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ACTAJUDICIAL.

COM · Internacional
EL TRIBUNAL SUPREMO DE ESTADOS UNIDOS ELIMINA EN LA EDUCACIÓN EL SISTEMA DE CUOTAS POR
RAZA.
Resumen: En 1954 el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó, por unanimidad, que "en la escuela pública no
tiene cabida la doctrina <>.La existencia de instalaciones educativas separadas entraña intrínsicamente la desigualdad",
violándose con la segregación la Enmienda XIV de la Constitución. En sentencia del pasado 27 de junio de 2.007,
aprobada por cinco votos a favor y cuatro en contra, el alto Tribunal resuelve que la raza no puede utilizarse para
favorecer la integración de las minorías, ni como elemento para determinar si un estudiante debe acudir a una escuela o
a otra.

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I.- ANTECEDENTES: BROWN vs. JUNTA DE EDUCACIÓN (1954)

En 1951, Oliver Brown, de Topeka, Kansas, impugnó la doctrina conocida como "separados, pero iguales" cuando
presentó una demanda contra la junta escolar de la ciudad en nombre de su hija de ocho años. Brown deseaba que su
hija asistiera a una escuela blanca situada a cinco manzanas de su casa, en vez de a la escuela negra, que estaba a
veintiuna manzanas de distancia. Un Tribunal federal falló contra Brown.

En Carolina del Sur, Virginia y Delaware, los padres de otros niños negros entablaron pleitos similares. El tribunal de
Delaware resolvió que las escuelas negras eran inferiores a las blancas y ordenó que los niños negros fueran
trasladados a escuelas blancas. Las autoridades escolares apelaron la decisión al Tribunal Supremo.

En 1954 el Tribunal sentenció por unanimidad que la segregación escolar era inconstitucional. La sentencia expuso los
efectos perjudiciales de la segregación: la separación de los niños blancos y de color en las escuelas públicas tiene un
efecto perjudicial en los niños de color; el impacto es mayor cuando es sancionado por la ley, puesto que la política de
separación de las razas es interpretada generalmente como que denota la inferioridad del grupo negro; el sentido de
inferioridad afecta la motivación que un niño tiene de aprender. La segregación sancionada por la ley, por lo tanto, tiende
a retardar el desarrollo educativo y mental de los niños negros y a privarles de algunos de los beneficios que recibirían
en un sistema escolar racialmente integrado.

En resumen el Tribunal Supremo dictaminó, por unanimidad, que "en la escuela pública no tiene cabida la doctrina <>.La
existencia de instalaciones educativas separadas entraña intrínsicamente la desigualdad", violándose con la segregación
la Enmienda XIV de la Constitución .

II. LAS CONSECUENCIAS DEL FALLO .

La reacción contra Brown en los Estados del sur fue inmediata. Todos sus representantes y senadores, con la excepción
de tres (Lyndon Johnson, Albert Gore [padre] y Estes Kefauver) firmaron el Manifiesto del Congreso Sureño que censuró
al Tribunal Supremo y en varios Estados se crearon agencias gubernamentales dedicadas a combatir la integración.
Alabama, Georgia, Louisiana, Mississippi, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia promulgaron leyes que exigían
el cierre de las escuelas en el caso de que admitieran niños negros y Arkansas revocó su ley de asistencia escolar
obligatoria.

Téngase en cuenta, por ejemplo, que Delaware, Alabama y Louisiana contaban con solamente un abogado negro,
existiendo la prohibición hasta 1950 que obtuvieran títulos de posgrados o profesionales en cualquier parte del sur y
hasta muy avanzada la década de los sesenta, había que litigar para que los negros fueran admitidos en las
universidades de Mississippi, Georgia, Alabama y Carolina del Sur.

Al pronunciamiento del Tribunal Supremo siguió la Ley de Derechos Civiles (1964) y toda una infraestructura jurídica
basada en el sistema de cuotas y en el principio de discriminación positiva. Se estableció en 1.973 una clasificación de
cinco razas: indios norteamericanos o nativos de Alaska, asiáticos o isleños del Pacífico, negros, blancos e hispanos;
que comenzó a entrar en crisis en la década de los ochenta cuando se comprobó que el hecho de pertenecer a
determinadas categorías traía aparejadas ventajas inmediatas.

III. LOS TERMINOS DE COMPARACIÓN.


Los colegios norteamericanos para blancos empezaron a aceptar negros en los años cincuenta y desde entonces se
inició una batalla que se prolonga hasta la actualidad. El problema es que si un colegio tiene que instaurar cuotas
raciales en nombre de la supuesta igualdad, está discriminando a unas razas en beneficio de otras.

En 1978, en un caso relativo a la discriminación positiva en las admisiones a las facultades de medicina, el juez Lewis
Powell escribió que las instituciones de educación superior tienen un derecho derivado de la Primera Enmienda -la
libertad de cátedra- que les permitía utilizar la raza como factor "añadido" a la hora de diseñar su alumnado de modo que
éste tuviera diversidad de opiniones. Así nació la excepción de las "ventajas educativas" a las garantías constitucionales
de igualdad ante la ley.

En el año 2003, el tribunal dio el visto bueno al uso de la raza en las matriculaciones a la facultad de Derecho de la
Universidad de Michigan, porque ese uso implica supuestamente "un examen altamente individualizado" de los
aspirantes.

¿Qué es entonces lo que ha cambiado desde 1954?. Un columnista de The New York Times afirmaba en fechas pasadas
que ya no vale echarle la culpa al racismo porque <>. Lo importante es tomar la decisión de dar buena educación a todos
los niños y olvidarse del caso Brown.

IV. COMMUNITY SCHOOLS vs. DIST. Nº. 1 DE ESCUELAS DE SEATTLE Y MEREDITH vs. CONSEJO DE
EDUCACIÓN DEL CONDADO DE JEFFERSON.

EL 28 de junio de 2007, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos resucitó el debate. Por una mayoría de cinco votos,
se declaró inconstitucional un programa de integración racial de las autoridades educativas de Seattle y Louisville. La
demanda fue planteada por el grupo Padres Involucrados en Escuelas Comunitarias (<>), una organización de padres de
alumnos creada como respuesta a la proliferación de casos de estudiantes que habían sido rechazados en las escuelas
de distrito más convenientes a sus intereses académicos por causa de su raza. Los demandantes ampararon su acción
en la Cláusula de "Igual Protección" (the equal protection clause), contenida en la decimocuarta enmienda de la
Constitución.

La organización presentó sendas demandas contra el Distrito Escolar de Seattle y la Junta Escolar del Condado de
Jefferson, en la urbe al noroeste de Washington, basándose en que entre los años 1999 y 2001, la raza fue el único
criterio que impidió a 300 adolescentes (200 blancos y 100 negros, hispanos o asiáticos), asistir a la escuela de su
elección, que tenía más candidatos que plazas . En Louisville, un niño no pudo asistir a la guardería más cerca de su
domicilio, donde quedaban lugares libres, porque ya había demasiados blancos.

Para los padres de los alumnos estas medidas decididas por consejos locales de educación eran tan discriminatorias
como la política de segregación prohibida por la Corte Suprema en 1954 , que dictaminó que era ilegal que los niños
negros no pudieran estudiar en las mismas escuelas a las que iban los blancos.

El Tribunal Supremo entiende que la raza no puede utilizarse como elemento para determinar si un estudiante debe
acudir a una escuela o a otra y anula los programas adoptados en colegios públicos de Seattle (al noroeste de
Washington), Louisville y Kentucky, que pretendían lograr la integración de las minorías a través de la diversidad racial.
El juez presidente, John Roberts , defendió la decisión aludiendo que utilizar la raza como factor de discriminación
positiva para la admisión en las escuelas públicas no es la manera de luchar contra la marginación racial porque sería
buscar una solución al problema en base al concepto "raza" ("Las clasificaciones raciales son, sencillamente, demasiado
perniciosas, por lo que se debe exigir una detallada y minuciosa justificación a esta clase de prácticas").

Los Jueces asociados Samuel Alito, Antonin Scalia y Clarence Thomas se unieron al fallo del Presidente del tribunal y
Anthony Kennedy, quién en voto particular concurrente aseguró que "la discriminación positiva en función de raza,
cuando es el Estado el que recurre a ella, puede ser la más decisiva de todas las políticas, conteniendo en sí misma el
potencial de destruir la confianza en la Constitución y en la idea de igualdad". Para Clarence Thomas hay que tener
cuidado con las élites impacientes de llevar a la Constitución "teorías sociales de moda".

Desde la disidencia, el juez asociado Stephen G. Breyer señaló de forma categórica que este fallo contradice
abiertamente el histórico precedente del caso Brown v. Board of Education, que en 1954 eliminó la separación de los
estudiantes por motivos raciales ("Invalidar los planes que están bajo estudio y amenazar la promesa que se hizo con el
caso Brown es un error", advirtió el magistrado).

Para los cinco magistrados que respaldaron la sentencia, la separación de estudiantes por la raza no es la mejor manera
de lograr la plena igualdad de los distintos grupos sociales, ni mucho menos su integración. "Aceptar la búsqueda del
equilibrio racial como interés público, significaría justificar la imposición de determinados niveles de proporcionalidad
racial en la sociedad americana". Concluyen que "Todo ello contradice el mandato constitucional de la decimocuarta
enmienda, que exige tratar a los ciudadanos como individuos, no como meros componentes de una determinada clase
racial, religiosa, sexual o nacional".