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Universidad Nacional

Facultad de Filosofía y Letras


Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión
Licenciatura en Enseñanza de la Religión

Informe de Lectura 2

Estudiante: Alexander Cortés Campos

Profesores: Diego Bolaños Castro


Katia Castro Flores
María A. Araya González

Primer semestre, 2014

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INFORME DE LECTURA

La Educación Religiosa en Costa Rica presenta muchos desafíos, pero al


mismo tiempo diferentes espacios de acción, en el sentido de que se ha ampliado
su cobertura y nuevos escenarios se han sumado, convirtiéndola en una materia
que aporta a la transdiciplinaridad, a la experiencia plural de la fe, al respeto de la
diversidad humana y cultural, entre otros aspectos, que contribuyen a mejorar las
prácticas educativas tanto de escuelas como de colegios. Asimismo, las
universidades que la imparten se replantean nuevos objetivos que estén más
acordes con los retos que plantea la posmodernidad.
En efecto, Delors (1996) en el informe que presenta a la UNESCO acerca del
tema de la educación, expresa que ella debe de basarse en cuatro pilares, a saber:
aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser.
Garcez (s.f.) manifiesta que la educación se encuentra presente en todos los
ámbitos de la sociedad y que ella es esencial en la dinámica de todos los seres
humanos ya sea a nivel social o individual. Sandoval (2002) expone la necesidad
de formular diseños y de implementar procesos de investigación cualitativos, que
tengan impacto social en las diferentes realidades donde se elaboran los estudios.
López (2010) aborda el concepto y diferentes autores que han dado numerosos
aportes al desarrollo de la pedagogía crítica en la posmodernidad. Finalmente,
González (s.f.) presenta una recopilación de juegos y dinámicas de integración
grupal de gran utilidad para realizar en el aula y en otros espacios educativos.
La educación en general y la pedagogía de manera particular ha venido
planteando nuevos enfoques que engloban a la sociedad de forma crítica. Esta
criticidad ha desarrollado nuevos paradigmas, los cuales a su vez estudian los
diferentes fenómenos presentes en las culturas produciendo teorías, planteando
soluciones y nuevas interrogantes.
En este sentido, la pedagogía crítica ha aportado diferentes pensadores que
han venido a darle a esta disciplina, una visión más holística e integral de la
sociedad. Estos enfoques han logrado comprender situaciones complejas pero al
mismo tiempo desarrollan un pensamiento de mayor profundidad que tiene
incidencia en todas las actividades en las que participa el ser humano.
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Ahora bien, la Educación Religiosa en el ámbito universitario plantea nuevos
desafíos a la interculturalidad y por supuesto al contexto religioso, debido a su
carácter ecuménico y ecléctico y al respeto por la diversidad de ideologías religiosas
de acuerdo con el pensamiento que ofrece la posmodernidad. Pero ante este
pensamiento también hay que plantear argumentos críticos que ayuden a depurarlo
y a contextualizarlo, de modo que transversalice los contenidos académicos en los
que toma partido esta disciplina educativa.
De este modo, la pedagogía implementada para la Educación Religiosa en el
escenario universitario procura ofrecer un carácter socio-político-ideológico, con la
finalidad de ofrecer al estudiantado herramientas para que construyan un mundo
más equitativo, tomando en cuenta el entorno donde se sitúan las personas. Por
eso, la pedagogía crítica gestiona humanizar al mundo y desarrollar nuevas
perspectivas que construyan modelos acordes con una vida mejor.
Sin embargo, debido a la burocratización propia de las universidades
públicas del país, muchas veces se hace difícil poder aplicar enfoques críticos
porque existe a lo interno de estas casas de enseñanza intereses personales que
impiden su aplicación de forma integral. Se imposibilita la creación de cambios
significativos que enfrente la realidad con la teoría o a cambios estructurales que
ponga en peligro el poder acumulado por estos sectores.
Por eso, en el campo universitario la oposición al pensamiento crítico y
complejo que integre de forma holística a la educación presenta mayores obstáculos
a nivel interno que externo. Los grupos de poder universitarios prefieren conservar
una educación civilista fundamentada en compendios provenientes del norte, que
lleven a las personas a pensar poco, a obedecer las reglas del mercado y a
conservar el status quo que ellos mismos han construido.
La pedagogía crítica plantea un pensamiento político, el cual hay que
construir con los insumos que presentan las realidades en las que se mueven las
personas. Hay que aprender a conocer el entorno para tener respuestas asertivas
y contextualizadas y aprender a vivir juntos indistintamente de que la forma de
pensar de las personas que se encuentran alrededor sea igual o diferente, para
poder implementar el respeto y la criticidad.

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Referencias Bibliográficas

Delors, J. (1996). La Educación Encierra un Tesoro. Informe a la UNESCO de la


Comisión Internacional Sobre la Educación para el Siglo XXI. Madrid,
España: UNESCO.
Garcez, M. (s.f.). Seminario en Desafíos Didácticos. Descubriendo caminos para
una educación para la vida. En proceso de impresión.
González, E. (s.f.). Recopilación de 456 Juegos y Dinámicas de Integración Grupal.
Recuperado de http://es.scribd.com/doc/140537806/500-Dinamicas-De-
Integracion-Grupal-pdf
López, G. (2010). Apuntes Sobre la Pedagogía Crítica: su emergencia, desarrollo y
rol en la posmodernidad. Volumen I. Recuperado de
http://www.upacifico.edu.py/librosdigitales/989.pdf
Sandoval, C. (2002). Investigación Cualitativa. Bogotá, Colombia: ICFES.