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Mi viejita querida, mi viejita linda, mi carmencita como te decían las personas más cercanas a

ti, las que te querían y te estimaban. Sigo sin entender, tengo mi corazón partido te fuiste
dejando amor en cada uno de nosotros, a veces las palabras no alcanzan para expresar el
inmenso dolor que sentimos tras una perdida… a veces sólo desearíamos volver el tiempo
atrás para poder brindarle un último abrazo o un último beso. Sin embargo, sabemos que es
en vano… sabemos que de ahora en adelante debemos aprender a valorar los maravillosos
recuerdos que nos dejó su presencia construyendo con este ser querido un nuevo vínculo
basado en el amor y en esos inolvidable momentos compartidos.

Es muy difícil llegar a este momento que jamás esperamos, es muy difícil pensar que estas
palabras son pensadas en una despedida.

No te niego que me siento como en una pesadilla que necesito que pronto acabe y despertar
nuevamente a tu lado, expresando lo que siempre me decías:

-Hijo que te vaya bien en el colegio.

O como cuando le decías a mi papá:

-Antonio llega temprano que a las 9 se cierra la pensión.

Y como olvidar en los momentos donde te sentías preocupada y recordabas a tus hijos, tus
nietos, bisnietos y tu familia.

Tu partida nos dejo un vacio inmenso en nuestros corazones, no sabes cuánto te estamos
extrañando, para ninguno de nosotros será lo mismo llegar a la casa y ver que tú ya no
estás, para darnos esos consejos que solo una mujer con tu sabiduría y experiencia nos solía
dar.

Nos quedamos con lo mejor de ti, una persona amable, cariñosa, bondadosa, una mujer y
madre luchadora y guerrera, que sacó adelante a su familia. Ese amor de madre que tenías,
hoy me hace ser un hombre infinitamente agradecido por haber hecho por mí algo que no
cualquier persona hubiese hecho. Gracias por hacerme sentir como tu hijo cuidarme,
protegerme, amarme y darme todo lo que necesité, fuiste mi doctora, mi chef, mi reloj
despertador, mi consejera, velaste por mis sueños y sin pensarlo me diste todo eso sin
esperar nada a cambio, estaré toda mi vida agradecido con Dios por haberme enviado contigo
mamá, estarás en mi memoria hasta el ultimo día.

Un beso y un abrazo gigantesco al cielo, descansa en paz en ese lugar hermoso que Dios ha
preparado para ti, Dios te espera con los brazos abiertos, solo me queda el consuelo de que
llegara aquel día en que volvamos a estar juntos y sé que tú también me esperarás con los
brazos abiertos para volver a cobijarme mi viejita hermosa.

Muchas gracias por darme lo que nadie podrá darme jamás tus palabras sinceras y tu amor
incondicional, gracias por tanto.

Cómo dice esta estrofa de la canción:

Ojala pudiera devolver el tiempo para verte de nuevo para darte un abrazo y nunca soltarte
más comprendo que llego tu tiempo que Dios te ha llamado para estar a su lado así el lo
quiso pero yo nunca pensé que doliera tanto
Desde el cielo dame tu bendición mamita, te amo con todo mi corazón.

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