. Año, número de pinos afecta-
dos, adjudicatario, precio de tasación (PT) y precio de adjudicación (PA). (Elaboración: Propia. Fuente:
AHMY Legajos 591, 593, 594, 597, 598, 599, 600, 601, 722, 854, 856, 1.600, 1.601, 1.602, 3.412 y
3.414. Libros 69, 72, 74, 77, 682 y 687. Archivo intermedio del ayuntamiento de Yecla. Memoria de
secretaría 1970).

156
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

archivos, que suponen otros 1.321 pinos ta- termedio del Ayuntamiento de Yecla. Memo-
lados, algunas implicaron talas de 433 y 500 rias de Secretaría 1974, 1975, 1976 y 1977).
árboles y se suceden en los años 1907, 1909, Afortunadamente, esta actividad extrac-
1910, 1913, 1914, 1914, 1932, 1942, 1949, tiva de elevadísimo impacto ambiental y
1953, 1954, 1958, 1959 y 1960. A este he- efectos altamente destructivos sobre el me-
cho hemos de añadir otros pinos talados por dio donde se asientan, no cuajó, por causas
roturadores ilegales en el perímetro del mon- que desconocemos, pues su consolidación
te, que en denuncias de 1908, 1914 y 1916, habría acarreado daños irreparables en este
suponen otros 3.266 pinos más (AHMY, Le- enclave, como podemos observar en otros
gajos 722, 730, 731, 732, 733, 740, 741, 854, espacios de Yecla, cuyo caso más sangrante
856, 1.573, 1.575, 1.586 y 1.594). sería el de la Sierra de la Magdalena.
Como cicatriz indeleble han quedado las
Piedra catas realizadas en estos años, observables
La piedra también despertó la codicia de las con facilidad en el barranco del Búho y el
autoridades locales, y en el caso del Serral, fue Castellar.
prácticamente el único monte comunal donde Una sola denuncia nos ha llegado sobre la
se explotó, si exceptuamos otro caso muy par- extracción ilícita de piedra del Serral. La
ticular como fue el los Algezares, para la ex- misma se fecha el 21 de septiembre de 1908,
tracción y producción de yesos (Andrés Díaz cuando la guardia civil denuncia a tres veci-
& Carpena Chinchilla, 2011). La explotación a nos de Pinoso, que encontraron en el Caste-
través de subasta de este recurso, se inició con llar con dos azadas, un pico y una almaina,
buen pie en 1909, cuando son subastados 100 arrancando piedra, por orden, al parecer, de
metros cúbicos de piedra del Serral, tasados en su jefe, Antonio Cañizares Medina, vecino
10 pesetas y adjudicados en la misma cantidad a del mismo pueblo (AHMY, Legajo 730).
Liborio Verdú Cañizares (AHMY, Legajo 593).
Pero ahí acabó la explotación de la misma hasta Caza
más de cincuenta años después, pues la misma La explotación reglada y sistemática de
cantidad de piedra sería subastada en 1910, los recursos cinegéticos en el Serral, se ini-
1911, 1912, 1913 y 1915, sin ningún resultado ció paralelamente a la del resto de los mon-
por ausencia de postores (AHMY,
Legajos 18, 594 y 595). A partir de
esta última fecha, dejaría de subas-
tarse o al menos no hemos encon-
trado ningún rastro documental que
nos indique lo contrario.
Esto cambiará a partir de 1974,
cuando se registran pagos impor-
tantes por las numerosas catas de
piedra que se realizan en dicho
monte. El año referido son 16.200
pesetas las ingresadas por este
concepto, en 1975, son aproba-
das trece catas que suponen unos
ingresos de 319.816 pesetas, En
1976, se ingresan en las arcas mu- La presión sobre los depredadores del Serral, se vio notable-
nicipales 89.250 pesetas, la misma mente incrementada en el siglo XX. Especialmente sobre el zo-
cantidad que en 1977. (Archivo In- rro y la garduña (Foto: A. García).

157
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

La Solana del Serral, en su vertiente de la Hoya del Mollidar, fue enajenada en los últimos años de la
decimonovena centuria (Foto: F. J. Carpena).
tes comunales de Yecla a finales del siglo copetas.
XIX, aunque no fue fácil su enajenación En los años ochenta del pasado siglo, el
anual, quedando desierta la subasta de dicho coto fue adjudicado a la Sociedad de Ca-
aprovechamiento durante muchos años con- zadores “el Reclamo”, de Yecla. (AHMY,
secutivos, siguiendo la tónica iniciada con Legajos 18, 591, 593, 594, 599, 600, 1.573,
las primeras subastas de la caza en 1899. 1.578, 1.579, 1.586, 1.594, 1.598, 1.602 y
La caza es subastada desde el inicio del 1.603. Archivo Intermedio del ayuntamiento
siglo, en 1901, 1909, 1910, 1912, etc. que- de Yecla, Memoria de Secretaría 1977).
dando siempre desierta la adjudicación por El ejercicio de la caza, ha comprendido
ausencia de postores. Pese al amplísimo la persecución de los competidores directos
volumen de documentos y datos que hemos sobre los recursos cinegéticos. La ignorancia,
manejado para la redacción del presente cuando no la estulticia, ha definido las actua-
trabajo, la caza permanece sin adjudicar al ciones en esta materia a lo largo de cientos
menos hasta 1948, en que son adjudicados a de años. Con una ecuación muy simple, sin
Sergio Pérez Falcó, presidente de la Socie- depredadores, toda la caza para el cazador.
dad de Cazadores de Yecla, por 120 pesetas Ignorando que toda intervención en el medio,
(doce escopetas). descompone los equilibrios internos de éste
En 1952, la caza del Serral es adjudicada o dicho de otro modo, con distinta formula-
a Alejandro Tortosa Sanchíz, en 2.400 pese- ción, los sistemas naturales, tienden siempre
tas anuales, manteniendo el coto y el precio al equilibrio, por lo que nunca hay demasia-
hasta 1956. Se amplía la capacidad a quince dos depredadores, sino los justos, los que el
escopetas. medio puede sostener. Las alteraciones en
Este último año, la caza es adjudicada este sentido suelen tener los efectos contra-
a Vicente Albert Albert, por 2.401 pesetas rios a los deseados, provocando la explosión
anuales, manteniéndose en posesión del coto poblacional de algunas especies, tras intensas
hasta 1959. campañas de exterminio o la desaparición de
En 1959, de nuevo revierte la adjudica- otras, más escasas y especializadas.
ción del coto a Alejandro Tortosa Sanchíz, En ambos casos, los resultados son im-
por 2.400 pesetas anuas, cifra que pagará portantes desequilibrios, pérdida de biodiver-
hasta 1962. En 1963 el coto de nuevo le es sidad y otros daños colaterales (incremento
adjudicado a éste, pero ahora por 4.000 pe- de algunas especies y daños en los cultivos),
setas anuales. cuya solución, de nuevo radica según esta
En 1977, el coto se subasta anualmente escuela de la escopeta, en nuevas matanzas,
por 99.000 pesetas, para el uso de quince es- medias vedas, descastes, etc. La solución es

158
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

siempre la misma, matar.


Una de las más dañi-
nas formas de eliminación
de depredadores, la cons-
tituye el envenenamiento
de los montes, pues se
trata de un método no se-
lectivo de caza, que afecta
a cualquier especie capaz
de consumir los cebos o
incluso las carroñas de los
consumidores iniciales,
cuyos cadáveres queden
a la intemperie. El monte
del Serral, no se libró de
estas prácticas tampoco Cata de piedra en el Serral. Años 70 del siglo XX (Foto F. J. Carpena).
durante el siglo XX. Fue Abandonada esta práctica de pagar con
envenenado durante esta centuria, al menos dinero público los depredadores abatidos,
en cinco ocasiones, en 1915, 1930, 1963, no desapareció la actividad, que se mantuvo
1965 y 1980 y todavía en el año 2002, se de modo particular, en los cotos, asumiendo
encontró un zorro, con evidentes signos de erróneamente su funesto proceder como ac-
envenenamiento muerto junto a la balsa de tuaciones de mejora en la actividad cinegética
la Casa Potra (el veneno, hace a los animales de los mismos. Fruto de esta actividad elimi-
buscar el agua). En 2003, aparecieron dos nadora, encontramos en 1964 que la Socie-
zorros muertos por veneno en el Barranco dad de cazadores “San Huberto” de Yecla,
del Búho. solicita y obtiene una recompensa por parte
La colocación de cepos y lazos, también del ayuntamiento de Yecla, por la muerte de
resulta ser otro método no selectivo de elimi- numerosos depredadores, a lo largo y ancho
nación de carnívoros, muy utilizado antaño. del término municipal. En el documento, di-
En el Serral, a principios de los años noven- cha Sociedad asegura que seis zorros extermi-
ta, encontramos un artefacto, compuesto de nados en ese año, fueron muertos en el Serral
una redecilla de anclaje y numerosos lazos (Carpena Chinchilla, 2004).
de corredera, para la captura de pájaros.
Además, se han recogido en este paraje, Plantas aromáticas
diversas especies protegidas, entre ellas, un A lo largo del siglo XX, se intentaría la
águila real (Aquila chrysaetos) en 1990 y un explotación de las plantas aromáticas, espe-
búho real (Bubo bubo) tiroteado el 7 de no- cialmente el romero (Rosmarinus officinalis),
viembre de 1992. a través de la subasta de este producto. Aun-
La caza directa de depredadores, durante que de nuevo, nos encontramos que durante
cientos de años, estuvo premiada por las au- muchos años, la licitación quedó desierta.
toridades, en Yecla, hasta los inicios de la se- En 1948, detectamos la primera subasta
gunda década del siglo XX, se mantuvo esta de este producto forestal en el Serral, se trata
práctica. En el Serral, el número de depreda- de 150 quintales métricos, cuyo precio de sa-
dores pagados a los alimañeros entre 1900 y lida es de 75 pesetas. Quedaría desierta. Para
1916, ascendió a dieciséis, siendo las presas el año siguiente se establece la misma can-
siete zorros, ocho turones (garduñas) y un te- tidad a extraer y el mismo precio (AHMY,
jón (Carpena Chinchilla, 2009 y 2011). Legajo 599).

159
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

El 14 de noviembre de 1956, se procede unos 50 metros cuadrados en el Portichuelo


de nuevo a la subasta de las plantas aromáticas por el desprendimiento de un cable eléctrico
del Serral, tasadas en 620 pesetas. Realizada (Carpena Chinchilla, 2004).
una segunda subasta el 16 del mismo mes, Las escarpadas laderas de esta Sierra,
quedarían desiertas (AHMY, Legajo 600). han sido testigos mudos de otros hechos
El 1º de febrero de 1966, el ayuntamien- relevantes en la historia local. Uno de estos
to de Yecla firma un contrato con Francis- hechos, es la presencia de maquis yeclanos,
co Fuertes Cruz, vecino de Caravaca, para guerrilleros antifranquistas, pertenecientes a
el aprovechamiento de las plantas aromá- la AGLA (Agrupación Guerrillera de Levan-
ticas del Serral, por 3.000 pesetas anuales te), en las inmediaciones del Serral, donde
(AHMY, Legajo 601). mantenían contactos con militantes comu-
A principios de los años 90, la Sierra del nistas yeclanos, e incluso trazaron planes, no
Serral y las Pansas, se vieron afectadas por materializados para realizar algún secuestro
talas ilegales y abusivas de romero, del cual en la zona de la Hoya del Mollidar, con el
se encontraron grandes pilas de ramas corta- fin de obtener recursos económicos (Palao
das, abandonadas por los extractores, quizás Rico, 2008. Navarro Pascual & Castillo
por verse descubiertos (Rico Rico & Carpe- Mora, 2009).
na Chinchilla, 1991). A principios de los años 90 del pasado
siglo, A.N.I.D.A., estableció una campaña
Otros hechos ocurridos en el Serral en el pública para lograr que el monte del Serral,
siglo XX en sus más de 1.000 hectáreas públicas, de-
Varios incendios y conatos se han pro- jara de ser coto privado de caza, el hecho
ducido en este siglo. Uno de los más graves, vino motivado por la muerte en pocos años
tuvo lugar en julio de 1931, arrasó casi mil pi- de varias especies de rapaces de especial in-
nos y pinatos (AHMY, Libro 77), que fueron terés a manos de cazadores, que todavía hoy,
enajenados en pública subasta (véase tabla 4), confunden la caza con parques cinegéticos,
este incendio tuvo repercusión mediática en la donde la fauna depredadora o no objeto de
prensa, tanto regional (El Tiempo, 28 de julio su codicia, ha de ser exterminada sin remi-
de 1931), como en la nacional (El Imparcial y sión, al objeto según ellos de “fomentar las
ABC, de 29 de julio de 1931) Hacia 1960, se especies cinegéticas”, ignorando que los
produjo un importante incendio en la Umbría ecosistemas, tienden por sí solos a equilibrar
del Serral (F. montes, com. pers.) Otros se han las posibles presas, con los predadores que
producido en la última década del XX. Así en pueden sustentar. Dicha campaña se coronó
1993 se produjo un incendio en el Portichue- con éxito relativo, ya que se intentó también
lo, provocado por las máquinas que cortaban la declaración de este espacio como “Refu-
el monte para dar paso a la nueva carretera gio de caza”, extremo éste nunca logrado
de Yecla a Pinoso, y quemó unas 3 hectáreas hasta hoy. Pero por otra parte, durante más
de pinar y monte bajo, otro pequeño incendio de veinte años, este coto a permanecido a
quemó algunos pinos y matorrales junto a la margen de dicha actividad, salvo casos es-
pista de la Umbría por unas chispas escapadas porádicos de furtivos o de batidas legales,
de una casa cercana, en agosto de 1994. El 23 basadas en supuestos y discutibles daños, así
de junio de 1999, y por la caída de un rayo se como en supuestas y nunca demostradas su-
produjo un incendio en el Cerro de la Parra, perpoblaciones de jabalíes.
asoló 8 hectáreas de bosque y ya en el pre- El Serral se constituyó así en un enclave
sente siglo, el 15 de agoto de 2000, ardieron donde en general la actividad de la fauna se
unos 300 metros cuadrados de matorral en el desarrollaba sin excesivas interferencias hu-
Portichuelo y el 1 de enero de 2001, ardieron manas, amén de convertirse en un lugar pú-

160
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

blico, donde acudir a disfrutar de la naturale- que asoló España, llegó al Serral, iniciándo-
za por parte de los yeclanos/as, sin riesgo de se de forma arbitraria e ilegal la construcción
recibir algún perdigonazo o cuanto menos, de de diversos chalets en la Hoya del Mollidar a
ser increpado por furibundos cazadores, cuya cargo de un promotor foráneo. La firme ac-
actividad requiere el uso del espacio en exclu- titud de A.N.I.D.A. y el grupo municipal de
sividad, incompatibilizada con cualquier otra Izquierda Unida del ayuntamiento de Yecla,
(excursionismo, naturalismo, senderismo, quienes denunciaron los hechos, lograron la
etc.), por los riesgos notorios que implica ha- paralización de dichas obras, cuyos restos
cia ellos y por las interferencias que los otros son todavía visibles en la zona, los cimientos
usuarios, ejercen en la actividad cinegética. de una de las viviendas, se ubicaron en zona
Sería pues deseable, que el monte comunal forestal, arrasando la vegetación.
del Serral, continuara siendo una isla no ci- El Serral fue declarado como Lugar de
negética en un mar de acotados, que reducen Importancia Comunitaria (LIC), en conso-
las posibilidades de acceder a la naturaleza a nancia con los valores florísticos que ateso-
la inmensa mayoría de la población yeclana, ra, sin que hasta la fecha, ésta declaración
que no es cazadora y que sus intereses no co- haya supuesto ningún avance o mejora en la
inciden en nada con los de éstos. protección del enclave.
La figura de Refugios de Fauna, sin duda
aportaría elementos para la conservación del Bibliografía y notas.
espacio, que además permiten hipotéticos Bibliografía empleada.
controles sobre la fauna, en caso de superpo- • Andrés Díaz, D. & Carpena Chinchilla, F.
blación o daños reales. J. “La industria del yeso en Yecla. Historia de
un aprovechamiento secular”. En Yakka, revista
Otra actuación de ANIDA en este espa-
de estudios yeclanos nº 18. Págs. 133-247. Edita
cio público, en los primeros noventa del si-
Excmo. Ayuntamiento de Yecla. Yecla. 2011.
glo XX, fueron las repoblaciones forestales • Blázquez Miguel, J. “Yecla en el siglo
con especies autóctonas, realizadas con la XVII”. Edita Excmo. Ayuntamiento de Yecla y
participación abnegada de cientos de ciuda- Cajamurcia. Yecla. 1988.
danos de Yecla, que plantaron en la vertiente • Blázquez Miguel, J. “Apéndices documen-
norte de esta Sierra, centenares de plantones tales de la obra Yecla en el siglo XVII”. Inédi-
de encina y otras especies. to. Toledo. 1988*.
Otro elemento destacable a finales de la • Carpena Chinchilla, F. J. “Campaña de ex-
veinteava centuria, es la proliferación en el terminio de carnívoros mediante cebos enve-
perímetro del Serral de viviendas de segunda nenados en Yecla 1830-1832”. En Athene nº 7
residencia, algunas ubicadas incluso dentro Págs. 9-13. Edita ANIDA. Yecla. 1995.
de la zona forestal y con especial incidencia • Carpena Chinchilla, F. J. “Batidas y enve-
en la Umbría de la misma. Esta actividad su- nenamientos para la extinción de animales car-
pone un incremento notable de las molestias nívoros en Yecla 1830-1980. En Yakka revista
humanas en la zona, aumento del trasiego de de estudios yeclanos nº 12. Págs. 45-55. Edita
vehículos y riesgos diversos para el entorno. Excmo. Ayuntamiento de Yecla. Yecla. 2002.
Esta actividad debería de limitarse a través • Carpena Chinchilla, F. J. & Tragsatec
del Plan General de Ordenación Urbana de “Evolución histórica de los LIC’s Sierra del
Serral, Sierra el Carche, Sierra del Buey y Sie-
Yecla, estableciendo un perímetro de seguri-
rra de Salinas”. Inédito. Yecla. 2004.
dad, que excluya la construcción de vivien-
• Carpena Chinchilla, F. J. “Notas sobre la
das en las inmediaciones de dicho monte. enajenación de los montes comunales de Ye-
Siglo XXI cla”. En Athene nº 16. Págs. 24-42. Edita ANI-
DA. Yecla. 2006.
Ya en el siglo XXI, la fiebre urbanizadora
• Carpena Chinchilla, F. J. “Notas históricas

161
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

para conocer la evolución y desaparición de un • Ruiz Molina, L. “Catálogo Archivo de Pro-


monte público: Los Charquillos y Canalizos de tocolos Notariales de Yecla (Sección Yecla).
Yecla (Siglos XVIII, XIX y XX)”. En Athene Volumen I. Reinados de Carlos V y Felipe II
nº 18. Págs. 61-98. Edita ANIDA. Yecla 2008. (1534-1598)”. Edita Ayuntamiento de Yecla.
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histórica. Una aportación para la cronología Municipal “Cayetano de Mergelina”. 130 años de
y causas de una extinción”. En Yakka, revista actividad arqueológica en Yecla (Murcia)”. Edita
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• Legajo 588. Patrimonio. Subastas y Adju-
cia) 1387-1975”. Edita. Excmo. Ayuntamiento
dicaciones. 1880-1889.
de Yecla. Yecla. 1995.

162
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

• Legajo 590. Patrimonio. Subastas y Adju- • Legajo 856. Montes. Aprovechamientos de


dicaciones. 1896-1899. Montes. 1828-1979.
• Legajo 591. Patrimonio. Subastas y Adju- • Legajo 857. Montes. Roturaciones. 1826-
dicaciones. 1900-1902. 1970.
• Legajo 592. Patrimonio. Subastas y Adju- • Legajo 858. Montes. Deslindes. 1830-1971.
dicaciones. 1903-1905. • Legajo 859. Montes. Montes Privados y
• Legajo 593. Patrimonio. Subastas y Adju- Públicos. 1840-1975.
dicaciones. 1906-1909. • Legajo 1.552. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 594. Patrimonio. Subastas y Adju- garemes. 1912-1914.
dicaciones. 1910-1911. • Legajo 1.553. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 595. Patrimonio. Subastas y Adju- garemes. 1915-1917.
dicaciones. 1912-1915. • Legajo 1.554. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 596. Patrimonio. Subastas y Adju- garemes. 1918-1921.
dicaciones. 1916-1922. • Legajo 1.555. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 597. Patrimonio. Subastas y Adju- garemes. 1922.
dicaciones. 1923-1929. • Legajo 1.557. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 598. Patrimonio. Subastas y Adju- garemes. 1927-1928.
dicaciones. 1930-1939. • Legajo 1.558. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 599. Patrimonio. Subastas y Adju- garemes. 1929.
dicaciones. 1940-1949. • Legajo 1.559. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 600. Patrimonio. Subastas y Adju- garemes. 1930-1931.
dicaciones. 1950-1959. • Legajo 1.560. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 601. Patrimonio. Subastas y Adju- garemes. 1932-1933.
dicaciones. 1960-1976. • Legajo 1.561. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 716. Orden Público. Corresponden- garemes. 1934-1935.
cia. Entradas. 1852-1940. • Legajo 1.563. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 722. Orden Público. Partes e Infor- garemes. 1938-1940.
mes. 1853-1950. • Legajo 1.565. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 729. Orden Público. Denuncias, garemes. 1943-1944.
Multas y Sanciones. 1780-1883. • Legajo 1.566. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 730. Orden Público. Denuncias, garemes. 1945-1946.
Multas y Sanciones. 1885-1908. • Legajo 1.567. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 731. Orden Público. Denuncias, garemes. 1947.
Multas y Sanciones. 1909-1912. • Legajo 1.568. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 732. Orden Público. Denuncias, garemes. 1948.
Multas y Sanciones. 1913-1926. • Legajo 1.569. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 733. Orden Público. Denuncias, garemes. 1949.
Multas y Sanciones. 1927-1939. • Legajo 1.570. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 734. Orden Público. Denuncias, garemes. 1950.
Multas y Sanciones. 1940-1942. • Legajo 1.571. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 740. Orden Público. Denuncias, garemes. 1951.
Multas y Sanciones. 1954. • Legajo 1.572. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 741. Orden Público. Denuncias, garemes. 1952.
Multas y Sanciones. 1955-1956. • Legajo 1.573. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 743. Orden Público. Denuncias, garemes. 1953.
Multas y Sanciones. 1956. • Legajo 1.575. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 851. Ganadería. Pastos y Dehesas. garemes. 1954.
1801-1975. • Legajo 1.576. Depositaría-Tesorería. Car-
• Legajo 854. Montes. Correspondencia. En- garemes. 1954.
tradas y Salidas. 1837-1979. • Legajo 1.577. Depositaría-Tesorería. Car-

163
ATHENE
ESPECIAL SERRAL: HISTORIA

garemes. 1955. • Libro 681. Libros de Ingresos-Gastos. 1902.


• Legajo 1.578. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 682. Libros de Ingresos-Gastos. 1903.
garemes. 1955. • Libro 684. Libros de Ingresos-Gastos. 1904.
• Legajo 1.579. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 686. Libros de Ingresos-Gastos. 1906.
garemes. 1956. • Libro 687. Libros de Ingresos-Gastos. 1907.
• Legajo 1.582. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 688. Libros de Ingresos-Gastos. 1908.
garemes. 1957. • Libro 689. Libros de Ingresos-Gastos. 1909.
• Legajo 1.586. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 690. Libros de Ingresos-Gastos. 1910.
garemes. 1958. • Libro 692. Libros de Ingresos-Gastos. 1912.
• Legajo 1.594. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 2.006. Boletín Oficial de la Provin-
garemes. 1959. cia. 1865.
• Legajo 1.598. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 2.007. Boletín Oficial de la Provin-
garemes. 1960. cia. 1866.
• Legajo 1.600. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 2.008. Boletín Oficial de la Provin-
garemes. 1961. cia. 1867.
• Legajo 1.601. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 2.009. Boletín Oficial de la Provin-
garemes. 1962. cia. 1868.
• Legajo 1.602. Depositaría-Tesorería. Car- • Libro 2.012. Boletín Oficial de la Provin-
garemes. 1963. cia. 1871.
• Legajo 1.603. Depositaría-Tesorería. Car-
garemes. 1963. Archivo Intermedio del ayuntamiento de Yecla
• Legajo 1.604. Depositaría-Tesorería. Car- • Memoria de Secretaría. 1969.
garemes. 1964. • Memoria de Secretaría. 1970.
• Legajo 3.412. Secretaría. Expedientes. • Memoria de Secretaría. 1971.
• Legajo 3.414. Secretaría. Expedientes. • Memoria de Secretaría. 1974.
• Libro 6. Libros Capitulares. 1748-1751. • Memoria de Secretaría. 1975.
• Libro 8. Libros Capitulares. 1757-1760. • Memoria de Secretaría. 1976.
• Libro 36. Libros Capitulares. 1837-1838. • Memoria de Secretaría. 1977.
• Libro 40. Libros Capitulares. 1851-1854.
• Libro 45. Libros Capitulares. 1869-1872. Archivo Histórico de Protocolos Notariales
• Libro 47. Libros Capitulares. 1876-1880. de Yecla (Sección Yecla) (AHPNY).
• Libro 51. Libros Capitulares. 1887-1888. • Notario: Miguel Ortega Martínez. 123/5.
• Libro 53. Libros Capitulares. 1891-1892. • Notario: Francisco José Azorín Bellod (Pa-
• Libro 54. Libros Capitulares. 1893-1894. dre). 193/5.
• Libro 56. Libros Capitulares. 1897. • Notario: Pascual Ibáñez Castillo. 331/21.
• Libro 57. Libros Capitulares. 1898. • Notario: José Soriano García. 343/8.
• Libro 58. Libros Capitulares. 1899.
Agradecimientos: queremos mostrar
• Libro 64. Libros Capitulares. 1906.
nuestro público agradecimiento, por su ines-
• Libro 69. Libros Capitulares. 1913-1914.
timable y desinteresada colaboración a Fran-
• Libro 71. Libros Capitulares. 1917-1918.
• Libro 72. Libros Capitulares. 1919-1921. cisco Montes Azorín, cuyos conocimientos
• Libro 73. Libros Capitulares. 1921-1923. y entusiasmo por el Serral, nos han sido de
• Libro 74. Libros Capitulares. 1923-1925. gran ayuda. A Encarnación Moreno Rome-
• Libro 77. Libros Capitulares. 1930-1931. ro, por su colaboración en la exhumación de
• Libro 78. Libros Capitulares. 1932-1933. parte de la documentación utilizada. Al per-
• Libro 79. Libros Capitulares. 1933-1934. sonal de la Casa Municipal de Cultura y al
• Libro 80. Libros Capitulares. 1934-1935. personal de Secretaría del ayuntamiento de
• Libro 679. Libros de Ingresos-Gastos. Yecla, especialmente al secretario Juan Car-
1900-1901. los Gonzálvez y a Mercedes Forte, por las
• Libro 680. Libros de Ingresos-Gastos. 1901. facilidades dadas en la investigación.

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