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LA SEGURIDAD, ¿CIENCIA O MAGIA?.

El planteamiento general del proceso por el que se alcanza la SEGURIDAD hace


preciso considerar previamente, siquiera sea con la máxima brevedad, un análisis
somero de sus principios básicos.

Este análisis es común a todas las "seguridades" que el nombre busca como una de sus
aspiraciones primarias, siendo válido para todas ellas.

El hombre tiene conciencia, por acumulación de experiencias propias y ajenas, de los


riesgos y peligros con los que convive en su entorno social y en medio ambiente natural.
Como consecuencia de esta certeza, el hombre se siente inseguro y surge en él la
necesidad de "seguridades" que despejen sus miedos y disipen su angustia, a fin de
lograr su tranquilidad vital.

Es por tanto, la necesidad humana de seguridad una necesidad instintiva, primaria,


íntima, vital, intensa, constante y, sustantivamente psicológica. Es tan fuerte como otras
necesidades psicológicas, por ejemplo, la necesidad de autoestima, de afirmación de
presión, etc., surge espontáneamente en el hombre, revistiendo muy diversas formas a lo
largo de la historia.

Desde que la humanidad descubrió el fuego, éste ha sido un elemento de gran utilidad
en todos los ámbitos de la misma, gracias al fuego el avance y desarrollo del hombre y
su entorno ha alcanzado cotas que hoy en día son cotidianas pero que aún en ausencia
de éste se verían mermados. No obstante y como es sabido, el fuego es y ha sido un
azote para la humanidad desde sus comienzos hasta nuestros días.

Por ello y en el afán de búsqueda de la Seguridad, el hombre procede de acuerdo con la


situación cultural en que esta inmerso, con su entorno social, con los niveles alcanzados
por su propio desarrollo, etc.

En el estudio de esta búsqueda, descubrimos dos procesos diferenciados (siempre


existentes, siempre concurrentes) a través de los que se desarrolla aquella búsqueda de
la Seguridad.
- El proceso MÁGICO
- El proceso CIENTÍFICO

¿Qué es el proceso mágico? o lo que es lo mismo la Seguridad Mágica. Pues bien, si el


hombre busca la Seguridad que necesita basándose en conceptos analógicos y mágicos,
que son esencialmente humanos por su profundidad, intimidad y sinceridad, logra su fin
a través de lo que llamamos Seguridad Mágica.

La Seguridad Mágica intenta evitar lo daños y conjurando los riesgos y peligros con los
que el hombre convive, mediante actuaciones de tipo esotérico, mágico o religioso.
Estas prácticas, en general, admiten como origen, casi exclusivo, del daño posible, la
intervención del sino, de la fatalidad, del azar, de la "mala suerte", o bien consideran
que su origen está en fenómenos sobrenaturales, entre los que destacan la intervención
de la divinidad.
En otras ocasiones, asumen que el origen del daño es el resultado de una serie de
consecuencias desafortunadas, reales o aparentes, teñidas frecuentemente de un
sentimiento de culpabilidad, del que surge el concepto de accidente (y como
consecuencia del mismo un daño) como "castigo de Dios".

Es preciso destacar en este momento y de manera muy clara que la seguridad mágica no
es un modo alguno, despreciable, ya que satisface una necesidad del espíritu, así como
la necesidad real de seguridad que busca el hombre y procede de lo más íntimo de su
ser. En muchas ocasiones, es la única forma de seguridad que el hombre como
individuo pueda alcanzar en la tierra, sin ella, la inseguridad le conduciría a una
angustia vital capaz de desintegrar su personalidad.En la época actual y ante el alto
nivel tecnológico que ha alcanzado y tiende a alcanzar la sociedad en que nos
encontramos, aparece, otro concepto de seguridad, este de un modo más científico
encamina al hombre a un tipo de protección más acorde a las circunstancias externas
que le rodean, tiene su fundamento en el pensamiento lógico, en la investigación y
dominio de la evidencia y de la verdad científica experimental. Este camino conduce a
la SEGURIDAD CIENTÍFICA.

La Seguridad Científica ha tardado en aparecer en la historia de la humanidad y aún


estamos lejos de alcanzarla en lo que podríamos denominar como términos absolutos, si
ello se pudiera alcanzar ya que a medida que avanza el progreso, surgen nuevos
métodos de protección y nuevas necesidades.

En consecuencia, según los conceptos en que se fundamenta la Seguridad Científica, los


accidentes y sus indeseables consecuencias (daños) son en sí fenómenos tangibles que
se explican por causas naturales, sobre las que es posible incidir y son susceptibles de
manipulación por medio de distintas acciones o medidas protectoras de la misma índole.

Sin embargo, no es posible siempre llegar a conocer con exactitud y evidencia científica
las causas naturales de los accidentes y como consecuencia de ello los daños o pérdidas
que pueden ocasionar.

Esta limitación del conocimiento científico tiende a explicar que la Seguridad


Científica, patrimonio reciente de la Humanidad, ha de coexistir y coexiste de hecho,
con la Seguridad Mágica. Incluso en gran número de veces, damos falsamente un matiz
de Seguridad Científica a lo que no es más que una actitud propia de una seguridad
mágica o lo que es lo mismo paradójicamente, la ciencia cubre la magia.

Como consecuencia de esta deficiencia científica, ha podido considerarse en algún


momento que el ratio actual de la Seguridad tiene un sustento experimental y empírico,
es decir, paracientífico, cuya evolución -rapidísima en los últimos años- conduce a una
etapa científica, ya alcanzada en algunos sectores de la sociedad actual.

La base fundamental o principios sobre el que se sustenta el análisis científico de la


Seguridad puede resumirse en la siguiente ecuación:

[RIESGO + CIRCUNSTANCIAS DESENCADENANTES = DAÑOS Y PÉRDIDAS]


o lo que es lo mismo.
Causa sustantiva + Causas desencadenantes = accidente
capaz de producir un daño concurrentes en el riesgo
La ruptura de esta ecuación es, básicamente, el objetivo de la PROTECCIÓN y como
resultado del mismo la SEGURIDAD.

La complejidad de la construcción y las instalaciones actuales, concita factores que


pueden conducir a accidentes extremadamente graves, las grandes concentraciones
humanas y de patrimonio, en condiciones desfavorables, sin factores determinantes en
la consideración de los niveles de seguridad.

Con independencia del principal daño causado por los incendios y las explosiones,
muertes y lesiones personales, cabe destacar la enorme repercusión sobre el medio
ambiente, los bienes históricos y artísticos de imposibles reposición. Tampoco debemos
olvidarnos de las pérdidas de propiedades personales, de los activos públicos, privados
y la consecuencia más importante para la empresa, la interrupción de actividades y
servicios lo que llevaría en ausencia de un buen plan de contingencia a la desaparición
de las mismas.

La nómina de riesgos a los que está expuesta la Sociedad moderna es amplia y por lo
tanto debe ser atendida en cada uno de sus espíritus, en función de los distintos aspectos
que inciden en ellos como son, entre otros, las causas que ocasionaron el riesgo, los
elementos sobre los que recae el daño y el entorno en que se produce.

El avance tecnológico de los últimos años lleva consigo nuevos y más graves riesgos
tanto para las personas como para los bienes materiales, por lo que en nuestro quehacer
diario deberemos acudir a la Protección.

Para conseguir esta protección necesitamos analizar como es posible actuar sobre sus
diversos términos.

En relación a la ecuación planteada, consideramos que la existencia del primer término


del binomio que constituye el primer miembro de la misma es una realidad cotidiana, de
múltiple origen, con la que el hombre debe necesariamente convivir (RIESGO).

En general, no será posible eliminar la causa sustantiva capaz de producir un daño y


como máximo, será factible reducirla cuantitativamente, en algunos casos, es el riego
que está presente acompañando a cualquier situación activa o pasiva del hombre.

Esta realidad, que constituye la causa sustantiva capaz de ocasionar daños tanto a
personas como a bienes, si se produce "el accidente" tiene su origen en multitud de
fenómenos de diversa índole. Como ejemplo de su variedad podemos recordar los
riesgos: naturales, biológicos, técnicos, físicos, químicos, nucleares, actividades
antisociales y un largo etcétera.

El segundo término del binomio del primer miembro de la ecuación considerada,


representa el conjunto de circunstancias que, acumuladas todas ellos, sobre el origen del
riesgo, son capaces de propiciar, por su concurrencia, la aparición del accidente y sus
daños consecuentes.

Constituyen por tanto, las concausas que, necesariamente, deben darse y estar presentes
para que el accidente se produzca. (CIRCUNSTANCIAS DESENCADENANTES).
Estas concausas pertenecen a muy distintas naturalezas, aunque en general, aparecen
siempre circunstancias que podrían encuadrarse como presencial espaciales o
temporales no deseados o situaciones psicológicas indeseables.

Este segundo término puede frecuentemente ser manipulado por eliminarlo y reducirlo
cuanto sea posible. Si es posible su eliminación quedará rota la ecuación y por
consiguiente evitaremos el accidente.

Por último, el segundo miembro o factor de la ecuación, el "Accidente" surgirá si se ha


producido la concurrencias de los dos términos del primer factor. Se ha producido el
fracaso de la acción sustantiva de la prevención y aparecerán los daños que el accidente
provoca.

Cabe en este momento hacer dos precisiones de terminología.

1º- El término "accidente" es frecuentemente sustituido por los de "siniestro" o


"catástrofe", lo que supone hacer una distinción cuantitativa en cuanto a los daños o
pérdidas que se han producido o su pueden producir.

2º- Los accidentes que han afectado al hombre a lo largo de la historia suelen tener una
designación específica, a diferencia de los "accidentes" de más reciente aparición, que
suelen denominarse refiriéndose al riesgo origen del mismo; así, algunos accidentes,
como el incendio, la enfermedad, etc, no aluden para nada al riesgo que les origina, el
fuego, los virus, etc, en tanto que otros, como el accidente eléctrico, el accidente de
circulación, etc, incorporan a su designación el riesgo que les origina.

En resumen, la Protección, cuyo resultado es la Seguridad, debe comprender dos


actividades.

La Prevención, cuya finalidad primaria es eliminar o minimizar las causas concurrentes


que originan el accidente y, de modo secundario, en cuanto sea posible, eliminar o
reducir la causa sustantiva capaz de producirlo, además de crear y prever las
condiciones óptimas en que ha de desarrollarse la lucha contra el accidente, lucha cuya
finalidad es acumular o reducir los daños que éste pueda generar, una vez que se ha
manifestado.

La búsqueda de la Seguridad a través de la Protección, debe seguir, por lo dicho, dos


fases sucesivas e inseparables: La Prevención del accidente, en su más extenso
contenido, pues aunque su acción primaria incida sólo sobre las concausas
desencadenantes del mismo, su acción previsora debe incluir a los otros términos de la
ecuación y la lucha contra el accidente, cuya incidencia se manifiesta sólo sobre el
segundo miembro de aquella ecuación.

De los breves comentarios expuestos acerca del estudio o análisis de la Seguridad y de


su persecución a través de la Protección, puede deducirse la existencia de un conjunto
de riesgos que inciden sobre otros conjunto de sujetos sometidos que dichos riesgos
(pacientes de los daños y/o pérdidas que causan tales accidentes).

Por ello, podemos considerar a dichos conjuntos como:


Objetos de Seguridad; el que incluye a los sujetos agentes de los daños o pérdidas;
Riesgos.

Objetos de Protección; el que incluye a los riesgos pacientes de los daños y/o pérdidas;
personas y bienes (naturales o patrimoniales)

La Protección como vía para alcanzar la Seguridad contra cualquier riesgo -accidente,
debe plantearse como el conjunto de actividades encaminadas a evitar el
desencadenamiento del accidente (prevención) y si esto no es posible -que aumenten o
reduzcan sus consecuencias por lo que podemos hablar de Lucha.

Para llevar a cabo estas actividades han de conjugarse una serie de medidas y medios de
protección tanto humanos como naturales por lo que la Protección implica las siguientes
funciones: Planificación, Gestión, Coordinación y una Actuación operativa, los
cuales se aplican sobre aquellas medidas y medios anteriormente citados. A su vez cada
una de estas funciones comprende varias actuaciones, más o menos desarrolladas según
la naturaleza del accidente y su caracterización en función del ámbito, extensión,
naturaleza y severidad con que se manifiesta.

El concepto "protección" enlaza inequívocamente con el correspondiente "accidente"


por lo que como consecuencia a cada accidente le corresponde una protección
hablaremos entonces de Protección contra incendios, Protección contra seísmos,
Protección contra explosiones y así elaboraríamos una larga lista de protecciones a las
que el progreso nos obliga continuamente.

Sin embargo, se ha generalizado el uso de un léxico, que aún resultando a veces


ambiguo en cuanto a su contenido, resulta útil por su concisión, siempre que se asuma
claramente el "alcance" de la protección de que se está hablando.

Así ocurre, por ejemplo, cuando se hable de Protección Integral de un cierto ámbito, tal
como en establecimiento industrial, un hospital, un edificio de oficinas, etc. En este caso
se está intentando expresar que se han acumulado (integrado) en las funciones de
Protección todos los riesgos-accidentes presentes en dicho ámbito independientemente
de la naturaleza y familia que pertenezca como por ejemplo: los derivados del trabajo,
transporte, intrusión, robo, fuego, explosión, etc.

Obviamente, un repaso a todos estos riesgos-accidentes pone de manifiesto que la


Protección Integral nunca comprende a todos los riesgos posibles, sino que una
selección de los presentes en el ámbito considerado, y de aquí se deriva la ambigüedad
del término.
Elaboración de un Plan General de Seguridad
Preventiva.
1. INDICE

1. Objetivo y campo de aplicación


2. Referencias
3. Definiciones
4. Criterios básicos del Plan General de Seguridad Preventiva.
5. Contenido del Plan General de Seguridad Preventiva
6. Pasos a seguir para la realización del Plan General de Seguridad
Preventiva

2.- OBJETIVO.

Establecer las bases para la elaboración del Plan General de Seguridad Preventiva, el
cual contenga una organización y una serie de procedimientos para actuar en el caso de
la comisión de un hecho antisocial en contra de un determinado organismo.

Campo de aplicación: Las Recomendaciones que establece la presente Norma no son de


carácter obligatorio, y se dirigen a los Organismos que por sus características y
actividad propia requieren contar con una organización y serie de procedimientos o
estrategias para actuar en el caso de la comisión de un acto antisocial que afecte sus
intereses.

3.- DEFINICIONES

Para efectos de la presente Norma, se establecen las siguientes definiciones:

3.1.- Plan General de Seguridad Preventiva.- Son aquellos documentos que contienen
los lineamientos establecidos por un organismo, los cuales tienden a prevenir en el
mayor grado posible todo hecho antisocial contra la seguridad de las personas, objetos,
mercancía, información, documentos, instalaciones, valores, equipo y bienes en general
dentro de la institución.

3.2.- Estrategias.- Conjunto de disposiciones mediante los cuales se alcanza un objetivo


o fin determinado.

3.3.- Hecho antisocial.- Es aquél acto que vulnere algún bien jurídico, tipificado o no
como delito.

3.4.- Amenaza: Es todo daño o peligro previsible a personas, bienes e información.

3.5.- Riesgo: Toda causa potencial que pueda generar con cierta probabilidad y cierta
certidumbre acontecimientos de los que resulten daños y/o pérdidas de cualquier índole.
3.6. Seguridad Preventiva: Es la protección de la vida, integridad física, bienes y
posesiones, a través de un análisis de riesgos, acciones y medidas precautorias
pertinentes, que tienen como finalidad la reducción de contingencias o eventualidades
en el mayor grado posible ante hechos de carácter natural o de conductas antisociales.

3.7.- Siniestro: Es la realización del riesgo.

3.8 - Zonas vitales: Espacios físicos vulnerables de la institución cuyo daño puede
paralizar parcial o totalmente el funcionamiento de la misma.

3.9.- Zonas vulnerables: Espacios físicos de las instalaciones de fácil acceso o


destrucción que pueden implicar un paro parcial o total del funcionamiento.

3.10.- Zonas sensibles: Zonas físicas endebles de la institución que una vez dañadas
permiten el acceso a la misma o que implican un cierto daño físico a la estructura.

3.11.- Anillos de Seguridad: Son los espacios físicos segmentados dentro de las
instalaciones de la institución a efecto de realizar un análisis cualitativo de la estructura
física detectando zonas y puntos sensibles, vitales y vulnerables en las mismas.

4.- CRITERIOS BÁSICOS DEL PLAN DE SEGURIDAD PREVENTIVA.

4.1.- Todo Plan de Seguridad Preventiva, debe ser básico, entendible, flexible en su
funcionamiento, conocido y practicado por quienes deben llevarlo a cabo.

4.2.- Básico: Que contenga los elementos mínimos para permitir dar una primera
respuesta de emergencia a los supuestos de comisión de actos antisociales hacia los que
se tenga vulnerabilidad de acuerdo a características, tiempo y lugar. Esta respuesta debe
ser lo más completa posible pero a la vez entendible y sencilla. Ello supone que debe
contemplar las tareas de prevención, detección, retardo y control así como de reacción
del hecho antisocial. Sobre ésta respuesta inicial, debe integrarse de manera ordenada
toda la ayuda exterior a las instalaciones o áreas afectadas por la comisión de algún
hecho antisocial permitiendo la mejor organización de actividades prosociales y de
emergencia.

4.3.- Entendible: Todo Plan de Seguridad Preventiva debe ser redactado con un lenguaje
escrito sencillo y común, accesible a aquellos a quienes va dirigido.

4.4.- Flexible: La respuesta del Plan a cada una de las diversas situaciones presentadas
debe ser flexible a las necesidades del momento permitiendo una rápida transferencia de
los recursos humanos y materiales de manera que puedan brindar un eficaz y eficiente
resultado, es decir, los recursos deben ser reajustados a las necesidades de cada
eventualidad. Todo lo anterior sin que se llegue a la improvisación.
4.5.- Conocido: El Plan de Seguridad Preventiva debe ser ubicado e identificado en su
contenido por las personas que van a responder a él con el objetivo de su eficaz
aplicación.

4.6.- Practicado: En todo plan preventivo de seguridad deben de realizarse simulacros


con la finalidad de que las personas se familiaricen con la ejecución del mismo y
llevarlo a la práctica de una manera eficaz en el momento oportuno.

Para lograr lo anterior, se deberá incluir en el Plan de Seguridad Preventiva, un anexo


de formación, que deberá ser:

4.7.- Probado: El plan de seguridad preventiva debe ser verificado para su mejor
eficiencia mediante simulacros parciales o totales de las áreas que integran la
institución. Los simulacros parciales permiten probar la respuesta del plan en
determinadas áreas sin necesidad de movilizar al resto de las personas involucradas. Los
simulacros generales dan una valoración global de la eficiencia del Plan permitiendo
una óptima organización en su implementación.

Tras la realización de cualquier tipo de simulacro parcial o total se debe realizar una
reunión de cada una de las áreas para valorar la eficiencia del Plan, respectivamente.

4.8.- Actualizado: Todo Plan debe ser periódicamente revisado con objeto de ajustar los
lineamientos a los cambios y necesidades surgidos de acuerdo al tiempo y lugar del
organismo. Estas revisiones conllevan a la existencia de una Comisión de Actualización
del Plan de Seguridad Preventiva, encargada de elaborar las modificaciones necesarias,
de difundirlas y de supervisar que se lleven a cabo los lineamientos establecidos.

5.- CONTENIDO DEL PLAN GENERAL DE SEGURIDAD PREVENTIVA.

5.1.- Objetivos.

• Personas que intervendrán ante cualquier eventualidad de acuerdo a las


circunstancias presentadas.
• Organización de las actividades a efectuar intra o extramuros por parte de los
integrantes de la institución.
• Identificación y divulgación de puntos estratégicos donde se encuentre el
material de apoyo para reaccionar ante cualquier eventualidad.
• Funciones específicas para todas las personas que intervienen ante la comisión
de cualquier acto antisocial.
• Planos y diagramas de referencia para la aplicación de los procedimientos que se
señalen en el contenido del presente plan.
• Croquis y diagramas de evacuación de las instalaciones.

NOTA: Se recomienda que para la realización de su Plan General de Seguridad,


se asesore de profesionales especializados, o bien, acuda a las instancias
correspondientes de certificación, donde se le otorgará la orientación necesaria.
6.- PASOS A SEGUIR PARA LA REALIZACIÓN DEL PLAN GENERAL DE
SEGURIDAD PREVENTIVA.

6.1.- Trabajo de campo.

En esta etapa se deberá recopilar toda la información de carácter general que incluya
elementos como: cartografía, topografía, espacio físico de las instalaciones, vías de
comunicación, datos históricos estadísticos sobre incidentes en el lugar, datos sobre
población y servicios, información sobre medidas de seguridad previamente
establecidas, así como un estudio del espacio interior de las instalaciones identificando
los puntos de acceso, tránsito y evacuación.

6.2.- Análisis de riesgos.

A fin de poder realizar el análisis de referencia se deberán identificar las zonas


vulnerables de la estructura física, los riesgos de la propia seguridad de las
instalaciones, el probable agente lesivo, paralelamente se deberán establecer las medidas
de seguridad adecuadas a las necesidades de cada institución.

Identificar las zonas vulnerables tomando en consideración aspectos como:

• Características de la estructura física.


• Puntos débiles en las instalaciones.
• Actividad del organismo.
• Probable magnitud del daño que se pudiera provocar.
• Posibles alteraciones en la operatividad de la institución.

6.3.- Determinación de riesgos y amenazas.

Para determinar se sugiere:

• Analizar antecedentes de eventualidades.


• Estudiar el objeto de protección.
• Analizar instalaciones y espacio físico.
• Hacer un repaso del catálogo general de amenazas.

Al revisar detalladamente las amenazas, determinar las vulnerabilidades que se


pudiesen encontrar dentro de la institución, se empezarán a establecer las
medidas de seguridad adecuadas contando además con un Plan General de
Amenazas propio determinado por sus propias actividades y características.

6.4.- Estudio del agente lesivo.

Para la realización del estudio del agente, se deberá tomar en cuenta:

• Modus Operandi.
• Posibles motivaciones para causar el daño.
• Conocimientos sobre la posible información que el agente pueda tener sobre la
institución.
• Posibilidades y probabilidades de daño.
• Conocimiento de las actividades antisociales más recientes del agente.
• Debilidades operacionales del agente.

El estudio de las amenazas y del agente lesivo se encuentran muy


interrelacionados, por tanto, pueden analizarse en documentos por separado o
bien, en uno solo e ir definiendo las medidas de seguridad necesarias.

6.5.- Vulnerabilidades.

Por último, se valorarán previamente los puntos débiles en la estructura de las


instalaciones de los diversos organismos en función de la potencialidad real de
la amenaza del agente lesivo.

Estos puntos estarán determinados por las condiciones de exposición del objeto
o sector a proteger, a la probabilidad de que el bien sea dañado, buscando
identificar los orígenes potenciales de la amenaza y las consecuencias de la
eventualidad.

Se considerarán puntos vulnerables, entre otras:

• Espacio perimetral deficiente


• Procedimientos de control deficientes de acceso a las instalaciones.
• Falta de coordinación con las fuerzas de Seguridad Pública.
• Falta de equipo de comunicación y medios tecnológicos para la seguridad física.
• Alumbrado deficiente.
• Personal de seguridad insuficiente y deficiente en capacitación.
• No contar con las vías de acceso adecuadas al área perimetral.
• Edificaciones con muchas puertas y ventanas que impliquen una endeble
seguridad de las mismas.
• Instalaciones de drenaje de grandes dimensiones sin rejillas protectoras.
• Deficiencias en comunicación del área de seguridad con altos mandos en el
organismo.

6.6.- Áreas de seguridad.

Estas deberán determinarse por cada organismo en lo particular de acuerdo a su


naturaleza en virtud de la diversidad de riesgos y amenazas.

De acuerdo al siguiente esquema se pueden clasificar las áreas de seguridad


atendiendo a la estructura, características y condiciones de probabilidad en
eventualidades que en ellas se presente: I Baja, II Media, III Alta, IV Muy alta.

6.7.- Niveles De Protección

Medidas que se podrán adoptar según sea el nivel de protección determinado y


establecido, y determinadas de acuerdo a:

o Clasificación del organismo


o Grado de vulnerabilidad, y
o Nivel de riesgo conforme a las amenazas y al agente lesivo.
Nivel de protección:

Bajo:

o Acceso controlado.
o Medidas de seguridad básicas .
o Personal capacitado.
o Buena iluminación.
o Buena supervisión.
o Contar con Plan de Seguridad Preventiva.

Medio:

o Impedir, detectar, evaluar, reaccionar ante cualquier eventualidad.


o Contar con una zona de seguridad perimetral.
o Contar con equipos detectores de acceso avanzados.
o Personal capacitado.
o Buena supervisión.
o Buena iluminación.
o Contar con Plan de Seguridad Preventiva.
o Implementación de patrullaje.

Alto:

o Impedir, detectar, evaluar, reaccionar y neutralizar cualquier


eventualidad.
o Detección perimetral con iluminación y control de accesos por medio de
inspección automatizado y C.C.T.V.
o Sistema de alarma centralizado y alimentación de energía, redundantes.
o Contar con personal capacitado.
o Contar con otros sistemas de detección avanzados.
o Implementar un Plan de Seguridad Preventiva.
o Mantener coordinación con elementos de seguridad exteriores.
o Contar con unidad de patrullaje.
o Contar con unidad de intervención (reacción).

Los organismos una vez que hayan determinado cuales son sus zonas más vulnerables y
requerimientos en el nivel de protección, establecerán de acuerdo a la presente Norma y
a las Normas con las que ésta se complementa las medidas de seguridad que requieran
así como los procedimientos y estrategias de reacción que se consideren adecuados, que
en su conjunto integrarán el Plan General de Seguridad Preventiva.

Se sugiere que las instituciones destinen una zona de alta o máxima seguridad con la
finalidad de poder concentrar personas, mercancías, equipos o cualquier otro objeto que
requiera de especial protección o que corra inminente peligro, en caso de una
eventualidad.

Estas podrán ser áreas abiertas para el caso de contingencias ambientales o propias de
las actividades de la entidad; o áreas cerradas, para el caso de eventualidades
provocadas por hechos antisociales en la misma institución en donde se requiera el
resguardo de personas u objetos que se encuentren dentro de dicho espacio, a efecto de
salvaguardar su integridad física.

Una vez determinadas las zonas de seguridad y niveles de protección requeridos en cada
entidad, se sugiere elaborar el diseño preliminar de la seguridad física de la entidad que
podrá realizarse por el Responsable de la Seguridad.

En esta etapa se obtendrá de todo o analizado anteriormente: la "Solución conceptual


ideal", la definición de los medios de protección necesarios, así como los siguientes
documentos:

o Planos iniciales.
o Planos de construcción y componentes de seguridad en la institución.
o Lista de equipos.
o Diagrama del sistema de seguridad .
o Resumen de adquisiciones de equipo de seguridad con las debidas
especificaciones.
o Análisis detallado del diseño preliminar y costo estimado.
o Requerimientos funcionales.
o La descripción en la integración y utilización de los recursos destinados a
implementar la seguridad.
o Crear procedimientos especiales de reacción ante la eventualidad.
o Registro de los recursos humanos con que se cuente y funciones
asignadas.

Una vez que se han obtenido los conceptos de análisis y de identificación de las
diferentes zonas de la instalación mediante los anillos de seguridad, se inicia el diseño
del Sistema de Seguridad Preventiva de acuerdo a la identificación de los medios de
protección que estarán enfocados a disminuir las amenazas y a cubrir las diferentes
zonas vulnerables identificadas.

6.8.- Diseño final.

Es la etapa de enlace con las áreas directivas y de administración se deberá intercambiar


información y analizar detalladamente el Plan de Seguridad Preventiva revisando toda
la documentación recopilada realizando los ajustes necesarios considerando las
limitaciones.
El DIRECTOR DE SEGURIDAD
• 1. Presentación.
• 2. Legislación aplicable.
• 3. Análisis de estos preceptos
• 4. Especialidad del Director de Seguridad.
• 5. Otras figuras afines.
• 6. El futuro.
• 7. Resumen.

1.- Presentación.

Es la figura del máximo responsable de la seguridad de una Empresa u Organismo,


tanto público como privado, en la que esté constituido un Departamento de Seguridad.

En la actual legislación española sobre Seguridad Privada, que citaremos más adelante,
no está bien definida ni diferenciada esta figura de la del Jefe de Seguridad de una
Empresa de Seguridad Privada.

El incremento de la demanda de seguridad, en todos los niveles, debe diferenciar


claramente entre el Jefe de Seguridad de la empresa y el Director de Seguridad al frente
de un Departamento de Seguridad.

La finalidad del Departamento de Seguridad será garantizar la protección de las


personas, los bienes, valores, negocio de la empresa, y el normal funcionamiento de los
servicios.

Y el varias veces citado Director de Seguridad debe tener una amplia y especializada
formación técnico-profesional.

2. Legislación aplicable.

Principalmente, y como base del presente trabajo, la Ley 23/1992, de Seguridad Privada
y el Reglamento de Seguridad Privada, conforme al RD 1123/2001, de 19 de octubre,
por el que se modifica parcialmente el Reglamento de Seguridad Privada, aprobado por
RD 2364/1994, de 9 de diciembre.

Y podría añadir que sobre todo el Reglamento. Citaremos los artículos que hacen
referencia a la figura del Director de Seguridad:

Art. 117.- Director de Seguridad.

1.- En los supuestos previstos en el artículo 96.2 de este Reglamento, al frente del
departamento habrá un director de seguridad designado por la entidad, empresa o grupo
empresarial, que ejercerá las funciones determinadas en los artículos 95, 97 y 98,
excepto las previstas en los párrafos d) y h) del artículo 95.
2.- En aquellas entidades y empresas de seguridad en las que el departamento de
seguridad se caracterice por su gran volumen y complejidad, en dicho departamento
existirá, bajo la dirección de seguridad, a la que corresponderán las funciones del
director de seguridad, la estructura necesaria, con los escalones jerárquicos y
territoriales adecuados, al frente de los cuales se encontrarán los delegados
correspondientes.

Art. 95.- Funciones:

a. El análisis de situaciones de riesgo y planificación y programación de las


actuaciones precisas para la implantación y realización de los servicios de
seguridad.
b. La organización, dirección e inspección del personal y servicios de seguridad
privada.
c. La propuesta de los sistemas de seguridad que resulten pertinentes, así como la
supervisión de su utilización, funcionamiento y conservación.
d. (exclusiva del Jefe de Seguridad).
e. La coordinación de los distintos servicios de seguridad que de ellos dependan
con actuaciones propias de protección civil, en situaciones de emergencia,
catástrofe o calamidad pública.
f. Asegurar la colaboración de los servicios de seguridad con los de las
correspondientes dependencias de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
g. En general, velar por la observancia de la regulación de seguridad aplicable.
h. (exclusiva del jefe de seguridad).

Art. 66.- Colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

1.- El personal de seguridad privada tendrá obligación especial de auxiliar a las Fuerzas
y Cuerpos de Seguridad en el ejercicio de sus funciones, de prestarles su colaboración y
de seguir sus instrucciones en relación con las personas, los bienes, establecimientos o
vehículos de cuya protección, vigilancia o custodia estuvieren encargados.

2.- En cumplimiento de dicha obligación y de lo dispuesto en la Ley Orgánica de


Protección de la Seguridad Ciudadana, deberán comunicar a las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad, tan pronto como sea posible, cualesquiera circunstancias o informaciones
relevantes para la prevención, el mantenimiento o restablecimiento de la seguridad
ciudadana, así como todo hecho delictivo de que tuviesen conocimiento en el ejercicio
de sus funciones.

Art. 96.- Supuestos de existencia obligatoria. (del departamento de seguridad).

2. El mando de los servicios de seguridad se ejercerá por un director de seguridad:

a. En las empresas o entidades que constituyan, en virtud de la disposición general


o decisión gubernativa, departamento de seguridad.
b. En los centros, establecimientos o inmuebles que cuente con un servicio de
seguridad integrado por 24 o más vigilantes de seguridad o guardas particulares
del campo, y cuya duración prevista supere un año.
c. Cuando así lo disponga la Dirección General de la Policía para los supuestos
supranacionales, o el Gobernador Civil de la provincia, atendido el volumen de
medios personales y materiales, tanto físicos como electrónicos, el sistema de
seguridad de la entidad o establecimiento, así como la complejidad de su
funcionamiento y el grado de concentración de riesgo.

Art. 97.- Comunicación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Los ...directores de seguridad, canalizarán hacia las dependencias de las Fuerzas y


Cuerpos de Seguridad las comunicaciones a que se refiere el artículo 66 del
Reglamento, y deberán comparecer a las reuniones informativas o de coordinación a
que fueren citados por las autoridades policiales competentes.

Art. 100.- Comunicación de altas y bajas.

Las empresas de seguridad y las entidades con departamento de seguridad comunicarán


a la Dirección General de la policía las altas y bajas de los jefes de seguridad y de los
directores de seguridad, respectivamente, dentro de los cinco días siguientes a la fecha
que se produzcan.

Art. 115.- Departamento de seguridad facultativo.

Las empresas industriales, comerciales o de servicios, y las entidades públicas o


privadas, que, sin estar obligadas a ello- por no estar comprendidas en los supuestos
regulados en el artículo 96 del presente Reglamento-, pretendan organizar un
departamento de seguridad, con todos o alguno de los cometidos enumerados en el
artículo siguiente, deberán disponer de un director de seguridad al frente del mismo, y
comunicarlo a la Subdelegación del Gobierno, si el ámbito de actuación no excediera
del territorio de una provincia, y, en todo caso, al Director General de la Policía.

Art. 116.- Cometidos del departamento de seguridad.

El departamento de seguridad obligatoriamente establecido, único para cada entidad,


empresa o grupo empresarial y con competencia en todo el ámbito geográfico en que
éstos actúen, comprenderá la administración y organización de los servicios de
seguridad de la empresa o grupo, incluso, en su caso, del transporte y custodia de
efectos y valores, correspondiéndole la dirección de los vigilantes de seguridad o
guardas particulares del campo, el control del funcionamiento de las instalaciones de
sistemas físicos y electrónicos, así como del mantenimiento de éstos y la gestión de la
información que generen.

Art. 119.- Departamento de Seguridad y central de alarmas.

1.- En todos los bancos, cajas de ahorro y demás entidades de crédito, existirá un
departamento de seguridad, que tendrá a su cargo la organización y administración de la
seguridad de la entidad bancaria o de crédito, de acuerdo con el artículo 116 de este
Reglamento.
3.- Análisis de estos preceptos.

La legislación española en materia de seguridad privada sigue dejando a la figura del


Director de Seguridad sin concretar, dando la sensación de algo que se estaba
configurando pero que no se supo culminar.

No se concretó la diferenciación clara de las figuras del Director y del Jefe de


Seguridad.

El Jefe de Seguridad, y lo decíamos en el punto primero, está encuadrado dentro de las


Empresas de Seguridad reguladas por el artículo 5 de la Ley de Seguridad Privada,
siendo el responsable del personal de vigilancia de la Empresa. Por tanto, todas las
empresas de seguridad deberán contar con un Jefe de Seguridad.

El Director de Seguridad es la figura del máximo responsable de la Seguridad de una


Empresa u Organismo, tanto público como privado, en la que esté constituido un
Departamento de Seguridad.

Cabe preguntarnos por qué reglamentariamente no se reguló cada una de las funciones
de estos dos profesionales de seguridad, diferenciando el desempeño de cada una de
estas figuras.

Y otra más, antes de seguir adelante, porque no quedó clara la pertenencia del director
de seguridad al personal de seguridad privada, no como una especialización del Jefe de
Seguridad, sino como profesional competente en el ámbito de sus funciones y
responsabilidades: Los jefes de Seguridad deberán ser los profesionales de la Empresa
prestadora de los servicios de seguridad y el Director de Seguridad será el profesional
que dirija el Departamento de Seguridad de la Empresa que recibe esos servicios de
seguridad.

4.- Especialidad del Director de Seguridad.

La formación que debe recibir una persona para conseguir la titulación y habilitación
como Director de Seguridad, le lleva a ser un experto en materias tales como:

1º.- Seguridad integral:

o Seguridad contra actos antisociales.


o Seguridad contra incendios.
o Seguridad y salud laboral.

2º.- Conocer los riesgos y amenazas:

o En función del sujeto o agente causante del daño.


o Sujeto receptor de los daños.
o Su ámbito y localización.

3º.- Ser un experto en análisis y evaluación de riesgos.

4º.- Conocer los medios técnicos de protección:


o Medios pasivos y activos.
o Y dentro de ellos, los que son de protección contra actos sociales.
o Y los de protección contra incendios.
o Y de protección y salud laboral.

5º.- Conocer, gestionar y dirigir los servicios de seguridad.

o Centralización, recepción y control de alarmas.


o Custodia de valores y su transporte.
o Ingeniería y consultoría.
o Instalación y mantenimiento de sistemas de seguridad.
o Vigilancia.

6º.- Conocer otros aspectos importantes relacionados:

o Formación del personal vigilante.


o Investigación privada.
o Bases para el funcionamiento y la contratación de los servicios de
seguridad.

7º.- Elaborar medidas organizativas:

o Plan Director de Seguridad.


o Plan de autoprotección y emergencias.
o Plan de conservación y mantenimiento.
o Procedimientos operativos de seguridad.
o Planes de seguridad.
o Plan de contingencia.

8º.- Conocer y estar al día en materia de legislación y normativa:

o Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana.


o Ley de Seguridad Privada.
o Ley de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social.
o Ley de organización y funcionamiento de la Administración General del
Estado.
o Reglamento de Seguridad Privada, con sus RD posteriores.
o RD por el que se regula la acreditación de la aptitud psicofísica necesaria
para tener y usar armas y para prestar servicios de seguridad.
o Orden por la que se regula la organización y funcionamiento de las
Comisiones Mixtas de Coordinación de Seguridad Privada.
o Diferentes Ordenes Ministeriales y Resoluciones que concretan aspectos
del Reglamento.
o Norma básica de edificación.
o Ley de Prevención de Riesgos laborales.
o Reglamento de los Servicios de Prevención. Modificaciones posteriores
del mismo.
o Normas UNE.
o Legislación sobre estupefacientes (art. 78 del RSP: los vigilantes de
seguridad deberán impedir el consumo ilegal de drogas tóxicas,
estupefacientes o sustancias psicotrópicas en el interior de los locales o
establecimientos o instalaciones objeto de su vigilancia y protección).

9º.- Protección y salud laboral.

o Protección y salud laboral.

Según esto, las funciones del Director de Seguridad que se deberían haber recogido en
el Reglamento de Seguridad Privada deberían ser:

Al Director de Seguridad le corresponde la dirección, coordinación, supervisión y


administración, con exclusividad, del departamento de seguridad, mediante el
desempeño de las siguientes funciones:

a. El análisis de situaciones de riesgo que puedan afectar a la vida de las


personas y al patrimonio (bienes e información) pertenecientes a la
Empresa o entidad objeto de la protección.
b. La planificación, organización y control de las actuaciones precisas para
la implantación y realización de los servicios de prevención y protección
de seguridad conducentes a prevenir, proteger y reducir la manifestación
de riesgo con medios y medidas precisas.
c. La organización, dirección e inspección de los servicios de seguridad y
del personal componente de los mismos.
d. Dirección en la elaboración y diseño de los proyectos de seguridad así
como de su funcionamiento y conservación.
e. Realización de funciones de supervisión de los sistemas de seguridad así
como de su funcionamiento y conservación.
f. Será el profesional competente en la recepción y certificación del
proyecto de instalación de sistemas de seguridad, en lo referente a su
correcto funcionamiento y adecuación al riesgo del centro protegido.
g. Será el responsable de que los sistemas de seguridad instalados y las
empresas de seguridad contratadas, estén debidamente homologadas por
los Organismos competentes.
h. Será de su competencia el visado de los contratos de servicios de
seguridad contratado por la Entidad a la que representa, siendo este
requisito imprescindible para su autorización por parte del Ministerio del
Interior.
i. Será el responsable de la elaboración, desarrollo e implantación del Plan
de Autoprotección, en el que se incluirán, entre otros, el Plan de
Emergencias, contra incendios, análisis de riesgos, evacuación, etc.
Abarcando todos aquellos medios técnicos y medidas organizativas
tendentes a la reducción y eliminación de todo tipo de riesgos para la
seguridad de las personas y patrimonio de la Empresa u Organismo.
j. Actuará como interlocutor de la Empresa u Organismo en la que ejerza
sus funciones frente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y
los Organismos de Protección Civil.
k. Elaborará las auditorías de seguridad.
l. Diseñará los Planes de Protección Personal necesarios para las personas
de la Empresa u Organismo y que hace referente el artículo 17.1 de la
Ley de Seguridad Privada.
m. Velará por la observancia de la regulación de seguridad aplicable.

Tales funciones precedentes no son más que la enumeración de las que en la actualidad
ejercen en el desempeño de su trabajo en el ámbito empresarial, y para las que se
forman mediante los cursos autorizados por el Ministerio del Interior y con el apoyo de
las Universidades.

Se destaca, por tanto, la diferenciación de las funciones que ejercen el Director de


Seguridad de las que regulan al Jefe de Seguridad. Insistiendo en la idea de que el
primero dirige la seguridad en una empresa u organismo desde todos los ángulos,
analizando la amenaza de la misma frente a los riesgos, proponiendo medidas técnicas y
organizativas y gestionando la seguridad. El jefe de seguridad es el responsable de la
Empresa de Seguridad prestadora de los servicios.

5. Otras figuras afines.

En los últimos años se han creado figuras relacionadas con la Seguridad que han
quedado fuera del ámbito de gestión del Director de Seguridad, diversificando las
funciones que podían estar bajo un mismo profesional, con formación y conocimientos
integrales de la seguridad.

Y, sorprendentemente, se han legislado haciendo que tales figuras afines sean


obligatorias en su ámbito de aplicación, lo que no se ha hecho, a mi entender, con el
Director de Seguridad:

o Consejero de Seguridad.
o Técnico en prevención de riesgos laborales.
o Director de Seguridad de la información.

¿Qué es el Consejero de Seguridad? Esta figura debe existir en todas las empresas que
realicen transportes de mercancías peligrosas por carretera, ferrocarril o por vía
navegable, así como en las que efectúen operaciones de carga y descarga de dichas
mercancías, salvo en los supuestos exentos previstos en el artículo 3 del Real Decreto
1566/1999 (transportes efectuados por o bajo la responsabilidad de las Fuerzas Armadas
y de la Guardia Civil y empresas cuyas actividades de transporte estén por debajo de los
límites establecidos).

Estas funciones debieron ser asumidas por la figura del Director de Seguridad,
otorgándole un nuevo campo de actuación, como vienen reclamando las asociaciones
profesionales desde que tal figura comenzó a elaborarse en los proyectos legislativos y
desde su publicación en el BOE. Porque es posible que una empresa dedicada al
transporte de mercancías peligrosas no se encuentre en ninguno de los supuestos
contemplados por el Reglamento de Seguridad Privada y, en consecuencia, no esté
obligada a disponer de un Director de Seguridad, ni lo haya contratado
facultativamente; sin embargo, y salvo que se dé alguna de las exenciones contempladas
en el artículo 3 del RD 1566/1999, como norma general, dicha empresa sí tendrá que
contar obligatoriamente con un Consejero de Seguridad.
¿Qué es el técnico en prevención de riesgos laborales? Es una figura que debe existir
obligatoriamente en toda empresa de más de 500 trabajadores, integrado dentro de un
servicio de prevención propio o ajeno a la empresa, conforme a lo dispuesto en la Ley
31/1995 y en el RD 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los
Servicios de Prevención.

Para esta Ley se entiende como Servicio de Prevención al conjunto de medios humanos
y materiales necesarios para realizar las actividades preventivas a fin de garantizar la
adecuada protección de la seguridad y la salud de los trabajadores, asesorando y
asistiendo para ello al empresario, a los trabajadores y a sus representantes y a los
órganos de representación especializados. Para el ejercicio de sus funciones, el
empresario deberá facilitar la información necesaria, conforme se recoge en la Ley y el
Reglamento.

Y el área de la seguridad de los sistemas de información. Un informe realizado por la


firma de analistas Giga Group, publicado el 21 de marzo pasado, dice que la figura del
responsable de seguridad de sistemas de información está tomando cada vez más
protagonismo dentro de las compañías.

Muchas grandes empresas están tomando conciencia de la necesidad de crear unidades


permanentes responsables de la gestión de seguridad de sistemas de información, que
pongan en marcha programas de seguridad eficientes y de calidad. Hasta la fecha, en la
mayoría de las empresas la gestión de la seguridad se ha realizado de forma
fragmentada, reactiva e improvisadora, lo que origina una baja preparación ante ataques
a los sistemas, ya sea por virus, hackers o usos inadecuados desde dentro de la propia
organización.

En el análisis se han detectado cuatro elementos clave a la hora de implantar programas


de seguridad eficientes:

1º.- Gestión.

2º.- Personal dedicado.

3º.- Presupuestos coherentes y realistas.

4º.- Posibilidades de medición con las que evaluar de forma práctica las mejoras.

Una buena parte de los responsables de seguridad con los que se ha tenido contacto para
la elaboración de este informe han afirmado que el entorno ideal en cuanto a seguridad
se caracterizaría por:

1º.- Existencia de un departamento dedicado a gestionar la seguridad,

2º.- Dirigido por un responsable con varios años de experiencia en la materia,

3º.- Con personal cualificado y entrenado en seguridad y

4º.- Que contara con el soporte de consultores externos y asesores en seguridad que
ayuden a la toma de decisiones.
6. El futuro.

Se hace necesario definir con claridad las empresas, entidades y organismos que deben
contar con un Departamento de Seguridad a cuyo frente habrá un Director de Seguridad:

a. En los casos previstos en los artículos 96, 115, 116 y 119 del Reglamento
de Seguridad Privada.
b. En empresas, entidades y locales, públicos y privados, cuyo nivel de
ocupación sea igual o mayor a 500 personas.
c. En Hoteles de más de 200 habitaciones.
d. En edificios administrativos con altura superior a 28 m o superficie
superior a los 1.000 metros cuadrados.
e. En establecimientos o locales, públicos o privados, de reunión o
espectáculo, cuya ocupación sea de 500 personas o más.
f. En establecimientos docentes cuya ocupación sea de 2.000 alumnos o
cuya altura supere los 14 metros sobre rasante.
g. En establecimientos comerciales cuya planta sea superior a 1.000 metros
cuadrados o cuando su altura sea superior a los 14 metros sobre rasante.
h. En edificios de industria y almacenamiento cuando su carga de fuego sea
superior a las 800 Mcal/m2.

La diferenciación entre el apartado b) y el e), quiere señalar la diferenciación entre


locales de ocupación habitual de más de 500 personas (un pabellón deportivo) o de
ocupación esporádica de más de 500 personas (un local habilitado como sala de fiestas
para una celebración concreta).

El legislador debe dar un campo de actuación obligatorio, donde deba estar el Director
de Seguridad en la misma línea que se ha legislado para el Consejero de Seguridad o
para los Servicios de Prevención de riesgos laborales. Porque en la actualidad hay en
España más de 1.000 Directores de Seguridad formados y habilitados por el Ministerio
del Interior, con un nivel de preparación muy elevado.

Estoy seguro que si la legislación española en materia de seguridad privada estuviese en


la línea de lo que se ha venido apuntando en las páginas anteriores, y aún teniendo
presente que la seguridad absoluta no existe, hubiese sido más difícil que se diesen
casos como el del Pabellón Manuel Carpena.

Y, además, probablemente se habría ya encontrado parte de la solución para el problema


de la seguridad en los estadios deportivos, que ha requerido la constitución de un grupo
de trabajo para estudiar las fórmulas con las que poner coto a los ultras y erradicar la
violencia de los estadios (Madrid, 9 de mayo).

El reconocimiento al usuario de seguridad y en su representación el Director de


Seguridad, es necesario que se realice en todo su potencial y este director de seguridad,
debe asumir dentro de las empresas todas las competencias relacionadas con su
actividad.
Hay que intentar que se establezca el proyecto de seguridad de una forma general,
proyecto que debe ser realizado por el director de seguridad para lo que está habilitado y
preparado.

7. Resumen.

El Director de Seguridad es la figura del máximo responsable de la seguridad de una


Empresa u Organismo, tanto público como privado, en la que esté constituido un
Departamento de Seguridad.

La legislación española en materia de seguridad privada no ha desarrollado


satisfactoriamente la figura del Director de Seguridad, a diferencia del tratamiento que
el legislador ha dado a otras figuras afines, como son el Consejero de Seguridad y el
Técnico en Prevención de Riesgos Laborales.

El legislador debe definir con claridad las empresas y organismos que deben contar con
Departamento de Seguridad.

Reconocer al usuario de seguridad y en su representación el Director de Seguridad, es


necesario que se realice en todo su potencial y este director de seguridad, debe asumir
dentro de las empresas todas las competencias relacionadas con su actividad.