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Análisis de Procura da Poesia, de Carlos Drummond de Andrade.

El poema está escrito en segunda persona, con verbos en modo imperativo, de forma
preponderantemente negativa: “não faças” “nem me reveles”, “não cantes” “não tires poesia
das coisas”. El modo imperativo también es afirmativo, pero menos veces. “Chega”,
“contempla”, “repara”, “penetra”.
Esta manera de expresarse sugiere una cierta asimetría entre el yo lírico, el poeta, quien habla,
y el tú, que escucha. Evidentemente se dirige al lector, pero como colega-aprendiz. Hay una
poética, una concepción personal de la poesía, expresada en forma de consejos, qué hacer y
sobre todo qué no hacer.
El verso libre le da coloquialismo al poema, le quita formalidad, lo que suaviza la asimetría. Es
una conversación, una serie de consejos y no un despliegue de recursos líricos.

El fragmento seleccionado habla de una capacidad propia de las palabras, que es la polisemia.
Polisemia que se expresa más en el campo connotativo que en el denotativo, es decir, más en
el significado que pueden tener en diferentes contextos expresivos que en el significado de
diccionario. En una primera lectura, descontextualizada, el fragmento puede inducir a creer
que se habla al lector, pero en el contexto del poema el lector/oyente también es un poeta.
Entonces el consejo cambia: llama a utilizar las palabras en todo su campo expresivo. La llave
es la capacidad del poeta de utilizar esa herramienta formidable que son las palabras.