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 cú, Pekín, Singapur, Amsterdam, Viena, Ate-

nas, Londres, París, Venecia, Kyoto, Berlín,


Preserving the World’s Great Cities México, Charleston y Jerusalem. Casi todas
Anthony Max Tung las ciudades seleccionadas comprobaron los
alarmantes datos sobre la precaria preserva-
Nueva York, Three Rivers Press, 2001 (1a. ed. en tela ción del patrimonio de la humanidad: a lo
Nueva York, Clarkson & Potter, 2001) largo del siglo xx, guerras, modernizaciones y
una creciente contaminación ambiental han
causado la destrucción de un cincuenta por
por ciento de los objetos arquitectónicos y urba-
peter krieger nísticos con valor histórico-estético. No sor-
prende que el autor califique el siglo pasado
por su culture of destruction (p. 1).
Sin duda, Tony Tung es uno de los mejores Tung presentó un primer resumen de
conocedores y defensores de la herencia ar- sus investigaciones en el coloquio interna-
quitectónica de Nueva York. Fungió nueve cional “Megalópolis: la modernización de la
años, entre 1979 y 1988, como dictaminador ciudad de México en el siglo xx” (unam-Ins-
en la Comisión de Monumentos Históricos tituto de Investigaciones Estéticas, en pren-
de su ciudad (The New York City Land- sa); ahora los lectores tienen a su disposición
marks Preservation Commission), donde re- la magna obra de 470 páginas, llena de in-
cibió profundas y duras lecciones sobre la formaciones e interpretaciones tan intere-
lucha por preservar los valores arquitectóni- santes como incriminantes. Porque el autor
cos y urbanísticos, frente a una aplastante es- menciona a los autores de la destrucción del
peculación inmobiliaria en sinergia con una patrimonio, las diferentes sociedades urba-
modernización urbanística unidimensional. nas, sus políticas, sus presiones económicas,
Éstas fueron experiencias determinantes que sus condiciones sociales y sus valores cultu-
además sembraron en la mente del autor la rales. Tung parte de la idea de que la forma
inquietud por acercarse a esa misma proble- física del paisaje urbano articula los valores
mática en el contexto internacional. sociales de sus habitantes (p. 275, explicado
Gracias a un contrato generoso de su ca- en el ejemplo de Londres y París) y, en con-
sa editorial, Tung realizó en 1995 una serie de secuencia, la cuestión de la preservación del
viajes que lo llevaron (en orden de aparición patrimonio arquitectónico rebasa los círcu-
en el libro) a Roma, Varsovia, El Cairo, Mos- los de expertos en la materia y cobra impor-

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tancia como tema y problema de todas las contrasta con la miseria de las favelas del
culturas del mundo y su memoria. mundo que —tristemente— en la actuali-
Cada uno de los análisis de Tung propor- dad albergan a una cuarta parte de la pobla-
ciona datos históricos sobre la ciudad escogida ción mundial.
y sus procesos de urbanización; elabora ade- Otros ejemplos de la historia urbana de-
más una arqueología de la modernización y muestran cómo fallaron los programas de
una historia breve de las tecnologías construc- una modernización unidimensional y brutal
tivas, y también perfila las dimensiones políti- para resolver la cuestión social. Los arquitec-
cas, jurídicas, económicas, sociales, ecológicas, tos de la vanguardia como Le Corbusier, au-
religiosas y estéticas de las culturas urbanas y tonombrados ingenieros sociales, pensaban
su destrucción. resolver los problemas de la ciudad con una
Un hilo conductor en la reconstrucción estricta separación de las funciones y una im-
historiográfica de la urbanización es la esce- posición de megaestructuras viales. Con toda
nografía —“visual urban effects” (p. 43)— y razón, el autor caracteriza a utopías funcio-
su descomposición. Mientras ciudades como nalistas tipo “Plan Voisin” —cuyo resplan-
Atenas y El Cairo se desfiguraron de manera dor fatal aún es visible en la anacrónica
extrema durante el siglo xx, marginando construcción de segundos pisos viales en la
aquellos monumentos declarados patrimo- ciudad de México— como actos de violen-
nio de la humanidad como islas de la alta cia cultural y estética (p. 301).
cultura en un mar de fealdad urbana, otras En contraste con la unidimensionalidad
ciudades como Amsterdam y Viena lograron constructiva de la arquitectura moderna,
mantener cierto equilibrio social y construc- que se fijó en los fetiches concreto armado,
tivo. En el caso de Amsterdam sorprende la acero y vidrio, se mantiene la vigencia de la
larga tradición del espíritu cívico de arreglar gran herencia de las técnicas inteligentes del
la convivencia urbana con parámetros socia- pasado. Los famosos restauradores polacos,
les y con límites constructivos, los cuales in- tanto como los expertos del rescate de Vene-
cluso los habitantes ricos aceptan. Para los cia, estudiaron cuidadosamente los princi-
lectores actuales, acostumbrados a las no-po- pios estéticos y estáticos de la arquitectura
líticas urbanas, guiados por la omnipresente histórica, y de esta manera no sólo garanti-
ideología neoliberal, es refrescante leer la zaron la perdurabilidad de la herencia cultu-
historia de la vivienda social en la “Viena ro- ral, sino también ofrecieron alternativas para
ja” durante los años veinte del siglo xx, las construcciones en la actualidad. Incluso,
cuando la administración municipal gastó como demuestra el caso de la preservación
hasta un treinta por ciento de su presupues- de la ciudad imperial japonesa de Kyoto, se
to en la construcción de bloques de vivienda rescatan los edificios históricos con el uso de
con alta calidad funcional y estética. Ade- tecnologías y diseños tradicionales, pero con
más, las cuatrocientas unidades habitaciona- elementos contemporáneos.
les construidas durante la administración so- Estas técnicas de reconstrucción arqui-
cialdemócrata de Viena se integraron en el tectónica cobran una especial importancia
tejido tradicional de la ciudad de palacios y política en la reconfiguración de ciudades en
casas de alquiler. Tung relata esta historia so- la posguerra. Para los habitantes de Varso-
cial de la vivienda con mucho espíritu, y lo via, la reconstrucción de los edificios que fue-
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ron destruidos sistemáticamente por los nazis económica de un país y de una ciudad. En
durante la última fase de la Segunda Guerra ambientes urbanos de pobreza, donde cre-
Mundial se convirtió en un asunto central cen los slums como un cáncer en el cuerpo
para restablecer la identidad nacional; y, por social, la preservación de valores histórico-
eso, la reconstrucción de la herencia cultural, estéticos no aterriza porque estos habitantes,
específicamente de la arquitectura, ganó un ocupados intensamente en la sobreviviencia
alto reconocimiento por parte del Estado, y cotidiana, no se permiten el lujo de reflexio-
los apoyos presupuestales correspondientes. nar sobre sus orígenes culturales ni tienen
También se preservan los documentos contacto con expertos que les expliquen la
de la historia atroz e inhumana, como los importancia del patrimonio construido. Así,
sótanos de tortura de la SS en Berlín, donde muchos edificios en los centros históricos de
una “topografía del terror” mantiene viva la las ciudades caen en el olvido y sólo se pre-
memoria del fascismo alemán para que esto sentan al público urbano como espacios de-
nunca se repita. O, en downtown Manhat- generados, cuyo rescate y mantenimiento no
tan, el cementerio de los esclavos africanos, vale la pena.
por siglos sellado con edificios colocados en- Tung claramente expresa el axioma de
cima, se rescató como sitio conmemorativo que la preservación arquitectónica requiere
—gracias al compromiso incorruptible del cierta estabilidad y equilibrio social. Pero
mismo Tony Tung— pese a que ese terreno también en sociedades y ciudades ricas es di-
tiene un alto valor inmobiliario. Una inne- fícil preservar el patrimonio. Fenómenos so-
gable dimensión política también reviste el cio-espaciales como la especulación inmobi-
caso del Templo Mayor en la ciudad de liaria descontrolada, la gentryfication y su
México, que el autor explica como un resca- radicalización urbanística en forma de las ga-
te arqueológico en servicio de una redefini- ted communities (comunidades blindadas)
ción de la identidad nacional. cuestionan la presencia de arquitecturas his-
Sin embargo, no siempre hay voluntad tóricas. Frente al deseo de ganar dinero con
estatal de preservar y/o reconstruir el patri- la especulación o de crear zonas del hábitat
monio nacional. El valor y sentido de las di- exclusivo, como demuestra el caso de Nueva
ferentes legislaciones, cuyos orígenes se re- York, el valor comunitario de la herencia
montan hasta el Imperio Romano, muchas histórica parece prescindible. No obstante,
veces se pierden en los trámites burocráticos. como Tung explica en su análisis de Lon-
A pesar de la legislación impresionante para dres, aun la especulación puede generar con-
preservar el patrimonio en Roma, su sustan- tribuciones sustanciales a la cultura urbana:
cia histórica está perforada por un sinnúme- hasta hoy, los conjuntos lujosos del siglo
ro de construcciones ilegales que alteran no- xviii en Londres, como Regent’s Street, des-
toriamente esta ciudad monumental y tacan como modelos integrativos del desa-
eterna. Peor el caso de El Cairo, donde un rrollo comercial de las ciudades; ya son pa-
aparato administrativo inflado, inefectivo y trimonio nacional y además contienen un
corrupto acelera el decaimiento de la magní- potencial activable en la actualidad.
fica herencia cultural. Otra categoría de análisis es el efecto del
Otro gran obstáculo para la preservación turismo. Por un lado, la importancia econó-
de la arquitectura histórica es la condición mica del turismo fomenta la preservación
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del patrimonio. Éste es el caso de Singapur, cos antiguos, sino también por su capacidad
ciudad hipermodernizada y globalizada don- de abasto de agua y la canalización de las
de los preservacionistas lograron frenar la aguas negras; los acueductos y la cloaca ma-
destrucción de la memoria arquitectónica xima también son altos valores dignos de
sólo con el argumento de que los turistas in- preservación.
ternacionales no quieren visitar una ciudad Es obvio que esta conexión de la historia
sin atributos, sino una ciudad con identidad cultural y la ecología de las ciudades causa
histórica y diversidad estética. Y aunque los inquietud entre muchos funcionarios muni-
logros preservacionistas son modestos, frente cipales en el mundo, porque provoca un
a la aplastante neutralización del espacio compromiso más profundo —y más costo-
urbano, descrito drásticamente por Rem so— de la preservación arquitectónica como
Koolhaas (una fuente que Tung desafortuna- rescate ambiental. Desafortunadamente, co-
damente no aprovecha), destaca el resultado mo lo demuestran El Cairo y Atenas, es fre-
de preservar algunas zonas históricas, lo que cuente el abuso del gran monumento cultu-
permite a Singapur distinguirse de ciudades ral —las pirámides, la Acrópolis— para
completamente neutralizadas por estándares disimular el ecocidio cotidiano de estas caó-
globalizadores como Atlanta o Houston. ticas aglomeraciones urbanas.
Por otro lado, el turismo masivo es ca- Que la calidad estética de una ciudad
paz de aniquilar toda una cultura urbana, necesariamente forma parte del concepto de
como lo demuestra el caso de Venecia, don- ecología lo ilustra en ex negativo el caso
de la expansión de hoteles y la consecuente de Kyoto, donde la fuerte industrialización y
explosión de los precios para inmuebles ex- la ilimitada especulación de bienes raíces
pulsa a los habitantes antiguos hacia los arruinaron una estética minimalista, sublime
suburbios industriales. y equilibrada de casas y templos tradiciona-
Venecia también ejemplifica la dimen- les, lo que Tung denuncia como “clash of
sión ecológica en la argumentación de Tung. cultural, social, economic, and environmen-
Para entender con profundidad el valor cul- tal values” (p. 372). La lectura de este capítu-
tural de una ciudad y sus edificios hay que lo sobre Kyoto entristece, porque los fenó-
investigar también su ecosistema. Las funda- menos mencionados, la contaminación
mentaciones de las casas venecianas fueron visual que estrangula los restos de la herencia
una tecnología inteligente, vigente hasta la arquitectónica, que sólo sobrevive como ar-
contaminación brutal del ambiente acuático tefacto turístico, es muy conocida en otras
por la industria de Mestre y la introducción partes del mundo, incluidas las ciudades la-
de grandes barcos de vapor en la laguna. No tinoamericanas.
tiene sentido preservar la fachada de un pa- Finalmente, el autor incluye en sus estu-
lacio antiguo si su estructura interna está da- dios de ciudades la dimensión religiosa co-
ñada y se hunde. El conocimiento básico de mo un factor importante para las estrategias
una ciudad como ecosistema es fundamental de preservación. Mientras muchas ciudades en
para el rescate de la herencia arquitectónica; el Medio Oriente sufren conflictos destructi-
además es un tema de las investigaciones es- vos de las religiones musulmanas, judías y
téticas e históricas. La grandeza de Roma an- cristianas y sus correspondientes costumbres
tigua no sólo se mide por sus templos y ar- e ideologías culturales —en concreto, en el
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caso de Jerusalem—, otras capitales, como Unidos, donde centros editoriales como
Amsterdam, verifican a lo largo de su histo- Nueva York pretenden definir y globalizar
ria el efecto positivo de la tolerancia, donde los estándares del pensamiento.
la convivencia establecida entre protestantes, Esta tendencia implícitamente se articu-
católicos y judíos fortaleció el espíritu co- la también en la explicación de conceptos
munitario, favorable para el desarrollo eco- políticos. Con la crítica emocional —y no
nómico. académica— del sistema comunista (p. 92),
De las múltiples propuestas que surgen el autor hace un guiño a la capacidad com-
de la lectura del libro Preserving the World’s prensiva y estereotipada de los lectores esta-
Great Cities, ésta sería una: que la preserva- dounidenses, y, según esta lógica, glorifica la
ción de la herencia urbana del pasado sirve democracia supuestamente lograda en el
para reflexionar sobre los modelos sustenta- propio país. Con una mirada distante, sur-
bles de la convivencia humana. Para integrar gen dudas acerca de si el desarrollo de Nue-
la preservación en los procesos democráticos va York es en efecto un showcase of American
es necesario estimular la participación de los democracy (p. 346) o nada más una simula-
habitantes en el rescate de sus propias cultu- ción, como lo demostraron los debates re-
ras. Sin proyecto social, el esfuerzo de la pre- cientes sobre la reconstrucción del World
servación se aborta en las zonas exclusivas de Trade Center: sin tomar en cuenta los am-
los ricos. Produce cierta esperanza la idea de plios y plurales foros de debate con los habi-
combinar los fines culturales de la preserva- tantes de Lower Manhattan, que cuestiona-
ción con la lucha contra la miseria social, ron la re-erección de un rascacielos en este
por ejemplo con proyectos de capacitación a terreno por diferentes razones, el inversionis-
albañiles en técnicas tradicionales de la cons- ta tomó la decisión autocrática de recons-
trucción, que ayuden al rescate de monu- truir la misma cantidad de espacio para ofi-
mentos y disminuyan la dependencia de cinas, y pretendió callar a la opinión
muchos países de la importación de materia- pública, democrática, con un nuevo récord
les industriales desde Estados Unidos y otras mundial de altura del nuevo wtc —cabe
naciones del llamado primer mundo. mencionar que el libro ya estaba publicado
En suma, es un libro informativo y cuando ocurrió la catástrofe del 11 de sep-
comprometido, altamente recomendable pa- tiembre; y, posiblemente, Tung tematizará
ra un amplio círculo de lectores. Sin embar- este proceso de reconfiguración urbana en
go, los expertos en la materia encuentran al- uno de sus próximos textos.
gunos déficit en esta publicación. Por su La construcción del antiguo World Tra-
carácter comercial, el autor tuvo que renun- de Center, así como de un sinnúmero de
ciar a la inclusión de notas a pie de página. rascacielos similares, cubiertos de vidrio y
Aunque esta falta la compensa un aparato aluminio durante los años sesenta y setenta
bibliográfico, este mismo sólo contiene títu- en todas las grandes ciudades del mundo, ha
los en inglés; de esta manera queda excluida provocado una profunda crítica cultural a la
la amplia y profunda investigación urbana arquitectura moderna, lo que al mismo
de cada uno de los países mencionados. De- tiempo impulsó el movimiento preservacio-
safortunadamente, esta restricción es carac- nista. Tung repite los tópicos centrales de es-
terística del mercado de ideas en Estados ta crítica, en primer lugar el efecto desinte-
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grador de urbanismos modernos. No obs- enfrenta con el problema de que las superfi-
tante, aquella crítica razonada a veces se re- cies pulidas de vidrio y metales no envejecen
fugia en evaluaciones y criterios no funda- con dignidad; la pátina sobre un curtain
mentados, tal como la simple división de los wall arruina su integridad estética, mientras
fenómenos visuales en “bello” y “feo”. Desa- un muro de piedra gana un atractivo visual
fortunadamente, Tung, en varias partes del “romántico” durante su lento proceso de
libro, también cae en la trampa de asegurar descomposición a lo largo de los siglos. En
su argumentación con un presunto gusto co- este contexto también hay que mencionar el
mún, calificando un conjunto urbano histó- malentendido del autor —y de muchos otros
rico como beautiful o glorificando the beauty más— del término y concepto “orgánico”
de un edifico histórico frente a la fealdad de (p. 102). Frecuentemente en las publicacio-
las arquitecturas modernas y contemporá- nes sobre la historia urbana se contrapone el
neas (por ejemplo, véanse pp. 21 y 306). To- diseño “orgánico” al diseño racionalista, mo-
da una extensa investigación estética ha dernista o mecanizado. Empero, según el
comprobado que la definición de lo bello en origen conceptual en la filosofía aristotélica,
las artes y la arquitectura es una categoría re- lo “orgánico” se refiere más a la productiva
lativa, con cierta caducidad determinada por relación de funciones y menos a la forma de
las modas e ideologías. los órganos. Por eso, también un diseño ra-
Además, esta percepción del ambiente dical modernista, en estructuras rectangula-
arquitectónico, limitada por una óptica po- res, puede alcanzar la calidad de lo orgánico.
pulista, obstaculiza la evaluación de la arqui- Para definir la estética y función de las
tectura de los años cincuenta (siglo xx), un estructuras urbanas tratadas, el lector dispo-
tema que cobró enorme importancia en la ne de una muy instructiva serie de planos
teoría y práctica de la preservación durante que permiten comparar soluciones urbanís-
las últimas dos décadas a nivel internacional. ticas de la misma escala. Por medio de la
En Inglaterra, por ejemplo, Andrew Saint comparación surgen diagnósticos sorpren-
luchó en sus escritos contra el desprecio po- dentes de los ejes centrales de Pekín, París y
pulista del príncipe Carlos por toda la arqui- el grid de Nueva York. Aquí, la teoría de Co-
tectura de posguerra;1 en México, todavía llage City (elaborado por Colin Rowe y Fred
queda pendiente un inventario sistemático Koetter) hubiera enriquecido la argumenta-
de la arquitectura de la segunda mitad del si- ción de Tung. Pero aun sin considerar la
glo xx para definir sus valores estéticos y los gran diversidad teórica de los estudios urba-
ejemplos representativos, dignos de ser pre- nos, el libro Preserving the World’s Great Ci-
servados. ties, con su concepto pragmático y su buena
Sin duda, el rescate de la arquitectura narración historiográfica, es en extremo útil
moderna no es muy popular, y además se para todos los interesados en la memoria
construida del mundo y su rescate.
Para el público mexicano, el libro ofrece
1 Andrew Saint, A Change of Heart. English Archi- un fondo valioso de informaciones e intros-
tecture Since the War. A Policy for Protection, Lon- pecciones en la materia, aunque el subcapí-
dres, Royal Commission on the Historical Monu- tulo mismo sobre la ciudad de México no
ments of England-English Heritage, 1992. contiene nuevos aspectos de la investigación.
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Estimulante para revisar la ciudad de Méxi- sos públicos lo perfilan como modelo del
co de acuerdo con parámetros de la preser- ciudadano ilustrado que piensa globalmente
vación patrimonial es el acercamiento empí- y actúa en lo local en contra de la deshistori-
rico al objeto de estudio y las diferentes zación y estandarización globalizadora de las
contextualizaciones culturales, sociales y actuales estéticas urbanas.
ecológicas de la arquitectura histórica. Tung
advierte —y esto también es un aviso claro
para México— que la sustancia histórica de
edificios y estructuras urbanas con valor
mnemotécnico es un recurso limitado. Has-
ta que la cultura de Disneyland tome el con-
trol total sobre la ciudad de México, cada 
pérdida de una casa con valor estético e his-
tórico es irreparable. Artscapes. El arte como
Además, a lo largo del libro, conociendo aproximación al paisaje
las ciudades escogidas, se expresa con clari- contemporáneo
dad la dimensión ecológica de la preserva- Luca Galofaro
ción; así, una extensión vertical de carreteras
urbanas no sólo aumenta la contaminación Barcelona, Gustavo Gili, 2003 (Land & Scape Series)
del aire, sino también destruye los espacios
socioculturales de la ciudad. Mucha aten-
ción merecen estos casos analizados, donde por
los urbanistas, en colaboración con los pre- emilio canek fernández h.
servacionistas, lograron restablecer una cul-
tura del peatón en escenografías aptas para
la percepción contemplativa de la herencia Reiteradamente, el ser humano se plantea de
construida en el pasado. forma romántica el volver a los orígenes
La preservación del patrimonio de la como elemento conciliador de su memoria
ciudad, nación y humanidad no es un acto selectiva; canales de televisión dedicados a
cosmético, superficial, sino un concepto in- desvelar la vida animal, protectores de pan-
tegral donde se exige la confluencia produc- talla (screen savers) que cubren la tecnología
tiva de las capacidades diversas de una socie- última con un velo de naturaleza y vida sal-
dad en favor de su sustentabilidad, fundada vaje, elementos que se descubren como una
en la memoria y desarrollada hacia un futu- decidida desconfianza en la tecnología que
ro en contextos urbanos viables. Last but not hace guiños a nuestra condición previa, vol-
least : no sólo el libro estimula a todos los ver a la naturaleza.
ciudadanos del mundo interesados en el res- Estos devaneos se hacen presentes en una
cate de sus culturas, sino la biografía misma serie de libros de la editorial Gustavo Gili
del autor: su compromiso extraordinario que, enmarcados bajo la colección “Land &
con la preservación, su manejo de conoci- Scape Series”, pretenden abrir el estudio del
mientos arquitectónicos, urbanísticos, histó- paisaje como elemento virgen o transforma-
ricos, jurídicos y su presencia en los discur- do por el hombre desde distintas miradas.
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Walkscapes y Waterscapes son los títulos nuestras ciudades en los últimos tiempos.
previos al más reciente de la serie llamado Ese volver a la naturaleza y al arte que pro-
Artscapes, texto que propone Luca Galofaro pone el autor surge como condición paradó-
(Roma, 1965) como una nueva forma de en- jica en nuestros tiempos si atendemos a las
tender el paisaje contemporáneo y que, a cifras que nos hablan de una irreversible mi-
través de distintos ejemplos, allana una lec- gración a las ciudades, siendo éstas el punto
tura más abierta de lo que implican las prác- último de la expresión especulativa a través
ticas arquitectónica y artística últimas. Esta del mercado inmobiliario constantemente
nueva forma de aproximarse a dichas prácti- enfrentado con las expresiones sociales autó-
cas refresca de alguna manera la creciente es- nomas que ejercen su derecho a la vivienda
pecialización en ámbitos necesariamente prescindiendo de la mano del arquitecto.
vinculados entre sí y que, dirigidos a un pú- En su estructura, el libro propone seis
blico no especializado, permite abrir cauces diferentes capítulos que pueden abordarse
de interpretación que amplían aún más su de forma independiente por carecer de una
ámbito de intervención. estructura rígida en los temas tratados; in-
Como una forma de ampliar su cartera cluso contiene, a manera de libro-juego, un
de clientes, es común encontrar libros escri- instructivo llamado guía del usuario que
tos por reconocidos arquitectos, profusamen- permite entender el propósito del libro en su
te ilustrados por obras que, más allá de entrar formato y contenidos.
al terreno de la investigación y el análisis, se En su primera parte, el autor nos acerca
limitan a promoverse con textos cuestiona- a las condiciones de lectura del espacio des-
bles por su calidad y propósitos. En este caso de la arquitectura, el paisaje y el arte, a tra-
se rompe esta actitud pretenciosa apelando a vés de obras que marcan un cambio en sus
la honestidad intelectual de un autor que procesos de concepción; vemos las hibrida-
busca exponer un tema sin ceder a la tenta- ciones de Gordon Matta-Clark, Robert Mo-
ción de hacer publicidad de su estudio de rris, Rem Koolhaas, Decosterd & Rahm o
arquitectura ian +, que, entre otras cosas, de- Diller + Scofidio, quienes abren desde su
sarrolla de forma interdisciplinaria su acerca- obra nuevos cauces de interpretación para el
miento a la arquitectura y sus teorías. hecho arquitectónico y artístico en general.
Luca Galofaro cambia este nuevo rostro Confrontado poco a poco con otras obras y
del mundo desdibujando los límites entre autores diversos, se va entretejiendo el dis-
arquitectura y paisaje, teniendo al arte como curso que fluye entre el territorio, los objetos
gran mediador en la reterritorialización del y sus múltiples lecturas. Vemos desde proce-
espacio; en su concepción y trato. sos químicos y biológicos relativas a un
Esta disolución de fronteras surge como pabellón de deportes hasta el proceso de
respuesta a lo que las tendencias actuales de transformación de un espacio alterado por
la arquitectura exhiben en su práctica; algu- las planchas curvas de acero de Richard
nas veces tomada sólo como discurso mediá- Serra en Nueva York, para llegar en los ca-
tico, esta situación se hace cada vez más pa- pítulos cinco (paisajes en transformación) y
tente en los procesos de producción seis (programar las superficies de la tierra en
arquitectónica que precisan el tener colabo- el paisaje contemporáneo) a planteamientos
raciones más abiertas que las que definieron de orden general que resumen, en la obra de
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foa, mvrdv, West 8 o Peter Eisenman, una cosas; en palabras del autor, “Artscape se
conclusión de los últimos procesos de con- convierte en una forma híbrida inventada a
quista del espacio y, en mayor medida, del partir de un diálogo interpuesto entre apro-
espacio abierto, ya que las obras se presentan ximaciones diversas. Se trata más de un mé-
como objetos aislados en el territorio y nun- todo que de una materia” (p. 162). Método
ca en relación o en diálogo (con excepción de que redefine la naturaleza y que apunta a
los proyectos no construidos de Koolhaas) con que la única naturaleza real que miremos sea
un entorno construido. la de las pantallas. Una naturaleza artificial.
Se antojaría, pues, encontrar ejemplos
urbanos como los desarrollados por Herzog
& De Meuron o Ábalos & Herreros, nota-
bles ausencias del mainstream arquitectónico
en un libro pretendidamente global como 
éste que sólo mira en Occidente sus apoyos
teóricos y visuales, olvidando que también Aprendiendo de Insurgentes.
hay producción similar más allá del Trópico Contextos de la arquitectura
de Cáncer. ( CD - ROM )
Si bien es un libro equilibrado en imá- Peter Krieger (ed.), colaboraron: Georgina
genes y textos, somete las primeras al forma- Ariza, Adriana Quiroga, Hernán Guerrero
to de la serie haciendo perder el interés en y Vania Hennings
los proyectos presentados en blanco y negro
(en paisajes abiertos e intervenciones paisa- México, unam-Facultad de Arquitectura, 2003
jísticas), sin la debida importancia que mere-
cen como parte del discurso argumentativo.
Sí, en cambio, se apoya en autores diversos por
para presidir cada ensayo a manera de guiño erika enciso sosa
lanzado a otros campos que desde sus mira-
das definen la posición del hombre ante el
paisaje, el arte o la arquitectura; autores co- Con un título que hace franca alusión al es-
mo Walt Withman, Edward Bru o Paul Viri- tudio que realizaron a finales de la década de
lio encabezan la lista de escritores que re- los sesenta Denise Scott Brown, Robert Ven-
fuerzan el recorrido de nuestra lectura en turi y Steven Izenour, con estudiantes de la
diversos epígrafes que legitiman el discurso Yale School of Art and Architecture, y que
propuesto. dio origen años más tarde a la controvertida
Este mestizaje disciplinario del que da y próspera publicación Aprendiendo de Las
cuenta Galofaro supone una ruta que ya he- Vegas. El simbolismo olvidado de la forma ar-
mos visto en otros sentidos. Redefinición de quitectónica, Peter Krieger presentó en 2003
conceptos, naturalización de lo ostentosa- la publicación digital (en formato de cd-
mente artificial a manera de jardines globa- rom) Aprendiendo de Insurgentes. Contextos
les nunca vistos; nuevas tipologías, nuevos de la arquitectura, una investigación urbana
materiales, nuevos discursos que reiteran desarrollada con estudiantes de la maestría
una y otra vez la necesidad de renombrar las en arquitectura de la unam, cuya preocupa-
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ción central sigue siendo, por un lado, la que resulta aún hoy estimulante. Por ejem-
transformación de los modelos tradicionales plo: el trabajo con estudiantes en los espacios
de los estudios urbanos y, por el otro, abo- académicos libres de las universidades públi-
nar al entendimiento de la compleja contex- cas, la preocupación por generar “nuevos”
tualidad urbana en las megaurbes, con la po- caminos que superen los esquemas bidimen-
livalencia de sus estéticas, espacialidades y sionales que estancan a los estudios y planifi-
significados multiculturales. caciones urbanas; la búsqueda de representa-
Precisando, Aprendiendo de Insurgentes es ciones gráficas más efectivas para el análisis,
el resultado de una investigación que versa la intención de aprender del contexto urba-
sobre la complejidad del contexto urbano no existente sin juicios a priori ; el estudio
arquitectónico de la ciudad de México, to- descriptivo y minucioso de la imagen (con-
mando como caso de estudio un pequeño cebida como técnica virtual de manipula-
fragmento de la comercializada Avenida de ción); la experiencia empírica directa del ob-
los Insurgentes Sur, que va desde la Av. La jeto de estudio, cuya complejidad se toma
Paz hasta la Torre de Rectoría y el Estadio como paradigma del desarrollo contextual; la
Olímpico de Ciudad Universitaria. Dicha creación de nuevas categorías de estudio que
investigación fue desarrollada durante tres permitan una pluralidad de acercamientos
semestres en el seminario titulado Contextos interdisciplinarios y multifocales, para descu-
de la arquitectura, inscrito en el programa brir aspectos olvidados, desconocidos y sor-
de la maestría de diseño arquitectónico de la prendentes de la urbe. Éstos son algunos de
Facultad de Arquitectura de la unam, auspi- los aspectos que se recuperan y refuerzan en
ciando que nueve estudiantes, de distintas Aprendiendo de Insurgentes, y que, por fortu-
nacionalidades, todos arquitectos, bajo la di- na, basados en estrategias y categorías de
rección de un historiador de arte especializa- análisis propias, lo alejan de la burda copia.
do en historia y teoría de la arquitectura del Así, con un esquema definido en nueve
siglo xx, generaran el perfil interdisciplina- categorías de análisis, a saber: 1) Estructura
rio de esta propuesta académica que, aun urbana, 2) Escenografía, 3) Percepción, 4)
cuando toma como referencia directa el es- Psicología espacial, 5) Estética, 6) Historia,
tudio de Venturi-Scott Brown-Izenour, y la 7) Sociología y Antropología, 8) Filosofía y
influencia anunciada del texto de Collage 9) Ecología, alrededor de las cuales se desa-
City (Collin Rowe y Fred Koetter) de media- rrollan más de 18 ensayos, en Aprendiendo
dos de los setenta, es capaz de ofrecer una de Insurgentes es posible identificar interco-
aportación contemporánea significativa; nexiones temáticas que flexibilizan su estruc-
cierto que lo hace con resultados mucho tura por categorías y que dan cuenta de la
más modestos y limitados, pero que pro- complejidad de los temas abordados, de
mueven actitudes y acciones para propiciar la búsqueda de las relaciones estructurales y
una alternativa a la práctica (francamente re- simbólicas de la arquitectura, desde su indi-
zagada) de la investigación urbano-arquitec- vidualidad en simbiosis con sus referencias
tónica que se desarrolla en México. colectivas, así como de la exploración teórica
Cabría preguntarse sobre la pertinencia sobre los procesos de identidad, memoria
de un estudio cuya base teórica se remonta a colectiva, escenarios urbanos, contextualiza-
más de 30 años atrás, y el porqué de una tesis ción y descontextualización urbanas.
l i b ro s 221

Surgen entonces términos recurrentes el arquitecto es responsable de impulsar y


como anarquía visual, ecosistema visual, fe- glorificar la disolución de la ciudad, al con-
nómeno de la contextualidad urbana, equili- tribuir a transfigurar el caos como orden in-
brio espacial, identidad espacial, secuenciali- visible, justificar la petrificación inmobiliaria
dad espacial, ambiente urbano fragmentado, y formular propuestas fragmentarias, alenta-
conflictivo y caótico, que, si bien no son del das por la especulación inmobiliaria, que tie-
todo originales, tampoco caen en las banali- nen por único impulso el auto-monumento
dades de las metáforas transdisciplinarias (tan y la vanagloria en el mercado de los discur-
seductoras para muchos teóricos de la arqui- sos visuales arquitectónicos; todo ello es in-
tectura contemporánea), que no ayudan a terpretado como signo inequívoco de su fal-
esclarecer los fenómenos urbanos en las me- ta de compromiso social y ecológico con la
galópolis; en todo caso, los términos em- ciudad y con sus clientes principales, que
pleados sirven para construir el cuerpo con- son los ciudadanos. Si bien reconozco
ceptual de los ensayos, que se basan en el que parte de estas críticas son acertadas,
estudio empírico de la realidad. considero el argumento incompleto y des-
Respecto a éstos, su composición gene- viado, pues la arquitectura (a pesar de lo que
ral está basada en el desarrollo de amplios se diga popularmente en beneficio incluso
textos que proporcionalmente superan en de algunos arquitectos pertenecientes a un
mucho la documentación gráfica, no siem- orden selectivo que pretenden hacerse pasar
pre bien aprovechada y con un escaso análi- por genios-creativos responsables de los
sis específico, aspecto importante del docu- grandes proyectos) no es un botín indivi-
mento, que no supera los trabajos de dual, ya que su origen mismo tiene raíces en
Venturi, Lynch, Rowe y Koolhaas, motivos una práctica productiva colectiva donde hay
de inspiración para Aprendiendo de Insurgen- diferentes niveles de decisión, y cuya comple-
tes. A pesar de contar con el recurso tecnoló- jidad puede ser tal que el arquitecto quede
gico de la digitalización (con un formato de subordinado a una participación minoritaria,
cd-rom), que potencia las capacidades ex- en una empresa que tiene intenciones políti-
presivas de la imagen y la vinculación de ter- cas, económicas, sociales y culturales, cierta-
minologías entre los textos, ambos, texto e mente cuestionables, pero sería aquí donde
imágenes, sobre los que recaen las mayores podría ubicarse la crítica social (en todas sus
expectativas de sus autores, no resultan tan dimensiones) y no, directa e intrínsecamen-
atractivos como el concepto mismo detrás te, en la forma del objeto arquitectónico,
de esta investigación. pues la naturaleza de su crítica es otra.
Además de ello, sus discursos están ma- Para aquellos interesados en la interdis-
tizados por un enfoque que en todo mo- ciplina, y específicamente en las aproxima-
mento enfrenta abiertamente el tema de la ciones al campo de lo arquitectónico desde
ética en la arquitectura (atrevimiento que las humanidades y la crítica de arte, Apren-
Venturi reconoce importante pero que rehú- diendo de Insurgentes, paralelamente, eviden-
sa desarrollar en Aprendiendo de Las Vegas), cia los pros y los contras de la interdisciplina
lo que los lleva a correr el natural riesgo del identificados en su propio contenido, donde
equívoco, del cual no siempre salen bien li- se mezclan lo urbano, lo arquitectónico y las
brados; por ejemplo, se llegan a preguntar si herramientas metodológicas de los estudios
222 l i b ro s

del arte, en concreto la iconografía impulsa- Aprendiendo de Insurgentes su decisión, com-


da por Ernst Gombrich y Aby Warburg. Por promiso y ejemplo para llevar hasta sus mejo-
un lado, se trabaja sobre la crítica hacia la res consecuencias posibles (superando la falta
formalidad de los objetos urbano-arquitec- de recursos institucionales) un trabajo acadé-
tónicos y su contextualidad, mientras que mico que busca un futuro distinto al del ar-
por el otro se habla (y emplea) la manipula- chivo muerto, la anécdota superficial entre
ción compositiva de las imágenes. Ambos colegas y la suma de puntos curriculares.
campos, experimentados y desarrollados de
una manera flexible, dinámica y abierta, que
hace que puedan complementarse, prestán-
dose positivamente conceptos y técnicas pa-
ra ayudar a explicarse, caen en el desacierto
cuando, en la búsqueda de la disolución de 
sus límites, se comienzan a hacer juicios que
confunden la función social de la arquitectu- El malestar por la ciudad. Crítica
ra y de los objetos de arte, atribuyéndole ca- y propuesta en torno al fenómeno
pacidades a los objetos arquitectónicos que urbano
por sí solos no tienen. Héctor Quiroz Rothe
Es así como, promoviendo un modelo
abierto que comienza con la experiencia em- México, unam-Facultad de Arquitectura, 2003
pírica del sitio y el registro visual de los ele-
mentos urbanos que se hallan en él, rom-
piendo con toda linealidad metodológica, por
donde los materiales detonantes que sirven peter krieger
de base para desarrollar la estructura crítica
de cada caso surgen de un proceso creativo,
apoyado fundamentalmente en el trabajo El tema “malestar por la ciudad” cobra una
con la iconografía política del urbanismo y innegable importancia dentro de los estu-
la arquitectura, esta investigación cumple dios sobre la ciudad; aún más, es un tópico
con sus objetivos de estimular la apertura provocativo para los habitantes de las mega-
hacia nuevas experiencias de estudio que su- ciudades violentas y contaminadas que lle-
peren la estaticidad de los esquemas tradi- van consigo un cierto presupuesto mental
cionales y comprometan el trabajo académi- del malestar cotidiano. Sin embargo, la lec-
co universitario con la producción de tura misma de las 180 páginas del libro causa
estrategias útiles y valiosas para contribuir un cierto malestar porque presenta un con-
a la comprensión del desarrollo urbano de la cepto anacrónico de lo que es construir una
ciudad de México, considerado como un pa- historiografía urbano-arquitectónica.
radigma. Aunque su propósito más alto, el Con el tema escogido, Quiroz Rothe
de provocar un compromiso profundo del despliega la dimensión psicológica de la ar-
arquitecto con su ambiente, tenga, aún hoy quitectura, un conocimiento necesario para
en día, un futuro incierto. entender y fomentar la comunicación visual
Finalmente, habría que reconocer a de la arquitectura y el metabolismo espacial
l i b ro s 223

de la urbe. En su presentación, Felipe Leal, tar colectivo por la ciudad es el primer paso
entonces director de la Facultad de Arquitec- para intervenir en el ecosistema urbano, y
tura de la unam, cita a uno de los autores posiblemente mejorarlo.
claves del siglo pasado para la comprensión No obstante, el autor opta por un acer-
psicológica de la cultura urbana: Sigmund camiento enciclopédico a la problemática.
Freud. Su ensayo sobre el “malestar en la cul- Reproduce, sin mucha interpretación pro-
tura”, publicado en 1930, hubiera brindado pia, las ampliamente conocidas historiogra-
un hilo conductor firme a Quiroz Rothe en fías urbanas de Lewis Mumford, Leonardo
la interpretación del “malestar por la ciu- Benevolo y Spiro Kostof, de cuyo libro The
dad”. Freud explica cómo la cultura, una su- City Shaped toma además la mayoría de las
blimación mental colectiva, reprime el carác- ilustraciones. En la renarración de estos li-
ter destructivo de los seres humanos. Sin bros enciclopédicos, Quiroz Rothe pierde el
embargo, la represión de las pulsiones, cons- hilo conductor de la tesis que propuso sobre
tata Freud, produce neurosis, y con ello, cier- el malestar por la ciudad. No cabe duda de
ta hostilidad contra la cultura. A pesar de las que las sinopsis de Mumford aún sirven a
múltiples revisiones críticas del pensamiento generaciones de estudiantes de arquitectura
freudiano a lo largo de todo el siglo xx, este y urbanismo, pero al mismo tiempo es claro
mecanismo psíquico todavía convence como que, dada la complejidad y cantidad del sa-
modelo para entender el malestar con los ber, ya no es posible escribir obras tan gene-
avances de la civilización moderna. ralizadas con la pretensión de crear un cono-
He aquí el modelo para capturar la his- cimiento canónico sobre la ciudad. Pareciera
toria oscura de las ciudades. Es un modelo que el último refugio del saber enciclopédico
que el teórico Anthony Vidler, actual direc- son los seminarios panorámicos sobre la his-
tor de la muy reconocida escuela de arqui- toria del urbanismo, aunque este tipo de en-
tectura Cooper Union, adoptó en su ensayo señanza se ve sucesivamente reemplazado
sobre el malestar por la arquitectura, publi- por accesos críticos y puntuales a la historia
cado en 1992. Sorprende que en la bibliogra- y cultura de las ciudades.
fía acumulada por Quiroz Rothe no registre Muchos detalles del texto hacen visible el
a Freud ni a la reconsideración inteligente peligro de la generalización inoperante que
en el campo de la arquitectura de Vidler. caracteriza tal historiografía urbana. Lugares
Tampoco se encuentran los trabajos esque- comunes como nombrar a la ciudad griega
máticos de Kevin Lynch sobre la codifica- antigua “cuna de la democracia” (p. 15), im-
ción mental de los espacios urbanos, aunque precisiones como “se desarrollaron diversas
precisamente estas hipótesis requieren una corrientes críticas” (p. 32) y, peor aún, trivia-
actualización y revisión profundas. En tiem- lidades como “se comienza a hablar de pos-
pos de la hiperurbanización descontrolada, modernismo” (p. 17) —sin explicar quién,
los arquitectos-urbanistas deberían dedicarse dónde y por qué— apoyan poco a la elabora-
con mayor profundidad al análisis de la fun- ción del argumento central del libro.
ción mnemotécnica del elemento arquitec- Tampoco refuerza la claridad analítica
tónico en sus contextos. Esto es una línea de este texto el uso de cierta jerga cercana a
de investigación arquitectónica con innega- un marxismo vulgar; esto, por ejemplo, ocu-
ble utilidad sociocultural: conocer el males- rre cuando el autor explica la creciente urba-
224 l i b ro s

nización global ocurrida al inicio del siglo del funcionalismo urbano-arquitectónico.


xxi como “una manifestación de la globali- En el montaje de ideas fragmentadas no se
zación del sistema capitalista a partir de su explica por qué, cuándo y dónde la periodis-
fase imperialista” (p. 52). Sin definir con pre- ta Jane Jacobs ganó atención mundial por su
cisión los contenidos actuales de las políticas lucha contra la saneación urbana unidimen-
globalizadoras, capitalistas o imperialistas, sional; no conocemos los filtros ideológicos
estas palabras son reductos anacrónicos del del filósofo Henri Lefebvre en la percepción
siglo pasado. urbana ni las fijaciones estructurales del ar-
Gran malestar para el lector es el name quitecto Christopher Alexander en su mode-
dropping permanente. Casi en ninguna parte lo didáctico (p. 35).
del libro, Quiroz Rothe se compromete con También los muy interesantes orígenes
el estudio de las fuentes primarias. Mencio- filosóficos del discurso sobre la habitabilidad
na la importancia de Karl Marx para la críti- de la ciudad no se muestran porque Quiroz
ca de la ciudad industrial (pp. 17 y 24), pero Rothe satisface su interés en el pensamien-
no cita ningún texto de este influyente filó- to aristotélico con un resumen de Benevolo
sofo. Menciona el texto clásico de Friedrich (pp. 75 y 89) y no con una lectura refrescan-
Engels, La situación de la clase trabajadora en te del teórico de la Grecia antigua y, de esta
Inglaterra (p. 24), pero no lo destaca como manera, pierde material ilustrativo sobre el
una de las críticas del malestar urbanístico malestar de la polis por la tiranía —un tema
con efecto a largo plazo, vigente hasta hoy con mucha actualidad en un mundo domi-
como descripción de la miseria socio-espa- nado por un solo país.
cial de los slums del mundo. En casi todos los casos, Quiroz Rothe no
Pensadores urbanos tan diversos y con realiza el esfuerzo filológico e historiográfico
posiciones políticamente contradictorias co- de consultar los textos originales. No aprove-
mo Georg Simmel, Werner Sombart, Ferdi- cha su innegable riqueza intelectual, no con-
nand Tönnies o Walter Benjamin (pp. 27- textualiza pensamientos urbanos —como de
28) se encuentran registrados en un solo Le Corbusier (p. 23), entendible a través de
párrafo cada uno, de manera tan reducida la filosofía de Nietzsche—, ni ofrece las refe-
como pueden ser los apuntes de alumnos en rencias bibliográficas correspondientes para
una clase de licenciatura; y desafortunada- que el lector pueda estudiar estos textos en la
mente este tipo de enciclopedia minimaliza- búsqueda del fenómeno urbano de “males-
da de la filosofía y la sociología urbana no tar”; sólo retoma las investigaciones de Bene-
configura una propia y actualizada interpre- volo, Choay y otros autores recientes.
tación del tópico “malestar por la ciudad”. Su argumentación desaprovecha muchas
Además, faltan las referencias bibliográficas informaciones mencionadas a lo largo del
de la corriente psicológica de la crítica urba- texto. No desarrolla preguntas, dudas, críti-
na propia de Carl Gustav Jung (p. 22) y Ale- cas. No diseña sus propias pistas en la inves-
xander Mitscherlich (p. 26). Tampoco cita a tigación urbana. Cuando, por ejemplo, trata
los representantes claves de la psicología so- la “Haussmanización” de París durante la se-
cial, Alfred Lorenzer y Heide Berndt, cuyos gunda mitad del siglo xix (p. 97), no explica
escritos, traducidos al español desde hace la dimensión político-militar de esa radical
muchos años, marcaron pautas en la crítica saneación, fomentada por las autoridades
l i b ro s 225

parisinas para controlar las rebeliones de “los nas. Es fácil constatar, como lo hace el autor,
olvidados”. En cambio, sí convence su idea que las crisis económicas permanentes en
de describir el boulevard de París como un América Latina causan una separación del
“gran salón a cielo abierto” (p. 99), pero pre- hábitat en la “ciudad legal” y la “ciudad in-
cisamente aquí hubiera sido interesante de- formal” (p. 68), pero es una tarea complica-
sarrollar la idea de que una medida urbanís- da interpretar este fenómeno conforme al
tica extrema virtualmente produce una tópico “malestar”. Hubiera sido interesante
actitud mental colectiva oscilando entre ma- conocer la opinión de Quiroz Rothe sobre la
lestar y bienestar. La saneación de las zonas creciente separación de clases sociales en “las
antiguas de la urbe casi siempre, como men- ciudades blindadas”, como principio socio-
ciona el autor, mejoran la condición higiéni- espacial que excluye islas del “bienestar” en
ca del hábitat, pero al mismo tiempo un mar de “malestar”.
funcionan como saneación política —como El equilibrio social por medio de la pla-
lo han demostrado estudios puntuales sobre neación urbana-arquitectónica fue uno de
el urbanismo fascista en Italia y Alemania. los puntos centrales de los Congresos Interna-
Otra línea desaprovechada para definir cionales de Arquitectura Moderna (ciam); y el
el carácter emocional de las ciudades es el autor concreta estos debates con la mención
caso de la reconstrucción urbana después de del cuarto congreso ciam en Bridgewater,
terremotos. Quiroz Rothe menciona el fa- donde los arquitectos modernistas presentes
moso caso de San Francisco (p. 101), pero no pretendieron “satisfacer las necesidades emo-
especula sobre el efecto de la reconstrucción cionales y materiales del hombre” por medio
moderna para la memoria colectiva. Aquí le de diseños funcionalistas (p. 146). Conoce-
hubiera ayudado consultar el modelo teórico mos, después de décadas de investigación
del sociólogo Maurice Halbwachs, quien di- extensa sobre el fracaso conceptual del fun-
sertó sobre los efectos mentales en los habi- cionalismo, que esta pretensión no se cum-
tantes de París por los drásticos cambios en plió con la producción de vivienda estandari-
la configuración de la urbe. zada, sino que produjo un malestar cultural
El principio de listar datos y hechos his- que fomentó sustancialmente el retorno al
tóricos sin integrarlos en una argumentación kitsch posmoderno hasta su última expresión
profunda sobre el presunto malestar por la reaccionaria, el New Urbanism. Sería tarea
ciudad también aparece en los apartados de una investigación sobre la historia urbana
dedicados a la tradición socialdemócrata de demostrar estas tendencias y sus efectos; su-
Alemania y Suecia de construir unidades giero no sólo citar las fórmulas ideológicas
habitacionales para las clases bajas y media del movimiento moderno sino, sobre todo,
bajas. Detrás de estas “utopías construidas” cuestionarlas.
(p. 134) existe una historia palpitante que el Esta crítica, casi ausente en el libro, por
autor relata con cierta indiferencia, aunque supuesto requiere profundos conocimientos
sus tópicos centrales, como el compromiso de la historiografía y filosofía de la arquitec-
estatal con la vivienda y el control rígido de tura moderna. No sirve reducir a la Bauhaus
la especulación inmobiliaria (pp. 136-138) al “racionalismo funcional” (p. 133), cuando
merecen una reconsideración actualizada, es- esta institución educativa, de hecho, en su
pecialmente en las ciudades latinoamerica- primera fase se dedicó más a los experimen-
226 l i b ro s

tos visuales que a la construcción funciona- mulando, de esta manera, los complejos
lista. Diferenciar las corrientes plurales del procesos de la identificación espacial. Ade-
modernismo y evaluar sus expresiones estéti- más, existió en muchas de estas ciudades, de
cas, valores culturales y efectos sociales hu- los siglos xii hasta el xv, un alto nivel de los
biera sido necesario para entender el fenó- servicios comunitarios (p. 155), prueba infali-
meno del “malestar” por la ciudad moderna. ble para medir la calidad democrática de un
El tema del “malestar” se perfila con ma- organismo urbano. Aun en la megaciudad
yor claridad en la última parte del libro, actual, con problemas muy diferentes, es po-
donde Quiroz Rothe explica el concepto de sible repensar algunos de los parámetros me-
la ciudad no lineal como una alternativa pa- dievales de la organización comunal.
ra fomentar el “bienestar” del ciudadano por En su elogio entendible de la “belleza de
su hábitat. Frente a la ciudad lineal y comer- los espacios colectivos” en la ciudad medie-
cial, separada por autopistas y segregada en val (p. 159), el autor no olvida mencionar el
enclaves sociales —prototípicamente la ciu- lado oscuro de esa alta cultura urbana: los
dad estadounidense—, el autor presenta la problemas de higiene, la violencia en los es-
“ciudad orgánica”, con su caos organizado y pacios no iluminados y la oligarquía como
su pluralidad socio-espacial. Esta propuesta forma política que ahuecaba la organización
alternativa para una ciudad habitable surge democrática de la comunidad (p. 161). Qui-
de la “sabiduría popular” y garantiza una roz Rothe completa este capítulo con una
“escala humana” (pp. 150-151). Ambos térmi- reflexión sobre la mirada histórica a la ciu-
nos, tal como el de la ciudad “orgánica”, dad medieval como catalizador de un ro-
provocan problemas terminológicos: ¿qué manticismo que posteriormente sirvió a Ca-
diferentes factores culturales determinan la millo Sitte y Patrick Geddes como medio
“sabiduría” de los pueblos?, ¿no es el ser hu- para criticar al urbanismo materialista-fun-
mano el único ser vivo con la capacidad cionalista (pp. 161-162).
mental de rebasar su propia “escala”? y ¿la Sin duda, este capítulo es el más estimu-
definición de lo “orgánico” se refiere a la fi- lante, porque cumple en gran parte con las
losofía práctica de Aristóteles, o sólo es una exigencias de un texto académico sobre la
analogía morfológica? cultura urbana y además delinea perspectivas
El autor no responde a estas aclaraciones interesantes. Una de estas perspectivas es la
conceptuales, pero encuentra en la ciudad idea de repensar la ciudad latinoamericana
medieval europea un modelo del hábitat como expresión contemporánea de la ciudad
favorable (pp. 155 y ss.), con vigencia hasta no lineal (p. 163) —yo personalmente me
hoy. Lo atractivo de este modelo es la confi- niego a llamarla “orgánica”—, con la idea de
guración espacial, la composición estética y descubrir un potencial sustentable en el caos
la organización social de la ciudad. La traza de las colonias populares que crecen en las
de la ciudad medieval se adapta a la topogra- periferias de la zona metropolitana del Valle
fía del lugar, su diversidad visual proporcio- de México. El autor reconoce la “lógica em-
na un “factor sorpresa” (p. 150) y sus reglas pírica” de las autoconstrucciones (p. 168) co-
de construcción garantizan cierto compro- mo una fuerza creativa que aun fomenta
miso colectivo de cada intervención arqui- “la recuperación del sentido comunitario”
tectónica en el tejido urbano (p. 157), esti- (p. 174). Es una pena que Quiroz Rothe no
l i b ro s 227

se haya ahorrado los capítulos anteriores y se relación de los peatones con su espacio urba-
ocupara, en cambio, de explicar esta transfe- no. La imagen revela, de manera enfática, el
rencia de un modelo histórico a la megaciu- anonimato de las masas en la urbe, su falta
dad actual con mayor profundidad y desa- de relación emocional con sus escenografías
rrollar, sobre esta base hipotética, un modelo cotidianas —todos estos fenómenos descri-
de intervención urbana. tos por literatos como Edgar Allan Poe, so-
Esta tarea deberá realizarla el lector crea- ciólogos como Georg Simmel y psicólogos
tivo. Él puede considerar las informaciones como Sigmund Freud. El cuadro, configura-
sobre la política, ecología y estética de la ciu- do por la arquitectura monumental, la linea-
dad medieval como parámetros para conver- lidad del espacio vial y las fisionomías ansio-
tir el “malestar” difuso por la ciudad actual sas de los paseantes, claramente materializa
en un “bienestar” concreto, por medio de un “malestar por la ciudad”, pero su mensaje
una planeación urbana responsable y susten- utiliza una específica construcción visual que
table. En este sentido, el libro contribuye a requiere un análisis estético. La imagen no
un proceso necesario de concientización co- habla por sí misma.
lectiva sobre la ciudad como instrumento de Otro ejemplo de la argumentación vi-
lucha por la civilidad. sual en el libro demuestra las opciones de la
Un acceso clave a la problemática urba- historia del arte: para ilustrar su hipótesis ge-
na, según mi punto de vista, es explorar el neral, el autor recurre (en la p. 20) a la vista
potencial epistemológico de la imagen. El li- de una ciudad industrial en la Inglaterra del
bro cuenta con una estimulante acumula- siglo xix y a una gráfica publicitaria de una
ción de fotografías, planos, dibujos y repro- imprenta de la Alemania de los años veinte
ducciones de pinturas con escenas urbanas; del siglo xx (p. 27). En ambas ilustraciones
no obstante, esta argumentación visual care- se muestran chimeneas humeantes, pero no
ce de una interpretación profunda. Es nota- como crítica ecologista —como lo veríamos
ble la falta de capacitación visual que permi- hoy—, sino como fórmula visual de progre-
ta entender la imagen urbana y la imagen de so tecnológico y éxito económico. Si un au-
la urbe como fuentes históricas que rebasan tor selecciona tales imágenes para ilustrar un
el conocimiento de las fuentes escritas. Con “malestar” por la ciudad, debe conocer la
análisis profundos del imaginario urbano se historia de un motivo visual y sus recodifica-
perfilarían diferentes, y tal vez más efectivas, ciones contradictorias; sin estos conocimien-
facetas del “malestar por la ciudad”. tos, el potencial epistemológico de la ilustra-
La imagen de la solapa, que también ción se agota en la superficialidad.
aparece en la página 15 como lema visual al Es problemática también, en algunos ca-
inicio de la argumentación, muestra la pin- sos, la combinación de imagen y texto, otra
tura Tarde en la calle Karl Johann del pintor herramienta básica para la producción de un
noruego Edward Munch. Esta composición discurso entendible y convincente. Cuando
visual no sólo compensa, sino enriquece la Quiroz Rothe explica el problema de la ex-
investigación sociológica y psicológica sobre clusión social de los jóvenes pobres en la
las neurosis urbanas en el fin de siècle. En el megalópolis contemporánea, aparecen (en
cuadro, Munch enfoca, desde un ángulo te- las pp. 49-50) una vista del Paseo de la Re-
rrestre y con una entrada visual directa, la forma con el Ángel de la Independencia y
228 l i b ro s

una remodelación posmoderna de una plaza conceptual, historiográfico y filológico, el li-


en un pueblo italiano, pero no un rincón bro exige al lector la reflexión. Por medio de
degenerado de Ciudad Nezahualcóyotl. la lectura compensativa, aprovechando la
Peor aún resulta la estrategia visual utili- creatividad cerebral de los múltiples recepto-
zada en algunos párrafos sobre la estructura res, el tópico “malestar” se convierte en ca-
e iconografía política de las ciudades históri- talizador para la autocrítica de los arquitec-
cas, en donde se coloca una fotografía de un tos-urbanistas y todos aquellos actores que
joven que finge dormir en la plataforma pa- configuran la cultura urbana. El libro inicia
norámica de la Torre Latinomericana de virtualmente un proceso de concientización
México, subtitulada Sueño urbano (p. 77). que, según mi punto de vista, debería desen-
En los “créditos de imágenes y fotografías” cadenar una serie de revisiones profundas de
(pp. 181-182) se notifica que el autor de la fo- los procesos autodestructivos que vivimos
tografía es Ernesto Ramírez, pero no se re- actualmente en las megaciudades del plane-
gistra la fecha de la fotografía pseudoartística ta. Queda pendiente profundizar el estudio
y mucho menos su función epistemológica empírico sobre el “malestar por la ciudad”
en este capítulo. para evitar el refugio cómodo en la inves-
Para lectores capitalinos que sufren la tigación autosuficiente sobre la ciudad y la
brutalidad visual del Distribuidor Vial San arquitectura.
Antonio en las colonias Nápoles y Noche-
buena, impresiona ver la imagen aérea de
“Viaductos superpuestos en una ciudad nor-
teamericana” (p. 45), pero, más allá de co- 
mentarios superficiales sobre el efecto urbano
de la “revolución digital”, el autor no apro- Die Informelle Moderne Spontanes
vecha para interpretar esta imagen como una Bauen in Mexiko-Stadt. Informal
ecoestética destructiva y anacrónica de los Modernism /Spontaneous Building
años sesenta, que desafortunadamente cele- in Mexico-City
bra un revival en la ciudad de México al ini- Eckhart Ribbeck y Sergio Padilla
cio del siglo xxi.
Pese a estas críticas, es recomendable Heidelberg, Architektur-und Wirtschaftsförderungs-
consultar el libro. Creo que frente a la domi- Verlag / Städtebau-Institut, Universität Stuttgart, 2002
nante presencia de megaacumulaciones de
imágenes como ABCDF (véase mi reseña en
Anales, núm. 81, pp. 183-186), que aplastan por
visualmente la reflexión sobre la condición gabriela sánchez serrano
humana en las megaciudades, es importante
promover, con una perspectiva crítica de la
historia cultural, la conciencia sobre las crisis En el año de 1900 la ciudad de México con-
urbanas. Quiroz Rothe constata que “la calle taba con una población de 340 000 habitan-
es una especie de texto que ofrece múltiples tes, mientras que actualmente sobrepasa los
lecturas” (p. 84) e invita a conocerlas. A pe- veinte millones y tiene una inmigración ru-
sar de los déficit mencionados, en el nivel ral de aproximadamente 70 000 nuevos resi-
l i b ro s 229

dentes al mes. La mayor parte de la pobla- por la Fundación Alemana de Investigación


ción de esta megalópolis es de escasos recur- (dfg), la unam y sus mismas universidades
sos y se encuentra viviendo en las partes altas (las de los autores), trabajaron durante los
de los cerros que rodean el Valle, devas- años 1996-1999 en el análisis del fenómeno
tándolos día a día con la finalidad de hacerse de la autoconstrucción en la ciudad de
de un espacio donde vivir. El resultado de México, estudiando empíricamente cinco
tal expansión territorial se aprecia claramen- casos diferentes y representativos de colonias
te en el fenómeno de la autoconstrucción, populares enclavadas en los cerros de dicha
única posibilidad de vivienda para que esta megalópolis: Jalalpa, Lomas de San Agustín,
gente forme parte de una de las ciudades Nezahualcóyotl, Pro Hogar y Vallejo.
más pobladas y contaminadas del mundo. De este estudio surge, a principios del
Aunque aparentemente el tema de la es- 2002, el libro Die Informelle Moderne Spon-
tética de las megaciudades se ha puesto de tanes Bauen in Mexiko-Stadt (Modernismo
moda en nuestros días encabezado por preo- informal y construcción espontánea en la
cupados arquitectos como Rem Koolhaas o ciudad de México), editado por el Städte-
Richard Rogers, es una realidad que la auto- bau-Institut (siaal, por sus siglas en alemán:
construcción no puede pasarse por alto o re- Instituto de Urbanismo en Latinoamérica,
legarse a un plano exclusivamente urbano, África y Asia) de la Universidad de Stuttgart.
pues como citadinos nos afecta a todos los A pesar de que actualmente el texto está es-
que participamos diariamente del movi- crito en alemán, cuenta con una traducción
miento infatigable de esta creciente urbe. paralela —aunque abreviada— en inglés, y
Además, el tema de las autoconstrucciones se prevé una próxima traducción al español.
es una contribución a la historiografía de la Los autores comienzan el texto con el
ciudad de México en el presente siglo, y el tema de la megaciudad como laboratorio, en
estudio académico de las mismas se vuelve el que pretenden ver a la ciudad más como
parte importante de las investigaciones esté- un reto que como una amenaza, impresiona-
ticas sobre la ciudad y la cultura urbana. dos por la sobrepoblación, en su mayoría
El tema del libro que a continuación se formada por jóvenes de enorme vitalidad y
reseña es precisamente la autoconstrucción “deseos de supervivencia”.
en la ciudad de México, caso interesante en Evidentemente, en la planeación y
el plano internacional ya tratado con ante- construcción de estas colonias no colaboran
rioridad por diversos arquitectos y urbanis- arquitectos ni urbanistas; sin embargo, los
tas de renombre, y que, por incluir un caso autores parecen aprobar esta carencia a
ejemplificador y concreto, puede trascender partir de la hipótesis de que la autoconstruc-
en el terreno práctico sin quedarse como ción masiva (práctica que lleva décadas de
mera especulación o ejemplo negativo de desarrollo) demuestra que aún en las mega-
una ciudad en desarrollo y en peligro de vol- ciudades la tradición vernácula de construir
verse insostenible. para uno mismo no sólo no ha desaparecido
Eckhart Ribbeck, profesor de la Univer- sino que está cobrando fuerza al experimen-
sidad de Stuttgart, Sergio Padilla, maestro en tar un renacimiento.
urbanismo por la uam, y un equipo de cola- De acuerdo con los autores, la autocons-
boradores alemanes y mexicanos, apoyados trucción no debe ser vista como una tradi-
230 l i b ro s

ción que haya de preservarse nostálgicamen- co y que se va volviendo dominante, o si es


te, sino como un intento de supervivencia más bien un fenómeno cíclico que genera
de las masas urbanas que, con gran determi- áreas problemáticas. Los autores aceptan que
nación y en pobres circunstancias, conquis- ambas situaciones pueden estar ocurriendo;
tan una pequeña parte de la ciudad y de su por un lado, la gente se ve obligada a la au-
vida moderna. Probablemente en esta parte, toconstrucción, pero a su vez esto implica
los autores tratan del tema de la “moderni- un tremendo potencial que las autoridades
dad” como algo de lo que se vive en el mo- no parecen ver.
mento en que se vive, como lo actual, como Ribbeck y Padilla quieren enfatizar que el
un signo de pertenencia al resto de la ciudad punto importante de su texto no es de aspec-
y del que todos quieren formar parte. La to político, social o económico, sino exclusi-
modernidad es, sin embargo, un término di- vamente de giro urbanístico-arquitectónico,
fícil, pues para varios autores ésta comienza como un intento de presentar, en lo posible,
con Descartes o incluso antes, y se considera una visión objetiva de la autoconstrucción,
moderno todo aquel que vive una vida de sin ignorar las condiciones de pobreza, pero
paradojas y contradicciones; ser modernos es al mismo tiempo del optimismo que se en-
encontrarnos en un entorno que nos promete cuentra en estas áreas. Tal vez por esta misma
aventuras, poder, alegría, crecimiento, trans- razón, las fotografías e imágenes presentadas
formación de nosotros y del mundo, y que en el libro no son de buena calidad, pues,
al mismo tiempo amenaza con destruir todo como afirma Ribbeck, su libro no es un libro
lo que tenemos, todo lo que sabemos, todo de arte, sino que busca en sus fotos mostrar
lo que somos.1 Esta definición puede apli- la expresión de la gente y la situación de sus
carse a todos los tiempos, por lo que, en el viviendas. Sin embargo, aun para estos fines
contexto particular del libro en cuestión, se- hubiera sido mejor contar con imágenes de
ría mejor hablar de una integración de estas alta calidad; pero, es difícil encontrar fotó-
zonas al resto de la ciudad, por el deseo de grafos profesionales de arquitectura que se
sentirse parte de ella y de su tiempo. interesen por estos temas y no busquen úni-
Antes de pasar al segundo capítulo, en el camente fotografiar casas y edificios vistosos
que se esboza de manera muy general la his- con fines mercadotécnicos que satisfacen la
toria de la ciudad de México dirigida a un vanidad de los arquitectos de moda y cum-
público extranjero, se plantean algunas inte- plen con los requisitos de las revistas.
rrogantes que cuestionan si el desarrollo de Con la misma brevedad con la que se
las megaciudades se ve acaso interrumpido o toca el tema de la historia de la ciudad de
hasta deteriorado debido a este proceso de
autoconstrucción que se aprecia en las colo-
2 Los autores no traducen la frase “colonias
nias populares2 que crecen en las periferias
populares” dando por hecho que el lector de habla
de la zona metropolitana del Valle de Méxi-
inglesa o alemana comprenda a qué se refiere. En
general todo el libro tiene frases no traducidas co-
mo “la más noble y leal ciudad de México” o
1 Marshall Berman, Todo lo sólido se desvanece “programa de ordenación de la zona metropolita-
en el aire, trad. de Andrea Morales, 14a ed., Méxi- na del Valle de México” y otras tantas que perso-
co, Siglo Veintiuno, 2003. nalmente me pregunto si el lector comprenderá.
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México, los autores hablan en los incisos del embargo, no ha sido siempre así, la mayoría
capítulo tercero acerca de la situación actual, de las veces esta tolerancia se ha visto acom-
tanto política y social como urbana y geo- pañada de proyectos que van desde la demo-
gráfica de esta megalópolis, tocando incluso lición y el reemplazamiento hasta el alza de
el tema del arte y la arquitectura de los años impuestos.
treinta y pasando por tópicos como el buen Los autores dividen la autoconstrucción
funcionamiento del sistema de transporte en tres tipologías básicas: vernacular (a la
metropolitano y la zona altamente desarro- que identifican con un tipo de construcción
llada de Santa Fe. híbrida, entre tradicional y moderna), inva-
En el capítulo cuarto, “Wohnen in Me- siones (lo que conocemos como “paracaidis-
xico-Stadt” (Vivienda en la ciudad de Méxi- tas” y que en este caso es una construcción
co), se va introduciendo el tema en cuestión. provisional y construida en un par de horas)
De forma ascendente-descendente, y de ma- y parcelamientos irregulares (que ocupan un
nera muy general (pues olvidan que la canti- área extensa y la subdividen). Con los años,
dad de clases sociales en México es excesiva, la autoconstrucción se ha formalizado, lle-
por lo que hablar de cuatro tipologías resulta gando a formar zonas grandes y estructura-
demasiado ambiguo), los autores describen das como Nezahualcóyotl, que hoy cuenta
cuatro tipos de vivienda en la ciudad: el área con una población de dos millones de habi-
oeste de la ciudad, a la que consideran la tantes aproximadamente (¡en su momento el
mejor, económicamente hablando, para con- asentamiento ilegal más grande del mundo!).
trastarla con los conjuntos habitacionales de Más adelante, se describe el procedimien-
los años treinta destinados a las clases me- to actual para adquirir un lote y la forma en
dias. Sucesivamente, las descripciones pasan que se van estableciendo las colonias popula-
a las clases menos favorecidas, como son las res, su evolución. Se habla de los promotores
que habitan en vecindades, para terminar el o fraccionadores (personas que venden los
capítulo con las zonas en cuestión: las colo- lotes) y de los precios que, según la investi-
nias populares. gación, cuesta cada lote, así como la manera
El capítulo “Definitionen und Typolo- de obtenerlos. Como es sabido, la mayoría
gie” (Definiciones y tipología) lo comienzan de las veces estos terrenos no tienen papeles
mencionando las condiciones en que se en- que los validen, lo que ocasiona problemas
cuentran los habitantes de las zonas margi- con las autoridades o se duplican las ventas
nales de la ciudad y del crecimiento que ésta (un mismo lote es vendido más de una vez a
tuvo en los años setenta. Algo se rescata de diferentes personas). Sin embargo, la gente
este boom constructivo al observar los aspec- de tan escasos recursos no tiene otro mo-
tos positivos que se descubrieron con la au- do de hacerse de una propiedad, por lo que
toconstrucción. Aparentemente, la construc- el oportunismo de los vendedores no se hace
ción “improvisada” o espontánea puede esperar.
representar a la vez una solución prometedo- Con el tiempo, las colonias populares
ra y un problema estructural. Para hacer res- van creciendo y el gobierno, aunque lenta-
catable este tipo de edificación, hace falta un mente, las va dotando de servicios e infraes-
acercamiento tolerante, pero sobre todo coo- tructuras hasta que se van legalizando y con-
perativo por parte de las autoridades; sin solidando formalmente acabando por
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incorporarse a la gran metrópolis; de ahí que solutamente en las clases altas de hoy: las casas
esta ciudad “no tenga fin” y los cerros se va- de los ricos no sólo no hacen patios (pues la
yan consumiendo poco a poco; cada vez que cultura actual indica que un patio es chico, su-
se observa el Distrito Federal y sus alrededo- cio, no sirve más que para guardar las cubetas
res desde un punto lejano, se nota la defo- y puede traer reminiscencias de pobreza), sino
restación de los cerros que va cediendo paso que buscan cerrar los existentes techándolos
a la autoconstrucción y formación de nuevas con acrílicos para ampliar los espacios alrede-
colonias que se integran ampliando la zona dor de éstos, aun si sacrifican luz y ventilación
metropolitana hasta que se llegue a confun- naturales.
dir con los estados vecinos. Otra de las ventajas que encuentran los
En el capítulo “Siedlungsmuster” (Mode- autores en la autoconstrucción es la ayuda
los de establecimiento), los autores comienzan que mutuamente se prestan los colonos. To-
a adentrarse en lo que será uno de los puntos dos cooperan con sus conocimientos o apti-
básicos de su estudio: la retícula de las cons- tudes y van construyéndose sus casas poco a
trucciones. Éstas se establecen frecuentemente poco, entre albañiles, electricistas, carpinte-
a lo largo de una calle existente que automáti- ros, plomeros etcétera. Todos colaboran. Es-
camente se vuelve la calle principal. Aun sin ta actividad recuerda la autoconstrucción de
un plan urbano previo ni sofisticado, la retícu- la que habla Hassan Fathy en su libro Arqui-
la resulta robusta y flexible, comparada por los tectura para los pobres,3 donde las comunida-
autores con un tablero de ajedrez: abierto y di- des igualmente se prestan sus servicios al no
verso. Las cuadras se conforman por entre tener dinero para contratar especialistas.
treinta y sesenta lotes cuya área varía entre 150 Esto trae como consecuencia un rico inter-
y 200 m2. A partir de este capítulo, Ribbeck y cambio de apoyo entre colonos. Es frecuente
Padilla comienzan a encontrar ventajas o por encontrar en las azoteas de estas casas las va-
lo menos puntos favorables de la autocons- rillas salientes de las losas, como quien no ha
trucción: “La gran capacidad para integrar ca- terminado de construir, con la esperanza de
sas pequeñas y grandes, altas y bajas, pobres y algún día poder hacerlo, o simplemente por-
ricas en una cuadra compacta, es una de las que saben que seguirán creciendo.
cualidades más notorias del urbanismo infor- El esquema de estas viviendas es básica-
mal” (p. 108). A lo largo de esta calle principal, mente el mismo para todas: son retículas
se distinguen pequeños negocios que las mis- cuadradas de cuartos que se alinean en forma
mas familias abren en sus casas, convirtiendo de I, L o C, dependiendo de las necesidades
aquélla en una plaza local donde se reúne y de cada familia y de su crecimiento y que
convive la gente. pueden más tarde ser convertidas en formas
En la página 113 se muestran una serie de de U u O según los requerimientos familia-
isométricos con combinaciones resultantes de res. A veces los patios se van cerrando tanto
las formas de autoconstrucción, a modo de ta- con nuevas construcciones, que acaban por
blero de ajedrez y cuyo máximo aprovecha- convertirse en meros corredores. Esta planea-
miento se debe a los patios que tienen todas
las casas, concepto que encuentra sus orígenes 3 Hassan Fathy, Arquitectura para los pobres,

en la América precolombina y aún en la época trad. de Ricardo Reyes, 2a ed., México, Extempo-
colonial. En contraste, esto se ha perdido ab- ráneos, 1982, 266 pp.
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ción no fue hecha a base de cálculos ni si- tancias (casi inexplicable para alguien en cu-
guiendo el criterio de ningún arquitecto, si- yo país no existen este tipo de viviendas), y
no sólo basada en la experiencia que, después por supuesto el folklor, los colores, las for-
de medio siglo, es ya confiable. La autocons- mas de las casas, el kitsch.
trucción funciona debido precisamente a que Como dato curioso se presenta una simi-
se realiza poco a poco cada casa de manera litud accidental entre las construcciones po-
independiente de la colindante, lo que per- pulares y el estilo de la Bauhaus. Accidental
mite modificarla en cualquier momento, y porque la gente de estas viviendas no tiene
que además cuenta con ciertos detalles curio- conocimiento de la arquitectura modernista
sos, como los techos salientes arriba de las de principios y mediados del siglo pasado;
puertas que pueden ser usados como logias o sin embargo, no es difícil entender esta situa-
decorados con plantas. La mayoría de estas ción atendiendo al origen de tales formas. El
casas cuentan con uno o dos niveles. modernismo como estilo surge para las clases
Sin embargo, precisamente por hacerse trabajadoras. La casa expandible de Gropius
en partes esta construcción tiene la gran des- y la casa “dominó” de Le Corbusier son
ventaja de, ser poco segura y no permitir ejemplos de arquitectura habitacional con
condiciones salubres. Al no contarse con di- posibilidades de crecimiento, tal como se ob-
nero para su término, la calidad de los mate- serva en la autoconstrucción, aunque los
riales no puede garantizarse, los muros casi principios reguladores tengan un origen dis-
nunca tienen acabados y queda el tabique a tinto. Resulta verdaderamente impresionante
la vista, lo que facilita el paso del viento y el parecido de algunas de estas fachadas con
agua que provocan corrosión y humedad. las funcionalistas europeas: los esquemas, las
Las casas son, pues, frágiles y de fácil dete- ventanas, la sencillez, etcétera. Es como la
rioro, prácticamente casas nunca acabadas. continuación en América de una arquitectu-
Los autores continúan describiendo las ra que no siempre funcionó en Europa.
estructuras de las viviendas, sus posibilidades Después de algunos capítulos más don-
de crecimiento, sus interiores y los gustos de de se tocan temas como infraestructura, ren-
sus habitantes. Algo que llama su atención ta, mercados sobre ruedas, futuro económi-
es cómo los cuartos de las plantas bajas que co de las comunidades y otros, la tercera
dan a las fachadas de estas casas son conver- parte del libro (y la última) ocupa el tema de
tidos en negocios. Estos comercios mantie- la investigación y los casos de estudio a los
nen a las familias, creando una especie de que se dedicó el equipo durante sus tres años
comunidad entre ellas. Entre los negocios de trabajo. Se seleccionaron cinco vecinda-
más comunes se encuentran salones de belle- des representativas, de las cuales existía ya
za, barberías, tiendas de revelado, fondas, cierta información: Jalalpa, Lomas de San
tiendas de música y videos, reparadoras de Agustín, Ciudad Nezahualcóyotl, Pro Hogar
calzado, farmacias, etcétera. y Vallejo.
No podía faltar en el análisis de estas co- Los autores describen brevemente cada
munidades, algo de nuestro país que llama zona de estudio, mostrando ubicación y ca-
mucho la atención de los extranjeros: la acti- racterísticas del barrio en los años setenta y
tud de la gente, sus opiniones, su manera en la actualidad, y luego las comparan entre
tan optimista de vivir a pesar de sus circuns- sí. En cada apartado presentan una serie de
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gráficas, fotografías aéreas y lotificación que ción, la cual, a pesar de todos sus defectos, se
expone la diferencia entre las densidades encuentra en posición de proveer a millones
actuales y las de años anteriores. Lo más in- de familias pobres de un pedazo de tierra y
teresante son los esquemas que resultan de una casa construida por ellas mismas?
las plantas arquitectónicas de las casas, es- (p. 342).
quemas que dibujan en isométricos y que Ésta es una situación que se da en mu-
pretenden demostrar la versatilidad y varie- chos países y a la que se ha terminado por
dad de juegos que se pueden obtener de aceptar e incluso integrar a las ciudades.
estas plantas. Además, los esquemas resultantes de la auto-
El trabajo de este equipo consistió bási- construcción han devenido modelos a se-
camente en obtener datos cuantificables que guir, como en el caso de la autoproducción
les facilitaran el estudio de las zonas, como o los usos múltiples y la flexibilidad de las
la densidad de cada una de ellas, su modo de casas expandibles.
crecimiento y expansión, en qué tiempo El libro, de casi 350 páginas, ocupa sólo
ocurre, su tipología, etcétera. Trabajo sin du- un par de ellas para hablar del proyecto al
da laborioso y entretenido, cuyos resultados que se llegó después de tres años de investi-
manifestaron en esquemas e isométricos, le- gación. La descripción de los barrios resulta,
vantamientos de plantas que se aprecian, por al parecer, más llamativa para alguien que es-
ejemplo, en las páginas 308 y 309 y que en tá poco acostumbrado a este tipo de vivien-
ocasiones resultaron interesantes formas, al- das que para quien vive en una ciudad tan
gunas veces de tipo collage o como tablero mezclada como ésta, en la que la mayoría
de ajedrez, entre otras. Pero no sólo eso: en de las colonias cuenta con un área cercana de
el penúltimo capítulo, “Häuser” (Casas), los autoconstrucción y las fotos del libro le resul-
autores describen el interior de las casas, de tan totalmente familiares. Quizá este recorri-
las familias en las que se adentraron y con do de ideas sueltas pudo haber presentado
quienes mantuvieron amplias conversacio- más esquemas o la manera en que se puede
nes; conocieron su entorno, trabajo, ocu- llegar a integrar este tipo de viviendas al resto
pación, familia, actividades, decoración, aca- de las ciudades. ¿Cuál sería el ejemplo con-
bados, gustos, historia, ingresos, etcétera. creto de la autoconstrucción, cuál su legado?
Después de este “censo” realizado en casi Es claro que la gente que construye sus pro-
cincuenta y cinco viviendas, el libro conclu- pias casas no necesitó de un arquitecto, pero
ye con el capítulo de breves líneas, “Projekte- eso no es nuevo, pues la profesión del arqui-
Lernen vom spontanen Bauen?” (Proyectos. tecto surge después de la construcción. Se-
¿Aprendiendo de la autoconstrucción?). Has- gún palabras de Ribbeck, la intención del
ta los años ochenta la autoconstrucción esta- libro es ver a las colonias populares con una
ba considerada como un error que debía ser visión fresca, amplia, analizar el alcance de
prevenido o reemplazado en la medida de estas colonias a lo largo del tiempo y su ri-
lo posible por proyectos planeados profesio- queza tipológica. Como profesor de universi-
nalmente. Después de dos décadas de una dad, él encuentra práctico realizar ejercicios
aparente o relativa autoconstrucción poco que ayuden a los alumnos a descubrir el po-
entusiasta y fructífera, surge la pregunta: tencial de la autoconstrucción que, por ejem-
¿Qué se puede aprender de la autoconstruc- plo, no tienen las casas del Infonavit, pues no
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están pensadas por la gente que las habita, modelo de construcción urbana en general y
dejando escapar las muchas posibilidades de una invitación a repensar la ciudad contem-
usos y combinaciones en las plantas arquitec- poránea conforme a parámetros de auto-or-
tónicas resultantes. Con el tema desarrollado, ganización. Los alumnos podrían no sola-
se despliega una impresionante gama de po- mente dibujar y obtener formas virtuales,
sibilidades para descubrir, en fenómenos co- sino también hacer maquetas flexibles que
mo la autoconstrucción, un ejercicio de muestren los esquemas tanto exteriores co-
aprendizaje de enorme valía. mo interiores de las viviendas y los adiestren
Los autores promueven, así, la enseñan- en el diseño de casas que permitan futuros
za de la autoconstrucción a partir de un aná- cambios y ampliaciones, sin que ello impli-
lisis intenso y una interpretación creativa. que una reestructuración costosa y poco
Con ella y su enorme riqueza tipológica, no práctica, capitalizando estas informaciones
sólo se pueden obtener respuestas a las críti- para utilizarlas en provecho de nuevos pro-
cas circunstancias en las que vive la gente de yectos o de nuevas formas de proyectar que
escasos recursos, sino que representan un ayuden a entender la imagen urbana. 

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