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CULTURA CARIBEÑA

Teniendo como fuente de referencia el texto “Tres Culturas Familiares en Colombia” del

filósofo colombiano Estanislao Zuleta y el cortometraje “La Navidad Caribeña” del director

uruguayo Walter Tournier.

En el texto de Zuleta, éste habla acerca de la diversidad cultural que existe en el

territorio colombiano, pero se limita en exponer únicamente a tres familias culturales, las

cuales considera son de mayor relevancia. Estas tres familias son, la costanera, que abarca a

la costa Atlántica y Pacífica, la vertiente, que incluye a regiones como Antioquia y, por

último, las altiplanicies, que serían los territorios de Nariño, parte de Cundinamarca y

Boyacá.

De acuerdo con lo afirmado en el escrito, las características presentes de estos

territorios nacionales, como su lenguaje o sus comportamientos proceden de su historia; la

cultura vertiente es considerada tímida y conservadora y en su estructura familiar prima el

patriarcado. En cuanto a las altiplanicies, estas es un principio fueron territorios donde se

encontraban grandes comunidades indígenas, algunas de estas organizadas, algo que los

hacía vulnerables ante los españoles, quienes se convertían en sus amos y ellos en la

servidumbre. La tercera familia cultural abordada en el texto es la costanera, la cual será el

principal tema de interés de este trabajo.

Si el pasado de las vertientes está caracterizado por haber sido fundado por colonos

libres, lo que dio como resultado una cultura en la que las diferencias lingüísticas de sus

integrantes son mínimas, por no decir inexistentes, así como también su actitud con respecto

a elementos sociales importantes como la familia y el trabajo son opuestos a la cultura


costanera, cuyo pasado histórico es completamente diferente al de estos territorios. La

principal característica de la cultura costanera es que esta tiene un pasado lleno de esclavitud,

en el que esta despreciable práctica era la principal fuente de economía varios siglos atrás.

Este sistema esclavista se mantuvo por al menos cuatro siglos hasta que se popularizó

la idea de la dignidad humana y de la libertad, las cuales convenientemente surgieron al

mismo tiempo que la esclavitud dejó de ser un negocio rentable. Cuando la esclavitud fue

abolida por completo, algunos esclavos, que no sabían hacer otra cosa más que prestarse a sí

mismos para realizar labores pesadas a cambio de un techo y comida, suplicaban y

protestaban para continuar siendo esclavos, pero fue todo en vano ya que lo más rentable era

otorgarles la libertad.

Aunque esta libertad fue en un principio a medias, si bien ya no eran esclavos, fueron

mantenidos en los terrenos donde acostumbraban a vivir, ahora llamados latifundios, tierras

que trabajaban gratuitamente y además debían encontrar la forma de arreglárselas para

conseguir cosas que antes tenían de manera segura como lo era la comida.

Por estos tiempos, los esclavos, ahora libres, comenzaron a vivir en poblados, algo de

suma importancia para la formación de la familia, ya que se cree esto permitió cierta cercanía

que no fue posible en los territorios vertientes y altiplanos, que se encontraban en parcelas y

otros terrenos donde los miembros de estas comunidades se encontraban más aislados

A esta cercanía se le considera un factor influyente en el carácter de las personas de

la costa, su habilidad para comunicarse con relativa facilidad entre sí, utilizando palabras que

denotan cierta confianza como tú en lugar de usted o su merced como ocurre en las otras

culturas del país. Otro aspecto característico de la cultura costanera que ya se venía

mencionando es el de la familia. Si el patriarcado es la norma en los territorios vertientes, en


la costa caribe el matriarcado es algo habitual. No es extraño ver como las madres encabezan

los hogares y como a estas e incluso a las abuelas se les reconoce una importancia especial.

En general, la cultura costanera se opone en muchos aspectos a las otras dos culturas

expuestas en el texto de Zuleta, desde los roles que desempeñan ciertos miembros de una

familia, el vocabulario y el comportamiento relajado y extrovertido de los costeños en

comparación con el estoico e introvertido de las personas de los valles o los altiplanos.

Muchas de estas características atribuidas a la cultura caribeña, en particular a la

costanera de Colombia, se ven reflejadas en el cortometraje uruguayo “Una Navidad

Caribeña,” en el que algunos personajes exhiben rasgos típicos como son la extroversión, que

se ve en el comportamiento de los isleños y la forma en la que algunos de estos se dirigen al

personaje del gobernador, quien representa un rol de autoridad, su actitud hacia el trabajo, el

cual valoran y se esfuerzan por hacer, pero en ningún momento priorizan sobre las cosas que

consideran de mayor importancia.

En el cortometraje se puede ver también como el personaje del gobernador intenta sin

éxito traer aspectos culturales externos a la isla para celebrar la navidad como se tenía

acostumbrado a hacerlo en otro lugar. Esto es algo que también se menciona en el texto de

Zuleta, quien dice que los rasgos culturales que adquieren las personas no se transmiten por

medio de la genética, sino que de alguna forma son inculcados y asimilados o aceptados si

así se quiere.

Alexander David Martínez Silva


Licenciatura en Bilingüismo Con Énfasis en Inglés (II Semestre)
06/04/2019