Está en la página 1de 1

Buenas Noches a todos los que están presentes en esta agradable noche en este bello lugar, en el

que nos hemos reunido para acompañar a KELLY Y JORGE en tan importante evento, estimados
invitados, damas y caballeros.

Ser la persona encargada de hacer el brindis de una boda, es de mucha responsabilidad, o al menos
es lo que pienso, y es porque a veces no se encuentran las palabras exactas para decirles a los recién
casados y a todos los invitados algo que realmente resulte adecuado al momento que se está
viviendo y además relevante para los desposados. Por ello, trataré de referirme a todo aquello que
se hace importante dentro de la nueva vida que tendrá KELLY Y JORGE, quienes por voluntad propia
han decidido unir sus vidas de aquí en adelante. KELLY Y JORGE, la vida de cada uno de ustedes es
como un largo camino que el día de hoy se han encontrado y se unen para definir un solo sendero,
el cual recorrerán a partir de ahora, esperamos todos los aquí reunidos que esta unión que hoy se
consuma sea tan sólida que nada ni nadie pueda deshacer. Para ustedes que comienzan esta nueva
etapa de su vida les tengo que decir que lo que hoy inician no es nada fácil, la vida matrimonial es
algo que se tiene que cuidar como una planta, hay que regarla día con día, semana tras semana, año
tras año, para que crezca y perdure para siempre, aún en los peores momentos. Hay que cuidarla
para que no se marchite y llegue a ser algo que se pueda admirar y ver desde la distancia.

Algunos matrimonios, como los que están aquí presentes no me dejarán mentir que la vida de
casados está llena de alegrías y tristezas, desencantos y arrebatos, es decir hay toda una gran
amalgama de sentimientos que a veces nublan esa felicidad que tanto buscamos, pero ante todas
estas vicisitudes que se presentan lo único que es capaz de vencer es el amor.