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Vacunas

Se entiende por vacuna cualquier preparación destinada a generar


inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de
anticuerpos. Puede tratarse, por ejemplo, de una suspensión de
microorganismos muertos o atenuados, o de productos o derivados
de microorganismos. El método más habitual para administrar las
vacunas es la inyección, aunque algunas se administran con un
vaporizador nasal u oral.

Esquema de vacunación recomendado para en niños en


Guatemala1
La vacunación se considera como una intervención de gran impacto
en la salud de la población, especialmente en los niños, por lo que
se debe dar especial importancia al hecho de que todos los
menores de 4 años, lleven en forma sistemática el esquema y
calendario de vacunación según su edad.
El Ministerio de Salud Publica y Asistencia Social ha definido para
niños de 0-4 años, el siguiente esquema básico de vacunación:
Edad Vacuna

 BCG
Al nacer
 Hepatitis B

 1a. Dosis de OPV y


2 meses Pentavalente
 Rotavirus 1

 2a. Dosis de OPV y


4 meses Pentavalente
 Rotavirus 2

 3a. Dosis de OPV y


6 meses
Pentavalente

12 meses SPR

18 meses 1er. Refuerzo de OPV y DPT

4 años 2o. Refuerzo de OPV y DPT

Las vacunas que se incluyen en el esquema básico de vacunación


protegen contra las enfermedades siguientes:
BCG: Tuberculosis (meningitis e infección diseminada en varios
órganos y tejidos)
Hepatitis B: Hepatitis
OPV: Poliomielitis
Pentavalente: Difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis B, haemophilus
influenzae tipo b;
Rotavirus: Diarreas en niños menores de 5 años
SPR (triple viral): Sarampión, parotiditis y rubéola.
DPT:Difteria, el tétanos y la tos ferina.

Vacunas para adolescentes y adultos jóvenes

Muchos padres tienden a pensar que las vacunas son algo que
necesitan los bebés y los niños pequeños pero que no son tan
importantes posteriormente en la vida. De hecho, los adolescentes
y adultos jóvenes a menudo contraen una serie de enfermedades
que se pueden prevenir con las vacunas, entre las que se incluyen
pertussis o tos ferina, sarampión y meningitis. Los adolescentes
también necesitan protección contra las enfermedades infecciosas.

Los adolescentes deben continuar viendo a sus pediatras o a otros


médicos de forma periódica. Todos los adolescentes (o sus padres)
deberían mantener un registro actualizado de sus vacunas. Muchos
necesitarán más vacunas en la adolescencia, especialmente, si han
retrasado alguna de las demás vacunas.
Estas son algunas directrices en cuanto a vacunas específicas para
adolescentes, según lo establece la American Academy of Pediatrics
(AAP) y otras organizaciones médicas.

Tétano-difteria-tos ferina acelular (Tdap) o dosis de refuerzo de


tétano-difteria (Td): La vacuna Tdap debe administrarse a niños con
edades entre 11 y 12 años. Puede administrarse entre los 13 a 18
años de edad en caso de no haberse recibido a una edad más
temprana. Las adolescentes embarazadas que no hayan recibido
antes su vacuna Tdap deberían recibir una dosis de Tdap durante la
segunda mitad de su embarazo. La Tdap puede administrarse sin
importar el tiempo desde que se recibió una vacuna anterior que
haya contenido Td. El refuerzo de Td se usa en personas que no
deberían recibir la vacuna contra la tos ferina. Se recomiendan
dosis de refuerzo de Td cada 10 años para adultos.

Meningococo: La vacuna conjugada contra el meningococo se


recomienda para niños entre las edades de 11 a 12 años, con una
dosis de refuerzo administrada a la edad de 16 años. Los
adolescentes pueden también ser vacunado con una dosis de la
vacuna antimeningocócica del serogrupo B (2 o 3 dosis
dependiendo de la marca), preferiblemente de los 16-18 años de
edad. Cualquier adolescente mayor que nunca ha recibido la
vacuna debe vacunarse lo más pronto posible.

Virus del papiloma humano (VPH): La vacuna contra el VPH se


recomienda para niños entre 11 y 12 años de edad para protegerlos
antes de exponerse al virus. La vacuna contra el VPH se aplica en
una serie de dos dosis antes de cumplir los 15 años. Tanto los niños
como las niñas deben recibir 2 dosis de la vacuna para prevenir
enfermedades asociadas con el VPH. Los adolescentes mayores de
13 años que no recibieron la vacuna o que no completaron las dosis
cuando eran más jóvenes, deben completar la serie. Los
adolescentes mayores de 15 años que hasta ahora van a comenzar
con la serie, deben recibir 3 dosis, así como los adultos jóvenes para
tener la protección total.

Influenza (gripe): Todos los adolescentes (y cualquier persona


mayor de 6 meses de edad) deben recibir anualmente la vacuna
contra la influenza (gripe) tan pronto como esté disponible en la
comunidad.

Hepatitis B: La mayoría de personas que tienen una infección por


hepatitis B adquiere el virus en la adolescencia o adultez. Si a los
adolescentes no se les ha inmunizado anteriormente con la vacuna
de la hepatitis B de 3 dosis, debe hacerlo. Los adolescentes
mayores de 18 años que tienen un riesgo mayor de contraer la
infección por hepatitis B (quizá porque son sexualmente activos,
viven en la misma casa que una persona infectada con hepatitis B o
estuvieron expuestos en el trabajo) son candidatos para vacunarse.

Sarampión-paperas-rubéola (MMR): Verifique sus registros de


vacunación de su adolescente para comprobar que su hijo haya
recibido las 2 dosis de la vacuna MMR. De no ser así, debe recibir la
segunda dosis de esta vacuna combinada.
Varicela: La vacuna contra la varicela debe administrarse a las
adolescentes que nunca han tenido varicela y que jamás han
recibido esta vacuna. Si una adolescente tiene 13 años de edad o
más, serán necesarias 2 dosis que se administren con un mes de
diferencia.
Neumococo: La vacuna antineumocócica conjugada debe
administrárseles a los adolescentes que tienen una condición que
les causa más probabilidad de adquirir la enfermedad neumocócica
y los problemas que se le asocian.
Hepatitis A: La vacuna contra la infección de la hepatitis A es
apropiada para los adolescentes que pertenecen a varias
categorías, incluidos los que viven en una comunidad con un alto
índice de infecciones por hepatitis A o están planeando viajar a o
asistir una universidad en un país o estado que presenta un alto
índice de infecciones por hepatitis A.

Vacunas para adulto


La diversidad de vacunas aplicables en la edad adulta puede prevenir
distintos padecimientos. De acuerdo con el Esquema de Vacunación
que establece la Secretaría de Salud en México, las vacunas para
adultos son:

Tétanos, difteria y tos ferina. El tétanos causa tensión y rigidez


dolorosas en los músculos, en general, en todo el cuerpo, y la difteria
puede ocasionar problemas para respirar, parálisis e insuficiencia
cardiaca. Se recomienda aplicar a partir de los 15 años de edad, y
repetir la dosis cada 10 años. Igualmente, conviene aplicarla a
mujeres embarazadas de la semana 20 a 32 de gestación.
Sarampión y rubéola. Se cree que si una persona tiene sarampión,
90% de las personas que están en contacto con ella se contagiará,
pues los virus se propagan por el aire, a menos que estén protegidos
contra éstos. Debe administrarse en jóvenes mayores de 18 años.
Hepatitis (A y B). Se recomienda aplicar a partir de los 18 años de
edad. La vacuna contra la hepatitis A se recomienda una vez en la
vida a personas que no la han padecido, mientras que la del virus de
la hepatitis B se recomienda sobre todo a personas sometidas a
hemodiálisis, trabajadores de la salud, viajeros, y en caso de
adicciones a drogas o promiscuidad sexual.
Virus del papiloma humano. La vacuna contra la infección por VPH
debe administrarse a niñas en 5º grado de primaria o de 11 años de
edad no escolarizadas. Sin embargo, quien está fuera de ese grupo
poblacional también puede recibir la inmunización si no ha estado
expuesto al microorganismo (no ha tenido relaciones sexuales).
Varicela. La inmunización contra esta enfermedad en la que la
persona presenta ampollas extremadamente pruriginosas en todo el
cuerpo, generalmente se aplica a mayores de 19 años y a personas
expuestas al virus, como los trabajadores de la salud.
Antineumocócica. La enfermedad del neumococo incluye variedad
de infecciones causadas por la bacteria estreptococo (meningitis y
pulmonía, por ejemplo), y puede prevenirse con esta vacuna
recomendable para toda la población de 65 años y pacientes de
riesgo (que padezcan enfermedades crónicas como diabetes,
insuficiencia renal o algún tipo de inmunodeficiencia, como el
VIH/sida).
Influenza. La aplicación de esta vacuna debe ser anual y se
recomienda en adultos desde 18 a 59 años, aunque es especialmente
útil en mayores de 60 (su sistema de defensas es más débil). A
diferencia de la mayoría de las vacunas que contienen los
microorganismos (cepas) más comunes y rara vez se modifican, la
formulación de la que protege contra la influenza cambia cada año
(se eligen los virus con mayores posibilidades de circular en la
siguiente temporada), de ahí que anualmente se recomiende recibir
nueva dosis.

¿Qué vacunas se recomiendan antes del embarazo?


Conviene tener al día todas las vacunas de rutina para adultos antes
de quedar embarazada. Se recomiendan estas vacunas antes del
embarazo:

Vacuna contra la influenza. Vacúnese contra la influenza una vez por


año antes de la temporada de la influenza (octubre a mayo). Hay
muchos tipos de virus de la influenza y siempre están cambiando.
Cada año se elabora una nueva vacuna contra la influenza para
proteger contra tres o cuatro virus que con mayor probabilidad
causarán enfermedad durante la próxima temporada de la influenza.
La vacuna inyectable contiene los virus de la influenza muertos, y es
segura recibirla antes o durante el embarazo. Si se contagia la
influenza durante el embarazo, corre más riesgo que otros adultos
de sufrir complicaciones graves, como neumonía, por eso es mejor
vacunarse antes de quedar embarazada.
HPV (virus del papiloma humano). Esta vacuna protege contra la
infección que causa verrugas genitales. También puede dar lugar al
cáncer del cuello uterino. Los CDC recomiendan que las mujeres
hasta los 26 años de edad se den la vacuna contra el HPV.
MMR (sarampión, paperas y rubéola). Esta vacuna protege contra el
sarampión, las paperas y la rubéola (también llamada sarampión
alemán). El sarampión es una enfermedad que se contagia
fácilmente y puede causar sarpullido, tos y fiebre. Puede ser
perjudicial durante el embarazo y causar el aborto espontáneo. El
aborto espontáneo sucede cuando el bebé muere en el útero antes
de las 20 semanas de embarazo. Las paperas es una enfermedad que
se contagia fácilmente y puede causar fiebre, dolor de cabeza e
hinchazón de glándulas. La rubéola es una infección que puede
causar síntomas similares a los de la influenza leve, y un sarpullido
en la piel. Puede ocasionar problemas graves durante el embarazo,
como aborto espontáneo, nacimiento sin vida, nacimiento
prematuro o el síndrome congénito de rubéola (CRS). La muerte fetal
(o nacimiento sin vida) sucede cuando el bebé muere en el útero
después de las 20 semanas de embarazo. El nacimiento prematuro
sucede antes de las 37 semanas de embarazo. El síndrome CRS
puede causar que el bebé nazca con uno o más defectos de
nacimiento, como defectos del corazón, problemas de la vista y
problemas de audición.
Varicela. Esta vacuna protege contra la varicela, una infección que se
contagia fácilmente y causa un sarpullido en la piel con picazón y
fiebre. Durante el embarazo, puede ser peligrosa para el bebé y
causarle defectos de nacimiento. Si está pensando en quedar
embarazada y no tuvo varicela o no se vacunó, avise a su profesional
de la salud.
Si está planeando un embarazo, hágase un chequeo
preconcepcional. Es un chequeo médico que se le hace antes del
embarazo. En su chequeo, pregunte al profesional de la salud si
necesita vacunas o refuerzos. Si tiene una copia de su registro de
vacunación, tráigalo a su chequeo. Si no tiene una copia, su
profesional puede hacerle un análisis de sangre sencillo para
averiguar qué vacunas necesita. Si necesita vacunas, espere 1 mes
después de dárselas antes de intentar quedar embarazada.

Vacunas para embarazadas


¿Qué vacunas se recomiendan durante el embarazo?
Los CDC recomiendan dos vacunas durante el embarazo:

1. Vacuna inyectable contra la influenza si no se vacunó antes del


embarazo.
2. La vacuna Tdap entre las semanas 27 y 36 de embarazo. Esta
vacuna protege contra la tos ferina (también llamada tos convulsiva).
La tos ferina se contagia fácilmente y es peligrosa para el bebé.

Si entra en contacto con ciertas enfermedades, si corre mayor riesgo


de infección o si va a viajar fuera de los Estados Unidos, su
profesional podrá recomendarle otras vacunas durante el embarazo.
Estas incluyen:

Ántrax (carbunco)
Encefalitis japonesa
Polio
Rabia
Vaccinia (viruela)
Fiebre amarilla
¿Qué vacunas no se recomiendan durante el embarazo?
No es seguro darse estas vacunas durante el embarazo:

BCG (tuberculosis)
Infección meningocócica
MMR
Fiebre tifoidea
Varicela
Espere al menos 1 mes después de darse estas vacunas antes de
intentar quedar embarazada.

¿Qué vacunas se recomiendan después del embarazo?


Si no se ha puesto al día con las vacunas antes o durante el
embarazo, hágalo después de que haya nacido su bebé. Esto puede
ayudar a protegerla contra enfermedades en embarazos futuros.

Si no recibió la vacuna Tdap durante el embarazo, puede recibirla


inmediatamente después de dar a luz. Vacúnese con la Tdap al poco
tiempo del parto para evitar contraer tos ferina y contagiársela a su
bebé. Debe vacunarse a su bebé con su primera vacuna contra la tos
ferina a los 2 meses de edad.
Hasta que le den a su bebé la primera inyección contra la tos ferina,
la mejor manera de protegerlo es que usted se vacune y mantenerlo
alejado de personas que puedan tener la enfermedad. Si las
personas que cuidan a su bebé, los amigos íntimos y los familiares
que pasan tiempo con su bebé no están al día con sus vacunaciones,
deben recibir la vacuna Tdap al menos 2 semanas antes de conocer
a su bebé. Es posible que los bebés no queden totalmente protegidos
hasta haber recibido tres dosis de la vacuna Tdap.

Recibir otras vacunas al poco tiempo del parto puede ayudar a evitar
que su bebé se contagie otras infecciones también. Para la mayoría
de los bebés, el programa normal de vacunación no comienza hasta
los 2 meses de edad. Cuando usted se vacuna, puede evitar
enfermarse y contagiarle la enfermedad a su bebé.

Si está dando pecho, no hay riesgo de recibir las vacunas de rutina


para adultos. Si tiene preguntas, consulte a su profesional de la
salud.

Vacunas recomendadas en la tercera edad


Mujer de la tercera edad sin vacunar
La vacuna de la gripe es una de las más necesarias para las personas
mayores por su gran incidencia en este sector de la población.

Vacunas en la tercera edad, por qué son necesarias


Vacunas recomendadas en la tercera edad
Las principales vacunas que recomiendan los expertos de la SEGG
para los mayores de 60 años y, en general, para la población adulta
considerada grupos de riesgo, como es el caso de las personas
inmunodeprimidas o que padecen enfermedades crónicas
(trastornos cardiovasculares o pulmonares, neuropatías, afecciones
hepáticas, renales o sanguíneas), así como los profesionales
sanitarios o cuidadores de enfermos, son:

Vacuna contra la gripe. La prevención frente a la gripe es


fundamental en este sector de la población, porque contribuye a
evitar la aparición de otras patologías asociadas como neumonía,
bronquitis, sinusitis…, que pueden comprometer seriamente la salud
del paciente. Además, varios estudios epidemiológicos sugieren una
relación inversa entre la vacunación contra la gripe y el riesgo de
sufrir un episodio cardiovascular.

Las vacunas contra la gripe y el neumococo reducen más de un 30%


la hospitalización de personas mayores, y un 50% la mortalidad
causada por estos virus y las complicaciones asociadas

Vacuna contra el neumococo. El neumococo provoca patologías


como meningitis, neumonía, sepsis, sinusitis o bacteriemia, y la tasa
de mortalidad en el caso de los pacientes de edad avanzada está
entre un 20 y un 40%. Se estima que la mortalidad por enfermedad
neumocócica en adultos es siete veces mayor que en el caso de los
niños, lo que se atribuye a una mayor presencia de patologías previas
que empeoran el pronóstico de la enfermedad. Las actuales vacunas
antineumocócicas son capaces de prevenir la neumonía invasiva un
60-70% en adultos y mayores, disminuyendo significativamente los
ingresos hospitalarios y la mortalidad.

Vacuna contra el herpes zóster. La SEGG la ha incluido en su último


documento en el que recoge las recomendaciones de vacunación
para adultos y mayores, y espera que ya esté disponible en la
temporada 2014-2015. El virus de la varicela permanece latente en
el organismo, y cuando disminuye la capacidad del sistema inmune
se reactiva, provocando su característica culebrilla. En los pacientes
inmunodeprimidos la infección se puede extender a diversos
órganos, lo que se conoce como zóster diseminado, una patología
grave que incluso puede causar la muerte del afectado por
neumonitis, hepatitis o encefalitis, tal como explica el Dr. Luis
Salleras, miembro del Grupo de Vacunas de la SEGG. En cualquier
caso, el herpes zóster causa mucho dolor y puede llegar a volverse
crónico, deteriorando seriamente la calidad de vida del paciente, de
ahí la importancia de esta vacuna.

Vacuna contra el tétanos. La SEGG advierte que la mayoría de las


personas mayores no están protegidas frente al tétanos, y
recomienda que se vacunen para prevenir esta enfermedad, sobre
todo si tienen heridas.
Características de las vacunas
Una vacuna es un producto biológico que se administra con la
finalidad de estimular el sistema inmunológico para inducir defensas
específicas frente a una enfermedad. Las vacunas protegen
eficazmente al individuo frente a importantes enfermedades
infecciosas, pero además extienden su beneficio al conjunto de la
comunidad, al romper la cadena de transmisión de muchas
enfermedades. Por todo ello, las vacunas son una de las
intervenciones más exitosas dentro de los programas de Salud
Pública. Generalmente las vacunas se administran a población sana,
sobre todo en el caso de los calendarios de vacunación infantiles.
Esto hace que sea imprescindible garantizar al máximo la eficacia y,
sobre todo, la seguridad de las vacunas que se recomiendan en los
mismos.
Importancia de las vacunas para la salud individual y colectiva
La aportación de las vacunaciones a la mejora de la salud y de la
calidad de vida de la población es innegable. Desde el comienzo de
su aplicación se han salvado millones de vidas, se han controlado
muchas enfermedades infecciosas e incluso se ha conseguido
erradicar una de las enfermedades epidémicas con mayor índice de
mortalidad en el pasado: la viruela. Cuando se inició el programa
para la erradicación de la viruela, la enfermedad aún amenazaba al
60% de la población mundial y mataba a una de cada cuatro víctimas.
El último caso de viruela informado en el mundo se remonta a 1977,
en Somalia. El 8 de mayo de 1980, la OMS declaró que la viruela se
había erradicado definitivamente. Se han cumplido ya 30 años desde
esa magnífica noticia y otros proyectos con objetivos similares están
en marcha. La erradicación de la poliomielitis está ya a nuestro
alcance: desde el lanzamiento de la Iniciativa de Erradicación
Mundial de la Poliomielitis en 1988 por la OMS y otros organismos,
el número de casos ha disminuido casi hasta desaparecer y varios
millones de personas se han librado de una parálisis, aunque aun
existen zonas endémicas en algunos países como Tajikistan, Sudan o
Nigeria. La erradicación del sarampión o la eliminación del tétanos
materno y neonatal en países de alto riesgo son otros de los grandes
retos.
Beneficios de las vacunas
Como estrategia sanitaria, la vacunación es, sin duda, la mejor
inversión en salud pública. Implica no sólo un beneficio para la salud
del propio individuo sino que favorece también a toda la comunidad.
Y aquí radica el gran beneficio de las inmunizaciones. Debemos
vacunarnos, pues, por dos motivos: el primero, para protegernos a
nosotros mismos (las enfermedades infecciosas siguen presentes y
cualquiera que no esté protegido se puede infectar). La segunda
razón es para proteger a las personas de nuestro entorno. Una
pequeña proporción de personas no responde a las vacunas
(ninguna vacuna es efectiva al 100%), otras no pueden ser
vacunadas, por ejemplo, por presentar alergia a alguno de los
componentes de la vacuna. De esta manera, las personas no
vacunadas se protegen porque en esa población mayoritariamente
vacunada hay menos individuos capaces de contagiar (es lo que se
conoce como “efecto rebaño”).
Futuro de las vacunas
Aun se requiere de forma imperiosa actuar contra muchas
enfermedades. Cada año, millones de personas mueren en todo el
mundo como consecuencia de paludismo, tuberculosis, SIDA,
infecciones respiratorias o gastrointestinales. La OMS estima que
millones de niños menores de cinco años mueren anualmente por
enfermedades prevenibles con las vacunas existentes en los países
desarrollados.
En unos casos, será necesario desarrollar vacunas hasta ahora
inexistentes; en otros, mejorar la seguridad y la eficacia de las que
ya se disponen en la actualidad, disminuyendo su costo y
haciéndolas mas asequibles para los países en desarrollo. En este
nuevo siglo podemos esperar más y mejores beneficios de las
vacunas, consecuencia de nuevas investigaciones. Vacunas contra
enfermedades emergentes o tan arraigadas como el cáncer, la
enfermedad de Alzheimer o la caries dental.
Sin duda vacunar sigue siendo no sólo el reto sino la esperanza de la
humanidad en materia de salud. Vacunas más baratas, más seguras,
y más fáciles de administrar contribuirán a que la inmunización
global sea una realidad.
En la actualidad cómo se encuentra en nuestro entorno (el tema
asignado)

En la actualidad cómo se encuentra en nuestro entorno (el


tema
Vacunación contra la influenza AH1N1
Guatemala recibirá de la Organización Mundial de la Salud (OMS) un
lote de 1,368,600 dosis de la vacuna contra la Influenza AH1N1.
Según el Plan aprobado, las vacunas serán distribuidas y
administradas por el Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) del
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, y serán aplicadas al
personal sanitario para disminuir las posibilidades de transmisión de
influenza, y a las mujeres embarazadas.
1. ¿Quién fabrica la vacuna y cuál es el proceso de fabricación?

La vacuna que se utiliza en Guatemala, es la vacuna Panenza del


Laboratorio Sanofi Pasteur. Es una vacuna viral inactivada, sin
adyuvante, que sigue el mismo proceso de fabricación que la vacuna
contra la gripe estacional.

2. ¿Cuál es la fórmula de la vacuna y qué ataca?


Es una vacuna contra el virus de la influenza A(H1N1), sin adyuvante,
formulada con 15 microgramos de hemaglutinina (HA) de un virus
gripal emparentado con la cepa A/California/07/2009 (H1N1)

3. ¿Dónde se desarrolla el virus de la enfermedad dentro del


organismo?

Los virus de la gripe se fijan mediante hemaglutininas a los azúcares


de ácido siálico de la membrana celular de las células epiteliales
mucosas de las fosas nasales, garganta y pulmones (más en
nasofaringe y tráquea, pues la afectación bronquiolar y alveolar se
da sólo en los casos graves)

4. ¿Cuánto tiempo dura en incubación el virus para manifestarse?


En promedio de 5 a 7 días y los síntomas aparecen casi de inmediato.

5. ¿Qué medicamentos se administran al momento de presentarse


la enfermedad o los síntomas?

Medicamentos para controlar la fiebre y medicamentos antivirales


como el Oseltamivir o el Zanamivir. Según la gravedad, el uso de
otras medidas terapéuticas debe ser evaluado por profesionales de
la salud.
6. ¿Por cuanto tiempo pueden ser contagiosas las personas con
gripe?

En los estudios realizados sobre la influenza o gripe estacional se ha


indicado que las personas pueden ser contagiosas desde un día antes
de empezar a manifestar los síntomas hasta 7 días después de
enfermarse.

7. ¿Cuál es la función de la vacuna?

Proveer de defensas al organismo para evitar la infección y la


propagación de los virus de la enfermedad.
8. ¿Qué no se debe hacer después de administrarse la vacuna?

No hay ninguna recomendación especial.

9. ¿Cuál es el costo que representa la inversión en la compra de


vacunas para Guatemala?

La vacuna que se esta utilizando actualmente es una vacuna donada


a través de la OMS. Esta donación llega a 10 países de la región de
las Américas.

10. ¿A quienes se les va a administrar en el país?

Trabajadores de salud en contacto con pacientes, embarazadas,


población mayor de seis meses con enfermedades crónicas, personal
de servicios esenciales como maestros, cuerpos de seguridad,
medios de comunicación y otros. Estos grupos mayormente en
riesgo han sido priorizados en el plan del Ministerio de Salud y
desarrollado según las normativas de la Organización Mundial de la
Salud (OMS).

11. ¿Hay riesgos en las embarazadas y niños?

Si. Una embarazada, un niño o niña están en mayor riesgo cuando


sufren complicaciones de la enfermedad.

12. ¿Qué reacciones da la vacuna?

Las reacciones más frecuentes a las vacunas, siguiendo a la


inmunización por influenza son similares a aquellas observadas
posteriormente a las otras inmunizaciones en la infancia (tales como
dolor en el sitio de inyección, o fiebre).

13. ¿Qué hacer para tratar esas reacciones?


El personal de salud o vacunador puede indica los métodos más
apropiados para aliviar los síntomas. Si hay preocupación acerca de
la seguridad del niño por una reacción, se puede consultar al médico
lo antes posible. Por favor notar que el niño puede sufrir de una
condición no relacionada con la inmunización, que
coincidentemente se desarrolló al mismo tiempo de la vacunación.

14. ¿Cuándo se aplicará la vacuna a otros sectores de la población?

El Ministerio de Salud esta implementando la vacunación, y ha


priorizado los grupos de población con mayor riesgo de enfermar,
transmitir o morir por la enfermedad. En la primera fase se vacuna a
los funcionarios de salud que tengan contacto con pacientes, las
embarazadas; posteriormente se continuará con la vacunación a los
enfermos crónicos y trabajadores de servicios esenciales.

15. ¿Qué es lo fundamental de la administración de la vacuna?

Las vacunas contra influenza pandémica son una de las más efectivas
maneras de proteger a las personas de contraer la enfermedad
durantes las epidemias de influenza y pandemias. La influenza
pandémica es un nuevo virus y virtualmente todos somos
susceptibles a la infección con éste virus. Estas vacunas brindan
inmunidad contra la nueva influenza y ayudan a asegurar la salud
pública a medida que la pandemia evoluciona

Nota Informativa Vacunas contra el Rotavirus


Acerca del Rotavirus

La infección por rotavirus es la causa más importante de diarrea en


niños menores de cinco años en todos los países del mundo. Es
responsable de alrededor de 600 mil muertes anuales y
aproximadamente 40% de las hospitalizaciones por diarrea en
menores de 5 años de edad.

De acuerdo a los datos disponibles, el rotavirus causa


aproximadamente 75.000 hospitalizaciones y cerca de 15.000
muertes anuales en la Región de las Américas.

En 2002, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros


para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU.
desarrollaron un protocolo genérico para la vigilancia estandarizada
del rotavirus, el cual está enfocado a la vigilancia centinela de la
diarrea severa que requiere hospitalización entre los niños menores
de 5 años de edad. Este protocolo ha sido implementado en 13
países de la región de las Américas, incluyendo Guatemala.
La vigilancia centinela del rotavirus genera información sobre las
cepas de rotavirus circulantes. Estos datos permitirán posterior a la
introducción de la vacuna (vigilancia post- mercadeo), evaluar la
eficacia de ésta y determinar cambios en la composición de las
actuales o futuras vacunas contra el rotavirus.

Acerca de la vacuna contra el Rotavirus

La OMS recomendó en el año 2007 la inclusión de la vacunación


contra el rotavirus en los esquemas nacionales de vacunación de los
países en donde los datos de eficacia mostraban que se obtendría un
impacto importante en salud pública, esto incluía a los países de las
Américas y Europa.

Esta recomendación fue rápidamente adaptada por los países de la


región de las Américas, y es la primera vez que una nueva vacuna es
introducida en países en desarrollo al mismo tiempo que en países
desarrollados.

Existen dos vacunas contra el rotavirus disponibles en el mercado


que están precalificadas por la OMS: Rotarix (monovalente)
producida por GlaxoSmithKline Biologicals, Rixensart, Bélgica; y
RotaTeq (Pentavalente) producida por Merck & Co. Inc., de West
Point, PA, EE.UU.

Ambas vacunas contra el rotavirus se consideran igualmente seguras


y eficaces, pero difieren en la composición antigénica y el número de
dosis requeridas. En general, proporcionan aproximadamente 90-
100% de protección contra la gastroenteritis grave por rotavirus y de
74 a 85% de protección contra la diarrea por rotavirus de cualquier
gravedad.

La efectividad de la vacuna depende que genotipos que circulan en


cada país. Debe resaltarse que los estudios de eficacia de ambas
vacunas, no son comparables pues se utilizaron diferentes métodos
para evaluar el grado de severidad de la diarrea.

Los estudios de efectividad realizados en países de la región han


evidenciado lo siguiente:
El Salvador (2007-2009): eficacia de la vacuna monovalente contra
las formas graves de diarrea que requieren hospitalización fue del 76
por ciento.

Nicaragua (2007-2008): eficacia de la vacuna pentavalente contra la


admisión de la enfermedad por rotavirus que requiere tratamiento
con hidratación intravenosa fue del 46%, contra la diarrea grave por
rotavirus fue de 58%, y contra la diarrea por rotavirus severa, el 77
por ciento.

El Fondo Rotatorio oferta a los países ambas vacunas. Los precios de


estas vacunas ante el Fondo Rotatorio fueron establecidos por los
fabricantes buscando ser competitivos con respecto al costo por
niño con esquema completo, siendo estos los siguientes:
Rotavirus monovalente (Rotarix):
- Precio por dosis: US$ 7.00 – Q. 54.60
- Costo por niño con esquema completo: US$ 14 – Q. 109.2
Rotavirus pentavalente (Rotateq):
- Precio por dosis: US$ 5.25 – Q. 39.37
- Costo por niño con esquema completo: US$ 15.75 – Q. 122.85

A los precios ofertados por Fondo Rotatorio, ambas vacunas son


costo-ahorrativas en Guatemala.

Actualmente, todos los países de la región (incluida Guatemala)


utilizan la vacuna monovalente (Rotarix), con excepción de Guyana y
Nicaragua que utilizan la vacuna pentavalente (Rotateq).

Si un niño comenzó utilizando un tipo de vacuna, no es


recomendable intercambiar a otro tipo de vacuna, es necesario
garantizar que el esquema de vacunación de cada niño sea
completado con el mismo tipo de vacuna.

Por otro lado, estudios realizados en Australia sugieren que el uso


simultáneo de ambas vacunas podría ocasionar diferentes presiones
sobre las cepas salvajes de rotavirus y promueva la aparición de
cepas raras/nuevas o con cambios genéticos, lo cual afectaría la
eficacia de estas vacunas a largo plazo.
Es necesario fortalecer las coberturas de vacunación, así como, la
vigilancia epidemiológica de los casos de rotavirus; con el fin de
identificar oportunamente cambios en los serotipos circulantes,
información que será clave para el desarrollo de nuevas vacunas o
nuevas composiciones.

Además de la vacunación, no debe olvidarse la necesidad de


promover medidas higiénicas en general: lavado de manos, higiene
de alimentos, ingesta de agua potable.

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