Está en la página 1de 3

10 Consecuencias de la Contaminación del Aire

Entre las consecuencias de la contaminación del aire más dañinas destacan la lluvia ácida, el efecto smog,
la extinción de especies o el efecto invernadero.
La contaminación, no es más que el deterioro de las condiciones y elementos del ambiente que se origina
por la presencia de elementos contaminantes en el agua, los suelos y la atmósfera, generados por el hombre
en su gran mayoría.

La disposición incorrecta de los desechos sólidos, excretas y productos tóxicos, aunado a las fábricas e
industrias, incendios, hábitos tabáquicos, vehículos automotores, artefactos domésticos, maquinarias,
herramientas y mucho más, generan daños irreversibles en el medio ambiente produciendo enfermedades
en los seres humanos, animales y todos los seres vivos que coexisten en los distintos ecosistemas afectando
la biodiversidad.
La contaminación del aire, se produce por la mezcla de partículas sólidas y gases en el aire alterando la
proporción natural de este elemento que todos respiramos.
Muchos de los elementos (por no decir todos) que contaminan el aire, resultan tóxicos para los seres
humanos, generando afectos adversos sobre sus bienes materiales, animales y plantas.
10 consecuencias derivadas de la contaminación del aire
1- Lluvia ácida
La acumulación de vapores y gases tóxicos en el aire producen la formación de ácidos que caen con el agua
de las lluvias dañando los cultivos, erosionando los suelos, edificaciones, esculturas y monumentos
naturales, alterando la población animal y vegetal, y por supuesto al hombre.
Los contaminantes primarios que originan la lluvia ácida suelen recorrer distancias grandes, trasladándose
en el viento durante miles de kilómetros antes de precipitarse en forma de lluvia, granizo o llovizna, lo que
deteriora el medio ambiente en sus distintos sistemas. (Graña, 2015).
2- Efectos nocivos para la salud respiratoria
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ha determinado en el Índice de Calidad del Aire, que
los agentes contaminantes inciden directamente en la función pulmonar y aumento en las estadísticas de
ataques cardíacos produciendo graves afecciones respiratorios y enfermedades mortales como el cáncer de
pulmón.
Sin duda, esto significa un deterioro en la salud física y mental de las personas, ya que el padecimiento de
enfermedades respiratorias crónicas repercute en la capacidad respiratoria de las personas y los niveles de
oxigeno en la sangre.
Esto deriva en un empobreciendo de la capacidad intelectual, evidenciada por la disminución de la memoria,
problemas para coordinar y generar ideas, así como una disminución también del rendimiento físico.
(Rodríguez, 2010).
3- Efecto invernadero
Es el fenómeno mediante el cual los gases presentes en la capa atmosférica retienen el calor emitido por la
Tierra. Esta acumulación de temperatura proviene de la radiación solar y al rebotar sobre la superficie
terrestre queda atrapado en la muralla de gases.
Los gases responsables de este fenómeno son precisamente los dos agentes más tóxicos en el aire: el dióxido
de carbono y el metano. La evidencia científica ha demostrado que el efecto invernadero es el causante del
calentamiento global.
4- Daños irreversibles en la piel
Se ha demostrado que la contaminación del aire incidió en el aumento de cáncer de piel en los últimos años,
especialmente en las regiones donde se está reducida la capa de ozono, lo que permite el acceso directo de
los rayos ultravioletas con mayor intensidad en la Tierra, aumentando los daños por el sol en la piel de las
personas (Rodríguez, 2010).
5- Efecto Smog
Traducido al español como efecto boina, este fenómeno producido por el aire contaminado genera una
inversión en la temperatura del planeta, es decir que las altas presiones crean una barrera y el aire frío se
queda atrapado en las capas bajas, mientras que la capa superior está a altas temperaturas.
El coctel alérgico que se forma con el efecto smog está compuesto de polen y gases tóxicos aumentando a
gran escala el número de personas alérgicas que desarrollan irritación en los tejidos pulmonares por la
inhalación de estos agentes contaminantes.
6- Daños en los campos
La contaminación del aire afecta directamente la agricultura porque las plantas desarrollan una alta
sensibilidad a los agentes contaminantes que flotan en el aire que deteriora la calidad de los cultivos.
Irónicamente, la agricultura y la ganadería aportan el 40% de gases de amoniaco que contaminan el
aire. Dichas emisiones son causadas por la ganadería, fertilizantes y la deforestación indiscriminada
(Romero, 2006).
7- Deterioro de los materiales
La combinación de los gases tóxicos que cada día desmejoran la calidad del aire que respiramos afecta al
mismo tiempo los materiales utilizados en la construcción y otras superficies, disminuyendo la resistencia de
los mismos.
8- Sensibilidad química múltiple
En los acondicionadores de aire, solventes de limpieza, refrigeradores domésticos e industriales y aerosoles,
se usan de forma indiscriminada los clorofluorocarbonos.
Estos generan una degradación ambiental porque disminuyen la capa de ozono desarrollando enfermedades
en el individuo que afectan la calidad de vida en la familia y sociedad, dando lugar a nuevos procesos
infecciosos difíciles de diagnosticar y tratar (Castillo 2014).
9- Extinción de especies animales
La contaminación del aire genera alteraciones en el equilibrio de los ecosistemas produciendo una variación
en el número de especies de flora y fauna, aumentando unas especies y disminuyendo radicalmente otras,
alterando así el equilibrio delicado de la naturaleza.
10- Mala calidad del aire en los espacios cerrados
Numerosos agentes contaminantes del aire presentes en la atmósfera pueden contaminar, de igual forma,
el ambiente intradomiciliario, es decir, el aire que respiramos dentro de nuestros hogares.
Aunque la calidad del aire atmosférico se divide de forma equitativa entre los miembros de la comunidad, la
contaminación del aire intradomiciliario depende en gran parte del nivel socioeconómico de la familia y los
hábitos que estos posean.
Si entre los miembros de la familia hay fumadores activos que fuman dentro de la casa, la calidad del aire
será bastante deficiente; asimismo, actividades como la combustión de kerosene, gas propano, entre otros,
puede causar diferentes efectos en la salud de los miembros de la familia (Ballester, 2010).
¿Qué produce la contaminación?

Los principales contaminantes atmosféricos se dividen en gases tóxicos y partículas sólidas. En el primer
grupo se encuentra el monóxido de carbono producido por la combustión de la gasolina en los vehículos
automotores. El sulfuro y óxido de nitrógeno generados por la combustión del carbón, el petróleo y de otros
combustibles. (Feliz, 2007).
El humo producido por la quema indiscriminada de los desechos sólidos, la basura y el consumo de cigarrillos
son otros de los gases tóxicos que alteran la composición del aire, al igual que los compuestos de plomo que
se desprenden de la gasolina, la utilización en la fabricación de baterías y la industria telefónica.
Los vapores de mercurio, empleados en la elaboración de las lámparas fluorescentes, y el cadmio cuyos gases
se desprenden de la fabricación de cauchos, pinturas y baterías, son gases altamente tóxicos que a diario se
encuentran en la atmósfera, especialmente de zonas industriales donde la calidad del aire es cada vez más
deficiente. (Rodríguez, 2010).
Por otra parte, las partículas sólidas que contaminan el aire provienen de las textileras como el polvo
orgánico. A su vez de la pulverización de rocas, industria de cementos, vidrios y ladrillos se desprenden
partículas de sílice que son altamente tóxicas para la atmósfera.
Medidas de prevención
Entre las consecuencias enumeradas, se evidencia que son numerosos los efectos negativos que la
contaminación del aire tiene sobre la salud de las personas y el equilibrio del ecosistema natural y
la biodiversidad del planeta. (Castillo, 2014).
Sin embargo existen una serie de acciones que todos podemos realizar con la finalidad de disminuir o
prevenir las enfermedades producidas por la contaminación del aire y que resumimos a continuación:
 Disponer adecuadamente los desechos sólidos, es decir la basura, en los rellenos sanitarios, evitando
la incineración indiscriminada al aire libre.
 Vigilar los sistemas de refrigeración y acondicionadores de aire para evitar el uso abusivo de los
clorofluorocarbonos.
 Mantener la higiene y limpieza dentro de los hogares para evitar la acumulación de polvo, así como
procurar una buena ventilación de los espacios, evitar el hacinamiento, entre otros.
 El personal de riesgo que trabaja en industrias y fábricas de productos que empleen o generen gases
tóxicos deben utilizar la vestimenta y máscaras protectoras para evitar la inhalación del aire
contaminado.
 Revisar constantemente el estado de los tubos de escape y sistema de carburación de los vehículos
particulares y de transporte público para disminuir la emisión de dióxido de carbono.
 Promover campañas efectivas para disminuir y erradicar el consumo de cigarrillos en la sociedad,
informando sobre sus efectos nocivos para la salud y la atmosfera en general.
Es importante entender que son los niños y ancianos los más susceptibles a los efectos sobre la salud que
tienen las toxinas contaminantes del aire, y en muchos casos la contaminación genera un efecto acumulativo
en el organismo humano.
Definitivamente, la contaminación del aire es uno de los problemas más severos en el mundo. Ninguna
sociedad está exenta de ella, sin importar el desarrollo económico y social que posea, todos los individuos
son sensibles a los efectos que genera este tipo de contaminación.
Existen grupos específicos de poblaciones que están expuestos a fuentes constantes de contaminación
atmosférica, por su parte estudios epidemiológicos demuestran que la exposición de estos agentes
contaminantes en el aire se asocia directamente al incremento del asma y disfunción pulmonar en niños,
adolescentes y ancianos. (Romero, 2006)