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PARACUAY.

En la terminología jesuita, la antigua provincia del Paraguay abarcaba mucho más que la
actual república, ya que incluía regiones que ahora son de Argentina y de Brasil.

LA ANTIGUA Compañía de Jesús (1588- 1767)

Los jesuitas de la provincia de Portugal llegaron al Bras1l en 1549 y, desde 1551, se pusieron en contacto
con los españoles de la vecina gobernación del Paraguay. Un tal padre Nuñez pidió a los jesuitas de Brazil
una carta solicitando que envíen jesuitas a la provincia del Paraguay. El Padre Nobrega provincial del Brasil
quiso que así fuera y escribió al padre Ignacio de Loyola sobre los planes de enviar jesuitas a aquellas tierra
vecinas. Esto llevó unos años, ya que tenían que pedir permiso además al rey de Portugal y al gobernador
de Brasil. Durante un tiempo se envían jesuitas al modo de misioneros.

El 6 marzo 1585 el obispo del Tucumán, Francisco de Vitoria, O.P, escribió al provincial del Brasil
pidiéndole jesuitas para su diócesis, ya que los de la provincia del Perú, a quienes ya había acudido,
carecían de personal.
El visitador Cristóbal de Gouveia acogió la petición y envió al Tucumán a los PP. Leonardo *Armini
(italiano), Manuel *Ortega (portugués). Tomás *Fields (irlandés), Juan *Saloní (español) y al escolar
Esteban de *Grao (portugués), quienes llegaron a Buenos Aires el 8 marzo 1587. Allí se enteraron de
que ya se encontraban en Santiago del Estero dos jesuitas de la provincia del Perú, los PP. Francisco
de *Angulo y Alonso de *Barzana. Reunidos amhos grupos en Córdoba del Tucumán en abril 1587,
resolvieron trabajar juntos en espera de las determinaciones de los superiores.

En 1588, el superior de la misión del Tucumán, Angulo, accedió a la petición del obispo de Asunción, Alonso
Guerra, de enviar jesuitas a esa diócesis. Fueron de ignado Saloní, Ortega y Fields. Uno de sus primeros
ministerios fue la atención de los enfermos en la terrible peste que asoló Asunción poco después de su
llegada.

PROVINCIA DEL PARA\guAY (1604-1767)


a) Desarrollo. Se c1igió ( 1604) la provincia con las gobernaciones del Paraguay (que incluía el Río de la
Plata), Tucumán y Chile, que se separaban de la del Perú. Se nombró provincial a Diego *Torre
Bollo, quien como procurador de la provincia del Perú, estaba entonces en Roma. Torres llegó a Córdoba
del Tucumán con trece jesuitas a fines de 1607, y fijó su residencia y las casas de formación de los escolares
jesuitas en Córdoba del Tucumán (sede central hasta 1767). Dadas las dificultades de comunicación entre
Córdoba y Santiago, se creó (1611) la viceprovincia de Chile, dependiente de la provincia del Paraguay
hasta 1625.

Con refuerzos llegados en 1609 y 161 O empezó las tareas de la fundación de *reducciones, conforme a lo
deseos del sínodo de Asunción de 1603

a) visión general. Se fueron estableciendo ocho reducciones guaraníes al norte del río
Paraná, en territorio actualmente paraguayo; más tarde otra tres, no de guaraníes, en la región de Taruma:
San Joaquín, San Estanislao y Belén. A fines de marzo de 1629, los PP. Justo *Van Suerck, flamenco (má
conocido por su apellido castellanizado de Mansilla), y Simón *Mascetta, italiano, salieron en seguimiento
de unos 10.000 guaraníes, conducidos a S. Paulo por los *bandeirantes, pero, pese a la ayuda de los jesuitas
portugue e , no pudieron lograr la liberación sino de unos pocos.
En 1644 surgió un grave conflicto entre el obispo de A unción, Bernardino de *Cárdenas, y la CJ, en el que
por ambas partes hubo excesos, y ocasionó grande enfrentamientos entre loS partidarios de uno y otro
bando. (los jesuitas le dijeron que no era válida su toma de posesión de la Diócesis, el obispo les quiso sacar
las reducciones. Al final lograron los jesuitas que el obispo se vaya).

El nombre de las reducciones jesuitas del Paraguay se había hecho ya famoso como modelo de
aculturación de pueblos salvajes. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo xvII evocaba más bien
la idea de un imperio riquísimo, independiente de hecho de las autoridades civiles y eclesiásticas
españolas.
Asunción era el punto focal de la difusión de esta idea. Había crecido una fuerte hostilidad de los
españoles contra las reducciones jesuitas por no estar sus indios sometido al servicio personal, ni
pagar tributos a la corona ni diezmos a la iglesia, al contrario de los de los franciscanos y sacerdotes
seculares.
El mayor contraste que sufrieron las reducciones guar·aníes an les de la *expulsión de la CJ (176 7) se debió
al tratado de límites entre España y Portugal (Madrid, 13 enero 1750), cuya ejecución ordenó la real cédula
del 24 agosto 1751 . Guillenno long comenta al respecto: «Por una ola población de 2.600 almas, como la
Colonia del Sacramento, que era tan española como Madrid o Buenos Aires, los avisados diplomáticos de
la meTRópoli entregaban siete pueblos florecientes con unos cinco mil habitantes en cada uno, con todas
sus poblaciones, más una extensión de terreno que hoy constituye tres estados del Brasil, desde Santa
Catalina y Río Grande do Sul inclusive, hasta el norte de la república del Uruguay» (Misiones y sus pueblos
guaraníes, 464). Los indios sacrificados se resistieron a dejar sus tierras y al plan de fundar nuevas
poblaciones en la OJilla derecha del río Uruguay. Su resistencia se conoce como la guerra guaraní (1753-
1756). La oportuna llegada del nuevo gobernador y futuro primer virrey del Río de la Plata, Pedro de
Cevallos, salvó a la
CJ del baldón con que sus adversarios europeos les atribuyeron rebeldía y los estigmatizaron para su total
ruina. El tratado se anuló por el convenio entre España y Portugal el 12 febrero 1761. Pero las reducciones
no se recuperaron más del rudo golpe, que completaría la expulsión de la CJ en 1767 y 1768. (Murieron
víctimas de la violencia Roque González, Juan del *Castillo y Alfonso *Rodligucz ( 1628), Pedro de
*Espinosa (1634), Cristóbal de *Mendoza (1635), Antonio *Ripari y Gaspar *Osorio ( 1639), Pedro
*Romero y H. Mateo Fernández (1645), Lucas *Cavallcro (1711), Julián de *Lizardi (1713), Hartolomé
*De Blende y José de Arce ( 1715), Bias de *Silva y José *Mazo (1717) y Antonio *Guasp (1763). Hoy
santos!

La labor intelectual. El ct:ntro cultural de la provincia fue Córdoba, en la que había una universidad y un
colegio. Había también colegios en Santiago del Estero, Santa Fe, Asunción, Buenos Aires y Tarija.
Destacaron como músicos el escolar Domingo *Zipoli (italiano), el P. Antonio *Sepp (tirolés), el H. Ltús
*Bcrgcr (francés) y el P. Florián *Paucke (polaco). Los principales arquitectos fueron los HH. Juan Bautista
*Primoli, Andrés *Bianchi, italianos, y Antonio *Porcada, español.