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Una Perspectiva de la Prospectiva:

por Dr. Eduardo Rivera Porto


(c) copyright 1997 Todos los derechos reservados

INTRODUCCION
Es cada vez más una preocupación de los tomadores de decisiones el tener una visión
múltiple, sistémica y de largo plazo. Para responder a lo anterior se ha constituido una
práctica de la planeación que se conoce como Prospectiva, que como ciencia joven está
aún sujeta a cambios y mejoras en su proceso de constitución. Sin embargo, las
exigencias de la planeación obligan a recurrir a ella y a mejorarla utilizándola. La
Prospectiva no solamente es un conjunto de técnicas, sino también de reflexiones,
enfoques y teorías sobre el futuro.

Como el título de esta obra lo indica, no se pretende ser exhaustivos, sino tan solo
presentar una visión coherente de la Prospectiva y sus métodos, de tipo introductorio;
que esperamos despierte el interés por profundizar en el debate teórico de sus
fundamentos y en la aplicación y desarrollo práctico de sus herramientas.

Es difícil crear un texto de Prospectiva, pues cae uno en la tentación de presentarlo


como algo acabado que se puede enseñar; cuando en realidad lo que quisiera mostrar es
que hay "un camino andado" que la gente que se inicie en la Prospectiva debe conocer,
para no comenzar desde cero, pero que le falta mucho aún por hacerse.

En el primer capítulo trata sobre los fundamentos teóricos de los estudios del futuro.
Aunque no existe marco teórico generalizado de la Prospectiva se puede tomar lo
fundamental de lo comúnmente aceptado de ella. Lo anterior ha sido postulado con
claridad por la Asociación Internacional Futuribles la que señala tres principios
generadores de la Prospectiva: libertad, poder y decisión. Dentro del marco anterior nos
acercamos en la segunda parte a la naturaleza y al problema epistemológico que implica
la Prospectiva. Se señalan diversos enfoques en la tercera parte.

En las partes siguientes de este trabajo se destacan aspectos importantes del quehacer
prospectivo que merecen una reflexión particular: las actitudes y motivaciones ante el
futuro, la dimensión y horizonte temporal, el análisis de sistemas y el problema de los
valores a través de la utilidad y factibilidad de los futuros. Con lo anterior se pasa
revista a los principales temas de controversia en la Prospectiva y se aborda a
continuación la práctica a través de las herramientas sobre las que se presenta una
reflexión de su naturaleza, posibilidades y limitaciones; así como una clasificación. Se
concluye con una descripción breve de estas técnicas. Finalmente se presenta una
bibliografía y un glosario de algunos términos empleados en el libro y que se señala su
autoría.
CAPITULO I
EL MARCO DE LA PROSPECTIVA:
LIBERTAD, PODER Y DECISION
Ante todo la Prospectiva rebasa la curiosidad de un juego intelectual y pone a su
disposición su capacidad de raciocinio, de invención de memoria y de imaginación para
explorar y proponer sistemas sociales, técnicos o de otra naturaleza; además ofrece a los
individuos las oportunidades para desarrollar sus capacidades innatas como la capacidad
de anticipar el futuro, la de imaginar situaciones deseadas o la de razonar individual o
colectivamente sobre su devenir.

Es connatural de la especie humana la necesidad y habilidad de previsión, al mismo


nivel que otras capacidades intelectuales, de abstracción, artísticas y otras como
distintivas del hombre. Así se debe incluir también dentro de la naturaleza humana su
capacidad de anticipar el futuro, de manera abstracta; con esto se hace referencia no a
los presentimientos que pueden sentir ciertos animales sobre catástrofes o terremotos, la
proximidad de la noche o el invierno, lo relativo a sus capacidades de supervivencia,
migración, etc., sino anticipación en un grado superior de abstracción, que le permite y
le exige al ser humano dedicar parte de su tiempo a pensar sobre el futuro, le hará
guardar reservas de acuerdo a sus previsiones y planeará lo que hará con su familia o en
su familia, en su región o tribu, su país y ¿por qué no, ya del mundo entero?. Ya que no
es posible vivir día con día en las situaciones de lo inmediato y poder disponer de
tiempo para otras actividades tanto en el plan individual como social, es necesario tener
metas y planear, saber con un grado de certidumbre grande, qué es lo que va a pasar
mañana para poder hacer hoy cosas que nos permitan ordenar nuestras acciones en el
futuro y aprovechar de mejor manera nuestro presente. El desarrollo de herramientas y
máquinas son otras tantas manifestaciones del sentido de previsión humana. Gracias a la
anticipación ha habido progreso.

Diversos ejercicios de Prospectiva ya son mundiales, y digamos que la tendencia de la


Prospectiva es hacer más ambiciosas sus metas. Entre los cuales el más conocido sin
duda alguna es "Los límites al crecimiento" de el profesor D. Meadows.

Según H. de Jouvenel, (77) Delegado General de la Asociación Internacional Futuribles


en París, la Prospectiva reposa sobre tres postulados: el primero sería el postulado de la
libertad, el segundo postulado del poder y el tercero el postulado de la decisión.

El postulado de la libertad es la convicción que se tiene de que el futuro no está


determinado, sino que al contrario permanece abierto a una pluralidad de futuros
posibles, es decir, que el futuro no es ya algo hecho, y que no puede ser el objeto de
conocimiento sensible ni de profecías, aunque éstas se establezcan con los métodos más
sofisticados o con las computadoras más grandes, éstas no serán más profecías, es decir,
una visión del futuro entre muchas posibles.

Decir que el futuro es el dominio de la libertad es decir también que es el dominio de la


potencia entendida como poder, de aquí que no es el futuro un dominio de la fatalidad,
es decir, que no se sufre su destino ni se está en el dominio de lo dado, aquí irrumpe la
necesidad humana de intervenir en la marcha de la historia, de administrar su progreso
en lugar de dejarlo al oscuro juego de las fuerzas de "la naturaleza" que las arreglaría a
través de reglas o equilibrios fundamentales.

Finalmente la decisión es la posibilidad de seleccionar con la libertad del primer


postulado y con el poder o la factibilidad de poder intervenir en el mismo, frente al
futuro que es formulado como hipótesis de evolución del pasado y de sus tendencias
"pasadas", se tiene la posibilidad de seleccionar, es decir, de tomar una opción y no
otras para modelar el futuro o entre los futuros que más convenga. Aquí la libertad se
vuelve necesidad, y no tenemos posibilidades de seleccionar entre el dejar hacer y la
política de intervención voluntaria, ya que el dejar hacer sería el resultado de una
voluntad.

En esta misma línea se conjugan la necesidad de los tomadores de decisiones o políticos


que cada vez más presionados en el tiempo, son responsables por el curso de los eventos
colectivos, en el que cada problema se inscribe en el orden del día cuando llega por así
decirlo "quemando" por sus consecuencias, y en el que la toma de decisiones es forzada,
ya que no hay otra posibilidad. Los dirigentes justifican sus acciones diciendo en
consecuencia, que no habría otra posibilidad, y tal vez esto sea cierto, más cierto que
nunca ya que no podían evitar la situación de decisión, pero no están exentos de una
responsabilidad social por haber dejado que la situación llegar hasta esos extremos en
que los grados de libertad, los grados de acción se encuentran limitados o incluso
atados.

Todo parecería que estamos en un mundo de imprevisión donde las decisiones caen en
el imperio de la necesidad; para evitar que esto sea así, hay que interrogarse sobre las
situaciones en formación cuando son aún éstas modelables, antes de que tomen formas
imperiosamente restrictivas, hay que hacer Prospectiva. Así no es posible concebir la
discusión sobre el futuro sin libertad pero tampoco es concebible la libertad de decisión
sin una actividad de previsión.

La libertad de pensamiento y de imaginación, el placer de la conjetura y de las


discusiones encarnadas sobre el futuro, no constituyen más que algunos aspectos de la
Prospectiva, el otro aspecto es sin duda la acción: la Prospectiva nos invita a considerar
el futuro no solamente como un dominio de incertidumbres, sino como un dominio del
poder fundado sobre nuestra convicción que el futuro resultará más o menos de las
acciones del hombre sobre su historia, esto no significa que estamos en el dominio del
voluntarismo absoluto y que se pueda lograr todo aquello que se concibe o se espera.

La práctica o quehacer prospectivo se enfrenta a tres tipos de problemas: un problema


de conjunto, un problema de medios y un problema de estructura social.

El problema que hemos llamado de conjunto se debe a la coexistencia de diferentes


actores y al ejercicio simultáneo de diferentes poderes más o menos potentes o más o
menos conflictivos. Decir que el futuro dependerá del juego de los actores es reconocer
que cada uno posee una parcela de poder, pero que existe igualmente para cada uno, una
previsión necesaria que le debe permitir informarse del movimiento impartido al
conjunto con los demás factores. A esta repartición de poder se agrega el problema de
los medios que subdivide a ellos mismos en dos preguntas: ¿Existen los medios? ¿Quién
es el que detenta los medios?. Nos limitaremos aquí a recordar dos banalidades al
respecto de los medios: los límites físicos que a pesar de los impresionantes progresos
tecnológicos que hemos conocido limita aún largamente el abanico de futuros posibles a
considerar y el otro, como se sabe bien, es respecto a la concentración de los medios y
en consecuencia del poder entre las manos de una minoría de hombres y de
organizaciones. Esto se conecta con el ejercicio de la Prospectiva en una estructura
social, donde por definición hay multitud de valores, de puntos de vista diferentes, en el
que la reflexión libre se encuadra perdiendo parte de esa libertad, pero también
rompiendo esquemas (y creando conflictos) o imponiendo su visión o supeditándola al
poder.

Sobre el tercer postulado que hemos llamado de decisión; éste supone el ejercicio del
poder que reposa sobre la existencia de una razón motriz, de un sistema de ideas y
valores a nombre de los cuales somos capaces de discernir y de escoger entre el abanico
de futuros posibles, aquellos que nos parecen más deseables de aquellos que no lo son;
de aquí que surjan varias preguntas como inevitables. Entre los valores actuales y los
valores futuros tendremos las escalas y la capacidad de discernir para establecer las
prioridades futuras, y a nombre de qué o quién, escogeremos o ejerceremos las
decisiones para la colectividad, no solamente del presente sino de las generaciones por
venir.

Tal vez con un ejemplo se muestre lo delicado, lo difícil y a su vez la responsabilidad en


la toma de decisiones colectiva y sus relaciones con respecto al sistema social y político
en el cual nos movemos. Si preguntamos a la mayoría de la gente en la calle, qué
prefiere, entre un aumento de su salario o una mejoría en su cuadro de vida o su
ambiente, tal vez debido a las presiones del momento y de la coyuntura económica
actual, la mayoría de las personas se inclinaría por un aumento de su poder adquisitivo;
sin embargo, si tomamos en cuenta los estudios de la mayoría de los ecologistas
sabremos que en muchos casos, es más importante desviar recursos y energías para
mejorar ese cuadro de vida que está a punto de deteriorarse tal vez de manera
irreversible o a un costo muy superior al actual y esta degradación del medio ambiente
más que repercutirnos en la actualidad la heredaremos a las próximas generaciones. La
responsabilidad de la selección no es fácil y subleva preguntas sobre los criterios de
decisión y los arreglos institucionales para que se puedan dar estas selecciones, ya no
dentro de un debate tecnocrático ni puramente político en el que la libertad individual,
el beneficio económico inmediato y otros criterios se mezclan de manera conflictiva e
irreductible y pueden encadenar o atar la toma de decisiones de los responsables. Ver en
el glosario el concepto de este propósito o transacción Fáustica (Hodara 84).

Una mutación radical parece ser necesaria en lo que corresponde a la voluntad de


cambio y esto se relaciona con el hecho de que si bien en la actualidad son los
responsables delegados por el poder, los que toman las decisiones, tal vez auxiliados por
un grupo de expertos. Cada vez más habrá que hacer partícipe de esta toma de
decisiones al cuidado común para evitar los bloques en los procesos democráticos y en
consecuencia, una cultura prospectiva debe llegar a las grandes masas para comprender,
aceptar y en un futuro seleccionar los futuros que a largo plazo mejor convengan.

También debemos de alguna manera incorporar o poder incorporar la innovación social


a través de las capacidades de invención e imaginación de cada uno de los ciudadanos
que actualmente se encuentra entrampada y que puede ser la clave para la evolución
social más adecuada. Uno de los problemas más importantes al que nos enfrentamos
hoy en día es sin duda alguna el de la centralización de las iniciativas y que ésta no va a
ser posible si no se le devuelve una cierta autonomía al ciudadanos y se le deja a cada
quien dar su aporte personal y contribuir a la invención y a las soluciones sociales, esto
significa no solamente devolver la libertad al individuo sino repartirle de alguna manera
el poder y darle la opción de sugerir futuros de una libre confrontación de ideas y
experiencias.

CAPITULO II
SOBRE LA NATURALEZA Y LA
EPISTEMOLOGIA DE LA PROSPECTIVA

Como tantos vocablos de moda: cibernética, informática, automática, robótica, etc., la


Prospectiva se ve envuelta en un mar nebuloso de indefinición en el que el uso,
seguramente raya en el abuso.

Así, hablar de futuro, como lo señala Decouflé, en su libro "La Sociología de la


Previsión", puede tomar seis formas del discurso teórico-práctico: adivinar, predecir,
anticipar, explorar con memoria, imaginar y soñar. A cada una de éstas, se les designa
sucesivamente como Adivinación, Profecía, Futurología, Prospectiva, Ciencia-ficción y
Utopía.

La Prospectiva, según el profesor Barel (72), tiene dos enfoques complementarios, por
un lado la Cognitiva o Exploratoria y por otro lado la Normativa o Decisional. En la
primera, es un instrumento que confiere opciones, información y da un horizonte a la
Planeación. En el otro es la reflexión para la comparación de futuros, la evaluación, la
previsión, el seguimiento de los cambios, el diseño del futuro deseado y da un marco
para la toma de decisiones.

Aunque es difícil definir la Prospectiva, tomaremos para ello y sin resolver esta
dificultad, una definición suficientemente vaga, como propone Hodara (84), que la
define así: "Es un nombre genérico, que comprende a los estudios de largo plazo y a los
instrumentos de decisión y de planificación que deben acompañarlo, es una acción que
se efectúa dentro y entre las fronteras marcadas convencionalmente por las disciplinas,
es una especialidad sistemática y estructuralista"

Esta definición como cualquier otra, enfrenta numerosos problemas de consistencia,


además de legitimidad académica e institucional; pero en su devenir y en su propio
hacer la Prospectiva, no puede estar acotada por una definición estrecha, ni ser rígida en
los problemas que estudia; debe estar en constante revisión y ajuste de sus métodos y
éstos deben de estar dentro de los intercambios regulados académicamente y tener una
difusión pública de su información; en fin tener los reconocimientos profesionales que
se dan y son aceptados por la Ciencia moderna.
No es el caso aquí de tratar de circunscribir qué se entiende por Prospectiva, sino de
acercarnos a su comprensión y disertar sobre los problemas epistemológicos como
práctica científica y de sus conexiones con otras prácticas como la planeación, la toma
de decisiones e incluso con la acción.

La articulación práctica de conocimiento sobre el futuro, lleva inmediatamente a la


pregunta sobre la cientificidad de la Prospectiva, Ciencia concebida como un corpus
disciplinario de conocimiento con un objeto y metodología definidas (generalmente
comprendida dentro de lo que se llama "método científico", ver Ackoff 62).

El objeto específico de conocimiento le produce problemas a la Prospectiva para ser


identificada como ciencia, ya que si bien podría definírsele un marco metodológico, el
sujeto de conocimiento queda tan difuso como el futuro mismo y éste es indefinible ya
que o bien puede ser cualquier cosa, o bien no existe, no se ha "dado" existencialmente.
De aquí que la Prospectiva se le haya asimilado a la especulación, invención y
frecuentemente charlatanería. Esta objeción puede ser parcialmente resuelta en términos
de que el estudio principal no es el futuro, sino las tendencias y potencialidades que
llevan al futuro, y los procesos de decisión en esas tendencias de tipo macrosocial con
objeto de ser un insumo a la planeación y toma de decisiones.

Otra de las objeciones que ya acotaba Hodara (84) y de manera anterior, Yves Barel
(72) proviene del hecho de que la Prospectiva aspira a tener en cuenta simultáneamente
un conjunto de factores que sí pertenecen a disciplinas diferenciadas y que van desde la
matemática y economía o política hasta la educación, la sociología pasando por las
ciencias naturales; esto no necesariamente es grave ya que en la Ciencia comienzan a
surgir nuevas disciplinas en su interior que son multidisciplinarias en esencia y con una
visión sistemática, el caso más conocido y aceptado socialmente es el de la Ecología.

La Prospectiva es necesariamente estructuralista, con esto no se pretende enmarcarla


dentro de una corriente pasada de moda, sino reconocer que no le es suficiente la
descripción pormenorizada de la "realidad" o recontar hechos, sino visualizar, descubrir
y diseñar los enlaces, las relaciones entre las tendencias macrosociales y las
implicaciones más importantes, esto implica desde su identificación hasta su
"manipulación". El manejar estructuras y sus relaciones no necesariamente enmarca a la
Prospectiva dentro de un enfoque funcionalista sino que para ello puede adoptar
cualquier teoría bajo la responsabilidad de sus autores que le pueda dar un soporte
teórico para la identificación y selección de estructuras así como el planteamiento de sus
relaciones y conclusiones respecto a las tendencias futuras.

Resulta necesario hacer algunas consideraciones de tipo epistemológico antes de


abordar el problema propiamente de métodos o técnicas que se relacionan con la
percepción de la realidad. La percepción, sobre la cual está basado necesariamente
cualquier conocimiento, tiene un estatuto intersubjetivo respecto al juicio selectivo
social, que de alguna manera le da el estatus de conocimiento a alguna ciencia social y
en particular a las que tienen que ver con la conducta humana. Es decir, en Prospectiva
se pretende hablar frecuentemente de una irregularidad en los comportamientos sociales
que no ha podido ser totalmente descifrada a partir de los comportamientos individuales
y en los que existe una retroalimentación de lo social a lo individual y viceversa, así
como una abstracción que hace aparecer regularidades y características identificatorias.
De aquí que la percepción de lo social parezca "ley", sin serlo y donde además este
comportamiento prosigue una lógica histórica. Aunado a lo anterior, el comportamiento
social es enfrentado cada vez más ante nuevas situaciones, producto por un lado de la
capacidad finita de aprender como sistema social es decir, de responder ante las
situaciones de mejor manera con respecto a sus objetivos, pero también ante los cada
vez más diferentes y numerosos estímulos ambientales que inciden en cualquier grupo
social.

Varias incógnitas se levantan al respecto de nuestra percepción del tiempo, de los


eventos en el tiempo y como si estos eventos son fijos, nuestra conciencia de los
mismos varía debido a la interpretación. En realidad, salvo en el caso de las ciencias
naturales y aun no siempre en este caso, no se estudian hechos acabados, llevados a
cabo, determinados, sino frecuentemente son hechos que se están haciendo, están dentro
de un continuo en el cual el evento como tal no ha terminado y que es difícil distinguir
hasta donde el pasado es un hecho. ¿Hasta dónde se está en el presente? ¿Cuál será el
futuro?.

Los eventos no llegan a ser hechos en un tiempo determinado, aislado, sino que están
ligados de alguna manera, a los hechos pasados y presentes, por lo que es posible hablar
de conjeturas sobre el futuro, es decir, hablar sobre estos hechos de manera
condicionada en un continuo de tiempo, en el que si no hiciéramos caso a nuestra
referencia en el tiempo como actual, el estudio podría prolongarse por un lado, como si
fuera parte de la misma historia, por otro lado tomando conciencia de la acción humana
y su intervención en el momento presente como punto decisional que abre alternativas
de caminos que pueden ocurrir en el futuro; entonces es posible hablar de estudios de
tipo impacto decisional, sobre qué pasa, si se toma una decisión u otra o si sucede un
evento y no otro. De aquí que el objeto de conocimiento comienza a tomar forma, no
como un objeto tangible, sino como una abstracción de objetos en el tiempo con
proyección al futuro, es a esto lo que llamó Bertrand de Jouvenel (72) como Futuribles.

Así la Prospectiva no pretende predecir el futuro, sino conocer los futuribles, hacer
conjeturas del tipo "que pasa si...", sobre los mismos, es decir, medir las consecuencias,
crear imágenes posibles y evaluar estas alternativas para encontrar oportunidades,
brechas o incluso antifuturos que prevenir.

Numerosos autores como Decouflé (72), señalan que los estudios del futuro tienen
necesariamente una ciclicidad en el sentido de que no solamente permiten prever el
comportamiento futuro o dar respuestas ante futuras situaciones, sino que le permiten
iluminar su pasado y su presente, de aquí que todo futuro no puede ser totalmente
diferente al pasado. Si viene cierto que el peso de la historia y la inercia social existen
por otro lado, es cierto también que las decisiones tomadas cada vez más dentro de
organizaciones y sistemas complejos, inciden en el futuro y dependen mucho de la
visión que tiene del futuro esa organización o grupo social. Retomando las palabras de
Hodara (84) "la historia contemporánea es incomprensible si se desprecia la
axiomatización significativa del futuro".

En este sentido, la visión de la Prospectiva es también retrospectiva y transtemporal, ya


que permite considerar al futuro como un continuo, desde o hacia el pasado, no
solamente para opciones de previsión, sino para interpretar el pasado y tomar decisiones
en el presente, ("La idea del futuro, es uno de los símbolos centrales con apego al cual,
los seres humanos ordenan el presente y conceden significado al pasado", Mc Hale J.,
The Emergence of Futures Research, en Fowles (78) ). Es en este sentido que la
Prospectiva al igual que la historia han perdido su inocencia, ya no la segunda para
justificar el pasado y ya no solamente la primera para prevenir el futuro.

La Prospectiva no es inocente, no sólo por el contexto ideológico-político en el que se


da como cualquier teoría o explicación, sino también por las implicaciones en la toma
de decisiones frecuentemente colectiva, ya que éstas participan en la anticipación de
ciertos futuros, favoreciendo su realización o provocando reacciones que impiden su
realización, en cualquiera de los dos casos, esta dialéctica de la previsión tiene impactos
en el devenir. Es por eso que frecuentemente se le llama profecía que se autorrealiza, o
profecía que se autodestruye.

La Prospectiva por la propia naturaleza del futuro no puede ser unidimensional o lineal
en el futuro, tiene que considerar diversas opciones si quiere ser sincera con la
incertidumbre que maneja y no hacer pasar el futuro como algo determinístico, que sería
el dominio de la futurología.

Igualmente es de citarse como factor primordial, el carácter interdisciplinario de la


Prospectiva, en la que se da el fenómeno de fertilización mutua y el traslape
metodológico de una disciplina a otras, hecha de manera crítica. Igualmente es el caso
de algunas de las técnicas que mencionaremos, muchos de los procedimientos formales
inicialmente pensados para la práctica Prospectiva se han podido trasladar, tanto a
estudios sectoriales del futuro, como a situaciones o estudios del pasado y del presente.

Finalmente señalemos la característica de alejamiento de la Prospectiva, que por un lado


como lo habíamos señalado, implica una visión sistemática pero también implica una
visión más allá del corto plazo, o de la función acción respuesta, la Prospectiva en
consecuencia está asociada a la planificación a largo plazo y no a la cotidiana toma de
decisiones de lo inmediato.

Para concluir estas reflexiones epistemológicas, conviene explicitar que la realización


de un pronósticos no puede ser el único patrón de la medida de la cientificidad de la
Prospectiva, ya que no se trata como lo señala Hodara (84) de la meteorología o de otra
ciencia natural. Los pronósticos (si es el caso), como tales son condicionados y puestos
al servicio de un ejercicio decisional en el que el valor más importante es también
sensibilizar al público y a los tomadores de decisiones de las tendencias prevalecientes
para reducir sorpresas, incrementar los insumos para las decisiones óptimas, así como
avizorar las posibles rupturas o cambios no necesariamente para prevenirlos, sino como
un desafío de adecuación y de aprovechamiento de los mismos. Para ellos basta recordar
que en estos momentos de coyuntura económica difícil, la simbología china, nos da una
ocasión de reflexionar, ya que el símbolo o ideograma que representa la crisis, significa
o está asociado además de cambio a la idea de oportunidad.

CAPITULO III
LOS ESTUDIOS DEL FUTURO
La primera pregunta que surge y ha surgido a lo largo de los tiempos, en referencia al
futuro, se refiere a: ¿Es posible estudiar el futuro?. En verdad, si se quiere estudiar algo,
este algo tiene que existir, tener una realidad y el primer problema que enfrenta el futuro
es su existencia. El futuro no existe como tal, ya lo habíamos señalado, no puede ser
objeto de conocimiento.

Por otra parte, la pregunta sobre la posibilidad del futuro, abre la brecha sobre la
reflexión metodológica para acercarse a este objeto inexistente, que es el futuro, el tema
de la metodología es un tema de debate en la actualidad, en la que al igual que las
Ciencias Sociales, carece de una especificidad metodológica, es decir, que su método no
puede ser el mismo de las ciencias exactas obviamente, ya que no existe
experimentación o repetición y se emparenta con las Ciencias Sociales, en las que los
marcos teóricos deductivos e inductivos se yuxtaponen y complementan sin formar una
frontera entre una disciplina y otra.

Aunado a lo anterior y dado su carácter interdisciplinario, existe una gran transposición


de técnicas y métodos de la ingeniería de sistemas, de la ingeniería industrial, de la
administración y del "management" moderno, de la investigación de operaciones, de la
informática, etc. En este sentido la Prospectiva o los estudios del futuro, parecerían ser
más bien una encrucijada, en la cual confluyen diferentes disciplinas que tratan de
aportar solución a la pregunta o las preguntas sobre el futuro. Bajo esta última
perspectiva, se abre la discusión sobre la posibilidad de definición de una prospectiva en
general, respecto a las prospectivas sectoriales, o mejor dicho disciplinarias, así
podríamos hablar de una prospectiva de la educación, una prospectiva del medio
ambiente, una prospectiva urbana, una prospectiva demográfica, etc., en la que con la
ayuda de la experiencia en estos campos de aplicación y/o disciplinas se traten de
adecuar sus recursos teórico-metodológicos ya no para el estudio de una realidad o de
una historia sino para el futuro de la problemática que enfrenta.

En realidad todas las ciencias sociales, (excepto la Historia) tratan del futuro y con ello
se está haciendo referencia también a la primera pregunta, sobre el objeto de estudio de
la Prospectiva, que es un objeto social, es decir, en la cual intervienen los grupos de
individuos con un objetivo y una organización. A partir de aquí, es posible recuperar los
elementos comunes de todo este tipo de disciplinas, en su relación al futuro y encontrar
los elementos rectores y técnico-metodológico para el futuro y conformar con ellos el
corpus metodológico de la Prospectiva. Sin embargo, además de las teórias propias
engendradas al interior de cada disciplina, las Ciencias Sociales no dan un conjunto de
instrumentos propios para enfrentar el futuro. Por lo que podríamos argumentar que la
Prospectiva, no es la abstracción de los esquemas teórico-metodólogico de las Ciencias
Sociales, en referencia al futuro, sino su síntesis y yuxtaposición.

Uno de los enfoques, que bajo esta perspectiva se avocó más a estudiar el problema de
la Prospectiva, fue sin duda la Sicología Social, pero este tipo de estudios, aunque tratan
la naturaleza y forma del comportamiento social, así como intentos de explicación
teórica sobre las respuestas sociales, no permiten prever el comportamiento del medio
ambiente y los otros grupos sociales que intervienen; de aquí que la Prospectiva trate de
integrar más el objetivo del medio ambiente que le da un marco, una historia y una
razón de ser al objeto de estudio en particular e identifica sus tendencias. Así en el caso
de la educación, la Prospectiva Educativa se avocará más al marco de la escuela como
institución, la historia educativa, las tendencias curriculares y el porqué de las mismas,
etc., que podrían definir algunas macro-problemáticas educativas y en la que el
comportamiento social, no es más que una variable que debe ser integrada a los
supuestos de la disciplina que la pretende explicar; de igual manera podríamos intentar
hablar de una Prospectiva Política o de la Prospectiva Urbana.

En cualquier caso, como lo hemos ya señalado, existe una acumulación de experiencias


que van enriqueciendo y creando las mejores metodologías, como cualquier ciencia en
el que las técnicas aplicadas a un contexto en particular se tratan de abstraer para ser
adaptadas a las situaciones y necesidades de un número más grande de problemas, que
transciende el contexto en el cual se generan.

La libertad necesaria y la capacidad innata de prever el futuro intervienen para poder


"validar" las imágenes futuras, a partir de sus referencias presentes y pasadas que le dan
el calificativo de posible, y cuando éstas además unen la voluntad de realización y
llegan a ser proyectos. Así el objeto está identificado por un lado a una capacidad de
anticipación y de imaginación como una abstracción generalizada de comportamiento
del medio ambiente y del medio social donde además, la libertad humana interviene
como una capacidad de decisión presente que afecta el futuro.

En este ir y venir de reflexiones sobre el futuro, para las acciones del presente en
referencia a hechos del pasado, nos inclinamos por tomar esquemas racionales que nos
permitan avanzar sistemáticamente en contraposición a adivinanzas inexplicables,
producto de lo irracional, de la magia o incluso de lo trascendental o religioso. Lo
racional no niega la capacidad imaginativa o anticipatoria innata, ni la sensibilidad en la
selección, jerarquización y toma de decisiones, sino que la sistematiza como
procedimientos factibles de ser mejorados y aplicados en otros contextos.

CAPITULO IV
LAS ACTITUDES ANTE EL FUTURO

En el apartado anterior, se abordaba la pregunta sobre la posibilidad de estudiar el


futuro; esta pregunta trae aparejada naturalmente una segunda cuestión: ¿Para que
estudiar el futuro?.

El Profesor R. Ackoff (79), propone que se pueden tener cuatro actitudes diferentes ante
el futuro.

La primera sería la inactiva, que corresponde al no hacer nada, no se hace nada por dos
razones importantes, primero no conoce qué va a pasar, niega qué se pueda conocer;
segundo, no tiene interés en realizar algo, el futuro es ineluctable.

La segunda actitud se le llama reactiva, que consiste en responder conforme el futuro va


siendo presente, en ir reaccionando ante estas situaciones de manera inmediata con
objeto de cambiar o transformar tales situaciones; frecuentemente esta es la actitud
cuando por un lado no tenemos información y por otro lado los hechos desbordan
nuestras posibilidades de reflexión y toma de decisión, o bien nuestra capacidad
organizativa no da más que para responder a lo inmediato.
La tercera actitud sería la preactiva, en esta se tiene o se trata de prever el futuro, de
adelantarse y conocer lo posible, con objeto de tomar acciones en el presente que
permitan adaptarse ante este futuro que parece inminente, muchos de los estudios en
demografía podríamos decir que tienen esta orientación que sirve de marco a otros
estudios, digamos prospectivos en los que se trata de preveer la cantidad de población
que habrá en tal o cual año, en tal o cual región y se toma como un dato al cual habrá
que adaptarse o reaccionar en el futuro.

Finalmente la cuarta actitud frente al futuro que se denomina proactiva, implica además
de lo anterior, de preveer el futuro, o mejor dicho los futuros y que consistiría en hacer
una evaluación de los mismos, con objeto de tomar en cuenta la acción individual y
colectiva que pueda modificar los futuros; y como son futuros de tipo social, su
realización estaría condicionada a un diseño de tipo participativo del futuro, que se elige
y no como en la situación anterior se espera pasivamente para adaptarse.

Del punto de vista funcional la Prospectiva tiene un doble objetivo, por un lado el
diseño y evaluación de alternativas a largo plazo, es decir, se toma fundamentalmente la
actitud proactiva para diseñar y evaluar las situaciones futuras que convengan y
suministrarlas a la planeación que se encargaría de fijarlas como metas a realizar en un
marco coherente y que en una etapa futura, la programación se encargaría de buscar los
medios y los recursos necesarios en el tiempo para llegar a las metas fijadas por la
planeación visualizadas, diseñadas y evaluadas por la Prospectiva. Por otra parte
concretamente, el otro objetivo consistiría en ir mejorando el conocimiento sobre el
funcionamiento a largo plazo de los sistemas (con componente social), así como hacer
preguntas relevantes para el futuro y su práctica (metodología de los estudios del
futuro). Sobre este último punto, retomamos lo que habíamos señalado como futuribles
o hechos en el continuo histórico, pasado-presente-futuro cargados de "porvenir",
llamados "hechos portadores de futuro", que de alguna manera dan la dinámica o
explican la dinámica de un sistema a largo plazo. Pero por otro lado, consistiría no
solamente en quedarse con tal explicación, sino en buscar la selección dentro del
conjunto posible de objetos a estudiar y dentro de la dinámica de la previsión, hacer las
preguntas más importantes para el futuro, captar las alternativas más importantes, y las
cuestiones que deben ser investigadas (esta última característica es común, de todas las
Ciencias Sociales). Finalmente la Prospectiva se interesa en crear su corpus
metodológico y técnico a través de la crítica de su práctica y procedimientos, en su
mejora, en su extensión y generalización.

En la siguiente figura, se puede visualizar los dos ejes principales de la Prospectiva


como lo señala Yves Barel, por un lado la cognitividad o la exploración y
conocimientos de los futuros y futuribles y por otro lado la normatividad o la elección,
evaluación y diseño de los futuros. Como elementos del primer eje se tiene
primeramente al diagnóstico, entendido como una visión estática de referencia apoyada
en las teorías y ciencias (sociales), así como con una evidencia empírica. A
continuación la extrapolación con técnicas deterministas de los fenómenos en estudio,
que de la misma manera que se encadenan en el pasado, continúa con su "mecánica"
para el futuro y se obtiene un pronóstico; cuando a los elementos anteriores se les
agrega una visión de tipo probabilístico, se abren las posibilidades de muchas técnicas,
este conocimiento del futuro reviste el nombre de previsión y que finalmente al ser
integradas dentro de una visión global, múltiple, probable, anticipatoria y deseable,
conjuntada con el otro eje de acciones desemboca en la Prospectiva.
NORMATIVIDAD COGNITIVIDAD

(SELECCION (EXPLORACION DEL FUTURO) DEL FUTURO)

UTILIDAD Y TEORIA Y REFERENCIA

VALORES EMPIRICA

RESTRICCIONES DIAGNOSTICOS

GRADOS DE DESEABILIDAD (VISION ACTUAL)

PROYECTOS DE PRONOSTICOS

ACTORES SOCIALES (VISION FUTURA DETERMINISTA)

DISEÑO PREVISION

PARTICIPATIVO (VISION FUTURA PROBABILISTA)

 PROSPECTIVA  ?

 VISION GLOBAL, MULTIPLE, PROBABLE, DESEABLE Y ANTICIPATORIA

CRISIS (MUTACION, UMBRAL, RUPTURA, HECHO PORT.DE FUTURO)

 PLANEACION

(TOMA DE DECISIONES, SELECCION DE OBJETIVOS Y METAS)

PROGRAMACION 

(SELECCION DE MEDIOS, RECURSOS Y TIEMPOS)

REDEFINICION ? EVALUACION

(INCONSISTENCIAS, (AJUSTE Y CORRECCION) | | CONFLICTOS) ?

ACCION
En el eje de la normatividad, se toman en cuenta valores (entre ellos la utilidad), los
actores y proyectos sociales, es decir, los deseos colectivos que permitirán la elección
de un futuro y sus mecanismos (organizaciones), por otro lado todo el conjunto de
situaciones y restricciones que infieren en la toma de decisiones, hasta un proyecto de
participación abierto, que se conoce como "democracia anticipatoria". Las visiones
globales, probables y múltiples que nos da una Prospectiva Cognoscitiva, que
desembocaría en el diseño o especificación de los futuros más deseados fruto de la
Prospectiva Normativa. La Prospectiva como tal sugiere, propone, diseña y explora
futuros, pero es la planeación la que toma decisiones, fija objetivos y metas, que vía la
programación se pretende llevar a cabo mediante la asignación de medios, recursos y
tiempos.

Esta se retroalimenta con la evaluación, la que permite hacer ajustes de las desviaciones
y corregir con acciones inmediatas el curso para lograr lo programado. Sin embargo,
hay situaciones en las que es necesario reconsiderar las metas y objetivos; dentro de la
visión que se tiene del futuro, esto lleva a una redefinición de la planeación. Más aún es
posible anticipar cambios importantes (eventos portadores de futuro); umbrales de
funcionamiento o crisis, mutaciones o rupturas que cambien la estructura del sistema,
estos hechos deben de llevar a reconsiderar la Prospectiva realizada.

CAPITULO V
LA DIMENSION TEMPORAL
DEL FUTURO

Este es uno de los problemas más difíciles que se aborda en cualquier estudio hacia el
futuro, en particular cualquier estudio Prospectivo, tal como lo hemos delineado en los
párrafos anteriores. Hay que mencionar que la mayoría de las veces el horizonte
temporal, es decir, el límite del tiempo hasta el cual se pretende decir algo sobre el
futuro o bien en el cual se pretende fijar las metas de planeación o diseñar un escenario
de futuro deseado, debe ser objeto de estudio.

Se dice que la Prospectiva tiene un alcance de largo plazo, donde en la mayoría de los
casos es una cifra arbitraria y lo mismo se dice de 6 años que 15, 20 ó incluso 30; en la
actualidad prácticamente nadie habla más allá de 50 años, dado que la incertidumbre es
tan grande que a priori, se sabe que las cosas que digamos sobre el futuro o que
querramos para el futuro cambiarán de una manera tan radical que el ejercicio y el
esfuerzo invertido no vale la pena.

La mayoría de las veces, la gente se deja guiar para fijar este horizonte temporal por
cifras mágicas, como son las del milenarismo o de fin del milenio que se avecina, es
decir el año 2000, que como señalaba el profesor André Clément Decouflé en su célebre
libro "El año 2000, una antihistoria del fin del mundo", este tipo de cifras o años
revisten una magia especial de tipo social, que indudablemente trae asociado además de
previsiones de catástrofes e inclusive profecías de fin de mundo (que seguramente
asistiremos a una inundación de este tipo de profecías dentro de unos años), es también
una cifra redondeada que desde los años 60 y especialmente en los 70, se ha manejado
insistentemente en la mayoría de estudios que tienen un horizonte al año 2000.

Resulta mucho más sensato el fijar el horizonte temporal en base a los límites de acción
política, razón por la cual los planes y programas como en el Plan Nacional de
Desarrollo, que el caso de México tiene un horizonte de 6 años que es hasta donde
puede llegar el compromiso de un presidente para seguir tomando decisiones. Sin
embargo, muchas de las consecuencias perdurarán y en estos planes como lo que fue en
el Plan Global de Desarrollo, existe algún tipo de inferencia sobre consecuencias más
allá del horizonte de planeación que implica la fijación de metas precisas.

Son raros los estudios, en los que como una parte de la problemática se trata de
determinar hasta dónde conviene en el tiempo, adelantarse en la visión del futuro; a este
respecto los estudios más conocidos son los demográficos, en los que los impactos por
ejemplo en la fecundidad a través de los cambios de actitudes de una generación a otra
son observables y necesariamente comparables en términos de maduración de una
generación, es decir, el tiempo en promedio que transcurre entre la maduración de una
generación para la procreación y el tiempo en que sus hijos alcanzan la edad adulta y
comienzan a procrear nuevos hijos bajo otro patrón de comportamiento; en términos
aproximativos en el caso de México un horizonte de 30-35 años sería suficiente para
este ejemplo. Para estudios de Prospectiva Ecológica, los tiempos estarían fijados en
razón de los ciclos de renovación de la naturaleza, el tiempo en absorber tal o cual tipo
de contaminante o el observar los efectos acumulativos de algún otro contaminante
hasta que este alcance ciertos niveles, este tipo de cálculos son perfectamente conocidos
por los biólogos, geólogos, etc.,

Fueron interesantes los trabajos sobre Prospectiva Urbana, que se realizaron en el


Instituto Tecnológico de Massachussets sobre dinámica urbana, en la que algunas
ciudades de Estados Unidos presentaban curvas de crecimiento, como si fueran
empresas, es decir, de tipo logístico y en las que asociadas a cada uno de sus momentos
en la curva, se presentaban diferentes fenómenos como es concentración, creación de
servicios, crecimiento rápido en la periferia, estabilización, descentralización,
transformación del centro de la ciudad e incluso la decadencia de una ciudad que
comienza a ser deshabitada por algunos problemas inherentes a su crecimiento, bajo
estas premisas hicieron algunos estudios estadísticos de ciudades y determinaron que
dado a que el objetivo del estudio era el ciclo debido de las ciudades medias
norteamericanas, éste podría ser alrededor de 200 años (Forrester 69).

La dimensión temporal del futuro se complica además, por el hecho de que algunos
fenómenos no se les asocia realmente al futuro, ya que tienen algunas implicaciones en
el presente, al decir de algunos "el futuro ya llegó". En cuyo caso el problema será la
fijación del horizonte temporal, en razón de los impactos de las decisiones que tomemos
actualmente o bien en función de la duración del fenómeno. Esto es un problema
sumamente difícil de determinar, ¿Cuánto va a durar "el futuro" que queremos
estudiar?, y ¿A partir de cuándo?, ya que se pueden conjuntar (Hodara 84) los efectos
desde el corto plazo.

Alguna estrategia que ponen los modelizadores que utilizan técnicas de simulación
matemática, es dejar correr el ejercicio al muy largo plazo, sabiendo que no va a tener
significación la mayoría de sus conclusiones, pero el dejarlo correr en el muy largo
plazo permite observar a veces fenómenos interesantes de acumulación, explosión,
estabilización, ciclos no previstos, etc., que permiten dar criterios sobre los elementos
que deben intervenir para estudiar de manera más concreta el fenómeno, y en
consecuencia si el alargar el horizonte temporal, puede o no traer alguna consecuencia
no prevista en una primera instancia. Esta astucia de los modeladores de simulación es
un ejercicio que de todos modos se hace con objeto de ver si el modelo no presenta
inconsistencias lógicas y que aun a largo plazo, en el que las previsiones no tengan
ninguna validez, las conclusiones no deben ser absurdas, a este tipo de pruebas de
consistencia se les llama coherencia lógica en el largo plazo.

De manera práctica se puede pensar en determinar la duración a través de la


identificación de los momentos específicos que más interesan en el estudio, es decir, en
algunos eventos, ya sea externos o definidos internamente a través de la lógica del
modelo, si éste es matemático, es decir, la condición para determinar la simulación no
está definida a priori en términos de un tiempo, sino en términos de una condición
lógica, por ejemplo, al llegar a algún umbral o nivel de saturación de fenómenos o a un
nivel tal que necesariamente provoque algún cambio estructural, etc.

Frecuentemente una manera de observar cuál puede ser el horizonte temporal de un


fenómeno, es observar la ciclicidad o periodicidad de ciertos fenómenos regulares, que
se dan dentro del sistema que estamos estudiando y al menos conjugar dos o tres de
estos ciclos, puede dar una idea mejor de la dinámica a largo plazo que se quiere
estudiar.

Finalmente, el horizonte temporal condiciona el tipo de herramienta que queremos


utilizar para abordar el estudio del futuro y viceversa, es decir si por alguna razón se
escoge la herramienta o se está condicionando a utilizar tal o cual tipo de instrumento
para el estudio del futuro, éstos frecuentemente involucran restricciones en el horizonte
temporal, así por ejemplo si utilizamos curvas de tendencia, estamos involucrando o
reflejando el pasado en el futuro bajo la hipótesis de que el resto de situaciones o
macrosituaciones, van a conservarse casi igual y no alterarán la dinámica intrínseca que
lleva el fenómeno en el pasado. Es decir, por un lado se está haciendo la hipótesis de
una permanencia en la estructura del sistema, es decir, en la enumeración de los
elementos que lo componen, el tipo de relaciones y además el funcionamiento
tendencial de las mismas relaciones, bajo estas hipótesis el estudio necesariamente es de
corto plazo.

En algunos estudios sin embargo, se puede utilizar este tipo de curvas tendenciales, para
llegar a extrapolar hasta 30 ó 40 años, como en el caso de ciertos estudios de
maduración tecnológica, o de los ciclos de Kondratiev en Economía, un poco más
largos con esto estamos diciendo que cada fenómeno trae aparejado por su propio
horizonte temporal, es decir postulamos que no es conveniente, a priori fijar el horizonte
temporal, sino observarlo a través de los requerimientos primeramente en cuanto a toma
de decisiones y planeación y segundo en la herramienta y la dinámica propia del
fenómeno o del sistema en estudio.

Si postulamos una permanencia en la estructura y una modificación de las relaciones


funcionales entre los elementos, es decir esto ya no describe únicamente tendencias,
sino relaciones más complejas, que en muchos casos pueden ser modeladas por medio
de ecuaciones o por medio de algoritmos o relaciones probabilísticas o algún tipo de
inferencia, decimos que el sistema permite un estudio a mediano plazo.

Finalmente si bajo esta perspectiva, únicamente se respetan a los elementos que


intervienen en el sistema, pero cambian las relaciones que ligan unos elementos con
otros, ya no solamente en su comportamiento funcional, sino en la estructura de las
relaciones mismas, por ejemplo con el advenimiento de rupturas o discontinuidades, el
estudio es entonces de largo plazo. Esta clasificación entre el corto, mediano y largo
plazo en la mayoría de los casos es de tipo subjetiva.

Una vez que se ha decidido el horizonte temporal, hay que tomar conciencia que al
alejarse en el tiempo o bien al aumentar el horizonte temporal, se incrementa a veces de
manera desproporcionada dos cuestiones: la incertidumbre y la complejidad.

Es claro que aumenta la incertidumbre, ya que al no estar fijas las relaciones o bien al ya
no seguir una tendencia y comenzar a tener un comportamiento más difícilmente
definible, el conocimiento que tenemos de dichas interacciones llega a ser defectuoso e
impreciso y comienza a sentirse cada vez más la influencia de la toma de decisiones en
las acciones a las que se les da el tiempo suficiente para modificar o cambiar el curso de
los eventos.

La complejidad aumenta también, ya que al alejarse en el tiempo, los elementos o


relaciones que antes eran insignificantes o podían desperdiciarse, ahora hay que
tomarlos en cuenta, ya que los efectos acumulativos en el tiempo pueden ser
importantes. Igualmente el número de componentes, en consecuencia es más difícil a
determinar, y la frontera entre el medio ambiente y el sistema es a menudo borrosa. Por
otra parte, la complejidad aumenta en cuanto a la naturaleza del tipo de relaciones, que
si las consideramos desde un punto de vista matemático rebasan frecuentemente la
linealidad de funciones sencillas y se pasa al dominio de funciones matemáticas de otra
naturaleza incluso de no funciones, es decir, de fenómenos que presentan
discontinuidades u otro tipo de situaciones que necesitan una modelización más difícil,
como podría ser el caso de la utilización de algoritmos probabilísticos o de teoría de
catástrofes para la determinación de las singularidades y su comportamiento ulterior.

CAPITULO VI
PROSPECTIVA Y ANALISIS DE SISTEMAS

La Prospectiva heredó una visión o enfoque que en el momento de su toma de


conciencia como práctica, estaba en boga intelectualmente: La teoría general de
sistemas, de aquí que retome de ellas, el enfoque sistemático o visión global con un
punto de partida en sus disquisiciones sobre la anticipación, exploración y selección del
futuro. Ver sobre este propósito, la magnífica obra de Yves Barel "Prospectiva y
Análisis de Sistemas".

Sin pretender aquí dar una definición de sistemas para lo cual nos referimos al conocido
libro de Ludwing Von Bertalanfy "La teoría general de sistemas", los sistemas resultan
un marco conceptual frecuentemente cómodo, en la ausencia de un marco o teoría
disciplinario que comprenda al fenómeno en su amplitud deseada, para hacer
prospectiva. Como lo hemos señalado anteriormente la interdisciplina va aparejada en la
Prospectiva y esto hace que los conceptos o categorías conceptuales de alguna disciplina
insuficientes al quererse aplicar a otra que interviene en el mismo fenómeno, razón por
la cual se pretende utilizar categorías abstractas más generales que en muchos casos no
dan más que un marco muy general, pero al fin y al cabo, elementos del lenguaje y en
algunos casos de sistematización o de posibilidad de trabajo con los mismos.

Es claro que todo puede ser entendido como sistema, ya sea dado de una manera
pragmática en la que Sistema, es lo que a uno le interesa estudiar y el resto pertenece al
medio ambiente tal y como lo utiliza el profesor Jay W. Forrester (73) (que se parece al
llamado actualmente Axioma de Thomas, ver Hodara 84); o bien a través de la
identificación natural de la dinámica reproductiva del sistema tal como lo define el
profesor Yves Barel en su libro "La Reproducción Social". De aquí provienen dos
problemas fundamentales en la naturaleza de los estudios sistemáticos o que tratan con
sistemas, por un lado la identificación del sistema y por otro lado la operatividad de los
conceptos sistemáticos en el estudio que interesa.

No existen recetas obviamente para la identificación del sistema y es en cualquier caso


el buen juicio y la experiencia del investigador que tienen que actuar para saber si los
elementos externos predefinidos del estudio son suficientes para delimitar el ámbito de
interés de estudio que podríamos llamar núcleo del sistema u objeto focal. Por ejemplo
en el caso de estudios urbanos es claro que el interés es la ciudad, la metrópoli, o la
región y que esto está en la mayoría de los casos definida por criterios ajenos de tipo
geográfico, político e histórico, como son las divisiones oficiales perfectamente claras,
no es así en el caso de fenómenos de difusión como en Ecología, en la que el fenómeno
puede abarcar diferentes áreas geográficas dependiendo de la naturaleza climatológica,
condiciones operativas y de funcionamiento de los ecosistemas locales. En un caso se
pueden utilizar criterios ya predefinidos para delimitar el sistema y separarlo del medio
ambiente y por el otro habrá que construir hasta donde conviene o hasta donde el
sistema necesita abarcar elementos para la explicación de su propia dinámica y de su
reproducción.

En cualquier caso el Sistema no es trabajable como tal, y se tiene que pasar a una
abstracción mental que se llama Modelo. Para algunos, el modelo sistemático, como
cualquier modelo es una simplificación de la realidad, en la que están predefinidos los
límites entre lo que es un sistema y lo que es un medio ambiente; la identificación de los
elementos que lo componen y sus tipos o categorías no pueden en ningún caso, estar
predefinidos, ni es posible ser exhaustivo; por lo que se refiere un estudio para
identificar los criterios de simplificación de elementos relevantes en el sistema. Es claro
que en ningún caso es posible trabajar con una lista exhaustiva de todos los elementos
que pueden intervenir en un sistema, piense en el caso concreto de una ciudad.

Un siguiente problema, consistiría en la identificación de las relaciones o conexiones


entre los diferentes elementos, logrando así una primera agrupación o corte en el que se
conoce como subsistemas, en los que se logra identificar una cierta autonomía de uno
respecto a otro. Estas identificaciones de relaciones no significa que únicamente el
estudio prospectivo debe quedar en la identificación de funciones, porque se caería en
un funcionalismo que difícilmente da elemento para la toma de decisiones anticipada y
para una Prospectiva fundamentada.

Muchos conceptos de la teoría general de sistemas, tal y como se han trabajado en la


Asociación Internacional de Sistemas (Bowler 81), como el conocido concepto de
Autopoiesis o autoorganización espontánea (Zeleny 81) son los conceptos de:
regulación, control, "feedback" o retroacción, agregación, descomposición en
multiniveles, la organización espontánea de los sistemas, la fertilización cruzada, la
descomposición jerárquica y muchos otros conceptos de la ya mencionada teoría de
sistemas y disciplinas conexas como la Cibernética.

El punto subyacente o justificación para emplear la teoría de Sistemas, proviene de lo


que se llama "falacia de composición", en la que el comportamiento del conjunto no es
válido para las partes y viceversa.

Si se decide utilizar un vocabulario y conceptos de la teoría de sistemas, habrá que tener


mucho cuidado en lo que lo sistemático no es sinónimo de sistematización y además si
bien los sistemas pretenden abarcar una totalidad, no es posible llegar a tener una visión
holística, en la que el medio ambiente en algunos casos si interactúa, a través de las
llamadas "variables exógenas", pero en cualquier caso no hay que olvidar los objetivos
del estudio para no perderse los detalles de un sistema o en una enumeración exhaustiva
de elementos que pueden intervenir. El tipo de horizonte temporal de la Prospectiva
implica alejarse, abstraer, agregar, simplificar y tratar con los problemas no inmediatos
o de moda para centrarse en los problemas fundamentales del fenómeno en estudio.

De aquí no se debe pretender meter todo en un sistema y don de es más importante la


claridad en la comprensión del fenómeno en estudio para reflejar las hipótesis y sacar
conclusiones tanto de tipo previsional como de tipo decisional.

La claridad es una cualidad importante, ya que no necesariamente mientras más


elementos se involucren mejor es el resultado o mejor cumplen los objetivos. Esta
crítica que parece evidente no ha sido tomada en cuenta por muchos investigadores, que
pretenden trabajar con modelos matemáticos gigantescos en los que sólo la
computadora permite su tratamiento, pero definitivamente no permite su comprensión y
en los que el número de componentes no está en proporción con las hipótesis y los
objetivos que se requieren por un lado, y por otro lado, en la identificación de los
supuestos detrás de cada una de las relaciones en que se basan para hacer las inferencias
o deducciones; tal fue el caso del modelo mundial de Mesarovic. (Rechemann 75),
(Rivera 78).

Finalmente el trabajo con sistemas es cómodo, ya que permite una apertura que
conceptualmente da cabida a alternativas u opciones, se libera del pensamiento estrecho
unilineal de las tendencias sencillas que muchas veces no son más que el reflejo de un
consenso social o de una élite intelectual y que son poco creativas o imaginativas.
Muchas veces se requiere dar solución a problemas o desafíos que se presentan en el
futuro y que definitivamente tienen que ser incorporados con combinaciones poco
ortodoxas.
CAPITULO VII
UTILIDAD Y FACTIBILIDAD

Un elemento importante en los estudios del futuro es lo relacionado con la


Participación la cual ya se discutió al respecto de las cuatro actitudes ante el futuro. Se
mencionaba en la cuarta actitud proactiva que se debería tomar en cuenta la visión
colectiva de los sujetos afectados, lo que requería un estudio de tipo prospectivo
encaminado a la toma de decisiones. Esto no es sencillo, así lo señalan los intentos al
respecto. Uno de los más conocidos fue el de la UNESCO respecto al foro o foros
previsionales que realizó a finales de la década de los sesenta y principios de los setenta,
en la que se trataba de tomar diferentes puntos de vista y visiones del futuro con vista a
encontrar perspectivas más amplias para la educación de tipo complementario; otro
célebre ejercicio fue hecho sobre el futuro de la ciudad de París y su aeropuerto (Sachs
77).

El debate permanece abierto sobre este tipo de enfoques que utiliza o requiere
necesariamente de visiones de tipo subjetivo en las que la participación tiene que ser
adecuadamente manejada para evitar o mediatizar el sesgo personal de un solo
investigador o de un grupo que pertenece a la misma élite o escuela intelectual.
Definitivamente no por ello lo multisubjetivo no es sinónimo de lo objetivo.

La participación está más relacionada con la acción que con la exploración de futuros ya
que además de sus cualidades pedagógicas inherentes que permiten a la gente tomar
conciencia de la problemática ante el futuro y de las acciones o decisiones que se tienen
que tomar así como de las consecuencias de dichas acciones. El hecho de que participen
los involucrados permite además crear un compromiso, preparar la colaboración para la
realización de las acciones y en definitiva facilitar el implantar el futuro diseñado.

Resulta tal vez más importante el considerar que la participación es además un deber
ético, en el que se está tomando en cuenta finalmente a los afectados de las decisiones,
en la que el ejercicio prospectivo no debe perder su cualidad humanística y trata como
una técnica esotérica al hombre como un número. Una opinión muy valioso puede y
debe prevalecer ante mil opciones no valiosas, si ésta es defendida y logra convencer.

Existen algunos peligros además del pretender darle un manejo pedagógico inadecuado
a la participación como sería el darle un cariz científico a la consulta participativa en la
que se pretenda hacer pasar como objetivo lo multisubjetivo o en el que el manejo del
consenso se identifique como la situación más probable y por qué no en algunos casos
manejada como la más deseable, sabiendo que la opinión es manipulada por nuestros
medios de comunicación masiva o que la participación no fue democrática.

Por otra parte se dan fenómenos de anticipación y se crea dos posibilidades por un lado
la profecía que se autorrealiza, es decir la que contribuye a hacer pensar que el
fenómeno futuro es un hecho que se está haciendo, la previsión va a realizarse a través
de la aceptación de la gente que está contribuyendo individual y socialmente a la
realización de dicho futuro. De manera inversa, se puede crear una resistencia o una
alarma que impide la realización de dicho fenómeno, a lo cual se le conoce también
como profecía que se autodestruye.

Los estudios de Prospectiva por su naturaleza misma requieren la exploración no de una


única opción sino de varias, esto lleva frecuentemente a buscar métodos de elección
entre las diferentes opciones a partir de criterios de deseabilidad, en la que es muy
importante señalar los efectos de cada una de las opciones o bien los costos,
oportunidades y riesgos que conlleva alguna acción o aspecto de los futuros explorados.
Frecuentemente se les asocia con estudios de probabilidad que miden o intentan medir
la posibilidad de algún futuro dependiendo de sus hipótesis respecto a los demás.

La elección no debe ser arbitraria sino respaldarse con evaluaciones cuyos criterios de
comparación son principalmente los de factibilidad, probabilidad y utilidad (Esteva 80).
Ahora bien la Utilidad en un estudio a largo plazo, no solamente involucra ganancias,
sino muchos otros aspectos que es conveniente el considerar como la utilidad social o
pública.

De aquí que sea muy importante la evaluación ex-ante de los futuros, (aunque también
los ex-post, confrontada a la realidad y a la acción). Esta evaluación casi siempre
requiere ser cuantitativa en la que es importante trabajar con criterios múltiples con
técnicas de jerarquización que ordenen las opciones y así preparen la elección o toma de
decisiones de planeación.

Para asignar utilidades a los cursos de acontencimientos es necesario asignarles un valor


(escalar) a cada uno de ellos, de manera que constituyan un conjunto linealmente
ordenado. Este concepto de utilidad se le relaciona al de preferencia en la mayoría de
los contextos. Así la utilidad es una apreciación subjetiva sujeta a información
disponible y a una escala de valores. Esto remite de nuevo a consideraciones éticas y al
manejo explícito y difícil de éstas. No es de extrañar que frecuentemente se asuman
posiciones como la de Bertrand Russell en la que moral para un sujeto, es lo que el
sujeto desea y esto es lo que debe preferir.

Desgraciadamente las opciones tienen casi siempre algo positivo y negativo, por lo que
el papel de la razón en una decisión consiste en examinar las implicaciones y
consecuencias de las decisiones para seleccionar la que maximice la utilidad (resultado
de "costo-beneficio").

La utilidad en consecuencia, no es una propiedad de los fenómenos, sino de la


percepción de los mismos, de aquí que si tiene sentido la búsqueda de utilidad máxima,
ésta se presenta ante los ojos del prospectivista como una oportunidad en el tiempo, es
decir transcurrido un cierto tiempo, lo que era máximo puede dejar de serlo.

Bajo el término de factibilidad se entiende un conjunto de conceptos alrededor de la


posibilidad de realización de algún futuro. En consecuencia la primera condición que
debe reunir cualquier estudio de prospectiva es la coherencia lógica, es decir la no
contradicción entre sus hipótesis y luego entre sus hipótesis y las consecuencias de los
futuros explorados. De aquí que se frecuente, llegar la exploración más allá de los
términos realistas con objeto de vislumbrar únicamente si no lleva o conlleva el futuro
estudiado algún punto de contradicción que dentro de los lapsos y condiciones del
estudio no aflora y que extrapolado más allá de esas condiciones puede ser detectado.
La factibilidad frecuentemente implica buscar mecanismos que expliquen el futuro y es
en función de esos mecanismos que se realiza "una evaluación" del funcionamiento de
los elementos intervinientes en el sistema. Esta evaluación "explica" como se realiza la
dinámica de evolución que explica como se llega a ese futuro. Es este encadenamiento
lógico de eventos o sucesos en el tiempo, el que permite a menudo apreciar la
factibilidad de un futuro.

La factibilidad en consecuencia supone un paradigma (en el sentido de T. Kuhn 70) de


tipo casual en el que todo fenómeno se concibe como precedido de una o varias causas o
condiciones necesarias; sin embargo en un paradigma teleológico, los fenómenos
acontecen para satisfacer un objetivo, propósito o intención, se habla entonces de
sistemas con propósito (Ackoff 72), en este tipo de sistemas la factibilidad se da en
términos de los mecanismos reguladores de control e incluso de aprendizaje que hacen
que el sistema se comporte hacia un objetivo (se habla entonces de comportamiento
heurístico, es decir cuyo camino no está pre-determinado y se descubre o se inventa en
cada punto de decisión o control).

La factibilidad resulta en consecuencia una apreciación cualitativa que en algunos casos


y dependiendo de la metodología seguida puede ser cifrada y en consecuencia
encuadrada dentro de la teoría matemática de la probabilidad. Cuando esto sucede habrá
que tomar en cuenta que tales probabilidades, no resultan generalmente de un proceso
estadístico ni son el resultado de una experimentación y casi nunca pueden ser
deducidos de una teoría como es el caso de las probabilidades en las ciencias físicas. En
consecuencia las probabilidades son estimaciones numéricas de tipo subjetivo, pero que
tienen la ventaja de precisar los valores y el manejo de estos valores tendrían respecto
de los supuestos con que se trabaje, los cuales tienen que satisfacer los principios de la
lógica formal.

En consecuencia la asignación de probabilidades de alguna manera, corresponde a los


valores de los individuos que las postulan y en consecuencia no están libres de
subjetividad, pero sustituyen o son el paliativo para un tratamiento en el que "no hay
futuro".

La probabilidad es definida por Rosenblueth (81), como una medida lógica y escalar de
la intensidad de convicción de un sujeto que satisface los axiomas de Kolmogorov (de
la lógica formal).

Los axiomas de Kolmogorov, en los que se funda la teoría de la probabilidad, dice


brevemente lo siguiente:
1.- La probabilidad de que ocurra un evento, es un valor escalar comprendido entre 0 y
1
2.- La probabilidad de un evento certero es 1 (y en consecuencia de un evento imposible
es 0).
3.- La probabilidad de que ocurra un evento entre varios mutuamente excluyentes, es
igual a la suma de sus probabilidades.

Casi de manera inmediata esta asociación con probabilidades trae una relación con las
probabilidades condicionadas y éstas se han construido alrededor del Teorema de
Bayes, que es descrito en cualquier texto de estadística y que resulta en consecuencia un
instrumento privilegiado en la Prospectiva.

La introducción de la probabilidad es un acercamiento que pretende ser más realista al


reconocer la incertidumbre o la falta de certeza tanto en el conocimiento como en la
elección de futuros. Esto permite superar un esquema determinista como en los
pronósticos, y trabajar en un marco más difícil pero sin duda más rico como el de la
previsión (Godet 81).

La Prospectiva retoma, cuando es posible la visión, enfoque y técnicas de la previsión,


pero trata de integrarlas con la utilidad, lo que da lugar a estimaciones de riesgo,
robustez, etc. y maximización de las utilidades entendida como la suma de la esperanza
(o media estadística) de las utilidades de los eventos que forman parte de un curso de
acción de un futuro (ya sea éste obtenido por el paradigma causal o teleológico).

Se entiende por robustez, la insensibilidad en las utilidades de un futuro ante cambios en


los parámetros (eventualmente añadir nuevos) de los eventos que forman el curso de
acción del futuro. Este concepto se puede entonces asimilar al de "tendencias pesadas",
el cual obviamente tiene su interés en la Prospectiva como futuros privilegiados a
estudiar.

Los valores en que se basan pueden representar intereses que deben ser medidos o
comparados y es en este sentido que surge el concepto de utilidad como un valor
globalizante, que permite confrontar diversos valores o intereses entre los actores
sociales que intervienen o participan en el estudio del futuro. A este respecto ya no
solamente es posible trabajar con probabilidades sino integrarlas con la utilidad en un
enfoque más amplio.

Igualmente el estudio de la temporalidad del fenómeno y de las secuencias temporales


de eventos permiten situar al futuro, en un contexto que posibilite distinguir su
factibilidad de su inverosimilitud. Finalmente en un estudio prospectivo, la factibilidad
debe permitir explicitar las opciones ideológicas que existen detrás de las hipótesis y
apreciar si estas hipótesis provienen de una factibilidad lógica (causal o teleológica) de
suceso o son opciones decisionales con un transfondo ideológico.

CAPITULO VIII
LAS HERRAMIENTAS EN LA PROSPECTIVA

Como su nombre lo indica las herramientas son instrumentos, extensiones de las


capacidades del hombre, bajo control del mismo que tradicionalmente se han aplicado al
campo artesanal o de obreros, pero que también es factible de extender este concepto al
campo intelectual.

Las herramientas implican en términos generales una destreza o habilidad, artesanal o


artística para utilizarlas; sin embargo con el advenimiento de técnicas modernas de
control y en muchos casos informatizadas o computadorizadas es posible obtener ayuda,
asistencia o incluso una sustitución de ciertas labores mediante la sistematización de
procedimientos que en algunos casos son relativamente complejos y que hasta este
momento parecerían reservados a la habilidad innata del hombre.

Si consideramos que las personas tienen una capacidad inherente de previsión, ésta por
el momento no es sustituible, o directamente asistible ya que se desconoce la naturaleza
y los procedimientos de como esta capacidad innata opera en el hombre. Sin embargo,
como muchas otras actividades humanas es posible ayudarles por un lado con métodos
formales y por otro lado con técnicas que en ningún caso pueden ser recetas.

Como ya se mencionó antes, cualquier forma de acercarse al futuro implica un cierto


sesgo, por lo que es indispensable la complementaridad de visiones es decir de enfoques
prácticos para resolver un problema y sistematizarlo. De aquí que es posible tener un
acercamiento a los estudios del futuro en el que pueda prevalecer la especulación, el
sentimiento y la adivinación; o bien ir sustituyendo la especulación por un conocimiento
fundado, el sentimiento cambiarlo por una intuición razonada que lleve a la toma de
decisiones lo más racional posible y finalmente transformar la adivinación por un
conjunto de herramientas que mejoren y sistematicen el proceso.

La complejidad que es posible manejar de manera intuitiva es rebasada fácilmente en


sus límites por las capacidades objetivizadas de la mente humana, para ello se recurre a
externarlas para poder trabajar con volúmenes y complejidades superiores que sólo con
ayudas instrumentales es posible manejar.

La reflexión prospectiva necesita una serie de parámetros entre los que destaca la
información, la cual es frecuentemente escasa, insuficiente, de mala calidad o en
algunos casos inexistente, para otros problemas concretos existe al contrario, una sobre-
abundancia de información donde el problema principal es la selección con claridad de
lo relevante y en la que si no se trabaja adecuadamente la información, ésta se convierte
en "desinformación". La formación es un recurso, al igual que la energía, el capital o el
trabajo como ya se ha señalado en muchísimas obras, basta recordar el trabajo de Juan
Rada (83) sobre la microelectrónica.

Esta construcción de información necesariamente debe ser sistematizada y explorada de


manera sistémica para poder encontrar las tendencias que puedan dar alguna luz sobre el
futuro. Es necesario además, un manejo técnico de la información, un manejo
contextual-interpretativo o teórico de la misma, que aunado a un manejo metodológico
pueda responder y hacer seguimiento de fenómenos o de peticiones para el quehacer
prospectivo. La información constituye uno de los eslabones más débiles y tiene una
vulnerabilidad secular que es necesario romper si se quiere madurar y constituir la
Prospectiva como un instrumento efectivo en la planificación y toma de decisiones.

El seguimiento de información y su "monitoreo" o examen sistemático de la


información a intervalos regulares, necesita de una organización que puede traer
beneficios al permitir descubrir fenómenos emergentes, señales, avisos de cambios o
rupturas, etc., que de otra manera podrían pasar inadvertidos.

Estamos viviendo en una era de explosión de la información, en el que cada diez años se
duplica la cantidad de información disponible (Evans 81), sobre casi cualquier tema; de
aquí que ya no es posible suponer que se tienen los conocimientos siquiera de alguna
sola disciplina o de alguna sola problemática, por lo que es necesario recurrir a
búsquedas, la mayoría de ellas automatizadas de la información y a sistematizar los
conocimientos extraídos de ella, para lograr construir explicaciones y caminos que
ayuden a la Prospectiva.

Los factores organizacionales, que hemos señalado deben de contribuir


sistemáticamente a "mirar de lejos y a lo lejos" como mencionaba Decouflé (72), como
un ejercicio regular de búsqueda de "eventos portadores de futuro o futuribles", es decir
las señales de cambio, ruptura o umbrales en las cuales la tendencia ya no puede
continuar y se impone un cambio fundamental que se gesta en el sistema social que
puede traer acarreado muchos otros cambios que se deben considerar.

Al contrario de lo que se piensa, se necesita también de una organización para tener


acumulación integrada de conocimiento, técnicas y experiencias de la práctica
prospectiva, es decir adquirir una memoria organizacional en la que la interpretación en
un contexto social determinado, permita no sólo hacer mejores previsiones, sino lograr
un mayor impacto y efectividad en la toma de decisiones así como sensibilizar a la
opinión pública de las alternativas prospectivas y sus posibles costos. Esto puede traer
un "costo social" que sin lugar a dudas es muy inferior al costo de la imprevisión, o de
los estudios bajo altísima presión ante una decisión inminente que puede traer graves
consecuencias en el futuro. El prestigio organizacional, implica una credibilidad (y una
responsabilidad) que permite a las opciones sean efectivamente tomadas en cuenta en
los momentos de gran presión; se necesita en consecuencia de una estabilidad
institucional en la Prospectiva que la avale y la secunde.

La necesidad de apoyo interdisciplinario, es difícil de lograr fuera de una institución en


la que no es suficiente basarla en un diálogo espontáneo entre gente de diversas
disciplinas, sino que requiere de un acercamiento sistemático, consistente y constructivo
para que se cree un lenguaje común y una sinergia de intercambio.

Existen muchas situaciones en las que lo más importante es la imaginación para


entender y resolver problemas futuros, que aparentemente no son importantes o no
tienen solución y que requieren de una gran creatividad para poder encontrar opciones
satisfactorias, así como para tener la capacidad de abstracción suficiente que permita
alejarse de la cotidianidad de los problemas inmediatos y poder ver los problemas de
manera más global y sacar a partir de ellos las tendencias significativas para el futuro.

No es posible sustituir la creatividad, pero si estimularla, tal y como lo muestran las


diversas técnicas de dinámica de grupo que la sicología moderna ha popularizado. Es
posible también asistir o ayudar a la creatividad generando opciones y combinaciones
automáticamente, donde la creatividad se puede reducir a diseñar las reglas de
generación de tales combinaciones.

Podemos sintetizar que el uso de herramientas es un auxilio de las capacidades de


conocimiento, decisión y anticipación, así como de creatividad y sistematización de la
complejidad informativa que se plantea en los problemas de la Prospectiva. Las
herramientas ayudan a sistematizar los conocimientos, crear datos a partir de
información y a partir de éstos crear relaciones e inferencias que puedan ser
interpretadas coherentemente para algún estudio del futuro.
Las herramientas también pueden ayudar, ofreciendo un lenguaje para expresar lo que
se piensa, a darnos guías visuales, sintácticas y semánticas para describir claramente un
problema o sus opciones.

Las herramientas pueden ayudar a realizar un tratamiento rápido de grandes volúmenes


de información o de sistemas de inferencia-deducción con un grado de confiabilidad
mayor, es decir con la posibilidad de tener menos errores. Las herramientas por otro
lado ayudan a entender los resultados que puede arrojar un tratamiento rápido o grande
de información, ya que facilita la representación de las soluciones del problema, al
visualizarlas y finalmente al comparar la naturaleza de los futuros que están en estudio.
Las herramientas también son útiles dentro de la combinatoria de posibles opciones, en
general, las más viables, las más interesantes, las óptimas o simplemente un abanico
más amplio sobre el cual algunos instrumentos ayudan a elegir, es decir pueden ayudar
también a seleccionar, jerarquizar o evaluar opciones. Sin embargo el estudio es la
herramienta obviamente insustituible y más importante ya que implica el
aprovechamiento de la acumulación de conocimientos y experiencias.

Dada la complejidad que significa el abordar el futuro, tanto de manera directa como
inversa en el tiempo, no puede existir una única metodología para los estudios del
futuro, sino que cada problemática requiere construir su propia metodología de acuerdo
con: los objetivos del estudio, su dimensión teórica, los alcances del problema, el
horizonte temporal, el estado actual de conocimiento del problema, la disponibilidad de
datos, el conocimiento y manejo de herramientas, o bien hasta el tiempo disponible para
realizar el estudio o la cantidad de dinero con la que se cuenta para hacerlo.

CAPITULO IX
LIMITACIONES DE LAS HERRAMIENTAS

Ante todo conviene destacar el énfasis en la presentación de herramientas de tipo


formal, es decir en las que es posible describir su procedimiento, más que en las
herramientas informales o teóricas que hemos supuesto son derivadas de un
conocimiento sólido principalmente dentro del campo de las Ciencias Sociales. Las
herramientas conceptualizadas como ayuda conforman una técnica al ser aplicadas de
manera articulada y coherente, la estrategia para la solución (o planteamiento) de un
problema conforman lo que se conoce como método o metodología.

Así entendidas las herramientas, no sustituyen al conocimiento teórico o al empírico, es


decir por un lado las hipótesis del estudio deben ser sustentadas en un corpus teórico
que permita interpretarlas y entenderlas, por otro lado deben tener su referencia en el
presente y en el pasado para poder ser evaluadas en el futuro, llegando incluso a dar
valores numéricos de tipo empírico, es decir que puedan ser más fácilmente verificadas
o medidas.

Como en cualquier otro estudio, en la Prospectiva hay que explicitar las hipótesis que
permiten el desarrollo del estudio y que al obtener los resultados, la primera verificación
de tipo práctico, consistiría en examinar si se cumplieron las hipótesis de partida, si
éstas fueron insuficientes o fuera de lugar, etc. Sin embargo la función principal de este
esfuerzo de explicitación, consiste en hacer visible la ideología que puede estar detrás
de los enfoques, supuestos y formas de interpretación. Con esto se quiere decir que sin
tratar de eliminar tales tipos de enfoques, es responsabilidad de un investigador honesto
no pretender hacer pasar por obvio o verdadero incondicionalmente las conclusiones al
futuro resultantes de hipótesis y opciones ideológicas; igualmente las hipótesis dan un
marco que permite explicitar la mayoría de limitaciones del estudio.

Las herramientas no son ni todo-poderosas, ni excluyentes y permiten abordar


solamente una parte del problema, son extensiones de nuestras capacidades pero atacan
o permiten solucionar un solo aspecto y por lo mismo, no es conveniente recurrir o
quedarse con una sola, por lo que es importante articular las técnicas y elaborar una
estrategia o metodología de uso de herramientas para cada problema en particular. El
quedarse con una sola herramienta para de ella sacar conclusiones definitivas,
frecuentemente es sesgar la visión del fenómeno o problema en estudio.

Es necesario tener un marco teórico para justificar el uso de las herramientas ya que
éstas no son recetas aplicables de manera ciega y algunas de ellas podrían tener
consecuencias que pueden ser incompatibles en un contexto dado con una interpretación
teórica (ejemplo, si el marco postula discontinuidades y se trabaja sólo con herramientas
que manejen tendencias continuas). El marco teórico va a permitir también que el
manejo de algunas herramientas y sobre todo de los resultados que a partir de ellas se
puedan obtener, puedan ser entendidos o interpretados; los hechos no aparecen como en
una bola de cristal que da imágenes evidentes, sino son datos, cifras e inferencias que
necesitan ser armadas generalmente de una manera discursiva y fundamentadas en un
marco teórico que las explique o sobre el cual fue posible deducirlas.

Las herramientas no son infalibles ya que dependen de la manera conforme sean usadas
por la persona o el investigador en su caso; por lo que se requiere haberlas ensayado,
estudiado y criticado para adquirir la sensibilidad necesaria en el manejo de las mismas
y poder evitar errores tanto de tipo mecánico en su manejo como de tipo interpretativo
en sus resultados.

Las herramientas de la Prospectiva, como ya lo hemos mencionado, no son exclusivas


del futuro y frecuentemente son aplicadas al pasado, a la Historia; de aquí que sea
importante revisar el surgimiento de nuevas técnicas en otros contextos para poder
visualizar su aplicación de manera crítica y consciente a la Prospectiva, o bien trasladar
aquellas técnicas de la Prospectiva a otros campos o disciplinas.

Finalmente es pertinente señalar que las herramientas son medios que permiten conocer
y trabajar mejor sobre el futuro, de ninguna manera sustituyen o son más importantes
que el fin que se pretende conocer y sobre el cual tomar decisiones. De aquí que el
medio no sea más importante que el fin y que en consecuencia las herramientas deban
estar supeditadas al fin, sin por ello pretender utilizarlas de manera ciega, esotérica o
hacer de éstas lo relevante de un estudio prospectivo.

En consecuencia las herramientas tienen múltiples dimensiones y básicamente podemos


distinguirlas en cuanto a su proceder o función genérica, lo cual las acota o limita en su
campo de aplicación:
Primero.- Analogía con el pasado.
Con esto nos referimos al conjunto de herramientas en el que básicamente se trata de
explorar situaciones del pasado hacia el futuro, guardando las proporciones debidas;
recrear situaciones que recuerden al pasado y poder inferir consecuencias que hubo en
el pasado para el futuro.

Segundo.- Analogía con eventos similares.


Aquí se trataría de estudiar, no el mismo evento, sino eventos parecidos de los que se
conoce ya su comportamiento y sobre el cual se puede inferir algo para su futuro. Este
recurso teórico-metodológico aunque parezca extraño es bastante común, así por
ejemplo en los estudios sobre impacto ambiental para el futuro, es difícil hacer
inferencias directas sobre la difusión de un nuevo contaminante o sobre las
implicaciones de un nuevo producto. Sin embargo, conociendo algunos parámetros de
otros productos similares, es posible sacar conclusiones con un cierto margen de error
sobre la difusión futura, la contaminación y sus implicaciones. De manera más
arriesgada algunos economistas, incluso proponen que es factible aprender o tomar
lecciones de las crisis económicas anteriores que aunque diferentes de la actual, es
importante saber las acciones que se tomaron y sus consecuencias y sobre todo las
acciones que no se tomaron para poder sacar conclusiones de la crisis actual o de las
crisis económicas futuras. Este tipo de estudios también es frecuente cuando no es
posible experimentar, por ejemplo en los estudios prospectivos de tipo mercadotécnico.
Así la aceptabilidad futura de algún tipo de producto por el público, cuando el hacer una
prueba piloto costaría mucho, es posible utilizar algún tipo de analogía siempre y
cuando se distingan los parámetros en los cuales existe similitud y en los cuales no. Hay
que tratar de sacar inferencia del futuro basado principalmente en la similitud
exclusivamente de los parámetros que son parecidos.

Tercero.- Analogía con fenómenos iguales pero ajenos.


Dentro de este rubro se comprende a la práctica de técnicas y métodos cuyo objetivo no
es estudiar el fenómeno como tal, ya que por diversas razones no se tengan datos
suficientes sobre el fenómeno de manera local o en el contexto en el que se quiere. Se
recurre entonces a la experiencia en otro contexto, en otra situación del mismo
fenómeno. La experiencia de este tipo de estudios obliga a realizar una reflexión crítica
tratando de resituar el fenómeno en el contexto en el que se quiere estudiar, y por qué
tales o cuales consecuencias son válidas y otras no. Se debe hacer referencia
obviamente, a un marco teórico dentro del cual es posible colocar los parámetros en
ambos contextos. Tal es el caso de los estudios de tipo regional en el que por falta de
datos locales no es posible hacer una prospectiva cuantitativa de ciertos fenómenos en
un área o región geográfica y para ello se utilizan los datos del mismo fenómeno en
otras regiones parecidas o similares y a partir de ellas se tratan de sacar las conclusiones
pertinentes.

También es el caso de ciertos estudios tecnológicos como el de las nuevas tecnologías


energéticas, informáticas, de nuevos materiales o las novísimas biotecnologías, que en
otros países, es decir en otros contextos, ya han superado incluso la etapa inicial de
desarrollo y se encuentran en plena etapa de maduración de la que comienzan a
desprenderse consecuencias o implicaciones de segundo o n-ésimo orden que es
conveniente estudiarlas para poder prevenirlas o bien sacar mejor provecho de las
tecnologías con la casi seguridad de que llegarán a nuestros países. En este caso no es
posible tener datos de estas tecnologías en nuestro contexto, y se piensa que no hay
tecnologías análogas o equivalentes en nuestro país por lo que se tiene muy poca
experiencia en dichas tecnologías o incluso éstas no han sido introducidas al país, para
poder ser estudiadas hay que resituarlas y no sacar conclusiones tal y como se han dado
en otros países sino repensarlas en el contexto nacional. Lo que implica una reflexión
teórica y crítica que en muy pocos casos, dada su dificultad ha sido posible hacerla.

Cuarto.- Uso de indicadores parciales.


Bajo este rubro se entiende a todo conjunto de aplicaciones o uso de técnicas que
permiten trabajar con algunos aspectos relevantes que llamaremos indicadores, que
permiten revelar o indicar facetas importantes del fenómeno. Así un índice o indicador
da elementos que permiten avanzar hacia la solución del problema, dan signos que
permiten interpretar los hechos y relacionarlos a una teoría; pero que tomados de
manera individual los indicadores no representan al fenómeno en estudio, es decir es
necesario un conjunto de ellos que abarquen o representen a la globalidad del fenómeno.

La mayoría de estos indicadores se trata de cifrarlos o darles un valor numérico o


magnitud que además permita evaluarlos en el tiempo, es decir construir una secuencia
de éstos en el tiempo, lo que constituye una "serie de tiempo", que a su vez constituye
una herramienta extremadamente rica ya que permite relacionarlos entre sí
estadísticamente, prever ciclos, encontrar fenómenos precursores de otros en el tiempo o
bien simplemente confrontarlos a una teoría, en cuyo caso podemos avanzar la
existencia de eventos portadores de porvenir o futuro. Conforme se siga la evolución de
un fenómeno a través de sus indicadores en el tiempo es más fácil proyectarlos,
encontrar su tendencia hacia futuro y sacar conclusiones sobre el conjunto de
indicadores. Este tipo de estudios frecuentemente se hace a través de la estadística y
necesita del monitoreo de información sistemática depurada e interpretada
correctamente.

Quinto.- Estudios de evaluación.


En este punto se engloba el uso de todas aquellas técnicas que permiten de alguna
manera comparar un futuro o una tendencia hacia el futuro con respecto a sí mismo en
otras situaciones o circunstancias o bien con respecto a otras tendencias diferentes pero
similares. Estas técnicas deben de permitir que dados los elementos anteriores,
jerarquizar los futuros y dar elementos para su selección.

Hay que distinguir aquellas técnicas cuya función consistiría en hacer una evaluación
teórica previa a sacar cualquier tipo de conclusiones y que lo único que señalaría, sería
la correcta aplicación o no de la herramienta. Un ejemplo de esto son los estudios de
sensibilidad en los que se evalúa un modelo ante cambios de algunos de sus parámetros.
Igualmente es un ejemplo los estudios que consisten en propagar un error y evaluar sus
posibles implicaciones, considerando que las mediciones que se hacen del fenómeno no
están desprovistas de errores y que la propagación hacia el futuro de un error debido a
causas de imprecisión puede llevar a conclusiones totalmente diferentes que a su vez
lleven a considerar la metodología o al menos a no ser categóricos en las conclusiones.
Una evaluación que se utiliza generalmente en las Ciencias Sociales es el diagnóstico.
El diagnóstico se efectúa dentro de un marco teórico y puede realizarse teniendo en
mente su potencialidad futura más que su estado actual, por lo que se podría hablar
entonces de un "diagnóstico prospectivo".

Sexto.- Opinión subjetiva.


Frecuentemente el fenómeno es de tal complejidad que no es posible obtener datos,
incluso parciales de una situación, ni recurrir a los enfoques mencionados
anteriormente. Por lo que en ausencia de valores numéricos se puede recurrir a su
generación por medio de recabar la opinión de expertos. Para tal efecto se construyen
escalas sobre un fenómeno o indicador de tal fenómeno y se pide a los expertos que
asignen un valor dentro de dicha escala. El conocimiento que puede tener la mayoría de
la gente sobre un fenómeno futuro en particular, generalmente es bastante escaso, por lo
que se considera que las opiniones que pueden tener valor son las de aquellos que se
pueden considerar como expertos. Esto trae aparejado la dificultad sobre decidir quien
es experto y quien no, así como la participación de los afectados por la decisión aunque
no sean expertos y finalmente la ponderación de los valores que cada participante
asigne. Este tipo de técnicas o aplicación de técnicas, por la misma naturaleza del
trabajo, hacen que los expertos frecuentemente no sean suficientemente numerosos
como para hacer algún tipo de tratamiento estadístico o representativo y en
consecuencia las opiniones se tienen que trabajar de manera más sencilla. Esto hace que
las conclusiones sean más bien de tipo genérico o global y frecuentemente el
tratamiento que se realice sea para buscar un consenso o acuerdo de los expertos a
través de la discusión entre las posiciones de los mismos y su participación. El consenso
se logra generalmente mediante la reconsideración de las opiniones previas, así como la
medición de su dispersión, lo que implica una cierta medida de la incertidumbre sobre el
conocimiento del fenómeno.

Séptimo.- Modelos.
Como corolario de los enfoques en herramientas, existe una cuya pretensión es mayor
que las anteriores y que frecuentemente involucra aspectos de todas las antes
mencionadas. Esta consistiría en tratar de representar aunque sea de manera
simplificada al fenómeno en su totalidad (obviamente en sus aspectos relevantes). El
hacer un modelo permite no sólo representar al sistema sino también experimentar o
simular su dinámica para llegar a conclusiones sobre el futuro del fenómeno en estudio.

CAPITULO X
METODOS, HERRAMIENTAS
Y TECNICAS MAS COMUNES,
EMPLEADAS EN LA PROSPECTIVA.

Se ha dividido a las herramientas en dos grandes categorías: primero aquellas que hacen
un procedimiento en el que el ingrediente central que aporta es la sistematización del
conocimiento intuitivo de un problema o de las capacidades innatas de previsión de una
persona o grupo de individuos; a esta rama se le denominará como herramientas
intuitivas. Segundo, se tiene aquellas herramientas en las que sin estar ajeno el
conocimiento intuitivo, la parte central de la técnica consiste en un procesamiento o
tratamiento de la información que requiere de algún procedimiento matemático, a esta
rama o conjunto de herramientas se les denominará como herramientas técnicas.
ESCENARIOS JUICIOS
ESTIMULACION ENTREVISTA IMPACTO CRUZADO JUEGOS
CREATIVIDAD MET.DELFOS EXTRAPOLACION HEURISTICOS
LLUVIA DE IDEAS TKJ OPTIMIZACION
ECONOMETRIA
SIMULACION
MODELOS
TECNICAS DE OPINION RELEVANCIA COMBINATORIA
ARBOL MORFOLOGICO SELECCION y GENERADORAS
COSTO/BENEFICIO TECNICAS DE CLASIFICACION
ANALISIS MULTICRITERIO
INTUITIVAS
TECNICAS AUXILIARES
METODOS FORMALES USADOS COMUNMENTE EN LA PROSPECTIVA

Las herramientas intuitivas.

Dentro de las herramientas intuitivas se puede abrir a su vez dos grandes categorías, por
una parte aquellas que están más encaminadas a la generación y presentación de ideas
intuitivas y por la otra, aquellas en las que se hace uso de una opinión ya formada y
cuyo objetivo es explorarla o extraer alguna información.

Dentro de las herramientas intuitivas generadoras de ideas, la más conocida de estas es,
sin duda alguna la llamada lluvia o tormenta de ideas (brain storming). Existen muchas
otras herramientas encaminadas a la creatividad, a la estimulación individual y de
grupo, a la fertilización cruzada de ideas y finalmente la conocida como técnica o
método de escenarios.

En las técnicas o métodos intuitivos de opinión, el más comúnmente utilizado es el


juicio de expertos, pasando por todas las modalidades de entrevista dirigida,
estructurada, etc., hasta llegar a la encuesta o método Delfos (técnica Delphi) y las
técnicas KJ y TKJ.

Dentro de las herramientas intuitivas de tipo generacional, la lluvia de ideas consiste


básicamente en una sistematización que permite liberarse de las restricciones mentales
para generar de manera libre en una sesión todas las posibles ideas que puedan
contribuir a la solución de un problema o a su descripción. Ya que la sicología de grupo
influye en las opiniones, en este proceso está excluida la censura y la generación de
ideas por parte de los participantes de un grupo, lo que estimula la generación de ideas
de los otros miembros, creando variantes e incluso ideas exóticas que frecuentemente
dan luces para la solución novedosa de un problema. El liderazgo mal llevado puede
inhibir el surgimiento de ideas.

Existen otras técnicas que consistirían en poner en una situación de conflicto o de


presión al individuo para tratar de resolver o encontrar ideas, pero no nos extenderemos
más en este tema ya que éstas están descritas en los textos de sicología.

El método o técnica de escenarios consiste fundamentalmente en un ejercicio de tipo


descriptivo o literario, pero esto no excluye su asistencia por medio de números, cifras,
datos e inclusive apoyado por modelos matemáticos. En un escenario, lo más
importante es lograr la coherencia, es decir la no contradicción y lograr una imagen
completa que le dé verosimilitud al sistema que se está exponiendo y que demuestre su
interés o importancia a través de dicho relato. Generalmente los escenarios se presentan
no en forma aislada sino formando un grupo, en el que se contrastan las diferentes
opciones y sus conclusiones que en principio deben ser llevadas hasta sus últimas
consecuencias con objeto de permitir al tomador de decisiones apreciar los beneficios y
posibles desventajas de alguna u otra opción. Con lo anterior se quiere dar a entender
que la principal cualidad de la técnica o método de escenarios es sin duda alguna su
aporte pedagógico.

Dentro de los métodos de tipo intuitivo de opinión, se destaca el método o técnica


Delfos, la cual consiste principalmente en una consulta a un panel de expertos y por lo
tanto a un grupo reducido que no puede ser sometido a un proceso de tipo estadístico, ni
tiene validez de representación. Sin embargo dado que el problema en estudio se
considera frecuentemente como algo poco estudiado o difícil de entender, la opinión
importante o válida es solamente la de los expertos. En general se recurre a un grupo
heterogéneo es decir de personas de diferentes disciplinas o que a través de la práctica
conocen muy bien el problema desde diferentes enfoques, o bien porque son los actores
o participantes cuyos intereses serán afectados por la toma de decisiones que resulte de
dicha consulta. Las opiniones son tomadas de manera anónima y tratadas de manera
individual pretendiendo que no exista interacción o influencia o liderazgo de grupo, que
manipule las opiniones con objeto de alcanzar la más grande variedad de las mismas.
Una vez generadas se confrontan de manera anónima con objeto de que los expertos
puedan reconsiderar sus ventajas, verosimilitudes o factibilidades de sucesos para que
en una segunda vuelta o en vueltas posteriores los expertos modifiquen sus opiniones,
hasta alcanzar un cierto consenso con un cierto valor de incertidumbre o dispersión.
Esta técnica además es importante para permitir destacar las diferencias de opiniones
extremas que puedan existir al respecto de un fenómeno o problema. La aplicación de
esta técnica, en consecuencia, puede ser a propósito del tiempo en el que sucederá un
fenómeno, o bien si un fenómeno puede suceder o no, o bien qué fenómeno desearían
los expertos que sucediera, etc. Las aplicaciones del método Delfos son prácticamente
ilimitadas y se pueden acoplar a casi cualquier otro tipo de herramienta.

Finalmente las técnicas KJ y TKJ permiten de manera sistemática trabajar o


descomponer un problema en sus elementos por medio del diálogo en un grupo selecto
de expertos y este análisis confrontarlo tanto en grupo como a otras opiniones en un
proceso de construcción sintética que describe las grandes categorías o problemas y que
permite integrar una visión global de la problemática, en este caso del futuro que se
quiere resolver.

Las herramientas técnicas.

Las herramientas técnicas, las podemos distinguir a su vez en dos grandes ramas,
aquellas que conjuntan una descripción de un sistema y que por lo tanto trabajan con un
modelo de la realidad de la cual se pretende extraer información y que llamaremos
herramientas de modelos. En el otro extremo existen como herramientas técnicas
aquellas que abarcan parcialmente aspectos de la realidad o se avocan únicamente a
obtener parte de la información que requiera algún estudio Prospectivo, a éstas las
llamaremos herramientas auxiliares y que están basadas principalmente en técnicas de la
Investigación de Operaciones.

Dentro de los modelos existen a su vez dos grandes vertientes, aquellos modelos que
reflejan la realidad generalmente matemática y arrojan un resultado que es necesario
interpretar en la Prospectiva, por el otro lado existen aquellos modelos que necesitan de
la interacción con el experto, ya sea que lo pongan en una situación simulada de
decisiones o en una situación de conflicto, ya sea con un modelo del primer tipo o bien
en el que explicitan las reglas y se simule la competencia entre varios "jugadores". Este
último tipo de modelos de tipo interactivo contemplan principalmente toda la gama de
juegos y modelos heurísticos, en los que cada vez más se incorporan rutinas de la
llamada "inteligencia artificial", en las que se simulará el aprendizaje humano
incorporando datos a las bases de conocimiento de los "sistemas expertos", así como
reglas de inferencia a través de procesos interactivos en los que no es posible determinar
el camino de la solución y que por lo tanto se denomina heurísticos. Dentro de los
primeros modelos que denominaremos no-interactivos encontraremos una gama muy
amplia que se puede clasificar dependiendo de la técnica matemática que es empleada
para representar la realidad que se pretende modelar. Sin embargo señalaremos aquí
solamente aquellas técnicas más empleadas.

La extrapolación de tendencias consiste en utilizar algunos patrones o fórmulas


matemáticas de crecimiento que se han observado en ciertos fenómenos y que se
aplicarían a otros fenómenos, para proyectarlas en el futuro. Este tipo de instrumentos
matemáticos necesita: la caracterización del fenómeno respecto de algún parámetro, que
va a ser proyectado en el futuro, la recopilación de los datos adecuados y la generación
de los coeficientes generalmente por medio de un ajuste de mínimos cuadrados. Lo que
da como resultado una ecuación que se puede graficar en dos dimensiones generalmente
respecto al tiempo y que mostraría la tendencia de evolución del fenómeno o uno de los
parámetros del fenómeno en el futuro o como correlacionada a una curva llamada
predecesora.

Una técnica más complicada es sin duda alguna los modelos de tipo económico y
econométrico, en el que con el conocimiento de algunas funciones clásicas de la
economía y la incorporación de nuevas relaciones de tipo económico-técnico, se calcula
los coeficientes para un conjunto de dichas ecuaciones que dan como resultado el
comportamiento global del sistema en un momento dado en el tiempo. Existe otro
conjunto de ecuaciones que alimentados por los resultados del primer conjunto permiten
calcular algunos parámetros en el siguiente segmento de tiempo en el cual gracias a
estos datos de entrada es posible, reiterativamente calcular el modelo en un siguiente
momento en el tiempo y así sucesivamente. Dentro de estos modelos matemáticos, sin
duda alguna destacan los de la Econometría, cuyo empleo se ha casi generalizado en la
administración pública y en las grandes empresas, así como en organismos
internacionales; que periódicamente son revisados tales modelos para ajustarse a la
realidad o bien para responder a preguntas concretas que la coyuntura requiere.

Una variante de los modelos matemáticos anteriores, son aquellos en los cuales es
posible plantear algún objetivo a alcanzar o conjunto de objetivos. Estos objetivos
pueden ser estáticos o dinámicos en el tiempo, es decir si el objetivo es en el mismo
instante en que se ejecuta el modelo o bien es un objetivo a alcanzar en el futuro; en
cualquier caso el planteamiento consistiría en realizar un modelo generalmente de tipo
lineal, que se resuelve a través de la programación de los algoritmos de programación
lineal y en el que se expresa un conjunto de restricciones que debe cumplir el modelo
con objeto de alcanzar el objetivo u objetivos de manera óptima. El resultado consiste
en un conjunto de coeficientes que permiten describir los estados del sistema en los
diferentes momentos del modelo hasta alcanzar el estado final óptimo en el tiempo. Este
tipo de modelo resulta muy conveniente para modelos prospectivos en los cuales sí es
posible identificar objetivos deseables y se explora su factibilidad o los cambios
mejores dentro de un conjunto de restricciones para llevar a cabo los objetivos.

Existen también los Modelos de Simulación que no siguen patrones o fórmulas de tipo
económico o que no buscan una optimización y que de una manera relativamente libre
incorporan más bien metodologías abstractas matemáticas derivadas de la simulación
continua o discreta, de la teoría del control y de la interacción de ciclos de retroacción,
llamados también de retroalimentación o "feed-back". Se pretende establecer un
conjunto de ecuaciones matemáticas cuyos coeficientes en general no son evaluados de
manera global sino ecuación por ecuación de manera individual. Dentro de estas
técnicas destaca la llamada "Dinámica de Sistemas", que postula la modelación de
manera continua de la inmensa mayoría de fenómenos macrosociales como una
interacción de subsistemas, donde cada subsistema consiste en al menos un bucle de
retroalimentación. Los bucles de retroalimentación consisten en una variable de
memoria y variables que afectan en el tiempo la regulación de flujos que entran o salen
de la variable de estado o memoria del sistema; estos subsistemas son modelizados de
manera sencilla como una ecuación diferencial cuya solución es obtenida por medio de
una integración con métodos numéricos.

Finalmente dentro de los modelos técnicos merece destacarse una metodología conocida
como impactos cruzados, (Rivera 84) que en términos generales consiste en el
desarrollo de un modelo de un conjunto de variables significativas de un sistema y
como estas variables a través de la generación de eventos pueden afectarse unas con
respecto a otras, a partir de una matriz o tablero cuadrado de posibles impactos de unos
eventos con respecto a otros. Existe una multitud de variaciones de esta técnica que
hace uso de opiniones sobre las posibles interacciones, pero que la sistematizan dentro
de un modelo matemático establecido de antemano, generalmente de tipo probabilístico.

Las herramientas auxiliares podemos clasificarlas a su vez e tres grandes categorías:


aquellas que permiten básicamente ordenar las ideas; aquellas que gracias a un modelo
matemático sencillo permiten generar opciones y finalmente aquellas que permiten de
alguna manera a partir de estas opciones tomar alguna decisión.

En las primeras cuya función es ordenar básicamente, están comprendidas las técnicas
de la Investigación de Operaciones, para clasificar u ordenar subconjuntos y poderlos
visualizar y dentro de éstas, encontrar los factores relevantes. Matemáticamente
podemos utilizar técnicas tan conocidas como el análisis de conglomerados (Cluster), el
análisis de correspondencia, el análisis de datos y el análisis factorial. También
podríamos incluir dentro de esta clasificación a los modelos conocidos como árboles de
relevancia en el que el modelo es descrito como una jerarquía y cuyo objetivo sería el
ordenar de acuerdo a importancia o relevancias de sus ramas u opciones.

Dentro de las herramientas que llamamos generadoras, existe fundamentalmente todas


las técnicas del análisis combinatorio (Rivera 78) en el que de alguna manera es posible
identificar todos los parámetros y ver los posibles estados de cada parámetro,
posteriormente se describen las reglas de combinación o de restricciones para las
combinaciones y los programas de computadora se encargan de generar todas las
alternativas u opciones que están implícitamente descritas o son posibles.
En estas herramientas de tipo generador son importantes los árboles o algoritmos para
recorrer estructuras de datos de tipo complejo, en la búsqueda par armar una alternativa
compuesta por la combinación de diferentes elementos. Cada elemento puede tener
diferentes opciones pero se requiere de al menos un conjunto visible de opciones para
cada elemento para configurar una opción significativa. Dentro de estas técnicas la más
importante sin duda alguna es la conocida como análisis morfológico, la cual consiste
en una ayuda para sistematizar de manera exhaustiva, descendente, progresiva y
jerárquica, la descripción de todas las posibles opciones por niveles de un modelo
abstracto que representa categorías analíticas aplicables a un objeto o fenómeno en
estudio.

Finalmente están las técnicas para la toma de decisiones dentro de las cuales la más
conocida es sin duda alguna el análisis costo-beneficio y sus variantes en las que una
vez generados los futuros, el problema principal consiste en evaluarlos y para ello se
construye un conjunto de indicadores. En el caso del análisis costo-beneficio el
indicador es una razón o tasa que no es otra cosa que un cociente entre un número que
representa la suma de todos los beneficios divido entre la suma de todos los costos para
alcanzar ese futuro. Al comparar diferentes futuros siguiendo la misma metodología, así
como considerando los costos de oportunidad para cambiar de un futuro a otro o para
implementar algún futuro, permiten hacer una comparación razonable que permite
seleccionar. Aunado a lo anterior existen una multitud de técnicas generalmente
acopladas a encuestas de tipo Délfico que permiten jerarquizar a un conjunto de futuros
o elementos tomando en cuenta criterios múltiples, sin duda la más conocida es el
método Electra, creado por la Sociedad Metra de Paris (Metra 77), sin embargo se han
continuado generando otros modelos matemáticos que permitan de manera más sencilla
poder jerarquizar y seleccionar con muchos criterios de manera jerárquica futuros que al
ser descritos en sus parámetros comparativos proporcionan una valiosa ayuda al
tomador de decisiones (Rivera 84).

GLOSARIO
ACTORES SOCIALES. Grupos sociales que conforman la historia, se dice también de
que intervienen o deben intervenir en la decisión de un futuro y en buena medida son
los afectados por tal decisión (Rivera).
ADIVINACION. Tentativa natural del espíritu humano de descubrir aquello que está
escondido en el tiempo y en el espacio; sea por medios materiales, o por procedimientos
sin relaciones racionales seguras, con el objeto de despertar una forma de intuición aún
mal conocida; sea tal vez en ciertos casos con el auxilio de seres sobrenaturales, si es
que estos existen (Enciclopedia de la adivinación).
ANALISIS COSTO/BENEFICIO. Evaluación de los costos y beneficios sociales de una
inversión o proyecto futuro. Ejemplo: los costos de un aeropuerto deben incluir además
de los costos físicos como la construcción el suelo, la operación, también los costos
sociales como el ruido, la contaminación, los daños estéticos, etc. (Hodara).
ANALISIS DE SISTEMAS. Recuento de aquellos elementos de una situación dada que
parece mantener entre ellos relaciones tales que permiten representar una situación bajo
la forma de un conjunto coherente y articulado de variables, en el que cada variable no
se estudia así misma, sino en referencia al sistema y a las funciones que cumple
(Decouflé).
ANALISIS MORFOLOGICO. Técnica que identifica sistemáticamente todos los
medios posibles para alcanzar una meta. Un enfoque consiste en crear una lista de todas
las posibles variables de tal manera que cada una sea examinada y todas las
combinaciones exploradas (World Future Society).
ARBOL DE PERTINENCIA O ARBOL DE RELEVANCIA. Técnica decisional
empleada en la selección de futuros, en la que se crea una jerarquía de decisiones o
elementos mutuamente excluyentes de un sistema, por niveles que constituyen las ramas
del árbol a partir de un tronco o nodo inicial que sería el sistema (Rivera). Técnica para
analizar sistemas o procesos en la que se diagraman distintos niveles de complejidad y
en el que se identifica una jerarquía. La técnica se emplea para identificar efectos
colaterales no esperados de las innovaciones (World Future Society).
AUTOBIOGRAFIA FUTURA. Retrato imaginado de atributos y de la evolución
personal probable en los años que vendrán (Hodara).
AXIOMA DE THOMAS. Cada persona o grupo define su realidad y actúa conforme a
esa definición (Hodara).
CAMBIO. Categoría de la obra de Yves Barel, la reproducción social, que se define
como la modificación perceptible de una situación, por comparación con su estado
anterior (Barel).
CAMBIO SOCIAL. Resultante de un momento dado, de un conjunto de
transformaciones sociales en un dominio determinado (Decouflé).
CATASTROFE. Visión del futuro en términos uniformemente pesimistas, implicando
que el futuro a través de peripecias dudosas, llevan necesariamente a un fin fatal
(Decouflé). Término empleado por el matemático René Thom para indicar
discontinuidades discretas en superficies n-dimensionales continuas.
CICLO DE KONDRATIEFF. Fluctuación económica que transcurre en un intervalo de
cincuenta años con dos puntos de apogeo y un largo valle de estancamiento (Hodara).
CIENCIA FICCION. Relato fantástico del futuro en el que predomina la descripción de
los aspectos tecnológicos o científicos que le dan una coherencia o viabilidad al relato.
Generalmente hacen uso de la imaginación, intuición, algo de conocimiento científico
extrapolado o contrapuesto y se postulan como anticipatorias (Rivera). Género literario
caracterizado por los cuentos, novelas, películas, tiras cómicas, etc., que meten en
escena mundos futuros o paralelos (Decouflé). Conjetura romanesca racional (P.
Versins).
CIENCIA JOVEN. Disciplina que todavía no se ha articulado en un marco de referencia
o paradigma, ni en un grupo teórico. Se deriva de las investigaciones de T. Kuhn sobre
las revoluciones científicas (Hodara).
CONJETURA. Construcción intelectual de un futuro probable (B. de Jouvenel).
CONJUNCION. Acción de un conjunto de elementos sobre la evolución de una
situación de corto plazo (Decouflé).
CONSECUENCIAS DE N-ORDEN. Consecuencias no planeadas, mediatas e
inesperadas de una acción-decisión que cristaliza en el presente (Hodara).
CONTRA-INTUITIVO. Contrario a las expectativas naturales de uno. Término
popularizado por el profesor Jay W. Forrester: "Los sistemas socio-económicos no
responden generalmente a la manera conforme la gente los anticipa" (World Future
Society).
CRISIS. Advenimiento de dificultades consideradas como preocupantes en el
funcionamiento normal de un sistema social (Decouflé). Ruptura estructural del
funcionamiento de un sistema, razón por la cual la evolución tendencial no prosigue y el
sistema cambia en su forma para reconfigurarse según la nueva relación de "fuerzas"
(Rivera).
CURVA LOGISTICA (O EN FORMA DE S). Llamada también curva sigmoidal, es
una función matemática que representa una variable que se incrementa primero
lentamente luego se acelera y finalmente se desacelera, eventualmente crece muy poco
o declina (World Future Society).
DEMOCRACIA ANTICIPATORIA. Régimen que permite y estimula la participación
colectiva en la invención y elección de futuros colectivos (Hodara).
DETERMINISMO TECNOLOGICO. Postula que todo problema es en esencia
tecnológico y puede ser resuelto por medios técnicos exclusivamente. Este postulado
subestima las variables socio-económicas. Por ejemplo los veranos "calientes" en los
barrios pobres de Nueva York serían aliviados con la instalación de los sistemas de aire
acondicionado (Hodara).
DIACRONIA. Sucesión de un cierto número de fenómenos o conjunto (serie) de
fenómenos considerados en el (durante el) tiempo (Decouflé).
DISCONTINUIDAD. Ruptura en una serie de fenómenos ligados entre ellos por
relaciones de tipo diacrónicas (Decouflé).
ENTROPIA. Tendencia al desorden de los sistemas (Hodara).
EQUIVALENTE FUNCIONAL. Valor, evento o técnica que puede sustituir el
desempeño de otro valor, evento o técnica con resultados semejantes (Hodara).
ESCENARIO. Descripción cualitativa de un estado funcional mediante un guión o
libreto (Hodara). Combinación de secuencia de eventos o fenómenos anticipados,
generalmente situados los unos respecto a los otros en un doble sistema de relaciones
diacrónicas y causales en vista de poner en evidencia los caracteres probables de una
evolución dada a partir de un cierto número de hipótesis relativas a las "tendencias
pesadas" de esta evolución (Decouflé). Es un conjunto descriptivo de fenómenos y
eventos en relación, en secuencia y de manera anticipada; en forma de una narración
que perfila una imagen coherente y completa de la situación hipotética: es coherente ya
que no debe tener contradicciones y completa ya que todos los elementos explicativos
relevantes de la "historia del futuro" estén incluidos. Esta articulación tiene efectos
pedagógicos al presentar situaciones límites de peligro o incluso deseadas; en términos
generales se debe llevar hasta sus últimas consecuencias los efectos de las hipótesis
planteadas. Lo importante es contrastar varias de estas imágenes o escenarios.
Frecuentemente es el punto de partida para la simulación de situaciones futuras que al
estar apoyadas por el herramental matemático le dan un grado de coherencia y a veces
de factibilidad (Rivera).
ESCENARIOS TENDENCIALES. Llamados también escenarios Exploratorios
(SESAME). Tipo de escenario cuyo objeto es la simulación del proceso de evoluciones
posibles de una situación dada, teniendo en cuenta las hipótesis de base formuladas
sobre la naturaleza y el ritmo de estas evoluciones (Decouflé).
ESCENARIOS CONTRASTADOS. Llamados también escenarios de Anticipación
(SESAME). Tipo de escenarios cuyo objeto es la elaboración de la imagen futura de una
situación dada a partir de las hipótesis de evolución en las cuales todas las fases están
descritas a un modelo secuencial que desciende progresivamente en el tiempo desde una
situación imaginada futura hasta la situación presente (Decouflé).
EVENTO DETONANTE. Situación o circunstancia que acelera una ruptura sistémica
(Hodara).
EVOLUCION. Conjunto de transformaciones que parecen orientadas en una misma
dirección (Decouflé).
EX-POST. Valor real de una variable que contrasta con el valor ex-ante o valor
esperado (Hodara).
EXTRAPOLAR. Es tratar una relación entre variables como válida fuera de los límites
en que ha sido constatada... se habla de extrapolación cuando el movimiento futuro es
supuesto que continúa al movimiento pasado... sin embargo hay que tomar en cuenta la
consistencia y a menudo la complejidad de las suposiciones (B. de Jouvenel).
FALACIA DE COMPOSICION. Indica lo que es cierto para las partes, no es
necesariamente cierto para el conjunto (Hodara).
FUTURIBLE. Galicismo que proviene del latín "futurum", hecho que se presenta al
espíritu como un descendiente posible del presente (B. de Jouvenel).
FUTURICS. Anglisismo para denotar estudios del futuro, correspondiente a la
Prospectiva. Otros términos son: Future Analysis, Future Research, Future Studies,
Futuristics, Futurology, Forecasting (World Future Society).
FUTUROLOGíA. Conjunto de figuras que se mueven en una imposible ciencia del
futuro (Decouflé).
HECHO PORTADOR DE FUTURO (DE PORVENIR). Evento o fenómeno
considerado como susceptible de engendrar efectos específicos en el seno de una
evolución dada, sea en razón de su naturaleza, de su dimensión o del momento de su
surgimiento (Decouflé).
HEURISTICO. Algo que sirve para estimular la búsqueda o el descubrimiento. Un
conjunto de métodos para ayudar a la habilidad de las personas para aprender nuevas
cosas (World Future Society). Se dice también de métodos que necesitan de la
interacción humana para aprender o bien que evolucionan por ejemplo por aprendizaje y
su funcionamiento no está predeterminado por una teoría sino en base a la experiencia
(Rivera).
HISTORISCISMO. Corriente ideológica que postula que la historia sigue leyes,
regularidades y ritmos detectables postulada principalmente por Popper (Hodara).
HOLISTICO. Concepto que enfatiza la totalidad o completud de los sistemas
complejos, en vez de concentrarse sobre una porción del sistema. Se deriva del griego
"holos" que significa todo o completo (World Future Society).
HORIZONTE TEMPORAL. La distancia más lejana en el tiempo que uno puede
considerar par la previsión y planeación (World Future Society).
IMPACTO CRUZADO. Análisis hecho cruzando en una matriz cuadrada, llamada
matriz de impacto cruzado, los impactos de un conjunto de eventos sobre el mismo
conjunto. El impacto puede ser una probabilidad de ocurrencia o un multiplicador de
ocurrencia en el tiempo, etc., existen muchas variantes (Rivera).
INNOVACION SOCIAL. Conjunto de transformaciones o cambios a conductas,
proyectos y prácticas sociales que aunque resultan novedosas en el funcionamiento
social, respetan las instituciones y estructuras dominantes (Rivera a partir de Decouflé).
Contenido real de cambio de una transformación social (Decouflé).
INVARIANTE. Magnitud, relación o propiedad que se conserva en el seno de una
transformación del conjunto de los parámetros constitutivos de un fenómeno
(Decouflé).
LARGO PLAZO. Modalidad del análisis histórico que invita al observador a situar la
interpretación de un conjunto de eventos o de fenómenos con referencia a su evolución
global, en el curso de un período de tiempo extendido (Decouflé). Horizonte temporal
previsional o prospectivo que implica que las tendencias "lineales" del pasado ya no son
válidas (corto plazo) y en el que surgen como importantes nuevos elementos o
relaciones no considerados en el pasado y que subsisten en el mediano plazo (Rivera).
LIMITE. Representación, algunas veces cifrada de una ruptura o discontinuidad entre
grupos o clases de situaciones estadísticas observables y que salen de una misma
categoría de fenómenos (Decouflé).
MEMORIA COLECTIVA. Conjunto de representaciones y juicios interpretativos del
pasado que están compartidos en un momento dado por la mayoría de individuos que
constituyen un grupo social o una sociedad (Decouflé).
MILENARISMO. Conjuntos de modos de expresión, de pedazos de memoria y
sensibilidad colectiva ligados a la cercanía del milenio en el seno de sociedades y
poblaciones cristianas. Frecuentemente asociadas al catastrofismo del fin del mundo
(Decouflé).
METODO DELFOS. Nombre genérico para un conjunto de técnicas o métodos que
tienen en común la consulta a un panel o grupo de expertos sobre un tema referido al
futuro de manera sistemática y anónima, pero que al confrontar las diversas opiniones
informadas pretende obtener un consenso (Rivera). Técnica de solicitud, agregación y
consenso de opiniones o juicios individuales generalmente de un grupo de expertos en
referencia al futuro. Las respuestas son anónimas y se minimiza la influencia social en
cada "round" de preguntas; los resultados se presentan y se organizan en forma
estructurada (World Future Society).
METODOS INTUITIVOS. Cualquier método que se base en el juicio subjetivo
individual o en los sentimientos personales a cerca de lo que va a suceder (World Future
Society).
MODELO. Construcción teórica elaborada a partir de un número finito de parámetros
generalmente descritos bajo una forma simbólica para ilustrar una hipótesis de análisis
(Decouflé). Simplificación abstracta (simbólica) o concreta (maqueta) de la realidad que
nos sirve para estudiarla y eventualmente experimentar ficticiamente con ella (Rivera).
NEO-MALTHUSIANISMO. Actitud que favorece la instauración de controles a
variables como la población, la industrialización, el consumo de recursos, etc., que
pueden desequilibrar radicalmente el sistema global (Hodara).
NORMATIVO. Vocablo empleado en la planificación y en la prospectiva para indicar
en el primer caso una evolución deseada por los poderes públicos e inscrita como
objetivo a alcanzar (Comisariado General del Plan, Francia) y en el segundo caso el
diseño de futuros deseados (Sachs).
PLAN. Presentación jerárquica de actividades ligadas a una serie de decisiones
enumeradas según un orden funcional (calendario de las decisiones), en vista de
alcanzar un conjunto de objetivos (Decouflé).
PLANEACION. Toma de decisiones sobre acciones de las que una o más pueden
ejecutarse en el futuro. Toma anticipada de decisiones (Sachs).
PLAZO U HORIZONTE TEMPORAL. Alcance temporal de un estudio prospectivo. Se
dice también del tiempo intrínseco de un fenómeno futuro bajo estudio, en el que las
consecuencias inmediatas o de primer orden son visibles. Ejemplo: el horizonte
temporal de un estudio sobre la transición demográfica es la menos el tiempo que tarda
en madurar una generación para observar el cambio de actitudes respecto a la
fecundidad (Rivera).
POLITICAS. Conjunto de reglas que determinan la adopción de estrategias
(Rosenbleuth).
POSIBLE. Categoría de la incertidumbre definida por su aptitud a ser conjeturada
(Decouflé).
PREDICCION. Aseveración de que algo va a suceder en el futuro (World Future
Society).
PREVISION. Demostración probabilista, teniendo por objeto el describir una situación
futura estimada como posible, en razón de la evolución esperada de un cierto número de
variables existentes o anticipadas (Decouflé). Descripción anticipada de una situación
futura, que parece actualmente probable (B. de Jouvenel).
PROGNOSIS. (Prognósticos). Término que trato de popularizar Fred L. Polak en su
libro Prognostics (Elsevier, 1971) y que es equivalente a estudios del futuro o
prospectiva, proviene del griego que significa conocimiento anticipado. Se utiliza
ampliamente este vocablo en Alemania (Rivera).

PROGNOSIS NORMATIVA. Imagen que se proyecta desde el futuro para organizar el


presente (Hodara).
PROFECIA. Acción de hablar con anterioridad o en anterioridad de un suceso
(Decouflé).
PROFECIA QUE SE AUTORREALIZA. Llamado también efecto Pigmalión, es un
enunciado que se autorrealiza porque se le considera socialmente fiable,
independientemente de si define con certeza la realidad (Hodara).
PROFECIA QUE SE AUTODESTRUYE. Enunciado fallido a causa de las resistencias
sociales que la publicación de una profecía sucita (Hodara).
PROSPECTIVA. Conjunto de investigaciones concernientes a la evolución futura de la
humanidad, permitiendo sustraer los elementos de predicción (Diccionario Petit
Robert). Análisis de condiciones de posibilidad de una previsión o abanico de
previsiones y de las significaciones que les son atribuidas (Decouflé). Estudio de las
causas que determinan la evolución de fenómenos contemporáneos y que permiten la
previsión a mediano y largo plazo (B. Cazes). Juzgar hoy en día lo que somos a partir
del futuro (G. Berger).
PROYECCION. Imagen del futuro resultante de una visión "amplificada del futuro",
que conserva la misma estructura del presente; generalmente se obtiene por medio del
estudio cuantitativo (series de tiempo) o cualitativo de tendencias (Rivera).
PROGRESO. Conjunto de eventos considerados ex-ante o ex-post, de cambios
apreciados (B. de Jouvenel).
REPRODUCCION SOCIAL. Conjunto de procesos que tienen en cuenta las
transformaciones sociales consideradas como las causantes de hacer pasar a una
sociedad de un estado global a otro estado global (Decouflé).
RETROACCION. Se llama también retroalimentación o "feedback" y consiste en el
reenvío de las consecuencias de una operación o bien el afectar a su vez a la variable
que le dio origen o que se le identifica como su causa. Este fenómeno está al origen de
muchos ciclos, sistemas homeostáticos controlados o de sistemas con crecimiento o
decrecimiento de tipo exponencial (Rivera).
RETROSPECTIVA. Enfoque descriptivo que pasa revista a objetos, eventos o
instituciones en su propósito, formas en que fueron afectadas en el pasado y que evoca
elementos del pasado (Decouflé). De ninguna manera es lo opuesto a la Prospectiva.
RUPTURA. Interrupción neta y definitiva del curso de la evolución de un fenómeno o
conjunto de fenómenos. Categoría del análisis de las transformaciones (Hodara).
RITMO. Discontinuidad repetitiva (Decouflé). Nótese la diferencia con el concepto de
Ciclo, en el que el fenómeno es de tipo continuo y la repetición conlleva una repetición
en el tiempo (Rivera).
SISTEMA. Conjunto de fenómenos caracterizados por la circulación de un mensaje y su
regulación por retroacción (Decouflé).
SINERGIA. Término propuesto por Buckminster Fuller como sinergética para
estructuras metálicas en las que la acción combinada de un número de partes resulta
mayor que la acción separada de las partes (World Future Society).
SOCIEDAD POST-INDUSTRIAL. Vocablo acuñado por numerosos futurólogos
norteamericanos (D. Bell, H. Kahn, etc.,) con el que dan a entender el estado de
desarrollo de una sociedad caracterizada por el estado de gozo de los aspectos
cualitativos de la existencia individual y colectiva (Decouflé). Sociedad basada en
servicios densos en informática (Hodara). Postulamiento de sociedad "desarrollada" de
tipo cuaternario: de servicios y servicios para los servicios, que supera a la sociedad
industrializada que sirve aún de modelo para los países del tercer mundo (pero que
necesitan de ella para subsistir, según la nueva división internacional del trabajo) y que
según quienes la postulan como ideal, presentan a la industrialización como una etapa
indispensable para llegar a la era post-industrial (Rivera).
TACTICA. Regla para llevar a cabo una acción. Se expresa en la forma "realícese tal
acción si y sólo si se presentan tales circunstancias" (Rosenbleuth).
TECNICA DE ESCENARIOS. Enfoque sintético que por un lado simula etapa por
etapa y de manera plausible y coherente una secuencia de eventos que conducen a un
sistema en una situación futura y que por otro lado presenta una imagen del conjunto de
éstas. Se fundamenta en el análisis sincrónico y diacrónico, los primeros simulan el
estado del sistema en un momento dado y son orientados por una necesidad de
descripción coherente, mientras que los segundos se inclinan sobre el encadenamiento
de eventos y son llevados a poner el acento sobre la causalidad y las relaciones que los
ligan (SESAME).
TENDENCIA PESADA. Galicismo que se aplica a una modalidad de la evolución de
un fenómeno considerado de naturaleza suficiente para jugar un papel determinante en
la configuración futura del fenómeno y que difícilmente cambiaría (Decouflé).
TEORIA GENERAL DE SISTEMAS. Teoría que busca explicar el comportamiento de
los sistemas que son el resultado de una agregación de unidades que interactúan,
generalmente consideran la existencia de retroacciones o "feedback" en el que una parte
del sistema actúa por intermedio de otras variables sobre si mismas, reaccionando y
generando numerosos impactos en el sistema, así como un funcionamiento contra-
intuitivo (World Future Society).
TIEMPO DE CONDUCCION. Tiempo requerido para llevar a cabo un desarrollo desde
su concepción y diseño hasta su terminación (lead time) (World Future Society).
TRANSFORMACION SOCIAL. Producto o resultado de los cambios innovadores de
las condiciones sociales, es decir en las combinaciones de actitudes (referidas a
proyectos) y de comportamiento (referidas a prácticas) (Rivera).
TRANSACCION FAUSTICA. Aceptación selectiva de los costos ambientales con el
fin de promover el progreso material. Metáfora propuesta por H. Kahn (Hodara).
UMBRAL. Representación a veces cuantitativa de una ruptura o discontinuidad más
allá de la cual el fenómeno se comporta de manera radicalmente diferente (Rivera).
UTOPIA. Libreto sobre un futuro. Puede tener intención exploratoria (discriminar entre
alternativas); indicativa (traza la dirección al presente) o crítica (negar el estatus quo).
Es afín al sueño organizado (Hodara). Descripción de un mundo imaginario fuera de
nuestro espacio y de nuestro tiempo o en todo caso del espacio y tiempo histórico y
geográfico. Es la descripción de un mundo constituido sobre principios diferentes a
aquellos que son dados en el mundo real (R. Ruyer).
UTOPIA PRACTICADA. Categoría del análisis de las transformaciones sociales, tipo
de conducta que se sitúa deliberadamente fuera de las reglas del juego social existente,
aún en forma crítica y de contestación (Decouflé).
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