Está en la página 1de 2

www.caminando-con-jesus.

org

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

CURSO DE LITURGIA

CAPITULO 24
LAS PROCESIONES

Un apartado de la religiosidad popular muy querido por las


Hermandades y Cofradías son las procesiones. La procesión es una
expresión cultual de carácter universal en la cual la piedad popular y
la liturgia establecen una relación muy peculiar. Las procesiones son
manifestaciones de la fe y piedad populares con grandes
connotaciones culturales y que despiertan el sentimiento religioso de
los fieles, tal como las define el Directorio sobre la piedad popular y la
liturgia.

Hay procesiones litúrgicas que se celebran durante el desarrollo de la


Eucaristía y son necesarias para el desarrollo de la misma acción
litúrgica: la procesión de entrada del ministro y los celebrantes, que
puede solemnizarse entrando los celebrantes desde el fondo de la
nave; la procesión hacía el ambón del diácono o presbítero para
proclamar el Evangelio; la procesión para presentar las ofrendas; el
momento de recibir la comunión, que también se considera procesión
de los fieles. Además hay procesiones litúrgicas con motivo de ciertas
festividades: la del 2 de febrero (Candelaria) que conmemora la
Presentación del Señor en el Templo; la del Domingo de Ramos
(palmas) que conmemora la entrada mesiánica de Jesús en
Jerusalén; las de la Vigilia Pascual con el rito del Lucernario. Otras
tienen carácter votivo, como la del Corpus o las de rogativas.

Fue en la Edad Media cuando la piedad popular amplió el número de


procesiones votivas que alcanzaron su punto álgido durante la época
barroca, tanto para honrar a los santos como para meditar los
aspectos de la pasión. Los riesgos que tienen se refieren a que estas
manifestaciones prevalezcan sobre los sacramentos, que quedarían
relegados a un segundo plano o a considerar la procesión como el
acto culminante de la Liturgia lo cual puede degenerar en convertir la
procesión en mero espectáculo o acto folclórico cultural. Para evitar
esa mala interpretación se impone una catequesis adecuada sobre el
sentido de las procesiones, en un triple sentido: teológico, como
sentido de pueblo de Dios en marcha camino de la Jerusalén celeste:
litúrgico, procurando que haya representación eclesiástica en la
presidencia y con oraciones al inicio y al terminar, portando velas los
asistentes; antropológico, poniendo de manifiesto el significado de
procesión como camino que se hace juntos participando en el mismo
clima de oración.

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


www.caminando-con-jesus.org
caminandoconjesus@vtr.net