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Universidad Nacional

de La Plata

Facultad de Bellas Artes

2018

Producción y Análisis
Musical III
Trabajo Práctico de Investigación
Producción y Análisis Musical III

Integrantes

Bisso, Santiago

Del Rio, Franco

Celillo, Dante

Bonarelli, Bruno

Giorgis, Facundo

Tema: Consolidación de la industria asociada al género e incidencia de las grandes


producciones a partir de mediados de los 80’ y principios de los 90’. Cumbia bolichera y pop.
Cambios en el género en los años posteriores a la crisis del 2001

Marco general

A lo largo de los años, la cumbia se ha ido consolidando como un género de masas en toda
Latinoamérica. A fines del siglo XIX, la música étnica colombiana con influencias indígenas y
afroamericanas dio origen al primer antecedente de lo que hoy conocemos como cumbia. Con
el correr de los años, la industria cultural fue la que se encargó de difundir este género por
buena parte de América Latina donde se adaptó al contexto social y cultural de cada región
donde penetro. Particularmente en Argentina, este género se empezó a desarrollar a partir de
mediados del siglo XX con la aparición de agrupaciones como el “Cuarteto Imperial” y “los
Wawanco”, datando su primera presentación en 1964. En el caso de “Los wawanco” fue el
prestigio que para entonces respaldaba a la Universidad Nacional de La Plata la que trajo
consigo a estos estudiantes migrados de diferentes regiones de Latinoamérica (Colombia,
Perú, Chile, Costa Rica) a establecerse en el país como estudiantes de medicina. Este fue uno
de los primeros procesos de formación y reproducción del género en el país.

Para fines de la década del 80, ya la cumbia en un proceso maduro, fue un objeto atractivo
para la industria y la explotación comercial. De esta manera la necesidad de establecer
márgenes de diferenciación entre las diferentes variables de este género, dio origen a los
estilos por provincias. En las que se originó el estilo santiagueño, norteño y santafesino.
Desde aquí desarrollaremos la importancia de la industria comercial, en las posteridades de los
años 90’s, en la cumbia y sus diferentes cambios que tuvo a lo largo de los años, siempre
ligado al mercado musical y la apropiación de esta por una clase social marcada.

Desarrollo

La escena de la música tropical Argentina para la década de 1970 estaba caracterizada por tres
géneros en particular, la cumbia, el cuarteto y el chamamé. En esta época abrieron sus puertas
las primeras bailantas en Buenos Aires. El término “bailanta” tiene su origen en los bailes
populares de la provincia de Corrientes. Fue Tropitango la que en 1981 marco un momento
bisagra en la expansión de la cumbia argentina. Este boliche se caracterizaba por estar
abocado íntegramente a este género. La apertura de este espacio fue una estrategia que dio
lugar a un mercado en ascenso que alcanzaría su boom en la década del ’90.

La provincia de Santa Fe fue la que se destacó en la década de 1980. Varias fuentes le


atribuyen a Juan Carlos Denis la creación de la cumbia santafesina. Con el, esta adquirió una
identidad que si distingue claramente del Cuarteto Imperial por la combinación de acordes,
melodías y letras. Fue integrante de Emil Villar y su conjunto, Los Cumbiambas y el Cuartetazo
pero fue recién en el ‘76 cuando formo su grupo más popular Los Bohío. La particularidad de
este nuevo estilo es la implementación de la guitarra como sustitución del acordeón. A pesar
de esta nueva ejecución, el acordeón siguió siendo parte de algunos grupos Santafesinos como
el grupo Cali y Los Palmeras. Sus letras eran de carácter románticas y fueron Leo Mattioli y
Dalila los que se hicieron fuerte en ese sentido. Otros de los principales exponentes de este
subgénero fueron Los Leales.

En lo que respecta al contexto social e industrial/comercial del momento, los medios de


comunicación excluían a la cumbia de la reproducción ya que apuntaban a sectores de clase
media-alta de la población.

“- ¿Pero cuando surgió esto, también había una discriminación como la que existe
ahora? ¿Siempre? ¿Como que era grasa ese tipo de comentarios? – pregunta el
periodista Martin Roisi

- Si, a tal punto que no te pasaban los discos en la radio. No había forma de que una
emisora Am o Fm te pase los discos en la radio – Ruben Deicas, cantante de Los
Palmeras”

(Canal Encuentro – Cumbia de la buena. Los Palmeras. 6 de Febrero de 2017)


Paralelamente se desarrollaba otro subgénero de la cumbia denominada Norteña, que se
extendió a lo largo de las provincias de Catamarca, La Rioja, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y
Tucumán. Entre sus máximos referentes, podemos encontrar al “maestro” Marco Antonio Ríos
quien incorporo sonoridades propias de Salta, Jujuy y Bolivia agregando a su vez elementos del
genero Rock como la batería, guitarra eléctrica y teclado. Unos de los grupos norteños más
reconocidos es Grupo Sombras, surgido en el año 1978 y Malagata en el año 1990.

“- ¿A la cumbia norteña de Grupo Sombras vos le agregaste un poco rock con


Malagata?

- Exactamente. Porque del grupo malagata, al violero yo lo saque de un grupo de rock.


El tecladista era de un grupo de rock y el baterista era de un grupo de rock.

- ¿O sea, que fusionaste la cumbia y rock?

- Exactamente”

(Canal Encuentro. Cumba de la buena. Antonio Ríos)

Una de las características más distintivas de este género es la utilización del bombo a
contratiempo, generando una estética perceptible a una simple escucha. Predomina el uso del
bandoneón sintetizado y la guitarra eléctrica como instrumentos contramelódicos.

- “Yo era famoso y me cruzaba toda la villa a pata. Estábamos como en el aire. No
entendíamos nada, no teníamos ni noción de la plata que ganábamos. (…). Le
compramos cuatro autos en un día.

- ¿Todos los Malagata tenían un Mercedes (Benz)?

- Todos!”

(Canal Encuentro. Cumbia de la buena. Antonio Rios (Malagata))

En lo que respecta a la industria discográfica, Magenta es la que pisa fuerte en el mercado


bailantero. La apertura de “Fantástico” en el barrio de Once en 1987, marco el principio de una
etapa en la cual se recaudaron millones de pesos. Este sello discográfico no solo se caracterizó
por vender discos, sino también por tener programas en canales como ATC (lo que hoy
conocemos como TV Pública) y TVA, dos radios y diez bailantas entre las que se destacan
Metrópolis (en Pacífico), Killer (en Quilmes, media manzana con capacidad para unas 6000
personas), Terremoto (en Palermo).
Además de tener una amplia red de difusión, esta compañía tenía la exclusividad de los grupos
más reconocidos del país. Es decir que, para contratar a ciertas bandas, si o si tenían que
intermediar con Magenta, lo que obligaba a los bolicheros a negociar directamente con ellos y
perpetuarse en el negocio.

“Las cifras de Sombras (el grupo que sacudió con el hit La ventanita) son irrepetibles.
Despachó 800 mil copias. Más que Luis Miguel. Yo hice Commanche, junté a cuatro
pibes lindos de pelo largo que no cantaban y vendí 500 mil copias”.

(Roberto Ricci, director artístico de Magenta)

Estas fotos dan cuenta de la estética de cada época, vinculada estrechamente con el éxito
comercial y con una búsqueda intencional. En los ’90 se le empezó a dar mayor importancia a
la imagen visual de las bandas con la aparición de castings que organizaban las compañías
discográficas, sin importar la capacidad del concursante de ejecutar un instrumento. Aquí, la
implantación por fuera de la banda de compositores, músicos sesionistas y coreógrafos para
lograr un montaje llamativo. No debería entonces llamar la atención cuando en las
presentaciones la música no es tocada en vivo, sino que se recurre al famoso “playback”.

Otras de las compañías más importantes del ambiente es Leader Music. Nació en una
minúscula disquería de Constitución llamada Kuki. El dueño del local empezó a producir
algunos grupos y llegó a armar su pequeño sello. Pero fue Kuky Pomar, el hijo del dueño y hoy
propietario de Leader, quien consolidó la compañía.

Las políticas neoliberales de los años ’90 y el deterioro del tejido social para el año 2001, se
vieron reflejadas en la aparición de un nuevo subgénero llamado cumbia villera. Buena parte
de la juventud empezó a posicionarse frente a la situación económica y social desde la música.
Por esto, la aparición de letras que contaban la realidad de un sector marginado de la
sociedad, poniendo en escena las necesidades, dramas y aflicción con la violencia incluso con
la experiencia del desempleo, la pobreza y la frustración. A continuación anexamos algunas de
las letras de la banda que aun hoy sigue animando los bailes de todo el país.

Pibe Cantina – Pibes Chorros Duraznito – Pibes Chorros


En los pasillos de la villla se comenta, Se borro Duraznito de la villa
Que el pibe cantina, se llevó toda la plata del blindado
Se ganó la loteria. esa que nos habíamos afanado
la otra noche en la general paz
Ya no pasea con su bici despintada,
No usa su gorra, Nos acostó a nosotros sus amigos
Zapatillas desatadas... nos dejó a todos sin un centavo
ahora tiene un piso en Belgrano
Y se viste elegante, y en un mercedes se pasea en la ciudad
Todos lo ven.
Luciendo su rolex, Miralo a duraznito viviendo la buena vida
Ese pibe anda bien... y nosotros que pensábamos que era
retardado
Pibe cantina de que te la dás, ahora está rodeado por las mejores minas
Si sos un laucha, borracho y aragán. y nosotros los vivos en devoto encerrados
Las chicas del barrio te gritan al pasar, y sin un mango.
"dale guachin, sacanos a pasear".

Sentimiento Villero – Pibes Chorros


Solo y triste me refugio en mi guarida,
con un vino estoy calmando mi dolor,
el recuerdo de tu voz que me decía:
larga el faso las pastillas y el alcohol,
Sin embargo, yo seguí dándole duro sin
pensar
que por drogón te iba a perder, vos te
fuiste con tu madre
para el chaco y en la villa sin tu amor yo me
quede.
En lo que respecta a la producción, el contexto fue beneficioso para la promoción de nuevas
bandas autogestivas gracias al abaratamiento del costo de medios de grabación (porta-
estudio) así como también el fácil acceso a instrumentos musicales y a la difusión a través de
las radios barriales.

Estas nuevas tendencias del genero no fueron bien vistas por los managers, los medios de
comunicación y el COMFER (Comité Federal de Radiodifusión) que llegaron a prohibir la
cumbia villera. Esta medida resignifico la lucha del género musical contra el sistema.

Con la aparición de un nuevo subgénero llamado cumbia pop en el año 2010, se logró estilizar
y blanquear la cumbia propiciando ahora si un mercado sin estigmatizaciones, compartiendo
similitudes y objetivos con el fenómeno de la cumbia de los ’90.