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LA

HOMEOPATÍA SIMPLIFICADA,

Ó SEA APLICAOOS

DE DOCE REMEDIOS

A LAS ENFERMEDADES MAS COMUNES.

T R A D U C I D O D E L I>.-GI-lsS

pon P . L.

Se vende á 2 rs. en la Farmacia Homeopática


del Editor, calle de las Infantas, núm. 20, Ma-
drid.

H A D K I O:

IMPRENTA DE A. VICENTE, PRECIAliOS, 74.


i

TU: MACIA HOMKOI'ATIfA UE SOM()M\O.S


LA

HOMEOPATÍA SIMPLIFICADA,

Ó SEA APLICACIÓN

DE DOCE REMEDIOS

A I.AS ENFERMEDADES MAS COMUNES.

T R A D U C I D O D E L INGLÉS

POR P . L.

MADIIII):

IMPRENTA DE A. VICENTE, PRECIADOS. 74.

1861.
V.
PROLOGO DEL EDITOR.

Hace pocos meses que mi particular amigo


y compañero Mr. Eduardo Thomas me hizo
•el favor de remitir el manualito que con el
nombre de L A MEDICINA DOMÉSTICA SIMPLI-
FICADA, ó LOS DOCE REMEDIOS, ha publicado
en Inglaterra, recomendándome lo hiciera
traducir á nuestro idioma, seguro de obte-
ner del público la aceptación que allí ha t e -
nido. La mayor recomendación que y o p o -
dría hacer de tan precioso libro, seria d e
ningún valor ante la circunstancia especial
de haber sido revisado en aquel país por
•los doctores J. A . Tarbell, J. H. Pulter y
J. E p p s , quienes lo han estimado además
útilísimo dentro de sus límites: pero como
todo país tiene sus circunstancias e s p e c i a -
les, al traducirlo al español le he hecho r e -
visar nuevamente, resultando las a n o l a c i o -
IV

nes y correcciones que el lector sabrá a p r e -


ciar en su justo valor.
El objeto de la presente MEDICINA HOMEO-
PÁTICA DOMÉSTICA COMPENDIADA es el de v u l -
garizar el uso de doce medicamentos h o -
meopáticos en las enfermedades mas c o m u -
nes, para que cada uno por si, no solo pueda
juzgar con conocimiento de causa del nuevo
sistema médico, sino auxiliarse á sí mismo
y á otros en la ausencia de un médico h o -
meópata. Dicho se está que este Compendio
no podrá en algunos casos bastar á indicar
los medios que deben emplearse; por eso al
final de él encontrará el lector la indicación
de otras obras m a s estensas, y que podrá
consultar con fruto en circunstancias dadas.
Al publicar esto libro no m e ha servido
de norte la idea de la especulación, ni nadie
puede abrigarla, considerando el precio á
que se vende; e s , mas que otra cosa, un o b -
sequio que hago á los constantes y numero-
sos favorecedores que m e honran con su
confianza, muchos de los cuales desean que
emita mi opinión sobre el carácter especial
de sus dolencias, é indique los medicamentos
que pudieran convenirles, y por este medio
he creído encontrar el de que vean satisfe-
chos a ú n mejor sus deseos, eximiéndome de
contestar lo que ni sé, ni legalmente, aunque
supiera, puedo hacer.
V

Finalmente, s i , como dicen los médicos


que ejercen la doctrina homeopática, su
misión y su deber es propagar enseñando,
de ningún modo mejor podemos acercarnos
á secundar sus deseos que poniendo este
librito en condiciones favorables, tanto por
su precio económico como por la sencillez y
brevedad con que está escrito, huyendo del
tecnicismo, que solo entienden los faculta-
tivos, para ser solicitado por todas las cla-
ses de la sociedad. ¡Dichosos nosotros si
este pequeño tributo que ofrecemos como
testimonio de nuestro deseo por el progreso
de la ciencia, y del interés que nos inspira,
llega á producir algún beneficio, como c o m -
pensación á nuestra solicitud!
Madrid 2 4 de setiembre de 1 8 6 1 .

El Editor,

CESAREO MARTIN SOMOI.INOS.


P A R T E I.
CÓMO HA DE USAUSE ESTE LIBRO.

Las enfermedades que en este manual se tratan,


se han puesto por orden alfabético para facilitar
el uso que de él ha de hacerse; además se hallará
un índice general, en el que se colocan las dolen-
cias en el lugar que alfabéticamente corresponde
á las partes del cuerpo á que aquellas afectan.
Si ocurriese alguna dificultad en la elección de
medicamentos, deben consultarse los síntomas ca-
racterísticos en la parte tercera.
Ha de tenerse un cuidado esmerado en elegir el
medicamento para los síntomas que mas se apro-
ximan á los que se quieren curar: hágase primero
un ensayo, y si no se viesen buenos resultados,
empléese otro medio, teniendo en cuenta que este
libro se limita únicamente al uso de doce medi-
camentos.
Dosis. Para un adulto, la dosis será: en tintu-
2
ra, una tercera parte do gola, que se obtiene
mezclando una gola en tres cucharadas de agua,
y tomando una cucharada cada vez. Si en pildo-
ras, una; si en glóbulos, seis.
Los glóbulos son mas á propósito para los n i -
ños, y deben emplearse con preferencia á las pil-
doras y tinturas. Dos ó tres glóbulos en seco,
puestos sobre la lengua, ó uno disuelto en una
cucharada de agua de las de café, os suficiente
cantidad para un niño tierno.
Si solo hay á mano tintura ó pildoras, dése me-
dia ó una tercera parte; esta dosis es suficiente
para un adulto. Es preciso, sin embargo, saber
que los medicamentos no siempre se ajustan á la
edad, sino al tamaño y cantidad de las dosis. De
manera que lo que se ha dicho sobre las dosis,
debe tenerse como regla general, de la que en de-
terminados casos puede prescindirse. La cantidad
de medicamentos aquí prescrita es tan pequeña,
que no debe temerse de ella malos resultados ( 1 ) .

(1) Pío es un misterio que la medicación en Inglaterra


cono parejas con la alimentación ; por eso el autor aconseja
dosis y preparados de ningún uso en Kspaña; en nuestro país
las dosis tínicas son, ó tres glóbulos en seco puestos sobre la
leng-ua , ó disuellos en una ó dos cucharadas de agua: si las
dosis han de ser repetidas , entonces se ponen seis glóbulos
en medio vaso de airun para tomar dosis de una cucharada
de osla agua, tan repetidas como sea necesario, alejándolas
caso de alivio, y suspendiéndolas del todo cuando resulte
agravación ó curación.
REPETICIÓN DE DOSIS. Cuando el paciente se
mejora, debe alargarse el tiempo entre cada toma
de medicamento, y cuando se encuentre bien,
debe cesar de tomarlo ( 1 ) .
DIETA. Los adversarios de la Homeopatía han
dicho con frecuencia, respecto de las curaciones
hechas por las cortas dosis dadas según los p r e -
ceptos homeopáticos, que son debidas, mas que á
otra causa, á la dieta. En contestación asemejante
objeción podemos decir que en numerosas y b r i -
llantes curaciones, tal como de cólera, pulmo-
nías, e t c . , se ha prescrito una dieta, tal cual el
mas sabio alópata pudiera recomendar; pero en
muchísimos otros casos no hemos hecho alteración
alguna.
Rigurosamente se prohiben los alimentos indi-
gestos, ó los que, aunque apropiados á un indivi-
duo sano, se rehusan juiciosamente á un enfermo,
y las sustancias irritantes capaces de producir un
desarreglo en el estómago ó cualquiera otra parte
del cuerpo, así como todo alimento ó condimento
que se sabe tiene propiedades medicinales, como
elcafé, pimienta, etc. La Homeopatía no exige die-

(1) En general, las dosis no se repiten con la frecuencia


que indica el autor en toda su obra ; una dosis cada cuatro ó
seis horas , ó tres al dia , según los casos, bastan en la mayo-
ría de circunstancias.
-i
la mas rigurosa que cualquier otro sistema mé-
dico; pero el que se encuentre enfermo, será un
necio si toma alimentos que probablemente han de
aumentar el desorden ó impedir la acción del
medicamento.
La propiedad peculiar á la belladona, como pre-
ventiva do la fiebre escarlatina, es bien sabido
que se neutraliza bebiendo café.
Por regla general, si no se previene otra cosa
en el cuerpo de este libro, será suficiente abste-
nerse del café, de bebidas que irritan, de tocino,
carnes saladas, ó de animales jóvenes, queso y
sustancias de difícil digestión, ó acidas; pero la
siguiente lista dietética debe consultarse por los
enfermos.
AUMENTOS PERMITIDOS.

CARNES. Vaca, carnero, aves caseras , picho-


nes, alondras, conejos, faisanes sencillamente
condimentados. Se preferirán los asados y fritos á
los cocidos; lenguados, albures, espirenques, t r u -
chas, etc.
Sopas y caldos de las carnes dichas: sagú, t a -
pioca, arroz ó macarrones.
VERDURAS Y FRUTAS. Patatas, bróculi, guisan-
tes verdes, coliflor, espinacas, nabos, zanahorias,
judías, habas, espárragos, apio; cocimiento, com-
s
pota ó conserva de manzanas, peras, cerezas, fre-
sa, ó cualquiera otra fruta no acida.
PASTAS. Las hechas con harina de maiz, ave-
na, cebada perlada, arroz, sagú y tapioca; todas
las clases de pan que no contenga sosa, manteca,
y las preparaciones sencillas de leche; crema de
huevo y azúcar, y huevos blandos pasados por
agua.
BEBIDAS. Agua azucarada, jarabe de fresas ó
frambuesas, té negro poco cargado, leche, coco,
agua panada y de cebada, sustancia de pan y de
arroz, arrow-root y agua engomada.

ALIMENTOS PROHIBIDOS.

La carne de animales jóvenes, tocino, ternera,


salsas, especias, carnes y pescados ahumados,
ánades y gansos, cangrejos, langostas y pescados
de concha; también todo pescado oleoso, como
salmon, anguilas, etc.
Sopas de tortuga y de cualquiera otra clase que
lleve condimento.
VERDURAS Y FROTAS. Pepinos, cebollas, alca-
chofas, rábanos, peregil, puerros, tomillo, ajo,
cualquiera especie de adobo; ensaladas, todo ve-
getal crudo, y toda especie de nueces, como ave-
llanas, etc.
o
Pastas de todos géneros, hervidas ó cocidas en
homo, fruta de sartén, pudin, bollos sustancio-
sos, y todo lo confeccionado con color.
BEBIDAS. Café, té verde ó negro muy cargado,
vino, licores, cerveza, sosa, agua mineral, y toda
bebida acida ó estimulante.
La sal se usará con parsimonia. Se prohibe
también el fumar y tomar rapé, y solo con gran
moderación podrán usarlo los que tengan esa cos-
tumbre. Las reglas de dieta pueden modificarse
según las circunstancias, pero no sin la sanción
de un facultativo. Se prohiben terminantemente
los aperitivos, pildoras, y cualesquiera otra cla-
se de remedios caseros, perfumes y polvos den-
tífricos, olorosos, etc.
Se recomienda en beneficio de la digestión
trabajar mental ó corporalmente lo menos que
sea posible por espacio de unas dos horas después
de la comida; así como un ejercicio moderado,
respirar aire puro de dia y por la noche , y pro-
curarse satisfacción y buen humor.

AIRE RENOVADO, LUZ YAGUA PORA.

Son tres grandes requisitos para conservar la


salud. Muy desatendida se ha visto hasta nuestros
diasla ventilación, y aun ahora se cuida de ella
menos de lo que se debiera. Cuando so considera
la inmensa cantidad de aire respirado por .cada in-
dividuo, la falta de renovación de aire puro y lo
:

que este se vicia, es ciertamente admirable que


muchas personas que viven constantemente e n -
cerradas se encuentren tan bien como están. La
ventilación se obtiene mejor teniendo abiertas las
ventanas que las puertas; el esmero en este pun-
to ejerce grande influencia sobre la salud.
Una palabra respecto al aire de la noche. Mu-
chos tienen la aprensión de que es malsano r e s -
pirar el aire libre por la noche por temor al rocío
húmedo que dicen le acompaña, y creen mejor
respirar el que escasamente se introduce por de-
bajo de las puertas: esto es un error, porque el ai-
re do la noche al fin es aire puro, y siempre es
mejor respirar aquel que el impuro (•!). No hay
tampoco necesidad de exponerse á resfriados, y
para esto basta cerrar las puertas , abriendo al
guna ventana alia si la hay por un breve rato (2).
La luz es un agente indispensable á la salud:
sin embargo, muchas personas enfermas están
casi reducidas á habitar en cuartos oscuros, en

(1) No es absolutamente cierto , pues casi en todas las lo-


calidades la atmósfera durante la noche no tiene las mismas
buenas cualidades higiénicas que durante el dia.
(2) En nuestro país los médicos no recomiendan esta
práctica.
8

los que de ordinario los mas tristes pensamientos


vienen á agravar su dolencia. ¡No so debe uno e x -
poner repentinamente á una gran masa de luz vi-
va, sino dejar que la luz penetre por la habitación
inmediata, y gradualmente irse habituando á lo
que tanto bien debe hacer.
No todas las personas pueden obtener agua pu-
ra. Si es de pozo ó rio rápido, fíltrese: si esto
fuese muy difícil, cuezasela primero, exponién-
dola después al aire, removiéndola bien, y luego
se futra, con lo que mejora considerablemente.
A poca costa pueden tenerse buenas aguas filtra-
das, y deben todos procurárselas.
LISTA DE MEDICAMENTOS.
Aconitum. . 3 . diluc
a

Arsenicum.. 6.
a
»
Belladona. . 3.
a
»
Bryonia. . . 3. ' »
a

Ch'amomilla. 3.
a
»
Dulcamara.. 3.
a
»
Ipecacuanha 3.
a
»
Mercurio.. . 6.
a
»
9.° Nux vómica. . 3 . a
»
10.° Phosphorus. . 6. a
»
H.° Pulsatilla. . . 3 . a
»
12.° Sulphur. . . . 6. a
»
Para uso externo. Tintura de árnica, rhus
tox, alcanfor y urtica urens (i).
(I) Véase el Apéndice.
PARTE II.
Aftas.

Son las ulceritas que aparecen en la boca y en-


cías de los niños, y especialmente cuando maman.
Es muy común el que se formen usando de chu-
padores que rozan el paladar con fuerza. Si esta
fuese la única causa de las aftas, se cururán po-
niendo cada cuatro horas sobre la lengua una do-
sis del tamaño de un guisante de bórax y azúcar
mezclados ( t ) .
Mercur. si hay babeo y se extiende la ulce-
ración á toda la boca.
Sulph. en el mismo caso, y si el niño ha sido
tratado con medicinas.
Arsen. si aparecen manchas azuladas y hay
debilidad y laxitud intestinal.
Una dosis tres veces al dia hasta que cure.

(1) Si nosotros aconsejásemos el empleo del bórax, seria


en cortísimas cantidades de la 3." trituración.
10

A l i e n t o fétido.

Si proviene de estar careadas las muelas, con-


súltese un hábil dentista: si de desorden del e s -
tómago, por espacio de una semana se tomará
Pulsat. una dosis por la noche, y sulph. una
dosis por la mañana.

Almorranas,

Sulph. Una dosis cada mañana, y otra á la


noche de nux vom., continuada por una ó dos se-
manas, las curarán radicalmente.

Anginas.

Es una inflamación de las glándulas debajo del


oido, que se hinchan con dolor intenso y ardo-
roso.
Por lo común mercur. curará esta afección
molesta, y si hubiese mucha rubicundez, y la
parte afectada pareciese erisipelada, se dará be-
llad. una dosis cada tres horas ( 1 ) .

(1) Si hubiese gran,fiebre se hará intervenir a! aconitum


en el tratamiento.
il

A s m a , — C o r t e d a d de aliento.

Los síntomas principales de esta enfermedad


son: respiración difícil, sensación de sofocación
y plenitud con ansiedad en el pecho.
Los medicamentos que por lo común deben
emplearse durante el acceso son:
Ipccar. cuando se despierta con sensación de
tirantez en el pecho, quejido en la garganta, bos-
tezo, rostro pálido, rigidez en los músculos y ex-
tremidades frías.
Arxenic. cuando también hay grande debili-
dad y abatimiento con traspiración fria y sensa-
ción de quemazón en la garganta.
Si no se notase alivio con estos medicamentos,
se tomará
Pulsat. y Nux vom. alternando y dando una
dosis cada media hora mientras duro el acceso.

Bilis (ataques de).

Aconit. Se dará si hay calentura, ansiedad y


sed.
Cham. si la cara está rubicunda, secos los la-
bios, y mucha sed, las extremidades frías, peso
opresivo en la frente, gus'o amargo bilioso con
2
12

capa amarillenta en la lengua, falta de apetito,


tensión en los intestinos con opresión en el estó-
mago, el vientre suelto con deposiciones verdus-
cas, desasosiego y ansiedad durante el sueño.
Pulsat. Se adminislrará cuando no alivia
cham.
Nuxvom. cuando hay dolor opresivo en la
cabeza, constipación, vómitos de alimentos, con
fuertes dolores en el estómago y bajo las costillas
á modo de calambre.

Bronquitis.

La bronquitis aguda so manifiesta con calofríos,


dificultad de respirar, opresión en el pecho, fie-
bre, tos violenta y respiración anhelosa ó c r u -
giente. Se empieza el tratamiento con
Aconit. y brion. alternando en dosis cada
tres horas, ó cada hora si los síntomas agravasen.
Si después de cuatro dosis no se experimentase
alivio, administróse de igual modo bollad, y
phosph.
ípecac. Curará ordinariamente esta enferme-
dad en los niños do pecho dándoles una dosis cada
una ó dos horas.
Para el tratamiento de la bronquitis crónica,
véase ASMA.
Cabeza (dolor de).

Aconit. si hay calofríos y en seguida fiebre,


sed, ansiedad, dolor violento en la cabeza, a u -
mentándose al tocarla y empeorando al aire frió.
Bryon. si duele la cabeza como si la partie-
ran, con calofríos, sed y mal humor.
Bollad. Gran dolor en la cabeza, con deseo de
tener cerrados los ojos y ofendiendo la luz.
Mercur. Dolores presivos en la frente y en
los huesos de la cabeza, así como en los miem-
bros; babeo acuoso, sudor nocturno y sed.
Nux vom. Tristeza, pesadez, dolor do cabe-
za, náuseas y somnolencia.
Pulsat. Dolor de cabeza sin sed, dolores en
los oidos como si los atravesase un dardo, palpi-
tación del corazón, calofríos; mejoría al aire libre;
causa agravación el movimiento.
Una dosis cada dos horas.

Calambres en las piernas y brazos.

Phosph. y nux vom. alternados, aliviarán; una


dosis cada cuatro horas.
Sulph. Dándose después una dosis un dia sí y
otro no por espacio de quince dias, curará gene-
ralmente la tendencia á este padecimiento.
¡4

Cólico.

Es conocido por los dolores intermitentes de los


intestinos como si se rclorcicsen ó cortasen.
Aconit. Se tomará primero una dosis cada
media hora. Si después de tres dosis no se expe-
rimentase alivio, se tomará uno de los medica-
mentos siguientes en armonía con el carácter del
sufrimiento:
Nux vom. si hay presión, y se siento además
quemazón en los intestinos acompañad.) do n á u -
seas y vómitos.
Pulsat. Dolor en el estómago con tirantez,
golpeo y tension que cruza hasta los intestinos,
dolor al tacto; especialmente cuando proviene de
haber comido cosa de grasa ó alimentos fuertes.
Balad, cuando el sufrimiento do los intesti-
nos es como si se raspasen con un clavo ; h i n -
chazón intestinal, calor en el rostro y dolor do
cabeza.
Cham. si se agravan y crecen los padecimien-
tos, con desasosiego, vómitos y diarrea, una me-
jilla rubicuuda y la otra descolorida.
El cólico es do ordinario peor por la noche. El
de los niños se cura comunmente con ¡pee., pul-
sat., bell. 6 cham.
Una dosis cada media hora hasta que se cure.
C o n s t i p a c i ó n . — E s t r e ñ i m i e n t o intestinal.

Nux vom. en la constipación causada por ali-


mentos indigestos, costumbres sedentarias ó uso
do estimulantes, con atontamiento de cabeza,
falta de apetito, almorranas.
Bryon. si no basta la nux y hay dolor de ca-
beza como si se hendiese el cráneo, sed, cuando
todo molesta al enfermo, acidez en el estómago.
Pulsat. si hay mucho frió con poca sed, t r i s -
teza y propensión á la melancolía.
Sulph. si hay mucha quemazón y calor alre-
dedor del ano ó almorranas.
Una dosis mañana y noche.

Convulsiones-
Son comunes en los niños en la época de la
dentición. Además de los medicamentos aquí
mencionados, es por lo general prudente meter al
niño hasta las caderas en un baño templado.
Cham. y bcll. se administrarán alternativa-
mente cada cnarto de hora mientras dure el a c -
ceso.
Corazón (palpitaciones de).

Esta dolencia penosa sobreviene frecuentemen-


16

te de una indigestión. (Véase este artículo para su


tratamiento.)
Croup.

El croup ataca regularmente á los niños hasta los.


cuatro años de.edad (t), y se manifiesta al princi-
pio con síntomas de un resfriado ordinario, estor-
nudos y tos que desde luego da un quejido agudo
acompañado de respiración difícil y ronquera,
pulso lleno y rápido. Se administrará aconit. y
bryon. alternando tras del golpe de tos ronca, y
so llamará á un homeópata sin demora, pues
no puede perderse tiempo en tratar de curar
esta peligrosa enfermedad sin la asistencia de
aquel.
Diarrea.

Dulcam. cuando resulta especialmente de un


enfriamiento.
Pulsat. si ocurre por haber comido cosas de
masa ó exceso de alimento.
Cham. en la de los niños y cuando viene
acompañada de dolores interiores, lengua sabur-
rosa, sed y desgana.
(1) En España hasta los de ocho y diez años y aun mayores;
el tratamiento que da felicísimos resultados es el de emplear
aconilum en un principio , hepar después, seguido de spongia
ivsta; todos á dosis repetidas.
17

Phosph. ó arscn. si sobreviene acompañada


de mucha debilidad.
Sulph. en casos obstinados con recargo á la
noche, ó cuando hay erupción á la piel.
More, si hay que hacer violentos esfuerzos
para mover, y las deposiciones son viscosas y
sanguinolentas.
Una dosis después de cada deposición.

Diviesos. — T u m o r e s .

Bollad, una dosis cada cuatro horas; y si el


tumor es muy doloroso, se necesita dar exterior-
mente la tintura de bollad, aplicando un trapo
humedecido en ella (i).
Sulph. Una dosis un dia sí y otro no por e s -
pacio de quince días extirpará la tendencia á este
padecimiento.

Erisipela.

Generalmente la acompaña fiebre, y se distin-


gue por el color encarnado lustroso de la piel,
que se extiende lentamente con calor é hincha-
zón. La piel se vuelve escamosa á medida que
(1) Los módicos homeópatas de aquí curan los diviesos
con iiniica, uii.v vómica, hepar silícea y lycopodiuin.
18
la curación adelanta. Además de los medica-
mentos que se dirán, espolvoréese harina sobre el
cutis.
Aconit. Se dará, si hay mucha fiebre, sed y
ansiedad, una dosis caria dos horas.
Bell. Puede darse algunas horas después d<'
acón., si hay mucho dolor, hinchazón y enrojeci-
miento de la pi"l.
Pulsat. si la erisipela anda errante de una á
otra parte del cuerpo.
Arsen. si hay quemazón y piel escamosa.
Una dosis cada dos ó cuatro horas.

Escarlata.

Se conoce esla enfermedad por la aparición


(unos dos dias después de principiar la fiebre) de
pequeñas piulas encarnadas en el rostro y cuello,
que se van extendiendo después por todo el cuer-
po en forma de manchas encarnadas, hinchazón
de la piel. La fiebre, continúa todo el tiempo en
que sale la erupción, que es ocho ó nueve dias, y
se muda la piel cuando las manchas desaparecen.
Es frecuente con la escarlata el mal de garganta,
que á las veces se presenta grave.
Acón, y bell. Se darán al principio, alternan-
do cada tres horas.
Mere. Se administrará si hay mal olor y s e -
creción esposa acuosa de la boca.
Una dosis cada dos horas.
Hollad. Una dosis cada mañana cuando es epi-
démica la fiebre escarlata, obrará como preven-
tivo.
Escarlatina falsa.

Con frecuencia acompaña al sarampión y otras


fiebres eruptivas, y puede distinguirse de la es-
carlata por la aspereza de la piel y que no se des-
colora oprimiendo con el dedo. Requiere el uso
del aconit. alternando con cualquier otro medi-
camento apropiado á la enfermedad á que la e s -
carlatina vaya unida.

E s t ó m a g o (dolor de).—Cardialgía.

Generalmente se cura con pulsat. una dosis


por mañana y noche. Cuando este recurso no a l -
cance, se tomará por una semana
Nux vom. una dosis á la noche, y
Sulph. una dosis por la mañana.

Fiebre simple.

Se manifiesta con calofríos, calor, sed, pulso


20
acelerado, insomnio y debilidad. Cuando solo exis-
ten estos síntomas, dése cada tres horas hasta l o -
grar traspirar, ó que de otro modo se manifieste
el mal, una dosis de aconil.

G a r g a n t a (mal de).

Aconit. si en el paladar y en el interior de la


garganta hay rubicundez oscura, sed é insomnio.
Bellad. cuando la garganta aparece encarnada,
brillante; dolores tirantes al tragar; sensación de
opresión; sed, flema y dolor de cabeza.
Mere, cuando la hinchazón se manifiesta en
la parto externa de la garganta, con calofríos,
traspiración, dolores punzantes en los oídos.
Una dosis cada dos horas.

Granes.

Dulcam. Se dará una dosis mañana y noche


por espacio de una semana, y después una dosis
cada mañana por diez dias. Si se experimenta ali-
vio, se continúa este método; si no, se da pulsat.
y sulph. del mismo modo.

Gríppe. —Influenza.

Aconit. Se dará primero durante la fiebre,


21
que producirá una gran postración de fuerzas, y
entonces puede darse arsen.
Bollad, y mere. Se darán alternando cuando*
hay mal do garganta, infarto de las glándulas del
cuello y muy acuosa la boca.
Una dosis cada tres horas.

Heridas.

Si son pequeñas, se. tratarán con árnica. (Véase


el Apéndice.)
Indigestion.

La indigestion comprende la cardialgía, flato en


el estómago, palpitación del corazón y otras d o -
lencias.
Nux mm. Se dará por sensación de plenitud
y tension en el estómago, gusto de boca ácido ó
amargo, sed, náusea, dolor en el estómago, cons-
tipación, dolor do cabeza y genio áspero.
Pulsat. Dolor en el estómago, flatulencia,
falta de sed, diarrea, atontamiento de cabeza, ge-
nio bondadoso, y cuando al aire libre se mitiga
el dolor.
Cham. Sensación de abatimiento en el estó-
mago, dolor opresivo en la region del corazón,
vómitos de alimentos, dolor punzante en las s i e -
nes, sed excesiva.
~2
Bryon. Dolor on la boca del estómago, espe-
cialmente al moverse; flatulencia, calofríos con
sensación como si cayese agua fria por la espalda,
mal humor, hipo, sed y constipación.
Sttlph. Se dará si no aliviasen los remedios
anteriores.
Se dará una dosis tres veces al dia.

L u m b a g o . (Véase REUMATISMO.)

M u e l a s (dolor de).

Morcur. Dolores tirantes en un lado de la


cara y cabeza, hinchazón é inflamación de las en-
cías; cuando se empeora de noche, comiendo ó
bebiendo frió.
A i;.r. Latidos, dolor que roe, empeorando al
T

aire libre y después de comer.


Pulsat. Tirantez, dolores como de un latigazo
en los oidos, empeorando con el calor y descanso;
mejoría al aire frió; calofríos, rostro pálido.
Chamom. Tirón y latido doloroso con calor y
rubicundez sobre un lado de la cara ; se empeo-
ra por comer caliente ó frió; genio fastidioso, sed.
Bryon. si cham. no alcanza.
Aconit, si hay fiebre, ansiedad é insomnio.
Sulph. cuando se hace crónico.
23
Una dosis cada inedia, una, dos ó tres horas,
según la gravedad del dolor ( 1 ) .

Oídos (dolor de).

Acón, si proviene de exponerse á una c o r -


riente do aire frió.
Pulsat. si hay latido, dolor como si araña-
se, que se extiende al lado de la cara; el oído está
doloroso, encendido é hinchado.
Bell. Dolor agudo, repentino, punzante con
crugimiento en los oidos, dolor en la cabeza y
ojos. Se agrava el padecimiento al tacto y movi-
miento.
Mere. Dolor superficial quemante y sensación
fría en el oido, punzadas; aumenta el dolor un
calor moderado; supuración.
Cham. Dolor lancinante, mucha sensibilidad
al ruido, excitabilidad.
Una dosis cada una, dos ó tres horas, según la
gravedad del mal.

Oídos (flujo ó corrimiento de).

Bell., puls. ó mere, según los dolores, como


se ha dicho antes.
(1) Síapltíjsni/ria cura los dolores de muelas cuando estas
están cariadas. Se toma una segunda dosis á la hora de haber
lomado la primera; y una tercera, si fuere necesaria, á las
miatro horas de babor tomado la segunda.
24
Sulph. Es nocesario cuando los otros medica-
mentos no curan.
Dosis, las mismas que para dolor de oidos.

Ojos (dolor ó inflamación de).

Acón, y bell. alternando una dosis cada tres


horas, ó mas frecuente si la inflamación se
agrava.
Ojos (orzuelo).

Pulsal. Una dosis por la mañana y por la n o -


che por tiempo de una semana.
Sulph. En la misma forma.

Panadizo.

Suele producir dolor excesivo, y con frecuencia


exige la atención de un médico.
Acón, y mere. Se dará alternando cada seis
horas hasta que se forme materia.
Una cataplasma de pan aliviará el dolor.

Pleuritis.

Empieza con un dolor punzante agudo en el


costado, aumentándose al respirar, acompañado de
23
fiebre, tos y cortedad de aliento. Siempre exige el
cuidado de un médico homeópata; pero
Acón, y bryon. alternando cada hora pueden
darse mientras que aquel llega.

Resfriado.

Nux vom. prueba bien generalmente.


Pulsat. si nuce no da resultado.
Arsen. si hay destilación, quemazón en las
ventanas de la nariz y cortedad de aliento. Tam-
bién en influenza ó grippe.
Acón, será muy útil si hay fiebre y ansiedad.
Bryon. si hay escalofríos, sed y dolor de ca-
beza.
Una dosis cada 1res horas hasta que se obtenga
alivio.

Retortijones de tripas. (Véase CÓLICO.)

Cham. si en niños, producido por flato.


Nux vom. si hay dolor presivo y ardiente
acompañado de náuseas y vómitos.
Pulsat y bellad. si no se experimenta alivio
con los anteriores medicamentos.
Se tomará una dosis cada sois minutos por dos
horas, según la frecuencia y rigor del dolor.

Reumatismo.

Acón. Se dará primeramente si hay fiebre coi:


ansiedad ó dificultad de respirar estando echado,
ó se sienten dolores en el pecho.
Bryon. si hay dolores punzantes que se a u -
mentan con el movimiento, calofríos, empeora-
miento por la noche ó por la mañana temprano,
dolores en los lomos ó pecho, mal humor y difi-
cultad de respirar.
Rhus tox. Para entorpecimiento ,?debilidad de
las piernas, dolores que empeoran cuando se pone
el cuerpo en movimiento, pero cuando este se
piolonga se nota alivio; magullamiento, lumbago.
Pulsat. Dolores errantes, empeorando á la
lardecita; rigidez en las piernas y entorpeci-
miento.
ÍYMCC vom. En el reumatismo de la espalda
(lumbago), pecho ó lomos cuando los dolores son
tirantes, ó si hay entorpecimiento de la parte afec-
tada y calambre en los músculos.
Bell. Dolores quemantes que empeoran al
tacto, mucha excitación nerviosa con tendencia á
afectar la cabeza, lo cual se conoce en la r u b i -
cundez de la cara y en los latidos arteriales de la
cabeza y cuello.
27
Sulph. para completar la curación.
Dosis. Se tomarán en casos agudos cada dos á
cuatro horas; en los casos crónicos por mañana y
noche.
Ronquera.

Nux vom. se dará si hay tos seca, desapaci­


ble, con dolor y mucosidad espesa en la garganta;
el paciente siente al principio calor, luego frió;
todo le impacienta é incomoda.
Mere. Si á la ronquera acompañan voz toma­
da, calor y cosquilleo en la tráquea, y disposición
á una traspiración abundante que no alivia.
Pulsat. y sulph. se darán alternados si mere.
no cura.
Una dosis cada cuatro horas.

Sabañones.

Sulph. Una dosis cada mañana, y arsen. por


la noche durante una quincena.

Sangre p s r las narices.

Acón, у бей. alternando cada media hora.

Id. de los p u l m o n e s . — H e m o p t i s i s . — E s p u t o de
sangre.

Siempre es conocida por su color colorado cla­


з
28
ro: se administrará el acón, cada cuarto, ó media
hora , según la gravedad del mal; si no se obtiene
alivio, adminístrese ipec. y bollad., alternando en
los mismos espacios de tiempo.

Sangre del e s t ó m a g o . — E m a t e m e s i s .

Sobreviene generalmente como un vómito, y la


sangre es muy oscura.
Se administrará ipec. y arsen. alternando cada
cinco minutos.
El alimento será muy corto y de fácil digestión.

Sarampión.

Generalmente invade con frió en la cabeza y


malestar ; unos cuatro dias después do estos sínto-
mas aparecen en la cara multitud de manchitas
coloradas que después se extienden por el cuerpo;
en el espacio de una semana la piel toma un color
oscuro y se vuelve escamosa. Los mejores medi-
camentos son:
Acón, ypulsat. alternando, una dosis cada cua-
tro horas, y generalmente es bastante para curar
el mal.
Bryon. una dosis cada dos horas si la e r u p -
ción se suprime.
29

Arsen. éipec. alternando cada tres horas si


ia bryon. no bastó para reproducir la erupción.
Los medicamentos se administrarán según las
circunstancias que rodeen al enfermo.

Tos,

Nux vom,. cuando la tos agota las fuerzas, do-


lores en el abdomen , empeorando el movimiento
y el hablar; sequedad y cosquilleo en la garganta,
agravación hacia la mañana.
Pulsat. Tos fácil con expectoración, náuseas,
dolores en la garganta y pecho, sudor copioso por
la noche, inapetencia.
Bell. Tos seca espasmódica con dificultad de
respirar, tirantez en el pecho, ocurriendo por la
noche; dolor hacia la región clavicular.
Ipcc. Tos seca produciendo vómitos, constan-
te obturación de la nariz con pérdida del olfato; la
tos empeora al aire frió.
Dulc. Generalmente en las toses délos niños,
con una especio de ladrido y cosquilleo en la gar-
ganta, que se aumenta exponiéndose al aire; em-
peora cuando el paciente se echa sobre el lado
izquierdo y cuando habla.
Phosph. Tos seca, cosquilleo en la garganta,
debilidad y sudores nocturnos.
30

Una dosis cada tres horas por espacio de una


semana.
Cham. en la tos seca, y bryon. y arsen. cuan-
do se tose con facilidad, pueden usarse en la mis-
ma forma.
T o s convulsiva.

Debe tratarse dando una dosis de acón, después


de cada acceso de tos, siguiendo por dos dias con
dula, de la misma manera. Después de seis dias
úsese sulph. con el mismo método; no en todos
los casos bastará este tratamiento, y será necesa-
rio consultar tratados mas extensos sobre el par-
ticular, ó á un médico.

Vahídos ó vértigos.

Pulsat. Se dará si provienen de desorden en


el estómago, en cuyo caso está comunmente sa-
burrosa la lengua, hay mal gusto de boca, y náu-
seas por las mañanas.
Acón y bell. se darán alternados si hay pro-
pensión á subirse la sangre á la cabeza.
Una dosis cada cuatro horas.

Viruela»,

Empieza con fiebre, y sobre el tercer dia apa-


31
recen en el rostro, cuello y pecho unos granitos
encarnados, que se aumentan en número y d i -
mensión por tres ó cuatro dias. Cuando la e r u p -
ción es general en todo el cuerpo, se llenan los
granos de materia y so deprimen en el centro.
Según mejora el paciente se van secando las pos-
tillas, y caen, dejando generalmente señal.
Acón, se dará á los primeros síntomas de
fiebre.
Bell, si la cabeza está muy afectada.
Mere, cuando la erupción ha adquirido todo
su desarrollo.
Se dará una dosis cada tres horas.
Esta dolencia requiere la asistencia de un fa-
cultativo: también exige otros medicamentos que
aquí no pueden mencionarse.

Viruelas locag.

Comienzan con fiebre, y á los dos dias sale una


erupción semejante á las viruelas; pero primero
aparecen en la espalda, y en seguida se llenan,
formando una cabecita puntiaguda que no está
deprimida. Generalmente desaparecen al quinto ó
sexto dia sin dejar señal. El tratamiento mas ade-
cuado es
^Icon y mere, alternando cada tres horas hasta
ponerse bueno.
Bell. Se dará sola cada dos horas si hay des-
velo y extravío de la mente: cuando estos sínto-
mas se han aliviado, se atacan con
Acón, y mero, como antes.

Vómitos.

Pulsat. si sobrevienen á consecuencia de co-


mida de cosas grasicntas, ó pastas.
Nux vom. si después de beber vinos, licores
de cualquier género, y hay desarreglo general bi-
lioso.
Ipec. en los vómitos de los niños.
Una dosis después del vómito, y se repite si es
necesario cada tres horas.

Voz (pérdida de).

Bell, y phosph. pueden darse alternando cada


tres horas. (Véase RONQUERA.)
PARTE III.

Como un recurso adicional para la acertada


elección de los medicamentos, se añade una breve
relación de los doce preparados homeopáticos que
mas frecuentemente se administran.

Aconitum.
El aconit. manifiesta su acción principal sobre
los nervios y los vasos sanguíneos, en la forma-
ción de la bilis, y mas ó menos en todos los órga-
nos del cuerpo. De aquí sus seguros y buenos r e -
sultados, comprobados en calenturas y congestio-
nes, en las convulsiones consiguientes á una con-
gestión , en los dolores de cabeza congestivos é
inflamatorios, en las inflamaciones de la mayor
parte de los órganos del cuerpo, en las de la piel
y en muchas internas. El acónito servirá pues en
34
iodos los casos inflamatorios con fiebre y dolores
muy agudos.
El pulso lleno y duro; sensación de frió, y en
seguida fiebre ardorosa; sed, sequedad de la piel,
lengua apergaminada; ansiedad y desvelo, com-
pletan el cuadro del estado febril en que se dará
el acónito. También cura las dolencias que pro-
vienen de bebidas frías, de exponerse á un airo
frió, ó al calor.
Arsénico.

El arsénico obra eminentemente sobre la cabe-


za, órganos de la digestión, extremidades y piel.
Es muy á propósito para combatir las enferme-
dades que se desarrollan lentamente, y sirve
para el tratamiento de las fiebres continuas y
largas, y también en las repentinas postraciones
de fuerzas, resultados consiguientes de los ex-
cesos y malas comidas; cu los sarpullidos, grie-
tas de la piel, úlceras extensas, inflamación del
estómago é intestinos. La fiebre peculiar del ar-
sénico es la que se presenta acompañada de mu-
chos calofríos, ó calor quemante, deseo intenso
de beber, rehusando generalmente beber mas
•que muy corta cantidad de una vez ; pulso de
ordinario raro y filiforme; rostro pálido y desen-
cajado, expresión de ansiedad intensa, fatiga y de-
'35

bilidad. Es de grande aplicación en el asma de los


ancianos, y en la grippe con mucosidad quemante.
Las enfermedades del arsénico presentan un
carácter peculiar de quemazón y escozor; sobre-
vienen de noche, y con frecuencia guardan y t i e -
nen intervalos regulares.

Belladonna.
Obra en particular sobre el cerebro.
Se aplica especialmente en las enfermedades
de los niños, y mas particularmente en las con-
gestiones del pecho y de la cabeza, en el desvelo
nocturno y en el estupor durante el dia, con ojos
vidriosos, brillantes, é intenso dolor de. cabeza.
Cura en las inflamaciones de garganta cuando hay
dificultad de tragar é interiormente está rubi-
cunda y brillante, con hinchazón esterna del cue-
llo. También en algunas enfermedades de los ojos,
infartos de las glándulas del cuello y cualesquiera
otras.
Se ha usado este medicamento con éxito en la
escarlata, de la que es medio preventivo.
El uso del café neutraliza enteramente su ac-
ción.
Está indicada en los dolores que empeoran á
media tarde y por la noche, y en los que aumenta
el contacto ó el mas pequeño movimiento.
38

Bryonia.

La bryonia obra sobre los órganos biliarios y


sobre la piel; también sobre los músculos y co-
yunturas.
Cura los dolores de costado y pleuresía; también
las inflamaciones de los pulmones é intestinos,
ictericia, desarreglo del hígado y de los órganos
do la digestión con dolor en los hombros, pesadez
de la cabeza, constipación, calofrío con dolor en
la frente ó con hinchazón de las glándulas del
cuello, siendo unas y otro muy sensibles al tacto;
dolores en las coyunturas, que so agravan con el
movimiento; dolencias á consecuencia de erupcio-
nes interrumpidas en enfermedades agudas erup-
tivas, tal como sarampión suprimido.
El frió predomina cu la fiebre de bryonia. Los
síntomas empeoran de ordinario poco antes de
anochecer.
Chaimmilla.

Está indicada la cham. en las irritaciones del


sistema nervioso, sensibilidad excesiva al dolor,
facilidad al espasmo y pesares internos, en un ex-
cesivo estado de bilis que tiene por causa una
afección moral; en las consecuencias de riñas,
37
ira, celos, vejación, y especialmente cuando e s -
tas afecciones morales ocasionan convulsiones de
angustia, aumentando las contracciones violentas
de los nervios, del pecho y garganta. Los sínto-
mas que siguen, como consecuencia de una cóle-
ra violenta, semejan á la liebre aguda biliosa con
fluxión de calor, sed inextinguible, gusto bilioso,
propensión al vómito, angustia, insomnio, etc.,
y se curan inmediatamente por la cham. Este
remedio es de un uso soberano en el tratamiento
de los niños, especialmente en los casos de fiebre
mientras la dentición ó diarrea con deposiciones
verduscas, mal humor, cuando están enojadizos é
impacientes. Este remedio evita también la pesa-
dilla y cura el dolor de muelas producido por el
uso del café.
La irritabilidad y sensibilidad extrema del sis-
tema nervioso son generalmente característicos
de cham.
Dulcamara.

Afecciones que provienen de tomar frió, dolo-


res punzantes agravados por la noche, hinchazón
hidrópica por el frió, cansancio, el dolor de gar-
ganta, la diarrea de frió y los dolores cólicos ó
causados por el frió, calor seco y sensación q u e -
mante en la piel, tos, silbido producido por inspi-
38

ración profunda, erupción á la piel semejante á


un sarpullido, extremado deseo de bebidas frias,
roncha que pica como una ortiga, dolor de cabeza
que atolondra, aumentando con el movimiento
mas pequeño ó con hablar; erupción semejante á
berrugas en la cara, hinchazón de las glándulas
que hay en la parte inferior de la boca.

Ipecacuanha.
Es un remedio heroico en las enfermedades del
estómago, intestinos y pecho.
Su uso es en la grippe con debilidad y destila-
ción acuosa por la nariz y por los ojos con picor
de la nariz y estornudo; afecciones causadas por
una corriente de aire, especialmente tos y frió;
tos espasmódica, tos convulsiva. Casi siempre
cura las inflamaciones agudas de los pulmones en
niños de tez blanca; los vómitos en los niños;
diarrea, especialmente de viscosidad verdusca ó
carácter sanguinolento, producida por cambio re-
pentino de lecho ó por darles mas sólido ali-
mento.
Mercurio.

La especial Virtud del mere, para el hígado es


muy conocida, como también la de introducirse
en cualquier parte del cuerpo.
39

Su uso es en reumatismos, sudores nocturnos,


dolores é inflamaciones de los huesos, tos noctur-
na, ma! de garganta de carácter ordinario ó p ú -
trido, inflamación de los pulmones, tifus y fie-
bres lentas con sudores grasientos frecuentes,
é infarto de las glándulas.
El carácter de los síntomas es agravarse á la tar-
decita y noche: los dolores son intolerables mien-
tras el paciente está en la cama.
Si alguna de las dolencias tratadas en este Ma-
nual fuese resultado del uso del mercurio, no se
agravarán por usarlo en las pequeñas dosis en que
se recomienda.
Nux vómica.

Afecta á la cabeza y sistema dorsal de los nervios.


Se usa en vértigos y dolores de cabeza acom-
pañados de somnolencia, atontamiento, grave pe-
so en la frente y en el estómago, náuseas, el crá-
neo dolorido al tacto, grippe precedida de secura,
diarrea después de estreñimiento, almorranas,
espasmos, temblor del cuerpo y miembros, y
dolores como de magullamiento en todas las arti-
culaciones.
La mayor parte de los padecimientos se agra-
van bebiendo vino, café, etc., á causa de ser antí-
dotos de esta medicina.
40

Phosphorus,

Los dolores desgarrantes y tirantes de gota ó


reuma en los miembros después de haberse espues-
to descuidadamente al frió; debilidad nerviosa;
frecuentes vahídos con dolor congestivo de cabe-
za; tos con espectoracion de materia, mncosida-
des pegajosas ó sanguinolentas y dolorosa sensibi-
lidad de la tráquea; ronquera, sensación raspante
en la garganta; pérdida de voz; dificultad de res-
pirar y opresión en el pecho; dolor como de una
cortadura en el lado izquierdo del. pecho.; sensa-
ción de calor y despedazamiento en el pecho con
palpitación del corazón y tos seca pertinaz; diar-
rea crónica con postración; dureza de la juntura
de la rodilla con hinchazón y entorpecimiento de
los pies.

' Pulsatilla.

Obra en el estómago, intestinos, y también en


la piel.
Cura los dolores de cabeza y náuseas después
de abundantes comidas, tal como manjares c r a -
sos, pastas ó tocino; también vómitos ó cámaras
por igual motivo; la diarrea verdosa por la noche,
precedida de gruñimiento en los intestinos; dolo-
41

res cólicos; dolor de oidos con flujo y sordera,


particularmente en los niños; por la noche dolor
de muelas y de cara; dolores que principalmente
parecen de latigazo, tirón, y de latido punzante
hacia el oido; dolores en el lado con menstruo re-
tardado ó difícil. En el sarampión es tan esen-
cial este remedio, como la bollad, lo es en la fie-
bre escarlata.
Generalmente el paciente se encuentra mucho
mejor al aire libre. Si con cualquiera de las d o -
lencias expresadas hay calofríos con falta de sed,
la pídsat. probará en este caso.

Sulphur.

Este remedio es á las enfermedades crónicas é


inveteradas lo que elaconit. á las agudas.
Cura en las afecciones siguientes: consecuen-
cias de erupciones suprimidas; inflamación de
ojos cuando por la mañana aparecen pegados; e n -
fermedades de la piel; tos después de sarampión;
formación de materias en los dedos junto al h u e -
so; almorranas; constipación; indigestión de larga
duración.
Las dolencias curadas por sulph. empeoran g e -
neralmente por la noche, y aparecen indistinta-
mente sobre cualquiera de los dos lados.
42

APÉNDICE.

Además de los doce remedios recomendados


para las dolencias internas, hay otros cuatro muy
conocidos y tan usados externamente en los p e -
queños accidentes que á cada paso ocurren, que
no podemos concluir este tratadilo sin mencio-
narlos. Son: árnica, rhus, alcanfor, y urtica
urens.

Tintura concentrada de árnica.

Se requiere en torceduras, dislocaciones, ma-


gullamientos, etc. Veinte gotas de tintura echadas
en un vaso de agua : se aplica por medio de una
venda humedecida á la parte enferma. Por el i n -
mediato uso de esta loción desaparecerá el dolor
y la rigidez, y no se da lugar á que se decolore
la piel. Al mismo tiempo se administrará una do-
sis de árnica tan inmediatamente después del ac-
cidente como sea posible, y repetida cada hora
por tres ó cuatro. (Si no hubiese alivio, úsese la
tintura de rhus tox. en las mismas proporciones.)
Heridas y cortaduras. Veinte gotas de la tin-^
luía en una cucharada de agua; báñese la herida
43

con la loción, y únanse los bordes de la cortadura


por medio de tiras de emplasto de árnica; si hay
hinchazón ó siguen dolores, apliqúese con fre-
cuencia una venda humedecida con la loción y en-
cima del emplasto. (Para dislaceraciones graves es
preferible la tintura de caléndula usada del mis-
mo modo.)
Fatiga de andar ó de ejercicio. Tómese una
dosis de árnica.
Si los pies se hinchan ó se hacen ampollas de
andar, puede usarse un baño de pies caliente que
contenga una ódoscucharadilasdc la tintura.
Callos. Lávense los pies con agua templada,
cortando el callo con el mayor cuidado; después
se le baña con una loción de veinte gotas de t i n -
tura en una cucharada de agua, y se envuelve el
dedo en un trapo fino de hilo empapado en la mis-
ma loción: á la mañana siguiente se aplica un t a -
fetán arnicado. Se repite esta operación cada seis
dias.
Golpes en los ojos y cara. Apliqúese la loción
como para heridas y corladuras.
Úsase bastante la tintura después de la extrac-
ción de muelas, para pinchazos, grietas en los
pochos, etc., etc.
El árnica en uso externo se aplica en linimen-
to, cerato, emplasto y tafetán.
44

Tí/tus toxic.

Se usa mucho para las dolencias de los múscu-


los, tal como torceduras y dislocaciones de la mu-
ñeca, tobillo, hombro, etc., lumbago, calambres
del cuello.

Alcanfor (tintura de).

Es de excelente uso en las siguientes afeccio-


nes:
Cólera (hasta la llegada del médico, y mas bien
en el primer período que en otro). Cuando los sín-
tomas empiezan con repentina debilidad, calo-
fríos, frialdad de manos y pies, depresión del
aliento, vértigos, ardor y frió, gran frió, pertur-
bación intestinal y rigidez de los músculos, dése
una gota en una cucharada de agua cada cinco
minutos; póngase al paciente en una cama calien-
te, y úsense los medios mas eficaces para hacer
entrar en calor al cuerpo. Si esto se consigue,
puede darse á mayores intervalos hasta que des-
aparezca toda rigidez : pero si los síntomas a u -
mentan, y siguen vómitos y diarrea, deben darse
otros remedios, para lo que se consultarán trata-
dos especiales.
45

Diarrea. Involuntarias deposiciones acompa-


ñadas de síntomas semejantes á los ya descritos.
Grippe y frió en la cabeza. Cuando se toma
el alcanfor luego que se presenta el primer sín-
toma, tal como obturación de la nariz ó fluxión
acuosa de la misma y dolor de cabeza como si se
contrajese el cerebro, se detiene el progreso de
la enfermedad.
Desmayos. Pérdida del conocimiento y frial-
dad del cuerpo. Es el mejor remedio conocido en
los desmayos: puede darse en dosis de una gota,
y dará á oler al paciente el alcanfor en lugar de
usar las sales olorosas ordinarias, que son entera-
mente inútiles.
Envenenamiento. El alcanfor como un antí-
doto se administrará en gotas cada dos ó tres m i -
nutos. Es un eficaz remedio en el envenenamien-
to por el opio y los vegetales que causan vómitos
y diarreas, palidez de semblante, frió en las e x -
tremidades, y desmayos.

Urtica urens ( 1 ) .
Quemaduras, contusiones, heridas. Cuando
(í) lie creído hacer un servicio al público incluyendo
esta tintura, que ha sido apenas conocida en España , y quo
tengo la satisfacción de haber introducido en nuestro país,
habiendo sido tan útil en la guerra de África. Véase la his-
toria de la misma, escrita por el Sr. Población.
{El Editor.)
•ifi

no se han interesado profundamente los tejidos,


se humedece una planchuela de algodón, que se
aplica á la parte enferma, y se sigue humede-
ciendo á medida que se hace la absorción, levan-
tándose la planchuela á los dos dias.
En las heridas se colocarán hilas empapadas.
Unas veinte gotas para medio cuartillo de agua
en las contusiones y heridas: en quemaduras se
usa pura.

¿QUÉ ES HOMEOPATÍA?

La palabra Homeopatía se compone dedos grie-


gas que significan semejante, y padecimiento.
Lo que llamamos leyes de la Homeopatía está
comprendido en la fórmula «Similia similibus cu-
rentur.» Cúrense los semejantes con semejantes.
Lo cual quiero decir, que curando un enfermo
han de usarse aquellos medicamentos que, dados
en grandes dosis á un sano, le producirían una
'dolencia ó síntomas semejantes á los que se p r e -
tende curar.
Las citas siguientes están sacadas de los trata-
dos sobro la Homeopatía por W. Sharp. Es sor-
prendente el modo que tienen, tanto los adversa-
rios de la Homeopatía como algunos de sus aficio-
nados, de obcecarse y obcecar á otros cuando pro-
47

tunden explicar lo que es Homeopatía. Dicen de


la nueva doctrina que es una teoría extraña, vaga
y sin mérito, y erradamente arguyen así: «Una
medicina ó un veneno que produce una enferme-
dad, también la curará. Si me hallo cansado por
haber paseado mucho, para descansar tendré que
dar un paseo corto.» Esto es curar lo idéntico
con lo idéntico, no lo semejante con lo semejante.
Cuando la belladona se absorbe como un vene-
no, produce una erupción escarlatina, mal do gar-
ganta, fiebre, dolor de cabeza, e t c . , cuyos sínto-
mas aparecen todos en la fiebre escaríala. Al prin-
cipio de su descubrimiento por HAIINEMAN'N, no
solo se administró para curar, sino para preservar
de aquella enfermedad. La belladona no puede
producir ó causar la escarlata, sino síntomas s e -
mejantes á ella.
Sabido es por los médicos que el tártaro e m é -
tico , cuando se administra en dosis veneno-
sas, produce inflamación de los pulmones. Los
médicos alópatas lo han propinado en grandes do-
sis como remedio en semejantes inflamaciones.
Yo he visto un niño padeciendo de un ataque i n -
flamatorio tan grave, que amenazaba una i¡ m í -
nente parálisis de los pulmones y muerte, ali-
viarse en breve habiéndole administrado en p e -
queñas dosis la preparación del emético.
48

LAS DOSIS CORTAS.

La cortedad do las dosis comunmente adminis-


tradas por los que practican la Homeopatía es el
resultado de la experiencia. HAIINEMANN y otros
desde entonces encuentran que la dosis ordinaria
de un medicamento capaz de producir síntomas
semejantes á los que se intenta combatir, produ-
cía agravación del padecimiento. Esto produjo en-
sayar las dosis mas cortas, que son las q u e , en
varias cantidades, propina todo el que pertenece
á las filas de la Homeopatía (I).

LA SENCILLEZ DEL MEDICAMENTO.

Una de las más notables diferencias en la admi-


nistración de los medicamentos homeopáticos y
alopáticos es la forma invariable de dar á la vez
un solo medicamento. Bien se deja conocer que
(1) La acción de los preparados homeopáticos no es ma-
terial, sino dinámica; es decir, negado el dinamismo, se
niega en absoluto el valor de las diluciones en su infinita v a -
riedad numérica, no pudiéndose concebir que la 2.*, 6 3 . ' ,
por ejemplo, tcng;an una potencia virtual superior á la MO.*,
ni vice versa.
De esto principio se desprende la necesidad de conceder
el mismo criterio para las (tajas como las altas diluciones;
pues de otra manera, ó ambas acciones son naturales ó vero-
símiles por el dinamismo, ó ambas absurdas por la conside-
ración del número y la materialidad. {El Crilerio Medico.)
49

esto es una gran ventaja sobre la antigua p r á c t i -


ca, como se infiere de las palabras de sir John
Forbes, que era adversario de la Homeopatía:
«Nuestro sistema es radicalmente errado. Nues-
tras recelas son al presente absurdas y perjudi-
cialmente complicadas, y nuestra costumbre do-
blar y redoblar las complicaciones existentes. Este
sistema es el más serio impedimento para apre-
ciar las precisas y posuliares virtudes de cada
droga, y se opone abiertamente al progreso de la
terapéutica.»
m e d i c a m e n t o s , cajas y otros objetos de uso en la
H o m e o p a t í a y que se hallan de venta en la Far-
m a c i a del E d i t o r , á los precios señalados.

Reales.

A g u a destilada , libra 2
Azúcar de leche purificada v pulverizada,
¡dem .' 30
Alcohol rectificado, id 10
C-'ajas ó l ) o t i q u i n e s d o " b o l s i l l o ,
« o n t e n i o n d o c a d a t i n a 1 i3 t u -
b o s cío 2 ü m i l í m e t r o s d e alto
y <> d o a n o l i o , l l e n o s d o j i r c -
p a r a t l o s l i o n i o o p á t i c o s c u ¿2,10-
^.l t i l o s , '-i f r a s c o s d o t i n t u r a s ,
todo a r r e g l a d o <x l o prescri-
to en. e s t e liliro río
Id. id. id. con los 24 mas usuales á cual-
quiera dilución basta la 3 0 . , en tubos
a

do igual tamaño, un frasco de tinturado


árnica y algunos papeles de azúcar de
leche 00
Id. id. id. con 36 id. en tubos do igual
clase, un frasco de tintura de árnica y al-
gunos papeles de azúcar de leche. . . . 80
Id. id. id. con 36 tubos de igual tamaño,
de medicamentos brasileños á la dilu-
ción 12. a
80
Id. id. id. con 45 medicamentos, un frasco
de tintura de árnica y algunos papeles de
azúcar de leche (los contenidos en estas
51
Reales.

cajas pueden ser de los de mas uso, ó de


los indicados en el Manual de Bering,
traducido por Pérez Valls) 90
Id. id. id. de 00 id. frasco de tintura de
árnica v papeles de azúcar de leche. . . 120
Id. id. id. de 72 id. id. id 130
Id. id. id. de id. con medicamentos bra-
sileños, á dos diluciones 130
Id. id. id. de 104, frasco y papeles, como
las anteriormente dichas 180
Id. id. id. de 150 id. id. id 290
Si las anteriores cajas se pidiesen con los
tubos horizontales, no llevan frasco ni pa-
peles y se aumenta 10 rs. en cada una. .
CAJAS DE REPOSICIÓN.
De Chagrín, tafilete, palo santo ó caoba
con 242 medicamentos (todos los que
contiene la 5 . edición del Manual de
a

Jhar), á la 0 . , 12. ó 3 0 . dilución, en


a a a

tubos verticales de 35 milímetros de a l -


to y 7 de ancho, 10 frascos con tinturas
y diluciones y algunos papeles de azúcar
de leche 630
Id. de igual clase con los mismos medica-
mentos á dos diluciones, en 484 tubos
verticales de tamaño igual á los de la an-
terior , con el mismo número de frascos
y papeles do azúcar de leche I.OdO
Id. con todos los medicamentos (á la 12."
dilución) usados basta hoy en Homeopa-
tía en 383 tubos .verticales de la misma
Reales.

cabida de los anteriores ó igual número


de frascos y papeles de azúcar do leche. 960
Id. con todos los medicamentos del Manual
de Jhar, á tres diluciones, en 720 tubos
verticales de la misma cabida de los an-
teriores, otros tantos frascos de tintu-
ras y diluciones, y algunos papeles de
azúcar de leche 1.480
Id. con 766 tubos de todos los medica-
mentos usados en Homeopatía á dos d i -
luciones, 50 frascos do las diluciones
mas usuales, de cabida de. 200 gotas, 10
de igualcabida de tinturas , 40 con 100
granos cada uno de las trituraciones mas
usadas, 6 frascos de glóbulos inertes, 6
do alcohol rectificado, 6 de tintura de
árnica, 6 de la de urtica urens, 6 de
azúcar de leche pulverizada, y algunas
piezas de tafetán de árnica 4.000
Diluciones, desde la 1. hasta la 3 0 . , un
a a

frasco con 100 gotas 6


La dilución de pulsatila a n é m o n a preco-
nizada en olfacion por nuestro colega
Weber para disipar el coriza ó romadizo
de cabeza vertiendo diez gotas sobre la
palma de la mano, frotándose con la
otra, y aspirando inmediatamente, repi-
tiéndolo muchas veces durante el día;
cada frasco con 200 gotas 5
Frascos con tapones de corcho y cristal, de
cabida de 100 gotas hasta 500, desde 80
reales el 100 hasta 2 cada frasco.
53
Rea/es.

Un frasco con 100 granos de trituración.. 8


Glóbulos inertes de azúcar de leche, libra. 30
T u b o s de todos tamaños con tapones de
corcho, desde 24 rs. hasta 80 cada 100.
Tafetán de árnica, 0 centímetros cua-
drados 2
Tinturas madres, un frasco COn 100 gotas. 8
T i n t u r a de árnica, frascos de G y 16
Id. de urtica urens, frasco 6, 10 y 16
Id. do staphisagria para heridas de arma
blanca, aplicada como la de árnica, y
diez gotas en medio vaso de agua para
enjuagarse en los dolores de muelas. . 10 y 2 0
Id. de ledum palustre, muy aconsejada por
el Dr. Teste de París contra las heridas
causadas por espinas, agujas ú otros ins-
trumentos punzantes, y para las picadu-
ras do abejas, abispas, mosquitos, e t c . ,
frasco de 2 0 0 gotas 8
LIBROS.
Folleto. La Homeopatía al alcance de todos,
por Rapou, traducido por Pérez Valls. . í
Intoxicación p a l u d i a n a , de García López,
tratamiento homeopático 24
í*a medicina homeopática doméstica c o m -
pendiada, que contiene la descripción del
uso de doce remedios, traducido del i n -
glés 2
M a n u a l de medicina homeopática domés-
tica de Hcring, traducido por Pérez Valls. )6
IVÍanual de medicina h o m e o p á t i c a d o m e s -
5-i
Reales.

tica do Hering. Ultima edición, traducida


y aumentada por el Sr. Alvarez do Araujo
y Cuellar 24
P r o n t u a r i o de la Sociedad Hahnemannia—
na, ó índico alfabético de las indicaciones
clínicas mas importantes 8
-Patogenesia de 36 m e d i c a m e n t o s b r a s i l e -
ños 20
Como la última traducción del Manual de.
Hering indica preparaciones homeopáticas
que exigen cajas especiales, para que no
sirviese de confusión el haberlas colocado
en el orden de las anteriores, las pondre-
mos como apéndice. Advirtiendo que no
siendo necesarias la mayor parle de las
tinturas que aquel cita sino en circunstan-
cias muy excepcionales, puede el que quie-
ra dispensarse de tomar la* caja de tinturas,
puesto que las mas usuales y necesarias,
que son, árnica, leduin y sodum, podemos
facilitarlas por separado á 6 rs. frasco de
onza la primera, y á 8 rs. frasco de 2 0 0 go-
tas cada una de las segundas.
Caja con 08 tubos de 20 milímetros de alto
llenos de glóbulos con los preparados ho-
meopáticos indicados por Hering en la
primera y segunda ¡jarle de su obra á la
dilución 1 2 . los vegetales, y á la 3 0 .
A A

los minerales y animales 120


Caja conteniendo siete frascos de 150 golas
cada uno con las tinturas que el mismo
prescribe para uso externo, y cuatro con
Reales.

100 granos cada uno de trituraciones. . 90


Caja con 9o tubos de igual tamaño que los
dichos en la primera é iguales diluciones,
y un frasco de trituración con los es-
puestos por Hering y los aumentados por
el traductor 190
P e n ú l t i m a caja con 19 frascos de tinturas
y trituraciones, de tamaño igual á los de
la segunda, por Hering y el traductor. . 160
Llevando á la vez estas (los últimas cajas. 3 4 0
Para la persona que quiera caja con los 9o
preparados en glóbulos de las diluciones
0.% 1 2 . , 3 0 . y 2 0 0 . en los 380 tubos
a a a

necesarios de igual tamaño que los d i -


chos, el precio será 700 reales, y la otra
con las 19 tinturas y trituraciones. . . . 130
Ambas al mismo tiempo 800
Tomando Manual y caja á la vez, so reba-
jarán además 4 rs. por aquel, rebaja que
solo se hará de esta manera.
Los señores farmacéuticos de provincia, los afi-
cionados á la Homeopatía y los médicos homeó-
patas que ejerciendo en localidades en que no
hay establecidas farmacias homeopáticas tienen
necesidad de administrar los medicamentos por
su mano, serán servidos en esta casa con la ma-
yor puntualidad, remitiéndoles sus pedidos á cual-
quier punto do la Península.—También se conti-
nuarán despachando gratis cuantas recetas se
presenten con la nota firmada por el médico de
cabecera de ser pobre de solemnidad el enfermo
para quien se prescriben.
ÍNDICE
DE LO CONTENIDO EN ESTE MANUAL.

Páginas.

Aftas 9
Aliento fétido iO
— (cortedad de). V. Asma
Alimentos permitidos 4
— prohibidos S
Almorranas. . . . • 10
Anginas 10
Apéndice 42
Asma H
Bilis (ataques de) 1i
Bronquitis 12
Cabeza (dolor de) 13
Calambres 14
Callos • 43
Cardialgía 19
Catálogo de medicamentos, cajas, l i -
bros, etc 50
Cólera morbo 44
Cólico 14
Constipación 15
Convulsiones 15
Cortaduras 42
Croup 16
Desmayos 45
Diarrea 16
_ 45
Dieta 3
Dislocaciones. . . . : • • 42
Págiaas-

DivieSOS 17
Dosis , • • • 1y 3
Envenenamiento 45
Erisipela. 17
Escarlata 18
_ 19
Estómago (dolor). V. Cardialgía.
Estreñimiento. V. Constipación.
Fatiga 43
Fiebre 19
Garganta (mal de) 20
Golpes 43
Granos 20
Grippe ó Influenza 20
45
Heridas 21
— 42
Indigestión. . • • 21
Influenza. V. Grippe.
Lumbago. V. Reumatismo.
Muelas (dolor de) 22
Oidos (dolor de) 23
•— corrimiento de 23
Ojos (padecimiento de) 24
Orzuelo 24
Palpitaciones d e corazón 15
Panadizo 24
Pleuritis 24
¿Qué es Homeopatía? 46
Quemaduras 45
Resfriado 25
Retortijones 215
Reumatismo 26
Páginas.

Ronquera 27
' Sabañones 27
Sangre de las narices 27
— de los pulmones 27
•— del estómago 28
Sarampión 28
Torceduras 42
Tos 29
— convulsiva 30
Tumores. V. Diviesos.
Vahídos • • • • 30
Viruelas.. 31
Vómitos 32
Voz (pérdida de) 32

índice de medicamentos.
Acónito 33
Alcanfor (tint.) 44
Arnica (tint.) • • • 42
Arsénico 34
Belladona 35
Bryonia 36
Chamomilla 36
Dulcamara 37
Ipecacuana 38
Mercurio 39
Nux vómica. 39
Phosphoro 40
Pulsatila 4°
Rhus tópico dendron (tint.) 44
Sulphur 41
Urtica urens (tint.) 45