Está en la página 1de 7

Origen y tipos principales de paradigmas

Origen de los paradigmas

El filosofo griego Platón fue una de las primeras figuras históricas en emplear
este término para referirse a las ideas o ejemplos a seguir, siempre y cuando
se use dentro de un contexto donde haya inspiración.

Por su parte, el filósofo estadounidense Thomas Kuhn fue quien introdujo el


término para describir el grupo de actividades que definen los lineamientos
de una disciplina científica dentro de un espacio temporal.

En la ciencia, se concibe el paradigma desde un punto de vista más práctico


que plantea el descubrimiento de nuevos espacios de investigación, otros
caminos para conseguir la formación y datos necesarios que permitan
resolver los problemas planteados en una determinada situación.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que este término se puede aplicar en
otros campos, además del científico, el lingüístico, y las ciencias sociales.

El paradigma es todo aquello referido a la forma en cómo se entiende el


mundo, las vivencias y creencias de una sociedad y todo lo que repercute en
cómo el individuo percibe la realidad que le rodea dentro del sistema social.

Dependiendo del ámbito en que se emplee, existe una tipificación de los


paradigmas. A continuación, podrás ver de forma resumida las más
utilizadas.

Tipos principales de paradigma

En el sector educativo, la formulación de nuevos paradigmas supone una


evolución para lograr el mejoramiento del conocimiento disponible,
considerándose como nuevos instrumentos para resolver incógnitas (Luna,
2011).

Paradigmas educativos

Basados en este precepto, dentro de la educación se reconocen varios tipos


de paradigmas, de los cuales destacan el conductista, constructivista,
cognitivo y el histórico-social.

1- Paradigma conductista

Enmarcado en la teoría conductista, este modelo estima que


el aprendizaje debe estar enfocado en datos observables y medibles, donde
el profesor se percibe como “una persona dotada de competencias
aprendidas, que transmite conforme a una planificación realizada en función
de objetivos específicos” (Hernández, 2010, p. 114).

El profesor debe proporcionar a través de principios, procedimientos y


programas conductuales las herramientas a los estudiantes para alcanzar los
objetivos de aprendizaje propuestos (Chávez, 2011).

El estudiante o alumno, dentro de este paradigma actúa como el receptor de


las instrucciones programadas por el profesor, incluso antes de conocerlo,
por lo que está condicionado a ser un actor pasivo dentro de un mundo
activo.

Se reconoce que el desempeño y aprendizaje escolar del estudiante puede


ser influido o modificado desde el exterior del sistema educativo.

2- Paradigma constructivista

A diferencia del modelo anterior, este paradigma concibe al estudiante como


un ente activo y cambiante cuyo aprendizaje diario puede ser incorporado a
las experiencias previas y a las estructuras mentales ya forjadas.
En este espacio de aprendizaje constructivista, el alumno deben internalizar,
transformar y reacomodar la información nueva para adaptarla a los
aprendizajes anteriores, lo que le permitirá enfrentar las situaciones de la
realidad.

3- Paradigma histórico-social

También conocido como modelo sociocultural desarrollado en la década de


1920 por Lev Vigotsky, en el cual la premisa principal es que el aprendizaje
del individuo está influenciado por su entorno social, historia personal,
oportunidades y contexto histórico en el que se desarrolla.

Estructuralmente, este paradigma se percibe como un triángulo abierto, que


no es más que la relación que existe entre el sujeto, objeto e instrumentos
en el que los vértices se desarrollan dentro del contexto sociocultural
desempeñando este un papel fundamental en la construcción del
conocimiento.

4- Paradigma cognitivo

Desarrollado en los años 50 en Estados Unidos, este paradigma se interesa


en destacar que la educación debe orientarse al desarrollo de habilidades de
aprendizaje, no sólo el enseñar conocimiento.

El modelo cognitivo se deriva de la combinación de tres campos,


considerados los antecedentes de este paradigma: la teoría de la
información, la lingüística y la ciencia de los ordenadores.

Desde el punto de vista educativo, los objetivos primordiales de la escuela,


de acuerdo al enfoque cognitivo, deben centrarse en el aprender a aprender
y/o en el enseñar a pensar. Las dimensiones cognitivas que se desarrollan
en este paradigma son la atención, percepción, memoria, inteligencia,
lenguaje, pensamiento, entre otros.
Paradigmas de investigación

En el marco de la investigación social se desarrollan niveles y perspectivas


en los que se plantean dos paradigmas princípiales: el cuantitativo y el
cualitativo.

Estos se diferencian en el tipo de conocimiento que se espera obtener en la


investigación realizada, de acuerdo a la realidad, objeto de estudio y a las
técnicas utilizadas en la recolección de información (Gray, 2012).

5- Paradigma cuantitativo

Relacionado directamente a la perspectiva distributiva de la investigación


social, la cual tiene como finalidad describir con precisión la realidad social
que se estudia. Para lograr su objetivo, este enfoque se apoya en técnicas
estadísticas y matemáticas, como el uso de encuestas y el respectivo análisis
estadístico de los datos obtenidos.

De esta forma, se construye un conocimiento apegado a la objetividad


evitando tergiversar información o generar distorsiones derivadas de la
subjetividad. Con este paradigma se establecen leyes o normas generales de
la conducta humana desde la elaboración de conceptos empíricos.

6- Paradigma cualitativo

Por su parte el enfoque cualitativo, se relaciona estrechamente con las


perspectivas dialécticas y estructurales de la realidad, centrada en analizar y
comprender las respuestas de los individuos a las acciones y conductas
sociales.

A diferencia del paradigma cuantitativo, en este se utilizan otras técnicas


fundamentadas el análisis del lenguaje como la entrevista, discusiones
temáticas, técnicas de creatividad social, entre otros.
Con este paradigma se quieren comprender las estructuras de la sociedad
más que cuantificarlas, poniendo el foco en la subjetividad de las personas y
su percepción de la realidad (Gray, 2012).

7- Paradigma positivista

Basado en el enfoque filosófico del positivismo, este paradigma se desarrolló


para estudiar los fenómenos en el ámbito de las ciencias naturales. También
recibe el nombre de hipotético-deductivo, cuantitativo, empírico-analista o
racionalista.

Su origen se sitúa en el siglo XIX y también se aplica en el área de las ciencias


sociales, sin que afecte a las diferencias que existen entre ambos campos de
estudio.

En la investigación positivista se afirma la existencia de una realidad única;


partiendo del principio de que el mundo tiene existencia propia,
independiente de quien lo estudia y que está regido por leyes, con las cuales
se explican, predicen y controlan los fenómenos.

De acuerdo a este enfoque, las ciencias tienen el objetivo de descubrir dichas


leyes, alcanzar las generalizaciones teóricas que contribuyen a enriquecer el
conocimiento universal sobre un área determinada (González, 2003).

9- Paradigma interpretativo

Derivado del enfoque cualitativo, este precepto de la interpretación plantea


al investigador como descubridor del significado de las acciones humanas y
de la vida social, describiendo el mundo personal de los individuos, las
motivaciones que lo orientan, y sus creencias.

Todo esto con la intención de estudiar a fondo lo que condiciona los


comportamientos. Este paradigma aplicado en las ciencias sociales parte del
concepto de que la acción de las personas siempre está determinada por la
carga subjetiva de una realidad, la cual no se puede observar ni analizar con
métodos cuantitativos (González, 2003).

En el marco del paradigma interpretativo la investigación presenta las


siguientes características:

1. Investigación naturalista. Estudia las situaciones del mundo real


y su desarrollo natural sin manipular la información.
2. Análisis inductivo. La exploración se hace mediante preguntas
abiertas haciendo énfasis en los detalles para probar mediante la
deducción las hipótesis planteadas.
3. Perspectiva holística. Se fundamenta en conocer la causa y efecto
considerando el sistema complejo que representa la relación de
interdependencia de las partes involucradas.
4. Datos cualitativos. Captar las experiencias personales con una
descripción precisa de la información recolectada.
5. Contacto e insight personal. El investigador tiene un contacto
directo con la realidad estudiada y sus protagonistas.
6. Sistemas dinámicos. Se describen los procesos cambiantes en el
individuo o la sociedad durante la investigación, entendiéndose el
cambio y evolución como una parte fundamental del estudio.
7. Orientación hacia el caso único. Se considera que cada
investigación es única en su categoría por la subjetividad de los
individuos y la realidad estudiada.
8. Sensibilidad hacia el contexto. La investigación se ubica en el
contexto histórico, social y temporal para situar los descubrimientos
realizados.
9. Neutralidad empática. Se reconoce que es imposible lograr una
objetividad plena. El investigador desarrolla empatía hacia la
situación estudiada y la perspectiva de los individuos.
10. Flexibilidad del diseño. La investigación no se enmarca en un
diseño único sino que se adapta a la combinación de distintos
diseños para comprender la situación y responder a los cambios
emergentes.

10- Paradigma empírico-analítico

En este enfoque se prioriza la objetividad sobre otros elementos. Asumiendo


de esta forma la replicabilidad en las investigaciones lo que permite verificar
el conocimiento generado.

Derivado del paradigma cuantitativo, este modelo emplea herramientas


como el método deductivo y la aplicación de estrategias y técnicas
cuantitativas.

El objetivo de las investigaciones bajo este enfoque es generar teorías y leyes


que no son definitivas, basándose en la experimentación, la lógica
empírica combinada con la observación y análisis de los fenómenos, al mismo
tiempo que se apoya de las teorías positivas y del racionalismo.