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EL PROCESO DE RESILIENCIA EN EL DESARROLLO DE LA


IDENTIDAD LESBIANA, GAY Y BISEXUAL

Gloria Elena El proceso que lleva a la superación de adversidades consiguiendo con


Gil Hernández ello ganancias personales o grupales se denomina resiliencia. Este inno-
vador marco de las ciencias sociales se presenta como idóneo para su
aplicación al proceso de desarrollo positivo de la identidad lesbiana, gay
y bisexual; siendo la homofobia social y la propia homofobia interiorizada
la adversidad a superar. Con el objetivo de localizar y confirmar factores
promotores del proceso, llevamos a cabo esta investigación en la que se
demuestra que el apoyo, la visibilidad, el sentido del humor, la empatía y
la autoestima son factores de resiliencia. Estos resultados abren nuevas
posibilidades no sólo para ampliar el conocimiento de esta realidad sino
también para el desarrollo de programas específicos en torno al bienes-
tar de este colectivo.

The process of getting through adversities, thereby obtaining personal or group


gains is called resilience. This innovative framework of the Social Sciences is
clearly applicable to the positive development of lesbian, gay and bisexual iden-
tity; being the adversity to be overcome both social and internalised homopho-
bia. With the aim of detecting and confirming promoting factors for this process,
we were able, through this research, to demonstrate that support, visibility, sense
of humour, empathy and self-esteem are all resilience factors. These findings
open up new possibilities not only with regards to raising awareness about this
subject but also as far as the development of specific programmes for the pro-
motion of this group’s wellbeing is concerned.

La resiliencia constituye un nuevo cuerpos, en especial los metales, a


paradigma científico dentro de las la ruptura por choque o percusión.
ciencias humanas desde el cual pue-
den ser explicados complejos proce- El primer uso de este término fue-
sos personales y sociales. El en- ra del contexto de la física se le atri-
foque de la resiliencia permite dirigir buye a Emmy Werner y Ruth Smith,
la mirada hacia la posibilidad de quienes siguieron regularmente el
identificar los recursos usados por in- desarrollo de 698 niños nacidos en
dividuos y comunidades para mejo- 1955 en la isla de Kauai (archipiélago
rar y crecer aún en circunstancias de Hawai) desde el periodo prenatal
El enfoque de la
adversas. hasta la edad de 32 años. Basán-
resiliencia permite
dose en una serie de indicadores
dirigir la mirada hacia
Desde el punto de vista etimoló- como la exposición a un riesgo alto
la posibilidad de
gico la palabra “resiliencia”proviene de trastornos de la conducta, encon-
identificar los
del latín resilere, que significa: saltar traron que había 201 niños que a la
recursos usados
hacia arriba, volver a entrar saltando, edad de dos años tenían todos los in-
por individuos y
rebotar, apartarse, o desviarse. Se- gredientes para predecir trastornos
comunidades para
gún el Diccionario Enciclopédico Sal- del desarrollo y psicopatología. A
mejorar y crecer aún
vat1 es la resistencia que oponen los pesar de esto, 72 evolucionaron fa-
en circunstancias
vorablemente sin intervención tera-
adversas.
péutica y se hicieron jóvenes adultos
Diccionario Enciclopédico Salvat. Salvat Edi-
competentes y bien integrados. A es-
1

tores, Madrid, 1973.

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tos niños que, a priori, eran niños vul- o una conquista definitiva de una La resiliencia no sería
nerables, pero lograron sobreponer- persona sino un estado en el que se una esencia o una
se a las duras circunstancias de su manifiestan pensamientos, conduc- conquista definitiva
infancia y realizar una vida plena de tas y acciones orientados a la supe- de una persona sino
sentido les llamaron niños “resilien- ración de adversidades. Por tanto, un estado en el que
tes”2. más que ser resiliente, se está resi- se manifiestan pensa-
liente. mientos, conductas y
A medida que se han seguido lle- acciones orientados a
vando a cabo un amplio número de Esta concepción de la resiliencia la superación de
investigaciones centradas en torno a lleva directamente a cuestionarse so- adversidades
la resiliencia, el concepto ha sido bre los factores que podrían incidir
continuamente revisado y ampliado. en que se manifiesten este tipo de
Por tanto, resulta difícil encontrar una conductas y acciones resilientes en
única definición que se adecue a las los procesos de enfrentamiento de la
múltiples perspectivas y aplicaciones adversidad. Según Edith Grotberg:
en el campo de la psicología, las
ciencias sociales, la medicina e in- Las conductas de resiliencia requieren
cluso la filosofía. factores de resiliencia y acciones. En
efecto, las conductas resilientes su-
En este trabajo, alejándonos con ponen la presencia e interacción diná-
todo el propósito, de la reducción de mica de factores, y los factores en sí
la resiliencia a marcos específicos van cambiando en las distintas etapas
restringidos (infancia, adolescencia, de desarrollo. Las situaciones de ad-
etc.) o de su presentación como una versidad no son estáticas, sino que
característica o conjunto de caracte- cambian y requieren cambios en las
rísticas de la personalidad, la defini- conductas resilientes4.
mos como el proceso mediante el
cual las personas, los grupos o las Para facilitar la comprensión de la
comunidades pueden enfrentar la necesaria complejidad vinculada a
adversidad y salir fortalecidas o me- los procesos de resiliencia acuña-
joradas. mos también en nuestro estudio la
noción de factores de no resiliencia
En nuestra perspectiva, este pro- que serían los pensamientos, con-
ceso no involucra en exclusiva al in- ductas y acciones, presentes en el
dividuo sino que tiene lugar dentro de proceso, contrarios al enfrentamiento
su marco ecológico-transaccional de- positivo de la adversidad.
terminado por diferentes sistemas
que interactúan entre sí. En todo mo- Un reto de gran importancia para
mento, la resiliencia es fruto de la poder analizar e investigar sobre los
interacción entre el propio individuo procesos de resiliencia es, por tanto,
y su entorno, entre las huellas de sus la identificación y clasificación de
vivencias anteriores y el contexto del los factores de resiliencia y no resi-
momento en materia política, econó- liencia consustanciales a cada pro-
mica, social o humana3. ceso.

Tomando esta visión de la resi- En la investigación que llevamos


liencia y dado el dinamismo de las a cabo sobre el proceso de resilien-
interacciones entre los distintos sis- cia en la aceptación y desarrollo de
temas, no es posible clasificar a los la identidad de lesbianas, gays y bi-
individuos como resilientes o no re- sexuales nos marcamos dos objeti-
silientes de manera absoluta, ya que vos principales: fundamentar la con-
la resiliencia no sería una esencia cepción del proceso de aceptación y

2
Werner, (1992). 4
Grotberg, E. (2002: 22).
3
Manciux, M. (2003: 23).

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En el caso de las perso- creación de una identidad positiva en se puede decir que la base del pa-
nas LGB (lesbianas, las personas homosexuales y bise- triarcado social se haya debilitado si
gays y bisexuales) la xuales como un proceso de resilien- aun lo definimos en función de la ca-
adversidad se presenta cia e identificar elementos que ac- pacidad para reproducir el sistema
de manera clara y túan como factores de resiliencia y genero-sexo 6.
contundente englobada de no resiliencia en este proceso.
dentro de un término: En el sistema sexo-género pa-
“homofobia“ En primer lugar, para poder ha- triarcal las personas homosexuales y
blar de un proceso de resiliencia de- bisexuales son enemigos a combatir,
bíamos identificar la adversidad que con armas sutiles pero poderosas
está presente. En el caso de las per- como la injuria, la desvalorización y
sonas LGB (lesbianas, gays y bise- la estereotipación o por medios ne-
xuales) la adversidad se presenta tamente violentos cuyo objetivo es
de manera clara y contundente en- expulsar del flujo social a las perso-
globada dentro de un término: “ho- nas que no se amoldan a la norma
mofobia”. Daniel Borrillo define la ho- sexual mayoritaria.
mofobia de la siguiente manera: hos-
tilidad general, psicológica y social, Como nos recuerda Csikszentmi-
respecto a aquellos y aquellas de halyi: De todas las cosas que nos a-
quienes se supone que desean a in- sustan, el temor de ser expulsado
dividuos de su propio sexo o tienen fuera del flujo de la interacción huma-
prácticas sexuales con ellos 5. na es seguramente el peor. No hay
duda de que somos animales socia-
La homofobia, por tanto, está les; únicamente en compañía de
construida sobre prejuicios ideológi- otras personas nos sentimos com-
cos, exteriorizados a través de mitos, pletos 7.
estereotipos y creencias arbitrarias,
que promueven la intolerancia y la No es de extrañar que la homofo-
discriminación hacia las personas bia, con todas las consecuencias ex-
homosexuales y bisexuales. ternas e internas que produce, sea
pues la gran adversidad que las per-
La homofobia tiene sus raíces en sonas homosexuales y bisexuales
la organización social tradicional co- tienen que atravesar para poder
nocida como patriarcado que esta- construirse una identidad positiva co-
blece que la autoridad debe ser mo lesbianas, gays, bisexuales o
ejercida por el hombre, padre y líder cualquier otro término con el que de-
de la familia. El patriarcado establece finan su vivencia personal.
un fuerte sistema jerárquico basado
en la supremacía masculina con unos Una vez reconocida la adversi-
roles concretos y estrictos para cada dad, nos centramos en identificar
sexo. Ofrece, por tanto, una visión e aquellos factores comunes a los pro-
interpretación de la realidad hetero- cesos de resiliencia en general y los
céntrica (se organiza en torno a la específicos de esta realidad que po-
heterosexualidad como sexualidad drían facilitar o inhibir el proceso de
procreativa) y sexista (poder del hom- resiliencia.
bre sobre la mujer).
Para llevar a cabo esta tarea se
Si bien es verdad que este mo- realizó inicialmente una investigación
delo social está perdiendo el amparo de metodología cuantitativa. En la
legal en las modernas sociedades; actualidad, se está concluyendo tam-
de hecho existen leyes que luchan bién una investigación cualitativa ba-
contra él, todavía cuenta con muchos sada en historias de vida. En este
apoyos y capacidad de influencia. No artículo daremos a conocer la meto-

5
Borrillo, D. (2001: 36). 6
Eisenstein, (1979: 137).
7
Csikszentmihalyi (1996: 248).

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dología y resultados de
la primera investigación.
72%
En primer lugar se llevó
a cabo una encuesta re-
alizada a 97 personas
que se definían como
Nivel bajo de
lesbianas, gays o bise- indicadores
64%
xuales. La encuesta se de resilencia

realizó sobre un cues- Nivel medio


tionario de diseño pro- 48% de indicadores
43%
de resilencia
pio ya que no existían
29%
instrumentos probados 14% 14% Nivel alto de
que nos pudieran servir indicadores
de resilencia
para los fines propues- 9% 7%
tos. En él recogimos da- Chi2= 0,000
tos sobre visibilidad, V de Cramer= 0,447

percepción de rechazo, apoyo bajo apoyo medio apoyo alto


percepción de apoyo,
Gráfico I. Percepción de apoyo y nivel de indicadores de resilencia
indicadores de resilien-
cia (sentido del humor,
autoestima, empatía) e
indicadores de no resi-
liencia (homofobia inte-
riorizada de autorecha-
zo, homofobia interiori- 62% 61%
zada social y baja auto- 57%
estima).
Nivel bajo de
indicadores
Realizamos el trata- de resilencia

miento estadístico con 30% 35%


el programa SPSS, uti- Nivel medio de
31% indicadores de
lizando estadísticos des- resilencia

criptivos para analizar


frecuencias y generar Nivel alto de
tablas de contingencia. 13%
indicadores
de resilencia
Creamos tablas de do- 7%
ble clasificación para 4%
poder llevar a cabo prue-
bas estadísticas como Chi = 0,001
2

el Chi cuadrado de Pe-


V de Cramer= 0,534

apoyo bajo apoyo medio apoyo alto


arson y la V de Cramer Gráfico II. Percepción de apoyo y nivel de indicadores de no resilencia
para verificar la posible
relación y la fuerza de la
misma entre dos crite-
rios de clasificación uti-
lizados (variables categóricas). portancia en el desarrollo de la resi-
liencia. El análisis de los datos nos
Planteamos la primera hipótesis ofreció el resultado que representa el
en torno al apoyo no sólo porque es- Gráfico I.
tuviera contrastado como factor de
resiliencia en otras investigaciones, A la vista de estos datos se com-
sino porque pensamos que para las prueba que el apoyo se comporta
personas LGB, que se enfrentan a como factor de resiliencia de doble
una adversidad que puede producir incidencia, ya que influye en el desa-
aislamiento personal y social, el apo- rrollo de comportamientos y actitudes
yo debería jugar un papel de gran im- de resiliencia y disminuye la presen-

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cia de los comportamientos y actitu- Después de analizar los resulta-


des de no resiliencia. dos sobre autoestima, dividimos nues-
tra muestra en personas con alta au-
59% toestima, autoestima media y baja
autoestima. El 51% de las personas
51% 50% 50%
del grupo de alta autoestima presen-
taba un nivel alto de indicadores de
Nivel bajo de resiliencia, en el grupo de autoestima
42% indicadores
media el porcentaje descendía hasta
de resilencia
el 11% y en de autoestima baja no
encontramos ningún individuo con un
30%
Nivel medio de
indicadores de nivel alto de indicadores de resilien-
cia. En cuanto al nivel bajo de indi-
resilencia

cadores de resiliencia estaba pre-


Nivel alto de
indicadores
sente en el 50% de las personas del
de resilencia grupo de autoestima baja, frente al
11%
30% de las del grupo de autoestima
7% Chi2= 0,000 media y el 7% de las del grupo de
autoestima alta. Existe, por tanto,
V de Cramer= 0,363

0% una clara relación entre la posibilidad


de desarrollar comportamientos y
autoestima baja autoestima media autoestima baja conductas resilientes y el nivel de au-
Gráfico III. Autoestima y nivel de resilencia toestima de los sujetos.

Existe una clara relación Utilizamos el mismo procedimien-


entre la posibilidad de Del mismo modo, verificamos en to para verificar el comportamiento
desarrollar comporta- nuestro estudio que los factores de del sentido del humor como factor de
mientos y conductas resiliencia que son señalados por un resiliencia. El 67% del grupo que
resilientes y el nivel de amplio número de teóricos y que han mostraba un sentido del humor alto
autoestima de los sido respaldados por importantes in- tenía un alto nivel de indicadores de
sujetos vestigaciones, como la autoestima, resiliencia, frente al 12% de perso-
nas con sentido del humor medio.
También se dio el caso de que entre
el grupo de personas de sentido del
71% humor bajo no se encontró ningún
67% 65% Nivel bajo de sujeto con alto nivel de indicadores
de resiliencia. Por el contrario, en
indicadores
de resilencia
este último grupo se encontró que el
Nivel medio de 71% tenía un nivel bajo de factores
de resiliencia frente al 23% de per-
indicadores de
resilencia
29% sonas del grupo de sentido del
26%
23% Nivel alto de humor medio y el 7% de sentido del
indicadores
de resilencia humor alto.
12%
7%
0%
Chi2= 0,001 Por tanto, se establece una clara
relación entre el sentido del humor y
V de Cramer= 0,463

la presencia de indicadores de resi-


sentido del sentido del sentido del
humor alto humor medio humor bajo liencia de tal manera, que a mayor
sentido del humor se observan un
Gráfico IV. Sentido del humor y resilencia número más alto de indicadores de
resiliencia e inversamente, a menor
Se establece una clara re- sentido del humor menos presencia
lación entre el sentido del el sentido del humor y la empatía de este tipo de indicadores. Estos
humor y la presencia de también funcionan como tales en datos quedan ilustrados en la si-
indicadores de resiliencia nuestro estudio. guiente Gráfica IV.

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Otro de los factores que se con-


firmó como factor de resiliencia es la
54%
empatía. Dividimos la muestra entre 52%
las personas que presentaban mayor Nivel bajo de
indicadores
número de indicadores de empatía y de resilencia
37% 41%
las que mostraban un menor número
de indicadores de empatía. Los re- Nivel medio de
indicadores de
sultados se recogen en la Gráfica V. resilencia

Como se puede observar, el gru- Nivel alto de


indicadores
po de mayor empatía muestra en un de resilencia
9% 7%
37% un nivel alto de indicadores de
resiliencia, frente al 7% de personas
del grupo de menor empatía. Por el
contrario, el 52% de personas del Chi2= 0,001
grupo de menor empatía tiene un mayor empatía menor empatía V de Cramer= 0,502

nivel bajo de indicadores de resilien- Gráfico V. Empatía y resilencia


cia mientras que sólo el 9% de las
personas del grupo de mayor empa-
tía presenta este bajo nivel de indi-
cadores de resilencia. Queda, por eran totalmente visibles en el trabajo La empatía es un
tanto, demostrado que la empatía es frente a un 28% que permanecían factor que influye
un factor que influye en el desarrollo poco o nada visibles. La Gráfica VI en el desarrollo de
de comportamientos y actitudes de muestra visualmente estas diferen- comportamientos
resiliencia. cias por género en el entorno labo- y actitudes de
ral. resiliencia
Otra de nuestras áreas de interés
surgió en torno a la visibilidad (dar a Verificamos también que la visibi-
conocer abiertamente la orientación lidad tiene una fuerte relación con la
afectivo-sexual) como posible factor resiliencia, de tal manera que a ma-
de resiliencia. yor visibilidad mayor nivel de indica- La visibilidad tiene
dores altos de resiliencia y a menor una fuerte relación
En primer lugar nos planteamos visibilidad menor presencia de indi- con la resiliencia
la diferenciación de nuestra muestra cadores de resiliencia. Los resulta-
por género ante la visibilidad. Tenien- dos quedan reflejados en la gráfica
do en cuenta que el 70% de partici- VII.
pantes pertenecen, con mayor o
menor grado de implicación, a una
asociación LGBT la muestra en prin-
cipio, no es representativa de la so-
ciedad en general ya que se 72%
71%
presume una mayor visibilidad den-
tro de estos colectivos. 80%

70%
Aún así pudimos comprobar que 60%
existía una marcada diferencia por
50% 29%
sexos en cuanto a visibilidad. Fueron 28%
hombre

especialmente reveladores los datos 40%


mujer

del entorno laboral. Un 71% de las 30%

mujeres tenían poca o ninguna visi- 20%


bilidad frente a un 29% de mujeres 10%
totalmente visibles en este entorno. 0%
El grupo masculino mostró porcenta- poca o ninguna visibilidad mucha visibilidad
jes prácticamente inversos: el 72%
Gráfico VI. Visibilidad por sexos ante el entorno laboral

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Así mismo, comprobamos que


existe una importante relación de de-
64%
pendencia entre el nivel de visibilidad
Chi2= 0,004
baja y los indicadores de homofobia
interiorizada de autorechazo. Este
V de Cramer= 0,282
53%

último concepto hace referencia a


45%
41%
Nivel bajo de
indicadores
pensamientos, creencias y compor-
35% de resilencia tamientos donde la persona homo-
sexual o bisexual experimenta un
26% Nivel medio de rechazo hacia sí misma a conse-
cuencia de la interiorización de la ho-
indicadores
de resilencia

14%
mofobia a la que ha estado expuesta
12%
10% Nivel alto de
a lo largo de su vida.
indicadores
de resilencia
Para verificar la validez de nues-
tra hipótesis de partida: el proceso de
visibilidad baja visibilidad media visibilidad alta
aceptación y desarrollo de la identi-
Gráfico VII. Visibilidad y nivel de resilencia dad positiva como lesbiana, gay o bi-
sexual es un proceso de resiliencia y
comprobar los resultados en cuanto
a los factores de resiliencia encontra-
dos en esta investigación, decidimos
realizar un estudio centrado en el
86%
Homofobia
interiorizada grupo de personas que mostraban
alta un nivel alto de indicadores de resi-
Homofobia
interiorizada
liencia. (17 sujetos de 97 de la mues-
media tra total). Si nuestras hipótesis eran
47% 48% ciertas en este grupo tendríamos que
41% Homofobia encontrar a personas con un alto gra-
35% interiorizada
baja do de visibilidad y percepción de a-
poyo.
16% 14%
12% Chi2= 0,000

0%
V de Cramer= 0,435
Efectivamente, se comprobó que
esta submuestra presentaba una alta
visibilidad
baja
visibilidad
media
visibilidad
alta
visibilidad. Este grupo se situaba ma-
yoritariamente entre las personas
Gráfico VIII. Visibilidad y homofobia interiorizada de autorechazo con mucha visibilidad o visibilidad
total. Del mismo modo, la percepción

Existe una
importante
relación de
dependencia
entre el nivel de
visibilidad baja
y los indicado- indica visibilidad

res de homofo- percepción de apoyo

bia interiorizada
de autorechazo

Gráfico IX. Visibilidad y apoyo en el grupo de alta resilencia

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1 = muy alto nivel


2 = alto nivel
3 = nivel medio
4 = nivel bajo
5 = nivel muy bajo

Homofobia interiori-
zada de autorechazo

Homofobia interiori-
zada social

Gráfico XI. Homofobia interiorizada de autorechazo y social en el grupo de alta resilencia

de apoyo se situaba en torno a los de autorechazo y la homofobia inte- El proceso de acepta-


valores más altos. riorizada social, que expresamos ción y desarrollo de
gráficamente en el Gráfico XI. la identidad positiva
Igualmente, los indicadores de como lesbiana, gay o
empatía, autoestima y sentido del Como se puede observar, el nivel bisexual es un pro-
humor correspondían a los mayores de homofobia es muy bajo e incluso ceso de resiliencia
niveles de estos factores de resilien- la homofobia de autorechazo está en
cia. La siguiente gráfica ilustra con todos los casos por encima del valor
claridad este posicionamiento claro cuatro (muy poca homofobia) y en
en los niveles más altos de la tabla nueve de los diecisiete casos es in-
en estos tres indicadores. existente. Esto es, las personas que

empatía

autoestima

sentido del humor

Gráfico X. Empatía, autoestima y humor en el grupo de alta resilencia

Por último, comprobamos cómo presentan más pensamientos, com-


se situa este grupo frente a los portamientos y actitudes de resilien-
valores de homofobia interiorizada cia han conseguido superar, total o

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La perspectiva de la casi totalmente, la homofobia interio- alumnado en general. Igualmente,


resiliencia puede rizada, especialmente aquella que este enfoque podría ser muy útil para
resultar dinámica y produce rechazo y malestar con uno diseñar programas de formación e in-
clara para aplicar en mismo, confirmando pues, que esta- formación para familias con hijas o
la formación del mos ante un proceso de resiliencia. hijos lesbianas, gays y bisexuales.
profesorado y del
alumnado en general En conclusión, esta investigación La ciencia, que en otras épocas
demuestra la eficacia de asociar el contribuyó a crear y difundir prejui-
proceso de aceptación y desarrollo cios que nutrieron aún más la homo-
positivo de la identidad de lesbianas, fobia imperante en la sociedad, tiene
gays y bisexuales dentro del marco ahora en sus manos la posibilidad de
teórico-práctico de la resiliencia. No desarrollar un campo de investiga-
sólo consigue arrojar luz sobre un ción y una práctica de acciones, que
complejo proceso que conlleva la contribuyan a la promoción de la re-
progresiva aparición de pensamien- siliencia en el proceso de aceptación
tos, actitudes y comportamientos de y desarrollo positivo de la identidad
resiliencia sino que además sirve de lesbianas, gays, bisexuales y tran-
para detectar aquellos factores de re- sexuales.
siliencia que promueven este pro-
ceso y con los que se logra final- En un plano más amplio, la inves-
mente superar la adversidad y salir tigación y el desarrollo de programas
de ella con nuevas fortalezas y una en torno a la promoción de la resi-
identidad homosexual o bisexual po- liencia debería ser una prioridad den-
sitiva. tro del campo de las ciencias so-
ciales porque apoyando a las perso-
Como indicamos anteriormente, nas, los grupos y las comunidades
en estos momentos estamos llevan- en sus diversos procesos de resi-
do a cabo un trabajo de investigación liencia conseguiremos, sin duda, una
cualitativa basada en las historias sociedad más justa y feliz.
personales de resiliencia de lesbia-
nas, gays y bisexuales para compro-
bar si son validados los resultados BIBLIOGRAFÍA
cuantitativos obtenidos y a la vez po-
der detectar factores de resiliencia BORRILLO, D. (2001): Homofo-
más complejos y determinar su im- bia. Barcelona, Ediciones Bellaterra.
portancia dentro del proceso.
BRONFENBRENNER, U. (1979):
Así mismo, tenemos previsto desa-
The ecology of human development.
rrollar programas de investigación-
Cambridge, Harvard University Press
acción focalizados en la promoción
de la resiliencia para personas LGB
atendiendo contextos o circunstan- CSIKSZENTMIHALYI, M. (1997):
cias concretas. Desde luego, sería Fluir: una psicología de la felicidad.
fundamental que estos programas Barcelona, Editorial Kairós.
contemplaran también, de manera
específica, el proceso de resiliencia
CYRULNIK, B. (2001): La mara-
que llevan a cabo las personas tran-
villa del dolor. Granica,
sexuales no abordado en este estu-
dio por su singularidad y diferen-
ciación de las realidades analizadas. CYRULNIK, B., (2002): Los pati-
tos feos. La resiliencia: una infancia
Por último, anotar que la pers- infeliz no determina la vida Editorial
pectiva de la resiliencia puede resul- Gedisa S.A., Barcelona.
tar dinámica y clara para aplicar en
la formación del profesorado y del

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CYRULNIK, B. (2003): El murmu- WERNER, E.E. y SMITH, R.S.


llo de los fantasmas: Volver a la vida (1992): Overcoming the odds: high
después de un trauma. Editorial Ge- risk children from birth to adulthood,
disa. Barcelona. Nueva York, Cornell University Press.

CYRULNIK, B., TOMKIEWICS, S.,


GUÉNARD, T., VANISTENDAEL, S., BIOGRAFÍA
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esperanza Editorial Gedisa S.A., Bar- GLORIA ELENA GIL HERNÁNDEZ
celona.
Gloria Elena Gil Hernández licen-
ciada en la University College de
DICCIONARIO ENCICLOPÉDI- Londres, lleva a cabo el docto-
CO SALVAT (1973): Madrid, Salvat rado “Educación Social en la So-
Editores. ciedad del Conocimiento” y obtie-
ne el Diploma de Estudios Avan-
EISENSTEIN, Z. El Estado, la fa- zados en la Universidad de Las
milia patriarcal y las madres que tra- Palmas.
bajan. En Teoría, nº 1, abril-junio de
1979. Se dedica a la formación de re-
cursos humanos y formación de
profesorado en temas de comu-
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dad de La Laguna en el Proyecto
HENDERSON, N., MILSTEIN M.M. “La travesía de los valores: la
(2003): Resiliencia en la escuela. Ed. construcción participativa de va-
Paidós. lores en la escuela” (Premio Na-
cional de Investigación Peda-
gógica y Experiencias Didácti-
MANCIAUX, M. (2003): La resi- cas) y en el Proyecto “Resiliencia
liencia: ¿mito o realidad? En Man- en Menores con Medidas Judi-
ciaux, M. (comp.): La resiliencia: re- ciales”.
sistir y rehacerse. Barcelona, Gedisa.
Actualmente se encuentra reali-
MELILLO A., SUÁREZ OJEDA zando la tesis doctoral en la Uni-
E.N. (comp.) (2001): Resiliencia: versidad de Las Palmas sobre el
Descubriendo las propias fortalezas proceso de resiliencia que llevan
Editorial Paidós. Buenos Aires a cabo lesbianas, gays y bise-
xuales en el desarrollo positivo
de sus identidades.
MELILLO A., SUÁREZ OJEDA
E.N./ DANIEL RODRÍGUEZ (comp.)
resiliencialgb@hotmail.com
(2004): Resiliencia y subjetividad:
Los ciclos de la vida Editorial Paidós.
Buenos Aires.

Patrocinador de esta investigación:


ASTILLEROS CANARIOS, S.A. (ASTICAN)

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