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TRADICIONES Y·

e os 'ru M B RE s
·JUDIAS
POR
E R 1\111. C. S C H L E S 1 1\1 G E R

-
H D I T O
-
R I
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-
I S R Jl E L
Ilustraciones de:
ILSE GRAETZ
y
ROBERTO FABIÁN ;

Traducci6n de los cuentos por PROLOGO


N. CAPLÁN
NOEMÍ MIBASHÁN
y
REBECA TRABB

S ·I lase intima
quiere conocer a un pueblo, si se quiere penitra1
sustancia vital, la que config1m1 eu natu­
raleza y s11, carácter con perfiles distintivos, si se quiere
burgar la psiquis colectiva de un grupo social pafra inferir,
como conclusión, los principios generale.s Je su, c!l1Jl·m·a,
de su indole moral o las leyes que regulon y anim�n­­ su
idealidad, es menester conocer sus tradiciones y costwm­
Primera edición: septiembre de 1942.
bres. No hay pueblo sin cultura y no existe pueblo- !tn
Segunda edición: agosto de 1946. tradición. En los orlgenes remotos o recientes, las s.oc�
Tercera edici6n: junio de 1951. dades adoptan hábitos y costumbres que, repetidos­a, tra­
Cuarta edici6n: diciembre de 1958. vés de las generaciones, se depuran, se limpian de la! esco­
Quinta edición: abril de 1963.
TMS terrenas con que nacieron, se subliman y 11mamanl1m
Sexta edición: febrero de 1967.
Séptima edición: enero de 1970.
el espíritu popular de ideales, acabando por cobrar jnnr-
quía histórica y convertirse en tradición.
A esas formas de vida peculiar, a esos hábitos colectivos
que tratlucen los ensueños comunes, el común padecer.
los anhelos y esperanzas, la lucha incesante por la subsis­
tencia o por la superación espiritual, a esos hitos '11H
hacen los pueblos en su camino para evocar el pasado,
partt asomarse a las vivencias pretéritas y espeftrrse en el
Impreso en la Argentina
curso de sus tiempos idos, como en aguas cristalinas o en
Qt1cda hedo el depósito que turbias linfas que arrastran en su. flitir el oro de sus vir­
previene la ley número 11.723. tudes heroicas; a ese manantial, siempre creciente, de he­
Copyright by Editorial Israel
Buenos Aires, 1942.
chos singulares que determinan los rasgos de su historia,

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TRADICIONES Y COSTUMBRES fUDiAS PRÓLOGO

es menester acudir si se quiere conocer y, más aún, com­ no resulta, en verdad, antouidiza la aseveración de que
prender d un pueblo. son los judíos un. pueblo extraño, incomprensible, huidizo
Si a quien se pretende conocer ies al pueblo judío, pue­ y enigmático. Extraño 1es, en efecto, en su padecer sit»
blo de vida tan pectdiar y azarosa, ,es por sobre todas las resignarse, incomprensible en su afán indomable de per­
cosas necesario asomarse a sus tradiciones, expresadas de vivir, huidizo ante la asechanza persistente, enigmático
un modo univoco en sus ceremonias, en sus ritos, en la en su amor a la vida, en su alegría sin motivo, en su pa­
policromía de sus hábitos y costumbres, en sus días festi­ ciente esperanza de redención.
vos o luctuosos. Sólo en esas ocasiones, tan frecuentes en Singularmente extraño es el judío en sus· festiuidades
el curso d� un año, es dable entrever la fuente de .la tradicionales y religiosas, cuando el espíritu se eleva en­
que brotan sus fuerzas espirituales invencibles y avizorar noblecido o se enhMsta altivamente bañado de fe '.)' ani­
las.·profundidades de su cultura milenaria. De otro modo, mado de belleza romántica; las virtudes familiares se
en: cambio,.· si por ventura nos detuviéramos para con­ acendran. ,la unidad colectiva del pueblo se afianza, y la
teinplar al judío en su vida cotidiana, en las horas en que pureza de los ideales comunes se acrecienta. En vano fue
bucb« afi{­noso­por.el propio existir, en los días de trabajo, todo intento de dar por tierra con el legado tradicional
en quecual: buey uncido al yugo libra la batallá por el
judío; fuertemente unido al curso de su. historia, el pue­
p@; o' sumido · en el mar de penurias nos muestra . su blo judío lo siente como clavado en sus carnes y palpi­
rostro abatido o su doblada cerviz, habríamos podido ser
tando en su sangre. La tradición obra en él como un
itiducidos en el error de creer que los lazos esp!irituales instinto, gobernando ,el ser con sus poderes inmanentes.
que lo vinculan a .los ideales proféticos se han cercenado,
Las festividades judías, lejos de constituir un ejercicio
o que ya· cesó de gravitar en su alma aquella leccion de meramente religioso, poseen una virtud estimulante de la
moral encerrada. en el sublime código que se le dictara existencia colectiva, delineándose como símbolos de las
dei{l./el Sinaí entre el fragor de tormentas y relámpago�. ideas alentadas por los profetas. De Jhí que hasta el más
éiertame.nte, los enemigos de Israel juzgan a ese h,ueblo revolucionario de los judíos, el más apartado de la grey,
por ;u ·mqao terreno y material de vivir. Se detienen en llegado el di« die la festividad, experimente una atracción
la su­perfici,e, reparando solamente en lo ordinario, lo ex­ irresistible, una añoranza inefable, una sed del corazón
terno' y baladí, sin sumergirse en lo profundo de la vida que no puede saciarse. Es que la tradición judía, por más
.judía, donde se manifiesta en su grandeza el alma singu­ añeja que sea, aún conserva palpitan!,e el germen espiri­
lar d� es� pueblo. Harto contradictoria y desigual es la tual que la engendrara. Cierto es que la tendencia reno­
vid� judía, como contradictoria y desigual es la ley que vadora, abierta últimamente en el seno de la judeidad, ha
preside su sino paradójico. A la luz ele esa observación pretendido dotar a la tradición de nuevas formas; pero

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l

TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDfAS


PRÓLOGO

sólo se ha conseguido crear nuevas formas, desprovistas ción? ¡Quién lo sabe! ¿Y no conserva, acaso, la tradición
de consistencia interior. La vieja tradición, con su be­ judía, bajo ese manto legendario, una belleza y un colo­
lleza en plena flor, continúa imperando soberana en la rido encantadores? [No denota, acaso, ese hálito legen­
vida judía del presente, como otrora cuando derramaba dario un signo característico de la cultura ju.día, irrenun­
sus perfumes desde el monte sereno de los olivos pales#nos. ciable a su origen antiquísimo? Pues así como el tronco
Y en verdad, ¿qué es la cultura judía sin la tradición? añoso de la cultura judía retoñe nuevos brotes y rever­
Mera forma sin contenido sustantivo, árbol sin follaje dece en cada primavera de esperanza, así también la an­
y sin raigambre espiritual, mustia flor sin fruto, hecho tigua tradición 'de Israel, restituida fI la Tierra de origen,
desabrido sin nexo histórico, suceso sin belleza euocatiua, recobra ahora, nuevamente, el esplendor pasado.
fría pantomima monda de toda dramaticidad. La tradi­ Conocer, pues, las tradiciones, familiarizarse con ellas
ción es, en el judaísmo, el encuentro frecuente y repetido y distinguir sus variados matices simbólicos e históricos,
con la historia, una visión del pasado que se proyecta. en es conocer al pueblo que las sustenta y practica. Y cono­
el porvenir como el eco de una voz brotada en la lejanía. cerlo significa comprenderlo, y quizás también amarlo,
Históricamente podráse observar la tradición como se o por lo menos respetarlo.
quiera, analíticamente se la podrá mirar a través de to­ MÁXIMO G. YAGUPSKY
dos los prismas; pero lo indudablemente cierto es que
renunciar 4 ella supone arrancar del .recuerdo la vida de
infancia, al niño que perdura en lo profundo del alma
popular judía; entonces el pueblo se quedaría endure­
cido, frío, insensible como una roca. Nada podría ya
reparar la frescura juvenil extinguida, la agilidad ani­
mada y la vivacidad inmarcesible de esa raza que, como
un símbolo y un testimonio de los tiempos, enfrenta las
edades.
Desde un punto de vista liberal se puede, claro está,
objetar el ceremonial de la.s tradiciones judías, alegando
un primitivismo artificioso o un dejo de superstición ex­
temporánea. ·Acaso sea cierto, por una parte; mas por la
otra, ¿no podría residir en. ese primitivismo y en aquella
"su.persticion artificiosa" un germen de belleza y eleva­

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LUAJ
EL CALENDARIO JUDÍO

o hay otro grupo de hombres cuyo ritmo de vida es­


N té tan determinado por el curso del año, sus esta­
ciones y efemérides, como la comunidad judía. Alegría y
.1
pesar, exaltación y serenidad, trabajo y descanso, todo
tiene su hora, su término. Las fuerzas psíquicas y físicas
del judío tradicional son regularizadas por los incisos del
calendario, que cada año se repiten en su variedad, su
igualdad y sus contrastes, tal como lo expresó Rabí Ye­
hudá Haleví en su libro El Cuzari: «Hasta las unida­
des de tiempo más pequeñas tienen sus momentos culmi­
nantes, a saber: para las horas del día, las tres oraciones;
para la semana, el sábado; para el mes, la luna nueva; para

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TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS LÜAT

las estacio�es, las tres fiestas de peregrinaje; y por sobre esta· suerte, hay en el año judío cinco meses de 29 días,
todas las fiestas, el Yom Kiiru», Día del Perdón". cinco de 30, y­ dos cuya duración varía de año en año.
Con razón se ha dicho que el catecismo del judío está El mes empieza con la luna nueva. El. primer día se
dado por su calendario. llama Rosh [odesb (j.odesh=mes), y es especialmente
' celebrado en los oficios re­
El año judío ligiosos; En los meses de 3 O
El primer rasgo diferencial con que nos encontramos al días, el treinteno es también
analizar el calendario hebreo, es que su origen es al mismo considerado Rosb Jodesh, de
tiempo solar y lunar.·En efecto, el año es solar; los meses, modo que en tales oportu­
lunares. La duración del año está fijada por el tiempo de nidades la celebración de
revolución de la tierra alrededor del sol, o sea 365 días y Rosb · Jodesh se extiende a
un cuarto. dos días.
El año judío comprende también doce meses; pero Los. nombres de los doce
dado que son lunares, y que por lo tanto suman en total meses son: Nisán, Iyar, Si­
354 días y medio, se produce una diferencia de 11 días ván, Tamuz, Ab, Elul,
entre la extensión del año solar y la del lunar. Para con­ Tishri, Marjeshván ( o
certar el equilibrio entre ambos, se recurre al año bisiesto J eshván), Kislev, Tévet,
de 13 meses, intercalado cada tantos años comunes. La Shevat, Adar. Cuando el
proporción es de 7 años bisiestos para un ciclo de 19 años año es bisiesto, el décimo­
comunes, al cabo de los cuales la diferencia queda sub­ tercero mes se llama Ve­Adar
sanada. o Adar Sheni (Adar se­
Para !�s actos religiosos, los hebreos adoptan la era de
gundo).
Esta nomenclatura no
la creacron del mundo, que según sus cálculos ­basados
en la Biblia­, comienza 3760 años a.e.e. aparece en los primeros li­
bros de la Biblia, donde los
Los meses meses están generalmente
Según se ha dicho ya, el mes judío es lunar: su dura­
ción está determinada por el tiempo que tarda la luna en
hacer su revolución alrededor de la tierra es decir 29
días y medio. Como por razones prácticas' de obvia ex­
plicación, había que darle al mes una duración más de­
finida, se asignaron 29 días a algunos y 3 O a otros. De

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LÚA/
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDIAS

que el mes como medida de tiempo, dado ­que las fases de


consignados por su número de orden. Pero en los últimos la luna, que cambian cada siete días, proporcionaban un
libros, algunos meses figuran ya con sus nombres actua­ medio mucho más fácil y visible para tales efectos.
les, que son de origen babilónico.
Los nombres de los meses re­
LOJ ditu
cuerdan por su significado la
época del año a que pertenecen, El israelita cuenta el día desde un anochecer hasta el
y el aspecto que presenta enton­ anochecer siguiente, apoyándose en las palabras de }a Di-
ces la naturaleza. Así, Nisán, un blia: ºY fue la tarde y la mañana, un día". (Géne3iJ, 1,
mes que cae en primavera, signi­ 5.) Se considera, pues, que el día empieza con la ­puesta
=�­­­J 'fica flor; Siván, esplendor; Ta­ del sol, en el momento en que tres estrellas medianas se
--"'""-�"",M muz, tierra reseca; Elttl, cosecha, hacen visibles en el cielo.
etcétera. Un hecho digno de notarse es que los días, con excep­
A pesar de que el año civil co­ ción del sábado, carecen de nombre en hebreo, y en ­ los
mienza en N isán, el calendario textos tradicionales aparecen designados simplemente por
hebreo se inicia en Tisbri, mes su número ordinal.
que marca el fin de la cosecha y
la reanudación de los trabajos de Breve nottci« lm/lJriía
campo.
Como en los demás pueblos, la base para la divisién­ de) tiempo ha
sido entre los judíos la observación del cielo y de los fenómenos na­
La semana turales. La aparición del sol, las fases de la luna, las lluvias, repitién­
dose en lapsos idénticos o semejantes en duración, les sirvieron de
Las semanas constan de siete guía para el cómputo del tiempo. Siendo, como fueron en un prin­
cipio, tribus nómadas y agrícolas, toda su vida debió estar regida por
días, siendo el último el sábado, la sucesión de las estaciones, por las lluvias, sequías, etc., y con el
día de reposo. fa muy probable tiempo debieron fijar, sin duda, los resultados de sus experiencias an­
que en épocas remotas, la sema­ teriores, para que les sirvieran de pauta en sus futuros trabajos de
na haya tenido más importancia labranza.
El primer calendario hebreo de que se tenga noticia, es un bloque
de greda hallado en unas excavaciones cerca de la antigua ciudad de
Guézer, cuyas inscripciones son, probablemente, obra de algún chaca­
rero; de ellas pudo ser descifrado lo siguiente:
"Mes de recolección de fruta.
Mes de siembra.
Mes de segunda cosecha de pasto.

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TRADICIONES Y COSTUMBRES fUDÍAS

Mes de cosecha de lino.


.• ,: . Mes
1 de cosecha de cebada .
Mes de todas otras cosas.
Mes de podar las viñas.
Mes de recolección de higos" .
. '
' · La· aparición de ·la luna nueva en el cielo marcaba el principio del
mes.­ 'Cuando ­lós ' hebreos se asentaron ya con fijeza en una región,
el anuncio del nuevo mes adquirió todo el carácter de un acto oficial.
i?r�ti;_����e a <;�rgo de otras autoridades, esa tarea fue luego de
_inc_um.bepcia del .S"anedrín, cuerpo consultivo que secundaba al jefe
'del gobiéirio.' Tan' pronto hacíase visible la delgada silueta de la luna
nueva, se daba por inaugurado el nuevo mes. La noticia se propalab�
a; �s:regiones más: alejadas mediante un relevo de antorchas y fogatas,
encendidas t:n los lugares más altos de la ciudad para que pudieran
qistinguirse desde las localidades vecinas. Hasta los judíos de Babilonia
edn 'informadosº ·ae esta suerte de la iniciación del nuevo mes, o de
la fecha de una festividad. A países más distantes, como Egipto, se
enviaban mensajeros; mas como a veces solían llegar con retraso no­
table, debido a las distancias, nació la costumbre, que aún se conserva,
de · celebrar . durante·. dos días ciertas festividades como Rosh Hasha­
tiá, .Pésaj,i etc. ,.
· Cuando la. necesi'dad de un calendario escrito ­ se hizo urgente, por
SHABAT
efecto; sobre todo, de la dispersión, algunos patriarcas comenzaron a
­elaborarlo; pero fue Hile} el Segundo quien en los años 3 60­6 5 de la
EL SÁBADO
eta.común le dio la forma definitiva que tiene hoy, fijando así las
normas que hasta entonces habían sido trasmitidas por tradición oral.
"Y fue la tarde y la mañana: el día sexto.
Y fueron acabados los cielos y la tierra y todas
sus huestes.
Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo
y reposó el día séptimo de toda su obra que ,.
había hecho.
Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo,
porque en él reposó de toda su obra que había
Dios creado y hecho."

(Génesis, 1, 31; 11, 1­3)1

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TRADTCIONES Y COSTUMBRES /UD[AS SHABAT

"Guardarás el día del reposo para santificarlo, "Efectivamente, es el Sábado el q1te conserué
como Dios te ha mandado. a Israel, y no Israel. quien conservá el Sábado".
Seis días trabajarás y harás toda tu obra, AJA,D HAÁM.
mas el séptimo día
es reposo a tu Dios: de los valores espirituales que el judaísmo
N
INGUNO
ninguna obra harás tú, aportó al mundo ha penetrado tan hondamente y
ni tu hijo, ni tu hija, de un modo tan general en la vida de la humanidad como
ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno,
ni ningún animal tuyo el descanso semanal, el sábado. Es una ley de importancia
ni el extranjero que está dentro de tus puertas, no sólo religiosa, sino también social: contempla las nece­
.por que descanse tu siervo y tu sierva como tú. sidades del hombre en su doble aspecto físico y espiri­
Y acuérdate de que fuiste siervo en tierra de tual, y le otorga, a la par que un intervalo de descanso
Egipto, en la monotonía y fatiga del trabajo, un desahogo para
y que Dios te sacó de allá con mano fuerte y el alma, que en los días de labor suele carecer de una ex­
brazo extendido, pansión adecuada. ·
por lo cual Dios te ha mandado,
que guardes el día del reposo." El sábado en la doctrina religiosa
"Porque durante seis días Dios creó el cielo
Cuarto mandamiento y la tierra, y reposó el séptima''.
(Deuteronomio, V, 12­:15) El sábado recuerda el ritmo de la creación divina del
universo. Si la fuerza ciega de la naturaleza hubiese crea­
do el mundo, no habría podido detenerse repentinamente
durante 24 horas. Dios mismo es el creador del mundo.
Seis días utiliza el hombre las cosas terrestres para sus fi-
nes, pero el séptimo día de cada semana confiesa que el
mundo es de Dios, que a Él le pertenece. De esta manera,
cada sábado se convierte para el judío en su profesión
de fe.
Dios no suspendió su obra en el Shabat porque qui­
siera descansar de la labor, sino porque el trabajo no tiene
sentido sin la tranquilidad y el reposo contemplativo que
le siguen. El sábado es el día que irradia luz sobre los
otros días. Éstos no son más que escalones que llevan

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TRADICIONES Y COSTUMBRES fUDÍAS SHABAT

hacia él: carecen de nombre en hebreo, y se llaman precisa· menciona solamente varios trabajos pi;ohib,idos,
según su orden: primero, segundo, etc., hasta que llega tales c�mo cocinar y amasar, viajar, encender f�eg�,
el séptimo, Shabat, reposo. vender y comprar. Los rabinos estudiaron lu_ego to�as: l�s
tareas ejecutadas en la construcción de.l santuario , �el
El sábado en la doctrina popular
desierto, y de ahí indujeron las normas sobre Ios tra?�J,OS
Entre los pueblos de la antigüedad la institución del prohibidos en sábado, fijándolas después �n. la tradición
día de descanso era desconocida. La ley judía, a pesar oral. No se toma en cuenta, para el caso, s1 nosotros _.co�­
-de su alto aprecio por el trabajo como honor y bendi­ sideramos esos quehaceres como esfuerzo; como, t��??co
ción para el hombre, introduce la interrupción semanal podemos encomendar a otros lo que �os está pr?hi.b1do a
<le la labor considerándola una necesidad absoluta para nosotros, puesto que en una y otra c1rcunsta_nc1a se pro­
el desarrollo físico, así como para la vida espiritual, del duciría una transgresión del cuarto mandamiento.
ser humano. _
La palabra Shabat, cuyo significado es descanso, im­ Carácter festivo del sá.bado
plica ya la abstención del trabajo. Dios ordena descansar
El sábado es un día de alegría. En él no cabe ayuno
el séptimo día. Claro está que descanso no quiere decir,
ni luto. Con excepción del Día del Perdón, toda ft:h�
literalmente, ausencia de actividad. Es algo más profun­
de ayuno que coincida con el Sbabat e�'_porterga�t­N1
do que eso: es la dignificación del individuo, dedicado
aun el dolor provocado por la muerte · dé un m1ey.ibro
durante seis días a tareas que le son impuestas por las ne­
de la familia debe ponerse de manifiesto en ese dia; la
cesidades de la vida. En ese séptimo día el hombre es due­
semana de duelo se interrumpe desde el viernes d� "°;<!�he
ño de sí mismo, no tiene .otro amo que Dios, y con entera
hasta el· sábado, y en esas horas no se acostumbra eif�re­
libertad puede disponer de la inversión de sus horas. Y
sar condolencia a los deudos. Existe una fórmula e�pe­
como en los días de labor no le es dado al hombre de tra­ cial para saludar a los enlutados el sábad�: ºHoy e_s_ f�-
bajo entregarse al solaz de su espíritu, dedica a ello las bado, no debemos lamentarnos por�:i� )a consol��1on
horas del sábado: lecturas y meditaciones, pláticas amis­ está cerca· observad el sábado en paz . . ;¡:
tosas embellecen su ocio y lo elevan en su autoestimación. La festi�idad invade todos los terrenos de la vid�¡fa­
Sabe entonces que no es tan sólo un individúo sometido a
qtt
milia;, · y se manifiesta simbólicamente pajo _m.úl¡1ples
la ley del trabajo, sino un hombre que puede disponer, aspectos: la casa, la mesa, los ataví�s per)s:onales, en
siquiera un día, del empleo de su 'tiempo: y que sabe
ese día respiran solemnidad y regocijo. ;:. .,
emplearlo bien.
Si bien el sábado comienza con la puesta del s�; del
Sentido del cuarto mandamiento viernes, la santidad de la celebración se adelan,ta al9unas
¿Qué debe entenderse por el mandamiento: "ninguna horas. Las tareas ordinarias cesan poco despues del �e­
obra harás"? El Pentateuco no da ninguna explicación diodia. En la vecindad se advierte una quietu� ,Pr�h1ar,

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TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS SHABAT

la quietud sabática: paralizadas las actividades comunes, Luego pronuncia la bendición, la beraiá: "Bendito sea
reina una sensación de espera, de expectativa, mientras el el Eterno, Rey del mundo, que nos santificó con sus pre­
sol desciende lentamente.
ceptos y nos ordenó encender las velas del sábado". Mien­
'En todos los hogares, los preparativos para el sábado tras sus labios van formando las palabras de la ben­
son .eiecutados con el entusiasmo de quien se apresta a dición, la matrona se cubre los ojos con las manos, como
recibir a un huésped bienvenido. Asomémonos, por una si quisiera concentrarse y apartar de sí las inquietudes
vez, a un ambiente judío respetuoso de las tradiciones, diarias.
y sigámoslo paso a paso en su celebración del sábado.
Las jalot
Luminarias del sábado
La casa hogareña ha recibido una mutación completa Acerquémonos a la mesa. Sobre una bandeja! �ubier­
tos con primoroso mantelito bordado c�n bend1,c1ones Y
por obra de los aderezos especiales: la mesa tendida, los
figuras alusivas, yacen dos panes de trigo. Es esta otra
muebles relucientes, puertas y ven­
mitsvá (deber) que está a cargo de la madre: ella ha
tanas aljofifadas, el aroma de los
manjares inundando la atmósfera, y preparado esos dos panes, en recuerdo de la do�le por­
ción de maná que los judíos recogían en el de_si�;to la
por sobre todo, la familia engalanada,
dispuesta a salir al encuentro de la víspera del sábado. Los panes se llaman jalot, refiriéndose
a la jalá, la parte de la masa que se entregaba al sa�erdote.
festividad. Sobre la mesa, o en otro
¿Y por qué han de estar cubiertos esos panes? Vanas :er­
sitio visible, las velas en sus bruñidos
siones lo explican; según una, de origen popular,. las 1a�ot
candelabros aguardan que el ama de
se cubren porque en el Kidush * que se pronuncia la :1s­
casa señale la iniciación del día san­
pera del sábado, laprimera bendición se hace �obre el vino,
to. Los candelabros forman parte de
y la segunda sobre el pan. En realidad, la primera �orres­
los accesorios del culto que figuran
pondería al pan, puesto que es el pan, y no el vmo, la
en todo hogar judío, y cada familia
base de la vida. Pero la distinción del sábado exige la
exhibe con orgullo los candelabros
prioridad del vino como símbolo de alegría. Por eso se
de plata, de cobre o de bronce con cubre el pan, alimento de días comunes, y se lo descubre
que sus antepasados solían adornar
.1 la mesa del sábado.
solamente en el momento de pronunciar la berajá del
pan. Otra explicación más sencilla considera que el he­
Falta media hora para la puesta
cho de cubrir la jalá es de por sí suficiente para distin­
del sol. Con la unción de quien cum­
guir entre los días de trabajo y el sábado. Cabe aún otra
ple un rito, la madre enciende las
velas; la luz simboliza que un día de regocijo se aproxima. • Ver más adelante, párrafo "El Kidush".

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TRADTCTONES Y COSTUMBRES fUDÍAS SHABAT

interpretación de esta práctica: el mantel de abajo de plo, donde se celebra un oficio para la recepcion del
los panes, y la carpeta que los cubre, representan simbó­ sábado. Su parte más conocida es el Lejá Dodí, canción
licamente el rocío que envolvió el maná en dos capas que saluda al sábado COID:O a una novia, a una reina.
superpuestas. Esta poesía debe su origen a una tradición que comenzó
hace. tres siglos, cuando los cabalistas en Safed, Galilea,
"Lejá Dodí" .solían salir en procesión fuera de los muros de la ciudad,
vestidos de fiesta, para dar la bienvenida al sábado y
Encendidas las velas, la familia se encamina al tern­
acompañarlo hasta sus casas. Se tomó la personificación
Lejá Dodi, del sábado al pie de la letra, y un poeta, Salomón al­Ka­
bets Halevi, residente en Turquía, compuso el rtLejá

;nnrP�arn��))J 1i
Coa.o

-� q¡1.fil@ Dodi", cuyo último verso cantamos todavía hoy, con la


mirada dirigida hacia las puertas del templo ", por donde
L' ;a do · di Iik­rat ka­la P' ne scha­ bat ne· kab · la entra la princesa, el Sábado, trayéndonos el mejor rega­
lo: Shalom, paz. Olvidados de las luchas de la semana,

m j ,-:J, 1 p p p .h p : p P r�-
saludamos al sábado con toda devoción:
- J1 ; fj ff
� 11 ¡, "¡Vé, amado, al encuentro de la novia; acojamos
la faz del Sábado!
F�nc scha­ bar ne­kab­la Scha­mor ve ­za­jor scha­rnor ve­za­jor .

rt � t t 1, , t t �
do· nay ­ e· jad e· jad e·. jad Observar y recordarlo, en un solo precepto ordenó
el Dios único. Dios es uno y su nombre es uno, lleno

m, j �} �. �
de fama, gloria y alabanza.
Vé, amado, al encuentro... , etc.
1 • Al encuentro del Sábado vayamos, que es manantial
be ­ d1­ bur e ­ [ad Hisch­rni ­ a­nu \sch­mi ­ a ­ nu
de bendiciones. En los orígenes fue modelado como
"­ .. sche­mo e ­ jad L'schern ul ­ rif­e­ ret ul­tif­ e­rrer
coronación de la obra preconcebida.
Vé, mnado, al encuentro ... , etc.

J,JJ)i J Santuario soberbio, ciudad real: levántate y sal de


tu perplejidad. Basta de estar en el valle de lágrimas.
el ham­ yu ­ jad A L 1a do ­ di Iik­rar ka­la Él tendrá compasión de ti.
ve ­ lit ­ hi ­ la. Vé, amado, al encuentro ... , etc.
• El judío entra y permanece en el templo con la cabeza cubierta: es ésta
una prueba <le respeto, pues ante Dios él debe comparecer completamente vestido
y pudoroso. Cubierto debe estar también cada vez que pronuncia el nombre de
Dios o lec la Torá. A este respecto, es <le recordarse que la Biblia menciona verias
veces que el sacerdote tenía la cabeza cubierta cuando oficiaba en el santuario.
P ne scha­ bat nc­kab · la P'ne scha­ bar ne­kab­la

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TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS
SHABAT

Sacude tu polvo, levántate, pueblo mío, engalánate


con tus atavíos de esplendor. Con el hijo de Isai, el Bendición de los hijos
de Betlehem, cercana es ya la hora de redención.
Vé, amado, al encuentro... , etc. Terminado el oficio religioso del viernes, regresa la
familia al hogar. Los hijos se acercan al padre para ser
Despierta, despierta, que llegó tu luz; levántate y bendecidos: "Dios te haga como a Efraím y Menashé",
alumbra. Ánimo, ánimo, entona tu canción; la gloria
de Dios se manifiesta. es la bendición que pronuncia el pa­
Vé, amado, al encuentro... , etc. dre sobre la cabeza de los varones;
"Dios te haga como a Sara, Rebeca,
No te avergüences ni te ruborices; ¿por qué te mue­ Raquel y Lea", dice a las mujeres.
ves y trepidas? En ti se amparan los pobres de mi Concluye de un modo general, diri­
pueblo. La ciudad será reconstruida en la colina. giéndose a unos y otros, sacerdotal­
Vé, emado, al encuentro... , etc. mente, con las siguientes palabras:
"Dios os bendiga y conserve, os ilu­
Los que te despojaron serán despojados, los que te
aborrecen serán aborrecidos. Dios. se alegrará contigo, mine y prodigue la gracia, os observe
cual novio con su amada. con misericordia y otorgue la paz."
Vé, amado, al encuentro... , etc. A continuación, cual si el hogar se
viese visitado por ángeles tutelares,
Te extenderás a derecha y a izquierda, y a Dios la familia entona a coro el cántico
glorificarás; junto al Mesías, grande será nuestro re­ titulado Shalom Aléijem, "la paz
gocijo y contentamiento. sea con vosotros, mensajeros de la
Vé, amado, al encuentro... , etc. paz, ángeles de la guarda, heraldos
celestiales ... ".
Ven en paz, corona del esposo, con alegría y rego­
cijo, ven hacia los fieles hijos del pueblo predilecto; El amor conyugal cobra nuevos·
ven, amada, ven, novia. bríos por virtud de la festividad, y
Vé, amado, al encuentro ... , etc. el padre entona en loor de su con­
sorte, símbolo de la virtud femenina, el capítulo del libro
de los Proverbios (XXXI, 10­31) que comienza:

"Mujer valiente, ¡quién la hallará ! Porque su estima sobrepuja


ventajosamente a las piedras preciosas. El corazón de su marido en
ella está confiado, y ·no le faltará· sustento. Le brinda siempre el bien
y nunca el mal, todos los días de su vida".

28
29
TRADTCIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS SHABAT

El Kidush Siete son las personas que se llaman para la lectura


La familia se sienta a la mesa para escuchar el Kidush. de la T orá en el oficio del sábado. Se sigue un orden
El Kidush, santificación del día, expresa la gratitud fijo: primero viene un Cobén ( descendiente de la fami­
de Israel a Dios por el hecho de que con su benevolencia lia sacerdotal de Aarón) ; segundo un levita ( descen­
haya dignificado al pueblo de Israel, tributándole el sá­ diente de la tribu de Leví) ; después sin orden fijo otros
bado sagrado, recuerdo de la creación y de la liberación israelitas, que no son ni Cohanim ni levitas. La persona
de Egipto. La creación es el comienzo de la existencia llamada en último término a la Torá en sábado, se llama
humana; con el éxodo de Egipto se inicia la historia de Maftzr ­el que termina­, y la parte que se lee de los
los hebreos como pueblo. · Profetas se denomina Haftará: conclusión. El que ha
El padre pronuncia el Kidush sosteniendo en la ma­ sido llamado para la lectura de la Torá pronuncia tan
no una copa de vino, del cual participan todos ­los miem­ sólo las bendiciones correspondientes, mientras que el
bros de la familia. No habiendo vino, se hace el Kiausb baal coré ,:. lee un párrafo de la Séfer Torá, o sea rollo
sobre dos jalot. Después de esto, el baal babáyit, el due .. de la ley. Antiguamente, también esta lectura estaba a
ño de casa, corta las jalot y las distribuye de a . trozos cargo del que era llamado al estrado. Hoy, esa demos­
espol�oreados con sal, y cada uno de los comensales pro­ tración de capacidad se hace únicamente cuando el ju­
nuncia la Motsi, o bendición del pan. dío, cumplidos los trece años, es honrado por primera
vez en su vida con la aliá, es decir, "subir al estrado".
Oficio del sábado en el templo La costumbre de leer también un capítulo de los Pro­
fetas durante el oficio del sábado data de épocas de per­
El sábado se distingue por servicios religiosos en el secución, en que la práctica del culto hebreo estaba pro­
templo, donde a las plegarias de la mañana se añade la hibida; para evitar el manejo ostensible de la pesada
or��1�n de Musa/ (añadidura), que corresponde al sa­ Séfer Torá, se limitaban los judíos a recitar de memoria
orificio suplementario que se hacía los sábados. Parte algunos pasajes de los Profetas.
integra�te d�l oficio de �a mañana es la lectura de pasajes
de los cmco libros de Moisés y de capítulos escogidos de los Manjares tradicionales
Profetas.
Veamos ahora cómo la mesa denuncia el carácter ex­
El capítu�o que se lee en un sábado se llama sidra, y
traordinario del día. Desfilarán por ella manjares. tradi­
s� lo denomina con las palabras con que comienza, por cionales, a los que la leyenda urdió incontables simbo­
ejemplo: "Noei", "Le] Lejá", etc. La terminación de la
lismos.
lectura completa de la T orá * y la iniciación del nuevo
Entre los platos característicos es preciso mencionar
ciclo se realiza en la fiesta de Simjat Torá.
el pescado preparado de un modo peculiar y condimen­
• Torá: enseñanza sagrada. Llámase así al Pentateuco. • Persona encargada de la lectura pública de la Torá en los oficios religiosos.

30 31
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS SHABA.T

tado de una manera distintiva. Ya en los tiempos anti­ tre la santidad del Shabat y la prosaica trabazón de tareas
guos, durante la vida nacional en Tierra Santa, se le había de los días hábiles, se oficia la ceremonia de la Havdalá,
atribuído a ese alimento una significación simbólica: la palabra hebrea que significa separación.
fertilidad del hogar, la perpetuación de la familia a través Después del servicio re­
de los descendientes. En el anecdotario de la era talmúdica, ligioso en el templo, la
el manjar preparado a base de pescado se convierte en familia se reúne alrededor
tema predilecto de hazañas milagreras. del dueño de casa; frente
Otro manjar característico, que hasta fue cantado por a él, sobre la mesa, se ha­
poetas como Heine, es el chólent, voz derivada posible­ lla un plato con una copa
mente del francés chaud, en razón de cocerse en el horno llena de vino, un cofreci­
caliente durante largas horas. llo con especias ( canela o
Por último, es digno también de rnencion el budín clavo de olor), y una ve­
sabático, generalmente conocido por el nombre de kúguel, la trenzada. El padre pro­
derivado del alemán Kugel = bola. nuncia la berajá sobre el
vino, sobre el perfume de . ,
Cánticos las especias y sobre el fue­ ' . .
Mas no son sólo los platos tradicionales los que con­ go, terminando con la alabanza de Dios por haber d1�tm­
fieren a la comida del sábado ese carácter festivo: la mú­ guido entre lo sagrado y lo profano, la luz y la oscuridad,
sica pone también su nota jubilosa. Entre plato y plato el sábado y los días de trabajo.
se oyen las cadencias de las zemirot, que los miembros de
la familia entonan alegremente. lnterpretacián de los sÚnbolos
Son éstos unos cánticos de gracias, que en cada país El vino, la luz de la vela y los besamim o especias, son
se visten con diferentes melodías ( nigun), y cuyo texto símbolos que admiten muchas interpretaciones. La copa
varía según sean entonados en la víspera o en las distin­ de vino en esta ocasión no representa la alegría, sino la
tas comidas del sábado. copa de la ayuda divina que se invoca. El vaso debe estar
lleno hasta los bordes, significando así una semana de
Despedida del sábado
abundancia y prosperidad. La vela encendida representa
El sábado toca a su fin. En el firmame�to se distin­ la esperanza de que la nueva semana traerá luz y felici­
guen ya tres estrellas medianas, y con ellas inicia su vida dad; y el aroma de las especias que inhalamos nos inunda
la nueva semana. El sábado pertenece al pasado: pero si como un perfume de la santidad del sábado.
solemne ha sido el acto de su recepción, solemne :será Otra explicación de la ceremonia de la Havdalá es la
también su despedida. Para simbolizar la diferencia en­ que sugiere el Dr. H. Pereira Méndez. Según ella, el obje­
32
TRADICIONES Y COSTUMBRES lUDÍAS SHABAT

to de ese acto es el de consagrar los cinco sentidos para Dentro de los hogares ·se cumplen todas las tradiciones propias. del
día. Cuando llega la hora de los oficios religiosos, compactas multitu­
su uso 'respectivo durante la semana. Así, "saboreamos" des acuden a los templos. .
el vino, "olemos" las especias, "sentimos" el calor del Por la noche, grupos animados recorren las calles, y en �l aire
fuego, "vemos" todos esos símbolos, y "oímos" las pala­ resuenan jubilosas sus canciones y pláticas. Algunos pasean simple­
bras de las bendiciones. mente otros se encaminan a sus clubes o a: casas amigas, pues en tales
noche; se realizan reuniones literarias y musical_es. .,
Una hipótesis más histórica supone que los motivos Todas las actividades espirituales tienen amplia expansion durante
para introducir las bendiciones de las especias y la luz el sábado. Pero los festejos culminan en el Oneg Shaba·t (plac_er_ 1el
son .los siguientes: en tiempos antiguos, la comida prin­ sábado) ceremonia instituida hace algunos años gracias a la micra­
cipal se servía al ponerse el sol. Luz e incienso quemado tiva del' eminente poeta hebreo J. N. Bialik. Unas horas ante� �e la
esta del sol la niultitud se va congregando en lugares públicos,
eran los elementos esenciales de un festín. Mas como en pu , . . ' , d o
donde la despedida del sábado v� a a d q:1mr �s1 un c�racter. _e ,c ­
día sábado estaba prohibido encender fuego, se adoptó munión popular. Conferencias, Justas literarias, canciones jasidicas
la costumbre de gozar de las especias y de la luz tan y jalutsianas llenan las horas, hasta que llega el mo�ento, de celebrar
pronto como era lícito hacerlo, es decir inmediatamente la Havdalá. Ninguna ceremonia, quizás, comp�ndia ma; completa
después de terminado el sábado. y exactamente los múltiples significa��s y m?v�es. del sabado: des­
canso físico, recreo espiritual, superac1on del individuo.
Al pronunciar las palabras: "El que distingue entre la
luz y la oscuridad", que figuran en la bendición, hay
quienes extienden las manos hacia la luz encorvando los
dedos, 'para simbolizar la oscuridad que queda encerrada
en el hueco de la mano, y la luz de afuera.
Como festejo final, la familia entona la canción de
Eliyahu Hanaví (profeta Elías), que vive en el alma judía
como un numen; y luego el Haméudil, himno a la gracia
y ayuda de Dios para la semana que comienza.

El sábado en Israel

En Israel, tierra del renacimiento judío, la observación del sábado


es rigurosa en toda la población.
Desde muy temprano en la tarde del viernes las tareas se interrum­
pen, el tránsito público se suspende, y el ambiente adquiere la tran­
quilidad característica de los días santos.

35
34
(

EL SABADO
EN LAS
LETRAS JUDÍAS
1

EL DÍA SÁBADO SEGÚN EL


TALMUD Y EL MIDRASH >:·

I.
DICE Rabí Y ojanán a nombre de Rabí Siro.eón ben
Yojay: Todos los precept,os que Dios ha dictado a los
dictado .públicamente, con excepción del precepto
judíos los ha
relativo al sábado, que \es ha encomendado con sumo recato.
"Entre mí y los hijos de Israel constituirá
Según está dicho:
un símbolo eterno."
II. Dijo Dios todopoderoso a Israel: Si lográis observar
el sábado, lo equipararé a la observancia de todos los demás
mas si Io profanareis, lo ccnsideraré como
preceptos de la Torá;
si hubierais t.ransgredido todos los preceptos.
111. Dijo Rabí Berejia a nombre de Rabí Hiya bar Aba:
El sábado no ha sido dado sino 1para el placer. A lo que re.puso
Rabí Hagui a nombre de Rabí Samuel bar Najman: El sábado.
no ha sido dado sino con fines de estudio. Y en verdad no
existe contradicción entre uno y otro. Rabí Hiya s.e refiere.
con lo dicho, a los estudiosos que durante todos los días de la
semana se afanan en el saber, mas llegado el día sá'bado, ese

• Glosa talmúdica.

37
TRADICIONES Y COSTUMBRES fUDiAS SHABAT

afán se torna en placer. Por su parte Rabí Najman alude con "Tenéis razón", contestó el Dios bondadoso. "Os resarcire
lo dicho a los obreros que durante toda la semana trabajan y a vosotros los pobres, de esta injusticia, en el día santo de la
llegado el sábado se dedican al estudio. semana. El viernes de noche, al terminar el Lejá Dodi, toda
IV. Está dicho en la Biblia: "Y los vio en su padecer." la congregación en el templo se da vuelta hacia la puerta. En
Había visto que no tenían descanso; fuese Dios al Faraón di­ este momento vosotros los m.enos acaudalados estáis de golpe
ciéndole: el esclavo que carece de un día de descanso por en la primera fila, y los afortunados y distinguidos están detrás
semana, está amenazado de morirse; éstos son tus esclavos y si de vosotros, en los últimos bancos."
no les concedes un día de descanso, morirán. A lo que repuso
el Faraón: "Ve y haz lo que dices." Fuese y ordenóles el día
sábado para el reposo. EL DÍA SÁBADO J. N. füALIK
( 1873­1934)

LOS DOS ÁNGELES DEL SÁBADO (LEYENDA).


E L sábado es la creación más genial del espíritu judío; quien

e UAND� volvemos �el templo a nuestra casa .en la víspera


del sabado, dos angeles nos acompañan, uno bueno y
alcanza a percibirlo, haga de cu.enta que ha percibido en
ese instante el sentido d.el pueblo judío.
El sábado es uno de los siete días de la semana. Pero, de
uno malo. Entran con nosotros a nuestro hogar. Si la mesa pronto, .ese día cobra una característica nueva, distinta; quie­
está puesta para el sábado, y las velas iluminan la casa, el án zel nes lo celebran experimentan una mutación interior. Vistp
bueno die.e: "Tan serenos como el de hoy deben ser todos los desde fuera, adquiere una luz diferente. El sábado encierra
días de la semana." uno d.e los fundamentos de la prosa que se convierte en poesía:
Y el ángel malo, cont,ra su voluntad, .pronuncia: "Amén." el hombre ex.presa algo que de súbito transforma a su propio
Pero si la habitación está sombría, desaliñada y fría el contenido en poesía. Si creéis que la diferencia entre la .prosa
ángel malo dice: "Tan oscuros y tristes como el de !hoy serán y la poesía estriba .en algo mecánico, en algo más perfecto, en
todos los días de la semana." una diferencia de gradaciones, o que la ·poesía supone una
Y .el ángel bueno, a pesar suyo, se adhiere con: "Amén." categoría superior, en tal caso estáis equivocados. La poesía
implica una atmósfera diferente que nada tiene de común con
la prosa. Del mismo modo, la festividad no consiste en un día
SÁBADO ( CUENTO POPULAR) • cualquiera que alcanzó mayor perfección, sino en un día com­
pletamente distinto. Ese secreto se le ha revelado a Israel ple­
UN día n�estros pobres se quejaron ante Dios: "Oh, Señor, namente: es el secreto de la santificación de las cosas, la santi­
ficación ·de la vida. Ese misterioso s.ecreto trascendió de nuestro
nos olvidaste cuando se repartieron los bienes materiales
Más aún, haces t_ambién distinciones entr.e ricos y pobres en pueblo para pasar al patrimonio de la cultura humana univer­
el templo. Allá los ricos ocupan los primeros :bancos, .pero sal. Algo análogo es lo que acontece con este pequeño territorio
�os.otros!os desheredados, estamos sentados o parados en las denominado Erets Israel, el cual ha llegado a ser santo no sola­
últimas filas. ¿Es que no hay justicia en este mundo?" mente para nosotros los judíos, sino para todos los pueblos

38 39
TRADICIONES Y COSTUMBRES !UDÍAS SHABAT

civilizados. Esa su dominación de Tierra Santa le ha sido sin embargo, tengo la seguridad de que volverá finalmente a d�s­
otorgada, por cierto, en razón de diversos hechos históricos; pertar en nosotros este sentimiento, y que a_ I� larga volvere­
mas precisamente en ello reside Jo misterioso: un diminuto mos por el camino andado para tornar a percibir en las_ ,peq_ue­
rincón de la tierra, análogo a muchos otros parajes, que de ñas cosas grandes sentidos, sentidos que encierran el misterioso
pronto se convierte en tierra santa, con interés ,particular para poder de convertirse en fuerzas inmensas.
todo d mundo.
Es el mismo arcano el que preside la santidad del día sábado,
insqituido por el pueblo judío. Verdad es que también otros EL SÁBADO MÉNDELE MoJER SFORIM
pueblos tienen su día de descanso, pero en el fondo no hacen (1836-1917)
sino imitar al sábado judío ­mas sin lograr elevarlo a la ·r
jerarquía de santidad. Es de esta manera como pudo esta .pe­
queña franja de tierra resguardar su santidad. Y nuestro pue­
blo, en el t;ranscurso de sus años de destierro, también supo
E RES un misterio ¡ oh, tú, pueblo mío! Pueblo mísero_ a l�s
ojos de los pueblos que te desconocen. E�es un, rmsterio
,para ellos, ,por la angustia de tu alma, por el duro �fan de tus
conservar hábilmente esa santidad secreta; por eso hoy, los que manos en los seis días hábiles de la semana, y la inmensa, la
venimos a revivir a nuestro pueblo debemos y sabremos reno­
infinita alegría que te anima en los sábados y días festiv?s.
var ese misterio y su secr.eto poder.
Misterio por tu vivienda precaria y ruinosa de todos los _d1as
Cierto es que la santificación de la vida fue uno de nuestros
y el boato de tus días festivos. Eres siervo y rey al rrusrno
propósitos hasta en los días más ordinarios de nuestro Galiut �­,
tiempo. Eres pobre y opulento a la vez. Estás desn�do Y ara­
bien que no siempre fuese un ·propósito consciente. ¿No es viado simultáneamente, hambriento y harto, aborrecible Y atra­
acaso también una maravilla que en medio de los desventura­
yente, odioso y simpático a un tiempo, como las tiendas de
dos días del Galut hayamos conseguido producir figuras de Kedar y las residencias de Salomón. Un arcano ,para los pueblos
gran 'talla, y hasta santos? En medio de la inmundicia púdose
que te ignoran, tal eres, pueblo mío. Pero qui�n es_ pruden�e Y
crear santas figuras, ejemplares sublimes que cuidaran de la sabio puede aprehender el fondo de tu corazoo. El hallara la
pureza de la vida judía; y en verdad esa criatura es mucho solución a ese enigma que es tu .esencia, ese enigma que es la
más grande que lo que pudiera imaginar ella misma. No existe ;azón de tu devota fidelidad a Dios y sus preceptos. Solamente
límite para ese cont;enido del ser que ordinariamente es llamado bebiendo en las fuentes d.e ese orden de salvación .puede olvidar
'hombre; ocurre a menudo que 1pequeñas cosas cobran, fantás­ el judío su miseria; sólo ese río. de d�leit.es p�ede ahoga� s�
ticas ,proyecciones a los grandes ojos.
Nunca debemos olvidar que el derecho y privilegio de san­
pesar y tristeza. Sólo así le es dable olvidar sus sinsabores.u:01­
camente con entereza y presencia de ánimo le es dable sac�dirse
tificar la vida fo hemos conquistado a base de inmens.as penu­
0

de encima .el polvo de sus miserias, para que _su alma aten�a Y
rias; cuidémonos, 1pues, de tenerlo en menos. A veces me parece doliente pueda experimentar la dicha de la vida como beatitud
que nos olvidamos de ese privilegio y, lo que es peor aún, que
eterna.
hemos desechado ese momento de elevación en nuestros actos. Todo el afán del judío en los días de la semana está consa­
Estamos llevando demasiada contabilidad en nuestras acciones;
grado al sábado; todos los esfuerzos y, cavilaciones de los días.
" Destierro, diáspora. ordinarios son para las horas iniguales <le sus días festivos, sus­

40 41
SHABAT
TRADICIONES Y COSTUMBRES fUDÍAS

tancial objetivo de su vida, y anhelo repetido sin cesar. A ellos ­Lleva una libra de velas a la sinagoga ­díjole el Baal
convergen todos sus anhelos y en ellos encuentra la hora de Shem­e­, y enciéndelas en honor del Sábado; ése será tu
solaz y consolación ,para su alma atormentada y su ser atribu­ castigo.
lado. En los días hábiles el judío no .es más que un mísero Pensando que su declaración no había sido hien escuchada,
gusano en estado larval; .pero en la víspera del sábado y de todo el hombre repitió apremiantemente su pedido. Como viera
otro día festivo rompe la costra larval y la crisálida del judío se que el Maestro se mantenía .en su indulgente sentencia, el peca­
convierte de pront;o en mariposa aleteante, en un ser de alma dor le confesó qué castigo severo habíale fijado anteriormente
sublimada, llena de sentimientos purísimos, y un si es, no es de Rabí Miguel.
aliento sacro se agita en su interior. Los ecos del Sinaí, los true­ ­Haz como te digo ­insistió el Baal Shem­; p.ero dile a
nos de la hora en que oyera .por vez primera los mandamientos Rabí Miguel que debe venir a la ciudad de Chowstaw, donde
divinos se conjugan en su alma como música de esf.eras que guardaré el Sábado próximo.
repercuten hasta los horizontes terrestres, hasta las fronteras Con el corazón aliviado despidióse del Maestro el p.enitente.
celestiales: "Yo soy tu Dios, el que te libertó de Egipto" ... ,El sábado siguiente, mientras el Rabí Miguel viajaba hacia
Chowstaw, se rompió una de las ruedas de su coche y no
tuvo más remedio que continuar el trayecto a pie. Diose
tanta prisa como Ie fue posible, pero así y todo cuando llegó
EL CASTIGO SEVERO MARTÍN BuBER
a la ciudad estaba ya oscuro, y cuando traspuso el umbral de
( LEYENDA J ASÍDICA) (1878­1965) la casa en que moraba el Baal Shern, vio al Maestro que se
levantaba, vaso .en mano, .para pronunciar la bendición sobre
ELsevero
joven Rabí Miguel, el "Slócher", había impuesto un
castigo a un hombre que había profanado invo­
el vino.
El maestro se detuvo de golpe y dijo al hombre que se
lunt,ariament.e el Sábado. Pues ocurrió que viajando hacia la 'mantenía todo confundido ante él: "Buen Sábado, hombre
ciudad rompiósele el carro y hubo de hacer el final del tra­ li:bre de pecado. No has .probado .el pesar del pecador, y no
yecto a pie; mas por mucho que se apurara en la caminata has sentido nunca en tu alma su congoja; así te fue posible
no consiguió llegar a la ciudad ant.es que hubiese comenzado administrarle tan rigurosa s.entencia. Ahora prueba el pesar
el Sábado. del pecador. Buen Sábado te sea dado, pecador."
El hombre trató por todos los medios de cumplir la rigu­
rosa :pena que Ie fue impuesta, pero pronto se convenció
de que sus fuerzas flaqueaban, que su salud desfallecía, y
finalmente que sus mismas facultades mentales se estaban de­
bilitando. En eso enteróse de que el Baal Shem '}, en su jira
por el .pais, paraba en un lugar cercano. Juntando coraje el
hombre se dirigió al Maestro y le suplicó que le fijar� un
castigo que lo redimiera del pecado cometido.
• "Rabí de la Buena Fama", apodo del fundador del jasidismo.

42 43
LAS FESTIVIDADES
SU SIGNIFICACIÓN

el sábado, también las fiestas son días de edifi­


C
OMO
cación espiritual y de descanso físico. Pero se dis­
tinguen del sábado en su carácter fundamental. El sá­
bado es un monumento que conmemora la creación del
mundo; Israel guarda el séptimo día como fiesta univer­
sal para toda la humanidad. Las festividades, en cambio,
fueron instituidas como recuerdo de la merced divina
que se manifestó en los destinos del pueblo de Israel. Por
eso los Y amim T ovim, "días buenos", son fechas nacio­
nales de Israel que expresan su unión con Dios y su obli­
gación de servirle.
Las fiestas judías son de dos categorías: alegres y auste­
ras. En la primera entran Pésaj, Shavuot y Sucot, las cua­
les traen cada año a nuestra memoria el recuerdo de la

45
TRADICIONES Y COSTUMBRES /U DÍAS
-
LAS
-
FES T l V l DAD ES

bondad divina, demostrada en tres ocasiones: el Éxodo, Las épocas de cosecha eran generalmente motivo para
la promulgación de los diez mandamientos y la feliz tra- que el campesino hiciese una peregrinación al Templo, a
vesía del desierto. Se comprende que esos días sean jubi- fin de ofrecer sus primicias al Dios único, que había
losamente celebrados. - conducido a sus padres a ese país de abundancia. En
El otro grupo de festividades se denomina Y amirn. No­ Pésaj, o Jag Haauiu, esto es, fiesta de la primavera, lle-
raim, o sea "días austeros". Tales son Rosh Hashaná y gaban con los haces de cebada; en Shavuot, Jag Hakat­
Y om Kiirur, No evocan, como las anteriores, aconteci- sir, o fiesta de la cosecha de verano, con los dos panes
mientos históricos de Israel; están enteramente dedicados de trigo; y en Sucot, Jag Haasi], fiesta otoñal de la ven-
a poner al judío en comunión íntima con Dios y con dimia, de la cosecha del olivo y de los frutales, solían
su propia conciencia, a promover en él el recuerdo de concurrir trayendo un ramillete de diversas plantas.
sus deberes para con Dios y con los hombres. De ahí que Aunque por largos siglos la comunión del judío con
sean fechas de celebración más severa: en ellas nos entre- el suelo palestino estuvo interrumpida, en las ceremonias
gamos al examen de nuestra conciencia, al arrepentimien- y ritos se mantiene vivo hasta hoy ese apego al terruño.
to ( tesbuuá¡ , a la purificación de nuestra vida moral. El significado que las Shalosh Regalim tenían como
Para cada fiesta existe un libro de oraciones, el Májsor, relación del hombre con el suelo, recibió un aporte com-
palabra hebrea que significa ciclo o período. plementario de la historia. Así, Pésaj se convirtió en
fiesta de la libertad; Shavuot en fiesta del Decálogo, y
Sucot en fiesta recordatoria de la feliz travesía del de-
Fiestas de peregrinaje sierto arábigo.
Pésaj, Shavuot y Sucot se llaman también Shalosh
Regalim, las tres fiestas de peregrinaje. Sentido histórico
En épocas antiguas, todos los hombres de Palestina
"Las efemérides judías constituyen etapas determinadas en la his-
acudían durante esas fiestas al Templo de Jerusalén, pa- toria eterna de nuestro pueblo, y con su celebración renovamos, año
ra agradecer a Dios por los frutos que habían recogido. tras año, la vida de nuestros grandes antepasados. El sábado empieza
Y no llegaban con las manos vacías: "Tres veces cada por revivir el recuerdo de la creación de la nacionalidad y concluye
año parecerá todo varón tuyo delante del Eterno, tu por vincular ese hecho con la emancipación de Egipto; la fiesta de
Dios, en el lugar que él escogiere: en la solemnidad de Pésaj rememora nuestra independencia nacional, la primera, la que
ocurre simultáneamente con la evacuación de Egipto; [anucá evoca
los ázimos, en la solemnidad de las semanas y en la so­ nuestra liberación de manos de los invasores de nuestra tierra; Sucot
lemnidad de las cabañas. Y no parecerá vado delante de trae a la memoria los años del largo vagar junto a las puertas de la
Dios. Cada uno con el don de su mano, matnat yad, patria; Shavuot conmemora la iniciación de la vida cultural de
conformé a la bendición del Eterno, tu Dios, que te hu- nuestro pueblo eterno; el Nueve de Ab recuerda nuestro desastre y la
biere dado". (Deuteronomio, XVI, 16-17). pérdida de la libertad nacional. ..
46 47

J
• TRAD!CIONES Y COSTUMBRES !UDÍAS
t
ta la misma ilusión: Dios, que con su misericordia salvó 1J PÉSA/

eso se llama Zemán [erutenu, es d ecir,


· .rrec h a d e nuestra
una vez a su pueblo, querrá salvarlo otra vez.
Pero esta fiesta tiene, junto a su contenido histórico,
11 l iberación.
un sentido relacionado con la naturaleza. Pésaj es tam- ' En �na época ,en que primaba la barbarie, en que la
bién la fiesta de la primavera. Resulta, pues, doble- humanidad carec1a de cultura e ignoraba la justici 1
judí · 1 ra, os
mente auspiciosa, ya que conmemora dos transforma- d
d 10� se eman�1paron e la esclavitud egipcia por obra
ciones felices: la del esclavo en individuo libre, y la del e D10s y acción de Moisés, y empuñaron, antes que
suelo desnudo y aletargado en campo lleno de vida y
floración.
Pésaj constituye uno de los dos jalones principales que
dividen el año tradicional judío. Desde semanas antes,
el ánimo se predispone para la festividad que se avecina,
y parece aspirar, cada vez más hondamente, el hálito de
gozosa esperanza que ha de envolver en breve a toda la
comunidad.
Dentro de los hogares reina una actividad inusitada.
Pés­aj implica, por sus preceptos, una revolución en los
dominios del ama de casa: vajilla, manteleria, enseres de
cocina, todo ha de andar en danza en los días previos a
la festividad; condimentos y vinos especiales han de ser
n�di:, 1�, antorcha de la libertad. Como lo expresa la
preparados, la provisión de ázimos asegurada. T ales pre- B�?lia: . Tened memoria de este día, en el cual ha-
parativos requieren varios días; pero cuando el calendario
b�1s salido de Egipto, de la casa de servidumbre; pues
anuncia: 14 de Nisán, Erev Pésaj (víspera de Pascua), Dios os ha sacado de aquí con mano fuerte" (E' d
la casa toda parece tocada por la misma varita mágica XIII, 3 ) . · xo o
que ha puesto un alma nueva en cada uno de sus po-
Pésaj se, �efobra el 15 de Nisán. Tan fausta es esta fecha
bladores. que en mento a ella el mes de Nisán figura como pri
e I 1 d · f . unero
dn e ca en ano estivo judío. La festividad se prolonga
urante ocho días.
Fecha histórica
D� ello�, los dos primeros y los dos últimos son yamim
Pésaj equivale, para el judío, a su fiesta de indepen- Tov�m, días festivos, y los cuatro que promedian se de-
dencia nacional; se celebra en recuerdo del Éxodo, pri- 1:omm�n [ol H�moed, o sea de media fiesta. En ese pe-
mer pilar de nuestra emancipación como pueblo. Por n?�do intermedio, los trabajos indispensables
están per-
miti os.

51
P ÉSA¡
TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS

al sacerdote del omer, medida fija de cereal recién cor-


Otra reminiscencia histórica aparece unida al nombre tado.
mismo de la festividad. En efecto, el significado de la En_ t��mpos. del primero y segundo Tiemplo, Pésaj se
es "pasar por encima"; y según la inter-
palabra Pésaj convirtio en fiesta de peregrinación. Todo aquel a quien
pretación tradicional, se refiere al cordero pascua�,. �e era, dado hacerlo,. se dirigía desde su lejano hogar a Jeru-
acuerdo con lo dicho en el Pentateuco: "Es un sacrificio salen, para hacer en el Templo su ofrenda y asistir a los.
de Pésaj para el Eterno, el cual- pasó las casas de los oficios religiosos,
( Éxodo, XII, �7_) , c�an,do
hijos de Israel en Egipto" E_ste c�rácter de fiesta primaveral aparece también en
hirió a los egipcios y salvó a los primogemtos J�d1os l� liturgia de P�saj. Junto a las evocaciones históricas,
de la décima y última plaga con que había sido castigado figur� la plegaria del rocío; avecínanse ya los días de
ese país. - calor mtenso en que la tierra estará reseca y cada planta
Los primogénitos israelitas acostumbran ayun�r, en el aguardará del cielo la dádiva de agua.
día de Erev Pésa], víspera de Pésaj, el 14 de Nisa1�, en El sábado de Pésaj se da asimismo lectura al "Cantar
recuerdo del peligro a que estuvieron expuestos los primo- de los Cantares", Shir Hasbirim, de Salomón. Sus mara-
génitos de Israel en Egipto. v_illosos ve�sículos recuerdan la belleza del paisaje pales-
tmo en primavera; nos· llevan hacia sus prados verdean-
Fiesta primaveral tes Y evocan la transformación milagrosa que sufre la
naturaleza toda: "Ha pasado el invierno, la lluvia se fue,
El mes de N isán coincide con la primavera en Israel. Y�, reaparecen las flores en la tierra, el tiempo de la can-
Pésaj, fecha histórica que se celebra el 15 de �ste mes, cion ha llegado".
es llamada también Jag Haauiu, o sea, precisamente,
fiesta de la primavera. Esta festividad sella el vínculo del El cordero pascual
la natura1eza y exterioriza su vocación
pueblo judío con
campesma. Un� de las 1cer_emonias pascuales que se observaban en
En la Erets Israel de antaño, Nisán marcaba el co- la antigua Palestina, era el sacrificio de un cordero en
mienzo de la siega de cebada, acontecimi,ento dé máxima �e�oria d�l sacrificio similar que cada familia j�día
importancia para un pueblo �
e clu,siva�en_te agrícola Y h_ic1�ra la víspera de su partida de Egipto. Este acto cons-
era entonces el Jud10. Siguiendo los pre-
ganadero como ntura una de l�s prácticas más solemnes del Templo.
acostumbrábase que en toda opo�t�-
ceptos de la Biblia, Cada P:regrm� que llegaba a la Ciudad Santa para esa
nidad en que el hombre recibía algo para su beneficio, f�cha, trai� consigo un cordero, quién de su propia ha-
entregara una parte al sacerdote, como ofren�a a Dio�,
b1;nes
cienda, qu1�n adquiriéndolo en el mercado de Jerusalén.
a quien debe hacerse partícipe de todos los reci- Los peregrinos eran admitidos al Templo en grupos, y
bidos. En Pésaj, pues, recogida la cebada, se hacia entrega
53
52 \
-
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS Pi:SA.f

-mientras se procedía al sacrificio de sus animales, Y el a aquel momento de trascendencia mundial en que,. ha-
sacerdote cumplía los diversos ritos, los levitas e.nto1:1-aban cia medianoche, un pueblo entero, con sus mujeres, sus
los Salmos acompañados por instrumentos musicales. niños, y hasta sus rebaños, conducidos por la voluntad
Terminada la ceremonia, cada cual retiraba su corde- divina encarnada en Moisés, salió tan apresuradamente
ro, que ,era luego asado directamente sobre el fuego Y del Egipto que la masa preparada para faenar el pan no
,, .consumido en la cena familiar. tuvo tiempo de fermentar. La matsá, larma anyá, el pan
de la privación, al mantener despierto en cada judío el
recuerdo de tiempos de opresión en Mítsrayim, lo induce
a no abusar nunca del poder, a velar por el derecho del
prójimo, a ayudar al necesitado. Justicia y bondad es lo
que infunde la matsá en la conciencia de las generaciones
judías.
Estos sentimientos tienen una exteriorización inmedia-
ta en una costumbre conocida con el nombre de Maót
[itim, o sea "monedas para trigo". Consiste en una co-
lecta que se realiza entre todos los miembros de la comu-
nidad, cuyo importe se entrega a los necesitados para la
adquisición de matsot y otros elementos esenciales para
la celebración de Pésaj.

Los ázimos "Kásbern"


" ... por tanto, no comeréis leudado". "Por siete días, no se hallará lcuadura en
uuestras casas", (Éxodo, XII, 19).
(Éxodo, XIII, 3).
Esta interdicción bíblica promueve en el hogar judío
De este precepto deriva el rasgo más caracterí�tico de grandes transformaciones y complicadas tareas. Todo ras-
Pésaj: el consumo de los ázimos o matsoi, pan sm leva- tro de [amets, o sea alimento a base de cereales fermen-
�� . tados, debe desaparecer de la casa antes de la víspera de
La matsá, que durante ocho días reemplaza. al pan co- Pésaj y permanecer ausente durante los ocho días de su
mún, se prepara únicamente con harina .de _tngo Y agua. duración.
La presencia de la matsá, el p�n de la �isena, e1_: la me,sa En los hogares tradicionalistas esta medida se cumple
de Pésaj, lleva nuestro pensamiento a miles de anos atras, tan rigurosamente que cada rincón de las habitaciones

54 55

....

PÉSAT
TRADICIONES Y COSTUMBRES !UDÍAS

mas destinados a precisar más aún las indicaciones refe-


es aseado y ,examinado a fin de que no quede una migaja
rentes al ceremonial. Todas estas formalidades son de ex-
de jmnets. Todos los utensilios que han sido usados d�-
trema antigüedad y se basan en las prácticas seguidas en
rante el año, lo mismo que la vajilla y la loza, son �ust1-
tuidos por otros, especialmente destinados para la, fiesta: el Templo de Jerusalén y en la subsiguiente cena de
kásher le Pésaj. Algunos enseres caseros, platena, por Pascua.
Desde que el Segundo Templo fue destruido, Pésaj se
ejemplo, pueden ser usados en la Pascua siempre que se
los someta previamente al proceso de káshern. Consiste festeja solamente en el hogar, con participación de toda
éste en poner los uten- la familia. Es la oportunidad de las grandes cenas fami-
silios al rojo o sumer- liares: padres, 'hijos y nietos se reúnen para los festejos
girlos durante algunos pascuales, que se desarrollan alrededor de la mesa del Sé­
minutos en agua hir- der: cada uno tiene su parte en ellos, especialmente los
viendo, para hacer des- hijos.
aparecer el último resto No podía faltar, en esta fiesta que hace de todos los
de jamets que pudieran judíos una gran familia, un recuerdo para el desheredado
tener. o el extranjero solitario. La puerta de la casa permanece
Todas estas tareas de- abierta esa noche, y antes de sentarse a la mesa, el dueño
ben quedar terminadas de casa se asoma a ella y anuncia que todo aquel que
para el 13 de Nisán. En tenga hambre, venga y coma. "El que quiera celebrar el
esa noche, el dueño de Pésaj, que venga y festeje con nosotros."
. casa, candil en mano, El ceremonial del Séder tiene una antigüedad que se
recorre en compañía de otro miembro de la familia todos remonta a 2.000 años atrás, y sus formalidades abarcan
los rincones de la vivi•enda, depósitos, graneros, etc., exa- todo el curso de la cena, desde el primer plato hasta los
minándolos cuidadosamente y limpiándolos de todo ali- postres. Su liturgia está condicionada al precepto bíblico
mento fermentado, bedikat [omets. que dice: "Contarás a tu hijo en esta noche, diciendo:
e
Dios me ha sacado de Egipto".
Fiesta hogaráía
La Hagadá
El programa de las ceremonias de la fiesta hogareña
Se llama a los judíos el pueblo del libro. No es de ex-
las dos primeras noches de Pésaj se llama Séder ( en he-
trañar, pues, que el acontecimiento más importante del
breo: orden). Ese programa se halla detallado en las _pri-
meras páginas de la Hagadá, librito que se lee en esta fiesta principio de nuestra historia se haya perpetuado en un
monumento literario: la Hagadá, o sea narración. Libro
y que aparece casi siempre ilustrado con dibujos y esque-
57
56
PÉ'SA.J
TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS

de metal labrado o un plato de porcelana adornada con


modesto, pero el más popular de la literatura hebrea, pre-
senta en forma de antología un esquema simple e impre- dibujos alusivos. Sobre esta bandeja se hallan los símbolos
del Séder,
sionante del origen del judaísmo. Comienza retrocedien-
do hasta nuestros primeros antepasados y describe las vici- El hueso asado ­zeroa­ re-
situdes de los patriarcas y de las tribus hebreas en Egipto, cuerda el cordero que se sacrifi-
las plagas, y por fin el Éxodo, que se atribuye únicamente caba antiguamente en Pascua. El
a 1; ayuda de Dios. máror -las hierbas amargas- re-
En la noche del Séder, cada padre debe relatar a su hijo memora la amargura que experi-
la historia del Éxodo. Es así como se formó durante ge- mentaron nuestros antepasados en
neraciones esta tradición del Séder, de la Hagadá con Egipto, y se pretende que al
sus preguntas y respuestas, con sus himnos alegres y melo- gustar su sabor ingrato, cada co-
diosos, con sus discusiones sutiles y sus cánticos delicio- mensal se acuerde de los mo-
samente ingenuos. La Hagadá tiene que estimular el in- mentos ingratos que sus padres
terés del niño judío por el glorioso pasado de su pueblo, vivieron en aquella tierra.
familiarizarlo con los episodios de la liberación física y El jaroset es una mezcla de manzanas y nueces tritu-
espiritual de sus antepasados, e infundirle la fe y la espe- radas, canela y vino; su color evoca el del barro con que
ranza necesarias para enfrentar su destino de judío. los israelitas, durante su esclavitud en Egipto, preparaban
Aunque la práctica del Séder se remonta a épocas muy 1os ladrillos para la construcción de las fortalezas de Pi-
tom y Ramsés,
lejanas, los manuscritos más antiguos de la Hagadá datan
sólo del siglo XIII. Algunas de sus canciones, como la El huevo asado recuerda la ofrenda festiva, siendo ade-
]ad Gadyá, tienen apenas unos siglos de antigüedad. más un símbolo de duelo por la pérdida del Templo. Su
forma sugiere asimismo lo tornadizo de la fortuna, que
gira tan rápidamente: constituye por ello un consuelo
para el judío afligido por momentos difíciles, y una ad-
La mesa tlel Séder monición para el favorecido por la suerte.
Sobre la bandeja del Sé der se halla también un platillo
La mesa, aderezada con sus mejores accesorios, entre con verduras (perejil, lechuga, rabanitos) denominadas
los que no faltan los relucientes candelabros con sus velas carpás, y un bol con vinagre o agua salada. Al principio
encendidas, ostenta varios signos distintivos de la festi- de la cena, cada comensal tomará una porción de esas
vidad. verduras, y antes de llevarlas a la boca las remojará en el
Frente al lugar donde ha de sentarse el jefe de la fa- agua salada, como solían hacer nuestros padres en tiempos
antiguos.
milia, se destaca la bandeja del Séder, o sea una fuente
59

PÉSA/
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS

Otro elemento para la celebración del Séder, que aguar- almohadones. Se quiere significar así que ya no somos
da también junto al sitial del padre, son tres matsot, dis- esclavos que comen de prisa y de pie, sino hombres li-
puestas sobre la· bandeja o en plato aparte, y cubiertas bres, con derecho a tomar nuestras comidas cómodamen-
con un mantelito cuyos bordados reproducen a veces el te recostados, cual solían hacerlo los señores griegos y
texto de la bendición. romanos.
No falta ya más que una formalidad: verter el vino Comienza la ceremonia con el Kidusl», expresión de
en las copas, pues éstas deben estar servidas antes de sen- gracias por la festividad. Luego se sirven las corpés, que
tarse a la mesa; y reservar una copa llena para el profeta se acompañan con la correspondiente bendición "por los
Elías, el huésped invisible de las cenas pascuales.
frutos de la tierra". Toma entonces el padre las tres mat­
sot que tiene frente a él, rompe la del medio en dos pe-
El Séder dazos y reserva la más grande para distribuirla al final
de la comida, en calidad de postre, aficomán. Este acto
A la cabecera de la mesa, el padre preside la ceremonia. es seguido con gran interés por los niños, que hurtan y
Ocupa un confortable sillón, y se reclina sobre mullidos esconden el trozo de matsá para pedir luego su rescate
cuando el padre lo reclame al final de la comida.
Viene entonces la lectura de la Hagadá; comienza con
un himno de bienvenida y esperanza, al que siguen in-
mediatamente las Cuatro Preguntas, Ma Nishtaná. Co-
rresponde hacerlas al más joven de los comensales, quien
inicia así las discusiones del Séder. Las preguntas inquieren
la razón de los símbolos del Pésaj: a cada una de ellas con-
testa el padre narrando las etapas de la liberación de Israel,
y explicando de paso iel significado de aquellos símbolos.
En el curso de estas narraciones se intercalan himnos y
bendiciones, que todos los miembros de la familia cantan
al unísono.
Al final de esta ceremonia, después de lecturas, explica-
ciones y cánticos, se da comienzo a la comida. Bende-
cidas la matsot, de las que cada comensal se sirve luego
..
61
PÉSAf
TRADICIONES Y COSTUMBRt:S fUDÍAS

un trozo, se consumen las hierbas amargas, previamente Templo se manifiesta en el voto con que finaliza el Séder:
sumergidas en el jaroset. Y la comida sigue su curso. "Lesbaná habáa birusbalayim", o sea "el año próximo
Al final, llegado el mo- en Jerusalén".
mento de repartir el afi­
comán, el padre finge no
hallarlo y los niños lo ex- Himnos y cánticos
hiben entonces, recibien-
do en cambio un presente. Para amenizar el Séder, ya en épocas tempranas se
Esta costumbre, a la par añadió un número de himnos y baladas a la parte his-
que sirve para despabilar a tórica de la
los niños, que ya éabecean Hagadá. Fue
de sueño, recuerda las co- tal vez, al prin-
midas pascuales antiguas c1p10, una se-
en que, a guisa de pos- lección según
tre, se distribuía una por- el gusto de ca-
ción de cordero a cada comensal. da judío; pero
Durante el desarrollo del Séder, cuatro v·eces está pres- más tarde se hi- , 1/
cripto que debe beberse vino. Corresponden a las cuatro zo determinada
expresiones bíblicas en que se mencionan las promesas Y fija. Variaba en cantidad de una región a otra, siendo
hechas por Dios a nuestros antepasados al liberarlos de el rito ashkenazí el más rico en tales elementos.
la esclavitud egipcia. Con la bendición pronunciada so- Estas cancio-
bre la cuart� copa de vino termina la parte esencial y }A � � nes tienen un
universal del Sé der. Pero la sobremesa se prolonga con la � sabor encanta-
lectura de la segunda parte de 'la Hagadá, animada con � doramente pri-

& - •·
cantos e himnos. A esta altura del ceremonial se abre la mitivo: algu-
.·:�; · · · nas de ellas son
puerta para que pueda entrar el profeta Elias, cuya vi- ·,llv" V • '1 � "" 11�"� .
� mu y antiguas; , . ,
sita se ,espera en cada hogar judío; es ésta otra interpre- ,¡ 11 »,

otras, como Jad .,,¡:}__..;, •• 'r,


tación que se da a la práctica de abrir la puerta de las
casas en la noche de Pésaj. Dice la leyenda que Elías ha de Gadyá, tienen su origen en épocas más recientes.
anunciar la llegada del Mesías destinado a conducir a su En popularidad, ninguna de ellas, probablemente, puede
pueblo en su retorno a la Tierra Santa. Este deseo eterno compararse con la Jad Gadyá, compuesta en rimas in-
Y ardiente de vuelta al terruño y de reconstrucción del fantiles y que se canta al final del Séder. Es sin duda

62
PÉSAJ
TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS

alguna una ale- Jad Gadyá.


goría, cuyo sen-
tido fue objeto
de varias inter-
pretaciones. La
más común es
la que rige hoy,

:i
V .¡ 11 • • SOLO l
\tV «: y según ella se �

F J f b ) 1 ;) l ;) l. J
" � •

trata de un relato simbólico de la historia judía, con su # t f J J ¡ I J¡ 1 11


correspondiente moraleja: nadie escapa al castigo que Jad .gad - ya Ve- a-ta schun-ra ve· a- jal le-gad- ya
merece.
En la suce-
Coao
sión de animales
'll;#�; J JI J §dJMi Jlili;.b p p p I
'
y elementos que .Ji
se van devoran- jad gad- ya De· za - bin a-ba bi- tre zu- ze
:Jad gad-ya
do unos a otros
-lo cual cons-

t,#t 1J;11i1rJrfi1>1,�)bpJ.l I
SOLO 2 ·,. .
tituye el tema �a::IBll�IV �
de esta bala-
da-, el cabrito
Jad gad- ya Ve- a-ta kal-ba, ve-.na-schaj Ie-scbún-ra De' ·
representa a Isrnel (]ad Gadyá significa "sólo un cabri-
to"). El Eterno lo ha adquirido por dos zus"; las dos ta-

'n JJ .Ji ; 1w ! ; 1 J D
Coso ·
blas de la Ley. Pero el gato (Siria) se come al cabrito; el
perro que devora a su vez al gato repres·enta a Babilonia, � 11 1¡ � J;
que sucedió a Siria; el agua a Grecia, que devoró a Persia; a- ptl le- gad- ya Jad gad -.ya j.ad iad· ya De-
el buey a Roma, que sucedió a Grecia en el•dominio; el
matarife a los musulmanes, que quebraron el poder de
Roma; y el ángel de la muerte a las naciones europeas
que vencieron a los musulmanes.
za· bin a- ba bi- '• 'ere zu- zc Jad gad-ya.

• Moneda antigua.
TRADICIONES Y COSTUMBRES TVDÍAS PÉSA!

De esta suerte combaten las naciones, aniquilándose las Los judíos de Marruecos dan igualmente forma dramática a los
acontecimientos históricos recordados por el Séder. Terminadas las
unas a las otras, hasta que Dios restituye al fin el reinado ceremonias, tornan un hato sobre sus espaldas y corren a la calle,
..G�::i.i de la justicia en
exclamando como los judíos del Cáucaso: "De -esta manera salieron
el mundo y sal- nuestros antepasados del Egipto".
va a sus hijos de
la roano de sus
opresores. Co- Pésaj entre los marranos
mo expresión de
esperanza y de Resulta interesante saber que el Pésaj es festejado no solamente
fe en el Eterno, por los judíos, sino aun por los marranos de Portugal. Estos descen-
dientes de los judíos que ·se vieron forzados a convertirse al cristia-
nismo, observan el Pésaj de una manera particular.
Habiendo vivido durante varios siglos apartados de los centros
judíos, ignorando sus libros y hábitos, su cumplimiento de las prác-
ticas tradicionales tiene lógicamente que ser peculiar. Como se orien-
taban únicamente por el Antiguo Testamento, tal como aparece en
Pésaj en algunas cmnunidades orientales la Biblia latina de la Iglesia Católica, su interpretación del Pésa¡ sigue
siendo la de la época de los Reyes y Profetas. Ignorantes del calen-
Sumamente pintorescas son algunas costumbres incorporadas al desa- dario hebreo, celebran el Séder en la noche del décimosexto día a
rrollo del Séder por los judíos de ciertas comunidades; las más curiosas partir de la luna nueva de marzo. Consumen matsá, corno los demás
son las que se practican en el Cáucaso y en Marruecos. judíos, pero la parte más importante del Séder secretamente observado-
En el Cáucaso, los judíos observan el Séder senta1os en el s�elo. en sus casas es la comida· del cordero asado, tal como se hacía en,
Hombres y mujeres visten sus mejores galas; ellos ':2'h1ben en el cinto la antigüedad.
lanzas y pistolas; ellas aparecen adornadas con alha ps. y flores. <::ua�- Todos los participantes del Séder calzan zapatos de viaje y llevan
do en la lectura de la Hagadá llega el pasaje que invita a cada 1ud10 el cayado en la mano, exactamente como lo describe la Biblia.
a sentirse él también como libertado de la esclavitud egipcia, se pro- Otra costumbre característica de los marranos es la de golpear·
cede a una breve representación: el jajam, o rabino, que dirige el las aguas de un río con ramas de sauce, en recuerdo de Ía acción
oficio envuelve un pedazo de matsá en una servilleta, lo pone sobre similar con que Moisés separó las aguas del Mar Rojo.
sus e;paldas y da algunos pasos apresurados? diciendor "De esta ma-
nera salieron nuestros antepasados del Egipto, con sus amasad�r�s
sobre las espaldas". Terminada esta demostración del éxodo p_rec1p1-
tado un joven andrajoso y cubierto de polvo entra como sr fuese
un ;eregrino de la Ciudad Santa. Narra a sus correligionarios his�orias
de los sabios y santos que moran allí, les habla de las montanas -Y
sepulturas, y asegura que hay signos visibles �e la pronta llegada
del Mesías. Los otros judíos escuchan y suspiran profundamente,
diciendo: "Amén".

66
... -


PES AJ
EN LAS
LETRAS JUDÍAS

EL ÉXODO DE EGIPTO MloRAsH


( Glosa talmúdica)

• QUÉdeesabandonar
l
lo que pasó con los hijos de Israel cuando acababan
la tierra de Egipto?
Les pasó lo que a una paloma que trata de huir perseguida
por un halcón. Quiere meterse en una rendija. que vislumbrara
en una roca, para .eludir la .cruel persecución; mas de pronto
divisa en ella a una víbora, malvada y astuta. ¿Qué hacer?
No puede entrar al escondrijo en la roca, porque la víbora
la picará. Escapar volando, tampoco .puede, porque afuera la
está esperando .el halcón, listo para devorarla. ¿Qué hacer?
Temblando aletean sus alas ampliamente abiertas, y con amar-
gas quejas comienza a invocar al Señor del mundo para que
acuda en su socorro.
Lo mismo que a la palomita aconteció a los hijos de Israel
durante su huida de Egipto; delante de ellos el mar bravío, y
pisándoles los talones el cruel enemigo, que se acercaba de un
instante a otro ...
En esta oportunidad clamaron al Eterno, y Éste acudió y
los salvó.

69
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS
P t. S A f

LAS MATSOT DE REZI


v. RAKOUS año. ¿No has oído nunca cómo difaman nuestras. pobres
(C:Ontetnporáneo) matsot y sostienen que ponemos toda clase de cosas dentro
-y una libra �e ciruelas, ¿Lo anotaste, Motje? de ellas, y que no se pueden hacer sin una cantidad <le arti-
. . -Dame tiempo, Re�i -protestó Motje, mientras su mañas? Pues ahora todo el mundo podrá ver qué contienen
1,apiz iba garabateando labor10samente grandes letras hebreas y -cómo se hornean. Pienso invitar a todas las mujeres- del
en un pedazo de papel, pueblo a esta horneada, y se hará como se solía hacer años
dPero tienen que ser yómtovdik -insistió Rezi-· de atrás, cuando cada cual hacía las maisot en casa. Además,
m? 0 'iuehSchulho! no te dé de las comunes, Dios no lo '.per- perrni terne que te diga, Motje, que ya está todo arreglado
-;;i1tt ª ora, aªzucar: pongamos tres libras, y tien.e que ser y decidido. Mi hermana tiene todo lo que se necesita para
i;k. .ª p�ta �el terrón, Y tiene que tener el sello de yómtov­
' Y. ª em�s, un paquete de achicoria, y tiene que llevar
hacer matsot: la tabla, la fuente, el rodillo, todo. Pertenecía
a la familia d.e nuestro cuñado, que en ,paz descanse. Me va
una etiqueta rmpresa ene· , a mandar todas las cosas y ella misma hará aquí sus metsot,
dik Vál . _1ma, para d emostrar que es yomtoo­
game Dios, Motje, me preocupa pensar que un estú- como lo harán también la gente de Krenet. ·
p1.d.o como
. tu' pue d a rr
· Y traerme -Haz como te parezca -suspiró Motje--, pero Rezi, ¿no
algo de jamets u otra cosa
cua 1quiera. ·
pretenderás que yo cargue todo ese montón de cosas desde
, -Pero
. _ si te ne est a d o h acren
· do estas compras todos estos Hradec en el tiempo que me resta por vivir?
ul timos anos -murmuró Motje, -No tienes que cargar nada, Motje -explicó R:ezi-.
-;--Bue�o, media libra de mermelada yánuovdilc -conti- Caminarás hasta Hradec, pero volverás en tren. Yo iré a la
nuo Rez1- Los ni- ,
y h · . nos querran a l go para untar sus matsoi, estación a buscarte con una canasta y traeré todas las cosas
� ora, Motje, lo más importante de todo: diez libras d.e
h arma. yo misma. Pero sea como sea, Motje, por el amor del cielo
no compres la harina en el almacén de Schulhof. Dios sabe
-¿Harina•: -pre gun t'° Motje, · Y d e I asombro dónde ha conseguido Schulhof la harina yó­mtovdik, y aun
I' · R dejó caer el
ap1z-. ezi, no querrás decirme que piensas hornear bollos si la hubiera conseguido, no quiero ninguna de su casa. No
para Pésaj.
hay nada como estar a cubierto, y el único sitio en que mue-
-Bollos n?, sino matsot -contestó Rezi, mirando atenta- len harina realmente y&mtovdik es en el molino de Karasek,
mente a Motje para ver cómo reaccionaba a su anuncio. y el" rabino de Hradec está ahí mismo para vigilar la mo-
-Se ha vuelto loca otra vez -y Motje sa�udió pensati- lienda. Así que la comprarás en Karasek. Pero antes que nada
va�ente su ,cabeza entrecana. Luego, cautelosamente, conti- debes ir a ver al rabino y él te dará una nota para el molinero
nuo: -¿Que nueva ocurrencia es ésta, 'Rezi> Siempre hemos -trata de pedírselo con buen modo-, y así estarás seguro
comprado los pocos paquetes de tnatsot que necesitábamos de que te dan harina verdaderamente yó­mtovdik. Y cuando
y nos hemos ahorrado el barullo y el t b . y d '
ra ªJº· e pronto hayas comprado la harina en el molino, volverás a casa del
se �� mete e1,1 1 a cabeza esta idea. Vas a poner todo esto patas rabino a pedirle que observe la harina y cierre la bolsa con
arrr a, ,Y que al�oroto ee armará, y ... un sello yómtovdik. No hay nada como ponerse a cubierto.
-Tu?º entiendes de estas cosas -le
interrumpió Rez·-· Así habló Rezi, y Motje se limitó a suspirar y a asentir
tengo mis razones para querer hacer las matsot en casa �t; sin abrir Ia boca.
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71
1

TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS P É s .A. 1

La nieve, mezclada con una fina llovizna fría, azotaba -¿Todo en orden, Motje? -inquirió Rezi, acomodando
ingratamente el rostro de Rezi cuando, en un horrible día cuidadosamente los .paquetes en la canasta.
de marzo, y cerca ya de Ia caída de la tarde, aguardaba en -Sí, Rezi, sí.
Sedletín a Motje que r.egresaba de Hradec con el tren local, De pronto Motje se detuvo en seco y exclamó en tono
trayendo las compras para la fiesta. Por lo general, Rezi alarmado:
hacia todas sus compras en el almacén de Tonicka, en Kre- -¡Dios mío!, Rezi, ¿·dónde está la harina?
nek, y antes de que Tonicka estuviera en Krenek, en la tien- ,
Rezi, que estaba inclinada sobre la canasta, se enderezo con
da de Fried, en Vojkovice. Pero las provisiones yómiovdik, un brinco súbito.
siempre las habían comprado, primero los padres de Rezi y .
-Estaba en el tren -dijo Motje; le castañeteaban los dien-
luego Rezi misma durante treinta años, exclusivamente. en tes y la lengua se le entumeció.
casa de Sch.ulhof, en Hradec. Había tres horas de marcha
-La debes de haber dejado allí -dijo Rezi, ahora tras-
hasta Hradec, pero en cambio Rezi estaba absolutamente se-
gura de que todo lo que compraba era realmente yómtovdik pasada de espanto; y empezó a agi�ar lo_s dos brazos amena-
zadoramente hacia el tren que partra, mientras con todas sus
Y que no la engañaban impíamente. Era siempre tarea de
Motje hacer las compras ya fuesen comunes o yómtovdik, fuerzas gritaba: "[Pare! ¡Pare!" .
y Motje nunca hizo un intento de poner objeciones. El tren siguió su marcha con velocidad r.edoblada. Re�i,
movida por un impulso irresistible, empezó a correr tras ,el,
Desde hacía unos meses corría un tren local desde Hrad.ec, pero pronto se dio cuenta de lo inútil de su proceder. Y a. solo
Y hoy era la primera vez que Motje, volviendo con sus com- se divisaba un pequeño penacho de humo, d�notando la direc-
pras, viajaría por él. La estación de Sedletín distaba más d.e ción en que había desaparecido el tren. Rezi, ab�umada hasta
media _h�ra <le marcha del pueblo. Estaba en ipleno campo, la desesperación, volvió hacia el aturrullado Motje.
Y consistra en un poste clavado en la tierra junto a las vías
del tren, con un cartel en que estaba inscripto: "Estación de -Bueno, Motje, tal v.ez .puedas decirme qué hemos de hacer
Sedletín"; lo cual indica'ba que los viajeros podían subir ahora -y se retorcía las manos, desolada.
O
apearse. allí. Rezi, completamente empapada en lluvia y nieve, -No sé, Rezi, yo ... -espetó Motje, demasiado atemori-
esperaba impaciente la llegada del tren. Finalmente llegó, se zado para levantar los ojos del suelo.
detuvo junto al poste, el guarda abrió una de las puertas, y -Cárgate esta canasta al hombro y vuelve a casa -ordenó
Rezi; ,parecía recobrar .poco a poco su habitual coraje.
Motje, vestido todavía con su equipo invernal, descendió lenta
Y prudentemente. Desde dentro del coche una mano bene- --Ahora iré a la estación ·de Hrabesín y recuperare ahí
, , '
factora fue -alcanzándole a Motje diversos paquetes que Rezi esa harina, aunque tenga que llevar el asunto a los tribunales.
tornaba a su vez y depositaba ,presurosamente en su canasta. Y lárgate de aquí.
-Vamos, viejo, a ver si te das prisa y dejas que el tren Motje cargó la canasta y con la cabeza tristemente gacha
regresó lentamente a su casa. Rezi se tapó la �abeza con la fal1a,
siga viaje -lo apremió el guarda-. ¿Tienes todas tus cosas?
para protegerse en cierta medida del mal t1e�po, Y empez� a
Así me gusta. ¡ Listo! -S.e oyó el sonido de un silbato y el
marchar a lo largo de las vías hacia la estación de Hrabesin,
tren empezó a moverse lentamente de nuevo. distante una buena hora de marcha de la estación de Sedlctín.
72
73
TRADICIONES Y COSTUMBRES !UDÍAS P°tSAl

El tren local no iba más allá de Hrabesin, y Rezi estaba segura mande <le nuevo, pues Dios sabe qué nuevas estupideces co-
de qu.e rescataría su harina y6mtovdik en la estación terminal. meterías. Y bien, tendremos matsot muy baratas este año.
Pero no fue así. Cuando volvió a casa reinaba ya la oscu- Me acordaré de esto hasta el día de mi muerte.
rida� más profunda, estaba llorosa y llena de desconsuelo. A la mañana siguiente, bien tempranito, Rezi fue a Hradec.
Nadie, en Hrabesín, parecía saber nada de la harina festiva. Fue y volvió, y ningún alma viviente supo .para qué había
Se nabí� desvanecido en el aire. Y hasta llegaron a burlarse
d� Rezi, cuando ésta amenazó con llevar el asunto a los
tnbunales.
ido Rezi a Hradec,

La habitación zumbaba como un colmenar. Las dos ven-


-
Fu: u_na n?Che �uy triste en la casa de Motje. tanas que daban al prado de la ald.ea estaban abiertas de par
-:-�Mi harina yomtovifik! ­ se lamentaba Rezi, y seguía
apltca?dose compresas frías en la cabeza-. Y fuiste a ver
en ipar �ra un soleado día primaveral-, y fuera, junto
¿ a las ventanas, se agolpaba una muchedumbre de chiquillos
al rabino, Motje? y mayores: en realidad, todos los que no habían sido invi-
�S�, Rez� -afirmaba Motje, pesaroso. Estaba sentado en tados a entrar. Y d.entro, las mujeres de todos los granjeros,
su sitio habitual, junto al fuego, todo acurrucado a fin de chacareros y quinteros de Sedletín, rodeando una larga mesa,
hacerse lo menos aparente posible. trabajaban con todas sus fuerzas.
-¿ Y te dio la nota .para el molinero? Rezi estaba haciendo matsot,
-Sí, Rezi, todo se hizo de acuerdo con lo que habías La profecía de Motje se había cumplido. La habitación
indicado.
-¿; exa�inó la harina y le puso el sello?
estaba patas arriba. Habían sacado los mu.ebles, y no había
quedado nada en el cuarto fuera de la larga mesa de amasar,
-Si, Rezi, le puso el sello de yómtovdik encima. y a ambos lados, las buenas señoras de Sedletín, con sus plan-
La .pena de Rezi volvió a estallar con fuerza acrecentada. chados vestidos domingueros, preparando matsot. N acek so-
-Y pensar que muy ,probablemente alguien está haciendo baba la masa .en tma cazuela de cobre. Rezi estaba junto al
,panqueques �on esa harina, y sólo Dios sabe qué clase de horno y su hermana le iba trayendo la masa cruda y se lle-
asadera estarán usando -lament.ó con el corazón destrozado vaba las tnatsot ya horneadas que colocaba en la despensa. Y
levantando las manos hacia el techo. Luego su ira descendió todo lo que Mot.je podía hacer era verter agua en la cazuela que
sobre la cabeza del desventurado Motje. manejaba N acek. Toda la casa estaba alborotada con el aconte-
-Soy una mujer desdichada, eso es lo que, soy -gemía cimiento. A Sebetska, la joven esposa de un granjero, se le
desesperadamente-. Las cosas que he tenido q ue pasar ocurrió cantar. Empezó a entonar la melodía No lejos del
l · , por
pueblo hay una tumba, y las demás se le unieron en coro.
tu c� �a podrían llenar un libro. Me haces aparecer como
una idiota delante de todo el mundo. y eso no es lo peor Pero todas .encontraron la decisiva e indignada oposición de
ta�poco. ¿Qué voy a hacer ahora? He invitado a todos lo; Klenotka, una vieja campesina cuyo difunto esposo solía diri-
vecinos a ay�darme a ��cer las matsot, y no puedo decirles lo gir la procesión a Stara Boleslav. Klenotka increpó severa-
que ha ocurrido. Se reinan de mí, despectivamente. Lo único mente a Sebetska, la cantante, e insistió .en que era indecoroso,
que me qu�da en este aprieto es ir yo misma a Hradec mañana más aún, pecaminoso, cantar cancioncillas de amor mientras
por la manana a buscar harina yómtovdik. Es inútil que te se horneaban emblemas de la gracia del Señor, como eran las

14 75
-
PtSA!
TRADICIONES 1:" COSTUMBRES /UDÍAS

-hasta el sombrero de copa que Motj.e había usado en su


matsot . Y para dar .el buen ejemplo, se puso a cantar una boda había venido a reposar aquí-, ocupaba un lugar de
canción piadosa de .peregrino, y todas las demás, incluso Se- honor un viejo armario que contenía los cacharros yómlovdik
betska, presas de fervor piadoso, cantaron con ella. Y cuando, <le Rezi. El cielo sabe por las manos de cuántas generaciones
terminaron una canción empezaron otra, y luego una ter- había pasado esta vajilla, y Rezi la apreciaba más que todos
cera, de modo qu.e las ­maisot de Rezi fueron amasadas, esti- los tesoros de la tierra. Detrás del armario, en un rincón del
radas y horneadas con acompañamiento de canciones de pere-
d.esván,. una viej.a mesa destartalada ocupaba el espacio desde
grinos, a cuyos acordes el difunto Klenot había conducido tiempo inmemorial; y sobre esa mesa Rezi y Motje depositaron
desde tiempo inmemorial las procesiones a Stara Boleslav, solemnemente el cajón de matsot: Bajaron la escalera, y por lo
Por la tarde, todas las ­matsot habían sido horneadas. Re- que a Motje concernía, el trabajo del día quedó concluido.
sultaron un éxito completo, y ni una sola se había chamus-
Esa noche, cuando Motje se estaba preparando .para acos-
cado. Terminada la tarea, Rezi ofreció a sus ayudant,es un
tarse -Motj.e se retiraba con las gallinas-, oyó que Rezi dis-
refrigerio: café con pastelitos rellenos de jengibre, que había cutía en alta voz con alguien en el patio. Luego Rezi entró
hecho el día anterior. Durante la merienda las lenguas se mo-
en el dormitorio quejándose agriamente de que un vagabundo
vieron a todo vapor, y la alegría reinante era como una cam-
se había colado .en el patio y había pretendido que lo dejara
pana de boda. Rezi resplandecía de gozo y orgullo de que
todo hubiera salido tan sin tropiezo. Después del refrigerio pasar la noche en cualquier rincón, porque no había encon-
trado dónde dormir en el pueblo. Pero Rezi le había entendido
las ayudantes se retiraron, llevándose cada cual, a modo de
las mañas. Linda cosa, por cierto, dejarlo quedarse aquí, a
premio, una matsá. Pues Rezi .estaba segura de que por cada. fin de que ,pudiera prenderle fuego a la casa, o robar, o come-
una de esas uiatsot ella recibiría un pan tan pronto como las
ter cualquier otra fechoría, ¡ Dios no lo permita!
señoras hicieran su hornada. Finalmente se fueron N acek y
la hermana de Rezi con sus matsot, y Rezi quedó sola con Después de otras pequ.eñas tareas, Rezi se fue a la despensa,
Motje, Rezi empezó por empaquetar las matsot que le habían donde siguió murmurando contra lo que describió como un
significado tantos sacrificios. Motje trajo el cajón que había hato de pillos y ladrones. Pero Motje se sentía incómodo. Ha-
sido ,preparado mediante una fregada que lo dejó blanco como bía sido siempre de corazón bondadoso, tierno, y sentía pena
la nieve. Rezi lo forró con una carpeta inmaculada y pus_0, 'Por el pobre vagabundo que no tenía dónde reposar la cabeza.
dentro las matsot, una después de otra. Cuando rodas estu- Después de todo, era también un ser humano, una criatura de
vieron acomodadas y el cajón estuvo Heno, 'Motje aseguró la. Dios. Además, la hermosa temperatura primaveral que había
tapa con clavos, y .entre ambos subieron el cajón al desván. reinado durante todo el día había variado súbitamente, como
Pero el desván de Rezi no era como l�s desvanes de otros mor- suele ocurrir en marzo, y ahora estaba nevando tan densamente
tales de Sedletín. La mitad estaba llena de paja, pero la otra como en Navidad. Y la oscuridad era tan espesa que podía
mitad parecía un depósito. El piso era de ladrillos rojo san- cortarse con un cuchillo.
gre, y estaba cubierto de bolsas. Todos los objetos para los De modo que Motje se deslizó suavemente fuera, y allí ..
que Rezi no encontraba más uso en su casa, encontraban un claro está, frente al portón trasero divisó el vago contorno
refugio final en esa parte del desván. Y en medio de esos tras- de un desconocido. Se .acercó al. vagabundo y le murmuró:
tos viejos, velados siempre por una misteriosa luz crepuscular

76
P ÉSA l ..
..
TRADICIONES Y COSTUMBRES fUDÍAS

pués, los progresos fueron más rápidos. Motje y Rezi fueron


-Puede quedarse aquí por la noche, pero estése quieto para colocando uno a uno los jarros, cacerolas y .platos de diversas
qu.e mi mujer no lo vea. Trépese silenciosamente al desván y formas sobr.e el suelo, encima de una capa de paja, con tanta
acuéstese sobre la paja. Y procure largarse antes de que aclare majestad y dignidad como si esos cacharros fueran el tesoro
el día, pues de otro modo mi mujer podría verlo. más precioso del mundo. Rezi contó .pieza por pieza hasta
-Dios quiera que no me vea, viejo -se apresuró a con- que todo el conjunto quedó debidamente controlado.
testar el vagabundo en voz baja-; no tengo ganas de encon- -Y ahora alcánzame .el cajón de matsot -gritó desde la
trarme de nuevo con su dama; debe ser brava, viejito, sin mitad de la escalera.
ofensa para usted. -Motje, las matsot -volvió a gritar, después de haber espe-
Motje esperó un rato más mientras el vag;¡.bundo trepaba rado en vano un rato,
cautelosamente y sin hacer un ruido la escalera del desván. Un silencio profundo fue la única respuesta.
Luego volvió a su cuarto y se acostó inmediatamente. Rezi, -No te habrás desmayado ahí d.entro, viejo idiota, ¿ver-
como siempre, seguía rezongando sin descanso -posible- dad? -dijo alarmada Rezi, entrando en el desván,
mente ni ella misma sabía por qué-, pero Motje se durmió Allí, en la penumbra, alcanzó a ver a Motje, parado en
con el sueño de los justos casi .en seguida de poner la cabeza medio del desván, mudo, inmóvil, alelado.
en la almohada. Entre sueños sintió un cálido estremecimiento -¿Qué te pasa, Motj.e? --,preguntó Rezi, dándole un buen
de satisfacción por haber realizado una buena y edificante sacudón-. Terminarás con mi vida. ¿Por qué no traes las
acción. tn·atsot?
Motje dio un respingo como si despertara de un profundo
-Y ahora, con la ayuda de Dios, bajar.emos del desván sueño.
la vajilla yámtovdil: y las matsot -anunció piadosamente Rezi ­Mats • , • Matsot -balbució, y con mirada petrificada
un buen día. Faltaban tres días para yómtov y toda la ca- sus ojos vagaron de un extremo del desván al otro.
sita, desde el techo hasta el sótano, había sido puesta kasber -Sí, las matsot -repitió Rezi malhumorada-. ¿Por qué
y yómtovdik. Lo que no ,podía hacerse kasher había sido cu- no las traes? ¿Dónde .están?
bierto .por Rezi con listones yórntovdik, de los que tenía una Y la mirada de Rezi se volvió inconscientemente hacia el
provisión inagotable. Motje tuvo que oír las instrucciones habi- rincón del desván en que con sus propias manos, ayudada por
tuales acerca de cómo manejar la vajilla yómtovdik a fin de Motje, había depositado el cajón de matsot sobre la desven-
que no le pasara nada: -Eres tan shlemihl que no sería im- cijada mesa. Un grito de horror resonó en el desván. Rezi
posible que rompieras algo--; y a la voz ,de mando, Motje dio un salto hacia la mesa: no, no podía haber duda, la mesa
subió cuidadosamente la escalera del: desván. Rezi se quedó estaba vacía, el cajón de matsot había desaparecido,
detrás de él, a mitad de escalera, esperando que Motje le alcan- -¿Dónde están las matsot? -pregunt.ó Rezi desesperada-.
zara los diversos utensilios y cacharros. Después de un largo Habla, Motje, ¿dónde están mis metsott
rato apareció el brazo de Motje en el vano de la puerta, y Motje gimió, y ésa fue su única respuesta.
Rezi, agitada y temblando de solemnidad, recibió de él la -Te estoy preguntando, Motje, ¿dónde están mis matsot?
primera pieza yómtovdik: un gran rallador, enverdecido por
=repitió Rezi con tono amenazador.
la edad, que se usaba para rallar las matsot "gruesas". Des-
79
78
TRADICIONES Y COSTUMBRES TUDIAS
�ts.-1.1

-No lo sé, Rezi. Dios es mi testigo.


-¡Motje! que has hecho; cuéntales toda la historia, para que puedan
Rezi no dijo más, pero ante su mirada aplastante Motje ver qué tío inteligente les ha salido; y luego pídeles que nos
den la mitad de sus maisot, Pero si les haces alguna juga-
casi cayó de rodillas.
-Tal vez haya sido el vagabundo -murmuró Motje, presa rreta ...
de una angustia mortal. Motje no se detuvo a escuchar más. Se .esfumó del desván
-Vagabundo, vagabundo ... -y en los ojos de Rezi se con una vivacidad y prontitud sorprendentes para sus años;
encendió de golpe la luz del conocimiento y de la verdad. Co- y cuando Rezi, bamboleándose, semidesvanecida, alcan:ió el
nocía a Motje a fondo, y pudo leer claramente su culpa en último tramo de la escal.era, Motje ya estaba bien lejos· y
sus ojos acongojados. fuera del alcance de la justificada ira de Rezi,
-Dejaste que ese vagabundo pasara aquí la noche, ¿verdad? Y Rezi, después de atarse un pafio húmedo alrededor - de
La voz de Rezi retumbaba tormentosamente. la cabeza, s.e sentó sobre la paja, en medio de su vaji1Ja- y6rnr
-Lo dejaste entrar. tovdik, y lloró como si se le fuera a romper el corazón.
-P.ero él . . . -tartamudeó Motje-, ¿para qué quiere
niatsot un vagabundo? -admitió indirectamente.
-Pedazo de ... PASCUA EN JERUSALÉN SHALOM AscH
A Rezi casi le dio un ataque.
(_l8 8 0-19 '7)
-¿Cómo podía saber que había matsot en el cajón? ¿Te-
nía un rótulo? Se habrá imaginado que contenía Dios sabe
qué cosas de valor, y cuando vio que eran mntsot , las tiró
o las pateó de rabia.
UNsolsolbrilla
festivo brilla sobre Jerusalén. Sin duda . alguna, el
sobre Jerusalén todos los días, pero hoy el astro
está de fiesta, pues hoy es Pascua. ¿Será que el Eterno --ala-
Las palabras se escurrían de los labios de Rezi como el
bado sea Su Nombre- le habrá devuelto por estos siete días
agua de un torrente. Pero súbitamente, como si sólo entonces
su esplendor, que h.abía perdido después de la destrucción del
se diera cuenta de lo atroz e irreparable de su pérdida, se
cubrió la cara con las manos y empezó a llorar desespera- Templo?
damente: "¡ Mis matsot , mis matsott"; y en el desván resonó el Es época de festividad, también, para los hombres de otros
eco de su lastimero llanto. pueblos que moran en Jerusalén, y cada uno de ellos Ia celebra
-Dos veces compré harina para éllas ..Ldijo entre sollo- a su modo.
zos-. Qué derroche de dinero_y de trabajo. Y ahora, Dios te Pero entre los judíos de Jerusalén está arraigada la cosrnm-
castigará, Motje, acuérdate de mis palabras, pues ¿ dónde está bre de rezar el Músaf ,¡.,durante.estos siete <lías, frente a] Mure
su justicia si no lo hace? De todos modos, tú serás el causante de los Lamentos. Delante de las piedras mudas, delante de los
de mi muerte; y si no muero, si esto no termina conmigo, restos del· T.emplo, suelen ellos desahogar fo que se ha acumu-
pediré la separación. Sí, eso es lo que haré, para que sepas, lado en sus corazones ...
Motje. No quiero seguir contigo bajo el mismo techo. Y ahora "Estoy al lado de este Muro y espero ... "
prepárate para ir a Krenek. Cuéntales a Tonicka y Nacek lo
" Nombre de una oración. Véase página 30.
... ..... 11 ..

TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS

deriva el nombre de este período de siete semanas, pues


éstas se contaban a partir de la ofrenda del ómer: sefirat
significa en hebreo contar. Siguiendo la tan expresa in-
dicación bíblica, los judíos cuentan siete semanas entre
Pésat y Sbaouot, fiesta que conmemora la promulgación
de la ley.
La sucesión de ambos acontecimientos históricos tiene
una relación de dependencia fácil de señalar: la entrega
de la Torá es la finalidad inmediata del Éxodo. "Os he ·,
traído a mí". (Éxodo, XIX, 4.) La liberación es el paso
LAG BAóMER
previo indisoensable para el trascendental suceso ocu-
rrido en el Monte Sinaí. Por eso dice Maimónides que
esos cincuenta días se cuentan con la misma impaciencia
Lag Baómer disipa, durante un día, las brumas de las
con que se cuentan los que faltan para la llegada de un
siete· semanas del ómer. Gratos sucesos acaecidos en esa
ser muy querido.
fecha le dieron un carácter festivo. Los recuerdos tristes
se dejan a un lado, y el ánimo encogido se distiende y
Período de duelo evoca con placer dos acontecimientos felices.
t��·-t1.Jts�oria judía, este período de Sefirat Haómer Lag Baámer es una fiesta nacional. Conmemora prin-
cipalmente la revuelta de Bar Cojba, última tentativa de
ey�Ga- in.e.fastos sucesos. los judíos para reconquistar su tierra ( año 13 2 de la era
,1\,Bajo\ el reinado del emperador Adriano (siglo II de la común). Bajo la dirección espiritual de Rabí Akiba y el
era "Común)� ·�p.a epidemia causó la muerte de 24.000 comando militar del arrojado Bar Cojba, llevóse a cabo
dlJ[íp-dloféfel )Rabi Akiba, jefe espiritual de los hebreos
la atrevida empresa. Estaba destinada al fracaso, dada la
de entonces. En la Edad Media, durante las Cruzadas, enorme superioridad numérica de los romanos; pero legó
se realizaron en esas semanas matanzas espantosas de a la historia un ejemplo edificante de valentía indomable
5i·J?'..lÍ el 'r ¡1,//\
i.wfü�or,e �n, . . , y de inmolación en aras de la libertad.
1.i� � o)a,$ffirar Y.HN'.,� convertirse para los JU�10s de El otro suceso que Lag Baómer evoca, se relaciona con
las generacion�'.)1:w�tt.11�ºf�SLe1;1 un período de semiduelo. Rabí Akiba y sus discípulos: ocurrió que en el trigésimo
���. f}5;ivfd.�fs. {e��,v�¡>¡ Sf,, rn����den, no se -�elebran cas�- tercer día del ómer, la epidemia que había hecho presa
W-ff:3ttD� !_ll�1.;c;op¡Cl�ftP§,,;,Jhti p;n;;ca excepcion es el tri- en ellos cesó en sus mortíferos efectos; y desde entonces,
g��l1f.R· tercer A�ª�- ql.!�JSf.i,{P.H9FY por el nombre de Lag Lag Baómer se convirtió en día de regocijo.
� q1¡nq �,¡ r rr.. I' .n r.: .'., r.it :
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS LAG BAÓMER

Se vincula también esta efemérides con el recuerdo de Armados de ballestas, apuntan los escolares a los árboles,
Rabí Simeón ben Yojay, figura legendaria del misticismo tal como lo hacían los valientes luchadores de Bar Cojba
judío, sabio del siglo II <le la era común. Antes de morir, contra �l enemigo opresor. ·
hecho que sucedió en el día de Lag Baámer, rogó a sus dis-
cipulos que su muerte fuese recordada con festejos y no
con demostraciones de duelo. Celebración• en MM<m

Pero los festejos máximos de Lag Baómer se llevan a cabo, en Merón,


Festejos de Lag Baomer
pueblo cerca de Safed, en Israel, donde se encuentra Ia tumba de
Lag Baámcr, oasis de alegría en un largo período me-
lancólico, se celebra consecuentemente con ceremonias
en que la vida retoma sus fueros.

Dado que se levanta la prohibición de celebrar casa-.


mientos y reuniones que rige para los días del ómer, Lag Rabí Simeón ben Yojay. Como lo deseara este piadoso judío, el
Baómer es una fecha en que se realizan numerosas bodas aniversario de su muerte es recordado con luces y canciones. Numerosos
en todas las comunidades hebreas. peregrinos acuden a su tumba y participan luego en las ceremonias
que se realizan en el monte de Merón. Allí arde desde medianoche
Coincidiendo con la primavera en Israel, Lag Ba­ una viva fogata, que cada cual alimenta arrojando papeles, maderas
omer es el día de las excursiones campestres en ese país. y ropas impregnadas de aceite. Alrededor del fuego, los hombres eje-
r' • "
TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS

cutan danzas extáticas y entonan salmos y canciones jasídicas, que


duran hasta el amanecer. Y desde el monte de Merón resplandecen
las Iuces de las llamas, como resplandecía otrora la sabiduría del maes­
tro recordado.
. , Una deri�acdión1 de estah ceremonia son las fogatas que 'los niños y
Jovenes encien en , a noc e de Lag Baámer en todas las localidades
de Israel. LAG BAOMER
EN LAS
LETRAS JUDÍAS

LAG BAÓMER EN JERUSALÉN A. REuBENI


( Contemporáneo)

f de Lagamables
UEGOS Uamean a través de la oscuridad en la noche
Baomer. En las cumbres y en los valles de Jeru­
salén, las llamas que ellos despiden se elevan rectas desde las
grandes hogueras, y los niños retozan y bailan a su alrededor.
Al día siguiente, compactas muchedumbres s.e encaminan
hacia la ciudad de Shejem, en peregrinaje a la tumba de Rabí
Simeón, el Justo. Los niños llevan arcos en la mano.
­¿Qué es lo que vais a cazar, p.equeños tiradores?
­Leones.
­¿ Y cómo pensáis cazarlos sin flechas? ­pues habían de­
jado en casa los carcajes ...
Desde muy temprano, muévense por todos los caminos .esas
masas humanas en dirección de Shejem, y "siguen moviéndose al
mediodía, después del mediodía y hasta la tarde". Miles y
miles de hombres salen y vuelven a salir en este día de la ciu­
dad. Pesadamente cargadas, se ven familias enteras en marcha.
Y a la sombra de viejos olivos se dejan caer sobre las alfombras
que han traído consigo. Aquí se cocina, se asa y se guisa, se
come, se bebe y se descansa. Todo el día pasan por los campos
las gentes, entre las que fácilmente se distingue a judíos sefar­
díes, yernenitas, bukharianos, kurdos y persas. Y en medio de
88 89
TRAD!ClONES Y COSTUMBRES /UDÍAS LAG BAÓMER

éstos, todos orientales, se hallan igualmente los ashkenazim; DANIEL:


también ellos quieren tomar parte en la fiesta. El maestro tiembla con todo su cuerpo.
Por doquier reina el ánimo festivo. Arriba brilla un cielo RABÍ AKIBA:
de un azul intenso, y toda la campiña está inundada de luz. No tiemblo de frío ni de debilidad. ¿Cómo te presentas ante
Como una oscura pared, surge al fondo de esta belleza un alto mí, hombre? Te eriges como uno de los poderosos de nuestro
cerro. A su .pie están sentados los yemenitas, Gachas las cabe­ pasado. ¡Como Saúl! En verdad, ¡como Gedeón! ¡Como 'Ye­
zas, cantan con mucho fervor: "Bar­Yojay, Bar­Y ojay", Sus hudá el Macabeo! ¿Quién eres?
voces, altas al .principio, se tornan poco a poco más quedas, DANIEL:
convirtiéndose en murmullo. Del otro lado les contestan, como Puedes responderle; quien te interroga es Rabí Akiba. (Se
un contrapunto, los judíos del Kurdestán, cargadores de Ni­ percibe que este nombre es de gran significado para todos.)
nive, cuyo canto resuena poderosamente, Con sus barbas rene­ RABÍ AKrnA:
gridas y sus anchas espaldas, cogidos de las manos hasta for­ Ojalá que la mención de ese nombre no nazca de fa vanidad
mar una gran ronda, se están ahí como un muro inconmovible. que te inspira el hecho de ser alumno de quien lo lleva. Hace
Pero este muro vive: se mece, se inclina para alzarse en seguida tiempo que deambulo y mis numerosos discípulos están ora
de nuevo en lo alto... ¡ un hermoso cuadro, digno de con­ junto a mí, ora separados; escuchamos la voz del pueblo y
templar! Y desde los rostros cobrizos de los ancianos, como ayudamos con nuestras palabras a reconfortar su corazón. Por
desde las tiernas fisonomías de los niños, irradian­ ojos alegres. doquier hallé la devoradora brasa, dispuesta a trocarse en lla­
El día declina. Todos retoman el camino de retorno a la ma; pero nunca encontré hasta hoy el hálito que le dé impulso.
ciudad: hombres, mujeres y niños. Sólo los robustos moceto­ Mírame temblar; dime ¿quién eres?
nes de Nínive parecen no pensar siquiera en Ia noche qu.e se BAR COJBA:
avecina. Cogidos de las manos hasta formar una gran ronda, ¿Por qué me interrogas con tanto a.premio? ¿Quién no sa­
se están ahí como un muro inconmovible. Pero este muro tisfaría tu deseo ante una mera señal, a ti que eres altamente
vive: se mece, se inclina para alzarse en seguida de nuevo en renombrado? Soy habitante de una muy lejana región de
lo alto... Israel, de la medianoche del país, de Dan, y me llaman Simeón
Bar Cozcba,
AK.IBA Y BAR COJBA MoRITZ IiEThfAN RABÍ AKmA:
(De La Mnjer de Akiba) (1868­1925)
También yo soy de Dan. Mas tú llevarás otro nombre.
BARCOJBA � BAR CoJBA:
Hermanos, recibid también vosotros las gracias. Y ¿a quién 'Trueca tu manto, Reverendo, ipor otro seco.
nos traéis allí? RABÍ AKIBA:
RABÍ AKIBA: Sí, sí, dadme uno, envolvedme en él. (Así se hace.) Te di­
¡Por la espada del Señor y Gedeón! (El joven se estremece.) rigirás solo rumbo a Usha, Daniel, hasta nuestros hermanos en
BARCOJBA: la casa de estudios; yo no te acompañaré aún. Se han ido, por
¡ Pasad primero junto al fuego, para secaros! ¡ Y también misericordia divina, los .poderosos de la .paz: Gamaliel, el digno,
para que os contemple! Yehoshúa, el más sabio de todos; mi amor los sigue .hasta sus
TRADICIONES Y COSTUMBRES fUDÍAS

tumbas cada vez que los recuerdo. La guerra aniquila, mas


también la paz destruye. Salúdalos, Daniel, con todo mi res­
peto, y ayúdales a fortificar la paz y no a debilitarla. No han
de desterrarse por cuestiones sin importancia ni tampoco por
las importantes, sino sólo por las más grandes. Han de evitar
que los haberes y los bienes se desordenen y dispersen por una
beneficiencia desmedida. Han de atar fuertes lazos en torno al
derecho entre padres e hijos. Porque Israel precisa una potente
y uniforme paz, para lograr una potente y uniforme guerra.
Porque yo, yo he hallado al maestro que habrá de encabezar
las huestes y quiero .permanecer junto a él por algún tiempo.
Porque yo, yo .el peregrino de Judea y Asia, te diré qué ciu­
dades has de evitar ­están en relajada paz con Roma­ y
cuáles has de ocupar con tus tropas. Grandes tornaré tus hues­
tes .para horror de Roma; te prepararé el sendero hacia los áni­
mos de todo el pueblo, el sendero sobre un alto sitial. Vedlo, SHAVUOT
vosotros, hombres judíos, ¿habéis buscado vuestro héroe? Y he
aquí que se halla entre vosotros en toda su potencia; Bar Cojba PENTECOSTÉS
será en adelante su nombre, ¡ el hijo de la estr.ella !
EL JOVEN;
¿De la estrella judía? "Y te haráJ la f iestá de la.§. senianas, a los
Raaf Ax.IBA: principios de la siega del trigo". (Exodo,
¡De la estrella divina! Sí. ¡Anunciadlo, nombrado por los.
profetas! ¡ Ungido mensaj.ero del Señor! ¡ Redentor de su pue­
XXXIV, 22) · .
"La3 primicias de los primeros f =«. de fa
blo! ¡ Oh, saludadlo, saludadlo con su nombre nuevo! tierra traerás a la casa de fa Dios". (Éxodo,
XXIII, 19; XXXIV, 26) ·

tal podría compendiarse ·�l signifi�ado ín­


O
PRENDA:
. d Sbeuuot en su doble calidad de fiesta �e­
tuno e , ' a
ligiosa y fiesta agricola. O f rend a d e Dii�s a 1 pueblo quien
diera a la libertad, y a quien obsequiaba ;hora la Ley,
io a 1:minosa que había de resplandecer sobre el m�ndo
��ero. Ofrenda del pueblo ­eterno deudor­ a D10s, a
quien cede las primicias de su tierra.

93
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS SHAVUOT

Esa amalgama de lo divino y lo terreno que es el sentido y el país adquiría un aspecto animado y pi�toresco. Los
mismo de la vida judía, se trasluce una vez más en esta eregrinos se organizaban en largas procesiones y mar­
festividad. Shavuot es una doble acción de gracias: por echab an h acia
. Jerusalén , acompañados durante todo el
el donativo inmaterial de la Torá y por los productos trayecto por los alegres sones de las flautas. E n cestos
materiales del suelo. Pero la gratitud, en ambos casos, se
eleva a Dios. Porque, aun en el fruto que la mano arranca
de la tierra tras ruda labor, el judío ve un premio divino
y una prueba más de la bondad de Dios.

Fiesta campestre
Desde el día de la ofrenda de la cebada ­29 de Pésaj­
hasta el día de la ofrenda de las primicias, han corrido siete
semanas. De aquí el nombre de esta festividad, Shavuot,
palabra que en hebreo significa semanas, y que se celebra
los días 6 y 7 de Siván, o sea el 509 día de Sefirat Haómer.
El carácter más antiguo de Shavuot es el de fiesta
campestre. En el mes de Siván se daba fin a la cosecha de
cereales, que el clima cálido de Erets Israel sazona más
temprano que en otras regiones. Momento de tal impor­
tancia en la vida de un pueblo dedicado al cultivo de la
tierra no podía transcurrir sin recordar a Dios, y sin una
exteriorización de gratitud.
Así pues, de los mismos productos que gracias a la pro­
tección divina se habían podido extraer del' suelo, se des­
tinaban las primicias como ofrenda. Ningún oereal de la
nueva cosecha se utilizaba antes del '6 de Siván, fecha en
decorados con cintas y flores conducía c�da cu:�n:�
que ese sacrificio se hacía efectivo. Por eso Shavuot se
llama también Jag Habikurim, fiesta de las primicias.
d t: ! ' q:eb�!ta:::�o:f�:·
ofrend_a: prirn!tªs � � � ar
suelo
En tiempos del Templo, Shavuot, así como Pésaj y das, olivo y m1ed, pro lu . d d Santa eran acogidos con
palestino Llega os a ª cru ª ' ,
Sucot, se caracterizaba por las peregrinaciones. Nutri­ cánticos .de bienvenida y penetraban en el Ternp o, do�­
Í

dos grupos de agricultores afluían de todas las provincias, de hacían entrega de sus cestos al sacerdote. La cerem�ma
94 95
• 'ª'

SHAVUOT
TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS

llones de individuos que bajo la conducción de Moisés


se completaba con himnos y tañidos de arpas y otros cruzaban el desierto, sólo estaban unidos entre sí por la fe
instrumentos musicales. en un Dios único, y aun esa fe tambaleaba a ratos, gol­
Desarraigados los judíos de su tierra, este carácter ru­
peada por los sinsabores de la travesía. En la voz que les
ral de Sbauuot se fue borrando poco a poco en la diás­ habló desde el Monte Sinaí hallaron el nexo indisoluble
pora. Subsiste de él un recuerdo, que se patentiza en dos que había de mantenerlos unidos por los siglos de los siglos.
manifestaciones: las plantas y flores con que se acostum­ El número se hacía unidad. En el organismo que hasta en­
bra engalanar los templos y las viviendas en ese día, y tonces no era más que una yuxtaposición de miembros,
las oraciones y pasajes bíblicos que componen el oficio
empezaba a circular, como fuerza vital, la ética; la cual
religioso. confería a cada uno de esos miembros una misión, una ra­
Fiesta religiosa zón de existir. La fuerza de esa corriente vivificadora se
mantiene invariable, tal como lo fuera cuando aquellos fu­
gitivos de Egipto juraron: "Haremos todas las cosas que
Dios ha dicho, y obedeceremos". (Éxodo, XXIV, 7.)

Valar universal de los diez mandamientos

Las leyes divinas no viven solamente entre nosotros los


judíos, depositarios del más grande de los libros, la Biblia·
viven también en todas las escuelas del mundo donde s;
enseña a la juventud los principios de la religión; viven en
todos los templos e iglesias donde se lee la Biblia y se can­
tan los Salmos en alabanza de Dios; viven en las gran­
des constituciones fundadas sobre los pilares de la jus­
ticia y de la igualdad, proclamados en el Sinaí y adop­
tados por la humanidad civilizada; viven en la literatura
universal y en las obras más famosas del arte. En todo
el mundo el decálogo ha hallado resonancia y se ha im­
puesto como fundamento de la moral. El judío festeja
Sbavuot con orgullo, porque se siente mensajero de las
sabias enseñanzas divinas y heredero del libro sagrado,
la Torá. Las palabras: "Asber bajar bam« mik.ol baamim

97
96
TRADICTONES Y COSTUMBRES /UDÍAS
SHAVUOT

venatan lanu et torato" (nos eligió entre los pueblos Y


nos dio su Torá), que se pronuncian en la bendición so�re Como una reminiscencia del carácter campestre de
la Torá en el Templo, son, para el judío, no un motivo Shavuot, se agrega la lectura del Libro de Rut, relato,
de vanagloria, sino un recuerdo cada año renovado de s_u idílico que describe la cosecha y demuestra hasta qué pun­
misión espiritual: la de salvaguardar, a través de los si­ to la Legislación judía contemplaba la situación de los
glos, ese tesoro de ética y sabiduría que fue confiado a desamparados: "Y cuando segareis la mies de vuestra tie­
su pueblo al pie del Sinaí. rra, no acabarás de segar el rincón de tu haza, ni espigarás
tu siega; para el pobre y para el extranjero la dejarás. Yo
Costumbres die Shavuot soy vuestro Dios." (Levítico, XXIII, 22.)

Los tres días que preceden a Shavuot se dedican g·e­


neralmente al estudio de la Biblia y de otros textos sa­ Comidas características
grados. El espíritu se va preparando así para recibir a �a
Dicen los comentaristas judíos que la T orá es dulce
festividad, tal como los israelitas del desierto se aperci­
como la miel y reconfortante como la leche. De aquí el
bieron, por orden de Moisés, "para el día tercero".
origen de los platos que caracterizan la mesa de Shavuot:
Los judíos más devotos pasan la primera . noche ?e
pastelitos de miel, tortas de queso, comidas lácteas varia­
Shavuot en vela, entregándose con algunos amigos a dis­
cusiones sagradas. El Tihún. lel Sbauuot, especie de �nto­
J) das, entre las cuales no deben dejar de mencionarse los
clásicos blintses, especie de empanadas preparadas a base
logía en la que figuran fragmentos de todos los libros j de queso fresco.
de la Biblia, como también de los tratados del Talmud
hasta el Zóhar ,:­ , les sirve de base para las lecturas de Suele explicarse también este menú lácteo como una
esa noche. recordación del día de la entrega de la Ley, en que se su­
pone que los israelitas habían vuelto tan rendidos a sus
carpas que se sintieron incapaces de aguardar una comida
Oficio religioso
formal y echaron mano de cualquier plato de queso o
En el oficio religioso que se cumple en el templo, se leche que pudieron hallar.
incluye la lectura de la promulgación de los diez man­
damientos. Una de las plegarias más emotivas, Akdamut, 1 Shavuot en Israel
compuesta en el siglo XI por Meir ben Isaac Nehera, di­
ce de la devoción de Israel por la T orá, y renueva la fe Sh(l;Vttot ha recobrado su carácter de fiesta campestre en Israel.
Hoy como ayer, la vida en ese país gira alrededor del cultivo del
en la era mesiánica en que la paz y la bondad reinarán suelo, y el judío ha vuelto a su atávica predilección por las faenas
sobre todo el mundo. agrícolas.
• Obra fundamental de la Cábala. Las ceremonias repiten, en lo posible, la antigua celebración. Pero
el altar ha cambiado: las ofrendas se entregan ahora al Keren Kayé­.
98
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UD!AS SHAVUOT

met Lelsrael, fondo común israelita para la adquisición de nuevas


gos cortejos o viajan en pintorescas caravanas, precedidos corno los
tierras en Palestina.
peregrinos de otrora por animadas orquestas que pueblan el aire con
sus alegres sonidos.
Pero quienes contribuyen a poner la nota más vivaz en la ceremo­
nia son los niños, que acuden en formación de escuelas, vestidos de
blanco, adornados con guirnaldas de flores y hojas y provistos de
sus respectivos canastillos; ahí están las más preciadas legumbres y
los frutos más delicados de sus huertos, rodeados por lazos de cintas
y ramilletes de flores.
Los jóvenes de las colonias aportan también su ofrenda: espigas de
los nuevos cereales, jarros de miel, aves finas de corral, y hasta algún
tierno corderito. _
Las calles de las ciudades se hallan profusamente embanderadas y
acicaladas con ramas y luces. A la entrada del anfiteatro donde ha
de realizarse la ceremonia, grandes arcos de bienvenida ostentan ins­
cripciones recordatorias. Los "peregrinos" entran en siete grupos, sim­
bolizando los siete productos famosos del suelo palestino: trigo, ce­
bada, uvas, higos, granada, olivo y miel. Mientras entonan cánticos
festivos, recorren el estadio y depositan su ofrenda en la plataforma
erigida en el centro, donde se hallan los delegados del Kere« Kayi­
met, Al hacer la entrega, recitan los niños los hermosos versículos
de la füblia: "Bendito serás tú en la ciudad, ­ Y bendito tú en el
campo. ­ Bendito el fruto de tu vientre, ­ Y el fruto de tu suelo
­ La cría de tus vacas ­ Y los rebaños de tus ovejas. ­ Bendito tu
canastillo y tus sobras ­ Bendito serás a tu entrar ­ Y bendito a
tu salir". (Deuter., XXVIII, 3­6).
Terminado este acto, colócanse los viajeros en el anfiteatro y se da
comienzo a una representación evocadora de las antiguas peregrina­
ciones y ceremonias del Templo. También se reconstruye la historia
de Rut, cuyas idílicas escenas vuelven a hablar de abnegación, de
caridad y de amor.
Y al despertar de su letargo de diecinueve siglos, la campesina
Sboouot torna a mirarse fresca y lozana en el espejo de la nueva
Erets Israel.
­­�­:;�­

Como en los tiempos bíblicos, millares de agricultores se dirigen


a las principales ciudades para entregar su ofrenda; marchan en lar­

100 101
SHAVUOT
EN LAS
LETRAS JUDÍAS

LAS SEGUNDAS TABLAS M. Y OSEF BIN GoRIÓN


(1865­1921)
días permaneció Moisés sobre el monte; día y
C
UARENTA
noche .entretúvolos en el estudio e investigación de la
Escritura. Tomó luego las tablas y descendió al campo. En el
decimoséptimo día del mes de 'I'amacz rompió las tablas e
hizo dar muerte a los apóstatas. Cuarenta días quedóse en el
campamento, hasta que el culto idólatra fue extirpado y toda
la estirpe de Israel convertida de nuevo; quemó. el becerro,
lo convirtió en polvo y mandó exterminar a cuantos lo habían
besado.
Luego, durant,e la luna nueva de Elttl, volvió el.Sefior a lla­
marlo hacia el monte, y el sonido del ·cuerno proclamó ipor
todo el campo que Moisés había ascendido a las alturas y que
nunca más había que caer en la idolatría. En alas de la voz

1 del shófar hizo Dios que Moisés subiera hasta Él, tal como
después de muchos años, David al arca sagrada. En esto se
inspiraron nuestros sabios cuando decidieron que en el día
de luna nueva de Elul se hiciera sonar .el shófar.
Otros, en cambio, lo narran así: Cuarenta días estuvo Moi­
sés sobre el monte, leyó ­allí la Torá y trató de comprender
todos sus signos. Luego descendió con ella en el día décimo
del séptimo mes, esto es, el Día del Perdón, y entregó la Torá
a Israel como legado para todos los tiempos.
'J 03
TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS SHAVUOT

Y los hijos de Israel leyeron la Escritura y encontraron en Y Moisés se volvió al campo, pues .el Señor le habló de esta
ella las siguientes ¡palabras: "Habréis de castigar vuestros cuer­ guisa: "Y a te previne d.e antemano que cuando esté irritado,
pos". Y el toque del cuerno denunció qu.e toda la. comunidad debes mostrarte benévolo; mas cuando tú estés irritado, seré
debía ayunar: hombres y mujeres, jóvenes y ancianos. De no benévolo yo. Ahora estamos ambos enfurecidos contra los hi­
existir el Día del Perdón, el mundo no podría hab.er persis­ jos de Israel; mas no ha de ser que ellos vean nuestros rostros
tido; ese día reconcilia con lo de acá y lo de allá; y hasta encolerizados. Vuélvete, pues, hacia ellos; si no, Josué, hijo
aquel que observa sin mucho rigor las otras festividades, toma de Nun, tomará tu lugar a mi servicio". Entonces habló Moi­
en serio el ¡Día del Perdón. sés ante Dios: "Mira, aun en medio de tu ira tratas de que me
Moisés, empero, habló así en el Día del Perdón: "Quiero oponga a ellos suavemente". Y díjole además: "Mira, tú me
mirar la majestad del Señor, y luego expiaré los pecados de dices: saca a tu pueblo, Mira, no t� puedes privar de tu amor
Israel". Y a Dios le dijo: "[Señor del universo! Déjame con­ a ellos. Si es que he hallado gracia ante tus ojos, déjame co­
templar tu magnificencia". Pero el Señor repuso: "Moisés, no nocer tu ca.mino". El Señor le respondió: "Grandes cosas tengo
te está permitido ver mi majestad, pues nadie que me haya ante mí. Haré según tus palabras y perdonarél.es el pecado
visto puede seguir con vida. Sólo en virtud del juramento que del becerro <le oro. También en esto he de complacerte: mi
he hecho, y en virtud del nombre por el que te he conocido, rostro marchará delante de ti: te s.ervirá de guía".
voy· a acceder a tus deseos. Ponte en la hendidura de la .peña, y Dijo Moisés: "Déjame, pues, mirar tu magnificencia". El
haré que todos los ángeles que están a mi servicio desfilen
ante ti. Y cuando percibas el nombre que una vez te ihe
pronunciado, sabe entonces que estoy ante ti; no te amedren­
1 Señor contestó: "Hay un lugar junto a mí". No dijo: "Estoy
en un lugar"; de suerte que quiso decir, poco más o menos:
mi espacio, o sea la corteza que envuelve el meollo. Y siguió
tes, .pues con aquel ,por quien sienta misericordia, s.eré mise­ diciendo: "Mira, haré pasar ante ti todo lo bueno, la medida
ricordioso, y con aquel 1por quien sienta clemencia, seré cle­ del bien y la medida de la fuerza; seré misericordioso con quien
mente". seré misericordioso, y seré clemente con quien seré clemente".
Moisés tomó su tienda, la emplazó fuera del campamento En esa hora enseñó el Señor a Moisés toda la recompensa que
y la llamó el tabernáculo. Y quienquiera deseaba pedir algo aguarda al justo.
a Dios, así fuese uno de los ángeles, serafines o miembros de Las dos primeras tablas de la Ley fueron obra de Dios, y
las huestes celestiales, debía allegarse a esa tienda, pues Dios aunqu.e labradas en zafiros, se dejaban envolver como un rollo
permanecía cerca de Moisés. Y tan pronto ,penetraba Moisés de pergamino. Un comentarista dice: "Las tablas fueron es­
en el tabernáculo, descendía una columna de nubes y poníase culpidas con el o_ro del disco solar".
a la puerta del tabernáculo. Todos veían así cómo la gloria Cuando el Santísimo, alabado sea Su Nombre, dijo a Moisés:
de Dios se manifestaba a Moisés; y el pueblo sé ponía de pie "Lábrate dos tablas de piedra, a semejanza de las primeras",
y oraba. surgió ante Moisés, en su tienda, un pozo de zafiros. Rompió
El Señor hablaba con Moisés cara a cara. No sabemos si el un bloque de la piedra preciosa y forjó con él dos tablas, a
hombre se tornó por ello divino, o Dios humano. Un sabio semejanza de las primeras.
En la hora en que Moisés terminó de escribir la Torá, pasó
dijo: "Se diría que el Altísimo se hubiese inclinado ante Moi­
a él la luminosidad de las Sagradas Escrituras, y su rostro res­
sés, ,pues está escrito: Y el Señor descendió al tabernáculo".

104 105
TRADICIONES Y COSTUMBRES fVDiAS

plandecía con esa luz. Pues la Torá fue un haz de llamas ne­
gras que ardían sobr.e un fondo de blanco fuego: con fuego
fue sellada y de fuego circundada. Moisés restregó el cañón
de la pluma contra su pelo, que se tornó así reluciente.
Moisés no sabía que la .piel d.e su rostro resplandecía. ¿Mas
de dónde le vinieron los cuernos de luz? Dicen unos que los
había recibido ya en la caverna de la roca, cuando la gloria
de Dios le fue expuesta. Otros dicen que la luz había venido
de las tablas. La longitud de las tablas abarcaba seis cuartas,
su ancho abarcaba casi otro tanto. Moisés contemplaba las ta­
blas, por un lado, y la majestad divina por el otro, y así
adquirió Moisés los cuernos centelleantes.
Durante los tres mes.es que Moisés permaneció oculto en la
casa de su madre, rodeábalo aquella luz que resplandeció tan
sólo en los días de la Creación, y que Dios había reservado para
los justos del mundo venidero, Cuando Moisés acudía ante el
Faraón, quitábale Dios esa luz de encima. Mas cuando ascen­
(
dió al Monte Sinaí, volvió a él la luz, que no había de aban­
donarle más hasta el día de su muerte. Por eso no podían los Y AMIM NORAIM
hijos de Israel mirarle el rostro, y Moisés debía cubrírselo con
un velo. LAS FIESTAS AUSTERAS
PARA LA FIESTA DE LA ASAMBLEA
SAMUEL IBN N AGRELLA
(993-1036) día de año nuevo, y Yom Kipur,
R
OSH HASHANÁ,
En la octava de la fiesta de la Asamblea día del perdón, son las dos fiestas austeras, Yamim
enderezaré mis cánticos al Dios de mi vida: Noralm, del año judío. No hay en ellas evocaciones his­
­¡Alabado sea tu nombre! ­proclamaré, oh Dios mio, tóricas ni recuerdos de la vida agrícola de Palestina. Son
exultando tus bondades en la asamblea d.e los fieles. festividades esencialmente religiosas, destinadas a poner al
A tu faz dispondré mi loanza, , individuo frente al doble tribunal de Dios y de su pro­
meditaré los preceptos que en el Sinaí nos diste.
pia conciencia. Así se explica que mientras las otras fies­
Mis palabras oye .propicio, oh Dios, y acoge
tas son acogidas y celebradas con júbilo y animación, los
mi gemido, atiende a la voz de mis pl.egarias,
al tiempo que mi alma te .proclame, talmente sentimientos que prevalecen en Rosh Hashaná y Yom
como todas las almas solícitas de ti, ¡ oh Señor mío! Kipur son de seriedad y reverencia, y su celebración se
(Traducción de José M. Millás Vallicrosa) . limita a ceremonias religiosas y a actos de austeridad.
. (Reproducida con autorizaci6n.)
106 107
­­­­­ ­­­­ ­­­­ ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­

YAMIM NORA/i'\,f
TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS

Período preparatorio aparecidos de su familia, que durante su vida fueron sus


guías y modelos en la práctica del judaísmo. ·
Rosb Hashaná y Yom Kipur son las dos fechas desta­
cadas de un período de cuarenta días, que se inicia con El shófar
la luna nueva de Elul, un mes antes de Rosh Hasbaná, y
termina junto con Yom Kipur. Este lapso se dedica a la Ningún instrumento, por grave o retumbante que so­
nara su voz, lograría llegar al corazón y al espíritu del
meditación y al recogimiento.
judío con la misma efec­
Según la Biblia, el 19 de Elul volvió a subir Moisés al
tividad con que llega a
Monte Sinaí, para recibir las segundas tablas de la Ley, y
allí permaneció cuarenta días, al cabo de los cuales re­ ellos el toque ronco del
shófar. Sonido peculiar,
gresó con las nuevas tablas y con el perdón de Dios por
estridente, falto de armo­
el pecado del becerro de oro. ( Deuteronomio, X, 1­1 O.)
Estos cuarenta días habríanlos vivido los israelitas entre­ nía, ¿cómo se explica que
esa voz surgida de un cuerno de carnero, tenga la virtud
gados al examen de sus conciencias y al arrepentimiento,
de sobrecoger a los oyentes, llenándolos de una emoción
llegando en su compunción a privarse de todo alimento
en que se mezclan por
durante el último día.
Nace de ahí la creencia de que esos cuarenta días, a igual el temor y la es­
peranza?
partir de la luna nueva de Elul, son un período de gra­
cia para el hombre, que mediante el arrepentimiento de Es que ese símbolo
sus pecados conquista el perdón que Dios le otorgará en y su sonido van· enla­
Yom Kipur. · zados a recuerdos de

­
Viene a ser, pues, un despertar de la conciencia ante los primeros patriar­
la proximidad del juicio de Dios. Por eso durante el mes cas, de la antigua pa­
de Elul se toca el shófar en los oficios matinales del tem­ tria y de sus magnas
plo, para arrancar a los feligreses de su letargo moral. efemérides. Mientras
En las oraciones que se pronuncian en ese periodo, se el shófar llena el re­
cinto con su despareja
incluyen las Seliiot, preces invocadoras del perdón, que
se dicen a partir de medianoche o de la 'madrugada si­ voz, desfilan por la
mente del judío esce­
guiente al sábado anterior a Rosh Hasbaná y se repiten
hasta Yom Kipur. En el rito sefardí, las Seliiot se rezan nas de Canaán, donde
desde el primero de Elul. sus más remotos ante­
En este periodo serio y severo, los judíos acostumbran pasados eran pastores;
ir a los cementerios para acercarse a los miembros des­ recuerda el sacrificio

108 109
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDIAS

de Isaac, que Abraham estuvo a punto de ofrecer a Dios


y que después de la intervención salvadora del ángel sus­
tituyó con el holocausto de un carnero; evoca las tantas
ocasiones en que el shófar llamó a los israelitas a la lucha
por la patria; y el EL MES DE ELUL
día solemne en
que, precedida por EN LAS
los sones del shó­
far, fue promul­ LETRAS JUDÍAS
gada la Ley. Y a
esas visiones del ELuL SHEMARIA GoRELIK

pasado se mezcla (Contemporáneo)


la fe en algo por todos los meses .prefiero a Elul, el preludio de los "días
D
E
venir: el Mesías, <temibles", en los cuales tanto se atormenta el espíritu
cuya l1egada será judío. Más que a fas fiestas quiero a estas jornadas modestas
también anuncia­ ­mejor diríamos comunes.
. da por el shófar. Vibra inmensa paz y belleza en ellos, y son algo así como
En el campo más una preparación para lo magno y trascendental que ha de arri­
bar ,prontamente, que ya se aproxima. Por cierto que tal sen­
limitado del pre­
timiento no es frecuente en nuestra época, salvo, quizás, en
sente, el shófar algún remoto y pequeño villorrio, lejos del ferrocarril, donde
sirve de heraldo al año nuevo y de toque de clarín para el gramófono aún no ha reemplazado al shófar y donde la vieja
las conciencias judías. Las invita a recapacitar sobre el tradición judía aún dispone de una tregua misericordiosa antes
año ido y a implorar el perdón de Dios por las faltas de desaparecer definitivamente.
cometidas. Todo es tan distinto que en otros días. Los comercios están
abiertos. La gente va al mercado, se dirig.e a las ferias; se tra­
baja y trafica. Y no obstante, prestando atención, puede ob­
servarse que los pasos son más lentos, las voces más quedas,
cual si temieran ofender a alguien. Y ese alguien es invisible.
Sólo se lo intuye. Flota sobre las callejuelas de los pequeños y
viejos pueblecitos judíos un espíritu que en los días de Elul se
torna más s.erio, más quieto, más lento, más melancólico.
Pende de los días cual leve nubecilla. No constituye una
gran preocupación, pero no deja de ser una preocupación. La

110 111
TRADICIONES Y COSTUMBRES JUD[AS EL MES DE ELUL

gente suspira. Y quedamente dícese el judío, siempre en diá­ que se prendí.eran gritando de los faldones de la levita de su
logo consigo mismo: Dios, Y no lo, soltaran hasta saberse .perdonados. No, rezos muy
­Y a estamos en Elitl, casi a mediados de Elul. calmos: ¡Ayudanos, Señor, no nos abandones! la voz del pe­
Mi pequeño e infantil cerebro no comprendía en aquella que�o grupo implorante resuena tan mue11e, tan tlegíaca, t�n
época el orig.en de esa atmósfera. Pero me sentía inquieto. Y suplícante.
esa inquietud solía acrecentarse cuando desde la callejuela ve­ Después de rezar volverán a separarse, irán rumbo a los
cina, donde se encontraba el Bet ha­Midrash ,:. , llegaban hasta negocios, al mercado, a comprar trigo y lino. Sin embargo,
mí los ecos del shófar. esos pequeños tenderos presentarán un aspecto diferente del de
El abuelo regresa del templo. Para doblar el talit tarda más todos los días. Liando un cigarrillo, uno le dirá a su vecino:
que en otras oportunidades. Está pensativo, serio, recorre de ­Sí, así es. Fines de Elul ya, Dios sea loado.
un extremo a otro la vasta cámara anticuada y tararea una Y se alejará sin aguardar respuesta.
melodía jasídica. Se acerca a la ventana, corre las cortinas, Muc�os años han pasado desde entonces. El abuelo•ha muerto.
suspira, y le oigo decir: Hac.e tiempo que el Bet­ha­Midrash ya no se levanta en aquel
­¡ Ah, ya estamos en Elul, casi a mediados de Elul! lugar. Y yo no voy más a Selijot. Pero los motivos de Elul
Luego se acercan los días de Selijot. Los rostros se ponen resuenan en mi espíritu como antaño. El texto es otro la
aún más soñadores, más tristes. Recuerdo cómo nos levantá­ melodía se ha conservado. La escucho en rodas las canciones
bamos antes del amanecer. El abuelo me conducía a través que se entonan entre nosotros, la siento en las nobles lágrimas
de las sombrías callejas. Y a reinaba el frío. En alguna parte qu: se derraman en silencio y en la pregunta que me hace mi
crujían ruedas. Se abría una puerta y un campesino soñolien­ amiga:
to se dirigía a la fuente con su balde. Largas filas de carros ­¿Por qué reina tanta tristeza tanta frialdad y tiniebla?
abríanse paso hacia el mercado. El abuelo avanzaba silencioso, ¿Por qué se acongoja tanto el alma>
con los pensamientos puestos en otro mundo. De pronto tosía Nada t.engo que responderle.
violentamente y, soltando mi mano, se apoyaba contra una cer­ Recuerdo los tranquilos días de Selijot de otrora, al abuelo
ca. Me mantenía junto a él, tembloroso. Pero estaba satisfecho que ambulaba por la amplia sala, se acercaba a fa ventana
y agradecido porque me hubiese despertado, llevándome con separaba las cortinas y exclamaba con tristeza: '
él a Selijot. ­Ah, ya estamos en Elu], casi a fines de Blul.
En la amplia estancia de piso t.erroso que sirve de Bet ha­Mi­ ¡_Ayúdanos, Señor! No nos abandones. No te insistimos, sólo
drash, ya están encendidas las luces. Y a través de las dos te imploramos. Y bien está permitido implorar ...
ventanucas vislumbro a los fieles en sus ropas de trabajo, pero
con aire de festivo recogimiento. En ceremoniosa quietud en­ DE MI NIÑEZ
vían sus preces hacia Dios, y yo .pienso que el viejo Dios judío
MAx Noanau
(Fragmento de una carta)
(1849-1923)
ha de preferir a las otras estas oraciones murmuradas antes
del alba. Son rezos calmos, muy calmos, no como en los "d�as E STE mes es el q�e a pesar de mi escepticismo y de mi ateís­
terribles", en las grandes festividades, cuando los judíos parece , mo, me emociona más que ningún otro. Oigo sonar el
sh�far, Y se. �oncurre a Selijot a rezar: Los
• Casa de oración, sinagoga.
judíos lloran y
quieren purificarse ante el Señor de los Ejércitos. ¿Recuerdas
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113
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UDÍAS

cómo nos despertaban a las tres y media con golpes de tambor?


Corríamos, medio dormidos, en la noche helada. Al principio
la calle estaba solitaria. Luego, a medida que avanzábamos,
veíamos abrirse las puertas y deslizarse hacia afuera sombras
judías. En un grupo cada vez más importante, llegábamos al
templo. Hacía calor dentro, y ardían las luces, todo lo cual
aumentaba más aún mi sueño de plomo. Casi todo el tiempo
t;enía los ojos cerrados y escuchaba apenas al jazán que cantaba
mientras los judíos se golpeaban .el pecho y se columpiaban,
exclamando: "Desde las ,profundas tinieblas te llamamos, Dios
de la Luz .. ," Tampoco oía a las mujeres que lloraban en lo
alto. Bruscamente, mi padre me despertaba a medias con un
buen golpe. Abría mis ojos cargados de sueño y veía las innu­
merables óujías rodeadas de un pálido halo. Por las ventanas
entraba ya un .poco de día, pero las letras hebreas, curiosamente
contorneadas, bailaban ante mi vista, No .podía rezar. A las ,
cinco y media nos íbamos al templo polaco de enfrente, para
quedarnos ahí hasta las siete y media. Y eso duraba quince días,
ROSH HASHANA
durante los cuales yo adelgazaba y palidecía cada vez más. Más AÑO NUEVO
tarde todo cambió. Seguíamos yendo a Seliiot, pero en el tem­
plo de Ofen, que era más elegante y más occidental. El oficio
no empezaba hasta las cinco y media, lo que agradaba mucho a "El Primer dia del mes séptimo debe ser día
papá, .porque .podía ir también él a rezar a pesar de su edad. sagrado, y en él se sonarán las trompetas", (Le­
Créeme, era algo bello y poético, ,pese al esfuerzo de levantarse vítico, XXIII, 24).
tan temprano. "Y el séptimo mes, al primero del mes ten­
dréis santa com/ocacion: nin­guna obra servil
"¡ Qué locura, ¿verdad?, arrancar del lecho, a una hora tan haréis; os será día de sonar las trom.petas",
temprana, a un pobre pequeñuelo de 6 a 10 años, que tiene (Números, XXXIX, 1),
tanta necesidad de dormir! Y sin embargo el Max Nordau de
18 años se cambiaría con gusto ,por el Simja de 7. ¡ Qué dife­
rente sería yo ahora! En aquel momento mi fantasía infantil, OSH HASHANÁ, celebrado el 19 y 29 día de Tisbri,
increíblemente vivaz, adornaba esas mañanas de Selijot con
mil ,pompas lfenas de misterio y maravilla. Yo tenía simple­
R corresponde al año nuevo judío. Pero su significa­
ción es mucho más amplia que la simple iniciación de un
mente la sensación de que me presentaba ante el mismo Dios ciclo: a la idea de tiempo se unen conceptos de responsa­
Sebaot, sentado muy por encima en su trono, para contribuir bilidad y de juicio, que confieren a esta festividad su ca­
a ,purificar un mundo envilecido y perverso ... " rácter grave y solemne.
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TRADICIONES Y COSTUMBRES /UD[AS
ROSH HASHANÁ

Denominaciones de Rosh Hashaná exclusiv�mente en el templo. Como para las otras magnas
oportunidades, las oraciones están compiladas en el co­
Correspondiendo a sus diversas significaciones, encon­ rrespondiente Májsor ( en hebreo: ciclo o período) o sea
tramos en la liturgia tres nombres para Rosh Hashaná: libro de rezos. '
Yom Terúa, o sea día en que se debe hacer sonar el shófpr. Pasajes bíblicos y talmúdicos figuran en él, junto a
Yom Hasicarón, día del recuerdo. Dos clases de remem­ plegarias intercaladas posteriormente y escritas, muchas
branzas acuden a la mente del judío: la de su responsabili­ de ellas, por inspirados poetas hebreos.
dad como hijo de Israel, y la de sus actos personales en el Tal es el caso de la plegaria Unetane Tokef, compuesta
año transcurrido. Un ciclo de vida se ha cerrado, con su por Rabí Amnon de Maguncia, en la Edad Media, y cuya
maraña de alegrías y tribulaciones; y antes de transpo­ lectura marca uno de los momentos más impresionantes
ner el umbral del nuevo año, se echa una mirada retros­ del ceremonial religioso. Este bellísimo poema alude a la
pectiva sobre la propia conducta y se pide a Dios la abso­ pequeñez del ser humano frente a la grandeza divina;
lución de las faltas cometidas. Porque Rosh Hashaná es habla del juicio de Dios que discierne, de acuerdo con los
también Yom Hadln, el día del juicio, El sentido de la méritos de cada uno, quién ha de vivir y quién ha de
responsabilidad que cada ser humano tiene por sus accio­ morir ; quién ha de gozar de paz y prosperidad, y a quién
nes, es el que imprime a este día su severa condición: pues le aguardan la miseria y el desasosiego. Y recuerda, final­
si bien no está en la mano del hombre escoger su destino, mente, por qué medios se alcanza la gracia divina: arre­
él puede, empero, encaminar su vida y emplear buena o pentimiento, oración y justicia. ·
malamente las fuerzas que Dios pone a su alcance. Y ante Coincidentes con el credo judío, que no reconoce el.
la inminencia del juicio divino sobre los frutos de ese libre dogma del pecado original, estas oraciones despiertan en
albedrío, el ser humano invoca clemencia y ruega: "Ins­ el israelita su optimismo y el sentido de su responsabilidad.
cri benos en el libro de la vida, de la redención y sal­ El hombre es bueno de naturaleza, y Iibre: Dios pone en
vación." Al saludarse en esta fiesta los israelitas dicen: sus manos los medios de renovarse siempre y le indica los
"Lesbaná tová ticatevu" (sed inscriptos para un año caminos que llevan a su gracia: teshuvá ­arrepenti­
bueno).. � miento­­, que implica up.a renovación espiritual y mo­
ral: tefilá ­oración­, sumisión ante Dios que rige nues­
t:�s destinos y respeto por sus misterios: y tsedacá ­jus­
t1c1a­, que el ser humano debe luchar por implantar en
Celebración religiosa
la tierra .
Las ceremonias religiosas tienen particular importan­ . P.ero t:filá y tsedacá significan algo más que religio­
sidad pasiva y amor por la justicia; exigen la práctica de
cia en Rosh· Hashaná, pues esta festividad se celebra
esas virtudes, demostrada en nuestro apoyo al débil, en
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TRADICTONES Y COSTUMBRES /UDÍAS ROSH HASHANÁ

nuestra solidaridad con el oprimido y necesitado. Justicia Cos tumbre s


y beneficencia se expresan en hebreo con la misma pala­
bra: tsedacá, así pues, en el ejercicio de la caridad el judío Las escasas variedades que ostenta la mesa de Rosh
ve una reparación justiciera de la desigualdad reinante Hashaná tienen un sentido simbólico. Así, el pan ­la
entre ricos y pobres, reparación que las oraciones de Rosh jalá­ suele hacerse redondo, por analogía con el año,
Hashaná le inducen a realizar. círculo sin principio ni fin.
Otras oraciones desenvuelven en esta oportunidad tres Un trozo de pan o de manzana remojada en miel, que
ideas fundamentales del credo judío: Dios es rey, es juez se toma al comenzar la comida, simboliza un año dulce
y es legislador. Al final de cada una de esas tres series de y placentero. El pescado, manjar predilecto judío, no
plegarias, el shófar vuelve a emitir su emocionante so­ falta en esta ocasión: es costumbre servir la cabeza al
nido. amo de la casa, en recuerdo de la promesa bíblica: "Y te
pondrá Dios por cabeza y no por cola, cuando obedecieres
a los mandamientos del Eterno, tu Dios". (Deuterono­
Rosh Hashaná en épocas antiguas mi-o, XXVIII, 13).
Ni en los libros de la Biblia, ni en los textos sagrados Acompañando una bendición que se pronuncia durante
anteriores a la época del Segundo Templo, aparece el nom­ la segunda cena de Rosh Hasbaná, suele gustarse una fru­
bre de Rosh Hashaná. La celebración de esta f.estividad ta de la estación que no se haya comido aún en la tempo­
comienza sin duda en años inmediatamente posteriores a rada, y que viene a representar la iniciación de algo nuevo,
la destrucción de ese santuario, pues en la literatura ta­ en este caso el año.
naítica (siglos I a m de la era común) figura el 19 de
Tisbri como Rosh Hashaná. Ya entonces se consideraba Los diez días de pe11 itencia
que éste era el día en que Dios juzga al hombre y decide
su destino para el año· entrante. Los diez días que median entre Rosh Hashaná y Yom
Desde un principio, Rosh Hashaná fue una fiesta Kipur se conocen con el nombre de "días de penitencia".
celebrada únicamente en el templo, y su ceremonial ha Mediante oraciones, actos de caridad, perdón de los agra­
variado muy poco hasta hoy. Excepción hecha de las vios recibidos y reparación de los cometidos por uno mis­
plegarias que se intercalaron posteriormente, las lecturas mo, se intenta predisponer la voluntad divina hacia el
sagradas eran casi las mismas que en la actualidad, y el perdón, pues es creencia que el juicio de Dios puede aún
shófar intervenía también en el oficio con su estridente modificarse favorablemente durante este período.
sonido. Las prácticas austeras se complementan ­con visitas a
Las blancas vestiduras del [azán, los albos cortinados, las tumbas de los familiares. En Israel se hacen peregri­
realzaban ya entonces, como hoy, la solemnidad del día. naciones al sepulcro de Raquel y a otros lugares sagrados.

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TRADICIONES Y COSTUMBRES JUDÍAS

No se celebran casamientos ni se organizan festivales.


Sólo pensamientos graves y actos piadosos deben llenar
estos días que preceden a la fecha máxima del calendario
judío.

ROSH HASHANA
EN LAS
LETRAS JUDÍAS

ROSH HASHANÁ ISRAEL QUERIDO


(Contemporáneo)

rostro festivo avanzó Yoshúa ipor los adoquines del


C
ON
amplio patio, flanqueado de casuchas mortalmente mu­
das, que .parecían encorvadas bajo la carga de los metálicos
faroles callejeros. En puntas de pie, furtivamente, entró en la
sinagoga portuguesa, donde aún no había comenzado el cere­
monioso servicio divino del Año Nuevo.
Tonterías. Como si fuese posible que él llegara demasiado
tarde.
La débil luz de las velas llameó diluida sobre su pálido ros­
tro. )'"oshúa besó rápidamente los postes del :portón. Luego,
embargado de honda felicidad, encaminóse directamente hacia
su asiento en la ,primera fila, cerca del espacio semioscuro entre
el púlpito y el arca, donde por momentos el Rabí se sentaba
en su banco solitario, frente a la pared escasamente iluminada.
El áureo artesonado revestido de cuero chispeaba con suavidad,
como las escamas de una carpa. Y oshúa se sintió muy dichoso
y saludó a varios conocidos, murmurando en voz baja sus deseos
de felicidad:
­Que Dios os inscriba para un año feliz.

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TRADTCIONES Y COSTUMBRES fUDÍAS ROSH HASHA.NÁ

Luego se acercó reverenciosamente al Rabí Gazarida d'Aze­ el Señor como para arrojar sus pecados a las tenebrosas pro­
vedo y le estrechó la mano. La blanca arena salpicada en el fundidades del océano?
piso de madera crujió .bajo su leve pisada. La dorada luz de Dos veces por día, desde que empezara el mes de Eiul, había
las velas titiló en el semblante de d' Azevedo, visible de vez en resonado el shófar en la morada divina . . . Y sin embargo,
cuando bajo su bicornio. ¡ si sólo pudiera retardar el soplido del shófar! ¡ Si sólo pudiera
Inicióse el servicio religioso ... eludir los tres toques de trompeta, los sbevarlm/: Porque Yoshúa
Desde las más remotas profundidades de su abrumadora sentía que de tanto temor y sobresalto caería muerto en el
alegría por la fi.est,a de Año Nuevo, día en que el universo lugar. El trompetazo de Año Nuevo, la tekl«, sonaría cual
fuera llamado a la existencia, Yoshúa sintió cómo se iba ele­ salvaje quejido a través de la sinagoga, cual gemido humano,
vando en su interior una sombría y gemebunda acusación con­ cual oración expiatoria que estalla de pronto con desgarrador
tra sí mismo. No había acatado íntegramente al Señor de la sollozo. Antes de escuchar ese agudo sonido del shóf ar, él debe
Justicia, no había buscado verdaderamente a Dios. Había pe­ implorar a Dios con sincero arrepentimiento a fin de que le
cado en mil formas diversas contra Él, con pecados que jamás perdone los pecados cometidos contra Él y contra los hombres.
podrían ser perdonados. Debe implorar asimismo el perdón y la misericordia del
Lloró. Y oshúa Hereira lloró embargado de temor y ver­ Todopoderoso .para sus descarriados hijos, que niegan la exis­
güenza, mientras que sus labios se movían al unísono con el tencia de Dios y no quieren convencerse de la verdad de los
murmullo d.e la comunidad orante, por encima de la cual se t.erribles tormentos y penurias que sufrirán en el gran día del
elevaba la sonora voz del chantre Rocamoza, de pie junto Señor, en el día del Juicio Final, cuando resuene el gran shófar.
al altar. El Todopoderoso impera por siempre jamás sobre el sol y la
Yoshúa apenas osó levantar la mirada hacia los altos y tierra.
semioscuros ventanales de la sinagoga, detrás de los cuales se Yoshúa anhela la lectura de la Torá, la querida y sagrada
balanceaban las copas de añejos árboles. No se atrevió a con­ historia del sacrificio de Abraham que se lee siempre en el
templar las cabezas de los hombres sobre las que bailaba el segundo día de Rosh Hasbaná ... En el supuesto de que el
reflejo de las luces de candelas, ni tampoco los velones que se Señor lo pusiera también a él a prueba ... ¿sacrificaría a su
agitaban suavemente sobre el oscuro coro del cual surgía el Rebeca, si el Señor se lo exigía, tal como estuvo dispuest,o
canto de los adolescentes entonando salmos, como un eco de Abraham a hacerlo con su Isaac, a quien amaba?
nebulosas profundidades. A Yosh.úa le parecieron negros los Yoshúa se estremece de horror. Pero debe continuar pi­
velones. Las llamas de las velas, en su danza fant,asm;l, le pa­ diendo misericordia, piedad en este día, el 'Yoni uou« Por­
recieron temblar embargadas en duelo. Al Dios único, al Juez que, hablando honestamente, ¿había sido realmente bueno,
Supremo, Yoshúa no le había servido con lealtad. No sintió paciente, caritativo con todos los que lo rodeaban? ¿Habían
siempre y en todas sus acciones el hálito divino. Y el secreto sido idénticos sus pensamientos hacia todos sus congéneres,
de sus ensueños y visiones de felicidad, que se concentraban en tanto cristianos como judíos?
una ventana de la calle Zandwat, los ocultó ante el mismo Oh, no se sentaría en siete alfombras, como el gran Rabí
Señor. Se preguntó si Dios lo vería en la honda oscuridad de su Yojanán. De él no emanaba sentimentalismo, ni necesidad, ni
arrepentimiento; a él, una mera nada. ¿Sería tan misericordioso siquiera el mero deseo de "ser inscripto para un año feliz",
TRADICIONES Y COSTUMBRES /UD!AS ROSH HASHANÁ

como se suele desear a todo el mundo en Rosb Hashaná. Por­ casi olvidado, que se utilizó hasta poco antes de habilitarse el
que él, en verdad, se dirigía a Dios impulsado por la preocu­ nuevo. Aquel camposanto está, por así decirlo, enterrado él
pación y el pesar ... ¿Qué era lo que en él ardía, que roía tan mismo, hundido entre los nuevos barrios residenciales. Una
terrible y arcanamente, con quemante dolor en su espíritu, que otra familia busca aún en él a sus abuelos. Por lo demás,
cual si fuera alcanzado en las honduras de su temeroso cora­ reina verdadero silencio de muert.e dentro de sus murallas. Sin
zón? Yoshúa deseó eludir la pregunta, intentó engañarse a sí la suficiente antigüedad para ser histórico, demasiado viejo ya
mismo al respecto. Pero el Señor lo descubrió ... para ,persistir_ en la memoria vívida de nuestra generación, ese
Era la invencible antipatía que experimentaba poi· su cu­ cementerio lleva una modesta y solitaria existencia, La muerte
ñado Rosenheim y la total impotencia de dominar su aborreci­ ha vuelto a morir aquí una vez más, en medio del bullicio de
miento por todos los ,parientes. Yoshúa tartamudeó con humil­ la ciudad. Aquí ha cesado toda "actividad", ya sea anticuada
dad: Bendito seas, oh Señor, nuestro Dios y Dios de nuestros o contemporánea. Esta isla pertenece al silencio, a las piedras y
antepasados ... al césped ...
Su odio por Henry Rosenheim seguía vívido aún, latiendo Entramos.
sordamente en la profundidad y la soledad de su corazón. El Desiertos senderos bajo la ondeante luminosidad del sol oto­
Señor lo había descubierto ... ñal. No tan abandonados como para que la renovada exis­
Está escrito: No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos tencia de la naturaleza pudiera brotar de troncos mohosos. Por
de tu pueblo. La Torá lo ordena. ¿Por qué hizo la promesa de el contrario, el orden y la limpieza reinantes acentúan aún más
romper completamente con Rosenheim? la impresión de falta de vida. Las hierbas y las lápidas riva­
Yoshúa escuchó la voz de un hombre moribundo que con­ lizan en rigidez.
fesaba su culpa y la voz de los que coreaban cada vez que se Mas de pronto resuena, en medio del silencio, un ligero ruido
pronunciaba el Santísimo Nombre. d_etrás del zarzal. Un lloroso canto que seguimos, que se acre­
Tembló ante la propia confesión de sus pecados ... y su­ cienta y nos conduce hasta un extraño grupo; entre las pálidas
plicó: ¡Oh, Señor, ilumina mi oscuridad! piedras funerarias, en medio de las malezas, en un estrecho
sendero, judíos polacos rezan fervorosamente junto a una tum­
ba. Es la última morada del gran rabino y sabio de Praga
DÍAS DE PENITENCIA MAX BROD Ezequiel Landau. '
(Conjemporáneo) Que nosotros, los judíos, hayamos desarrollado un singular
estilo lapidario; que nuestros pesados bloques recortados en
semicírculo en Ia parte superior, como un recuerdo de los le­
E s entre
costumbre judía visitar en los diez días de penitencia,
el Año Nuevo y el Día d.el Perdón, las tumbas de gendarios contornos de las tablas de Sinaí, y nuestros tipos de
los grandes sabios y maestros de nuestro .pueblo. Un amigo, escritura cuadrada, magníficamente graves, no estén grabados
judío de Europa Oriental, me ruega que lo acompañe al anti­ ni revestidos de oro sino que sobresalgan en altorrelieves, como
guo cementerio de Praga. No al famoso cementerio sobre el cejas embargadas de advertencias, destacándose imponentes en
río Moldava que se exhibe a los forasteros cual curiosidad su negro tinte sobre la superficie de piedra; que nuestras ins­
digna de ser contemplada, sino a aquel otro más tranquilo, cripciones bíblicas en la tradicional escritura hebrea confieran

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TRADICIONES Y COSTUMBRES !UDÍAS ROSH HASHANÁ

una particular y característica nobleza a nu.estros camposan­ extraen de sus hatos antiquísimos y ajados libros de oraciones,
tos; todo eso ¿a quién interesa? Pero todo eso volvió una vez tan ajados y descoloridos como el follaje caído y en descom­
más a mi conciencia ante la tumba de Ezequiel Landau, ante posición. Sus fuertes quejas se mezclan con las más calmosas
esa ,piedra, por así decirlo, orgánicamente brotada del suelo y voces masculinas. También los hombres cantan ahora con :m1s
auténticamente judía con sus escudos de levitas entre dos leo­ fuerza. ¡ Resuenan llant,o y sollozos! ­
nes, y con la inscripción: "Ezequiel, hijo de Yehudá Landau El pueblo judío recuerda la memoria de un grande de Israel.
Haleví, Rabí de Praga, famoso autor del libro Noda­bi­Yebu­ Mientras estoy aquí, junto a mis hermanos de Europa orien­
dá ( Conocido en Y ehudá), defensor de la justicia, modesto y tal, me invade la vergüenza. ¿No vivo acaso desde más de
glorio�o en toda la diáspora de Israel por su sabiduría. Invita­ tres decenios en Praga, sin sospechar siquiera la existencia de esa
mos a todos los transeúntes a que viertan ante esta tumba su tumba? Debieron arribar los refugiados desde la lejanía, desde
silencioso diálogo con Dios". . Galitsia, para hacerme recordar la grandeza de un judío que
Esta invitación, lanzada al vacío durante décadas, encontró actuó en mi ciudad ...
por fin su gente. Los judíos de Europa oriental llegaron a Quieren al gran devoto como si fu.era uno de los suyos, con
Praga. Ahí están. Un hombre joven y delgado de roja barba. una naturalidad que resulta lo más conmovedor de esa escena;
Junto a él, un anciano regordete y viril de rostro transparente buscan junto a él consuelo y ayuda con una confianza enter­
y transfigurado. Ambos en gaban.es con cinturón, inclinán­ necedora. Fu.e un dirigente del pueblo mientras vfvió. El pue­
dose con movimientos paralelos, de las caderas para arriba, ora blo le sigue fiel aun después de la muerte. Esa vívida y abne­
a diestra, ora a siniestra. Sus voces se elevan simultáneamente gada confianza, esa popular sumisión ante el espíritu, ant;e la
y se pierden de nuevo en el lento canturreo de la habitual me­ grandeza espiritual y su dominio, ese voluntario y cariñoso
lodía. Al verlos rezar así, en conjunto, se creería que están respeto por el genio sobresaliente, esa relación tan directa con
unidos hasta siempre jamás. Pero el más joven finaliza de la literat;ura: ¿ dónde se encuentra aún en este gran mundo de
pronto y se aleja con lentitud, sin previo saludo. Quizá ni Dios, salvo entre los judíos, y por cierto que entre los judíos
siquiera se conocen. Sólo estaban unidos en la oración, en el "modernos" en proporción muy inferior que entre los jasí­
espíritu ... dicos?
Se trata de una circunstancia espiritual, lo comprendo muy En el .prólogo de Maimónides al Séder Seraim­ encontramos:
pronto. Ahora aparecen dos judías galitsianas con esa ves­ "La meta del mundo y de todo cuanto en él se encuentra es:
timenta que nos resulta tan poco usual en las judías. Cubiertas Un hombre sabio y bueno." Y Maimónides lo explica mediante
las cabezas por una cofia bajo la cual asoma la ,pelud, los hom­ una paradójica frase del Tratado Berajot (58a): "Al hallarse
bros resguardados por una sencilla capa. Blusa y falda de el hijo de Soma en el monte del Templo y ver ascender a los
aldeanas. Por poco se las tomaría por unas' campesinas de la israelitas para la fiesta, dijo: Bendito sea quien ha creado a
vecindad de Praga. Pero al observar más de cerca los cansados todos éstos ,para servirme. Porque él, la paz sea con él, fue el
rasgos desfigurados por hondas arrugas, ¿qué chispea a nuestro más grande de su generación." No podría formularse con más
encuentro?: la mirada de nuestras madres y abuelas, la simple, agudeza la concepción judía del universo, centralizada en tor­
hogareña y preocupada expresión de la ama de casa judía que no al espíritu. De las palabras del Rabí no surge ningún
dominó nuestros días de infancia. Y he aquí que las mujeres envanecimiento. La humildad fue considerada siempre como

126 127
Tllc,fDTCION7iS Y COSTUMR�S [IJl'i/AS
ROSFf IJASH,f:N,{

símbolo ,d� nuestros sabi:os, Lo ¡'.mko que e;spresn Ben Soma 'No ,podemos hacer gµ;¡r la rueda hacia arr:l's. Los ,'llpllcan•
en esa forma áttcvi'da es la Jlam\ opÍnión de, que el espíritu Y tes junto a la tumba, .que _quiz'á no estén del todo libr�s- de
'la· boudad cqns�icuyen -el sentido ruismo de la existencia de
loctos l<1i seres.
ru¡,ers_t,iéioso egoim¡o,no pueden s�t'vknos de �jcmpló, Pero,
¡quiétl:nóslmpide buscar, n n.uescb manera y conforme A nuc1-
Y la CSCCJ'.\a del dfa dé ,penit,cncia, en _el cementerio' desierto, tros ,prlnéipiQs, la misma intima relación con, .-1 pasadó cspl-
,se, me .apare<;c como un ejemplo vivo de ,•que! concep.«:>. ritnal de Isi'ael? ¿.13.emos cumpliclo siempre con nuestro deber,
¡Cómo·. se inclinan, cómo besan. la querida faptcLi) La c�lma pnra con e], �pjfitu judío. y -el unive:r:s�l? Si. nos d1Figié(amos
está sembrada de -pequeños billetes (pg¡icione&<*). La lluvt� ha con ese intcrrog�nte en el alma a fas tumbas de nuestros héeoes
borrado la letra, •los deseos. El 1;1;1cpd .pued., .cnmoheccc: míen-
del espíritu ·en la época de los días efe penitencia, ¿quién sabe
eras haya judtos de Buropá oriental en Praga, ?º fal_rar:ln en si éstos no se trocarian en verdaderos "di as de penitencia'J para
torno 'a es�a tumba los visitantes, las peq ueñ'as piedreciras y los. nosotros?
manojos de hierba, Los arist�ráticos y ántig.Qos•. templetes Y
s:rrcófogos .de al;u.n.as 'famili,i., mül9narins.s de l'J'ag;i permane-
cen ,ibandonados. Es ni éspíritl!, ni csp¡riL-u ;L ').uien se- cribut;1
PARA LA MAÑAN.t\ DEL DiA PRIMERO
profun'do respiltó y siempre tenovaao airaclefimic11¡;j),
Puede ser: que las opini<tn.cs de Ezequiel l;an.dau nQs_ resulta-
DE .{I �O NU.EVQ
rlan extrañas y h?st;;·digna� de.ser combatid� ... ¡car,\'.) de qu_e- SH¡u;o;i.1ó Js� GAll.ll\OJ.
lt1S-· conociéramos! Pero. esos ¡udí�s <!el f.sr.c .europ.�o no 1;5clli¡. {1020-10)7)
en absoluto ele acuerdo coa él. Bien saben que fue un 1¡11tll11-
"1le 11/<1b11M, Dio, 11#<>4 el Re.y."
g11i<l un enemigo del jasMJs11/o. Se cuenta que su m�clr.e .fue,
sin e�1bargo, ad-ep.C;\ del· l\aahhcin �,; y lo· visitó con frecuencia. Rey omnipozenre, morador de la altura;
Nncuralo,ente- q_ue siempre con el temor de. g.ue el lhalshe_m le hacedor del m.undo con snbidurla,
dijera alge .malo sobre sq: hijo. J'anro más l?'"ndc fue su- asorn- que exp.andiste los cielos, con forealcza
bro cuando un buen dfa el Baalshesn le habló cnn suave voz "muy· antes que reinara ,il¡;·ún rey.".
-y le clij'o: "Te aiabaré, ... "
-,Sibes que sobre t.u hijo se apoy¡ un t,e¡cio del m�tndo? R:ey que �or sí solo suspendió 11 tierra so.bre la nada;
El nuténcico judío se Inclina: ante IQ absoluta potencia del le ensalzaré cp l�. reunión de la gran a,samble,1,
e$pkrtp y Ía purcia de lo., ,prinÓi(?ios, prescin'djeitdo por_ com- y p,rril Él te�onooed to.da ,ilm�:
pleto de tó-da diie{e11cia de qjt_erio. Y• 5" t_,-ate del J}aalshem
''¡El Séúor -de lo.s ejcrcitos es cl Rey!"
en esta anécdota, o de los Judíos del Este euzcpeo junto a, la "Te a'lli'kifrl, .•."
tumba de su ..gr�n opositor, es siempre el 1ni�n1<> 7eít 111ottv de
la veneración por la verdadera grande-La espiritual. Rey qlle .se ,oculta en el misterio Je sus rnora<la,,
�ruido e_n la re,,nióo de sus. san�os, de los, miles de mitiadas.
• Ex¡stc_ 1� costumbre ·d� colocar junto a 111 l�l)Jl.!<1 <I� nr, ser querido divc(SOf rcyercno.iaclp · en todos lo� estadios
c.lcieo\ y ru� lru�i:Ptos en u:oci}oí: de,piprl. '(N. 'tia 'r:) "por los que sirven � la foz del �y"
•• .Fund:lélo1: dc:1 j·;"1sidi$1l)91 ·
"T� 11labaré, ••."
[28
.,
T)ofDu;ÚJ"(E:S y COSTUMBRE$ /UD{,!.�

i El Rey! Alabadle eón c:foticb. otdcnado,


el Dios exéelso sobre tod;,. bendki.Sn,
{,,
·sea lflru:a el Señor la realeza,
''sé;¡ el Señor el Rey". . j
\
"Te alabaré, ..."

Rey. que, creó con su generosidad los cielos,


y ,estab1.ed6 la .arnplitud de sus· escabeles
.sobre lo.� rios y los mares,
''los cuales derramó el Réy�·.
"Te ált1barf¡ .. .'1

R•y que amplio Iimitc al mar dispuso,


1Jfos sublime y enaltecido,
su gloda los cielos cubre
"t,lmentc como trono de Rey".
'!Te alabar.é, ..• "

Rey único que ilumina la tcm,� materia,


mientras el sol se levan.ta del lado del .oricnte YOM KIPU:R
C(?mO un ¡;igante que va a recorrer su earrcea,
"r lpro1,orc;iona delicias de rc;y". n·JA DEL PERDÓN
"Te 11(nb4rf., ..•"
"Jiflf,glma obris .{;oréis: e;lfntufo Jrerpel110 e,
Rey majestuoso, alcánzanos tu merced, �r wuestras edade; en. todas ,mestrili h11bild­
y ten. a ,bien sernos propieio. e/011c.,. Stlbodo d, ief!",:oo será "vosdtro,, ).( �[/1.
¡ Oh, ,¡>ucliera yo h,llar graci� en, r,ua ojos, -girlif'·111,estr�· alml'l.r, c:()11w1z.zandot'4 fa,f 't1l't1tW
ºSeñor mío, 4.!l Rey!". iM ,,,., M /a­tar,le: de .f;;r,le a tau/e. !,ol�aréls
"Te alabaré, ..." 11t1tslró r,ib<idu." (L,vl!ico, XXIII, l 1-32.)

(1,·�duce'ión do Jqsi M. MilUi V,rllict.of1)


(RcpttHh1r.i�11 ctµi �utor�lón.)
1
·nE 'todas las festividades judías, ninguna reviste ·\111
car:ict�r t.�n pé'culiar como Y01n KiJ}tJr. La pro-
furrdidad de su sentido y la austeridad de su celebración
hacen de ella una,.fiesta sin igual, tanto en la religión judía
como en las depiás religiones. ·

131
YO�I «t r u «
TR,iDICION'ES Y COS,TUMBRoS /UDÍA!i

cada judío debe render a su enemigo-una mano de reconci-


Su llegada, el 10 de Tisbri, es un acontecimiento de
tal magnitud para la comunidad que la vida parece hacer liación, debe olvidar las ofensas recibidas y excusarse por
las anfetida'S''il los demás. Pues limpio de rodas sus escodas
un alto en ella: se dejan a un l��o tocias las ocupaciones tis.icas y morales debe é;ómparec.er el individuo ante el
y preoeupaciones., se olvidan las necesidades fisiccs, Y la tribunal de Dios.
masa de individuos se apresta a sumergirse, durante un
Durante un db. entero pc,·manecc el israelita ante ese
día, en un -m.ar de purifiéación.
trípunal, en amplia confesión de culpas, en humildad .Y
' Signifiea,c.i-ó# ¡le Yom Kifr.ur
arrepentimiento; no- con el fin de rebajar su dignidad
humana, sino _para elevarse por encima de sus miserias
Veinticuatro horas de ayuno -absoluto, oficios religio- uió(ales· y- borrar toda sombra de pecado en su interior.
sos que absorben todo el día: tal es el aspecto exrcrno de Y asl depurado, vislumbrar eón más claridad los caminos
Y011i 'Kipur. ¿Pero cu.41 es' el se.,n�iilo íntimo de �ta fiesta del bien.
sin par?
El .nombre Ymn Ki:Jmr -dJá del perdón-e-e inforrna de
una fase fa1:i;.sólo de &U Signifiéación.

'Yom: Kipiw ,es fecha de ayuno absoluto. Desde la có-


mida que le precede +v. que se sirve anees de· Ía puesta
del sol- .ñas\a Ia térmioadón de la. ÍC$tividad, el j:udio
se absniene de todo alimen.to y �ebid.a.
Esta _prá'ctioas·se interpreta no.sólo como una evasión.
de lo .terrestre, sino como una prueba de nuestra fuerza
"En este día os perdonaré Y os purlficaeé de redes de voluntad sobre los ,rpetitos riiater.ialcs, que tantas veces
vuescros peeados, y que1!aréis puros d¡:lant¡! de Dios", dice .conducen al pecado.
la Torá (Le,vltito :XVI, 3d). Y eso es Ym,i KíJl1w: percl6n Por último, el ayuno nos hace sentir en carne propia
-y purificación; olvido de los ye.ros y extirpación de las los padecimientos de loj que por Ílllt.a de medios sufren
imp:ur�as del alma. Nobles conceptos que se toman en hambre. y sed, Como to;los los preceptos que impo,.!fen.
su acepción más amplia. Nose trata únic�mcnte del per- privaciones físicas, el -ayuno no rige par-a las personas en-
dón divino que se invoca mediante la coiifesión de las. fermas.
faltas y Ias.prácticas de absrinenoia; .sino también del per- En Yom Ktjjm· están prohibidas. tod¡is. las e�... l\$; pues
dón humano, que exige el dcsprendunien ro de la vanidad como lo establece la Biblia: "sábado de ,�..-<>so es para
y contribuye ; la ele'va�ión moral. Rencores y malqueren- VO$Otr<¡S". c¡..evitit:o, XVI. rt) .
cias son desalojados del alma. Cuando llega Yo1n-· Ki.�ur,
HJ
'132
TRADICIONBS y COSTUMORBS nmus YOM KtPUR

Beudicián de los hijos Kol Nidré


Antes de partir para el templo, en la. víspera de· Yom.
Klpur, el padre imparte la bendición a sus hijos. Esta cos-
tumbre tiene su origen en épocas muy remotas, en los díM
de Jos primeros patriarcas.
"Dios te haga como lHraím y, Mcnashé", comienza di-
ciendo el padre. Ruega entonces a Dios que conceda a sus r'3\ -s-
hijos un alma piadosa y recta, y termina .invecsndo par,i,
ellos "una vida prolongada y feliz",
; l J_?J> 1 �.:bl JJ_J'ijffl--Zf=�
me- ve--p•nu - ye - ve-kl-nu - se u · sehe- vu-o.,

"Ko/ Nidré"
De una solemnidad nunca igualada en las otras cere-
monias judías es la. noche de K­0/ Nidré, con que. se ini-
cia fa celebración de Y om Kipur. El remplo ofrece un
aspecto imponente: lámparas y­ candelas esparcen su cla-
ra luz; el iazdti y algunos feligreses aparecen envueltos
en sus blancos ropajes -los k.ítcl­, los mismos que han
dé cubrir sus cuerpos cuando la vida haya. huido de
ellos.
En medio del silencio expectante de la congregación,

�ª™™vffiii
algunos rollos de la Ley sor, ex-traídos del arca sagrada,
Y pocos instantes después las primeras notas melodiosas de
Ko! Nidré se elevan en el aire, llenando el alma de los fie-
aal - ,cr,. - l.a - - - - - - ... tia.
les de una punzante emoción.
Más que una plegaria, Kol Nidré es una declaración: mesas que atañen a la propia conciencia, formuladás. en
establece la nulidad de todos los votos que, implicando condiciones anormales y que el jud io, 110 por ligereza, SUlO
un compromiso consigo mismo, pueda contraer �1 indivi- por su escrupulosidad en el cumplimiento de las obligacio-
duo durante el año en un momento de arrebato o descui- nes que a sl mismo se impone, se apresura a desconocer,
do. No es, pues, un desconocimiento de Jas obligaciones previendo que no ha de cumplirlas.
para con los demás, ni la anulación de compromisos con- Tuvo esta ceremonia excepcional importancia en la
rraídos en circunstancias comunes, sino el rechazo de pro- época de Ja persecución de los marranos, en el siglo x v.
lJ4 135
----- - -- ·------·------- -------------------

TRAPIC.19.NllS Y COS'FCl/11.BRRS [tJVfss.

:Ap·al'entemente convertidos a otra religión, estos ho111- M:uc4as• de. las plegarias son c·ántico,� de alabanza, y
bres en quienes seguia latientlo invariable la. antigua fe, otras recuerdan las mil vicisitudes de la grey ju.<lí,1 duran-
se· reuntan secretamente la noche de Y:o.m Ktp1tr y se.rele- te $U. azarosa vida.
vaban de su conversión ':(01zosa .ctjn la solemne. declara-
ción efe Kol Níd­rl. De esa época data la desgarradora
melodía con q,uc hasta hoy se-acompaña en el templo, r
1:n 1,a que parecen vibrar las incontables penurias del pue-
blo hebreo.

ple:g(l•ri-li.s
OHtis
A K.ol Nidré siguen otras oraciones, entre las- cuales fi-

o,,�
guran las cqn�siónc:s -AJ jlit- que coJ1Stitµycn el tema Dos VCCl;lS Se extraen del ·arq sagrada lós rollos de 1:/-
priJ\cipal del oficio de Y KíJpw. Tdrá, y se procede a la lectura de los capí rulos destinados
Todas las caregorias del pecado están mencionadas, en a esre dla. 'Vieue luego 1;1 oración por los difuntos -1�-
ellas, y. la: confesión se hace en plural, pues la comunidad cor­« a la �qe se s1.1ele agregar una en. memoria de los
entera pide d perdón de. Dies, m"kt.ires del jutÍaÍSfl\O.
En los tómplos.mo.dernos s�-ha sentado la cost.ut\'ibce de Ineluye �amb.i"én el oficio de 'tom Kipu� la 11.vodá, re-
que-el rabino pronuncie en esua noche un sermón adecua- lacién poética recordatoria de Ias antiguas ceremonias
do·a la oportunidad. practicadas en el Top1pfo de Jcntt�lén, E11 .aquclfos <lía{,
Terminada la ceremonia. de Kot N#lré', la congre'g�ci6n �Sta era 1.a única oportunidad. dei afio en que el gran sacer-
se retira, saludándose unos a otros con. el deseo de una ]4- dote penetraba ere el.santuario e=donde JJacHe.,sino él pedía
timi! Tov­4 {un veredicto favorabfo)., pues según la tra- pisar jamás- y en que pronunciaba luego, durante las
i.lic,ión, en Y01il !GPtfr se sella el fallo que ¡¡>ara todas las _plegarias, c.1 nombre de Dios, arrodillándose 'entonces la
criatu(a:Sa ha inscripto Dios· el día tle Rosh H�'h,ís:ila en el comunidad, presa de reverente temor,
libro ele la vida. · La útima parte del ceremonial deYom K-i/ntr se llama
Neilá, o se_a clausura, Repítase- luego, tras el ,ciásico Shemá,·
OJfáo �lig"io¡o Lsmcl (0y,e lsracl),,.. por siete v�ces la prof�ion de fe:
"El'Eterno es nuestro Dios."
EÍ. día íntegro de Yom: Kipm, permanecen los judíos
Ciérrasc el oficio con fa, voz .del sh6f11r que en un roque
eñ el. templo, entregados' a sus- oraciones, En todas' e!las
largo -y único recuerda, el añp del yóbél (jubilco1.
p,,,evalecen,Ja. confesión y el ar'iep�n.timiento. El Alsfilt' es
repetido varias veces en el curso del día,

1J6 13.T
Tl!,1DICIONES y. (iOSTIJl¡IBRQlt ¡unl,4s
El año dtil jubileo
l'F:tltoJJi!h llllf,ff; ¡;asar ¡,,. tro11,pi!ld de .jflbi-
lcó en: el •1/h .¡pii,n{I,. los diez ,lel mes ; el dla
.de Id, 1!ilj,iircJó1t b�réJr p,rsrrr /� trmtt,j."1flr f,o.,. tq-
tla VH#sfra. tierra/' (Lt!v.íc.ico, XXV, g.)
La legislación hebrea reconocía antiguamente el año del
yób11' (jubileo}, 9.1.1� se repetba cada ;o años. De acuerdo YOM KIPUR
con lo prescripto por la Biblia (Í,ev_íticp ),, en año de ju- EN LAS
bileo 'Volvlan a su, dueño las iierras que é$te se .habia visto
obligado a vender en momentos de apremio; y los desdi- LETRAS JUDÍAS
chados que habían sido reducidos a lá servidumbre a con-
secuencia de sus deudas, recobraban su lipértad sin rescate
ninguno. En ese añ.o de reparación no debía quedar en to-
-Y::OM KlPUR LEÓN KoBIUN
do el, pais ni un solo siervo, ni 'un sólo propietario despo-
seido de sU- parcela. ·
Es esa, reivindicación, que el shó,fitr proclamaba otrora ENrios
_Ja sin��oga rein..� un calor sofocante. Cencenares de ci-
metidos en macetas de burro dispersas por fas mesas
en los años del jubileo, Io que;, ese único toque del cuer-
despiden Iengüetas-de fue¡¡o rucilaure, trémulas, delgadas, que
no dé carnero recuerda hoy al judío, al finaliznr el oficio
se esparcen en derredor satur;mdo Ja armó,f�r� con un enraté·
d� Yo1ri KiPwr; y en esa. evocación de pretérita justicla
halla un modelo sobre �¡ · cual inspirar su vida en año el cido, c�IJdo y dulzéili Moma a eera.
!'v{uh\tµd de clindehip.os ,11spéndídos y aumeró¡as l:ímpai'as
q�e comienza. ·lle pe.trólei> y ierten su r�s,ela¡'l<for sobre los .hornbres envueltos en
DesplfdMa de Yom. KíJ.m,r blanco jul:iol), que se nrecen �in ritmo y suspi.J:an implo.iiJn-<¡:s
Siendo, como es, ·"el sábádo de 10$ sábados", Yom IGp1ir y s,e i.gitaJJ modúláado <1cenlos quéjumbrqsos, o pr9fiéi·cn gri-
ros acol).�oj.a<fos qu.e se entrelazan -con el plañido, que llega d�l
se despide t.'llllbi,í;n 'con · una Ha"v,íl1díi,. ceremonia con
comparbimiento femenino.
que se da íin a la celebración J�l sfü¡1do: Primero en
la ·sinagO'ga, luego en el hogar, se prenuncian fas ben- l Delante del altar mayor se halla M6te1, hijo de :J;u,e, D,v,¡J,·�;
no es -ahora- Mótel el menudo t,cnder<> de todos los días que se
diciones sobre el vino y 'el fuego, utiliza11do.�e para esta devana los sesos por gan:rtst un ld,p.e.k, sino otro Mótcl, .mu.y
última una vela que el arna de casa ha. encendido antes d·istinto¡ es :dmr.a 1111 Mórel emisario de b Glmunidad. 'que
de la iniciación de la festivídsd, en memoria de sus· seres ii:1¡5lora a Dios el perdón ,por los pecados de toda la l{r<:y. De
queridos. pa�clos a, mejor vida. p�e ante el á,l�ar, ntavfado con él al�p juh_ón, la <:aboia ocul.�•
Reunida la familia, a ru, regreso del templo, siéntanse en el manto' de fraujas'y echada hath átl'ás, la cara con los
a la mesa. y dan .comienzo a ·la
comida, que adquiere un ojos �� �laJJCO. dfoigidos al ciélu1 :unb�s manos �.�dJdas �<ii�
carácter festivo. los arreos llamertn(�s, Motel clama, pcot;e¡;ra y SUJ1lic� con un

1}8 H9
TR,{DICJONT!S ·Y COS1'tlfi{[]11ES /r:JDiAS YOilJ KIPUR

lloro conmovido: "¡0h, Señor, :pérdon'\\ los pecados- de este -p·eró t.9davla 'tiene una reserva de lágrimas asi tomo del que-
pueblo! [Perdona, ya que es grandé cu piedad!".,. ju¡n 6roso timbre Judaico en su canto; l'ºr csó ahora su ronco
Y un suspirar .¡iiás _profundg, ·m:\s intéJlSO, J.e -repllca; ,m llo- canear viene bañaélo en Ligrima� y énv.uélto en cqng<?i•·
ro a,m n,'á.s angustiado, ua .¡,aim.ot,ear sobre las mesas aún m:á;; S<:hmcrf el :tapat.cro, que cón�e tocias las partituras a;, Mó-
fcsi'gf¡�d.Ó, un go)pea,sc llJ.:ÍS viol.c.ntp en 'el pecho estremece la tel y· que posie un.:i. ex,quisita voz- ge b�ltono, se abre 1>•�0
sala, ¡ tiempo que un Ilanro ululante ·b.rota: ele .Ja s�ln de Ollljcrc.s hacia el altar, po.r el otro lado.ele! estrado, y comienza a corcar,
y una aguda entonación de voeecillas infantiles se cl�ja oír de agitando, su voz de baritono como tañMo.du. campana; Mó�l
boca de Iosniños, que junto a los abuelos y p�·dres esérutgri la se anima un poco y hasta. su voz. parece aclararse, Al cabo
Escritura y presienten ...cl -.licut<> de Dios, .11u� con su sé(Jllito. de de las dieciocho bendiciones de Jac Nei/J, una suave bris.� hiende
ángeles los conrempla desde lo �\to. Y. todo esc·conjuntq de vo, el aire de· la sinagoga: un instante más y concluye el Yo111
ces agrier,t. los muros de la sinagoga, .se lanzan afuera y se cier- Kipur. Una sonrisa reluciente se discfia en ·algunas caras. Los
nen hacia a1lá art·illa alcanz,ando los"<lmbitos:dcl cielo... niños empiezan ·a retozare cual -un sel .quc emerge de la negra
CaJl�Íío'es�á el pueblecito en la noche del perdón, .nube 1se anuncia para ellos el arribo de Ja: alegre f4tividad
Y al sigu¡;,�tc dhi fa vecíndad ,pro§igue 'sumida en el inmerrse de St11ijat Torá, con sus cantos, sus rondas y danzas; ..
silenció. Tntl�s están en lo .,¡ínagoga. Ea callé pe¡foanecé de-
�ierta -y en �Í mcicá'ao no se ye un. almn. ·
L;s ,sin�gogM suspiran, gµ11en, cl:111,an al cielo, En las me· AN-S.K:l
sas sigufn ard{endo su U.�ma· los ciñes de la vi,pe.ra, clnvad�s PARÁBOLA JASíB.ICA (Sa!Ql'(l6n S°'ln:wll RapópO'r,)
en. Ias. macetas. Los judíos covue)l-0� eri sm ropatcs blancos (l86J-J920'.)
oprimen sus encendidas ·frentes contra las frias �api)lS; se gol-
pean el pecho y gimen.silenciosamente, Orros feligre,ses golpean
suavemente las mesas; se dan pnlmaqas,.se balancean-entre ho- E Jedouniverso �e Dios es ¡¡cande y sagrado: El ·pais, más sagm..
del uruverso es Erets Israel, La ciudad mas- santa -de
milfa -y homilía· pronunciada a- g_1;cos: Otros, están ya roncos,
lirct� Israel es .Jerusalén. El sitio más saero de Jerusalén es el
Otros se hincan dé rodillas y doblan el busco hasta tocar el
S<lntrslmo Templo, y en el Templo se encontraba el Sanota
suelo con Ía f,eJ1te e imploran y rezan. Ora ,se ponen de pie,
Sanctóruin, Existén en el mundo setenta pueblos. El ro;\s sa•
ora· se siénSán entonando ;11, compás los cá'htico§ }' p1eguias del
grado de ellos es. "el pueblo de lsr:rel, Dentro del pueblo ele
ch�ntré o füen se agilan profiriendo voces SlJplicanL�. Isratl ln tribu de Lcvi 'es la m�s s;m,a, De la tribu de Le.vi los
En la sinagoga ya se,.pron;n�in la Oraéión ae fa Clausú�a. m'ás·s-antificadgs,son los �acerdotés � ,intré.los sacerdotes ·d 111,ls
Pronto se cerrarán sen los delos las, p.uer.t� ele la plegaria. La santo e; el Gran Saueriloce. El �ñ:o tiene Yr4 di'!§) De ent,e
muched umbrc que desde la vhper� .está sin probar bocado ,y fs�% los-má¡ ¡agrqdds SQn los dfas éle fi<!S��. P,eto m�s sagra.elos
so 11<11la en un estado de extenuación, recoge 'el ,:esto de st¡s a'Úl\ son los sábados. Y de los sába-d6.S¡ el m&� �aneo ci 'd D1a
fuerzas a fin de 'h:accr:se oír una vez ·m,ls mientras los· poitaLw Jel Perdtn. Ffay·· setent" idi�m�s en . d mundo, E! n;IÍs S;aJ>·
celestes permanezcan abiertos. tO .e� el hebreo. Lo más. sag(aqo etle esre idioma es h Torá.
Mótel, . .cl hljo de Jane Dvoire, se halla de .pie -anté el alt.1r: y En la l'o.c,i lo más san!¡(> sDn" los d�,; 01anJamienr-0s. Y en los
sus piernas se le dob{an de debilidad. Su voz "1la. enronquecldo, diez .mandamientos Ja _palabra má's sacra. es el nombre de.Dios.

140 l41
TRAl)l<;IQ.N&S l' CQSTUMRRES ¡1101,,s· l'OM s­r e u t:

U.n¡c vez en el ano, a una hora 'dejerminada, s¡,li'an reunirse- Es9 juego apasionaba mi infancia estudiosa y cnfepniza·. So·
Ins cuatro grandes santidades, Era en el Ola del Perdón, cuan- breuna gran hoja. blanca, empezaba tr,�zand<> u,n· ciruulo, En.
do el G.tan. Sacerdéte penetraba en él Sanuta Sancconurn y pro· el medio marcaba un ,punto negro de donde hacía partir, regu-
nunciaba el nombré de Diqs, Y ipuestó que """ instante ;.ra larmente dlsranclados, algunes rayos. El ,gmn punto, negro
cxrraordinariarnente sagrado y terrible, ré�ultab.i al ni.timo representaba Ja. ¡pfaz:t del 'Templo )' los rayos las avenidas que
tiempo el de más riesgo, tanto para. .el Gran Sacerdote como desembocarian en ella. También les .pon'fa·· nombres • csils arte-
eara todo cl pueblo de Israel. Si en ese momento al G.rao Sacer- rias: Avenida del R.cy Saloméa, Avenida -de los }4ácabeQs,
dote .-.¡Dios libre y :guarde!- sé ,J,; 'hublcra ocurrido un Avenida de los Profetas; Avenida de los -Cohanim, Avenida
pensamiento pecaminoso o ex.tralio, el mundo. habría sido Itshak f'Tilman. <]'lfo .saben ustedc� quién. es Irshak Hilman?
aniquilado, Es mi reb.e. Un buen nombre, pero un poco simple. Téofa h
Cualquier· lugar en que un hombre· cl�cva \<t mirada habfa el mania ,ele hurgar en nuestros pupitres. Un día <lcscubri�. en. el
cielo, es igual, para ..el Todopoderoso; al 'l'emp1o. Todo hombre, mfo,.·escondido entre. las manoseadas ,hoj:¡s de una vieja llibHa,
a quien Dios ha creado segúnsu imagen, e� un Gr:111 Sacerdot,.., un plano de la. santa ciudad. Lo desgarró-exclamando. "[Esru-
Cuelquier día de -la. vida del hombre es un Ola de Rerdón. y pideces! ¡estupideces!" Desde ese dfo ninguna calle .. de Jeru-
toda palabra pronunciada con sinceridad cqui vale al nombre salén -volvió ·a llamarse ·s�gún el nombre de mi rebe. Yo ·er.a
de· Dios .. Por eso es que cualquier pecado o delito de. un ser un muchacho vengativo,
humano acarrea el aniquilamiento del universo. A los fuiince años ing�é.. en la Ac2dc¡,:til\ ck Il;lfa� Artes,
e,n 1j. ¡ecci'6n Arqtiit'ectux�. :era un b.uen' olurono, Mis profe-
sores: est:1b.nn conrcnros de mí y me pronosticaban un h.etmo.¡o
UNl\ NOCHE DE KlPUR JOSEI'H BBN-GJ\D porvenir. Mi.se corupañeros.ane ¡,;nv'idiaban. Pero a medida .quc
yo api.er¡día el actc, de. construir, el Je.seo de reconstruír a Je-
( Con ternpoiáneo)
rusalén S9 .hada ,nis débil. Tanto gue un buen dia renuncié
del t<1do. Los sueños no se realizan nunca, M,\s, vale; quizás,
MI sin
madre queria que yo fuese médico, a causa de los malea.
número que la-aquejaban. Mi hermane deseaba -verme.
no soñar, ¡ Pero vaya uno � resistirse al Sueño!

írrgcniero, 1�,porque· :.1 fin, todo :se har:3 1con máquinas". Mi Mi sueóo no se reali1;ó. No llegué a se; a�i:¡ui�ectQ, A causa
padre era demasiado. ingenuo para l:xpresar deseos, Costa trajes de una noche <le Ié;p,w profunda y dolorosa que tr�mrnó mi
y temía a Dios. En cuento ·• mí, 'yo tenl"a mi idea. ..• existenc.ia y puso ·fin a mis. estudios. Cada año, ,.¡ aproximarse·
Cuando. sea g1,andé, pensaba, construiré ciudade's. Y .nntes los dios temibles, de t'ishri, mis 1>•n..amient<is se remontan ·a
que nada, rccon�truiré. a Jerusalén, Noches enteras pasaba tra- esa époc� de ·mi vida y evoco mi Iamencablc ,¡ maravillosa
zando planos. Y jamás qu�4aba satisfcchc¡. ele mi .enibajo.. Mi historia. lfcnla yo dieciocho años. Mis es,udJos pró'gr<lS'a ban en
alma aspiraba a fa perfección; i,ero mis maros eran torpes. la medida etc mis deseos. Peto mi- familia eta e·obre y padecía
Ml sueño demasiado vasto iba más allá de mis conocimientos, privaciC!l!cs .eor mí, La cosa me <;lolfa enopn�cnt;,. Una no-
Y a menudo grandes borrones -de tinta venlan a destruir fa che, 11u .patlr·� q ue eta sástte, me llam<i: "No veo bien -m-e
.obra laboriosamcnre edificada. i:lljo-, lquic� enbebrarm� c¡_sto agu.¡o?" Hice lo que me pe.di.a.

142 '143
YOM KlP.UR
TR:&DICJONES Y CQS'I'UJ.IDRES fUlJIJS

shaná. ¿ Y:a, 110 te ·acuerd.as? Vamos, visrctc y estate futó para


Al tomar de nuevo la·aguja, mi padre me miró con esa expresión ir a escuchar i(ol Nidré.
de reconocimiento que �ienen los animales· cuando .ie los ádad- Y ó' mi desolada madre le dijo: '!¡ Si 'su rebe supiera pru:a
da. Sentl que se me ·encogf:1 el corazón. r tsa noche no pude qué .han servido 'sus lecciones!"
dormir, �¡ dí(l sii;.uiente fui a ver al director de la· Academia
A .las s�i.s en punto yo estab� en, la. sin3g!>Sí'·
Y le. 11articipé mi .intención de abandonan los· t;tudi.os, Se en-
fadó: "No le faltan más que dos años para obtener su diplo- Noche di: Kot uu«.
ma r,quicre echanlo todo "'· ,per<)e�, compromcrcr su porvenir," La sinagog:\ estaba llena de judios, tód,¡s vé$ticlos. de blanco,
y; me acoll,$ejó que tvabahro durante fas vacaciones y me pR•· El -oficio no �había empezado todavi'a, p.e50 ya los fieles mur-
sen.rar;¡_ luego a los exámenes del 'C\IXSO· superior. "Si tiene éxito muraban .plcgarias y se golpeaban discretamenre el .pecho, &¡1
-.agregó,-.,, enconrrard trabajo inmediaearncnre en el taller de muchedumbre semejaba. un;i extr.aó.a asambl¡;a tic muert_os oran-
un arquitecto amigo mío a quién le he hablado ya. de qseed, do. ,E·o todos los rincones del templo relumbraban ·oirio,.
¡Sobre codo no se ilej� ganar por el desaliento! El arte quiere ¡Qué tengo yo de común con 'esos jud1os?, pensaba. No me
que lo sirvan; es. préc.iso sacrificarle rodo. i R'eflexi¡mél .. j?arczco mrda ,, ellos, y <jst,1 casa ch. 'que rezan es bastanre
Durante los .meses de julio y ;¡g<J$to t<�bajé con ahinco; si» miser:aijle., con sus muros blanqueados a la cal, s� �jelo raso
tregua. De noche, la Lhnpara me quemaba: Ioa ojos, y de tll.a dceeriorado y sus ingenuos ornamentos. ¡ Vaya si es Ja1tléntilble,
,mis sienes .. laelan aún del trabajo- nooturno. est.a easa.divina! ];'ero al pun� me av,ergon�é de ro.l,pensamicnro
Por fin Ile¡;ó jetiernbrc. Una mañana rccibl una �arta anun- y me rebelé contra mi mismo. Estos. judíos vienen a rézar, y
ciándome la focha de l9s exámenes, 15 ,Je setiérnbrc, 'a las 7 esta casa es la ques.place a .su aJma. Soy de este- pueblo, que es,
de la tarde. · el mío, de esa ·humilde gente que tiene ra;.:ón contra 11 uz6n
mism�.
Yo no h:ibia informado a mi fumllia dé mis ,proyectos. Que-
Fui a �é'3-tatme junto a mi padre, que .se habl� cubiertp- ya
da reservarles la incfaBle $Otpresa. Disimul:\ba mi es¡,el1nza
1:0,n el talif. Vi grandes gpt,u caer ·�obre el J¡f;ro· abierto -/;:en-
bajo un mutismo absoluto, una indiferencia rotal hacia las
c?sas extc.riQres d� la 'otida. Prcnró llegó el gran dí a y ,fiíe un
te " .i!l.
din emócjonante, &- hizo d s1lencio. Y pronto· se elevaron los son�s dd­itol
Nídn!, gr�ves como columnas.
Desde l;i ma¡ían,1 del 15 ,.¡¡ vc.'rtl qué en 1:a casa paterna réi-
N9. 1,e ,omprcndido j:tmás cya plegaria, nc¡ he cxperúne,nadc
n.1�a un aire ff�sti'vo. Hacia las �Zc n¡l -padre ihterrumpi6 del nun�a h necesidad de in�em¡g:ar a, nadie sobre é.l }entido> a,
todo su rral:iajo y mi ,ma<Írc tentli9 un hocmosi> manrcl sobre
la mesa, Mi hcrrnano mwyor yino n visirarnos. Estaba melan- .es� ora,�i6n. Pero en las horas de tristez�. cu�ndo mi alma J1e-
ce1ita so,¡tirse acu.nad�, es ol ca11to de ifot Nilli:t el que oul:ie
cólico y solemne, Quedé sorprendido, pe¡;o me cuidé muy bien
de hacer pregunc�.i;, remiendo par�c¡:r,ddJc.ulo. Cuando mi pa- a m� labios. Hasta el ella de hoy.
dre me vio p4lido :y deshecho, .indiferenre y Iejano, levanró los De .$iJbito miré mi reloj. ¡ Las' ·siete! Me ,snbrcsafré, 'y '!J!rP.
PPZ<J> .en un gesto de-desesperación, 9ue .me tcsulr.6 cómico. vedhando q.ue los fieles se nallában. sumér¡¡ido,'en su plegruia
síilí �lenciosameñ� dtJa �inagoga . .Un:1 ve:i,en ji\ <¡:ilte JI\C pus<'
-;¿Por lo visto no te das, cuenta de que esta noche es Y:cm• a COffCt C()mO U'D lQ(lo. •
1.[ip,q? SÍ11 embargp hace ocho días hemos festejado R.osh Hu­
14l
144
TN,:/D/lllONES Y OO�WMHRES /UDfAS
YOM 1!.IP.IJ1(

Nunca corazón de ladrón !llalpit6 tao fucere,


En. 'taisahl de exámenes habia ya una docena de estudianccs estos trabajo,? lCu;\ntos judios se habrán visto obligados. a
escuchando las explicaciones que [es daba un profesor: Éste se: intervenir en, la construcción de esas ci¡¡dadd�s de una fe que
retil'ó def�ndonos, solos con nuescrcs-Irutrumencos de <tr<tbajo, no era hr suya? ¡ Hacer una catedral! En, ml Jiúa.ncia¡ bien.
sus inst�uccioncs y nuestras esperanzas. Se trat�ba de hacer un q,11e habla clll@yádo traz�r sobré- una misetá:hle hoja de ,�ar.el
proy.ecto do catedral "con los maté¡·falés de que dispone1nos al el Templo de Salomén.. Peto .la noche del examen ele -que iba a
depender .rríi porvenir, y<J ·me senria inJ'.poten� y esa .impotcn-
presente y �eniendo en cuenta las condiciones de I� vj(ia.,ac-
tual"; Era bien claro: na4a de monumento gó.tko, sino un •oia me llol\ab'il de una ex.tmñ;a voluptuosidad,
templo moderno .para sacerdotIS ·que no son enemigos del pro- Mi espirieu, instintivamente, me condujo hacia la pequoíp
gri,�o y p_ar·a flele�. que gus�an de sus co�odíilades. En cuanto olnag'oga, hac.ia los judío, blancos entregados a. la oración, Y
'a Dios, .. ¿Pero e-s que hay alguna relación entre el arquit<ecto cuando ll.egó la hora de devolver las ;pruebas, yo me encontraba
y la Divinidad? ante una hoja virgen y sumido en un ensueño infinito.
,
No. sé qué es Jo .que hicieron mis competidore.,. A rrus Ojos,
para ml'; ha'bi:i UJ?:1' sinagogll, un pequeño Slr,,l, JJi,no de éinos Los sueños no se realizan nunca. No llegué a ser -arquitecto,
.y ce judios blancos,-semcjaí:,.t� a: muertos en 'sus mórta;a�. que Abandoné mis estudios y cnt,i:é <1 trabaja, con un maestro de
oraban ;y­ gemían, ¡Construir una éatedrill! En mi cabe.z�. l,;,- obras. Hoy .gozó de una buena �ttu•aión .. �t¡,y �, frente de,
bía una ·l,uiui!de·.sina-goga cuyos muros �staban resquebrajados UIJ:1 Clll1;>tesa sumamente descansada. Q:impro y vendo mate-
como telas muy -viejas. En. nií corazón; había 'una pobre casa riales Je céuseruccíén. lQué fe 1Jiemos de .haccr?
de oración, cálida de ese c;iJor que· c\an a: las CóSas:la, almas .Mi pa_dre'vlve¡ es muy anciano. y, no �ab.aja.'".ís. Precisa-
frat.errutlés. Y en todo mi ·sc.r <1_antab¡i h antigua plegaria que mente acaba de donar a fa sinagoga un nuevo ciclo raso, gra-
yo no friÍ�fa comprendido jamás. cias -'!e la .generosidad. del .hijo por quien habí,;, hecho tantos
-s�cdÍício,.
Mi pensamiento estaba lejos, muy lejos, en el fondo de· Jos
''A pesar, do todo, mi hijo ha llegado", dice con orguJ{o a
siglos; Vag,iba por Ías-cstrcchas callejas medievales. Se #�nla todo aquel que quiera escucharlo.
anee las 'catedrales abrumador�:S; ppro.J10.ble.:s, tan ál-ta•)' sin
embargo ,pcq11e.iias al lado de la idé• 'I""' npsótia. tenerrios del
Ser Supremo,, creador de todair Jas c;os�, señor de .eodos los
destinos;
M'i ·,pe.nsan;uento estaba, ,muy lejos, sobre los atrios de las
é'a'tcdcale., relumbrantes. ·Má$,.kjos �odavía,, Yo veía nacer.cs�s
c.atcd,•ales, elevarse, desafiar li h,., nubes e011 .sus o;gtillosas
torres, Asistía a su -nacimiento¡ vefo a los. rudgs hombres' de la
plebe maniobrar con las· ¡,e�adas- •pi�dras que trataban de. lcv,:m-
tar, dei.rranspoaer hacia los primltivb., anda.mio,, de elevar
cada vez más ·-aft9, a la gloria de un Dios que ll,nman el Dios
de Ios=pobees. � ,.12ensab,i: lCu,lntos judíos han participado en

14­7
- JI
­ Íi i.\\�� --

FIESTA u1;:; LAS GASAÑAS


"En cabtt114$ Íufl.1iltirlis riihr dlai: thdO 1ut-
hm1l il� J.<ra,l hii&fará ·',·11 cpblrlí11S. Para 41,�
'Jef;nn ·vt'ft;strot ,les,:t!udi"C";llli�s qitc en ci1btiif<1S
bici: ,·�h¡;bita'r a, los hijcn .te J.mre1 cuando los
.S(l(JlJé ,de 1,, ticJ:ra de 1Jglf1to�" {Levi deo,
�!, 42-4).)
":Y tet111-1,rl'is cJ prh11er dr/a ga¡os con [nuo
del ·árbol hc.r11w,o, ,.,,,,,, de p,¡l111as y ·r¡il¡ias
.,le J.rbo1e� nPfsoJ, éJ' sttUce:s (i'e- l-01. arrQ)!Of, ;y
os regocijaréi; "ifN;111fr ,M l'.ferim ·1111/l!ltu Dios
Pgr ·sitti'ílífli:'' (Levítico, XXJH, 40:)
Suco'r, cuya eelebración comienza él 15 'de
C
ON
T1shr.i, volvemos a hallamos frente a una. lecha en
que el �ntido religiO§Q, el histórico y el agtlcolá se sup.cr-
poncn y funden.

149
TRADICIONES y <;()STUM()Ri!S ,rm/Js SUO.OT

A cor:.ta. distancia (je Yom .KiP,1;,r­'einco días apenas-e- entre las faenas de recolección y las de labranza. Allá iban,
Suc;�t. viene a borrar los úlnimos ecos severos de aquella pt1es; los Jlcreg1'¡nos' mm!:>� a Jcrusa�én, que habia. '.le c_o-
f'e�t1v!da� y a poner en cambio, en el ambiente judío, una brar en esos clí:as un aspecto colorido y extraordinaria-
nota jubilosa y amena. · · menee animado.
'ti��po de regocijo -:.ZemrittJ Si:11�;11.frnü­ llámese Cada peregrino aparecía con un ramillete en Ia mano;
también esta semana festiva, Cuya observancia. se halla integdb,mlo ejemplares de las siguientes especies que
prescripra ya en la Biblia: " ...y os. regocijaréis delante abundaban-en Palestina: palme-
�T�erno, vuestro Dios, durante s�e.te 'días". (L.e­uit., r.a
(1,(tlav); citrus (et1·og); mir-
A:A.Ul, 40) . to (liad,is) ; y sauce ( 11ra1Jfl) .
. Los primeros ·dos días. son Yami:nt Tovhn "días de As1 provistos, los peregrinos
fiesta", Ios cinco siguientes Jol Fl.ttinvc¡l., ''Inedia fiésta'''., desfilaban junto al altar, te'ci-
(_cotn? , lo e� ta�.b�én parte ·de l'é:.taj). Sigue -después tando poesías litúrgicas, a tiem-
Sbemln¡ Atsere�, fiesta del octavo día�' y Si.111,¡ºat Tori po que agita6an en el aire las
"·a 1 egr1a
·' d. 'e Ia T·orá", ' '' ramas de palmeras.
Toclos los . dias de S11cot se
.repcrla este desfile, '( .cn, el 's�p_-
Fitst,i l(grico1a
timo se daban. siete vuclras al-
'El ca:áctcr primitivo de Suco» fue el de fies:ta. rural. rededor del altar,
A semejanza de P.r.saj y do Sha·v'Jíot, es ésta una. acción Hasta hoy cH a los judíos se
de gra:i�s. Pero más qne cn.aquéllas,.se.evidenciaba en es­ proveen, parí!- esta {i��ta de los
ta fe�1v1d,ad de lo recolección, Jag Haasi], fa al.cg�ía es- a1·6fl mitittn, las cuatro especies
pontánea del hombre de eam_eo. ·
(prefiriendo un etrog de l�-
Bucot marcaba, en é'fceto, el final de la ·recolección de rael) I y. con él ramillete en
1� ftu�, :mn lo cual se cierra el año ag,·ícola:. Desde Sb«:
las manos, recitan en él templo
fttf>I yac1�11 ya e.n los graneros lós cereales cosechados, y . el Halel (Salmos) y las FI o­ . .
ahora. ventan los Jugosos· frutos íl cceonar los esfoet'2os del sha­not, poesías litúrgicas que terminan con el estr,btllo:
labrador. ¿Cóm.o había de olvidar, entonces al Eterno "Hoth(m'1f'' (Hosana): "¡J\y�da!los, o)i Dios!"
que así colmaba de bienes a sus hijos? ' ;

Fiesta de peregritlqje
� ninguna otra oportunidad le era tan cómodo al Ocra ceremonia significaeiva y: pintoresca qut se desa-
agrlculeor abandonar su rierra, como en este intervalo rrollaba ;rqnéUos dí:r't en el 1le.e'plo, cta. la ofrenda del

uo 151
1'JUIJICIONl!:S Y. COS'J'OMDRJ¡S /UD!As
su cor
agu�. Siei,do ésta. la- é?oca que precedía a las primeras
lluv1as,. los peregnnos invocaban la protección divina en La palmera, dice una, es l;i espina dorsal; el citrus, el
ese a_sp.:cto tau esencial_ Hara la vida campeserc, Según la c;o(ar.ón; el mino, el ojo; y el.sauce, la boca. Todos nece-
t:ad1c1on, es Su.aot la focha en que Dios deterrqioala can- sarios para el organismo, y dcpendicn tes entre- sl,
ridad de lluvias que han de caer en el año venidero. Otra éltplicació;t compara las cuatro especies con otros
tantos tipos humanos: el ettog, bello y aromático, es la
En la ·inaiía= dél primer día de Sucot, el gtan. sacer-
persona hermosa y de carácter; como la palmera, que
dote se ditigí� a una famosa vc-tt:iente que .sµq;Í,i en las
laderas de una montaña, en las afueras de Jerusalén, y· carece de fragancia, es el individuo que sólo tiene apa-
con sus aguas llen,aba unn vasija de oro; conducíala luego riencia 'exterior¡ el mirto, en cambio, modesto .Y perfu-
mado,' es· como los individuos de méritos 'interiores; en
al Templo, en cuyo atrio era. acogido por tres roques del
shófar y por las ruidosas miln,ifest:¡éion:e,� de júbilo <le tanto que el sauce, ni lindo ni pedumado, representa a
l;:i congregación, Lleg�dos al altar, el sacerdote le derra, los seres pobremenee dotados en ambos sentidos, Pero a
todos ellos alcanza por igual la. protección divina, y han
maba encima el agua de la V:asija, y· los· levitas· enronaban
sus,.himnQ.s,' córcados por la mu(ticucl. . . de mantenerse unidos¡ como lo están las cuatro especies
en el ramillete de. Sucor,
Por la noche se ·efeccua,ba dc.ntro del Teawfo, �.umi-
nado con proíusióll de luces, una procesión de antorchas,
En l,i historia del pueblo :judio busca la analogía: la ter-
e,":.1ª que intervenian,. junto a los demás lsfaelitas, los cera interpretación. La imponente palmera sería la épo;a.
de los reyes.y profetas; el .mirro fr,aganté, h era talmú-
m,em1>ros del Sancdr'm y los, sabiQs más destacados de la
ciudad, Bailándo y cantando alrc-dedor de los pilares dica de la sabiduria: el melancólico sauce, los siglos de
qüe persecución y exilio; en tanto que el ci:r�s, aromático Y
sosEe1rían. los grandes candelabro,s, los integta¡ites ele! cor-
·tejo se :dir(gfan luego al pottón oriental. del Te1n;,lo, ,
bello simboliza
" la esperanza en el porvenir.
do.ncl_e fmal,;,;:aba la cer.�monia. Siempre acompañados
por
las ructodias de fas .arpas y. los címbalo$, fa muchedum-
bre rép�tíá. dos veces: ''Alabamos al Señor, c11 'El est:í:o
Fiesta d'C las caba1'ir;s
puestos nuestros ojos".,. ·
De ser el campestre él único sentid<;> de. Sueot, posible-
mente habd�e borrado ya esa festividad de la tradición
hebrea. Pero tiene también. un carácter hisrórico, al re-
Si.11iboliftno dtl ramillete de Stu:ot .rnernorar fa, vida errante de lc¡s israelitas en su travesía
del a�ertQ.
El ra1nillete ·de Stté,o't; con . sus cuatro. vafiedadcs, ha
dad9 Jugar � interpretaciones tan var.iad� como En recuerdo de esa azarosa etapa de su ya�adp,, durante
niosas, iagc- .la cnal s� ant�cesóres debieron 'edificarse chozas- en los.
tramos· sucesivos de su difícil marcha, el judío constnuye-
152
15J
TllAIJJC(ONllS Y COSTUMB/d!S /UD/¿s SU C QT

una cabaiiá ­·sucá­­ en el patio o azotea de su casa, y


eg. ella permanece la mayor parte de esos siete días, in-
cluso para sus· cernidas. Esta rudimentaria- habitación ev.o-
ca ásirnismo fas, tien-
das de campaña en que
los agricultores de la
antigua P�lcsti na se
.alojaban cuando en
épocas de cosecha de-
bían .ausentarse de su
h!)gal· y permanecer
v,arios días en el
campo.
&í es corno-esta fes-
tiviélád se llam� ta�-
bién "fiesta de las· ca-
bañas".
Rigen prescripciones
pat:Í. la construcción
de la sucá, las cuales
tienen· u� cadcter simbólico, Ha de tener por lo menos
tres .parcdes, con un techo de paja o follajé, a través del
cual puedan vislumbrarse las ·estr�ll:1s,· y ·st�.dimensíones
no deben ex;cc.der de Jas de una chcza-comúe.
-,------
Colab�r.an en su Ítonstrucci6n t�dos los varones de la La siltá no ha de ser ni muy ált:\ ni demasiado ilumi-
-0afa1 Y las mujeres decoran el Iñtcrior, éubriéndoló de nada: modesta, como las exigencias que debemos tener.
colgaduras,. ramas y flores. . en la vida;
Pcq ueña, .mas bien estrecha, obligá a sus <f.cupan tes a·
Sitnóeli.fmo d,c. la s11c,í -acercarse, a mantenerse unidos: su ·atmpsfoiia es cálida y
cordial, simbolizando 1a fraternidad que debe reinar en-
Apropiada -quizás como ningun otro emblema- re- tre los seres humanos. Junto a•) amo y los suyos, pard-
sulta la s14c¡Í como. símbolo de la exisecncia del pueblo cipan en la .al.egda de Jª s1tt'á "el siervo y la cr,iada, el
judío. frágil edificio, expuesto 'a todos los cmb�res de ]� ¿itranje,:o, el huérfano y la viuda!' (Deuteronomio
154
lH
1'R:ADICIONT1S Y COS'I'UMFIRES ¡uf)(,is, sucor

XVI, 13). De .igua] modo han de nivelarse las diferencias "Ho¡haná. Ra'bá"
sociales, y nuestro contento y bienestar .hacerse exten-
sivos 1JaSta,.,-.iJeanzar·al desamparado y al dligido. d' 3, 4• 5? y 6� son de media
L.os,as,, ·' fiesta; pero el
Como un llamado contra el cnvanecirnienro de la P"· 79 vuelve a cobrar importancia especial. Llámese Hld os 11111
sesión y contra el descuido de las obligaciones espiritua- Rab'd O sea el gran Hosana, debido al fa.sto con q-µe se
les, Sncof.s�ca al _potentado de su _palacio y le· hace vivir r.eaJ.iz� la procesión que corea ·ese himno. .
durante siete días en una cámara primitiva, poco más · Siete veces desfila alrededor del altar e� corrcjo de fe-
o me-nos igual a la de cualquier judlo sin ·fortuna. Prác- ligreses, .palméra y citrus en mano, recitando las Ha­
tica que nos enseña -&ce Maimónidcs- que en los días sbanoi: •,
de prosperidad debernos acordarnos de los ti�mpos' de mi- Eritre. los judíos portugueses, el sb«fa� suena rarnb.icn
seria y difictsltilde.s,.,-y gracias .a fSe· recuerdo, conservarnos en este día, paradar una última oportum_dad de arre�e:o·
humildes y sinceros, timiento a los que -9n el Díñ del Perdón no se reconcilia-
ron con Dios.
Luego se cumple otra ceremonia peculiar, la de azotar
Ceremonia! 1·eligióso el suelo con una rama de sauce; Y en -es_� punto, -�l .en.tu-
Las ceremonias del templo remedan las q_ue se desarro- siasmo de los {iéles llega a su culminación, La �,r,at1ea de
llaban en Jerusalén. Entre las Íecturas sagradas· figura sacudir plantas de río conrea el suelo era anngua�ente
el libro de Kohélel, que nos pinta la vanidad, �l valor pa- considerada como un talismán p:u:_a. atraer }as lluv1�s; Y
s;tjero de toda riqueza. "¡ Vap.idid de vanidades! ¿ Qué encalidad de costumbre pop�lnr seincorporo C?!;1 el nem-
provecho tiene· c.l hombre de todo .su mibajo con que po ;¡ rito religioso. Hay quien_ compara tmnbrcn.el acto
se afana d�bajo del.sol? Generación va y generación v..¡ené: de deshojar .las 'ramas, al sscudirlas, con la caducidad de
más In tierra, siempre permanece", (Eclesia.ités: 'r, 2-4). las cosas terrestres:
Pero las palabras Ún�lcs del EcJ.esias_eés' .nos señalan el ca-
mino hacia la vec(factcra felicidail,)1acia el 'contento que
surge del cumplimiento de los postulados �ticoJ: "Teme
a Dios y ¡¡uarda sus rnandamici1to.�; porque e�to .es el
t.odo del hombre".
Aunque forman parte integrante de Sucot, cl'89 yd
días constituyen dos festividades sepat<a'uas, du�aote l��
99

Al terminar los oficios se realiza,:el desfile con las ra- cuales 110 rige y;_ la ob\igación de petrn�necc�· en la mi;a.
mas de p�lméras y el citrns; encabezada por el jazátz;, l;i En el octavo dla, llamado She,11tt11J Atrnret, se lee
procésión recorre· las alas del templo, repitiendo los 'ver- en el templo la plegaria de las ll.md':ls. ('G.néshem), como
sos del Hosbaná, que aquél entona de .acuerdo con lá una evoeación de las, antigua� ceremonias m�petrndo1·as de
tradicional melodía, agua. 'Esa oración vuelve a tener un se.nt,áo actual en

156 157
TRAIJ/CIONl!S Y C.OS1'UA(l.l1UIS fUDl¡iS su e o r
Israel, dedicado otra vez como antaño º Ias f
, · ,
' , � .. . aenas agn-
colas.
altar. Al final del cortejo mar-
chan los niños; agitando ban-
Sitnjat TonL derlllas en las ruanos; A cada
El júl?ilo expansivo que vuelca del cortejo la congrega-
caractenza la celebración cíón entera, rompe en cánticos
de Snéot, lleg� a su clímax y expresiones de- júbilo.
en el noveno din, Simjat. Desde las galerías su-
Tord. )fa su nombre -a1e- pcriores se arrojan nue-
grí a de h Tdr:á- es un ces y golosinas que los
anticipo de -cse senriraicn- niños recogen en me-
to. . dio del imaginable en-
1:
Si,_njat· urá es el dfa en que se termina la lectu'ra de
1
tusiasmo. N une a, co-
mo: en este día, irrumpe
los cuico lib,ros. d� Moisés, que ha venido desarc;,uándose
con tal franqueza el
ducanis ·todo el año en· regoci¡o en el sagrado
los eficíos · rcligi0Sos ,. e'
inmedfataíncnce se. 0_
cede a reiniciar la lec­
p; recinto.

Para. que nadie quede excluido de la saiisfaceión dé leer


tura con el primer c�- un capitulo de la ToYIÍ, Íos niños menores de J3 años son
_¡>rti¡lo del Ptncateuco. admieidos a su lectura. De esta .suerte, toda la congrega-
Este hecho se celebra ción. colabora en el homenaje al Libro sacro, y e.¡¡_c,e:tioriza
con ce1·emonias llet\ás pOF igual su júbilo interior.
de coloriclo y: amenidad, Est;e estado de ánimo sigue reinando luego en el hogar,
�'l!tnostqtivas, de[ goce donde la cena tiene el carácter de los grandes tlías festivos,
Ínt:imo que la lectura de y se realizan animadas reuniones. La capacidad paca la
la 'l'o.r<i ?(oporciom1 al alegtfa ingenua, privativa de· las afmas· limpias, parece· h11-
judlo. berse preservado en el judío através de los largos siglos de
Los rollos son.extraí- dispersión.
dos del arca sagrada y
paseados en �olemne
procesión alrededor del
158
.I 59
- --·---·- -------

T'll.AQIC/0¡,tE•S Y COSTUM/IRES /ÚDUS

lltikafot.
-"T" �
� )i))Ji}}ij¡
A- n.a A- do - na·i Ho-scbl- � oi
Har:.. - Jj - la • n;t
SUCOT
EN LAS
A·n2-A-1Jo- niJ
LETR;\S .TUDfAS
A-nc-ou A-n�·au

A - - - - n-e - nu be - -yOm kar • e ... nu A

�0 EL RAMlLLETB DE SUOOT MJ0M5.H

� (54 p· .§J31 (Glos� talmúd,ica)

ne - nu bc-yoru kar-c - nu A - ne - nu be-ycm-kar-e , nu


TOMAOS en el ,primer dls.
Gajos del ?rbol hermoso y ramas de ,palmeras,
Ramasde ir-boles verdeantcs y de sauces,
Y alegraos durante siete días."
¡ Cuán diferentes son, sin .embargo, estas cuatro suw�ncll\!,
El etrog, fa rama. de palmera, el mirto y .el -sauco!
Él c.trog tiene un rico sabor y un lindo a(óm.i.
El da'!;il tiene s,;bor exquisito y carece de p.erfunie.
El .mirro es oloroso, n\�s carece de �abo;.
Y el sauce carece de uno y de otro.
Y, sin embargo, todos SQh hijos: del st!�lo
Y del sol: ¡y los cuatro son reunidos -en un solo conjunto!
160
161
s u c o.r
Tii,(PlCION¡;:¡ Y i;QST.VMBRES /UDMs
El tr111/ik asintió con la mirada .•. Pero Shéskele $CgUÍa
tortees les ·dije: "Alú: tenéis; cabras .l;ontas, todas las· cañ'as arri- sin regresar y la .ansiedad del tsadik se habla comunicado .a
b� de fa htcá, Comedlas, si podéis, y tened cuidado· do no todos $U$ discípulos;
dislocaros los eogotes, al estirar demasiado las cabezas." YO Reb Jáiml, segundo s/Jamcs, y m:ls de diez otros jóvenes
• ...que, -!!...\ fin, d; e,b'ieron enrcn·d er mis
creo · bur.�as, ··
1
porque una a rabíes corrieron ·· sucesivamente -a fa busca del mensajero.
una se fueron. rotu.ando. ¡Trían a buscarse otra ·sucá? De pronto, el fsadik quedó inmóvil a poccis ,pasos de la ven-
A. nucst,a ves, hablamos empezado a sacar y asear nucs- ran;t, Sus ojos relueteron con un. brdlo extraño. Una muche-
t¡a sucJ: .. Al .principio, esparcimos por el suelo una capa de dumbre numerosa se acercaba a la éasa ... '( algunos .insrantés
arena rojiza, muy, fina, Luego pedirnos prestadas a los vecinos después, .Shéskele ponla .;,,. .fas temblorosas -manos de( �.railfk
tres alfombras· qu.e colg�mos ·en fas paredes. Terminada esta el fdgil y precioso ¡paquete que -después de un largo Y!a� por
tarea¡ entramos colchas, cubrecamas, y 1·odo Jo que nos venía tierr" y ,por mar, acababa de llegar finaimea\te a lo oficina de
ª. mano: �1anrdes.'. sábanas, servilletas y hasta pMiuelos Je 'bol- correo de Rimnnov.
slllo, Al final tra¡µnQs mesas, .sillas, candelabros y velas, fueu_- Usando precaucioncs-inflnitas, el tsailik. retiré una hermosa
'teS< Y ,pla�os, Y }os demá.s utensilios de mesa, como �ucharas, rama v�r,dc. de palmera, un mirto todavía perfumado y �n
ten.e¡l9res, cuchillos y todo lo que hacía: -falta. Hrog, al que un 11recios9 cofrecillo amparaba cont¡á cualquier-
Llcgar�n_ lue{{o fas dueñas de casa, quienes encellif1t:ton las
ajadura.
vel�s se.gun eJ rinral, ¡y émpezó para nosotros la alcgrÍ;l .go,osa Los contempló -largamente, ardíenremcnte.
de la ftes�a que se iniciaba. · ·
�Ved, hijos m1os, esta rarrta de ,pa,lmera, recta y nudosa
como una espin« dorsal; 11*ad .esec .mirto cuyas hojás· sugieren
fa forma gel ojo, ¡ y �t¡, etr,og t:in. ,pa.recid<1 al éo,azón del bo�-
brc! To;dos ellos vienen. de esa Tierra Sant)l,· ifuente de bendi-
_:i,1 ETRO.G DE TIERRA SANTA J. PATA.f ciones. Es nlll donde se levanta todn:vh el �r-bol di:! litfog, 1:.
(Contemporáneo) palmera y el arbusto del mlrto. Es aJli donde, en fas pro't'un-
didades del suelo, sus ralees se extienden. y absorben las gotas
p1rn�A d� una �Ásible impaciencia, el ts­.rdík" .de Rimanov ssgradas: .pro-venient�s de fos arroyos eternos del Rara¡so, Este
.i:efºn:':' fcbrllmen.te su h.rbicació11, con 1.a miracla ansió- etrog •h.a sido arrancado al -árbol, la rama .de palmera ha sido
'Samenc-e dmg,da a fo ventana·. · tortada del mismo tronco, y el mirto del -arbuseo, pero las r,a\-
-Ve; hijo mlo, ve a "'"' qué se ha hecho de Sliéskele. ccs �an quedado <1ll:I., en la tie'rra sagrada. Y cuando Ios hijos
. I�tcrpr�tando .1� �rde11 como un signo. de fav<)r; el joveu de Israel dejan sus casas y 1pencttnn en sus s1rcot, recoñociendo
diso, pulo se pree1p1to ·h¡aéia afuc'ca. que en ninguua _par� encorrtrar�n :1$Íl<? má� ·seguro qiie en la
. La �spe�a _par�cia hacerse farga y penosa para el 1$11,lik. Su· tienda p.uest.a •bajo la. proteción i:liv:ina, cdando e�ttcclian. .c;l
impacrencra erecta <le minuto. en minuto, etrqg contra su cora:¡o.Ón, cc;,han una .i¡tlélc(a al mirto y elevan,
-, Voy también }'1>? -préguntó tímidamente Rcb Shé- la rama d� .palmera hacia ¡,! cielo, cnt9.nce$, a .!través oe 1as
l<cn¡, el copist;1 de Ja Tor�. <lis�aocfas, elJt:11�0 vuelve a unirse al árbol, y la rnhrn .forxna·
una �ola unidad . con el .t�cmco. Y cuando los híjos de Jsrael

165
.J,64
TIOtn/CIONE;S Y <JQSTU.\IDRF:S /UDf,tS
sucoT

,,J,ro del llabi lie�c en la P.'.'º':'


rezan ,así, y ele susJabios,.sem.ej:u1tcs 1l fas. hojas del sauce llo- el • no gla ,a dv1r110,
�,·"'rxo re"·iraote
,.. . 'c11"lque
Rtbé
. '·'. ,,oro
� por crerto
rón, �dheridos a la alegre rama -de palm:eta, se escapan suspiros un:t. maneh1. t·� r,,·
znsr• "'-' . defecto·
,. . se te escapo. c.� .
nostálgicos que suben l1as,a el Cielo, -cntouces allá ar.riha el que n mi mirada l?.�nctran.te noque los huecos; estJn muy le¡os
folfaje del árb9I del mundo comienza a rumorear, el nido de _Las r:ugOs',dadcs .. ' lo mismo
1>ájaros -se esttc,n�_ce, cesan el canto,y el xorj�o, sobre el uni- de ser ;pedecto�. hibído servirse de et,·o¡¡u;m de
verso toilo se extiende, un lanrcnt.o profundo, y d P<1.dre de los
inrera·,cet.,6n p rov,cne "
"
-.c.l
, Lublio •
]1a�ta está pre .', . del mismo · l!p<li:k. de
,iempos se llena de comNsión por todos sus hijos .des1cerrados. 'l''tetra ,Santa La-
·
El ts,ulik vol vio a tornar el étrot entre sus mol1os y lo aca- 'Lublin. t >
ri"ci6. amorosamcn°". Y míenrras con sus finos dedos rozaba Jus -¿ y el l,¡/pv fe gus ": ·
rugosid;i.dcs del fru�o verde amarillento, parecíale que su alma ·
-1:) •
hgeramen t,eh toccido . , ·
. l Qnne nte -dístan-
flotaba allá lejos, sobre el Car111élo verdeants, entre los árboles -'.íaropeco los ojas del mirto. e�c.án .regu
sagrados .. ,
ciadas una de orra. . •·•-·¡ ll a el Rebr.
Una voz aguda· lo arrancó. ele su ,profunda ensóñación. -1 t
•S'lcncio � silencio! . .nn ·,
eg,.
·�
. lo' bruscamente·. E1
11)terruJnp1.:
Reb R:ajínilka, el célebre decorador <le la mcá del ls(ldik, La :U)unada conver.sacw;u; manos aprisi<>naban· }a rima y
irrum;ía en hi �sta11cia exclamando: J·k estaba en .Ja puert,a.
tsarn.
. . ,. « •
-Ra:bí, la, .mcá< está Jlsta, y- es digna de que Ju inspeccionéís. el fruto ·sagr.ado, . ,. , las" convcrg\a11 hacia et,

'l Al
-'fa. voy, ya· voy, h.ijo m!o -respondió el tsadil;., .con un
acent9 muy dulce;
R,esplandecia, Todas •s
j
�·•d\ el lsmlik -,aciló, Su .rnano

1
.franque.it el umbr·1l • de a uen "'.
Los visieanres del tsatlik, movidos por la c11riosidad, salie- dejó eser d elrog, . .,¡ sucio, iEI fruto
.ron. a¡.,resutadamente hacia J. s·1u:rJ. Y mientras se maravilla. la. 1nir·�da$ Conster1,1ad.as s� -volvieron-
1b.11 ante los dcco.rados, los.escudos de David, Ios leones: recor- 1rnb),t ·quedaJo int-,cto? . , dído el l'/rlJ.'{! T:il foe la nucvn
tados, los farolillos y los fruto.s dorados que pendían <le las La , imta est>1ba ,oto. , l'cr. .
ramas de palmera colocaéfos sobre el techo, sus lenguas no f t,l ql'ue se difundió.en scgmda, 1 tºend\\ se estrn1necieror1
.parab;,n, .t ,: . ..... . ntraba-11 en 1 'J. · •
, T. dos los ,1ue se �neo • ·h b' tie111po de ¡,rocur.."t<e
,
-¿Lihdq, eh, el etrog del tsadik.? -dijo Reb Sh.olerrr ,i
sú vecino.
o .
de dolor •nt.c lo ttrepara l'k '
. . ble -Ya no a .\a
podí-a
· utili1,arsé, Dos grandes
otro• fruto, y el del tsa,; .lnostr<> del v.enerablc :1n.éi11no. ..
-¡�in dud�; sin duda! -respondió �\;C, au1_1qt1c sin des- ,._
Hgrimas .se de;uu.ar . - • on por e 'º . . ,
le ofrezca. ,nt e·,.rog
-·diJº
haccrse en elogios, sexún en su costumbre. Rcb Sh6lem, alen- ,-P.erm,�arne
, e l Rabi
· que . )'<>
tt,tdo, se }1i.zo más afirmativo.
1

Reh Shólem, apen,,.do, l cedo -cncarecíé, Reb Shone,


+-Con todo, mi elmg es' 1ll2$ lindo, l mucho .m.ás lindo! -El m\o es m:ás nermos�, ºcodav\a, que el Rel:íe lo t01¡,e
-EL mío también. ni et,·og del tsoiilk. no tiene forma có- -Tengo uno muob¡;¡ me¡oi
nica, tal como estll prescripto. �-·0 n "b Shéskdc. .
-,u¡ der·r•dor' y cq••'• vo:i: do1ien·te
J',J \,uilk. echó una mira da•en

+--Lcs etrogu.i11• .de Corfú son más hermosos,
-No oólo ·,n:ls 11ern1oso·s··su10 también· mejores y m�s· de jHC¡{U11'Ó; '
occacl1' de :Tierra Sant�l
;1c.ucrdo a. .la. regla. -¿Vuestros etrog11Jm pr

166
167
TRJIDTClONB$ f OOS'FUMB11BS TUDIAS

los asisl¡ent4s calla.roo, En medio de1 silencio general, se


elevó una vt:ij:.
­Los -de Corfú son muy bellos.
El t.,adi.i. 11ó replicó, y recogiendo el fruto precioso, le
el polvo. quitó
-¿Qué ,11icnsa hacer el Rabí ahorn? -préguntó Reb Shés-
ke]e,
-Me serviré de mi lffrog, Un .fruro dañado, ;P•ro preve-
.nicnte de Tierra Santa, vale mucho más que otro,. por
muy
pcrfoc!;o_que sea, otiundo de UD,a tierra extranjer�. -Mi
etrog
está machucado, !()'CJ.·o sus rá:íces están aliá lejos, c1.1 el suelo
bendito. Y, cuándo lol ,hijos <Je Israel, abandonando. sus vi-
vie1tdas entran en sus sucot, donde Ios ampara !ª' protección
divina, c1Jando opúnten_ el etrog contra su coraión, cuando
levantan él flJÍ,fí, hacia cl cielo, entpnce.s, " través de las dis-
,t'.ancias el (ruto se une nuevamenté <a su á'ib.ol, y la rama fon11a
una sola unidad con el tronco, y el Padre. de los tiempos se
llena de compasión .11or sus !hijos dest,errad0$. ,
Los huéspedes del ts11álk; se mi,aron a�óni�os. El anciano
vo.lvió :t colocar el fruto lastimado en su delicado cofr<!clll�.
JANUCA
Largamente, sumido en una admiración .. sin límites, el h11ilik FIESTA DE LAS J,UMINA:RIAS
contemplaba la 1111:á, Ja obra ·ma.estra de. Reb Raj,nilka.
"� y,hud¡f l,!q,:a(,j y iq� he,fm":11os· <IJ1/. to­
iltt la �o,,,1,.11¡¿,J de lí«aeJ, rcsolvteron 'l"� I;,
fecpil ile, ¡.,, rei11ttug11ratM1>, del a/lar il'{bf,1 ser
'e.lebrada a,ío tra; ano, J·i,r1111# ocho áJas,
·Jesllt el '2{ del ,,,., ,# J(uk�, con, ,rltsrlá ji
rcsocijo." (f. Mocabeós, lV, S].)

. · militar yuna relvindica'Ción espiritual es


U NA victoria •
lo que conmemora Jan:i.cá, fiesra que se ee¡e b, ra.
ocho días, empezando el 25 .de IGsk11. Corrcspo':d� �s;a
efemérides a la rebelión de Jud�a centra la do.m1.bac10;11
siria (siglo II)' encabezada por los. �acabeos; Y.,;u f�ltz.
desenlace, pese a las inferiores cond1ct0nes. de los ,sr-a�hcas.
frente al enemigo potente, dan a csre episodio un carácter
168
169
TM[)JC/ONl!.S l:' G0$TUMBl?f:S JUDl'1S
/,ANÚCJ

milagroso e infunden en fo grey judía un sentimiento de


admiración, impregnada de esperanza.

i\ mcdiad<l,s del s.iglo JI antt:s de .la cc,t común, cncontllá·ndn;se P;1 ..


Significado de Janucá Iestína ha�o Ja dprn.in�ci.Sn 00:\, suL�p al trono Audoco R_píf'.lncs
(171-163); h•hí• sido educadoesre monarca en la cuhura J,elénica,
y deseando convertir a su vasto irhj:>ério en un _conglomcradq '10J1.10-
)1!1�uc,i significa en .hebreo iriauguraeión, Se refiere en géneo, .tr_�lttl de imponer, tam- .
este caso a la relnaugum·ciót¡ del Templo· de Jctusalén, hién en Palestina, la religí6n y
primera medida reparadora -adoprada por Jos heroicos 1as. co.sctJmbres grje,_;as.
1 uchadores después de su 'victoria sobre las huestes ene- lligut<>Sas y crueles fueron·
migas, la$,.mediJas- con, que- se dio cum-
plimienio 2 s.i.v; ólld(:nc.�·: todas-
Dice la leyenda. que al penetrar los judíos en el santua- l�i mo,µfest.dó,re, de la fe ju-
rio, profanado durante los años de dominad9n siria, y Jía fueron .prohibid,. y la�, iu- ••.
al disponerse a encender dc'ruiévo el caudelabre cuya luz fr,aC�iones a tal .1'CS�r'icci.9n i3·t..
. , .'
tig::1 das con pi:hasr,\ieVcra�, a rmc':
debe atder contintramenrc en el .alrar, hallaron un cán-
nud,o mortolcs. ·El Templo fue �
taro del oleo sagrado que habla permanecido invioladoj,
p«>fanad� 7 Jo, .judíos futron 2.';;=
y aunque su contenido era el que otras veces consumian t01"9pclido� a rendir tributo � :.::-'
las Iámparas' en un solo <lb, en esta oportunidad ·alcanzó los dJosr;r hcle.oob, CU}'t>S" altares
para ocho, tiempo requerido pai,a la preparación de óleo h;ibl.ansc crjg{<lo por doquiera.
fresco. Ti�:.- largos --�ño;s �� r�si,ttcn..
cia. paS.iva-' c:11 que l'a ola· d1: he-
Debido a ello se llama )ttt1,1tcá "fiesta de' las. lumina- lenismo· aine1¡a�'• hiirrc'r Con los
rías", y el candelabro es el simbolo caractcrlstieo de esta cimientos cft-1 jud:t.íSmo, comen,
festividad. Sostiene otra: leyenda que- -al ver profanada Ja zó. a 9rganiz.irse J:t rebelién.
Me,norá '', los macabeos tomaron. ocho lanzas olvidadas Fueron. sus jefes el Gran S.:i:cl!r-
dote Milt-atl�s-, de fa fatnili;i Je
por los sirios en el interior del Templo ·y las rodearon de
los }i.,s,no�eo,1 }': JUj cinco 'hijo�. Y en el •añó 1�5 (�nt<S de Ju era <0·
maderos en cuya extremidad superior asenraron las Iám-
ruún )_, aJ ·ortfc��r .Antlocq·.que en ,el 'l'cmpJo de· jerusalén se t,npl:,z.ase
paras, creando así, 0011 Ias mismas ármas del enemigo, un W1 nl�a-� a Zcus, el movirnienro .sedicio¡o est:¡i.Jl6. Fue primero uoá
sucedáneo provisorio al slmbolo ultrajado, gt.¡c.cra de. gucuill;i.s, Ju:ego coarl» ces- ÍCCAre tl frcnee e.1.1 que el poderoso
ejérclro· :o.{1io fue: vencido y arto.jido dt:,I J?31S.
Ounehz,ada h3jo el 1Uand9 <1� };{atathu1 };, rc,v-údL11 h:ibJ:i fldp,
cJirig-Jda luego :poc 1.1110 de 'SU$ h.ijOs,t Ychu.dá. ;it- quien apodaban �el
Macahco (.m;}ttiflcro). Fue Ychucl:í' t¡ uieu rcsr.au.r6 fa nut11rn:,J ¡et.el
• Candc.L1bto. Templo, y quien sugfri6 qttc ese: epjs:odlo fut..'Se céltbl"ado rodol' lo�
años .CQ1l ocho dias de ÍÍt"'S.ta.
170
171
"ÍRAlJICIONES l' COSTQ.\I RJ/ES TJlV['AS
/ANUCA

Sentido espiritual de J11n,,cá Cói,sist� la ceremonia. en Ja iluminación del candelabro


Junco con su carácte1, de victorin militar ·tiene 7mmcá de ocho brazos, que se hace progresivamente durante los
un sentido espiritual que no le cede en importancia. Sig­ otros tantos dias de la festividad. Se empieza con una sola
nifica. la rcsr¡m(acÍón de la idea judla y el fin de la co­ luz, se agrega otra al dia siguiente; y así hasta llega.r al
rríente pagana que había empezado a arrastrar a los israe­ octavó día con todas las luces
.Iieas .hacia fas pl.f}":¡s aparentemente más risueñas, donde encendidas.
fa y.ida antojábase más placenrcra, La oración agredéciendo
Fr�nte a la austerid�d y fa disciplina moral que ca­ "por Ios milagros", A.l Ha-
rac­rerizan al judaísmo, fo 'vid; ·grieg� de entonces tenía 11isim; es u na demoseraeién
por fuerza que aparecer como una tentación poderosa de gratitud al Eterno por
.para mucho,s jóvenes judíos. El culto .del cuerpo y de Ia los hechos maravillosos que
fuerza física, fa aceptación, de. dioses· amables, de talla gracias a su protección ocu­
más humana que divina, fúeron extendiéndose y la ten­ rrieron e11 los días de Yehu­
dencia hel�nizantc amenazó ­afirJnarse peligrosamente. En d'a Maca bu eo: .. . . .hici
crste que
eontraposición a ella surgió una. fuerza rradicionalista·, la los débiles venciesen .a los fuerces, los pocos .a �os
de los jasidin1; que agrupó,.a los defensores. de la antigua numcrósos•.. Luego tus hijos penetraron en tu Palacio,
fe­de Israel. Helenistas'}, judíos se dividían las preferen­
cias d�! pueblo, pero pesaba como un factor favorable �
.
purificaron tu motada santa, encendieron luces en tus
a;r10�... "
!0$ primeros la dominación extranjera de esa misma ten­
dencia. En el hog11·r
Por eso fue. tan decJsi­va para la vida judía esa víctoria Es en el hogar donde la cel�bx;ición. de Jamí'c:á .éobra
de los macabeos, Ahuyentado al enemigo que era a J� vez carcgoria, y sen los niño$ qui�nes a.�nrdan con mas an­
opresor y tentador, la corricmc gríeg� pcrcaió su empuje, siedad su llegada, pues Januca implica regalos, pasteles Y
y sobre el suelo de­Palestina volvieron. areinar la fe legit.i­ juegos.
ma y la culcura autocto.na. . .
La ceremonia del candelabro se cumple de igual �i,a­
riera que en el templo. Al encender fas bujias o lamparillas
E.1t el te11¡.pfo de aceite, el padre pronuncia bendiciones a las que �espon�
Una .sola ceremonia y una plegaria especial diferencian de· la familia diciendo: "Amén?'. Fuera delos oc�o .bra­zos,
el oficio religioso de ]miucá del de los otros días. En reali­ cada m.¡m�rá tiene uno suplementario ­el s¡rv1ent·c­­­
dad, ]t1nu:cá. es considerada, desdo este ­punto de v ísra, .una colocado un poco triá� at­riba o a U1J costado, con el cual
fiesta menor. se ·encienden los dem·ás. Encendido el candelabro, todos
entonan a coro el Maoz Ts14.·, melodía Q(,)pufar cuyo tex·
172
TRADICIONES Y COS1'UMRRES /UVIA.�

ro recuerda las cuatro épocas de persecución: ht egipcia,


-acuerdo 0011 cJ cual si: determina el ganador de la com-
la babilónica, la de· Hamán y 1:i de Anrioco, felizmente
sobrevividas por él pueblo hebreo. petición. . .
Los mayores se entretienen conjuegos de naipes o de
El candelabro es colocado entonces en el marco de una ingenio puzzles, etc. Los niños alborotan reclamando la
de las ventanas exteriores o en el halcón, para que su luz clásica �ádjva, "las monedas de f,mitcá", que invierten, por

�m
recuerde a Ios tran-
sc{,�rcs ·el triunfo de
Ia Jib,ertád y de la luz
·
11!/ f"T¡1 llfJ l � 1 rJ'K'i7z1ir.�;?¡�1
supuesto, en golosinas,

espiritual. Mie,i t ra s
M11oz Tsue
dura la iluminación
de las candelas o larn-
parillas -debe ser
.
11r
· · · 1,
· !
i,ta�.s tfflfj J JI J J J4iPpJ ,1 flg
por Jo menos media '· M.t· oz t·zur ye- schu- a· ti Le - Ja na- e: Ie- icha
hora uiaria-, ningu- '\Fl-k.o,n .bct. te • lj • l• · t.1 Ve-schan, 'io-da oc · z,.
na Iabor tst'á permiti-

r· p r r I r r
da, pues no debe .dar-
se a esa foz de carácter
religioso un destino •i
be-- 4u t•· ,jjo mat - -�. • �j
mi litario. � "=' il'j
En cambio se de-
dica ese tiempo a juegos; algunos de ellos :inspirntlos
en antiguos- cnt.rcrenimicnros. El m.ás popular es el triin­
del o d·r'e#d (del al em'.5 n .1l1·ehrn = gira,·, o trii-n-
�#�#.ff fü fll p ) 0 J 11: J. i, ¡, j) c:1
'
rlehi= tardar en caerse) , especie de trompo de cuatr\) Mi . tza• la m'na-be - 'al A, eg. mor be-
caras, en ca<la uri.a de las =-
cuales-se halfa inscripta una
l_erra hebrea: son las iniciales
de, cuatro palal1.tas que en
'conjunto significan: "Un
�l#il J. J S. � 1 J J J±I
.scHJr n1lz-mor )a - na· eat h"ia:- miz.
Obe -
U
aj
gra:t milagro lia ocurrido
allí". Ca(h una de 'esas ca- Los panqueques de queso; l,1tlws? que recuerdan la ha-
ras tiene un cierto. valor, de zañ:1 de Ju�i't,.inrcrvienéí; ta�},i,fo en esta amena cele-
174
175
1'11AtJ1c10NP.S Y COS1'UIJlllll;S ¡u¡j/,is /A NUCA

bracién, cuya nota musical la constituyen las melodí� ia f)9b1aoión, los oj.o� unáninten),en.te. d.Uigidos hacia el .símbolo �;1erQ,
U,11- nfño prdni1nci2 .-.11&· �rr.iba 1a bendloién, y la multitud responde:
dél Mahz Tittr, la tradicional canció.n·, que entonan gran- "Amén". Erti:ti�de:nse· la� luces, y grande-$ y chicos entünan el Maoz
eles Y chicós, Y así trancurren los ocho días de Jamicá, Tsnr. L\1cgn $e o.rg:truza una procesión, .a cuyo ·c�be:1.a 1'1"1:trc.han los
durante los cuales ha' reinado una atmósfera de regocijo .nUto's, luego los mucbachcs y mujercitas de les co.1onia1, por- fin Ios
en �I hogar, :ldulroy. Con antorchas y bujías en las manos, c�rntílndo m.e!odí:1s -de
Ja1,1tc;,·� .el cortejo se dirige :i la escuela. comunal, donde s� Jcsar.rv-
lla un programa de festejos.
En Tel Avjy la cclebracién ,pública �' m&s. impouenre- toda.\'lo.
Herolnns de J111111có Todo., los .nl.fioJ. de lilJ escuelas-se reúnen frenre a una pla1�1. pública,
h:tci:i, el �repltsculo. (4ru\ uno .tiet1,e su vela o antorcha, .l.iStí\:J pa(1
DO� tigur:as, fem.eninas� di? Ji1 .é_po�a, Jaoi ')' .,Ju.dit son .recorda-
1
eee �'ncendid�,. Form;u:ido sentlclrculo alr<-dedor de un estra<lo donde
J,. en la hi?torfa qe Jatt¡u!ef, Fínpo, en su fe, hoJ,Jase nogado J�o(, está lnsla.l:\,i:ia Ítt 111­eriDrá, preséncia·n Ja. b·cJ!dicj.So que pronuncia el
:i accp�a.r las jmposii:iones :hc1cn�stas de Ancíoco y a �nunci11r ,a J:i f11-��ii11 >' responden,. junto con Ji concuri·enc·ci, •.tA.iu·én''. T�tn pronto
ptlctk:a de Ia ,tCligi.611- )udía. Co��ád� pot el 1nQharct1 i comer han sid<> inccn·didat l.isi luces de ln mc1tord, cotn.ic:nz.an los niños .:a·
carne Je cerdo, ,$e. ·nego· Ji yalic:nte mujer a --:1ca.t�r· la orden, y no encender Iris s-UyllS'-1 y entonan el .Mao-z '1.ºnrr) :u�omp3ñadQx 1>or un.a
cedió -ni ante el -mart ir'[o de ve.e sacrjficai: urio por uno;� sus _piete 'b;1nd:i de 1ut1s1ca. Dt pro.neo Ja,s titilantC·3 lucC3 comien�an -:i despl�-
'hljOs'; ella misma fue m"ei·ca ·de,pué\i� y ·�s; inmolacién de c>cho ser�.it -".a.r.sc: es. que los niños ;tv:tnz<an,, por. tumo de escucJ;1s) para formAr
en :\NIS. ele una fe, fue motivo de admiración para :."Ut mismos, ver- en el d�il� anu•l de cole!,�;ik.. de Hmtcá. ]}aibn las luce, 90� los
dug% b..(azo, iiüa,1 tiles suben -y b:ijm :i.1 comp6� de h1 Jn:ircba. Y de esta
J,uditJ la. otra hFrOi.g.a, Jo_gr-tS) medlsnre i¡,geniosos ).'\1bterlugios, gl1b1a, cntoµ:indo :imablcs n1í::lodías; re'.cptt'in la 1·ut:a llfl'.!4�d� pa.m el
Itcgacsc haS-t;i Holoícmes, general enemigo que {lití;ib� su -ciudad, Je,filc, riuenr-r�� en J.1, acer.l;S compaét� m,ultit-uJ de curio� .te rc�·r'e:l
Berulia, ,Mujer de gran belleze, cQosi�')lió distraer al general, hacién- con e1 sllupádco esp.e.crácu1o.
dole i.oierlr �bundante-S pasteles de queso y, generosas libac.ionet: de l'ara· lo� )Mene:., tíObhdores de farad, luch•dor.<�. ellos t•mbiéli,
vino. Embii.,gado ya el -mifit:1r, dccapit6lo Judl:t y lleY"6se la cabeza J:t ha2:1ña de fo::. M�c3.béó's es, alt-ámen.te �ugest.iva e jrfs_})ir.:itlova, y en
·c.º'?1º �rofco paN sut cc,n1patf.lot�. La _desaparíclón c.lel jéÍe- Oe�hl�-: ella cnc;ue-pt-r.ao -un inccnti-vo p:u:a lo. re,aliz-aoítSn de .sus nuevos jdc:alcs.
rohzó � sus soldod6$, quienes huyeron de l:i ciudad, dcHnd<ila eneon-
.c.t:s libre de ..s-u asedic., ,

f111ilü:á. en lsi'ael
En ningún erro cenero de vida �,.ebrea conviene tanto a. Ja1u1,c1í
el nombre do, fie�ta de las luminarias como en J�tacl. Es realmente
la fiesta do lo :luz. Todos hs' calle, ritl�mliran, 011 todos 19¡ balcones
y ve:U·tq_n;rs brillan Ja·, lucee·it·:rs de los candelabros, .Y en tod'ais las
]QC,ali_d3dc:s una gigantesc� 111t:110.rá coustrutda sohre- la torro de las
aguas cortlent<".s,. :ihunina con su lt12 una amplia zona circuudanre.
En las· co_lonií,ls, el acto de. -encender l;1 11te¡iord da lugar u una
vlst4sa .-�er.emonla, ..AirCd'edot de 1-a sorre de agua se congteg� tod.i

17'6 J.77

JANUCA
EN LAS
LETRAS JUDfAS

EL MILAGRO D.E JANUCÁ S1-r. S.HA'L-0�


(Cóntémpo,anc,o,)

uno de- los días de Jam(t.á, jtlg�l,aml)¡l al trompo José,


E
N
Samuel, Aart.11 y yo. Nos hallaba¡nos cerca de una colo·
nia, al campo raso, en un lugar donde cierta roca 1isa se-me..
jaba una mesa cuadrangular. Sentados sobre ésta, hsci amos
gir�,· el rrompo, en cuyas cuatro caras se leían las consabidas
cuatro letras: mm, /!,ttimel, he, sbin; iniciales de hs palabra.,:
"Nes gflilol h,,y,í shatn" ", Nos habíamos entúsi·asmado tanto
con d juego; que olvidamos todo ul mundo exterior.••
Sé oyó el rebuzno de un burro. P�só frente a nosotros un
pastor ·de ovejas con su mimada. Encima de nuestras .'cakz.as
éruzó el aire, zumbando, 11n .avión, Un automóvil carr1a por
Ja cari·etcra, · y pasó gál�p:indo un policfa moneado. Se acercó
a nosotros ·un maestro¿ o .ses quién 'fuere; .la cosa, es que no nos
fo.vant<1mos para saludarlo. No nos importaba na<l�J esrá-
b�tn� •!'nt.ado.s jugando al trompo...
N,os hablamos olvidado de todo, De pronto Samuel p<}g,5
un bdn�o. MorLalmonce pálido, tenia la mirada clavada en
• "On gr:ih if!iJagr.o Ocµ,tió ali�."

179•
'J;l(,IDlCIQNBS Y COSTU.\IBHES /UDIAS

caban hacia él. Sobresaltado, pensó el candelabro: "Vuelven


Ios.sirios." Y el cá·ncaro, csr1:cn1ecido: ''Ahora me voltearán, )'
mi aceit,e se desparramará por [os suelos."
Mas 'su temor era irtfondad.o. No eran los sirios, sino los ju-
dios mismos quienes se allegaban. ni Témplo, Y.ehua'á el 'M�-
cabeo había junrado a los héroes de [sracl, batido ,\ los sirios
y arrojádolos' del i[>aís. Y ahora venían enarbolando banderas y
entonando cánticos. Penetraron én el interior de] Templo, de-
rribaroa aj Idolo, 1o dcsctozaron y tiraron los pedazos <1Íueea.
Volvieron el candelabro a su antiguo Iugar, lo ,limpiaron y pu. 0

Iieron 'h.asta que el oro refulgió como antaño.


Entonces se acercó Yclmdá el Macabeo y quiso encender el
candelabro; l'ero idóndc conscgu:i.: ace1te? Todos los cántaros
estaban caldos, 1' su aceite dczramado.
-¿De. dónde s,acaremos-·el ac;.eite paea encender el candela- JAMISHA ASAR BISI'IEVA T
bro? �reguntó :Ydmdá, �fligidó, Entoncés se éch6 -11 rodar
el ,pequeño cántaro, ,h.1'§ta qu.e vino a quedar frente ol 'héroe. 15 DE SHEVA'f
Es� lo levantó; y al mirar en su ínrerlor vio que estaba lleno
del més puro aceite de c¡liv:1- Ver�ió, ,pu�s, una parte. en el
de las fechas más sip;ipáticas del calentlari? judío
candel�bro y al punto quedó el Temple iluminado.
Pero Y�hlld.á seguia preocuP.�do: "La vasija es pequeña, y U NA
es ésta del ,n dir Sbevat, é1 año. 'º';1�vo de los a.r�ole�.
hay; poco aceite en ella. Apenas ,1 alcanzad para un día y una S' n :reiación alguna con hechos históricos O .re}if1�0S1
, · s., ién del pueblo ¡qd10 con
evidencia tan so•1o ¡a mnmn • .,si
l .. .
noche, y. ¿qué haremos mañana? Para '.Preparar aceite fresco , ,·"énelc tal
se necesitan ocho días por Jo menos." la 'tierra y su profundo amor' a lcr,i ,a.r.boles. v t .
He aqui que ocurrió un gran milagro. Pues el pequeño rédUcc�ión desde las fuentes más remotas de SI! larga
!xistencía. La
eforaaro, del q.ue se babfan servido pira -el candelabro, fue di�spora, al desarraiS?r, al pueblp}e.s;.sb�l�
bendecido: ¡perm:tnecla,siempre Iléno. Cada día se uLilizaba su natal, no logró extirpar de su corazon ese ca�mo. -� sis
a-c'cite p:H'a el candelabro, y, cada d1a volvt,i a llenarse. Ocho ti6 como una añoranza, incorporada a la .nostalgia d;I
cf¡as y ocho 4oche� aléalr1;ó el aceite dél ,pequ4i\o éántliro para
terruño; y los judiós dispersos s1gmcro� �
xc orda:ndo el d1a
el candelabro, hasta t!llt -Se. hubo 'Preparado aceite nuevo.
Y todos los aiio�' fútejan los iudio, esos ocho dras con cán- d I árbol y de )a primavera en Palestina, aun· c.ua�c�o en
1:s- alses en que se hallaban el mes de Slie11a� �'.gn,facar;i.
ticos �agrados como la fiedtá de Ja1htt:/Í.
. P Jl , a l(rbolc.� desnudos. Hoy esa afrc1on renace
meve, uvi y . e h -vi1elto
a la vida, f'.ortalecida por los aitcs israe!'res, qu an .
a ser patrios,
18}
1'82
1'1IADICFONJiS Y COS'T'DMIIT(P,S /UD/do'
fAMISIIA ASAR JI/Sfllifl,ff

Fiestq del 1frbol


agnlcola que todolabrador debí.a satistacer en proporción
She-11at es el mes en que I¡¡ naturaleza de Israel se a sus cosechas, y cuyo producto se d<!stinab:i :al sustento
despereza de su largo sueño invernal. Florecen. .repeuri- de lose levitas y de las famili� necesitadas,
.namenre lQS nlmendr<t�, primera· sonrisa <le I� primavera.
Y prados y valles se cubren de anémonas y sangrientas li,; .lsrne!
amapolas.
En este mes, de.renacimiento celebraba ·el judío Ja fiesta La cert1nonia_ de f-t p'laotación .se h.a transformado de un recuerdo
del árbol. En el día U, que según la tradición es la fecha en una realidad, c11 el actual Israel, _.A las, razones tradicionaJcs ·SC
uuen las de orden_ práctiéoJ pues la -1'.f!fores-tación del suele. e::.· unn
en que se fija el destino de las plantas, se procedía a plan- de las necesidades m:ís
taciones de árboles. que no fuesen fruc.a-Jes, "árboles 'de ·;zprcnl..Ían.tcs del pals y
placer". una de (As medidas más
Una coscumbre popular y simpácicá era Ju de plantar .afica�es p3r. fo dese-
1 cación de los p1�Pt:anos,
un cedro por cada varón que nacía, y un ciprés para fas La jnv�11Lud gozn
niñas.. Cuando, tra·nscurridos los años, los dueños de esos \!el privilegio de cum-
árbole$ se casaban, sus ramas servián pnt.a 'adornar- el pa- plir esta trádiaiqn. El
lio nupcial, De esta suerte se aseciabn el árbol a los acon- U de Sbeit,it parten_
tecimien tos más uascen'dentales Je la vida hun)ana. los grupo$' es.colare!
hacia los can1po:¡ .efe-
Despu� dé l.a pérdida de Tierra Santa, los judfos �- .i.;idm para la" pbnt;i-
lebraban el 15 de Shevat haciendo figurar en su mesa las �ión. ·(\.lló recíbeu los
variedades frutales tí picas de Erers Israel, si eta posible cjcmpJarcs q__uc el K.e­
l'C// K.11:,,6111�/ (Fo11d0-
, 1,; quince de ellas: higos, d� -
Agr.a(io) les cnr rega,
¿��� , tiles, almendras, algarro- y proceden ":i'\rt�.ig;ac-
.·1.t;
. /.,
:ll�'j'�
..
.. � bos, uy¡¡s, etc. los en' el 'sucio. Tr.?ba-
K�,,.,,,
� . ',,,,, .,•"
..·-_:,¿°?'"
.,.
·��--.
jan los pcq.uc'ñOs jar-
��"·
¡,._�.
d1nc.ros con ,an1.or: esos
·�'" P..l diez'1110 at!>Qlillos h..1) de que-
de r ;1 i(u ouidado por,,
El l ¡ df! She-uaf, era
,nu�hoi �ño; y cada niño se sic.nt'c responsable de ti'.l cr:�'im..iento.
tambié" la última feeha F.:stáu 2de1uá:s _;mbui'dos del ,sign.i{icado de su ta-tea:: saben, que- f.!..,¡_oá,_
.del año en que se hací¡i ,campos Jcsicrt(� y;�renos..,os se convcrtiri,1, ¡;1-;t�Íílf ·a Ja ColaBotacfón
entrega a. las a,utoriHades db sus mano.!I infantife!I, �» Posqu':·S c-upid� y frtJj:.tcifcrot.
, del diezm.o ( suaaser¡ . El Terminada l¡a platlt.lt.(:"ÍÓn_, batlan ch. r9nd¡a :tlrededt·n· de- los nuevos
diezmo era el impuesto se1nb.r,:rdof, micrrrras fas bandns:, dé nrúsic� pbnen rru contl'ibµción
·S.<>uora a J11 �nrusfa:St'íl ·cctco1onia.
18'4
185
JAMISHA
BISHEVAT
EN LAS
LETRAS JUDfAS
EL TRABAJO D'.E LAS MANOS Mro&\SH
(GIQ§� t1lmódic1)
" CUANDO lleguéis a un pais, ¡ plantad 1"
· Asi b�bló el Eterno, alabado sea Su Nombro, a .Isracl.
Aun cuando el pa.í• nade en abundancia de leche y miel no
debéis .decir: "Aquí 11,emos de quedarnos, q,ero plantar no he.
mos de plantar." Debéis labrar el suelo, aun· en el caso de q\!.C
otres lo hayan hecho antes que vosotros; porque lo que l?tan-
téis vMottos, ser� para vuestros �¡Jos.
Cuenta Rabi Lev!: Abraham .habia llc�ado a Mesopotamía.
La gente comía y bebía �U± desde la illJñ;tna hasta la noche,
llena .de :1legiia y buen ]iumot. 'Y dijo Abraha¡11: "Ay de mi,
¿ qué ne de 'hacer en este pai-s.?"
M;as .en C.'lnaán, vio· trabajar a la gente: cuando h"bía que
cosc.char, cosechaban¡ y cuando había que cavar fa tierra, la
cava�tu). Ac¡,ui dijo Abr-aham: "También yo ,podría vivir en
eSA tierra," Y el Eterno le replicó: "Daré esta, t,ierra ·a tus des-
cendienres."
Si � .hombre .no ara, no siembra y no cosecha en el verano,
¿qué comerá. durante ·.el inv,icrno?
Con las dos manos ha de trabajar el homj¡re hasta fitjgar�e,
y-enronces Dios lo dará, su bendición. La bendición mora en
roda clase de trabajo que ejecutan las manos,

1'87
TR>ID/C[()Nl!S Y CQSFU,\IRRES "/UDiAS

EW EL VALLE DEt JORDÁN J. MANO.AJ


( Coi,lcmpor&ueo)

E.�colonias
el d!a <le Jpmi!h,i_ liso!' Bis�1Pvat; todos los niños_ de _las
de Ja Galrlca infcrinr ·hacen una ación
peregnn
en filns cerradas. hacia Degania, en el valle del jordán. Van
a plantar árboles en el suelo patrio, .íeí• la tierra. .del pueblo
judlo. · ·
Se hacen al camino de,sde Ja .misma salida del sol; •- •P!C algu-
nos, otros a caballo ó en carros y otros vehículos. Al frente
marchan [os músicos coil sus. rcsj,cctrvos instrurncntos, Ust;e
año hubo ochocientos Jíuios • .El suelo, en la orilla del Jordán,
est;\ preparado para cuacroci_Ontas planras; de -suene que cada
una corresponderñ 1 dos niños;
El aire-.está eompletamen�e transparente. Los delantales blan-
cos de .la muchedumbre infantil relucen bajo [os rayos del
sol invernal, Los. ánimos están de un humon Icstí vo, como fo
-es. eambíén la recepción que los moradores de Degania dispcn-
san ·a Jo'S niños,
Ochocientos niños rodean las cuatrocientas ,plaüt,\1.5, A una
señal convenida, dan comienzo las eanciones ah1sivas a la. fíe�
ta. iodos a una, los ochccientos ,niños. 'se agad1.111 sobre el suelo PURIM
y hunden las planins en sus· ¡:e�pectivos hoyos. F..sr4n �otnl-
inenre sumidos en �'u folbajo. Tocio el conjunto ofreOI! un ''V rt.Scríbiá Mbnléia)' c�t1i .,:niar, 'Y. tuviQ
cuadro hermoso: la enormidad de Ios arbolitos- plantados, Y" los .cartas. a todos lOs ¡iidlos q.,u.­ esJabd1t. e,, Jet/,,,
lai prr;vinCias d.cl re.1. A.suero, c1irca11M:· y ,lis­
niñ-ÓS- radiaofe� de felicidad. ¡ Hombres y árboles, ·niños y sus
.tt,11t'es1 nrdt11á1uloles.. qu« celebr:a;·!t1I· el 1lla:.,tfé­
plan�acion.cs rcclenres, 'han. de converrirse -en raícos ele! _p�ís!
'(/Í1uot-1utr.to ,del Tnts de Ad;ar, )' el <lé1Ji�11oq.ui,1..fq
¡ Qu� crezcan y que florezcan I del mlp11Q, C(rtl4 a1i,o." '(E�ter, rx, 20.c.:n.)
Un- pacto se· ccfobra entre los niños, nuestro suelo y los ár-
boles que sobreél crecen. Florcccrfo .los árbol�s, y como e)fos,
también los niños. l'as�i'án los años, .Y los pequeños se han de l(ocua final del año f�tii/o juilíq,
R1crim 'es una de
transfosmar -en g-randes, Al�a vez rct-0rnarán .i. este lugar
y volverán a ve.r Jos árboles que ello� -1¡1ismos ·hablan plantado.
B lns oponnunidades en. qu� el buen hum()t de I� comu-
nidad sube a .más alto ciyel. Los acontcéimientos que esta
Y un "".!'ti,rucn�o de profundo amor h-ac(,i sus plantaciones y festividad rememoro tuvieron un giro can inesperadamen-
hacia su ,¡iats les Ue_l)�rJ los corazones.
te �ay9rablc que su solo recuerdo tiene virtud de contaglo
188
i 89.
.TJ/AJ)/CION/i.i ·Y COSTUMBIIRS /UDMS PU R 1 M

y produce en Iosjudios de todos los tiempos el mismo des- en el rey la des.confí_a.¡1za contra "ese pueblo esp�rcido y
bordamiento de júbilo que en su hora provocaron esos dividido -en:tre todos los pueblos, cuyas l�yes_ �on diferentes
sucesos entre los judíos de Persia. de las de los demás", y obtuvo la autonzacron par-a hacer
el'��(minar 11, todos los judíos del reino en un día: que se
F!md,11,teilto histórico echarla a la suerte, y que acertó a ser el D de Adar.
Fue entonces cuando la inreevención de. Ester salvó .ª
su p.ueolo. Urgida por Mordejay, reveló ni rey su condi-
ciZm de juilía. y consiguió la anulación del mortal decreto.
Mas no pararon ahí fas co�as:: como 11lia venganza sar-
c;i'stica, ordenó el monarca que el maligno ministro fuese
c.olg?do ge la misma horca que había preparado rara __ e1
judío fy{ordejay, y que todos !� secuáces de Haman fue-
sen igualmente -ejecutados.
P1trim recibe su .nombrc de la palabra frur, que· signi-
fica suerte, pues por sorteo había escogido Hamán el día
en que hablan de cumplirse ·s11s sinlestros designios;

La Meguilá

La histi>i:ia de Ester est� .relatada en un libro de la


Biblia, y aparece inscripta en un rollo separado, la. Me­

origen judío, la 11abía hecho su. esposa, Ester se manee-


nía, em9ero, -fiel � su fe, gracias q la díre�dón espiritual
que sobre ella ejercí« su tío Mordej·ay; A ra.í:t de la de-
nuncia de una conspiración, 11ab-ia llegado éste a gozar de
la privanza del .rey, ·�a11ándosil �sí 1a enemistad y envidia
del primer ministro .Hamán, Para. deshacerse del aborre-
cido judto, no halló Hamán mejor medio que despertar

190 191
TfvllJTCIONl!S Y COSTUMDRl!S JUVIA.� e as r u

gujlá, cuya. lectura forma parte del ceremonial religioso


de Purin». Celebración 11,Jigios,i·
No se halla 'especificada la fecha exacta en -que ocu-
rrierón esos hechos, pero tratándose de una época en que
Precede :1 la festividad un dia de ayuno, llamado
"ayuno de Ester", en recuerdo del peligro de vida que
los judíos constiruian una minoría diseminada en el
corrieron los judlos de aquel entonces en día semejante.
reino persa, cabe conjeturar. que fue hacia el.siglo v ante-
rior a.Ia era común. El rasgo distintivo. del oficio religioso de Purfor es la
lectura del libro de Ester ­Megiiilá­' y .la plegaria de
11igu;a notable en el relato -es la de Mordejay, judío
P1iri11t, en a:=adecimi. cnto por la mila-
austero que conserva incontaminada su fo, aun. viviendo o- .-.,;;
en la corte. Favorecido con J� buena voluntad del rey, groaa derrota de Hamán. <r­ ,..
no sueñá ni por un momento en hacerla valer para su Se Jee también el capítulo del Éxo!lo � '1�,
que relata la lucha contra los amalecitas, .O, ":;r·�,
beneficio _persona[. Junto .a s1,1 sobrina, le sirve de mentor
espiritual y mantiene despierta en ella fo conciencla ju-
pues la tradición �ce dfsc�mler a Hamán ��.f·< )�
de aquellos enemigos de lsrqel. · EJ.!;
día, No fa deja desmayar ante el peligro, y aun a costa.. de
Suele desenrollarse la Mílguilá y ple-
los consiguicnt'� riesgos, la conmina -a intentar la salva-
ción de su pueblo. garla en cuatro, imitando 1a carta que ,
MoJdejay envió a .toda·s las· pr�vincias ·)

P·roJ;ósito de la Meg11ilá
proclnmando por primera vez la .ficsta de.
/!1whn ea Persia (Bstc·r, IX,. 26-29). Su,,, L� -'-
lectura da lugar a cementarios bulliciosos
De .todos los libros de la Biblia, es éste el único en que de l�s f'<li.gre.ses. Cuando al come.nza r �1 t�rcer. cápí tu lo
110 aparece escrito el nombre de Dios. Quizás resida. la se pronuncia el nombre de Hamán, la md,gnac1ón de. la
razón dé este -curieso deLd]e en que sien Jo un libro que gente joven .de la congregación se exterioriza en pateos y
incita a· la resistencia y a. la «utodefcnsa, lleva. implícita sonar de matracas, que se repiten cada vez que- el abor.rc-
la motaleja« "A,yúdace y Dios te ayudará". Fue com- cido nombre es mencionado.
,:ucsto, en efecto, durante la época deL Segunac, Templo, En algunas sinagogas orientales los muchachos vienen
cuandolos judíos vivían en 'SU propio país como súbditos provistos de bom bjtai de estruendo y pis.tolas- de Juguete,
de una nación extraña: y J a intención 'que: animó a su con fas que con;cri�u.ycn al estrépito corrdehatorio,
autor .fue sin duda la ele acuciar en sus compatriotas el Monlejny invitó a Ios judíos n hacer limosnas a los me-
espíritu <le lucha contra el amo extranjero; Con el ejem- nesterosos, y hoy día, al cnrr.ar al atrio. del templo en la
plo de ese venturoso episodio de .su pasado inmediato, víspera de Jl.nr-h1t� cada. feligrés· deposita su óbolo en una
pretendía infundir en sus contemporáneos la confianza bandejª, y el dinero así recolectado se destina n obrns ele
en sus propias fuerzasy la fe en uría próxima libernción, caridad.

19}
J'R'dVICIONES 'I CO,S'IUMIJRP.S /UJJ{i!S POR I M

pues en recuerdo de los banquetes <le Asuero :y Ester,


Los rollos, iiustrados de la Megniló esa �ebid1 debe correr generosamente en l;i.� cenas de
El libro ilc' 'Ester cónsé¡-vó .al Jado de la Tor,Í su forma de rolfo. Purh»,
La$ �1ttes·11ifot u&tcf.:sj ·por el ¡ai'áta- en el templo ·po llev..ap n11,-g�o Durance codo el ella de Purim la. llegada de presentes
ornamento, pero. desde el ·•lglo' X.V fa� MeguJ/ot para .parricuL,res pone en los hogares una nota de alegre movimiento: cada
fueron ..3rcíst.ic:uncntc lltistt":idas. La ­virii .l'i0hrc Je cual se eurolla el paquete o fuenrc provoca la consiguiente expectativa y
peegemino fue eorneade en madera o marfil, o labrad:1 -en plata, Se las exclamaciones entusiastas de los niños.
hizo el «tuche de filigrana de plata o de ·madera esculpida. El rollo
mismo, escrito en columnas, se orló coo dibujos :a pluma, est:tmp;1s
Siguiendo también las indicaciones de Mordeja.y, los
en madera o gr.a?aJos en. cobre. pobres son recordados en esta oportunidad, En épocas
Hay Un..gt:H.1 .número de 1tftg1#fol ilustradas; los tipos más anti.. ;lntig'u.as solían Iiaccrse colectas para dotar a novias sin.
guof, como loiJ> de la., 11ag4.dqt ilus,tra:d;2.s,. soJl de. origen español¡ Si- recursos. Lo más común, hoy día, sen las donaciones per-
guen J,, «lic\yuc:s italianas- ele! ·siglo xvr y la¡ francesas del siglo sonalcs en forma de dinero o de arriculós de primera.nece-
XVJJ, M.icJ1t_cas que hubo :lrt�i$t�s que se. ocuparon de l;t ilu�trn.c.ión
de las Hag'aáat en nuestros t.i�pos, ni> ocurá6 �_5'1.al co.S,l con las
sidad, Pcr cfécto de t�fC$ regalos llega también a los hoga-
res humildes un poco de la alegria. de Pttrivi,

.
Meg11ilot, de f:ts cuali:s es m11yi rata encontrar ejemplares 1
moderná-
meere ifusttjdot.
ÚI te,111 {f;e P11,rfo1

Shafaj Manol C;u-.edendo de ceremonial religioso, los festejos de la


Dencro de la familia, fa celebración de Settda de. Purian. ( cena de P1irim) $C reducen a los pla-
P1irim so caraceeriza por dos tradiciones tos especialc.� y a las {ib3ci@nC§ de vino, pero es el buen.
que hacen de ésta festividad una de las liumor reinanto, el que imprime ·a esta comida s1.1. c�rá.cter
f.cchas más gratasdel calendario. Son ellas festivo.
Varios son los .manjares característicos de Pnrnn, El
las que se conocen con el nombre de
Shaltrj Man¡qt· -envio de rega!os- y 11,an mismo se .asocia a la celebración, pues está .hecho con
Se1tdá -eena- de 1'11,ri1;11. pasas de uva y az:afrá;,, Con la sopa se .sirven los kré-
-Shn/aj Mtmot fue instituida a raíz de ple] ( del alemán K-rapfe1i: buñueloL paseelito <le masa
la, y.a mencionada carta. de Mor.dejay. r1ollena., de carne.*. Las habas fignr'an también en. el menú¿
· Aunque las éat.egorbs de en recuerdo de la dieta de legumbres a que se atuvo Da-
obsequios son de lo más niel durante su. cautividad. Pero el plato predilecto son
variado, los mis popula- los htfmantilshe1t, ciui: se comen a los postres: son éstas
res son las golosinas, .PO.- • _DC 'Ftthiá,, 13" �ostumbre de comer #.rétJ(fj p� -a la vÍ¡-¡;icr� dé f0111 Kifl.ql'
y Ko.!lmnó Rnb:l: Un� �pJi.;11ción in¡:c-uios-3 de. fo n11r�raeióq 4c ia míima comida
tres y frutas. '.El vino fi- en lrci días. �erc.ntca, ilkc': lli judío cerne l(r"'l¡it�¡ cu11;ticlo P."� t:11.(goi el �ú
gura también entre ellos, antes ,de °i(,1111 f(ipur, cuando da golpe$ (;l:!ntra 1ú p1;t,bo¡ ­­,.,AJl111n{I J?a(,�, cuando
pega I�- r3.m:3.S dCl--s3UCc contra ei rucio; y P,,1Jni. x:ut1.udO R l�i a Hamá:u.

194 19f
'r.i¡,1ÍJ/(i/ONES Y COSTU.1/BRE!i fl}DÍdS PYR.IM

unas empanadas rellenas con una mezcla de miel y semi- en U11a de las formas favoritas de celebrar esta festividad,
llas de amapola, que Ji'ace,n las delicias de los comensales, E,1 UJl principio, solían hacerse mascatadas en lis pla-
Se les da una forma triangular, como una burla al som- zas públicas de los pueblos y villorúos,. y los disfraces
brero de tres picos que usaba Hamán cuando fue primer �·
ministro de. Asuero,
La cena de Pu.i:i?n su�e comenzarse el 14 de Atl,fr antes
del anochecer; pero se la prolonga hasta medianoche pa-
sada, porque el 15 de Ada!' también es· fiesta, llamada
P¡irim de Susán, capital de Persia, donde se celebró el P11­
ri11t un día niás carde· que en las otras localidades,

Rfpresentacioms de, Pnr­im


En algunas comunidades; la cena de P1ili111 tiene un
•epílogo que contribuye ¡1 aumentar' su regocijo. Mucha- predilectos eran los de los pc�sónaje$ bíblicos: aparcciu
chos y niños de la localidad, <l1sfra;,:ados como los prora- Noé con -su arca, Josué marchaba al frente de sus gue-
genistas de la Meg11ilá, recorren rreros, David 1' Goliat exhibían sus dispares figuras, y
Salomón yenh s-egtiido de su inretminable eott�jo 'cié mu-
las casas· de familia para alegrar Ja
sobremesa con sus cantos y dé- jeres,
clamaciones. Algunos suelen re- Actualmente, las eoleceividadcs judías se limitan .a rea-
presentar el episodio histórico liz;i.r bailes de· .disfraz, durante los cuales se ,eljge entre las
recordado en esos d.ías, y por cier- jóvenes concurrentes a la más bella y se fo distingue con
to que el _pc(sonaje de Hamán el título de Reina Ester.
aparece calcado sobre el modelo Los P11titits locales
del borrache dél pueblo. Purin»: se. eonvirtió. ,e11 el símbolo de la fi�.ta de la ¡¡_
tos .improvisados actores reciben en pago de su actúa- benaeión ¡udí�, y: cada vez que una comunidad juaia se
ción golosinas y regalos, ,que -los- dueños de casa les obse- salvabA de un ;Pqligro grave, de un pogrom que ,a}gµn
quian de buen _grado 'en .mérito a 1a animación que ponen "Bam.�n" querfa deeretac; la eólectiv,'aacl sólfa festej°ar
c11. sus hogares. todos los años el día de- sµ libc.taeió.n corno un P1trim
Mascaratlas local.
Desde hace: vatios siglos, Purim es también él carna- Existen también Pitrlms especiales de familias, tal el
de la famllin ele .Rnbi Abreham. Danzig de 'vilm¡, cuyos
val Judío. Dicha costumbre Tuvo su origen en Francia,
de donde se extendió a otros países, convirtiéndose luego miembros sobrevivieron u una gran ecK_plosión de pólvora

196 ¡97
1'RADICIONES ·Y COS'rW,IBilES /UU[;(S

en el mes de Ki.<lev del año 18 04. Ese día. memorable se


festeja hasta hoy en la familia Danzig,
Muy notable es el Pnrim, egipcio que conmemora e]
anuncio de la, matanza de los judíos por tin,.gohernador PU R I M
del-Egipto en elmes de A.dar del año 1524.. Una rebelión
contra el gobernador talvó a los judíos, que festejan el EN L.A.S
28 de Ad.ar como Pm'hn cgipc;io. LETRAS JUDÍAS
La comunidnd de Argelia. celebra dos Pnrim« locales,
Y cada año les israelitas clc Marruecos festejan un Purim
suplementario en recuerdo de la derrota infligida por
los .moros . a los portugueses, que habrían exterminado
a los judíos del país si se hubiesen apoderado de �L
EL BANQUE'I'Il DE PURIM $HÓIJEM J.\LF.,lJEM
(185 ?-1?16)
Adlr>yadq en Tcl 1\viv
la noche de 1"11ri11t. ba casa de mi abuelo Raml Meir e•tá
lnip�r.:tdo e.,n J:a� :tnti-guas· tradiciones de P(trint.,� se re.u'iz·a hoy en
'1"�1 A\'iV tth íc.stív�l caracrertscico cuyo nombre C$.Adlo_y(f¡fr1, Sig- E s
ytoíus,mente"' ilaminnd'a, Del ciclo. raso pende. una her-
rnosa inundandó toda I� cstllncia con un
nifica lircralmenee (<.haf�ª que 'uno ya, .no sah.c nÍá* .., -y alude a la l:\mpara pbtcatla,
.alegria de P11.rh,t, que Según los· talmudiSt:fs d<., "Q,e posesionarse en ral rorren�e de lyz .
forrna de. los jud'.1o.,,; que éstos ya no ·sepan_ si han de béndccir a A. IQ cabecera de J,a J11'1!S� � $entado �I .nbu.el?, un ho�t,o,
Mon.fcjay ·y- J1J::1ldccir � Hamán, () viceversa, · " de. awcc.ro vig'or.oso, con. barh¡i co,ta,-tabéllo;,gmauo y; radian-
La. celebración del festival responde n su nombre. Oe.,J¿ 'Semanas
:1tt�� comienzan los preparativos, y en el d.t:1 de Puri1J1 l!.l ciudad
te� ojos Juveniles, oscuros. Delanre ae él,. �ob�e ln nm�, se ve
el p,tn ¡r.ad{cion�. A su l.íldo se halla una mu¡"r alca y esl$elt-a
aparece �ransforn1aJa_; calles c-9g�1lanad:ts- coa .\i�mb<.,lo.s de. la Meguif:J,
-mi q,rer;d,. .,b\lel{ta. Aunque IIIl�ianos, los dos son he.rai;o-
esc.áparat� décorados, :treo& ,de lu�<;f y, figur.t.$ --nlu.o;l\•as en, las á1'te-
n.idas; y· SJl J�s pl,az-aiS, c11l�.tita� y tí reres prtra los niüos, améo. de sos. La ,tbuel,a luce el vestido de las grand� fies�as; y ella mis-
Otl'ó� entrcten.imlentM-;· Circ.tilí}tt los mensajei'9t Con lo.� l,):iquetl.'i de ma sirve • los comensales el pescado relleno <¡i•e colme b fuen-
re,g3lost -y en k'.iosc�. y ..t�nd�s se venden l;tf?úa'i,ldslit·�J.. te. Guardando cierta jer,irq,ufa, rodean ·la mesa, l.lll sus ?si<;nmt,
A lo hora del cono, 'el éspec't�'culo <S iloslumb,anie. lleifil•n tíos,¡ ti:as, con sus liijos e hijas. Y. todos se llaman igulll¡ codos
C3:ri;ozas abfgarr:sdn.s -y comparsas cuyas piruetas- provocan JI\ hil3ri- son Moi,he, 'Dav id, .)Ílim, Sara, Lla y Débora, puesto que t1,1dos-
tÍ,;HI del público. Muchas de b.s m�$<;-ltras·; representan les p,ctsonajc.s hnn retll,ido sus nombte, de los p·adres de nues�ro, abuelos.
tradi�on.1le� h�br�os, otras recuerdan. et;1_pas de 1::. m.ocfcrna coloni- A éada uno Ue los eresent'es el abuelo lo ha contlucido ·per�
zacitln de Pall'5tin,a. La a9in¡.icion gana rodadas· .<la.llculc la ciudad: sortnlmente a In lnesa, indicándole �u Miento. A:'huefo guar<b
JU) '1,tteJ;i jud�ó ni Árabe en sus casas, codo ej mundo 5(1 vuelen
un. orden ri1:wcoso: de un )lldo, lo�Jiombrcs; dd btt'.o1 las mt1-
afut!r:i; ac�oies ·.y espectadores se rne�cl�n en esa dcsuQStt':tcíón de
iag�o y buen humor, jerc9, Y �ambién nosotros, lds niño�, cstan¡o� dil�b\lidos de

L98.
1'.99
TlúlDICIONES Y CO$TUMIIRES /IIDi,IS /'IIRIM

b misma manera: Je un costado los varoncitos, y del cero lus Las miradas de todos están fljas en la rcpresenración que se
niñas, p•ra que no haya peleas. va desarrollando, y nadie me observa. Me aproximo a I• mesa,
El abuelo bebe la primera copa de vino y comienza a ente- cojo rápidamente un enorme crozo de pan recién empezado y
nar con su VO'L sonora lo canción tradicional "Sh11shu1111t Yn- se lo alcanzo n "José". Ésto lo esconde presto y me da Ja mano.
cob", siendo acompJñado por los comensales. El cant,o va su-
biendo de intensidad, pues todos poseen buenas voces. La casa
toda resuena de a legrl a.
LA NARANJA 1NMORTAL ¿>\LMA.N SHNEOk
Pero no bien lle¡¡�n los juglares de l!u,rím., no hay fuerza
(Con temporóneo)
imaginabl,, que nos retenl(2 junto a la mesa a nosotros, los-
niños, Saltamos de nucsiros lugares y en un instante rodeamos
a 11.j:ulwerosh con su corona de oro. Ah, [estos felices acto-
I
res que hacen 1\u�'$tras delicias en los días de J.'¡¡rím! Vestidos
como reyes, se quedan sentados duranee t,od1 la represeneacién. vendedora de especias de Shklow Jlarnó • su warit1o:
L
A
¡Y qué hermosa, son sus canciones! A mi juicio infantil, nada -¡ Vé, mi vida, y abre el cajón de nar,rnjas pnra !ihal11j-
se lo puede comparar, ¿No ,podrb yo ir con estos arlist2S y
moues:
hasra ser uno de ellos? Elic, el buhonero de art iculos diversos, es, pese a la ironln
de su mujer, un experto C1\ Lo que a abrir cajones se refiere.
•t¡Rucna fic�ta!·", exclaman, al irrumpir en la habitación su ¡El 1rabajo le lleva sólo dos horas! Acomete el cajonciro con
alegre y ruidoso elenco. Tnmcdiaramcntc se disponen en dos marrillo y escoplo, manipula con calma y prudencia, cual jo-
filss, en medio de [as cuales se sitúa el trono ocupado por el yero que da forma • una costosa ,lbaju. la mujer se mantiene
mismisimo rey Aja.h,,crmh, y comienza h reprcsentacién. Me durante todo el LieJ:npo q su lado y brinda co,nejo,-. Por ú!Limo,
acerco a ellos y los miro y remiro detalladamente. "{l,rcs t'ú la obra está hecha: el cajón queda abierto y desde lo< envolro-
el que hace de José?" -presunto a Shraga el huérfano. rios de p.tpel a:.ul relucen fo� mejillas do las norn11jas, emnuando
Porque Shragu habin desempeñado una vez el papel en la su aroma a dla de fiesta.
pieza "José e< vendido por sus hermanos". -"Si, yo &0y Jo- Algo més tarde, fas naranjas yn. se encuentran en el pequeño
sé" -contcstn Shrnga. -"¿Va� a reprcscntnr esta no_chc?". escaparate y curiosean bacía un sucio mercado, on ¡¡ri,, y ¡,es1dn
-"Si tengo que hacerlo, lo haré, Dame un pedszo de aquel cielo, montículos de nieve en el arroyo que cruxn ln calle y
p•n que está en la mesa" -me dice en ·V07. baja, y señnla campesinos rusos blancos en abrigada vest.imcnta y om.11:illas
con el dedo el gran pan tradicional que está junto ol asien- y manchadas pellizas, Todo un extraño, nérdíeo, Irio, casi
to de mi abuelito. -"¿Tu padre r,.�mbíéo J12cc <le artista?" enmohecido. Las naranjos con su festivo aroma e infrrnal color
-le pregunto aosio>o. -"No rengo padre". -''¿Y dónde resultan ton rieas, exéricas y nuevas en es� región perdida,
está tu madre?" -"Tampoco tengo madre, soy huérfano. como un manto real e11. fa vivienda de un mendixo,
Tampoco tengo pariente alguno ... 'Icngo hambre". Sus ojos La primera en llegar es Tía Pciguc, con su pañuelo de !ano
vag1n con concupiscencia sobre les panes y platos q uc están en In cabeza y su c�as�a en la mano. Ha observado la mer-
e11 la inosa, canela recién desembalada y quiere comprar regolo, de 1'11rim

ZOQ 201
- �-- ·-- ----------

TRAl)ICÍONM Y C�WM1!RJJS /UDfAS PC1JUM

.para �halaimo.nes. ¡ Y c11 es.e- instante comienza [3 ínmortali- -¡ Mirad, r:tp�césl


1hd de la naranja! Enrre .Jas "ricas" cosas" tlpicamcnce lituanas y embargadas
Pobre y tri�c es fa vida en Lituania. Los pequeños dones do de aire dé provincia, ríe un mcusajede riquez.1 y felicidad: la
la naturaleza que alguna Y<Y.l se· .cxcravian por esos pagos, son narnnjn. Los niños enmudecen de asombro, Desde el úlrimo
dlsfruta�os lenramente, cuidadosamente, con los cinco senti- Purinz. Ies-ha quedado un recuerdo, una reminiscencia del ato-
dos, Ni tilla gota de la hcrtnosa frnta cxótka debe desperdí- ma de esa. fruta. Y ahora la t.ienen otra V'.CZ delante, redonda.
ciarse, No, aun cuando Ia natanj� fuer,t un alma pecaminosa, [Oh, cuán redonda I Bien se comprende que deba transcurrir
eneonrrarfa redención en manos de la Tía Féiguc. todo un año antes de volver a ver algo por d é.,cilo. Sus deli-
cados dedos la envuelven,. aspiran el perfume con embriag-�da
ansia y no salen de ·su admiración,
-¡Oh, qué ·bella! -xclama por fin el menor-. Y ¡qué
TI perfume exhalal
-¡Eso crece en Erets fst"��l! -el estudianre de Talmud se
�¿De modo qu,e t�mpoco aceptan ocho .ko[,ecs? Bien, en- torna en cierto modo serio y orgulloso.
ronces: buenos días. La Tía Feigue coloca la naranja en la cómoda, Mas en b
La vendedora sabe demasiado bien que sólo ·"ctt su tieuda f:.,ntasfa dé lo..s niños; la redonda, aromática y llam<l-,nte fr,uth
puede <;of\S�j¡°Uir-naranjas la Tia Peigue. Con todo, la retiene vive cual dulce ensueño. Rica y novedosa· aparece junto' a Ies
por el ,paiíudo. duras y verdes manzanas y a los pepinos <!grios- que uno tien·e
-¡ Que todos los judíos rengan un P11.rj111. tan bueno como que conremplar a lo far'go del quetid,g. in viérno.
es buena mi mercancla! ¡Ayúden1c a iniciar no más la v...entat Fina)mence, en ]� comida de P·íirÍl/1, la n,at•QJ; o.aupa la cús-
-¡ Iniciar no -m�s! -1'1.!pite Elle, el buhonero. pide de una al.t;a montaña de l.ortas, budines, bigps }'. hoIIj·
Palabras squi, palabras allí, /wJ¡t¡¡s de más, koJ1ccs de me- bones, Re�planaece ,mal sangriento coral entre¡ el 1nultic.olor
mosaico.
nos: la Tía Feigue elige la. más.hermosa y pesada deIas mranjas,
la envuelve· y' fo deja caer en la c�násta, entre huevos, cebollas; La Tía Feig�,:, cubre t<iiJo con un pafio blanco y lo ,;.nt(�ga
cos�, ricas para Pm·fo,, verduras. Ni bien ileg,t n su hoga.r alfa- 21 mensajero dé las Sháf111111011es. La naranja. asoma debajo del
Línzansé sobre ella los nfilos, desde el estudionto de 'Talrnud paiío,,y echa un último reflejo, cual si qui�iera. decir:
d� once. ,IÍÍos has�.a ahajo; el estudíánte del q l, e, Ubres dél -¡ Aqui estoy, sana y salva! ¡ Felices fiestas, niños!
-¡é,il�r por. ser víspera de "ficsc_., La, canasta de l:, madre· se ve &tos la acompañan en .sus viajes; t.cmuo:10*· Muchas pere-
sometida a un minucioso ex'amen . ¡¡rinaci,:me� a·guardan 3 la pobre, antes de �ue d nie1,:,¡;,jerb fa
. -¿Maní:Í, qué !Ms traldoÍ ¿Qué nos •has rr:aído? vuelva a. traer,
La ',I'ía Feigue .<<:,defiende-ante.el .araque. A uno le pega, en ¡ Y en efecto! Una tía.en�ía un limón como recompensa 'Y
.honor a la fes.ti'Vidad, .sobre los dedos: al de más allá lo aleja manda la rr�u·anja a otra parienta; Allí, nuestra naranja tro-
eon un golpe en el costado; al tercero le da un tirón de orejas, pÍL'7..a con el limén enviado ,por ao·ñ;t Feigue e 'intercambian
-¡J'obr,e de mí, se abalanzan como langostas! sus lugares. De csra manera, Tta Fci�ue rCcupe.ra. ñuevnmenra
Sin embargo, Ies muestra lo que ha comprado. I� n:1tallj:i.

202 '.203
1'R,IÚICIONtfS Y COS1'1IWJR/iS /UD/,IS
PU Rl M

Si se levanta· el paño, la fruta yace en. su lugar de antes,


como· un rey al frente de su ejé(citó, dueña y señora de P'!S- -¡ Canallas, bsndidos! Cuando llegll'" la líofa y� os manda-
teles, bombones.y p,j_sa� de-uv,:is . .El frío de la noche de P11rÍII, remos buscar con un. me,tsaí�ro especial, Nosotr9�"""!m, 110 la
fo envuelve cua:I rod:o. Sonríe -·así pareceii.- un poco dolo- comeremos; pio !eng,üs miedo!
tosamcnt�, algo cansada y resfriada después de su peregrinaje ¡Pero 1, fiesta del compromiso! Los niños tiemblan, al novio
en. rncdio de fo exl,ro,ia y oscura noche nevada. se le podr!a ocurrjr probar la naranja. Quién puede saber lo
que le apetece a un novio. Mamó le sirve de todos modos lo
-Bien, niños, aquí 01c tenéis orra vez. ¡No temáis!
mejor que.hay, Sin embargo, el novio es- un honrado hablta.rrte
de ShkÍow. Sabe muy bien: las naranjas no han sido"oreacb_s
p,ra servir de- alimenro en las fiestas de compromiso. La. na-
ranja tiene lamisión ile ornar h mesa. Es ¡iot eso qut sólo 1:1
m ac<Íricia un ratp en tanto que 1a boélt se le hace agua. Los cora-
zones de los J)Í,ÍO� d.ejan de ]�ti.r. i J::\ l\OV:ÍO ];i cof'oc¡¡. de -vuelta
l',11ri111 J1a pas'ddQ, La i,aranja y,rce incóh,mc, en la c6nioi1�,
en su lug�r! Los .nifios respiran aliviadoI, la personalidad de la
Jleva11do una vjcla"bonanciblc. Cuando se sirve fruta a las v.,- na.r�,s���- .
siias sa�áricas, la naranj11 reina de nuevo sobre las plebeyas .Finalrncnte llega el ansiado. viernes por la noche, La naranja
manzanas y nueces, cual JH�Í11<;:.ipe. reaparecido. Las visitas 1-a y,a no !posee Ja· rcdondcz.deeemcs, tampoco la frescura que tan
bien le sentara. Su juventud ,ht, pasado, ¡No impetra! 1:Un•
observan analirlcarnenrc, indagan con expresión de conoce-
naranja sl!}ne siendo una naránja! Después de la cena h atmós-
doras por el precio y... In dejan en -su lugar. La.s 111anZa·•:"1s>
)'._nueces desaparecen unas tras otras,.n1as 1:, naranja-se desliza fcra se torn� festiva. Ni�¡:ún mcrnsajero espedal lo ha anun-
siempre de manos de los invitados y queda ilesa. i has visitas
ciado, y sin embargo. los n:ños lo saben: 1 Hoy ot,ur¡:irál Finten
de Shklow no son, Di0$ libre y guarde, abusadoras! Saben lo no haberse percatado de nada. ¡ Cómo .si no hubiera, nManja,
que.se 'debe dejar por re,spcto. en. el mundo!
Tfo Feigue se didg� ,a Tfo Uri y pronuncia la an'lielatla
"C-0n el mes de Ad11r llegan muchas ale.gri-as", dice el pro-
p-alabr¡¡:
verbio.
-Vri,. dale· la naranja a los niños, 1,cuáhtc, ha de quedar
Diez clla's después de P11�i111 1·edáct;is9 un contrato de com- alli esperando?
.próruiso ·en el �-ogat de doña Peigue. Su liija .mayor se comp,·?-
met.c con un joven uneor�a¡,i;o, Nuevarnenré np�recc lii n�p-11¡,a, Tío Uri, un expcrro en ab.rir naranjas -con roda s.e&urid�d.
jus't� del,njp dQ t•ar�ñ.i, como .si .¡ólo se re.gocijaran en:_ �u.
que sab.��eó en su vida media docena. de naranjas, _sl no n1á:s�_.
toma asicntó, alm, ceremoniosamente la gtáJl hoja de su cu-
honor. Por cierto q-uc Y" csrá alg9 -arrugada, C01110 Un v,e,o
general, pero- siempre princip�sca. Embellece In mes" con s.u chillo, un auténtico y antiguP "Sawialow", e inicia l� ope�a-
ción. Los niños forman un semicírculo en sti derredor y lo
rica r ex.ótiga mnguificcncia. Los lliño,s ya recordaron en -di-
versas oportunidades a los padres que seria hora de probarln con,empbn con ·veneración, como si fuer,;1 un cnigtrt�tico he-
v pronunciar la bendición correspondiente. Doña Feígue, -em- cl,icero, ,a pesar de que arden de curiosioad l''" saber qué
pero, les gri:tó: aspeeto ,tiene la naranja .por ilentl'.o. 11C t:imbién por probad�!
Al fin .Y al cabo, ¡son n:rda m:\'s que humanos.! Pci'o Tlo Uti
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205
1'11,//)/CIONHS l' Cl>STUMBRÉS ¡unft1S fUR/Af

tiene tiempo. Corta Jf neas.rectas ele "UD polo al otro dedo frut,á, -Si.'. ¿dónde están las semillas? -:PECgunta también el padre
con cuidad<i y· ua.¡¡q uiliilad. Primero custro, luego ocho, una .a.so hijo menor.
después de la orra ('se dice que es un maestro en la materia}, Éste se súnroja liasta las orejas:
Una vez esbozados los tajos comienza. a pelar. -¡Tr�gadas!
Todos escuchan el crujido de fa carnosa y elástica cáscara. -¿l'ragai!as?
Lentamente. van desprendiéndose los rojos ,pedazos, todos. de -Siiii. ..
igual tamafio, -sin variar ni u11 m;H metro .. En varios Iugarcs En sus ojos se agolpan las .Jágrit1Jas, Mira en su derredor,
la naranja fta ·sufriclo eambién un rasguño y junto con la cás- todos callan, ¡ Y n está hechól Ahora ni siquiera el padre lo
cara se desprenden jugosos pedacitos de pu)pa. Entonces Tio· puede servir de ayuda .alguna. Úe hoy en �delante su nuevo
Uri hace: apodo es: Semillita,
-¡Pssst! -<:omo si 19 doliera. Luego siguen los otros '.par�icipes de la naranja, de abajo
Interviene prudentemente con el cuchillo y opera el pedazo. para arriba, y por tiltinl.o el em,diant� talmúdico. Éste toma
dañado. S.aca la naranja de su blancuzca envoltura y la divide su .porción, juguetea un tiempo con ella, muerde, un .pedacico.
ortístiqmcnte en iguales medialunas. Trozo tras trozo, Tiene buen sabor ese dulce saludo, de Erers Israel, en la que
t�Otas veces soñ.1r:a durante las .horas paia<l,is en el ¡éd�r. E
-Niños --adviccte fa lJúj� comprómctida de 1Jri deposi-
que las .naranjas sólo crecen en. Ercts Israel.
tanc;lo un-a gran cópa sobre la m.esa-. No olvidéis de echar
-¿Sin. beadicién? -Tio Uri lo a:triÍvies� con. su a�da
aquí las semillas. Las dejaré en agu a, P.?" que se ab��n y luego mirada,
fas planta'l·é.
-Bendito seas.,. -tart:nmu.dea V'élvé.lc en. el colmo ,k la
Su _pedido vadirigido a los bermanitos pero incluye tambíén nerviosidad.
al padre, Los pequeños prometen cooperar con la hermana en La naranja se le queda atorada, en la .gnrganra. �u� Iamcn-
esa tarea ·de virginal dueña lle casa que .parece tener gran cable intcm,pció1) del saludo ercrsisraellno.
_porv.cnir. Pero sus·o)o.•·cstán clavados en las delicadas y rosad� Pero Tio Uri no se conforma aún: no, podrla aprender de
medialunas del plato. su hermano menor cómo se dice una bendición, 'rodav1a hace
. Tio .Uri. en persona prom¡ncia fo primera- hendición. Mas-· falta ·que le· caliente lx estufa; y t,ambién ...
t�ca un pedacito y lo devora. con fruición. Cierra un ojo, eleva Pero de pronto se acuerda ...
el otro hacia el ciclo raso y. sacude la cabeza: -Fc.igue', ¿dónde quedas tú?
-¡Grandíosól ¡ Niiios, vcnidl Sólo .Dios sabe cuándo hubiera pues:to fin á su atenga moca-
Primero, el menor. Es un _privilegi·o 1'ª establecido: cuando li¡;adou de .no ser 'por és;i interm¡rci.óú.
hay algo bueno, es el primero después ilcl padre. Cacarea en -¡Gran. éo�a! -Tlá. Feigue toma� parte y l.a sa'qorca-:
alta voz su bcndicioncilla, mete una "medialuna" en L, boca ¡ Ay, ay, qué cosas tan <bellas existen en el mundol
y la ttag�. Y se inicia u na larga y detallad» conversacíén 'en torito •
-Des1>acio -aconseja el p;i'dre-. N:aJie te fo quitad. ltar.anj�.· ·
-Y; ¡donde est�n las-semillas? -intctroga la novia alean- Doña Feigue ópin,, que si ella fuera rica cQmeria diaria-
zándolc. el vaso. · men.t,c·... media docena ele naranjas. De ocho k;,rpeas y medio

206 207
-·-·---------------------�

Tll,I.PICl</NE.S Y tc)STIJMBRES fUQIAS PUIIIÍ,/.

cada una. Tto Ur), en cambio, es hombre de más· alto vuelo. Durante la noche colocan las cáscaras en el horno cnlientc
Claro, ¡ cómo 91Je ya estuvo en. Nishnij para ,la feria.! Sus ojos- para que se quemen. LoJ dorados trociros; ayer tQn jugosof y
sóririen: · No, &J cx.piimir.fa r,r.cs Mtanja, � la vez y romana Frescos, liencn :hoy un aspecto rugoso, paido-negrµ;,.co, reseco
el jugo. ¡Tlso sí que scr�a bueno! y duro como restos de vi.ejo pergamino. Tia Feigue toma eJ
Feigue y los nióos se mar,avil\an ante tan exuberante fan- viejo cuchille ele cocina, los recorta en cint.M, -Ju.ego en cull-
tasía e imaginan. una gran copa llena de rosado y espeso zumo dr\tos, los echa .en una. botella que llena, de aguardiente, a,grega
'de naranj·a, cubierto <le blanca espuma y en medio ¡ una semi- azucar y los deja fermentar. .Denrro del agllardiente los ajados
llita! Todos guardan silencio por un momento y conremplarí pedacicos, resecados se avivan, reverdecen y adoptan ·SU. ;,nt.jgu¡¡
pensativos la.s .am�rillas y húmedas. semillas reunidas por la · aspecto . .Alpeobnr se llega .a. la conclusión de que t,.• �ut,én�i'co
l)OVia entre redes los q uc cp,trtiéiparon de la naranja, Las coloca Iicor de naranjas. Llegan loo f>arientes dé vfaita, pronuncian
en un vaso con: igua y cuenta: uno, dos, tres, cuatro.. , ¡ hay su bendición, prueban y declaran bajo consenso genÚal que. es
nueve semillas, nada, menos! Dentro de una scmona las pondrá muy saluda61,i, para el estórnag9, Y las �\a"S· solicitan de .Peigue
en macetas, c;lcspués,de la. boda .se las Jlcw(,1 a su propio hogar la receta del licor.
y las colocará en. fa ventana, para que germinen. bajo .ia pro- -Ves --die.e tí.� Shome .a Mijle, su mujer-c-. 1'ú lo des-
tección ele vasos puestos boca· abajo, perdicias codo. Tenias. �ambién una naranja P""'ª Pnrim,. ¿Dón-
¿Creeis que éste es el fµr?' lDóude quedaría entonces la de está la cáscara? Nada. Tirada: a [a basura.
cáscara ele la 'naranja? Tto Uri .Iarcrrumpe.
-¡ Vamos, Shome, mejor e, que ,bebamoS' otr� copira!
Y. sus perspicaces ojos sonríen en d.iréccióa a Tiá J1eig1.1e, fa
querida c.•l)OSa.
IV La botella -se tapa con un corcho cubícsro 11or oh pañiro
blanco. ¡ Para que 110 se eflorezca! Y nuevamente la colocan
Uno de los pequeñqf .hace un descuprimientc: si se observo, en, el aparador, él onde· permanece sola, como una devota. judía
un trozo de é:iscarn de nar�ji .il tl'asluz-, aparecen arom.áticós bajo· su' coHa.
y delicados -poros que· al ser aprct�.d� pfoi:lucén gotitas de Para Pét4j todo lo fermentado es vendido a J\lexeica, el
.u�vé ,¡,erfwne. 'i. si .se a'pr,eta cerca ·del oj:o 'CÍel. hermano, é.st,e aguatcrl\ de sudo cabello color <le lino. También la botell� con-
se -;vr.. obligado a guiíl;u-. Antes dé. que pueda gozar de su des- el. licor de narao:ja. Permanece durante "<odtt una s'em;ana enrre
cubrimiento 'recibe un coscorrón. en la mano y las cáscaras cxtvaúos y apenas -si ,puede esperar a.ún que ht re.¡-cat¡m, que
desaparecen en, el d�lantal de doñ.a Pciguc. judlos de grises barbas o judía. de pudorosas pelucas ,pmnwi.-
¡ Qué rapaces fstos! ¡Nadá )15$ parece basrnnre �rdinario! cien .sobre ella fa bendición y relaten, m.'lfavillas ,robro el arce.
¡ Como $Í fueran cáscaras de patata! Oh, si tuvi/!ra uri poco Je TI a Feigue. ·
nrás de éstss pocfríaí1 tener mermelada. Sí señor, ¡ memcladal Una botella de esta clase puede sobrevivir ,du•antc aííos.
¡Vanas palabras! Porque antes de poseer esa cantidad de Pe, tiempo en tiempo se.Ie agre¡:a •iu.rrdiente fresco y e:n ál-
cáscara de narunja �iabrá .llegado el Mesías, guna que ot;ra oportunidad se toma un trago. Hast¡i. qut J,._

ZQ8 2Ó9
... ------------- ---- - -- ----------------�

1'RAD/CIONES Y .G()ST1)M1111ES /UDiAS

cáscara.de naranja del fondo de la botella .piérdc color .Y fuerza.


En ronces 1.'ío Uri fa echa en. un plato.
Por lo general, tal acontecimiento-sucede ·hacill finesdel sá-
bado, cuando "el hijo del rey se trueca nuevamente en .perro"
y fa atmósfera cot,idiana y 1;utinaria surge de todos lnj rinco-
nes de la 'casa. tio Uri ·hu,ca alguna bebida, fortificante ,y re-
cuerda los pedacitos az.uc11h1d·o, de cáscara de n.araú¡�.
Sostiene la •botelJ;, con la boca hacia e) pi-ato y pcg11 gólM,•
entre enérgicos y suaves e11 su. fondo a•huecado.
-¡ Pum, .pu.tn, .pum! -4uéjase -sordamente Ia botella en lás
penumbras del ·atardecer sabático,
Esun suspiro <hondo y sobrecogido, eco de agoca:do manan-
tial antiguQ. Cua! si le quiraéan el alma y la despo¡aran del
último resto· de vida, De StL gargánr,a. caen ¡¡.egajQsos y .am:rui-
llentos eedncitos de dsc\lra.
Luego r.eina el silencio. Tío Ul:i Ios prueba eras la bendición
correspondiente y reparte <am biéu entre los demás. TAAl'f(OT
E:¡ cfo,•tp que produce cierto ardor en· la lengua, pe�o con-
serva d gusto de la naranja de PmJ.in ¡ que en paz descanse!
Y al mismo tiempo ·que en el hogar de Tio Uri desaparece DfAS DE AYUNO
el úkimo recuerdo de fa narani.•; S\IS descendientes, fas semi-
llas, florecen ricamente e11- casa de su hija casada. Cada semillita "B1Jl611ás, /oi/11 la coil?.f([¡niió,,. aT­.drolf gri-
se, lta subdividido en tres o cuatro punriagudas y pegajosas ta, y dtero» voces: y d p_m'(?fo l{<>ró ,,upie/1,,
.ioche." (Número,, _XIV, !.)
hoji�as, Los -vasos q,�c les brindan 'su ¡,,·otección van siendo "Asf 'lo hs d,cho Diot: Lm aymwt Jtl 'c·11lá-to,
clevados0jpaulatittaménte r a medida que, pasa el tiempo neos- quJ11-l.i!r séP li1110· ?' Jé.ci111­0, 1J1t�/,it,·_,rAJ.1Sf<n1t14r:IÍ1s
túmbranse los descendientes de la ruir�11j;, al cltma de· Shklow, P9r• .fo.i j11d!os c1, gozo; alr.grí• y bt1et//1$ fier-
y .brotan d'e�paciR, con suave sont'is:¡ Y.érde li.-redad,1, de pni'ses- �as, �¡ t11iuti"e�1 /� virJ,11{1 :v '" ,paz." '(Za�;1rh11,
c'4lidos. . vrrr, 12.¡
I:.i joven mujer,cita, los cuida y riega -a .diario. Y sélo Dios·
.l'�be lo que aÚI\ saldrá de ellos.

JEl también el calendario


VNTO a. los días ,faustos, de celebración gozosa, tiene-
hebreo los de crá'gica memoria.
les l'inde el tributo del .recuerdo
judlo acongojado y
del ayuno, doble homenaje en que el alma y el euerpo se-
asocian al _dofoc colectivo.

210 21t
l'A.AW-/OT
:J:RADICJONl,S Y iJOSTUMBl/JiS /UDfA.S·

:9 d'I! Ab
En el transcurso del año judío aparecen las siguientes
fochas de ayuno, instituidas en conmemoración de lú- El duelo nacional llega a su culminación.en el 9- de Ak.
gubres acontecimiéntos: cuando además de la destrucción del Templo se conmc-
ASARA Bll!IENE'T, 1 o de Teuet, el). -que comenzó el sitio U:1or:u1· varios .sucesos hlstóricos infortunados.
de Jctusalén por las tropas de Nabucodonosor.
SH1vÁ ASAR BÉTAl,,Íuz, 17 de Ta111rm1, fecha en que
fue practicada la primera brecha en el muro de la Ciu-
dad Santa, y en que, unos 650 'años más tarde, debió inte-
rrumpirse el servicio del Templó debido al asedio de los
romanos.
g§ p1ª J, J �J
E. li
rtgp · ±J--J
Tzi-y,onvc · ¡¡_ • re - .b�
1
�J I r
K'c· lllo
fI
1-
TISHA B!!.A'll, 9 de Ab, día de la destrucción del Pri-
mero y del Segundó Témplo de Jer�sálén *, . .
Tso}4 Gu.ap;ALIA, 3 de Tisbii, en recuerdo de la des-
aparición del último· resto de autonomía judín por el ase-
sinato alevoso de Guedalia, judío que había sido nom-
=wgd=r=F!=@#kftfl P r l r r Ir r I _E

brado gobernador de Judea por Nabuéodonosor (a, 586


v» ·
\cti:1
,, ve - ,1.i - re - l:i�
.•
Jl - be- tu - 12 1:1 · gu_· tat.
antes ,fo la era común).

qjv J,
TAANIT Esrsa ( ayuno de Ester), 13 de Adar, vís-
.pera de Pttrhn.
.Jffi
sak
JfR I r fi vi rl r EH
Al - ba> al ne - u - re - ha-
PeríiJdo de á1iefo
Según la tradición, Ch un ¡¡¡ a 9 de Ab la generac.ióf1
que habia sido librada del Egipto fue condenada a morir
"El periodo que media entre el }7 de Ta111,1tz y el 9 de
en el destierro sin ver la tierra prometida.
Ab se denomina. "las tres .semanas de luto". Durante ese
tiempo no se .realizan casamienros ni demostraciones co- Vienen luego, en la sucesión cronológica .de hcch2s des,;
lectivas de placer. El pesar va en aumento con el trans- graciados, los dos que dier.on el 9 de- Ab. su íó.n,ebre ca-
curso de los, dias: los judíos más piadosos llegan en su rácter: son ellos la destrucción del Primero y del Segun-
do Templo, ocurridas en .Ios a.ñós 586 antes de l;1; era
aflicción hasta a privarse de carne en .sus comidas, por
lo menos en los úÍtjmos-rtuevc días del periodo, común y en el /O después de ella.
Aconteció la primera a manos, de Íos babilonios, sobre
• :Este -ayunó y, el de Yo'nr Kiput duran de. ru�ta de ,sol a pue$l¡l Je rol; quienes reinaba entonces Nabtrcodonosor. Este desastre
l0$ ottOS co.micn:z.1:n IIÍ amanecer y tern1inan al ilnóchcécr.

213
-212
TR4DICION&S Y CDSTUMlillli'S N./'Df,1,f

'):riarcó el principio del cautiverio babilonio, El .soberbio rona de nuestra cabeza; ¡­ny ahora de nosotros porque
sanru.1rio que Salomón consrruyera para marnvilla de su petamos!"
época, c�yó junto con la libertad del pueblo judío. ' Tal como el Profeta guc lanzó sus ''ayés", todavía
De mas tdgicas · consecuencias todavía fue la pérdi­ hoy en todos los templos: y frente al Muro de los La­
da del Segundo Templo, nrrasado por Tiro. Millares de mentos en Jerusalén, los judíos deploran la pét­,,litla de
israelitas s'u�111nbiero.n en las luchas que precedieron a la
toma del santuario, y. sus consecuencias poli ricas fo e ron
calamitosas pa1,;t el _pueblo hebreo, . .
Sigue la serie de sucesos luctuosos con la caída de Berar,
último reducto de Bar Cojba, en el año 13 5 de esta era.
1Jn año más tarde, Jerus�l.én fue dcsuruida, y en el 9
de A_b corncnzóse a edificar en su lugar una. ciudadela
rcmnna,
.fl:n tíemp.es modernos, cuando l� expulsión de los ju­
dios fue decretada en España, el 9 de Ab de 14.92 se �a­
cí an a la mar 150.000 judíos· de�poseidós,de sus bienes, en
busca ele puertos de refugio. Y muy recientemenrc, en
1929., es.tallar911 también en el infausto día los motines
árabes que ensangrentaron de nuevo el sucio de Palestina.

O/ido del 9 de Ab

Lleg,a el nefasto dia, Er1 las srnag11,g,as arden pocasduces, su santuario, recitando las Bja5 (lamentaciones de Jece­
las.'é's_erictamcnte indispcr,,sablcs. Algunos judíos aparecen mías) y las Klnof;, poesías compuestas por diferentes poe­
septado� en el suelo, como en los­díns de Iuto fomiliacr. To­ tas sobre el tema de la destrucción del Templo y otros
das las cabezas est�n inclinadas sobre el Lib(o de las La­ sucesos desdichados de la historia milenaria judía,
menraciones, y roda la, congregación se t111e e.11 un solo Uniendo sus propios recuerdos melancólicos" al duelo
gemido cuando 1a voz doliente del jazdo.encona: "j Có­ colectivo los ­isrnelitas acostumbran en este día visitar las
mo está sentada sola la ciudad populosa I La grondc entre
las· .naciones se ha vuelto como viuda ... " "Derribó del
tumbas de st1s familiares. tos eejuenterios y las sirrngogas·
congregan multitudes de individuos apesadumbrados que­
cielo a l� tierra la 1,ermos.uta de Israel, .. " "Cayó fa co­ acuden a ellos pata desahogar s.u dolor.
214
215
­ ­­ ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­,,....

EL MURO
SAGRADO
F;N LA­S
L.E'l' RAS JUDÍAS

�OT.EL MAARAVf '' (Glos. talmúdica]

E­wJerusalén,
el tiempo en que, Salomón quiso edificar el Templo en
se le �pareció un ángel Ie dijo: "Salomón,
y
.hijo de David, sábelo: el edificio sa¡¡ndo ·que quieres edificar
ha <le ipertenecer a todo el pueblo. Por ello, con.¡;rcga a codo
Israel y dejn que ··tod\l· el ,pueblo .pat_tjci¡1e e11 lrt obra, cada uno
• L.c_·n
sc�un sus tuerzas.
Eneonccé Siilom.ón hiw on lln1narniellto a, todo él pueblo.
Nadie falró: los príncipes y los nobles, los sacerdotes y los 1c:
vitas; los ricos y los' pobres: todos se h�llaron. en el lugar
couveaido, en .su ,puesto, y el tr,abajo fue' <list.ribuido por sor­
t;o. L¡ _páred orienta] fue ..encomendada ;i los ricos, a, los prín­
cipes se les encargó la parre de las columnas y de Ias escaleras;
a los sacerdotes les correspondieron el ti­rea Sagrada y sus cor­
tinados, y el Muro Occidental les cup¡> a· los. pobres. Asl Iuc
la determinación del sorteo.
.Se dio comienzo � trabajo. Los ¡,rlnci1,es, Ios' nobles y los
ricos se hicieron entregar pendientes <le oro de sus mu jere,

• Ef ·Muro O:eidental.

217
'J'/141)/(i/()NF.S ,y C<JS'r.uMDRF.S ¡11ni,1s

"hijas, como tanil,ién .su pedreria, dest.in;índol9 todo n la vea­


ea. P.or el importe ­de ésta· ad quirieron madera de cedro para lc;>s tiemp"'' Jdo�, caminaba el profeta Jsa.i•f ¿ {), $i el r�y Dav id
�¡ téves.t,ímiento de las ,patédés y del piso; éiprescs para las Jn'lf¡¡_ba ai¡taño por aquella calle/ ¿O q111zas una carde.Salomón.
puertas y madera de divo par,a los marcos de Jas puertas y se inlcrnó en. aquel ­sendero....? ¿Q�ién �qed<! sa�edo?
..
poctones. Alquilaro11 mudhos •qraceros, poniendo sobre ellos. ·Si.go andaodp por la calle de David y JlOr el prim••: .<ialle¡o.n
unos capa.t•ccs para qué los eibortatan al trabajo con palabra.< ­oblicúo que lleva hacia el sur, a lo Iargo de las cabañitas hu­
duras: "¡Eh, h�raga,ws,:apuraos!". mildes, y heme aqu·i de pronto fre°;te al Muro de l?s. Lame?tos.
Pronto estuvo tCrminllda la. parr.e­ del trabajo 9tte habín co­ Corno por encanto, surgen ante 011 cuadros de mr 1nfanc�a ...
m\spondido a Jos prl ncipes, a los nobles, a los ;acerdotes y ;1 Estoy sentado sobre un escabel, frente a mi madre, Mi ca­
les Ievieas. Y sólo Ja de los _pobres iba con gran len.rit;,d :' é.!tos becita infantil descansa sobre su regazo, y ella me cuenta de
n� �enJ.11 l.a posibilidad d.e contratar jol'naléros para que l�s este Muro:
t1f1v1ar¡1n su tarea, De $UCrte que tuvjeron Scgú11 la l:Oyend:1, la pi�dra .fondament..,l fue .puesc� por
que e!Cctu;Jr solos
todo el �rabajo; ellos, y sus mujeres y sus .hijos junto con ellos. Adán; ¡. segun<l� la coloyo Abr:iliam. Isaac, Jacob, José1 el
Tampoco. ,pudióron :oscear$C cosas· ,preciosas para los adornos, rey David y Salomón agregaron u11:1 �ada uno. Es é�cp la base
ni hacer llegar desde lejos fos­'l.n1tt.eriales neces,uios. Acar.r.eaban que no deja desmoronarse a este Muro. V� a 1)Ctll1ancccr en
hs f'.'e�ras desde una gruta cercana y, con el sudor de su frente, pie eternamente. , .
sunumstraban su aporre a fo <;i>nstrucci.ón del Templo, eri­ T�r.> ello significa: Cuando los. roma1.1os estaban destcu:
i8fendo a}Í el Mu:ro Occidents], yendo el T�111plo, uno de los soldndps 'l"'.�ºesMbr el m�rn,
pero en el instante en. que pµso el pie c11eün,.1, cay'6 m�er�o al
Cua."�º el s:rg1':'do trÍtbMo hubo sido terminado y el Tem­
plo brillo. con roi:la su lt.<,..rnosura y esplendor, Dios cli_gró suelo, Dice m:ls adelante la leyenda: Después­ d.e �ste sqJd.:1do,
poro
.•u, morada �I Muro Oc'cidcn�I y dijo: "Muy querido es
rn1 el t��b:yo de .los pobres, y mi bendición reposa sobre él",
pára Ti.to en p�rsono quiso �scaJ•r la pared. Mas­ no b,ién
acercado, se dejo oir una ,poderosa voz que dccl.. : 1 Ar,:as,
J: .hu�o

Y se .de¡o 01r unn voz. suave y queda, 11greg¡tndo a la¡ p�lal'>ra� malhechocl Todos· los demás .muros están entregados :1. ru po­
del hi:croo: ";J?n1rts abandona,á Dlos ­el, Muro Occide11ta.J!". der, [mas éste no!";. Sin eroba,rgo, Tito no. rcsp�tó .h, advcrnm­
Y cuando años dc,,pués, el enemigo dcsttuia .Ja Casa de nues­ ·cia y le,•anto su ma,;a destrnc1.o.ra ¡,a1;a infet1r el .golpe. No
tro .slorjn, bajawn lc¡s :Í.ngeles dél Altísi"W, extendieron sus Pu Jo· empero .darlo pues ,e le había .paralizado el bxnzo. E,.,
:tlaf sobre el Muro Occidental y­ p(l)nuiicíatoii, vaticinando: ­,.l ·"m.
·ismo !nstanr.c,
' 'baíó del cielo Uh :ínge1., se ,¡,oso' �ó b re I

"¡ Jatn.�s !i<!d destruido el Muto Ot�élcntnl'í". muro Jcshaciénclosc en llanto. Su.i Hgrinfa¡ peiletr:1ron en .J.M·
,piedras y en lá mezcla, tein¡,lándohs y dá:ndoles durezo para·
llREN'rE AL MURO �A:GRADO
la· eternidad, ..
D. Frsm,r.\Jr A.NN Tiemblo rofü> en(crn, m> sé por qué... t,r­, es el lug:,c m,s
(Cont�mpodnoo) ..graao de Ja:. tierra . .Alrededor de mi ,e oy� un llanto sonoro'.
CAMfN� a trav�s, de. los cs.�rechos call.cjor1cs o.,cutQs de Je­ ­Cenrenares de judíos 0$tfo junto al �.fuw; ¡µdios eon lucn�as
barbas can,m sefardles, ashk<lllazim; una muchedumbr� '";­
rusale.n. ¡ Que a¡,t,guos son! ¿No tendr.á acaso cad�
pie­ ;borcnble con h visra. Los sollozos> pbñidcros, c,;rmo ¡amas
dra que piso, ·SU historia? ¿Quién ••be ·si sobre 2quélfos, 'en
.
he otdo., hacen e}tteme:cer el aire. fü aqui un ilnciano, apre­
218
21.9
T,f.1NlflT

tando su frent,e cansada contra la piedra fría; ali;\ veo a dos


muchachos, cada uno con fas manos ,puestas encima del hom­ ¡SI se me concediera Ilegar hasta alli
donde los mensajeros recibían el alienro .glori1>sol
bro del otro, Y en sus ojos­ se percibe la misma triscexa.
� rravés de tp.da la .noche resuena en mis., oídos ese cnnto
¡ Quién me darla alas para mi, viaje· veloz, .
­queJ.�mb�?so; y se oye la única hasta que las valvas de mi corazón se arrullaran en rus rumas!
pregunta, ansiosn. y dr.sga­ Hundiría mi rostro en 1": tierra. y como ­acariciando
rradora: ¿Hase;¡ él¡ándq aún ... ?"
tus piedras, ablandada tanto endurecimiento. .
Cercado de recuerdos y extasiado, ascenderla hasta lo me¡or dé
f rru.,1:u_1nbas.
LA GRAN SIÓNJ_DA Abrir un camino quisiera " través del bosque o.\rmclc¡,
YEl:HlliÁ fLu.i;ví
y ­a tod� pare�, dfrigir mis ojos,
(1087?­1141?.) ¡Ah! ¡.Montañas sobre las montaiías.l
¿No prcgun ras, �ión,'. por la salud de rus a)Ií donde descansan dos jcf°' tuyos,. dos maestros, dos soles.
escogidos, El aire­de aqµel pals es tu aire, aire del alma; tu polvo es mirrjl,
.aquellos que cbpersQs .por la tierra, actsfan por la paz de '( la fluidez de tus rlos es como miel t,ans.pa.rcncc.
[ fu redil? Descalzo quiero pasear ¡,or tu campo de rumas;
Desde lat cc.rcanfo.s y las distancias, .de Oriente a Occid�nrc
donde. una vez se levantaron tus ­palacios¡
Y del Septentrión al Mediodía te saludan los pe.rcgrin<;>s de todas
Y. detenerme quisiera en las planicies", .
, [Ias ,­cndas. donde, entre los tesoros, cusrodiaron el Arca lo; querubines.
Con: un.a a11sios.a salutación que los consume­ has.t;a Ja muerte
porque quisieran ver­ter sus lágrirnns sobre sus. montes ' N'o comeré, no beberé el agua¡ ccneemplando
cómo los chacales roen tu soberbio cuerpo de león.
�m<;> cae el rocío sobre fa montaña del Hcbróu.
No quiero gozar la luz. del cielo viendo
Como un p:\jaro._plañidero Jloro sobre tus desdichas,
que los cuervos te sacan tus majestuosos i>jos de ¡g,.,ila.
mas, cuando· sue;¡o en tu flé>reccr, me convierto en el arpa de.
¡Oh, dliz de Íágrimas, de.ténte un solo instante!
. ., , . . [ tus carkíss­ Ahhn est� mi nlma de amargor.
Cot1sunuendosc .esta llll aor·�zón Bºt Bet,­EI y Pne­Bl
Y por todos los puros· Jugares en que.Dios so ·mostr6¡ ¡Si6n, bella, donairósa y amante!
y
·allít en tu vecindad, irradió h gloda divi1ii·sin13 él· C�cador ¡ A ti. esrá n uncidos los corazones dé rus hijos!
<1b�·1ó, de p�r en p.ar; tus ·rejas frenre a 1:1 verja del oielo. En tu ·dicha se é:,¡�ltan, se duelen de t_u
N1 el sol, ru fa luna, ni fas estrellas fuewn tu 1;,z aniquilamiento, y sobre cus ruina,s gimen.
!;)lle� Ja Jíc;vsona misma de Dios te iluminó. '
Yo quie1·0,qu � I� co1'a�ón.� ��rmme por aqudlos Desde los .abismos de su destierro ascienden lrncia !,i,
Jugare, arrodillándose cada éua], en su .rincén, vuelto 111;1cia tus puertas:
en q1ue el q�m�u de. la­ d1v11)ldad se vetti6 sobre los elegidos.
¡Oh, ¡Ap�11ros teales! ¡Oh! ¡'loso�qs, sillas de Dios! Rebaño 'esparcido, de collado en collado,
¡Ay! sin olvidar el aprisco marerno,
i Esclavo.< s.· han sentado, ,nn:cl1m11eare, en fas gradas dü los
asirse quiere anhelosamente a t.u.s manos ­de palmera,
[1:,cí ncipes I Incomparable eres n tierra a_lg\tna:
2'20
TRAD/cío�es Y G0�7U,\fFl/1b,f /UJ)iAS

¿Quif.li se opone a tus reyes


ungi<los
� �ien a 11os .c�nt.orcs y:. Je.vitas ·<I� tu antigüedad?
. a uca �s a d,adéma dé lqs iélófatras

�;rri
y perenne la cotona de tu. esplendidez

f �,:
I
e elegida fu(sre Como rcslclencia \Je Dios.
aquel que �,emb,re eu tus bancales
CEREMONIAS FUNDM1ENTALES
y e z. el que vea drsplegijr� tus auroras: EN LA VIDA lNDJVrOUAL
pr�ccd,das,¡,or la estrella de la 1nañ�ru,1
�u porfia le .hitbl';\ concedido 1.a embrí;guez
e contemplatte reoo­.ada y moza. .
os momentos más importantes de l:r vida privada del
(V«sióú de Mixrmo
· Jose, K2bn y
Ji••n GiÍ­álbere.) L ­is¡:aelita, desde el nacer hasta el morir, sen acompa­
ñados de ceremonias caracteristicasj éstas contr ibuyen a
· solemnizar esos jalones, a la p�r que cimentan. I� uh ion.
dél individuo con la grey.

BBRI'r MILÁ
CIRCUNCISIÓN
"'ÉÜe -Sertf 111J p1rc/.01 q'ue git.ar"'nr�iit Q.!ltl·é,
•mJ ,, 11.oro.tros y, "fu.iji111ie:,rfe. dcs:Pt.Ílt. 1/tt ti. lÓr.11
cirCu11cidado IJ?'n<>. ,ú11•ó)1,.·,tt1JiÍ'� vo.ro{r.a,f:'�
.(Gén�;is, :Xl{íl1 f1).)

coNS'J'f.fUY:E 1a circuncisión e] primer contacto del in­


dividuo judío con la tradición de sus padres. Ape­
nas C\tenta ocho ·d)as el yarón, cuarrdo ,gtaéias a est;t ce­
rcmonia .sc ínc.orp­or,a a fa comunidad y queda reconocido
como fiel descendiente de A:braham, el patriarca que
selló con Dlos el pacto de h circuncisión, Berít M.i/á, Tal
es, en efectc;i,d sentido de esta ttad�cióh: reconocimiento
dei pacto. que implicaba la aceptación de ciertas creen­
cias y preceptos, y cuyo símbolo material era la circun­
TRADJélo¡,n¡s ·y lJVffU.\{l))I},-� /UJJ{A,( cemmoNtllS PUNPArofEl:IT,lLES

, .,
crsion...Esta ceremonia se realiza a los ocho días de .nacer
el ruño, pos'terg�ndosc tan sólo en caso de debilidad o en­
fermcdad de Ía criatura. BAR MITSVÁ
La circuti,cisión �st\í a cargo de un profesional, el
rt�oh�/,, Y' su rcalizacíór, se acompaña, con una serie de MAYORtA DE ­EDAD R.Ill:IG!OSA
rrtos ..\ .
. Practicada la ·1üilá, el padre recita una oración de gra­
_c�as _por la· mitsvá ­pti.vilegio­ de tener a su Ji.ijo ini­
E:L sábatio que sigue al dccimoterccr cumpleaños od
· varón (según el calendado hebreo), es una .de .las
ciado en d pacto de Abraham, La c;oncurr.cncia expresa fochas más importantes 'de su vida juvenil, Es el día en
sus buen� ·deseos con esta triple invocación. "Tal como que el niño .se convierte en bar ?¡iitsv,í, o sea hijo del de­
ha entrado en el pacto, crezca para estudiar la Torá, for­ ber, responsable ante· la Ley, Ante la comunidad, reunida
mar una familia feJiz y practicar buenas obras" · en el templo, es por primera vez Ilanmdo a la Tortl, y
Lueg� se impone al niño su nombre, que recuerda, a!ab� a Dios que "nos dio la Ley de la verdad y ha Implan­
por
lo. cmnu�, el de .algú�1 abuelo o pariente dc.�aparecido ,; ''. tado vida eterna en nuestro medio" .
. Term1Jl11.da esta ceremonia, el ­mobel, con ury.a copa de Bar m.tfrvá, hijo del deber. Ninguna 'idea domina tan­
Vin? en J� _mano, _pide la bendición de Dios sobre el ben, to é1i el judaismo como L­i. del deber. Cumplir los man­
bcr�t, el rnno cm:uncidado. Con unas ¡¡otitas se mojan los damientos de Dios es el deber judío, Obedecer al ­deber
labios de la cri,1tura, la cual es devuelta. entonces a su es eondicién de la ética judia.
madre, ·
D�pués �e. la Berit: Mil,í se realiza gencralmcee
UMa
re;'lllpn_famil,ar, durante lacual se sirve u.na. ·mdat mits­
ua, com�da de carácter religioso.
Meses antes del día de bar­ mitsvá, el niño es instruido
en la Í1iscori;I hebrea; aprende las oraciones y costumbres,
s.a entre.na, en poner fas filacterias Y estudia la T�mí.
Cuando llega ese día imporeaute, el bar mitsvá debe
tener una noción de los valores imperecederos dél Ju­
d�isino, cuyo miembro responsnble rcrá de esa fecha en
adelante. Según sus conocimientos, e¡;¡ el sábado de su
be« 11:itsvá, el joven recita la sid1·a ­capítulo de la To­
.r<i- o la haftará ­pá­rrafo de los Profetas­ con Jas
mclodias tradicionales, ó _ptonu.[).cia solamente las bendi­
ciones al ser llamado a la .lectura de la ToYá:
224
225
TIUDJCIONES y. ·coSTUMBRl!S IUDfAS flF.IIP.AJONr¡/S F�DAMÉ_J1f,'ALl1S

tI� ceremonia religiosa sigue casi siempre­ una rcuni6n


:� a c��a 11ogareña, �.uránte la cual el joven bm: iizitwli
s agasa¡a<lo Y oqsequ1a\lo por sus 1:elacion�.
CASAMIENTO RELIGIOSO

Prii(i�egios del bar 1nitsvá «y llamaron ;1 Rebeca y dijéronlc; ¿.Irás tíí eón
' ' Y e11a respondi'o: S'1, tre
este varon, . "' (G '
· e­
.J� . con la rcspo1¡sabilidad moral,
�iitt�IÍ c1e�co� _privilegios:' puede en aclel�nte ser
adquiere el bar 11esis, XXlV, 5 8) •
"E inrrod4jo)a Isaac. en la tienda de su 111�dtc Sara, X
J:
do Ca �ectur� de !ª Iíama­
Tor11< e 1ntegra_r el.11,inylfo, grupo
e, _,ez ombres, nun_iero. !}ue h ley ¡udia requiere como
tomó a'Rcbeca por mujer; y amóla; y consolóse Isaac des,
pués de la muerte de ·su madre". (Génesis, XXIV, 6'/.)
_m
1 1
�:�!)P.\r�bll.� realizac1on de cu¡¡lquier acto
e e c.rater pu reo, religioso As] entra en la tradición hebrea Ja priurera cr:ónica
matrimonial. A través del delicioso relato bibllco vislurn­
brames los li{brtos de nuestras más remotos .antepasados
y descubrimos el tronco de ·donde arrancaa nuestras mo­
Antecé4cn(es bi.<tóricos dernas· costumbres;
Ya desde entonees, el matrimonio lin siclo una institu­
l, <;<>$.twtihrc de bar •mitwá es r•fariyori,e"nte modern• t. llihli•
no 1·a mel\C10no,
y el Talmud atln , . . r
ción sagrada­ en fa vida judía. En· fas bendiciones que se
, años cmnieñ · f ' que cxpre3a que los 1óvenes de trece pronuncian durante fa ceremonia nupciaj, la unión del
n a t.rans onnarse en hombres
:r
esa cerernonib. • no aIu de- para nada a hombre­y la mujer. es encarada como la colaboración hu­
La·prio1erta refcrén • · mane en l.a creación .divina, El respeto mutuo., que el
el ,W,úlj<111- Á.:t':4j·*. c1a esc.(jt.j para ·SU celebración f;¡ encontramos en
documenro matrimonial prescribe; es la base de­ esa san­
En cuanto a la 'elec ién d 1 ­
re• l..('r.ar la··var
L • c10
,r
•ni4vá el hecho
. e os rtcce auos corno ruomcnt'o paro
d . ' d . . . "tidad; Y la igualdad de ln mujer frente al hombre aparece
..6 'e . • .._¡ I' , . , ep�n e qmzas, e­ qlle ­a esaeedad los
). V �e? or�en. , �s regan a. una·, (:Jcrt.a madur.ez fl'sioa. Aun· ue
reconocida eii la declaración de· este último: "Yo te. ser­
··.�p�c�tse l�ml!,én
;���;;;;;'!);;
.Pº' el pa,aje de lo e¡¡scifanza· ora) que dlc: �,. í�:
ó'd •.

que iom.<lJ>ur el estudi9 de la ­nil,ffa, • los diez el de ¡¡\


­viré, te honraré, te ·;segurlr_é, según la .costumbre de los
maridos judíos q·ue sirven, honran y. aseguran a ­sus mu­
(cA/, t'
·'111,v,24.)
" • º·'
Y
O
t:c<cc hoy que toma1· sobre •í Jo, nundam,cntos"
·· ·
jeres con fidelidad".
Sól.,re tales bases morales fu.icia su vida fO.nyugal la
nueva pa1;eja judía.

227
TR,fD/C/ONlfS Y C'(}STQl!fBJlES /�Dfits
CEREMQNl'AS FUNDAMEN'l'ílLl!S

Uniones [n·ohibid,is berajot, que el oficiante pronuncia mientras con la ma­


I;a religión, judía, muchas de cuyas prescripciones­tie­ no sostiene una segunda copa de vino. Térmiñadas l.as
nen un prudente foCntido �e higiene y profilaxis, prohíbe bendiciones, beben. los. novios de esa copa, y el novio
las uniones consanguíneas. Cuarenta y dos clases de tales rompe un vaso, práctica simbólica de antiguo origen.
Como broche final de la ceremonia, la. triple bendición
f>,'arentescos· están enumeraclos en Ia lliblia y en el
Tal­
sacerdotal derrama una vez más' sobre la nueva pareja
mud. Esta interdiccién está evldenromente ditigi¿fa a ase­
gurar la sana descendencia de los desposados. Y la expe­ los .auspicios divinos,
ri_e�,cia ha demoo�iado en infinidad de casos la sabia pre­
vrsron de tal medida,
Stntido ile !as siete bimilki'ó1ttJ
Las siete bendiciones (shev.a bei,ajot) que se _pronun­
cian durante el desarrollo de la ceremonia nupcial, son­
Los casamientos judíos se realizan e11 la sh1a•goga o en tienen: prof.un¡{c;>s conceptos, ­cn los que una vez más apa­
la casa de los novios, En uno y otró caso, la ceremonia t�a patente el entrelazamicnro.de­la vida individual judía
tiene efecto bajo el palio nupcial, la ;11pá, símbolo del con los destinos colectivos' de su pueblo.
futuro hogar.
"Bendito seas Tú, Eterno nuestro Dios, Rey del mun­
El primero en entrar a la j1tpá, de acuerdo con la tra­ do, .creador del hombre, que causa alegría a novio y no­
dición, es el novio, acompañado por sus padres o padrinos, via, que causa alegri"� a Siqn por sus. liijo.� ... ". Y más
Viene.l11ego fo n,o\'i)a, igualmente escolcada; E( rabi¡io que .adelacrc; "Que pronió resuenen e11 la� ciudades de. Judea
J1a de oficiar la boda losacoge con una b.endición y pro­ y en las calles. de Jerusalén las voces de fa, alegría y de1.
nuncia un sermón ·adecuado. Recita luego una nueva regocijo, las, voces del novia y de la novia, las voces: de
plegada, mientras sostiene en la mano una copa de vino. júbilo de Ios novios bajo su palio ,;¡upoial•• .'1
El J:mvio coloca entonces­el anillo en el dedo de la novia,
De esta suerte, a la. par que se invoca la bendición di­
Y dice: "Sé santificada para mí por �.te anillo, según la
vina sobre Ios desposados, ­se les· convierte én. l.lJl brote más
ley pe Moisés y de Israel", Como un anticipo de· su futura.
del viejo árbol judfo: elfos serán un: elemento de la conti­
part,icipución ea rodas· las cosas de la vida, novia y, novio
Jl{iidaci y renovación ele la humanidad, y al mismo tiem­
beben un sorbo de la misma copa dé vino,
Luegp se lee la ket11bá, documento matrimon.ial reli­
po, un pilar sobre el gue ha 'de ­npoyarse' y cimentarse .el
gios� que establece· las ciblígaciotres de .Ios. iudaismo; que '{e así afirmada su e¡¡lstcnci,1,
·desposadós e11
la vida cony.u:gal. Siguen las siete bendlcioJ1es, she11.a
228
229
TRADJCJONRS l' eo�rlJMJIJ<ES /UDj,Js

Valor shnb6li�o
• · •
de
·
.,•·1•ert�·· , "' .
•» .Pra,c.,cas

·
Los de.talles y practicas u q . •
judío tienci1. un val�r simbóJiC: ac�mpa�an .:1 casa.miento AVELUT
la.s téspoJJ,sabilidad moral cuya mtcncaon ·es·rcl!alcar REGLA$ .DE LO"f.O
miento im Ii . que ese �casccndcn ra! aconteci­
L .1t.PaP ca par¡ 10$ con.tr­ayen tes.
a1 que cobija a los · ·
unrón,.ante Dios re novios en el momento de su DJlR'.VAClÓN léglc�_de h santidad que la ley ju�lía con­
.. . · , presenta el lluevo l1ogar donde d b la familia, es el (espeto a fa. .memorra de los
VlVJr de acuetdo . · � e en . fiere a
con los manel amientos de fa· l · "' · muertos: Desde los lejanos días en qµe ,Abraq�o1 ;­dq\ti­
en e1 rcsneto
'!" clesu•
· .
• tr·'ac¡·rcrones, . ey: ¡uu1a y
.
E 1 .an1Ho .nupcial es el simb 0I0 d 1 . rió la cueva de Majpelá para dar sepultura digna ,, su
tancia. .de J• ·¡. .
·' � v1c a m;ttrtmolllal
. · e a· e.termda·d " cons­
., . ésposa Sara, la veneración de los familiares dcsepmecidos
l
que está hecho re r · ' � ·Ys , � pureza del met?I con .há sido ­u.no..dé los rasg�s básicos del ji1d:iísmQ, y se ma­
Al beb . J d .. esentJI la :fidelidad conyugal.
. p
e.r Os esposados 'de la . ·. · · .
. .nifiesta en sus formas mas m�oles: el recuerdo ,fovotQ y
recen afitín)lt su determín ., J��ma copa do vmo pa­ la oración porel descanso de sus almas. La ley judia or­
i,ventualidades de la v. . ., . ac,onll e cpmpanir rodas fas dena .honrar a �qs padres, y la tradicióu enseña a rendir
' h+.tl., sean e as como fueren
L � rotura del vaso, . tributo a su. memoria. Ji.si se afirma él culto de la foniJ­
al. fina f de J • . : . ' ,
sem;cl_o ­· .. ' ªd· ·eclcren,onia, tiene el lia y se mantienen inrcgros los lazos que atan a los ,rer.�
. de recordar
· la dc.�ucc,on T l de fa misma sangre hasta más.allá de: la vida cercena;
dcsastte debe set e­vacado " ·
c11 el día
, cmp .º' pues es­e
.. .
gocíjo" ",
' · ' de mas' intenso
· · re­

Ritas:111m:tiwrios

La �µmi$ión .a la, voluntad divina, que r!·gc durante


todo eLCu.1'.Só de su vida, se evidencia también en el Ju­
dío en el instante :de su muerte. Cuando el fin parece
ya mmincnte, el moribundo pronuncia .su última ora­
ciói'¡, Viil,11i, o sea confesr{>ó; se· encomienda en epa rt
Dios, cuyos fallos acata, y termina con el cl�si'co SliMná:
"Oye Israel, Dios, nuestro· Scño(, es uno".
Apenas producida la muerte, .o al enterarse de; una no­
ticia Iuctuosa, dicen los famili_atcy: "Bar,�j- ilt1yá1i hae­
met", o sea: "Bendito el juez justiciero", y luego: "Dios
230
2JI
'J'JUlJ(CION/JS y C<lS'rUMBf!ES /UlJJAs
CISRl!NIÓ1"'AS .P/jND,l�fRNT,¡q¡s

r,dio,21.)y Dios.quitó; 'sea ,eJ nombre de Dios bendito". (!Qf?, La nosralgia del judío por su; a.�tigu:i patria le ?aee
Comienzan entonces los ritos tnonuorios. Se cubre el ·c;,b'r el deseo dé reposar, siqtuera, sobre­ la Tierra
con • , . . .
cadávet, y a SU cabecera. se �ncié.nde UJl cirio. .l;sta· Santa. Tal anhelo se cumple, cua.� do.es po�,ºbl.e'. p0:11endo
foz, bajo Ju cabeza del difunto un puñado. de tierra tmlda de
u otra c1,1 su recruphzo, debe ser rcno.vnda de suerte·
que­
permanezca ardiendo durante la semana, �¡ mes o el año aquel país.
de .luto. é11 fa casa. mortuoria o en e( templo, como sím­
bolo de( al,;na­.nusentailll, ( ver Pro1(erbios, XX, Sep'elio
27) .
!'ara asociar él ambiente a las lúgubres circuns a:ncias,

se acostumbra. cubrir los espejos y obj.etos de adorno con Uno de los deberes, mitsuo], de la 1­e1igJó1� judía, es .e1
colgadur¡1s que los disimulen. de acompañar los restos mortal�s a su última morada.
�esde el inst:yite dQ la �nuerve hasta que 'él at;\Úct es Judíos _piado�os' h­;,y que se dcsv1_an ­� veces del camino
re�H'a,;lo e­ata su éf.ltie,ro, el cuerpo dcl difunto ne¡ debe que llevan para unirse ­a un cortejo funeb1,e.
de¡arse solo en la h­abita¡;Jqn. Los familiares y Conducido el ataúd al 'cementenio, ­�e desanol!an I�
amig� se
tut11an para que una pcrso¡1a, por lo menos, ricos del cntieero, En las ro,2as 'de los ht).� o del _::�nyu_ge
áco1,npane
en . todo momen,to el cadáver. Los judíos m�:s ­devotos. sóbrevivicnte se practka �·n pe,qu�o. corte (/u;,na.­ des­
rccuan du,anti; ese tiempo los Salmos. garradura) .en señal de duelo, El oficiante entona ento�­
All�s de colocar el cuerpo en el féretro, se lo asea. ces­ las­oraclones especiales, en las que_ so rchucv� la su­
(tahara) y envuclvs en la mórtaja,, tajriji111,. misióñ a los designi� diviéós, El a't;\lld es .dcsccndido a su
para
et 1;aso severas ¡>tescr,lpciones de igua.Jcfad; ricosRigen
y pob.tei,
fosa, que debe estar cavada a un metilo, por. lo méno�, de
�o¡lQs deben descender a la tumba en v:uefros· en un s�ncillo
lienzo blanco, sin nlngú,'n adorno. A los hombr� se .los
profundidad. Los deudos:�ás,cercanos av�o¡an las P.rn���
tas paladas dé tierra, rep1t'.endo las­ ��lnbtas del Gen;su.­
cubre con el t/l)it, el clásico manto que han usado en "Polvo eres, y al polvo seras t<;>ma{lo. · .,
vida ¡I pt·onunciar sus .oraciones. 'Gerracla ya la tumba, el j�(Í"'. rc�1ta la ora::on por el
alma de los muertos, El malé: ntJll!m1m, Y el h,¡o, . ­o no
Las cereiuo_nfas del ­encicuo deben' ser simples. De
·actrordó con J� t�adioión, ataúd },'. entierro deben sor ha,biéndolo, el pariente más c�rcano del muerto­ pro­
mo­ nuncia por' primera vez el k.11'.tlt¡b.
d�t9s, carentes. en ab,s9luto de ostemación. La muerte
ruvela a .ricos y pobres, y esa igualdad apar�t!'e únprosio­
nanto en los viejos cementerios judíg,s, donde las 11i:leras de I(aáish
nwnumcmos­ ausreros, sin flw� ni ornamenros escult6ri­
aQ,S, exhiben <1,Pem1s una breve insqripción en letras hebrea­s­ füta ovación e.stá ·escrít� en _gran ¡>,arte en idio'."a
que· inl­0nnan del corto lapso entre el .naccr y ·el .morir. · eo, . N ¡ una palaora.
­aram · · fa muette,
efe! fwil1sh. habla de
Expresa·solamente la sumisión a Dios, a quien a1a b a con,
2J2
23.3
TÍUDLC/0/11,ES· Y COS1'UA/JJ,ms /Ul)/4.�
Cl!R/!A(ONl,IS. F(/Np,J!/lW'.l'eflB,S

fos términos siguientes: "Bendito sea et�rnamente el nom,


bre do! Diós grande; benditQ, a/abado; glorificado, en­ Año ifo d,ueh,
.
salzado,
santo: ..
.,e;,¡¡altado, m,tgnificado y loadp sea· su nombre
. . 3 1 f llccimiento, incluycµdo.la sbivlí,
E! mes que. s1�e 0 � · tr�inta ( dias)', Se observan
Ei h.ttrl#b .refleja una fe eh_ Dios que ·nunca sé llama ­$h.eloshtrn, · s.ea. .
vacila,
que se deya por encima de dolores y lágrimas y anhela durante ellos algunas restricorones, como Ja :de escuchar
p�z y recouciliad:CSn, curadoras de todas fa.s hed.das. l · · a Iugares de recreo,
música Y � as1m:ncia_ 'do el primer ·.año ele fo · Iós
En­ general, durante to ��
, , · concurrcn• 'a sirios
" de diversión,
deudos mas 111t1mos.1:1o . , , del año se coloca
t» shivá sob,i;c la'
Antes de la termina�1'.1n . .
Dcspué§ del entierro conúem(a la ihivá, 'b.. l l • . d tnatseba. La ceremol}J.·a ·de . su UlftU!;,U·
semru¡.a de urm a \l , ap¡ a, •. · ,, · cienes t. ,, , 'b
Luto. Como eplutados, ,welim,.se consideran: padre, rna­ ·.· ' . e acompaña con ora. especiales
, y .el r<,4,�1$ ,
rac1011,s
­que pronuncian ... . _ os hiic nos o allegados . .mas d.treotos.
¡lré, bijo�, J1ijas, bermartos;,.bermana:� ­y. cóny1,1gcs. Dur,,mre 1
.siete dfos Ios cnlurado_s usan silla­s bajas para
sentarse,
demostración cJ;: $u affi:ccióu. Péto cl sahad'o y fas ·c�o A,rziu�sario ti.e la, muerte
cjades interrumpen ­el duelo. Ill viernes de noohe,f�tivi­ la fa­
milia que está de duelo asiste al templo y es 1'ccibida ., l erte: yortsa#, es recordado en
allí. El aniversario de ¡ª m.::! '
por el rabino; renuinadas las pafobrás "Boi beshafómP I temp o .ue una ·p uesta de sol a otra arde
�:í'ºf ·on!
el hogar Y en e._ . . .' Íam ar'illa, en m­emoria de1 f .
C'vee en _paz''), con que fina{:iza el" Lejá Dot/f el
"', ra­ en la c_asll un una =�
a.sistcn· a J;i sinagoga, donde
bino c.ond.uee a los 'cúlurados a sus asientos plll"a manifes­
tar la par,ricipación de Ja comuniditl:I cb su Hár desap3tec1. oh
, • os var
recitan .el kt,d­¡s , ta�ito en el. oficio
· vespertino como en
dt)lor, el cual
ciene:.que cálfou, Cínp.c.ro, ame (a sán.tidad del sábado. el de la mnñnna siguiente. . .
Les
dice: ":Dios os consuela junté con los ­enlutados 1a mm "' en LalcS dí as.
·• ba
Es costurnbre tam'Jl°.:n visrtar
1
y Jel'us,;tlén".
Dumnrc ]a, sbi¡y,í, (o,, enfotad<>,,s suspenden en lo
· por Sión
Estas ceremonia!, que sÍ
servadas por casi todos .. OdJ
•..,
;�!J7:, L
d· afio en aj:í.o, son on­
;aro es­el
bijo que des­
sible sus ocupaciones habituafe� y clerlfoan rodos sus po­ cuida esa fecha y no rsn e .ese bomCUaJ·
. e póstumo a sus­
sa1nieorós al rnLembro de la fimilia óesaparc­cído. pen­
pr.ogirutorcs.
y pa­tienfos. acuden a visitados. En esos dias no Amigosles está
petmitido a los deucfos ausenta_rse dé la casa, con fzcor
·Ción de los �ábados o :festivjdacles para asl�tir al c�c!:p­
templó. oficio deJ . ' rccordatotia de los
F.úcra del ltJ11lish� ot�a orac1o�asiones en cl
Ver cl OJJ,(tulo "Sdbado''· Lemplo:
"11
mue:rtos se pronuncia en c�airo ºel
JI et' día• de Y0111, Kipnr,
so11eas ... Shé,uitii Atseret,
,dh
.234
235
OBRE,\f0Nf1;S. FU}IJ)A,.\11!.NTA,LfiS

el último de P�JJJj, y el segundo de Sh1{1,111<ft. Esta Otigm de /ps oracio,¡�:; r;cora¡,tori11¡


ria se lfa,ma Íz,·or, y se rticitá írun,ediatamcl\té plega­
de la Jcctur.a de la Y.orá. Dice: "Que Di�s recuer.de
después • " otn. (IfoJi,h de los huorfanos� J! Jz¡¡m'
las Las oraciones de Kiid1sh ,•di . h'bl:
'º� ·
ni en, l:i que le ·sigue de · ·
almas de mis padres (.abuel.os, tfos, hctn:i.atios), · '·
1 en la época
·SU Origen � ., d f., EtJ d
i
que han, no tienen
cerca: datan Je Ios s1gliis e . ;a M1."<fia, y St,.t- intc1.1,ción no fu,e
ei:tt.tado­en la eternidad. En su memoria liaré btre11'ls �
obras. ptcci§:a�1e.ntc Ja que hoy [as án.•m:t si ·n,i,fica
Que sus al.óin.s se unan en el 1w111al'\tia1 de vida junto s�ntificaciOU- csi-un
fas almas de los pat.darcas Abrah.am, lsaac Y. con El Kadish ­palabra,. aramea q 1 \
Co � o li,ürglca es mencionado en
Ja<;ob:­Saca, hiin.no de :tlaba.nza.. ;a· Dios. p e�ar,
Rebeca, Raquel y Lé:t­ y con tedos los hombres e1 �lglo 'X. V éli, �<ta era, y e,¡.a �sc�1to �n g ran parte en el idioma
jeres piado.sos". y mu­ servil' 4c oracién fin.1
arameo, &tiba dc.stiriado, �I� U�, pt'LñC)pJj¿'CÓ
en e] siglo X[(, .c.uan...
Acompdñando ,al ja,zá1� que enrona E}: mqlé en el hficio rel.igio.�9. ,:':ti ap tcda_fJOl n .·f ffmos
. ¡ Rln l(é ' o 1uc, an a .ra �,· "... de J')s
" m:ltqnzas d_e
cada fclígr.és lee su plegaria en fa que·inrerc­afa elrajamh,i, do lo rcg1<\n. ,le . .se no 0 ¡·. Ji¡¡¡/,o éajdc en. or;u do .su
de ­su par.iente muerr@. La co;:nu11icfad rinde:·tarnbi n
nombr.e
� en
judíos. los hijds_ de eses
.h J.11.n c:l
f.�, rcpct. :á:;·re,¡­t;�;icando·•l
Jumno del lª;f, n dg ;
Et�rn�. el Niós, eh
esta ocasión su homMaje a los· mártires · l b* - se sacrr 1cn o sus p:1-it�s - · De ·ahí pMÓ é�a:.·. ,_eosr
(kt:ilosMm) de cuyo ornenaje ,a tan ­ ,- 1 ose .._.....
tumbre ­a los países ·ady.acent'Cs, genera l'iz,.n< -· en eooas 1a•f'
lu�go
todos los riempó$, incluyendo a las Yícti'1nas .de la
horrenda
hecátoinbe de la época n�,,;i y a los heroic0s cerñunidadcs heb,cat. ­ . d do Ia de> la. Cru­
]u'chado.r:es· El origrul dél 1u:�r e, «mcJ�º;; ,:,. �lates de­éroca
por la liberca,d y defensa di: Israel, ­antes ·y­ j�dlos que fúeron
des'pu¿s do la -illdas. Para �J].:ccuar_ la_ �� � . - , • """
me bt a
pr,eclamacióu del Estado. La ceremonia tl?rnlina con. la ma.iiácra. dos en e;!":',,
;.� día,ir'. )oMo ,ev1v11:m� registraro11
. sus nombres en
.
lees
tura en ·alta Voz de fa lis�a. de rpdos lo.s miembros
� 1 •
, ' d Y<>li< Kif>llr pome{o, y e n '·, 1:ii J'c otra$ f'í:.!.:tlVl"da defi
• �

¡ t"ct\lpo fueron �gregan a.o·.s0. •• (¡t, llsta.


la., ceremonias " · .. • .. · .,
de la. d. u e �· º" .los nt>mbte$
cong.regacíón desaparecidos durante el afio, así co.mo el 'de :iño>'
dc los­espues. 'on dee la1 comum'd'• d fal!eciatis en
les jµdÍ'os eininentes fallecidos en ese mistuo
..Jniembros ,dr<iuns<;µtcj�· .nqr­
perfoc)o, • ,., íl cartcter �ctua·r d· e 1.ZL'O'·• -
El. 'fzco1·, tiene I:¡, ­doble virt1c1d de cstreciliar lo* .Jazos fa. m•los, y ��· mc10 e . �El mr,/,! >1tj11mi1i>­, to! q,mo f'igu.a
La or,c1on. p:1ra los muertos nz6 • prom•nciarse­ e,� las· •mago­ •
miliares,. al perpetuar la memoria de los ser�s,..
de.nlantClnér al· judio ªf?c;gado a su ·��e¡. Pó�
qucridos, y
hov
g'.a, en los
. d
il Jmedia o., e SJg
a
Ul>toJ d,e rezo$, COlue
­ • •
·
J .. lO x1)¡: )' ,,,_ gencr,�¡;.,,t
. ­ m\ty _ni:o:nto
e e1ítrt
, l ­ . •cJadcs hebrea$ , •
.ett mcnt.o . efecro vigo,lzador
.a ,u
muy remisq · , ·' ­ f · • • res
que sea en el CUll)pJ'iiniento de· lar todas
He l :i p,c:as ac:o ecJ1v1
., ta.1 Y:• de
. d d r.·r·
:.
'"" vmcu¡os · omua , tmp S$g:rado�.
. . P.ara O:j
ovqs'·tradidonés, 1
flcilmente csqu.iv,a. ésta. del hQI,nenajc a sus muertos.. di­ jud�isn10.
Y
e­Ua e,I
ble, lo llcya al >'\!no da su comunidad y a su síinbolo visi­
tci;nplo,

23'6 237
PRESCRIPCIONES ALIMENTARIAS

pueblo judío reconoció desde un principro la rela­


E
L
ción que elli�te. enrre la· alimentación d�l .individuo
y su salud, y llegó a adjudicar a las comidas una cierra
inf!t¡encia sobre. el bienestar y ·el caeáccer de la p"e:rsona.
Basada.s en esas creencias, y ikriv;t#as de dtrtos, preceptos
bíblicos y talmúdicos, nacieron las, prescripciones alimen­
tarias que ,rrg¡:n en ese pueblo.
La palabra káshcr con que se desi'gnnu los a\ituencos
permitidos por las ·l�yl\s judías, significa, en r,�glidad
"apropiado para comer, limpio". So excluyó de la: alimen­
tación judí� la carne dÍi etcrros animales· cuyos parásitos
resultan portadoces de �nformcdad,es. ·
Pueile ·�gregatse aún que tales medidas tienen un ca­
racter de disciplina, c1e control de los apetitos: "Nos acos­
tumbran ­d,ce Maimónides­ a .refrenar .nnestros: de­
seos... y a conrcner ni:ics�¡;a inclinacíón a ronsiqerar el
comer y el J;eber.com� finalidad de In vida". _
Las leyes dietéticas se incorporaron a b ·relil$i611 judía,
y su observancia fue tan iigtti'.9Sa COJ1'9 la. de los pne­
ccpros morales, En epocas de pcrsccuci'611, h:490 judíos
que prefirieron morir ..en lugar de transgredir esas tra­
diciones. Tal fue el caso ele Janá y sus siete hijos, que
se dejaron .matar por los verdugos de· Añtfocc .antes que
ceder a 'st�s órdenes de comer carne 'de cerdo.

239
TJ?A/J/CION&S y COl"rrJ�ml111s /UD/';t.f

l:.eyes dietéticas f!md11me;11tale.f


Reglas p,,,·11 el ,w11;riflcio
En el cnpítu[á XI ele! Leott; · f"
do les animales prehíbidos de ifo . rgur�. b en umera.ci6n La· matarízn del animal está a ca¡,go del shó}ct., per­
tqenfaci6n; La re··'a i dy os1pcmm1d.os pa,a la ali­ sona al tanto de las leyes judías y cuya idoneidad debe
un nmcnta para J di · . ,
esca: enHe los mamíf .
·­ · i;,
, .;� tstlllc1011 es ser certificada pot [as autoridades religiosas de la co­
pezufüs ·h d'éi . • ero�, son k.asher Ios rumiantes. de munidad.
un , as, y entre los . 1 1 . .
·sohimente los peces y dé tl ·�mv es <l.e ­agua se tomen La cuchilla con que se procede al sacrificio dél animal
Cjlmas. p� esta st:ert •.
C °is, OS· que_ tienen aJ�tas y· es­ debe ser muy afilada y sin mella alguna, a f:ii, de que
tación_ judia el cam 11.e qluernn .. cxclu,elos· <le la alin.�en­ la muerte sea lo más instantánea. posible y la e.fü�ión de
. me o, e eone•t> la: l' b
mariscos,. rinas 'I• . ' ,. ,, ­ re re, el cctdo, Ios sangre m.b i·.ápida, evitándose así sufrimientos lnnece­
En cuaneo • la·' • angu 1 as· }'· una . qn, cannid a d de nesca'''o•'
· ·, gf
" ,, " aves se prohíb ­,·., ' " "' satios a la bestia. "Ya c¡ue la necesidad de procurarse ali­
rapiña,. el avestruz e'I . · en tod as Jas variedades de mentes exigeel sacrificio ele animales, la le.y, ordena que­
· , cisne, etc.
De los mamíferos pen;nicldo la muerte del animal sea.lo menos: dolorosa posible" (Mai­
a:ptas para el consumo. tlebc {'
·dea las trip�s los te d · .
nh d .
to as las pa.rtes son
ctesec arse el sebo que 're­
mónides).
', nonesyclrr :Prohibicii5n ,de comer sttftgre
contener el nervio e"., ' 'a.soro di. _e ._ animn],
. rn4co. Esta úlrim . , por
apoya en el versículo d I G '. . : _ a tnterel'1cc1on se
.. e . •en1111s «n Uno de los mandamientos alimentarios fundamentales
e ornen ¡·· os hijos d·e Isra l ,_ · · que ,d.Jce•• "º . td'esto ne
1 ióy dta, , d·' es el � no comer sangre: "porque la .s;mgre es el alu:'m,. y
se. contr;tJ'o el cual . e1, ' .nasea l · . � ten on que
'
tocó a .Tacob este ,cstacnecan··ell
sitio a . Je e mus 1.o. ; porqúe
.no has de comer el qlma juntamente con su carne". (Deu.•
tenmom¡«, �TI, 23.)
c6ntrajo". (XXXJr e su mu,sfo en <el tendón que se
, \• 32.) Por tal razón, antes de, su. cocimiento la carne es so­
Segun la ley judía 11¡ , ­, metida a ·1111 proceso .que la hace kásher, di·enfodola dé
fermi, o que ha a 'm n!11� an�al que haya es:tailo en­
.. d· }:, U,etto .acc1denealmente ,. su contenido 'de­ sangre. Se la sumcr.ge durante medio
La bestra esrin�da ·"l , es k.asher. hora CA agua, después de. fo cual se 1. cubre con sal. Al
· " � consurn·O ¡
oe ·
s.aqa; si "­'esn_ �· 4de sacn·¡·Jead
4 :..: u= de· ser­ absoluramenrc · cabo de una hora se la enjuaga, y está en condiciones de
nos.,de enfermedad que a s�s entr:nas revelan siga ser cocinada o asada,
ne ci rechazada Y consid:;ada�::,c;,f�ex.�edno�m�nte, la car­ " ··'

el co11sumo. ' es ecrr, 1ll'1pta para Otra re.tfric¡¡iÓ'lt

Un� costumb,e muy an.tig;lla, i:i1corpo'rada luego a l�


pri;ccptos alimentarios, es la sepan1ció11 de las·eomicfas lác­
'l>/0 teas de las preparadas con carne,
T}i,!DJCIONoS Y <JQS1'U'M8k89
{Upl,(s

Vatias veces indiéa la Biblia: "no ggis:irás el


cab1·ito
en h leche de su tnadre". De ahí nació esa
sijpatac;i6n,
.r:i¡n!rosam�ate º?5Crv.ada P,ot: los judíos tradicionalistas
.
.'.} odas Jas comidas ptepnr_ndas a base de leche,
maiiteca
o queso, se cocinan en utensilios esj)ecialcs que no se,
clau con los tlsªdos· p�t.¡ la carne, y amhas clases· de
mez;
pÍatos
J ,
110 apat-écen junrc;¡s en un mis1no menú. SlMBOLOS JU DIOS
La carne ae pescado nó va ineluí da en es'ta
ción,
m�i1teca. estando permitida su prepa�ación con prescrip-
Ieche y
v .A111os sol). 1 os su�
• bolos judios que figuran en. Íos ho-

todosd -b
.. ráctiea 4::1 culeo, En su va-
gar:e.� o acompa1;rn la. { filialidad
común: reforzar

:c:��r:
ricdad,
;¡ , nenen
d de los e eres os un As . '
m�. sagradosy
l�s principios básicos del judaísmo.
..
renovar
· en la.

MEZUZA
StMilOLO V,PL POSTE

. ·� ,
L,1 11wz1tza, es un perg;mm.
. · 0 que contiene
los dos- pzimeros Qár.rafos del Shcma * . t.iro- E
,
liado el Aergamino, . se l. o coloca en, un estuc lae
, c-
de madera, metal o cristal, que �1lened�·�� t¡ue
quena
- a berrur a, •a través de Ja cua se. ,s mg· ·
la p�laora
-t. . S'l'Jn«ay
' .,1 , -Todonoderos�
1''
escro,ca
en el dorso del rollo.

242 • ','.Oye, srael'N. P11:labfa.s iwcia.J,s de: fa n,,.�cióo prtnclp:.


. r,. • '1 JU · a·'
13,

243
TRdlJIC/01'/Es y Gl)S'IUMBRES toous
SIM)lOLOS /U'Dios

Se tija Ja 1ne,;;uzá cri el lado derecho de la� jam15as ele a. las presoripoioncs bíblicas: "diles que se hagan. p·e�ue-
todas· las .ha�itaé':iónes e11 que-vi- los (franja.s) en los rema tés· .de sus vestidos, por sus ge-
ven lós judíos, según las pala- neraciones". (Núm., XV, 38.) Y: "serviros 41a de pe-
bPas bíblicas, "Y' las csc;1·ibirás zuelo para que cuando ló viereis, os acordéis de todos
en los postes de tu casa y en los mandamientos de Dios, para ponerto� por ob��".
tus pottád�s". (Deut. VI a. (Núm., XV, 39.)
Y XI, zo.) ' ·• "•
La, meznzd califica a fa casa
q?e la ()$tenta <;(!�o 1\'\orada ju­ TEFIL'iN
.dra; Y recuerda .al israelitn que
enrra :Y sale de ella, quién es el FILAC'fRRTAS
oreador (le todo lo ,que somos ,
1
poseemos. Cuatro veces se. repite en la '11oní' el ny.u,daini.cnro de
usar le/1lln, .Y las cuatro con casi las mismas palapras:
TALIT "Y has. de atarlas por · señal en tu
mano l!' est11ráh por frbntales entre
1..MN'('O R,Jl'UAL
tus ojos".
Durante fas otaciones de la. · - ,. · Los· tefil1n son dos cajitas de cue-
él . di d J manana,
ju o a u to se cubre 'con un ma ró que contienen los cuatro versicu-
espe�ia� llamado t¡ilit; lfo. ;:: los del J,>énta rcuco donde se habla:
a.lgunas
mumdades es ow.tumb1,e que los cnlu-
;ados se pongan también el' tnlit
del -deber de ponerse las filacterias *.
cuando Cada una de esas cajitas está ,:fi-
ez;t.n ell(.adish. jada sobre una base CQ!'I ojales por
�l tnlit es una prenda rccta11guln .de los cuales pasa 'una correa. de cuero.
1-
ana o sed� con rayas 11egl'as o azules Durante la oración se colocan _pi:i-.
cerca d[ �'U" xc
'

" eA remos mas a,ngostos, y mero los tefilíit. del brazo y después
u1.1
.galon a veces bordado con hilos de los de la cabeza, para simbolizar que
plata u oro en la, Ph rte supenor . la obra se antepone 11 1a tcO'rÍa·.
ro dea el cuello D I , que

s:
d 1 11/' . e as cuatro puntas El objeto de ponerse los .lefjlfqi
·�¡· � ,it cuelgan fleco.$ de lana, si el sobre la cabeza y sobre el !>razo iz-
es de ese truiterial, y de ..stda si el quierdo, frente a! corazón, es, el de .intirnnmos a sorne-
a ,t es <le .sed.a. �as· iranias, tsitsit se 1íJ'an en b d. .
, o e 1e:11cia • vb'i.. ·tJioito xnr, 1-10 y 11·16; D,,rl. VI, y 'Xl, is-zo.
244
2í/.-i
T1MDIGlONRS Y l10S1'Ul(BJl!KS ¡wfl�s S{l,{BDLOS /UD{OS

ter nuesero pensamiento y los deseos de- nuestro co-


en.In sinagoga de Tel Hum, de igual ancigij�dad, et) .cl
razón a· las leyes· de Dios, que nos dio el e'sp�ritu y la
voluntad, triU)'O ae [érusalén, ClC. •
'
SG . J O e· el sig
· lo XV llégQ este símbolo a conve(ttt' lill
tefilcht se relaciona' con tefílá, 'oraeió n > y n, -., , ·· · Lurya ·
Jsaac
. El término en ernblcma predilecto .del juu.a1srno,.irac1,as a _
srgm'f•rea º"'Jetos t;tSados, durante la oración,
l..
En templos y sinagogas, fue reemplazando poco ·.� poco
En los días sábado y en las festividades no -se ponen en prima . . c'·1-·a. a la •menoriÍ·,. aue
•1
hasta entonces hab.1a ser-
t�fi_lin, porque aquéllos ya recuerdan de por sí las leyes vido de símbolo principal * ·
divinas,

M.ENORÁ.
CAN.DELA13RO 1)1! �lliTP. .BRAZOS

MAGUÉN Dt\ViD Tan cara al. pueblo judío como .el f!ag11�11 D,�'11'111 es la
Mi11orií que junto con caquél simboliza Ü iwla,smo.
ESCUDO DE J)l\VID Desde !Qs lejanos dí.as ·del Ez.odo, ella a_patcce mez-
clada -al culeo hebreo,
�os triaugul.os eptrelazados éonstituyen el slmbo1o co- La Biblia nos informa
nocido con el nombre de Magwfo, David, literalmente déta.lladamtnte acerca
"escudo de David", uno de los em- de· fo 1/tf?Ítmi del Ta-
blemas disnintivos del pueblo judio. beroiculo: labrada en
El origen de este signo es deseo- oro .euro, tus siete bea-
nocido, aunque se presume muy re­ zés' sé elevaban una. á

moto, pues se le encuentra en · reli- alturn pareja,' sjrvíenoo


quias ,de. pucltlos antiquísimos, t�les cada 11110 de ellos -dc
L!::.=�=­::IJ.=� como los egipcios, chinos, hindúes y §Qpot�c a una lampar�,
peruanos, Moeivos de 'flores y ca-
El documento más antiguo llega- lices exornaban el pilar --==<
. do .a nosotros en que el doble rrián- y lo-� brazos.
gulo aparece rc!acionad(1 con las cosas 'judfa.�, es un sello Diez <;andel.abro.� de
hebreo �es'ctíbrcr.to en Sidón, y procedente del siglo VII no menor riqueza Y
·wncs. de la �r:r común •. Juego lo J1allamos en la "lápida arte :figuraban en el Templo ele Salomen (Reyi,s, vn.
de un tal León bel), Dnvrd en 'Ta.rento (siglo m, ·a. c. c.) ;
• ])�tos. tou�a,Joi· del flldiuh.ef LeXiN?II,
246 247
'r.ll,!D/CIONES y cosrouutos /UDl/ls

49) · En el Segundo Templo, en cambio, hallá:base una


sola menará, profanada por Antíoco cuando la domina-
ció:r, sitia, y rcivindkaclx luego por los Macabeos. Una re-
Pr;odt1cción de dicho candelabr-0 fue
grabada en el arco
tnu11�al de Tiro; de.s�ructoJ: del. Segundo
Templo: coplas NUEVOS ANIVERSARIOS
del ID(Smo aparecen ,guahnemc en antiguas monedas he-
breas, .
'Los rabinos aconsejaron, en _épócas posteeiores, que los FECHAS CIVILES
accesorios de uso en las· sinagogas 110 se calcasen sobré' los
modelos- existentes en los dos Templos: esta interdicción
se-refería en especial, a la 1nM.o.ró. No obstante, ningún
símbolo fue má's imitado que· é_stc, según io atestiguan
L féchas,
efemérides j udías se han enriquecido
/\S nuevas
CO.\l
recoJi:!a'torias de acontecimientos y persona-
jes que en los últimos anos influyeron l�ascehdentalmcnte
i\umcrosas piezas halladas en-templos ant,iguos ". sobre· la vida judía. Tales aniversarios colir.an c¡tegorra
de fechas mag1ías por citar relacionados con el resurgi-
miento de la idea nacional; y en los anales de la hi�rotla
han de figurar,' sin duda, CQ.n los mismos tlrnlos que hoy
ofrecen a nuestra yaloriz.ación la� efemérides ,de- la pri-
. vida nacional
incra '
J.relii·ea.

DÍA DE HERZL

"Los que lo quieran, tendrán · sú Estado. Hemos de


vivir, por fin, como )10�1�bres libres en nuesfro propio
terru,iío, y h�1nos de morir serenamente.en uucscrs patria.
"El mundose Iiberra con nueseraIibenad, He enriquece
con nuestra riqueza y se engrandece con nuestra gqn-
deza." (!udenst«at.) ·
Cuatdo este llamado a la acción. sacudió a Ias comu-
nidades hebreas de todo el mundo, en. el 'año 1896, el
248
249
T/1,1.l)lCIONES Y CfJSTUMB]lE5 ioot,i..s

nombre de su autor, Theodor Herzl, -era conocldo tan

ª l#SffftJ Úrl n
IIatikvn ". �41o 'corno el de un escritor y dvam;\1:Urgo más o menos
afortunado. Nunca, hasta -éntonces, _había figur-ado su
J))J firma al pie de un escrito que conremplará los problemas
de SU, pueblo. Pero él Jmlr·,utntrt -"El Es.�ado Judío"-
que aparecía a hora en la desorientada grey- corno la voz
del pastor tan largamente �pefado, lo convir.tió de golpe
en la �ig'ura central del mundo judío.

ms· Ilifril y 111 floninno


Ocurre a veces que el curso de 4na vida se desvía bruss
camerue y ·tghia "Un rumbo ié!istinto, por obra y gracia

j J J I JJ � .Hu t

F
<l.e un único -acontecimiento. Todo Jo que b:rsta entonces
Ilenar« esa. existencia se p'i�tde
- A: yin Je · ,!2.i,:�,·on t·io·:_ 11 • .. ,y:t � lo av-: da en la bruma del pasado intras-
cenden ce, ;y en su Jugar .ifrum-
pen. nuevos. anhelos, resuenan
voces diferente�.
T;il fue l;t ac_dón él�cisiv.1

*'
que sobre h1 vida de Theodor
Her:tl ejerció ·el proceso Drey-
fus, Miembro de una famili{l

-
J. '..iJ J I J\ P
;io:t am }OÍ·ihi
8: r @ffi&J111TI
b�-�r .. uc-.nu �: E-rct.� .Si-on V�·sh.t·�aim
il!db; de Pcst, Thcodor Herzl
había recibido una educación
1
competa '
y ec1,ecnca, que. 'm-
cluia tam'bró¡¡ hs· enseñanzas
hebreas, Aoogado por · volun-
tad paterna, y escritor pot · vo-
cación, abandonó l:¡¡¡ leyes por 13$ letras y 11<":gó a ocu-
par una .t?OSiciórt JestJlcada en el periodiauo y en el
teatro. A. iellós habría dedica<lo toda su v.ida si el destino
" }Iimno nq,i;:jonaJ hebreo, no lo hubiera llamado .t París, para pres'en.dar como re-
250 2H
TIMDl<;ION&i � COR.TQM.BKES JUVIAS
NU6V,OS tl./'JIVÉRSAHIOS

pórter de 'un importante diario vienés, el desarrollo del más .potcncias, a la pac que contlnu.aba en esc:i11l cada vez
proceso Dreyfus,
mayor la implantación de nuevas c:oloni?s ch Palestina.
Conmovido hasta lqs cimientos por ese caso ,de 'flagran- El Congreso siguió reuniéndose periódicamente bajo Ia
te injusticia y antijudaismo, Hcrzl sintió afirmarse en él égida esp.irit'l1al de Hcl'.ZI, y fundó el Fon\'lo Nacio.�a1 tara
su conciencia .hebrea, Mediré latgameilte sobre l.t suerte la adquisición. de tierras en Palestiria. El movimiento se
de sus. hermanos de raza, y sus reflexiones dieron como extendió hasta adquirir las proporciones mundiales. que
Í¡:uto cl.]11:d!imtaa(, profesión de fe-y programa de acción hoy lo ·cai:acteriz_llh,
judías.
En dicho lihro, Herzl encaraba la rcsrauración del es-
-tado judío y afiro,¡.aba su rc,ilizabifidad. La .idea -décía- últimos ,ilío,, Je Her.zl
no era nueva: pero había que infu,ndide vida. Poseedores
A esta osmpaña.dedicó Herzltodo su tiempo y sus·;ifa-
de todos los recursos materiales y humanos necesarios, no
ncs, Luchador Infatigable, cocó todos los. resortes y· atacó
había más que concert�r los esfuerzos :y repetir la 11azáña
todos los baluartes de h oposición. Desgráciadamen le, sn
de !,os Ma9beos:: La p¡¡tria propia no es' un espejismo, sino
salud se rc�inció por esa ?Ctividad focesanlc, y Jl una e,Ja,4
un sueño herrncso que está en manos de los mismos judíos
convertir en realidad. temprana codavia, la muerte rronchó' ero vida enteramente
entregada a h realización de un ideal.
La memoria de este ctninenté"jutlío, padre delsion�o.,
R.csrma11cta t/cl,. ''71tdemhtaf:!' se h�np .en el aniversaria de su muerte, ªcaccida el ZO <le
La resonancia de "El Estado Judío!' 'en las comunida- Tlnnt{Z, de 5'664 (1904). Eai rodos los puntos de la tierra
des judias fue enorme. lll Ilamadc de Herzl a una asam- donde seaa.sienrn un grupo de jud1os, el nombre de Theodor
blea sionista fue acogido con eurusiasmo, }' en 1 �·�7 se Her�l es venerado cQn idén1;ie� einecién.
re·ali,:ó en Basilea, Su;�a, el primer Congreso Sionista, que
habfa de sentar las bases del futuro plan de acción.
El sionismo -decLiró � Congre�o- tiende a la otea-
DíA DE LA DliCL,¡\RACióN J3ALFOUR
cióti de un ho_g,1r judío en Palestina, públicamente rece- z il,R NOVIEMllll'E
nocido y legalmente asegurado.
Los ensayos de colonización eu Pate$'til1a hahían eo- La Dcc1¡i:ración BaJfou1·, que se festeja el 2 de noviem-
mcnzado ya varios años atrás, graci.ak a iniciativas aisla- bre, es fa primera manifes.taci�� oficial 'émi rida .Pº� una
das y :i la munificencia del Barón Edmundo de Roth- potencia en favor de,_ la crcacion el:� u1;1 .h:og_�r ¡;ud10 en
schild, Pero esas tentativas carecían del ·apo}'9 oficial La P.ales.tin·a. Esta conquista de- 'tan ta s1grufieac10J1 p�ra las
campaña· sionista iniciada a ralz <le! Congreso dé Basilea esperah:tas �íoniscas �espcrcó, en. su oportunidad, un entu-
trotó de conseguir el fav,ór del gobierno turco y de las de- siasmo vibrante en el mundo hebreo.

252
-----------------------------

1:R,Wl()/ONJls Y C0Sl'UMJ1Rf4S /UD(dS


NUEVOS ANIYETIS&RIQS

Origen. de la Dcc:larq_ció:,1 de Ias colonias. palestinas y en el desa�rollq industrial y


cubunl del país, ,
Palestina - poses· ' d l · ,·
, '. - . , ion e nnper¡o rurco hasta la guerra de La Declaración Baffour se. conmemora todos los años
fJl
4,.
��vu:c.1ose en tz:ágicos días en campo de bata-
la,1Eier11t!l8 11:iglcse.s �sos
mva-dmron Tierra Sanra para resea-
con aetos públicos y festejos, durante lo� cuales ·se reali-
zah representaciones de escenas de la vida en Ercts Isr:\d
.ta�a de os turcos, y a raíz de Ios combares, la oi>ra rcalí- y se entonan las nuevas canciones jalutsianas .
8
�a y;a sohre el suelo palestino por- los si,onistas fue en
g(an parte devastadá. -
Encontrapdo en el gobierno i�gle� un oído más atenta, PÍA DE TRUMPELDOR
q� l)l turco a las Fetlamac!ones: de -ena patria ju día,
y-
11 os !J)'l¡.R
tcruendo en cuenta .que Ios intereses de Gran lli;ctaña en.
Hénrasc en estedla la memoria de Yosef Trumpeldor,
el Canal de Suez se -vedan respaldados con Ía vecindad de
héroe militar y uno de los pioneros del sionismo.
un, pueblo .amígo, los dicigent� _sionistas pusiéronse 00.1,'1
Tru�pddor h?bÍ:1$e distU1guido por su val?r. �h la
ahinco a gestionar_ un re:bn�cimiento de sus a�piraci.oncs.
guerra ruso-japonesa, conquistando el ¡;rado de oficial en
por parte d_el gob1ern<;> Jngles. El éx,it9 c9ronó- esta vez
el ejército del zar, _pese a su. condición de judío. Después
sus �_$f�c�zos, y la tan -a-nsiada declaración fueJiecha
pot- de esa guerra, en la que perdió un brazo, ingresó en las
e!, nun1stto Balf�ur en una carta ·dirigida en 1917 al Ba- fihs '¡le} sionismo, pues' hallábase prdtun,d¡µnente amatga-
con de R�thschiJd. Dccl a texcualmen te as.í: -'1El gobic o,
do por las persecuciones judías en roda Europa,
�e Su MaJe&t¡¡d Ve con favor el establecimiento en I?aÍ��
Se trasladó a Palestioa, donde viv-ió varios ai\os como
tf� de un �Ogar Nac:iona( para el pueblo- judío,
y­ tJtlli- chacarero. Lo arbi:u¡ó de esa p-acHica existencia la guerra
za�.a sus meJorcs. medios pata f.acilitar el 'logro de este
ele 1914, qt1e lé hizo buscar refugio en Egiptj). Allí orga-
oh¡�to, _ qued.¡ndo _cla�arncn re sobreen tendido que no se
nizó un cuerpo auxiliar del.ejércieo inglés, que fue muy
liar-a nad¡i q;u:e perJud1que a los, derechos civiles y
religfo- pronto disuelto. Fuese entonces · a Inglaterra, -donde co-
0

sos de las existentes comu¿údadc.i no judías en Palestina


a los derechos Ys. estallo poJfrico de los. cuales los judíos:
O laporó con Jahóti,nsky en la órgao,i�ación de la L.e�qn ·!u­
gozan en c��guier orro país", · dia, que secundó a los ejércitos aliados eh la reconquista
de Palestina de manos de los turcos.
. �t:¡ decfa�ación, recibida con júbilo fomcnso
¡udíos, ÍQe ªP:obada por Fra_ncia, Italia, Esrados Unidos
p·or los. ne vuelta en Rusia, se .dedicó al reclutamiento de pió-
� otras _pe�e�c1nr:idheriilas a fa Liga, entre ellas la Afgen-
los
neros para _pa_lesti?¡i, f<ihi.tshrh Con ellos vol vi� a Tie-
rra Santa donde defené!ió hercicanreuie las colonias con-
tina Y ;ªf�os _P.a1sc_s lMino�mericanos. Con ella recibfo la , , ' ' 1 esas escaramu-
:amp�na :smrusta un estí !hu! de inaRreciable rra los -ataques de los beduinos. En una· te
� valor, cuyos- :tas, en lá Colonia de Tel-Hai, halló la muerte, el 11 de
tcsultados fueron prónto ev1den.tes en J• m .. e
� ,t.pli
tn I c_acwn Ad11r dé ,5680 09�()).

2­5 5
:J'R,WJiJIONES Y CÓST�JIBRJ!s ttmus

D1A DE LA UNl�RSIDAD HEBREA que lo permirian lss posipilillacles. á[ tiemp.o del estableci-
r.q· Jle Abril miento del Erado de Israel, la Universidad habí:a des-
arrolla"ao ya una amplia labor de. valor cu.lLu,;�l y en pro
La rcsraucacíén de la patria judia, signiflca, a la, vez del bienestar dél país,
qae su independencia política, el .resurgimicnjo ele su A l'aÍZ de la guerra árab'c-israclí que siguió {l la crea-
antiguo brillo espiritual'. De· :¡hí que la fundación de la ción del Estado de Israel, el edificio dél Monte Scqpus
Univetsidá.d Hebrea en Palestina, figure junto a las .mag- quedó aislada del resto del país Y, su acceso �e hizo iínpo-
nas efemérides del síble, Por caí motivo Ja,s actividades. de la Universidad
siguj_eí:on dés;rrollinilose en. diversos edificios de Jerusa-
renacimiento ju-
dío, lén, hasta que en 12. Y4 se· inició la. coriBtmtclón de una
Ya en 18&2, el
-ciudad universitaria en Guivat Ram., en fas afueras de
Jerusalén, sob.re terrenos cedidos a ese efecto por el go-
profesor Schapira bicrno de Israel.
hsJ,bía sugerido lá
idea de fundar en La Vniversida:d de jerusalén ha 'CoJlguist:ido ya un re-
Jerusalén una uni-
nombre mundial por la jerarquía ae su cnseñaazc. por su
versidad hebrea; valiosa contribúclón .a investigaciones de carácter inter-
pero- ese 'hermoso, na�ional y por la eminencia de los �tofesoteS quc tienen
sueño sólo empezó a su cargo las-diversas matcrtas, Con·s�it1,1ye un rnotivo de
legirimo orgullo, .tantp para los miembros del ;yisbwl!' co­
a re;iliza·r.5e, mu-
chos mo para los judios del mundo entero; tazón por .la. cual
después,
UROS
en 191,8, cuando
el I � de abril, aniversario de fa fundación de fa Unlversí-
el Dr. \'if·eizmann dad 'Hebrea de Jerusalén; es recofdado; corno una de las
puso la piedra-fun-
fccha's m�* promisorias del renacimiento espfritual judío.
dament:;il del edificio. �iete años más tarde, el 1• de abril
.do Wzi, (a 'universidad fue oficialmente .inaugµr.ada y D'íA DE BIALI1'
puesta bajo la dirección dél profesor J1¡dah T... lvfagnes,
de Estados Unidos. 21 de 'Iamuz
Emplazadc en una pendiente del !\,ionte Scopus, 'én
las cercanías-de Jemsalén, el m�grtHico ccllficio sirvió de Jaim Najma.n Bíalík es el hombre ll cuyo ejemplo y es-
asiento, durante·varios años, a Ias. discintas facultades, la- fuerzos se debe en ¿¡ran p�rte el renacimiento del he�reo
boratorios .e :institutos que se fueron crcándo a medida como _Jeng-u\\ viva,y como instru,rnento de un� nueva J,te-
rarura. En él se. honra a un poeta y -a un patriota,,

257
TR4DJCIQNBS Y COSTTJ,11'/Jt<JiS, ¡u,tJ/,IS NUBl!DS. ANll'll!lS,lllJO�

. Nacido en una aldea .rusa, llialik vio transcurrir-su in-


fancia en un ambiente que acrecentó su Innato amor por LA REVUBLTA DEL GliB1'TO
la 'naturaleza, Afecto al estudio, y decidido a dedicarse al DE VARSOVIA
rabinato, cotnenzó eh 'ese sentido-su carrera .. Pero la voca-
ción poética que liabía. despertado en él desde niño, le hizo
abandonar esos estudios y bu:ic�r en Odesa un campo más Es éste 'uno de los episodios más heroicos -de la segunda
adecuado para su personalidad. :A.jad Haám, el eminente guerra muncl¡al, y en él se reveló ·el .indomable coraj, de
pe�sador que ejercía una especie de tutela espiritual sobre una comunidad judia.que supo luchar y morir por su li-
la juventud inteleerual judía, réconoció al punto el t'11enfo bertad.
po.ético de Bialik. La púrrieéa composicióh dé. este joven, Los gbi!tfut J,, Pu/tnm,
"El pajarillo!!, publicada en. un periódico, le abrió de golpe
las puertas de h fama. A fines de �40'. Alemania, que en ese entónCostdomin�ba en --vnriOd
. Su P{oduc.éión, desde entonces, fue focunda y magui- p•isés de Europ�, otdenó el .2fsbmicnto de lós judíos d e 'Thilonla en
ghettl>$ especialmente cicado, en ¡.,. _pr.íncipale.i, ciudades. 'Los judios
fica, .Poem�s; ensayos, glosas talmúdicas, traducciones al a·sl concentrados .organizaron ·$U vida. en ·forma de comuuas, ,a fin
hebreo de fas más grandes ohsas de otras .Ilteraturas, fue- de b:acc,; frente en, forma colectiv:a � $US :.1n,.;-ui.1;ios0:� ptobJ�11,, de.
ron apareciendo sucesivamente y eni'iquec;endo el caudal sub;,isreuci�, higiene y, hasea exJt;utsión c.�iritu"-1, Pero los n\i!ut p_J.a�
de. falliueva lítcraruea hebrea. neapili>.. tj 'C¡,cetnunio cór;:,l d� 1, judc1·I• europea 1' p'-rri ello c.f<iarón
en -varios· p\lfltl)', de Buropa Mntr�l }' odcnllJ-1 vcril¡.ifctas miquina:s
A ltcruó esta labor litcr.ari.a eón -una nctivídad didáctica. de muerte, -los sini'�.: ltó,- cal:npo:1 de conccntfaci6n. A dichos QUmJ?O!'
Maes�ro de las. letras h:cbréas, quiso ditunair esa lengua fun-o.n evacúaclo.t� con diversos j,retetto,, los·moradoros dé los ghettd!;
entre la juventud, y fue uno de los propulsores de la es- de tsta.�umc el ,ghetto de V?.tts&l' ia, que caloja'ba c11 un Jltiocipio a
cu�la hebrea moderna. Participó ,t:\mbién 'e!1 empresas roo.o.oo alm�,, quedó eeducído en-:abril de 1·9d3, asdlo 40.00.0,
ed,roras· y en. -campañas sioni�.�a:s. E'n alg,enos ghesros se' orgllDizó la fCS"i1ft:cnCiá tlnndestin:1, c\tl.t'�delxa
est'all.u· en el- memento opdrcuno. Se c:onstr.uyct()n. defensa& -y subte-,
Artaig6se luego de fo guerra de 1914 en P.alestina, donde trdueos y se hizo acopio de? a.n,;,:\s y municiones, :.1. veces .coo l-:1 ccope-
fa actividad literaria cedió su plaza a la labor de rtraestro¡ ración de la poh)aci6n 110 ju��a del lugar.
fue ha·�m.su. ¡:iremai:ura muerte, en 19'34, el mentor espi-
ritual de lá juventud _palestina, :a la que-alenté y orienró
con sus Iibres y eon su 'ttcdi)n personal. La ;·ebelióJt

En el ghetto de Varsovia la rebelión estalló el 12 de


abril de 1943, primera noche.de Pésa]. Al entrar los nazis
en el ghetto fueron bombnrdcados por los judíos ,iuin-
é'het;1<l'os en sus cas¡Js :y eas'á¡n��a�; fa lucha pi:o�igqi.ó du-

258 25'9'
'IRAl'JJ<;IONE,S Y CQS'l'U�1BNl!S /UDf,rs NUJ1VOS �1)/Wl!.RS;,f.l<JOS

rante siete. semanas, el cabo de las cuales el ghetto quedó Nemd, por J. pobl:ició,;i fud1o a Ja, . lu�,rzas aliado,, la
reducido a escombros; sólo entonoes dieron po� terminada m.,n�l�'t�iia .m;m:tuvo. las fuc:tt;ts cettllda·s. par11 J� j�I� y
cl;tnc!l;sttnalll<n<e lograron Jnf\lt:rars< Jn. I>�lostlm. lo, !ug,tiv1111 "- J.
su resistencia los escasos sobrcvivieú res, q uc huyeron � los
hecaton1be europea. Oero tan�O, �corrió ·e!1 l�1s �·ñ�� de Jit J:OiSgu.cT11.
bq,sques Iioderos para organizarse en guerrillas o sumarse A pesar de todo, la obrs colonizadora ¡ud,o seguí; di1,.ttolllndoa,:
a las ya existentes de polacos no judíos. y el yii:httv pnJestino aumentaba de. número, Finalrncnre, en i.947
Et pueblo judío ha incorperado 'a sus efemérides nacio- Ing,later,:a sometió ·el ,tstudi<) de la.:;$i�uaci1)n n la Ot1t"ll.nÍZabiún de
las Naciones U11idas, J:1 cual designó una i::µ,n,ilí)Ón 1fltc-g:tada por
nales Ja fé¡;ha di:l estallido de esta revuelta, que dio al
repr�cnhlnt<;s de once pajstf, entre dios, v�rio.� .. l.¡1tinoawecit.,anos-:
mundo un nuevo ejemplo de bravura judía. En setiembre de ,l!M,7 l• Comisión expidió do¡ d<!§pac.1,u1; el de l.
n1·�yorf.1 r.��omc.n·d.aba. lac p�t!J,cíón de Pa1�stina en d03 ex�dQs sobe-
ranos, "UUO �.rahe Y. ·UJ.10 jut)í�, coa urni zona i'n,terñaciQnal qu,e al>,a.r-
YOM HAATSMAUrf caba Jerusalén, Belén y el tramo intermedio; 'et' de ia rni.norl;i .ac'on-
DíA DE LA INDEPENDENCIA DE lSRAEL sejaba un estado fedérado íúdeo-\irabc.
FJ 29 de noviembre de. 1947 !. Asamble2 <:len•,.¡ di: l,<INa'Clonet,
5 DE IYAR E>E S?08 l;lnida� "'PfObó el des¡>2cho de h mayoría y íljó como fecha de ex-
pip\s:,ión Je! mandato el Ü J; miro de 19�8'. }fa.st·> •.n<<>n<;¡:s, b po-
rn 5 de I.:1111r de 5708 constituye un hito de vital im- rencia m,wdataria debía ir cntrcg¡mdq p,ul•tin• y ordenadamente la
portancia en la histeria del pueblo j udio, En taf fecha adminnttació"n del B;fü á los. nueyos poderes,
proclamóse e11 Te! Aviv la constitución del tercer estado J.'•ro l� hcch·os ocuttieron de otr, ,mancill': G¡·•� Br<:�"'ª n$Ó 'su
judio libre y soberano, que' recibió el ncmbrc de. Israel. v
?p(>Y" o \!! rciM;,ui�n de b" Naéi0tte, Unidn pwúitió que liandis
llS.l)qr¡:iJaS; 41:1ibes'a.ta11at:an. y ocupai'3n lof< punto's esttatégícos c:leJ paí�
'Y �mbrnNl.n el terror· pOr todar partes. Lo� judto.f-se vieron• nbtigadoi;:
An.tecede11ted li#J.Jric:<>S reciente: l<ll dé:fcndL"tlse, y pese a la desigu�ld·:a.d dt: sus [t1erzas y a la C:a(encia de
;1anan.1cmo� .aJccuaPos, l()g·r.rron, mantener sus poslcio.nes en. lo ZQ1'a
El\ 1920; l. Conferencia de la Paz reunido en San Remo ratificó
que � G,Ol'J..po11dla s,¡¡ún el desp�cho ,le, lap Naciones Unidas.
los t�.h\lÍfiQ,; 4e lo Dcclaracléa o'.B2lfow; y. ,.djudicó el mandato de
Palestinii a 61-;m .Br�taáa; �sfa -vleo " .$e.r. :i,í Ja�.potcncia eQC?,rg;ad1, Al, cump:lirse lá, fecha en que debía cc111r el mandato de
�err.�ne.- 'tºr �bqt los propójito!. enunciados .en aqucUa D.eplarac1óu,,
o�ea fa. cre�cióil de un Hogu )'f,1><lon�I .!?"" lQs. jtldíru eh P1lestin•. Inglaterra, hab1,a y.a un gobic·rnn autónomo provisionnl
E.atnentílbl�ment�, la 'aoci\tn de b m:anJ;itnrí,1 no r�Sp:o_ndílJ 1 los que atendía las ne<eesidades ae
la población; csoc gobiemo
eornpronú�os que h:ab:ía asumido] -p.or el c.:t?nt...-.áo Ios dcscOnocjó,, tcJ­ resolvió el 5 de lyar (14 de ,m�yo)., pr.oc,lamar la <ron.�ti-
t-ri.n¡;ie.odo scvcremenre la lrunlg�ción judfa, 'y dándo "1-IM :.t 105 tuoion del C$tado ·juillo librey sobemm>, y lo denominó Is-
tc:voitosos; á-rabes que en verlas Qjoxtunid-adcs'sc1ubra.ron el ecreor y; la
r-ael. Bn esa vís,pi:n de S�bado, en una ceremonia sencilla
mu..cr� en el país.
Dlve1,sas, co.ruisiQnes inv�tig:1doras visitaron Palestina en <;:J curso pero qüe por su crasée11denoia adquirió conto1·nos históri-
de. lqi aiío>' sigWCnte,,¡ para �tualac IA situación y resolver el proble- cos para e:l pqeblojudío, el pri,mer.rnini'stro D;witl Be11-Cµ-
ma l)al,e.$tino. Peto -nada :p�ii:1vo ·re,,;ultQ de. ella,. ·y as¡ se ll�gó a l� ri6n leyó at)te el Co.nsejo 6\tbemrunenhJ el acta de la
dt._... 'de b :••_¡:uod• .gucr� ¡.nundfaL Pese a fa e.flt•i y sb.nesada :¡yrtda Declaración de. Imlependco.cia, dando de es.te modo cum-

261,
TRAD/Cl()NE$ Y­CDSTU.M81UiS /UDfAS<

plimiento :i fa resolucíón do las Naciones Unidas y a,l mile- «¡conociJo -�ór la mtlaracíón Ililio11r él 2 de novjcnilirc de 1.917 y
nario anhelo del pueblo judío. r<i'firruado p¡ííc el M,,r1daco de- la U¡¡a
de las �acjoncf que dlo rec·onocimi�n-
Y -asi fue como, 111 cabo de dieeinneve.siglos dé penu- to int'em.acionil cxpH.t.-i,to 11 li yinou-
rias, se curo plieren las palabras dél profeta: ládón hisróríc:t del _pueblo judlo con
P�ltstin:t y a ru derecho a reconstruir
"Y levan'taré el cautiverio. de mi pueblo, de Israele $U .Ho¡;ar Nacional.
Y edificarán las ciudades-asoladas y las habitaran; El holocausto realizado por los na-
Y planearán vi,&a�, y beberán el vino d� ellas; zis cuando inmolaren a� millones de
judit�s de �ju,9p3¡ pr.obó nuevamente
Y J1a.rfon luiertos,. y comerán lªs·frut;i.5 de ellos.
Y los plántare- sobre. s11­ propio suelo;
11t ,.trgcncJa «� rcJt..-ibJi,cer el EStacl�
Jud'1o que- sohrcione él problcm� • i!é1
Y .nunca más volverán a ser arnn.capo.s la carencia jUd'í�t de boga�· �bricntlo
De su tierra que yq les he él;Jélo., las �ucrta� a todos los judí<\l y -ele-
Dice el E-remo, Tu Dios". vando a.! pueble judío o tina siruadón
do iguald•d en la fomilia Je lo.; rr•-
clones, 'Los sobrcvivícntes de la cat;l.f.ttllÍe 'europea, así ·con1010$S'jud1os
de .<)tl'OS' tierras, que cxigens,u dcrccho,e un, vida de gigtúdad, libetctad
y t1,1}ajo, uo.des-arumada. por los peLlgro,, !a1.«ií\cul,ad�, y,.obs¡&culos
-han traeado lncesantemenre de- enrrar en Palcti:io�. �n 11\ ��undlJ
gucrr�.muod:ia,I el puebl(t de l>al;,,tin, dio una 011ip,lfa· contl'ibuoiún
I,,. tierra �e Israel foe el .suelo nativo del pueblo- judío. Aquí se ·011 La Iucha úc las n;i�iono3 om;u,tes de h llbort2d con<r� L, m,ldieión
formó •.u i<!eutldad -.plritual, 1eligi0Sil y 'nacional. A� ul logró la in· n>zi, los ..s,1cfificios d� sus ,oldod.,.- y lo, .�ru.,zo,-. de ni• tr•'b:1,ja-
9epenOcnc.ia y c(e6 una cultura .de 5:igo.illca9iód nacional y' uníversal, d_ores Je. h,n dado titulo.- por• tt<it-:,r en un ple de igu�ldod con IM
J\;quí csoribt6 y dio al ruµndo 1, lltblia. Expatriado de Palcsríea, el pucfüo, .que funóarou las l'!acionés Unidas. El W de no�iem.b,e de
p,uchto judto le �ctmanc�ió fid -en todos los paísel de su d.isperJivn t 947 la. 1\,sa111bJCí\ Gcne1:.:i.l de lns Naciones Unid.ais adoptó un:a r:e�o­
�n cesar ·efl món1cnto algun() de erar y ffl;!n(i:nCr la C$pCfaDZ3 de SU lución en fawr dd rcsrobJecimiOA,tO de un Es.ta,qo Jµdío iodepcn-
resoruo )" lii t'cit;:iur.t�lún de �� .lilie�.ttd nacio,..:11.r d.icnrc en Paje_,ciqa y txh�do • los hab\taot�s del pal. • dar; por ,u
TmpulS'lldó¡ por eSt-li �:i¡t9cfocióu h.is.�1'.ic.3, Jds judíos, se, es:fotz�roh 2 part-cJ los pa�os que _puditx:in ftr nece·saéioo pára ROD.Cf en t(c��O �1
ft"2VÓ.S de. los .::Sig.lp:s pbt volver -a la tierr:i de .sus 111.;1.Y.b:t.� Y.· recu­p¿ru plan. Es.ce;ucon¡x,imictito de las- Nocionc< Uril��s del d�r$'cho del
su condición: de.Eseedo, Jin décaffas: recientes rétcrnaecn ca -masa. G_ul- pueblo judto Sl esr�ore:ccr su cst,?do inde_p�néliente no .,pucd� -Ser ..tevo�
tiviJ:i:on 1� tieua:. abandonada.s, revivíeron 5"U lenguaje.., cortst:ruyeton ctdo. Mó.• oún, es e:v.idénte el d.e(eoho del .,rueblo- judío a constituir
éiuílad'c� 'Y afde3s y e.it¡rblccicton una comuni�ci6n vigorosa y .que una nnción �mo t�ru\S las demás naciones, eh sll propio estádo
crece con��amentt, con S'U propia vl<Í:J csonónJÍC�.y ·cultw:al. Pro... soberano.
curaron l:1 pá2.t -pero ��c�1�re ��tuvieróp pr�para!,los p�.ta dcfcrt.de�. En cotiSCcutf!ici.t. nosot'ros, los i"llie-mbro·s del 0on1cjo Nac:io_nnl, en..
'J'qjeron J;; be,;Jioionó's del erogr<-sl) a tdJ(\S Jo,.�1WÍ<1nte, ifel pais. ,re_eresi;ntació'n del pu�blo judío de-Paiestln� y d�l n1oviµ-ii�,oto sionis.t3
En J 8:97 el Prim�r Congre,¡o Si.onlStil:, inspirado por J:11 vhlón de. d�l mundo, ·r·cuWJos on. solemn.e .?�atobiea en yirtnd <le( dc:�clio n.i\..
• Theodór Herz! .M un E,tado, Judí'<\ pt:?cliuuo él dérecho del pueblo d.l!.oal h\spórjco del p¡tcblo judlo y dl fa resoluclón oc fa A.s•mblea
judio al renacimiento n::ieionti1 en su propio p:l1.t: &té'' dcre:chq íue -�!Í��l de las Naéioncs Unidiis, proé!a'm•mos>.el <itabl�cimimt9 d,el
E1t.d9, · Judlo en_ Palt¡tina, que ..,,álhmado Israel.
26"2 263
TTUDICNONf,S Y cOSTUMBllliS JUDiilS

DceJa.nunoS',..quc.-.a parrlr de )¡¡. tcrmin:ició!l del ·m;in'tloto, t:-.ta medía-


�och9 del 14 el l f de mayo de 19�8, y �··t• el <inobl«imlcnto deor-
R.1>.GTSTRO DB VOCRs HBllREAS B ID'ISH
ga,n.ismoli. debidamente elegidos deJ Bseede de acuerdo con Ja Conseitu-
ción. que. *r� rCd�ct:u:f.;i por �fl-A��rnblca Constit;ttJente no dcspu,� de.l
1 • de ciotub,;e-éle: 1948:, el .actua] Consejo N:ac_iona-l �ctua.t& corno Con-
sejo PcovisiOnal del Es-c-.uÍó y S},1 órgat)O ejec,Uti�o, l� AOmini�L.t:ti.:iÓ.o
1
Abt 11, 41, 212; 21}-1 21�•. Gilut: '\O,
N\\'.cional, debc<á •fumir el Gobier.no Proy.isiou,l ilcl P,,-,udó ilc Israel. Adllr: "1):, 190, J!lt, 193, '204, Guc,shen,i 1$7.
El Rsta<lo de Jsr.d cs'í'•d ,hierro • la inmi¡;fudón dé jutlío, de Ad2r ·Sbmh JJ.
tedos lo, p,ise.s d'e,su di.spc:1·sjúu; pt'OÍ'novcr,1 c1 aes;i1¡roU� d.cl p:tís: 'e?r� Adlóy,d" l�ll, 1-h.dtti: 'lSl.
A:ffcrom-iin: ·6J, 62. !la.l,\\ri: 11, .2,21,
benefioio·d�'tódo,·•ús ha&itaures¡ é>i:a1á bá.o<lo cu preccptQS de Jlbét- Akdam-ut-t SIIJ,
lfigadi (pi·, h11gido�): J6; )7) st,
rad, j.ust�cia:· y paz en�cñádos por los profetas hebreos¡ sost.endd b. Al lit;ni$irht 17).
.Ali\: )J. . 6;t,. �lJ 6.6, �.�··
pf� igualdad social y _poHtfca de todo§ sus cíudadanos sín di.stlntión. Jí1.kafot: i 60.
Al-j«: Hf.,
de r:aza, c�o o sexo: g�ra.n.tiz.arA plena libertad de concieucia, culto, Ar�va: 1 J 1
fhld, 111.
educeción Y' 'cultura. Ptot�gt>t' 1.i s.i.utid:ad e in\fiQl:1biljd.1d de líls re.. A'r&� h1iním: 15.l.
l!Hmao.t;a1llcQ .(tdi.dt): 19), J.9f,
Jiimív<li.11 .;34,
liqui,�· y de .Jo, lugares _sohtO� de. todllj' l;ts relig;,mes y se- iblioad • ruara· .lktcvct: 212,
.túl¡Jlco,zf: 6l, fluikva: 2.SIL
cumplir I� principio, de lo C,.�t;t de t@':' N�ci�nc$ Unidas, H�vd-.iti": J}1 lS", l J.8,
C.l ES'tado di:- Israel e5L& dii1n1�� a cool_)era·r con l9s P,;g:ini1�mos r A""cllm: 2J4,
Avi:fut: 231. llos�aoA (PI+ �osll11n.o,),: 11J, fJf,
los rcp.resent.inte.J de las N.:icio.ncs Uuid:IS:·én cump1imlé'ntQ de J-,, te· ATodA: J11, Jj7.
,oluoión del 29 a. noviembre· dé- 1947, y< par. es ,�bfec-cr una unf6n
1
Host,3o! ll-jb:i: 1 fl, l;:,l,
cconémica -en la totali-dad de i>;iléstlna:
R.,¡<;,¡.¡.; )1,
11, 2\SO, --z&�.
Apel�mos,....a las- Na·c.ioµes- -lJnid,1$ para qu� atud.cn :d pueblo judlo R¡i�1 HahÍ-1�t; l<I,
Íyar:
en J3 ei.truciu(acióµ de su estado-y admluen ;1 ·l$r.�cl en. l;1 f�milla de �oci .. )7, '2)6, 2J.7�
B�t iíi,pyi: 'Z2J-. 21$..
fa, naciones. :Eihortamos a lc¡s,,l,rabes que hobir.c<1 el Estado de [$l)lel BtJlkiat Jpr,,c_t-t; J.6;
ll vqJvei·\ los seodero� dc:·paz y -a cf�mpcñ,:ir .su part!- en el �arrollo
1 )kn,�11.tt�t: 2_2j. .. Jad G¡a�>}: ,."1., �J1 fi4, �J.f.
D'cr:lji (pi. bcNJGt): 2r; j}. J2g r"hatíf; 47, lfO.
del Bstado 'con plena e .igui\l c:iud3dan't� y :\dccu..a.·da .rcpresen t3CÍ6n lSait-M.i": 22l;,;2-,2,1. Jag lliaviYt. 47, $�, .
CO todos lo$ Ot*'�nÍSro�S _.Üis�!tU.CJori_eS, j?l!O,V4siÓfltlet-"O J>et'm!lfl.fJn.�es,
é j\�11.min,: 1 )". Jti rl-abi.lrutím: P.f1 ,­t.
©f1·ecernos Ía paz '/ la :1m.istacl 3 todo:s lot _Efs:tado.s: vecin<)$" )' ,a ,vl Bel ha,1t{iJr3tb: 112,, l l}, Jag 'l-lik'llt.'.Úr: 4­7.
Bliittte1 �idí(hj 1 :99.
pueblos, Y. 1� i·11vit:un-os 0.1: cabpet:1r con la nación. judía inJependtént(.' 1a¡jm11 GJ,
¡,l, <•1. ¡,to,), �.1. �o. 11�.
pl\l.a- eJ cornún beneficio de t;do..,, EL Estado de Isr�el tstá di�puesto
fa1utS< {p1. iit1uolm·) ¡ 2J,,
a conrrlbuir con el miximo de rus posibilidades al progre.'<> poolfico }l, !:t. J:1mc�s; ,:r¡ f6, 70, , �
y a la rec(>nJtituoión del 1yledlg Oriente, ExhorFan>Os •L pueblo• judio Jlimi)IÍi ,t\iar �i1bcva�: 181-1;8!.,
<;lcl mundo én�r,o -� que �e una a .nosotros en Ja�. t'3real• n:l:1.�ion-ada.s J11iiiuéá: ,17. 169:-182',
�,71.
con h inmii;ra¡iÓJ1 y 4•••rto11o <.lo! _p�í• y p,r�· qué nos •poye .c.Q. la Dt�ldd (ídisb): 17,t, Jar&-�1:::-,-J�. 6;?�

gran f.ucha P..:1ca el cumplim·icn.to del suttiiO de. �epe.i=iu::ionc.$:- la l'cde.n-


,.,;J (pi. ¡�;dln',¡:
Ej,u; 2lf. j-atifn� t.Ovil 1:}(:.
o·iOn· de l:ú"áCL J�(n1 J 14, 1 tS, ll�� 1,-,<1., 2-l<i, ti6.
El Ai2lt i\,;1.}11.mím) 2)6, 2,,.
Confiandó· en DiosTodcpoderoso fil'fflimOS esta cléCUltac16.n en. e1t,a F.llya1.1 Jbnav.íi 3.f, Jlac:r. 207,
sesión del €onsejo Previsíonal ele! Estado en 1� ciud.;ii dé Te! Aviv, Elul: ,;, 1_6; JQJ. 1os.. 11t�r1,4• Jeyhvú.n: LJ.
tn,1 .víspera de Sóha,lo, f de T;,ar de 570�, H de mayo ..de 1.9,fS. J;re.v t>fñh so, 12, Jaddh: 1 s.
.Etrog_ {pl. ,eiiogUU1)) lfl, tfl, J6J,
1':..
J<>l Himoed: j'l, 1JO,
J.67, J6'8, Jup:I.: t.2a. 2)0,

26'4 265
T.ltADICIONF.S Y COSl'UMBIUlS JUD(°AS
llBCISTRO DE VOCES HEUltlli!S E IDISJ'I

Kadislii 2s11 214, 2lJ; 2,1. 244, Mil&1 22,4. S�emá: nz, 2,J 1, 2:it-J,
K�dísh '(."11<0>m: l,l7., Mi,n.y,4a 1 ·2:z ó; TO.íd: 21, Jo. Jl, -'7, 49, ,4� J.f, ,,•.
Sb�i.ni A�ct: lfO, tJl, IJT, 18.' .99, 10)0 Ha, J-OS, 12J, IJJ,
K.�.dirt: )'g, 'll9J Z­401 2:',fJ. blidu1J, 2Z6. Sheva B�cajot: 228, 229.
Kifhe.t�l: ,.,.
tl.Jior ·l•t Pfaí :. r6a
Kcd-oitiím: 236.
lilitsví (pi. miuvoi.):
ni.
ts, 2-Z:.4, z,zs. Shcv.1rim; 12.J,
Sh'tva.t: IJ, 18:J; 18"4, •rj,, ••i,
��,. i�. tro, 1,1. --i2•. 22J, 22.,.

TrbJ,J (íduhl t 111.


Mior.tyim: fh Shir J-13.lhit"lm: j). Tt:adik; 1(>'1, l'óJ', 166,
s¡jlvá: 2H, �n.
g�" K;,yfu;.cc Lthr;1.thJ11, JOl1 18{� Moheh ii..¡, 1,1, Í6B.
Kt'ri!: t)1 MotJi: Jo. T.i.Wa-c�: 1 ti', ·118,
-SJifVi h._st,t fte�UIUtJ 21.2, T,itflt) ':241,
Kctub:i: 12�. _Mú,-,(; Jt>, !f, 19si. 1 to,
k.Jdu,h: 2J. JO, OJ.
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S1(ó(�n t-0-l, 108¡,
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Sl.u�et � 24-1,
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Kíf1ul'1 14'2: Ntlll, tsr.141, .


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Si.�t.11->.o: 2·1.1,
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K:ótd' M�r.a.Yí: 217,
NoiiJ: JO. SÚ\1ja1 Tori: l01 i·11, JJq� l,Ja';
,si.v�n� 15. 16, �f.
'V.,dui: 2U.
Suc5 (pi,. �coc.): IJi, UJ, lil:2, 16,l� )::am.im No-r;tim: 46. '16T·l 11>,
K,lplcj (id�I,)': l?l, Ómer: f,}. t«:, t('i'�
y..,.mim· -l"o�¡mt 4J, S.J, 1 JO,
Kútud ('idW,) 1 ,2. Ot\�K Sh2�at; }$. <1t 4,-, !14, 1,tst-1611.
Suc.ot¡: '4.S, Yhli'lv: l.j·?:, 2, h
Kv;irtil (f�iH,)t 1¡,+. Sudat Afitsv,�: '224, JY1b'd: IJ1'�
Pf,!j! 1-8, IIJ, ­46,_ 4·(, '4?·82, IJ> 8<1, Yi1Jn li•1.�m:n.1t: Zf�.
Lit;. 016mct� 8-'f, fS•92­, t6, 207, 216, '"2J9. T,1�fÚt Ester! -2t1. Yum Ji1'dlru 1l&1 llJ,
Ljma �-,i: 1 r, I':ur: t9J. TI�l,liot: !1 l·.2lt. Ywn H.tsi��t&n: 11,. •
J..a'*h (idís!f)·i 11L JYurim: 18.9·2LO. T.'ahaci·: 2J2. Yvn, Klpur: l-t, -t�. 101, 1<18. i 1511
r..j 1.<¡jl: i,o, 'f.ajdjirn: 23;2-, .. t�I-J�t, 1.s9.., J"JJ._ :t1Ct2. 2_,.s, tn,.
r.e;: OódJ-: Z6, 21, 1,, 2-, •• tro.lit (_pl. u.fetint): il:Z, 112, 1.fS, 212. 'Yom Tei6\i.; Lf&,
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Y3:m,ovdiis:' {idiib); il'I¡), 1!, 12. 1.f,
t�-j: LJ'-11·. ·16, 77, 7S­o 81.
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'fcrefá'l 2'40, UmJn ¡c:iutf'nu; , 1.
M,1 Nidt�nJ..: 61, Ssodek {idi.ah): 112:.J¡ T�buv&i 11,, 111.
;M;t�� 184, Seba_ot: 1 L4, Um'á,n 11'\ldn fo'riten,u1 96;
Tivrcf J r, '2·1'2. Zemln Sfmh,<:au i J JQ¡
�tJ1it: )l. Séd�,-: .Jti.�66.
�gu�n D1�td: 246�, Sifer T(?r.Í,1 l r.
Tík.Vo lcl Shs\tuo-�: .Ja. Zcmirou n..
Tiafi1 B·cab·: '2JZ, ' 7..e-.r:oat 19.
iu.;$01:! 4)., 117, Scfici} �...
.Miot Jif!lm: .JJ: St('liu., H:illo,cr:· i,.+ •
Tii'hri: !J, 161 1 (J, 118, 1;l2J Jofl, Z6h�rt.; ,98.
·M·.ao� Tiun I.ZJ. L­16¡ 111.. ·Selijot� JOS, tt2.1'11.S; Ui.
l<f7, 149, '212. Zu.11 f,.t.
Ma,;t.hV?n: l'J. Saj:d'!.: l?41 l'JJ,
.Mirot': J?, ,Sbiab3tl JSI, ar, 22; 2), ll:, JG';
M.t1iat Y�: ,4&; ­fl: Sh,d,y: °14l,
u-.. t;á {pl, nu,u.it)1 J4, 11, 60·19, ·Sh8_1aJ' ManOt: 1'94,
lr.tscM: H ! . Shil�imonc:4' (id(t.h)·: 201, �ó2, 2:0).
Me.gvil• (pf, MtguiJot)J r,1, 192, Sn,l6m: 21.
t!>J:. it�. 1,ti_, JSla.
Mcn�,Á# 170, 171, ,)11, 17�; J71, 141,
�48,
Sfu,lum .Af�j.em,: %_9.
Sh;11Clth R�tiiq1 •6...,.
S.h�..-uo1,1 +}• .ff, 471 ;t>. fA, 9J-106,
Mc<uzl: �.<. 110., '}'·
Ml Sh,b,laj: <�. S!i�lothü'n'! 21,j,

2'66
267
ÍNDICE DE LAS MúSlCAS

Lejá BodJ ........ - . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ....


Jad Oadyá -··. ,)I·-···-· ... ····-······ .. ············ 61

················---···················· ÜJ

Halcafo¡ . .................. � ••••• ' •••••• ' •• ' 1 - ...... 160

M:¡oz Tsur .............•...•.. ., • •• · •.. ·• • .. � · 17S


Nlgun de Túh\ Ilcab •... , . . . . . . . . ' ....
:; 2n
Halikvá (Himno nacion;i·l hébreo) . ' . zio
íND ICE

2RÓLOGO ...... ,.,. . ' ..


LÚAJ: ·El ca.1enru¡.rio judfó. l1I a.ños judío, - Lói ....,.., -
L11' �cm,no, - Lps días-, - Br•v• nodcia. histórica . . . . . . 1l

SHA.B.11:-T: El Sába¡lo. Cuarto u.andamiento. - Eo la doc.


trina rellh"<\SO, - EJl lo dortriaa popular. - Sentido
del 4• monilomlento. - Cacictcr I�stivo del •ibado. -
Lumln.ri,f. - L�, ld(l¡i. ­ ''1.i¡il pór/P'. ­ ljendición
de los lújo,. - El Kiifu.ib. � Olicfo ¿i, el �mplq. - Man,
i•tcs ttadk,oniiks. - Cánfifº'· - D1Spcdido del dl,j!d'!•
- Interp,otaci6n de los•sau6olo,. - El s�bo<lo en Israel, r,

EL SÁB'ADO EN LAS LID'RAS JUDIAS.

El sáb•dO',eg·!ut el Tolmud y el Millra,h ...•..• ,.. )7


l,.o,, d� á,ng•lei 4el sábado tLeycoda.) ......••.• , , ,•• n
S;lb•�!> (.cuento popu.l,c) . . . . .,. . "· , • .•• as
E.l 'ilía �ib�do, por ¡. N. Blalik . ... .. .. • . .. .. .. . .. l9
El ,%.Ho, por Méndc!e MoJer Sforim , . . • . .• , 41
El c¡¡stigó •«vero, por Martln Buber . . . . 4'�

LAS PJ;S'J'IVIDADES. $u ,igni'fióa�i6h. - f,'i�,t•s de percg.rl-


najo. - S�ntldo h(stó.n·�o. - 0rig"1 de, Ji ooirumbn, do
hacer <lo,üdon� en el rémplo . , . . . . . . • • . . ...•. , , . iJ

l'ÉSAJ: Pl\�CUA. Fe�• hist6ri.éf. - Fiesta ,!',rITTj•;vml, -:- El


Cordero pascual. - Los izJm01. - "K:aili!r1?1. ­ FirJ:ta
Íl,¡$aroña, - La Magdd¡i, ­ La rnc,i, del !#Jf'e'r, ­ Jll
Sóaer. ­ Himnos y cÓJltte<>i. - J¡td Gifá?•I. ­ l'<t•j en
a.lguri,is comunidades otil"nt:zlcs. - PlsnJ enrl'e los mil·
rranos . . . . . . , . . . . . , .. , . . . �· , 49

27'1
T­JiADIC(ONES Y CGSTUMB)WS JUDfAS t u » re e

JANUC,$ J!,N LAS LETRAS JÜDM.S. r�Ugi�"'·. - BrivUct;,os del li••· Mit.wii. ­ Antcced�nt<, 22f
h.st6r1c0§ . ·- .. , .... , ...
El mibeyo de fa,mcó, por Sh. Shalo:m
1 ••••••••• , ••••••••••••••
119
,Oasn.miento religio&o. Uniones, pr@ibid,s. - (.en:h1oni.1-
El cántaro de acei�e, por Lcvin Kipnis no
.rcliglo).t·, - Sentid.o deJa!l,Siete bcndicioncr, - Vn'tor sim-
bólico de ciertas pfá.ttica, . - ...:. . H• •••••• , • '" ••••••• 2'27
JAMISH.A ASAR BJSHEVAT: llS de Shevat. Jliest.a:. acl �rbol. /wel,(J: 'Reglas de luto. - Ritos Jl'.lritu9ri0& - Se­
.El diezme. - En_ Israel . • • .. .. . .. • • . . . . . .. ••. . . . 183 pelio: - "'K4ílíth''. -1:,i Shiv¡f: -Alio de duelo. - A.;¡.
'\ler'sario de I� muerte. - "i'z.. ,r'·', - Origéa de laS-or.ici·o-
JAM1SHA ASAR JJJSHH.VAT BN LJIS LBTRAS ]IJD1AS. nC?S:l rccotda,toÓ¡as •........• , , •. , .........• - .. ·2H
El trab•i� ·de lavman0$, del Mídra,b . . . . . . . . . • . . . . • 11!7
En -el valle del Jordán, ¡,or J, Manoaj • . . . . . l·SS PRESCRJl'CT.OJ'lliS ALTh.i[ENTAl\.fA$. - Ley.-. dletétícas
(uutl:imept¡ilé·s.. - Regla:s·pa�a e1 siérlficio. -Ptnl1.íbi�ic)n
(le comer .s._l--ngrc. - Otra 11eStricc1ón ... , .... , . , ..•.. 2l9
PURR,f. Fundamento ltlsrórico. La 't,f,!¡¡11ilih ­ Prop<'.,slco
-dc la Megui/11. ­ Celcbracién religioso. - Lo,. �olios ilus-
trados de.la MeguJ/á. -.S/mJ,¡/ Ma,wt. ­L• cena de P-«.rrm. S1MJ3@L'F/S [!!.Dios.
Representaciones de J!,uri,nw­ M:�,Sca,radas. - .Los P41rh1J.s life.m¡zá: $1mbólo del pone • . . • . . . . . . . . . . . . .. • . . • • 24)
focales. - Aál{ityaf!a en Tel-,_Aylv ...•..•...... , .. Talit:: Mt11JW r1tual , , . . . . . . . . . . . . • ,, .. Z44
T•fif,;,, Filacterias .. 24'5
PUJUM EN LAS rtm':RAS JUD.1AS. M,Ji:_,1it, Da·­Pid: Escudo de -!)�vid . . , , , , .. , . 24¡,
ldé11«r1t: ,(}�toOelahr:o de sk:tt br..::tzo.s . • . 247
El banquete de P.mlm,, por Sh6len1 Al�ij.em . 199
1;.�- n�,.nja inmorja], por Zilmou_ Slmeur . . . . . . . . . . 101
NUE•V:OS A-NIVERSAR!OS,: !{ECHAS- ClVILE$,
'I'MNlOJ: Día� do a.yuno. J,lcrlodo � ¡luelo, -..? de Ab.
­ Nig11.i, d( TisjJa Delb. ­ Oficio del 9 de Ab­ 211 Ola !lé H<>r±I • • . . • . • . . . . • , .. M/1
f)ia de h Declaración lfalfour . . ..•..• , , , 25)
:Ola de Tr,wupcl<lor , ..•.... , . 255
l llt:i de Ja Unlver:s.idad Hebree - .....•• _ . 2f6
Kótel M_áarlNli, del Midrosh ..••..• , • , , . 217 Ofa._ de "Bia1ik. . , , , .. , ..•. , . . . . . .. , .. 2J7
}"rente :il milro. s}-J;:t3·do, por D. Fischmnn , . • • 218 L�· revuelto dét ¡iheno de V.�-.ovi� . . . •• • . . ..•.•... Zf.9
La gran Siónido, por ·YehudA Holcvl • . • . . . .. 220 Y<>q¡ }­'f,lat.fmilt1t. l)f• di la Iñd�pend�ni:fa ,le Jfüél uo

CEREMONlAS PlThlDAMENTAf.ES EN LA VIDA Jl\'DJ· Registro Je voces hebreas • .jfüs}i, • • • • • • • . • • 265


VIDUAL,
índice eje I�¡ múslcas .. . .. . . . . . . . . . . 269
Bel'i¡ �1í/á: Circuncisión • . . .. .. .. .. . . .. • . 22}
Bar M,twá: r.fuyo!'{¡t <te edad religiosa. - Ceremonia

27>

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