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ANÁLISIS DEL TÍTULO PRELIMINAR DEL

CÓDIGO PROCESAL CIVIL

1. DERECHO A LA TUTELA JURISDICCIONAL

Es el derecho inherente a toda persona, el cual le faculta a exigir al estado que


le conceda amparo o protección legal para satisfacer alguna pretensión. Es decir,
el derecho de toda persona a que se le haga justicia, ante cuando pretenda algo
de otra, esta pretensión sea atendida por el órgano jurisdiccional, a través de un
proceso con garantías mínimas.

2. DIRECCIÓN E IMPULSO PROCESAL

Llamado también Principio de Autoridad y convierte al juez en director del


proceso. Consiste en otorgar al juez la aptitud necesaria para conducir
autónomamente el proceso sin necesidad de intervención de las partes para la
consecución de sus fines: en nuestro país esto devenido en autoritarismo judicial
ya que no existen límites ni parámetros para la actividad del juzgador. Por lo que,
el diagrama procesal que debería ser un triángulo perfectamente equilátero se
deforma en escaleno y no se logra el gran objetivo para iniciar todo proceso: que
las partes en jurídicamente iguales.

En el Código Procesal peruano, apenas, si se observan algunas excepciones a


este excesivo poder otorgado a la autoridad procesal: en los Procesos de
Divorcio y Responsabilidad Civil de los jueces el impulso procesal es
exclusivamente de las partes.

3. FINES DEL PROCESO E INTEGRACIÓN DE LA NORMA PROCESAL

El Código Procesal Civil, al adoptar una orientación publicística, considera que


el proceso tiene como fin inmediato la solución de conflictos inter subjetivos, cuya
solución inevitablemente debe conducir a la concreción de un fin más relevante
que es obtener la “paz social en justicia”. Este es el objetivo más elevado que
persigue el Estado a través del órgano jurisdiccional.

El principio de integración consiste en la posibilidad que tiene el juez de cubrir


los vacíos y defectos de la Ley procesal, recurriendo a los principios generales
del derecho procesal, a la doctrina y a la jurisprudencia.

4. PRINCIPIO DE INICIATIVA DE PARTE Y DE CONDUCTA PROCESAL

Según CARNELUTTI: "la iniciativa de parte es indispensable no sólo para pedir


al Juez la providencia, sino también para poner ante su vista los hechos de la
causa". Esta es una manifiesta expresión del Sistema Dispositivo, que consiste
en facultar a las partes a promover el inicio del proceso en uso del derecho de
acción que les asiste.

La conducta procesal se debe caracterizar por seguir los cánones de Moralidad,


Probidad, Lealtad o Buena fe están destinados a asegurar la eticidad del debate
judicial, delegando la responsabilidad en el juez de garantizar la moralidad del
desarrollo de la contienda y como contraparte la obligación de las partes a remitir
su desenvolvimiento a este principio.

5. PRINCIPIO DE INMEDIACIÓN

Comprende un aspecto subjetivo que se refiere a que el juez deberá tener mayor
contacto con los sujetos del proceso (partes y terceros), y un aspecto objetivo
que consiste en el contacto directo del magistrado con los objetos del proceso
(documentos, lugares, etc.). Se busca un contacto directo e inmediato del
juzgador con estos elementos, ya que, al participar de esta manera en la
realización de todos los actos procesales, el juzgador adquiere mayores y
mejores elementos de convicción.

En la aplicación de este principio se ha privilegiado la oralidad sin descartar la


escrituriedad, pues está viene a ser el mejor medio de perpetuar y acreditar la
ocurrencia de un hecho o la manifestación de voluntad en un proceso.
6. PRINCIPIO DE CONCENTRACIÓN

Este principio busca que el proceso se realice en el menor tiempo posible y en


forma continua, limitando y eliminando actos procesales que no sean
indispensables, evitando que las cuestiones accidentales e incidentales
(medidas cautelares o medios impugnatorios) entorpezcan el desarrollo del
proceso al dilatar o sin necesidad. Por ello, se regula y limita la realización de los
actos procesales a determinadas etapas del proceso.

7. PRINCIPIO DE ECONOMÍA PROCESAL

Consiste en procurar la obtención de mayores resultados con el ejemplo de la


actividad procesal que sea necesario. Está referido al ahorro de tiempo, gastos
y esfuerzos.

El ahorro de tiempo está referido a que el proceso debe resolverse en un tiempo


prudencial y oportuno que permita hacer efectiva la pretensión solicitada, de tal
manera que el proceso no se debe desarrollar tan lento que parezca inmóvil, ni
tan rápido que implique la renuncia a las formalidades indispensables. El
considerar el menor tiempo posible para la organización de los actos procesales
materializa el Principio de Celeridad.

La economía de esfuerzos alude a la posibilidad de concretar los fines del


proceso, evitando la realización de los actos regulados, pero que resultan
innecesarios para alcanzar el objetivo del proceso. Ej. la improcedencia de
medios probatorios referidos a los hechos admitidos por las partes en la
demanda buena contestación de la misma.

8. PRINCIPIO DE SOCIALZACIÓN DEL PROCESO

En virtud de este principio, el juez está facultado para impedir la desigualdad


entre las partes que concurren al proceso, evitando de esta manera que se afecte
el normal desarrollo o resultado del mismo, por razón de diferencia de raza, sexo,
religión, idioma, o condición social, política o económica. Este principio y
convierte la tesis de la igualdad ante la ley en igualdad de las partes en el
proceso.

9. PRINCIPIO DEL JUEZ Y DERECHO (IURA NOVIT CURIA)

La esencia de este aforismo contiene el principio por el cual el juez tiene el deber
de conocer el derecho y de aplicar la norma jurídica que corresponda a la
situación concreta, aun cuando las partes la haya invocado erróneamente o no
lo hayan invocado.

El fundamento del aforismo es que el juez tiene mejor conocimiento del derecho
de las partes, es una presunción iure et de iure. También implica tácitamente la
libertad del juez para encuadrar los hechos alegados y probados por las partes
dentro de la normatividad que le sea aplicable.

El límite de este principio se encuentra en el hecho de que el Juez no puede


resolver ultra petita, más allá del petitorio, ni extra petita, es decir, no puede
fundar su decisión en hechos distintos o en aquellos que no hayan sido alegados
por las partes en el proceso.

10. PRINCIPIO DE GRATUIDAD EN EL ACCESO A LA JUSTICIA

Consiste en procurar que el planteo de un proceso no resulte tan costoso para


las partes, que les resulte inconveniente hacer valer el derecho pretendido, con
lo que el Estado incurriría en una grave omisión al admitir esta forma de injusticia
por razón económica.

Sin embargo, la aplicación de este principio no puede ser absoluta según ha


creído conveniente el legislador, al considerar que la administración de justicia
implica en cierta forma un servicio sui generis: gratuito, pero que busca su
autofinanciamiento.

Así, el servicio de justicia es tan importante y básico como cualquier otro servicio
público. Por ello, quien soportará el costo del proceso en mayor medida será
quien se ha declarado perdedor. Por otro lado, el funcionamiento del aparato
judicial se financia con las sanciones pecuniarias impuestas a quienes utilizan
maliciosamente los recursos jurisdiccionales del Estado o mantiene una
conducta reñida con los valores éticos recogidos por el Código Procesal Civil.

11. PRINCIPIO DE VINCULACIÓN Y ELASTICIDAD

El principio de vinculación se refiere al carácter imperativo y obligatorio de las


normas procesales, que están comprendidos dentro del derecho público.

El principio de elasticidad permite que el juez pueda adecuar las exigencias de


cumplir con los requisitos formales a los fines del proceso.

12. PRINCIPIO DE LA INSTACIA PLURAL O DOBLE INSTANCIA

Es una garantía de la Administración de Justicia que permite la revisión de lo


resuelto en la instancia inferior por el superior jerárquico, puesto que existe la
posibilidad de error del Juez.

En consecuencia, aplicar este principio resulta necesario a fin de que el derecho


a impugnar las decisiones de los jueces sea efectivo; en razón de ello, la
legislación universal ha establecido la organización jerárquica de la
Administración de Justicia de manera que todo proceso sea conocido por jueces
de distinta jerarquía ante el requerimiento oportuno de las partes.

13. OTROS PRINCIPIOS

Éstos principios tienen su desarrollo en el interior del Código Procesal Civil, estos
son:

· Principio de Contradicción

Conocido también como principio de bilateralidad, consiste en que los actos


procesales deben realizarse con conocimiento de las partes. Un acto procesal
debe realizarse con la información previa y oportuna, al contrario, a fin de que
éste pueda hacer valer su derecho de defensa y rebatir la pretensión en otra
parte.
· Principio de Adquisición

consiste en que los actos, documentos, medios probatorios e información


brindados a través de las declaraciones que han proporcionado las partes se
incorporan al proceso. En consecuencia, los instrumentos presentados con la
demanda u otros escritos dejan de pertenecer a las partes y en adelante
pertenecen al proceso como instrumento público del órgano jurisdiccional.

· Principio de Eventualidad

También llamado Principio de Preclusión. Supone la existencia de la división del


proceso en etapas fundamentales dentro de las cuales se reparte la actividad
procesal; así, los actos procesales de las partes deben corresponder
determinado periodo, fuera del cual no pueden ser realizados, ya que pierden su
valor. Ej. el Código Procesal Civil impone el deber de las partes en presentar
todo su caudal probatorio, sea de pretensión o de defensa durante la etapa de
postulación al proceso.

· Principio de Congruencia

Se entiende por principio de congruencia o consonancia al principio normativo


que delimita el contenido de las resoluciones judiciales; es decir, que deben
emitirse de acuerdo sentido y alcance de las peticiones formuladas por las partes
para el efecto de que exista identidad jurídica entre lo resuelto y las pretensiones,
excepciones o defensas oportunamente deducidas.

· Principio de Publicidad

Implica el deber del Juez de procurar que el proceso se desarrolla con


conocimiento público porque, es decir, se admite la posibilidad de que el
desarrollo general del proceso y determinados actos procesales (principalmente
audiencias) se ha reconocimiento de cualquier interesado.

Este principio constituye una garantía de la Administración de Justicia que ha


sido recogido por el Código Procesal Civil, a fin de demostrar que no existe algo
escondido en el proceso, que se preste a suspicacias de las partes o duda en
cuanto a la imparcialidad del órgano jurisdiccional. La privacidad constituye la
excepción en los procesos civiles dependiendo de la naturaleza de la pretensión.