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“El aborto libre debe ser legal para todas las mujeres”

Nombre: Valeria Carrasco Aravena

Sección: 13

Asignatura: Habilidades comunicativas

Docente: Alejandra Troncoso

Fecha: 26/09/2018
Aborto en Chile

Para comenzar, el aborto es la interrupción voluntaria del embarazo, a excepción del aborto espontáneo, es
cuando una mujer se ve en la necesidad de terminar con su embarazo por diversas razones, el aborto es un
tema que ha generado mucha controversia a lo largo del tiempo desde el punto de vista bioético, social y
religioso. En Chile, el año 2017 se aprobó la ley 21.030 que despenaliza el aborto en tres causales, que son la
inviabilidad fetal fuera del útero, el riesgo vital de la madre por alguna patología a pesar de contar con
tratamiento, y por último, el embarazo no deseado como producto de violación. Pero yo me pregunto, ¿Bastan
las tres causales para abortar?, ¿Qué pasa si quedo embarazada y por diferentes razones no puedo o no quiero
ser madre?, ¿Podemos las mujeres decidir sobre nuestro cuerpo? La verdad es que no, el aborto libre está
penalizado en Chile, sin embargo las tasas de abortos ilegales y clandestinos son muy altas todavía, pese a la
gran variedad de métodos anticonceptivos, el aborto es una realidad y por consecuencia muchas mujeres
mueren por no recibir los cuidados necesarios al realizar un aborto. Por lo que yo sostengo que el aborto libre
debe ser legal para todas las mujeres que lo decidan, las mujeres tenemos derecho a la autonomía para decidir
sobre nuestro cuerpo. La despenalización del aborto libre no es imponer u obligar a las mujeres a abortar, se
trata de brindar seguridad, respeto y apoyo a las mujeres que lo decidan e impedir que una niña o mujer muera
o vaya a la cárcel por abortar.

La autonomía de la mujer

El concepto autonomía significa que cada persona está en la libertad de decidir hacer lo que a él le parezca
mejor para sí mismo, con la intención de hacer un bien a sí mismo, por lo que cuando una mujer decide abortar
por motivos económicos, por ejemplo, lo hace con la finalidad de realizar un bien para sí misma, y cuando una
mujer toma ésta difícil decisión lo correcto sería apoyarla y respetar su autonomía brindándole un servicio
humanitario y seguro, las mujeres deben ser tratadas dignamente como cualquier otro individuo autónomo y
no limitarlas ni reprimirlas sólo por ser mujeres. El Dr. René Castro afirma:

Como sujeto de derechos, cualquiera sea la opción que elija, la mujer tiene derecho a una atención
integral en salud y por lo tanto el sistema sanitario debe disponer de una normativa que la proteja y le
brinde opciones en ese momento de máxima vulnerabilidad. Los marcos de los derechos humanos y la
bioética definen que estas mujeres en situación de aborto deben recibir una atención digna,
humanizada y de alta calidad, evitando el maltrato innecesario al interior de los establecimientos
hospitalarios (humanización). Esta ha sido una demanda concreta para nuestro sector por parte de
diferentes organizaciones de la sociedad civil. La calidad de atención en este ámbito implica apoyar y
respetar la toma de decisiones informadas de las mujeres; garantizar la confidencialidad, privacidad y
respeto a estas decisiones (interacción adecuada entre las mujeres y el personal de salud, respeto a los
principios fundamentales de la bioética: autonomía, beneficencia, no maleficencia, justicia); en
establecimientos debidamente equipados y uso de tecnologías adecuadas por personal de salud
calificado. (2009, p.76)

Con respecto a la cita, el Dr. Castro defiende la autonomía de la mujer, que exista la libertad de elegir y que
independientemente de su decisión se brinde un servicio digno y humanizado como debe otorgarse a todos los
ciudadanos de Chile que recurren a un sistema de salud.

¿Embrión o persona?

Lo que genera gran controversia con respecto al aborto es el debate por saber desde donde comienza la vida
humana. Desde el punto de vista jurídico una persona es un ser fuera del útero, que puede llegar a tener
independencia y autonomía, por otro lado, desde el punto de vista religioso la vida comienza desde el
momento en que se produce la fecundación y posterior a ésto el cigoto, pero ¿Es realmente un cigoto una vida
humana?, ¿Tiene más valor la vida de un embrión que la vida de una persona, la madre?, el embrión a medida
de que pasan las semanas se va desarrollando lentamente, pero recién hasta la semana 14 comienza la
actividad cerebral del embrión, por lo que justamente después de la semana 14 se comienza a desarrollar su
sistema nervioso completamente, pero hasta que no nazca el feto, muchos de sus órganos no están
desarrollados. Por esto es que el aborto libre legal en otros países se puede realizar hasta la semana 14, por que
al ser un embrión no desarrollado, es decir, pequeño, el procedimiento es más seguro para la salud de la madre,
ya que hay menos probabilidades de que existan complicaciones. Esto significa que “se ha considerado que la
vida cerebral comienza hacía el final de las 12 semanas de gestación, o setenta días después de la fecundación”
(Herrera y Ruiz, 2011, p. 121). Según esto no habría homicidio desde un punto de vista legal, ya que el
embrión no sería considerado persona, por lo que no se estaría matando a una persona y se estaría protegiendo
la salud de la madre y su autonomía.

Sin embargo, es casi imposible determinar con seguridad el momento exacto en que comienza la vida, ya que
no tenemos el poder ni la autoridad de decidir qué vida vale más que otra, no somos nadie para quitarle la vida
a otro ser y decidir por él, desde un punto de vista católico sólo Dios tiene ese poder. Las personas Pro-vida,
llamadas así porque defienden la vida del embrión por sobre la vida de la madre y se basan en este argumento
religioso, pero ¿Vale más la vida del embrión antes que la salud de la madre?, ¿Es más valiosa la vida de un
embrión que la de una persona autónoma?
Muertes por aborto en Chile

Las mujeres que mueren por abortar es porque la mayoría recurre a la clandestinidad por un tema
socioeconómico, ya que no cuentan con los recursos necesarios para asistir a un centro de salud y por miedo a
ser penalizadas por la ley, otras mueren por no recibir los cuidados necesarios al realizar el procedimiento o
por no manejar las complicaciones durante éste. En Chile, alrededor de los años 60 el aborto disminuyó por la
llegada de los anticonceptivos, pero de igual manera existe una alta tasa de muertes por aborto clandestino.
Donoso y Vera (2016) afirman que:

En la Séptima Encuesta Nacional de la Juventud (29) se informa que el 61% de los embarazos no
planificados se produce antes de los 20 años en mujeres sexualmente activas, (…) bajando a 29% en
mujeres de nivel socio-económico alto. Esto habla de una mejor educación en sexualidad y mejor
acceso a la anticoncepción en el estrato socio-económico alto. (p.541). (…) En 2012, última estadística
entregada por el MINSAL, muestra un total de egresos por aborto de 30.434, de ellos 130 (0,43%)
correspondieron a adolescentes de 10-14 años y 3.070 (10,1%) a adolescentes de 15-19 años (35). Es
evidente que el aborto clandestino existía y existe en Chile, pero es difícil entender una estimación de
160.000 abortos clandestinos (1990), época en la cual ese tipo de aborto se realizaba con métodos muy
cruentos y posiblemente la mayoría de ellos debían recurrir finalmente a las Maternidades para
tratamiento por abortos incompletos, infección o hemorragias. En diciembre de 2013, Molina y cols
(38), en base a los egresos y tipos de causas del aborto, estimaron que con la incorporación del
misoprostol los egresos por los supuestos abortos clandestinos que requirieron hospitalización,
deberían multiplicarse por 6, lo que daría una cifra de abortos ilegales en Chile de 109.200 (72.800-
145.600) abortos anuales en la actualidad. (p.544)

Esto significa que a pesar de existir métodos anticonceptivos, el aborto existe de igual manera, ya que muchos
de éstos métodos anticonceptivos no son 100% efectivos y al no contar con un aborto libre legal y seguro, las
mujeres acuden a la clandestinidad para realizarlo, justamente se da ésta situación en mujeres de clase
socioeconómica baja, ya que no tienen acceso a educación sexual de calidad ni a métodos anticonceptivos.

Para terminar, el aborto existió, existe y existirá, mientras haya pobreza, mientras haya desigualdad
socioeconómica y no haya equidad de género, ya que a las mujeres que deciden abortar se les juzga y no las
respetan como una persona autónoma que tiene la capacidad de decidir. El aborto es una realidad, es un tema
de salud pública y aunque no todas las personas piensen de igual forma, se debe legislar para todos,
considerando las necesidades de los ciudadanos. Yo defiendo la libertad de elegir, porque todos tenemos
derecho a decidir sobre nosotros, pero quiero sentirme segura cuando decida, por eso debe despenalizarse el
aborto libre, para que todas las mujeres que decidan abortar sientan que su país las respeta y las protege.
Referencias

- Castro, R. (2009). Iniciativa Figo de prevención del aborto inseguro: visión desde el ministerio de salud.

Revista chilena de obstetricia y ginecología. Recuperado de http://dx.doi.org/10.4067/s0717-

75262009000200001.

- Donoso, E & Vera, C. (2016, diciembre). El aborto en Chile: aspectos epidemiológicos, históricos y legales.

Revista chilena de obstetricia y ginecología. Recuperado de http://dx.doi.org/10.4067/S0717-

75262016000600014

- Herrera, C & Ruiz, D. (2011). El aborto terapéutico en Chile: estado actual de la discusión (tesis de

pregrado), Universidad de Chile, Santiago, chile.