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CADA MUJER DEBE DARSE SU PROPIO ROL

En el documento leído anteriormente sobre “Roles de la mujer en la sociedad”, nos


damos cuenta que la situación de vulnerabilidad y desigualdad de la mujer, ha sido
desde siempre y continua hoy en día en un gran porcentaje.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, dice que toda persona tiene
derecho a participar en el gobierno de un país, directamente o por medio de
representantes libremente escogidos desde 1948; la Convención sobre los derechos
políticos de la mujer, dice que las mujeres tendrán derecho a votar en todas las
elecciones en igualdad de condiciones que los hombres, sin discriminación alguna
desde el año 1954.
Por todo esto, hoy, nos damos cuenta, que hay una clara violación de los derechos
humanos, una clara desigualdad entre hombre y mujeres, que a pesar de ser una
política pública, continua siendo ignorada por casi el 80% de los hombre y por eso,
el problema de la desigualdad, sigue presente en el siglo XXI, y seguirá, hasta que la
misma mujer, no decida cuál es su rol en la sociedad y lo haga valer, sin límites.

Bien es cierto, que se ha luchado por vencer la desigualdad entre hombres y


mujeres, marcadas en el pasado, y que se ha logrado un avance importante en
Igualdad en el voto, igualdad en el trabajo, igualdad de palabra, igualdad en el
sexo, igualdad en el hogar; nos damos cuenta, que como sociedad, todavía nos
queda mucho por hacer, mucho por rescatar y mucho por concientizar a las
mujeres, desde su infancia, para que sean ellas mismas, las que luchen, desde su
propia iniciativa, desde su propio orgullo, su propia autoestima y desde su propio
ser, para que logren darse el puesto que nadie les tiene que dar, sino que se lo
merecen, por igualdad de derechos y por ser personas igual a cualquier otra.

Cuando la mujer logre emanciparse de toda clase de yugo (económico, sexual,


sentimental, laboral, educativas, familiar, entre otros), al hombre, no le quedara
más remedio, que aceptar que no hay sexo débil, que no hay a quien esclavizar y
que no queda más, que tratarnos todos de la misma manera; es decir con respeto,
igualdad de derecho y de condiciones.
Y es que las mujeres hoy en día, están igual de capacitadas que los hombres para
tomar decisiones, de votar a quien queramos o de trabajar en aquello que nos
interese. Por eso tienen que estar sometidas a lo que les ordene un hombre, tienen
la capacidad de decidir todo por ellas mismas.
Así entonces, la mujer no será más llamada el sexo débil, sino más bien el sexo
fuerte, porque realiza más de mil quehaceres ellas sola, y logra sacar adelante su
hogar, cuando no tiene consigo marido.

Siempre se ha tenido una idea de la mujer ligada a las tareas del hogar, a cuidar de
sus hijos y tener siempre contento a su marido. Mientras que el hombre siempre ha
sido el encargado de traer el dinero al hogar. Pero, una mujer puede trabajar para
mantener también a su familia
Finalmente, podemos decir, que las mujeres, no se pueden dejar engañar, creyendo
que son más débiles o que valen menos, pues todos somos iguales y eso se tiene que
poner de moda.