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Trabajos de Revisión

Hospital Militar Central "Carlos J. Finlay"


Alcoholismo y sociedad, tendencias actuales

My. Eulalia García Gutiérrez,1 Lic. Gilda Lima Mompó,2 My. Laura Aldana Vilas,1 Dr. Pedro Casanova
Carrillo3 y Dr. Vladimir Feliciano Álvarez4

Resumen

Se hizo una revisión bibliográfica con el objetivo de dar a conocer de forma más actualizada la repercusión
nociva del consumo del alcohol para la salud, la familia y la sociedad, el cual está tan extendido
ampliamente en el mundo y de ello nace una enfermedad, el alcoholismo, cuyas consecuencias tienen una
incidencia biológica, psicológica y social, constituye la toxicomanía de mayor relevancia a escala mundial
por su prevalencia y repercusión. Actualmente se ha propuesto el término de "síndrome de dependencia
del alcohol" por el de alcoholismo. El alcohol, además de los numerosos problemas médicos que produce,
es también una fuente de problemas sociales. El peligro del alcoholismo está presente por igual en todas
las personas. La adolescencia es considerada un factor de riesgo, donde se pueden favorecer las conductas
de consumo de alcohol, ya sea por la reafirmación de la independencia, la virilidad, la libertad en la toma
de decisiones, la creencia de determinados mitos o la imitación a los adultos. El estrés, los factores
genéticos y ambientales influyen significativamente en el alcoholismo en general y en la recaída
alcohólica.

Palabras clave: alcoholismo, estrés, factores de riesgo, familia, problemas sociales, salud, síndrome de
dependencia del alcohol.

Desde la más remota antigüedad se conocen los efectos nocivos del uso y abuso en el consumo de bebidas
alcohólicas. El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y fatal, caracterizada por tolerancia y
dependencia física y por cambios orgánicos patológicos. Existe predominio del sexo masculino de esta
afección, aunque es cada vez mayor su adición por el sexo femenino y en jóvenes en general , se observa
en más del 16 % de las personas mayores de 65 años y se reporta una alarmante incidencia mundial.1-
6

A diferencia del café y el tabaco, el alcohol modifica la personalidad de quien lo consume en exceso y
afecta de forma importante su conciencia. El peligro del alcoholismo está presente por igual en todas las
personas, aunque el conocimiento de este tóxico puede contribuir a evitar que se caiga en sus redes. La
adolescencia es una etapa difícil del desarrollo, donde se pueden favorecer las conductas de consumo de
alcohol, ya sea por la reafirmación de la independencia, la virilidad, la libertad en la toma de decisiones,
la creencia de determinados mitos o la imitación a los adultos.6

El alcoholismo es aceptado universalmente como uno los principales problemas de la salud pública en todo
el mundo y representa una grave amenaza al bienestar y a la vida de la humanidad. Por esta razón, en la
actualidad, muchos países dedican cuantiosos recursos financieros a su investigación. En la lucha contra
esta adicción las instituciones estatales de salud, entre otras, y la población en general,cumplen una
importante función para prevenir y controlar esta enfermedad. Por su importancia se consideró útil realizar
una puesta al día sobre este tema para conocer las tendencias más actuales en su manejo y las cuestiones
principales que atrae más la atención de los investigadores en estos años.

Breve recuento histórico y terminológico

El alcohol, del árabe alkuhi (esencia o espíritu) es la droga más consumida en el mundo. Su utilización por
el hombre, en forma de brebaje, se supone que data de los albores de la humanidad. La ingestión inicial
vinculada con actividades religiosas dio paso a su consumo colectivo. Desde entonces se distinguieron dos
grandes categorías de consumidores, aquellos que beben dentro de las normas sociales de responsabilidad
y los que, desafortunadamente pierden el control y se convierten en bebedores irresponsables.1-6

Las definiciones empleadas en la actualidad bajo el término alcoholismo, no se apartan de la que


hizo Magnus Huss en 1849. Una de las aceptadas internacionalmente es la propuesta por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) en 1976, con el término "síndrome de dependencia del alcohol (SDA)" descrito
como un trastorno de conducta crónico, manifestado por un estado psíquico y físico, que conduce
compulsivamente a ingestas excesivas de alcohol con respecto a las normas sociales y dietéticas de la
comunidad, de manera repetida, continua o periódica con objeto de experimentar efectos psíquicos y que
acaban interfiriendo en la salud y en las funciones económicas y sociales del bebedor.6-9
Esta concepción terminológica sirve de base, desde el punto de vista médico, a 2 sistemas diagnósticos
empleados casi en paralelos; en Europa son más aceptados los de la OMS (Décima Edición de la
Clasificación Internacional de Enfermedade-CIE-10-1982) mientras que en Norteamérica los plasmados
en el Manual de Diagnóstico y Estadística (DSM IV 1994). La CIE-10 define el sistema de dependencia
alcohólica como un trastorno, no una enfermedad, mientras que el DSM IV plantea que la dependencia a
sustancias psicoactivas, extensivo al alcohol, es un patrón desadaptativo de consumo que conlleva a un
deterioro o malestar clínicamente significativo. Los principales criterios empleados en ambas son: el
excesivo consumo de alcohol, la repercusión física y psíquica que produce y los conflictos psicosociales,
legales, laborales y familiares que crea.2,3,6 En el anexo 1 se exponen algunos de los criterios más
empleados en el manejo de esta enfermedad. Para el pesquisaje masivo y clasificación de los alcohólicos
se utilizan cuestionarios establecidos mundialmente (Cuestionarios de Identificaciones Diagnósticas (CID),
el CAGE, entre otros) cuyos resultados se aproximan con bastante exactitud a la realidad. Una regla de
oro que no debe ser jamás olvidada es que una vez establecido el comportamiento ante consumo dañino
o dependencia, el objetivo de la intervención médica es lograr la abstinencia total definitiva, ya que una
vez alcohólico, siempre se es alcohólico3, 6, 10-14 (anexos 2,3).

Es una enfermedad que causa dependencia y que se puede adquirir por varias vías. Se ha sugerido que
resultan factores de riesgo de alcoholismo la soltería, los trastornos nerviosos, la subescolarización y sobre
todo los conflictos matrimoniales y en las relaciones sociales. Se ha señalado entre las principales
motivaciones del alcoholismo en este medio la influencia de amistades y familiares, ambiente festivo y
problemas de la pareja o del entorno, sobre todo en la actividad laboral. Se atribuyen a la habituación
alcohólica causas relacionadas con el estrés, que provocan alteraciones en la relación social, familiar y
económica de los sujetos expuestos a este riesgo, asociado con trastornos de la personalidad, rechazo al
medio, evasión de conflictos, inmadurez emocional.11-15

Por su gran importancia muchos países dedican cuantiosos recursos humanos y financieros al manejo de
esta toxicomanía y en las investigaciones para dar solución a este mal. En Europa se estima su costo entre
2 y 3 % del producto nacional. En Estados Unidos se calcula que su significación económica está en los
alrededores de los 100 billones de dólares anualmente. De un modo similar ocurre en España e
Inglaterra.8

Alcoholismo y sociedad en la actualidad

El consumo excesivo de alcohol es una de las causas más frecuentes de transgresiones sociales como
violaciones y riñas, práctica de sexo sin medios de protección, abandono familiar y laboral. Se vincula
mundialmente con el 50 % de las muertes ocurridas en accidentes de tránsito y el 30 % de los homicidios
y arrestos policiales. Reduce de 10 a 15 años la expectativa de vida y determina el 30 % de las admisiones
psiquiátricas y el 8 % de los ingresos por psicosis. También se ha responsabilizado con casi la mitad de
los condenados por faltas y delitos tan graves como asesinatos. En este medio se relaciona con la tercera
parte de los hechos delictivos y violentos y entre el 20 y el 25 % de las muertes por accidentes.6, 9-16

Los alcohólicos tienen, como grupo social, uno de los porcentajes más altos de separación matrimonial y
de divorcio. Sin embargo, en estudios realizados en el país se ha encontrado que alrededor de la mitad de
las personas que ingieren bebidas alcohólicas logran mantener vínculo marital por mucho tiempo.9, 11-
13

Muchos autores han estudiado la dinámica familiar en el hogar de procedencia del alcohólico y señalan su
coincidencia con la llamada "crisis familiares no transitorias" (divorcio, enfermedades crónicas o muerte
en uno o ambos padres, hostilidad excesiva, violencia doméstica, pérdida de la estimación hacia el
bebedor, descuido de los hijos, situaciones judiciales, actos deshonrosos, malas relaciones interpersonales,
entre otras). Esta situación se considera que condiciona un trastorno del aprendizaje en una población
específica de niños que se ha denominado "niños con incapacidad para aprender" con inteligencia normal,
que no presentan el perfil característico de retraso mental y en los que se invocan un déficit cognoscitivo
específico para el aprendizaje.1,15-18 Los resultados de otros autores muestran que no existen diferencias
significativas entre los controles y los niños de alcohólicos severos y antisociales o de alcohólicos
deprimidos o de familia con historia positiva de alcoholismo. Por esta razón, concluyen que el desarrollo
mental global no está asociado con el alcoholismo en los padres. Esto eleva la posibilidad de que los
problemas posteriores en estas áreas puedan reflejar procesos cognitivos más específicos o el impacto de
problemas conductuales y familiares entre esos niños.8, 15, 17

Salvo algunos países de cultura hindú o islámica donde el consumo de alcohol es menor como consecuencia
de tradiciones o influencias religiosas, alrededor del 70 % de la población, por encima de los 15 años,
ingiere alcohol en determinada cantidad, del 3 al 5 % son dependientes y, de ellos, el 10 % se convertirán
en bebedores problemas en algún momento de su vida. Actualmente España ocupa el 4to lugar mundial
en el consumo de alcohol después de Francia, Luxemburgo y Alemania. Cada español consume por término
medio 108 litros de alcohol al año, casi el 4 % de la población española (1 600 000 personas) consume
diariamente más de 100 g. Se considera que existe un incremento de consumo de alcohol de alrededor
del 30 % en los países desarrollados durante los últimos 20 años, índice muy superior al esperado por el
aumento de la población en esta etapa. En Cuba, el 45,2 % de la población mayor de 15 años consume
bebidas alcohólicas, con un índice de prevalencia de alcoholismo entre el 7 y el 10 %, uno de lo más bajo
en Latinoamérica, con predominio en edades comprendidas entre los 15 y 44 años. Se señala que en los
últimos 15 años el consumo ha aumentado notablemente en nuestro país, que el 90,4 % de la población
inicia la ingestión del tóxico antes de los 25 años y que la mayoría de los bebedores problema se encuentra
entre 25 y 42 años. Se calcula que el alcoholismo puede incidir hasta en el 40 % en los ingresos de los
servicios de urgencia y que el 2 % de los enfermos que ingresan en los servicios médicos hospitalarios
sufren de una enfermedad causada o agravada por el abuso de alcohol.6, 11-13, 16

Alcoholismo, medio social, salud pública y desarrollo

El alcoholismo se encuentra entre las primeras causas de muerte en varios países como en España, en
donde ocupa el tercer lugar. En los Estados Unidos ocupa el primer lugar de los fallecidos entre los 15 y
45 años de edad. El alcohol, en sus diversas presentaciones, ya sea de forma accidental o intencional,
ocasiona una de las más importantes intoxicaciones actualmente, tanto por sus efectos como por el gran
número de individuos afectados, ya sea en suicidios, consumidores esporádicos, alcohólicos crónicos o
niños.19-21

Las serias complicaciones de los alcohólicos pueden evitarse con el tratamiento oportuno y adecuado. En
el anexo 4 se exponen las principales afecciones que se asocian con esta toxicomanía. Es de señalar que
a pesar de ser las afecciones digestivas las más mencionadas popularmente, las miopatías y las
neuropatías periféricas son, sin embargo, secuelas más frecuentes.6, 9

El alcoholismo es un factor de riesgo de enorme importancia de intento o de suicidio consumado. En Cuba


el suicidio se encuentra entre las 10 primeras causas de muerte. En diferentes publicaciones se plantea
que en un porcentaje elevado (para algunos hasta el 80 %) de los alcohólicos presenta sintomatología
depresiva. Se ha indicado tasas de suicidio 9,22 veces más altas entre los alcohólicos que en la
población.6,13,19-22

Los problemas relacionados con el tratamiento del alcoholismo son complejos y difíciles, y rebasan el
marco de nuestras pretensiones en este artículo, solo haremos una breve referencia a este importante
aspecto. Los lineamientos generales de la lucha contra esta adicción están contemplados en el Programa
Nacional de Prevención y Control del Alcoholismo y otras fármaco dependencias vigentes en el país, en
donde se enfatiza sobre la necesidad de desarrollar acciones de prevención y promoción encaminadas a
reducir los patrones de consumo alcohólico excesivo y sus consecuencias sanitarias y sociales,
conjuntamente con el manejo multidisciplinario de estos enfermos, con la participación de todos los niveles
de salud a partir del médico de la familia. En estudios realizados en el país se ha demostrado un bajo nivel
de información de la población sobre algunos efectos nocivos del consumo excesivo e irresponsable de
alcohol. El sistema de creencias sobre el alcohol y el alcoholismo muestra la presencia de diversos mitos
que requieren un adecuado abordaje educativo, válido para toda la población con independencia de sus
pautas de consumo de alcohol. La recaída alcohólica es un gran problema en el tratamiento del abuso del
alcohol y del alcoholismo. El estrés, los factores genéticos y ambientales influyen significativamente en el
alcoholismo en general y en la recaída alcohólica. En su mecanismo se ha invocado una disfunción de la
neurotransmisión dopaminérgica central en que estímulos neutrales previos se pueden convertir en
señales condicionales que activan la liberación de dopamina, con deseos gratificantes de beber. La lucha
contra el alcoholismo requiere que las instituciones públicas y privadas en sus diversos niveles, aporten
una respuesta en varios frentes que abarca la atención a alcohólicos y drogodependientes, a la represión
del tráfico de drogas y a la formación de profesionales.20-23

Las investigaciones sobre el alcoholismo demandan grandes gastos. Sin embargo, en el país se realizan
innumerables esfuerzos para el estudio y tratamiento de los pacientes alcohólicos. Es evidente la necesidad
desarrollar acciones de prevención y promoción encaminadas a reducir los patrones de consumo alcohólico
excesivo y sus consecuencias sanitarias y sociales, conjuntamente con el manejo multidisciplinario de
estos enfermos, con la participación de todos los niveles de salud a partir del médico de la familia.

Anexo 1. Algunos aspectos conceptuales sobre alcoholismo

A. Tolerancia: adaptación cerebral a la presencia de altas concentraciones de alcohol.


B. Dependencia física: síntomas de abstinencia que ocurren cuando disminuye o cesa el consumo de
alcohol.

1. Que se sobrepase la norma de consumo habitual en un medio determinado. Es decir, que exista
realmente un abuso del tóxico y que este abuso no sea transitorio, sino un patrón de
comportamiento estable.
2. Que se hayan producido daños tanto orgánico como psíquico y social.
3. Que exista un nivel de esclavitud ante el tóxico que determine que el sujeto, a pesar de reconocer
el efecto dañino por experiencia propia, no sea capaz de detener el consumo.
D. Etapas del alcoholismo

1. Consumo de riesgo
Cuando se cumple solamente el primer requisito, se dice que la persona presenta un consumo de
riesgo (por el peligro de enfermar).
2. Consumo dañino.
Cuando se cumplen los requisitos primero y segundo.
3. Dependencia

Si están presentes los 3 requisitos se habla de dependencia, y es en estas 2 últimas modalidades (consumo
dañino y dependencia) cuando realmente se trata de una enfermedad, mientras que el consumo de riesgo
constituye una etapa de tránsito hacia la afección.

Anexo 2. Cuestionario de problemas vinculados con el alcohol

1. ¿Ha pensado alguna vez que debe dejar de beber?


2. ¿Ha notado alguna vez que gasta más dinero del debido en beber?
3. ¿Ha estado, alguna vez, un período sin beber para demostrarse que usted puede controlarse?
4. ¿Ha usado alguna vez el alcohol para atenuar tensiones?
5. ¿Alguien le ha molestado con críticas por usted beber?
6. ¿Ha tenido alguna vez discusiones con familiares o amigos después de beber?
7. ¿Ha tenido alguna vez riñas con familiares o amigos después de beber?
8. ¿Ha tenido alguna vez problemas financieros debido al alcohol?
9. ¿Ha tenido alguna vez problemas con la policía debido a ofensas determinadas por la embriaguez
(ajenas a conducir embriagado)?
10. ¿Ha tenido alguna vez problemas con la policía por manejar embriagado?
11. ¿Ha tenido alguna vez problemas con la policía por alguna otra transgresión debido a la bebida?
12. ¿Ha estado usted comprometido en algún accidente de tránsito como conductor o peatón?
13. ¿Ha estado usted comprometido en otros accidentes en el hogar o en el trabajo relacionados con
la bebida?
14. ¿Ha tenido usted dificultades en el trabajo ocasionadas por la bebida?
15. ¿Ha llegado alguna vez tarde al trabajo porque ha estado embriagado el día anterior?
16. ¿Ha perdido alguna vez un día de trabajo como resultado de haberse embriagado el día anterior?
17. ¿Ha perdido alguna vez su empleo debido a la bebida?
18. ¿Ha recibido alguna vez orientaciones de su médico para que beba menos?
19. ¿Ha tenido alguna vez problemas de salud debido a la bebida?
20. ¿Le ha ocurrido alguna vez que después de beber no recuerda lo que hizo la noche anterior?
21. ¿Ha notado alguna vez que cuando comienza a tomar no puede detenerse?
22. ¿Después de beber ha notado alguna vez que sus manos tiemblan a la mañana siguiente?
23. ¿Alguna vez ha tomado por la mañana para calmar sus nervios o eliminar la resaca después de
haber bebido el día anterior?
24. ¿Alguna vez ha escuchado o visto "cosas" debido a la bebida?
25. ¿Ha tenido alguna vez tratamiento por alcoholismo?

De 4 a 5 preguntas afirmativas se puede considerar consumo peligroso el alcohol y se recomienda su


disminución inmediata y la eliminación, de forma progresiva, del alcohol en su estilo de vida. Si el número
de respuestas es mayor de 5, debe consultar a su médico, ya que existen posibilidades de que se encuentre
en la etapa de consumo perjudicial de alcohol.

Anexo 3. Cuestionario de indicadores diagnósticos (CID) y CAGE

Cuestionario CID

1. ¿Considera usted que su forma de beber está creándole dificultades en su salud, en su familia,
en su trabajo o en sus relaciones con los vecinos?
2. ¿Considera usted que tiene dificultades para controlarse cuando bebe?
3. ¿Cuándo está más de 2 días sin beber aparecen malestares por falta de bebidas alcohólicas?
4. ¿Se embriaga usted más de 1 vez al mes, o sea más de 12 veces al año?
5. ¿Se ha despertado alguna vez y no recuerda lo ocurrido el día anterior mientras bebía?
6. ¿Cree usted que bebe más de la cuenta?
7. ¿Considera usted que debía recibir ayuda médica o tomar menos?

No. de respuestas positivas


Consumo social o bebedor social de 0 a 1
Consumo de riesgo de 2 a 3
Consumo perjudicial de 4 a 5
Dependencia alcohólica de 6 a 7
Cuestionario CAGE

¿Ha sentido alguna vez que debe beber menos?


¿Le ha molestado que la gente lo critique por su forma de beber?
¿Se ha sentido alguna vez mal o culpable por su forma de beber?
¿Alguna vez ha tomado un trago en la mañana para calmar los nervios, o eliminar molestias por haber
bebido la noche anterior?
Número de respuestas positivas
Consumo social o bebedor social de 0 a 1
Consumo de riesgo 2
Consumo perjudicial 3
Dependencia alcohólica 4

Anexo 4. Principales complicaciones del alcoholismo

I. Afectaciones neurológicas
Neuropatía periférica distal, cefalea, temblores, convulsiones (sobre todo en personas
predispuestas a la epilepsia), miopatía alcohólica aguda, degeneración cerebelosa, daño cortical
difuso con demencia alcohólica, lesiones degenerativas del cerebro, médula espinal y nervios
periféricos (en casos avanzados), falta de fuerza muscular, calambres y dolores en las piernas y
los brazos, accidentes vasculares encefálicos. Intoxicación alcohólica aguda, síndrome de
abstinencia, ambliopía alcohol-tabaco, pelagra, manifestaciones tóxico- metabólicas, enfermedad
de Marchiafava-bignami, mielinosis central de la protuberancia.
II. Efectos sobre el aparato digestivo y glándulas anexas
Glositis, esofagitis, gastritis, diarreas, úlcera gastro-duodenal; várices esofágicas; cáncer
gástrico, de la boca y del esófago; hepatitis, hígado graso, cirrosis hepática, pancreatitis aguda
hemorrágica y pancreatitis crónica.
III. Efectos sobre el aparato cardiovascular
Aterosclerosis temprana, hipertensión arterial, infarto del miocardio, cardiomiopatías.
IV. Efectos sobre el aparato genitourinario
Disfunción sexual, reducción de hormonas masculinas por la acción de alcohol sobre el testículo
y la hipófisis, reducción de la entrada de sangre en los cuerpos cavernosos debido a la
aterosclerosis temprana, deformidades del niño al nacer y graves trastornos de la inteligencia o
la conducta en los casos menos severos (feto alcohólico). Trastornos vesicales. Cáncer de vejiga.
Trastornos psiquiátricos

Depresión con ideas y conducta suicidas, pesadillas, insomnio, celos enfermizos, alucinaciones auditivas y
visuales, delirios de daño y persecución, alteraciones de conducta.
Otros efectos negativos sobre la salud

Tendencia a neoplasias, inmunosupresión de los alcohólicos sensible a la vitamina E, el síndrome


alcohólico-fetal (retardo del crecimiento pre natal y posnatal, alteraciones del sistema nervioso central,
fascies con característica y anomalía congénita diversa, trastorno del lenguaje y la conducta, labilidad
emocional e impulsividad).
TRABAJOS DE REVISIÓN

Hospital Universitario "General Calixto García"

El alcoholismo, consecuencias y prevención

Dra. Miriam Bolet Astoviza y Dra. María Matilde Socarrás Suárez

Resumen

Se hizo una revisión sobre el alcoholismo, con el objetivo de promover mayor conocimiento de los
aspectos negativos de esta enfermedad en el individuo, en la sociedad, en los médicos y sobre todo en
los de Medicina General Integral por su importancia en la atención directa a la comunidad. Se plantearon
la clasificación, las manifestaciones secundarias y sus consecuencias sobre la salud con producción de
diferentes enfermedades, como el cáncer, la gastritis, la cirrosis hepática, las deficiencias nutricionales
que llevan a la desnutrición energético proteica, la arteriosclerosis, entre otras, y finalmente la conducta
a seguir y la prevención del alcoholismo. Se logra una adecuada relación con la población haciendo
énfasis en la alimentación y nutrición correcta para mantener un estado nutricional normal

DeCS: ALCOHOLISMO/prevención & control; PROMOCION DE LA SALUD; ATENCION INTEGRAL DE LA


SALUD; MEDICOS DE FAMILIA; EDUCACION EN SALUD; ESTADO NUTRICIONAL.

El alcoholismo no constituye aún un problema muy serio de salud en Cuba, pero va en aumento, y se
debe profundizar como enfermedad incurable y que debe evitarse, diagnosticarse a tiempo para evitar
complicaciones y lograr la incorporación a la sociedad.

El abuso del alcohol fue reconocido desde épocas anteriores como un problema social, es el hábito tóxico
más extendido en el mundo.

En el año 1849 el sueco Magnus Huss le puso el término de alcoholismo a esta toxicomanía (Alonso F.
Bases psicosociales del alcoholismo. Trabajo de inscripción en la Real Academia Nacional de Medicina,
Madrid,1979:79).

La primera definición hecha por Jellinek fue: Todo uso de bebidas alcohólicas que cause daño de
cualquier tipo al individuo, a la sociedad, o a los dos. La Organización Mundial de la Salud (OMS)
plantea: el alcoholismo es un trastorno conductual crónico manifestado por ingestas repetidas de
alcohol, excesivas, respecto a las normas dietéticas y sociales de la comunidad y acaban interfiriendo la
salud o las funciones económicas y sociales del bebedor.1

El criterio tóxico del autor español Alonso Fernández se refiere al daño biológico, psicológico o social
inherente a la ingestión inadecuada del tóxico.2

El criterio determinista se refiere a los mecanismos básicos de la ingestión nociva del alcohol o la
incapacidad del paciente para tomar la decisión de no beber, o su ineptitud para decidir hasta cuándo
tomar. Esto se expresa en la práctica por los patrones de consumo siguientes:3

 No poder mantenerse 2 d seguidos sin beber.


 No poder controlarse cuando se comienza a beber.
 Necesitar el alcohol para enfrentar las exigencias de la vida.

Para valorar un individuo como alcohólico se tiene en cuenta que cumpla los criterios tóxico y
determinista, considerándose esto como alcoholismo primario, que es la entidad clínica que se
caracteriza por la incapacidad del paciente de evitar esta conducta nociva.
El alcoholismo tiene también manifestaciones secundarias de afecciones que preceden a la toxicomanía y
participan en su patogenia:4,5 esquizofrenia, demencia arteriosclerótica, personalidad antisocial. En
estas enfermedades existe una falta de crítica o indiferencia ante las consecuencias de su consumo
inadecuado; actitud explicada por la enfermedad de base o por la inexistencia de valores éticos como
sería el caso del alcoholismo secundario en un antisocial, al que no le importan las consecuencias
sociales de su conducta.4

La clasificación del paciente alcohólico: bebedor excepcional, bebedor social, bebedor abusivo sin
dependencia, bebedor dependiente alcohólico sin complicaciones, dependiente alcohólico complicado y
dependiente alcohólico complicado en fase final.

La línea que separa la normalidad de la enfermedad se encuentra entre el bebedor social y el bebedor
abusivo sin dependencia, y después la cuantía y frecuencia de la ingestión, las deficiencias nutricionales
acompañantes, que lo lleva a una desnutrición energético proteica (DEP) grave, por desequilibrio y
disminución de la ingestión de nutrimentos, las que conformarán las restantes posibilidades evolutivas.
El abstinente total es el que nunca bebe.

El bebedor excepcional: bebe ocasionalmente en cantidad limitada (1 ó 2 tragos) y en situaciones muy


especiales (menos de 5 veces al año).

Bebedor social: sujeto que bebe sin transgredir las normas sociales (no satisface los criterios tóxico y
determinista, pues el alcohol no le produce efectos biológicos y psicosociales nocivos y mantiene su
libertad ante este.

Bebedor moderado: consume alcohol hasta 3 veces a la semana en cantidades menores que ¼ de
botella de ron, 1 botella de vino o 5 medias botellas de cerveza de baja graduación. Hasta menos de 12
estados de embriaguez ligera al año.

Bebedor abusivo sin dependencia: sobrepasa la cantidad anterior, ingiere más de 20 % de las calorías
de la dieta en alcohol (bebedor problema).

Dependiente alcohólico sin complicaciones: se establece la dependencia física cuya manifestación clínica
está dada por la aparición en períodos de abstinencia de temblores severos, nerviosidad, insomnio,
cefalea y sudoración. Pueden aparecer diarreas, subsaltos musculares o cuadros de delirium subagudo.

Dependiente alcohólico complicado: además de lo anterior presenta complicaciones psíquicas como el


delirium tremens, la alucinosis alcohólica y la psicosis de Korsakov, o aparecen complicaciones somáticas
como polineuropatía, esteatosis hepática, cirrosis hepática, cardiomiopatías y gastritis.

Dependiente alcohólico complicado en fase final: es notable el deterioro físico y psíquico, y su


comportamiento social. Se reduce la tolerancia al tóxico y la aparición ocasional de cuadros convulsivos.
Los pacientes presentan severos cuadros de desnutrición, puede aparecer cáncer del subsistema
digestivo, entre otras.4

El alcohol es una sustancia soluble en agua y circula libremente por todo el organismo afectando a
células y tejidos, comienza un proceso de cambios metabólicos, que en su primera etapa da lugar al
acetaldehído que es más tóxico que el alcohol. La oxidación del alcohol en los tejidos (principalmente en
el hígado) determina una importante utilización de sustancias que existen en forma limitada e
indispensables para el metabolismo adecuado de las grasas. Cuando el consumo del alcohol es excesivo,
el malgasto de estas sustancias provoca graves alteraciones en el metabolismo de las grasas, lo que da
como resultado hígado graso o esteatosis hepática, que de no ser controlada con la supresión del
consumo del alcohol llevaría posteriormente a la cirrosis hepática, una de las complicaciones más serias
y frecuentes de los alcohólicos.

El alcohol tiene la condición de antielemento, disminuye notablemente el apetito, produce calorías vacías
(que no generan energía), afecta la mucosa del sistema digestivo e impide la absorción adecuada de los
alimentos que se ingieren, y aumenta notablemente las necesidades de vitaminas del organismo.
Aunque cada gramo de alcohol aporte 7 cal, estas no son capaces de producir energía ni de almacenarse
para uso posterior, se utiliza por las células para su metabolismo basal.
Aunque el alcohol no es determinante de cáncer por acción directa sobre los tejidos, sí es un disolvente
muy efectivo para las sustancias cancerígenas y permite la libre circulación de estas por todo el
organismo, lo que aumenta el riesgo de cáncer de lengua, boca, faringe, laringe, esófago e hígado, así
como de cáncer de colon, recto, mama y pulmones (MINSAP. Programa de prevención, atención y
control del alcoholismo.1992).

El alcohol tiene como resultado final hipertensión arterial por la ingestión exagerada de lípidos y el efecto
sobre las glándulas suprarrenales que producen cortisona.

Estudios científicos demuestran el efecto tóxico directo sobre el hígado y el cerebro, que dan lugar a
deficiencias en el funcionamiento hepático (cirrosis hepática) y a disminución de la memoria y de las
capacidades intelectuales del enfermo alcohólico respectivamente.

El flujo sanguíneo cerebral del hemisferio frontal derecho aumenta por los efectos del alcohol y produce
euforia.6

Existen tóxicos acompañantes como componentes indispensables que conforman todas las bebidas que
son el acetaldehído, el metanol, el furfural, y que aparecen también en mayor concentración en las
bebidas caseras.

La acción del alcohol sobre los músculos es debilitadora y presentan polineuropatía alcohólica con
disminución de la fuerza muscular por déficit de vitaminas.

En relación con la actividad sexual, el alcohol determina disfunciones sexuales, y si el consumo es


excesivo y mantenido puede producir serias lesiones en órganos responsables de la respuesta sexual.
Existe dificultad o imposibilidad de que un hombre logre la erección cuando se encuentra en estado
severo de embriaguez y también el orgasmo en la mujer bajo el efecto del tóxico. Las bebidas
alcohólicas son depresoras de la función sexual. En personas normales que ocasionalmente beben en
exceso, el efecto depresor transitorio sobre el sistema nervioso, sobre el cerebro y médula espinal, actúa
como bloqueador de los reflejos que determinan en gran parte la erección y la eyaculación.6

Luego de actuar inicialmente sobre las inhibiciones dependientes de la corteza cerebral, inhibe también
los centros cerebrales subcorticales donde se encuentran las estructuras responsables básicamente de
las funciones relacionadas con la satisfacción de las necesidades biológicas, como las sexuales, las de
alimentación y las inmunológicas.

Cuando la persona es alcohólica, el consumo del alcohol repercute en forma muy negativa sobre la
producción de hormonas hipofisarias y testiculares; y aparece disminución del vello facial, afinamiento
de la voz, atrofia testicular e incremento del volumen de las mamas en el hombre.

El consumo excesivo de alcohol conduce, a largo plazo, a la aceleración de los procesos arterioscleróticos
que afectan el calibre de las arterias que conducen la sangre al pene (cuerpos cavernosos).

En los casos más graves se puede producir desmielinización de la médula espinal, proceso que implica
complicaciones en la transmisión de los impulsos nerviosos. Además, existen grandes riesgos durante el
embarazo si se consume alcohol, porque hay un alto porcentaje de hijos de mujeres alcohólicas que
consumieron cantidades importantes durante la gestación, que presentaron deformaciones, lo que se
conoce con el nombre de síndrome del feto alcohólico, por la alta solubilidad del alcohol y del
acetaldehído, que permite su circulación libre en la sangre de la madre y del feto.5

Otros efectos dañinos en las mujeres son la infertilidad o la incapacidad de concluir de forma exitosa un
embarazo (abortos habituales). Pueden ocurrir partos prematuros y muerte intrauterina porque el niño
no está preparado para neutralizar la acción del alcohol y metabolizarlo. Se han observado nacimientos
de niños con lesiones hepáticas debido a la fragilidad de esta glándula. También el alcohol puede
producir retraso mental en 30 a 40 % de los nacimientos, así como comportamiento anormal, trastornos
de personalidad y conductas antisociales. Una madre bebedora descuida la atención de sus hijos, lo cual
ocasiona desajustes infantiles, abandono de la escuela y problemas sociales. Existe relación entre la
ingestión de bebidas alcohólicas y las muertes violentas (suicidio, accidentes del tránsito, homicidios).5
Esta enfermedad (alcoholismo) no solo afecta al bebedor, sino también a su familia y a la sociedad en
que vive. El primer signo de alarma lo percibe la familia, por los desajustes que observa en el bebedor,
empieza un cambio en el seno familiar, desacuerdo conyugal sin motivo aparente, malos tratos a los
hijos y a la pareja, pérdida de amigos y de la estimación de todos, lo cual ocasiona que el bebedor, poco
a poco se margine, no percibe los cambios por su enfermedad, insiste en que posee la misma capacidad
de trabajo y de enfrentar los problemas familiares, pero ocasionalmente se producen deficiencias
temporales de las funciones cerebrales y del control de sí mismo, que promueven agresividad y lo hace
más vulnerable a los accidentes.

Después, cuando el consumo de alcohol se hace prolongado y excesivo, ocurre una significativa
disminución de la capacidad de trabajo y manifestaciones del síndrome de dependencia del alcohol o
psicosis alcohólica que puede ocasionar muerte prematura.

Una ingestión diaria de 10 mL es muy peligrosa, se absorbe en las últimas porciones del esófago, se
difunde rápidamente a los tejidos y se elimina lentamente 70 % después de 12 h.

La persona se convierte en alcohólico paulatinamente, evoluciona durante meses o años, cada vez es
más adicto, y en fases avanzadas pierde el interés por todo y la botella se vuelve su centro vital. Pierde
la salud y la autoestima, presenta deficiencia en su trabajo, y el deterioro mental lo conduce a no poder
realizar ninguna actividad útil y empobrece su economía personal.

La ingestión de bebidas alcohólicas se ha asociado con cáncer de la boca, faringe, esófago, laringe,
estómago, colon, recto e hígado, así como de mama y pulmones. Se ha comprobado que la cerveza y los
vinos rojos se relacionan con cáncer de recto y estómago respectivamente.

El etanol produce cambios en los procesos metabólicos y existen compuestos carcinogénicos primarios
que interactúan directamente sobre el ADN, y otros secundarios que actúan como cocarcinógenos
(pueden realizar la actividad de los carcinogénicos si se administran simultáneamente).

Las nitrosaminas son procarcinógenos que se afectan por la ingestión de etanol. Se encuentran en
algunos alimentos, bebidas alcohólicas y humo de tabaco y pueden ser sintetizados por microorganismos
en el interior del cuerpo, y existen estudios epidemiológicos que establecen relación entre la exposición a
nitrosaminas y cáncer del tracto gastrointestinal. Eso está en relación con el tiempo de dependencia, tipo
y cantidad de bebidas ingeridas, edad del individuo, tabaquismo y exposición a otros agentes químicos.

Afecta al hígado y produce cirrosis hepática. También determina gastritis grave.

El alcoholismo agudo puede ocasionar la muerte. Esta enfermedad disminuye la esperanza de vida
promedio de la población. Se aumentan las afectaciones en la esfera económica y social, gastos
hospitalarios y las inversiones de recursos para la atención de estos pacientes.6
Conducta a seguir

En relación con la dieta y el cáncer, se disminuye el riesgo de cáncer del subsistema digestivo con la
ingestión de frutas y vegetales, y del cáncer de mama alcanzando un estado nutricional adecuado sobre
todo evitando el sobrepeso. De ahí la importancia de la educación sanitaria a la población.

Para lograr fortalecer la actividad sexual hay que combatir el sedentarismo, realizar algún deporte,
entrenarse mediante ejercicios calisténicos y yoga.

La mujer embarazada debe abstenerse totalmente de ingerir alcohol durante el embarazo y lactancia,
para evitar consecuencias en ella y su hijo.

El individuo debe tener voluntad de dejar el vicio, no se puede tratar o ingresar sin su consentimiento,
pues es inefectivo el proceso de rehabilitación.

Se hace necesario modificar actitudes y respuesta emocional sobre su propia conducta y promover el
empleo del tiempo libre en tareas sanas (recreativas y deportivas) para que no se relacione con la
ingestión de bebidas alcohólicas. El apoyo social de los vecinos, compañeros de trabajo, y
fundamentalmente de la familia es indispensable, con ellos no encontrará difícil el camino de su
curación. Este no es un problema moral sino de salud, que tiene tratamiento, pero ante todo requiere
prevención.
Prevención

La magnitud del problema en Cuba se evidencia a través de numerosos indicadores directos e indirectos,
los que justifican plenamente el tratamiento e intervención mediante un programa coherente y
sistemático para aplicar en el contexto del Sistema Nacional de Salud.

Se han tomado medidas para disminuir y desalentar el consumo de bebidas alcohólicas y prever sus
consecuencias como:

 No venta de bebidas alcohólicas en las plazas ni en las bases de campismo popular.


 Eliminar el expendio de cervezas pilotos en áreas urbanas y cercanas a carreteras.
 No consumo de bebidas alcohólicas en actividades oficiales de organismos e instituciones, ni en
los sindicatos de los centros de trabajo.
 Venta de bebidas alcohólicas en los restaurantes limitados en cuantía.
 Aumentar el rigor de las leyes del tránsito.
 Actividades festivas y sociales masivas de los organismos juveniles libres de alcohol.

El disfrute de la vida, el disfrute y bienestar social no se debe unir a celebraciones que conlleven la
ingestión de bebidas alcohólicas, sino al fomento y la práctica de deportes y a la elevación de la cultura
sobre bases no nocivas al individuo y a la sociedad.

El Programa de lucha contra el alcoholismo está dirigido a reducir los problemas relacionados con el
consumo de bebidas alcohólicas y a reinsertar al paciente alcohólico como ciudadano socialmente útil en
la comunidad.

Las bebidas alcohólicas no se recomiendan como fuente de calorías, ni como relajantes musculares, ni
como estimulantes.7,8

CONCLUSIONES

La concepción amplia del alcoholismo es la que se corresponde con las proyecciones preventivo curativas
de la medicina en Cuba.

El médico de familia, por su estrecha interrelación con la población, debe hacer captación de los grupos
de riesgo para futuros alcohólicos y trabajar con ellos, especialmente con los adolescentes y jóvenes, y
desempeña un papel fundamental en el diagnóstico precoz del alcohólico y en la atención específica de
esta afección, pero sobre todo, en la prevención de esta enfermedad y en la educación para la salud de
todos, haciendo énfasis en la alimentación y nutrición adecuadas para mantener un estado nutricional
normal.7

El enfermo alcohólico no se cura nunca, pero su calidad de vida y su salud están determinadas por no
beber una gota de alcohol, desempeñando un papel muy importante la labor educativa a pacientes y
familiares, en cuanto a la enseñanza de los efectos dañinos del alcohol y sus consecuencias, para evitar
recaídas, y la atención directa del médico de familia.7-9