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CODIGO:

DPLOMATURA: DIPLOMADO EN ALFABETIZACION DIGITAL

APELLIDO/s Y NOMBRE/s COMPLETOS: SCORCELLI DAMIAN ALBERTO

DNI: 32.657.483

DISTRITO: SAN PEDRO (098) PROVINCIA DE BUENOS AIRES REGION (12)


RESPUESTAS:

A.-PARTE PRÁCTICA

La Adicción a la Tecnología pone a los Argentinos


en el Podio Mundial

Son los que más les cuesta alejarse de sus dispositivos junto con los chinos y
los brasileños. Expertos aseguran que afecta las relaciones sociales y
provoca trastornos de ansiedad.

El gesto se inventó hace décadas: alguien sale de su casa y media cuadra después
se palpa los bolsillos con golpecitos ansiosos. Antes lo importante era saber si la billetera o
las llaves estaban allí. Ahora el cacheo auto-infringido es para saber si el teléfono celular está
cerca.

Para tener a mano no sólo las llamadas, sino los correos electrónicos, la centena de
mensajes diarios que llegan vía WhatsApp, la caja de ahorros, el perfil de Facebook, de
Twitter y de Instagram, la cuenta de Tinder, el menú de decenas de restoranes a los que pedir
la cena, la aplicación que dirija el auto por las calles menos congestionadas, la agenda, una
calculadora, las noticias, un mapa, la radio, algunos juegos y una cámara de fotos.
Todas esas herramientas apiladas en un mismo dispositivo lo vuelven cada vez
más indispensable. Y según un estudio de la consultora global GfK realizado entre 22.000
personas de 17 países, los argentinos están en el tercer puesto entre los ciudadanos menos
desconectados del mundo, sólo detrás de los chinos y los brasileños.

Es que en la encuesta que llevó a cabo GfK en Estados Unidos, Alemania,


España, México, Rusia, Francia y Canadá, entre otros países, el promedio de quienes

respondieron que sí les cuesta “cortar con la tecnología” fue del 34 por ciento,
mientras que en Argentina ese porcentaje ascendió a 40.

Según el estudio, entre los ciudadanos a los que menos les cuesta alejarse de la
tecnología están

1. Los Japoneses,

2. Los Holandeses

3. Los Alemanes

“La hiperconexión puede alterar la concentración, ya que si interrumpís una tarea


para, por ejemplo, chequear una red social, el resultado de esa tarea ya no será el mismo.
También afecta a las relaciones sociales, porque le dejás de prestar atención a quien tenés
enfrente. Puede generar mucha ansiedad por estar pendiente todo el tiempo lo que ocurre en
el teléfono, y afecta el sueño, ya que mucha gente usa el celular hasta justo antes de dormir,
cuando debería desconectarse para que algunas zonas del cerebro se relajen”, describe Laura
Jurkowski, psicóloga y directora de Reconectarse, un centro de tratamiento de adicciones a la
tecnología. La especialista sostiene que la dificultad para desconectarse puede provocar
incluso depresión, porque “cuando hay inseguridad y baja autoestima se busca la aceptación
del otro también a través de redes”.

A.-PARTE TEORICA

1.- ¿Cómo se re conceptualiza la alfabetización a partir del


surgimiento de las Nuevas tecnologías de la Información y
la Comunicación.
El mejoramiento de las prácticas de enseñanza y su futura
aplicación por parte de los individuos, en el mundo del trabajo,
inmersos en la sociedad de la comunicación; como así también el
compromiso de atender las necesidades educativas de los
grupos más vulnerables lleva a plantearnos cómo se implementa
y aplica la alfabetización que permitirá el desarrollo pleno de los
individuos.
Para nuestro país, como ha señalado la Lic. Marta Kisilevsky
(2007) Directora Nacional de la DINIECE: “La nueva Ley de
Educación Nacional establece entre sus objetivos garantizar una
educación integral y de calidad, con igualdad de oportunidades y
posibilidades para toda la población. Para alcanzar estas metas se
requiere, entre otros aspectos, de políticas destinadas a mejorar la
formación de los docentes, sus condiciones de trabajo y de
ejercicio profesional”.

Pero estas dos definiciones son un punto de partida


extremadamente simple en relación a la dimensión actual de lo
que es alfabetizar, la escritura, la lectura y el cálculo han pasado
a ser destrezas básicas que permiten a los individuos acceder y
profundizar el conocimiento para llegar a conceptos más
profundos y diversificados de lo que es “ser” un individuo
alfabetizado. Como nos indica José L. Rodríguez Illera (2005,
p.1): “La primera distinción está referida al término mismo de
"alfabetización". No sería justo tomarlo como algo ya dado, sobre
lo que hay unanimidad. Al contrario, pocos términos hay tan
complejos: frente a la vieja idea de considerarlo sólo como
aprender a leer y escribir, la terminología inglesa de literacy
(literacidad) nos muestra matices de sentido muy importantes”.
El autor así nos destaca la falta de objetividad si tenemos a la
alfabetización como un concepto consabido por todos los
individuos, por el contrario nos señala la complejidad del
término, contrastando la idea tradicional de considerarlo como
el solo hecho de aprender a leer y a escribir y lo eleva a un nivel
superior. Para él la alfabetización es entendida como “literacy”, o
sea como cultura/prácticas escritas o letradas A partir de esto la
alfabetización puede ser pensada como una práctica, es decir
una actividad significativa del sujeto que incluso puede
transformar la realidad, las prácticas alfabetizadas de lectura
van más allá de la decodificación de un documento lingüístico,
son un acto precisado culturalmente, debido a que en el sujeto
lector se producen cambios generados por la lectura, a la vez
que se apropia del texto en forma personal. Se enfatiza así el
formato propio y diferenciado de cada práctica ya que no es lo
mismo leer un libro, un periódico o una página Web. Pensar en
prácticas alfabetizadas y/o letradas, es destacar las diferencias
individuales y culturales que hay en cada actividad, sin
unificarlas bajo el rótulo de “lectura” o “escritura”.

2.- ¿Qué relación existe entre desigualdad y brecha?

Desigualdad y Brecha.
Teniendo en cuenta que el concepto de alfabetización digital está
incluido en el ámbito de alfabetización general, entendiéndose
por ésta como el conjunto de conocimientos y habilidades para
el desarrollo pleno de los individuos en los medios: social, de
formación y laboral en pos de una sociedad equitativa y plural
en un mundo cada vez más globalizado. Deberemos hacer una
breve referencia a lo que actualmente se denomina Brecha
digital (S. Moores, 1996) y la relación existente entre ésta y el
acceso a las nuevas tecnologías.
Frente a un escenario mundial de concentración de la
información y exclusión, es vital el papel que juegan las nuevas
tecnologías; y las oportunidades que ellas generan y así, ser
utilizadas para reducir la brecha no sólo entre quienes tienen
acceso y quienes no lo tienen, sino entre aquellos que
interactúan con los medios y los recursos, modificándolos e
interviniendo activamente con ellos.
Los avances en las Nuevas Tecnologías son uno de los pilares
que permiten fortalecer el cumplimiento del derecho a la
educación, a través de entornos de aprendizajes formales, no
formales e informales, pudiendo ser éstos sincrónicos o
asincrónicos, sostenidos en una estructura de red, como la de
Internet. Debemos destacar que la escuela, que constituye la
institución donde los educandos deben estar, no sólo para
acceder a información y conocimientos sino para garantizar los
procesos de socialización, inclusión y formación de ciudadanía,
es el espacio ideal para comenzar los procesos de alfabetización
en todas sus dimensiones y en la actualidad la alfabetización
digital, permitiendo así generar una disminución de la brecha
digital evidente y casi tangible.
Organismos como el Instituto Internacional de Planeamiento de
la Educación (4) en muchos de sus trabajos señalan, que la
mayoría de los estudios orientados a esclarecer la relación entre
educación y equidad social coinciden en centrar la atención en la
educación como una condición indispensable para el logro de
una sociedad más equitativa.
Los argumentos que permiten pensar a la educación como una
instancia previa a la equidad, como su condición de posibilidad,
son muy diversos, pero podemos mencionar dos de los más
decisivos. Por un lado se sabe que quienes no tienen acceso a la
educación carecen de las competencias necesarias que los
habilitan para una inserción laboral exitosa; y como
consecuencia de ello, estos sujetos excluidos del sistema
educativo son además marginados respecto del principal
mecanismo social de distribución de la riqueza, el mercado de
trabajo, consolidando así uno de los modos de reproducción de
las desigualdades en nuestras sociedades. A esta situación se
suma aquella que sostiene que quienes no acceden a una
educación de calidad tienen limitadas las posibilidades de un
pleno ejercicio de sus derechos y de participación en la sociedad,
lo cual se traduce en un debilitamiento de su condición de
ciudadanos.
Ambas perspectivas coinciden en que no es posible promover
estrategias de desarrollo e integración social fundadas sobre una
distribución inequitativa del conocimiento.
La integración de las Nuevas tecnologías en el sistema educativo
forma parte de las agendas de política educativa de la mayoría
de los países del mundo. En todos los casos se reconoce la
necesidad de mejorar la calidad educativa adaptándola a las
necesidades de la Sociedad de la Información, las nuevas
demandas de la economía global y los nuevos requerimientos
del mercado laboral. Se establece así una estrecha relación
discursiva entre la integración de las TIC y la calidad de la
enseñanza, relacionada directamente con la alfabetización
informática por un lado y en un sentido más amplio, el de la
alfabetización digital, como competencia, por el otro.
Burbules y Callister (1997), describen el “sueño tecnocrático”,
una crítica a las expectativas de muchos humanos sobre la
tecnología, describiendo tres representaciones diferentes, a
saber:
1- La tecnología como panacea: donde se asigna a la tecnología
la posibilidad de solucionar los inconvenientes y problemas
educativos, se le atribuye a la tecnología el poder por si misma
de mejorar la calidad de varios aspectos del sistema educativo,
pero sin reflexionar realmente que alcances tiene la

misma sobre esos procesos, esta perspectiva está habitualmente


asociada a los discursos políticos que ubican a las tecnologías
como “sujetos” del cambio social pero sin tener en cuenta los
actores y procesos sociales reales, ocultando en parte lo que
verdaderamente ocurre, por ejemplo la simple digitalización
enunciada como Sociedad de la Información o el Conocimiento.
2- La Computadora como herramienta: en este caso toda la
responsabilidad de la utilización tecnológica recae sobre el tipo
de uso que se realice por parte de los actores sociales, señalan
que las computadoras no son ni buenas ni malas, sino que
depende de las acciones realizadas por los usuarios. Podemos
observar que en el primer caso toda la responsabilidad recae
sobre la tecnología, en este caso recae sobre las personas.

3- Enfoque Post-tecnocrático: aquí se argumenta la necesidad de


salir de las dicotomías entre “bueno” y “malo”, “beneficios” y
“perjuicios”. “tecnofóbicos” y “tecnofílicos”, etc. Las dicotomías
se plantean porque las tecnologías acarrean tendencias acerca
de sus posibilidades de uso y propósitos a los cuales sirven.
Como propuesta este enfoque plantea que los usuarios debemos
ser reflexivos y críticos frente a las consecuencias inesperadas
del uso de dichas tecnologías; ya que el impacto de las mismas es
impredecible y conllevan tanto aspectos positivos como
negativos.
La realidad, es que se deben generar y evaluar nuevos entornos
de enseñanza y aprendizaje que permitan aprovechar las
posibilidades que brindan las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación para adquirir nuevas
competencias, que no son exclusivas de los ámbitos escolares
formales, sino que atraviesan a la sociedad en su conjunto.

La Brecha Generacional.
Las desigualdades de diverso tipo, como lo son las desigualdades
sociales, económicas, culturales de los individuos son
consideradas “brechas”, a modo de quiebres o fisuras entre dos
aspectos. Es en este contexto que se suma una nueva brecha en
la actualidad entre diferentes tipos de actores: la “brecha
digital”.
Según la Asociación Latinoamericana de Integración (5) la
brecha digital hace referencia a la línea que divide al grupo de
población que puede acceder a los beneficios de las TIC y al
grupo que no tiene posibilidad de hacerlo.
Esta desigualdad es analizada desde distintas ópticas,
multidimensiones, pudiendo considerar la brecha digital
generacional, en la cual se analizan las diferencias de acceso y
alfabetización digital entre los individuos adultos y los más
jóvenes y niños.
Bajo el supuesto de que todos los individuos tienen las mismas
posibilidades de acceso a las nuevas tecnologías, acá
reconoceremos las diferencias conceptuales entre los individuos
que han nacido paralelamente y se han desarrollado en la era de
las nuevas tecnologías, a los cuales denominados “nativos
digitales” (M. Prensky, 2001). En cambio, a todos los individuos
adultos que nacieron antes que estas tecnologías, que en muchos
casos sólo han recibido la alfabetización básica y tradicional, han
debido ser, por distintos motivos, “realfabetizados” es decir han
tenido que pasar por la alfabetización digital para poder
incluirse en un nuevo mundo del trabajo y de relaciones sociales
y de comunicación; a este grupo de individuos los
denominaremos “inmigrantes digitales”.
Cabe destacar los conceptos vertidos por Darío Villanueva
(2010) en relación a la preocupación que le genera la brecha
generacional, haciendo hincapié en la importancia de las
personas y el futuro, llevándolo a un plano más humano que
tecnológico. Para el autor, cuando se habla de la “digital divide”,
del quiebre o división digital, se hace alusión a la diferencia
discriminativa e insalvable que se puede plantear en cuanto al
uso y disfrute de las nuevas tecnologías por parte de los
distintos países, sociedades o grupo sociales.
En este caso, se reconoce como un emigrado digital que no
renuncia a vivir en el nuevo contexto, resalta la capacidad de
adaptación propia y de muchos individuos, pero nos señala su
interés y preocupación ante la posible quiebra digital entre
generaciones, entendiéndola como la imposibilidad de hablar un
mismo lenguaje, o de compartir códigos comunes para el
desarrollo del pensamiento, o sea teme la pérdida de una lógica
común, esencial para que se den los procesos cognitivos entre
las generaciones de individuos.
Desde los inicios de la llamada era digital, Nicolás Negroponte
(6) afirmó en "El Ser Digital" que la edad era un factor
determinante para el aprendizaje y la incorporación de las
nuevas tecnologías en todas las esferas del quehacer humano.
Según Negroponte lo único que importaba para que una persona
aprendiera a manejar un computador, era que fuera niño. No
importaba que nunca hubiera jugado en un computador o que
incluso tuviera energía eléctrica en su hogar.
Cómo entender esta afirmación, ¿qué diferencia existe entre un
adulto y un niño que permite un mejor aprendizaje de las nuevas
tecnologías? En realidad, los adultos tienen un bagaje mucho
mayor de información pero, la diferencia estriba en el nivel de
las motivaciones y en una característica propia de los niños: la
curiosidad, Cuando los niños preguntan ¿por qué? ante cualquier
cosa, responde casi a la misma lógica que tiene el hipertexto. La
mecánica de navegación a través de un documento hipertextual
al ir pasando por los distintos nodos con solo pulsar sobre
palabras destacadas o iconos, es más que nada un ejercicio de
curiosidad, de ensayo y error, de ver qué sucede cuando se pulsa
algo.
La hipertextualidad, tal como lo plantea José Luis Orihuela es ir
recorriendo caminos para ir investigando un tema en "un
sistema de ideas interconectadas" a través de asociaciones
temáticas, cuestión en la cual la motivación y la curiosidad
cumplen un rol fundamental. Es por eso que pesa tanto la brecha
generacional.
En muchos adultos las nuevas tecnologías generan temor o están
carentes de motivación y curiosidad, otro factor que influye es la
falta de familiaridad con el uso de las computadoras por
ausencia o escasa alfabetización digital.
En realidad, la primera brecha que debemos plantear, asociada a
la brecha digital generacional, es la brecha de acceso a las
nuevas tecnologías, una vez superada ésta, se plantea la brecha
generacional, que en algunos grupos poblacionales es relativa ya
que muchos adultos se capacitan en el uso de las nuevas
tecnologías.
Existe una tendencia a que más adultos con niveles básicos de
escolaridad se incorporen a la sociedad de la información, dado
que los porcentajes son crecientes, aunque también es probable
que sean necesarios diversos estímulos a medida que se
produzca la alfabetización digital en los distintos grupos. Se
calcula que son necesarios casi tres años para lograr que una
persona se acostumbre y se apropie de las nuevas tecnologías, se
deben pensar múltiples variables pero, fundamentalmente, se
necesita entender una necesidad, decisión y voluntad de cambio.
La brecha generacional es un elemento primordial que debe ser
considerado a la hora de implementar cualquier iniciativa que
pretenda atacar o solucionar la brecha digital, tanto a nivel
escolar como en la sociedad en su conjunto.
Brecha Social y de Género.
Pero la brecha digital también se encuentra vinculada a las
desigualdades en los niveles sociales y de género. Buckingham
(2007) en este sentido nos señala la existencia de un riesgo
manifiesto de que el uso de tecnología en las escuelas profundice
las desigualdades actuales, refiriéndose a las relacionadas a la
clase social o al género. En forma reiterada, las investigaciones
revelaron que los niños de familias de clase trabajadora tienen
menos probabilidades de tener una computadora hogareña o
que accedan a esta clase de “capital cultural” (Levingstone y
Bober, 2004; Roberts, 2003).
No debemos dejar de considerar, que estas desigualdades se
vean acentuadas por la desigual asignación de fondos a los
distintos establecimientos escolares y las zonas o regiones
donde ellos se encuentran establecidos.
En relación a la brecha digital y género Cecilia Castaño Collado
(2006) nos señala que la alfabetización es la clave de la inclusión
digital y de la sociedad de la información para todos, ya que se
está observando que en los países desarrollados la brecha digital
se reduce desde el punto de vista del acceso a las tecnologías
pero no ocurre así desde el punto de vista del uso.
Considera a la inclusión como el interés o habilidad por las
tecnologías y destaca que ocurre a partir de procesos de
aprendizaje social, que se dan por una compleja interacción
entre la educación, trabajo, diversión, consumo y ocio. No surge
de manera natural o por la simple difusión de las tecnologías.
Castaño Collado (2006, p.88) hace hincapié en el informe Sigris
(2004) referido a las estrategias de inclusión de género en la
sociedad de la información, nos llama la atención sobre algo
fundamental: “No hay que confundir la inclusión con la difusión. O
lo que es lo mismo: para desarrollar la sociedad de la información
no basta con poner ordenadores”, concepto que comparte con
Buckingham (2007). Creemos que es conveniente resaltar que
estas consideraciones sobre inclusión y difusión trascienden al
género, pueden realizarse reflexiones similares y extrapolarse a
otros intentos de inclusión, como lo son la social, la regional y la
económica.
La autora destaca, a partir de sus investigaciones, que la brecha
digital de género se plasma principalmente por dos tipos de
problemas, las condiciones laborales femeninas, por un lado, y
determinados problemas institucionales y culturales, por otro.
Las mujeres realizan sus actividades laborales en ámbitos
menos informatizados, como la educación, la salud, los servicios
sociales; se suma que los ingresos de las mujeres en general, son
más bajos que los de los hombres, y tienen menos tiempo, todo
esto incide directamente sobre el acceso y sobre el uso.
La brecha digital por género, es significativamente distinta en
sociedades en las que las leyes y los programas de los estados
promueven que las mujeres accedan a una amplia gama de
oportunidades, mientras que en países menos desarrollados,
que las mujeres no tengan oportunidades de acceso y educación
en las nuevas tecnologías, es un reflejo de las carencias
estructurales que colocan a un porcentaje de la población en
situación de pobreza, en muchos casos endémica.
Para Buckingham (2007), que reconoce que los medios digitales
han venido a ocupar un sitio central en la vida extraescolar de
los jóvenes, ya que ellos no se encuentran con la tecnología por
primera vez en la escuela, como ocurría hacia fines de 1980, nos
señala que los jóvenes interactúan de una manera diferente que
la de los adultos en relación a estos medios, desarrollando
nuevas habilidades y competencias.
Pero a pesar de ello no podemos caer en una postura ingenua en
relación al tema de la brecha digital, para el autor la “vieja”
brecha digital sigue siendo un factor de peso, las desigualdades
permanecen en el tiempo no solo referidas a las posibilidades de
acceso a la tecnología por parte de los jóvenes, también debemos
considerar el bagaje cultural que es necesario para su
utilización.
De tal manera nos indica que existe cierta fantasía
contemporánea, un estereotipo denominado “generación digital”
detrás del cual se ocultan las dificultades y frustraciones en
relación a este tema tanto en jóvenes como en adultos, para él la
brecha digital se está dando cada vez más amplia entre la cultura
de la escuela y la cultura extraescolar, temiendo que la escuela
se aleje cada vez más de los intereses de los estudiantes, se
encontraría en una propuesta lúdica del aprendizaje una de las
bases para solucionar esta brecha. Desde ya debemos considerar
que la alfabetización informacional y digital sería otro de los
soportes en relación a tratar de disminuir estás desigualdades.
Estas dos bases mencionadas, son solo una parte del conflicto en
la brecha digital, no debemos olvidar la necesidad de que los
Estados piensen y lleven a cabo políticas sociales y económicas
para bregar en pos de una disminución de la misma.
En el caso de nuestro país, Inés Dussel (2005) en el texto
“Desigualdades sociales y desigualdades escolares en la Argentina
de hoy” analiza como el contexto político histórico y las
sucesivas crisis económicas en nuestro país han llevado a una
amplia franja de la población a tener un sentimiento de igualdad
“en la desgracia” con un amplio sentido fatalista y determinista.
Partiendo de esta “estructura de sentimientos” sostiene que
pensar en las desigualdades en el sistema educativo nos pone
frente a dos dimensiones: la afirmación de igualdad en nuestra
sociedad y qué se hace con la acción individual y colectiva. Estas
dos dimensiones deben pensarse simultáneamente para lograr
los cambios necesarios y duraderos sobre las dinámicas y
comportamientos institucionales y de los individuos.
La alfabetización digital se basa en dos líneas de acción, una
individual que depende expresamente de la necesidad de
superación de los individuos y el tener conciencia de esa
necesidad. La otra línea de acción tiene que ver con la
conformación de la Sociedad de la Información y las necesidades
de las instituciones para la inserción de cada nación en el mundo
actual.
Sociedad de la Información y Brecha digital.
La Sociedad de la Información ofrece tal abundancia y
posibilidades de contenidos, basándose en el intercambio de los
mismos entre los individuos en todo el mundo; y casi siempre es
vista como el remedio a las muchas carencias que padece la
humanidad. Numerosos autores, especialmente los más
conocidos promotores de la Internet, suelen tener visiones
optimistas acerca de las capacidades igualitarias y liberadoras
de la red, como es el caso de Gates (1999) y Negroponte, (1995).
Sin embargo, las nuevas tecnologías y en particular Internet,
igual que cualquier otro instrumento para la propagación y el
intercambio de la información, no resuelve por sí sola los
problemas del mundo. De hecho, ha sido casi inevitable que
reproduzca algunas de las desigualdades más notables que
existen. Mientras las naciones más industrializadas extienden el
acceso a la red y las TIC entre porcentajes cada vez más altos de
sus ciudadanos, Internet sigue siendo ajena a casi la totalidad de
las personas en los países más pobres o incluso en zonas y/o
segmentos de la población marginada, aún en los países más
desarrollados.
En el mundo digital se difuminan las fronteras convencionales,
una característica de la WEB es que no hay un centro y por lo
tanto, tampoco una periferia. Todos podemos ser el centro,
aunque jamás sepamos qué tan lejos se ubica la periferia. Las
fronteras no se encuentran en el mundo virtual, sino en el
mundo real. La más importante de estas fronteras, es la ya
señalada desigualdad en el acceso a los recursos informáticos,
que no es sino la expresión de las dificultades para extender la
cultura y los medios para aprehenderla entre las grandes
mayorías en los países de menor desarrollo.
Los nuevos recursos tecnológicos constituyen una oportunidad
enorme para afianzar la presencia global de las naciones, al
mismo tiempo que se acrecientan la cultura y la creación
universales; pero para que esto realmente ocurra y se
manifieste, son necesarias políticas intencionales de largo
alcance para permitir la conexión a las redes informáticas, su
utilización y tránsito por los canales de información. Mientras
tanto, nos encontramos ante dos conjuntos de personas. El
primer conjunto formado por aquellos que tienen los medios
necesarios para acceder a los nuevos recursos tecnológicos; el
segundo, mayoritario, formado por aquellos individuos que por
una u otra razón no tienen acceso a los mismos
recursos, la diferencia entre estos dos grupos de personas, es lo
que denominamos Brecha Digital.
Estar en el lado mayoritario, menos afortunado de la brecha,
significa que hay menos oportunidades para tomar parte en la
nueva economía, sustentada en la información, ya que muchos
más empleos se encuentran relacionados directa o
indirectamente con estas tecnologías. También significa que hay
menos oportunidades para participar de la educación, la
capacitación, las compras, el entretenimiento y las
oportunidades de comunicación que están disponibles en línea.
En general, aquéllos que son pobres y viven en áreas rurales
están cerca de 20 veces más en riesgo de quedar rezagados que
los más prósperos residentes de las áreas urbanas

Así, la brecha digital aparece como una de las cuestiones más


críticas para el desarrollo de la Sociedad de la información. Se
la propone como una carencia crítica ante las necesidades de
desarrollo económico, social y cultural.
En la Declaración de principios de la Cumbre Mundial de la
Sociedad de la Información, se señala con énfasis:” Somos
plenamente conscientes de que las ventajas de la revolución de la
tecnología de la información están en la actualidad desigualmente
distribuidas entre los países desarrollados y en desarrollo, así
como dentro de las sociedades. Estamos plenamente
comprometidos a convertir la brecha digital en una oportunidad
digital para todos, especialmente aquellos que corren peligro de
quedar rezagados y aún más marginados” (WSIS, 2004).
El Plan de Acción de la Cumbre destaca la necesidad de
establecer indicadores y puntos de referencia más precisos,
como así también, el reconocimiento de que cualquier cambio
significativo en el equilibro entre usuarios y no usuarios se
manifestará en crecimiento económico, esto implica que la
brecha tiene su raíz en cuestiones más profundas y
estructurales.
Norris (2001) intenta conceptualizar la brecha digital en
términos más analíticos, se basa en la importancia que las TIC e
Internet tienen para las naciones en desarrollo, gracias a la
promesa de mayor productividad y su potencial participativo.
Dividiendo así la cuestión en tres niveles, para él existe una
brecha entre naciones, a la que denomina brecha global; a los
individuos los separa en info-ricos e info-pobres, para indicar la
brecha social; y por último, diferencia a quienes utilizan el
potencial de Internet para aumentar su participación en el
proceso político y aquellos que no, denominando a ésta última
brecha democrática. De tal manera Norris trata de definir la
brecha digital como un conjunto de deficiencias de acceso que
afectan el desarrollo potencial que podría surgir del uso de
tecnología. La brecha debe atacarse para emparejar las
diferencias, permitiéndoles a todos los posibles usuarios
aprovechar el potencial de la tecnología y de los recursos
disponibles a través de ella.
Existen otros modelos más sofisticados (8) para explicar y
plantear la brecha digital en la sociedad de la información, como
es el caso propuesto por Chen y Wellman (2003) en el que
entrecruzan las distintas brechas ubicándolas en cuatro
perspectivas:
Acceso a la tecnología.

Alfabetización tecnológica.

Acceso social.

Uso social.

Se basan principalmente en considerar el uso que realmente


hacen las personas de las TIC y de Internet, en este caso, la
brecha se entiende como una serie de deficiencias existentes
previamente. Salvar la brecha para este modelo, no solo es una
ruta para acceder a la abundancia de información, sino también,
como un camino posible para ayudar a corregir o hacer
desaparecer varias de las brechas preexistentes en una sociedad
dada, resultando así una solución estructural a muchos de los
problemas del mundo en desarrollo, pero no se deben tomar en
forma aislada a modo de respuesta mágica a los problemas
existentes.
La aproximación directa a la realidad del uso de las nuevas
tecnologías puede servir para realizar un análisis más adecuado
y preciso, pudiendo hacer posible una comprensión más
adecuada del conjunto de carencias que estaría detrás de la idea
de una brecha digital.

3.- ¿Qué diferencia existe entre educadores tecnófobos y


tecnófilos? Explique cada término y de un ejemplo sobre
cómo influye cada uno en su trabajo en el aula.

Los TECNOFOBOS serían aquellos para quienes el uso de


cualquier tecnología simbólico u organizativo que no
usaron desde pequeño, representa un peligro para para los
valores establecidos.

TECNOFILOS: Encuentran en cada nueva aportación


tecnológica , la mejor representa a los problemas de
enseñanza y el aprendizaje escolar.

4.- Explique qué son y qué características tienen las aulas


tecnológicas
Es necesario en esta unidad de cierre proponerles redefinir qué
es enseñar y aprender a partir de la incorporación de las NTIC
que determinan que los muros de las aulas desaparezcan: el
planeta sirve para obtener información, intercambiar lo que
sabemos o bien compartir los logros o avances.
Por otro lado, las nuevas tecnologías permiten el consolidar
procesos de Educación a Distancia, que nacido en otro contexto
histórico y tecnológico, encuentra en este el marco ideal para
constituirse en una de las armas más potentes para la
distribución del conocimiento acumulado socialmente.
Entonces abordaremos este último bloque en dos planos
posibles para desarrollar los procesos de enseñar y aprender : El
espacio presencial del aula a partir de la concepción del aula
tecnológica y el espacio virtual como complementario del
primero o como Educación a Distancia.
Primero el aula tecnológica
Comencemos por el aula tecnológica considerando esta como un
espacio equipado y diseñado para el uso integrado de distintas
tecnologías de la información y de la comunicación. En ella se
utilizan tanto los medios didácticos tradicionales , potenciados
por la moderna tecnología , la tecnología de la información, la
informática y los medios audiovisuales.
Cuando pienso en aulas tecnológicas me refiero al desarrollo de
ambientes de aprendizaje estimulantes, plagado de intercambios
resultando espacios fecundos para la construcción social del
conocimiento. Esto implica generar en la escuela ámbitos en
donde la tarea, las interacciones y los recursos pertinentes para
aprender favorezcan la exploración, la indagación, la
producción y el intercambio de saberes mediante los cuales los
alumnos se apropien del conocimiento y puedan transferirlo a
contextos ricos y variados.
En la actualidad, el acceso a la información desde diversos
soportes, el uso de tecnología para la comunicación y la
expresión, requieren pensar y diseñar un ámbito adecuado que
concentre la gestión integral de los recursos multimediales o
hipermediales requeridos para el aprendizaje.
No es la idea el proponer costosas instalaciones dentro de la
escuela que generen por su sofisticación miedo e inseguridad de
ser utilizadas. Desde los 90 distintas publicaciones
especializadas en Tecnología Educativa sostienen la necesidad
de crear primero la conciencia, luego el espacio mental y por
último el lugar físico. El aula tecnológica debe constituir un
lugar real y hoy gracias a la tecnología un espacio “virtual”
puede estar lleno de oportunidades para valerse de recursos
cada vez más complejos . Muchos de los elementos necesarios se
encuentran en casi todas las aulas : libros y todo tipo de
información impresa, videos, cassettes. En algunas faltan
retroproyector, computadoras, software, TE, fotocopiadora, fax,
TV. Pero no todo es equipamiento e insumos: es decir esto sólo
no basta. En muchas escuelas están ausentes una organización
en la tarea, conciencia de trabajo, ganas de disfrutar el trabajo y
permiso para usar y tocar.
El diseño de equipamiento estará en función de los medios
didácticos que se vayan a utilizar y de la integración de los
mismos. Así el equipamiento podría pensarse en categoría que
no son excluyentes solo organizadoras en función de los
distintos medios de enseñanza que se vayan a usar :
Técnicas tradicionales de comunicación interpersonal :
Superando la tiza y la voz también se puede contar con pizarras
electrónicas (Pizarrones inteligentes) que permiten la escritura
y el borrado , visualizar el contenido de la pantalla de la PC del
Profesor como cabeza de red o el trabajo de la PC de un alumno
en particular que el profesor quiera mostrar, escribir o señalar
sobre esto y la posibilidad de imprimir todo el contenido escrito
en ellas . También podría pensarse en pequeños micrófonos
inalámbricos que en una clase grande hará que la voz llegue a
todos los rincones del aula sin esfuerzo
para hablar ni para escuchar ( suelen emplearse en algunos
teóricos de las Universidades con gran auditorio superando los
viejos e incómodos micrófonos de manos que rigidizaban el
movimiento del docente en el salón)
Técnicas audiovisuales : Estos como representaciones de la
realidad o abstracciones pueden ser incorporadas al aula ya que
pueden suministrar gran cantidad de información, favorecer las
vivencias y el acercamiento al contenido, provocar impacto
emotivo, “visualizar” de forma sencilla la idea global y
representar objetos y situaciones reales. Láminas y mapas
tradicionales, acompañados con imágenes fijas (filminas en
retroproyector, diapositivas, fotos digitales, archivos de imagen
de sites) o imágenes en movimiento (TV, DVD, video , PC)
Técnicas informáticas : La presencia de la computadora como
medio de aprendizaje, investigación y ayuda a la docencia es
algo incuestionable. Constituye una herramienta que permite el
cálculo, la simulación, la adquisición y tratamiento de datos, el
diseño, la edición, la comunicación entre los usuarios, la
evaluación y el control de los aprendizajes, la tutoría mediante
sistemas expertos o la tutoría a distania (elemento que más
adelante retomaremos) . En el aula informática uno de los
papeles que tiene asignado es el de servir de apoyo a las
explicaciones del profesor.
Tecnologías de telecomunicación : Estas tecnologías
incorporadas al aula de informática a través de redes
telemáticas o de TV permitirán a los usuarios acceder a
programas de formación por TV , videoconferencias , etc. Como
ejemplo se realizan clases transmitidas por un especialista y
observadas en pantalla en otras escuelas,un reportaje a un autor
o un deportista entre alumnos de varias escuelas y él sentado en
el living de su casa.
Técnicas de edición o autoedición : Las instalaciones del aula
tecnológica deberán permitir la elaboración de documentos
escritos partiendo de los medios tecnológicos con que esté
dotada : los pizarrones inteligentes o electrónicos ya descriptas,
la PC con la impresión de textos generados o
extraídos de alguna fuente, el FAX y el CORREO ELECTRONICO
como medio de registro escrito a la distancia, la fotocopiadora
para reproducir material de interés del grupo, etc.
Sabido es que la introducción de nuevos sistemas de
información y comunicación comporta la necesidad de maneras
diferentes de trabajo y de organización en el aula . En otras
palabras, surge la necesidad de diferentes entornos informativos
y comunicativos en el aula que conllevan a nuevas maneras de
entender el mundo. La introducción de la informática, del
retroproyector o del video en el aula permite al alumno trabajar
con realidades lejanas del espacio físico, con lenguajes
diferentes que conviven con el lenguaje escrito archivado en una
biblioteca . De esta forma surgen posibles estrategias de trabajo
en todos los niveles :
1.- Las que se desprenden del uso de los medios y de la
comprensión de los lenguajes (el alumno debe ser capaz de
captar la información que los medios facilitan).
2.-La necesidad de que los alumnos adquieran procedimientos
de trabajo con la información que han obtenido en distintos
medios generando archivos de documentación para la
organización de una “ mediateca” en el aula.
3.- Una organización distinta del aula : con medios para utilizar
(video, PC, retroproyector, libros, prensa escrita, etc.) y lugares
destinados a la documentación adquirida, recogida o producida
por los alumnos).
Pensemos la cantidad de aprendizajes que están contenidos en
el diseño de la mediateca, en su organización, en su
categorización, clasificación y evaluación constante. Estos
grupos de alumnos unidos por tareas especificas contribuyen a
romper el esquema tradicional de la clase y dan respuesta a las
propuestas de flexibilidad en los agrupamientos, los tiempos y
los espacios escolares.
Hay líneas de trabajo que proponen formar en cada institución
educativa de cualquier nivel un centro de recursos
multimediales para el aprendizaje
que llevaría al replanteo del tipo de gestión basada en principios
de organizaciones inteligentes.
Este centro de recursos multimediales puede definirse como una
estructura sistemática de búsqueda, evaluación, selección,
acopio y organización de materiales, equipos y servicios que se
pueden ofrecer a estudiantes y docentes a fin de impulsar el
aprendizaje permanente. Así, el centro integral de recursos
multimediales para el aprendizaje puede definirse como el lugar
donde estudiantes y docentes pueden dedicarse a actividades de
aprendizaje tan diversas como lectura, escritura, discusiones,
búsqueda de información en distintos soportes, reproducción de
programas, grabaciones, filmaciones, realización de diseños y
montajes, producción de material pedagógico para ser utilizados
en el aula, desarrollo de proyectos culturales, y otros similares.
El centro debería proporcionar un ambiente social organizado
para que los miembros de la comunidad educativa :
reconstruyan su saber
mediante la ejecución de tareas vinculadas con la
información
en interacción con otros (local o remota)
valiéndose de recursos multimediales.

También debería desde un enfoque pedagógico :


promover la gestación de proyectos innovadores,
potenciar las interacciones,
estimular la producción de conocimientos y
favorecer el incremento de la comunicación.

El centro de recursos multimediales encierra un enorme


potencial en tanto puede constituirse como centro promotor de
cambios de las prácticas docentes, al tiempo que puede
representar un lugar de preservación para las prácticas sociales
valiosas como la conservación del patrimonio cultural de la
comunidad . En nuestro país los planes de mejora de la calidad
ya señalados en bloques anteriores facilitaron el acopio de
filmadoras VHS, digitales ,
DVD,etc. Mucho es el material que podría realizarse pero sin una
documentación u organización adecuada a estos tiempos de
poco serviría a otros grupos. Los docentes en Argentina nos falta
cultivar la costumbre de documentar las experiencias exitosas o
no pero que dan cuenta de buenas propuestas por lo tanto de
instalarse en la Institución este tipo de organización debería
también incluir materiales propios para los docentes.
Como todo lugar donde se acopia material exige una buena
organización y actividades básicas :
-coleccionar
-categorizar materiales , equipos y servicios
-evaluar
-distribuir
Es importante incluir, a la hora de decidir la organización del
centro multimedial, los procedimientos para evaluar los nuevos
materiales . Es importante revisar y excluir materiales
inadecuados o de escaso valor, anticuados o erróneos. Si los
docentes generalmente los mantienen, quizás sea por
desconocimiento, falta de entrenamiento en el manejo de nuevos
recursos o por rutina. Algunos materiales a veces son más útiles
que otros en función del proyecto curricular de la institución.
Son importantes también las tareas de difusión del material que
se incorpora al centro multimedial, organizar encuentros de
entrenamiento en el uso de medios tecnológicos y de
intercambio de experiencias construidas con el apoyo de
medios.
El material multimedial conseguido o construido en el centro
implica siempre un montaje didáctico programado que
requeriría del trabajo docente previo de :
Investigación del modelo didáctico subyacente
exploración de todas sus potencialidades, y
experimentación de los contextos posibles de uso en función
del propio diseño curricular.

Por último, como dato importante , que seguro conocerán, junto


con el catálogo de volúmenes disponibles en la Biblioteca
Nacional del Maestro llega a cada institución ( o está disponible
en su página web ) un ejemplar con “Material Multimedia
especializado para el Docente “ donde además del listado de
recursos a disposición para la consulta, se difunde la forma de
cómo solicitar desde cualquier punto del país la duplicación del
material. Otro sitio de interés para los docentes de todos los
niveles lo constituye el portal www.educ.ar que organizado
desde el Ministerio de Educación de la Nación aporta software y
videos adaptados a las distintas franjas etáreas de alumnos.
Todo lo enunciado o recomendado más otros que cada docente
puede evaluar como aprovecharlo en el aula son una pequeña
contribución para la construcción de Centros de Recursos
Multimediales en cada establecimiento y al uso de nuevas
tecnologías como estrategia para profundizar aprendizajes más
significativos y adaptados a cómo perciben nuestros alumnos la
realidad a conocer.
Ahora las Aulas Virtuales
Se sostiene que el rol fundamental en los procesos educativos lo
ocupan las personas. Entonces, si las nuevas tecnologías :
facilitan el acceso a procesos de formación y enriquecimiento
;
rentabilizan el esfuerzo y tiempo de dedicación ;
posibilitan la inclusión de sujetos de diversos contextos (Ej.
:geográficos )
contribuyen a personalizar el proceso formativo...

...podemos decir sin temor a equivocarnos que son un aporte


más que interesante para dar respuesta a las demandas
instaladas en nuestra sociedad de educación permanente.
E. Litwin12 , especialista argentina en Tecnología Educativa y en
Educación a Distancia, señala la desconfianza presente durante
años (desde
12 LITWIN, E La buena Enseñanza en laEducación a Distancia.
PAIDOS. 1998.
los 50) en los procesos denominados “por correspondencia”
pensando que no eran propuestas de jerarquía académica o
formativa. Las sospechas acerca del medio persistieron mientras
en otras partes del mundo comenzaba a desarrollarse distintos
programas y competían los egresados de los sistemas
tradicionales en igual condiciones que los formados en estas
nuevas propuestas.
Para definir el término partamos de su caracterización
fundamental que consiste en la mediatización de las relaciones
entre docentes y alumnos : se reemplaza la asistencia a clase por
una nueva propuesta donde se enseña y se aprende mediante
situaciones no convencionales en espacios y tiempos que no
comparte. A esto se acompaña una buena organización que
supera las trabas rígidas, haciendo flexible los mecanismos de
inscripción, distribución de materiales , atención y orientación
de alumnos.
Litwin, en el capítulo ya citado, también señala que la educación
a distancia se aplica hoy en cursos de enseñanza de oficios,
capacitación laboral o divulgación científica, campañas de
alfabetización y estudios formales en todos los niveles y campos
del sistema educativo. Con el vertiginoso avance de este tipo de
educación se incorporaron maestrías, post-grados, dando cuenta
de las excelentes posibilidades de la modalidad para la
educación permanente. Ya no son sólo las Universidades que
generan propuestas sino que se suman asociaciones de
profesionales, medios de comunicación, entidades comerciales,
ampliando la oferta de propuestas no formales.
Este siglo XXI en nuestro país se recibe con plataformas virtuales
que permiten cursar materias generalmente de postgrados y
algunas carreras de grado.
El estudiante en una buena propuesta de educación a distancia
tiene autonomía para elegir espacios y tiempos para el estudio,
pero no se debe confundir con la figura del autodidacta que
selecciona los contenidos sin contar con una propuesta didáctica
y pedagógica para el estudio. En una propuesta de educación a
distancia los alumnos cuentan con propuestas didácticas claras.
Pero después de 10 años de ser docente en carreras virtuales
también sumo a que como requisito el alumno debe tener una
disciplina u orden para llevar
adelante las materias con lectura y trabajos al día. La distancia
da libertad horaria pero hay que sumarle una autoexigencia o
disciplinamiento que no todos pueden asumir.
Podemos realizar una evolución de los soportes que dieron a la
Educación a Distancia la posibilidad de incorporar en los
distintos períodos cada vez mayor cantidad de usuarios que
hicieron real aquello de la Ecuación Permanente planteada
desde los ideales de los 70. En las década de los 60 los cursos a
distancia surgieron por medio del correo generalmente con
formatos de libros y cartillas o guías especiales . Más tarde, en
los 70 fue el turno de cómo incorporar la Televisión y la radioa .
Para citar un ejemplo los programas de alfabetización en
América Latina se desarrollaron alternando estos soportes. Los
80 llegaron con la incorporación de audio primero y videos
después que permitieron difundir masivamente cursos o
conocimientos sobre distintos aspectos de la humanidas. Quien
no recuerda en esos años los cursos de idioma en cassette o en
video para seguir al ritmo que cada uno pudiera. Y llegamos a los
90 y se multiplicaron los desafíos para incorporar las nuevas
tecnologías : las redes satelitales, el correo electrónico, Internet
con sus foros de reunión y debates y el uso del CD ROM como
soporte de información o guía. Fueron temas de debate en
distintas propuestas de educación a distancia el lugar que se les
asignó a los soportes en el proceso de enseñar, las relaciones
entre los mismos y los tipos de procesamiento didáctico.
Podemos y debemos establecer una relación directa entre
evolución de la tecnología en general y de la tecnología
educativa en particular con la educación a distancia. Hoy se pone
en permanente discusión el diseño de los entornos virtuales de
los sites WEB de cursos y carreras a distancia tendiendo a que
en definitiva estos entornos mejoren los procesos de contención
de los alumnos.
Considero que hay meta-prendizaje en todo abordaje de un
curso o carrera que se desarrolle a distancia. Por una parte
resulta evidente la mejora en el uso de la tecnología empleada
por el soporte y otro resultado más sutil consiste en la
modificación de los patrones de aprendizajes adquirido en
estadios de desarrollo anterior y en definitiva en la forma de
pensamiento. Estas modificaciones posibles son el eje de
numerosas investigaciones en nuestro país y en el mundo.
Hay un gran desafío inserto en este período: el desarrollo de los
nuevos soportes y materiales de la Educación a Distancia
incorporando nuevas tecnologías no debería seguir
incorporando enfoque ya obsoletos en el campo de ls didáctica.
Los materiales que se incluyan deberán necesariamente
presentar desafíos cognitivos profundos a los estudiantes.
¿LA DISTANCIA? Evidentemente estas nuevas posibilidades
tecnológicas quitan especificidad al término. La distancia ya no
es un término que la connota adecuadamente , la virtualidad
parecería ser una característica que la define en forma más
completa. Basta con pensar la rapidez en las comunicaciones vía
Internet para encontrar similitudes con procesos que se dan en
lo presencial.
Por último, entonces, falta la obligada referencia a la figura del
tutor en los programas de educación a distancia en la
orientación, reorientación de los procesos de comprensión y de
transferencia. Los tutores son los encargados de diseñar las
propuestas para la cursada teniendo como tarea central el
seguimiento del proceso de aprendizaje de cada alumno en
particular.

5.- ¿Qué son y para qué sirven los objetos de aprendizaje?

Una de las primeras dificultades cuando se inicia el trabajo con


objetos de aprendizaje es la multitud de concepciones
disponible. Las concepciones han variado desde la especificación
de la naturaleza del objeto (digital / no digital), su tamaño
(mínimo, extenso), sus características (estructura de tres
componentes / estructura libre), su condición de abierto /
cerrado, entre otras.
A continuación se plantean algunas definiciones de objetos de
aprendizaje, y se propone una conceptualización que será la
base en este trabajo.
El Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE, por
sus siglas en inglés) definía un objeto de aprendizaje como ―una
entidad, digital o no digital, que puede ser utilizada, reutilizada y
referenciada durante el aprendizaje apoyado con tecnología‖
(IEEE, 2001).
Revisiones posteriores del término condujeron a la proposición
de que los objetos deberían circunscribirse al terreno de lo
digital, y se propuso definirlos como ―una pieza digital de
material de aprendizaje que direcciona a un tema claramente
identificable y que tiene el potencial de ser reutilizado en
diferentes contextos‖ Mason, Weller y Pegler (2003).
Asimismo, una definición amplia es propuesta por uno de los
principales promotores del concepto de objeto de aprendizaje:
David Wiley, quien propuso que es ―cualquier recurso digital
que puede ser reutilizado para apoyar el aprendizaje‖ (Wiley,
2000).
Haciendo énfasis en la reutilización, JORUM Project (2004)
proponen que ―un Objeto de Aprendizaje es cualquier recurso
que puede ser utilizado para facilitar la enseñanza y el
aprendizaje y que ha sido descrito utilizando metadatos‖.
De las definiciones anteriores, podemos extraer algunas
características que consideramos fundamentales: 1) facilitan la
enseñanza; 2) incluyen metadatos; 3) se utilizan en un entorno
de aprendizaje, y 4) pueden tener diferentes niveles de
complejidad.
Complejidad de los objetos: modularidad o
comprehensividad:
La complejidad nos remite en principio al tema de la
granularidad de los objetos. Por granularidad podemos entender
el nivel del objeto en cuanto a inclusión de información;
podemos encontrar objetos que cubren un curso completo, un
tema de un curso, un subtema, o un elemento a incluir en una
pantalla, como un video, una foto o un esquema.
Los objetos de aprendizaje concebidos originalmente
planteaban que un objeto debía incluir una cantidad mínima de
información, debido a que de esa forma era más factible la
modularidad y la reutilización; esto es, estaban pensados para
tener una
granularidad muy fina. Sin embargo, la tendencia en este sentido
ha sido que existan objetos con diferente granularidad, ya que
muchos de ellos también integran información de una unidad de
aprendizaje completa.
De esta manera, podemos encontrar objetos de aprendizaje
básicos, otros que cubren un objetivo específico, o algunos más
que desarrollan un objetivo general. En la medida en que los
objetos tengan una granularidad más gruesa serán más
comprehensivos en información, y en tanto será más difícil que
se piense en recombinarlos con otros objetos, puesto que
tendrán una estructura más completa, y consecuentemente
integrarán combinaciones de información únicas en un curso,
difíciles de combinar con otros objetos. Pero sí podrían ser
reutilizables.
Clasificación de los objetos de aprendizaje:
De las posturas señaladas más arriba, se desprende la propuesta
de que pueden desarrollarse bancos de objetos, tanto analíticos
(derivados de la postura objetivista) como integrales (derivados
de la postura constructivista), y considerar tanto los objetos
interactivos como los no interactivos, para su clasificación y
reúso. Los objetos que componen la taxonomía propuesta
incluyen: 1) objetos básicos no interactivos, 2) objetos
interactivos analíticos-objetivistas, y 3) objetos
integrales-constructivistas. La tabla 1 muestra las tres categorías
de objetos que se proponen en esta taxonomía, y enseguida se
describen.
 Básicos, no interactivos
 Analíticos
 Integrales

Objetos básicos no interactivos: Son documentos que por su


estructura no conducen a la interacción, más allá de la mera
revisión, lectura o visualización por parte del usuario. Tal es el
caso de imágenes, presentaciones, textos, videos, audios, etc.
Objetos analíticos: Son archivos creados con algún sistema
como Flash, Director, HTML, XML, algún lenguaje de
programación, etc., que cubren algún aspecto relacionado con la
enseñanza de un objetivo específico mediante interacciones
entre el alumno y el material. Ejemplos pueden ser:
explicaciones paso a paso con ejercicios integrados (tutoriales)
que incluyen explicación, ejercicios o evaluación; simuladores
para ejercicios; bancos de ejercicios; sistemas tutoriales
inteligentes, entre otros. La interactividad en estos objetos se da
en episodios en los que el material ofrece retroalimentación del
desempeño al estudiante.
Objetos integrales: Son archivos web generalmente, creados
con ayuda de algún editor de sitios como Dreamweaver o
FrontPage, que incluyen el planteamiento de un problema
general, una serie de recursos, temas a revisar, actividades
sugeridas que incluyen el planteamiento de problemas, solución
de casos, solución de preguntas, etc. Estas actividades suelen
resolverse a través de la publicación de tareas, y la
interactividad en estos casos se desarrolla con agentes como un
profesor en línea (tutoría) y un grupo de compañeros
(colaboración).
6.- Explique qué es un e book, cuáles son sus partes y qué
usos puede dársele en el aula.
Características formales de un e-book:
Márgenes, tamaño y forma de la página son las partes
funcionales del libro.
Hay que saber articularlo todo para expresar visualmente la
sensación que el autor pretende transmitir mediante el tema
sobre el que escribió. ¿Hay algún aspecto de esta tarea
compositiva que te interese subrayar particularmente? ¿Por qué?
Cuando se ha tomado la decisión sobre el formato del trabajo
que se va a realizar, una de las primeras cosas que hay que
establecer son los márgenes que éste tendrá. El formato de
trabajo y otros aspecto tales como el tipo de trabajo que realizas,
el público al que se dirige, el grosor de la publicación o el
soporte o papel del mismo, serán algunos de las características a
tener en cuenta a la hora de establecer los márgenes del diseño.
Cuando se trabaja un diseño editorial, lo normal es que se tenga
una representación de la doble página (izquierda y derecha),
resultando más sencillo poder tener una idea más clara del
aspecto que tendrá esa publicación cuando esté en manos del
destinatario.
Se definen los nombres de los márgenes que se encuentran en
una publicación: el margen superior o de cabeza, el margen
inferior o de pie, el margen interior o de lomo y el margen
exterior o de corte.
Una vez que están definidos los cuatro márgenes obtendremos
el espacio de mancheta o mancha, es decir la zona de impresión
o la zona en la que estarán los contenidos de nuestra publicación
o la que equivale al tamaño de la página menos los márgenes.
El cuidado con los márgenes resulta fundamental a la hora de la
composición, porque las imágenes pueden ajustarse a dichos
márgenes o hacerse al corte, para enriquecer el ajuste visual.
Entre una mancha y otra se creará una zona de medianil,
compuesta por la suma de los dos márgenes interiores y que
deberá estar en función del resto de los márgenes así como del
grosor que tenga la publicación, ya que a mayor grosor más se
dificultará la apertura de las páginas y la mancheta deberá
quedar fuera de la zona de pliegue.
El contenido será otro de los factores que deberemos valorar, ya
que si éste es demasiado extenso puede ser conveniente que
consideremos una zona de márgenes menor para que la
publicación no se extienda en exceso y poder generar otros
blancos además de los márgenes .Uno de los criterios que
podemos aplicar para la constitución de los márgenes de nuestra
página sería la tan conocida "regla áurea" o "sección áurea",
creando unos márgenes que estén en relación matemática con el
formato de la página.
Otra proporción que normalmente se utiliza a la hora de
establecer los márgenes de los libros es darle un determinado
espacio al margen de cabecera, el 0,75 de éste se le aplica al
margen interior o de lomo, el doble del interior al exterior y el
doble del margen de cabeza al de pie.
Estas proporciones deben ser siempre tenidas en cuenta y
evaluadas junto con otros aspectos de la publicación así como de
la idea que tenga el diseñador sobre su trabajo.
Lo que si es recomendable es no utilizar los cuatro márgenes
iguales, ya que esto crea un aspecto excesivamente monótono y
carece de tensión compositiva, que es uno de los elementos que
crea interés visual en el espectador. Es recomendable tener en
cuenta al menos que normalmente los márgenes menores son
los laterales y que el margen inferior suele ser mayor que el
superior.
La anchura de las columnas deberá estar en relación con el tipo
y el tamaño de éstos utilizado en la publicación. Un mayor
número de columnas es recomendable cuando la extensión del
contenido es mayor, dotando a la publicación de un cierto
carácter de "urgencia o premura"; por contra, cuando el número
de columnas es menor y la anchura de éstas mayor, estamos
transmitiendo un mensaje más calmo, serio e importante en la
propia composición.
La ilustraciones y los títulos pueden ocupar anchos de una, dos,
tres o cuatro columnas, dependiendo del énfasis que queramos
darle a cada elemento. Y siempre teniendo presente que
aquellos elementos de mayor tamaño o de trazos más gruesos
atraerán la atención de forma más inmediata.
Existen diversos tipos de publicaciones: revistas, libros,
boletines, folletos, diario.
Esas publicaciones son piezas de diseño editorial; las cuales
pueden ser reproducidas, básicamente: impresas en papel o en
medios electrónicos. En otras palabras: tinta sobre papel o
electricidad en una pantalla.
Cualquiera sea el medio de reproducción, el planteo de la forma
de una publicación requiere siempre un trabajo de diseño. Ese
trabajo requerido implica el desarrollo de una retícula de
diagramación; es decir, de un sistema de ordenación.
La determinación de la retícula se plasmará finalmente en el
trazado de una maqueta que estandarice la diagramación de la
publicación.
Básicamente, esa maqueta mostrará las características
tipográficas de la publicación, las dimensiones de la página, y la
posición de los elementos variables e invariantes.
Con el auxilio de un sistema reticular debidamente
estandarizado, el diseñador se encuentra en condiciones de
resolver múltiples problemas en forma funcional, lógica y
estética.
El empleo de la retícula como sistema de ordenación plasmado
en la maqueta, expresa el punto de vista desde el cual un
diseñador concibe la publicación de manera constructiva.
El sistema de ordenación exige honestidad en la aplicación de
los medios configuradores. Esto significa que requiere una
puesta en claro y un análisis pormenorizado de la tarea
planteada. Impulsa el pensar analítico, la fundamentación lógica
y objetiva de la solución de problemas, y un estilo que manifieste
una actitud estética coherente con el tipo de publicación y con su
intencionalidad comunicativa.
El tipo y las características de publicación en cuestión serán lo
que determine la dirección a tomar durante el proceso de
maquetación.
La estructura de una publicación se puede descomponer en dos
partes básicas: la portada y el contenido.
a) La portada tiene dos funciones: una de carácter centrífugo y
otra, centrípeto. La centrípeta consiste en atraer la atención y
despertar el interés del destinatario. La centrífuga consiste en
reflejar el nivel intelectual del contenido. En ambas funciones se
orientan unitariamente a promover la publicación. Para eso, la
portada debe exhibir un estilo que complemente al contenido.
b) El diseño de los espacios destinados al contenido debe lograr
la estilización del contenido mismo. Esto significa que lo debe
interpretar en términos de lenguaje visual. Lo debe realzar. Es
responsabilidad del diseñador el pensar estratégicamente la
forma más adecuada para el contenedor gráfico del contenido.
La primera cosa que condiciona materialmente la composición
de una pieza de diseño editorial es el formato; es decir: el
tamaño, las dimensiones de la edición.
Este condicionamiento guarda relación con el método de
impresión, con el papel y con el encuadernado utilizado, si se
trata de una edición impresa. Pero si se trata de una edición
digital, guardará relación con el software involucrado en su
armado y con la vía de distribución. Por otra parte, en cualquier
caso (edición impresa o digital), la composición también estará
condicionada por el presupuesto disponible.
Una vez que se ha elegido el formato, hay que buscar una
fórmula para el diseño.
Los dos aspectos principales del mismo serán: la retícula de
diagramación (empleada para darle una estructura consistente a
la página) y el estilo tipográfico (para darle a la publicación una
especial cualidad tonal).
a) Empleando la retícula como base formal del trabajo, el
diseñador organiza los márgenes, las columnas de texto y los
espacios reservados para elementos especiales (fotografías, por
ejemplo). Sin embargo, esa estructura no ata al diseñador, sino
que podrá ir más allá de sus fronteras para crear formas que
desafíen a la propia estructura. Esto quiere decir que un
diseñador puede romper la estructura (por ejemplo como táctica
para potenciar un determinado recurso expresivo), pero lo que
no puede hacer es prescindir de una estructura básica.
b) El efecto tonal de la tipografía se determina para conseguir un
diseño ordenado y fluido
Han de pensarse las características del texto de modo tal que la
tipografía pueda interactuar adecuadamente con los demás
recursos expresivos presentes en la página.
La comprensión del maquetado no tiene nada que ver con una
suerte de «geometrización» rígida de la mente del diseñador.
¡Todo lo contrario!
Una vez realizado el bocetado de la retícula, el diseñador debe
hacerse una idea de la forma en la que coordinará imagen y
tipografía en la página. Esa coordinación se ha de orientar hacia
quiebres de columnas o márgenes y hacia montajes visuales que
hagan interesante la página, dotándola de un gran atractivo
visual.
Apartarse de la retícula es propio de todo diseñador audaz, pero
para poder apartarse de ella antes hay que tenerla.
De este modo el diseñador va estableciendo un original juego de
formas, el cual resulta apto para crear innumerables
combinaciones.
Mediante este juego el diseñador consigue que la maqueta
permita ir modificando la apariencia de la página cada vez que
sea necesario, para comunicar distintos estados de ánimo en
relación con las variaciones del contenido. La elección de la
tipografía requiere el mismo análisis (tipo, cuerpo, interlineado,
longitud de línea, alineación, sangrado).
Las partes del e-book
Un libro tiene varias partes, y cada una de ellas cumple una
determinada función.
Estas partes son:
1.- Tapa, o cubierta exterior. Su tratamiento suele ser de estilo
artístico. Lleva la responsabilidad de causar en el lector una
primera impresión sobre el libro, y sabido es que no hay una
segunda oportunidad para una primera impresión. Sin embargo,
un recurso bastante extendido es ofrecer al lector una breve
sinopsis del contenido de la obra en la contratapa acompañada
con una somera presentación del autor.
Si la tapa lleva una sobrecubierta removible, la misma suele
cumplir una doble función: proteger la tapa y actuar como un
cartel que potencia el atractivo visual del libro.
2.- Anteportada, o primera página interior impresa.
Históricamente procede del siglo XIX cuando los libros no
llevaban tapa, porque no se encuadernaban y se los ponía en
venta como fajos de papel. Es solo una página de protección de
la portada, en el dorso puede llevar impreso el frontispicio o
permanecer en blanco.
3.- Blanco o frontispicio, o lista de otros títulos del mismo autor.
Precede a la portada o suele llevarse su información a una
solapa de la cubierta exterior.
4.- Portada, o doble portada. Contiene el título del libro, el
subtítulo si lo hubiera, así como el nombre del autor y del editor.
5.- Protocolo. Es una o dos páginas formales con información
sobre licencias, reconocimientos, pie de imprenta, copyright,
ISBN, etc.
6.- Dedicatoria. Es un espacio muy significativo e íntimo para el
autor. Puede ubicarse en hoja aparte o al reverso de la portada.
7.- Agradecimientos. Su extensión puede variar. Lo usual es que
se coloque al comienzo de la obra, antes del prefacio.
8.- Prefacio, o prólogo, y posfacio, o epílogo. Si no ha sido escrito
por el autor, el prólogo no forma parte del libro y, entonces,
debe colocarse antes del índice; pero si lo escribió el autor hay
que colocarlo precediendo inmediatamente al primer capítulo.
El epílogo suele ser una conclusión escrita por el autor, en
consecuencia es parte del libro y se coloca detrás del último
capítulo.
9.- Páginas en blanco. Es conveniente que las páginas que no
llevan texto impreso, igualmente contengan el número de página
y los elementos ornamentales comunes a las demás páginas; por
ejemplo: una línea sobre alguno de sus márgenes.
10.- Índices. Algunos colocan el índice detrás de la portada y
otros al final del libro. Pero si el índice es muy extenso, o si son
varios, conviene entonces colocar un breve sumario al principio
del libro y el resto de índices extensos al final.
11.- Posibles unidades adicionales: lista de ilustraciones, lista de
abreviaturas, y otras páginas con información suplementaria:
apéndices, bibliografía, etc. Por regla general, los listados y
tablas se colocarán al finalizar el libro y detrás del índice general
extenso (si lo hubiera).
Si se tratara de un único listado, breve (lista de abreviaturas, por
ejemplo), podría colocarse al principio del libro detrás del índice
o sumario.
Los apéndices o anexos complementarios por regla general se
ubican a posteriori del epílogo. En ocasiones podrían ir
apareciendo al final de cada capítulo correspondiente.
12.- Páginas del texto. Contienen muchos y variados elementos:
cuerpo extenso del texo, citas, notas, ilustraciones y epígrafes,
guardas ornamentales, folios explicativos, etc.
Para la composición de estas páginas rigen los criterios que ya
hemos expuesto al tratar de la retícula de diagramación, la
selección tipográfica, etc.
13.- Colofón. Es una breve nota solitaria que se coloca en la
última página del libro, con el nombre del impresor y el lugar y
fecha de impresión.
El diseñador debe plantearse cuál es la intención y utilidad de
todas y cada una de estas partes del libro, y buscar las mejores
soluciones para cada una de ellas. No debe soslayar ninguna.
Por ejemplo, a veces se le presta poca atención a la página de
protocolo; sin embargo, esta página contiene información muy
valiosa al momento de citar la obra.
Estructura del texto
Las principales carencias de los escritos que encontramos en
Internet están relacionadas con la estructura narrativa y los
aspectos visuales del texto. En este artículo se dan algunas
pautas a seguir para escribir en la Red.
Existen varias formas de organizar nuestras ideas en un texto,
las principales son:
Estructura clásica.
Estructura inductiva.
Estructura deductive.

La estructura clásica la constituyen tres partes: introducción,


desarrollo y conclusiones.
Es la forma propia del teatro clásico (presentación, nudo y
desenlace) y de la mayoría de escritos. Se intenta generar una
tensión que va creciendo en el transcurso de la narración para
terminar explotando en el último acto.
Esta estructura no es idónea para la Red si tenemos en cuenta
que el usuario se muestra tenso durante la lectura. Añadir más
fuerza a la narración puede conseguir que el lector se
impaciente y comience a escanear en busca de respuestas. No se
trata tanto de mantener al usuario enganchado en la página, sino
de satisfacerle asegurando nuevas visitas.
Por otra parte, tenemos la estructura inductiva. El narrador
describe uno o varios casos que demuestran una teoría o una
visión de las cosas. De nuevo nos encontramos con una tensión
narrativa que intenta atar al lector. En consecuencia, este tipo
tampoco se ajusta al medio Internet. Sin embargo en la Red son
muchos los artículos, ensayos y comentarios que responden a
este modelo. Esto se debe a que algunos grupos de comunicación
transponen textos de medios impresos a digitales sin tener en
cuenta posibles incompatibilidades.
Por último está la estructura deductiva. Se parte de un
enunciado fundamental para exponerlo en el desarrollo del
texto. La información esencial se ofrece en el primer párrafo
deshaciendo así toda la tensión narrativa.
Este modelo se corresponde con el periodístico de ―pirámide
invertida‖. La cantidad de información decrece del primero al
último párrafo. La principal ventaja de este modelo es que
permite varias lecturas según el interés del usuario. Una persona
muy interesada en el tema leerá todo el texto mientras otra
menos interesada leerá sólo el primer párrafo. A usuarios
diferentes respuestas diferentes, tan grave es no informar como
pasarse.
De las tres estructuras es la última la más adecuada para
Internet. Por tanto, el uso de las otras dos debe ser moderado.
Usos en el aula :
Permitiría que nuestros niños no llevasen 10 kilos en la espalda
todos los días al colegio, cuyas consecuencias en la salud de las
próximas generaciones está por estudiar pero que no creo que
llevar ese peso sea nada beneficioso para sus espaldas .
Las bibliotecas tendrán un fondo bibliográfico infinito y podrán
dedicar su espacio a tareas diferentes a las del mero
almacenamiento.
La accesibilidad a la cultura sería total, no hay barreras para
obtener un ebook, no todo el mundo vive en una gran ciudad
donde las librerías tienen amplísimos catálogos
¿Cuántos millones, sí millones, de árboles dejarían de talarse si
usásemos libros electrónicos?
¿Cuántas toneladas de CO2 dejarían de emitirse a la atmósfera y
cuanta energía se ahorraría si no hubiese que transformar la
madera en pasta de papel?
¿Cuántos productos químicos dejarían de usarse para el
blanqueado de dicha pasta y para la impresión de los libros?
En este apartado, para ser ecuánime, habría que ver cuanto
contaminan y cuanta energía se gasta en los ereaders y en los
equipos de comunicación y almacenamiento de los ebooks.
Puede llevar múltiples libros en un mismo dispositivo de tal
forma que puede elegir la lectura que mas le apetece y no
solamente leer el ejemplar de papel que transporte.
Cuando sale de viaje no necesita llevar varios libros,
ahorrándose espacio y peso.
Ahorro de espacio en casa, con el tamaño de las viviendas
actuales, no hay mucho sitio para tener una biblioteca de libros
de papel pero no hay limites para las bibliotecas digitales.
Transportar sus propios documentos, apuntes, etc.

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