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EDAD CONTEPORÁNEA-KANT, FICHTE, SCHELLING, HEGEL, SCHOPENHAUER,

KIERKEGAARD, MARX, COMTE.


EDAD CONTEMPORÁNEA
La Edad Contemporánea es el periodo específico actual de la historia del mundo occidental (cuarto
periodo de la Historia Universal, según la división europea de la historia) que se inició a partir de la
Revolución Francesa (1789 D.C.) y que sigue su proceso hasta el presente.
El inicio de la Edad contemporánea fue bastante marcado por la corriente filosófica de la Ilustración,
que elevaría la importancia de la Razón. Había un sentimiento de que las ciencias van siempre
descubriendo nuevas soluciones para los problemas humanos y que la civilización humana
progresaría cada año con los nuevos conocimientos adquiridos.
La Edad Contemporánea se inició en el siglo XVIII durante el estallido de la Revolución Francesa,
en este periodo la filosofía dio una valorización a la ciencia y extendió su método científico a otras
disciplinas, presentando las siguientes características positivistas, como el completo desprecio por
todo lo que estuviera alejado de la experiencia sensible y concreta.
Hechos de la edad contemporánea

 Revolución Francesa.- La Revolución Francesa es el movimiento político, social y económico,


de fines del siglo XVIII, que cambio el sistema de gobierno monárquico por el republicano, al
mismo tiempo que difundía los ideales de Libertad, Igualdad y Confraternidad.
 Imperio Napoleónico.- El Imperio Napoleónico, conocido también como el Imperio de Napoleón
Bonaparte o Primer Imperio Francés se inició en el año 1799 mediante un golpe militar Napoleón
Bonaparte para tomar el poder en Francia.
 Revolución Industrial.- La expresión o termino Revolución Industrial fue difundida a partir del
año 1845, por el comunista Federico Engels uno de los fundadores del socialismo científico, para
designar al conjunto de transformaciones técnicas y económicas que caracterizaban a la
sustitución de la energía física por la energía mecánica de la maquinas.
 Primera Guerra Mundial.- (1914 – 1919) fue un conflicto bélico global centrado en Europa que
comenzó en el verano de 1914 y terminó a finales del año 1918. Este conflicto involucró a todas
las grandes potencias del mundo, se reunieron en dos alianzas opuestas: los y los Imperios
Centrales. En la Primera Guerra Mundial, más de 70 millones de efectivos militares, incluidos 60
millones de europeos, se movilizaron en una de las mayores guerras de la historia.
 Revolución Rusa (1917).- La gran Revolución Rusa, poderoso, movimiento político, social y
económico, que estallo en el año 1917 en el Imperio Ruso, está considerado, por las
transcendentales consecuencias que derivándose de ella, como uno de los más grandes
acontecimientos de la Época Contemporánea y, a su vez, como uno de los hechos más
memorables que registra la Historia de la Humanidad.
 Segunda Guerra Mundial.- (1939 - 1945) Fue un conflicto que estallo en Europa, el año de 1939,
entre la coalición denominada EJE (formada por Alemania (Tercer Reich), Italia y el Imperio del
Japón) y las potencias ALIADOS, constituidas por Francia, Gran Bretaña y URSS (antiguo
imperio Ruso).

*Immanuel Kant*
Nace el 22 de abril de 1724, (Königsberg, hoy Kaliningrado, actual Rusia, 1724-id., 1804) Filósofo
alemán. Hijo de un modesto guarnicionero, fue educado en el pietismo. En 1740 ingresó en la
Universidad de Königsberg como estudiante de teología y fue alumno de Martin Knutzen, quien lo
introdujo en la filosofía racionalista de Leibniz y Wolff, y le imbuyó así mismo el interés por la ciencia
natural, en particular, por la mecánica de Newton.
La filosofía de Kant es, generalmente, catalogada como sistema de Criticismo Trascendental con
tendencia al Agnosticismo en Teología y, además, es vista como sosteniendo un punto de vista
según el cual el cristianismo es una religión no dogmática.

 Período Precrítico: El primer libro de Kant, publicado en 1747, fue "Gedanken von der wahren
Schatzung der lebendigen Krafte" (Consideraciones sobre la verdadera estimación de las fuerzas
de la vida). En 1775 publicó su disertación doctoral "On Fire" (Sobre el Fuego) y el trabajo
"Principiorum Primorum Cognitionis Metaphysicae Nova Dilucidatio" (Una Nueva Explicación de
los Primeros Principios del Conocimiento Metafísico) con el que calificó para la posición de
Privatdozent. Además de estos trabajos, en los cuales expone y defiende la corriente filosófica
de Wolf, publicó otros tratados en los que aplica tal filosofía a los problemas de las matemáticas
y de la física.

Período Crítico: El primer trabajo de Kant en el que aparece como exponente del Criticismo
Trascendental es la "Crítica de la Razón Pura" (Kritik der reinen Vernunft) publicado en 1781. Una
segunda edición fue publicada en 1787. En 1785 apareció "Fundamentos para una Metafísica de
las Costumbres" (Grundlegung zur Metaphysik der Sitten). Luego vinieron una serie de trabajos
críticos, los más importantes de los cuales fueron "La Crítica de la Razón Práctica" (Kritik der
praktischen Vernunft), la "Crítica del Juicio" (Kritik der Urtheilskraft, 1790), y "La Religión dentro de
los límites de la Razón Pura (Religion innerhalb der Grenzen der blossen Vernunft, 1793).
"Crítica de la Razón Pura"
De acuerdo con su propósito de examinar todo el conocimiento a fin de encontrar qué es y qué no
es a priori o trascendental, esto es, anterior a la experiencia, o independiente de la experiencia,
Kant comienza en la "Crítica de la Razón Pura" por investigar las formas a priori (a) de la sensación,
(b) del juicio y (c) de la razón.

- La sensación: La primera cosa que Kant hace en su estudio del conocimiento es distinguir entre
la materia o contenido y la forma de la sensación. La materia de nuestro conocimiento sensible
procede de la experiencia. La forma, sin embargo, no se deriva de los sentidos sino que le es
impuesta a la material o contenido por la mente para hacer la materia o contenido, universal y
necesaria. La forma es, entonces, a priori; es independiente de la experiencia.

- El Juicio: Tomando ahora el conocimiento que adquirimos por medio del entendimiento, Kant
encuentra que, pensar, en sentido estricto, es juzgar. El contenido del juicio o, en otras palabras,
aquello que se da junto en el acto del juicio, no puede ser sino el conjunto de intuiciones sensibles,
que se construyen, como ya se dijo, por la imposición de las formas del espacio y del tiempo a los
datos de la sensación.
Es necesario en este momento explicar que entiende Kant por juicio "Sintético" o "A priori". Los
filósofos aristotélicos distinguieron dos tipos de juicios, llamados, juicios sintéticos, los cuales son
el resultado de "poner juntos" (sintetizar) los hechos, o datos de la experiencia, y juicios analíticos,
los cuales son el resultado de "tomar por separado" (analizar) al sujeto y al predicado, sin una
inmediata referencia a la experiencia. Una tercera clase, llamada, juicios sintéticos a priori, los
cuales son sintéticos porque el contenido de ellos es suministrado por una síntesis de los datos de
experiencia, y a priori, porque la forma de universalidad y necesidad es impuesta a ellos por el
entendimiento con independencia de la experiencia.

- La Razón: Examinando la facultad de razonar Kant encuentra que esta tiene tres distintas
operaciones, a saber, categórica, hipotética y disyuntiva de razonamiento. Estas, dice,
corresponden a las tres "ideas", la idea del alma como sujeto pensante (idea sicológica), la idea de
la materia como totalidad de los fenómenos (idea cosmológica) y la idea de Dios como suprema
condición de toda la realidad (idea teológica. Comienza considerando la idea del alma, y
examinando el curso del razonamiento de los sicologistas que enseñan la sustancialidad,
inmaterialidad e inmortalidad del alma humana, y afirma que tal línea de pensamiento filosófico es
falaz, porque se inicia con la falsa suposición de que podemos tener un conocimiento intuitivo del
alma como el sujeto substancial de los estados de conciencia.
Esto, dice, es una suposición errónea porque, si bien tenemos y podemos conocer nuestros estados
de conciencia, no podemos conocer el sujeto de los mismos. La psicología racional, entonces, parte
de una equivocada suposición.
 "La Crítica de la Razón Práctica"

En la "Crítica de la Razón Pura" dijo que las verdades que habían sido consideradas como de
mayor rango en el conocimiento humano no tenían un fundamento en la metafísica, esto es, en el
razonamiento puramente especulativo. En la "Crítica de la Razón Práctica" quiere decir que estas
verdades permanecen sobre una sólida base moral, y están, entonces, al margen de toda disputa
y del clamor de las disputaciones metafísicas.

 "La Crítica de la Facultad de Juzgar"

Ocupando un lugar intermedio entre la razón especulativa, o facultad del conocimiento, y la razón
práctica, o facultad de la acción voluntaria, se encuentra la facultad llamada por Kant juicio, o
facultad de apreciación estética. Así como la verdad es el objeto del conocimiento, y el bien es el
objeto de la acción, entonces, la belleza y la intención son el objeto del juicio. Este peculiar uso de
la palabra juicio Kant inmediatamente lo sitúa fuera del rango de lo sensible, que pone todos los
elementos de lo bello a la percepción de las cualidades sensibles. Hay aquí un intelectualismo
estético que reduce la belleza a lo meramente intelectual.
La misma facultad, el juicio, la cual nos capacita para percibir y disfrutar los aspectos estéticos de
la naturaleza y el arte, nos capacita para percibir que en la múltiple variedad de nuestra experiencia
hay evidencia de un propósito o diseño. Kant introduce en su "Crítica" del juicio teleológico una
importante distinción entre la adaptación interna y externa.

*Johann Gottlieb Fichte*

(Rammenau, actual Alemania, 1762-Berlín, 1814) Filósofo alemán. Profesor en la Universidad de


Jena hasta 1794, una acusación de ateísmo lo obligó a trasladarse a Berlín, de cuya universidad
fue primero docente y más tarde rector. En 1797 aparecieron la primera y segunda introducciones
de su Doctrina de la ciencia (Wissenschaftslehre), que refundiría y desarrollaría incansablemente
en sucesivas ediciones (1794, 1801, 1804).

Los Fundamentos de la totalidad de la teoría de las ciencias de Fichte fueron publicados en su


primera versión en 1794, trece años más tarde que la Crítica de la razón pura de Kant En cierto
modo, Fichte continúa la filosofía trascendental de Kant, o sea, la investigación de las condiciones
de posibilidad de la objetividad en general y de la relación cognoscitiva con los objetos, presentes
en la facultad de conocimiento misma y previas a toda experiencia.

Fichte habla de “teoría de la ciencia” en lugar de referirse a la filosofía trascendental, porque está
interesado en el saber del saber, es decir, en las ideas que se derivan del sentimiento de la certeza,
y en el saber de estas ideas y su posibilidad. Sólo hay saber allí donde se dice algo sobre algo, allí
donde se puede hacer un juicio. En los juicios (sentencias) se une aquello sobre lo que se realiza
un juicio y aquello que se dice sobre el primero con la partícula “es” (o “son”), como, p. ej., en la
frase “A=A”, “el objete A es igual al objeto A” (el juicio indudable para Fichte de que algo es idéntico
consigo mismo).
El idealismo alemán, la corriente filosófica más importante del incipiente siglo XIX, está en conexión
con la conciencia histórica en cuanto que reduce en cierta manera la naturaleza y la humanidad a
la historia.

El idealismo es contestado por el materialismo de Karl Marx Su crítica del sistema económico
capitalista es al mismo tiempo significativa en términos filosóficos y como crítica cultural referida al
ámbito de las condiciones básicas del trabajo y de la propiedad.

*Friedrich von Schelling*

(Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling; Leonberg, actual Alemania, 1775-Baz Ragaz, Suiza,
1854) Filósofo Alemán. Uno de los máximos exponentes del idealismo y de la tendencia romántica
en la filosofía alemana, su gran precocidad se hace evidente en el hecho de que a los ocho años
dominaba las lenguas clásicas, y que antes de los veinte había desarrollado ya un sistema filosófico
propio.
Pensamiento filosófico
El pensamiento de Schelling se puede resumir en cuatro momentos o fases:

Filosofía de la naturaleza. Contagiado por el optimismo que le brindan los avances científicos,
Schelling concibe el Absoluto -"primera entidad"- como espíritu que se consciencia de sí a través
de la naturaleza tendida inconscientemente hacia la vivificación. Es decir, el Absoluto se muestra
bajo dos modalidades: espíritu y materia, denotadoras de una progresión venida de la misma fuente
y que no entrañan oposición entre sí. Schelling quiere dejar constancia de la afirmación de la
naturaleza por sí misma, con existencia animada, y no simplemente negación del espíritu, como
entendía Fichte.

Filosofía de la identidad. En la segunda fase de la identidad, iniciada con Ideas para una filosofía
de la naturaleza, Schelling, cautivado por el panteísmo de Spinoza, busca un componente
identificador entre espíritu y naturaleza, a los que antes había instalado correlativamente. Cree
encontrarlo en el todo-uno, indistinto, que sólo es posible captar mediante el acto de "intuición
intelectual". Tenemos así que el Absoluto se encauza en dos proyecciones: como cuerpo, en la
naturaleza; como espíritu, en la cultura.

Filosofía de la libertad. En la tercera fase, próximo a la teología de Böhme, renuncia a la noción


de identidad, aunque no al monismo, para explicar la evolución del mundo. En un primer momento
tenemos un Dios oculto. Luego sigue el momento en que Dios se revela en tres formas: naturaleza
inorgánica, naturaleza orgánica y espíritu. Esta evolución culmina en la libertad que permite al
hombre obrar conforme al bien o al mal.

Filosofía de la religión positiva. Se dedica al estudio de la mitología y de la religión. Pretende


demostrar la evolución de Dios atendiendo a su modo de revelarse a través de la historia de la
humanidad. La religión siguió estos pasos: primero fue el monismo, luego el politeísmo, y por último
un nuevo monismo, el monismo cristiano. Este es el paso de la mitología a la revelación, a su vez
signada por el cristianismo petrino (de San Pedro) - a la que corresponde la autoridad del Padre-,
sigue luego la evangélico-paulina -a impulso de la sabiduría del Hijo- y, por fin, el cristianismo de
San Juan, cuya vertebración teológica descansará en el amor del Espíritu Santo.

*Georg Wilhelm Friedrich Hegel*


(Stuttgart, actual Alemania, 1770 - Berlín, 1831) Filósofo alemán. Hegel estudió primero en el
instituto de su ciudad natal, y entre 1788 y 1793 siguió estudios de teología en Tubinga, donde fue
compañero del poeta Hölderlin y del filósofo Schelling, gracias al cual se incorporó en 1801 como
docente a la Universidad de Jena, que sería clausurada a la entrada de Napoleón en la ciudad
(1806).
La filosofía de Hegel recibe el nombre de «idealismo absoluto» y se caracteriza por ser una reflexión
sobre la realidad globalmente considerada, a la que da el nombre de absoluto, entendida como
idea, naturaleza y espíritu, que se desarrolla en el tiempo en un proceso que denomina «dialéctico».
De la dialéctica debe decirse que describe tanto el modo de pensar como el de ser, porque, para
Hegel, no existe el ser por un lado y el pensar por otro: concepto y realidad son lo mismo.

La filosofía de Hegel se desarrolla con plena coherencia desde el momento en que se admite que
«lo verdadero es el todo» y que el todo, lo absoluto, es resultado, esto es, devenir. A esa primera
afirmación se añade otra igualmente fundamental: el todo o lo absoluto no puede ser sino sujeto,
esto es, sustancia espiritual, porque lo que existe en devenir es idea orientada hacia un fin y esto
es ya conciencia o una forma de conciencia, tanto más que el resultado, el fin, no es sino el
comienzo que vuelve sobre sí mismo, y lo que vuelve sobre sí mismo es espíritu.

1. Fenomenología: El absoluto es superación de la distinción entre sujeto y objeto, no sólo en la


perspectiva clásica, sino en la del mismo idealismo alemán; a medida que existe un sujeto existe
también el objeto y a la inversa, lo cual significa que todo conocimiento es autoconocimiento. Las
etapas de este autoconocimiento las describe la Fenomenología, historia del alma que deviene
espíritu; mostrándolas, muestra también cómo se constituye el absoluto real, el espíritu.

2. Lógica: La teoría de la lógica hegeliana lleva por otro camino al mismo punto. La lógica es
doctrina de la idea y su objeto no es sino el pensamiento puro; pero pensar y ser son, para Hegel,
lo mismo. Las sucesivas determinaciones dialécticas de la idea llevarán hacia la naturaleza, idea
exteriorizada y, luego, hacia el espíritu, idea que vuelve hacia sí misma. Las categorías hegelianas
del pensamiento, de las que depende el desarrollo de la idea, no son como las kantianas meras
condiciones a priori del conocer, o simplemente constitutivas del objeto conocido; son creadoras
del ser de la idea y, por lo mismo, de la realidad.

3. Filosofía de la naturaleza: La «naturaleza» son las cosas y, para Hegel, la naturaleza es, igual
que para Schelling, algo así como la «Idea petrificada»; en realidad, su antítesis y negación: en la
naturaleza se aliena y exterioriza la Idea. Los tres momentos dialécticos de esta exteriorización son
el mundo mecánico, el mundo físico y el mundo orgánico. El sentido de la naturaleza radica,
precisamente, en que hace posible la aparición de la conciencia y el pensamiento y, con ellos, la
superación del reino de la necesidad por el de la libertad.

4. Filosofía del espíritu: El espíritu en general es la tercera forma de la idea, tras la forma
pensamiento (propia de la Lógica) y la forma de naturaleza física (propia de la filosofía de la
naturaleza); su definición corresponde a la conciencia que se tiene a sí misma por objeto (la auto
conciencia) y es la forma plena del absoluto: lo describe, en el prólogo de la Fenomenología, como
lo que es verdaderamente real, lo verdadero, el todo y que se expresa como sujeto.

*Arthur Schopenhauer*

(Danzig, actual Gdansk, Polonia, 1788-Frankfurt, Alemania, 1860) Filósofo Aleman. Fue hijo de un
rico comerciante que se trasladó con su familia a Hamburgo cuando Danzig cayó en manos de los
prusianos en 1793. Su madre fue una escritora que llegó a gozar de cierta fama, y aunque el
Schopenhauer maduro no tuvo buenas relaciones con ella, el salón literario que fundó en Weimar
proporcionó al filósofo la ocasión de entrar en contacto con personalidades como Goethe.
Con Schopenhauer se inicia la crítica a la identidad entre el ser y el bien que domina la filosofía
occidental de Platón a Hegel; su filosofía ha de ser entendida desde el prisma de su ataque al
cristianismo y como reacción contra el hegelianismo que entonces empezaba a dominar en la
universidad alemana: nada más significativo a este respecto que la constatación de que la obra
capital de Schopenhauer, El mundo como voluntad y representación fue publicada tan sólo un año
después que la primera edición de la gran sistematización del pensamiento de Hegel, la
Enciclopedia de las ciencias filosóficas. La filosofía de Schopenhauer parte de un primer
pensamiento capital: el ser es voluntad, el ser quiere ser y quiere permanecer como querer; el ser
es esa voluntad que quiere ser siempre voluntad.

El modo de ser de la voluntad es un continuo devenir en el que se afirma el querer-vivir. Todos los
seres se disuelven en la voluntad única y en su afirmación en el incontenible devenir; el
determinismo absoluto es la expresión de esta disolución de los múltiples en la serialidad del
devenir: todo momento del devenir procede de un momento anterior y va hacia un momento
siguiente; en la serie del proceso todo tiene una razón suficiente de su ser. Si el determinismo
domina el proceso del devenir de la voluntad, ésta en cuanto tal es irracional: no hay razón de ser
de la voluntad; el proceso del devenir es un proceso necesario pero la existencia de la voluntad es
contingente; la voluntad es razón de ser pero no hay razón de ser de la voluntad: «la no existencia
del mundo es tan posible como su existencia» (El mundo como voluntad y representación). En el
devenir la voluntad se mantiene en el ser; la producción de lo devenido en el devenir es, en realidad,
reproducción de la voluntad única: la incesante muerte de aquél la condición de la vida de ésta. La
voluntad es ciega, no «ve» lo que hace, no es inteligencia de sí sino obrar sin inteligencia; no tiene
amor ni odio para lo que crea, es indiferente para con su obra, sólo quiere ser lo que ya era,
repetirse. Esta voluntad se halla fragmentada en individualidades en las que se contrapone y lucha
la voluntad única y en las que se va objetivando, de forma gradualmente creciente, el querer vivir.
La forma más alta de objetivación del querer vivir es el hombre; la conciencia humana es la reflexión
del querer vivir sobre sí mismo, la visión que de sí mismo tiene el querer vivir, la representación de
la voluntad. En la conciencia humana se produce la manifestación de la voluntad en una
representación que se escinde en un objeto en permanente devenir y un sujeto estable y
permanente inobjetable. Aun cuando en su origen la conciencia humana sea tan sólo la visión de
la voluntad y aunque el yo individual no sea más que una manifestación de ella es también para el
hombre la ocasión de sustraerse al horror; la conciencia, que de modo inmediato es visión del
horror, se protege de ese mismo horror por medio de la contemplación pura, en la que el sujeto se
separa y diferencia de su yo individual y, convertido en conciencia de su propio ser se abisma en
el goce de la visión que tiene por objeto no ya el horror intrigado de la voluntad, sino la
representación del mismo para el conocimiento.

Del postulado del carácter contingente de la voluntad se sigue la pregunta por el valor y sentido de
la existencia: si la voluntad no tiene en cuenta al hombre es justo que éste se pregunte qué interés
tiene para él ese su ser cuyo azaroso origen es la voluntad; se trata de saber si la vida merece la
pena o, si se quiere, si el conjunto de bienes que proporciona compensa de los dolores y
sufrimientos que trae consigo. La respuesta de Schopenhauer consiste en negar el valor de la
existencia de modo categórico: la vida es dolor, caducidad y miseria; la existencia un completo sin
sentido. La única salvación que el hombre puede esperar es la de su reposo en la nada. Toda la
moral de Schopenhauer está edificada sobre la concepción de la vida como dolor y mal. Respecto
de los demás hombres la actitud del sabio es la de la compasión, esa «solidaridad en el desamparo»
de que habla Horkheimer, mientras que la moral personal tiene como finalidad desolidarizarse del
ser anulando en sí mismo la voluntad de vivir por medio de una ascética rigurosa hasta llegar a un
anonadamiento próximo a la experiencia del nirvana.
*Sören Kierkegaard*

(Copenhague, 1813-id., 1855) Filósofo danés. Hijo del segundo matrimonio de un acaudalado
comerciante de estricta religiosidad, era el menor de siete hermanos. Jorobado de nacimiento, la
opresiva educación religiosa que vivió en la casa paterna está en la base de su temperamento
angustiado y su atormentada religiosidad, origen de numerosas crisis. Sin embargo, de puertas
afuera mantuvo una disipada vida social, en la que se distinguía por la brillantez de su ironía y su
sentido del humor.
La filosofía de Kierkegaard es una filosofía de la fe, en tanto considera que ésta es la que salva al
hombre de la desesperación, siendo esta un arriesgado 'salto' hacia Dios, en quien 'todo es posible'.
El hombre solo, ante Dios, siendo nada más que una relación que se relaciona consigo mismo,
contrasta con el concepto de Marx y Feuerbach en el que el hombre es concebido como un conjunto
de relaciones sociales.

Todo el pensamiento de Kierkegaard es una reacción contra el idealismo y la religiosidad formalista


de la Iglesia oficial danesa y su teología fuertemente dominada por el hegelianismo. Kierkegaard lo
hace en nombre del valor del individuo y de una fe personal y trágica.
Kierkegaard es considerado uno de los antecedentes del existencialismo del siglo XX. En efecto,
las categorías fundamentales del pensamiento de Kierkegaard son las del 'individuo' existente y
sus 'posibilidades'. Lo único real es el 'individuo', el singular opuesto al Absoluto. También se
contrapone al 'pueblo' o a la masa anónima.

Kierkegaard, no simpatizaba con los ideales revolucionarios y democráticos del siglo XIX. La
soledad del individuo es trágica, porque el singular se enfrenta con su existencia que no está
determinada por la necesidad (como en Hegel) sino por la 'posibilidad'. Pero 'lo posible' es infinito
y hasta contradictorio, porque en la posibilidad todo es igualmente posible. Entonces las alternativas
de la vida no pueden conciliarse en una síntesis dialéctica y no tienen solución. El singular siente
que reposa sobre la nada y que tiene que elegir. Elegir en el mundo le provoca angustia y elegirse
a sí mismo, desesperación, que es la 'enfermedad mortal.

*Karl Marx*
Pensador socialista y activista revolucionario de origen alemán (Tréveris, Prusia occidental, 1818 -
Londres, 1883). Karl Marx procedía de una familia judía de clase media (su padre era un abogado
convertido recientemente al luteranismo). Estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Jena,
doctorándose en Filosofía por esta última en 1841.
El materialismo histórico (llamado por Marx “método dialéctico”) quiere ser una teoría científica
sobre la formación y desarrollo de la sociedad. Mediante una teoría económica, histórica y filosófica
intenta descubrir las leyes que rigen el cambio social y presenta un método para la interpretación
de los conflictos sociales y, en esa medida, para cambiar la sociedad.

1. La alienación económica
Para comprender la situación de los oprimidos en toda sociedad de explotación (esclavista, feudal,
capitalista) emplea Marx el concepto de alienación (enajenación, extrañamiento). Toma esta noción
de Hegel, que la había utilizado para explicar el proceso por el cual la Idea pone la Naturaleza, es
decir se pone a sí misma como lo absolutamente otro, se enajena. Marx hace una interpretación
materialista de dicha noción puesto que, para él, el sujeto de la alienación no es el Espíritu o Dios
sino el hombre, y la causa de la misma no es teológica sino económica y política: la alienación es
la condición histórica en la que se encuentra el hombre consecuencia de la propiedad privada de
los medios de producción.

2. Alienación y estructura social


El materialismo histórico entiende que el hombre es un "ser de necesidades", desde las más
elementales como la comida, la ropa, la casa, hasta las más refinadas como las culturales. El
“trabajo” o “actividad productiva” crea los bienes necesarios para la satisfacción de dichas
necesidades, y constituye la actividad principal del hombre y la base de toda vida social, de su
organización y de su historia. La producción de bienes está condicionada por "las fuerzas
productivas" (las riquezas naturales y los conocimientos y las técnicas utilizadas en la producción).

3. Alienación y cambio social


Este enfrentamiento es inevitable e independiente de las voluntades y conciencias de los individuos.
A su vez, la existencia de dichas clases antagónicas tiene como origen el distinto desarrollo técnico
y económico con el que los hombres han intentado resolver los problemas de supervivencia, y ha
dado lugar a las luchas de clase y enfrentamientos entre explotadores y explotados; pero, según la
concepción optimista y utópica de Marx, esta oposición no es ineludible ni se ha de mantener hasta
el fin de la humanidad: es posible y necesaria la transformación de la sociedad y ello mediante una
acción y proceso revolucionario que elimine la propiedad privada y suprima las clases sociales.

4. Alienación e ideología
Se llama ideología, al sistema de representaciones (imágenes, ideas, conceptos, teorías), con el
que la sociedad intenta explicar y describir la realidad. Pero dichas ideas o representaciones
pueden hacerlo de un modo adecuado y verdadero, o, por el contrario, de un modo falso, que es
precisamente lo que ocurrirá en las sociedades de explotación. Así, en Marx el término "ideología"
tiene un significado más restringido y preciso: conjunto de "ideas" que dan una imagen o
representación falseada y falsificadora de la realidad y de las condiciones en que se desarrolla la
vida de los hombres.
*Augusto Comte*

(Auguste Comte; Montpellier, 1798 - París, 1857) Pensador francés, fundador del positivismo y de
la sociología. Con la publicación de su Curso de filosofía positiva (1830-1842), Augusto Comte
apadrinó un nuevo movimiento cultural del que sería considerado iniciador y máximo representante:
el positivismo.

La filosofía de A. Comte, secretario particular de Saint-Simón, fundador del positivismo e inventor


de la sociología, hay que entenderla como un producto típico –quizá el primero que lo es clara y
completamente– de la sociedad industrial del siglo XIX. El socialismo utópico de Saint Simón –no
tan utópico al menos en la intención de su autor, si «utópico» se entiende como contrario a
«científico»– constituye ya una propuesta de reforma social basada en la organización de la
sociedad sobre la base de una filosofía que se pretende científica. Estas ideas epistemológicas y
políticas son cabalmente desarrolladas por Comte (después de separarse de Saint Simón) en un
sistema de «filosofía positiva».

Entre las ideas principales que la filosofía posterior ha heredado de Comte cabe señalar las
siguientes: a) Una concepción historicista del desarrollo de la razón y de las ciencias, según la cual
existen tres estadios fundamentales (teológico, metafísico y científico-positivo). Esta concepción
subyace en la base de muchas teorías actuales [89] que conciben la ciencia como radicalmente
separada de –y superior a– la metafísica. b) La sustitución de la filosofía por una ciencia de la
sociedad –sociología– que tendría un carácter positivo y que permitiría dirigir la sociedad de forma
científica, con vistas a salvaguardar los dos valores fundamentales de la sociedad industrial: orden
y progreso.

A ese núcleo de ideas Comte añadió –sobre todo al final de sus días– una doctrina de la religión
de la humanidad que servía de adecuado complemento ideológico al sistema. Aunque
frecuentemente preterido por quienes hoy propugnan todavía una concepción estrechamente
positivista, este apéndice religioso de la doctrina de Comte es en el fondo un tanto a favor de la
coherencia del sistema (al mismo tiempo que un índice del valor de ideología que hay que atribuir
al mismo). Por lo demás, no deja de ser cierto que en las más significativas versiones tecnocráticas
actuales (trasuntos del núcleo de ideas positivistas), aunque la dimensión religiosa de esta forma
de concebir la ciencia y la sociedad no se encuentre en general claramente representada, no por
ello deja de estar decisivamente ejercida.

El sistema de Comte ha influido claramente en el positivismo y el cientificismo del siglo XIX. Su


espíritu sigue presente hoy en día, en esas formas académicas de la sociología cuya única
pretensión es el mantenimiento y la racionalización de lo establecido con base en una especie de
beatería científica. La mejor manera de apreciar la flojera del positivismo y su filosofía conservadora
es mirarla a través de la teoría alternativa de la sociedad que un poco después de Comte formulaba
Marx y que, si no ha tenido hasta hace poco tanto predicamento académico como el positivismo de
Comte, no cabe duda sin embargo, que ha tenido alguna mayor influencia sobre la realidad social
EDAD CONTEMPORÁNEA (EL VITALISMO)

Edad Contemporánea: (Vitalismo): Nietzsche, Bergson, Dilthey, Dewey, Husserl, Scheler,


Heidegger. Los métodos de la filosofía: Mayéutica, Dialéctica, Lógica

¿Qué es vitalismo?
Teoría filosófica y científica que considera que existe un principio de vida que no se puede
explicar solamente como resultado de fuerzas físicas o químicas.
"el vitalismo afirma una oposición entre naturaleza orgánica e inorgánica, entre procesos mecánicos
y vitales, entre cuerpo y alma"

Friedrich Nietzsche (1844-1900)


Filósofo alemán. La actividad crítica la resume en tres puntos:
Critica a la moral: conjunto amplio de normas y leyes de naturaleza judeocristiana que impide la
exuberancia a la vida. Moral antinatural.
Crítica a la metafísica: nos conduce a mundos irreales, influenciada por el cristianismo,
desvaloriza a la vida misma.
Crítica a las ciencias positiva: se obtiene solo conocimiento de relaciones cuantitativas,
pretenden explicarlo todo mediante leyes, pero únicamente conocemos los efectos de la
naturaleza.
Henri Bergson (1859-1941)
Según Bergson el objetivo principal de la filosofía es la captación de la realidad. Hace diferencia
entre ciencia y filosofía.
Ciencia: se vale del análisis, operación propia del intelecto.
Filosofía: tiene interés por llegar a conocer la realidad a través de la intuición.

Max Scheler (1874-1928)


Filósofo alemán de gran importancia en el desarrollo de la fenomenología, la ética y la antropología
filosófica.
Utilizó la fenomenología para estudiar las emociones e intenciones (los valores).

Wilhelm Dilthey (1833-1911)


Filósofo alemán para quien la vida es el existir humano que se vive.
Dilthey se encuentra con tres oposiciones: entre la naturaleza y cultura, entre génesis y estructura
y entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu.

Martin Heidegger (1889-1976)


Es una de las figuras protagónicas de la filosofía contemporánea: influyó en toda la filosofía
del existencialismo del siglo XX, fue uno de los primeros pensadores en apuntar hacia la
destrucción de la metafísica.
Planteó que «el problema de la filosofía no es la verdad sino el lenguaje», con lo que hizo un aporte
decisivo al denominado giro lingüístico.

John Dewey (1859-1952)


En el ámbito filosófico debemos situar a Dewey dentro del pragmatismo.
Se caracteriza por la insistencia en las consecuencias como manera de caracterizar la verdad o
significado de las cosas.

Edmund Husserl (1859-1938)


Lo que Husserl pretende en su Filosofía de la Aritmética es analizar desde dos perspectivas los
conceptos aritméticos como el número, las relaciones, etc. La primera perspectiva es
psicológica: resalta el modo de darse intuitivo de los conceptos aritméticos (como el número, la
relación, etc.), esto es, la forma en que los captamos en la experiencia; la segunda perspectiva
es lógica: pretende la fundamentación objetiva de estos mismos conceptos.